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Cuerpo y Espíritu: Equilibrio Divino

El documento aborda la cosmovisión cristiana sobre la anatomía, enfatizando que el cuerpo humano es una creación divina perfecta que ha sido afectada por el pecado, pero que será restaurada. Se destaca la importancia de cuidar el cuerpo como templo del Espíritu Santo y la necesidad de equilibrar la salud y el ejercicio sin caer en la obsesión o la vanidad. Finalmente, se subraya que el propósito de mantener una buena salud es para servir mejor a Dios, no para buscar la aprobación social.
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Cuerpo y Espíritu: Equilibrio Divino

El documento aborda la cosmovisión cristiana sobre la anatomía, enfatizando que el cuerpo humano es una creación divina perfecta que ha sido afectada por el pecado, pero que será restaurada. Se destaca la importancia de cuidar el cuerpo como templo del Espíritu Santo y la necesidad de equilibrar la salud y el ejercicio sin caer en la obsesión o la vanidad. Finalmente, se subraya que el propósito de mantener una buena salud es para servir mejor a Dios, no para buscar la aprobación social.
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Cosmovisión de la materia de Anatomía: En un principio Dios, Creador de todo el universo, formó al hombre

a su imagen, perfecto. La forma de sus órganos y la relación que guardaban entre sí revelaban la perfección
de la mente Divina. Sin embargo, al entrar el pecado a este mundo, la degeneración que comenzó a afectar a
la naturaleza alcanzó también al ser humano, la obra maestra de la creación de Dios en la tierra. A pesar de
ello, el cristiano puede percibir la mano del Diseñador en la estructura de nuestro cuerpo y fortalecer así su
esperanza de que en un día no muy lejano Él restaurará al ser humano a su condición original, tal y como lo
ha prometido.. El "ha escrito en cada nervio, músculo y fibra del cuerpo las leyes que gobiernan nuestro
organismo" . Para Dios es muy importante el mantenimiento de las facultades físicas pues considera a
nuestro cuerpo como el templo del Espíritu Santo por lo que ha instituido leyes para su conservación. Es
nuestro deber conocerlas, practicarlas y enseñarlas. En ( 1° pedro 3:4) acá nos dice que si sembramos para
la carne( placeres, dietas extremas, ocuparnos solo del cuerpo) esto nos aparta de la siembra
espiritual( oracion-ayunos-comunion con el padre) porque? Porque nuestra mente esta tan pendiente del
cuerpo que del espíritu.

La preocupación por tener una buena figura muchas veces nos lleva a dominar el,corazón, puede hacerte
pensar en diferentes y tener la ausencia de fe en Dios, que luego, te mueven a actuar en lo que estás
pensando. También, si la preocupación sigue dominando tu corazón, esa preocupación te va a dirigir en una
manera en la que actuarás negativamente con quienes te rodean. La preocupación social porque la gente te
apruebe te puede motivar a comprometerte en lugares que no debes comprometerte, y motivarte a comprar
cosas que no debes comprar. La preocupación por el dinero puede hacerte comprometer en la manera en
cómo das en la iglesia o cómo gastas tu tiempo.
Nuestros cuerpos “fueron hechos para el Señor, y el Señor cuida de nuestros cuerpos… ¿No saben que su
cuerpo es templo del Espíritu Santo que vive en ustedes y que Dios les dio? Ustedes no se pertenecen a sí
mismos, pues Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo” (1 Corintios 6:13,
19-20). Dios es muy partidario del cuerpo. Él creó nuestros cuerpos y los resucitará. Él quiere que lo
honremos cuidándolos

Por muy importante que sea la salud y el ejercicio, debe haber equilibrio, no obsesión. La Biblia advierte
contra ser esclavo de cualquier cosa, incluida la salud, el ejercicio y las dietas (1 Corintios 6:12). Las Escrituras
también abordan nuestros motivos y advierten contra la vanidad (1 Samuel 16:7; Proverbios 31:30; 1 Pedro
3:3-4). El propósito de estar sano y en forma es servir mejor a Dios, no para que los demás nos noten y nos
admiren.

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