4 ¿Cuáles habilidades se deben enseñar al niño o a la niña?
El niño o la niña con autismo debe
tener las mismas metas que los demás, correspondientes a su edad. Sin embargo, muchas veces es
necesario comenzar por enseñarles otras habilidades, las cuales usualmente no se enseñan a los
demás, porque las aprenden solos. Son habilidades fundamentales para lograr que el niño o la
niña con autismo participe activamente en los diferentes espacios y actividades sociales: Aceptar
la presencia de otros niños, niñas y adultos Aceptar las actividades programadas Imitar lo que
otros hacen Comunicar deseos y necesidades Usar los objetos apropiadamente Detectar riesgos A
continuación se explica cada una de ellas. 3.4.1 Aceptar la presencia de otros niños y otras niñas.
Un niño o una niña con autismo puede disfrutar de estar solo porque le resulta más fácil que i
ntentar interactuar con otros. Puede enojarse porque le cogen un objeto de su interés y no sabe
cómo recuperarlo, o insiste en realizar una y otra vez la misma actividad porque ya la domina y se
siente seguro de poder hacerla. Para ayudarle a que acepte estar con otros niños o niñas y
comparta con ellos diferentes actividades, se pueden emplear varias estrategias pero todas deben
tener algo en común: el niño o niña debe asociar la presencia de otros niños con situaciones
agradables o con situaciones en las que recibe ayuda de ellos. Para lograrlo se proponen las
siguientes estrategias: Realizar actividades de su agrado “Voy a planear una actividad que le guste
bastante a Juan, pero que la haga con todos los niños… A Juan le gusta mucho la música; voy a
hacer una actividad para que bailen.” Resulta muy conveniente planear con frecuencia juegos o
actividades del agrado del niño o niña, pero de forma grupal. Por ejemplo, si a un niño o niña le
gusta saltar, se puede planear una actividad como saltar como ranas, en círculos dibujados en el
piso; otro día pueden hacer una carrera dentro de costales. Estas actividades deben ser variadas,
para que no se acostumbre siempre a l o mismo; lo realmente importante es aprender a reconocer
lo que al niño o niña le gusta para usarlo en actividades grupales. 39 40 Orientaciones pedagógicas
para la atención y la promoción de la inclusión de niñas y niños menores de seis años con
Discapacidad. Se debe aprovechar el interés natural que todos los niños y las niñas sienten hacia
los juguetes. Se puede programar que algunos días traigan juguetes de la casa, para que los
intercambien en el jardín. Desde casa, se le debe anticipar que el juguete que lleva no será solo
para él, sino que lo compartirá con otros. Así mismo, se debe cuidar que otro niño o niña traiga un
juguete del agrado de su compañerito con autismo para que lo intercambie con él o ella y el niño o
niña con autismo experimente placer al compartir o descubra nuevos juguetes que le resulten
atractivos. Para todos los seres humanos el momento de la alimentación se convierte en una
actividad social. Por tanto, en el hogar y en el jardín se le debe sacar provecho a esta condición. Se
puede programar que algunos días los niños y niñas lleven alimentos de diferentes tipos,
(cuidando que sean del agrado del niño o niña con autismo) para ser puestos en un mismo lugar y
compartirlos en grupo. También se puede elegir a un niño o niña diferente cada día para ayudar a
repartir los alimentos a los demás. El niño o niña con autismo aprenderá a recibir lo que le agrada
de otros y además, pero también a participar de actividades placenteras para otros. Compartir un
juguete Compartir el momento de la alimentación Actividades en las que se necesitan dos Resulta
estratégico planear actividades que sólo tienen sentido si hay dos niños o niñas. En un jardín los
padres elaboraron carritos de balineras, halados por una cuerda; un niño se montaba, el otro lo
halaba. Luego intercambiaban. Esto aumentó la interacción entre el niño con autismo y sus
compañeros, porque comenzó a buscar a otros niños para realizar esta actividad. Otros ejemplos
de actividades donde se necesitan dos, son: un balancín, solo funciona si hay un niño o una niña de
cada lado; para saltar la cuerda se necesitan dos que den vuelta y otro que salte; los triciclos con
un asiento en la parte trasera, igualmente requieren de un niño que conduzca, y de otro que sea el
pasajero. Pares Tutores Es importante que asocie a sus compañeros con la ayuda que recibe de
ellos, para que su presencia adquiera mayor importancia. No es bueno que el niño o la niña se
acostumbre a que sea siempre el adulto quien le ayuda. Por esto, los padres, las madres, los
cuidadores y las jardineras deben propiciar situaciones en las que otros niños o niñas le ayuden. Se
debe detectar si muestra agrado por algún niño o niña en particular en el grupo, por el que sienta
más apego, para que sea quien le ayude en diferentes situaciones 3.4.2 Aceptar las actividades
programadas. Es común que los niños y las niñas con autismo quieran hacer otras cosas diferentes,
porque tienen muy pocos intereses y quieren ocuparse en ellos de manera repetitiva. Esto se debe
a la forma como funciona su cerebro, en especial por la denominada atención en túnel, ya
explicada en el Capítulo 1. No se debe a que sean malcriados o quieran hacer enojar a las
personas. Pueden incluso enojarse mucho,