¿Sabías que puedes ser infiel a ti
mismo?
8 maneras de reconectar con tus
sueños y recuperar tu esencia
A veces, la mayor traición no
viene de los demás, sino de
nosotros mismos.
Nos alejamos de nuestros
sueños, valores y auténtico ser
por miedo, presión o costumbre.
¿Cuántas veces hemos puesto
nuestras prioridades en segundo
plano por complacer a otros?
Por ello, es importante que
podamos reconocer esa
“infidelidad personal” y tomemos
el control, volviendo a ser fieles a
lo que realmente somos y
queremos.
6 claves para aprender a
perdonar y volverte más
resiliente
¿Quieres mejorar tu
autoestima? 6 estrategias
para potenciarla y aprender a
decir “no”
La infidelidad hacia uno mismo
implica actuar en contra de
nuestros propios principios,
valores y deseos.
Es cuando nos traicionamos, a
menudo sin darnos cuenta, al no
respetar lo que realmente
queremos o necesitamos.
Milenka Duarte
26/10/2024 12H11
Solemos asociar la fidelidad a
las relaciones de pareja,
las promesas y compromisos que
hacemos hacia los demás. Sin
embargo, pocas veces nos
detenemos a reflexionar sobre la
fidelidad hacia nosotros mismos.
Todos los días tomamos
decisiones que impactan en
nuestro bienestar, nuestros
objetivos y nuestra satisfacción
personal, por lo que en ocasiones
terminamos traicionándonos sin
siquiera darnos cuenta.
Básicamente, esta
“infidelidad personal”, la cual es
mucho más íntima, profunda y a
menudo ignorada, suele ser
devastadora, ya que lentamente
erosiona nuestra autoestima,
nuestras metas e incluso nuestra
propia felicidad, alejándonos de
quienes realmente somos y de
los que verdaderamente
queremos lograr.
Probablemente, todos hemos
experimentado alguna vez ese
malestar silencioso que surge
cuando decimos “sí” a algo que
en el fondo queríamos rechazar,
o cuando nos obligamos a
encajar en moldes ajenos,
sacrificando nuestras pasiones
y autenticidad.
En un mundo que
constantemente nos empuja a
adaptarnos a las expectativas de
los demás, es fácil perder el
contacto con nuestra verdadera
esencia.
Desde pequeñas decisiones
cotidianas, como aceptar
compromisos que no deseamos,
hasta grandes elecciones de
vida, como seguir una carrera
que no nos llena, la infidelidad
hacia uno mismo se manifiesta
de muchas maneras.
Aunque puede pasar
desapercibida durante mucho
tiempo, puede que un día nos
demos cuenta de que hemos
estado viviendo para complacer
a los demás en lugar de a
nosotros mismos.
¿Qué es la infidelidad hacia uno
mismo?
La infidelidad representa una
ruptura de confianza y una
violación de los acuerdos
implícitos que existen entre dos
personas, como en una relación
de pareja.
No obstante, como señaló Zendy
Pinedo, estratega de vida, coach
ontológica y autora del libro
“Consciencia de un Infiel”
a Bienestar, este tipo de quiebre
también puede ocurrir en la
relación que tenemos con
nosotros mismos.
A menudo, establecemos una
serie de metas o deseos
personales, como trabajar en
cierto lugar, vivir de determinada
manera, bajar de peso o estudiar
una maestría; sin embargo,
nuestras acciones no siempre
están alineadas con estos
objetivos, lo que resulta en una
traición personal, al ignorar todas
aquellas promesas que un día
nos hicimos.
Nos volvemos infieles a nosotros
mismos cuando dejamos que las
expectativas ajenas dirijan
nuestras decisiones.
Al priorizar constantemente lo
que los demás desean por
encima de nuestros propios
sueños y aspiraciones, estamos
traicionando nuestra verdadera
esencia.
“La infidelidad hacia uno mismo
ocurre cuando no honramos
nuestros valores, deseos o
necesidades genuinas.
Es una traición a nuestro propio
ser, nuestra identidad y a lo que
consideramos importante, por lo
que surge cuando vivimos en
desacuerdo con lo que
verdaderamente sentimos o
pensamos.
A diferencia del autoengaño,
donde nos convencemos de una
realidad distorsionada, en la
infidelidad somo conscientes de
que estamos traicionándonos,
pero seguimos actuando en
contra de nosotros mismos, ya
sea por conformismo, miedo al
rechazo, presión social o por la
creencia de que no somos lo
suficientemente valiosos para
seguir nuestros propios sueños o
aspiraciones”, expresó Madeli
Santos, psicóloga clínica y
experta en relaciones
conscientes y gestión emocional.
¿Qué lleva a una persona a
traicionarse a sí misma?
En definitiva, el miedo es una de
las principales razones por las
que una persona puede llegar a
traicionarse.
Como mencionó la coach
ontológica, esta emoción está
presente cuando se comete una
infidelidad, ya que nos alerta de
la posibilidad de perder algo
valioso.
Por ejemplo, alguien que es infiel
a sí mismo podría temer perder
la aprobación de su familia, su
estabilidad financiera o cualquier
otra cosa que valore.
“El miedo al rechazo o al juicio
de los demás, sin duda, es uno
de los principales motores de la
infidelidad.
Este temor nos lleva a actuar de
manera que obtengamos la
aprobación social o de las
personas que nos rodean, aún
cuando esas decisiones van en
contra de nuestros deseos
auténticos.
En las decisiones cotidianas,
este miedo puede manifestarse
en la elección de palabras,
acciones, e incluso en decisiones
importantes como la carrera que
seguimos, las relaciones que
mantenemos o las metas que
nos proponemos.
Cuando una persona prioriza lo
que otros piensan sobre lo que
ella realmente quiere, está
traicionándose a sí misma para
encajar en un molde ajeno, lo
que genera frustración y
desconexión con su propio
ser”, explicó la especialista en
relaciones conscientes.
Las expectativas sociales y
familiares también juegan un
papel importante, pues muchas
veces podemos sentir una gran
presión por cumplir con lo que los
demás esperan de nosotros, lo
cual puede llevarnos a ignorar
nuestros propios deseos.
La realidad es que, el miedo a
decepcionar a los demás o a ser
juzgados puede hacer que
traicionemos lo que realmente
queremos, creando una brecha
entre nuestras acciones y
nuestras necesidades internas.
“Venimos de una cultura y,
muchas veces de familias muy
verticales, donde no queremos
decepcionar a nuestros padres
. Sin lugar a duda, esta es una
preocupación común mientras
crecemos, especialmente porque
nuestros padres, de
generaciones anteriores, suelen
valorar la estabilidad, ya que,
para ellos, el tener un trabajo fijo
o un matrimonio duradero
representa seguridad.
Por esta razón, esa necesidad
de validación permanente, de
asegurar que nuestros padres o
la sociedad aprueben nuestras
decisiones, está profundamente
arraigada en nosotros, por lo que
siempre optamos por ser
percibidos como personas
exitosas o estables”, expresó
Pinedo.
Todos poseemos un conjunto de
valores que guían nuestras vidas.
Sin embargo, cuando actuamos
en contra de esos principios,
traicionamos nuestra esencia, la
cual puede manifestarse de
manera sutil, como aceptar
comportamientos de otros que
normalmente no toleraríamos.
De igual manera, como refirió
Santos, el perfeccionismo puede
ser una forma de infidelidad a
uno mismo.
Al tratar de ser “perfectos”,
dejamos de ser auténticos, lo que
nos lleva a ignorar nuestras
verdaderas emociones y
necesidades, generando una
desconexión interna.
La autocompasión es clave para
sanar la infidelidad hacia uno
mismo y construir una relación
más saludable, ya que nos
permite reconocer los errores sin
sentir vergüenza y nos impulsa a
avanzar con la convicción de que
merecemos ser feliz.
¿Qué señales podrían indican que
una persona está siendo infiel a
sí misma?
Identificar este tipo de infidelidad
es clave para vivir una vida más
auténtica y satisfactoria, por este
motivo, como destacó la
psicóloga clínica, Ana Ramírez, es
importante considerar las
siguientes señales y
comportamiento que podría
indicar que nos estamos
traicionando:
Aceptar una vida que no nos
llena.
Tener una sensación de
insatisfacción constante.
Evitar confrontar nuestras
emociones.
Menospreciarnos o
compararnos con los demás.
Tomar decisiones basadas en
la aprobación externa.
Sentirnos vacíos, sin
entusiasmo o sin interés por la
vida.
Falta de autenticidad o
congruencia.
Priorizar las necesidades de
los demás sobre las nuestras.
Ignorar nuestra salud física y
mental.
¿Qué estrategias pueden
ayudarnos a identificar y superar
esta traición interna?
Superar la infidelidad hacia uno
mismo requiere de un proceso
consciente.
Por ello, Madeli Santos
recomendó las siguientes
estrategias que pueden
ayudarnos a reconectar con
nuestros sueños y esencia
individual.
1. Desarrollar la
autoobservación
consciente: La autoobservació
n implica hacer un alto en el
día a día para preguntarnos si
estamos viviendo de acuerdo
con nuestros valores y deseos.
2. Clarificar los valores
personales: Dedicar tiempo a
reflexionar sobre lo que
realmente es importante para
nosotros, ya sea la
autenticidad, la libertad, el
amor, la creatividad, entre
otros, nos ayudará a tomar
decisiones más alineadas con
nuestra esencia.
3. Escuchar las señales del
cuerpo y las
emociones: Sensaciones como
ansiedad, tensión, fatiga o
incluso apatía pueden ser
señales de que estamos
viviendo de una manera que
no se alinea con nuestras
verdaderas necesidades.
4. Revisión periódica de metas
y sueños: Una estrategia clave
es hacer revisiones periódicas
de nuestras metas a corto,
mediano y largo plazo para
asegurarnos de que estamos
alineados con nuestros
deseos.
5. Establecer límites
saludables: Aprender
a establecer límites
saludables es crucial para
mantenernos fiel a nosotros
mismos.
6. Buscar apoyo en un entorno
seguro: La terapia
psicológica puede ser una
herramienta valiosa para
explorar a fondo las razones
subyacentes de por qué nos
traicionamos. Un terapeuta
puede ofrecernos una mirada
objetiva y ayudarnos a
desarrollar estrategias
personalizadas.
7. Practicar la autocompasión
durante el
proceso: La autocompasión es
fundamental en la reparación
con uno mismo, pues nos
permite aceptar nuestros
errores sin juzgarnos
duramente.
8. Al tratarnos con amabilidad
y compresión, podemos
empezar a sanar las heridas
causadas por la traición
personal y construir una
relación más sólida y amorosa
con nuestra esencia.
9. Tomar decisiones alineadas
con tu esencia, aunque sean
pequeñas: Estas decisiones
fortalecen nuestra confianza
interna y nos recuerdan que
somos capaz de vivir de
manera alineada con nuestros
valores y deseos.
“Practicar el perdón es
fundamental porque, al
perdonarnos, asumimos la
responsabilidad de nuestras
acciones y decisiones, lo cual nos
permite ser coherentes con
nuestros valores y deseos.
Muchas veces no nos damos
cuenta de qué manera nos
estamos traicionando, pero el
perdón nos ayuda a reconocer
esas áreas y actuar con más
autenticidad.
No solo nos libera, sino que
también nos hace más
conscientes de nuestras
emociones, las cuales son el
motor de nuestras acciones, por
lo que podemos elegir entre
actuar desde el miedo o la rabia,
o desde emociones más
elevadas como la aceptación, la
paz o la alegría.
Al perdonarnos, transformamos
nuestras decisiones y nos
alineamos con nuestra verdadera
esencia”, sostuvo la autora.
¿Cuáles son las consecuencias
más visibles de ser infiel con uno
mismo?
Las consecuencias de la
infidelidad hacia uno mismo
incluyen una sensación
de insatisfacción crónica, baja
autoestima y, en muchos casos,
conflictos en nuestras relaciones.
Cuando no somos fieles a
nosotros mismos, es difícil
establecer relaciones auténticas,
lo que puede generar
resentimiento o distanciamiento.
Asimismo, en el trabajo, la falta
de alineación con nuestros
valores puede llevar a
la desmotivación y
al agotamiento emocional.
Según la experta en gestión
emocional, el traicionarnos a
nosotros mismos genera un
conflicto interno que, si se
prolonga, puede derivar
en ansiedad o incluso depresión.
Vivir desconectados de nuestros
deseos y necesidades puede
producir una sensación de vacío,
lo que a su vez puede ser muy
desgastante.
Además, la autocrítica excesiva y
la falta de autocompasión puede
exacerbar estos sentimientos
negativos.
Por ello, reconocer y abordar
estas tensiones internas es
fundamental para recuperar
nuestro equilibrio emocional y
mental.
“Definitivamente, la
insatisfacción puede llevarnos a
perdernos en el camino.
A medida que crecemos,
solemos olvidar los deseos que
teníamos de niños, aquellos
sueños auténticos que como
adultos muchas veces
consideramos fantasiosos.
En nuestra infancia, éramos
genuinos y ambiciosos,
queríamos ser grandes y soñar
en grande; sin embargo, esos
deseos se desvanecen, los
racionalizamos y los
abandonamos porque quizás no
parecen prácticos o no
garantizan éxito económico.
Por ello, para volver a
encontrarnos y reconectar con lo
que realmente deseamos, es
importante recordar a nuestro yo
niño y adolescente, esas
versiones de nosotros mismos
que no tenían miedo de
soñar”, recalcó Pinedo.
TE PUEDE INTERESAR
Autocompasión: ¿Qué tan
importante es hablarnos a
nosotros mismos de forma
amable?
¿Cómo empezar a establecer
límites con los demás?
¿Por qué nos cuesta tomar
decisiones? 7 estrategias para
superar la indecisión
Fuerza interior: ¿Cómo la
automotivación favorece al
logro de nuestras metas y
aspiraciones?
Presión social: ¿Cómo
equilibrar la necesidad de
pertenencia sin perder mi
identidad?
Perfeccionismo: ¿Cómo sé si
me estoy exigiendo
demasiado?
¿No logras disfrutar nada? 5
prácticas diarias para combatir
la insatisfacción permanente