Presentación
OIDO
Índice de 01. Introducción
CONTENIDOS 02. Presentación
03. Propuesta de Proyecto
04. Datos
05. Contacto
Que es el oido
Organo encargado de la audicion, compuesto
por tres partes:
Oido externo: Conformado por el pabeyon
auricular y canal auditivo externo
Oido medio: Cavidad ubicada en la porcion
petrosa de el hueso temporal, limitada
lateralmente por una membrana que la separa
del conducto externo la cual es el timpano, e
interiormente se comunica con la faringe por la
trompa de eustaquio
Oido interno: En este se encuentra la coclea y
nervio auditivo
Oido externo
Se compone por dos partes: Pabellon auricular y
conduscto auditivo externo
Musculos: La oreja tiene músculos intrínsecos, que
modifican su forma al estar entre las porciones
cartilaginosas, y músculos extrínsecos (auricular
anterior, superior y posterior), que influyen en su
orientación.
Inervacion: La inervación sensitiva del pabellón
auricular proviene de varias fuentes: los nervios
auricular mayor, occipital menor y auriculotemporal
inervan las regiones superficiales, mientras que las
regiones más profundas están inervadas por el
nervio vago [X] y el nervio facial [VII].
Conducto
auditivo externo
El conducto auditivo externo, de 2,5 cm de longitud,
va desde la concha hasta la membrana timpánica,
compuesto por una parte cartilaginosa lateral y una
ósea medial en el hueso temporal. Está recubierto
por piel con glándulas productoras de cerumen y
tiene un recorrido no recto, facilitando su
exploración al traccionar el pabellón auricular.
La inervación sensitiva del conducto auditivo
externo proviene principalmente del nervio
auriculotemporal (paredes anterior y superior) y del
nervio vago [X] (paredes inferior y posterior).
También puede recibir aferencias secundarias del
nervio facial [VII] hacia el nervio vago [X].
Membrana timpanica
La membrana timpánica separa el conducto auditivo
externo del oído medio, está inclinada y formada por
tejido conjuntivo, con una superficie externa
recubierta de piel y una interna de mucosa. Se
inserta en el hueso temporal mediante un anillo
fibrocartilaginoso y presenta una concavidad en el
centro donde se une el mango del martillo. El reflejo
luminoso anteroinferior a este punto es visible en la
exploración otoscópica. La membrana tiene una
porción tensa y una porción flácida en su parte
superior. Su inervación externa proviene del nervio
auriculotemporal [V3] y el nervio vago [X], mientras
que la interna depende del nervio glosofaríngeo [IX].
Oido medio
El oído medio es una cavidad llena de aire en el
hueso temporal, tapizada por una membrana
mucosa, y limitada por la membrana timpánica
lateralmente y el oído interno medialmente.
Consta de la cavidad timpánica y el receso
epitimpánico. Se comunica con la nasofaringe
mediante la trompa faringotimpánica y con la
región mastoidea. Su función principal es
transmitir las vibraciones de la membrana
timpánica al oído interno a través de tres
huesecillos: martillo, yunque y estribo, que
están conectados por articulaciones sinoviales.
Limites
El oído medio tiene un techo, suelo y paredes lateral,
medial, anterior y posterior. El techo es una lámina
ósea que lo separa de la fosa craneal media, mientras
que el suelo lo separa de la vena yugular interna. La
pared lateral está formada por la membrana timpánica
y el receso epitimpánico, y la pared anterior tiene
aberturas para la trompa faringotimpánica y el músculo
tensor del tímpano. La pared medial limita con el oído
interno y contiene las ventanas oval y redonda, que
conectan con la cóclea. Además, el oído medio se
comunica con la nasofaringe a través de la trompa
faringotimpánica, lo que ayuda a equilibrar la presión
en ambos lados de la membrana timpánica.
Oido medio
La trompa faringotimpánica recibe
irrigación arterial de la arteria faríngea
ascendente, rama de la carótida externa, y
de ramas de la arteria maxilar. El drenaje
venoso se realiza a través del plexo
venoso pterigoideo. Su inervación proviene
principalmente del plexo timpánico, con
mayor contribución del nervio timpánico,
un ramo del nervio glosofaríngeo [IX], ya
que comparte la misma mucosa que reviste
el oído medio y las estructuras cercanas.
Huesesillos del oido
El martillo es el huesecillo más grande del oído
medio, unido a la membrana timpánica, con una
cabeza que articula con el yunque.
El yunque, el segundo hueso, se compone de
un cuerpo voluminoso que articula con el
martillo, una rama larga que conecta con el
estribo, y una rama corta que se fija a la pared
posterior.
El estribo, el hueso más medial, tiene una base
que se apoya sobre la ventana oval,
transmitiendo las vibraciones hacia el oído
interno.
Huesesillos del oido
Los huesecillos del oído medio están asociados a
dos músculos: el tensor del tímpano y el
estapedio. El músculo tensor del tímpano se
origina en la trompa faringotimpánica y se inserta
en el martillo, siendo inervado por el nervio
mandibular. Su contracción tensa la membrana
timpánica para reducir las vibraciones en
respuesta a sonidos fuertes. El músculo
estapedio, que se origina en la eminencia
piramidal y se inserta en el estribo, está inervado
por el nervio facial y su función es limitar la
oscilación del estribo ante ruidos intensos.
Oido medio
La irrigación arterial del oído medio proviene
principalmente de la rama timpánica de la arteria maxilar y
la rama mastoidea de la arteria auricular posterior.
También contribuyen la arteria meníngea media, la arteria
faríngea ascendente, la arteria del conducto pterigoideo y
ramas timpánicas de la arteria carótida interna. El drenaje
venoso se realiza a través del plexo venoso pterigoideo y
el seno petroso superior. La inervación está a cargo del
plexo timpánico, formado por el nervio timpánico del
nervio glosofaríngeo y ramos del plexo carotídeo interno,
que inervan las mucosas del oído medio y la trompa
faringotimpánica. Además, el nervio petroso menor, un
ramo del plexo timpánico, lleva fibras parasimpáticas al
ganglio ótico.
Oido Interno
El oído interno está constituido por el laberinto óseo
y el laberinto membranoso, ubicándose en la
porción petrosa del hueso temporal. El laberinto
óseo incluye el vestíbulo, los conductos
semicirculares y la cóclea, que están llenos de
perilinfa, mientras que el laberinto membranoso, que
contiene endolinfa, se halla suspendido en el
primero y comprende los mismos conductos y sacos
como el utrículo y el sáculo. Estas estructuras son
esenciales para la audición y el equilibrio, con el
conducto coclear dedicado a la audición y los
conductos semicirculares y sacos al equilibrio,
siendo inervadas por el nervio vestibulococlear
[VIII].
Oido Interno
El laberinto óseo del oído interno se compone del
vestíbulo, los conductos semicirculares y la cóclea,
ubicados en la porción petrosa del hueso temporal. El
vestíbulo, que conecta con la cóclea y los conductos
semicirculares, presenta el acueducto vestibular que
se abre en la superficie posterior del hueso temporal.
Los conductos semicirculares (anterior, posterior y
lateral) forman un ángulo recto entre sí y están
conectados al vestíbulo. La cóclea, en forma de espiral,
se extiende desde el vestíbulo y contiene el conducto
coclear, que es el órgano de la audición. El laberinto
membranoso, que incluye los sacos utrículo y sáculo,
así como los conductos semicirculares, está lleno de
endolinfa y se encarga de la audición y el equilibrio.
Organo de la audicion
El conducto coclear, ubicado en el centro de la
cóclea, se divide en dos partes: la rampa vestibular
y la rampa timpánica. Mantiene su posición
mediante una inserción central al modiolo y una
conexión periférica a la pared de la cóclea. Su
estructura triangular incluye una pared externa
(ligamento espiral), un techo (membrana de la
superficie vestibular) que separa la endolinfa de la
perilinfa, y un suelo (membrana basilar) que
también separa estos líquidos. El órgano espiral,
responsable de la audición, se apoya sobre la
membrana basilar dentro del conducto coclear lleno
de endolinfa.
Oido Interno
La irrigación arterial del oído interno se divide entre el
laberinto óseo, que recibe sangre de ramas de la
arteria maxilar, la arteria auricular posterior y la arteria
meníngea media, y el laberinto membranoso, que se
irriga principalmente a través de la arteria laberíntica.
Esta última se introduce por el conducto auditivo
interno y se divide en ramas coclear y vestibulares. El
drenaje venoso se realiza a través de las venas
cocleares y vestibulares, formando la vena laberíntica,
que desemboca en el seno petroso inferior o el seno
sigmoideo. El nervio vestibulococlear [VIII] transporta
las fibras responsables de la audición y el equilibrio, y
el nervio facial [VII] se relaciona estrechamente con el
oído, inervando también estructuras relacionadas.
Transmisor del sonido
Las ondas acústicas que ingresan al conducto auditivo
externo impactan la membrana timpánica, causando su
desplazamiento medial, lo que a su vez mueve el martillo, el
yunque y el estribo, transmitiendo el movimiento a la
ventana oval. Este proceso transforma una onda acústica
de baja amplitud y alta intensidad en una vibración de baja
amplitud y alta intensidad en la ventana oval, generando
una onda en el fluido de la rampa vestibular de la cóclea.
Esta onda provoca la vibración de la membrana basilar,
estimulando las células receptoras del órgano espiral, que
envían impulsos al cerebro a través del nervio
vestibulococlear [VIII], donde son percibidos como sonido.
Para proteger el oído de sonidos fuertes, los músculos
tensor del tímpano y estapedio se contraen, reduciendo la
transmisión de vibraciones.
Muchas
GRACIAS