Instituto Mexicano de Fauna, Flora y Sustentabilidad Social A.C.
Comité Nacional de Capacitación y Certificación Ambiental CNCCA
Diplomado Educación Ambiental Internacional
"Formación y profesionalización de líderes ambientales"
Nombre del Alumno: Víctor Daniel Agramón Sauceda Fecha: 10/ 11/ 2024
Nombre del Articulo: CIENCIA Y PSEUDOCIENCIA ¿Qué tanto de ciencia hay en las
pseudociencias?
Ciencia y pseudociencia: una distinción crucial
La distinción entre ciencia y pseudociencia es esencial para comprender los conocimientos que
afectan nuestra vida diaria. Mientras que la ciencia se basa en métodos verificables y pruebas
empíricas, la pseudociencia presenta afirmaciones no verificadas y, a menudo, juega con las
esperanzas y creencias de las personas. No es coincidencia, que muchas creencias
pseudocientíficas vayan ligadas a productos o servicios que el mismo pseudocientífico vende. Por lo
cual, es importante identificar sobre todo esta última, para evitar perder nuestro tiempo y dinero.
Me parece especialmente pertinente la cita, que aparece en el ensayo de la alumna argentina, de
Lord Kelvin: “Cuando no lo puedes medir, cuando no lo puedes expresar en números, tu
conocimiento es insuficiente y poco satisfactorio.” Esta aseveración me recuerda a una “herramienta”
útil que me viene a la mente es la espada láser flamígera de Newton. Este es un dispositivo
conceptual, como otros conocidos como navajas (e.g. navaja de Occam), que sirve para descartar
(rasurar) explicaciones poco probables para ciertos fenómenos. Así, la espada láser flamígera de
Newton expresa el principio de que “aquello que no puede ser resuelto con experimentos no vale la
pena debatirlo”. Este principio nos debería proporcionar por sí solo gran ayuda a la hora de
considerar nuevas propuestas.
La ciencia es un conjunto de conocimientos que se construye a través de la observación,
experimentación y validación de hipótesis. Según el positivismo, solo los conocimientos
comprobables son válidos, y todo conocimiento debe ser refutable. Los métodos científicos, como los
usados en disciplinas como física y química, aseguran que las teorías sean verificadas
repetidamente para evitar contradicciones. Este proceso hace que el conocimiento científico sea
confiable y acumulativo. Aun así, la misma filosofía positivista ha tenido sus dificultades para
distinguir lo que es ciencia y lo que no. Karl Popper decía “Llamo problema de la demarcación al de
encontrar un criterio que nos permita distinguir entre las ciencias empíricas, por un lado, y los
sistemas metafísicos por otro.”. Si bien el problema no se ha resuelto, ha habido propuestas para
usar definiciones más prácticas. El filósofo Paul Thagard menciona dos criterios para descartar una
disciplina como no científica:
1. La teoría ha progresado menos que las teorías alternativas durante un largo período de
tiempo y tiene muchos problemas sin resolver; y...
2. La
comunidad de profesionales hace pocos intentos de desarrollar la teoría para encontrar
soluciones a los problemas, no muestra preocupación por los intentos de evaluar la teoría en
relación con otras y es selectiva al considerar confirmaciones y refutación.
A diferencia de la ciencia, la pseudociencia se presenta como saber, pero carece de un método
riguroso para comprobar sus afirmaciones. Conceptos como la astrología y la parapsicología se
basan en ideas atractivas, pero sus fundamentos carecen de pruebas sólidas. Aunque para algunos
estos temas pueden brindar apoyo emocional, es importante reconocer que las pseudociencias
carecen de verificación científica y, en muchos casos, representan un negocio lucrativo basado en
creencias no comprobadas. Considérese, por ejemplo, el agua alcalina. La cual sin ningún sustento
se ofrece como una alternativa más saludable, pero más cara.
La pseudociencia ha encontrado un lugar en la cultura popular, ofreciendo explicaciones que la
ciencia no aborda directamente o que son complejas para el público general. Las prácticas de
medicina alternativa, por ejemplo, ganan popularidad por su enfoque en el bienestar integral del
individuo, pese a que muchas de estas prácticas no se basan en evidencia científica. La ciencia, sin
embargo, ha transformado nuestras vidas mediante avances tecnológicos y médicos, destacando la
importancia de un conocimiento basado en evidencia. Esto no quiere decir que tengamos mayor
conocimiento; cualquiera puede conducir un auto sin entender cómo funciona un motor de
combustión interna. Entender es lo más difícil, y la mayoría no tiene tiempo o no valora los
conocimientos por sí mismos. Lo peor es cuando se eligen propuestas para la educación o las
políticas públicas con poco sustento válido, y que nos pueden afectar a todos. Es ahí cuando la
divulgación de la ciencia toma un papel más prominente. Es sumamente necesario que la población
esté informada y desarrolle su pensamiento crítico.
Bibliografía
Alder, Mike (2004) “Newton's Flaming Laser Sword”, en Philosophy Now, número 46, →ISSN,
páginas 29–33
Popper, K. (1967). La lógica de la investigación científica.
Thagard, Paul R. (1978), "Why Astrology is a Pseudoscience", PSA: Proceedings of the Biennial
Meeting of the Philosophy of Science Association, 1978: 223–234.