0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas11 páginas

Challenge

Harry está angustiado porque su novio Louis le ha dicho que necesitan hablar, lo que le hace temer que la relación esté en peligro. A pesar de sus esfuerzos por entender la situación, Harry se siente inseguro y asustado, pensando que Louis podría estar interesado en otra persona. A medida que la ansiedad de Harry crece, busca apoyo en sus amigos, pero sigue sin tener claridad sobre lo que realmente está sucediendo entre él y Louis.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
41 vistas11 páginas

Challenge

Harry está angustiado porque su novio Louis le ha dicho que necesitan hablar, lo que le hace temer que la relación esté en peligro. A pesar de sus esfuerzos por entender la situación, Harry se siente inseguro y asustado, pensando que Louis podría estar interesado en otra persona. A medida que la ansiedad de Harry crece, busca apoyo en sus amigos, pero sigue sin tener claridad sobre lo que realmente está sucediendo entre él y Louis.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CHALLENGE:

Pasó una mano por su cabello húmedo y se preguntó qué era lo que había
hecho mal en los últimos días, pero no encontró nada.

De hecho, había preparado la cena para su novio el jueves para celebrar las
buenas notas que había conseguido en sus exámenes; había hecho pasta y
había comprado vino y todo había estado bien así que simplemente no
entendía a qué se debía ese tenemos que hablar.

Harry se levantó de la cama en donde había estado dando vueltas al asunto y


empezó a caminar por toda la habitación, dando grandes zancadas y
mordiéndose las uñas mientras intentaba recordar algún detalle, alguna
palabra o alguna acción que hubiera hecho enojar a Louis, pero de nuevo no
encontró nada. Miró el reloj de su celular y sintió un hueco en el estómago
cuando notó que faltaban menos de cuarenta y cinco minutos para que Louis
llegara a casa; tenía que hacer algo o terminaría volviéndose loco con la
intriga.

Pulsó el botón de llamada cuando encontró el número de su novio y esperó


pacientemente a que Le atendieran, pero sólo consiguió molestarse cuando,
luego de siete llamadas, sólo la grabadora le atendía.

Volvió a tirarse sobre la cama y ocultó su rostro en la almohada, odiando a


Louis por no responderle y preguntándose qué le impedía hacerlo.

Se supone que estaría en casa de Zayn Malik, su compañero de clase,


terminando algún estúpido balance que debían hacer juntos.
No era que a Harry le cayera mal Zayn, por el contrario, creía que era un chico
genial y divertido a su manera, pero se sentía raro ver lo bien que se entendía
con Louis. Algunas veces, cuando salían, ellos hacían bromas que Harry no
entendía y luego ellos lo miraban y decían algo como “broma privada” y
empezaban a reírse de nuevo.

Además, pasaban tiempo juntos en la universidad y compartían trabajos;


ambos eran cajeros en una tienda departamental y, para colmo, Zayn no era
feo.

Se preguntó entonces si Louis querría dejarlo o algo por el estilo. Tal vez
finalmente se había cansado de Harry y de esas cosas que los hacían tan
opuestos algunas veces... Sintió que su pecho se contraía ante la idea de que
Louis quisiera botarlo, porque no podía hacerlo.

Llevaban más de tres años juntos y hacía más de cinco que se conocían,
habían empezado a vivir juntos apenas unos meses antes y Louis no podía
simplemente terminar con él después de todo lo que habían vivido.

“-Empezar a vivir juntos es un paso muy grande, Harry. Puede ser que las
cosas no funcionen”. Eso era lo que su madre le había dicho y no ayudó ni un
poco a la ansiedad de Harry.

Se levantó de un salto y corrió hacia el baño para mirarse en el espejo. ¿Acaso


había dejado de gustarle a Louis? Tal vez extrañaba los rizos de Harry, seguro
que era eso porque nada más había cambiado en él.

Sus ojos seguían verdes y adornados con pestañas coquetas, el hoyuelo en su


mejilla seguía apareciendo cuando sonreía y su piel era suave y lisa, sin
imperfecciones.

Pasó una de sus grandes manos por el cabello, sintiendo por primera vez la
falta de sus rulos y soltó un suspiro.

¿Cuántas veces había escuchado a Louis diciéndole que su cabello era lo


mejor?

Pero no le había importado y de todos modos había ido a cortárselo un poco


porque quería un cambio y, además, era tan largo que le tapaba los ojos a cada
momento.

Va a terminar conmigo. Pensó y el pánico creció.

¿Por qué otro motivo Louis le diría con ese tono tan serio que tenían que
hablar?
No había hecho nada malo y las cosas en la casa estaban bien, no había
gastado ni un euro más de lo debido, las cuentas estaban al corriente y no
había cometido ningún error.

¿De qué podrían hablar seriamente si no era de terminar su relación?

Harry salió del baño y cogió su abrigo para después salir del flat. No dejó
ninguna nota para Louis y tampoco se llevó el auto, su destino no estaba
demasiado lejos.

Sintió el frío aire de invierno chocar contra su nariz y se estremeció, no estaba


bastante seguro de lo que estaba haciendo, pero necesitaba hablar con alguien
sobre el remolino de pensamientos que había en su cabeza y la única persona
que le pareció adecuada vivía a quince minutos de donde estaba.

Caminó a prisa, chocando con algunos hombres de trajes elegantes; sus


grandes pasos le hicieron llegar en menos tiempo del planeado. Tocó el timbre
y esperó a que alguien le atendiera; el intercomunicador hizo un ruido algo
fuerte y luego la voz cálida y amable de su amigo le respondió.

— ¿Quién es? — Preguntó tranquilamente. Harry dejó salir un suspiro profundo


que no sabía que estaba conteniendo. — ¿Quién es?

— Es Harry, Liam. ¿Puedo pasar?

Liam no contestó pero la chicharra del edificio sonó y la puerta se abrió para él.
Entró con pasos torpes y subió las escaleras de dos en dos hasta el primer piso
para después llegar al apartamento 35. Un Liam confundido lo esperaba en el
pasillo.

— Hola, Li. ¿Estás ocupado? Quiero hablar contigo.

— Yo, uh... estaba haciendo algo, pero está bien. ¿Qué pasa?

— Louis va a terminar conmigo. — Un nudo se formó en su garganta cuando las


palabras salieron y entonces notó lo mucho que eso le aterraba. Liam alzó una
de sus cejas y sacudió el cabeza, aún más confundido.

— ¿De qué hablas? ¿Qué diablos pasó?

— Ha estado raro últimamente... no ha pasado tiempo en casa y pone


pretextos estúpidos para salir. Dijo que estaría con Zayn toda la tarde de hoy
pero ha sido así los últimos días y creo que está saliendo con él. No hablo de
salir y hacer tarea juntos sino, salir y besarse y tener sexo y dijo que teníamos
que hablar y ¿qué más puede ser? Va a terminar conmigo, es eso. ¿Puedo
quedarme contigo cuando saque mis cosas del apartamento?
Liam río suavemente y Harry no pudo evitar verlo feo. ¿Eso era lo único que se
le ocurría hacer?

— Estoy hablando en serio. ¡Va a terminar conmigo y no deberías reírte? Yo no


quiero terminar con él, yo lo amo.

— Amigo, creo que has estado viendo demasiadas películas dramáticas. Louis
está en el último semestre de la universidad, claro que tiene tareas a todas
horas. No seas dramático. Tal vez quiere hablar contigo de otra cosa, ¿no?

— No. — Respondió Harry de inmediato. — Lo conozco y sé que algo le pasa


porque, uh, bueno... ya sabes. Él está diferente conmigo.

— Está nervioso, es todo.

— ¿Nervioso, por qué? — Liam abrió mucho los ojos y titubeó antes de volver a
hablar.

— La escuela, ya sabes. Eso es una locura... Ahora, tengo que hacer lo que
estaba haciendo, ¿sí? Deja de ser tan paranoico y ve a casa, todo estará bien.

— ¿Entonces no puedo mudarme contigo cuando terminemos? — Su amigo


volvió a reír con fuerza y entró a su apartamento, cerrando la puerta detrás de
él.

Harry bufó con frustración y recargó su cabeza contra la pared, ¿cómo podían
tomarlo tan a la ligera? Tal vez Liam sabía lo que le ocurría a Louis y no se lo
quería decir. Consideró la opción de calmarse y volver a casa, pero no lo hizo.
Su mente comenzó a hacerse un montón de historias en cuestión de segundos
y volvió a tocar la puerta de Liam, esperando a que le abrieran.

— Ve a casa, Harry.

— ¿Louis está aquí, contigo? ¿Tú sabes qué es lo que le pasa? Liam, dímelo o
me voy a volver loco.

No obtuvo ninguna respuesta.

— Liam, si Louis está allí dile que deje de ser tan estúpido, ¿sí? Si quiere
terminar conmigo sólo debe hacerlo y listo. Me va a doler muchísimo porque yo
lo amo, pero está bien, podré sobrevivir.

— Él no está aquí, deja de decir estupideces.

— ¿Y por qué no puedo entrar entonces?

— Estoy haciendo algo importante, ahora vete a casa.


Harry apretó la mandíbula y soltó una patada a la puerta antes de darse la
vuelta y retirarse. Que se joda. Dijo en voz baja cuando salió al frío de nuevo.

Sacó su teléfono celular y casi llamó a Louis una vez más, pero decidió que no
lo haría. Buscó el número de la segunda persona en la que más confiaba y
pulsó el botón de llamada mientras seguía caminando.

— ¿Harry? — Le atendió la voz de Niall.

— Louis ya no me quiere. — Soltó y pateó una lata vacía que se encontró en el


camino. — Él va a terminar conmigo.

— ¿De qué hablas?

— Hablo de que ya no me quiere, no me ama, no quiere seguir conmigo.


¿Realmente tengo que explicarte todo?

— ¿Qué te hace decir eso? ¿Discutieron? Explícame porque no estoy


entendiendo nada.

— Dijo que teníamos que hablar. ¿Sabes qué significa eso? — Niall no
respondió. — Y no me refiero a que sólo debemos hablar, lo dijo con ese tono
de tenemos que hablar — intentó imitar la voz de su novio pero no funcionó
porque la suya era mucho más grave. — he estado pensando en esto desde
hace cuatro horas que hablé con él por última vez y no sé de qué más
podríamos hablar. ¿Estás allí?

— Harry, estás imaginando cosas. Louis te ama, mierda, vive contigo. Y no


recuerdo que me hayas dicho de alguna discusión o alguna otra cosa que te
haga pensar esto.

— Te lo estoy diciendo ahora, Niall. Me va a botar. ¿Qué voy a hacer? — Se


detuvo antes de llegar a su edificio, asustado por la posibilidad de que Louis ya
estuviera en casa.

— Para empezar, deberías calmarte. Te escuchas bastante alterado, ¿dónde


estás?

— ¡Claro que estoy alterado! Louis va a terminar conmigo, ¿puedes entender


eso? Yo pensé que esto estaba funcionando realmente pensé que lo estábamos
haciendo bien y ahora él viene a decirme que necesitamos hablar y luego
desaparece todo el día como si no quisiera verme. ¿Qué puedo interpretar yo?
Quizá tiene miedo de romper mi estúpido corazón, tal vez siente pena por mí...

— ¡Ya basta, Harry! Estás armando un escándalo por algo que no tienes ni idea
de qué es. ¿Por qué no le dices a Louis todo lo que me estás diciendo a mí? Yo
no puedo decirte mucho.
— ¿Decirme qué? ¿Tú también sabes algo? — Niall dejó escapar “un diablos” y
luego se quedó callado. — ¿Qué sabes tú? ¿También a ti te contó que planea
botarme?

— A mí no me contó nada... Estás entendiendo mal. Y debo irme, ¿sabes? Estoy


terminando algo... sólo, cálmate. Habla con Louis y cálmate, Harry, estás
realmente nervioso.

— ¡Niall, dime qué sabes! — Pero lo único que obtuvo de respuesta fue el
sonido de que la llamada había terminado.

Harry gritó ante la impotencia y estuvo a punto de lanzar el celular al


pavimento cuando vibró anunciándole que tenía un mensaje.

Louis<3. 9:19pm.

¿Dónde estás, bebe? Estoy por llegar y espero que no estés dormido porque
necesitamos hablar.

Se acabó. Pensó y sintió un nudo en la garganta. No contestó al mensaje y


caminó al edificio donde vivía con Louis. Tal vez después de todo, cuando su
teoría se hubiera cumplido, Liam lo aceptaría en su departamento y podrían
compartir gastos. Arrastró los pies mientras subía los escalones y casi se sintió
aliviado cuando entró al flat y notó que Louis aún no estaba allí.

Entró a su habitación y se dejó caer sobre la cama, ya tendría tiempo de


empacar cuando todo hubiera terminado. Escondió la cara en la almohada y
finalmente dejó que un par de lágrimas salieran de sus ojos.

No había pasado mucho tiempo cuando la puerta del flat volvió a abrirse y
pudo escuchar a Louis hablando con Zayn. Ellos reían como siempre, tal vez se
reían de él.

— Louis, tienes que hacerlo. Has escuchado a Liam, él está alterado. — Liam lo
sabía. — Y ya sabes que no le gusta mentir, esto lo está matando.

— Ya sé, ya sé... Él y Niall son grandes amigos por ayudarme a guardar el


secreto, no sé cómo se los voy a agradecer. Pero estoy asustado, ¿qué pasará
si él no reacciona bien?

— Todo saldrá bien, ya lo verás. ¿Crees que esté en casa?

— Debe estar dormido, no me contestó el mensaje así que tendré que


despertarlo. Gracias por todo, Zayn. Eres increíble. — Harry sollozó contra la
almohada y la apretó con fuerza, estaba húmeda y olía a Louis.
— No te pongas emotivo ahora, ve a despertarlo y encárgate de esto. ¿De
acuerdo? Nos vemos más tarde.

La puerta se cerró luego de eso y Harry pudo escuchar los pasos torpes de
Louis por la sala. Limpió su rostro con cuidado y mantuvo los ojos cerrados,
fingiendo estar dormido.

— ¿Cariño? — Susurró Louis. Lo escuchó más cerca y luego sintió las pequeñas
manos de su novio acariciándole el cabello. — Despierta, cariño.

— No quiero. — Louis río un poquito y después depositó un beso sobre la frente


de Harry.

— Tenemos que hablar, ¿recuerdas?

— Mañana, ¿sí? Ahora déjame dormir, por favor. ¿Por qué no te metes a la
cama tú también y nos acurrucamos? No me siento bien. — Mintió. En realidad,
sólo quería tener a Louis para abrazarlo durante la noche por última vez. —
Anda, hace frío.

— No, hablemos ahora... No tomará mucho.

— Lou, de verdad, quiero dormir.

Louis suspiró y Harry sintió ganas de llorar otra vez. Iba a echar de menos estar
con Louis, en casa o en el cine o en cualquier lugar porque era increíblemente
simpático y divertido y siempre sabía qué decir. Había sido así desde que se
habían conocido hace cinco años en una fiesta. Louis tenía 18 y Harry rondaba
por los dieciséis; era la primera vez que H salía de su casa sin permiso y estaba
demasiado nervioso para disfrutar la fiesta, pero Louis le había ayudado a
olvidarse de esas cosas.

Lo habían regañado al día siguiente porque lo habían descubierto, pero Harry


no podía dejar de pensar en el chico encantador que le había invitado su
primer vaso de cerveza. ¿Cómo hacerlo si era tan agradable?

Así había empezado todo.

Un mes después se encontraron en otra fiesta y meses después en un


concierto de The Fray. Allí intercambiaron números y empezó su amistad.
Cuando Harry cumplió 18 Louis lo llevó a otro concierto de The Fray y, mientras
caminaban de regreso a casa, se detuvieron en los juegos infantiles del
parque... Habían reído como tontos durante un rato y luego Louis se ofreció a
empujar a Harry en el columpio.
“Te reto a que saltes de ésta cosa.” Le había dicho Louis y Harry no pudo negar
la oferta.

Sin embargo, el aterrizaje no fue exactamente exitoso porque el chico de ojos


verdes terminó contra el césped, riéndose muchísimo. Louis, mientras tanto,
corrió para revisar que él estuviera bien. Harry giró para quedar boca arriba y
se encontró con los ojos azules y hermosos de Louis mirándolo. Luego de eso
no había mucho, Louis se había inclinado un poco y sus labios finalmente se
habían encontrado en un beso tierno.

“Creo que me gustas.” Dijo Harry cuando se separaron. Louis sonrió


encantadoramente y se inclinó para besar la nariz del chico rizado.

“Creo que también me gustas.” Concordó. “Te reto a que seas mi novio.”

Y Harry tampoco pudo negarse a esa oferta.

— ¿Harry? — La suave voz de Louis lo sacó de sus pensamientos y fue como


caer desde lo más alto para estrellarse con el piso frío y duro, porque la
realidad era otra. — ¿Estás bien?

— ¿De qué tenemos que hablar?

— Escucha, ¿por qué no vamos a caminar? Hace tiempo que no salimos.

Harry asintió de mala gana y se puso de pie. Si iban a terminar con todo eso,
no tenía caso seguir aplazándolo. Louis lo miró extrañado y, sin tocarse,
salieron del apartamento.

Caminaron en silencio por las calles de la ciudad, Louis intentando hacer


conversación con preguntas sobre cómo había estado el día y cómo iban las
cosas en la universidad, pero Harry se limitaba a responder lo necesario.

Anduvieron un rato en silencio y Harry sintió que su corazón se rompía cuando


terminaron en un parque. ¿Acaso Louis quería hacer todo más doloroso?

— Hey, ¿por qué no vamos a los columpios? Tal vez eso te anime un poco.

— ¿No estamos un poco grandes para eso? — Contestó Harry demasiado a la


defensiva, sonando casi grosero. Louis arrugó la frente y finalmente tomó el
brazo de su novio para hacer que lo mirara.

Harry intentó memorizar cada rasgo en el rostro de Louis. La forma en que sus
cejas estaban fruncidas, sus ojos reflejando confusión y cómo mantenía los
finos labios apretados. Era hermoso y no podía dejar de pensar en eso, seguía
maravillándose ante las mejillas ruborizadas de su novio y seguía pensando
que sus pestañas eran espesas y sólo hacían que sus ojos lucieran más
hermosos. Louis intentó remover el flequillo que caía sobre su frente, pero era
tan largo que terminó cayendo en el mismo lugar de nuevo y Harry decidió que
esa era una de las cosas que más le gustaban en el mundo.

— ¿Qué pasa? — Cuestionó Louis. Harry puso los ojos en blanco y alzó los
hombros. — ¿Estás molesto?

— ¿De qué tenemos que hablar?

— Eso no es importante ahora, ¿qué te ocurre?

— Escucha, yo sé lo que estás planeando aquí y ahora, ¿sabes? Así que


dejemos esto y terminemos con todo.

— ¿Terminar? ¿Cómo lo supiste?

— No fuiste muy discreto. Y yo... está bien, ¿sabes? Estaré bien, tú estarás
bien.

— ¿Te lo dijo Niall? ¡Sabía que no debía contarle nada! Es un imbécil.

— Él no me dijo nada, Louis. — Agregó Harry y sus ojos se llenaron de lágrimas.


— Ellos no quisieron decirme nada pero yo lo sé y está bien. Si es lo que
quieres, está bien.

Harry se soltó del agarre de Louis y quiso caminar de vuelta a casa, pero no
pudo avanzar demasiado.

— Espera, no entiendo esto. ¿Significa que no quieres?

— ¿No quiero qué? — Louis río evidentemente nervioso y Harry casi pudo
apostar que estaba por llorar. — ¿Qué te parece divertido?

— Según tú, ¿de qué se supone que estamos hablando? — Harry se mordió los
labios y sintió sus mejillas arder. En esos momentos todas sus ideas parecieron
carecer de sentido.

— Quieres, uh, terminar conmigo, ¿no?

Louis negó con la cabeza y tomó la mano de Harry; él se estremeció al sentir la


calidez de sus dedos entrelazándose y casi sonrió. Louis lo guio hasta los
juegos infantiles y Harry no dudó cuando su novio le dijo que se sentara en uno
de ellos. Esperó a que el de ojos azules se sentara en el columpio junto a él,
pero el lugar de eso, Louis se hinco frente a Harry y parpadeó múltiples veces
antes de empezar a decir algo.

— Creo que eres un poco exagerado algunas veces y hoy me has sorprendido
con la estúpida idea de que quiero terminar contigo y creo que no puedes
imaginarte lo nervioso que estoy justo ahora, pensando en que tal vez esto es
demasiado apresurado... Pero no quiero terminar contigo, no es de eso de lo
que necesitamos hablar. Debería darte esta explicación hasta después de todo,
pero necesitas saber que Niall, Liam y Zayn fueron mis cómplices en esto y
ellos me ayudaron a preparar todo esto. Puedo apostar que están escondidos
en algún lugar cerca y están comprobando que todo salga bien, pero tú eres
tan espontáneo e impredecible que nos haz hecho cambiar todos los planes
para ésta noche... Se supone que nos sentaríamos aquí y recordaríamos cosas
relevantes en nuestra relación como el primer beso. — Harry sonrió. — O la
primera noche que pasamos viviendo juntos, pero he tenido que saltarme todo
eso porque tienes una imaginación inmensa y se te ocurrió que yo querría
terminar contigo cuando, en realidad, eres la mejor cosa que me ha pasado. —
Louis estiró una de sus manos y acarició con cuidado las mejillas de Harry, con
suavidad y la clásica ternura que acostumbraba. Harry se sintió estúpido. —
Tenía preparado un discurso diferente a éste, quería que hablar de mi futuro y
de cómo lo imagino a tu lado, pero en lugar de eso prefiero decirte que te amo,
igual o más de lo que te amaba hace cuatro años y mucho menos de lo que te
voy a amar más adelante porque no puedo dejar de quererte. Aunque
fabriques ideas estúpidas en tu cabeza. Se supone que iba a retarte a saltar del
columpio como alguna vez lo hice y se supone que luego iba a alcanzarte y a
repetir la escena del día en que te pedí que fueras mi novio pero iba a cambiar
el final, Harry.

— Pero tú has estado evitándome y saliendo mucho con Zayn y siendo tan
misterioso...

— Estaba preparando todo esto... — Louis señaló con la cabeza hacia atrás de
donde estaba Harry y él tuvo que girarse un poco para encontrarse con una
manta colgando del pasamano. Harry se mordió los labios con fuerza y se sintió
aun más estúpido por pensar que Louis quería terminar con él. Supuso que eso
había sido obra de Zayn, porque las letras estaban delineadas e iluminadas con
extremo cuidado y Zayn era por instinto un artista.

Las palabras te amo “Harry” se encontraban dibujadas sobre la manta y Harry


no pudo decir nada. Estaba demasiado conmovido.

— Eso fue obra de Zayn. — Confirmó Louis. — Por eso pasé tanto tiempo con
él... quería que fuera perfecto.

— Pero no es nuestro aniversario, es decir... Gracias, es precioso, pero no lo


entiendo.

Louis sonrió nervioso y, antes de que Harry pudiera decir algo más, su novio
sacó una caja forrada con terciopelo de su bolsillo.
— Te reto a que seas mi esposo. — Habló Louis. — Te reto a que te cases
conmigo y compremos una casa con un jardín inmenso, que tengamos un perro
y, más adelante, hijos. Te reto a que me soportes durante los próximos años,
hasta que seamos demasiado viejos para corretear a nuestros nietos.

— Louis... — Murmuró Harry y no pudo seguir conteniendo el llanto. Él está


nervioso. Recordó las palabras de Liam y entonces todo pareció encajar.

— ¿Quieres casarte conmigo, Harry Styles? — Abrió la diminuta caja y un anillo


de plata brilló bajo la suave luz de la luna.

Harry se abalanzó sobre Louis y le besó en los labios mientras las lágrimas
caían por su rostro y dejaban al descubierto sus sentimientos. Louis le besó de
vuelta y, cuando se separaron, algunos fuegos artificiales iluminaron el cielo.

— Esos son Niall y Liam, la señal era un beso. — Harry río sin saber por qué y
abrazó a Louis con fuerza, hecho un torbellino de emociones. — ¿Eso significa
que quieres ser mi esposo?

— Sí. — Consiguió articular. Louis se separó un poco y entonces colocó el anillo


en el dedo medio de Harry. — Dios, soy un estúpido, pero es todo tu culpa por
comportarte tan raro y tan distante y tu estúpido tenemos que hablar sólo me
puso nervioso...

— Lo sé, Liam me llamó para decirme que estabas algo aterrado pero no pensé
que hubieras pensado en que quería terminar.

— Pensé que salías con Zayn y tantas cosas, Louis, tenía miedo de que
quisieras dejarme y ahora me siento como el idiota más grande del mundo. No
pensé que estuvieras pensando en todo esto y creo que no puedes imaginarte
lo hermoso que ha sido esto

Louis sonrió dulcemente, mostrando una fila de pequeños dientes bien


alineados. Harry le besó la nariz cariñosamente y finalmente se pusieron de
pie.

— Te amo. — Dijo Louis antes de besarlo nuevamente.

— Yo te amo también. — No puedes imaginarte cuánto. Pensó y acomodó sus


manos alrededor de la cintura de Louis.

También podría gustarte