ELEMENTOS IDEOLOGICOS DE LA DEMOCRACIA
Para fortalecer nuestra Democracia es indispensable, como mexicanas y mexicanos, apropiarnos
de ideologías, características, comportamientos además de adoptar una cultura democrática ya
que nos ayuda a convivir en armonía, son características y cualidades que dirigen a nuestra
sociedad para lograr que el proceso democrático se consolide y sea exitoso. Existen ciertos
elementos ideológicos que nos ayudan a entender y practicar la democracia de una mejor manera,
entre ellos encontramos, Participación política, Ciudadanía, Derechos Fundamentales, Pluralismo,
Principio Mayoritario, Competencia Regulada, legalidad, Revocación de mandatos, entre otros.
PLURALISMO
El pluralismo es entendido como un mal que debe ser conjurado agrupando a la sociedad bajo un
solo mando. La fórmula democrática parte de reconocer ese pluralismo como algo inherente y
positivo en la sociedad que debe ser preservado como un bien en sí mismo. No aspira a la
homogeneización ni a la unanimidad porque sabe que la diversidad de intereses y marcos
ideológicos diferentes hacen indeseable e imposible -salvo con el recurso de la fuerza- el
alineamiento homogéneo de una sociedad. Ese pluralismo, además, permite no sólo relativizar las
certezas políticas, sino que teóricamente obliga a un procesamiento más cuidadoso y racional de
los asuntos públicos. De tal suerte que el pluralismo, de suyo, es evaluado como un valor positivo.
COMPETENCÍA REGULADA
Toda iniciativa toda propuesta, puede y debe ser confrontada racionalmente con otras. La
democracia asume la pluralidad y la tolerancia, pero reconoce que dada la necesidad de
gobernabilidad que requiere una sociedad es necesario optar por las diferentes propuestas que se
encuentran en juego. Se trata de una competencia regulada de forma tal que reproduzca la
pluralidad, se desarrolle a través de fórmulas civilizadas, evite la violencia, se apegue a normas, es
decir, que sea capaz de reproducir la coexistencia en la diversidad sin desgarrar el tejido social y
permitiendo que individuos y agrupaciones puedan ejercer sus respectivos derechos.
PRINCIPIO DE MAYORÍA
A primera vista más que un valor, la idea de que la mayoría decide parecería un criterio
procedimental. Porque como ya se apuntó, una vez expresadas las diferentes opiniones se
requiere optar por una de ellas. Y en términos democráticos, la que logre el mayor número de
adhesiones es considerada como la triunfadora, la que establece la norma general. Sin embargo,
ese criterio que sirve para regular la toma de decisiones tiene el efecto de integrar y hacer parte
del todo social a los individuos. Estos últimos, al vivir en sociedad y a partir del anterior criterio,
saben que la mayoría establecerá las normas que incidan en y regulen la vida social de todos y
cada uno de los miembros de la sociedad. No obstante, el principio de mayoría democrático, a
diferencia del autoritario, como se verá más adelante, permite la reproducción de las minorías y
que éstas tengan derechos consagrados.
LEGALIDAD
La mayoría no puede, en un régimen democrático, simple y llanamente desplegar su voluntad,
sino que tiene que apegarse a la legalidad e institucionalidad vigentes. En otras palabras, la
decisión de la mayoría tiene que cursar y expresarse a través de los mecanismos e instituciones
previamente diseñados para que sus decisiones sean legales. Puede modificar las normas legales
existentes, pero solamente a través del propio procedimiento legal. Esta fórmula otorga garantías
a la mayoría, pero también a las minorías, porque finalmente se aspira al imperio de la ley, en cuya
confección deben participar mayoría y minorías. Ese criterio ofrece seguridades a los individuos
que saben que los cambios en las orientaciones del gobierno tienen que seguir un procedimiento
público antes de convertirse en normas que obligan a todos. A lo largo de ese proceso, quienes se
sientan afectados tienen recursos para intentar modificar la iniciativa que consideran contraria a
sus intereses. De esta manera, la legalidad protege a los miembros de una sociedad determinada
de las arbitrariedades y los tratos discrecionales.
CIUDADANÍA
El ciudadano, piedra de toque del edificio democrático, tiene una serie de derechos y
obligaciones: derechos civiles, políticos y sociales, y obligaciones en esos tres terrenos. Los
regímenes autoritarios precisamente suprimen algunos o todos los derechos ciudadanos. Así, no
es raro que los golpes militares, asonadas y cuartelazos sean inmediatamente sucedidos por la
supresión de algunos de los derechos ciudadanos básicos, por ejemplo, el derecho de reunión, de
asociación, de publicación, etcétera. A diferencia de otros regímenes, donde los individuos son
considerados simples engranajes para la reproducción del orden imperante, en la democracia
éstos gozan de una serie de garantías que son consustanciales a la forma de organización
democrática. (Salazar,2016, p 38-42).
VALORES DEMOCRATICOS Parte de los elementos ideológicos de la democracia son los valores
democráticos, los cuales promueven nuestra convivencia como sociedad. Autores
contemporáneos e instituciones del Estado, tales como el Instituto Nacional Electoral, han
definido a la democracia moderna, como un método, es decir, como una serie de procedimientos
para formar gobiernos y para autorizar determinadas políticas. Estos valores, son producto de la
evolución de las sociedades modernas y sus procesos históricos. En este sentido, se han definido
que son tres son los valores básicos de la democracia moderna y de su principio constitutivo (la
soberanía popular).