Tabaquismo
Indice
1. Introducción
2. Tabaquismo
3. Magnitud noxal del tabaquismo
4. ¿Por qué se fuma?
5. ¿Por qué hay que dejar de fumar?
6. Cómo Dejar De Fumar
7. Síntomas De Abstinencia
8. Conclusión
9. Bibliografía
1. Introducción
Este trabajo tiene como objetivo dar a conocer los perjuicios que el tabaquismo ocasiona a la salud y, en
consecuencia, apunta a que los receptores, en primer término los que pertenecen a la comunidad
educativa del CEBAS, se planteen abandonar el hábito de fumar.
Es fundamental que los fumadores tomen conciencia de que esta adicción es un factor de riesgo en
diversas patologías: H.T.A., diabetes, trastornos cardiovasculares y del Aparato Respiratorio.
El hábito de fumar históricamente se asocia al placer y hoy en día, los medios de comunicación, en
especial la televisión, resaltan esta característica como la principal razón para adquirirlo. Las publicidades
lo asocian sistemáticamente con el éxito, la aventura, la valentía y nos presentan al cigarrillo como un
símbolo de consolidación de la personalidad.
Personalmente, como fumador de casi dos paquetes diarios, pretendo al menos brindar la información
necesaria como para evitar que los niños y adolescentes de nuestro entorno no adquieran esta práctica,
haciéndoles conocer lo difícil que resulta tratar de abandonar cualquier adicción, en este caso el tabaco y
que no existen ni medicamentos, ni métodos alternativos capaces de hacernos dejar el cigarrillo, que la
decisión de abandonarlo debe contar, esencialmente, de mucha fuerza de voluntad, que es inútil tratar de
que nos convenzan y ayuden para dejar de fumar si no estamos nosotros totalmente convencidos y
decididos a auto-ayudarnos.
Como en todas las adicciones, en el tabaquismo, la regla de oro de debe ser: nunca hay que “probar”. Mi
experiencia personal indica que una “curiosidad” de adolescente se puede transformar en un serio
problema de dependencia que pone en riesgo permanente a nuestra salud por las razones que se
enumeran precedentemente y que serán desarrolladas más adelante.
Si bien esta elaboración surge por haberse detectado que el hábito de fumar se encuentra muy arraigado
en nuestra institución educativa y que su objetivo máximo es disminuir la cantidad de fumadores en el
ámbito del establecimiento, también es un propósito del conjunto de los alumnos que esta inquietud
trascienda este entorno y llegué a toda la comunidad teniendo como potenciales promotores de salud a
un importante número de alumnos del CEBAS.
2. Tabaquismo
Definición
El fumar (inhalar y exhalar los humos producidos al quemar el tabaco), conduce a una intoxicación
crónica denominada tabaquismo.
Las hojas secas de la planta del tabaco se fuman en pipa o en puro, pero la forma más extendida es el
cigarro o cigarrillo.
Historia
El tabaco es una planta originaria de América. Los primeros europeos que llegaron al continente
americano observaron que los indígenas fumaban en pipa las hojas del tabaco, e introdujeron esta
práctica en Europa a mediados del siglo XVI. Posteriormente el diplomático francés Jean Nicot, al que la
planta debe el nombre genérico (Nicotiana), lo introdujo en el resto de Europa desde donde se difundió
progresivamente al resto del mundo.
Composición del cigarrillo
Con el encendido de un cigarrillo se liberan numerosos componentes: alquitrán, cianuro, benceno,
monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y nicotina por nombrar solamente algunos.
Adicción al tabaco
La nicotina, alcaloide del tabaco, es el componente principal cuando nos referimos a la dependencia
física que crea este hábito ya que es una droga de alto poder adictivo.
El fumar afecta al corazón en distintos aspectos. Aunque la mayoría de las personas están muy al
corriente de la relación existente entre fumar cigarrillos y el cáncer de pulmón y otras enfermedades del
aparato respiratorio, muchos aun desconocen a este hábito como un factor de riesgo en la hipertensión y
en el total de las patologías circulatorias.
El fumador: Su ambiente social y sus necesidades.
El fumar pareciera ser, en su origen, producto de la socialización del individuo. El concepto de
socialización denota el proceso por el que se transmite la cultura de una generación a la siguiente.
No sólo se fuma en algún momento motivado por la acción de otros (por ejemplo, se fuma para
impresionar a alguien, o para dar sensación de seguridad al que observa, etc.), sino que se comienza a
fumar debido a que otros fuman como acto habitual. El acto de fumar aparece como legítimo para el
fumador, debido a que “otros” (muchas veces famosos o respetados, o muy cercanos al fumador
potencial), también lo hacen.
Los agentes más directos de la socialización de este hábito son la familia y los grupos primarios con los
que el individuo interactúa frecuentemente.
Podríamos decir que se puede fumar de una manera afectiva (por placer o descarga de la ansiedad) y
que es el caso de los fumadores de menos de 10 cigarrillos diarios, y por hábito en el caso de los
fumadores que superan los 10 cigarrillos diarios. Es en este último caso donde apreciamos, a través de la
cantidad de cigarrillos consumida diariamente, el grado de dependencia hacia la adicción.
Los seres humanos tienen determinadas necesidades, las que dan lugar a toda una serie de
comportamientos y acciones tendientes a su satisfacción: necesidades fisiológicas; de seguridad; de
pertenencia y afecto; de estima y de realización de sí mismo.
Lo más común es que se comience a fumar en la adolescencia, ya sea como una actitud de rebeldía o
para no sentirse desplazado del grupo si ese entorno está compuesto mayoritariamente por fumadores.
Otra posibilidad es que el adolescente fume “para sentirse más adulto”.
Resumiendo, tres razones por las cuales el ser humano fuma:
1. Necesidad de intensificar sus sentimientos positivos o aminorar sentimientos negativos
2. Identificación con el entorno.
3. Adicción psicológica.
3. Magnitud noxal del tabaquismo
El tabaquismo es la mayor epidemia que enfrenta la humanidad y, como otras enfermedades que
dependen del comportamiento humano es de alta morbimortalidad. Adicción legal, su consumo se
estimula libremente, al menos en nuestro país. Su impacto en el ser humano se entiende cuando se
conoce que en [Link]. mueren 300.000 personas por año y en nuestro país, con una población 9 veces
menor, 40.000.
La OMS estima actualmente en 1.000 millones el número de fumadores en el mundo, es decir alrededor
de un tercio de la población de 15 años en adelante. Sobre este total, 800 millones habitan en los países
en desarrollo.
Según los especialistas en cardiología el tabaquismo afecta al aparato circulatorio en distintas formas:
Aumenta la cantidad total de colesterol en la sangre, elevando los niveles de LDL o “colesterol malo”.
Además, puede reducir los niveles de HDL o “colesterol bueno”
La nicotina, además de tener como droga un alto poder adictivo, produce una estimulación nerviosa sobre
las glándulas suprarrenales que da como resultado la producción de adrenalina. Esta sustancia acelera
la frecuencia cardiaca aumentando las necesidades de oxígeno del corazón y obligando a este órgano a
trabajar más y en condiciones más desfavorables.
Además, al producir vasoconstricción, aumenta la resistencia vascular periférica. En resumen,
comprendiendo que existen acciones sobre múltiples órganos, aparatos o sistemas, la nicotina y demás
componentes:
a) favorecen la dislipidemia (disminuyendo el HDL y aumentando el LDL y los triglicéridos);
b) deterioran la vaso reactividad (por aumento del tono vascular con inducción al espasmo);
c) crean un estado de hipercoagulabilidad (por aumento de la agregación de plaquetaria, y de la
viscosidad de la sangre) favoreciendo la trombosis;
d) conducen a la hipoxia tisular, disminuyendo el umbral isquémico;
e) favorecen la producción de grasa central.
Consecuencias
Por sí solo, el tabaquismo aumenta el riesgo cardiovascular en 1,6 veces; asociado a
hipertensión arterial, en 4,5 y a hipercolesterolemia en 4; cuando los tres concurren, el
riesgo es 16 veces mayor.
“No se p ie rd a la d ive rsió n d e fum a r”
“La sua vid a d e s p la c e r c o n Pa ll M a ll”
E n a lg u n o s p a íse s e s tá p ro h ib id o a n u n c ia r m a rc a s d e c ig a rrillo s e n te le v is ió n . L a c a u sa e s la p re o c u p a c ió n q u e e x iste
e n la p o b la c ió n a n te e l c o n su m o d e s u sta n c ia s a d ic tiv a s e n u n m e d io d e c o m u n ic a c ió n ta n a c c e s ib le , e n e sp e c ia l p a ra
lo s n iñ o s . S in e m b a rg o , s e p e rm ite su p u b lic id a d e n p e rió d ic o s y re v is ta s. E ste a n u n c io , q u e a p a re c ió e n u n a re v ista
e n 1 9 5 6 , e s u n e je m p lo c la rís im o d e l in te ré s d e la s c o m p a ñ ía s d e ta b a c o p o r re v e s tir d e 'g la m o u r' e l a c to d e fu m a r.
4. ¿Por qué se fuma?
Fumar no sólo es "un hábito", también es una drogadicción, ya que el hecho de fumar tabaco cumple con
todos los criterios que definen al consumo de una sustancia como tal:
0 Existencia de tolerancia
1 Dependencia
2 Síndrome de abstinencia en ausencia de la misma
3 Comportamiento compulsivo
El máximo responsable de la dependencia es la nicotina, sustancia con un gran poder de adicción similar
al de otras drogas como la heroína o cocaína.
La forma de dependencia que genera el hábito de fumar es:
Dependencia física, provocada directamente por la nicotina y es
la responsable del síndrome de abstinencia.
Dependencia psicológica, el hábito de fumar se ha convertido en
una compañía en todo tipo de situaciones, después de las
comidas, con el café, al hablar por teléfono, etc ..., y parece
imposible cambiar esta relación.
Dependencia social, el fumar sigue siendo un acto social, se hace en grupos, en ciertas reuniones de
ocio, tras cenas con los amigos, y sobre todo sigue siendo un hábito que distingue a ciertos grupos de
adolescentes dándoles un valor social de rebeldía y de madurez malentendidos.
5. ¿Por qué hay que dejar de fumar?
La principal es que el consumo de tabaco constituye la principal causa de enfermedad evitable y de
mortalidad prevenible en los países desarrollados. En un 19% de los casos de mortalidad es el tabaco la
causa de su prevención.
En el tabaco se han encontrado múltiples sustancias que en gran parte son perjudiciales para la salud.
Entre ellas, destacan por sus efectos nocivos:
1. Los alquitranes (benzopirenos y nitrosaminas) responsables del 30 % de todos
los tipos de cáncer (vejiga, riñón, páncreas, estómago,etc.), y del 90% del cáncer
de pulmón.
2. El monóxido de carbono, que es el causante de más del 15% de las
enfermedades cardiovasculares.
3. La nicotina, que produce la dependencia física.
Además el tabaco es el causante del 80% de la mortalidad por procesos pulmonares
crónicos.
Proporción de fumadores por edad y por sexo
Francia – 1995
Índice de Morbilidad en fumadores y no fumadores
Fuente: Hospital de Montpellier (Francia)
Algunos Motivos Para Dejar De Fumar
Evitará enfermedades Se cansará menos al Mejorará su potencia
cardíacas producidas hacer ejercicio. sexual.
por el tabaquismo
Reducirá las Evitará el mayor riesgo de Sus posibilidades de
probabilidades de padecer cáncer de pulmón padecer enfisema
padecer cáncer de boca, pulmonar disminuirán.
laringe, vegija y riñón.
Descenderán sus cifras Tendrá un gasto menos y Desaparecerá la tos
de presión arterial y ahorrá mucho dinero matutina.
colesterol.
Tendrá mas tiempo libre. Su dentadura volverá a Reducirá el riesgo de
brillar y sus encias dejarán accidentes.
de inflamarse.
Mejorará su úlcera Podrá tomar Terminará con la
gástrica o duodenal si la anticonceptivos con bronquitis crónica, la tos
tiene, y si no, disminuirá menos riesgo. y el catarro crónico.
la posibilidad de
adquirirla.
El aspecto de su cabello Mejorará su fertilidad. Eliminará el mal aliento.
mejorará.
Mejorará su apetito, su Mejorará la celulitis. Mejorará su estado de
sentidos del gusto y ánimo.
olfato. Los alimentos
tendrán mejor sabor y
aroma.
El acné mejorará No producirá daños Crecerá su autoestima.
sensiblemente, en fetales.
muchos casos
desaparecerá.
No contribuirá a Retrasará la menopausia. Vivirá mejor y vivirá más.
enfermar a su pareja,
hijos y amigos.
Ya no tendrá olor a Su piel conservará la Hará felices ha quienes
tabaco en cuerpo y ropa. tersura más tiempo. El lo quieren,
tabaco la envejece especialmente a su
gradualmente. médico.
El día que lo deja
En el día elegido, levántese con un poco de
tiempo. Trate de levantarse un cuarto de hora o
media hora antes de su horario habitual.
Necesita un poco más de tiempo para
emprender esta jornada difícil.
Al despertarse no piense que no volverá
a fumar nunca más. Piense tan sólo en
que hoy no va a fumar y que respetará
esta decisión cada vez que tenga ganas
de encender un cigarrillo.
Empiece el día regalando aire a sus
pulmones en lugar de humo. Haga un
poco de ejercicio o un corto paseo.
Practique respiraciones profundas en un lugar donde disponga de aire más puro. Note
cómo el aire entra en sus pulmones.
Beba mucha agua y toda clase de jugos de frutas, preferentemente naturales y ricos en vitamina
C. Esta le ayudará a eliminar más rápidamente la concentración de nicotina en su organismo.
Elimine, por ahora, las bebidas alcohólicas o los estimulantes como cualquier bebida que
acostumbre a ser compañera de sus cigarrillos, por ejemplo, el café.
Los alimentos ricos en vitamina B (pan integral, cereales, arroz integral, etc.) son muy
aconsejables. Puede reforzar la toma de esta vitamina añadiendo a su dieta germen de trigo,
levadura de cerveza, o vitamina B.
Tome alimentos ligeros. Las comidas pesadas le perjudicarán, al disminuir su nivel de
autocontrol, tan necesarios en estos primeros días. Después de comer no se deje caer en su
butaca preferida para leer o ver TV. Por el contrario, haga un poco de ejercicio. Levántese
inmediatamente después de acabar su comida y lávese los dientes, salga a pasear un poco, lave
las platos, juegue con algo o con alguien.
No se preocupe si hoy o durante toda la semana tiene que cambiar sus hábitos diarios. No se
alarme, no será para siempre.
6. Cómo Dejar De Fumar
Para dejar de fumar se debe de pasar por una serie de procesos temporales de actitud ante el hábito, y
es necesario pasar por ellos para poder tomar una actitud de abandono.
Fases del fumador:
Fase de precontemplación. El fumador disfruta con el hábito de fumar y no se
plantea ningún problema por ello, es un fumador consonante, es decir fuma y
está seguro de que hace bien . En esta fase se encuentran los fumadores
menores de 30 años, sin enfermedades asociadas o no al tabaco. Casi la mitad
de los fumadores están en esta fase.
Fase de planteamiento o de contemplación. El fumador se plantea ya las
posibles consecuencias negativas para la salud del fumar, y algunas positivas de
dejarlo. Comienza a ser un fumador disonante, es decir fuma pero le parece que
está mal hacerlo. Un 30 % de los fumadores están en esta etapa.
Fase de acción. El fumador se ve en la obligación de dejar de fumar, pasa de
disonante a una actitud más acorde es decir sabe que es malo fumar y lo deja.
Esta fase se repetirá varias veces en la evolución de la dependencia, pasará a la
contemplación y la acción repetidamente. Un 20% de los fumadores están en
esta fase.
Fase de consolidación o mantenimiento. Se puede decir que en esta fase están
aquellos fumadores que llevan más de 6 meses de abstinencia. No fuma nada
pero hasta los 12 meses no se puede considerar como ex-fumador.
Fase de recaída. Se da en un porcentaje variable de los casos, lo habitual es que
pase a la fase de contemplación y tardará más o menos en volver a la acción. Se
acompaña de una gran pérdida de la autoestima personal.
Diez pasos para dejar de fumar
Escalón 1
Debe conocer por qué deja de fumar. Puede tomarse 1 ó 2 días para pensar acerca de las causas de
dejar de fumar:
1. Mejorar la salud, dolor de garganta, tos, fatiga al ejercicio, infecciones de
repetición.
2. No empeorar la salud, miedo a enfermar, el doble de riesgo de enfermedades del
corazón, seis veces más enfisema, diez veces más de cáncer de pulmón, 5-8
menos de años de vida.
3. Problemas financieros (dinero).
4. Dar ejemplo a los niños.
5. No empeorar la salud de los hijos.
6. Aprobación social, laboral y familiar.
7. Razones de estética, mal aliento, dientes amarillos, arrugas.
Después debe de realizar una reflexión profunda. También debe sopesar la obesidad que se producirá y
tenerlo claro antes de pasar al siguiente escalón.
Escalón 2
Tome una decisión positiva En esta situación debe tomar una decisión positiva - Debo dejar de fumar -
Esta elección debe de ser una acción definitiva sopesada, basada en un juicio racional.
En los días sucesivos deberá realizar esta reflexión tan frecuentemente como tenga ganas de volver a
fumar. Este deseo es propio de la abstinencia de nicotina y de la consideración de su vida futura sin
fumar. El tomar esta decisión genera inmediatamente una defensa en el ansia por fumar.
Debe elegir una fecha, el fina de año, un cumpleaños, un embarazo, etc ... Debe de ser un día que se
asocie al cambio de vida, un antes y un después.
Escalón 3
Una vez abandonado el tabaco debe de hacer este sentimiento perpetuo, lo mejor para no fumar es no
volver a fumar. La decisión y el abandono de fumar debe ser una decisión de pocos días no una decisión
de poco a poco y en meses. La peor parte está en los tres primeros días, a partir de los 5 días el ansia
por fumar es menos intensa y más fácilmente superable.
Para superar esta fase le ayudarán la dieta y los consejos de vida posteriores, pero debe de pensar
siempre en el presente y tomar la decisión de no fumar en el presente día, no piense en el futuro.
Debe de conocer las posibles causas de abandonar el intento, para poder sobreponerse a ellas.
Ante el deseo de fumar, respirar muy profundamente, relajarse, beber agua, masticar chicle.
Si presenta insomnio, evite el café, haga ejercicio.
Estreñimiento, debe de comer alimentos ricos en fibra (cereales, verduras).
Nerviosismo, evite el café, haga ejercicio, tomar un baño, etc...
Cansancio, duerma muchas horas, tenga paciencia.
También debe de evaluar las cosas positivas:
A los 20 minutos:
1. La presión arterial baja a su nivel normal.
2. El ritmo cardíaco desciende a la cifra normal.
3. La temperatura de los pies y de las manos aumenta a su punto normal.
Pasadas 8 horas:
1. La concentración de monóxido de carbono en la sangre baja a su nivel normal.
2. La concentración de oxígeno en la sangre sube a su nivel normal.
A las 24 horas:
1. Disminuye el riesgo de sufrir un infarto cardíaco.
Una vez cumplidas las primeras 48 horas.
1. Las terminaciones nerviosas comienzan a regenerarse.
2. Aumenta la agudeza del olfato y del gusto.
3. Caminar se vuelve más fácil
De 2 a 3 semanas:
1. Mejora la circulación.
2. La función pulmonar aumenta hasta en 30%.
De 1 a 9 meses:
1. Disminuyen la tos, la congestión nasal, la fatiga y la falta de aliento.
2. Vuelven a crecer cilios en los pulmones, lo que aumenta la capacidad para
arrojar flemas y resistir a las infecciones.
Un año después, el riesgo de padecer insuficiencia coronaria es 50% menor que el de un fumador.
Escalón 4.
Dieta en el periodo inicial.
Tome comidas ligeras, de prioridad a frutas en grandes cantidades y vegetales, que además de facilitarle
la abstinencia, le aportarán vitaminas C y B.
No tome carnes ni pescados fritos o guisados , no tome postres azucarados. El azúcar puede impedir la
absorción de ciertas vitaminas que serán fundamentales para estos días (mejoran la función nerviosa).
No tome condimentos fuertes, mostaza, pimienta, chile, ...; estas producen aumento del ansia de fumar .
Tenga cuidado con los pasteles, pastas, chocolate, tenga en cuenta que no quiere engordar y además no
le conviene.
Lo ideal es tomar solo zumos y frutas el primer día , pero si es importante comer por su trabajo o
actividad le damos este consejo:
Desayuno - Fruta fresca, cereales con leche fría, una tostada de pan.
Comida - Sopa, sandwich de jamón dulce, ensalada, fruta fresca.
Cena - Sopa, ensalada, queso fresco, patatas cocidas, jamón dulce, fruta fresca.
Escalón 5.
Que debe de beber. Tomará muchos líquidos, 5 ó 6 vasos de agua al día o zumos de frutas naturales o
leche. Es importante para eliminar la nicotina y para evitar la ansiedad, además de ser necesario para su
sistema nervioso.
No debe tomar café o te son estimulantes del sistema nervioso y le generan más ansiedad de fumar. No
debe tomar alcohol, le empeora el juicio tomado sobre el dejar de fumar y estimula el cerebro. Es fatal y
la asociación fumar-alcohol es casi una pareja inseparable.
Escalón 6.
Agua en su cuerpo. Debe darse frecuentes duchas y baños durante la primera semana, la piel es un
órgano excretor y por ello el estimular mediante el agua esta función le ayudará a pasar su abstinencia y
limpiar de nicotina el cuerpo.
Escalón 7.
Aumente la inhalación de oxígeno. Debe de realizar inhalaciones profundas de aire, en momentos de
ansiedad y sobre todo después de las comidas. Debe de moverse y pasear sobre todo después de comer
o cenar durante 15/20 minutos. Realice ejercicio y nunca debe quedarse sentado después de comer.
Escalón 8.
Mantenga unos hábitos rígidos. Acuestesé a la hora adecuada, duerma 8 horas y levántese para un
desayuno adecuado. Coma lo que debe comer a las horas y realice el ejercicio preciso a la hora fijada.
Escalón 9.
Ayuda exterior. Debe contar con familiares o amigos que le apoyen en su objetivo. El intentar animar al
entorno a su proyecto le generará más satisfacción y le apoyará a la vez. Si usted tiene fe o es religioso
busque apoyo en ello, en los momentos de debilidad puede ser de gran ayuda.
Escalón 10.
Dese una oportunidad para triunfar. Muchas personas lo consiguen, ¿por qué usted no, se cree inferior?
Debe tener en cuenta que está consiguiendo algo muy grande. No olvide nunca las razones de su
decisión, un hábito de años debe de ser controlado cada día con fuerza, no debe ser olvidado por la
noche, USTED HA ELEGIDO DEJAR DE FUMAR.
7. Síntomas De Abstinencia
La nicotina es un estimulante y un sedante del sistema nervioso central, que produce síntomas de
abstinencia al dejarlo. El más habitual es el dolor de cabeza, pero suelen aparecer los siguientes:
1. Ansia de fumar
2. Dolor de cabeza
3. Mareos y vértigo
4. Irritabilidad
5. Temblor interior
6. Falta de concentración
7. Temblor de manos
8. Perdida de apetito
9. Dolor de ojos
10. Nauseas
11. Vómitos
12. Cambios de sabor
13. Ansiedad para comer
14. Contracciones musculares
15. Cansancio
16. Debilitamiento
17. Sudor de manos
18. Hormigueos en la piel
La ansiedad de fumar aparece en picos de diferente intensidad, los más fuertes son a las 48 horas de
dejar de fumar, debe de controlarlos con su fuerza de voluntad y con agua o zumos, a veces haciendo
inhalaciones profundas de aire o con actividad física. El oxígeno es un buen tranquilizante de los nervios.
Puede apoyarse en este periodo con complejos vitamínicos B.
Tratamiento del síndrome de abstinencia
1. Terapias sustitutivas de nicotina (*)
Solo en los casos necesarios se debe plantear un apoyo con terapias sustitutivas de la
nicotina, con voluntad sin más hay un 8% de éxitos a la primera, sube al 10 % y hasta el
18% en la quinta intentona. Si se asocian parches de nicotina o chicles de nicotina estos
éxitos pueden mejorar un 22%.
Indicaciones:
Unicamente será necesaria en pacientes con alta dependencia
física.
Debe iniciarse el mismo día en que se deja de fumar, al
levantarse, o bien en las horas previas.
Se mantendrá diariamente, reduciendo periódicamente la dosis,
sin superar los 3 meses de tratamiento.
Existen varias formas de administración, siendo las más usadas:
el parche cutáneo y el chicle o goma de mascar. La primera
ofrece la seguridad de una liberación constante de la nicotina, y
evita el aspecto antiestético de mascar chicle. El chicle se
asemeja más a las fluctuaciones de concentración de nicotina en
sangre que ocasiona el cigarrillo, aunque hay que tener en
cuenta sus contraindicaciones y sus especiales condiciones de
uso.
En ocasiones es útil combinar ambos métodos en aquellos
fumadores que a pesar de usar el parche, a lo largo del día
experimentan episodios de deseo intenso de fumar, pudiéndose
asociar entonces el chicle.
La nicotina transdérmica se presenta en parches de 16 ó 24
horas de liberación continuada de la sustancia, y en tres
tamaños diferentes de 10, 20 y 30 cm cuadrados de superficie,
con una liberación de 5 ó 7, 10 ó 14 y 15 ó 21 mgr. de nicotina
respectivamente, según se trate del parche de 16 ó 24 horas.
No existe evidencia científica suficiente para optar por un tipo de
parche o por otro. En todo caso parece lógico recomendar el
parche de 24 horas en aquellos fumadores que ya experimentan
deseo intenso de fumar al despertarse.
El parche no debe usarse en zonas con pelo porque disminuye la
absorción, ni en zonas recientemente afeitadas por el riesgo de
aumentarla.
El tratamiento con parches suele iniciarse con los de dosis más
altas, siempre teniendo en cuenta el consumo previo de tabaco,
para ir disminuyendo las dosis progresivamente,
aproximadamente cada 3 ó 4 semanas, o incluso antes, según la
evolución.
Otras vías de administración o métodos sustitutivos de nicotina como los aerosoles, los
sprays nasales, etc., están todavía en fase de experimentación.
Bupropion (*)
Es un antidepresivo que produce una inhibición de la absorción neuronal de norepinefrina, serotonina y
dopamina, aumentando su concentración en la sinapsis neuronal. Esta deplección de mediadores parece
ser la causa del síndrome de abstinencia de la nicotina. Con lo cual su actividad sería reemplazar esta
falta y haciendo desaparecer, o disminuir, los síntomas de la falta de nicotina.
En diferentes estudios bien controlados, el porcentaje de pacientes que dejó de fumar fue un 44% a las
seis semanas de tratamiento y un 23% al año.
El asociar tratamientos sustitutivos de nicotina a la vez del bupropion no parece mejorar el porcentaje de
éxitos.
Como efectos secundarios aparecen la sequedad de boca en un 12% de los casos, y el insomnio en un
34% de los casos. Se utiliza a dosis de 300 mg por día.
(*) Esta droga se encuentra actualmente en estudio por asociársela a muertes acontecidas en el Reino
Unido. (Nota del responsable de este trabajo)
Falsas Justificaciones Para Seguir Fumando
Preguntas y respuestas
"No sé si merece la pena dejar de fumar si soy aún joven y además no me siento mal"
Nunca es demasiado pronto para dejar de fumar.
Si somos jóvenes y no estamos enfermos, mejoraremos el funcionamiento de nuestro corazón y
pulmones y por consiguiente nuestro rendimiento, alejando el riesgo de padecer cualquier
enfermedad relacionada con el tabaquismo.
Respiraremos mejor y nos fatigaremos menos.
Rendiremos mejor ante cualquier esfuerzo.
Dejarlo nos aportará sensaciones placenteras: mejor olfato, mejor disfrute de sabores y comidas,
mejor olor de la ropa y sobre todo estar satisfecho con uno mismo.
"No estoy tan seguro de que el tabaco deteriore la salud y provoque enfermedades,
porque mi abuelo tiene 85 años, ha fumado toda la vida y está perfectamente"
Es una excepción que confirma la regla y una anécdota. Se sabe científica y estadísticamente
que el tabaco acorta la esperanza de vida en 8-10 años en fumadores, además les provoca una
mala calidad de vida desde su juventud (antes de los 45 años) por las enfermedades que
rapidamente se presentan (bronquitis, infarto de miocardio, ulcus, cánceres, etc.).
"¿Qué puedo hacer para controlar las ganas de fumar?"
La ansiedad de cigarrillos constituye una parte normal de la abstinencia.
La ansiedad se puede aliviar de varias maneras: masticando chicle, respirando lenta y
profundamente, dándose una masaje en las sienes y nuca, comiendo fruta, bebiendo abundante
agua.
Recordar el motivo por el que lo ha dejado.
La mayoría de las veces en que se produce ansiedad dura sólo unos pocos minutos y remite.
"¿Ahora que deje de fumar puedo ocasionalmente fumar un cigarrillo?"
Categóricamente no. Recuerde que la dependencia que acaba de superar empezó por un
cigarrillo. No corra el riesgo de "engancharse" otra vez.
"Algún día hay que morir; hasta entonces quiero vivir feliz fumando".
Es un mito pensar que fumar mata rápidamente. Las enfermedades relacionadas con el consumo
de tabaco provocan años de sufrimiento, dolor e invalidez.
"¿Qué se gana con vivir unos años más en la vejez?"
No se trata de unos años. Quienes fuman pierden una media de 10 años de vida.
"Ya es demasiado tarde, llevo fumando demasiado tiempo".
Vale la pena que deje de fumar a cualquier edad. Siempre es posible que mejore sus alteraciones
respiratorias y disminuya el riesgo de la mayoría de las enfermedades relacionadas con el hábito
de fumar.
"Perderé el único placer de mi vida".
Después que deje el tabaco su vida será mucho más estimulante. Por ejemplo, entre otras cosas,
disfrutará más de las comidas ya que se potenciará su gusto y olfato.
"Fumar me estimula y me ayuda a rendir más en el trabajo".
La dificultad de concentración puede ser un síntoma inicial del síndrome de abstinencia, pero
dura pocos días. Se pueden encontrar otros estímulos alternativos al tabaco. Justamente lo
demostrado es lo contrario: la disminución del rendimiento laboral en los fumadores.
"Es más peligrosa la contaminación ambiental que el fumar".
El humo del tabaco tiene una concentración 400 veces mayor en algunos productos tóxicos que
los niveles máximos permitidos internacionalmente en el medio ambiente.
"Ahora estoy muy estresado y fumar me relaja".
Su organismo se ha acostumbrado a la nicotina. Por ello, es natural que se sienta más relajado
cuando consigue la nicotina de la que depende. Pero la nicotina es un estimulante que aumenta
temporalmente la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de adrenalina. Pasadas
unas semanas sin fumar, muchos fumadores se sienten menos nerviosos y aprenden a relajarse
sin fumar. Se dan cuenta, entonces, de que son capaces de mayor autocontrol.
"No tengo fuerza de voluntad para dejar de fumar".
Para algunos puede ser difícil pero para el resto es más fácil de lo que piensan. Cada día más
gente deja de fumar. Hay quien lo consigue en el primer intento, pero la mayoría tiene que
intentarlo varias veces.
"Fumar me ayuda a hacer cosas".
Los fumadores sienten la necesidad del tabaco para realizar algunas actividades determinadas.
Pero no hay motivo alguno para no poder hacer lo mismo sin fumar. Más aún, muchas
actividades, sobre todo las que implican esfuerzo físico, son más fáciles de realizar sin los niveles
altos de carboxihemoglobina asociados al tabaco (más de 20% respecto al 1% en los no
fumadores).
"Fumo cigarrillos con bajo contenido en nicotina y alquitrán; por tanto, no es necesario
que deje de fumar".
Los cigarrillos "light" contienen las mismas sustancias peligrosas que el tabaco normal; sólo se
han reducido los niveles de nicotina y alquitranes.
Muchos fumadores para compensar los bajos niveles de nicotina de estos cigarrillos fuman más a
menudo o inhalan con más intensidad. En consecuencia, aumenta la ingestión de otros tóxicos.
"Ya he reducido el consumo a un nivel saludable".
Reducir el consumo es un buen comienzo en el proceso de dejar el tabaco, pero no resuelve el
problema. Muchos fumadores han reducido la dosis pero realizan inhalaciones más frecuentes y
más intensas, por lo que mantienen la dependencia de la nicotina y vuelven a los nivels previos
de consumo. La única solución es dejar de fumar completamente.
"Ahora es un mal momento para dejarlo".
Es verdad que hay momentos malos para dejar, por ejempo, en una época de mucho estrés.
Intente, por tanto, escoger un buen momento. Pero hágalo pronto, ya que es muy fácil ir
encontrando excusas para no hacerlo nunca.
"Sí, lo dejaré algún día".
Déjelo ya. Cuanto más tiempo siga fumando, más daño se hará a sí mismo y más difícil será
dejarlo.
"Podría recaer".
Hasta que lo haya intentado no lo sabrá. De todas formas, puede conseguirlo si se lo propone,
aunque no sea a la primera. Mucha gente lo intenta más de una vez, antes de conseguirlo.
"Lo intenté pero recaí. Me expongo a que vuelva a pasarme lo mismo".
Muchos lo han intentado alguna vez hasta conseguirlo. Sólo uno de cada cuatro lo logra en el
primer intento.
"Mi pareja fuma".
¿Le gustaría a ella dejarlo?
Si no, puede crear un "espacio sin tabaco" en su casa. Quien fume podrá hacerlo en una zona
aislada del resto de las habitaciones. Todos los cigarrillos y ceniceros (y otras cosas referentes al
tabaco) estarán fuera de este "espacio sin tabaco".
Si la pareja quiere dejarlo también, es importante que lo intenten a la vez. Dejar de fumar puede
mejorar la vidad sexual de la pareja.
"¿Si dejo de fumar, engordaré?".
No todos engordan, y en general solo se ganan unos pocos kilos. El peso inicial se puede
recuperar al cabo de unos meses. Al principio, no es necesario hacer una dieta estricta. El
ejercicio es una buena técnica para afrontar el síndrome de abstinencia y evitar ganar kilos. Evite
"picar" alimentos altos en calorías. Verduras y hortalizas son los más recomendables.
Los riesgos para la salud que supone fumar son mucho más altos que el riesgo que supone un
pequeño aumento de peso transitorio por haber dejado de fumar.
"¿Podré ‘funcionar’ sin tabaco?".
Sí. Lo que la gente percibe o espera del tabaco como posibles beneficios no son tales beneficios,
son meras ilusiones.
Aunque se sienta mejor cuando fuma, eso es debido básicamente a que depende de la nicotina.
Tras fumar el último cigarro, el nivel de nicotina desciende y aparece el síndrome de abstinencia.
Empieza a sentirse tenso, un cigarrillo puede parecer que le relaja, pero en realidad no es
exactamente así. Mire a su alrededor, los fumadores no están más relajados que los no
fumadores.
Esta planilla tiene como objetivo registrar los intentos de fumar en el día.
Debe llevarse junto con los cigarrillos para identificar, en el preciso momento en que se va a fumar la
actitud ante cada cigarrillo.
Utilice una o más hojas por día no olvidando colocar el número total de cigarrillos fumados.
Indique la hora y marque con un círculo la opción correspondiente a cada intención de fumar.
Planilla Para Registrar Los Intentos De Fumar En El Día
Confeccionar este listado desde el momento en que se inicia el plan para dejar de fumar es sumamente
importante, pues se sabe que la habituación gestual y psicológica dura hasta 9 meses, mucho más que la
dependencia nicotínica que desaparece en pocas semanas.
Efectué fotocopias de la planilla siguiente para que no le falten durante todos los días de preparación
hasta el momento en que deja. Debe estar siempre junto al paquete de cigarrrillos y, a cada intento de
fumar debe ser llenada. Esto corta el hábito gestual y concientiza el momento de fumar cortando la
dependencia psicológica.
Actividad Sentimiento Importancia relativa
Fecha: 1 Trabajo 1 Deseo de placer 1 Cigarrillo muy deseado
1 Día Hábil 2 Charla de amigos 2 Busca tranquilizarse 2 Cigarrillo bastante deseado
2 Día Feriado 3 Sobremesa 3 Ocupar las manos 3 Cigarrillo deseo mediano
Paquete Nro. : 4 Descanso solitario 4 Quitar aburrimiento 4 Cigarrillo poco deseado
Total de cigarrillos 5 TV u otra diversión 5 Manoteo 5 Fácilmente decidió no fumar
fumados: automáticamente
Intento Nro.: Hora del Actividad efectuada Sentimiento Importancia Decidió:
día: percibido relativa Fumar / No
Fumar
1 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
2 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
3 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
4 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
6 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
7 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
8 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
9 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
10 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
11 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
12 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
13 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
14 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
15 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
16 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
17 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
18 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
19 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
20 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
21 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
22 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
23 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
24 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
25 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
26 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
27 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
28 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
29 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
30 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 1-2-3-4-5 ( F) (NF)
Objetivos
- Incentivar al conjunto de la comunidad educativa a que abandone el hábito de fumar.
- Disminuir el consumo de cigarrillos en los fumadores.
- Llegar a la toma de conciencia, por parte de los fumadores, que no tenemos derecho a
contaminar el aire de quienes no fuman y que si fumamos, lo debemos hacer en lugares
abiertos o destinados a tal efecto.
- Extender el área de influencia de esta acción sanitaria al resto de la comunidad,
utilizando al Hospital como centro de nuestras actividades.
Actividades:
- Difundir suficiente información a través de folletos y afiches colocados en el CEBAS y en
el Hospital.
- Realizar una encuesta sobre tabaquismo entre los pacientes que asisten a la consulta
diaria.
- Entregar a los fumadores que deseen abandonar el hábito, una planilla de control como
la que se presenta en este trabajo.
- Proponer a las autoridades de los distintos niveles educativos que los docentes realicen
charlas informativas sobre el tabaquismo y sus consecuencias. (Fundamentalmente en
los pre-adolescentes.)
- Proponer a los demás cursos del CEBAS que elaboren un afiche alusivo al tabaquismo.
Recursos:
Humanos:
- Los alumnos del CEBAS, quienes realizarán las encuestas y oficiaran de promotores de
salud.
- La Profesora de Informática, para orientar y supervisar el procesamiento de los datos
recogidos.
- Las Docentes del Área de Salud Pública II, quienes supervisarán el trabajo en sus
diferentes aspectos.
- Las autoridades del CEBAS actuando como nexo entre la Institución y el Hospital.
- La profesional a cargo del Servicio de Adolescencia, para planificar actividades en
conjunto.
Materiales:
- Fotocopias (se le solicitará al Hospital la colaboración para la impresión de las mismas.
- Afiches: evaluar la posibilidad de confeccionar un mínimo de afiches aportados por
alguna imprenta o, en su defecto, buscar aportes comerciales que puedan financiarlos.
8. Conclusión
Personalmente, como fumador, creo que ante una adicción de tamaña magnitud noxal, como lo es el
tabaquismo, lo esencial es llevar a cabo una clara y sistemática campaña de prevención que debe tener
como principales destinatarios a los niños y adolescentes.
El cigarrillo, si bien es una inmensa entrada de dinero al Estado –a través del impuesto a su consumo-,
también representa para el presupuesto en salud, un enorme gasto en el tratamiento de las
enfermedades que provoca. Claro está que en este aspecto no cuenta solamente la avidez de recaudar
por parte del Estado sino también las enormes presiones que las multinacionales tabacaleras ejercen
sobre los diferentes gobiernos a través de sus capitales y sobre los fumadores y potenciales fumadores a
través de costosas publicidades.
Pensar en desterrar una adicción tan arraigada en nuestra sociedad es por el momento algo utópico,
quedarnos inmóviles ante los estragos que causa, es egoísta y casi criminal. Fumadores y no fumadores
debemos unirnos en un objetivo común: que nuestros hijos nunca lleguen a ser víctimas de una adicción
tan nociva.
Una vez concluida la encuesta y las diferentes actividades, esta conclusión será ampliada analizando los
datos recolectados y el resultado que nuestras acciones han tenido sobre los destinatarios de ellas.
9. Bibliografía
“El tratado Mosby de enfermería” – Vol. 2 – Madrid 1995
“Trastornos cardiovasculares” – Serie Mosby de enfermería – Madrid 1995
“Educación para la salud” – Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación – Buenos Aires,
diciembre de 1996.
Revista “Despertad” – marzo de 2000.
Enciclopedia “Encarta 2000” Microsoft
Sitios WEB consultados:
- Revista Española de Salud Pública.
- Sociedad Argentina de Cardiología.
- Jornadas prevención cardiovascular.– Córdoba 1998
- L’Épidémie de tabagisme: Dimensions sanitaires – Mayo 1999
- Tabac, rein et hypertension.– Hôpital Montpellier
- Aide-Mémoire.– Mayo 1998
- « Dejar de fumar »
Trabajo enviado por:
Norberto Glavinovich
glavi@[Link]
Materia : Taller Integrado de Salud Pública II
2do. Año CEBAS Nº 9 (Ctro. Exp. Bachillerato con Orientación en Salud)
Pergamino – Año 2001.