JURISPRUDENCIA
Roj: SAP O 3378/2020 - ECLI: ES:APO:2020:3378
Id Cendoj: 33044370062020100272
Órgano: Audiencia Provincial
Sede: Oviedo
Sección: 6
Fecha: 24/07/2020
Nº de Recurso: 207/2020
Nº de Resolución: 274/2020
Procedimiento: Recurso de apelación
Ponente: MARIA ELENA RODRIGUEZ-VIGIL RUBIO
Tipo de Resolución: Sentencia
[Link] SECCION SEXTA
OVIEDO
00274/2020
Modelo: N10250
CALLE CONCEPCION ARENAL NUMERO 3-4º PLANTA-
Teléfono: 985968755 Fax: 985968757
Correo electrónico:
N.I.G. 33032 41 1 2019 0000594
ROLLO: RPL RECURSO DE APELACION (LECN) 0000207 /2020
Juzgado de procedencia: [Link].E INSTRUCCION N.1 de LAVIANA
Procedimiento de origen: ORD PROCEDIMIENTO ORDINARIO 0000258 /2019
Recurrente: BBVA
Procurador: MARIA DEL CARMEN CERVERO JUNQUERA
Abogado: MARIA DEL ROSARIO COTELO SUAREZ
Recurrido: Juan Ramón
Procurador: LUIS INDURAIN LOPEZ
Abogado: CELESTINO GARCIA CARREÑO
RECURSO DE APELACION (LECN) 207/20
En OVIEDO, a Veinticuatro de Julio de dos mil veinte. La Sección Sexta de la Audiencia Provincial, compuesta
por, los Ilmos. Sres. Dª María-Elena Rodríguez-Vigil Rubio, Presidenta, D. Jaime Riaza García y Dª Marta Mª
Gutiérrez García, Magistrados; ha pronunciado la siguiente:
SENTENCIA Nº 274/20
En el Rollo de apelación núm. 207/20, dimanante de los autos de juicio civil Ordinario, que con el número
258/19 se siguieron ante el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Laviana, siendo apelante BBVA S.A.,
demandado en primera instancia, representado por la Procuradora DOÑA MARIA DEL CARMEN CERVERO
JUNQUERA y asistido por la Letrada DOÑA MARIA DEL ROSARIO COTELO SUAREZ; y como parte apelada DON
Juan Ramón , demandante en primera instancia, representado por el Procurador DON LUIS INDURAIN LOPEZ
y asistido por el Letrado DON CELESTINO GARCIA CARREÑO; ha sido Ponente la Ilma. Sra. Presidente, Doña
María Elena Rodríguez-Vigil Rubio.
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JURISPRUDENCIA
ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- El Juzgado de Primera Instancia núm. 1 de Laviana dictó Sentencia en fecha 27 de Noviembre de
2019 cuyo fallo es del tenor literal siguiente:
"Que estimando íntegramente la demanda interpuesta en nombre de D. Juan Ramón contra la Entidad BANCO
BILBAO VIZCAYA ARGENTARIA SA, debo declarar y declaro nulo el contrato de tarjeta de crédito referido en el
hecho primero de la demanda y suscrito entre las partes objeto de este procedimiento, por existencia de usura
en la condición que establece el interés remuneratorio, y se condena a la Entidad demandada de conformidad
con el artículo 3 LRU, al abono a la parte demandante de la cantidad que exceda del total del capital que le haya
prestado, tomando en cuenta el total de lo ya recibido por todos los conceptos cargados y percibidos al margen
de dicho capital, y que hayan sido abonados por el demandante con ocasión del citado contrato, especialmente
las cantidades cobradas por los conceptos de comisión por disposición de efectivo, intereses, comisión por
reclamación de cuota impagada y cuotas de seguros asociados a la tarjeta de crédito, según se determine en
ejecución de sentencia, aportando para su correcta determinación copia de todas las liquidaciones y extractos
mensuales de la tarjeta de crédito completos y correlativos en el mismo formato que fueron originalmente
remitidos al cliente, desde la fecha de suscripción del contrato hasta la última liquidación practicada, más
intereses legales.
Se condena a la Entidad demandada al abono de las costas."
SEGUNDO.- Contra la anterior sentencia se interpuso recurso de apelación por la parte demandada, del cual
se dio el preceptivo traslado a las demás partes personadas, conforme a lo dispuesto en el artículo 461 de la
vigente Ley, que lo evacuaron en plazo. Remitiéndose posteriormente los autos a esta Sección, señalándose
para deliberación, votación y fallo el día 20.07.2020.
TERCERO.- En la tramitación del presente recurso se han observado las prescripciones legales.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- La sentencia de primera instancia, estimó íntegramente la demanda declarando la nulidad por
usuraria de la cláusula de intereses remuneratorios contenida en el contrato de tarjeta de crédito "VISA
CLASSIC" suscrito entre las partes en el año 2004, novado en el año 2012, por la también tarjeta de crédito
"DESPUES BBVA", con condena a la demandada a reintegrar las cantidades que excedan del capital prestado,
teniendo en cuenta el total de lo ya percibido por todos los conceptos al margen de dicho capital, en
los términos transcritos en los antecedentes de hecho de esta resolución, todo ello tras apreciar, en base
a la doctrina del TS establecida en su sentencia de Pleno de fecha 25 de noviembre de 2015, que los
intereses remuneratorios pactados, inicial del 24,60% TAE, actual a partir del 2014, del 25,34% TAE, eran
totalmente desproporcionados a las circunstancias del caso, tomando como referencia, el medio aplicable a
las operaciones del crédito al consumo en la fecha de celebración del contrato, que no superaba el 9% y, por
ello, que infringían el art. 1 de la Ley de Usura de 1908, con el alcance interpretativo que al mismo dio la citada
sentencia de Pleno del TS.
Recurre tal pronunciamiento la entidad financiera demandada en cuyo escrito de interposición la impugnación
reitera los motivos de fondo ya articulados en su contestación, a los que adiciona la solicitud de dejar
en todo caso sin efecto la condena en costas, en base a la existencia de pronunciamientos de distintas
audiencias, tras la de Pleno del TS aplicada en la recurrida, acogiendo su tesis de que los intereses a tomar
en consideración para valorar la desproporción lo son no los medios de los créditos a consumo sino los
específicos habitualmente aplicables a este tipo de operaciones.
SEGUNDO.- El motivo esencial de fondo se centra en invocar que el tipo de interés remuneratorio pactado en
este caso del 24,60% inicial y 25,34% actual, a partir del año 2014, no pueden ser reputados usuarios, al tener
que ser comparado con el tipo medio aplicado por las entidades financieras al mismo producto, no con otros
producto crediticios distintos al pactado, como hace la recurrida, concluyendo que ese tipo de interés inicial,
al igual que el posterior aplicado desde el año 2014, no pueden ser reputado usurario, teniendo en cuenta
que la media de los tipos de interés aplicable a las tarjetas revolving, se situaría, según las estadísticas del
Banco de España a que hace referencia en su recurso en el 21% TAE, (el reflejado en el doc.4 adjuntado con la
contestación obrante al f. 180 de los autos) respecto al que los pactados, se invoca que pese a ser ligeramente
superiores, carece de relevancia a este respecto al no poder ser reputados notablemente superior al normal
en este tipo de operaciones de conformidad con la Ley de Reprensión de la Usura.
Se afirma igualmente que de ser mantenida la declaración de nulidad los efectos que derivarían de los mutuos
reintegros previstos en el art. 3 de la citada LRU, le serian favorables, como así resulta de la documentación
ya adjuntada con la contestación, por lo que la condena no puede ser única para la recurrente olvidando la
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obligación del actor de devolver las cantidades dispuestas, dado que en este caso deducidos los pagos por
los conceptos a que hace referencia la recurrida en su parte dispositiva, aún resta un saldo favorable a su favor
al dar como resultado un saldo pendiente de abono del crédito dispuesto con la tarjeta de 1275,88€.
Respeto a esta última alegación es evidente que conforme al artículo 3 de la ley de represión de la usura, la
declaración de nulidad del contrato no exime al prestatario de la devolución del capital recibido; baste para ello
significar que el precepto indica que "declarada con arreglo a esta ley la nulidad de un contrato, el prestatario
estará obligado a entregar tan sólo la suma recibida; y si hubiera satisfecho parte de aquélla y los intereses
vencidos, el prestamista devolverá al prestatario lo que, tomando en cuenta el total de lo percibido, exceda del
capital prestado." En consecuencia de resultar de la liquidación que la recurrida remite a la fase de ejecución,
saldo favorable a la recurrente, nada obstara a su posibilidad de reclamación en esa misma fase de ejecución,
en cuanto, como así ya ha tenido ocasión de señalar esta Sala entre otras en su auto núm. 111/19 de 24
de septiembre, la posibilidad de que sea el demandado quien inste la ejecución ha venido siendo admitida
tradicionalmente no solo por la doctrina sino también por la jurisprudencia tanto del TS como del TC, como
recuerda el auto dictado por la Sección Primera de esta misma Audiencia de fecha 20 de noviembre de 2012.
Así el TS en su sentencia de 20 de marzo de 2000 la admite declarando al efecto que " el litigante demandado
(que, efectivamente, tiene legitimación, como deudor, para pedir que se ejecute la sentencia en sus propios
términos, impidiendo un retraso indefinido de la misma)", y el TC en su sentencia núm. 61/1992, se pronunció
en idéntico sentido declarado que " a efectos de cumplimiento de la sentencia resulta constitucionalmente
indiferente quien sea el que adopte el primer paso al respecto siempre que se llegue al resultado de la efectividad
e integridad de ese cumplimiento".
Cierto es que la jurisprudencia del TS que admitió la posibilidad de que la ejecución fuera instada por el
condenado está dictada antes de entrar en vigor la actual [Link], pero en este punto de la legitimación para
instar la ejecución el tratamiento de la actual en relación a la precedente es sustancialmente coincidente,
dado que la redacción del actual art. 549.1, según el cual "solo se despachara ejecución a petición de parte",
sin limitarlo por ello a una de los litigantes, es idéntico al precedente 919, en que se basa la jurisprudencia
precitada.
También lo es que el art. 538.2 de la [Link], exige que la parte que inste la ejecución "aparezca como
acreedor en el titulo ejecutivo", circunstancias que de ser positiva a favor de la entidad financiera recurrente
como afirma la liquidación correspondiente, concurriría en la misma, tanto más teniendo en cuenta que es
jurisprudencia reiterada del TS, recordada entre otras muchas en su sentencia de fecha 10 de marzo de 2015,
la que tiene declarado que declarada la nulidad del contrato las consecuencias que le son inherentes, previstas
en el art. 1303 del C. Civil, son aplicables de oficio como efecto "ex lege" [derivado de la ley], al tratarse de
las consecuencias ineludibles de la invalidez, que opera por ello sin necesidad de rogación expresa, ni de
reproducirla en la parte dispositiva de la sentencia como tiene igualmente declarado el TS entre otras en sus
sentencias de fecha 11 de febrero de 2003 y 9 de noviembre de 1999; es por ello, que aun cuando la sentencia
guarde silencio sobre ese derecho al reintegro, nada impide en este caso al demandado reclamar en ejecución
de sentencia el exceso dispuesto del crédito que pueda resultar acreditado a su favor de la citada liquidación.
En la demanda lo que se postula y acoge la recurrida es dejar esa liquidación para la fase de ejecución, y
aunque la petición expresa de reintegro que se contiene en la misma implica necesariamente la afirmación
de un saldo acreedor a su favor, pues en otro caso el interés del actor, únicamente alcanzaría a la declaración
de nulidad del negocio para evitar una posterior reclamación del prestamista fundada en las condiciones
pactadas, al haberse diferido esa liquidación final a la fase de ejecución, habrá de estarse respecto al derecho
al reintegro del saldo que resulte favorable a una y otra parte, que será la que pueda reclamarlo en tal tramite
de ejecución y en esos términos habrá de ser entendida e interpretada la parte dispositiva de la sentencia de
primera instancia, de proceder, como procede, por cuanto seguidamente se razonará, el mantenimiento en este
caso de la declaración de nulidad por usura.
TERCERO.- El motivo de fondo propiamente dicho se rechaza. Ello es así, porque al contrato inicial de tarjeta
de tarjeta de crédito con pago aplazado o revolving, es aplicable a la Ley de Represión de la Usura, de acuerdo
con su artículo 9, que establece que "Lo dispuesto por esta Ley se aplicará a toda operación sustancialmente
equivalente a un préstamo de dinero, cualesquiera que sean la forma que revista el contrato y la garantía que
para su cumplimiento se haya ofrecido". Así además lo ha establecido la jurisprudencia del TS en su sentencia
de Pleno de 25 de noviembre de 2015, cuya doctrina aplica la recurrida, y que en este punto ha sido ratificada por
la también sentencia de Pleno del Alto Tribunal número 149/2020, de 4 de marzo próximo pasado. En ambas,
se establece como doctrina legal, que, para que la operación crediticia pueda ser considerada usuraria, basta
con que se den los requisitos previstos en el primer inciso del art. 1 de la Ley de Reprensión de la Usura , esto
es " que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero y manifiestamente desproporcionado
con las circunstancias del caso", sin que sea exigible que acumuladamente, concurra el subjetivo referido a "
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que ha sido aceptado por el prestatario a causa de su situación angustioso, de su inexperiencia o de lo limitado
de sus facultades mentales"
Prescindiendo por ello, del citado requisito subjetivo, la cuestión objeto de debate en esta alzada, ha quedado
limitada a la de determinar cuál es el criterio de comparación que ha de ser tomado como referencia para
valorar la naturaleza usuaria o no del interés remuneratorio pactado en este caso, si el interés medio o
normal aplicable a los créditos de consumo o el pactado para operaciones similares de tarjetas de crédito
revolving, así como a partir de su solución, si el pactado en este caso puede o no reputarse manifiestamente
desproporcionado para justificar su declaración de usuario.
Respecto a cuál ha de ser el índice de referencia, la cuestión ha sido resuelta en la reciente sentencia de Pleno
del TS núm. 149/2020 de 4 de marzo, en la que en este punto modula la anterior también de Pleno de 15 de
noviembre de 2015, aplicada en la recurrida, aceptando la tesis sustentada por la entidad demandada en el
presente recurso, en orden a que debe ser tomado como termino de comparación para valorar la naturaleza
o no usuraria de los intereses remuneratorios pactado (TAE), el medio aplicable a esta especifica modalidad
de crédito que representan las tarjetas revolving.
En efecto, en la misma, para determinar la referencia que ha de utilizarse como "interés normal del dinero" a la
hora de hacer la comparación con el interés pactado cuestionado y valorar si el mismo es usurario, abandona el
criterio seguido en la precedente de Pleno de 25 de noviembre de 2015, -tras destacar que en aquella fecha y en
la de contratación del producto allí cuestionado el Banco de España no publicaba una estadística diferenciada
del tipo medio de interés aplicado a las tarjetas de crédito, así como que en aquel supuesto no había sido
objeto de recurso el determinar si en el caso de las tarjetas revolving, el término comparativo que había de
utilizarse como indicativo del «interés normal del dinero» era el interés medio correspondiente a una categoría
determinada, de entre las que son publicadas en las estadísticas oficiales del Banco de España,- rectificando
o modulándolo para concluir que éste ha de ser "... el tipo medio de interés, en el momento de la celebración
del contrato, correspondiente a la categoría a la que corresponda la operación crediticia cuestionada" en este
caso la más específica correspondiente a las tarjetas de crédito y revolving, según los datos recogidos en las
estadísticas oficiales del Banco de España, elaboradas en base a los datos que le son suministrados por las
entidades sometidas a su supervisión.
Sucede que hasta el mes de junio del año 2010 el Banco de España, englobaba los tipos de interés de las
tarjetas de crédito en la modalidad de crédito al consumo stricto sensu, por lo que con anterioridad a esa fecha
no existen estadísticas diferenciadas de las distintas operaciones de créditos al consumo, de ahí que en estos
casos de contratos de tarjetas revolving celebrados con anterioridad a tal fecha, como es el de autos, debe
procurase unas pautas homogéneas en la determinación en cada caso del carácter usurario o no del interés
controvertido, tomando siempre como referencia parámetros o índices objetivos, como son en palabras de la
STS de 4 de marzo pasado, "los datos sobre índices medios recogidos en las estadísticas oficiales del Banco
de España, elaboradas en base a datos que le son suministrados por las entidades sometidas a su supervisión".
Es por ello que esta Sala estima que el índice de referencia, partiendo de ese precio medio ponderado, lo será
todo aquel que supere el doble del interés normal de mercado de los préstamos al consumo.
Pues bien en este caso en la demanda se reflejaba un cuadro del tipo medio de interés TAE aplicable a esos
préstamos al consumo, cifrado en el año 2004, entre un mínimo de 7,84% y un máximo de 8,65" TAE, con lo
que claramente el pactado supera ese índice de referencia, justificando la declaración de nulidad acordada en
la recurrida. Tanto más cuando en la primera de las citadas sentencias del TS ya se cifraba como tal un interés
igual al inicial, concretamente el 24,6% TAE, e inferior al actual, que fue calificado de notablemente superior al
normal del dinero y manifiestamente desproporcionado a las circunstancias del caso.
A la misma conclusión habría de llegarse de tomar en consideración el índice medio de referencia para las
tarjetas existente en el mercado que se afirma desde el año 2013, se sitúa en un tipo medio del 21%TAE, pues
respecto del mismo el pactado en este caso, aun aplicando el nuevo índice de referencia de tarjetas, también
habría de concluirse su carácter usurario, como así igualmente se concluye en la STS 149/20, de 4 de marzo,
pues aunque en la misma, no se fije un parámetro claro y objetivo para ponderar la desproporción partiendo del
citado índice diferenciado, si algo resulta de sus razonamientos es que éste no puede ser el duplo de la media
de intereses fijados para este tipo de operaciones de crédito, antes al contrario, como no podía ser de otra
manera, ello expresamente es rechazado, en el apartado 6 del Fundamentos de Derecho Quinto de la misma,
calificando de absurdo el pretender que para que una operación de crédito revolving, pudiera ser considerada
usuraria, los intereses hubieran de ser cercanos al 50%.
De tomarse como referencia el interés específico, en esa labor de ponderación entre el interés pactado en cada
caso y el medio para este sector del crédito al consumo representado por las tarjetas de crédito y revolving,
habría de tenerse en cuenta que en relación al medio de los créditos al consumo, este último, como así se
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valora en la STS de 4 de marzo 2020, es ya muy elevado de ahí que, teniendo en cuenta la premisa fijada en la
misma según la cual "Cuanto más elevado sea el índice a tomar como referencia en calidad de "interés normal
del dinero" menos margen hay para incrementar el precio de la operación sin incurrir en usura, esta Sala, en
aras a procurar esas pautas homogéneas y objetivas, en la determinación en cada caso del carácter usurario
o no del interés controvertido estima que han de ser reputados incursos en usura todos aquellos que excedan
en dos puntos, de ese interés medio especifico aplicable a la fecha de celebración del contrato, límite para
salvar la declaración de usura que en este caso supera en forma relevante tanto el pactado inicialmente como
el actual, lo que justificaría igualmente el mantenimiento de la nulidad por usura acordada en la recurrida.
CUARTO.- El último de los motivos de impugnación, centrado en el pronunciamiento de costas de primera
instancia, se acoge.
Ello es así porque como se solicita en el mismo ha de reputarse está justificado en este caso la no aplicación
del principio objetivo del vencimiento en materia de costas, teniendo en cuenta que hasta el 4 de marzo próximo
pasado, el TS no había dictado segunda sentencia que moduló, rectificándola, la doctrina establecida en la de
Pleno de 25 de noviembre de 2015, aplicada en la recurrida, lo que había dado lugar a la existencia de criterios
judiciales discrepantes, respecto al término o módulo de comparación para decidir si el interés pactado en
contratos como el litigioso de tarjeta revolving, es manifiestamente desproporcionado al normal del dinero,
concretamente si habría de serlo el medio de este tipo de producto, o por el contrario el medio de los préstamos
al consumo, existencia de criterios discrepantes al respecto, que resultan de una simple consulta de cualquier
base de datos al uso y de las copias de sentencias parcialmente transcritas tanto en la contestación como en
el escrito de interposición del presente recurso, y que justificó que esta Sala hiciera uso de la excepción de no
imposición que contempla para estos supuestos de dudas de derecho el apartado 1º, "in fine" del art. 394, al
que remite al mismo apartado del art. 398, ambos de la [Link], para su no imposición a partir de su sentencia
número 97/2019 de once de marzo aquí invocada.
En consecuencia se deja sin efecto la condena en costas de primera instancia y no se hace tampoco expresa
imposición de las causadas en esta alzada.
En atención a lo expuesto la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Oviedo dicta el siguiente
FALLO
Se acoge parcialmente el recurso de apelación deducido por la entidad BANCO BILVAO VICTAYA ARGENTARIA
S.A.(BBVA), contra la sentencia dictada por la Sra. Juez del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Pola de
Laviana, en autos de juicio ordinario número 258-D/2019, seguidos contra la misma a instancia de DON Juan
Ramón a que el presente rollo se refiere, la que se REVOCA PARCIALMENTE en el solo extremo de dejar sin
efecto la condena en costas de primera instancia que establece.
En lo demás se confirman sus pronunciamientos, con la precisión respecto a la posibilidad de reclamar, caso
de liquidación favorable en fase de ejecución, el importe del capital pendiente de abono que pueda resultar
de la misma, en los términos razonados en el fundamento de derecho segundo de esta resolución. Sin hacer
tampoco expresa imposición de las costas en esta alzada.
Contra la presente Sentencia cabe interponer en el plazo de veinte días recurso extraordinario por infracción
procesal y/o, casación. Conforme a la D.A. Decimoquinta de la L.O.P.J., para la admisión del recurso se
deberá acreditar haber constituido, en la cuenta de depósitos y consignaciones de este órgano, un depósito
de 50 Euros, salvo que el recurrente sea: beneficiario de Justicia gratuita, el M. Fiscal, el Estado, Comunidad
Autónoma, entidad local, u organismo autónomo dependiente.
Así por esta nuestra Sentencia, lo pronuncia, manda y firma la Sala.