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Lecciones de fracaso de Kodak en digital

Kodak, una empresa líder en fotografía durante 130 años, fracasó al no adaptarse a la revolución digital, a pesar de contar con tecnología digital desde 1996. Su enfoque en la rentabilidad a corto plazo y la subestimación de la competencia llevaron a su declive, a pesar de su misión de proporcionar soluciones de imagen. La historia de Kodak ilustra cómo la resistencia al cambio y la falta de visión pueden llevar a la desaparición de empresas que una vez fueron indestructibles.

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Lecciones de fracaso de Kodak en digital

Kodak, una empresa líder en fotografía durante 130 años, fracasó al no adaptarse a la revolución digital, a pesar de contar con tecnología digital desde 1996. Su enfoque en la rentabilidad a corto plazo y la subestimación de la competencia llevaron a su declive, a pesar de su misión de proporcionar soluciones de imagen. La historia de Kodak ilustra cómo la resistencia al cambio y la falta de visión pueden llevar a la desaparición de empresas que una vez fueron indestructibles.

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Enunciado

Las empresas forman un ecosistema en el que el darwinismo aplica toda su crudeza.

Algunas de ellas evolucionan, se adaptan con éxito a los cambios de su entorno y

perduran. El resto, desaparecen. Jim Collins tiene un excelente libro, Built to Last, sobre

qué factores determinan la durabilidad de las empresas. Siempre es difícil entender cómo

empresas que parecían prácticamente indestructibles, líderes indiscutibles en sus

sectores, acaban siendo una sombra de lo que fueron o incluso desapareciendo.

Kodak, 130 años de historia La Eastman Kodak Company, popularmente conocida como

Kodak, fue fundada en 1888. Su éxito inicial se debió a la introducción del carrete de papel

en el mercado, reemplazando las placas de cristal que se empleaban hasta entonces, así

como al lanzamiento de las primeras cámaras que empleaban carretes circulares. Su lema

en aquella época describe bastante bien su propuesta de valor: "Usted aprieta el botón,

nosotros hacemos el resto". Desde su aparición, Kodak lideró el desarrollo comercial de la

fotografía. Gracias a innovaciones tecnológicas que gozaron de ciclos de vida extensos,

Kodak disfrutó durante 130 años de una posición envidiable en el mercado. Un líder con

todas las de la ley, casi un monopolio (70% de cuota de mercado en los años 90) que le

permitió emplear una estrategia orientada a la alta rentabilidad. Kodak llegó a ocupar la

posición nº18 en la lista Forbes de mayores empresas norteamericanas. Esta situación

cambió con la llegada del siglo XXI. Para entender la dimensión del desastre, basta decir

que la acción de Kodak en el año 2004 cotizaba a USD$30 y que en 2012 se desplomó

hasta los 27 centavos de dólar. ¿Qué factores explican esta debacle? ¿Cómo una empresa
líder durante 130 años puede desmoronarse como un castillo de naipes en unos pocos

años?

MISION: la misión de Kodak era y es "proveer a sus consumidores con las soluciones

necesarias para capturar, almacenar, procesar, generar y comunicar imágenes donde sea y

cuando sea". Resulta sorprendente: una misión así debería haber impulsado a Kodak a

sumarse, cuando no a liderar, el desarrollo de la fotografía digital. Sin embargo, Kodak

actuó en primera instancia de forma excesivamente conservadora ante la irrupción de las

nuevas tecnológicas. Y cuando las cosas se complicaron, en lugar de inspirarse en su

misión para reaccionar, buscaron refugio en subsectores en los que seguir rentabilizando

su antiguo know-how (imagen médica, impresión rápida, impresión de libros bajo

demanda...) en lugar de afrontar las dificultades y ser fieles a sí mismos

Orientación a la rentabilidad, no al cliente

¿Sabían que en 1996 Kodak ya contaba con un modelo de cámara fotográfica digital? Sin

embargo, la dirección de Kodak cuestionaba que la fotografía digital pudiese reemplazar a

la fotografía tradicional. Éste es un error recurrente en las grandes fallidas empresariales:

la resistencia al cambio y la argumentación sesgada de directivos que lleva a las empresas

a rechazar la realidad que se avecina. La historia está plagada de frases lapidarias que

muestran la incapacidad de una gran mayoría de empresarios de dimensionar

correctamente la magnitud de un cambio social: "el cine con sonido es una moda
pasajera", "la gente no necesita ir todo el día con un teléfono en el bolsillo", "los coches

eléctricos no tienen futuro" Kodak tuvo la oportunidad de liderar la revolución digital en

los 90, pero optó por seguir exprimiendo la vaca lechera de la fotografía tradicional. El

negocio de los carretes y el revelado era altamente rentable, mientras que la fotografía

digital implicaba un concepto "do it yourself" que requería pensar en nuevos modelos de

negocio. Sin embargo, ¿acaso el hecho de que el nuevo mundo digital no fuese tan

rentable justificaba la decisión de aferrarse al negocio de siempre? La respuesta es NO. Si

Kodak no daba el salto, otros lo iban a dar. Y siempre es mejor pasar de un negocio grande

a uno mediano, que quedarse con un negocio inexistente. Empresas como Canon, Nikon o

Sony dieron ese salto. Tenían poco a perder y su estrategia fue mucho más atrevida.

Cuando Kodak quiso reaccionar, no era nadie en el mundo de la fotografía digital.

Infravalorar a los competidores Este fenómeno se puede observar en numerosas

organizaciones. Siempre que se habla con personas empleadas en empresas líderes de su

sector (ya sea banca, telecomunicaciones, seguros, búsquedas en internet...) se puede

percibir cierto complejo de superioridad. Es un fenómeno curioso, en cierto modo

comprensible. Las empresas "ganadoras" generan una fuerte cultura empresarial que

impregna a todos sus colaboradores y que, en el fondo, puede hacer la empresa más

débil.

Kodak subestimó a sus competidores. O sobrestimaron el poder de su marca, pensando

que podrían sumarse a la carrera digital en cualquier momento y gozar de ventaja sobre

sus competidores por el simple hecho de ser Kodak. Se equivocaron, el consumidor


aprendió pronto quiénes eran los referentes en la era digital, y Kodak no estaba entre

ellos.

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