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Dieta Oncológica: Nutrición y Soporte

La dieta es crucial en el manejo de pacientes oncológicos, quienes enfrentan un alto riesgo de malnutrición debido a alteraciones metabólicas y efectos secundarios de tratamientos. Se recomienda una intervención nutricional personalizada que satisfaga las necesidades energéticas y proteicas, con un enfoque interdisciplinario para mejorar la calidad de vida y la tolerancia a los tratamientos. La evidencia respalda que un adecuado soporte nutricional reduce complicaciones y prolonga la supervivencia en estos pacientes.
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Dieta Oncológica: Nutrición y Soporte

La dieta es crucial en el manejo de pacientes oncológicos, quienes enfrentan un alto riesgo de malnutrición debido a alteraciones metabólicas y efectos secundarios de tratamientos. Se recomienda una intervención nutricional personalizada que satisfaga las necesidades energéticas y proteicas, con un enfoque interdisciplinario para mejorar la calidad de vida y la tolerancia a los tratamientos. La evidencia respalda que un adecuado soporte nutricional reduce complicaciones y prolonga la supervivencia en estos pacientes.
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UNIVERSIDAD CENTRAL DEL PARAGUAY

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

CARRERA DE MEDICINA
MAESTRO: Dr. Elias Gamarra

Francisco Paulo de Oliveira Ferreira Sampaio


Jéssica Cristinne da Paixão Jorge
Alessandra Santos Marin de Paula 19916
Gabriele Letícia Costa 27
Lucas Soares Morais 9969
Dálety da Silva Batista 8037
Inae Tatiana Dias 10537
Lorena Camila da Silva 12079
Gustavo Menin Cesca 11771
Lucas Pedro da Vitória Oliveira Marques 12866

DIETA PARA PACIENTES CON CÁNCER

Ciudad Del Este-Paraguay


2024
Francisco Paulo de Oliveira Ferreira Sampaio,Jéssica Cristinne da Paixão Jorge
Alessandra Santos Marin de Paula 19916,Gabriele Letícia Costa 27,Lucas Soares Morais
9969, Dálety da Silva Batista 8037, Inae Tatiana Dias 10537,Lorena Camila da Silva
12079, Gustavo Menin Cesca 11771, Lucas Pedro da Vitória Oliveira Marques 12866

DIETA PARA PACIENTES CON CÁNCER

Trabajo práctico presentado al curso


de medicina de la universidad central
del Paraguay, como requisito para
obtención de puntos para la materia
de Oncologia . Solicitado por el
maestro : Dr Elias Gamarra

Ciudad Del Este-Paraguay

2024
RESUMEN

1 RESUMEN :............................................................................................................... 4
2 ABSTRACT : ............................................................................................................. 5
3 INTRODUCCÍON ....................................................................................................... 6
4 OBJETIVO GENERAL : ............................................................................................ 8
5 OBJETIVOS ESPECÍFICOS : ................................................................................... 8
6 DESENVOLVIMENTO: ............................................................................................. 8
6.1 NECESSIDADES ENERGÉTICAS: ..........................................................................................................8

9 CONCLUSIÓN: ....................................................................................................... 13
10 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICA: ........................................................................ 15
4

1 RESUMEN :
La dieta desempeña un rol fundamental en el manejo integral de los pacientes
oncológicos, quienes enfrentan un alto riesgo de malnutrición debido a las alteraciones
metabólicas asociadas al cáncer y a los efectos secundarios de los tratamientos. La
malnutrición, que afecta hasta el 85% de los pacientes dependiendo del tipo y estadio
del tumor, compromete la tolerancia a los tratamientos, aumenta las complicaciones y
disminuye la calidad de vida y la supervivencia.El cáncer induce un estado
hipermetabólico caracterizado por inflamación sistémica, pérdida de masa muscular y
caquexia, exacerbados por citoquinas como la IL-6 y el TNF-α. Además, los
tratamientos oncológicos pueden provocar anorexia, náuseas, mucositis y disgeusia,
dificultando la ingesta adecuada de alimentos.La intervención nutricional
personalizada busca satisfacer las necesidades energéticas y proteicas,
recomendándose 25-30 kcal/kg/día y 1-1,5 g/kg/día de proteínas. En casos de ingesta
insuficiente, se recurre a soporte nutricional enteral o parenteral. También se prioriza
el manejo de síntomas como la mucositis y la anorexia mediante estrategias dietéticas
específicas.Un equipo interdisciplinario garantiza una atención integral, promoviendo
la identificación precoz de problemas nutricionales y mejorando los resultados clínicos.
La evidencia científica confirma que el soporte nutricional adecuado reduce
complicaciones, mejora la tolerancia a los tratamientos y prolonga la supervivencia en
pacientes oncológicos.La nutrición es, por tanto, un pilar esencial en el cuidado de
estos pacientes, requiriendo un enfoque proactivo y basado en la evidencia.
Palavras chaves: Nutrición, Malnutrición, Soporte nutricional, Caquexia.
5

2 ABSTRACT :
Diet plays a fundamental role in the comprehensive management of cancer patients,
who face a high risk of malnutrition due to metabolic alterations associated with cancer
and the side effects of treatments. Malnutrition, which affects up to 85% of patients
depending on the type and stage of the tumor, compromises tolerance to treatments,
increases complications and decreases quality of life and survival. Cancer induces a
hypermetabolic state characterized by systemic inflammation, loss of muscle mass and
cachexia, exacerbated by cytokines such as IL-6 and TNF-α. In addition, cancer
treatments can cause anorexia, nausea, mucositis and dysgeusia, making adequate
food intake difficult. Personalized nutritional intervention seeks to meet energy and
protein needs, recommending 25-30 kcal/kg/day and 1-1.5 g/kg/day of protein. In
cases of insufficient intake, enteral or parenteral nutritional support is used. The
management of symptoms such as mucositis and anorexia is also prioritized through
specific dietary strategies. An interdisciplinary team guarantees comprehensive care,
promoting the early identification of nutritional problems and improving clinical
outcomes. Scientific evidence confirms that adequate nutritional support reduces
complications, improves tolerance to treatments and prolongs survival in cancer
patients. Nutrition is, therefore, an essential pillar in the care of these patients, requiring
a proactive and evidence-based approach.
Keywords: Nutrition, Malnutrition, Nutritional support, Cachexia
6

3 INTRODUCCÍON
La alimentación adecuada es un componente esencial en el manejo integral de
los pacientes oncológicos. El cáncer, tanto por su progresión como por los efectos adversos
de los tratamientos oncológicos como la quimioterapia, la radioterapia y las cirugías, genera
alteraciones metabólicas y nutricionales significativas. Estas modificaciones afectan el
estado físico, psicológico y la calidad de vida del paciente, incrementando el riesgo de
malnutrición, lo que puede comprometer la tolerancia a los tratamientos y los resultados
clínicos generales1,2.
La malnutrición es una condición prevalente entre los pacientes con cáncer,
afectando entre el 30% y el 85% de los casos, dependiendo del tipo de cáncer, el estadio
y la localización del tumor1. Los pacientes con cáncer gastrointestinal, de cabeza y cuello
o de pulmón tienen un mayor riesgo de desarrollar caquexia, caracterizada por la pérdida
de peso involuntaria, reducción de la masa muscular y alteración de las funciones
metabólicas 2. La malnutrición no solo afecta negativamente la calidad de vida del paciente,
sino que también se asocia con una mayor toxicidad al tratamiento, tasas más altas de
complicaciones postoperatorias y disminución de la supervivencia global 3.
El cáncer altera el metabolismo energético del paciente, aumentando el gasto calórico
basal debido a la inflamación sistémica y al metabolismo acelerado del tumor 4. La liberación
de citoquinas proinflamatorias como la interleucina-6 (IL-6) y el factor de necrosis tumoral
alfa (TNF-α) contribuyen a la degradación proteica y al aumento del catabolismo muscular
5. Además, las terapias oncológicas pueden exacerbar estas alteraciones metabólicas,
causando efectos secundarios como anorexia, náuseas, vómitos, mucositis oral y

disgeusia, que limitan aún más la ingesta de alimentos6.

Un enfoque nutricional adecuado busca prevenir la malnutrición, mantener el peso


corporal y preservar la masa muscular durante el tratamiento oncológico. La dieta en
pacientes oncológicos debe ser personalizada, considerando las necesidades energéticas
y nutricionales específicas del paciente, así como los efectos secundarios del tratamiento
y las preferencias alimentarias individuales7.
El cáncer incrementa las necesidades calóricas y proteicas del paciente. Las guías
recomiendan un aporte energético de 25-30 kcal/kg/día y un consumo proteico de 1,0-1,5
g/kg/día para prevenir la pérdida de masa muscular y optimizar la respuesta al tratamiento
8.
7

En pacientes con ingesta oral insuficiente, se debe considerar la nutrición enteral o


parenteral. La nutrición enteral, a través de sondas nasogástricas o gastrostomías, es
preferida por su capacidad para preservar la función intestinal y prevenir complicaciones
infecciosas9. La nutrición parenteral es indicada en casos donde la función gastrointestinal
está severamente comprometida.
El consumo de antioxidantes naturales y fitoquímicos presentes en frutas,
verduras, especias y tés puede ser beneficioso en la modulación del estrés oxidativo y la
inflamación inducida por el cáncer. Sin embargo, el uso de suplementos antioxidantes debe
ser evaluado cuidadosamente para evitar interacciones con los tratamientos oncológicos 10.

La intervención nutricional también debe abordar los síntomas asociados al


tratamiento. Por ejemplo:
 Para la mucositis oral: alimentos blandos, fríos y no ácidos pueden aliviar el dolor y facilitar
la ingesta11.
 En casos de anorexia: fraccionar la dieta en comidas pequeñas y frecuentes, con alimentos
energéticos y densos en nutrientes12.
El manejo nutricional del paciente oncológico debe ser realizado por un equipo
interdisciplinario que incluya oncólogos, nutricionistas y psicólogos. Este enfoque garantiza
una atención integral, identificando y tratando precozmente los problemas nutricionales que
puedan surgir. La evaluación regular del estado nutricional mediante herramientas como el
Índice de Masa Corporal (IMC), la medición de la circunferencia muscular del brazo o el uso
de escalas como el "Patient-Generated Subjective Global Assessment" (PG-SGA) es
fundamental para el éxito de la intervención13.
Estudios recientes han demostrado que la intervención nutricional en pacientes
oncológicos mejora la tolerancia al tratamiento, reduce las complicaciones y prolonga la
supervivencia. Un metanálisis publicado en 2020 evidenció que los pacientes que recibieron
soporte nutricional tuvieron una reducción del 20% en las tasas de hospitalización y un
aumento del 15% en la calidad de vida percibida14.
La dieta en pacientes oncológicos es un pilar fundamental en el manejo integral del
cáncer. La personalización de la terapia nutricional, basada en las necesidades del paciente
y respaldada por evidencia científica, mejora los resultados clínicos y la calidad de vida. Es
crucial continuar investigando la interacción entre la nutrición y los tratamientos oncológicos
para optimizar las estrategias de intervención 8,6,3.
8

4 OBJETIVO GENERAL :
Evaluar la importancia de una intervención nutricional personalizada en pacientes
oncológicos, destacando su impacto en la prevención de la malnutrición, la mejora de
la tolerancia a los tratamientos oncológicos y el incremento de la calidad de vida
durante el manejo integral del cáncer.
5 OBJETIVOS ESPECÍFICOS :
 Analizar las necesidades energéticas y proteicas específicas de los pacientes
oncológicos según el tipo y estadio del cáncer.
 Identificar los principales factores de riesgo y complicaciones nutricionales
asociadas al cáncer y a los tratamientos oncológicos.
 Diseñar estrategias dietéticas personalizadas que permitan prevenir y manejar
la malnutrición y la caquexia en pacientes oncológicos.
 Evaluar la eficacia de diferentes modalidades de soporte nutricional (oral,
enteral y parenteral) en la mejora de los resultados clínicos de los pacientes.
 Promover la implementación de un enfoque interdisciplinario que integre
oncología y nutrición clínica para optimizar la atención integral de los pacientes
oncológicos.

6 DESENVOLVIMENTO:
6.1 Necessidades energéticas:
La identificación y el manejo de las necesidades energéticas y proteicas en pacientes
oncológicos representan pilares fundamentales en la nutrición clínica, ya que estos
parámetros están directamente influenciados por el tipo de cáncer, su estadio, y las
terapias utilizadas. Las alteraciones metabólicas inducidas por el cáncer afectan tanto
el gasto energético basal como el balance proteico, incrementando significativamente
el riesgo de malnutrición y caquexia.
Los pacientes con cáncer experimentan un incremento del gasto energético debido a
la actividad metabólica del tumor y a la respuesta inflamatoria sistémica. En tipos
específicos de cáncer, como los gastrointestinales, de cabeza y cuello, y de pulmón,
la malnutrición es más prevalente debido a las dificultades mecánicas y funcionales
para la ingesta adecuada de alimentos1.
Además, el estadio del cáncer influye directamente en las demandas nutricionales. En
etapas avanzadas, la liberación de citoquinas proinflamatorias como la interleucina-6
y el TNF-α exacerban el catabolismo muscular y proteico, causando pérdida de peso
9

significativa y disminución de la masa magra corporal10. En contraste, en etapas


iniciales, aunque la malnutrición puede ser menos evidente, sigue siendo crucial
implementar estrategias nutricionales para optimizar la tolerancia al tratamiento y
prevenir complicaciones a largo plazo4.
El aporte energético recomendado en pacientes oncológicos varía según las
condiciones individuales, pero generalmente se sitúa entre 25-30 kcal/kg/día en
pacientes con actividad metabólica normal y puede elevarse hasta 35 kcal/kg/día en
casos de estrés metabólico severo, como en aquellos sometidos a quimioterapia
intensiva o cirugías mayores12. Este rango energético busca cubrir tanto las demandas
metabólicas basales como las asociadas al proceso inflamatorio del cáncer.
La preservación de la masa muscular es un objetivo crítico en la nutrición de pacientes
oncológicos. Para ello, se recomienda un consumo proteico de 1,0-1,5 g/kg/día, que
puede aumentarse hasta 2,0 g/kg/día en pacientes con catabolismo severo o
caquexia establecida9. Las proteínas de alto valor biológico, presentes en alimentos
como carnes magras, lácteos y huevos, son esenciales para satisfacer estas
demandas. En casos de anorexia o dificultades para la ingesta, el soporte nutricional
con suplementos proteicos puede ser necesario.
El manejo nutricional debe ser personalizado, teniendo en cuenta:
 Tipo de tratamiento oncológico: La quimioterapia y la radioterapia pueden
causar efectos secundarios como mucositis, náuseas o disgeusia, que afectan
la ingesta calórica y proteica5.
 Comorbilidades: Condiciones como diabetes o insuficiencia renal pueden
limitar la capacidad del paciente para tolerar ciertos tipos de nutrientes 4.
 Estado funcional del paciente: En pacientes en cuidados paliativos, las
estrategias nutricionales se enfocan en mejorar la calidad de vida y aliviar
síntomas, más que en alcanzar un balance energético estricto6.
La evaluación inicial y el monitoreo regular del estado nutricional son fundamentales
para ajustar las estrategias alimenticias. Herramientas como el "Patient-Generated
Subjective Global Assessment" (PG-SGA) permiten identificar riesgos nutricionales y
evaluar la efectividad de las intervenciones6
La personalización de las necesidades energéticas y proteicas en pacientes
oncológicos es esencial para optimizar los resultados clínicos y mejorar la calidad de
vida. Considerar el tipo de cáncer, el estadio, y las condiciones individuales permite
10

diseñar planes nutricionales efectivos que minimicen los efectos adversos del
tratamiento y prevengan la progresión de la malnutrición. Un enfoque interdisciplinario
entre oncólogos y nutricionistas es crucial para alcanzar estos objetivos y brindar una
atención integral al paciente7.
Comprender e identificar estos factores de riesgo es fundamental para la
detección temprana y el tratamiento eficaz de la anemia perniciosa. Los pacientes con
múltiples factores de riesgo deben ser monitoreados periódicamente para detectar
signos de deficiencia de vitamina B12. La detección temprana, combinada con
educación sobre prevención y tratamiento, es esencial para evitar complicaciones
graves y garantizar una buena calidad de vida a los pacientes.
Los profesionales sanitarios deben ser conscientes de los síntomas sutiles de la
deficiencia de vitamina B12 y considerar la anemia perniciosa como diagnóstico
diferencial en pacientes de alto riesgo. El manejo adecuado incluye la suplementación
continua de vitamina B12, que puede administrarse por vía intramuscular o, en
algunos casos, por vía oral en dosis altas. Mantener la terapia es vital ya que la
afección suele ser crónica y puede requerir tratamiento de por vida para prevenir
recaídas y complicaciones neurológicas.
El cáncer y sus tratamientos representan un desafío significativo para el estado
nutricional de los pacientes. Las alteraciones metabólicas, los efectos secundarios de
las terapias y la progresión misma de la enfermedad contribuyen al desarrollo de
malnutrición y complicaciones asociadas, lo que impacta negativamente en la calidad
de vida y los resultados clínicos.
1. Tipo y localización del cáncer:
o Los cánceres gastrointestinales, de cabeza y cuello, y de pulmón son los
que presentan mayor riesgo de malnutrición. Esto se debe a que afectan
directamente la capacidad de deglución, digestión y absorción de
1
nutrientes .
2. Estadio del cáncer:
o En etapas avanzadas, la liberación de citoquinas proinflamatorias como
el TNF-α y la IL-6 genera un estado de hipermetabolismo y catabolismo
muscular, características de la caquexia tumoral 9.
3. Tratamientos oncológicos:
11

o La quimioterapia y la radioterapia producen efectos secundarios como


mucositis, náuseas, vómitos, diarrea y alteraciones del gusto
(disgeusia), que dificultan la ingesta alimentaria adecuada 3.
o Las cirugías extensas, particularmente las gastrointestinales, pueden
causar síndromes de malabsorción y cambios anatómicos que limitan la
capacidad de nutrición oral8.
4. Comorbilidades preexistentes:
o Condiciones como diabetes, insuficiencia renal o enfermedades
cardiovasculares pueden exacerbar el riesgo nutricional al limitar las
opciones dietéticas o tolerancia a ciertos nutrientes6.
5. Factores psicológicos y sociales:
o La depresión, el estrés y la ansiedad, comunes en pacientes con cáncer,
pueden contribuir a la anorexia. Además, factores socioeconómicos,
como el acceso limitado a alimentos saludables, agravan el problema
nutricional7.
7 Complicaciones nutricionales asociadas al cáncer y sus
tratamientos
1. Malnutrición:
o Se estima que entre el 30% y el 85% de los pacientes con cáncer
experimentan algún grado de malnutrición, dependiendo del tipo y
estadio del cáncer. La malnutrición no solo afecta la calidad de vida, sino
que también incrementa la toxicidad a los tratamientos y reduce la
supervivencia2.
2. Caquexia tumoral:
o La caquexia se caracteriza por una pérdida de peso involuntaria,
sarcopenia y alteración metabólica. Este síndrome es irreversible en
etapas avanzadas y está asociado a una inflamación crónica que
perpetúa el catabolismo muscular y la disfunción orgánica 7.
3. Complicaciones gastrointestinales:
o La radioterapia en la región abdominal y la quimioterapia pueden causar
diarrea severa y malabsorción, resultando en déficits de vitaminas y
minerales esenciales como el hierro, el calcio y el cinco 3.
4. Inmunosupresión:
12

o La malnutrición compromete la función inmunológica, incrementando la


susceptibilidad a infecciones, complicaciones posquirúrgicas y retraso
en la recuperación del tratamiento oncológico 3.
5. Alteraciones metabólicas:
o La hiperglucemia, la resistencia a la insulina y el desequilibrio lipídico
son comunes en pacientes con cáncer, exacerbados por el uso de
ciertos medicamentos, como corticosteroides1.
8 Estrategias para manejar los factores de riesgo y complicaciones
1. Detección temprana:
o Herramientas como el "Patient-Generated Subjective Global
Assessment" (PG-SGA) permiten identificar de manera oportuna a los
pacientes en riesgo nutricional y priorizar la intervención10.
2. Intervención nutricional personalizada:
o Diseñar planes de alimentación basados en las necesidades
individuales de calorías y proteínas, teniendo en cuenta los efectos
secundarios del tratamiento y las preferencias alimentarias del paciente
11.

3. Soporte nutricional:
o En casos de ingesta insuficiente, se debe recurrir a la nutrición enteral o
parenteral. Estas modalidades ayudan a prevenir la progresión de la
malnutrición y sus complicaciones asociadas2.
4. Manejo de síntomas:
o Implementar estrategias para aliviar los efectos secundarios, como el
uso de alimentos fríos y blandos en casos de mucositis o dietas
fraccionadas en casos de anorexia13.
5. Enfoque interdisciplinario:
o Integrar a oncólogos, nutricionistas y psicólogos en el manejo del
paciente garantiza una atención integral y mejora los resultados
clínicos14.
La identificación de los factores de riesgo y complicaciones nutricionales
asociadas al cáncer es crucial para diseñar estrategias efectivas que minimicen el
impacto de la enfermedad y los tratamientos en el estado nutricional del paciente. La
implementación de un enfoque interdisciplinario y personalizado no solo mejora la
13

calidad de vida del paciente, sino que también optimiza la tolerancia al tratamiento y
prolonga la supervivencia.
9 CONCLUSIÓN:
El manejo del paciente oncológico requiere un enfoque multidimensional,
donde la nutrición personalizada emerge como un componente crítico. Este trabajo
ha demostrado cómo las alteraciones metabólicas inducidas por el cáncer y los
efectos adversos de los tratamientos comprometen el estado nutricional del
paciente, afectando su calidad de vida y sus resultados clínicos. Reconocer la
importancia de la alimentación como parte integral del tratamiento oncológico es
clave para mejorar la tolerancia a los tratamientos, prevenir complicaciones y
prolongar la supervivencia.
La malnutrición, comúnmente observada en pacientes con cáncer, es el
resultado de una combinación de factores metabólicos, inflamatorios y dietéticos.
Los cánceres de cabeza y cuello, gastrointestinales y de pulmón presentan un mayor
riesgo de malnutrición, agravada por síntomas como disgeusia, mucositis y anorexia,
que dificultan la ingesta adecuada. La caquexia, una complicación frecuente en
estadios avanzados, se caracteriza por una pérdida significativa de peso y masa
muscular, acompañada de inflamación sistémica. Este cuadro compromete la
funcionalidad del paciente y su capacidad para tolerar tratamientos agresivos como
la quimioterapia.
La intervención nutricional adecuada debe comenzar con una evaluación
integral del estado nutricional, utilizando herramientas validadas como el "Patient-
Generated Subjective Global Assessment" (PG-SGA). Basándose en esta
evaluación, se deben establecer planes de alimentación que incluyan un aporte
energético suficiente (25-30 kcal/kg/día) y proteico adecuado (1,0-1,5 g/kg/día). En
casos de ingesta limitada, el soporte nutricional enteral o parenteral asegura la
provisión de nutrientes esenciales y previene la progresión de la malnutrición.
La gestión de las complicaciones asociadas a los tratamientos oncológicos es
otra área crítica. Los pacientes con mucositis, por ejemplo, se benefician de dietas
suaves y no irritantes, mientras que aquellos con anorexia pueden responder a
estrategias como fraccionar las comidas y priorizar alimentos densos en energía. La
atención nutricional no solo aborda las necesidades físicas, sino que también tiene
un impacto positivo en el bienestar emocional del paciente, mejorando su percepción
de calidad de vida.
14

La nutrición oncológica no puede abordarse de forma aislada. Es esencial que


los equipos de salud adopten un enfoque interdisciplinario, integrando a oncólogos,
nutricionistas, enfermeros y psicólogos para garantizar una atención integral y
centrada en el paciente. Este enfoque colaborativo permite abordar de manera más
efectiva las complejas interacciones entre el estado nutricional, el tratamiento
oncológico y los resultados clínicos.
En síntesis, la nutrición personalizada en pacientes oncológicos es un
componente esencial del tratamiento integral. Más allá de su papel en la prevención
y manejo de la malnutrición, representa una herramienta estratégica para mejorar la
calidad de vida y los resultados terapéuticos. Este trabajo destaca la importancia de
la nutrición como una prioridad en el manejo del cáncer y subraya la necesidad de
continuar investigando para optimizar las intervenciones nutricionales en esta
población.
15

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