Bloque Iii
Bloque Iii
TEMA 11
EL NIVEL FONOLÓGICO
El nivel fonológico constituye el plano de la expresión del signo lingüístico. Este nivel estudia la
lengua como hecho sonoro. La rama de la lingüística que se ocupa del estudio de este nivel es
la fonología.
11.1. EL FONEMA
La unidad de análisis gramatical del nivel fonológico es el fonema. Un fonema es cada uno de
los «sonidos ideales» que posee una lengua, en el caso del español veinticuatro (El sistema
fonologico del español es uno de los más económicos del mundo. El ingles, por ejemplo, tiene
45 fonemas (más o menos la media mundial), y algunas lenguas africanas tienen más de 100
fonemas). La pronunciación de cada uno de estos sonidos ideales puede variar de un
hablante a otro o de un contexto a otro, por lo que reciben el nombre de variantes.
Los fonemas son unidades abstractas. Las variantes de los fonemas son los sonidos reales que
se perciben por el oído; también se denominan sonidos o fonos. Las distintas formas de
pronunciar un mismo fonema se llaman alófonos. Las letras o grafías son la representación de
los fonemas en la escritura. Los fonemas se representan entre barras // y los fonos entre
corchetes []. Para su representación se suele emplear el Alfabeto Fonético Internacional (AFI).
Los fonemas no poseen significado propio, pero sí permiten distinguir significados. Por
ejemplo, los fonemas /p/, /t/ y /l/ permiten distinguir las palabras pecho, techo y lecho. Las
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variantes o fonos no permiten distinguir significados. El fonema se considera la unidad
mínima de la lengua diferenciadora de significados.
La competencia en el nivel fonológico permite a los hablantes diferenciar palabras muy
similares (besa – mesa), reconocer el acento extranjero o variedades dialectales, identificar
los sonidos que no forman parte de su sistema fonológico, diferenciar lo que está bien
pronunciado de lo que está mal, y crear nuevas palabras respetando las reglas combinatorias
de su lengua materna. Las reglas fonológicas se van aprendiendo de forma inconsciente
según nos vamos convirtiendo en hablantes competentes de nuestra propia lengua.
La producción de los sonidos tiene lugar en dos fases: 1) la fonación, que consiste en la
producción de la corriente de aire en los pulmones y su transformación en una onda sonora a
su paso por la tráquea; y 2) la articulación, consistente en la modificación de la onda sonora a
su paso por la boca.
En la producción de los sonidos intervienen diversos órganos, ubicados en distintas partes del
cuerpo:
- Pulmones
- Bronquios
- Tráquea
3. Órganos supraglóticos:
- Labios
- Lengua
- Dientes
- Alvéolos
- Paladar duro
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- Paladar blando o velo del paladar
Los fonemas se clasifican según una serie de rasgos distintivos relacionados con su
producción. Estos rasgos son:
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- La acción del velo del paladar: se refiere a la posición que mantiene el velo del
paladar.
o Si el velo del paladar está adherido a la faringe, el aire sólo puede ser ex-
pulsado por la boca. Se trata de los sonidos orales.
o Si el velo del paladar está separado de la faringe, el aire puede salir total o
parcialmente por la nariz, además de por la boca. Se trata de los sonidos
nasales.
Los fonemas se dividen en dos grandes grupos: vocales y consonantes. En la producción de las
vocales el aire no encuentra ningún obstáculo en su salida, mientras que las consonantes sí
encuentran algún tipo de obstáculo. Otra diferencia es que las vocales pueden ser núcleo o
centro de sílaba (ejemplo: sol, pan), mientras que las consonantes forman los márgenes
silábicos. La tercera diferencia es que las vocales pueden formar sílaba por sí solas (ejemplo: a-
mi-go), y las consonantes no.
[Link] VOCALES
Según el modo de articulación, las vocales pueden ser cerradas, medias o abiertas:
o Es el caso de /a/.
Según el punto de articulación, las vocales pueden ser anteriores, centrales o posteriores:
- Anteriores: la lengua ocupa la zona delantera de la boca, próxima al paladar duro.
- Posteriores: la lengua ocupa la zona trasera de la boca, próxima al velo del paladar.
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Según la acción de las cuerdas vocales, todas las vocales son sonoras. Según la
acción del velo del paladar, todas las vocales son orales.
[Link] CONSONANTES
Según el modo de articulación, las consonantes pueden ser oclusivas, fricativas, africadas,
nasales, laterales y vibrantes.
- Laterales: los órganos articulatorios se unen de tal forma que el aire puede salir por
los lados de la lengua.
- Vibrantes: los órganos articulatorios se unen produciendo una o varias
interrupciones momentáneas durante la salida del aire. Pueden ser de dos tipos:
o Simples: se produce una breve oclusión.
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- Bilabial: el labio superior y el inferior se acercan o se unen.
1) Consonantes oclusivas:
- Bilabiales
o Sorda: /p/
o Sonora: /b/
b (barco)
v (vela).
- Dentales
o Sorda: /t/
o Sonora: /d/
- Velares
o Sorda: /k/
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c: delante de a, o, u (cara).
k (kilo).
o Sonora: /g/
g: delante de a, o, u (gato).
2) Consonantes fricativas:
z: delante de a, o, u (zapato).
c: delante de e, i (cenicero).
g: delante de e, i (geranio).
3) Consonantes africadas:
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4) Consonantes laterales:
5) Consonantes vibrantes:
- Alveolar simple sonora: /ɾ/ (Esta vibrante se encuentra entre vocales, en posición
final de silaba o de palabra entre una consonante y una vocal que forman parte de la
misma sílaba)
- Alveolar múltiple sonora: /r/ (Esta vibrante se encuentra entre vocales, en posición
inicial de palabra o entre una consonante y una vocal pertenecientes a distintas
silabas).
6) Consonantes nasales:
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[Link] SÍLABA Y LOS ELEMENTOS SUPRASEGMENTALES
[Link] SÍLABA
Los fonemas se agrupan en sílabas, que a su vez forman las palabras. Una sílaba está
compuesta por uno o más fonemas, de los cuales uno funciona como núcleo silábico,
normalmente una vocal. Los fonemas que rodean al núcleo se llaman márgenes: ataque, si va
delante del núcleo, y final, si va detrás. Ejemplo: mar > m ataque + a núcleo + r final. Cuando
una sílaba termina en vocal es una sílaba abierta o libre; cuando termina en consonante es
una sílaba cerrada o trabada. La sílaba abierta CV es la más habitual en las lenguas del
mundo y es la primera que aparece en el habla infantil (seguida de CVC, V y VC).
Las lenguas admiten distintas combinaciones silábicas, desde sílabas de un solo fonema (como
en la preposición a) a sílabas de siete fonemas: seis consonánticos y uno vocálico (la palabra
inglesa scripts). El español admite hasta cinco sonidos en una misma sílaba (en el prefijo
trans-), pero la estructura más habitual es consonante + vocal (con una frecuencia del 56%).
También varían las lenguas en cuanto al número de sílabas de sus palabras; en español
predominan las palabras bisílabas, mientras que en inglés son las monosílabas. En casi todas
las lenguas las palabras de uso más frecuente suelen ser más cortas: artículos, pronombres,
conjunciones, palabras gramaticales, etc.
Los elementos que determinan el patrón melódico de las lenguas son el acento y la
entonación, que afectan a la vez a más de un fonema (por eso se llaman suprasegmentales).
El acento permite distinguir entre palabras tónicas y palabras átonas. Las sílabas tónicas
tienen mayor intensidad, un tono más elevado, más duración o una combinación de los tres.
Las sílabas tónicas se perciben mejor y más rápidamente que las átonas.
Las lenguas pueden tener dos tipos de acento: fijo y variable. Las lenguas de acento fijo llevan
siempre el acento en la misma sílaba (la primera, en checo; la penúltima, en polaco; la última,
en francés y en turco, etc.). En estas lenguas el acento indica los límites entre palabras. Las
lenguas de acento variable pueden tener la sílaba tónica en cualquier lugar de la palabra
(como en español). En estas lenguas el acento tiene una función distintiva, ya que permite
distinguir palabras (como cántara, cantara y cantará). Según el lugar que ocupe la sílaba
tónica, las palabras pueden ser de tres clases:
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- Agudas u oxítonas: acentuadas en la última sílaba (betún).
En español existen palabras tónicas y palabras átonas. Las palabras que en español siempre
llevan una sílaba acentuada son:
- los sustantivos,
- los adjetivos,
- los adverbios,
- las formas interrogativas y exclamativas qué, cuál, quién, dónde, cuándo, cuánto
y cómo.
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- las conjunciones,
TEMA 12.
EL NIVEL MORFOLÓGICO
El nivel morfológico constituye uno de los planos del contenido del signo lingüístico. La rama
de la lingüística que se ocupa de este nivel es la morfología. La morfología estudia la
estructura interna de las palabras, las variantes que las palabras presentan, los segmentos que
las componen y la forma en que estos se combinan. La organización interna de las palabras no
es arbitraria, sino que sigue una serie de reglas sistemáticas, que son las que permiten a los
hablantes entender y emplear de manera productiva series relacionadas de palabras, crear
palabras nuevas y comprender las palabras nuevas creadas por otros. Las unidades de análisis
gramatical del nivel fonológico son el morfema y la palabra.
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12.1. EL MORFEMA
El morfema, también llamado monema, es la unidad mínima con significado gramatical en que
puede descomponerse una palabra.
a) Los afijos o morfemas flexivos son aquellos que implican cambios de naturaleza
gramatical en las palabras y que tienen consecuencias para las relaciones sintácticas,
como la concordancia. La concordancia es la repetición de morfemas flexivos que se
establece entre dos o más palabras que se hallan relacionados sintácticamente. Por un
lado, existe concordancia de género y número entre el sustantivo y los determinantes,
adjetivos y participios que lo complementan (ejemplo: «Nuestras queridas nietas están
levantadas»). Por otro lado, existe concordancia en número y persona entre el sujeto y
el verbo (ejemplo: «Los niños ya lo sabían»). La función de estos morfemas es
gramatical. Los morfemas flexivos no hacen que la palabra cambie su significado básico
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original. Siempre aparecen al final de la palabra. Los morfemas flexivos, a su vez,
pueden ser de dos clases: nominales y verbales.
b) Los afijos o morfemas derivativos son aquellos que permiten crear palabras nuevas a
partir de otras. Los morfemas derivativos tienen significado léxico; al añadirse a una
palabra originan en ella un cambio léxico, una nueva palabra. Los morfemas
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derivativos siempre aparecen delante de los flexivos (ejemplo: reloj-er-o-s). Pueden
alterar la categoría gramatical de la palabra original (ejemplo: verbo hundir + -miento
> sustantivo hundimiento). En función de su posición en la palabra, los morfemas
derivativos pueden ser de tres clases: prefijos, sufijos e interfijos.
- Prefijos: son los afijos que aparecen antepuestos a la raíz (ejemplo: im-posible).
- Sufijos: son los afijos que aparecen pospuestos a la raíz (ejemplo: molin-ero).
- Interfijos: son los afijos que se colocan entre la raíz y un sufijo (ejemplo: polv-ar-
eda). No hay que confundir los interfijos con los sufijos compuestos. Los interfijas
son aquellos afijos que sólo pueden aparecer seguidos de un sufijo. Así, en rosaleda
(ros-al-eda), -al- es un sufijo, ya que puede existir en la forma rosal, mientras que en
polvareda, -ar- es un interfijo, ya que no existe la forma polvar.
Según la información semántica que aporten, los afijos pueden ser de varios tipos:
- prefijos espaciales: ante- (antebrazo), entre- (entrevía), extra- (extracomunitario),
infra- (inframundo), inter- (interdepartamental), intra- (intramuscular), re-
(rebotica), retro- (retrovisor), sobre- (sobrevolar), sub- (subterráneo), super-
(superponer), tras- (trastienda), etc.
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- sufijos nominales de acción y efecto: -ción (constitución), -zón (quemazón), -ión
(confesión), -sión (inclusión), -miento (casamiento), -aje (camuflaje), -dura (ro- tura),
-ada (puñalada), -ido (aullido), -azo (cabezazo), etc.
librería), -ario (aulario), -ero (fichero), -al (arrozal), -ar (olivar), -eda (alameda),
- sufijos adjetivales de relación (que indican ‘relativo o perteneciente a’): -ar (mus-
cular), -al (mundial), -ico (silábico), -ático (selvático), -ífico (científico), -ístico
(operístico), -orio (ilusorio), -torio (respiratorio), -ario (portuario), -ero (pes- quero), -
ista (vanguardista), -ivo (deportivo), etc.
- sufijos adjetivales de sentido activo o pasivo: -dor (cegador), -nte (absorbente), - ble
(transportable), etc.
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- sufijo adverbial de modo: -mente (amablemente).
- sufijos verbales de acción: -ar (clavar), -ear (escasear), -ecer (palidecer), -izar
(cristalizar), -ificar (clarificar), -itar (debilitar), -uar (conpetuar), etc.
12.2. LA PALABRA
12.2.1. CLASIFICACIÓN
La unidad máxima del nivel morfológico es la palabra, compuesta por uno o más morfemas.
Podemos definir la palabra como una unidad lingüística formada por uno o más morfemas
ordenados en un orden fijo y formando un bloque inseparable.
Se han propuesto diversas clasificaciones de la palabra. Una de ellas es la que las distingue en
función de su posible significado; según esta clasificación hay dos tipos de palabras: léxicas y
gramaticales.
- Las palabras léxicas son aquellas que tienen significado semántico. Suelen aportar
un contenido que representa entidades, propiedades, sucesos, acciones, etc.
Pertenecen a conjuntos amplios, que admiten nuevas incorporaciones. Es el caso de
los sustantivos, los adjetivos, los verbos y los adverbios.
Otra clasificación de las palabras es según su capacidad flexiva, lo que permite distinguir
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entre palabras variables e invariables.
- Las palabras variables son aquellas que admiten algún tipo de flexión (ejemplos:
muchacho > muchachas, cantar > cantaban). Es el caso de los sustantivos, los
adjetivos, los verbos, los pronombres y los artículos.
Una tercera clasificación de las palabras es según su estructura; en este caso se distinguen
cuatro tipos de palabras: simples, compuestas, derivadas y parasintéticas.
- Simple: es aquella que está constituida por un solo monema (ejemplo: águila, pan,
con).
- Compuesta: es aquella que consta de dos o más lexemas (ejemplo: astronauta,
parabrisas, hispano-alemán, mesa camilla).
- Derivada: es aquella que está formada por un lexema y uno o varios morfemas
(ejemplo: jardinero, inmortal).
- Parasintética: es aquella formada mediante la combinación simultánea de la
composición y la derivación (ejemplo: veinteañero < veinte + año + -ero), así como
aquella formada necesariamente por un prefijo y un sufijo, también llamados afijos
discontinuos (ejemplo: anaranjado, adelgazar). Por el contrario, palabras como
descargar o reconsiderar no son parasintéticas, sino derivadas, ya que sí existen las
formas cargar y considerar.
Otra clasificación de las palabras es según su categoría gramatical. Las palabras pertenecen a
una misma categoría o paradigma cuando poseen las mismas propiedades morfológicas,
sintácticas y semánticas. Según esta clasificación, las palabras se dividen en sustantivos,
adjetivos, verbos, adverbios, determinantes, pronombres, preposiciones, conjunciones e
interjecciones. Así, por ejemplo, según la morfología, los adverbios son palabras invariables,
mientras que los verbos son palabras que admiten morfemas flexivos de tiempo, modo y
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aspecto; o, según la sintaxis, las preposiciones son palabras que pue- den ir seguidas de un
grupo sintáctico nominal, mientras que los sustantivos son palabras que pueden ir precedidas
por un artículo o ser reemplazadas por un pronombre.
12.2.1. FORMACIÓN
La derivación consiste en añadir uno o más afijos a un lexema. Según la posición del afijo, la
derivación puede ser de tres tipos:
- Sufijación: consiste en añadir un sufijo a un lexema (ejemplo: raro + -eza > ra- reza).
En este proceso puede resultar una palabra de distinta categoría gramatical que la
base léxica (salvo en el caso de los sufijos de tipo apreciativo, como los diminutivos
(como -ito), aumentativos (como -ote) y valorativos (como -ucho).
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Las palabras compuestas pueden adoptar tres formas gráficas:
- Separación gráfica por un espacio, con preposición (cabeza de turco) o sin ella
(hombre lobo).
TEMA 13
EL NIVEL SINTÁCTICO
El nivel sintáctico constituye otro de los planos del contenido del signo lingüístico. La rama de
la lingüística que se ocupa de este nivel es la sintaxis. La sintaxis estudia la combinación de las
palabras para formar unidades mayores, como el grupo sintáctico y la oración, que son las
unidades lingüísticas de este nivel.
Un grupo sintáctico es una palabra o conjunto de palabras que puede desempeñar una
función sintáctica. Ocupa un rango intermedio entre la palabra y la oración. Los grupos
sintácticos pueden agruparse entre sí formando grupos mayores. La unión de varios grupos
sintácticos da lugar a la oración.
En todos los grupos sintácticos hay una palabra que actúa como núcleo, que es el
constituyente principal del grupo sintáctico, ya que puede aparecer en solitario y puede
imponer a las demás palabras del grupo sintáctico, llamadas modificadores, sus propias
características morfológicas, sintácticas y semánticas. Por ejemplo, si el núcleo de un grupo
sintáctico es un sustantivo femenino y plural, sus modificadores deben tener el mismo
género y número (ejemplo: «las casas viejas»). La palabra que actúa como núcleo determina
también la clase de grupo sintáctico. Las palabras que pueden actuar como núcleo de un
grupo sintáctico son: el sustantivo, el adjetivo, el adverbio, el verbo y, según algunos autores,
la preposición. De esta forma se distinguen cinco tipos de grupos sintácticos: nominal,
adjetival, adverbial, verbal y preposicional.
- Grupo sintáctico nominal (SN): compuesto por un sustantivo que actúa como núcleo
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y por una serie de modificadores: los determinantes, que en español suelen colocarse
delante o a la izquierda del núcleo, y los complementos, que suelen colocarse detrás
o a su derecha. Los complementos del SN pueden ser un adjetivo, otro sustantivo o
un grupo sintáctico preposicional, y tienen la finalidad de completar o precisar el
significado del sustantivo y pueden tener una función explicativa (al subrayar rasgos
de significado que están implícitos en el significado del sustantivo) o especificativa (al
aportar una información que el sustantivo por sí solo no comunica).
- Grupo sintáctico adverbial (SAdv): grupo sintáctico cuyo núcleo es un adverbio, que
también puede estar modificado por otro adverbio, que actúa como cuantificador,
antepuesto al núcleo, y por un complemento pospuesto al núcleo.
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- Grupo sintáctico preposicional o prepositivo (SPrep): grupo sintáctico que consta
de una preposición y de un grupo sintáctico nominal.
- Grupo sintáctico verbal (SV): grupo sintáctico cuyo núcleo es un verbo, que puede ir
acompañado por una serie de complementos: complemento directo, complemento
indirecto, complemento circunstancial, complemento predicativo, complemento de
régimen preposicional y, en las oraciones pasivas, complemento agente.
La función sintáctica se refiere al papel que desempeña una palabra o conjunto de palabras
en relación con las demás palabras dentro de una oración. Las funciones sintácticas que
pueden ser desempeñadas por un grupo sintáctico son las siguientes:
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- Complemento de régimen preposicional (también llamado complemento de
régimen, complemento preposicional regido o complemento suplemento): función
sintáctica desempeñada por un grupo sintáctico preposicional exigido
semánticamente por el verbo.
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fue devuelta la camisa, sino qué camisa fue devuelta, por lo que el adjetivo
no realiza función de complemento predicativo, sino de adyacente. Cuando el
complemento predicativo es un adjetivo se puede sustituir por así («Me
devolvió la camisa así»), y cuando es un sustantivo, por eso («Los vecinos
eligieron a Miguel eso»).
Los grupos sintácticos pueden realizar, además, distintas funciones dentro de otros grupos
sintácticos, matizando, completando o modificando su significado. Es el caso vocativo, el
complemento del nombre, el adyacente, el complemento del adjetivo y el complemento del
adverbio.
- Aposición: función desempañada por un grupo sintáctico nominal que completa o
matiza el significado de un sustantivo al que sigue inmediatamente después. Puede
ser especificativa, seleccionando un elemento entre varios (una persona, un animal
o una cosa), o explicativa, destacando una cualidad del sustantivo; en este último
caso va entre comas.
o Ejemplo: Mi primo Luis es Arquitecto. (Aposición especificativa)
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o Ejemplo: Me ha regalado una camisa azul.
- Complemento del adjetivo: función desempeñada por cualquier tipo de grupo sin-
táctico que aporta información adicional sobre un adjetivo.
o Ejemplo: Me ha regalado una camisa verde esperanza. (S.N.)
Existe otra función denominada vocativo, desempeñada por un grupo sintáctico nominal que
pretende llamar la atención del interlocutor. Algunas gramáticas no la consideran una función
sintáctica propiamente dicha,ya que tiene independencia sintáctica (y entonativa) con
respecto al resto de los elementos de la oración.
El orden lógico habitual de los grupos sintácticos en español es: sujeto (+ complementos del
nombre) + verbo + complementos del verbo. No obstante, este orden no es obligatorio, sino
que, por razones estilísticas o expresivas, el sujeto puede aparecer entre el verbo y los
complementos del verbo o al final de la oración.
13.2. LA ORACIÓN
La oración es la unidad mayor del nivel sintáctico, formada por al menos un sin- tagma verbal
y, opcionalmente, por otros sintagmas. Las oraciones son segmentos que normalmente
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ponen en relación un sujeto con un predicado. Es la unidad mínima con sentido completo, ya
que puede asegurar un acto de comunicación perfecta entre el hablante y el oyente. No
necesita pertenecer a ninguna unidad sintáctica mayor, a diferencia del sintagma, la palabra y
el morfema. Así pues, los rasgos fundamentales de la oración son:
- Presencia de un verbo en forma personal, que actúa como núcleo del predicado.
- Relación formal (en número y persona) entre el sujeto y el verbo: concordancia. Salvo
en el caso de las oraciones impersonales, que no tienen sujeto. En español también
se puede omitir el sujeto en las oraciones personales, puesto que esa información
aparece contenida en los morfemas flexivos del verbo. Ejemplo: «[Yo] Tengo un
abrigo rojo».
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o Indirectas: están introducidas por un verbo de habla y no llevan signos de
interrogación.
Ejemplo: Me ha preguntado dónde me compré las zapatillas.
- Oraciones dubitativas: son aquellas en las que el hablante expresa una duda
respecto al mensaje que transmite, introducida normalmente mediante un
modificador de duda (quizá, tal vez, a lo mejor, acaso, posiblemente, etc.).
Quizás estudie Medicina.
Según la naturaleza de su predicado, esto es, según ciertas propiedades del verbo con el que
se construyen, las oraciones se distinguen entre copulativas, transitivas e intransitivas.
- Oraciones copulativas: se construyen con verbos copulativos, que son aquellos que
poseen escaso contenido léxico y que sirven de unión entre el sujeto y una
predicación no verbal. Son los verbos ser, estar y parecer.
o Ejemplo: El mar está tranquilo.
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- Oraciones personales: son aquellas que poseen un sujeto, aunque esté omitido.
- Oraciones impersonales: son aquellas que carecen de sujeto, por lo que tan sólo
constan de predicado (de ahí que se llamen unimembres). Suelen llevar el verbo en
tercera persona de singular, considerada la forma no marcada en cuanto a la
persona y al número. En español existen varias clases de oraciones impersonales:
o Impersonales gramaticalizadas: son aquellas que se construyen con los
verbos haber y hacer.
Ejemplo: Había muchas personas en la fiesta.
Las oraciones también se clasifican según su complejidad, lo que nos permite distinguir entre
oraciones simples y oraciones compuestas.
- Oraciones compuestas: son aquellas que están formadas por más de un predicado.
Las oraciones compuestas pueden ser, a su vez, de dos tipos: compuestas por coordinación y
compuestas por subordinación.
Las oraciones coordinadas son aquellas que no presentan dependencia sintáctica entre sí.
Pueden ser, a su vez, de dos tipos: 1) coordinadas propiamente dichas, que a su vez se
dividen en copulativas, disyuntivas y adversativas; y 2) yuxtapuestas. Sus características son:
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o Ejemplo: Juan se levantó temprano y se fue a correr
Las oraciones subordinadas son aquellas que dependen sintácticamente de una oración
principal. No son oraciones propiamente dichas, porque dependen del verbo de la oración
principal o de otro elemento de la oración. La oración secundaria puede encontrarse inserta
o incrustada en la principal; forma parte de ella y desempeña en su interior alguna función
sintáctica, como en el caso de las oraciones subordinadas sustantivas y de las adjetivas. Las
oraciones subordinadas pueden ser de tres tipos:
- Sustantivas: son aquellas que pueden desempeñar la función sintáctica llevada a
cabo por un sustantivo.
o Ejemplo: Quiero que vengas conmigo.
- Adjetivas (o de relativo): son aquellas que pueden llevar a cabo la función sintáctica
propia de un adjetivo.
o Ejemplo: La chica que conociste ayer es mi prima.
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impropias (ya que no pueden ser sustituidas por un adverbio), se encuentran las
causales, consecutivas, ilativas, condicionales, concesivas, finales y comparativas.
Sus características básicas son:
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Ejemplo. Si tengo tiempo, pasaré por la tienda.
o Concesivas: expresan una dificultad que obstaculiza o se opone al desarrollo
de la acción de la oración principal. Están introducidas por los nexos aunque,
a pesar de que, por más que, aun cuando, si bien, etc.
TEMA 14
EL NIVEL LÉXICO-SEMÁNTICO
El nivel semántico constituye el tercero de los planos del contenido del signo lin- güístico. La
rama de la lingüística que se encarga de este nivel es la semántica, que estudia el significado
de las palabras que forman una lengua. Las unidades del nivel semántico son el sema y el
semema.
14.1. EL SIGNIFICADO
El sema es la unidad mínima con significación léxica o gramatical en que puede
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descomponerse el significado de una palabra. Es cada uno de los rasgos de diferenciación que
constituyen el significado de una palabra y que permiten caracterizarla y distinguirla de otras
palabras con las que se encuentra relacionada semánticamente.
Por ejemplo, si tomamos la palabra torbellino, podemos descomponerla en los siguientes
semas: sema 1 = ‘perturbación atmosférica’ + sema 2 = ‘viento’ + sema 3 = ‘giro circular’ +
sema 4 = ‘reducido a un área geográfica pequeña’. Pero, si sustituimos el sema 4 (‘área
pequeña’) por uno nuevo, ‘extensa área geográfica’, la palabra ya no será torbellino, sino
huracán.
Aquellas palabras de la misma categoría gramatical que comparten un número significativo
de semas forman un campo semántico. Así, podemos señalar el campo se- mántico de los
colores, los instrumentos musicales, las flores, los muebles, los medios de transporte, los
estados de ánimo, los verbos de percepción, etc. Las palabras que pertenecen a un mismo
campo semántico pueden aparecer en un determinado lugar de un enunciado y reemplazarse
unas a otras sin que resulte afectada la gramaticalidad de dicho enunciado.
Mañana es sábado.
*Mañana es tulipán.
El semema es el conjunto de los semas que posee una palabra. Así, la palabra silla (significante
o forma) tiene un semema (sustancia semántica) cuyos elementos o semas son: sema 1 = ‘para
sentarse’ + sema 2 = ‘con respaldo’ + sema 3 = ‘sobre patas’ + sema 4 = ‘para una persona’,
etc.
Del conjunto de semas que conforman un semema, algunos son compartidos por todas las
palabras que pertenecen al mismo campo semántico, mientras que otros semas son
específicos de unas pocas o de una sola de las palabras de ese campo.
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El sema que se encuentra en todos los sememas de las palabras que pertenecen a un mismo
campo semántico recibe el nombre de archisemema. Así, los archisememas compartidos por
las palabras silla, sillón, butaca, sofá, banqueta, etc. son ‘para sentarse’ y ‘sobre patas’.
La palabra (perteneciente al plano del léxico) capaz de designar un conjunto de
archisememas (perteneciente al plano del significado), es decir, la palabra que sirve para
designar a todas las palabras que forman parte de un mismo campo semántico, recibe el
nombre de archilexema (y también el de hiperónimo). Así, el archilexema capaz de designar a
todos los sememas que comparten los archisememas ‘para sentarse’ y ‘sobre patas’ es
asiento. Pero también puede ocurrir que en determinados campos semánticos no exista un
archilexema para designar un archisemema. Todas las palabras que pueden ser nombradas
por el mismo hiperónimo reciben el nombre de cohipónimos.
Según se significado, las palabras también pueden agruparse en campos léxicos y en campos
asociativos. Un campo léxico es un conjunto de palabras que comparten el mismo lexema. A
diferencia de lo que sucede en los campos semánticos, no es necesario que las palabras que
pertenecen a un mismo campo léxico compartan la misma categoría gramatical.
Ejemplo: familia léxica de digno: indigno, dignamente, dignidad, indignado, indignación,
indignante, dignificación, dignificar, etc.
Un campo asociativo es una red de asociaciones de términos a partir de una palabra clave y
basada en relaciones de similitud o contigüidad. Los términos que agrupa un mismo campo
asociativo tampoco necesitan pertenecer a la misma categoría gramatical. El campo
asociativo también recibe el nombre de campo conceptual, campo nocional o campo
morfosemántico.
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acciones: componer, dirigir, interpretar, tocar, afinar, etc.
La homonimia es la relación que se establece entre dos palabras que comparten el mismo
significante pero poseen significados diferentes. Se denomina homónimos homógrafos a
aquellos que se escriben de igual manera (ejemplos: cabe verbo ~ cabe pre- posición; (el) pez
‘animal’ ~ (la) pez ‘alquitrán’; don ‘tratamiento’ ~ don ‘cualidad’), y homónimos homófonos a
aquellos que, aun escribiéndose de forma distinta, se pronuncian de la misma manera (onda
~ honda, botar ~ votar, aya ~ haya, ojear ~ hojear, rebe- lar ~ revelar).
La paronimia es la relación que se establece entre dos o más palabras cuyos significantes son
muy parecidos. Ejemplos: desecar ~ disecar, adoptar ~ adaptar, actitud ~ aptitud, valla ~
vaya, aprender ~ aprehender, azar ~ asar, etc.).
La polisemia es el fenómeno por el cual un solo significante llega a poseer dos o más
significados que coinciden parcialmente (a diferencia de lo que sucede con los homónimos,
cuyos significados no comparten ningún elemento en común). Las principales fuentes de la
polisemia son:
- La transferencia del sentido por semejanza (hoja de árbol > hoja de papel,
33
- La sustitución de acepciones (pluma de ave > pluma estilográfica, cuando la
segunda sustituye a la primera como utensilio para escribir).
La sinonimia es la relación que establecen dos o más significantes que comparten el mismo
significado. Estos significantes se denominan sinónimos, que pueden ser de dos tipos: totales
o parciales.
- Los sinónimos totales o absolutos son aquellos que pertenecen a la misma
categoría gramatical y tienen significados absolutamente idénticos (ejemplos:
esposo y marido; cerdo, puerco y gorrino). Son aquellos que pueden sustituirse
unos por otros en cualquier contexto sin el menor cambio en su valor cognitivo
o afectivo.
- Los sinónimos parciales son aquellos que, aun perteneciendo a la misma
categoría gramatical, sólo pueden intercambiarse en determinados contextos
(ejemplo: dieta y estipendio).
- Traslación del nombre del autor a su obra (ejemplo: un velázquez ‘cuadro pintado
34
por Velázquez’.
- Traslación del nombre de una parte del cuerpo a la parte de un objeto contiguo
a ella (ejemplos: el cuello de la camisa, los pies de la cama).
La hiperonimia es la relación que se establece entre una palabra y aquellas que son
alcanzadas por el significado de la primera. Así pues, un hiperónimo es una palabra cuyo
significado, más amplio, incluye al de otras. Las palabras de extensión más reducida
alcanzadas por el hiperónimo reciben el nombre de hipónimos.
Ejemplo: flor es el hiperónimo de rosa, margarita, tulipán, azucena, etc., así como vehículo es
el hiperónimo de todoterreno, descapotable, deportivo, etc.
Ejemplo: Regalar una rosa puede tener varios significados; no obstante, esta flor se identifica
con el amor desde los tiempos más remotos. Sin embargo, no es posible la sustitución inversa:
Regalar una flor puede tener varios significados; no obstante, *esta rosa se identifica con el
amor desde los tiempos más remotos.
La antonimia es la relación que se establece entre dos palabras que tienen sentido contrario.
Desde el punto de vista formal, los antónimos pueden ser de dos tipos: gramaticales y
lexicales.
35
independientes (ejemplos: siempre ~ nunca; dormirse ~ despertarse; tónico ~
átono).
Desde el punto de vista del significado, se distinguen tres tipos de antónimos: graduales,
complementarios y recíprocos.
- Los antónimos recíprocos son aquellos en los que el significado de uno implica
necesariamente la existencia del otro; no pueden darse de forma separada
(ejemplos: comprar ~ vender; dar ~ recibir).
TEMA 15
EL NIVEL TEXTUAL
36
La comunicación lingüística no se realiza por medio de oraciones aisladas, sino combinando
mensajes, llamados enunciados, para formar una estructura superior, denominada texto, que
es la principal y máxima unidad de comunicación. Este nivel superior de comunicación es el
nivel textual, y es el objeto de estudio de la lingüística textual.
37
Interrogativos (Ejemplo: ¿Qué hora es?).
Los textos tienen una organización interna bien precisa, con reglas de gramática, puntuación
y coherencia que garantizan el significado del mensaje y el éxito de la comunicación. Así, una
lista mezclada de frases sobre un mismo tema no es un texto, porque le falta la
estructuración de las ideas y los conectores gramaticales para poder formar una unidad
comunicativa que exprese un significado completo.
El texto carece de una extensión fija: puede ser muy breve y simple (una sola palabra; como,
por ejemplo, «¡Bienvenidos!») o extenso y complejo (como una novela). Puede estar
constituido por unidades menores, intermedias entre el enunciado y el texto, que unen o
38
separan bloques de contenido.
Las unidades intermedias menores reciben el nombre de párrafos, que están compuestos por
un conjunto variable de enunciados que mantienen entre sí una relación de contenido y
dependencia lógica y lingüística más estrecha que la que guardan con los enunciados de los
párrafos precedente y siguiente. El párrafo carece de entidad lingüística y lógica autónoma,
puesto que forma parte de la unidad global de comunicación que es el texto. Los párrafos se
separan con un punto y aparte.
a) La adecuación
- Las normas sociales vigentes entre los interlocutores (trato cortés, entre iguales,
relación subordinada, etc.).
Para saber si un texto tiene la adecuación necesaria conviene fijarse en las siguientes
cuestiones:
39
producido y si se ve claro de qué tipo de texto se trata (narrativo, descriptivo,
argumentativo, expositivo, argumentativo, etc.).
- Si el tratamiento personal (tú, usted) que utiliza el texto es el correcto para la
situación y el destinatario y si es sistemático a lo largo de todo el texto.
b) La coherencia
40
orden determinado (cronológico, espacial, etc.), desarrollar cada idea en un párrafo
o una unidad independiente, incluir una introducción inicial y una conclusión final,
administrar la información nueva de forma progresiva (progresión temática) y
confirmar permanentemente los contenidos para que no se perciban con-
tradiciones.
c) La cohesión
La cohesión consiste en la adecuada organización gramatical de la información contenida en
el texto. Se refiere al conjunto de mecanismos que sirven para conectar y unir las distintas
partes del texto (palabras, sintagmas, párrafos, oraciones y capítulos).
Los principales mecanismos para conseguir la cohesión son: la referencia, la deixis, la anáfora,
la catáfora, la conexión, la puntuación, las relaciones temporales y las relaciones semánticas
entre palabras.
41
que el de la unidad sustituida).
o Ejemplo: Los gansos [hipónimo] tienen los dedos palmeados y se distinguen
por el color de su plumaje. Estas palmípedas [hiperónimo] se distinguen de
las ocas en que son aves migratorias.
42
cafetería y él se tomó un café.
- Deixis de espacio: selecciona aquello que interesa destacar del entorno físico,
acercándolo o alejándolo con adverbios o locuciones adverbiales de lugar (aquí,
ahí, allí), con demostrativos (este, ese, aquel) y con algunos verbos de
movimiento (traer/llevar, ir/venir).
o Ejemplo: El director salió fuera de la sala de conciertos junto con la
orquesta; esta se dirigió inmediatamente al aeropuerto y allí cogió un avión.
- Deixis social: muestra la relación social jerarquizada entre las personas que inter-
vienen en la comunicación sirviéndose de fórmulas de tratamiento, como su
majestad, su santidad, su excelencia, su señoría, etc.
o Ejemplo: Los Reyes llegaron ayer a Salamanca. Sus Majestades tienen
previsto inaugurar el curso académico.
- Deixis textual o discursiva: señala las partes del texto y las organiza unas respecto
de otras con expresiones como antes, después, arriba, abajo, utilizando expresiones
adverbiales de lugar y tiempo, como líneas arriba, en primer lugar, a continuación,
más adelante, entonces, hasta ahora, mientras tanto, al mismo tiempo, etc., y
pronombres personales o demostrativos neutros (ello, lo, eso).
o Ejemplo: De los términos anáfora y catáfora se trata más adelante.
43
ha aparecido en el texto.
o Ejemplo: Le he pedido a Luis que me acompañe al banco.
o Ejemplo: Si los tenéis sensibles, llevad gafas de sol para los ojos.
La puntuación consiste en señalar los distintos apartados del texto escrito mediante
los signos de puntuación. Así, la coma marca la separación entre sintagmas; el punto
y coma, entre sintagmas y oraciones; el punto y seguido, entre oraciones; el punto y
aparte, entre párrafos; y el punto y final marca el final del texto. marcan la
separación entre sintagmas. Otros signos de puntuación que también sirven para
cohesionar las partes del texto son los asteriscos, los paréntesis, los corchetes, los
guiones, las barras, etc.
6) Las relaciones temporales se refieren al uso del tiempo (presente, pasado o futuro)
y del modo verbal (indicativo, subjuntivo, condicional, etc.), que vienen
determinados por varios factores, como la intención del emisor, el contexto
comunicativo, etc.
d) La corrección
Se refiere a la adecuación del texto a la norma académica de una lengua y establecida a partir
de los usos lingüísticos más prestigiados de sus hablantes. La corrección afecta a todos los
niveles discursivos: ortográfico, fonológico, morfológico, sintáctico y léxico.
44
e) La estilística
La estilística está integrada por los diversos recursos verbales, retóricos, literarios y
comunicativos que se utilizan para producir un texto. Algunos de los aspectos que tiene en
cuenta la estilística son:
Por otra parte, una buena redacción incluye formas sintácticas variadas y complejas,
con riqueza y variación de conectores (conjunciones y preposiciones), con
aposiciones, e incluso paréntesis o guiones.
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- Marcadores de organización interna. Muestran los distintos tipos de relaciones que
se dan dentro de un texto; son los elementos fundamentales para conseguir la
cohesión interna y facilitar la coherencia del texto. Ayudan en el proceso de lectura
y comprensión global del texto. Sus principales funciones son:
o Establecer el orden en las secuencias del discurso: para empezar, en primer
lugar, en segundo lugar, a continuación, finalmente, por último, etc.
o Indicar relaciones espacio-temporales: más adelante, más arriba,
mientras, al mismo tiempo, ahora, luego, etc.
o Distribuir o introducir nuevos contenidos: por un lado, por otro lado, por
una parte, además, incluso, asimismo, etc.
o Incorporar una digresión o ruptura del hilo principal del discurso: por
cierto, a propósito, ahora bien, pues bien, entonces, etc.
o Anunciar un resumen de lo ya expuesto: en suma, en conclusión, en re-
sumen, en una palabra, etc.
- Marcadores conectores. Se utilizan para establecer entre las partes del texto
46
relaciones lógicas, temporales y espaciales en la progresión informativa. Entre sus
principales funciones se encuentran:
o Establecer relaciones de causalidad, consecuencia, finalidad, condición, etc.:
porque, pues, puesto que, ya que, dado que, a causa de, gracias a, así pues,
por lo tanto, por consiguiente, a fin de que, en el caso de que, siempre que,
mientras, a no ser que, a condición de que, etc.
o Cambiar el hilo argumental del enunciado anterior: sin embargo, en cambio,
por el contrario, en cualquier caso, etc.
o Introducir relaciones temporales o espaciales de situación, orden y
perspectiva: cuando, entonces, luego, en aquel tiempo, a lo largo de,
alrededor de, desde luego, etc.
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Resulta muy difícil encontrar textos puros, pues lo habitual es que se combinen varios tipos
en un mismo texto, si bien siempre suele existir uno predominante. Cada una de las partes de
un texto correspondiente a un tipo determinado se denomina secuencia; así, en un texto
predominantemente narrativo, por ejemplo, puede haber secuencias descriptivas,
argumentativas, etc.
15.3.1. LA NARRACIÓN
La narración consiste en contar una historia real o imaginaria, esto es, en relatar una sucesión
de hechos relacionados ejecutados por uno o varios personajes en un tiempo determinado
(pasado, presente o futuro) y en uno o varios lugares.
Hay dos tipos de narración, en función de que los hechos narrados sean reales o ficticios.
Puede estar escrita en prosa o en verso. Pueden señalarse los siguientes tipos de narración:
crónica, cantar de gesta, leyenda, romance, noticia, biografía, diario, memorias, novela,
cuento, cómic, chiste, etc.
Desde el punto de vista lingüístico, la narración se caracteriza por los siguientes rasgos:
48
- En cuanto a la sintaxis, son frecuentes las oraciones subordinadas sustantivas y las
adverbiales (como las causales y las consecutivas).
15.3.2. LA DESCRIPCIÓN
La descripción consiste en presentar por medio de palabras el aspecto y las cualidades de
objetos, paisajes, ambientes, personas, animales, emociones, ideas, etc., de modo que el
lector perciba una imagen de lo descrito lo más exacta posible.
Los textos descriptivos son habituales en la literatura, pero también se emplea la descripción
en los tratados, en los manuales de ciencias y técnicas, en artículos divulgativos, en la
publicidad, en folletos informativos de aparatos y utensilios domésticos, en guías turísticas,
en reportajes, etc. También en los textos narrativos, a modo de incisos que detienen la acción
de los hechos para dirigir la atención del lector hacia un personaje, un ambiente, un paisaje,
una vivencia, etc.
Desde el punto de vista lingüístico, los textos descriptivos poseen las siguientes
características:
- Empleo de la 3ª persona.
49
subordinadas adjetivas.
- Son frecuentes las enumeraciones y los asíndeton.
- En las descripciones más literarias, son muy habituales las comparaciones y las
metáforas.
15.3.3. LA EXPOSICIÓN
La exposición consiste en presentar una información o poner de manifiesto cono- cimientos,
ideas u opiniones sobre un tema o una cuestión. Su finalidad es exponer, explicar, aclarar,
informar o definir. En la exposición, interesa dar a conocer el contenido de forma clara y
graduada para facilitar su conocimiento a los demás en progresión temática y según el
esquema tradicional de introducción, desarrollo y conclusión.
En la comunicación verbal, son ejemplos de exposición la conferencia, el discurso, las
explicaciones o exposiciones en clase, etc. En el medio escrito, podemos señalar los
diccionarios y enciclopedias, los libros de texto, los artículos o libros de divulgación, los
informes, las solicitudes, las sentencias, las demandas, etc.
Suele incluir ejemplificaciones, esquemas, resúmenes, gráficos, y la información suele estar
dividida en apartados y subapartados con su correspondiente título.
Entre las características lingüísticas de los textos expositivos se encuentran las siguientes:
50
- La clase de palabra que predomina es el sustantivo, puesto que se trata de nombrar
ideas, hechos, procesos, etc. Los adjetivos suelen ser escasos, con predominio de los
especificativos; son raros los explicativos.
- El tiempo verbal más frecuente es el presente.
- Predomina el empleo de la 3ª persona. Son escasas las intervenciones del autor en
primera persona, ya que suele restar objetividad.
- Son muy frecuentes los nexos y los marcadores textuales, especialmente los
marcadores de organización interna.
15.3.4. LA INSTRUCCIÓN
51
La instrucción sirve para orientar la conducta de los demás mediante indicaciones u órdenes
objetivas y precisas que el receptor debe seguir. Su finalidad, pues, es ordenar, pedir, rogar o
dirigir.
Entre los textos instructivos se encuentran las instrucciones de uso, las recetas de cocina, los
prospectos farmacéuticos, los reglamentos, las normativas, etc.
Entre los principales rasgos lingüísticos, podemos mencionar:
- Empleo de la 2ª persona.
- Son habituales las perífrasis de obligación (haber de + infinitivo, ser necesario que,
etc.).
15.3.5. LA ARGUMENTACIÓN
La argumentación consiste en presentar pruebas para justificar lo que uno defiende o para
rebatir lo que otro sostiene, con el fin de suscitar la adhesión de los lectores u oyentes.
También consiste en aportar razones para convencer a un receptor o interlocutor. Su
finalidad, pues, es opinar, convencer, persuadir, rebatir, acusar y defender.
A esta clase de texto pertenecen los discursos, los debates y mesas redondas, los ensayos
científicos y divulgativos, y, en la prensa, los editoriales, los artículos de opinión, las cartas al
director, las crónicas (cinematográficas, teatrales o deportivas, cuando son críticas), etc.
Los textos argumentativos suelen constar de tres partes: la tesis, que es la idea fundamental,
que el emisor quiere que sea aceptada; el cuerpo argumentativo, constituido por el conjunto
de razonamientos ordenados con el que el emisor defiende su tesis; y la conclusión, escueta
relación de los argumentos más importantes.
52
En los textos argumentativos es más frecuente la presencia de la subjetividad, que puede
manifestarse a través del empleo de la ironía, diminutivos y aumentativos y expresiones
coloquiales, entre otros.
Entre sus propiedades lingüísticas encontramos las siguientes:
- Entre los verbos, es también frecuente el uso de verbos de lengua (decir, afirmar) y
de opinión (creer, opinar, considerar).
- Suele ser habitual el empleo de la 1ª persona.
53
Los textos literarios son aquellos en los que los escritores, a través de la palabra, tratan de
recrear la belleza; es decir, su fin es estético, con la intención de perdurar en el tiempo de
modo inalterado. En los textos literarios, el autor escribe desde su experiencia y manifiesta su
subjetividad creando un mundo ficticio, aunque también refleje la realidad, a su manera. A
diferencia de otra clase de textos, como los técnicos o científicos, no persiguen la precisión.
En cuanto al lenguaje, los procedimientos principales a través de los cuales la lengua de los
54
textos literarios se aparta de la lengua común, sirviéndose de ella para potenciar su función
artística, reciben el nombre de figuras retóricas o literarias. Las figuras se suelen clasificar en
dos grandes grupos: las figuras del lenguaje y las figuras de pensamiento.
Las figuras del lenguaje se basan en el código, en la forma, en el nivel fónico, el morfológico y
el sintáctico. Algunas se basan en la recurrencia:
o Ejemplo: Los suspiros son aire y van al aire; las lágrimas son agua y van
al agua.
Otras figuras se basan en la supresión, adición, variación o intensificación de algún
elemento:
- elipsis: omisión de una o más palabras.
55
- antítesis: contraste de dos contenidos.
Un tipo especial de figura son los tropos, consistentes en el empleo de una palabra con un
significado distinto al habitual. Pueden ser de tres clases:
- metáfora: consiste en sustituir un término por otro en virtud de la semejanza
formal de sus referentes.
o Ejemplo: Las rosas de sus mejillas.
- metonimia: consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto
por la causa o viceversa, o en una relación de contigüidad existente entre ambas.
- sinécdoque: tipo de metonimia que consiste en emplear el nombre del todo por
una de las partes o viceversa.
o Ejemplo: El pueblo despertó sobresaltado. Compró dos cabezas de ganado.
56
TEMA 16
LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA
16.1. LA ENSEÑANZA DE LA FONOLOGÍA Y LA ORTOGRAFÍA
Desde una perspectiva didáctica, lo ideal sería que asumiéramos nuestra docencia
distinguiendo bien entre estas tres competencias, que a menudo se solapan. De manera que
deberíamos llevar al aula una batería suficientemente amplia de actividades entre las que
57
hubiera algunas para trabajar específicamente la ortoepía; otras para el desarrollo de la
competencia fonológica; y otras centradas en la competencia ortográfica. Sin embargo, es
demasiado común considerar como “actividades para trabajar lo oral” actividades que tienen
como referencia la lengua escrita: los alumnos tienen que leer o que escribir. Como indica
Fernández Martín (2019: 257), si se centran en letras o en la relación entre letras y fonemas,
no estaremos ante el desarrollo de la competencia fonológica de nuestros estudiantes, sino
ante el desarrollo, respectiva- mente, de la competencia ortográfica y de la competencia
ortoépica. La competencia fonológica solo se puede desarrollar si se emplean actividades que
lidien exclusivamente con el lenguaje oral. En el momento en que se introduce la escritura, el
objetivo real de esa actividad deja de ser pura fonología aunque, naturalmente, algo siempre
pueda contribuir a su aprendizaje.
Es muy probable que la primera competencia que adquiere el niño sea la competencia
fonológica. Su desarrollo responde a una serie de fases, que podemos sintetizar en las
siguientes:
1.ª) Fase inicial o “arrullo”: especie de canturreo (parecido a los sonidos vocálicos y
consonánticos) que se manifiesta en situaciones en las que el bebé se siente a gusto. En
esta fase, el bebé no tiene ninguna intención de comunicar.
2.ª) Fase de “balbuceo”: se da en torno a los siete meses y las emisiones son percibidas por
los adultos como silabeo (aparecen los grupos /C+V/ que se consideran más fáciles de
pronunciar: ma – ma, pa – pa, ta – ta, da – da, ne – ne…).
3.ª) Fase de “balbuceo con jerga”: este tipo de balbuceo surge a partir del año de edad y
se caracteriza por la imitación de patrones entonativos propios de la lengua materna, lo
que hace que las emisiones sean interpretadas por los adultos como signo de que los
niños ya les están hablando.
4.ª) Fase de “palabras aisladas” (periodo holofrástico): entre los doce y los dieciocho meses,
el niño pronuncia apenas dos sílabas (eche) que se consideran gramatical- mente una
palabra (leche) e implican pragmáticamente toda una frase (quiero un biberón de leche).
58
En torno a los tres años, el niño ya domina todos los fonemas del español, aunque su
desarrollo fonológico no se completará hasta los seis o siete años (en plena Primaria):
entonación, pronunciación de triptongos…
Conocer el orden de adquisición será una ayuda para el docente en dos sentidos:
- podrá contar con una batería de conocimientos y recursos para enseñar la lengua
que le permitan atender la diversidad de su aula.
16.1.3. DOMINIO ORTOGRÁFICO Y FUNDAMENTOS DE LA ORTOGRAFÍA ESPAÑOLA
El DLE define la ortografía como «el conjunto de normas que regulan la escritura de una
lengua». Esta parcela del estudio de la lengua se encarga de fijar y ordenar gráficamente el
mensaje escrito con la finalidad de que su transmisión y recepción sean inequívocas.
El dominio de la ortografía se considera un signo de cultura y distinción social, y está
inevitablemente asociado al ámbito escolar (la ortografía se aprende, no se adquiere). Tiene
un doble carácter: instrumental (es herramienta necesaria para la exacta formulación escrita
de nuestros pensamientos, por lo que su dominio enriquece notablemente la redacción) y
59
unificador (garantiza la unidad de la lengua pese a la diversidad de las manifestaciones
orales).
Trabajar la ortografía en el aula, en combinación con el resto de los aspectos relacionados con
el estudio de la lengua, conlleva una serie de valores de diversa índole:
- psicológica: cultivo de la atención, de la memoria y discriminación audio-
visual, y del razonamiento.
- gramatical: precisión, orden y corrección;
La ortografía española representa la lengua hablada por medio de letras y de otros signos
gráficos. Desde sus orígenes, el español se valió del alfabeto latino, que fue adaptando y
completando a lo largo de los siglos hasta que a principios del siglo XIX quedó fijado el
abecedario español en veintinueve letras, cada una de las cuales puede adoptar la figura y
tamaño de mayúsculas o minúsculas.
La ch y la ll se han considerado tradicionalmente letras por representar un solo fonema,
aunque, en rigor, se trata de dígrafos (como rr, gu, qu). Estos dos dígrafos fueron
reordenados a finales del siglo XX en el lugar que tienen asignado en el alfabeto latino
universal. Así, desde el DRAE-2001 las palabras que comienzan por ch aparecen registradas
en la letra C (entre las que empiezan por ce y ci) y las que comienzan por ll, en la letra L (entre
las que empiezan por li y lo).
La ortografía del español es resultado de reajustes entre la pronunciación y la etimología; su
alfabeto es una representación aproximada de la pronunciación. Los desajustes existentes se
deben a tres motivos fundamentales:
1. la evolución fonética del idioma,
60
- fonemas que pueden ser representados por varias letras;
Para lograr estos objetivos se deben trabajar los siguientes bloques de contenidos en la etapa
de escolarización básica:
Conciencia fonológica
Espejo
Tacto
Dados
Juegos
Canciones
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Detectando emociones
Competencia ortográfica
Cloze
Segmentaciones
Familias
Mapas, murales, inventarios y ficheros ortográficos
Series / intruso
Juegos
Competencia ortoépica
- Percepción por parejas
- Discriminación
- Actividades lúdicas
- Dictados
- Textos
62
consciente sobre los mecanismos lingüísticos, bien dosificada, ha de potenciar (¡y no
“atascar”!) las capacidades expresivas del alumno.
El grado de profundización gramatical dependerá del nivel de la clase y del aprendizaje de
cada alumno. En los cursos iniciales la reflexión gramatical es bastante superficial y tiene que
incrementarse con la edad (conviene tener en cuenta que, en esos cursos, aún es evidente la
diferencia de madurez entre los niños que cumplen años a principios y a finales de año). Por
otra parte, hay tipos de aprendizaje diferentes: hay niños con mayor capacidad (y quizá
preparación) para el análisis lingüístico y otros que son más permeables a la práctica real de
la lengua, aunque esto no determina necesariamente su nivel de dominio verbal.
Una buena base de gramática implícita y un sedimento de experiencias variadas de uso de la
lengua pueden facilitar la reflexión explícita posterior. Por este motivo, es importante
incrementar los ejercicios prácticos desde el inicio de la escolarización.
63
La adquisición de la gramática tiene lugar mediante un proceso que va de una “gramática
semántica” (centrada en el significado y guiada por la intención comunicativa) a una
“gramática formal” (dirigida por la norma de la propia lengua). Así, por ejemplo, un niño que
diga He rompido esto ha adquirido la intención de informar sobre un estado de cosas y
plasma su intención comunicativa en una gramática que busca transmitir un significado. Solo
más adelante, cuando el niño vaya desarrollando conciencia sociolingüística, se dará cuenta
de que su oración (aunque es regular dentro de la gramática española) no se ajusta a la
norma (que, en este caso, exige el participio irregular roto).
La adquisición de la gramática se guía por una serie de consideraciones teóricas que
podemos resumir en tres: el concepto de construcción, la diferencia entre morfemas
funcionales y léxicos, y la gradualidad del proceso de adquisición.
1. Concepto de construcción
64
realidad extralingüística. Las primeras son más difíciles de adquirir porque exigen un mayor
nivel de abstracción que las segundas, que pueden asociarse con el mundo a través de la
experiencia directa.
Esta diferencia es esencial y tiene que ver con el concepto de construcción: los niños no
aprenden palabras sueltas, pues siempre las escuchan dentro de un contexto gramatical (e,
incluso, dentro de un contexto mayor que es el discursivo. Al ir codificando el idioma, el niño
va asimilando modelos de combinación: /art. + nombre/, /raíz + afijo/, /verbo + sustantivo.
- Cuarto hito (de los 24 a los 36 meses): lenguaje telegráfico. Por ejemplo,
Sia va taé (= la silla se va a caer).
- Quinto hito (entre los 2 y los 4 años): incorporación de elementos
funcionales. Por ejemplo, Papá, mamá y el nene.
65
16.2.4. CÓMO ENSEÑAR LA GRAMÁTICA EN PRIMARIA
A partir de cierta edad, la adquisición de la lengua materna se siente mermada, por lo que la
forma más eficaz de seguir ampliando los recursos de la lengua propia pasan necesariamente
por un proceso de aprendizaje.
En la escuela, el niño aprende una variante concreta de su lengua (la estándar). Este
aprendizaje gramatical resulta significativo porque contribuye al éxito comunicativo mediante
la creación de enunciados con sentido. Esto significa que la gramática no está separada de los
demás niveles lingüísticos (fonológico, léxico-semántico y textual).
Al enseñar gramática en Primaria se puede plantear una metodología reflexiva (que haga
pensar al hablante sobre su propia lengua, tomando como eje la gramática), significativa (que
le haga ver la utilidad de conocer la gramática para producir y entender discursos en las
distintas situaciones comunicativas) e inductiva (que obligue al alumno a ir descubriendo las
reglas para llegar por sí mismo a las conclusiones oportunas).
Análisis morfo-sintáctico.
Relación de sintagmas.
Listas de concordancias.
Series / intruso.
Juegos gramaticales.
66
16.3.1. LA COMPETENCIA LÉXICA
Estos conocimientos podrían ser incluso más completos e incluir información sobre su
etimología, equivalencias en otras lenguas, usos connotativos en determinadas
épocas, etc. Estos conocimientos no son imprescindibles, pero contribuyen a un
conocimiento más esmerado de las posibilidades de uso de una palabra.
67
relacionados con el vocabulario, no puede considerarse de manera exclusiva como
competencia lingüística, sino como manifestación y condición de la competencia
comunicativa, con factores ideológicos, sociales y culturales.
El léxico de una lengua nunca acaba de adquirirse. A diferencia de lo que ocurre con el nivel
fonológico y con el nivel morfo-sintáctico (llega un momento en que podemos considerar que
tenemos adquirida toda la fonología de una lengua -porque dominamos todos sus fonemas- y
que conocemos toda su gramática –porque estamos familiarizados con las reglas
morfosintácticas-), parece claro que el estudio del léxico es inagotable: un idioma puede
incorporar nuevas palabras de manera constante (neologismos, préstamos, calcos…) y los
hablantes las aprenden por el uso. Es, precisamente, el uso el que determina qué vocabulario
forja el idiolecto de cada hablante.
La enseñanza de la lengua tiene que plantear el aprendizaje del léxico de una manera
paralela a la adquisición que supone el contacto con la realidad y con el resto de materias
educativas. Por eso, su función no es la de ampliar solamente el bagaje léxico de los alumnos,
sino también sus conocimientos sobre las características y el funcionamiento de las palabras
como unidades en todas sus dimensiones.
Palabras, expresiones, etc. son unidades reales en la conciencia de los hablantes desde los
primeros años de aprendizaje de la lengua. Mucho antes de adquirir conocimientos teóricos
gramaticales, los niños son capaces de cambiar el orden de las palabras, de combinarlas, de
sustituirlas, de formar listas, de escribirlas por separado…
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mundo real para hacer referencia a objetos, procesos, cualidades, acciones,
ideas, etc.
Podemos destacar cuatro formas básicas de acercar a los alumnos al conocimiento de una
nueva palabra:
1) a través de su definición
3) usadas en un contexto
Lo ideal sería alternar en nuestras clases estos distintos acercamientos, para lo cual existe una
enorme diversidad de actividades que pueden llevarse a cabo:
Identificar definiciones
Elaborar definiciones
Greguerías
Imágenes fugaces
Relaciones semánticas
Esquemas y organigramas
Invención de siglas
Juegos léxicos.
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