1.
Preparación Personal
Intención clara: Define por qué deseas invocar a Hécate. Puede ser para guía
espiritual, protección, sabiduría o trabajo mágico.
Respeto y humildad: Hécate es una diosa poderosa, así que acércate con reverencia,
no como una orden sino como una invitación.
Estado mental: Medita o limpia tu energía antes del ritual para centrarte y estar en
sintonía.
2. Elementos y Herramientas
Velas: Usa velas negras o blancas, que representan su conexión con la luna y el
misterio.
Incienso: Ofrécelo con aromas como mirra, ciprés o lavanda.
Ofrendas: Tradicionalmente se le ofrecen ajos, huevos, vino, miel, pan o semillas.
Símbolos: Coloca antorchas, llaves, serpientes o una figura de Hécate en tu altar.
3. Crear un Espacio Sagrado
Busca un lugar tranquilo, como una encrucijada (si es posible) o un altar en casa.
Traza un círculo protector alrededor de ti, ya sea con sal, hierbas o visualización.
4. Invocación Ritual
Enciende las velas y el incienso.
Di una oración o invocación para llamar a Hécate. Aquí tienes un ejemplo:
“Oh, poderosa Hécate,
guardiana de las encrucijadas y los secretos,
señora de la luna y los espíritus,
te invoco con humildad y devoción.
Guíame con tu luz,
protégeme con tu poder,
y concédeme sabiduría en este camino oscuro.
Te ofrezco estas llamas y estos dones como señal de mi respeto.
Ven a mí, gran Hécate,
si es tu voluntad.”
• Medita después de recitar la oración, observando cualquier sensación,
imagen o mensaje.
5. Cierre del Ritual
• Agradece a Hécate por su presencia, incluso si no percibes una
respuesta inmediata.
• Apaga las velas y recoge el altar con respeto.
• Deja las ofrendas en un lugar natural, como un cruce de caminos, un
bosque o bajo un árbol.
Consejos Importantes
• Investiga sobre Hécate para comprender su energía y mitología.
• Nunca la invoques con fines egoístas o negativos.
• Sé paciente y abierto; las conexiones espirituales pueden tomar
tiempo.