Alumna: Alba Cristina de la Fuente Anaya
Caso Clínico: Esquizofrenia Paranoide
Paciente: Armando Trujillo 32 años, soltero, sin hijos.
Ocupación: Desempleado, vive con su madre.
Motivo de consulta: Agitación psicomotora, delirios persecutorios y alucinaciones
auditivas.
Antecedentes personales:
Psiquiátricos: Diagnóstico de esquizofrenia paranoide a los 22
años. Episodios previos tratados ambulatoriamente. Abandono del
tratamiento farmacológico desde hace 6 meses.
Médicos: Sin enfermedades crónicas conocidas.
Sociales: Consumo ocasional de cannabis y alcohol, dificultades
para mantener un empleo y relaciones sociales.
Historia actual:
La madre del paciente refiere que, desde hace dos semanas, Juan comenzó a comportarse de
forma errática. Se muestra convencido de que "vecinos le están vigilando y quieren
matarlo". Habla solo frecuentemente, responde a estímulos no visibles, y ha tenido
episodios de agresividad al intentar enfrentarse a sus supuestos perseguidores. En los
últimos días, se ha negado a comer, temiendo que la comida esté envenenada, y ha
amenazado con hacer daño a los demás "para protegerse".
La familia decidió llevarlo al servicio de urgencias debido al aumento de la agresividad y al
riesgo para su propia seguridad y la de los demás.
Evaluación inicial:
Examen mental:
o Apariencia desaliñada, agitado, contacto visual intermitente.
o Lenguaje desorganizado con ideas delirantes de
persecución.
o Alucinaciones auditivas (voces que lo insultan y le ordenan
actuar).
o Juicio y raciocinio severamente alterados.
o Insomnio marcado.
Diagnóstico diferencial:
o Psicosis inducida por sustancias.
o Trastorno esquizoafectivo.
o Trastorno bipolar con características psicóticas.
Tratamiento inicial en urgencias:
1. Hospitalización inmediata: Se decide el ingreso en una unidad
psiquiátrica cerrada debido al riesgo de auto y heteroagresión.
2. Fármacos:
o Antipsicótico atípico: Risperidona 2 mg/día, ajustable
según respuesta.
o Benzodiacepina: Lorazepam 2 mg/día para controlar la
agitación.
3. Monitorización: Supervisión constante para evitar conductas
autolesivas o agresivas.
Evolución en el hospital:
Día 3: Reducción de la agitación, pero persisten las alucinaciones
auditivas y las ideas delirantes.
Día 7: Incremento progresivo de la dosis de Risperidona a 4
mg/día. Se observa mayor claridad mental y disminución de las
alucinaciones.
Día 14: El paciente comienza a reconocer que sus pensamientos
pueden no ser reales. Se establece psicoterapia de apoyo.
Día 21: Estabilización clínica. Se inicia planificación del alta con
tratamiento ambulatorio.
Plan de alta:
1. Farmacoterapia:
o Risperidona 4 mg/día a largo plazo.
o Benzodiacepinas suspendidas gradualmente.
2. Psicoterapia: Terapia cognitivo-conductual para manejo de
delirios y adherencia al tratamiento.
3. Intervenciones sociales:
o Coordinación con un trabajador social para reintegrarlo al
entorno familiar y laboral.
o Inclusión en grupos de apoyo para pacientes con
esquizofrenia.
Conclusión:
El caso resalta la importancia de la adherencia al tratamiento para evitar recaídas graves. La
intervención hospitalaria permitió estabilizar al paciente, prevenir daños mayores y
desarrollar un plan a largo plazo para su recuperación.