ESPAÑOL
El español o castellano es una lengua romance procedente del latín hablado,
perteneciente a la familia de lenguas indoeuropeas. Forma parte del grupo
ibérico y es originaria de Castilla, reino medieval de la península ibérica. Hay más
de 600 millones de personas que hablan español, de las cuales casi 500 millones
son hablantes nativos.
Es el idioma más estudiado en todos los niveles de enseñanza de Estados
Unidos y la segunda lengua más estudiada en la educación secundaria superior
de la Unión Europea. El español es la cuarta lengua más estudiada del mundo con
24,2 millones de alumnos.1 Es la cuarta lengua más hablada del mundo (tras
el inglés, chino mandarín e hindi) y la segunda lengua más hablada por número de
hablantes nativos (tras el chino mandarín).34 Así pues, puede ser considerado
como el segundo idioma en comunicación internacional (tras el inglés).
El español tiene la tercera población alfabetizada del mundo. En 2008, el español
tenía el 5,47 % de la población mundial alfabetizada. El español es la tercera
lengua más utilizada para la producción de información en los medios de
comunicación, como también la tercera lengua con más usuarios de Internet,
después del chino y el inglés. En 2019, el español tenía unos 364 millones de
usuarios en Internet, lo cual representaba el 7,9 % del total.
La lengua es hablada principalmente en España11 e Hispanoamérica. En 2015, se
estimó que en los Estados Unidos había más de 40 millones de hispanohablantes.
En Filipinas, donde el español ya no es lengua de habla mayoritaria ni oficial, el
mismo sigue manteniendo importancia en el sentido cultural, histórico y lingüístico.
En Andorra, la mayoría de la población sabe hablar español. En Guinea
Ecuatorial, donde es lengua oficial, alrededor del 70 % de su población sabe
hablar español. En los campos de refugiados de la República Árabe Saharaui
Democrática el español es un idioma significativo.
Es uno de los seis idiomas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas.
Es también idioma oficial en varias de las principales organizaciones
internacionales ―la Unión Europea, la Unión Africana, la Organización de Estados
Americanos, la Organización de Estados Iberoamericanos, el Tratado de Libre
Comercio de América del Norte, la Unión de Naciones Suramericanas,
la Comunidad del Caribe, los Estados de África, del Caribe y del Pacífico y
el Tratado Antártico, entre otras― y en el ámbito deportivo, la FIBA, la FIFA,
la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo, etc.
El español, como otras lenguas romances, es el resultado de siglos de evolución a
partir del latín hablado (denominado latín vulgar) desde el
siglo III aproximadamente. Tras la caída del Imperio romano, el latín vulgar de
la Hispania romana se fue transformando y divergiendo de las otras variantes del
latín que se hablaban en otras provincias del antiguo Imperio. Las
transformaciones dieron lugar, tras una lenta evolución, a las distintas lenguas
romances que existen hoy en día. El léxico del español tiene
muchos extranjerismos adaptados
(latinismos, italianismos, occitanismos, helenismos, arabismos, germanismos, indi
genismos, africanismos, etc.). La mayoría de las palabras del idioma español
provienen del latín y se estima que un 10 % de las palabras del español derivarían
del griego.
El idioma español o castellano es uno de los cuatro idiomas junto
al inglés, francés y portugués que es oficial y hablado en más de dos continentes.
Las variedades geográficas del castellano, llamadas dialectos o geolectos, difieren
entre sí por multitud de razones. Entre las de tipo fonético destacan la distinción o
no de los fonemas correspondientes a las grafías c/z y s (ausencia o presencia
de ceceo/seseo), la distinción o no de los fonemas correspondientes a las
grafías ll e y (ausencia o presencia de yeísmo), la aspiración o no de la s o z ante
una consonante, y la adopción o no de nuevas consonantes (tales como /ʃ/). Estas
diferencias no suelen ocasionar problemas de inteligibilidad entre sus hablantes.
Las diversas variantes también difieren en usos gramaticales, como el voseo o el
empleo o no del pronombre informal de segunda persona del plural («vosotros»).
En aspectos de vocabulario, se dan notables diferencias especialmente en
determinados ámbitos semánticos, como la nomenclatura de las frutas y verduras,
vestimentas, artículos de uso cotidiano, así como en las expresiones coloquiales o
insultantes.
Como en cualquier lengua, especialmente cuando se distribuye por un dominio
geográfico extenso, el español presenta diversas variedades internas que
permiten distinguir a sus hablantes según su pronunciación, sus construcciones
gramaticales y su vocabulario. En términos generales, el castellano presenta
convencionalmente dos tipos de modalidades presentes tanto en España como en
América: las modalidades conservadoras, como el español del norte de España, el
del interior de Colombia y México o el de los Andes, y las modalidades
innovadoras, como el español de Andalucía y Canarias, el del Caribe o el del Río
de la Plata. Una característica típica del español peninsular es la división del grupo
consonántico tl que, en palabras tales como atlas o atletismo se pronuncia ['at.las]
y [at.le.'tis.mo], mientras que en América la pronunciación corriente es ['a.tlas] y
[a.tle.'tis.mo].
Independientemente de estos rasgos, es posible distinguir grandes grupos de
variedades dialectales del español. Por ejemplo, para Menéndez y Otero (2007)
serían ocho: las variedades castellana, andaluza y canaria en España, y las
variedades caribeña, mexicano-centroamericana, andina, chilena y rioplatenseen
América.
Las diferencias entre los dialectos casi siempre se limitan únicamente a la
entonación, pronunciación y palabras o expresiones aisladas. Una de las
diferencias de los dialectos de España y los de Hispanoamérica son los
pronombres. En España, el único pronombre informal de segunda persona
empleado es «tú», pero en algunas zonas de Hispanoamérica, como en
Centroamérica o la región rioplatense, se utiliza el «vos». «Tú» y «vos» son
informales y se utilizan con amigos. «Usted» es una fórmula de respeto que se
utiliza con desconocidos o personas mayores. Sin embargo, en ciertas regiones de
Colombia el ustedeo se puede dar en ámbitos de cierta informalidad comparable al
uso del tuteo o del voseo en los países mencionados.
«Vos» se utiliza como segunda persona del singular en muchos lugares de
Hispanoamérica.
Los dialectos del español también varían en lo que respecta a la segunda persona
del plural. Los dialectos de América solo tienen una forma para la segunda
persona del plural: ustedes, que sirve para las situaciones formales y las
informales. Sin embargo en el español europeo existen dos: ustedes para
situaciones formales y vosotros para situaciones informales.