RESEÑA
TUTORIA EN EDUCACIÓN SUPERIOR: UNA REVISIÓN ANALÍTICA DE LA LICENCIATURA
En la publicación de Gabriela de la Cruz Flores, Edith Chehaybar Kury y Luis Felipe Abreu hacen
referencia al origen de la tutoría que data desde la aparición del término en el poema de la
“Odisea”, mencionado a un mentor que fue guía, consejero, compartió su experiencia y se
convirtió en el responsable de su educación física, intelectual, espiritual y social del hijo de Odiseo.
Además señalan que a lo largo de la historia encontramos a grandes personalidades que utilizaron
a la tutoría como estrategia para guiar a sus alumnos, entre ellos Confucio, Sócrates, Platón,
Quintiliano, Bell y Lancaster y potencializando el talento de sus discípulos.
Lo que es claro, es que los contextos ahora difieren, pero sigue predominando la esencia de la
tutoría como una relación entre una persona novata o en proceso de formación y una persona
experta o consolidada en la profesión o la disciplina. Posteriormente se le dio legitimidad
académica cuando se demostró la relación entre tener un tutor y el éxito subsiguiente en el
mundo de los negocios y atribuyeron la importancia de la tutoría en el aprendizaje, el desarrollo
social y el psicológico.
El origen de la tutoría universitaria se basa en tres modelos de universidad, el académico, donde
las funciones de la universidad se centran en el desarrollo académico de los estudiantes con el fin
de coadyuvar en el dominio de los conocimientos sin traspasar el ámbito escolar; el de desarrollo
personal, donde la universidad presta mayor atención al bienestar y al desarrollo personal de sus
alumnos, donde los tutores incluyen tanto orientación académica como profesional y personal; y
el de desarrollo profesional, en el cual las actividades tutórales tienen como objetivo brindar
apoyo a los estudiantes para que se capaciten en la profesión y se ajusten a las necesidades del
mercado laboral.
Para una mejor percepción más clara, en el artículo definen los conceptos de tutor, tutorado y
tutoría con respecto de los diferentes atributos del término, formativos, didácticos,
interpersonales, cognitivos y éticos.
En el artículo relatan como varios autores se refieren a un tema muy notable sobre la tutoría son
los beneficios que se generan al llevarla a la práctica, pero por otro lado están los obstáculos a los
que los tutores y/o tutorados se enfrentan, entre los beneficios que reciben los primeros se
mencionan: participar en publicaciones, obtención de becas, colaboración en la investigación,
soporte, protección, conocimientos, consejos, altas probabilidades de éxito ocupacional y
experiencia. Y hacen referencia a una división de los beneficios que reciben los tutores entre
extrínsecos e intrínsecos, en los cuales, los tutores reciben asistencia e incrementan sus niveles de
productividad; los tutorados pueden fortalecer sus carreras generando nuevas ideas e
incrementando la profundidad del conocimiento; renuevan el sentido de entusiasmo por el
trabajo y contribuyen a realzar sus niveles de poder, estatus profesional e ingresos. Y con los
intrínsecos, los tutores pueden disfrutar del trato con sus alumnos y sentir satisfacción personal,
sabiendo que con la tutoría contribuyen al éxito de aquellos.
En relación a los retos y dificultades de la tutoría según los autores que mencionan en el artículo
se encuentran: poca disponibilidad en cuanto a tiempo por parte del tutor, problemas
interpersonales, incompatibilidad de caracteres, falta de compromiso y expectativas diferentes
entre tutor y tutorado, falta de conocimientos por parte del tutor para dirigir el proyecto de
investigación del alumno; falta de interés o poca motivación; sobrecarga de trabajo; poca
disponibilidad; falta de didáctica y supervisión inadecuada del proyecto de investigación y
ausencia de realimentación.
Un aspecto un tanto relevante es que los beneficios y obstáculos de la tutoría se enfoquen en
tutores y tutorados, pero no en los sistemas con los que se encuentra vinculado su quehacer como
pudieran ser: los grupos de trabajo, los departamentos o facultades, las instituciones
universitarias, las profesiones o campos disciplinarios, el entorno, lo que concluye a un desfase
entre el contexto actual de la sociedad del conocimiento y las actividades tutórales, pues mientras
la primera exige ampliar la visión de colaboración así como la gestión, aplicación e innovación del
conocimiento a las múltiples esferas de la vida, los beneficios y obstáculos de la segunda se siguen
analizando mediante el cristal de los beneficios personales.
Con referencia a la investigación sobre la tutoría se mencionan algunos temas como la política
educativa, especificaciones prescriptivas y textos anecdóticos. En la política educativa sobre
tutoría existen documentos donde se describen los requisitos establecidos por diversas
instituciones de educación superior en sus legislaciones, reglamentos, programas de estudio y
cualquier otro documento generado con la intención de especificar los requisitos de ingreso y
permanencia para ejercer la tutoría en recintos universitarios. En las especificaciones prescriptivas
se ubican textos donde se aborda el deber ser del tutor, por ejemplo: "un tutor debe ser capaz de
guiar a los alumnos en sus procesos formativos" o "un tutor debe animar a sus alumnos cuando el
proyecto de investigación se ve interrumpido por cuestiones financieras y proponer alternativas de
solución". Por último están los textos anecdóticos donde los participantes de la tutoría narran sus
experiencias. Y las referencias clasificadas como investigaciones empíricas se pueden catalogar
según la metodología empleada, el diseño y los sujetos cuestionados. En cuanto al tipo de
metodología existen tanto cualitativas como cuantitativas. En las primeras utilizan como
principales técnicas entrevistas a profundidad, semiestructuradas o no estructuradas, los tipos de
estudio son narrativos, de casos o exploratorios. Las segundas utilizan, como principales
instrumentos, cuestionarios, escalas, entrevistas estructuradas y el análisis de los datos se realiza
con estadística descriptiva y análisis factoriales. En cuanto a los diseños de las investigaciones se
localizaron: retrospectivos, transversales y longitudinales, En cuanto a los sujetos cuestionados se
ha trabajado con tutorados, tutores o ambos grupos cuyas respuestas suelen contrastarse.
Algunas investigaciones inician indagando características sociodemográficas y académicas,
posteriormente se centran en explorar aspectos particulares: experiencias, percepciones, factores,
funciones, roles, actividades, etc., de la tutoría. Parte de las investigaciones incluyen el desarrollo
de programas piloto de tutoría y ya concluidos evalúan los resultados obtenidos.
Existen carencias y deficiencias en la investigación sobre la tutoría como los siguientes: Confusión
en los conceptos, desacuerdos en definiciones operacionales, Investigaciones sin datos empíricos
confiables por deficiencias metodológicas, Psicometría y escalas dudosas, Falta evidencia de las
características y cualidades de un mentor efectivo, Falta documentar el proceso de la tutoría y las
interacciones entre tutor y tutorado.
Dentro de los fundamentos de la tutoría a los que hacen referencia están que la educación en su
conjunto entabla retos y cambios urgentes para adecuarse a la dinámica de la sociedad del
conocimiento, la educación superior, al ubicarse en el nivel más alto de la formación, resulta la
más idónea para comenzar a gestionar cambios (curriculares, prácticas, vinculación con el
entorno) que paulatinamente permitan enlazarse con la sociedad del conocimiento. La educación
superior, al tener como propósito la creación y difusión del conocimiento, puede plantear
alternativas que propicien la creatividad, la innovación, la multi y transdisciplina así como la
transferencia del conocimiento a múltiples escenarios y contextos, la tutoría es una función
docente que resulta muy útil para transitar de modelos centrados en la enseñanza, hacia modelos
centrados en el aprendizaje. El énfasis está en desarrollar las capacidades, habilidades, valores y
actitudes de los estudiantes mediante el contacto con tutores, quienes pueden brindarles
experiencias de aprendizaje que los incorporen a la gestión del conocimiento. Es decir, la tutoría
en la sociedad del conocimiento tendría como propósito propiciar que los estudiantes adquieran,
mediante la ayuda de los tutores, capacidades abiertas y transferibles para confrontarse a una
multitud de situaciones complejas e inciertas, tales como las que plantea la sociedad actual.
Las universidades mexicanas la tutoría han tenido como meta principal coadyuvar con
problemáticas inherentemente escolares, tales como la deserción, la reprobación y el rezago de
los estudiantes. Bajo la apuesta de que en el binomio tutor–alumno se resolverán dichas
problemáticas, se ha desarrollado el quehacer tutoral en la mayor parte de nuestras instituciones
de educación superior. Los autores hacen referencia a si esta forma de implantar la tutoría es una
solución a problemas de corto y mediano plazo en los países en desarrollo en lugar de que sea una
solución con vísperas a resultados futuros ya que solo resuelve problemas de índice académico y
no problemas que evitan la deserción y movilidad estudiantil.
Mtra. Evelyn Peña Escárcega.