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Guía Completa de Derecho Concursal

El documento es un curso sobre Derecho Concursal, que aborda la regulación legal para manejar situaciones de insolvencia de individuos o empresas. Se presentan los objetivos del curso, el contenido de los módulos, y se enfatiza la importancia de la materia a través de ejemplos de quiebras notables. Además, se detalla el uso de códigos QR para acceder a recursos audiovisuales complementarios.

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Guía Completa de Derecho Concursal

El documento es un curso sobre Derecho Concursal, que aborda la regulación legal para manejar situaciones de insolvencia de individuos o empresas. Se presentan los objetivos del curso, el contenido de los módulos, y se enfatiza la importancia de la materia a través de ejemplos de quiebras notables. Además, se detalla el uso de códigos QR para acceder a recursos audiovisuales complementarios.

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ABG

Derecho Concursal
DCON - o c ta v o c u at r i m e s t r e

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 1


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Índice
Presentación 4

Macrobjetivos 5

Programa 6

Agenda 14

Mapa Conceptual 14

Material 21

Glosario 22

Módulos
Módulo 1 23
Módulo 2 64
Módulo 3 95
Módulo 4 156

Anexo: Lecturas básicas 220

Referencias

Ícono para indicación de Lectura Básica (disponible en ANEXO): ∙

Ícono para indicación de Lectura Complementaria (disponible en plataforma):

Impresión total del documento 235 páginas

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 3


Presentación
Queremos darle una cálida bienvenida al cursado de esta apasionante mate-
ria llamada actualmente Derecho Concursal, pero también denominada
Derecho de Quiebras, o de la falencia o bien como modernamente prefieren
algunos autores, Derecho de la crisis.
Probablemente usted tenga ya alguna noción de lo que se trata el fenómeno
de la quiebra, o por lo menos ha escuchado de ella en los distintos medios,
diarios, revistas, noticias en la TV. Algunas de estas ocasiones pueden ser
la quiebra de Racing Club, del concurso preventivo de Aerolíneas Argenti-
nas y de otras grandes empresas en el país; como así también en el ámbito
internacional, la quiebra de la empresa ENRON, una de las más grandes en
EEUU en materia de energía, sólo por citar algunos de los incontables casos
que se presentan a diario en la vida cotidiana.
Entonces ¿qué es el Derecho Concursal? Sin perjuicio de una conceptualización
precisa que se dará en el desarrollo de la materia, es importante, en esta
instancia, indicar que se trata de la regulación legal existente para tratar de
encarrilar la situación patrimonial de un sujeto o empresa que se encuentra en
“crisis”, en un estado de insolvencia a fin de darle una solución conveniente.
Lo principal que surge de esta conceptualización es que el eje central lo
constituye el patrimonio.
El patrimonio entendido un atributo de una persona es, como dice el antiguo
axioma jurídico y tal como surge de innumerables preceptos de nuestro
Código Civil, ‘la prenda común de los acreedores’. Es decir que se convierte
en el blanco sobre el cual se ejercerá el poder de realización del interés
de los mismos. Sobre él, los acreedores se cobran sus créditos, y así el
patrimonio del deudor asume, respecto de acreedor, una función de garantía
de la obligación. De allí que la tutela del crédito sea el objeto del Derecho
Concursal.
Por ello, cuando el patrimonio entra en crisis y resulta insuficiente para
desinteresar a los acreedores es cuando debe actuar el derecho para
solucionar esta insolvencia. El Derecho Concursal constituye, entonces, la
respuesta del ordenamiento jurídico al fenómeno de la insolvencia, esto es,
cuando un patrimonio se revela impotente para afrontar y cumplir con las
obligaciones que lo gravan.
Entendida la situación, es que nos resta presentar, entonces los distintos
instrumentos que gobiernan esta asignatura, por un lado el Concurso
Preventivo y como herramienta de última instancia la Quiebra. Pero para
llegar a comprender cabalmente el funcionamiento de estos mecanismos
debemos aclarar, que como han estudiado a lo largo de asignaturas pasadas,
las relaciones jurídicas entre los particulares se gobiernan por el principio
de la autonomía de la voluntad y sólo subsidiariamente por las normas
establecidas en los distintos Códigos de fondo, Civil y Comercial. En cambio,
en este ámbito, abiertos algunos de estos “procesos’’ que gobiernan el
derecho de las quiebras, las consecuencias de aquellas relaciones jurídicas
concertadas por el deudor cuando se encontraba “in bonis’’, pasan a ser
reguladas exclusiva y excluyentemente por la ley concursal, variando de
este modo, y en forma muchas veces drástica, los principios y consecuencias
jurídicas que el “Derecho Común’’ habría dado a la misma situación.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 4


De ello se puede inferir con claridad las importancias de la materia que nos
convoca, y su especialidad. La misma se demuestra en la propia Legislación
Nacional, al sancionarse las leyes 23563 y 25588 de reforma y contrarreforma
de la Ley de Quiebras, que tanto ha dado que hablar…
¿Cómo le proponemos que lleve adelante el proceso de aprendizaje? En una
forma que esperamos le resulte de interés: hemos diseñado actividades que
le permitirán el abordaje sencillo y graduado de la bibliografía, a través de un
análisis exegético del texto de la Ley de Concursos y Quiebras –Comentada
y Anotada–, sin perjuicio de su complementación con bibliografía adecuada
a temas puntuales.
Además, en la presentación de cada uno de los módulos de la materia se
realizará un análisis global de lo que trataremos en el mismo, relacionando
cada tema con los que habremos tratado con anterioridad y los que serán
objeto de tratamiento posterior.
Es importante aclarar que vamos intentar la complementación de la materia
con “escritos judiciales” referidos a los temas tratados, y abundante
jurisprudencia de los Tribunales de la ciudad de Córdoba, de las Cámaras
Nacionales Comerciales y del resto del país. Esta jurisprudencia tiene un alto
contenido académico, por lo que es fundamental que usted la analice con
detenimiento y saque sus propias conclusiones.
Siendo esta una materia de derecho, todos sabemos que existen cuestiones
que no son tan claras y en las cuales doctrina y jurisprudencia se expiden
en forma contradictoria, por lo que este curso no tiene por finalidad impartir
afirmaciones dogmáticas, sino todo lo contrario. La intención es mostrarle las
distintas perspectivas con que pueden ser abordados los temas a tratar. De
esa manera usted, de la mano de los elementos necesarios, podrá “construir”
el conocimiento. Este es el camino: ¿comenzamos a recorrerlo?
Queda usted invitado a iniciar el estudio de esta desafinate materia.

Macroobjetivos • Identificar y comparar a los funcionarios y órganos que intervienen en


los distintos procesos concursales y sus funciones, para comprender el
alcance de sus facultades, así como las obligaciones y responsabilidades
que implica el desempeño del cargo.
• Analizar la problemática del procedimiento del Cramdown y el Acuerdo
preventivo extrajudicial, con el objetivo de tener novedosas alternativas
al proceso liquidativo de quiebra para la superación de las crisis
empresarias.
• Comprender el trámite y las consecuencias de cada uno de los procesos
concursales regulados legalmente, para apreciar sus diferencias y lograr
aconsejar la mejor forma de superar el estado de cesación de pagos.
• Analizar los efectos de los procesos concursales sobre los contratos y las
relaciones jurídicas preexistentes, con el fin de establecer cómo afecta
la situación concursal de uno de los sujetos del contrato a los demás
intervinientes.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 5


• Identificar los efectos personales de los procesos concursales, para
comprender las limitaciones que se imponen al deudor por efecto de las
sentencias de apertura de concurso preventivo o declarativo de quiebra.
• Adquirir los conocimientos necesarios respecto de las acciones de
recomposición patrimonial reguladas en la ley de concursos y quiebras,
para instar y/o defenderse de las mismas.
• Delimitar y comprender las formas de finalización de los procesos
concursales, con el fin de comprender las consecuencias que produce
cada una de ellas, en particular respecto del deudor y su patrimonio.

Programa MÓDULO 1 | Introducción Y Nociones Comunes En Los Procesos Con-


cursales
Unidad 1: Derecho Concursal
1. Derecho Concursal: De la quiebra al derecho concursal. Evolución
2. Los distintos procesos concursales:
a) La quiebra: concepto y casos
b) El concurso preventivo: concepto y derivaciones
c) Administración controlada y otras figuras del derecho comparado,
cramdown
d) Acuerdos preventivos extrajudiciales: concepto
3. De la quiebra al derecho de las crisis empresarias
a) Las grandes empresas en crisis
b) Concursos en casos de agrupamiento
4. Esquema legislativo argentino: su evolución, esquema general en la ley
24.522 y sus modificatorias

Unidad 2: Presupuestos y caracteres de los procesos concursales


1. Presupuestos y caracteres de los procesos concursales
a) Presupuestos:
- Cesación de Pagos: Conceptualización, hechos reveladores y
procedimiento para su determinación. Concursos sin cesación de
pagos –su carácter excepcional–
- Sujetos concursables: Personas físicas, jurídicas privadas, personas
públicas, agrupamientos, patrimonio del fallecido
- Órgano jurisdiccional y competencia
b) Principios:
- Universalidad
- Colectividad
- Conservación de la empresa

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 6


- Protección de las relaciones laborales: situación en la ley - Igualdad y
categorización de los acreedores Privilegios y Gastos de conservación
y de Justicia: Concepto y clases
c) Caracteres:
- Voluntariedad: Alcance
- Oficiosidad: Alcance
d) Aspectos procesales
- Competencia, atribuciones y deberes del juez
- El juicio principal, los incidentes y demás actuaciones
- Normas generales –Reglas–: Términos, Recurribilidad, Domicilio
procesal, Notificaciones, Remisiones del expediente y legajo de
copias, Anotaciones registrales, Prueba, Leyes procesales locales,
Perención de instancia, Intervención del Ministerio Público

Unidad 3: Órganos y funcionarios del concurso


1. El síndico: conceptualización, designación requisitos, clases, irrenuncia-
bilidad, licencia, remoción
a) Funciones del síndico
b) Informes del síndico: el Informe Individual, el General y el Final,
contenido y términos, otros informes
c) Asesoramiento profesional del Síndico
2. El comité de acreedores: funciones, formas de constitución, remuneración,
asesores del comité, informes, remoción y sustitución
a) Comité Provisorio inicial
b) Comité Provisorio
c) Comité Definitivo
3. Otros Funcionarios y empleados: coadministradores, enajenadores,
estimadores, empleados, pago de servicios
4. Honorarios de empleados y funcionarios: Escalas y mínimos, formas de
cálculo

MÓDULO 2 | EL CONCURSO PREVENTIVO


Unidad 4: El Concurso Preventivo
1. El Concurso Preventivo:
a) Concepto
b) Legitimación
c) Juez competente
d) Concursos declarados en el extranjero; pluralidad de concursos,
reciprocidad, paridad de dividendos

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 7


e) Concurso en caso de agrupamientos: petición, cesación de pagos,
competencia, sindicatura, trámite
f) Concurso de garantes
g) Requisitos formales y sustanciales
h) Prevalencia sobre otros procedimientos
i) Resolución judicial, término, contenido, efectos, publicidad
j) Recursos contra el rechazo y la apertura
k) Desistimiento: Clases, efectos, oportunidad y requisitos
l) Período de inhibición
2. El fuero de atracción y verificación de créditos
a) Suspensión de las acciones de contenido patrimonial y fuero de
atracción
- Principio general y excepciones
- Ejecuciones prendarias e hipotecarias
- Juicios laborales
- Continuación de acciones e iniciación de nuevas
- Estipulaciones nulas
3. El proceso de verificación de créditos:
a) Solicitud de verificación, aranceles, efectos y requisitos
b) Período de observación de créditos
c) Informe individual de créditos
d) Resolución judicial, efectos
e) Revisión e invocación de dolo
f) La verificación tardía de créditos: oportunidad, trámite y efectos
g) Prescripción concursal

Unidad 5: Los efectos del concurso preventivo


1. Efectos personales de la apertura del concurso preventivo:
a) Efectos generales: Deber de colaboración e información, de residencia.
Limitaciones
2. Efectos del concurso preventivo respecto de la legitimación del
concursado:
- Administración del concursado, vigilancia del síndico, el comité de
acreedores
- Actos prohibidos y sujetos a autorización judicial
- Actos ineficaces. Efectos
- Separación de la administración, coadministrador, veedor o
interventor controlador
- Socio con responsabilidad ilimitada. Efectos

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 8


3. Efectos de la apertura del concurso preventivo sobre las relaciones jurí-
dicas preexistentes:
a) Deudas dinerarias y no dinerarias
b) Intereses
c) Remates no judiciales
d) Suspensión de remates y medidas precautorias
4. Efectos de la apertura del concurso preventivo sobre los contratos:
a) Contratos con prestaciones recíprocas pendientes
b) Contratos de trabajo
c) Servicios públicos
d) Estipulaciones nulas

Unidad 6: El Acuerdo Preventivo


1. El Acuerdo Preventivo: judicial
a) Categorización de acreedores
b) Resolución de categorización y constitución de comité definitivo de
acreedores
c) Período de exclusividad
d) Contenido de las propuestas
e) Plazo y mayorías para aprobar el acuerdo
f) Audiencia informativa
g) Créditos privilegiados y subordinados: Plazo y mayorías para obtener
el acuerdo
h) No obtención de la conformidad
i) Acuerdos en caso de agrupamientos y garantes
2. Impugnación, homologación, cumplimiento y nulidad del acuerdo judicial:
a) Impugnaciones: legitimación, términos y causales, resolución y
recursos
b) Homologación: criterios, medidas para la ejecución, honorarios
c) Efectos de la homologación: novación, aplicabilidad, reclamación
contra créditos admitidos, socios solidarios
d) Nulidad del acuerdo: sujetos, causales, términos, resolución y efectos
e) Incumplimiento del acuerdo: petición, trámite, resolución, efectos,
quiebra pendiente de cumplimiento del acuerdo, recursos
3. Conclusión del concurso preventivo y la declaración de cumplimiento del
acuerdo. Efectos

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 9


MÓDULO 3 | LA QUIEBRA
Unidad 7: Quiebras
1. La Quiebra:
a. Legitimación
b. Prueba de la cesación de pagos, hechos reveladores, pluralidad de
acreedores
c. Pedida por el deudor: requisitos, prevalencia sobre otros pedidos,
desistimiento
d. Pedida por acreedor: legitimación y acreedores excluidos, requisitos,
medidas, desistimiento
e. Rechazo de la petición: recursos
f. Quiebra Indirecta: casos, efectos
g. Sentencia de Quiebra: contenido, reposición, levantamiento sin trámite,
incompetencia, trámites, efectos de la interposición y de la revocación,
costas, daños y perjuicios contra el peticionante
h. Pedido de conversión: procedencia, deudores comprendidos y
excluidos, requisitos, efectos y recursos
2. El fuero de atracción en la quiebra: Diferencias con el concursopreventivo
1. Suspensión de las acciones de contenido patrimonial y fuero de
atracción
a) Principio general y excepciones
b) ejecuciones prendarias e hipotecarias
c) juicios laborales
d) continuación de acciones o iniciación de nuevas
e) estipulaciones nulas
2. La verificación de créditos en la quiebra:
a) solicitud de verificación, aranceles, efectos
b) periodo de observación de créditos
c) informe individual
d) resolución judicial, efectos
e) revisión e invocación del dolo
3. Diferencias entre quiebra directa e indirecta
a) Verificación tempestiva
b) Verificación tardía
c) Verificación incidental del art. 202 LCQ

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 10


Unidad 8
1. Sobre la legitimación del fallido:
a) Desapoderamiento: concepto, extensión, bienes excluidos, correspon-
dencia, legitimación procesal y otros efectos
b) Herencias y Legados: aceptación o repudio, legados donaciones,
donaciones posteriores a la quiebra.
c) Inhabilitación en caso de persona física y jurídica, duración, efectos y
rehabilitación
d) Incautación: extensión y formas
e) Conservación y administración
f) Continuación de la actividad: procedencia, continuación inmediata,
empresa que presta servicios públicos, trámite, autorización, régimen
aplicable, conclusión anticipada, contratos de locación, hipoteca y
prenda en la continuación
2. Sobre las relaciones jurídicas preexistentes:
a) Principio general, legitimación del síndico
b) Prestaciones dinerarias y no dinerarias
c) Vencimiento de plazos
d) Intereses
e) Compensación
f) Cláusula compromisoria
g) Obligados solidarios
h) Repetición entre concursos
i) Coobligado o fiador garantido
j) Restitución de bienes de terceros en poder del fallido: trámite
k) Readquisición por el enajenante de bienes remitidos al fallido:
condiciones, presupuestos, transferencias a terceros
l) Derecho de retención
3. Sobre los contratos:
a) Contratos en curso de ejecución
b) Con prestaciones recíprocas pendientes: Reglas
c) Resolución por incumplimiento: Inaplicabilidad
d) Promesa de contrato y boletos de inmuebles
e) Contratos con prestación personal del fallido
f) Sociedad: Derecho de receso, aportes, sociedad accidental
g) Debentures y obligaciones negociables
h) Otros contratos: Contratos a término, de seguro, de comisión, de
locación, de alimentos, de renta vitalicia, onerosos y a título gratuito

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 11


i) Los títulos de crédito y el cheque común
j) Los contratos de trabajo: elección del personal, responsabilidad por
prestaciones futuras, extinción del contrato, obligaciones del adquirente
de la empresa
k) Casos no contemplados expresamente en la ley

Unidad 9 CONCLUSION DEL CONCURSO Y DE LAS QUIEBRAS


1. Conclusión del concurso preventivo y la declaración del acuerdo, efectos
2. Liquidación y distribución: Oportunidad y formas de realización, enajena-
ción de la empresa, bienes gravados, ejecución separada y subrogación,
venta singular, venta directa, bienes invendibles, títulos, créditos, plazos
y sanciones
3. Informe Final y Distribución: trámites, plazo y publicidad. Distribuciones
complementarias, presentación tardía de acreedores, caducidad, hono-
rarios
4. El concurso especial: legitimación y trámite
5. Ejecución por remate no judicial
6. Conclusión de la quiebra:
a) Avenimiento: Efectos
b) Pago total: Efectos
7. Clausura del procedimiento:
a) Por distribución final: Efectos
b) Por falta de activo: Efectos

Unidad 10 CESACION DE PAGOS, INEFICACIA CONCURSAL Y REVO-


CATORIA DEL DERECHO COMUN
1. Determinación de la fecha inicial de la cesación de pagos: tramites y
recursos, período de sospecha, efectos
2. Ineficacia:
a) Concepto, diferencia con la nulidad
b) Ineficacia de pleno derecho: casos, declaración, resolución, recursos
c) Ineficacia por conocimiento del estado de cesación de pagos: casos,
trámite, legitimación, autorización de los acreedores, resolución, recursos
d) Actos otorgados durante el concurso preventivo
e) Pago al acreedor peticionante de la quiebra: presunción, reintegro
f) Efectos de la declaración de ineficacia
g) Inoponibilidad y créditos de rango posterior
h) Plazos de ejercicio y extensión del desapoderamiento
3. La revocatoria de derecho común: trámite, efectos

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 12


4. Acción por parte de los acreedores
5. Extensión de la quiebra:
a) Socios con responsabilidad limitada
b) Actuaciones en interés personal, controlantes, confusión patrimonial,
competencia, petición de extensión, plazo de caducidad
c) Trámites y medidas precautorias, coexistencia con otros trámites
concursales
d) Masa única o separada, remanentes, fecha de cesación de pagos
e) Créditos entre fallidos
f) Efectos de la sentencia de extensión
g) Grupos económicos, supuestos
6. Responsabilidad de Terceros:
a) Responsabilidad de representantes y de terceros: conductas
reprochables, indemnización, extensión, trámite y prescripción
b) Socios y otros responsables: ejercicio de las acciones de
responsabilidad, acciones en trámite
c) Medidas precautorias
d) Régimen aplicable

MÓDULO 4| Otros Procesos Concursales: Cramdown Y Los Acuerdos


Preventivos Extrajudiciales
Unidad 11: Otros Procesos Concursales
1. El cramdown: el rescate o salvataje de la empresa, legitimación, su
tratamiento legal, procedimiento
2. Acuerdo Preventivo extrajudicial:
a) Antecedentes
b) Procedencia
c) Partes, tramites, publicidad, oposición, formas, contenido
d) Homologación judicial, requisitos, efectos
3. Continuación de la explotación de la empresa en quiebra por la
cooperativa de trabajo.
a) Formas de continuación
b) Trámite común
c) Continuación atípica
d) Resolución judicial sobre la continuación
e) Régimen de la continuación de la empresa
- Efectos en los contratos
- Responsabilidad

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 13


Agenda Porcentaje estimativo de estudio por módulo según la cantidad y complejidad
de contenidos y actividades:

5%

30% 35% 30% 5%


Módulos 1 2 3 4

Representación de porcentajes en semanas:

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15
Módulo 1 Módulo 2 Módulo 3 Módulo 5

Evaluación Evaluación
Parcial 1 Parcial 2

Mapa conceptual

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 14


Abogacía | Derecho Concursal - pag. 15
Abogacía | Derecho Concursal - pag. 16
Abogacía | Derecho Concursal - pag. 17
Abogacía | Derecho Concursal - pag. 18
Abogacía | Derecho Concursal - pag. 19
Abogacía | Derecho Concursal - pag. 20
Material Material Básico
• Junyent Bas, Francisco (coordinador): “Manual de Derecho Concur-
sal”, Ed. Advocatus 2017. https://bit.ly/3zZWDSr
• Leyes:
- Ley 24452
- Ley de Cheques IC 1,
- Ley 24522 de concursos y quiebras IC 2,
- Ley 24760 IC 3.
• Decreto Ley 5965/63 IC 4.
• Fallos y Jurisprudencia (Especificados en cada uno de los módulos)

Material Complementario
• Rouillón, Adolfo A.: “Régimen de concursos y quiebras. Ley 24.522”,
5ª edición actualizada y ampliada, Ed. Astrea, Bs. As. 1995.
• Junyent Bas, Francisco y Flores, Fernanda: “La tutela de la Vivienda”,
Ed. Advocatus, septiembre de 2001.
• Fassi, Santiago y Gebhardt, Marcelo, “Ley de Concursos Comen-
tada”, Ed. Astrea.
• Junyent Bas, Francisco y Molina Sandoval, Carlos: “Ley de Concur-
sos y Quiebras Comentada”, Tomos I y II, Lexis Nexos, Depalma,
agosto de 2003.
• Heredia, Pablo: “Tratado Exegético de Derecho Concursal”, Ed.
Abaco, 2001 (2 tomos).
• Junyent Bas, Francisco: “Reformas Concursales, Leyes 25561; 25563
y 25589”, en coautoría con el Dr. Carlos Molina Sandoval, Editorial
Rubinzal-Culzoni, junio 2002
• Escuti, Ignacio A. y Junyent Bas, Francisco: “Concursos y quiebras.
Reforma al régimen concursal. Ley 24.522”. Ed. Advocatus, Córdoba
1995.
• Roitman, Horacio: “Efectos jurídicos de la quiebra sobre los contratos
preexistentes”, Ed. Lerner, Bs. As. 1973.
• Maffía, Osvaldo J.: “Derecho concursal”, Ed. Depalma, Bs. As. 1985
- 1994 (tres tomos).
• Montesi, Víctor: “Extensión de quiebra”, Ed. Astrea, Bs. As. 1985.
• Quintana Ferreyra, Francisco y Alberti, Edgargo M.: “Concursos. Ley
19.551”, Ed. Astrea, Bs. As. 1985 - 1990 (tres tomos).
• Iglesias, José Antonio: “Concursos. Las reformas a la ley”, Ed.
Depalma, Bs. As. 1995
• Argeri, Saul A.: “La quiebra y demás procesos concursales” Ed. Pla-
tense, La Plata 1972-1974 (tres tomos).
• Rivera, Julio C. y Vítolo, Daniel R.: “Comentario al proyecto de ley de
concursos y quiebras”, Ed. Rubinzal - Culzoni, Santa Fe 1995.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 21


• Cámara, Héctor: “El concurso preventivo y la quiebra”, Ed. Depalma,
Bs.As. 1982 - 1990 (dos tomos).
• Juyent Bas, Francisco: “Notas sobre derecho concursal”, Ed. Lerner,
Córdoba 1987
• Rubín, Miguel E. (Director) y A.A.V.V.: “Instituciones de derecho con-
cursal”, Ed. Ad-Hoc, Bs. As. 1992.
• Barbieri, Pablo C.: “Nuevo régimen de concursos y quiebras - Ley
24.522”, Ed. Universidad Bs. As. 1995.
• Tonón, Antonio: “Derecho concursal. Instituciones generales”, Ed.
Depalma,

Páginas Web

http://www.csjn.gov.ar

http://www.eldial.com Diario Jurídico – Jurisprudencia diaria

http://www.diariojudicial.com.ar Diario Jurídico – Jurisprudencia Diaria e


Información jurídica y judicial

http://www.pjn.gov.ar Poder Judicial de la Nación – Búsqueda de fallos

Los conceptos están desarrollados en los Glosarios de cada módulo.


Glosario

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 22


Módulos
M1 Microobjetivos

• Reconocer los distintos procesos concursales existentes en el


ordenamiento legal a los fines de poder determinar la implementación del
mecanismo correcto ante las distintas situaciones jurídicas que puedan
plantearse.
• Identificar los presupuestos, principios y caracteres propios de la materia
concursal, ya que éstos son las reglas que conforman el sistema y lo
caracterizan de modo tal que permite diferenciarlas de otras ramas del
derecho.
• Asimilar las reglas procesales que se aplican en los juicios concursales, ya
que éstas son fundamentales y específicas en este tipo de procedimientos.
• Identificar el sistema de privilegios establecido en la ley de concursos
y quiebras, ya que este resulta de aplicación exclusiva ante la falencia,
desplazando a los privilegios consagrados como principios generales de
nuestro ordenamiento jurídico.
• Conocer los funcionarios que intervienen en los procesos concursales y
sus funciones, dado que el rol que estos desempeñan es protagónico y
cumplen funciones determinantes durante todo su desarrollo.
• Determinar los tipos de informes que realiza la sindicatura y su contenido,
porque el carácter técnico de este órgano lo determina, en este aspecto,
como un auxiliar del órgano jurisdiccional.
• Conocer los parámetros remunerativos de los funcionarios y órganos del
concurso y de la quiebra, para poder determinar correctamente la base
regulatoria y el momento en que éstos deben liquidarse.

M1 Contenidos

Quiero darles formalmente la bienvenida al estudio del Derecho Concursal y


resaltarles la importancia que reviste este primer módulo, ya que aquí vamos
a dejar sentadas las bases y conceptos principales que definen, caracterizan
e informan a esta rama jurídica tan particular. Siguiendo, entonces este orden
de ideas, es que les propongo comenzar con los presupuestos necesarios
para la formación del concurso preventivo.

Nos introducimos en la Unidad 1: Derecho Concursal


Fijamos aquí el primer gran presupuesto de tipo objetivo que es la cesación
de pagos del deudor. También existen en la propia ley casos en los cuales
no es necesario encontrarnos en dicha situación para poder solicitar el
concursamiento. Pero deben comprender que estos casos son excepcionales
y se deben a situaciones particulares tenidas en cuenta por el legislador en
las cuales o ronda una sanción –caso de la extensión de la quiebra, arts.
160 y ss. LCQ– o el estado de cesación de pagos de otro sujeto puede
provocar el estado de cesación de pagos del solicitante –concurso en caso
de agrupamiento, arts. 65 y 66 LCQ y concurso de garantes Art. 68 LCQ–.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 23


Existen desde ya otros casos que el legislador ha tenido en cuenta y que
pertenecen a su arbitrio teniendo en cuenta las especiales características
del caso particular y los intereses nacionales –art. 4 LCQ– y/o especiales
situaciones.
Como señalaba, el presupuesto objetivo de los concursos es el denominado
estado de cesación de pagos. Ahora bien, existe un presupuesto subjetivo
que, como bien Uds. pueden inferir por su denominación, consiste en los
sujetos que se encuentran habilitados para solicitar su concurso preventivo
y/o quiebra –propia o de terceros, art. 2 LCQ–.
Ahora bien precisados estos dos elementos es necesario resaltar la necesidad
de que exista un director de este proceso, dicha situación recae sobre el juez
ordinario con competencia en materia comercial –art. 3 LCQ–. No obstante,
en algunas ciudades requiere específicamente competencia concursal,
atento a existir juzgados especializados (p. ej., Córdoba, Rosario, Mendoza,
entre otras). Respecto de la competencia territorial, la ley específicamente
determina las reglas relativas a ello en base al tipo de sujeto de que se trate
y las características particulares del caso. Sin embargo, puede inferirse
claramente que se ha optado por el juez competente del domicilio comercial
del deudor.
Estos son los temas que vamos a desarrollar en la Unidad 1.

Para estudiar los temas de esta unidad, usted deberá leer el material
básico tema en el libro del Junyent Bas, Francisco (coordinador): “Manual de
Derecho Concursal”, Ed. Advocatus 2017.

Para apropiarse de los contenidos de esta unidad, los invito a resolver la


Actividad 1.

Continuamos con la Unidad 2: Presupuestos y caracteres de los procesos


concursales
Hemos entonces establecido los pilares fundamentales para que se configure
un proceso concursal, por un lado el deudor, que se encuentra en una
situación de impotencia patrimonial que le impide cumplir acabadamente
con las obligaciones contraídas (presupuesto de cesación de pagos), frente
a él una serie de sujetos (incluido él mismo) a los que la ley legitima y faculta
para exigir una regularización de esta situación de incumplimiento y entre
ambos, la figura moderadora y directora de este proceso, que es el órgano
judicial.
Así es que la Unidad 2 se basará en justificar que toda esta estructura está
definida y sostenida por principios particulares y esenciales que inspiran al
Derecho Concursal, a este conjunto de disposiciones jurídicas, de carácter
excepcional, que van a regir de forma exclusiva y excluyente esta situación de
falencia. De ellos se desprende y Uds., sin ninguna dificultad, podrán advertir
la importancia que revisten estos principios, plasmados ya en la Expresión
de motivos de la ley 19.551. Alguno de los cuales, les diría que la mayoría,
han logrado mantenerse incólumes, mientras que otros han ido adquiriendo

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 24


diferentes matices a través del tiempo, como una consecuencia lógica de
las evoluciones y cambios que se dan a nivel económico y social en un país.
Otro aspecto que merece remarcarse es el de los privilegios, un sistema que
les resulta por lo más familiar, ya que constituye un tema central de estudio
en la materia denominada Obligaciones. De modo que, sin profundizar en
ello, quiero recordarles ciertas generalidades para poder resaltar y poner de
manifiesto la gran diferencia con el sistema que impone la LCQ.

Los invito a ver el video “Privilegios en procesos concursales”, correspondientes


a las clases virtuales de Nuevo Derecho UBA (3 septiembre 2018)
https://www.youtube.com/watch?v=j7VIleMun4A

Citando al Dr. Alegría, la quiebra es el proceso universal que comprende la


totalidad de las relaciones jurídicas de un sujeto denominado deudor frente a
una sociedad significativa denominada acreedor que a través de un sistema
imperativo y de una ley especial genera una suerte de liquidación coactiva
del patrimonio por medio de un tribunal, asistido por un funcionario, que
en algunos casos puede llamarse parte, denominado Síndico, para poder
realizar los bienes de una persona de modo de distribuir el producido entre
todos los acreedores según su rango o preferencia.
Es así que surge la cuestión de los privilegios en materia concursal. En
definitiva, es un modo universal de distribución del patrimonio del deudor,
partiendo de un principio de desigualdad entre los iguales, es decir los
acreedores en base a un criterio que fija el legislador según la conciencia
moral media de la puja de valores en una comunidad determinada en un
momento determinado de su historia.
El privilegio es una preferencia, es un derecho preferente que altera la
igualdad en la garantía patrimonial. Ahora bien ¿se trata de un derecho real,
de un derecho personal o de la calidad o cualidad de un crédito? No se ha
podido llegar a un acuerdo doctrinario, incluso los grandes maestros del
derecho como Salvat o Segovia estaban convencidos que se trataba de un
derecho real.
Molinari y Trigo Represas, entre otros, sostenían que era un derecho personal,
una cuestión que atañe al deudor de un crédito, es la posición de una persona
respecto de una relación patrimonial determinada en confrontación con otros
acreedores. Alterini, Llambias, Borda, en cambio, se inclinan por caracterizar
o definir la naturaleza jurídica del privilegio como una calidad del crédito, no
hay acreedor privilegiado sino créditos preferentes.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 25


Estos debates surgen a raíz del viejo artículo 3875 del CC donde se lo
definía como el derecho dado a un acreedor por la ley, claramente es un
derecho subjetivo. Pero en el sistema concursal es diferente, ya que la ley
24.522, como ley especial, consideró al privilegio con un carácter netamente
objetivo. No importa quién es el titular del derecho, lo determinante es la
naturaleza del crédito que el sujeto posee, no el acreedor en sí mismo, aun
cuando participe en la toma de decisiones. Esto es solo un mecanismo que
crea la ley que lo reviste de un aspecto subjetivo, ya que si no soy acreedor
no puedo participar, ingresar ni calificar ese crédito dentro del sistema de
preferencias.
Pero hay que destacar que en la evolución de la relaciones y valores sociales
este criterio se está viendo modificado llegando a calificarlo con un carácter
mixto, incluso volviéndolo un crédito pretoriano de carácter subjetivo, que
nada tiene que ver con el crédito sino exclusivamente con el sujeto, por
ejemplo el de protección del crédito del trabajador.
Las notas distintivas entonces de los privilegios son:
• Legalidad, es decir que son creadas por la ley (art. 2574 C.C y Com)
• Accesoriedad, se extinguen con el crédito, no subsisten sin él (art. 2576
C.C y Com)
• De excepción, fuera del régimen de la garantía común (art. 743 C.C y Com)
• Temporalidad, así como también de interpretación restrictiva
• Indivisibilidad, la cosa o el derecho sigue subsistiendo (art. 2576 C.C y Com)
• Objetividad, proviene del crédito y no del sujeto.
Pero la realidad del procedimiento demuestra que esto no siempre es así y
hay créditos que resultan privilegiados por motivos particulares:
• Vinculadas al titular, como señalábamos en el caso de las relaciones
laborales en virtud de la situación de vulnerabilidad del trabajador, y por
ser de carácter alimentario.
Las relacionadas al crédito como son las de mantenimiento por ejemplo,
aquellos créditos que fueron utilizados para preservar el bien sobre él que
otros deben cobrar, lograr que se mantenga incolumne, en buen estado se le
otorga un privilegio para incentivar que esto se produzca.
• Por cuestiones aparejadas con el proceso, por ejemplo los honorarios
ya que los que generan y operan el proceso concursal y permiten el
desenvolvimiento del mismo deben tener una recompensa.
• Por cuestiones vinculadas al bien, como lo son los créditos prendario o
hipotecarios.
Los relacionados con la actividad en sí misma, como es el caso del derecho
marítimo y aeronáutico donde el privilegio está consagrado de una manera
diferente, el último cobra primero porque lo importante es asegurar la
expedición para garantizar la actividad productiva.
• Por razones de equidad, es el típico caso del retenedor del bien.
• Por interés del estado como son los créditos fiscales y de seguridad social.
• Por voluntad del legislador, por ejemplo los intereses.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 26


Saben que existen dos tipos de privilegios: los Generales y los Especiales.
Los privilegios generales recaen sobre todo el patrimonio del deudor, mientras
que los especiales RECAEN SOBRE UN BIEN O BIENES DETERMINADOS.
Veámoslos en detalle:
• Generales, aquellos que tienen preferencia sobra la masa de dinero
que resulte una vez satisfechos los créditos con privilegio especial y
los créditos del concurso (estos privilegios sólo se dan en el ámbito
concursal porque en el régimen general el patrimonio no está acotado ni
es ab initio insuficiente).
• Especiales, esto es aquellos que tienen preferencia de cobro sobre el
producido de los bienes “asiento del privilegio” que en cada caso se
indica y cuyo orden de prelación está dado por el art. 241 LCQ.
Pero debemos mencionar otras preferencias que si bien no son privilegios
están incluidos en este orden, como lo son los gastos de conservación y
justicia, los créditos “pronto pagables” (nuevos créditos con elementos de
derechos humanos: de la vulnerabilidad, discapacidad, ancianidad, pueblos
originarios, multas por emplear trabajadores que no se encuentran en
relación de dependencia acreditada) y los intereses.
Por último, quiero resaltar los privilegios creados por el juez en función de
la facultad que le atribuye y reconoce el art. 3 C.C y Com, que lo único que
exige es razonabilidad. Se trata de un sistema de justicia por valores, ya no
rige el principio de subsunción en el cual la conducta o el conflicto debe
encuadrar típicamente en la norma sino que el juez debe aplicar el principio
de ponderación, la seguridad jurídica va a estar determinada por el hecho
de que, cuando el juez dicte su sentencia, ésta va a ser lo suficientemente
razonable y fundada que va a resultar aceptada por compartir los valores que
la sociedad posee.
En consecuencia, veremos cómo cobrarían los acreedores de un deudor
que haya llegado a la quiebra y se le hayan rematado todos sus bienes. El
orden pertinente es el siguiente: primero que nada se hace una reserva –art.
244 LCQ– para atender a gastos realizados en relación a bienes sobre los
que recae un privilegio especial, luego siguen los acreedores con privilegios
especiales –art. 241 LCQ–, a continuación los acreedores por gastos del
concurso –art. 240 LCQ–, y luego los acreedores con privilegios generales
–art. 246 LCQ– (hasta el 50% del saldo, salvo el inc. 1) del art. 246, por el
que pueden absorber el total del saldo), llegando por último los acreedores
quirografarios. Por supuesto, de no alcanzar dentro de algunas de las
categorías a pagarse el total de los créditos de ella, los acreedores concurren
a prorrata.
Sin lugar a dudas, otro tema fundamental lo constituyen los aspectos
procesales del juicio concursal. En este aspecto, deben tener bien presente
que estamos frente a un juicio, a un proceso, pero de tipo concursal, que
posee entre sus características distintivas la oficiosidad, y desde ya la
voluntariedad del mismo.
Además de ello, no tenemos que olvidar que la ley de quiebras trae un
conjunto de normas procesales aplicables que pueden modificar reglas
de los Códigos procesales provinciales, a los que remite en ausencia de
regulación expresa y siempre y cuando dicha regulación sea acorde con los
principios de celeridad del proceso concursal –art. 278 LCQ–.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 27


Para estudiar los temas de esta unidad, usted deberá leer la sección
correspondiente indicada en el material básico de estudio, junto con el
estudio de IGLESIAS, José A.: Los privilegios en la ley de concursos y los
créditos del concurso. Ed. Depalma, Bs. As., 1988.

Para apropiarse de los contenidos de esta unidad, los invito a resolver las
Actividades 2, 3 y 4.

Avanzamos en la Unidad 3: Órganos y funcionarios del concurso


Y en último lugar, pero no por ello menos importante, desarrollaremos,
en la Unidad 3, la figura del Síndico concursal o de la Sindicatura. Se ha
caracterizado a este funcionario como «eje central del proceso». Como se
imaginarán la importancia que la legislación le otorga es de vital importancia.
La función sindical ha recaído desde antigua data en nuestro país en los
Contadores Públicos. A lo largo de la historia y en los últimos tiempos,
máxime con la sanción de la ley 24.522 (disponible en plataforma), se ha
tendido a profesionalizar a la sindicatura. Para eso, la ley ha dado preferencias
para ser elegidos síndicos a quienes realicen la carrera de postgrado de
especialización en sindicatura concursal, además de tenerse en cuenta los
antecedentes académicos y la experiencia anterior en el ejercicio del cargo,
sin dejar de mencionar que debe tratarse de profesionales que tengan por
lo menos cinco años en el ejercicio de la profesión. Por supuesto que parte
de la profesionalización de la función implica el pago de honorarios por el
ejercicio de la misma, los cuales están regulados en los arts. 265 y ss. LCQ.
Uds. seguramente se preguntaran cómo se llega, cumpliendo los requisitos
establecidos legalmente, a ser síndico en un caso concreto. La respuesta
es simple: por sorteo. Primero, de la lista de postulantes que cumplen los
requisitos legales, la Cámara en lo Comercial hace un primer sorteo para
integrar las listas de síndicos titulares y suplentes, categorías A y B, de cada
juzgado de la circunscripción judicial donde es competente la Cámara en
lo Comercial de que se trate. Una vez integradas las listas, las mismas se
remiten a los juzgados pertinentes y allí, cuando ingresa una causa concursal
y se abre la misma, se realiza el pertinente sorteo entre los titulares de la
categoría decidida por el juez interviniente. En ese momento tenemos un
síndico para el caso concreto.

Van a advertir Uds. cuando profundicen esta temática en la bibliografía


sugerida que el síndico concursal desarrolla su labor profesional en el
expediente y es un colaborador del juez del concurso, pero no un dependiente
estatal. Su principal tarea es la realización de los informes establecidos
legalmente.
Como el síndico es Contador Público, puede solicitar asesoramiento letrado
y profesional de otro tipo, pero es necesario recalcar, las costas devengadas
por su abogado serán a su cargo –esta es una modificación introducida por
la 24.522 respecto de la 19.551, a fin de abaratar los costos en los procesos
concursales.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 28


La reforma del ‘95 con la ley 24.522 introduce también a los Comités de
Acreedores en nuestra legislación, tratando de dar mayor participación a los
mismos respecto de la vigilancia y contralor del deudor, situación que no dio
resultado alguno en la práctica; es este un órgano de muy difícil constitución
en la realización de un proceso concursal, por la negativa de los acreedores
a participar en él.
El art. 48 de la ley 24.522 hace que se introduzcan nuevos funcionarios
en los procesos. Así aparece el estimador hoy con la 25.589 es llamado
evaluador. A modo de cierre, no podemos dejar de mencionar otra figura
importante, cual es el enajenador, persona encargada de la liquidación en los
procesos quebratorios, y/o el coadministrador –art. 259 LCQ– en los casos
de continuación de la explotación de la empresa por la sindicatura.

Para estudiar los temas de esta unidad, usted podrá complejizar los
conceptos de Junyent Bas, leyendo:
• RUBÍN, Miguel E. (director): Instituciones de derecho concursal. Ed.
Ad-Hoc, Bs. As., 1992.
• TONÓN, Antonio: Derecho concursal. Instituciones generales. Ed.
Depalma, Bs. As., 1988. Tomo I.

Para apropiarse de los contenidos de esta unidad, los invito a resolver la


Actividad 5.

Con el análisis de las funciones de estos funcionarios concluimos así este


importante módulo de la materia. Lo espero en el próximo módulo... ¡¡Nos
vemos!!

M1 Actividades

Actividad 1
¿Quiénes pueden solicitar su concurso preventivo?

Usted se encuentra en el estudio, del cual forma parte con otros abogados
y contadores, leyendo detenidamente los fallos: “Citibank N.A. le pide la
quiebra Rocha Casares Alejandro y otros” y “Banco Suquía SA – Con-
curso Preventivo”.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 29


Al día siguiente se realizará una “reunión – taller” con todos los integrantes
del estudio para analizar en conjunto estos fallos. Le dijo el Dr. Alterman,
coordinador de la reunión citada, que es conveniente tener en cuenta, en
el análisis de los fallos, las diferencias en los hechos que se tratan en cada
uno; identificar el “argumento central” tenido en cuenta por el Juez en el
fallo Banco Suquía y el “argumento central” del juez en autos Citibank, para
resolver cómo lo hicieron y emitir, obviamente con fundamentos jurídicos,
una opinión personal sobre ambas resoluciones judiciales, indicando si una
o ambas parecen apropiadas, y aclarando por último cómo habría fallado
Ud. la causa.
Creo conveniente aclararle que no se le pide en este último punto que
redacte una Sentencia, tal cual las acompañadas, sino que deberá decir
“SU DECISIÓN” en ambos casos, ubicándose en la posición del JUEZ de la
causa.

Banco Suquía
SENTENCIA NUMERO:
Córdoba, ................... de octubre del año dos mil dos.- ---- Y VISTOS: estos
autos caratulados “BANCO SUQUIA S.A. –CONCURSO PREVENTIVO”
(Expediente Nro. 9 Letra B) de los que resulta que a fs. 2070/2089 el Sr.
Carlos Alberto Celaá en el carácter de presidente del directorio de Banco
Suquía S.A. , bajo el patrocinio de los doctores Juan Carlos Palmero y Juan
Carlos Palmero (h) con sede social en Ayacucho 72 2do piso oficina 207 y
constituyendo domicilio procesal en Ayacucho 60 solicita la apertura del con-
curso preventivo de acreedores en cumplimiento de lo resuelto en la Reunión
de Directorio de fecha 18 de Septiembre de 2002 (Acta nro. 3155). Expone
que la sociedad referida constituye una ex entidad financiera, entendiendo
por tales a aquellas a las que el Banco Central de la República Argentina les
ha retirado la autorización para funcionar oportunamente otorgada. La revo-
cación de dicha autorización fue resuelta por la Superintendencia de Enti-
dades Financieras del BCRA el día 16 de Septiembre de 2002 (Resolución N°
585) importando la cesación total y definitiva de su actividad financiera, no
pudiendo en el futuro volver a tomar depósitos del público, prestar los recur-
sos acumulados, ni intermediar de ninguna otra forma en la oferta y demanda
de los mismos. Destaca que la compañía ha transitado por el proceso de
“Reestructuración de la entidad en resguardo del crédito y los depósitos ban-
carios”, establecido por el art. 35 bis de la Ley 21.526. Que en el marco de
ese proceso, el 21 de Mayo de 2002 por Decreto 838/02 del Poder Ejecutivo
Nacional, se creó una nueva entidad financiera denominada “Nuevo Banco
Suquía S.A.”, cuyos accionistas son el Banco de la Nación Argentina ( 99 %)
y la Fundación Banco de la Nación Argentina (1 %) y que el BCRA autorizó a
funcionar como banco minorista. Que esa nueva entidad financiera asumió
todos los depósitos existentes en el Banco Suquía S.A. (aproximadamente $
1.220 millones), así como todos los pasivos originados por la asistencia otor-
gada por el Banco Central en concepto de redescuentos y adelantos para
atender a situaciones por iliquidez ( $ 230 millones), y a todo el personal que
laboraba en el Banco Suquía S.A.. Por lo que expresa que los únicos pasivos
que tiene la empresa hoy son meramente comerciales, no existiendo acree-
dores por depósitos bancarios, ni acreedores laborales, ni tampoco resulta
acreedor el BCRA. Por otra parte, añade que el proceso de reestructuración
del art. 35 bis implicó la transmisión fiduciaria de ciertos activos de Banco
Suquía S.A. a un fideicomiso administrado por el Banco de la Nación Argen-

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 30


tina, del cuál Banco Suquía S.A. es beneficiario a través de un Certificado de
participación. Consecuentemente, el activo de la compañía consiste hoy en
ciertos activos no transferidos al fideicomiso y dicho certificado, habiendo
estimado el BCRA un patrimonio residual neto positivo de doscientos treinta
millones. Que dicho activo se muestra ilíquido como para atender la totalidad
del pasivo que hoy es exigible, lo que configura un estado de cesación de
pagos, dando lugar a la presentación en concurso preventivo como remedio
jurídico para lograr una mejor satisfacción de los derechos de los acreedores.
Desarrolla los fundamentos por los que considera que su representada se
encuentra habilitada para la presentación en concurso preventivo entendi-
endo que conforme el estado actual de la legislación en la materia las enti-
dades financieras a las que se revocó la autorización para funcionar (ex
entidades financieras) pueden solicitar su concurso preventivo. En este sen-
tido, hace referencia a que la tendencia de la legislación en los últimos años
se ha orientado hacia la apertura del espectro de sujetos concursables,
siendo regla lógica la concursalidad de los sujetos, aún aquellos de carácter
privado que se encuentran en liquidación. Agrega que la ley 24.522 no excluye
expresamente a las entidades financieras, entendiendo que la ley específica
en la materia (21.526 y modificatorias) la cuestión está resuelta en el art. 50,
que posee un sentido unívoco: “...las entidades financieras no pueden solici-
tar su concurso preventivo hasta tanto no les haya sido revocada su autor-
ización para funcionar, ergo, revocada dicha autorización, pueden solicitar su
concurso preventivo”... Afirma que la tesis que niega el concursamiento de
las ex entidades financieras carece de argumentos suficientes, analizando el
caso “Banco de Mendoza” y “Banco Feigin”. Asimismo hace alusión a la doc-
trina “bancarista” como así también a la “concursalista”, citando a autores
como Mafia, Lorente, Truffat, etc. Entiende que “la única armonización posible
que no implique derogar ninguna norma de la LEF, pasa por concluir que el
proceso liquidativo descrito a partir del art. 45 en adelante, es aplicable siem-
pre que la ex entidad financiera no solicitare su concurso preventivo...el que
debe prevalecer sobre la liquidación”. Comparte la idea de que la actividad
que desarrollan las entidades financieras comprometen el sistema financiero,
y que no es dable que dicho tipo de entidades, por ser depositarias del ahorro
público e intermediarias en la oferta de los recursos financieros, puedan
seguir funcionando en estado de cesación de pagos. Que muy distinto es la
autorización de concursamiento de una ex entidad financiera, que con el
retiro de la autorización para funcionar ha dejado de tomar depósitos del
público, de otorgar créditos, y de intermediar de cualquier forma en la oferta
y demanda de recursos financieros. Dejando de ser, en rigor, una entidad
financiera como tal, subsistiendo sólo como persona jurídica. Sigue diciendo
que “la reestructuración de la entidad, la protección de los derechos de los
ahorristas y la preservación del sistema financiero (finalidad de la LEF), se
verifican ab initio, antes del retiro de la autorización para funcionar, de modo
que cuando se produce esta última, la entidad financiera ya no es tal sino una
mera persona de carácter privado, sin actividad financiera, ni depósitos, ni
empleados... Al haberse excluido el “fondo de comercio financiero” por la
transferencia de los activos y pasivos del ex Banco Suquía, que se incorpo-
raron al patrimonio de Nuevo Banco Suquía SA,... sólo resta un patrimonio
del ex Banco Suquía, integrado por acreedores contra terceros y gravado por
deudas sólo comerciales (no bancarias).” Plantea subsidiariamente la incon-
stitucionalidad de las normas de la Ley 21.526 para el caso que se entienda
que las mismas impiden el concursamiento de su mandante por afectar las
garantías constitucionales consagradas en los arts. 16 y 17 CN. Al exponer
las causas de la situación patrimonial señala previamente los antecedentes
institucionales y empresariales: Banco Suquía tuvo sus orígenes en la Cor-
poración Argentina para la Vivienda, una institución de ahorro y préstamos

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 31


que comenzó sus operaciones en 1961, financiando la compra y construcción
de viviendas. Dieciocho años después, obtuvo la licencia que lo transformaría
en un Banco Comerciales brindando cobertura a las principales ciudades de
Córdoba y Santa Fe. Abrió bocas propias en lugares estratégicos, incorpo-
rando sucursales de otras entidades del sistema y logrando una amplia
cobertura en toda la región del corredor biocéanico MERCOSUR que conecta
Chile y Brasil. En febrero de 2000 el Banco Bisel S.A., entidad controlada por
el Banco Crédit Agricole de Francia, adquirió el paquete de control trans-
formándose en controlante indirecto, por controlar a su vez a Inversora
Suquía S.A. y Sicsa S.A. En mayo de 2002, en el marco de la crisis económica
financiera sistemática que atraviesa el país y por la corrida de depósitos que
se desata, llega a la situación de iliquidez. Por decreto 838/02 del PEN en
razón de lo dispuesto por el Art. 35 bis LEF se transfieren todos los activos y
pasivos privilegiados, además de todo el personal a Nuevo Banco Suquía
S.A. En razón de la Resolución N° 585 del 16 de Septiembre del 2002 el
BCRA revoca la autorización para funcionar, adquiriendo el Banco Suquía SA
el carácter de ex entidad financiera, quedando en su patrimonio pasivos por
$ 456 millones y activos por $ 659 millones, de lo que resulta la existencia de
un patrimonio residual neto positivo de $ 202 millones. Como causas concre-
tas del desequilibrio económico señala: impacto de la crisis económico finan-
ciera que afecta a la República Argentina en el sistema financiero generando
una crisis de iliquidez como consecuencia del constante caída de depósitos,
vulnerabilidad de los bancos vulnerables a las pérdidas de confianza en la
economía, lo que se traduce en corridas bancarias y la posibilidad –en los
comienzos de la convertibilidad- de depósitos en dólares con encaje fraccio-
nario. Por resolución 214 del 4-4-02 el BCRA encuadra al Suquía en el artí-
culo 34 LEF solicitándole la presentación de un plan de regularización y
saneamiento, indicando que la solución requería aportes financieros del
accionistas controlante Credit Agricole. A esos efectos, Suquía presenta el
plan el 6-5-02. Por acta 3146 del 17-5-02 se informó a la Superintendencia de
Entidades Financieras y Bancarias la situación de iliquidez del Banco por el
continuo retiro de fondos por parte del público, sumado a la negativa del
BCRA de proveerlos de liquidez. Por resolución N° 306 del BCRA del 19-5-02
se designan veedores con facultad de veto. Por resolución N° 95 del BCRA
del 19-5-02 se resuelve suspender las operaciones de Suquía en los térmi-
nos del Art. 49 de la carta orgánica del BCRA por encontrarse seriamente
afectada su liquidez. Por resolución N° 309 del BCRA del 20-5-02 se rechaza
el plan presentado disponiéndose la reestructuración de la entidad. En igual
fecha se solicita designación de interventores judiciales y se suspenden las
operaciones regladas por la LEF por 30 días corridos. El 21-5-02 ante la
oferta presentada por el BNA al BCRA dentro del marco del Art. 35 bis, se
celebra entre Banco Suquía y Banco de la Nación Argentina un contrato de
fideicomiso financiero transfiriéndose al Banco Nación los activos de valor
económico , quién asumió los pasivos privilegiados , emitió dos certificados
de participación en beneficio de Suquía y asumió la obligación de administrar
y realizar los bienes fideicomitidos de modo de atender el pago de los certifi-
cados. Por resolución del BCRA N° 315 del 21-5-02 se resuelve no formular
observaciones a la constitución del Fideicomiso Suquia. Se prorrogaron las
suspensiones de las operaciones dispuestas por el BCRA al Banco Suquía
hasta que con fecha 16-9-02 se dicta la Resolución N° 585 por la cuál se
revoca la autorización para funcionar al mismo. Denuncia como fecha inicial
del estado de cesación de pagos el 17 de mayo de 2002 (comunicación al
BCRA, donde se reconoce encontrarse en un situación de iliquidez. Solicita
plazo para cumplimentar los requisitos legales exigidos por el Art. 11 L.C.Q..
Mediante escrito obrante a fs. 3198/3201 se acompaña la documentación
exigida por el art. 11 LCQ. En relación al inc. 2° del Art. 11 precisa que, con-

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 32


forme al Estado de Situación Patrimonial al 21-5-02, el activo de la entidad es
de pesos ochocientos cuarenta y cinco millones setecientos setenta y tres
mil, su Pasivo es de pesos quinientos sesenta y tres millones ochocientos
veintiséis mil, resultando un Patrimonio neto positivo de pesos doscientos
ochenta y un millones novecientos cuarenta y siete mil y no de doscientos
dos millones de pesos como lo expresara anteriormente. Adjunta –en anexo
9- estado detallado y valorado del activo y pasivo, aclarando que a la fecha
no existe ningún bien inmueble de propiedad de la concursada, siendo que el
activo se compone por préstamos al sector financiero y al sector privado,
tanto en moneda nacional como extranjeros, otros créditos por intermedia-
ción financiera, participaciones en otras sociedades, créditos diversos y
bienes intangibles. Deja constancia de la inexistencia de personal alguno en
relación de dependencia por haberse transferido “in totum” al Nuevo Banco
Suquía SA. Mediante proveído de fecha 17 de Octubre del corriente año se
dicta decreto de autos, quedando la presente causa en estado de resolver,---
Y CONSIDERANDO: Primero: Que el Banco Suquía S.A. solicita la petición
de apertura del concurso preventivo entendiendo que del juego armónico de
lo establecido por el Art. 2° de la ley 24.522 y el Art. 50 de la Ley de Entidades
financiera, es pasible el concursamiento de las entidades financieras a las
que le fue revocada la autorización para funcionar.---- Lo excepcional o
extraordinario del pedimento mueven al suscripto a efectuar las reflexiones
que a continuación se puntualizan: UNO: No cabe duda alguna que a partir
del retiro de la autorización para funcionar, ya no nos encontramos frente a
una entidad financiera, que no está en condiciones –claramente- de condu-
cirse en el mundo negocial desarrollando su objeto, de modo tal que lo que
continúa para un ente en tales condiciones consiste en procurar el cobro de
aquellas acreencias pendientes y el buen cuidado del activo que se posee
con el ánimo de atender del mejor modo y cuantía posible a sus acreedores,
o sea, a aquellos acreedores de los que no se ha hecho cargo el BCRA al
tiempo de dar nacimiento a “Nuevo Banco de Suquía S.A. , actuando lo nor-
mado en el inciso a) del apartado II del art. 35 bis de la Ley de Entidades
Financieras nº 21.526 y con motivo del art.44 (retiro de la autorización para
funcionar), o sea, cuando tomó la determinación de “Disponer la exclusión de
activos a su elección, valuados de conformidad a las normas contables apli-
cables a los balances de las entidades financieras por un importe equivalente
al de los distintos rubros del pasivo mencionados en el inciso b)”. A su turno,
este inciso establece la facultad del BCRA de: “Excluir del pasivo los depósitos
definidos en los incisos d) y e) del artículo 49, así como, en su caso, los crédi-
tos del Banco Central de la República Argentina definidos en el artículo 53,
respetando el orden de prelación entre los acreedores”. El actuar del BCRA
ha dejado claramente en la órbita jurídica, dos instituciones: una entidad
financiera creada con motivo de ese actuar (“Nuevo Banco Suquía S.A.”) y
una ex – entidad financiera (“Banco Suquía S.A.), que debe desaparecer una
vez fijado por el suscripto el modo de cese de la actividad reglada” (sic) , en
la desafortunada expresión de la emparchada ley 21526”.- ---- DOS: Precisa-
mente las últimas reformas a la Ley de Entidades Financieras muestran una
tendencia a asimilar en algunos aspectos las entidades financieras en dificul-
tades para seguir operando, con el régimen legal que rige a otros entes
ajenos al régimen financiero; basta con la simple lectura del texto del art. 46
de la LEF, impensable años atrás; su segundo párrafo determina que: “ La
autoliquidación, la liquidación judicial y/o la quiebra de las entidades finan-
cieras quedarán sometidas a lo prescripto por las leyes Nros. 19.550 y 24522
en todo aquello que no se oponga a lo dispuesto en la presente ley”. En esta
línea de análisis resulta de interés recordar la última parte del art. 52 LEF,
concretamente, la posibilidad que un acreedor cualquiera solicite la quiebra
de la ex – entidad financiera.- ---- TRES: Es una hipótesis más que probable

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 33


que al modificar el art.50 de la ley de Entidades Financieras, el legislador no
pensó en la posibilidad de concursamiento preventivo de una ex – entidad
financiera, ni con una dirección permisiva ni prohibitiva; más bien lo que se
advierte es un intento de coherencia de la norma con la modificación que la
misma ley reformadora (Nº 24.627) introdujo en el art. 46 y concordantes de
la LEF por entonces vigente. Banco Suquía S.A procura convencer sobre que
la propia ley , a partir de la reforma al art. 50 LEF, interpretado literalmente,
con rigurosidad de sintaxis (“ Las entidades financieras no podrán solicitar la
formación de concurso preventivo ni su propia quiebra, ni ser declaradas en
quiebra a pedido de terceros, hasta la revocación de su autorización para
funcionar ...”) implícitamente permite la presentación en concurso preventivo
de una ex – entidad financiera. De ello, el suscripto no está convencido, pero
no acepta bajo ningún punto de vista la figura de “juez robot” que cuando a la
presentante le conviene, afirma que así se cumple con el deber de juzgar, no
acudiendo a otra osa que no sea el texto expreso de un artículo de la LEF,
pero a la hora de solicitar un plazo mayor que el establecido por el art. 11 de
la ley 24.522, abandona la anterior posición, y bajo el paraguas del resguardo
del derecho de defensa en juicio, la alusión a la particularidad y mayor dificul-
tad para hacerse el presentante de la documentación que la ley concursal
exige para obtener la ansiada apertura (art. 14 L.C.) e incluso acude a la
figura del juez como director del proceso para convencer al suscripto de otor-
gar flexibilidad al plazo que literal y exegéticamente es de diez días a partir
de la fecha de presentación, bajo sanción de obligado rechazo por parte del
juez (art. 13 L.C.) si los requisitos del art. 11 L.C. no se cumplimentan con la
presentación y la faltante, dentro del escueto plazo de gracia. Viene a cuento
referir la jurisprudencia de cuanto menos una de la Cámaras con competen-
cia en Sociedades y Concursos de Córdoba, Capital, que se ha enrolado en
la doctrina que permite completar los datos faltantes por ante la Alzada, revo-
cando la sentencia negativa del juez de primera instancia, ordenando en con-
secuencia, la apertura del remedio preventivo. ¡Ay del ciudadano y de sus
derechos, si a las falencias del sistema le añadimos la incapacidad de dis-
cernir y emplear el modo de interpretación de la norma jurídica que más se
adecue a la situación del caso concreto, especialmente si atendemos a la
labor legislativa de los últimos quince años: su desorden, la pésima redacción
de las normas, el dictado de leyes que introducen modificaciones a un con-
glomerado de normas; la ausencia de búsqueda para evitar que la nueva ley
entre en colisión con otra vigente; la “reglamentación” vía decretos más allá
de la razonabilidad exigida por la Constitución; las reformas y contrarrefor-
mas, que compartiendo algunos de los defectos anteriores son dictadas sobre
tablas por exigencia de los organismos de crédito internacionales, etc.!
“Como dice Alegría, de una interpretación integral de la ley específica armo-
nizándola con la totalidad del Derecho vigente se pueden obtener soluciones
que, a la vez, sean legítimas y valiosas. Es que la plenitud del orden jurídico,
magistralmente plasmada en nuestro artículo 16 del Código Civil, permite la
reconstrucción de la solución para los casos en los cuales la ley particular
parecería tener un vacío, que se colma con una integración normativa
(Alegría, Héctor, “La insolvencia de asociaciones mutuales. Soluciones, en
R.D.C.O., 1988, año 21, ps. 1006 y ss.) – cita doctrinaria extraída de “Revista
de Derecho Privado y Comunitario”, T. 200 – 2, pág. 401.- ---- CUATRO:
Estimo que, excluidos los ahorristas y empleados, conforme el Banco Central
con las exclusiones efectuadas sin necesidad de atenerse a la ley que rige la
transferencia de fondos de comercio, desaparece en su integridad las invoca-
das razones de orden público que justificaban la prohibición de concur-
samiento preventivo de una ex – entidad financiera, y el ordenamiento jurídico
es un todo, de modo que no se interpretan adecuadamente las leyes si el
análisis se efectúa en forma segmentada. Por ello, si a lo anterior le añadi-

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 34


mos que la ley 24.522 en su art.5 determina que: “Pueden solicitar la formu-
lación de su concurso preventivo las personas comprendidas en el art. 2º,
incluidas las de existencia ideal en liquidación”, si vedásemos a Banco Suquía
S.A la posibilidad de su concursamiento, flaco favor le haríamos a las normas
que protegen los derechos esenciales, tales como el de igualdad ante la ley.
En el ordenamiento jurídico todo, y en especial atendiendo a las garantías
constitucionales, este juez encuentra equivocado la discriminación que
supone el rechazo a la formación del concurso preventivo. Algunos exquisitos
del lenguaje dirán que una cosa es que ya esté en etapa de liquidación el
ente ideal y otra que se esté por ingresar a ella (por elementales razones, en
el caso de Banco Suquía S.A. hay que aclarar que hablamos de “liquidación
societaria”, no “liquidación judicial”): no nos convence.- ---- QUINTO: Por otra
parte, ¿porqué negarle al deudor la posibilidad de desinteresar a sus acree-
dores en mejores condiciones que las propias de una liquidación judicial?
Con la esperanza, incluso, de que quede un remanente para los socios, que
deben aguardar el desinterés de los acreedores. Está claro, de todos modos,
y no siendo ajeno a las demandas de impugnaciones asamblearias plantea-
das a la fecha por accionistas minoritarios (contra la Asamblea Ordinaria
empezada el 4.6.02 y finalizada el 3.7.02 y contra la Asamblea Ordinaria
Extraordinaria iniciada y concluida el 19.7.02), el Tribunal considerará al con-
curso preventivo a ser abierto como de conveniente seguimiento y contralor
de sus actos en forma estrecha, no desdeñando, desde ya, el establecimiento
cuanto menos de alguna forma de veeduría ú otra figura de las establecidas
por la ley, en aras a tener un conocimiento más inmediato de la gestión de
administración de la sociedad anónima. A poco que se analice, la formación
del concurso preventivo no importa un escollo para la actividad de los socios
minoritarios, quienes en la ley específica tienen las vías societarias y, según
el caso, judiciales, para encarrilar sus pretensiones.- ---- SEXTO: Frente a la
hipótesis que “Nuevo Banco Suquía S.A.”entrase en estado de liquidación o
quiebra y que se interpretara que los ahorristas ú otros acreedores de los
excluidos por el BCRA pudieran agredir el patrimonio de “Banco Suquía S.A.”,
establecer como modo de cese de la actividad reglada (sic) el concurso
preventivo o la quiebra, les resultaría indistinto: siempre tendrían que ingresar
al pasivo – falencial o concursal – por el camino de la verificación de créditos
– oportuna, tardía o incidental necesaria - . Para esta hipótesis y en relación
a todos y cada uno de los acreedores no excluidos por el BCRA, cabe el
recurso a la memoria para afirmar sin titubeos el escaso recupero de los
créditos – normalmente un bajo porcentaje - , las escasamente exitosas
acciones de extensión de quiebra y de responsabilidad de terceros.- ----
SÉPTIMO: Los socios, los terceros, los acreedores actuales, los acreedores
“potenciales”, todos ellos conservan sus facultades de contralor e información,
el ejercicio de los derechos “políticos” , lo que, unido a un eficaz sistema de
contralor obligará al Directorio a una conducta prístina, teniendo siempre
presente las sanciones de la ley concursal (arts. 16 y 17) en caso de violación
al régimen de administración legislado en la L.C.- ------------- Segundo:
Aceptada así la concursabilidad de la ex – entidad financiera, el estado de
cesación de pagos ha sido confesado en el escrito de presentación y, en
cuanto a los requisitos formales del art.11 de la L.C., se los tiene por
suficientemente cumplimentados, más allá de algunas precisiones menores
que, una vez sorteado Estudio sindicatural Clase “A”, podrán eventualmente
ser requeridas.- ------- Por todo lo precedentemente expuesto, SE
RESUELVE:I- Declarar la apertura del concurso preventivo de «BANCO
SUQUIA S.A.»,inscripto en el Registro Público de Comercio (Córdoba)
Protocolo de Contratos y Disoluciones al N° 719, F° 2.517, T° 11, Año 1962 y
modificaciones inscriptas.----------II.- Ordenar la anotación del presente
concurso preventivo en el Registro de concursados, a cuyo fin deberá librarse

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 35


oficio al Registro Público de Comercio de esta Provincia (arts. 295 y 296 de
la L.C.Q.).-------------------III.- Disponer la prohibición de efectuar Asambleas
que modifiquen el objeto de la sociedad y nombre de la misma con el fin de
realizar nuevas actividades, las que se ceñirán exclusivamente al recupero y
administración de activos y a la satisfacción del pasivo, mediante las
soluciones que a esos efectos otorga la L.C. al reglamentar el concurso
preventivo, estableciendo que no es aplicable al caso lo prescripto por el art.
48 del ordenamiento legal citado como así tampoco la obligatoria conformación
de Comité de Acreedores.--------------------IV.- Sin perjuicio de las funciones
propias que la ley le otorga a la sindicatura, a los fines de un efectivo contralor
de las actividades sociales, en virtud de lo expresado en el considerando
«Quinto», teniendo en cuenta las carácterísticas particlares de este proceso,
desígnase un Veedor Judicial quien deberá informar sobre todos los actos y
gestiones realizadas por el directorio, precisa y meticulosamente y, muy
especialmente sobre todo movimiento de origen patrimonial (ingreso y egreso
de fondos sin exlusión alguna, detallando origen, destino, etc.) como así
también societario que implique un cambio en las condiciones actuales de la
sociedad concursada, a cuyo fin, fíjase audiencia para el día 30 de Octubre
del año en curso a las 10 hs. debiendo notificarse al Consejo Profesional de
Ciencias Económicas sin las prevenciones del art.59 del C. de P.C., debiendo
quien resulte desinsaculado, presentar a los siete días de aceptado el cargo,
un informe que contemple los extremos señalados supra, información que
posteriormente se proporcionará al Tribunal en forma quincenal.---------------
----V.- Hágase saber a la concursada que dentro de los veinte días de
notificada la presente resolución, deberá acompañar al Tribunal una
planificación de las actividades que se realizarán a los fines de hacer operativa
la solución concursal,atento tratarse de una sociedad en estado de liquidación,
con la finalidad de ilustrar al Tribunal apriorísticamente acerca de las
perspectivas de logro del acuerdo preventivo.------------VI. Determinar que el
cese de la actividad reglada (sic) se efectivizará a través de la solución
concursal acordada, aplicando la normativa de la Ley 24522 en cuanto le sea
compatible y demás leyes que resulten de aplicación al caso; ello sin perjuicio
de lo que el suscripto estima de acuerdo a lo ya expresado en los
considerandos.---------VII. Disponer la inhibición general de la deudora para
disponer y gravar bienes registrables, a cuyo fin se oficiará a los Registros
Generales de todo el país, como así también al Registro Nacional de la
Propiedad del Automotor, haciéndose saber en todos los casos que dicha
medida no se encuentra sujeta a caducidad alguna y no podrá ser levantada
sin la autorización del Juez del Concurso.---------------VIII.- Hacer saber a los
integrantes e los tres últimos órganos de administración, conforme constancias
de autos Sres.CARLOS ALBERTO CELAÁ, MARIO CESAR CÚNEO,
GUILLERMO HARTENECK, JOSE PEDRO CAMILO PORTA, BERNARD
BROUSSE, JEAN-LUC MARIE PERRON, MIGUEL MARIA DE LARMINAT,
GILBERT PIERRE DELACOUR, NÉSTOR JOSÉ BELGRANO, OMAR
CARMEN TRILLO, ROGELIO ENRIQUE BOGGINO, ALBERTO ROQUE
FERRERO, RICARDO ADRIAN CAMANDONE, ELIDIO FRANCISCO
BONARDI y JUAN CARLOS IRAZUSTA quienes deberán comunicar al
Tribunal toda vez que pretendar salir del país, recabando autorización cuando
la permanencia en en el exterior por un lapso superior a 40 días.----IX.- Oficiar
a la Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Dirección Nacional
de Aduanas para que impida la salida del país de bienes de la concursada.--
----X.- Intimar a la deudora para que deposite judicialmente dentro de los tres
días de notificada esta resolución el importe de Pesos Dos mil ($ 2.000), para
abonar los gastos de correspondencia (art. 29 ley 24.522), debiendo la
sindicatura rendir cuentas de tales erogaciones dentro del presente año.-----
-----XI.- Ordenar a la concursada la publicación de edictos en la forma prevista

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 36


por los arts. 27 y 28 L.C., bajo la previsión del art. 28 segunda parte de la
L.C., disponiéndose el sorteo de diario al efecto. A los fines de la acreditación
de las publicaciones en otras jurisdicciones (Capital Federal, Buenos Aires
Pcia., Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Entre Rios, Mendoza, San Luis y San
Juan), establécese el plazo de veinte días, debiendo efectivizarse la misma
en los Diarios de Publicaciones Legales y otro de amplia circulación.----------
---XII.- Atento las características del presente proceso y la magnitud del
pasivo denunciado, se procederá a designar una sindicatura Categoría “A”, a
cuyo fin fíjase audiencia para el día 30 de Octubre del año en curso a las 9,30
hs. debiendo notificarse a tal efecto al Consejo Profesional de Ciencias
Económicas de la Provincia de Córdoba, sin el requisito del art. 59 del C.P.C.
y C..-----------------XIII. Fijar como fecha hasta la cual los acreedores deberán
presentar los pedidos de verificación ante el Síndico, el día 22 de Febrero del
año dos mil tres ( 22-2-2003). La cristalización de los pasivos (entiéndase
«los créditos a insinuarse», no por lo que respecta a los accesorios que se
regirán conforme lo prescripto por el art. 19 primer párrafo de la ley 24.522)
se producirá al 16 de Setiembre de 2002, fecha de la revocación de la
autorización para funcionar (art.48, 2° párrafo L.E.F.)----------------XIV.
Establecer como fecha hasta la cual el Síndico deberá presentar el Informe
Individual de Créditos el día veintidos de Mayo del año dos mil tres
(22/05/2.003).-----------XV. Establecer como fecha tope para el dictado de la
resolución del art. 36 (Sentencia Verificatoria) el día 29 de Agosto del año
dos mil tres (29-08-2003).--------------------XVI. Hacer saber al concursado que
deberá presentar a la sindicatura y al Tribunal una propuesta fundada de
agrupamiento y clasificación en categorías de los acreedores verificados y
declarados admisibles, de conformidad al art. 41 de la ley 24.522; el día 15
de Septiembre del año dos mil tres (15/09/2.003).-------------------------XVII.
Determinar como fecha para el dictado de la Sentencia de Categorización el
día treinta y uno de octubre del año dos mil tres (31/10/2.003).---------XVIII.
Hacer saber a la sindicatura que deberá presentar el Informe General a que
alude el art. 39 de la ley 24.522; el primero de octubre del año dos mil tres
(1/10/2.003).------- XIX. Hacer saber al deudor que para el caso de ser factible
el ofrecimiento de una propuesta de acuerdo preventivo, ella deberá
efectuarse siguiendo los lineamientos de los arts. 43 a 45 de la ley 24.522, en
sus partes pertinentes, y hacerse pública en el expediente el día 31 de Marzo
del año dos mil cuatro (31/03/2.004) a más tardar.--------- ------------XX.
Establecer que la audiencia informativa prescripta por el penúltimo párrafo
del art. 45 de la ley 24.522 tendrá lugar, si fuere el caso, el día 21 de Abril del
año dos mil cuatro (21/04/2.004) a las 9:30 hs.--------------------XXI. Hacer
saber a la concursada que el término para presentar ante el Tribunal la
documentación acreditante de la obtención de las mayorías legales con las
que se arriba a la aprobación del acuerdo preventivo (art. 45 ley 24.522),
vence el día veintiocho de abril del año dos mil cuatro(28/04/2.004).----------
XXII. Hacer saber a la concursada que, en el término de tres días a partir de
la notificación de la presente, deberá acompañar al Tribunal los libros que
lleve referidos a su situación económica(art. 14 inc. 5 de la L.C.).---------------
------------XXIII. Notificar la apertura de este concurso a la Dirección General
de Rentas de la Provincia.------------------------XXIV.Librar exhortos a los fines
de cumplimentar el art. 21 de la L.C.,otorgando a la concursada el plazo de
cinco días a los fines que informe si el listado de juicios denunciados en la
presentación se trata de pasivos de Banco Suquía S.A. y conforman la
totalidad de los mismos.----------------XXV. Disponer que se cumplimente la
ley 7.869 y el Acuerdo Reglamentario N° 8, Serie «B», del diecisiete de Mayo

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 37


de mil novecientos noventa, dictado por el Superior Tribunal de justicia.-------
-----XVI.- Ofíciese al R.P. Comercio a fin que informe sobre el último directorio
inscripto, como así también acerca de la totalidad de las modificaciones al
contrato constitutivo, remitiendo copia de estos últimos. La medida estará a
cargo y costa del concursado, quien deberá agregar al expediente los
informes y la documental en el plazo de quince días de notificado de este
autos.----------------XVII.-Protocolícese, hágase saber y expídanse copias
para el Protocolo, para autos principales, Legajo del Art. 279 L.C. y para
agregar en autos: «Banco Suquía S.A. - Intervención solicitada por B.C.R.A.
o S.S.N. Designación de interventor judicial.-

Citibank N.A. le pide la quiebra Rocha Casares Alejandro y otros” -


CNCOM - SALA C

Buenos Aires, Agosto 16 de 2002


Y vistos:
Por los fundamentos y conclusiones del dictamen precedente, que se dan
por reproducidos por razones de brevedad, Modifícase la resolución de fs.
9/11, debiendo proveerse en consecuencia respecto de la comunicación rel-
acionada.//-Devuélvase
Fdo.: H.M. DI TELLA - B. CAVIGLIONE FRAGA - J.L. MONTIANTE MI: PAULA
MARIA HUALDE
Excma. Cámara:
1) El juez rechazó este pedido de quiebra, formulado por un grupo de ahor-
ristas contra el banco de referencia invocando el incumplimiento en el rein-
tegro de sus depósitos. Consideró el magistrado que le Art. 50 de la ley de
entidades financieras obsta a la posibilidad de que aquéllas sean declaradas
en quiebra a pedido de terceros y que no se está en un supuesto en el que
deba darse traslado al BCRA para que formalice una solicitud en tal sentido
(sentencia fs. 9/11)).-Los peticionarios de la falencia apelaron (memorial fs.
11 bis /15).-
2 (a) El juez hizo aplicación del Art. 50 LEF, norma cuya constitucionalidad
no () fue cuestionada por los actores. Ellos sólo dieron argumentos tend-
ientes a demostrar que si bien la ley “... en épocas normales, dice lo que
afirma V.S...”, en esta época de emergencia los jueces tienen la “...misión
de restablecer la justicia ...” (fs. 11 bis vta.) y demás consideraciones allí
efectuadas (fs. 11 bis/15).-Es decir, los apelantes intentan sostener la inapli-
cabilidad de la norma aludida. Desde mi punto de vista, tales argumentos
no justifican el apartamiento de la ley vigente.-La situación de emergencia
nacional no constituye, a mi modo de ver, una razón que autorice, por sí, a
soslayar el imperativo legal.-Opino que los recurrentes no demostraron efi-
cazmente de qué manera esta norma afectaría los principios de justicia y
razonabilidad, tal como lo afirmaron a fs. 11 vta. los argumentos que dieron,
relacionados con la necesidad de restablecer la seguridad jurídica, el estado
de derecho y el derecho de propiedad, no configuran verdadera crítica al
impedimento legal -vigente desde mucho antes de la actual situación de

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 38


emergencia- de declarar la quiebra directa de las entidades financieras por
medio de terceros.-Del mismo modo, los argumentos relacionados con el
derecho adquirido a la intangibilidad de sus depósitos, en los términos de la
ley 25466, tampoco configuran un cuestionamiento a lo resuelto por el mag-
istrado, cuya base fue el impedimento impuesto por ese Art. 50 de la ley de
entidades financieras, ni justifican que se soslaye su aplicación.-A análoga
conclusión llego respecto de los argumentos referidos al caso resuelto por
la Corte Suprema de Justicia de la Nación “Smith, Carlos Antonio c/Poder
Ejecutivo Nacional s/sumarísimo”.-En suma, sin predicar, en medida alguna,
acerca del fondo de estas cuestiones, ni sobre los derechos sustanciales que
los recurrentes invocan, opino que lo resuelto por el juez (aún con la salve-
dad que destacaré en el acápite siguiente) fue correcto, puesto que el Art.
50 LEF, párrafo primero, impide la declaración de quiebra de las entidades
financieras a pedido de terceros.-
(b) Sin embargo, sin perjuicio de lo antedicho, opino que no puede sosla-
yarse la aplicación del segundo párrafo de ese Art. 50 LEF. Allí se establece
que cuando la quiebra sea requerida por circunstancias que la harían proce-
dente según la legislación común, los jueces rechazarán de oficio el pedido
y deberán dar intervención al BCRA para que, si así correspondiere, se for-
malice la petición de falencia.-
En mi parecer, la situación del caso impone dar cumplimiento a esta regla;;
no advierto que existan razones para soslayar su aplicación.-En este aspecto,
opino que VE debe revocar el auto apelado.-
2) Por lo expuesto, opino que el recurso, a mi modo de ver, debe progresar
parcialmente, sólo con el alcance que aquí postulo.-
Buenos Aires, agosto 6 de 2002.//-
Fdo.: ALEJANDRA GILS CARBO, Fiscal General Subrogante

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 39


Actividad 2

¿Qué hago con las demandas?

Se presenta en su estudio el Sr. Juárez, de 48 años, empresario, y en una


reunión le consulta:
–Doctor, ¿qué diferencia hay entre el concurso preventivo y la quiebra?
Lo que sucede es que estoy pasando por una situación complicada. En
la empresa, me han iniciado cuatro juicios laborales por accidentes de
trabajo y cinco juicios laborales más por despidos, lo cual hace un total
demandado por parte de los ex empleados de $1.800.000. Sinceramente
no tengo posibilidad de conseguir esos fondos y teniendo en cuenta las
tasas de interés que están cobrando los bancos sería una irresponsa-
bilidad, en mi situación, pensar en tomar un crédito. El trabajo no es
problema, porque la industria nacional en nuestro rubro ha crecido en el
último año, y las ganancias son equilibradas. No es para exagerar, pero el
resto de las cosas están bastante bien.
Un amigo me comentó que si me voy a quiebra o a concurso preventivo
puedo arreglar con los acreedores laborales por un 30% del monto que
hoy me solicitan, haciendo un acuerdo preventivo, y en esas condicio-
nes estaría dispuesto a arreglar. MÁS DE ESO NO. ¿Qué le parece a Ud.,
doctor? ¿Me presento en quiebra?

Recuerde: Para responder las preguntas que se le plantean en el pre-


sente caso es conveniente que tenga en cuenta que está tratando con
una persona que no se dedica a su especialidad –Derecho–, y por lo
tanto es importante que la respuesta sea en un lenguaje llano, sin dema-
siadas especificaciones técnicas, pero no por ello incompleta.
Para la correcta solución del presente caso le será de gran valor tener
muy presente el sistema de PRIVILEGIOS CONCURSALES.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 40


Actividad 3

Una consulta común, ¿Qué hago con mis problemas financieros?

Vienen en consulta a su estudio los Sres. Gabriel Aguerre, con domicilio real
en la ciudad de Mendoza, y Leandro Berry, con domicilio real en la ciudad
de San Rafael, provincia de Mendoza, socios de una sociedad de hecho, “AB
COMPUTACIÓN”, en proporciones iguales, dedicada a la venta de insumos
de computación con casa central en la ciudad de Córdoba y sucursales en
Carlos Paz, San Francisco, Mendoza y la ciudad de San Juan.
El Sr. Berry comienza la conversación sosteniendo que lo han venido a
ver por ser un prestigioso abogado dedicado a los Concursos y Quiebras.
Agrega que, en este momento, la sociedad de hecho se encuentra pasando
por una situación económica bastante complicada. No tiene absolutamente
nada de crédito bancario, enfrenta varios juicios ejecutivos cuyo origen son
los cheques rechazados por el banco y amén de ello existen dificultades con
los empleados por adeudarse dos meses de sueldo.
Usted, ante este panorama, pregunta a los socios cómo andan sus finanzas
particulares, a lo que el Sr. Berry le comenta:
–En mi caso no tengo de que quejarme. Hace poco, recibí una herencia de 5
millones de pesos, mientras Aguerre, mirando de reojo a su socio, responde:
–Lamentablemente no todos tenemos esa suerte. Yo estoy pasando una situa-
ción personal peor que la que enfrenta la sociedad, porque con mis dineros
particulares había encarado un proyecto con el Sr. Juan José Madera, domi-
ciliado en el Chaco, con el cual integramos una U.T.E., cuya administración
principal se encuentra en la ciudad de Venado Tuerto, Pcia. de Santa Fe, para
presentarnos en la licitación de la construcción de 200 escuelas del gobierno
de la Provincia de Córdoba. Ganamos la licitación, pero el atraso incesante
en los pagos por parte del gobierno provincial produjo un desfasaje imposi-
ble de solucionar. Así, el día de hoy el Sr. Madera se encuentra fugado del
país habiéndome dejado el problema de la UTE a mí solo, finaliza.
Ante el estado que le presentan y con los datos brindados por los socios,
Ud. debe contestar a los siguientes interrogantes que le realizaran:
Aguerre le pregunta:
–Espero no apabullarlo, pero tengo varias preguntas para hacerle. ¿Es posi-
ble que la sociedad de hecho se presente en concurso preventivo?; en este
caso, ¿qué juzgado sería competente? Además, ¿podría solo yo presentarme
en concurso preventivo o quiebra?; en esta situación, ¿cuál sería el juzgado
competente para entender en mi proceso concursal? Y para terminar de enlo-
quecerlo: ¿puedo presentarme en concurso como socio de una UTE y en otro
juzgado presentarme en concurso como socio de la sociedad de hecho?
Y si se presentara en quiebra la UTE sola, ¿en este caso cuál sería el juzgado
competente para entender en el proceso?

Usted sabe que es conveniente ser directo con sus clientes, respondiendo
a los interrogantes por partes, pues es fácil que la información que les vaya
a proporcionar pueda ser mal comprendida si no la organiza en sus explica-
ciones. Usted ha registrado las preguntas que su cliente le hizo; ahora viene
su parte: responderlas.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 41


Actividad 4

Presupuestos objetivos y subjetivos del concurso preventivo. Juez compe-


tente.

1. El Sr. Agustín Arias posee domicilio real en General Pico donde posee
un negocio de venta de maquinaria agrícola, el mes de mayo próximo
pasado se caso y se vino a vivir a Santa Rosa, ¿dónde debe tramitar su
concurso preventivo?
2. La Srita. Beatriz Balon posee un campo en el sur de la provincia de 20.000
has. (Jurisdicción de General Acha), sus oficinas comerciales están en
Santa Rosa ¿dónde debe tramitar su concurso preventivo?
3. El Sr. Carlos Castro posee una fabrica con 35 empleados en Rio IV (Cór-
doba), la administración está en Santa Rosa y viven en Trenque Lauquen
(Bs. As.) ¿dónde debe tramitar su concurso preventivo?
4. La sociedad Delta SRL se encuentra inscripta en el Reg. Público de
Comercio de Bahía Blanca, posee como única actividad la venta de
artículos del hogar en un comercio en Santa Rosa ¿dónde debe tramitar
su concurso preventivo?
5. La sociedad Seguros Pampita SA se encuentra inscripta en el Reg.
Público de Comercio de Capital Federal, y se dedica la actividad asegu-
radora ¿puede concursarse? ¿Se le puede decretar la quiebra?
6. El Banco Norte Argentino se dedica la actividad bancaria ¿puede concur-
sarse? ¿Se le puede decretar la quiebra?
7. La sociedad Mutual de Docentes de la UNLPam. ¿Puede concursarse?
¿Se le puede decretar la quiebra?
8. La Cooperativa de Tamberos Unidos del Sur de la Pampa ¿puede con-
cursarse? ¿Se le puede decretar la quiebra?
9. El Club Deportivo Francés que se dedica a la práctica deportiva de
natación, voley y fútbol en forma amateur, ¿puede concursarse? ¿Se le
puede decretar la quiebra?
10. La Federación Pampeana de Basket ante su cesación de pagos por dif-
erentes juicios perdidos solicita acogerse a los beneficios de fideicomiso
de entidades deportivas en crisis económica ¿es esto posible?
11. La sociedad Energía Pampa SA pretende peticionar su concurso pre-
ventivo, lo consulta quien debe suscribir la respectiva petición y quien
ratificarla.
12. Efectuada la petición se omite la ratificación y tenida por desistida de la
misma ¿puede requerirse nuevamente el concursamiento? ¿Cuándo?
13. El Sr, Daniel Díaz y su esposa Estela Emor pretenden concursarse ¿es
posible concursar la sociedad conyugal como tal?
14. El tutor del Sr. Fernando Feliz –que ha sido declarado incapaz por sen-
tencia firme -pretende concursar al incapaz ¿es ello posible? ¿Qué recau-
dos especiales deben cumplirse?

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 42


15. La sociedad Alimentos Cat SA pretende peticionar su concurso pre-
ventivo, acompaña balances donde su activo asciende $ 1.000.000
(con $ 200.000) en efectivo y su pasivo es de $ 200.000 ($ 150.000 de
vencimiento a los 180 días). Manifiesta que el concurso es la única forma
de lograr la rescisión de un contrato de distribución exclusiva que lo une
con Cat SA. ¿Es posible abrir el concurso en estas condiciones?
16. La sociedad constituida PampaPanama constituida en Panama (que es
reconocido como un país “paraíso fiscal”) es propietaria en las cercanías
de Santa Rosa de un campo de 10.000 has. ¿Es posible que un acreedor
le pida la quiebra en Santa Rosa y que ello sea receptado por los tribu-
nales locales?
17. Variaría su respuesta si en lugar de la sociedad inscribió una sucursal
con sede en la ciudad de Bahía Blanca.
18. Variaría su respuesta si la sociedad fuera una sociedad anónima consti-
tuida en Francia o España.

Actividad 5

Caso práctico: Informe del síndico y proyecto de distribución

Esta actividad tiene la finalidad de que Ud. Conozca cómo se realiza el


informe concursal que presenta el síndico.
Les sugiero que lea a conciencia y en profundidad el caso práctico pro-
puesto para luego poder responder conforme a las disposiciones legales,
pero especialmente en función de su propio criterio y sus apreciaciones:
• ¿Considera Ud. de justicia el tipo de crédito privilegiado que posee un
síndico?
• ¿Correspondería, en ciertas circunstancias, como está planteada, al juez
que entiende en la causa morigerar honorarios?

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 43


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

INFORME FINAL DEL SÍNDICO


Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN

Caso Práctico

MARÍA ALICIA BERTOLOT Y MARÍA SILVIA VIGHENZONI

Este artículo puede ser visualizado en su versión digital en www.aplicacion.com.ar1

1. INFORME

La Ley Nº 24.522 prevé en su artículo 218 que :

“Diez (10) días después de aprobada la última enajenación, el síndico debe


presentar un informe en dos (2) ejemplares, que contenga:

1) Rendición de cuenta de las operaciones efectuadas, acompañando los


comprobantes.

2) Resultado de la realización de los bienes, con detalle del producido de


cada uno.

3) Enumeración de los bienes que no se hayan podido enajenar, de los cré-


ditos no cobrados y de los que se encuentran pendientes de demanda ju-
dicial, con explicación sucinta de sus causas.

4) El proyecto de distribución final, con arreglo a la verificación y graduación


de los créditos, previendo las reservas necesarias.”

2. HONORARIOS

Presentado el informe, el juez regula los honorarios, de conformidad con lo dispuesto por los
artículos 265 a 272 de la Ley Nº 24.522, los cuales expresan:

"Artículo 265– Los honorarios de los funcionarios deben ser regulados por
el juez en las siguientes oportunidades:

1) Al homologar el acuerdo preventivo.

2) Al sobreseer los procedimientos por avenimiento.


1 Sólo para suscriptores.
TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 49

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 44


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

3) Al aprobar cada estado de distribución complementaria por el monto que


corresponda a lo liquidado en ella.

4) Al finalizar la realización de bienes en la oportunidad del artículo 218.

5) Al concluir por cualquier causa el procedimiento del concurso preventivo


o de la quiebra."

"Artículo 266– En caso de acuerdo preventivo, los honorarios totales de los


funcionarios y de los letrados del síndico y del deudor son regulados sobre
el monto del activo prudencialmente estimado por el juez o tribunal, en pro-
porción no inferior al uno por ciento (1 %) ni superior al cuatro por ciento
(4%), teniendo en cuenta los trabajos realizados y el tiempo de desempeño.

Las regulaciones no pueden exceder el cuatro por ciento (4 %) del pasivo ve-
rificado ni ser inferiores a dos (2) sueldos del secretario de primera instancia
de la jurisdicción donde tramita el concurso.

Para el caso que el monto del activo prudencialmente estimado supere la


suma de cien millones de pesos ($ 100.000.000), los honorarios previstos
en este artículo no podrán exceder el uno por ciento (1%) del activo estima-
do."

"Artículo 267– En los casos de los incisos3 y 4 del artículo 265, la regula-
ción de honorarios de los funcionarios y profesionales, se efectúa sobre el
activo realizado, no pudiendo en su totalidad ser inferior al cuatro por ciento
(4%), ni a tres (3) sueldos del secretario de primera instancia de la jurisdic-
ción en que tramita el concurso, el que sea mayor, ni superior al doce por
ciento (12%) del activo realizado.

Esta proporción se aplica en el caso del artículo 265, inciso 2, calculándose


prudencialmente el valor del activo hasta entonces no realizado, para adicio-
narlo al ya realizado, y teniendo en consideración la proporción de tareas
efectivamente cumplida."

"Artículo 268– En los casos del inciso 5 del artículo 265, las regulaciones se
calculan:

1) Cuando concluya la quiebra por pago total se aplica el artículo 267.

2) Cuando se clausure el procedimiento por falta de activo, o se concluya la


quiebra por no existir acreedores verificados, se regulan los honorarios
de los funcionarios y profesionales teniendo en consideración la labor
realizada.

Cuando sea necesario para una justa retribución, pueden consumir la totali-
dad de los fondos existentes en autos, luego de atendidos los privilegios es-
peciales, en su caso, y demás gastos del concurso."

50 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 45


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

"Artículo 269– En los casos de continuación de la empresa, además de los


honorarios que pueden corresponder según los artículos precedentes, se re-
gulan en total para síndico y coadministrador, hasta el diez por ciento (10%)
del resultado neto obtenido de esa explotación, no pudiendo computarse el
precio de venta de los bienes del inventario."

"Artículo 270– Por auto fundado puede resolverse, en los casos del artículo
anterior:

1) El pago de una cantidad determinada al coadministrador, sin depender


del resultado del resultado neto o concurriendo con éste luego de supera-
da la suma fijada;

2) El pago por períodos de la retribución del síndico y coadministrador, se-


gún las pautas de este precepto. El coadministrador sólo tiene derecho a
honorarios de conformidad con este artículo y el precedente, sin partici-
par del producto de los bienes."

"Artículo 271– Para el cálculo de las regulaciones previstas en esta sección


no se aplican las disposiciones de leyes locales.

Los jueces deberán regular honorarios sin atender a los mínimos fijados en
esta ley, cuando la naturaleza, alcance, calidad o resultado de la labor profe-
sional o el valor de los bienes que se consideren indicaren que la aplicación
lisa y llana de aquéllos conduce a una desproporción entre la importancia
del trabajo realizado y la retribución resultante. En este caso, el pronuncia-
miento judicial deberá contener fundamento explícito de las razones que jus-
tifican esa decisión, bajo pena de nulidad."

"Artículo 272– Las regulaciones de honorarios son apelables por el titular


de cada una de ellas y por el síndico. En los supuestos del artículo 265, inci-
sos 1, 2, y, según el caso, el inciso 5, también son apelables por el deudor.
En los restantes, sin perjuicio de la apelación por los titulares, el juez debe re-
mitir los autos a la alzada, la que puede reducir las regulaciones aunque el
síndico no haya apelado."

3. PUBLICIDAD

Se deben publicar edictos por dos (2) días en el diario de publicaciones legales, haciendo co-
nocer la presentación del informe, el proyecto de distribución final, y la regulación de honora-
rios de primera instancia. Si se estima conveniente, y el haber de la causa lo permite puede
ordenarse la publicación en otro diario.

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 51

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 46


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

4. OBSERVACIONES

El fallido y los acreedores pueden formular observaciones dentro de los diez (10) días si-
guientes, debiendo acompañar tres (3) ejemplares. Son admisibles solamente aquellas que
se refieran a omisiones errores o falsedades del Informe en cualquiera de sus puntos.

Si el juez lo estima necesario puede convocar a audiencia a los intervinientes en la articula-


ción y al síndico para que comparezcan a ella, con toda la prueba de que intenten valerse.

Formuladas las observaciones o realizada la audiencia, el juez resolverá en un plazo máxi-


mo de diez (10) días contados a partir de que queden firmes las regulaciones de honorarios.
La resolución que se dicte causa ejecutoria salvo que se refiera a la preferencia que se asig-
ne al impugnante o a errores materiales de cálculo.

La distribución final se modificará proporcionalmente y a prorrata de las acreencias, incorpo-


rando el incremento registrado en los fondos en concepto de acrecidos y deduciendo propor-
cionalmente y a prorrata el importe correspondiente a las regulaciones de honorarios firmes.

5. CASO PRÁCTICO

Trataremos de abordar este tema con un caso práctico simple, que propone la venta de un
bien inmueble y bienes muebles, y redactaremos el informe que debe presentar el síndico en
el expediente.

5.1. Datos

Contamos con los siguientes datos de la causa:

• Autos: Morgan Jorge Osvaldo s/Quiebra

• Fecha de quiebra: 05/11/2001

• Fecha de subasta de bienes muebles e inmueble: 14/09/2004

• Activo liquidado:

a) Inmueble ubicado en la calle Sánchez 1865 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.


Base de subasta: Ochenta y tres mil quinientos pesos ($ 83.500).

Fue adquirido en subasta por acreedor hipotecario en la suma de ciento cuarenta y seis
mil pesos ($ 146.000), habiendo sido autorizado por el juez a no abonar seña y a com-
pensar hasta la suma de doscientos diez mil pesos ($ 210.000).

1) El acreedor hipotecario abonó gastos de subasta y el Alumbrado Barrido y Lim-


pieza por períodos con vencimiento posterior a la subasta; y también la deuda

52 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 47


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

posterior al decreto de quiebra, y anterior a la fecha de subasta, con el siguiente


detalle:

• Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires – Dirección General de Rentas – Alum-


brado, Barrido y Limpieza, Contribución Territorial, Pavimentos y Aceras, Ley
Nº 23.514 – Partida 3142761 – Deuda:

Cuotas Vencimiento $
06/2004 15/11/04 41,19
02/2005 14/03/05 37,56
Total 78,75

Cuotas $
06/2001 al 03/2003 662,77
04/2003 a 05/2004 368,23
Total 1.031,00

• Aguas Argentinas S.A.: fs. 363/364 sesenta y un pesos con setenta y siete cen-
tavos ($ 61,77) correspondiente a los siguientes vencimientos:

• 02/11/2004: $ 32,68

• 02/03/2005: $ 29,09

Siendo las mismas posteriores a la adquisición en subasta por compensación


de fecha 14/09/04.

• Obras Sanitarias de la Nación: fs. 146/47 partida sin deuda (hasta 2º bimestre
1993, último emitido por Obra Sanitaria de la Nación).

2) El juez dispuso que a fin de asegurar la atención de reservas y gastos pertinentes,


el acreedor hipotecario deposite provisoriamente el quince por ciento (15%) sobre
el precio de venta, y que el importe definitivo de gastos a cargo del adquirente se
determinará en oportunidad de la distribución final, reintegrándose el saldo.

b) Bienes muebles:

• Precio de tasación: Ocho mil pesos ($ 8.000)

• Valor venta subasta pública: Catorce mil pesos ($ 14.000)

• Impuesto al valor agregado: Dos mil novecientos cuarenta pesos ($ 2.940)

Fue depositado por el adquirente en tiempo y forma.

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 53

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 48


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

• Saldos bancarios:

a) Depósito a la vista por veintiún mil novecientos pesos ($ 21.900) efectuado por acree-
dor hipotecario.

b) Plazo fijo por catorce mil ochocientos cuarenta y tres pesos ($ 14.843) resultante de la
inversión de los fondos obtenidos en la subasta de bienes muebles.

• Gastos abonados por el acreedor hipotecario:

a) Edictos subasta: Mil quinientos ocho pesos ($ 1.508) (incluye los bienes muebles).

b) Publicación en el diario La Nación: Cuatro mil doscientos sesenta y ocho pesos con
ochenta y ocho centavos ($ 4.268,88) (Idem anterior).

c) Volantes: Veinticuatro pesos con veinte centavos ($ 24,20) (Idem anterior).

d) Pago del Alumbrado, Barrido y Limpieza (A.B.L.): Un mil treinta y un pesos ($ 1.031),
por períodos por con vencimiento posterior a la quiebra.

• Gastos sin previo pago:

a) Informe Registro de la Propiedad Intelectual: Sesenta pesos ($ 60).

b) Edicto quiebra, Setecientos ochenta y siete pesos con cincuenta centavos ($ 787,50).

• Otros conceptos a tener en cuenta:

a) Tasa de Justicia: Uno con cincuenta centésimos por ciento (1,5%)

b) Honorarios profesionales: Doce por ciento (12%) sobre el valor subastado.

• Pasivos según resolución, artículo 36:

1) Mario Pérez:

a) Privilegio especial: $ 210.000

b) Quirografario: $ 64.000

2) A.F.I.P.:

a) Privilegio general: $ 20.384,67

b) Quirografario: $ 24.753,58

c) Arancel: $ 50,00

54 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 49


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

3) Banco Ciudad de Buenos Aires:

a) Quirografario: $ 26.511,30

b) Arancel: $ 50,00

5.2. Solucion

5.2.1. Determinación de la masa activa particular del bien inmueble. Deducciones


del artículo 244 de la Ley de Concursos y Quiebras

$ $
Inmueble calle Sanchez 1865/67 C.A.B.A
Precio de venta subasta pública por compensación: 146.000,00

Menos:

Reservas artículo 244 de la Ley de Concursos y Quiebras

1) Gastos subasta (fs. 313)


$ 5.801,08 x 91,25%2 = 5.293,48

2) Impuestos y servicios:
$
A.B.L. (fs. 350) 1.031,00
O.S.N. (fs. 146/47) 0,00
Aguas Argentinas (fs. 363/64) 0,00 1.031,00

3) Honorarios profesionales Artículo 265/267


(12% S/ 146.000) 17.520,00 ( 23.844,48)

Masa activa neta 122.155,52

5.2.2. Masa pasiva particular

• Pago acreencia hipotecaria

Verificado Compensa Saldo insoluto


Acreedor (Quirograario)
$ $ $
3
Pérez, Mario 210.000.00 122.155,52 87.844,48

2 Este porcentaje surge de dividir el valor de venta del inmueble ($146.000) por la totalidad de activos subastados
($ 160.000); y se aplica sobre el total de gastos de subasta para determinar que porcentaje de esos gastos
corresponde aplicar al inmueble.
3 El saldo insoluto de $ 87.844,48 se incluye en la distribución a prorrata de los acreedores quirografarios.
TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 55

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 50


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

5.2.3. Determinación pago/reserva, acreencias, artículo 240 de la Ley de Concursos


y Quiebras

$ $
Masa Activa General

Venta Bienes muebles 14.000,00


Intereses 843,00

Total Masa Activa General 14.843,00 14.843,00

Menos:

Acreencias, artículo 240 de la Ley de Concursos y Quiebras:

1) Tasa Justicia:
$ 160.843,00 x 1,5% = 2.412,65

2) Gastos Subasta
$ 5.801,08 x 8,75% = 507,60

3) Honorarios profesionales (artículos 265 a 267)


$ 14.843,00 x 12% = 1.781,15

4) Boletín Oficial (edicto quiebra) 787,50

5) Oficios Registro Prop. Industrial


$ 30,00 x 2 oficios = 60,00

6) Pago Arancel (artículo 32)


$
A.F.I.P. 50,00
Banco de la Ciudad de Buenos Aires 50,00 100,00 ( 5.648,90)

Masa Activa Remanente 9.194,10

5.2.4. Pago de creditos con privilegio general

De la masa activa remanente, sólo el cincuenta por ciento (50%) serán atribuibles al pago de
las acreencias con privilegio general, conforme a lo dispuesto por el artículo 247 de la Ley de
Concursos y Quiebras.

Monto atribuible al pago de acreencia con privilegio general:

Masa Activa Remanente x 50% =

$ 9.194,10 x 50% = $ 4.597,05

56 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 51


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Masa Pasiva

• Pago acreedores con privilegio general

Verificado Pago Saldo Insoluto


Acreedor (Quirografario)
$ $ $
4
A.F.I.P. 20.384,67 4.597,05 15.787,62

5.2.5. Pago de creditos quirografarios

El restante cincuenta por ciento (50%), se aplica al pago de los acreedores quirografarios, de
acuerdo a lo dispuesto por el artículo 247 de la Ley de Concursos y Quiebras. Toda vez que
en el caso planteado en esta oportunidad no existen fondos suficientes para atender esas
acreencias, las mismas serán satisfechas a prorrata.

Saldo Insoluto Saldo Insoluto Quirografario Total


del Privilegio del Privilegio Quirografario
Acreedor
Especial General
$ $ $ $
Perez, Mario 87.844,48 64.000,00 151.844,48
A.F.I.P. 15.787,62 24.753,58 40.541,20
Banco de la Ciudad
26.511,30 26.511,30
de Buenos Aires
Totales 87.844,48 15.787,62 115.264,88 218.896,98

• 50% Masa activa remanente: $ 4.597,05

• Determinación coeficiente de pago:

Coeficiente de pago = Total fondos destinados al pago =


Total deuda quirografaria

$ 4.597,05 = 2,100097497%
$ 218.896,98

4 El saldo insoluto de $ 15.787,80 se incluye en la distribución a prorrata de los acreedores quirografarios.


TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 57

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 52


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Masa Pasiva

• Pago Acreedores Quirografarios:

Total Quirografario Pago a Prorrata


Acreedor
$ $
Perez, Mario 151.844,48 3.188,88
A.F.I.P. 40.541.20 851,41
Banco de la Ciudad de Buenos Aires 26.511.30 556,76
Totales 218.626,98 4.597,05

6. MODELO DE ESCRITO DE INFORME FINAL Y DISTRIBUCIÓN

________________________________________________________________________

Presenta informe final y proyecto de distribución artículo 218 de


la Ley Nº24.522. Pide regulación de honorarios.
Se ordene notificación

Señor Juez:

María Sánchez de Thompson, Contadora Pública, Síndico, en autos caratu-


lados “MORGAN JORGE OSVALDO S/ QUIEBRA”, contadora pública matriculada
en el C.P.C.E.C.A.B.A, bajo el To. 77, Fo. 777, C.U.I.T. 27-11111111-1,
Responsable Monotributo, Ingresos Brutos 27-11111111-1, con domicilio
constituido en Talcahuano 1159 Piso 2º Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
a V.S. digo:

I. Objeto.

Que vengo a presentar el Informe Final y Proyecto de Distribución


previstos en el artículo 218 de la Ley Nº 24.522.

II. Informe.

1. Habiéndose decretado con fecha 05/11/2001 la quiebra a pedido


de la propia deudora (fs.6/10), V.S. designó a esta sindicatu-
ra como Oficial de Justicia Ad-Hoc a fin de proceder a la clau-
sura, e inventario de los bienes muebles ubicados en el
inmueble de la calle Sánchez 1867 de esta ciudad, cuyo cumpli-
miento luce agregado a fs. 46.

58 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 53


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Asimismo procedió a designar como enajenador del inmueble de la


fallida al martillero, Señor Roberto Galán (Libertad 1111 Piso
11 Of 111), en reemplazo del martillero Señor Jorge Martínez
(oportunamente designado pero removido a fs. 220), quien acepto
el cargo a fs. 221.

2. Las medidas ordenadas en la sentencia de quiebra fueron acredi-


tadas a fs. 57/80 y 103/05, y se encuentran cumplidas a fs.
66/83, 85/86, 95/101, 126/129. Respecto de los Oficios remiti-
dos al Registro de la Propiedad Industrial, obran a fs.128/129
y a fojas 334 la deuda por aranceles adeudados a dicho registro
–dos oficios a $ 30 cada uno , total de la deuda $ 60,00–, aten-
to que los oficios se tramitaron sin costo alguno conforme ar-
tículo 273 inciso 8) de la Ley de Concursos y Quiebras.

3. La publicación de los edictos de la quiebra tuvo un costo de se-


tecientos ochenta y siete pesos con cincuenta centavos
($ 787.50) (factura Nº 00197723 del 19/11/2001) según informe
de deuda que luce a fs. 271.

4. El resultado de las medidas de constatación e incautación dis-


puestas en el decreto de quiebra fue el siguiente:

a) Inmueble de calle Sánchez 1865/67, entre Avelino Díaz y José


Rucci, Unidad Funcional 1, PB y primer piso matrícula
15-21184/1 (vivienda) de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires.

A fs. 46 se procedió a efectuar la constatación del inmueble,


decretándose la venta en subasta pública a fs. 168/178.

Efectuada la constatación por el Señor Roberto Galán a fs.


238/240, éste propuso inicialmente como base de subasta la
suma de $ 83.500 (fs 239 vta), la cual ante falta de observa-
ciones quedo fijada a fs. 248

b) Bienes Muebles (ubicados en el inmueble del punto a).

El inventario de los mismos consta a fs. 46; y a fs. 168/178


se decretó su venta en pública subasta.

5. El Informe Individual de créditos previsto por los artículos 35


y 202 obra a fs. 87/93, y la resolución verificatoria dictada
el 11 de marzo de 2002 luce a fs. 94.

6. El Informe General del artículo 39 anejado a fs. 108/116, no


mereció observaciones y conforme resolución de fs. 117 V.S.
fijo como fecha real de inicio de cesación de pagos el día 13 de

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 59

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 54


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

mayo de 1994; pero a los fines del artículo 116 de la Ley


Concursal queda establecida el día 5 de noviembre de 1999.

7. El acreedor hipotecario solventó los siguientes gastos,cuyos


importes conforme liquidación que se practica en el Punto V)
deben serle reintegrados:

Gastos subasta (fs. 313)


Publicación Edictos Boletín Oficial $ 1.508.00
Publicación Diario La Nación $ 4.268,88
Volantes $ 24,20
$ 5.801,08

Pago de impuestos y servicios A.B.L. ( fs.350) $ 1.031,00

8. La subasta pública de bienes muebles e inmueble se realizó con


fecha 14 de setiembre de 2004, cuya rendición por parte del
martillero luce a fs. 278/309, siendo la subasta y la rendición
de cuentas aprobada por V.S. a fs. 323 con fecha 29/09/2004.

III.Fondos disponibles. Orígen.

Según lo acredito con las constancias adjuntas, expedidas por el Ban-


co de la Ciudad de Buenos Aires – Suc. Tribunales el día 22 de agosto
de 2005, los fondos disponibles en la CUENTA LIBRO 0598 FOLIO 0954/3
son los siguientes:

Fondos depositados a la vista: $ 21.900.00

Plazo Fijo $ 14.843.00

TOTAL FONDOS DISPONIBLES $ 36.743.00

El total de fondos disponibles ascendía al 22 de agosto de 2005 a


treinta y seis mil setecientos cuarenta y tres pesos($ 36.743,00).

Dichos fondos provienen de:

a) Venta de bienes muebles del fallido.

Se trata de los bienes inventariados a fs. 46, cuya venta en pú-


blica subasta se decreto a fs 168/178. El remate tuvo lugar el
día 14 de setiembre de 2004, habiéndose vendido la totalidad de
los bienes loteados en la suma de catorce mil pesos
($ 14.000,00) más dos mil novecientos cuarenta ($ 2.940,00) en
concepto de I.V.A. (fs. 307/308), depositados por el adquieren-
te y cuya constancia luce a fs (388). El total asciende a dieci-
séis mil novecientos cuarenta pesos ($ 16.940).

60 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 55


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Sintéticamente señalo el precio que se obtuvo por los bienes:

Lote 1: xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx $ 11.000.00

Lote 2: xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx $ 3.000.00

b) Venta Inmueble – Deposito en Reserva por compensación

Se trata del inmueble (vivieda familiar) sito en calle Sánchez


1865/67 Unidad Funcional 1 (planta baja y primer piso), de la
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, matrícula 15-21184/1, Nomen-
clatura Catastral Circ. 15, Sec. 59, Manz. 52, Parc. 12, (por-
centual 46,20%), cuyo informe dominial obra a fs. 95/100,
habiéndose dispuesto su venta en público remate a fs.168/78.

A fs. 248 V.S. fijó como base de subasta la suma de ochenta y


tres mil quinientos pesos ($ 83.500), y a fs. 269 el acreedor
hipotecario fue autorizado a no abonar seña y compensar hasta
la suma de doscientos diez mil pesos ($ 210.000) –ciento cin-
cuenta mil pesos ($ 150.000) por capital y sesenta mil pesos
($ 60.000) por intereses–.

La venta tuvo lugar el día 14 de setiembre de 2004, habiendo re-


sultado comprador el Señor MARIO PEREZ por la suma de ciento
cuarenta y seis mil pesos ($ 146.000) (fs. 303).

Sin perjuicio de ello, V.S. ordenó a fs. 321, que a fin de ase-
gurar la atención de las reservas y gastos pertinentes, el
acreedor hipotecario deposite provisoriamente la suma de vein-
tiún mil novecientos pesos ($ 21.900.00) (quince por ciento
(15%) del precio de venta) y que el resto del precio de venta
que asciende a ciento veinticuatro mil cien pesos ($ 124.100)
–ciento cuarenta y seis mil pesos ($ 146.000) menos veintiún
mil novecientos pesos ($ 21.900)– se tendrá por saldado por
compensación con el crédito hipotecario del acreedor, dispo-
niendo que en oportunidad de la distribución de fondos se de-
terminará el importe definitivo de gastos a cargo del
adquirente, reintegrando el saldo que resultare.

El acreedor hipotecario depositó la suma establecida como re-


serva provisoria de veintiún mil novecientos pesos ($ 21.900),
en sendos depósitos que obran a fs. 348 (setecientos ochenta y
siete pesos ($ 787)) y fs 354 (veintiún mil ciento trece pesos
($ 21.113)).

Los gastos de remate, cuyo detalle se efectuó en el punto II.7)


que ascendieron a cinco mil ochocientos un pesos con ocho cen-

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 61

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 56


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

tavos ($ 5.801,08) fueron abonados por el acreedor hipotecario


adquirente conforme fs. 309/310.

La rendición de cuentas del Señor Martillero (fs. 4025/35) fue


expresamente conformada por esta Sindicatura (fs. 322) y táci-
tamente aceptada por los acreedores hipotecarios (véase cédula
de fs. 318), razón por la cual fue aprobada, al igual que el re-
mate, el 29 de septiembre de 2004 (fs. 323).

c) Intereses deposito a plazo fijo

Del informe del Banco de la Ciudad de Buenos Aires –Sucursal


Tribunales- referentes al plazo fijo Nº 054962228 pertenecien-
te a estos autos con vencimiento el 22/08/2005 correspondiente
a la Cuenta Judicial Libro 528 Folio 954/3, surge un monto to-
tal a dicha fecha de catorce mil ochocientos cuarenta y tres
pesos ($ 14.843) habiendo sido el monto original impuesto en el
mismo de catorce mil pesos ($ 14.000) (fs 325), resulta un in-
terés de ochocientos cuarenta y tres pesos ($ 843).

....

De los oficios cursados por esta Sindicatura pidiendo informes


de deuda que pesan sobre el inmueble: Obras Sanitarias, Aguas
Argentinas y Dirección General de Rentas de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, resulta:

* GOBIERNO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES – DIRECCIÓN GENERAL DE


RENTAS – (Alumbrado, Barrido y Limpieza, Contribución Te-
rritorial, Pavimentos y Aceras, Ley 23.514) – Partida
3142761 – fs. 385 deuda, setenta y ocho pesos con setenta y
cinco centavos ($ 78,75) correspondiente a los períodos
06/2004, cuarenta y un pesos con diecinueve centavos
($ 41,19) con vencimiento 15/11/2004 y 02/2005, treinta y
siete pesos con cincuenta y seis centavos ($ 37,56) con ven-
cimiento 14/03/2005, siendo la misma posterior a la adqui-
sición en subasta por compensación de fecha 14/09/2004.

Corresponde aclarar que a fs. 344/350 consta el pago por


parte del acreedor hipotecario de la deuda correspondiente
a las cuotas 06/2001 al 03/2003 por seiscientos sesenta y
dos pesos con setenta y siete centavos ($ 662,77) y cuotas
04/2003 a 05/2004 por trescientos sesenta y ocho pesos con
veintitrés centavos ($ 368,23); total, mil treinta y un pe-
sos ($ 1.031).

62 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 57


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

* AGUAS ARGENTINAS S.A.: fs. 363/364: sesenta y un pesos con


setenta y siete centavos ($ 61,77), correspondiente a ven-
cimientos del 02/11/2004: treinta y dos pesos con sesenta y
ocho centavos ($ 32,68) y 02/03/2005: veintinueve pesos con
nueve centavos ($ 29,09), siendo la misma posterior a la ad-
quisición en subasta por compensación de fecha 14/09/2004.

* OBRAS SANITARIAS DE LA NACIÓN: fs. 146/47 partida sin deuda


(hasta 2º bimestre 1993 ultimo emitido por Obra Sanitaria de
la Nación).

IV.Distribución.

1. Pago de créditos con privilegio especial. Deducciones autorizadas


por el artículo 244 de la Ley de Concursos y Quiebras.

INMUEBLE CALLE SANCHEZ 1865/67 C.A.B.A

Precio de venta subasta pública


por compensación: $ 146.000,00

Menos

Reservas artículo 244 de la Ley de


Concursos y Quiebras

1) Gastos subasta (fs. 313)


(91,25% s/ 5.801.08) (Nota 1) $ 5.293,48

2) Impuestos y servicios
A.B.L. (fs.350) $ 1.031,00
O.S.N. (fs.146/47) $ 0.00
Aguas Argentinas
(fs.363/64) $ 0.00 $ 1.031,00

3) Honorarios profesionales
(Artículos 265 a 267)
(12% S/ 146.000) $ 17.520,00 ($ 23.844,48)

MASA ACTIVA NETA $ 122 155,52

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 63

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 58


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Masa Pasiva Particular

Pago Acreencia Hipotecaria

Verificado Compensa Saldo Insoluto


Acreedor (Quirografario)
$ $ $
PEREZ, Mario 210.000.00 122.155,52 87.844,48

• Nota: El saldo insoluto de $ 87.844,48 se incluye en la distri-


bución a prorrata de los acreedores quirografarios.

2. Determinación pago/reserva, acreencias, artículo 240 de la Ley de


Concursos y Quiebras

Masa Activa General

Venta Bienes muebles $ 14.000,00


Intereses $ 843,00
Total Masa Activa General $ 14.843,00 $ 14.843,00

Menos

Acreencias artículo 240 de la


Ley de Concursos y Quiebras

1)Tasa Justicia
1,5% s/ $ 160.843,00 = $ 2.412,65

2)Gastos Subasta
8,75% s/ $ 5.801,08 = $ 507,60

3)Honorarios profesionales
(Artículo 265/267)
12% s/ $ 14.843 = $ 1.781,15

4)Boletín Oficial (edicto quiebra) $ 787,50

5)Oficios Registro Prop. Industrial


2 Oficios x $ 30,00 = $ 60,00

6)Pago Arancel Artículo 32

A.F.I.P. $ 50,00
Banco Ciudad Bs. As. $ 50,00 $ 100,00 ($ 5.648,90)

MASA ACTIVA REMANENTE .............................. $ 9.194,10

64 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 59


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

3. Pago creditos con privilegio general

De los restantes fondos –no afectados a privilegios especiales-,


sólo el cincuenta por ciento (50%) serán atribuibles al pago de las
acreencias con privilegio general conforme artículo 247 de la Ley
de Concursos y Quiebras.

50% MASA ACTIVA REMANENTE $ 4.597,05

Masa Pasiva

Pago Acreedores Con Privilegio General

Verificado Pago Saldo Insoluto


Acreedor (Quirografario)
$ $ $
A.F.I.P. 20.384,67 4.597,05 15.787,62

• Nota: El saldo insoluto de $ 15.787,80 se incluye en la distri-


bución a prorrata de los acreedores quirografarios.

4. Pago de creditos quirografarios

El resto del cincuenta por ciento (50%) de los fondos destinados al


pago de los acreedores con privilegio general, se aplica al pago de
los acreedores quirografarios, conforme artículo 247 de la Ley de
Concursos y Quiebras. Toda vez que no existen fondos suficientes
para atender esas acreencias, las mismas serán satisfechas a pro-
rrata.

Saldo Saldo Quirogra- Total


Insoluto Insoluto fario Quirogra-
Acreedor del Priv. del Priv. fario
Especial General
$ $ $ $
Perez, Mario 87.844,48 64.000,00 151.844,48
A.F.I.P. 15.787,62 24.753,58 40.541,20
Banco Ciudad
26.511,30 26.511,30
de Bs. As.
Totales 87.844,48 15.787,62 115.264,88 218.896,98

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 65

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 60


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

50% MASA ACTIVA REMANENTE $ 4.597,05

Determinación coeficiente de pago:

Total fondos destinados al pago =


Total deuda quirografaria

$ 4.597,05 = 2,100097497%
$ 218.896,98

Masa Pasiva

Pago Acreedores Quirografarios:

Total Pago a
Acreedor Quirografario Prorrata
$ $
Perez, Mario 151.844,48 3.188,88
A.F.I.P. 40.541.20 851,41
Banco Ciudad Buenos Aires 26.511.30 556,76
Totales 218.896,98 4.597,05

V. Liquidación de fondos a reintegrar al Acreedor Hipotecario

Conforme resolución de fs. 321, V.S. estimó la suma de veintiún mil


novecientos pesos ($ 21.900) (quince por ciento (15%) del valor de
la subasta del bien inmueble ciento cuarenta y seis mil pesos
($ 146.000)), para solventar las reservas necesarias. El acreedor
cumplimentó lo ordenado en sendos depósitos que obran a fs. 348 por
setecientos ochenta y siete pesos ($ 787) y fs. 354 por dos mil
ciento trece pesos ($ 2.113).

Asimismo de conformidad con lo manifestado en el punto II. 7) hizo


pagos correspondientes a gastos de subasta por cinco mil ochocien-
tos un pesos con ocho centavos ($ 5.801,08) (fs. 309), y pago de
A.B.L. por mil treinta y un pesos ($ 1.031) (fs.350) correspon-
dientes a la quiebra, total de gastos seis mil ochocientos treinta
y dos pesos con ocho centavos ($ 6.832,08).

A continuación se practica la liquidación de los fondos a reinte-


grar al acreedor hipotecario teniendo en cuenta los gastos y/o re-
servas de la quiebra que debe asumir descontados los montos
pagados y depositados.

66 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 61


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

Fondos depositados $ 21.900,00


Pagos realizados $ 6.832,08 $ 28.732,08
Menos
Reservas/Gastos – Punto IV.1) ($ 23.844,48)
Fondos a reintegrar al acreedor hipotecario
Mario Perez $ 4.887,60

VI.Síntesis.

En síntesis, el presente Proyecto contempla:

A) Efectuar los siguientes pagos:

1. Acreencias artículos 240 a 244 de la Ley de


Concursos y Quiebras.

a) B.O. Edictos de la quiebra $ 787,50

b) Oficios Reg. Prop. Industrial $ 60,00

c) Administración Federal de Ingresos Públicos $ 50,00

d) Banco de la Ciudad de Buenos Aires $ 50,00

e) Tasa de Justicia $ 2.412,65

2. Pago de acreencias con privilegio general.


Artículo 246, incisos 2) y 4), de la Ley
de Concursos y Quiebras

Administración Federal de Ingresos Publicos $ 4.597,05

3. Pago de acreencia quirografarias

Pérez, Mario Edgardo $ 3.188,88

Administracion Federal de Ingresos Públicos $ 851,41

Banco de la Ciudad de Buenos Aires $ 556,76

4. Reintegro reserva acreedor hipotecario

Pérez, Mario Edgardo $ 4.887,60

TOTAL DE PAGOS $ 17.441,85

TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL / 67

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 62


INFORME FINAL DEL SÍNDICO Y PROYECTO DE DISTRIBUCIÓN Caso Práctico

B) Efectuar las siguientes reservas:

1. Acreencias artículos 240 a 244 de


la Ley de Concursos y Quiebras.

Reserva para honorarios $ 19.301,15

TOTAL $ 36.743,00

Fondos para atender distribución:

Según constancias bancarias depósitos


conforme punto III $ 36.743,00

VI.Petitorio.

Por todo lo expuesto, pido a V.S.:

a) Tenga por presentado el Informe y Proyecto de Distribución pre-


visto por el artículo 218 de la Ley Nº 24.522.

b) Ordene agregar las constancias bancarias acompañadas.

c) Disponga la notificación del presente a los acreedores por cé-


dula a fin de dar publicidad del mismo.

d) Regule los honorarios de los profesionales intervinientes.

e) Tenga presente la reserva del caso federal que formulo en este


acto, para ocurrir por ante la Excma. Corte Suprema de Justicia
de la Nación en caso que la regulación que dicte V.S. afecte de-
rechos de raigambre constitucional de este funcionario.

Proveer de Conformidad

SERA JUSTICIA.

________________________________________________________________________

68 / TECNICA SOCIETARIA, CONCURSAL Y PERICIAL

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 63


Módulos
M2 Microobjetivos

• Identificar los presupuestos para la formación de los concursos regidos


por la ley para determinar que se trata de un sujeto concursable y que se
encuentra en estado de cesación de pagos.
• Conceptualizar el estado de cesación de pagos y sus elementos,
diferenciándolo de conceptos semejantes para poder así obtener
reconocimiento judicial.
• Identificar el juez competente para entender en un concurso determinado
como consecuencia del instituto procesal denominado fuero de atracción.
• Reconocer los principios rectores del Derecho concursal, ya que se trata
de un sistema de excepción a numerosas disposiciones del Derecho
común.
• Identificar el sistema de privilegios establecidos por la ley concursal
debido que ante un estado de falencia se aplica de forma exclusiva el
esquema previsto por la Ley 24522.
• Describir los caracteres de los procesos concursales, ya que son
esenciales y determinantes para comprender su desarrollo.
• Conocer y aplicar las normas procesales que rigen los procesos
concursales atentos a las particularidades que éstos presentan.

M2 Contenidos

En este módulo, estudiaremos de manera intensiva el Concurso Preventivo,


y así podrán advertir que su análisis lo realizamos desde la perspectiva de
este como proceso. De esta manera, observaremos los distintos pasos a
cumplimentar para llegar, en última instancia, al acuerdo preventivo, cuanto
como derecho sustancial, es decir los efectos que éste produce respecto de
las relaciones jurídicas del deudor y de los contratos en los que el deudor
es parte. Me gustaría recalcarles que el fin primordial del concurso como
proceso es colocar a los acreedores en una situación particular, aislando
el patrimonio del deudor para que éste no se descomponga en sus bienes
individuales y pueda, de esta manera, conservar su calidad de garantía
genérica de los acreedores. Esto lo señalo porque es muy importante que
entiendan que lo que se busca es la recomposición patrimonial del deudor in
malis a través de un elemento crucial en esta etapa del concurso preventivo,
esto es el acuerdo preventivo con los acreedores, o bien la liquidación de su
patrimonio afectado por la insolvencia para repartir el producido entre ellos,
en el caso de la quiebra. Iniciemos entonces nuestro estudio, ¡adelante!

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 64


Unidad 4: Nos detenemos en las particularidades del Concurso
Preventivo
Podrán advertir que hacemos alusión al concurso preventivo, de manera
constante, como un proceso. Ello ha generado que se desarrollen diversas
teorías que pretenden determinar su naturaleza, y así encontramos aquellas
que hacen primar su aspecto sustantivo frente a las que le otorgan primacía al
aspecto procesal y dentro de ellas, las que creen en un proceso contencioso
o voluntario o bien uno judicial y administrativo.
Por nuestra parte, reconocemos la existencia de un derecho concursar
sustancial y de un derecho concursar procesal que determina la existencia de
un concurso institución y un concurso como proceso. Enrolados en la tesis
clásica entendemos que el proceso concursal es el instrumento defensivo
del crédito contra la insolvencia.
Por todo esto, es que es muy importante que no confundan al concurso como
institución de derecho de fondo, regulado a través de una ley que, a su vez,
incluye la regulación del proceso concursal y sus correspondientes normas
rituales. El procedimiento falencia es eso, un proceso de corte netamente
instrumental que no puede entremezclarse dogmáticamente con las normas
sustanciales que en la misma legislación se disponen.
En muchas ocasiones, es necesario remontarnos en la historia para poder
entender acabadamente una institución y su regulación actual. Sin lugar
a dudas, en el caso de la quiebra, su origen se retrotrae a la antigüedad
romana. La ley Papiria Paetelia faculta a los acreedores a vender los bienes
totales del deudor, para de ellos pagarse sus créditos por préstamos en
dinero y la missio in bona debitoris que estableció el procedimiento universal
con la designación de un curador bonorum, para la venta de los bienes y el
establecimiento de la clasificación de los acreedores según su privilegio.
Allí vemos los antecedentes históricos del Síndico –curador– y de la Quiebra
pero ¿¿y el concurso preventivo?? Ahhhh, descubrimos algo... el concurso
preventivo no nace en Roma, es muchísimo más reciente en su aparición
y surge como necesidad moderna de otorgar al deudor una posibilidad de
salida al estado de cesación de pagos en que se encuentra.

Para profundizar este tema, que normalmente no se aborda en los libros


de la bibliografía básica, es que les sugiero repasen la segunda parte del
artículo que les recomiendo a continuación, en el cual, si bien de forma un
tanto exhaustiva, esa muy bien detallada la evolución legislativa de este
instituto.
• Fundamentos del Derecho Concursal. Nociones, antecedentes, evolución
y crisis, por Darío J. GRAZIABILE. Material disponible en:
https://bit.ly/35UECTW

Continuando con el análisis del concurso surge la necesidad de describir al


sujeto. Y lo primero que pensamos es que, cuando hablamos de deudores,
nos estamos refiriendo a “comerciantes” –máxime que la materia que
abordamos se encuentra contenida normativamente en la ley 24.522 que
forma parte del Código de Comercio de la Nación–, pero esto no es así.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 65


Desde hace décadas los procesos concursales y el concurso preventivo
en particular se aplican a los “deudores”, sean ellos comerciantes o no,
los que pueden así acogerse a este proceso concursal cumpliendo los
requisitos legales sustanciales (cesación de pagos) o formales (ser persona
susceptible de solicitar el concurso y acompañar con la petición cada una de
los puntuales exigencias legales –art. 11–).
Acto seguido nos surge otra pregunta... ¿Dónde me presento en concurso
preventivo? La respuesta al interrogante se halla regulada en la ley,
destacando que siempre el juez competente es el juez ordinario o provincial,
nunca un juez federal, iniciando así en este módulo el estudio pormenorizado
del proceso concursar en sí mismo.
Es así que presentados y cumplidas exigencias legales, conocidos como
requisitos formales y sustanciales prescritos en los dos últimos párrafos del
art. 11 y art. 12 LCQ el juez deberá dictar resolución abriendo el concurso
preventivo o rechazando la solicitud. Esto constituye otra gran singularidad
de esta disciplina jurídica, todo el proceso comienza con una sentencia.
La apertura del concurso produce efectos fundamentales que deben ser
estudiados a fondo. Aparece el fuero de atracción y, como consecuencia
de ello, se produce la radicación ante el juez del concurso de las causas
o juicios de contenido patrimonial, destacando que siempre el fuero de
atracción opera pasivamente, es decir que las causas que se atraen son
aquellas en que es demandado el deudor. Ante esta situación es que juegan
un papel protagónico el estudio de los caracteres del concurso preventivo.
Énfasis: Tengan presente que el fuero de atracción es un concepto
fundamental en esta materia y se trata de un instituto jurídico creado por el
legislador. Tiene por objeto facilitar la liquidación de un patrimonio en este
proceso universal y para ello se dispone que todas las acciones dirigidas a
ello se radiquen y tramiten ante un único juez, haciendo excepción, de esta
manera, a las reglas de competencia. Hay un claro desplazamiento de la
competencia, la que ordinariamente correspondería a un juez por razón del
territorio, de la materia o del valor, se trasladan a otro juez que originariamente
sería incompetente, pero adquiere competencia por una disposición legal
que responde a la finalidad de lograr economía procesal y evitar la división
de la contienda de la causa.
Deben tener presente entonces, que este proceso concursal atrae, salvo
taxativas excepciones, todos aquellos procesos que se entablen vinculados
al patrimonio considerado como universalidad jurídica porque el patrimonio
es prenda común de los acreedores y porque la liquidación del mismo debe
ser uniformada ante un solo juez. De todo esto surge, como bien podrán
ustedes deducir, que su carácter es de orden público y de ello se deriva su
improrrogabilidad, su irrenunciabilidad y su aplicación de oficio.

Para profundizar este tema aconsejo, además de lo contenido en el


material de estudio básico, esto es Manual de Derecho Concursal, Junyent
Bas, les sugiero consultar también Truffat, Edgardo D., Fuero de atracción en
los concursos, Astrea, Bs As, 2007.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 66


Para poder seguir avanzando en el desarrollo del proceso, estudiaremos el
proceso de verificación de créditos desde el comienzo, es decir, la solicitud
de verificación presentada por los acreedores para justificar sus créditos
ante el síndico, las impugnaciones que se pueden hacer a esos pedidos y
quiénes las pueden hacer, el informe que emite el síndico, la final decisión del
juez concursal en la sentencia verificatoria que admite o rechaza los créditos
insinuados, y los recursos que pueden entablarse ante dicha resolución.
Analizaremos el caso particular de la verificación de créditos presentada
tardíamente, y las consecuencias de la extemporánea presentación.
Ustedes se preguntarán ¿cuál es la necesidad de precisar tantos conceptos?
Y ello es así porque la verificación de créditos implica, ni más ni menos, que
la declaración de la calidad del acreedor que se insinúa en este proceso
universal, es la forma de determinar los acreedores concursares, es decir
aquellos que van a tener derecho, por una causa o título anterior, a reclamar
el pago de sus acreencias y podrán participar del proceso, así también
permite determinar el pasivo en cuanto a su extensión y poder definir a estos
sujetos legitimados, estableciendo las preferencias en el cobro.
Énfasis: Dicho en otras palabras…declarado el concurso preventivo se inicia
este trámite de verificación de crédito mediante el cual se busca conocer
efectivamente cuanto y a quién se debe, determinando así cabalmente el
pasivo del deudor concursado.
Esta importantísima tarea le compete al administrador concursal, es decir, al
síndico. Para ello, se necesita que los acreedores comparezcan a insinuar
sus créditos, indicando monto, causa y privilegios.

Para comprender acabadamente esta cuestión vital, les recomiendo


consultar este resumen del procedimiento para verificar un crédito como
verificar un crédito en un concurso preventivo, por el ab. Carlos F. Grinblat.
Material disponible en: https://bit.ly/2qvTdVH

Todo esto es consecuencia de la realización de los principios rectores del


derecho concursal que describíamos en el módulo anterior, cuales son los
de universalidad o colectividad, el llamamiento o convocatoria de todos los
acreedores que integran el pasivo concursal.

Para el estudio de esta unidad, además del material básico, sugiero


consultar:
• Maffia, Osvaldo J. Verificación de Créditos, Depalma, Bs As, 1999
• Junyent Bas, Francisco A., Molina Sandoval Carlos A., Ley de Concursos
y Quiebras Comentada, Abeledo Perrot, Bs As, 2015 (pág. 267 y ss.)
• Rivera Julio C., Derecho Concursal, t II, 2 edición, actualizada, La Ley, Bs
As, 2014

Para concluir con el desarrollo de esta unidad, les propongo realizar las
actividades 1 a 5.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 67


Espero no se sientan abrumados con tanta información, es que es sin dudas
uno de los módulos con mayor contenido y de gran extensión, es por eso
que voy a procurar su desarrollo la manera más clara y estructurada posible,
así usted podrá seguir el orden en que se va desarrollando el proceso del
concurso preventivo paso a paso.

Continuamos con la Unidad 5: Los efectos del concurso preventivo


En esta ocasión, dando comienzo a la UNIDAD 5, es necesario analizar
con gran detenimiento los efectos generales y particulares que produce la
apertura del concurso preventivo, en especial los personales –deberes y/o
obligaciones impuestas al concursado– y respecto de su legitimación para la
realización de determinados actos.
Siguiendo con este esquema, podrán notar ustedes que se diferencian
los efectos del concurso con relación al concursado entre los que tienen
incidencia en la órbita patrimonial del deudor, agrupados bajo el instituto
del “desapoderamiento atenuado” frente a aquellos que son pura y
exclusivamente personales.
Con todo lo desarrollado, ustedes ya están en condiciones de advertir que, a
diferencia de lo que ocurre con la quiebra, en el concurso preventivo, a partir
de su apertura, el efecto patrimonial más relevante lo constituye la facultad del
concursado de proseguir con la administración de su patrimonio insolvente.
De allí que la ley le permita realizar ciertos actos bajo vigilancia del síndico.
Estos son los de conservación y administración ordinaria (art 15 LCQ),
mientras que para poder realizar otros el deudor debe pedir previamente
autorización judicial (art. 16 LCQ). A su vez, la ley prohíbe categóricamente
la ejecución de ciertos actos para proteger la integridad patrimonial y la
igualdad de todos los acreedores.
En la esfera de los efectos que se proyectan en la órbita personal del deudor,
la LCQ menciona los deberes de colaboración (art. 17 LCQ) y la limitación
a los viajes al extranjero (art. 25 LCQ). Pero, probablemente, el punto de
particular importancia en este aspecto es los efectos de la apertura sobre las
relaciones jurídicas preexistentes y sobre los contratos en los cuales es parte
del deudor.
Aquí es necesario diferenciar según se trate de contratos en curso de
ejecución o de contratos con prestaciones recíprocas pendientes. Mención
aparte merecen los contratos de trabajo y los referidos a los servicios públicos
(art 20 LCQ).

Para abordar el estudio de esta temática considero suficiente el material


contenido en la bibliografía básica sugerida, esto es Manual de Derecho
Concursal Junyent Bas, Advocatus, Cba, 2017, pág. 405-446.

En esta instancia, les propongo emprender el desarrollo de la actividad 6.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 68


Centramos nuestra atención en la Unidad 6: El Acuerdo Preventivo
Y para concluir con el análisis de este módulo, abordamos la UNIDAD 6 y nos
encontramos con la fase final de este proceso concursar ya sea, tanto por la
forma exitosa de culminación –cuál es la obtención de las conformidades de
los acreedores a la propuesta del concursado, en las mayorías legalmente
establecidas y que dan origen a la obtención del acuerdo preventivo– cuanto
por la no obtención de las conformidades y el paso a otro proceso falencial,
cual es la quiebra –con la salvedad de la posibilidad de algunos sujetos en
casos particulares de pasar por el cramdown–.
Énfasis: Una vez homologado por el juez el acuerdo preventivo, y tomadas
y ejecutadas las medidas tendientes a garantizar su cumplimiento, debe
declarar concluido el proceso. Pero aquí es muy importante destacarles que
esta sentencia implica que lo que se finaliza es el proceso concursal, no
el estado concursal, el cual continúa hasta que efectivamente se cumpla el
acuerdo o bien se decrete posteriormente la quiebra por incumplimiento de
éste.
El art. 51 LCQ que regula la resolución aludida pone fin al trámite concursar y
produce una serie de efectos trascendentales, tanto con relación al síndico,
en materia de competencia y fuero de atracción, como así también en cuanto
a la disponibilidad y administración de los bienes del concursado, entre otros.

Para abordar el estudio de esta temática, lo invito a consultar el material


contenido en la bibliografía básica sugerida, esto es Manual de Derecho
Concursal de Junyent Bas.

Es momento de realizar la actividad 7 y poner en práctica lo aprendido.

En esta instancia, usted se encuentra en condiciones de resolver la Primera


Parte de la Evaluación.

Hasta aquí el concurso preventivo, uno de los institutos o procesos pilares


del derecho concursal. En el próximo módulo, nos encontraremos con la
quiebra. ¿Vamos?

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 69


Actividad 1

¡Y está SECOS en concurso!

Le alcanza a su escritorio uno de sus socios, con el fin de que analice los
hechos, un escrito con los datos de la empresa SECOS S.A.C.I. Allí Usted
constata que esta empresa se presenta en Concurso Preventivo en el juz-
gado de la ciudad de Rosario, domicilio de su sede social. El juez concursal
por Sentencia Nº 1221 del 23/12/2002 abre el Concurso Preventivo de la
deudora.
Resulta que, en la presentación en concurso preventivo, el Presidente de
SECOS S.A.C.I. había denunciado la existencia de 8 juicios en los que la
empresa era parte, los montos de dichos juicios y las causas por las cuales
se iniciaron. Así, la descripción fue la siguiente:
a. Andrea Boccelli c/ Secos S.A.C.I. – Ejecución Hipotecaria: La causa
de este juicio fue el incumplimiento en el pago de dos cuotas consecu-
tivas del crédito por préstamo de dinero con garantía hipotecaria que
había realizado el actor a la empresa. El juicio es por un monto de U$S
50.000.- y está radicado en los Tribunales de la localidad de María Juana,
Pcia. de Santa Fe, Juzgado Nº 1, Secretaría Única.
b. Álvarez Negro, Carmelo c/ Secos S.A.C.I. – Ejecutivo: La causa es la
ejecución de un cheque de la empresa que fuera rechazado por el Banco
girado por no tener fondos. Monto $ 10.000.- Radicado en los Tribunales
de la ciudad de Córdoba, Juzgado de 26º Nominación, Civil y Comercial,
Secr. Dra. García.
c. Pedro Altamira c/ Secos S.A.C.I. – Ordinario (Daños y Perjuicios):
La causa de la presente demanda son los daños y perjuicios que se
ocasionaron ante el choque de automotores realizados en una esquina
céntrica de la ciudad de Rosario entre el automóvil del actor y un camión
de la empresa demandada. Asimismo, en el presente juicio Secos S.A.C.I
planteó reconvención de la demanda en contra del actor, reclamando
los daños ocasionados por creer nuestra empresa que Pedro Altamira
tuvo la culpa en dicha colisión. El monto reclamado en la demanda por
Altamira asciende a la suma de $ 25.000.- y la reconvención de Secos
S.A.C.I. es por $ 12.000.- El juicio se encuentra radicado en el Juzgado
Nª 10 Civil de la ciudad de Rosario, Pcia. de Sta. Fe. Secretaría Dr. López.
d. Felipa Norberto c/ Secos S.A.C.I. y otros – Demanda: El actor demandó
a la empresa y a sus directores en forma solidaria, atento a que se
desempeñaba como empleado de Secos S.A.C.I. y entiende que la firma
hizo fraude laboral en los términos del art. 58 de la Ley de Sociedades
reclamando salarios e indemnizaciones varias. El monto reclamado es
de $ 35.000.- y el juicio se encuentra en el Juzgado de Conciliación de 1º
Nominación de la ciudad de Córdoba.
e. Secos S.A.C.I c/ Grippa S.A – Ejecución Prendaria: La empresa inició
una ejecución de la garantía prendaria a la demandada por el no pago
del saldo de precio de una máquina que le había vendido. El importe es
de $ 78.000.- y se encuentra en el Juzgado Nª 10 Civil de la ciudad de
Rosario, Pcia. de Sta. Fe. Secretaría Dr. López.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 70


f. María Martínez c/ Secos S.A.C.I – Ordinario: El actor demanda a la
empresa por el incumplimiento en el pago de facturas de compra de
materiales. El monto reclamado es de $ 95.000.- y el juicio se encuentra
en el Juzgado nacional Nº 28 de la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
g. Alberto Lonardo c/ Secos S.A.C.I – Demanda: El actor demandó a la
empresa ya que se desempeñaba como empleado y sufrió un accidente
en horario de trabajo y en ocasión del mismo, por el que se le amputó
una mano. Reclama la correspondiente indemnización por el accidente
sufrido. El monto reclamado es de $35.000.- y el juicio se encuentra en el
Juzgado de Conciliación de 6º Nominac. de la ciudad de Córdoba.
h. Demarchi Carlos c/ Secos S.A.C.I – Ordinario: El actor demanda a
la empresa por el incumplimiento en el pago de facturas de compra de
materiales. El monto reclamado es de $ 33.000.- y el juicio se encuentra
en el la Cámara de Apelaciones de 3º Nominación de Córdoba, ya que el
actor apeló porque en la primera instancia se había rechazado totalmente
la demanda. AA 1

Si Ud. tiene interés en observar la posición que al respecto tiene sentada


el Excmo. Tribunal Superior de Justicia de Córdoba deberá leer el fallo
“NARDONE, ALBERTO ANTONIO C/ MACKENTOR S.A.C.C.A.I.F.
ESCRITURACIÓN - CUESTIÓN DE COMPETENCIA».

Usted como abogado puede realizar el análisis de cada caso teniendo en


cuenta las siguientes preguntas: ¿Qué sucede luego de la apertura del
concurso con cada uno de los juicios enunciados? Y siendo en cada uno
de los juicios el actor: ¿Puede continuarlos? En su caso, ¿cómo?, ¿dónde?
y ¿por qué? Es conveniente que especifique cada caso en particular. ¿Hay
algún otro análisis que pueda realizar de estos casos que sea de su interés?
Asimismo, le recuerdo que la jurisprudencia que se cita en las actividades
cumple la función de mera información y no es vinculante para la resolución
de los casos presentados.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 71


AA1 Actividad 1
asistente académico

TSJCba., Sala Electoral, Auto Int. n° 62 del 26/12/2002, en autos «NARDONE,


ALBERTO ANTONIO C/ MACKENTOR S.A.C.C.A.I.F. ESCRITURACIÓN
- CUESTIÓN DE COMPETENCIA». Vocales: Cafure de Battistelli-Kaller
Orchansky-Lafranconi-Sesin-Tarditti-Rubio-Sársfield Novillo.

CONCURSOS Y QUIEBRAS. FUERO DE ATRACCIÓN. JUICIOS


PATRIMONIALES EN CONTRA DEL FALLIDO EN SEGUNDA INSTANCIA
- EXCEPCIÓN AL FUERO DE ATRACCIÓN.

AUTO NÚMERO: SESENTA Y DOS. Córdoba, VEINTISÉIS de DICIEMBRE


del año dos mil dos. VISTOS: Estos autos caratulados: «NARDONE,
ALBERTO ANTONIO C/ MACKENTOR S.A.C.C.A.I.F. ESCRITURACIÓN -
CUESTIÓN DE COMPETENCIA» (Expte. Letra «N», N° 01, iniciado el veinte
de agosto de dos mil dos), en los que: 1. Los presentes obrados son
remitidos a este Tribunal Superior de Justicia por la Cámara de Apelaciones
en lo Civil y Comercial de Quinta Nominación (cfr. fs. 777), con motivo de un
presunto conflicto de competencia surgido entre el Tribunal remitente y el
Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de Trigésimo novena
Nominación (Sociedades y Concursos Nº 7) ambos de esta Ciudad de
Córdoba. 2. Iniciadas las actuaciones principales ante el fuero civil (Juzgado
de 23° Nominación en lo Civil y Comercial, hoy 49) tramitada en su integralidad
la demanda de escrituración (fs. 15/17 y 34/35vta.) resuelta la misma en una
reclamación de daños y perjuicios (fs. 39/40 y 47/48) y encontrándose la
causa en etapa de ejecución de honorarios -regulados a favor del accionante
vencedor (cfr. fs. 181), con fecha veintisiete de julio de dos mil uno, el Juzgado
de Concursos y Sociedades N° 7, por Sentencia Número Doscientos setenta
(vid fs. 463/479) declara en estado de quiebra a la empresa demandada,
Mackentor S.A. 3. A fs. 481 comparece a juicio el Síndico de la quiebra
-conforme acta de sorteo que se incorpora a fs. 462-, por ante la Sala Civil del
T.S.J., tribunal en el que se encontraba radicada la causa con motivo de un
recurso de casación, el que es admitido con reenvío. Consecuentemente, se
remiten estos obrados a la Cámara que sigue en turno a los fines de que
«emita pronunciamiento con relación al recurso de apelación interpuesto por
el demandado y mediante el que peticiona la nulidad del proceso» (cfr. Auto
301 del fecha 29-11-01, fs. 482/488), recayendo los mismos en la Cámara
Quinta de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta ciudad. 4. El referido
tribunal dicta el Auto Interlocutorio Número Ciento setenta y dos de fecha
diecisiete de mayo de dos mil dos, por el que, con sustento en el artículo 132
de la Ley 24.522 y en virtud del fuero de atracción ejercido por la quiebra
declarada, resuelve remitir las actuaciones al juzgado comercial interviniente
en aquélla a los fines de la prosecución de la acción patrimonial oportunamente
incoada en contra de la demandada (fs. 502/506). 5. Recibidas las actuaciones
por el Juzgado Civil y Comercial de 39° Nominación - Concursos y Sociedades
N° 7 (fs. 512vta.) y previa certificación de Secretaría de que la sentencia de
quiebra ha sido recurrida en apelación, recurso que tramita por ante la
Cámara Tercera en lo Civil y Comercial de esta ciudad (cfr. fs. 745), con
fecha nueve de agosto de dos mil dos, por Auto Número Ciento setenta y
cuatro, dicho Tribunal se declara incompetente para entender en estos
obrados hasta tanto se culminen las vías recursivas pendientes en la Alzada
y ordena su remisión a este Tribunal Superior a los fines que dirima el conflicto

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 72


de competencia negativo planteado (cfr. fs. 746/749vta.). 6. Ordenada la
remisión de los presentes a la Cámara actuante a los fines de cumplimentar
las etapas procesales pertinentes y asegurar la intervención Fiscal (fs. 754),
dicho Tribunal, mediante Auto Trescientos noventa y dos de fecha veintisiete
de septiembre de dos mil dos, dispone rechazar la inhibitoria formulada por la
Sra. Juez de Trigésimo novena Nominación en lo Civil y Comercial y mantener
lo resuelto mediante A.I. N° 172/02, ordenando la elevación de la causa a
este Tribunal Superior a los fines de resolver la contienda de competencia
suscitada. 7. Recibidas las actuaciones y corrido traslado al Señor Fiscal
General de la Provincia (fs. 777), éste lo evacua a fs. 784/787 (Dictamen N°
E 691 del 08/11/2002), pronunciándose en el sentido de que corresponde
intervenir en la presente causa a la Sra. Juez con competencia en lo comercial,
por aplicación del fuero de atracción. 8. Dictado el decreto de autos (fs. 788)
queda la cuestión de competencia suscitada en condiciones de ser resuelta. Y
CONSIDERANDO: I. El artículo 165 de la Constitución Provincial en su
inciso primero, apartado b) -segundo supuesto- habilita al máximo órgano
jurisdiccional local a «1. Conocer y resolver originaria y exclusivamente, en
pleno: ... b) De las cuestiones de competencia ... que se susciten entre los
tribunales inferiores, salvo que éstos tengan otro superior común». II. En
autos se plantea un conflicto negativo de competencia entre el Juzgado de
Trigésimo novena Nominación en lo Civil y Comercial - Concursos y
Sociedades N° 7 y la Cámara Quinta de Apelaciones en lo Civil y Comercial,
ambos de esta ciudad de Córdoba, con relación a la determinación del
Tribunal que debe seguir entendiendo en la acción patrimonial ejercida en
autos una vez declarada la quiebra de la demandada, encontrándose ambos
procesos en etapa impugnativa de apelación. III. Conforme surge del relato
efectuado en los Vistos de la presente, en el caso, la cuestión a resolver se
circunscribe a determinar si encontrándose impugnada en apelación la
sentencia de quiebra, sin pronunciamiento de la alzada sobre el punto, resulta
inmediatamente operativo lo dispuesto por el artículo 132 de la Ley 24.522 en
orden al fuero de atracción de la quiebra sobre las acciones patrimoniales
ejercidas en contra de la demandada fallida, que justifique el desplazamiento
de la acción civil hacia el tribunal concursal, estando a su vez lo resuelto en
el juicio singular sujeto a recurso. IV. Para ello, corresponde en primer
término recordar que la norma referenciada dispone que «la declaración de
quiebra atrae al juzgado en que ella tramita todas las acciones judiciales
iniciadas contra el fallido, por las que se reclamen derechos patrimoniales,
salvo los juicios de expropiación y los fundados en relaciones de familia». La
regla general que deriva de la disposición reseñada permite concluir, en
coincidencia con los representantes del Ministerio Público intervinientes en
autos (cfr. fs. 761/771 y fs. 784/787), que, en principio, la atracción opera con
la mera declaración de la quiebra, debiendo proseguir el trámite de los juicios
atraídos con la intervención del síndico y hasta que la declaración de quiebra
se encuentre firme, sin que puedan realizarse actos de ejecución forzada
(art. 132, 2° párrafo ib.). Sin perjuicio de ello, razones de orden procedimental
y economía procesal determinan, en función de una jurisprudencia constante
de este Tribunal, que retoma importante doctrina nacional, que la remisión de
las actuaciones singulares al Tribunal del concurso estará condicionada a la
resolución y firmeza de las eventuales impugnaciones que se tramiten en la
sede originaria del juicio. Ello así por cuanto, si bien el fuero de atracción
dispuesto por el artículo 132 de la Ley 24.552 importa una forma de hacer
efectiva la competencia universal del juez de la quiebra sobre los bienes del
fallido, la acumulación de las causas atraídas debe ajustarse a los principios
de derecho procesal que determinan que un tribunal de alzada no puede
pronunciarse sino sobre cuestiones resueltas por el inferior correspondiente
al mismo fuero. En razón de ello, el fuero de atracción de la quiebra no opera

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 73


cuando la causa se encuentra en segunda o ulterior instancia en una
jurisdicción ajena a la del concurso, siendo necesario que el tribunal de
alzada resuelva el conflicto de intereses planteado y luego de emitir
pronunciamiento y firme el mismo lo remita a aquél que interviene en el
proceso universal (cfr. en igual sentido lo resuelto por este T.S.J. a través de
su Sala Civil y Comercial en autos «Serra, Juan W. ...» con fecha 08-10-1998
y «Alija Astorga...» - A.I. N° 333/98). En el subexamen, no resultaría entonces
un óbice a la atracción la circunstancia de que la sentencia declarativa de la
quiebra no se encuentre firme, pero la existencia de una instancia recursiva
en trámite ante la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Quinta
Nominación obliga a posponer la acumulación derivada de la disposición
normativa analizada, por imperio de principios de orden y economía procesal
que impiden que un tribunal de alzada resuelva la revisión de un resolutorio
dictado por un Tribunal de otro fuero. En igual sentido se ha pronunciado una
vasta jurisprudencia nacional al resolver que «La aplicación del fuero de
atracción -art. 21, ley 24.522 (Adla, LV-D, 4381)- queda postergada cuando
éste sobreviene luego de que la causa a la que debe aplicarse el instituto se
encuentra radicada en segunda instancia, por efecto de haber sido recurrida
la sentencia; de lo contrario, resultaría creado «in factis» un fuero judicial -lo
que sólo procede por ley- pues la alzada del concurso revisaría decisorios de
otro tribunal» (CNFedCivyCom, Sala, 1999/08/03, in re»Gas del Estado Soc.
del Estado c. Cardeco S. A. y otro». L.L 2000-B, 465 - DJ, 2000-2-245), y que
«Si bien el fuero de atracción opera con prescindencia de que la resolución
declarativa de la quiebra se encuentre ejecutoriada, razones de buen orden
procesal aconsejan que, si en algún juicio comprendido por dicho fuero se ha
dictado sentencia de primera instancia que se encuentra apelada, aquél
continúe sustanciándose ante los tribunales de origen y sea remitido al
juzgado en el que tramita la quiebra una vez pronunciada la sentencia
pendiente» (STEntreRios, 1994/05/09 in re «Demichelis, Horacio G. c. Terra,
Víctor A.», L.L.1995-A, 112. - ED, 159-396). La postura asumida resulta, por
lo demás, plenamente coincidente con destacada doctrina que, en el orden
nacional, sostiene que «la jurisprudencia es prácticamente uniforme en
cuanto al diferimiento de operatividad del fuero de atracción respecto de los
juicios seguidos contra el fallido que se hallasen en instancias recursivas en
sus jurisdicciones originarias. Cuando un juicio está en instancia recursiva y
sobreviene entonces la quiebra del demandado, se sostiene que debe
agotarse dicha instancia -ante el tribunal originario-, y sólo después de
dictada la sentencia por este recurso pendiente, remitir la causa al fuero de
atracción concursal» (cfr. Rouillon, Adolfo, «Régimen de Concursos y
Quiebras», Bs. As., Ed. Astrea, pág. 164). Por lo expuesto, corresponde que
la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Quinta Nominación de
esta ciudad prosiga el trámite del juicio singular y resuelva el recurso de
apelación que ha quedado sometido a su decisión en virtud del reenvío
efectuado por este Tribunal Superior de Justicia (cfr. Auto 301 del fecha
29-11-01, fs. 482/488) y oportunamente, si así correspondiera, remita las
actuaciones al tribunal de la quiebra. Por ello, y oído el señor Fiscal General
de la Provincia (Dictamen N° E 691 del 08/11/2002, fs. 784/787), SE
RESUELVE: I. Declarar que debe entender en la presente causa la
Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Quinta Nominación de
esta ciudad a los fines de proseguir el trámite del juicio singular y en su
mérito resolver el recurso de apelación que ha quedado sometido a su
decisión en virtud del reenvío efectuado por este Tribunal Superior de
Justicia (cfr. Auto 301 del fecha 29-11-01, fs. 482/488) y oportunamente,
si así correspondiera, remitir las actuaciones al Juez de la quiebra. II.
Notificar de lo dispuesto en el presente decisorio al Juzgado de Primera
Instancia en lo Civil y Comercial de Trigésimo novena Nominación (Sociedades
y Concursos Nº 7). Protocolícese, hágase saber, dese copia y bajen.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 74


Actividad 2

¿El garante también concursa?

Tiene entre sus manos un nuevo caso. Pero antes de trabajar en él, el Dr.
Alterman le alcanza el fallo “Ramos de Del Río, Piedad - Pequeño Concurso
Preventivo”. Le dice que el análisis de este fallo le va a proveer información
útil para el caso nuevo. Se pone manos a la obra.
Les sugiero aquí un procedimiento para el análisis del fallo que puede serles
de utilidad:
1. Identifique los hechos más trascendetes del caso planteado, en lo que se
refiere a los temas estudiados hasta el momento en la materia.
2. Emita con fundamentos jurídicos una opinión personal sobre la resolución
judicial a la que se arribó en el caso planteado.
3. Ahora, en el mismo caso, emita una opinión fundada que sostenga una
postura contraria a lo resuelto en el citado expediente.

CONCURSOS Y QUIEBRAS. CONCURSO PREVENTIVO DEL GARANTE.


REQUISITOS DE APERTURA
C2ªCCCba., Sent. n° 116 del 20/09/02 en autos «Ramos de Del Río,
Piedad Pequeño Concurso Preventivo»
Vocales: Zinny-Montoto de Spila-Chiapero de Bas.

SENTENCIA NÚMERO: CIENTO DIECISEIS.- En la Ciudad de Córdoba a


los veinte días de Setiembre de dos mil dos, reunidos en Acuerdo Público
los Señores Vocales de la Excma. Cámara Segunda de Apelaciones en lo
Civil y Comercial, para dictar sentencia en los autos: «RAMOS DE DEL RIO
PIEDAD - PEQUEÑO CONCURSO PREVENTIVO» venidos en apelación
del Juzgado de Primera Instancia y Tercera Nominación en lo Civil y
Comercial, en contra de la Sentencia Número Cuatrocientos Dos de fecha
trece de Agosto de Dos Mil Dos, la que en su parte resolutiva, expresamente
establece: «I)Rechazar el concurso preventivo en los términos del art. 68
de la L.C.Q.de la solicitante Sra.Piedad Ramos de del Rió. Protocolícese...
«. Este Tribunal, en presencia de la Actuaria, formula previamente las
siguientes cuestiones a resolver: 1)-¿Es conforme a derecho la sentencia
apelada? 2)-¿Qué pronunciamiento corresponde? Efectuado el Sorteo de
Ley, la emisión de los votos se realizó en el siguiente orden: 1°) Dr. Zinny,
2°) Dra. Montoto de Spila y 3°) Dra. Chiapero de Bas. VOTO DEL DR.
ZINNY. A LA PRIMERA CUESTIÓN EL SR. VOCAL DOCTOR JORGE ZINNY
DIJO: 1.-Contra la sentencia N° 402 dictada con fecha trece de agosto de
2002 por la Sra. Juez de 3a. Nominación (Sociedades y Concursos N° 3),
a fs.37 la actora interpone recurso de apelación, que es concedido a fs.38.-
Radicados los autos ante este Tribunal, la apelante expresa agravios a fs.
41/43.-Dictado el decreto de autos y a estudio, el proveído queda firme y la
causa en estado de resolver. 2.-La sentencia apelada contiene una adecuada
relación de causa, que satisface las exigencias legales, por lo que a ella me
remito. 3.-En concreto, el apelante se agravia porque se ha rechazado su

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 75


petición de apertura de su concurso preventivo, sosteniendo que la a quo
funda su decisión en exigencias no contenidas en la ley.-Pide, en definitiva,
se revoque la resolución apelada y se ordene la apertura de su concurso
preventivo en los términos del art.68 de la Ley 24.522. 4.-Del texto del art.68
L.C.Q. no surge que para la procedencia del concurso solicitado, el monto
de las obligaciones afianzadas por el garante sean determinantes de su
estado de cesación de pagos.-En efecto, la norma dispone que «quienes por
cualquier acto jurídico garantizasen las obligaciones de un concursado......
pueden solicitar su concurso preventivo para que tramite en conjunto con el
de su garantizado», que es precisamente el caso de autos. Si bien es cierto
que la mayoría del pasivo denunciado por la solicitante está constituido por
garantías prestadas a obligaciones contraídas por otra firma, ateniéndonos
al activo denunciado a fs. 21, que asciende a $ 1.216.873, los créditos
garantizados a Lucam S.A. (fs. 25) que ascienden a $ 480.436,23 insumen
el 39,5% de aquel, y constituye el 10,6% del total del pasivo denunciado
(fs.21). Asi las cosas, estimo que corresponde revocar la sentencia apelada
en lo que decide, disponiendo que el Sr. Juez de Primera Instancia, previa
constatación de los demás requisitos legales, declare la apertura del concurso
preventivo solicitado por la actora. A LA PRIMERA CUESTIÓN LA SEÑORA
VOCAL DOCTORA MARTA MONTOTO DE SPILA DIJO: Coincido con el
voto y fundamentos dados por el Sr. Vocal preopinante, dejando emitido mi
voto en idéntico sentido. A LA PRIMERA CUESTIÓN LA SEÑORA VOCAL
DOCTORA SILVANA MARIA CHIAPERO DE BAS, DIJO: Comparto la
solución a la que arriban los Sres. Vocales preopinantes. Aunque forzoso es
reconocer que existe buena doctrina que sostiene que para que los garantes
puedan beneficiarse con el concurso en conjunto con su garantizado
a que habilita el art. 68 L.C.Q., debería ser menester que la situación se
verifique respecto de «una cantidad de obligaciones de suficiente entidad
como para considerarlas incursas en el trámite común de los procedimientos
concursales», tal exigencia no puede compartirse pues no surge del texto
legal, de modo que el intérprete no puede erigir la inconcurrencia de este
requisito, como valladar insalvable para decidir la apertura del concurso
formulada. Del tenor de la norma concursal sólo surgen como presupuestos
para la procedencia del concurso de garantes los siguientes: a) que exista
un garante (fiador o codeudor) de un tercero que se presente en concurso, b)
que la presentación se formule dentro de los treinta días contados desde la
última publicación de edictos en el proceso del garantido y c) que la petición
se formule en el mismo juzgado donde tramita el concurso del garantido y se
ajuste a los requisitos de la ley para la apertura de los concursos. En ningún
momento la norma se refiere a la cantidad ni a la calidad de la obligación o las
obligaciones garantizadas, salvo la utilización del término «obligaciones» en
plural que sólo permite colegir que no podría tratarse sólo de una (cfr. Dasso,
Ariel. Quiebras Concurso Preventivo y Cramdown. Tomo I. Pág. 321. Ed. Ad.
Hoc. Buenos Aires. 1997). Nótese que incluso los autores que propician que
para que opere el supuesto sería menester que se trate «de una cantidad de
obligaciones de suficiente entidad», reconocen que la norma no es clara y
propician una consecuente corrección legislativa, lo que supone admitir que
el texto de la norma, tal está redactado, no admite otra interpretación de lege
lata. Así Pablo Barbieri reflexiona: «En primer término, debe puntualizarse
que la norma es poco clara en cuanto al número de obligaciones que
debe garantizarse para utilizar el precepto en estudio. En efecto, el hacer
referencia a «las» obligaciones del concursado, no significa a priori que
deben avalarse «todas» estas relaciones jurídicas. Entendemos, al respecto,
que dicha situación debe verificarse en una cantidad de obligaciones de
suficiente entidad como para considerarlas incursas en el trámite común
de los procedimientos concursales; sin embargo sería necesaria una mayor

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 76


precisión en la norma, con una consecuente corrección legislativa» (cfr. autor
citado en Nuevo régimen de Concursos y Quiebras Ley 24.522. Comentada
y concordada. Editorial Universidad. Pág. 186). Por lo expuesto, y aunque
las leyes deben ser consideradas armónicamente, tomando en cuenta la
totalidad del ordenamiento jurídico en el que se encuentran insertas para
obtener un resultado adecuado, no es admisible ninguna interpretación que
equivalga a la prescindencia del texto legal, si no media debate y declaración
de inconstitucionalidad, pues la exégesis de la norma debe practicarse sin
violencia de su letra. Y si la letra es clara, el juzgador debe aplicarla sin
más miramientos, pues so pretexto de interpretar las normas en su contexto
global no puede crear requisitos que la ley no impone, lo que está vedado
a quienes ejercen la facultad jurisdiccional. VOTO DEL DR. ZINNY. A
LA SEGUNDA CUESTIÓN EL SR. VOCAL DR. JORGE HORACIO ZINNY
DIJO: En mi opinión, corresponde: 1)-Hacer lugar al recurso de apelación y,
en consecuencia, revocar la sentencia apelada en lo que decide, disponiendo
que el Sr. Juez de Primera Instancia, previa constatación de los demás
requisitos legales, ordene la apertura del concurso preventivo solicitado.-
RAMOS DE DEL RÍO, P.- PEQ. C.P.- A LA SEGUNDA CUESTIÓN LA
SEÑORA VOCAL DOCTORA MARTA MONTOTO DE SPILA DIJO: Coincido
con el voto y fundamentos dados por el Sr. Vocal preopinante, dejando
emitido mi voto en idéntico sentido. A LA SEGUNDA CUESTION LA SRA.
VOCAL DRA.SILVANA MARIA CHIAPERO DE BAS, DIJO: Que adhiere al
voto y conclusiones a las que arriba el Dr. Jorge Horacio Zinny, votando
de igual modo. A mérito del resultado del Acuerdo que antecede, SE
RESUELVE: 1)-Hacer lugar al recurso de apelación y, en consecuencia,
revocar la sentencia apelada en lo que decide, disponiendo que el Sr. Juez
de Primera Instancia, previa constatación de los demás requisitos legales,
ordene la apertura del concurso preventivo solicitado.- RAMOS DE DEL RÍO,
P.- PEQ. C.P. 2)- PROTOCOLICESE Y BAJE.

Actividad 3
Efectos de la apertura del concurso

1. En el concurso preventivo de Lectores Asociados SA dedica a la venta


al por mayor y por menos de libros nuevos y usados, y como actividad
secundaria la impresión de pequeños libros y folletos en una impresora
computarizada importada, única en el país cuyo costo es U$S 75.000.
Indique cuál de estas operaciones requieren un trámite especial y cuáles
pueden ser realizadas por el directorio sin ningún problema:
a. Compra de repuestos para la impresora
b. Venta de libros
c. Venta de una estantería usada en mal estado
d. Venta de la impresora
e. Obtención de un préstamo con prenda sobre la impresora
f. Realizar una liquidación final fijando un precio de $ 5 para todos y
cada uno de los libros.
g. Emisión de debentures
h. Aumento de capital con emisión de nuevas acciones

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 77


i. Compra de libros por $ 5.000
j. Compra de libros importados por U$S 45.000 en ingles referentes a
temas de ingeniería aeroespacial entregando como pago la totalidad
de los libros nuevos que posee la sociedad, para enfocar la actividad
de venta de libros exclusivamente en esa nueva temática.
2. ¿Quién debe autorizar y con qué tramite previo aquellos actos que no
pueden hacer los gerentes por si mismos?
3. Si no obstante ello se realiza un acto prohibido ¿Qué medida puede
requerir el síndico contra la sociedad?
4. En el mismo caso anterior, es decir realizado el acto, ¿en qué situación
queda el tercero contratante con la sociedad?
5. El presidente del directorio lo consulta sobre la posibilidad de abrir una
nueva cuenta corriente mientras dure el concurso, ¿es posible?

Actividad 4

Fuero de atracción y continuación de juicios

1. En el concurso preventivo de la Sra. Maria Lust que tramita en Santa


Rosa, se informa la existencia de los siguientes procesos:
a. indique en cada caso si los mismos son atraídos o no, por el juicio
universal.
b. Asimismo indique en el caso que no se hubieran iniciado, si
puede incoarse la demanda o no y en su caso ante quien y si
tiene alguna particularidad ese juicio.
¿Se atrae? ¿Se puede iniciar ahora? ¿Ante quién?
I. Juicio de daños y perjuicios (ordinario) seguido contra María
Lust que tramita en General Pico
II. Juicio Laboral por despido seguido contra María Lust que
tramita en Bahía Blanca
III. Juicio ejecutivo (pagaré impago) seguido contra María Lust
que tramita en Santa Rosa
IV. Juicio por apremio (impuestos impagos) seguido contra María
Lust que tramita en el Juzgado Federal de Santa Rosa
V. Juicio de expropiación iniciado por la Provincia de La Pampa
contra Maria Lust
VI. Juicio por cobro de pesos (alquileres) iniciado por Maria Lust
contra SuCar SA
VII. Juicio por divorcio vincular presentado conjuntamente por
Maria Lust y ex esposo
VIII. Ejecución Hipotecaria iniciada por el Banco Pampa contra
María Lust.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 78


2. Indique si tratándose de quiebra se modifica alguna de las respues-
tas anteriores
3. En los juicios no atraídos y continuados ¿qué participación le cabe
al síndico?
4. En el caso de quiebra y tratándose de la ejecución hipotecaria (punto
8) como tramita la petición de subasta del bien.
5. ¿Hasta cuándo pueden iniciarse nuevas ejecuciones prendarias
contra la Sra. Lust en su proceso concursal?

Actividad 5
Causa en la Verificación.

PARTE I: LEGISLACIÓN APLICABLE: Arts. 32 a 38 LCyQ.


En el concurso preventivo de Marcelo Martínez se presentan los siguientes
acreedores, indique en cada caso ¿Cuál debería ser el consejo del síndico y
cuál la graduación que efectúe el juez en la sentencia?
1. Un acreedor insinúa 5 facturas por $ 3.000. El deudor impugna alegando
que la mercadería indicada estaba en mal estado. Las facturas están
registradas en libros de deudor y del acreedor y en las DDJJ impositivas
de ambos.
2. Un acreedor insinúa 5 pagaré por $ 1.000 cada uno. Acompaña copia de
una sentencia monitoria y de la resolución que la mantiene.
3. Un acreedor insinúa 1 pagaré por $ 10.000. Acompaña un contrato de
mutuo (préstamo) con firma certificada y recibo del concursado donde
recibe la suma en dólares indicando la numeración de los mismos
4. Una institución bancaria insinúa un crédito hipotecario por $ 10.000.
Acompaña un contrato de mutuo debidamente inscripto en el Registro
de la Propiedad Inmueble e indica que la suma de depositó en la cuenta
corriente del concursado
5. El propietario de un taller mecánico insinúa 1 cheque por $ 1.000 firmado
por el concursado a favor de Juan Pérez y endosado por éste a su favor,
acompaña factura de cuatro meses de antigüedad donde consta que
efectuó una reparación al auto de Juan Pérez.
6. Un acreedor con sentencia laboral insinúa un crédito por 75.000 $
con planilla aprobada a la fecha de la sentencia de quiebra. El deudor
impugna alegando que nunca despidió al trabajador ni hizo las horas
extras que dice la sentencia.
7. La Dirección General de Rentas insinúa un crédito por impuestos a los
ingresos brutos por $ 6.000 acompañando una boleta de deuda.
8. La AFIP insinúa un crédito por impuestos en función de una determinación
administrativa de oficio por $ 4.000 y saldo DDJJ impagas por $ 6.000
9. 9. La Dirección General de Rentas insinúa un crédito por impuestos a
los vehículos por $ 2.000. El concursado impugna alegando que el auto
fue vendido, acompañando boleto con firma certificada, copia del F08 y
denuncia de venta al Registro de la Propiedad Automotor

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 79


10. Una institución bancaria insinúa un crédito por $ 7.200. Acompaña último
resumen de cuenta bancario. El concursado impugna alegando que son
gastos e intereses excesivos.

PARTE II: LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 32 a 38 y 239 a 250.


Ante las peticiones verificatorias que se indican en cada caso, indique causa
y privilegio y en este último caso, norma en que se regula o si correspondería
rechazar la petición verificatoria

1. La AFIP. D.G.I. solicitó verificar por los siguientes conceptos.


CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Capital impuesto a las ganancias 36.586,78
Intereses moratorios 13.331,60
Intereses punitorios 6.350,10
Aportes Jubilatorios 3.215,00
Multa 1.500,00
Arancel 50,00

2. La Dirección General de Rentas de La Pampa solicitó verificar por los


siguientes conceptos.
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Capital Impuesto Ingresos Brutos 20.000
Intereses I. Brutos 12.500
Capital Inmobiliario 6.210
Intereses Inmóvil. 2.500
Multa 2.800
Arancel 50

3. El Banco Nación solicitó verificar el siguiente crédito HIPOTECARIO que se


encontraba siendo ejecutado
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Capital préstamo 120.000
Intereses año anterior al concurso 12.000
Intereses segundo año anterior al concurso 12.000
Intereses tercer año anterior al concurso 12.000
Honorarios abogado en la ejecución 20.800
Rentas y Caja Forense pagado en la ejecución 2.300
Arancel 50

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 80


4. El Sr. Ignacio López solicitó verificar el siguiente crédito con causa en
una sentencia en un juicio laboral con sentencia firme (primera y segunda
instancia)
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Indemnizaciones 20.000
Sueldos adeudados 6 meses antes
Despido 2.700
Sueldos adeudados por el 7 y 8 mes antes despido 1.100
Intereses un año después despido 2.300
Intereses segundo año después despido 2.300
Intereses tercer año después despido 2.300
Arancel 50

5. La Sra. Ana Gómez solicitó verificar el siguiente crédito con causa en


un cheque librado por la concursada con sentencia firme dictada en juicio
ejecutivo.
Monto Cheque 7.500
Intereses 1.300
Arancel 50

6. El Pedro Pérez solicitó verificar el siguiente crédito con causa en un pagaré


por venta de mercadería, acompaña facturas y remitos de tal mercadería.
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Monto Pagaré igual facturas 8.900
Intereses a fecha concurso 1.300
Intereses posteriores hasta
Verificación 400
Arancel 50

7. El Abogado Ariel Ramírez Pérez solicitó verificar el siguiente crédito con


causa en dos cheques recibidos de Pedro Martínez, quien a su vez los recibió
del concursado. Acompaña facturas de servicios prestados al Sr. Martínez.
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Monto cheques igual facturas 2.700
Intereses a fecha de la sentencia de apertura del concurso 1.000
Arancel 50

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 81


8. El Contador Agustín Arias solicitó verificar el siguiente crédito con causa
en la regulación de honorarios como perito que le hicieran en la sentencia
dictada en el juicio seguido por Ignacio López (ver punto 4).
CONCEPTO IMPORTE CAUSA PRIVILEGIO Norma LCQ
Monto Pagaré igual facturas 2.100
Intereses 300
Arancel 50

Actividad 6

Parte a – Caso Germaiz S.A. s/Concurso Preventivo s/Incidente Art.


250
Señala Dromi que el servicio público es “…La prestación esencial que
cubre necesidades públicas o de interés comunitario, que explicita las
funciones-fines del Estado, de ejecución per se o por tercero, mediando
concesión, licencia, permiso, autorización o habilitación, pero siempre
bajo fiscalización estatal. Es decir, puede tratarse de la provisión de agua,
luz, gas, teléfono, como la prestación de servicios de educación, salud,
transporte”, (Dromi, Roberto, Derecho administrativo, Ciudad Argenti-
na-Hispania Libros, Bs As, 1997, p. 789).
Caso Germaiz
• Atento a esta definición y a lo prescripto por el art. 20 LCQ, ¿podría
Ud. afirmar que lo resuelto por la Cámara en el caso planteado supra
es de justicia?
• Justifique su respuesta.

Parte b – Caso Luí, Saúl E. c/G. F. Motor Sport SRL s/Escrituración


Caso Luí, Saúl E.
Lea atentamente el caso propuesto y responda:
• ¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?
• ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 82


Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Junín
Junín, 25 de Junio de 2013

El Dr. Guardiola dijo.


1) En la sentencia dictada a fs. 513/522 se rechazaron tanto la demanda
que por escrituración entabló Saúl Ernesto Lui contra GF Motor Sport
SRL como la excepción de falta de legitimación -al servir el boleto de
compraventa glosado a fs. 14/16 de título para exigir la escrituración- y la
reconvención que interpusiera éste por resolución contractual y daños y
perjuicios. Se impusieron las costas en el orden causado practicándose
una regulación de honorarios profesionales única sin distinguir las
acciones a las que correspondieron las tareas pero computando sus
respectivas bases regulatorias.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 83


Para así resolver la Sra. Jueza Dra. Morando entendió que habiendo
transcurrido con exceso el plazo de dos años previsto por el art. 56
LCQ desde la presentación en concurso preventivo del actor comprador
(03-10-02), la acción de resolución contractual y daños por las que se
reconvino está prescripta. Consideró que no obsta a la aplicación de
dicho precepto las circunstancias de que se trate de un acreedor no
concurrente por omisión de su denuncia toda vez que los edictos dan
la publicidad suficiente a publicación y que en el concurso no exista
acuerdo homologado, por cuanto nunca se allegaron conformidades a
una propuesta en tanto el deudor Lui fue celebrando acuerdos individuales
con cada uno de los acreedores y allegando las cartas de pago.
Señala también que Lui nunca ofreció cumplir su obligación de dar
(solicitar autorización en el concurso para pagar el saldo de precio -u$s
132.000 que debían abonarse en cinco cuotas en plazos que iban desde
el 15/10/2002 hasta el 15/4/2004- y constituir hipoteca).
“Sin perjuicio de ello solicitó la escrituración del bien en la ‘convicción’
que su obligación de pagar se encontraba ‘saneada’ por el efecto del art.
56 LCQ”. En relación a esto expresa “que la escrituración solicitada por
Lui, resultaría de cumplimiento imposible, por dos razones:1) por cuanto
el propio Lui no ha cumplido con su obligación de pagar las cuotas
estipuladas en el contrato y 2) por cuanto el inmueble ya no se encuentra
en cabeza del demandado” al haber sido enajenado por subasta pública
decretada en una ejecución seguida ante la justicia comercial nacional
por Sergio L. Polze contra GF Motor Sport. SRL.
Apelaron el fallo ambas partes y el actor los honorarios regulados por
altos (fs. 536 y 548).
En su expresión de agravios de fs. 559/571 el apoderado de la demandada
Dr. Fernández señala la contradicción en que supuestamente incurre la
sentenciante en haber rechazado la excepción de falta de legitimación
cuando luego enarbola los fundamentos con que fuera opuesta: que el
ejercicio de la acción de escrituración resultó de cumplimiento imposible,
por la subasta del bien a raíz del incumplimiento de la obligación a cargo
del actor y que no puede pedir la escrituración quien no pagó las cuotas
establecidas en el contrato.
Esos mismos fundamentos y lo previsto por la cláusula 7ma. del boleto
hacen procedente, según sostiene, la resolución y la indemnización
de los daños reclamados consistentes en la ejecución del inmueble,
aprovechándose hasta la subasta del mismo. Confirma tal conclusión y
la mala fe del actor lo aseverado por la juzgadora en el sentido de que “el
deudor concursado -Lui- jamás denunció el contrato objeto de la acción
en tratamiento en la presente, no sugirió la posible incorporación del bien
a su patrimonio ni solicitó autorización para cumplir con las prestaciones
pendientes (art. 16 LCQ)”. Critica que se haya considerado prescripto
su reclamo, ya que el plazo bienal no se corresponde con el caso de
autos, entre otras razones por el carácter continuado de los daños e
incumplimiento del actor. Cuestiona por último la imposición de costas,
las que solicita sean íntegramente a cargo del actor vencido.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 84


Por su parte, el Dr. Quintanal en representación del actor a fs. 573/582
luego de destacar que la falta de denuncia de la existencia del boleto
en el concurso no ha causado ningún perjuicio ya que el demandado
vendedor tuvo suficiente conocimiento del mismo conforme actos
que detalla y que omitió sin invocar justificativo alguno presentarse a
verificar; aduciendo que su representado no ha provocado ni realizado
acto alguno en perjuicio de los acreedores ya que todos los que
concurrieron percibieron el total de sus acreencias, apunta que luego
de 7 años sin intentar la verificación tardía de su crédito intenta ejercer
derechos respecto del boleto cuando los mismos en su totalidad se
hayan prescriptos (art. 56 LCQ) En función de ello es que la condena de
escrituración es procedente sin que además la mentada imposibilidad
sea tal ya que hubo una anotación de litis ordenada a fs. 88 de este
proceso respecto del inmueble luego subastado sobre cuyos efectos
omitió pronunciarse. Se agravia igualmente por la imposición de costas
ya que todos los derechos derivados del contrato a favor del demandado
reconviniente están prescriptos; planteo exitoso por el que además no se
impusieron ni regularon honorarios, lo mismo que por la excepción de
falta de acción en que la contraria fue vencida.
Ejercieron recíprocamente su derecho de responde. La parte demandada
resiste la impugnación esgrimiendo como fundamentos que merecen
rescatarse que la contraria se intenta desligar de su responsabilidad
de no recabar la conformidad de la sindicatura y la autorización judicial
para efectuar los pagos omitidos, que la anotación de litis fue tres años
posterior al embargo que derivó en la subasta y que las infundadas
articulaciones de Lui en la causa comercial incrementaron absurdamente
la liquidación ejecutoria (fs. 588/597). A su turno, el Dr. Quintanal luego
de reclamar la deserción por insuficiencia recursiva pone de resalto
que el vencimiento de las cuotas ocurrió ya habiéndose presentado en
concurso por lo que no correspondía afrontar las mismas sino atender a
los acreedores verificados. Insiste en que todos ellos han percibido sus
acreencias, que cualquier reclamo de la contraria (entre ellos el cobro
de la deuda via concursal o contractual) se encuentra alcanzado por la
prescripción del art. 56 LCQ y que el ejecutante comprador del inmueble
Polze carece de buena como adquirente por lo que la imposibilidad de
escriturar no es tal. Respecto de la excepción de falta de acción expresa
que no se entiende el fundamento cuando la legitimación de las partes
emana directamente del boleto en que intervinieron los socios gerentes
de la firma como vendedora y Lui como adquirente (fs. 598/606).
Firme el llamado de autos para sentencia de fs. 607 se está en condiciones
de resolver (art. 263 del C.P.C.C.).

2) En esa tarea liminarmente he de decir que más allá del acierto o error
en los fundamentos del ataque por parte de la demandada reconviniente
al pronunciamiento no advierto deficiencias técnicas que sean óbice para
su revisión, en tanto satisfacen adecuadamente el recaudo formal de una
crítica concreta y razonada, por lo que la deserción pretendida no puede
prosperar (art. 260 C.P.C.C.).

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 85


Dicho esto, advierto que conforme ha decidido nuestro más Alto
Tribunal, los jueces no están obligados a analizar todas y cada una de
las argumentaciones de las partes, ni tampoco cada medida de prueba;
sino solamente aquellas que sean conducentes y posean relevancia para
decidir el caso, según la forma en que ha quedado trabada la relación
procesal (CSJN Fallos: 144:611; 258:304, 262:222, 265:301, 272:225,
274:113, 276:132, 280:3201, 303:2088, 304:819, 305:537, 307:1121, entre
otros). Con este criterio, trataré de explicar lo más claramente posible las
razones por las que entiendo que el fallo no ha hecho una derivación
correcta del derecho aplicable a la circunstancias del caso.
Evidentes son las contradicciones en que incurre ya que si conforme
el art. 56 LCQ están prescriptas las acciones emergentes del boleto
de compraventa de resolución y daños y perjuicios también lo estaría
la correspondiente al cobro del saldo impago -tal como lo invocó el
comprador al reclamar la escrituración- y en este sentido no existiría
incumplimiento actual alguno de su parte como obstáculo a su pretensión
de perfeccionar formalmente el título para la transmisión de dominio
(arts. 1185,1187, 1184 inc. 1, 2602 y 2505 Cód. Civ.il). Resulta también
incompatible invocar como fundamento de ese rechazo a la par de esa
falta de pago (estimada como jurídicamente subsistente) el hecho de
que la transmisión del dominio de la cosa es imposible por haber sido
subastada, dado que si fuera éste el caso, la obligación se transformaría
directamente (art. 889 C. Civil) o en la etapa de ejecución (arts. 511 y 513
C.P.C.C.) en los daños y perjuicios sustitutivos (el valor del inmueble).
Ninguna incongruencia en cambio existe en haber desestimado la
excepción de falta de acción como achaca la demandada, toda vez que
la pretensión de llevar a cabo el negocio de cumplimiento o de segundo
grado no se ve impedida por la circunstancia de que actualmente no sea
el emplazado titular dominial de la cosa comprometida (arts. 505, 574,
576, 1409, y conc. del C. Civil) sin perjuicio de que termine resolviéndose,
como he expresado en la obligación de pagar los daños correspondientes
(arts. 579, 1412 y conc. Cód. Civ.il; Kiper Juicio de escrituración n° 41
pág. 285 y ss, Llambías La obligación de escriturar ED 2-1065, Rezzónico
Estudio de los contratos To. I pág. 402, Mosset Iturraspe-Novellino La
obligación de escriturar Ed. La Rocca pág. 104/5). Repárese que incluso
el art. 146 LCQ solo exige que sea el concurso el que se encuentre en
condiciones de cumplir el contrato definitivo. Recordemos que la aptitud
se caracteriza como legitimación para obrar, es decir la que determina la
coincidencia entre las partes que efectivamente actúa en el proceso y las
que la ley habilita especialmente respecto de la materia sobre la que versa
el proceso (activa o pasiva). La pretensión debe ser deducida por y frente
aquél que la ley habilita especialmente como parte legítima. La pauta está
dada por la titularidad activa o pasiva de la relación jurídica sustancial
controvertida en el proceso. La ausencia de ella torna admisible la defensa
de falta de acción (sine actione agit), que debe ser analizada al momento
de la sentencia, con carácter previo a los requisitos de fundabilidad.
Revistiendo ambas partes procesales la calidad de contratantes por el
boleto de compraventa su legitimación sustancial de la que derivan las
acciones entabladas deviene incontrastable, independientemente del
cumplimiento de los recaudos que hacen a la vigencia e idoneidad de
aquellas.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 86


3) A mi modo de ver la solución de este entuerto exige algunas precisiones:
a. La apertura del concurso provoca entre sus efectos la de ciertos
contratos que no quedan resueltos ni continúan después de ella
sino que quedan “suspendidos” a las resultas de lo que se decida
a su respecto, a la espera de que se decida su asunción o no por el
concurso. En esa categoría se ubican los contratos con prestaciones
recíprocas pendientes, esto es, en los que tanto el contratante in
bonis como el concursado se adeudan recíprocamente, en forma
total o parcial, sus respectivas prestaciones. Se trata de contratos
en curso de ejecución (que alguna de las partes haya iniciado su
ejecución v. Alfredo J. Castañon Concurso preventivo: contratos en
curso de ejecución con prestaciones recíprocas pendientes LL 1988-
B-884), en los que el estado concursal de uno de los contratantes
sobreviene en un determinado momento del cumplimiento de las
obligaciones pactadas y en los que la prestación a cargo de una de las
partes no ha sido íntegramente cumplida (situación esta subsumida
en la previsión de los incs. 1 y 2 del art. 143 LCQ aplicables tanto
al concurso como a la quiebra CC0001 LZ 66157 RSI-591-8 I 30-9-
2008, Celulosa Campana S.A s/s/ Concurso s/Incd. Restitución de
bienes promovido por Citibank JUBA B2551281; Horacio Lamas en
Instituciones de Derecho concursal Ad-Hoc pág. 229).
b. La escrituración sin dejar de ser una obligación común a las partes
(Primeras Jornadas Sanjuaninas de Derecho Civil 1982; Mosset
Iturraspe-Novellino ob. cit. pág. 79) gravita especialmente sobre
el vendedor al conformar el título suficiente para que la entrega
del inmueble comprometida sea transmisiva del dominio y reporte
el beneficio económico perseguido por la otra parte al contratar,
de contenido superior al de la mera posesión (art. 2355 C. Civil).
Siendo ello así y existiendo un saldo de precio pagadero en cuotas
no vencidas a la apertura del concurso, evidente es que estamos
ante un negocio en curso de ejecución con prestaciones recíprocas
pendientes.
c. La doctrina y jurisprudencia civilista y concursal son contestes en
que los efectos del concurso o quiebra en relación a los boletos
de compraventa están regulados en el art. 146 LCQ. Pero éste al
igual que el art. 1185 bis Cód. Civ.il que le dio origen se ocupa
de la situación específica del adquirente in bonis. Y esta cuestión
por las implicancias sociales en juego es la que ha concitado casi
exclusivamente los análisis.
d. Sin perjuicio de que para parte de la doctrina el art. 20 LCQ solo
comprende contratos de ejecución continuada o de duración (Javier
Antonio Lorente y Ernesto Eduardo Martorell “Tratado de concursos
y quiebras To. II B Depalma pág. 38 y nota 80; jurisp. cit. por
Guillermo Mario Pesaresi Ley de concursos y quiebras anotada con
jurisprudencia pág. 117) y algún fallo ha entendido que dicha norma
solo alcanzaría a los contratos normales o corrientes de la empresa o
actividad del concursado (Cód. Civ. y Com BBlanca 6/6/1978 Rep.LL
1980- 2015 n° 48) -con lo cual quedaría excluido de plano el boleto
de compraventa que nos ocupa-, en tanto otra corriente interpretativa
opuesta sólo lo considera aplicable a los de ejecución diferida (

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 87


Héctor García Cuerva “Efectos de la apertura del concurso...” ED
1978-A-798; Cám. Nac. Com., Sala A LL 1996-C-769 Sala E LL 1993-
A-542); coincido con quienes dicen que “no se debiera leer en la ley
más de lo que la norma dice. El art. 20 (antes art. 21 de la Ley Nº
19551) no efectúa discrimen alguno sobre la modalidad contractual
(de ejecución continuada o diferida), más bien coloca el énfasis en
destacar que la relación contractual debe estar en curso de ejecución
pero además existir prestaciones pendientes de cumplimiento para
ambas partes, más allá de que sea una prestación única diferida en
el tiempo o de tracto sucesivo” (Miguel A. Raspall- Rubén Médici “
Verificación de créditos” Ed. Juris To. 1p. 398) Es que “con arreglo
a los arts. 15,16 y 20 LCQ para que los contratos celebrados por el
deudor antes de la apertura del concurso preventivo puedan continuar
deben concurrir dos extremos: I) que se trate de contratos en curso
de ejecución y II) que existan prestaciones recíprocas fluyentes o de
tracto sucesivo. Por el contrario, aún cuando se trate de contratos en
curso de ejecución, si existen prestaciones recíprocas pendientes,
nace la facultad del deudor de peticionar la continuación en los
términos del art. 20 1° parr. LCQ...En una palabra, el art. 20 LCQ
aprehende a los contratos cuando las prestaciones del concursado
y del tercero contratante no se encuentran ejecutadas porque no
llegó el momento para ello” (Francisco Junyent Bas- Carlos Molina
Sandoval “Ley de Concursos y quiebras Comentada” Abeledo Perrot
To. I pág. 165).
Con este entendimiento han emplazado en dicho precepto los
boletos de compraventa del comprador concursado con obligaciones
pendientes, entre otros los fallos del Superior Tribunal de Justicia de
la Provincia de Río Negro “Gallucci, Claudio Guillermo” 24/04/2007
La Ley Online AR/JUR/1230/2007 y de la Cám. Nac. Com., Sala A
4/9/1998 “Sanatorio Modelo Islas Malvinas s/Concurso s/Incidente
de resolución contractual” ED 181-389, que traigo a colación
específicamente por cuanto el primero reconoció que el acreedor in
bonis está eximido de verificar en los términos del art. 32 LCQ y el
segundo al señalar que si la concursada no requirió oportunamente
la pertinente autorización judicial para continuar con la ejecución del
mismo, la actitud de la contraria de resolver el acuerdo se ajusta a las
disposiciones del art. 20LCQ, aspectos sobre los que luego volveré.
e. Siendo que el concursado mantiene en principio la administración
de sus negocios con la vigilancia de la sindicatura, la ley en la
norma que nos ocupa le delega la elección de la continuación y el
cumplimiento de las cláusulas contractuales pendientes (Jorge D.
Grispo “Concursos y quiebras” Ad-Hoc pág. 177/178). Le confiere
así una facultad exorbitante del derecho común que se justifica en la
situación de insolvencia para optar por ello o no según la conveniencia
empresaria. Sólo él tiene la prerrogativa de recabar la autorización
judicial para la continuación (Junyent Bas - Molina Sandoval ob. cit.
pág. 165/6).

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 88


Más allá de las críticas que formulan algunos a la diferencia de
tratamiento de la legitimación en cuanto veda tal posibilidad al tercero
in bonis, con el régimen de la quiebra (Pablo C. Barbieri “Concursos
y quiebras” Ed. Universidad pág. 98) y particularmente con el
régimen del boleto del vendedor concursado (art. 146), la aprecio
justificada en el supuesto del comprador ya que siendo el mismo el
que tiene que afrontar las erogaciones pendientes en el marco de
una recomposición patrimonial que no obstaculice una propuesta de
acuerdo concursal, es a su intención de proseguir con el mismo o
resolverlo recuperando lo entregado a la que debe atenderse.
Por otra parte tampoco se debe olvidar que el concursado no puede
seguir con el contrato por su sola decisión (Barbieri ídem), sino que
será el juez del proceso quien resuelva ponderando la conveniencia
de tal solicitud para las actividades del concursado y la protección
de los intereses de los acreedores. Sin duda y conforme también
predica el art. 16 para los actos sujetos a autorización, entre los que
se encuentran los relacionados con bienes registrables, que éstos
son la garantía más cierta para el cobro de las acreencias, lo que
en el plano de hipótesis y según las circunstancias del negocio
generará “una incipiente tranquilidad a sus acreedores, pues está
latente la esperanza de que si las cosas salen mal y su deudor
termina quebrando, “algo” se podrá recuperar” (Grispo ídem pág.
148) y amerita el tratamiento negocial diferenciado incluso para las
prestaciones adeudadas a la fecha de presentación en concurso
(situación que no se verifica en el presente).
f. Ante la falta de decisión del deudor concursado de ejercer la opción
continuativa, el tercero contratante in bonis tiene la posibilidad de
resolver el vínculo obligacional. Si resuelve, verificará crédito por
aquellas prestaciones anteriores a la presentación, sometiéndose al
proceso normal necesario y típico del art. 32LC (Raspall -Medici ob.
cit. p. 400) pero “si ninguna de las partes se pronuncia acerca de la
ruptura del mismo el contrato sigue vigente, sólo que suspendido”
(Junyent Bas- Molina Sandoval ídem pág. 168; Antonio Tonón Derecho
concursal Depalma To. I pág. 220).
g. En este estadio latente del boleto de compraventa transitó el concurso
preventivo del Sr. Lui, al haber omitido el mismo hasta su denuncia y
por la inercia de la parte vendedora pese al anoticiamiento formal de
su apertura por la publicación edictal y el conocimiento extrajudicial
que tuviera.
Concluido aquel de un modo anómalo sin acuerdo preventivo
homologado sino por la carta de pago total de la acreencias, persigue
por esta vía en primer lugar obtener el cumplimiento específico de la
operación, logrando además el recupero del inmueble del que se
vio privado por la ejecución de un tercero contra su cocontratante,
y llegado el caso es de suponer su resarcimiento sustitutivo. A tales
fines implícitamente postula se tenga por extinta la prestación a su
cargo por efecto de la prescripción concursal del art. 56 LCQ.
Por dos razones considero que la misma no opera en el sublite.
En primer lugar porque la prescripción bienal resulta abarcativa de

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 89


cualquier crédito o privilegio respecto del cual pesa la carga verificatoria
(Oscar A. Galindez “Verificación de créditos” Astrea p. 340) y ya que
el cocontratante in bonis de un contrato con prestaciones recíprocas
pendientes no está sujeto a la carga verificatoria, ni tampoco
queda sometido a la propuesta de acuerdo (Ciminelli, Efectos del
concurso preventivo, Ad-Hoc, pág. 126), por lo expresado en el punto
anterior, el vendedor no tenía que hacerla oportuna o tardíamente
para la conservación de sus derechos. En segundo lugar, porque
la abreviación del plazo ordinario de prescripción de las acciones
respectivas que dispone dicho precepto impone una interpretación
restrictiva (por ello según criterio mayoritario no se la hecho extensiva
a la quiebra) acorde a su ubicación metodológica (Sección III
Efectos del acuerdo homologado) y finalidad que la inspira que es la
cristalización del pasivo del concursado, favoreciendo la negociación
con los acreedores y la aplicación de los efectos del acuerdo
homologado para no obstaculizar la posibilidad de recuperación en
estos procesos de carácter universal. Desvirtúa ese lógico propósito
su aplicación para incrementar el activo obteniendo gratuitamente una
ventaja sin la contraprestación a la que está sujeto por el sinalagma
contractual, desbaratando derechos de un boleto que no hizo valer,
en desmedro de un solo acreedor cuando a los demás se les pagó
íntegramente sus créditos (lo que lo asimila económicamente al
desistimiento) y no duda en enarbolar en franco olvido del principio
“pars conditio creditorum”.

4) Así las cosas habiendo expirado los efectos suspensivos del concurso
y exteriorizada categóricamente su voluntad de sustraerse de las
obligaciones pendientes y en mora que no intenta purgar, nada impide el
ejercicio de la potestad resolutoria del vendedor esgrimida judicialmente
en tiempo hábil, la que debe ser admitida (arts. 1204, 4023 CC Ramella
“La resolución por incumplimiento” pág. 171; Lavalle Cobo en Cód.
Civ. de Belluscio-Zannoni To. 5 pág. 988). No es obstáculo para ello la
imposibilidad actual de cumplir la transmisión de dominio por la subasta
del inmueble ya que la misma fue sobreviniente a que se hiciera valer el
pacto comisorio previsto en la cláusula séptima del boleto glosado a fs.
14/15 (ver fechas de la reconvención y de la efectivización de la subasta
en el proceso ejecutivo).
No procede en cambio su reclamo de los daños y perjuicios que invoca
en el punto VI de su contestación- reconvención (fs. 170 y ss). Además de
consistir los mismos en el resultado de la ejecución judicial por una deuda
propia, sin relación causal adecuada con un contrato suspendido durante
el concurso, existe una cláusula penal compensatoria (“perdiendo el
comprador las sumas entregadas”) -art. 652, 655 y conc. Cód. Civ.il; José
María Gastaldi “ Pacto comisorio” pág. 467 y ss- a la que corresponde
atenerse.
En virtud de ello y la enajenación forzada operada (la posesión del
inmueble además se hubiera perdido estando en poder de quien la
entregó v arts. 789, 2435 Cód. Civ.il, Juan L Miquel “Resolución de los
contratos por incumplimiento” pág. 229) no existen efectos reintegrativos
o restitutorios a considerar.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 90


5) En lo que hace a las costas de ambas instancias, atendiendo a
las particularidades y complejidad jurídica del asunto, entiendo que
independientemente de los resultados de las acciones entabladas
deben ser distribuidas en su totalidad en el orden causado (arts. 274,68
C.P.C.C.).
Así Lo Voto El Señor Juez Dr. Castro Durán, aduciendo análogas razones
dio su voto en igual sentido.- A La Segunda Cuestión, el Sr. Juez Dr.
Guardiola dijo:
Atento el resultado arribado al tratar la cuestión anterior, preceptos
legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso - art. 168 de la
Constitución Provincial y 272 del C.P.C.C.-, Corresponde:
I. REVOCAR la sentencia apelada, rechazando la acción por escrituración
y haciendo lugar a la reconvención por resolución contractual del boleto
de compraventa de fs. 14/15, sin efectos restitutorios ni daños y perjuicios
adicionales a la cláusula penal.
Costas de ambas instancias en el orden causado (arts. 68 y 274 del
C.P.C.C.).
II- Atento los recursos de apelación deducidos a fs. 535, 536 y 548 y
la nueva situación procesal del juicio -art. 274 del C.P.C.C., se fijan los
honorarios de primera instancia como sigue: al Dr. Juan José Fernández
en la suma de $180.000 (pesos ciento ochenta mil), a la Dra. Valeria
Montaldo Maiocchi en la suma de $60.000 (pesos sesenta mil), al Dr.
Federico Blas Quintanal en la suma de $110.000 (pesos ciento diez mil) y
al Dr. Juan Manuel Bava Bussalino en la suma $50.000 (pesos cincuenta
mil), todo con más el 10% que preceptúa el art.12 inc.a) de la Ley Nº
6716. (arts.16, 21, 27, 28, 46 y ccs. del Dec. Ley Nº 8904).- III-FIJAR
los honorarios de los profesionales intervinientes en esta Alzada de la
siguiente manera: al Dr. Juan José Fernández en la suma de $54.000
(pesos cincuenta y cuatro mil) y a la Dra. Valeria Montaldo Maiocchi en la
suma de $18.000 (pesos dieciocho mil) y al Dr. Federico Blas Quintanal
en la suma de $48.000 (cuarenta y ocho mil), todo con más el 10% que
preceptúa el art.12 inc. a) de la Ley Nº 6716. (art.31 Ley Nº 8.904).- IV-En
cuanto al pedido de la aplicación de la Ley Nº 24.432, art.1º respecto de
los honorarios de autos, solicitado por el Doctor Federico Blas Quintanal
en la apelación de fs. 548, la misma no puede prosperar, toda vez que los
honorarios regulados no superan los topes establecidos por el art.505
del Cód. Civil. Asimismo robustece lo dicho ya que las costas fueron
impuestas en el orden causado.- Así Lo Voto.
El Dr. Castro Durán, aduciendo análogas razones dio su voto en igual
sentido.
Por los fundamentos consignados en el acuerdo que antecede, preceptos
legales citados y en cuanto ha sido materia de recurso - arts. 168 de la
Constitución Provincial y 272 del C.P.C.C.-, Re resuelve:
I. Revocar la sentencia apelada, rechazando la acción por escrituración y
haciendo lugar a la reconvención por resolución contractual del boleto de
compraventa de fs. 14/15, sin efectos restitutorios ni daños y perjuicios
adicionales a la cláusula penal.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 91


Costas de ambas instancias en el orden causado (arts. 68 y 274 del
C.P.C.C.).
II-Atento los recursos de apelación deducidos a fs. 535, 536 y 548 y la
nueva situación procesal del juicio -art. 274 del C.P.C.C., se fijan los
honorarios de primera instancia.
III-FIJAR los honorarios de los profesionales intervinientes en esta Alzada.
IV- En cuanto al pedido de la aplicación de la Ley Nº 24.432, art.1º
respecto de los honorarios de autos, solicitado por el Doctor F. B. Q. en
la apelación de fs. 548, la misma no puede prosperar, toda vez que los
honorarios regulados no superan los topes establecidos por el art. 505
del Cód. Civil. Asimismo robustece lo dicho ya que las costas fueron
impuestas en el orden causado.
Regístrese, notifíquese y oportunamente remítanse los autos al Juzgado
de Origen.
Juan J. Guardiola - Ricardo M. Castro Duran

Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala D


Buenos Aires, 2 de Agosto de 2016.-
Germaiz S.A. s/Concurso Preventivo s/Incidente Art. 250.

1. Energy Consulting Services S.A. apeló subsidiariamente el decreto de


apertura del concurso preventivo de Germaíz S.A., por medio del cual la
Jueza a quo ordenó -entre otros aspectos- mantener vigente la prestación
del servicio de gas natural a favor de la concursada en los términos del
art. 20 de la Ley Nº 24.522 (v. fs. 104/105).

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 92


Su recurso, concedido en fs. 154 y fundado en los términos del art. 248
del Cpr. (fs. 124/128), fue contestado en fs. 143/146 y 147/149 por la
concursada y la sindicatura, respectivamente.
En prieta síntesis, la recurrente se agravia porque considera que:
(i) su parte no es prestadora de un servicio público, sino una simple
comercializadora de gas natural en los términos del art. 14 de la Ley Nº
24.076 y, (ii) el art. 20 de la LCQ fue aplicado de manera errónea por la
magistrada a quo, quien -además soslayó que sus disposiciones deben
interpretarse restrictivamente.

2. Conforme al art. 20 -párrafos cuarto y quinto- de la LCQ, los servicios


públicos que se presten al concursado por deudas con origen en
fecha anterior a la de la apertura del concurso preventivo, no pueden
suspenderse. No obstante, los servicios prestados con posterioridad a
tal apertura deben abonarse a sus respectivos vencimientos y pueden
suspenderse si mediara un incumplimiento.
Asimismo, en caso de liquidación por quiebra, los créditos que se
generen por esas prestaciones gozan de la preferencia establecida por
el art. 240 de la LCQ.
Sentado ello, cabe señalar que al concursarse, Germaíz S.A. solicitó
que cautelarmente se ordenase a Energy Consulting Services S.A.
-entre otras- no suspender los servicios públicos prestados (en el caso,
provisión de gas natural a su planta de Baradero; v. fs. 17vta.) por deudas
contraídas con anterioridad a la presentación en concurso preventivo.
La Jueza a quo, al disponer la apertura del procedimiento, admitió la
medida (fs. 104/105), sustentándola en las previsiones del art. 20 de la
LCQ.

3. Ante tal escenario fáctico, se impone señalar que, como forma de


asegurar la continuación de las actividades del deudor -que mediante su
concursamiento procura la reestructuración de su pasivo y la superación
del estado de insolvencia patrimonial- la Ley Nº 24.522 establece
que las prestatarias de servicios públicos no pueden suspender su
suministro por deudas que tengan origen en fecha anterior a la apertura
del concurso preventivo (conf. Fassi, S. - Gebhardt., M., Concursos y
quiebras, 3ra. edición, Buenos Aires, 2005, pág. 100; Casadío Martínez,
C., comentario al art. 20 de la LCQ, en Chomer, H. -dir.- y Frick, P., -coord,-,
Concursos y quiebras. Ley Nº 24.522 comentada, anotada y concordada.
Complementaria del Cód. Civ. y Comercial, t. 1, Buenos Aires, 2016, pág.
412/413); Rouillón, A. -dir.- y Alonso D. -coord.-, Código de Comercio
comentado y anotado, t. IVA, Buenos Aires, 2007, pág. 304).
En este sentido, cabe precisar que nuestro ordenamiento concursal adopta
un concepto de servicio público visto desde la óptica del usuario y no del
prestador. De ese modo, aún cuando ciertas actividades puedan no ser
estrictamente consideradas como servicios públicos, no hay duda que
en materia concursal, el suministro de gas constituye un servicio de esa
naturaleza, comprendido en el art. 20 de la Ley Nº 24.522 (conf. Roitman,

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 93


H., Efectos del concurso preventivo sobre contratos preexistentes, Santa
Fe, 2005, pág. 272: con cita de Rivera, J., Instituciones…, t. 1, pág. 344).
Sobre tales bases, y atendiendo a las directrices que inspiran la norma,
es claro que el principio de conservación de la empresa constituye la
pauta interpretativa última que, en caso de duda, inclina la decisión a
favor de la posición de quien, en este particular contexto de insolvencia,
es el más débil: el concursado (conf. Roitman, ob. cit., pág. 277).
Así, aun cuando la apelante pueda no ser concesionaria de un servicio
público sino -como afirma- una comercializadora en los términos del art.
14 de la Ley Nº 24076 (que dispone que “Se considera comercializador
a quien compra y vende gas natural por cuenta de terceros”), lo cierto
y jurídicamente relevante es que la calidad de sujeto de derecho
privado de Energy Consulting Services S.A. no permite soslayar que,
para nuestro ordenamiento concursal, el servicio público es un sistema
interconectado de etapas sucesivas entre la generación y la distribución
de lo suministrado (conf. esta Sala, , 28.4.00, “Frigorífico Rioplatense
S.A. s/concurso preventivo s/incidente de apelación por Central
Termoeléctrica Buenos Aires S.A. y Cammesa S.A.”). Por lo que, aún
analizando sus argumentos con una sesgada apreciación de la realidad
negocial, su postura no prosperaría.
La pretensión recursiva sub examine, por ende, no será admitida.

4. Debido a las particulares circunstancias del caso, los fundamentos


utilizados para resolver y la razonabilidad de las posteriores asumidas por
las partes, las costas de segunda instancia serán distribuidas en el orden
causado (arts. 68/69, Cpr. y 278, LCQ; esta Sala, 13.2.13, “Frigorífico
Buenos Aires SAICAIF s/quiebra s/concurso especial por Rzepnikowski,
Lucía”; 12.9.13, “Trenes de Buenos Aires S.A. s/concurso preventivo s/
incidente de apelación art.250, Cpr.”).

5. Como corolario de lo anterior, se RESUELVE:


Confirmar la resolución apelada en cuanto fue materia de agravios; con
costas por su orden.

6. Cúmplase con la comunicación ordenada por la Corte Suprema de


Justicia de la Nación (Ley Nº 26.856 y Acordadas 15 y 24/13) y devuélvase
la causa, confiándose a la señora jueza de primer grado las diligencias
ulteriores (art. 36 inc. 1º, Cpr.) y las notificaciones pertinentes.
Firman los suscriptos por hallarse vacante la Vocalía n° 12 (art. 109 del
RJN).
Pablo D. Heredia Gerardo G. Vassallo Pablo D. Frick
Prosecretario de Cámara

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 94


Actividad 7

Impugnaciones en los Concursos Preventivos

Como Ud. ya ha estudiado, dentro de los tres días de presentadas las con-
formidades correspondientes, el juez debe dictar la resolución del acuerdo
preventivo. No obstante, ésta puede ser impugnada.
Indique:
1. ¿Quiénes son los sujetos habilitados a hacerlo?
2. ¿Cuáles son las causales taxativas previstas por la ley para poder fundar
la impugnación? Construya un ejemplo para cada situación.
3. Señale los efectos de la resolución judicial de impugnación, en uno u
otro sentido, es decir, si se logró la homologación o bien prosperó la
impugnación.
Si está en condiciones de responder esquemáticamente esta actividad pode-
mos concluir en forma exitosa el estudio del concurso preventivo.

Módulos
M3 Microobjetivos

• Conocer las distintas maneras de ingresar en un proceso de quiebra, a


fin de apreciar los procedimientos de cada modalidad.
• Reconocer la forma en que opera el fuero de atracción en la quiebra y las
excepciones al mismo, para tenerlo presente en el campo profesional.
• Entender el proceso de verificación de créditos en la quiebra tanto directa
como indirecta, para poder determinar la masa pasiva.
• Identificar los efectos generales y personales que produce la declaración
de quiebra y analizar las etapas del proceso de quiebra desde la decla-
ración hasta la finalización, en pos de tenerlo presente en la práctica
profesional.
• Conocer los efectos sobre las relaciones jurídicas preexistentes que pro-
duce la declaración de quiebra debido a que éstas operan de manera
diferente en el derecho concursal.
• Identificar los efectos de la declaración de quiebra sobre los distintos
tipos de contratos para poder determinar si quedan resueltos por la quie-
bra o si continúan después de la sentencia falencial, o bien si quedan
suspendidos hasta que se disponga su resolución o continuación.
• Conocer las distintas acciones de recomposición del patrimonio del
deudor reguladas en la ley concursal.
• Diferenciar las acciones de responsabilidad de las acciones de inefica-
cia concursal a los efectos de sancionar a aquellos que con conductas
antijurídicas han generado un daño en el patrimonio del fallido o han
actuado en perjuicio de los acreedores.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 95


• Valorar el procedimiento de la extensión de la quiebra, para analizar las
importantes consecuencias que acarrea la declaración de este proceso
a un sujeto distinto jurídicamente del fallido.
• Determinar los efectos de la conclusión de la quiebra en sus distintas
modalidades para el cierre definitivo del estado de falencia.

M3 Contenidos

En este módulo 3, estudiaremos la Quiebra, también en su doble aspecto, es


decir como proceso y como derecho sustancial.
Haremos especial esfuerzo en realizar un estudio comparativo entre los efec-
tos del concurso preventivo y la quiebra respecto de los efectos personales,
sobre las relaciones jurídicas preexistentes y los contratos de cada uno de
esos dos institutos, particularizando las diferencias entre ellos en lo que hace
a verificación de créditos y al funcionamiento del fuero de atracción en ambos
supuestos. Dicho estudio comparativo debe tener siempre como norte el
hecho de que la quiebra es un instituto eminentemente “liquidativo”, es decir
que tiende a la realización de los bienes del deudor para con su producido,
hacer frente a las acreencias; aquí aquella máxima del derecho romano res-
pecto del patrimonio como prenda común se aplicará strictu sensu.
¡Iniciamos entonces!

Unidad 7: Introducción a las quiebras


Desde un punto de vista procesal, la quiebra es un juicio universal que tiene
por objeto la liquidación del patrimonio del deudor común para distribuirlo
entre los acreedores legítimos, en la proporción que les corresponda, y la
rehabilitación del quebrado, en el caso que proceda.
Cuando un deudor, sea o no comerciante, no puede hacer frente a sus
responsabilidades económicas, porque carece de los medios necesarios, y
no logra llegar con dichos acreedores a una solución extrajudicial, necesitar
acudir a los tribunales, bien para llegar a un acuerdo con ellos consistente en
una simple suspensión temporal de pagos, bien para obtener de la mayoría
una quita o una espera o ambas cosas a la vez, bien para que se proceda a
una liquidación general de su haber y al pago en lo posible de sus deudas.
Así es que quiero recalcarles, una vez más, sin perjuicio de resultar repetitiva,
que actualmente el presupuesto de la quiebra no está constituido, como
anteriormente ocurría con el incumplimiento, que es un hecho, sino por la
imposibilidad de pagar, que es un estado y que consiste en el desequilibrio
entre los compromisos exigibles y los medios disponibles para enfrentarlos,
que se exterioriza en un estado de impotencia patrimonial que impide
cumplir regularmente las obligaciones contraídas, de manera general y con
características de permanencia.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 96


La determinación del estado de cesación de pagos no se encuentra definida
por la mera relación existente entre el activo y el pasivo de un patrimonio,
pues el mero desequilibrio entre éstos constituye un concepto puramente
contable, que puede resultar irrelevante a los efectos de la quiebra. Para que
nos sea determinante y nos lleve a este proceso definitivo debe tratarse de
una situación de impotencia para cumplir con las obligaciones exigibles con
los bienes realizables, siendo imposible hacerlas desaparecer mediante el
giro normal y propio de la actividad del deudor.
Una vez fijado y definido este concepto esencial en lo que se refiere a los
principios básicos de la quiebra, debemos referirnos, necesariamente a otro
carácter fundamental, el de la universalidad.
Énfasis: El juicio concursal es de categoría universal, porque afecta la
totalidad del patrimonio del deudor. Pero este carácter universal no se limita
a los bienes que existían al tiempo de la declaración de la quiebra, sino
también a los bienes futuros y a los que sean restituidos a la masa por medio
de las acciones de recomposición patrimonial.
Esta universalidad a la que aludimos es también subjetiva, en cuanto se
refiere a los sujetos que se hallan involucrados, en lo relativo a su alcance,
ya que abarca a todos los sujetos. Esto es los acreedores que son llamados
por el art. 32 LCQ a verificar sus créditos; así como todos los acreedores por
causa o título anterior a la presentación y sus garantes, deben formular al
síndico el pedido de verificación de sus créditos, indicando monto, causa y
privilegio.
Deben tener muy presente que este acto de presentarse es determinante,
y su omisión obsta la verificación del crédito, ya que la finalidad que se
persigue es la recomposición del pasivo del deudor, mediante la liquidación
de la totalidad de los bienes que conforman el activo para ser distribuido
entre aquéllos.
Como bien hemos enunciado la quiebra es el proceso concursal liquidativo
común a todas las personas de existencia física o jurídicas, de carácter
privado, salvo las expresamente exceptuadas en el art. 2 LCQ, lo que
constituye el llamado presupuesto de legitimación pasiva.
El art.83, en relación con el deudor, establece la otra exigibilidad, en relación
con la legitimación pasiva o presupuesto subjetivo de la falencia. Esto es que
pueden ser declarados en quiebra las personas físicas, las personas jurídicas
de carácter privado y las sociedades en que el estado nacional, provincial o
municipal participe, cualquiera sea el porcentaje de su participación. También
está comprendido en los alcances de quienes pueden ser declarados en
quiebra el patrimonio de una persona fallecida, mientras éste se encuentre
separado del patrimonio de sus sucesores y de los bienes o conjunto de
bienes existentes en nuestro país que pertenezcan a un deudor que se
encuentre domiciliado en el extranjero.
De igual manera establece las exclusiones a este carácter universal, a quienes
no pueden ser declarados en quiebra.
En cuanto a lo que damos en llamar la legitimación activa, la ley en su art.80
establece este carácter universal, al decir que todo acreedor cuyo crédito sea
exigible, cualquiera fuera su naturaleza y privilegio, puede pedir la quiebra
con la única salvedad establecida a tener en cuenta con relación al sujeto
activo, y que se refieren al cónyuge, los ascendientes o descendientes del
deudor, ni los cesionarios de sus créditos.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 97


Es en el art.77 que establece que la quiebra debe ser declarada:
1) En los casos previstos en los arts. 46, 47, 48-incs. 2 y 5-, 51, 54, 61 y 63.
2) A pedido del acreedor.
3) A pedido del deudor.
Dicho art. en el inc.1 contempla los casos de la quiebra indirecta, pero si
bien no fue incluido en la enumeración legal hay que mencionar también el
supuesto del art.43, penúltimo párrafo, que establece que de no presentar el
concursado el expediente dentro de los 20 días posteriores a la finalización
del periodo de exclusividad, será declarado en quiebra.
La quiebra indirecta deviene del fracaso del concurso preventivo, es decir, no
tiene inicio a través de una solicitud sino que deviene estando en trámite el
procedimiento concursal y se produce como consecuencia de su frustración.
En relación a la quiebra directa, esta se clasifica en:
1) Voluntaria: cuando es pedida por el propio deudor, de acuerdo a lo
regulado en los arts. 82 y 86.
2) Necesaria: cuando es pedida por el acreedor, regulada por los arts.
80,83, 84 y 85.
Con respecto a la quiebra pedida por el acreedor, nuestra ley concursal no
exige, a diferencia de otras legislaciones extranjeras, la existencia de varios
acreedores que materialicen el pedido de quiebra de un deudor como requi-
sito previo al dictado de una sentencia. Así lo dispone, claramente el art.78,
al establecer que no es necesaria dicha pluralidad. Pero si requiere que el
acreedor, para ser considerado como tal, y poder realizar un pedido de quie-
bra, debe encontrarse legitimado a tal efecto. Para ello, su crédito debe ser
exigible y debe demostrar el estado de mora de su deudor en el cumpli-
miento de sus obligaciones.

En este sentido, se expresó la Cámara Nacional de Apelaciones en lo


comercial en el Fallo Plenario Zadicoff, Victor s- quiebra, del 30-5-86,
donde se sentó la doctrina respecto de la exigibilidad al acreedor que pide
la quiebra, con base en un incumplimiento de una obligación de dar sumas
de dinero, de que debe acreditar la mora del deudor para la viabilidad de su
acreditación legitima, y que tal extremo deberá acreditarse antes de la cita-
ción al deudor para que dé explicaciones. Sugerimos su lectura.

Se sugiere consultar los siguientes materiales para ampliar el conoci-


miento de estos ejes:
• “El estado de cesación de pagos en el pedido de quiebra por acreedor”,
de Gerbaudo, Gremán, 7-nov-2018. Usted podrá consultarlo en el sitio:
http://microjuris.com/
• “Pedido de quiebra vs ejecución individual”, de Richard, Efraín, 22-11-
2001 Usted podrá consultarlo en el sitio: https://ar.lejister.com/

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 98


La acreditación del carácter de acreedor legitimado en el pedido de quiebra
constituye una carga procesal solo al efecto de ser tenido como peticionante
legitimado para pedir la quiebra de su deudor, es decir, que en esta etapa
de “pedido de quiebra” debe demostrarlo sumariamente acompañando los
títulos justificativos de ello. Además la ley requiere que si el acreedor posee
un crédito con privilegio especial debe demostrar que los bienes asiento del
privilegio son insuficientes para cubrir el mismo. La otra particularidad se
refiere a los créditos de origen laboral con privilegio especial, ya que en estos
casos la demostración no será necesaria.
Una vez cumplidos todos estos requerimientos, el juez podrá emplazar al
deudor a los efectos del art. 84. Pueden ustedes advertir, como de manera
permanente, en la normativa legal, se van mezclando principios generales
que hacen a la quiebra como derecho sustancial junto con disposiciones de
carácter netamente procesal, que describen a la quiebra en su sentido de
estricto proceso.
Notificado el deudor, se abre aquí una etapa vital para él, ya que dentro del
término de 5 días, deberá esgrimir todas las defensas y pruebas necesa-
rias para oponerse a la prosecución del pedido de quiebra que ha realizado
su acreedor. Durante este período de emplazamiento, aun cuando no existe
juicio de ante quiebra, sino una etapa prefalimentaria, el citado tiene faculta-
des para esgrimir todas las defensas que hacen a su situación y demostrar
que no se encuentra en estado de cesación de pagos. De no ser convincen-
tes para el juez, éste dictará la sentencia de quiebra, con todos los efectos
que ello implica. Es muy importante destacar que este procedimiento no es
inquisitivo ni oficioso. El peticionante debe impulsar su acción.
Mientras se tramita este procedimiento, nuestra ley admite la posibilidad,
según el art.85, de que el juez, a pedido del acreedor y bajo su responsabili-
dad, pueda decretar medidas de carácter precautorio tendientes al manteni-
miento de la integridad del patrimonio del deudor, las cuales pueden consistir
en inhibición general de bienes, intervención controlada de sus negocios u
otra que se estime conveniente a los fines perseguidos.
Finalmente el juez, de acuerdo al segundo párrafo del art. 87, debe resolver
el trámite de acuerdo a las dos posibilidades existentes, esto es, admitiendo
el pedido de quiebra formulado por el acreedor, por lo tanto, dictando la sen-
tencia de quiebra (art.88), o bien, rechazando dicho pedido con fundamento
en razones de hecho y de derecho a las que ha arribado en este proceso.
Tengan presente que el rechazo de la petición formulada por el acreedor no
causa estado y, por lo tanto, el mismo puede volver a realizar una petición,
agregando nuevos elementos que hagan la demostración de los recaudos
exigidos por la ley.

Los invito a ver la presentación de Power Point, donde se sintetiza el pro-


ceso explicado hasta aquí. (disponible en plataforma).

Para redondear esta temática, les propongo que resuelvan las actividades 1,
2, 3 y 4.

Abogacía | Derecho Concursal - pag. 99


Continuamos con la Unidad 8
Para dar comienzo al desarrollo de la UNIDAD 8, quiero destacar, no solo
la importancia que reviste la sentencia de quiebra, sino, especialmente, el
doble rol que ésta desempeña en el proceso concursal.
Énfasis: Es declarativa y constitutiva; crea la quiebra y abre este proceso
universal y desencadena un sinfín de consecuencias conocidas como
“efectos de la declaración de la quiebra”.
Estos efectos se dan en diferentes ámbitos, son muy numerosos y están
específicamente reglamentados en la legislación concursal. Por ello les
propongo agrupar estos efectos, conforme a diferentes criterios y así
facilitarles su organización y estudio.
I) Respecto del fallido, que se refieren a limitaciones que recaen sobre su
persona- EFECTOS PERSONALES (arts. 102 al 105 LCQ)

En este punto, usted deberá leer los artículos:


• “La inhabilitación en la quiebra” por Martin Arecha (23-11-2007,
Lejister.com)
• “La rehabilitación del fallido” por Gabriela Boquín (31-03-2009,
Lejiste.com)
y los que se proyectan sobre su patrimonio-EFECTOS PATRIMONIALES
(Arts. 106 al 114)
II) Respecto de sus acreedores- arts. 115 al 124 lcq
III) Sobre actos del fallido perjudiciales a los acreedores – arts. 115 al 124
lcq
IV) Sobre las relaciones jurídicas preexistentes a la sentencia –arts. 125 al
142 lcq
V) Sobre las relaciones jurídicas en particular y los contratos.
# Según sean contratos que quedan resueltos por la quiebra (arts. 147, 148,
153 y 158 LCQ)

En este punto les sugiero la realización de la Actividad 5.

# Los que continúan después de la sentencia falencial (arts. 157 inc.1 y 154
LCQ)
# Los que quedan suspendidos hasta tanto se disponga su resolución o
continuación (arts.143 inc.3 y 144 inc.4 LCQ)

Créanme que los entiendo perfectamente si ya están agotados de tantas pre-


cisiones y conceptos, pero es este módulo, sin lugar a dudas el eje central
de la materia, por ello es tan extenso y probablemente el más complicado.
Pero vamos a seguir avanzando para poder ir dándole la forma definitiva a
este excepcional instituto que regula la ley concursal.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.100


La conclusión del concurso y de las quiebras
Para ello, en la UNIDAD 9, procuraremos precisar las cuestiones relativas a
la conclusión de la quiebra y del concurso. Y aquí me detengo en el análisis
para indicarles que es necesario distinguir dos institutos. Por un lado, tene-
mos el instituto de la conclusión de la quiebra la cual produce la cesación del
estado de pagos del fallido y, con ello, la extinción de los efectos patrimonia-
les y personales de la declaración de falencia; frente a la clausura del proce-
dimiento que tiene su razón de ser en el hecho de la inexistencia de bienes
que permitan continuar con la etapa liquidatoria (art.230 primer párrafo LCQ)
y se trata de una cuestión procesal y por ello se mantienen los efectos sus-
tanciales de la declaración de quiebra (art.230, in fine).
De modo que, así como la conclusión establece un estado definitivo, la
clausura implica una exoneración provisional en cuanto al cierre del proce-
dimiento, ya que cualquier aparición de nuevos bienes para liquidar, deter-
mina la reapertura del procedimiento (art, 231 primer párrafo), o bien, por el
transcurso de cierto período de tiempo, determina la conclusión definitiva
(art. 231, in fine)
Los modos de conclusión de la quiebra previstos en la ley desde los art. 225
al 233 no son los únicos, sino que están dispersos por todo el cuerpo legal.
De modo que, nuevamente les propongo, para su mejor comprensión y faci-
litarles el análisis, agruparlos de la siguiente manera:
1) avenimiento (art. 225)
2) pago total, a través de la liquidación de bienes (art.228)
3) carta de pago (art.229, primer párrafo)
4) falta de acreedores (art.229, segundo párrafo)
5) conversión de la quiebra (art.90)
6) recurso de reposición (arts. 94 y 100)
7) desistimiento formulado por el deudor (art.87, tercer párrafo)
8) liquidación de bienes sin pago total después de transcurrir 2 años de la
cláusula del procedimiento (arts 230 y 231)
9) inexistencia de bienes o insuficiencia de éstos para cubrir los gastos y
honorarios después del transcurso de 2 años de la clausura por falta de
activos (art. 232)

Luego del estudio de los artículos indicados en esta clasificación, les sugiero
realizar la Actividad 6 para fijar y precisar estas cuestiones procesales.

Resulta evidente que toda esta situación genera importantes consecuen-


cias económicas, sociales, en todos los involucrados en este proceso. Por
ello, les recomiendo la lectura de un artículo muy interesante sobre este
aspecto titulado “Los daños post quiebra”, por Efraín Richard publicado en
el libro colectivo Reparación Integral de daños, Bs As, Agosto 2014, tomo I,
pág.113. Disponible en: https://bit.ly/35St5EO

Abogacía | Derecho Concursal - pag.101


Cesación de pagos, ineficacia concursal y revocatoria del derecho
común
Para concluir el estudio de este extensor y complejo módulo, en la UNIDAD
10, nos vamos a ocupar, con particular énfasis, de las acciones de recons-
trucción patrimonial reguladas por la ley de quiebras, tanto las de ineficacia
concursal como las de responsabilidad, con sus trámites específicos, los
supuestos que regulan y los requisitos de procedimiento de las mismas, para
lo cual deberemos circunscribir claramente el concepto de “período de sos-
pecha” y el significado jurídico de la forma de determinación de la “fecha de
iniciación del estado de cesación de pagos”.
Así planteada la cuestión, entonces aparecen las acciones de responsabili-
dad, las cuales han sido previstas por la ley como una forma de recomponer
el patrimonio del fallido, a los fines de sancionar a aquellos que con con-
ductas antijurídicas han generado un daño al patrimonio del fallido, lo cual,
lógicamente, repercute en los acreedores que podrían ver insatisfechos sus
créditos como consecuencia de la disminución de su garantía. Por ello, quie-
nes hubieran intervenido disminuyendo el patrimonio o contribuyendo a su
insolvencia deben responder por los daños que han generado.
Dentro de este “sistema de reconstitución patrimonial” que tiende a recupe-
rar los bienes que pueden haber salido indebidamente del active del deudor
encontramos un medio propio y específico denominado “Ineficacia Concur-
sal” que establece una serie de medios legales para detector actos realiza-
dos de manera ilegítima sobre el patrimonio del quebrado.
A) declaración de inoponibilidad de pleno derecho (art.118 LCQ)
B) acción de ineficacia por conocimiento del estado de cesación de pagos
(art. 119LCQ)
C) acción de inoponibilidad del derecho común (arts. 338 al 342 C.C y CN)
que pueden ejercerse en el marco de la quiebra (art.120, tercer párrafo
LCQ)

Y el último tema para destacar en esta unidad, pero no por ello menos
importante, sino todo lo contario, de gran trascendencia es la Extensión de
la quiebra, también conocido como quiebra reflejo, extendida, accesoria o
subquiebra. Lo más notable de este procedimiento radica en que se declara
la quiebra a un sujeto jurídicamente distinto del fallido.
Es un supuesto mediante el cual se hace responsable por las deudas del
fallido a un sujeto (persona física o de existencia ideal) diferente (que puede
no estar en cesación de pagos) y se le declara la falencia por extensión y
sobre la base de una quiebra preexistente y a partir de que se configuren
ciertas causales, obviamente, restrictivamente consideradas.
Constituye un instituto procesal de naturaleza excepcional, como sanción
resarcitoria frente a una conducta típica, antijurídica e imputable a título de
dolo o culpa y con la única finalidad de proteger a los acreedores concursales
en sus créditos, que de otra manera se verían injustamente afectados; como
así también para asegurar la integridad de instituciones de orden público.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.102


Ustedes podrán advertir que la ley utiliza este instituto como otro medio
tendiente a la recomposición patrimonial, frente a un activo insuficiente.
Recalcamos que se trata de una modalidad de carácter excepcional ya
que contradice el art.1 de la ley concursal ya que no será necesario que el
sujeto se encuentre en estado de cesación de pagos para que se declare la
falencia; por ello su interpretación y aplicación debe ser restrictiva y deben
configurarse todos y cada uno de los requisitos normativamente exigidos
para poder proceder a su aplicación.

Sobre este tema en particular, les propongo resolver las Actividades 7 y 8.

Le recuerdo que el estudio de este módulo se completa con la lectura de


los apartados específicos de estos temas en la bibliografía básica: Junyent
Bas “Manual de Derecho Concursal” y de los artículos indicados de la Ley
24522.

Con lo expuesto finalizamos el tercer módulo de la materia, habiendo dejado


atrás la mayor parte de esta asignatura. Falta el último esfuerzo. ¡¡Adelante!!

M3 Actividades
Actividad 1
¿Y después del concurso, qué...?

Se encuentra indagando sobre las características asociadas a los hechos


posteriores de la apertura de un concurso. En su escritorio, uno de sus
socios le deja un material que le puede ser de gran utilidad para com-
prender ese tema con una pequeña esquela: “Pensalos como si vos
fueses el actor”.
En fin, al abrir el sobre se encuentra con la siguiente información:
La empresa, SECOS S.A.C.I. se presenta en Quiebra en el juzgado de la
ciudad de Rosario, domicilio de su sede social. Allí el juez concursal por
Sentencia Nº 564 del 23/12/2002 declara la Quiebra de la deudora.
Resulta que, en la presentación, el Presidente de SECOS S.A.C.I. había
denunciado la existencia de 8 juicios en los que la empresa era parte, los
montos de dichos juicios y las causas por las cuales se iniciaron. Así, la
descripción fue la siguiente:
a. Andrea Boccelli c/ Secos S.A.C.I. – Ejecución Hipotecaria: La causa
de este juicio fue el incumplimiento en el pago de dos cuotas conse-
cutivas del crédito por préstamo de dinero con garantía hipotecaria
que había realizado el actor a la empresa. El juicio es por un monto
de U$S 50.000.- y está radicado en los Tribunales de la localidad de
María Juana, Pcia. de Santa Fe, Juzgado Nº 1, Secretaría Única.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.103


b. Álvarez Negro, Carmelo c/ Secos S.A.C.I. – Ejecutivo: La causa es
la ejecución de un cheque de la empresa que fuera rechazado por
el Banco girado por no tener fondos. Monto $ 10.000.- Radicado en
los Tribunales de la ciudad de Córdoba, Juzgado de 26º Nominación,
Civil y Comercial, Secr. Dra. García.
c. Pedro Altamira c/ Secos S.A.C.I. – Ordinario (Daños y Perjuicios):
La causa de la presente demanda son los daños y perjuicios que
se ocasionaron ante el choque de automotores realizados en una
esquina céntrica de la ciudad de Rosario entre el automóvil del actor
y un camión de la empresa demandada. Asimismo, en el presente
juicio Secos S.A.C.I planteó reconvención de la demanda en contra
del actor, reclamando los daños ocasionados por creer nuestra
empresa que Pedro Altamira tuvo la culpa en dicha colisión. El monto
reclamado en la demanda por Altamira asciende a la suma de $
25.000.- y la reconvención de Secos S.A.C.I. es por $ 12.000.- El
juicio se encuentra radicado en el Juzgado Nª 10 Civil de la ciudad
de Rosario, Pcia. de Sta. Fe. Secretaría Dr. López.
d. Felipa Norberto c/ Secos S.A.C.I. y otros – Demanda: El actor
demandó a la empresa y a sus directores en forma solidaria, atento a
que se desempeñaba como empleado de Secos S.A.C.I. y entiende
que la firma hizo fraude laboral en los términos del art. 58 de la Ley de
Sociedades reclamando salarios e indemnizaciones varias. El monto
reclamado es de $ 35.000.- y el juicio se encuentra en el Juzgado de
Conciliación de 1º Nominación de la ciudad de Córdoba.
e. Secos S.A.C.I c/ Grippa S.A – Ejecución Prendaria: La empresa
inició una ejecución de la garantía prendaria a la demandada por el
no pago del saldo de precio de una máquina que le había vendido. El
importe es de $ 78.000.- y se encuentra en el Juzgado Nª 10 Civil de
la ciudad de Rosario, Pcia. de Sta. Fe. Secretaría Dr. López.
f. María Martínez c/ Secos S.A.C.I – Ordinario: El actor demanda a
la empresa por el incumplimiento en el pago de facturas de compra
de materiales. El monto reclamado es de $ 95.000.- y el juicio se
encuentra en el Juzgado nacional Nº 28 de la ciudad Autónoma de
Buenos Aires.
g. Alberto Lonardo c/ Secos S.A.C.I – Demanda: El actor demandó
a la empresa ya que se desempeñaba como empleado y sufrió un
accidente en horario de trabajo y en ocasión del mismo, por el que se
le amputó una mano. Reclama la correspondiente indemnización por
el accidente sufrido. El monto reclamado es de $35.000.- y el juicio se
encuentra en el Juzgado de Conciliación de 6º Nominac. de la ciudad
de Córdoba.
h. Demarchi Carlos c/ Secos S.A.C.I – Ordinario: El actor demanda a
la empresa por el incumplimiento en el pago de facturas de compra
de materiales. El monto reclamado es de $ 33.000.- y el juicio se
encuentra en el la Cámara de Apelaciones de 3º Nominación de
Córdoba, ya que el actor apeló porque en la primera instancia se
había rechazado totalmente la demanda.

Usted se queda pensando en estos casos: “¿Podría continuarlos?


¿Cómo?, ¿Dónde?, ¿Por qué?”.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.104


Actividad 2
¿Quiebra pedida por acreedor?

Lea detenidamente el fallo “Fiqueroa Ires Arminda – Quiebra Pedida” y


realice la siguiente actividad:
1. Identifique los hechos y aspectos más trascendentes del caso plan-
teado, en lo que se refiere a los temas estudiados hasta el presente
en la materia.
2. Emita con fundamentos jurídicos una opinión personal sobre la reso-
lución judicial a la que se arribó en el caso planteado.

SENTENCIA NUMERO:144.-
En la Ciudad de Córdoba, a diecinueve días del mes de diciembre de dos
mil uno, reunidos en Audiencia Pública, los Sres. Vocales de la Excma.
Cámara Segunda de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta ciudad
a los fines de dictar sentencia en los autos caratulados:”FIGUEROA
IRES ARMINDA - QUIEBRA PEDIDA”, venidos del Juzgado de Primera
Instancia y Vigésimo Novena Nominación, en apelación en contra de la
sentencia número ciento treinta y ocho, de fecha diecinueve de Abril de
dos mil, que en su parte resolutiva dispone:”I)Rechazar el pedido de
falencia contra la Sra. Ires Arminda Figueroa.-II)Imponer las costas
al acreedor peticionante a cuyo fin se regulan los honorarios a la
Dra. María Laura Juárez en la suma de pesos setecientos cincuenta y
nueve con doce centavos ($759,12) y al Dr. Horacio Roger Auad en la
suma de pesos tres mil setecientos noventa y cinco con sesenta y un
centavos($3.795,61).-PROTOCOLICESE...” - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Este Tribunal, se plantea en presencia del Actuario, las siguientes
cuestiones a resolver: - - - - - - - - - - - -
1.- ¿ Es ajustada a derecho la sentencia impugnada?.- - - -
2.- ¿ Qué pronunciamiento corresponde?.- - - - - - - - - -
Efectuado el Sorteo de Ley, la emisión de los votos se realiza en
el siguiente orden: 1°)Dra. Marta Montoto de Spila, 2°)Dra. Silvana
María Chiapero de Bas y 3°)Dr. Jorge Horacio Zinny.- - - - - - - - - - - -
- ---------
A LA PRIMERA CUESTIÓN LA SRA. VOCAL DRA. MARTA MONTOTO
DE SPILA DIJO:
I.- La resolución bajo recurso contiene una adecuada relación de causa
que satisface las exigencias legales (art. 329 C.P.C.), por lo que en honor
a la brevedad a la misma me remito.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
En contra de la Sentencia dictada por el Sr. Juez de Primer Grado (Sen-
tencia número ciento treinta y ocho de fecha diecinueve de abril de dos
mil -fs. 41/44) interpone la representante de la peticonante de la quiebra
recurso de apelación (fs. 145), el que es concedido a fs. 49, quedando en
consecuencia abierta la competencia de grado.- - - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.105


II.- Agravios del apelante.- - - - - - - - - - - - - - - -
Fustiga el decisorio por cuanto entiende que el a quo confunde estado
de cesación de pagos con hechos reveladores de tal estado y sostiene
que el supuesto de los presentes constituye, a su entender, sin lugar a
dudas un hecho revelador de dicho estado. Pide se revoque la sentencia
impugnada.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
II.- Análisis de los agravios.- - - -- - - - - - - - - - -
Como cuestión preliminar cabe resaltar que esta Cámara, en su actual
integración, ha modificado su criterio en torno a la apelabilidad del
rechazo de quiebra pedida por el acreedor, por la razones vertidas en
reciente pronunciamiento in re: “Empresa Constructora Delta S.A. - Quie-
bra Pedida”, precedente al que nos referimos.- - - - -
Entrando al análisis de la cuestión en debate, adviértase que el punto
central que justifica ampliamente lo resuelto por el a quo es que el peti-
cionante de la quiebra no acreditó sumariamente los hechos reveladores
de la cesación de pagos del deudor, incumpliendo con el requisito estip-
ulado por el art. 83 L.C.Q.- Que así las cosas, nada probó al respecto, lim-
itándose a presentar una cambial en virtud de la cual al no serle abonada
la misma, acude a peticionar la quiebra del deudor.- - - - - - - - - - - - -
Acompaña a su vez un informe del Registro de Propiedad para demostrar
que la falta de bienes a nombre del deudor es otro hecho revelador, sin
tener en cuenta que puede tener otros bienes en su patrimonio o que
formen aportes de capital de una sociedad.- - - - - - - - - - - - - - - - - -
Pese a que el rechazo de un cheque librado por la deudora puede con-
stituir un hecho revelador del estado de cesación de pagos (art. 79 inc.
2 L.C.Q.), estimo que la escasa actividad probatoria por parte del acree-
dor no logra destruir la posibilidad de presumir que la falta de pago del
cheque girado obedece a una iliquidez meramente transitoria y no a la
existencia de insolvencia.- - - - - -
A más de ello, la deudora ha negado la existencia de negocio jurídico
entre las partes, lo que no puede ser aclarado en esta instancia por no
existir juicio de antequiebra.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
En tales condiciones debe coincidirse con la juzgadora en que un sólo
cheque rechazado no permite tener por acreditado sumariamente la
cesación de pagos, ya que la mera existencia de mora en el cumplimiento
de la obligación no es prueba de la insolvencia sino sólo un indicio que
debe ser valorado a la luz de las probanzas aportadas, las que no tienen
naturaleza ni entidad para ser consideradas como hechos reveladores
del estado de cesación de pagos (art. 79 L.C.Q.), que constituye presu-
puesto necesario para la declaración de quiebra.- - - - - - - - - - - - - - - - -
Admitir lo contrario importaría desnaturalizar el proceso falencial, el que
podría utilizarse como medio sumarísimo de cobro de una acreencia indi-
vidual, lo que no puede permitirse.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
La necesidad de acreditar -prima facie- la existencia de verdaderos
hechos reveladores del estado de cesación de pagos, fue sostenida
por la suscripta en anteriores pronunciamientos entre los que se puede
mencionar “Talleres - Quiebra Pedida”, y recientemente “Perfil S.R.L. -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.106


Quiebra Pedida”.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Conforme lo expresado, deben rechazarse los agravios, confirmándose
la sentencia dictada por el a quo.-
En cuanto a las costas, conforme el resultado del pleito, éstas deben
imponerse en la Alzada al recurrente perdidoso (art. 130 C.P.C.).- - -- - - -
--------------
Así emito mi voto.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
A LA PRIMERA CUESTION LA SEÑORA VOCAL DOCTORA SILVANA
MARIA CHIAPERO DE BAS DIJO:
1)Tocante a la apelabilidad de la sentencia que rechaza el pedido de
quiebra formulado por acreedor he emitido opinión afirmativa en reci-
entes pronunciamientos (cfr. Empresa Constructora Delta S.A. Quiebra
Pedida) correspondiendo su ratificación en estos autos. - - - - - - - - - - -
----
La modificación del criterio contrario sustentado con anterioridad por este
Tribunal de Apelaciones descansa en diversos argumentos. En primer
lugar la regla genérica de inapelabilidad contenida en el art. 273 inc.3º
L.C.Q. está referida al trámite del concurso y encuentra su razón de ser
en la evitación de dilaciones que conspiren contra la celeridad que debe
presidir este proceso para poner rápidamente punto final al fenómeno de
la insolvencia, pero no aparece justificada en “el procedimiento para la
declaración falencial” o “instrucción prefalencial”.”En segundo término,
la posibilidad de reeditar la cuestión con los mismos elementos que se
invocara como otro fundamento de la tesis de la inapelabilidad no es tal
ya que, como sostuviera el Sr. Vocal de la Excma Cámara Tercera de Apel-
aciones de esta ciudad, Dr Julio Leopoldo Fontaine, in re “Alindro Nicolás
Alberto Quiebra Pedida”(sent. nº 171 del 29/12/2000), tal ejercicio con-
spira contra el concepto de cosa juzgada la que excluye la eventualidad
de una segunda sentencia sobre el mismo objeto.- - - - - - - - - -
Finalmente la tesis que se acoge de la apelabilidad importa resguardar
mejor el interés del propio deudor cuya petición de quiebra fuera deses-
timada ya que la posibilidad de la revisión de la doble instancia permitirá
el cierre definitivo sobre el tema lo que es sin dudas mejor que verse
sometido a indefinidas peticiones instauradas por idéntico acreedor y
con idénticos elementos, ello sin perjuicio de la petición que pudiera for-
mularse en base a circunstancias de hecho distintas, procedimiento que
sin dudas está permitida por el ordenamiento. - - - - - - - - -
Por ello coincido en que el recurso de apelación ha sido correctamente
concedido. - - - - - - - - - - - - - - - - -
2)Con relación a la cuestión de fondo, en cambio, discrepo con la
solución a la que arriba el primer juez y la Sra. Vocal preopinante. - - -
-----------------
El rechazo de un cheque librado por la deudora constituye un indicio
revelador de la cesación de pagos (art. 79 inc.2º L.CQ.) que autoriza la
presunción de la existencia de la insolvencia y consecuente declaración
de quiebra a falta de aporte por la deudora de elementos suficientes de
juicio para descartarla. - - -- - - - - - - - - - - - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.107


Puedo coincidir con el sentenciante en que la mora en el cumplimiento
de una obligación (falta de atención oportuna del cheque) no es prueba
categórica de la insolvencia sino tan sólo un indicio o hecho revelador
que analizado aisladamente y en ausencia de otros elementos de juicio
podría provocar que se desnaturalice el proceso concursal empleándolo
como subrogado de la ejecución individual, como medio de cobro com-
pulsivo de créditos y no dirigido a su verdadera naturaleza y finalidad
(apertura de un proceso universal que garantice tratamiento igualitario
de todos los acreedores frente a la insolvencia del deudor común)
Sin embargo, en el sistema de la ley, acreditado “prima facie” por el
acreedor la existencia de un crédito líquido y exigible y la existencia,
tan siquiera, de un hecho revelador de la cesación de pagos ( mora en
el cumplimiento de una obligación), las exigencias legales a su cargo
se encuentra íntegramente cumplimentadas correspondiendo a la deu-
dora dar las explicaciones y producir las pruebas (“invocar y probar” art.
84 LC.Q.) para demostrar que pese a ese incumplimiento no está en
cesación de pagos, o bien, que “está en fondos”, so pena que su quiebra
sea declarada en base a aquélla presunción. - - - - - - - - - -
Esto es así pues despachado el emplazamiento al deudor, ello supone
que el juez ha tenido “prima facie” por acreditada la existencia de uno o
varios hechos reveladores de la cesación de pagos. De modo que luego
de que se imprima trámite a la petición sea el deudor quien deba probar
y convencer al magistrado de que tales hechos no existen o son falsos
o, al menos que no revelan en realidad un estado de insolvencia. - -- - -
------------
Este es el principio general a tal punto que conforme criterio tradicional
de nuestra jurisprudencia, la forma mas expeditiva a la que puede acudir
el deudor en defensa de su interés y para evitar su quiebra es demostrar
no estar en cesación de pagos mediante depósito del importe del crédito
y sus accesorios, sea en pago o a embargo. (cfr. Rivera Julio César en
Instituciones de Derecho Concursal Tomo II Rubinzal Culzoni Editores,
pág.27 y sgtes.). En idéntico sentido se expide Rouillón afirmando “De
allí, entonces, que el medio probatorio por excelencia para demostrar la
solvencia del emplazado en la quiebra, sea el depósito en fondos -en
pago o a embargo- suficientes para llevar al juzgador a la convicción de
que se halla “in bonis” (cfr. Rouillon, Adolfo A. N. en “Procedimientos
para la declaración de quiebra” Zeus Editora Rosario 1982, pág. 46 y
sgtes.).- - - - - - - - - -
Pero es del caso que en el sub lite nada de ello ha hecho la deudora.
------------------------
Su actitud defensiva se circunscribió a negar la calidad de acreedor del
peticionante, sin invocar ni menos probar que la firma del cheque no le
pertenezca y sin siquiera ensayar un argumento convincente acerca de
la causa por la que la deuda contenida en el título no fue oportunamente
atendida.
En cuanto al requisito objetivo “existencia de la cesación de pagos” toda
su estrategia se limitó a negar encontrarse en insolvencia omitiendo
agregar elemento alguno de juicio que permitiera al magistrado consid-
erar tal incumplimiento como un hecho aislado insusceptible de generar
convicción acerca de su insolvencia. - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.108


Nótese que si fuera suficiente tal actitud del deudor ( negar genérica-
mente la calidad de acreedor del tenedor de un cheque rechazado sin
siquiera invocar que la firma allí estampada no le pertenece y negar
genéricamente estar en cesación de pagos) para lograr el rechazo de la
quiebra, lejos estaríamos de la desnaturalización del proceso concursal
para dar paso a que se utilice para sustituir las ejecuciones individuales,
como reiteradamente resalta el a quo. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Permitir tal solución llevaría, en cambio, a otro extremo igualmente inde-
seado, esto es que los deudores, con el mero recurso de negar genérica-
mente su insolvencia, logren evitar la declaración de quiebra formulada
por un acreedor (tenedor de un cheque rechazado) que ha cumplido
acabadamente con los requisitos legalmente impuestos para obtener un
pronunciamiento de tal jaez. - - - - - - - - - -
Frente a tal coyuntura no creo que quepa dudar en el sistema instaurado
por la ley. - -- - - - - - - - - - - - -
El deudor citado (art. 84 L.C.Q.) que no ha invocado y mucho menos
demostrado que su incumplimiento (mora en el cumplimiento de una
obligación) constituye un hecho aislado o que obedece a una causa
atendible y no un indicio de su cesación de pagos es quien debe tolerar
las consecuencias legales de su ausencia de argumentos desvirtuadores
de la presunción legal que deviene de su mora. - - - - - - - - -
Es cierto que el magistrado no está atado por la evaluación que efectúa
antes de despachar la citación al deudor, estando habilitado para pon-
derar la concurrencia de los requisitos subjetivos y objetivos de la
declaración de quiebra en oportunidad de expedirse en definitiva, pero
ello no lo autoriza a desestimar sin más el pedido si el deudor no aporta
elemento alguno en su defensa ni se incorporan al juicio, aún oficiosa-
mente en ejercicio de facultades inquisitivas, otros elementos de juicio
que, valorados en conexión con el incumplimiento, puedan formar con-
vicción acerca de que el deudor está “in bonis” o que el acreedor ha
abusado del proceso mediante una petición que sólo persigue el cobro
compulsivo de su crédito. - - -
En la causa no obra incorporado elemento alguno que permita arribar a
tal conclusión. - - - - - - - - - - - - - - - - -
Por lo expuesto propicio que se acoja la apelación y se revoque la sen-
tencia apelada en todo cuanto decide.
A LA PRIMERA CUESTIO, EL SR. VOCAL DR. JORGE HORACIO ZIN-
NY,DIJO:
1.-En orden a la apelabilidad del rechazo de quiebra pedida
por acreedor, coincido con las opiniones vertidas por mis distinguidas
colegas, por lo que el recurso ha sido correctamente concedido.-- - - - -
------- -----
2.-En orden a la cuestión de fondo, coincido con el voto de mi
distinguida colega Dra. Montoto de Spila, en cuanto que el peticionante
de la quiebra no acreditó sumariamente el estado de cesación de pagos
conforme lo exige el art.83 de la Ley 24.522, ya que se limitó a presentar
un cheque y que, al no serle abonado, acude a solicitar la quiebra del
deudor.- - - - - - - - - - - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.109


La necesidad de acreditar -prima facie- el estado de insolvencia
del deudor ha sido sostenido en anteriores pronunciamientos (Sentencia
N° 25 de fecha 11 de Abril de 2001 in re:”Perfil SRL-Quiebra pedida, entre
otros”) - - -
Si bien el rechazo de un sólo cheque puede ser un hecho “rev-
elador” de un estado de cesación de pagos (art.79 inc.2 L.C.), por sí
solo es insuficiente para acreditar -siquiera sumariamente- que tal incum-
plimiento obedece a la existencia de tal estado y no a una iliquidez mera-
mente transitoria.-La mora en el cumplimiento de una sola obligación no
es prueba de insolvencia sino un indicio que debe ser valorado juntam-
ente con otras probanzas arrimadas al proceso, que en el caso de autos
no existen, ya que a los efectos perseguidos por el actor, el informe del
Registro de la Propiedad resulta ineficaz porque no es demostrativo que
en el patrimonio del deudor no existan otros bienes. - - - - - - - - - - - - - - -
--------
Admitir que la sola concurrencia de mora en el cumplimiento de una
obligación es demostrativa de la insolvencia del deudor, importaría per-
mitir una desnaturalización del procedimiento de quiebra, en el que está
interesado el orden público y persigue fines colectivos y no el cobro de
una acreencia individual.- - - - - - - - - - - - - - - - -
A LA SEGUNDA CUESTIÓN LA SRA. VOCAL DRA. MARTA MONTOTO
DE SPILA DIJO:
En mi opinión corresponde,- - - - - - - - - - - - - - - -
I.- No hacer lugar al recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia,
confirmar la sentencia en todo cuanto resuelve.- - - - - - - - - - - - - - - - - -
-------
II.- Imponer las costas de la Alzada al recurrente Sr. Antonio Elías (art.
130 C.P.C.).- - - - - - - - - - - - -
III.- Regular los honorarios del Dr. Horacio Roger Auad por sus tareas en
la Alzada en la suma de pesos dos mil seiscientos treinta y uno ($ 2.631)
y para la Dra. María Laura Juárez la suma de pesos quinientos treinta y
dos ($ 532) (arts. 61 inc. 1, 34, 36 y 37 L.A.).- - - - - - - - -
IV.- Tener presente la reserva del caso federal.- - - - - -
A LA SEGUNDA CUESTION LA SRA. VOCAL DRA. SILVANA MARIA
CHIAPERO DE BAS DIJO:
Que,propicia se acoja la apelación y se revoque la sentencia apelada en
todo cuanto decide.-
A LA SEGUNDA CUESTION, EL SR. VOCAL DR. JORGE HORACIO
ZINNY, DIJO:
Por lo expuesto precedentemente adhiero al Voto de la Dra. Marta Mon-
toto de Spila, votando en igual sentido.-
A mérito del resultado que antecede, y por Mayoría
SE RESUELVE:
I.- No hacer lugar al recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia,
confirmar la sentencia en todo cuanto resuelve.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.110


II.- Imponer las costas de la Alzada al recurrente Sr. Antonio Elías (art.
130 C.P.C.).-
III.- Regular los honorarios del Dr. Horacio Roger Auad por sus tareas en
la Alzada en la suma de pesos dos mil
seiscientos treinta y uno ($ 2.631) y para la Dra. María Laura Juarez la
suma de pesos quinientos treinta y dos ($ 532) (arts. 61 inc. 1, 34, 36 y
37 L.A.).-
IV.- Tener presente la reserva del caso federal.-
V.-Protocolícese y bajen.-

Actividad 2

¿Quiebra pedida por acreedor?

Lea detenidamente el fallo “Fiqueroa Ires Arminda – Quiebra Pedida” y


realice la siguiente actividad:
1. Identifique los hechos y aspectos más trascendentes del caso plant-
eado, en lo que se refiere a los temas estudiados hasta el presente
en la materia.
2. Emita con fundamentos jurídicos una opinión personal sobre la reso-
lución judicial a la que se arribó en el caso planteado.

SENTENCIA NUMERO:144.-
En la Ciudad de Córdoba, a diecinueve días del mes de diciembre de dos
mil uno, reunidos en Audiencia Pública, los Sres. Vocales de la Excma.
Cámara Segunda de Apelaciones en lo Civil y Comercial de esta ciudad
a los fines de dictar sentencia en los autos caratulados:”FIGUEROA
IRES ARMINDA - QUIEBRA PEDIDA”, venidos del Juzgado de Primera
Instancia y Vigésimo Novena Nominación, en apelación en contra de la
sentencia número ciento treinta y ocho, de fecha diecinueve de Abril de
dos mil, que en su parte resolutiva dispone:”I)Rechazar el pedido de
falencia contra la Sra. Ires Arminda Figueroa.-II)Imponer las costas
al acreedor peticionante a cuyo fin se regulan los honorarios a la
Dra. María Laura Juárez en la suma de pesos setecientos cincuenta y
nueve con doce centavos ($759,12) y al Dr. Horacio Roger Auad en la
suma de pesos tres mil setecientos noventa y cinco con sesenta y un
centavos($3.795,61).-PROTOCOLICESE...” - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Este Tribunal, se plantea en presencia del Actuario, las siguientes
cuestiones a resolver: - - - - - - - - - - - -
1.- ¿ Es ajustada a derecho la sentencia impugnada?.- - - -
2.- ¿ Qué pronunciamiento corresponde?.- - - - - - - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.111


Efectuado el Sorteo de Ley, la emisión de los votos se realiza en
el siguiente orden: 1°)Dra. Marta Montoto de Spila, 2°)Dra. Silvana
María Chiapero de Bas y 3°)Dr. Jorge Horacio Zinny.- - - - - - - - - - - -
- ---------
A LA PRIMERA CUESTIÓN LA SRA. VOCAL DRA. MARTA MONTOTO
DE SPILA DIJO:
I.- La resolución bajo recurso contiene una adecuada relación de causa
que satisface las exigencias legales (art. 329 C.P.C.), por lo que en honor
a la brevedad a la misma me remito.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
En contra de la Sentencia dictada por el Sr. Juez de Primer Grado (Sen-
tencia número ciento treinta y ocho de fecha diecinueve de abril de dos
mil -fs. 41/44) interpone la representante de la peticonante de la quiebra
recurso de apelación (fs. 145), el que es concedido a fs. 49, quedando en
consecuencia abierta la competencia de grado.- - - - - -
II.- Agravios del apelante.- - - - - - - - - - - - - - - -
Fustiga el decisorio por cuanto entiende que el a quo confunde estado
de cesación de pagos con hechos reveladores de tal estado y sostiene
que el supuesto de los presentes constituye, a su entender, sin lugar a
dudas un hecho revelador de dicho estado. Pide se revoque la sentencia
impugnada.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
II.- Análisis de los agravios.- - - -- - - - - - - - - - -
Como cuestión preliminar cabe resaltar que esta Cámara, en su actual
integración, ha modificado su criterio en torno a la apelabilidad del
rechazo de quiebra pedida por el acreedor, por la razones vertidas en
reciente pronunciamiento in re: “Empresa Constructora Delta S.A. - Quie-
bra Pedida”, precedente al que nos referimos.- - - - -
Entrando al análisis de la cuestión en debate, adviértase que el punto
central que justifica ampliamente lo resuelto por el a quo es que el peti-
cionante de la quiebra no acreditó sumariamente los hechos reveladores
de la cesación de pagos del deudor, incumpliendo con el requisito estip-
ulado por el art. 83 L.C.Q.- Que así las cosas, nada probó al respecto, lim-
itándose a presentar una cambial en virtud de la cual al no serle abonada
la misma, acude a peticionar la quiebra del deudor.- - - - - - - - - - - - -
Acompaña a su vez un informe del Registro de Propiedad para demostrar
que la falta de bienes a nombre del deudor es otro hecho revelador, sin
tener en cuenta que puede tener otros bienes en su patrimonio o que
formen aportes de capital de una sociedad.- - - - - - - - - - - - - - - - - -
Pese a que el rechazo de un cheque librado por la deudora puede con-
stituir un hecho revelador del estado de cesación de pagos (art. 79 inc.
2 L.C.Q.), estimo que la escasa actividad probatoria por parte del acree-
dor no logra destruir la posibilidad de presumir que la falta de pago del
cheque girado obedece a una iliquidez meramente transitoria y no a la
existencia de insolvencia.- - - - - -
A más de ello, la deudora ha negado la existencia de negocio jurídico
entre las partes, lo que no puede ser aclarado en esta instancia por no
existir juicio de antequiebra.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Abogacía | Derecho Concursal - pag.112


En tales condiciones debe coincidirse con la juzgadora en que un sólo
cheque rechazado no permite tener por acreditado sumariamente la
cesación de pagos, ya que la mera existencia de mora en el cumplimiento
de la obligación no es prueba de la insolvencia sino sólo un indicio que
debe ser valorado a la luz de las probanzas aportadas, las que no tienen
naturaleza ni entidad para ser consideradas como hechos reveladores
del estado de cesación de pagos (art. 79 L.C.Q.), que constituye presu-
puesto necesario para la declaración de quiebra.- - - - - - - - - - - - - - - - -
Admitir lo contrario importaría desnaturalizar el proceso falencial, el que
podría utilizarse como medio sumarísimo de cobro de una acreencia indi-
vidual, lo que no puede permitirse.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
La necesidad de acreditar -prima facie- la existencia de verdaderos
hechos reveladores del estado de cesación de pagos, fue sostenida
por la suscripta en anteriores pronunciamientos entre los que se puede
mencionar “Talleres - Quiebra Pedida”, y recientemente “Perfil S.R.L. -
Quiebra Pedida”.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Conforme lo expresado, deben rechazarse los agravios, confirmándose
la sentencia dictada por el a quo.-
En cuanto a las costas, conforme el resultado del pleito, éstas deben
imponerse en la Alzada al recurrente perdidoso (art. 130 C.P.C.).- - -- - - -
--------------
Así emito mi voto.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
A LA PRIMERA CUESTION LA SEÑORA VOCAL DOCTORA SILVANA
MARIA CHIAPERO DE BAS DIJO:
1)Tocante a la apelabilidad de la sentencia que rechaza el pedido de
quiebra formulado por acreedor he emitido opinión afirmativa en reci-
entes pronunciamientos (cfr. Empresa Constructora Delta S.A. Quiebra
Pedida) correspondiendo su ratificación en estos autos. - - - - - - - - - - -
----
La modificación del criterio contrario sustentado con anterioridad por este
Tribunal de Apelaciones descansa en diversos argumentos. En primer
lugar la regla genérica de inapelabilidad contenida en el art. 273 inc.3º
L.C.Q. está referida al trámite del concurso y encuentra su razón de ser
en la evitación de dilaciones que conspiren contra la celeridad que debe
presidir este proceso para poner rápidamente punto final al fenómeno de
la insolvencia, pero no aparece justificada en “el procedimiento para la
declaración falencial” o “instrucción prefalencial”.”En segundo término,
la posibilidad de reeditar la cuestión con los mismos elementos que se
invocara como otro fundamento de la tesis de la inapelabilidad no es tal
ya que, como sostuviera el Sr. Vocal de la Excma Cámara Tercera de Apel-
aciones de esta ciudad, Dr Julio Leopoldo Fontaine, in re “Alindro Nicolás
Alberto Quiebra Pedida”(sent. nº 171 del 29/12/2000), tal ejercicio con-
spira contra el concepto de cosa juzgada la que excluye la eventualidad
de una segunda sentencia sobre el mismo objeto.- - - - - - - - - -
Finalmente la tesis que se acoge de la apelabilidad importa resguardar
mejor el interés del propio deudor cuya petición de quiebra fuera deses-
timada ya que la posibilidad de la revisión de la doble instancia permitirá

Abogacía | Derecho Concursal - pag.113


el cierre definitivo sobre el tema lo que es sin dudas mejor que verse
sometido a indefinidas peticiones instauradas por idéntico acreedor y
con idénticos elementos, ello sin perjuicio de la petición que pudiera for-
mularse en base a circunstancias de hecho distintas, procedimiento que
sin dudas está permitida por el ordenamiento. - - - - - - - - -
Por ello coincido en que el recurso de apelación ha sido correctamente
concedido. - - - - - - - - - - - - - - - - -
2)Con relación a la cuestión de fondo, en cambio, discrepo con la
solución a la que arriba el primer juez y la Sra. Vocal preopinante. - - -
-----------------
El rechazo de un cheque librado por la deudora constituye un indicio
revelador de la cesación de pagos (art. 79 inc.2º L.CQ.) que autoriza la
presunción de la existencia de la insolvencia y consecuente declaración
de quiebra a falta de aporte por la deudora de elementos suficientes de
juicio para descartarla. - - -- - - - - - - - - - - - - - -
Puedo coincidir con el sentenciante en que la mora en el cumplimiento
de una obligación (falta de atención oportuna del cheque) no es prueba
categórica de la insolvencia sino tan sólo un indicio o hecho revelador
que analizado aisladamente y en ausencia de otros elementos de juicio
podría provocar que se desnaturalice el proceso concursal empleándolo
como subrogado de la ejecución individual, como medio de cobro com-
pulsivo de créditos y no dirigido a su verdadera naturaleza y finalidad
(apertura de un proceso universal que garantice tratamiento igualitario
de todos los acreedores frente a la insolvencia del deudor común)
Sin embargo, en el sistema de la ley, acreditado “prima facie” por el
acreedor la existencia de un crédito líquido y exigible y la existencia,
tan siquiera, de un hecho revelador de la cesación de pagos ( mora en
el cumplimiento de una obligación), las exigencias legales a su cargo
se encuentra íntegramente cumplimentadas correspondiendo a la deu-
dora dar las explicaciones y producir las pruebas (“invocar y probar” art.
84 LC.Q.) para demostrar que pese a ese incumplimiento no está en
cesación de pagos, o bien, que “está en fondos”, so pena que su quiebra
sea declarada en base a aquélla presunción. - - - - - - - - - -
Esto es así pues despachado el emplazamiento al deudor, ello supone
que el juez ha tenido “prima facie” por acreditada la existencia de uno o
varios hechos reveladores de la cesación de pagos. De modo que luego
de que se imprima trámite a la petición sea el deudor quien deba probar
y convencer al magistrado de que tales hechos no existen o son falsos
o, al menos que no revelan en realidad un estado de insolvencia. - -- - -
------------
Este es el principio general a tal punto que conforme criterio tradicional
de nuestra jurisprudencia, la forma mas expeditiva a la que puede acudir
el deudor en defensa de su interés y para evitar su quiebra es demostrar
no estar en cesación de pagos mediante depósito del importe del crédito
y sus accesorios, sea en pago o a embargo. (cfr. Rivera Julio César en
Instituciones de Derecho Concursal Tomo II Rubinzal Culzoni Editores,
pág.27 y sgtes.). En idéntico sentido se expide Rouillón afirmando “De
allí, entonces, que el medio probatorio por excelencia para demostrar la

Abogacía | Derecho Concursal - pag.114


solvencia del emplazado en la quiebra, sea el depósito en fondos -en
pago o a embargo- suficientes para llevar al juzgador a la convicción de
que se halla “in bonis” (cfr. Rouillon, Adolfo A. N. en “Procedimientos
para la declaración de quiebra” Zeus Editora Rosario 1982, pág. 46 y
sgtes.).- - - - - - - - - -
Pero es del caso que en el sub lite nada de ello ha hecho la deudora.
------------------------
Su actitud defensiva se circunscribió a negar la calidad de acreedor del
peticionante, sin invocar ni menos probar que la firma del cheque no le
pertenezca y sin siquiera ensayar un argumento convincente acerca de
la causa por la que la deuda contenida en el título no fue oportunamente
atendida.
En cuanto al requisito objetivo “existencia de la cesación de pagos” toda
su estrategia se limitó a negar encontrarse en insolvencia omitiendo
agregar elemento alguno de juicio que permitiera al magistrado consid-
erar tal incumplimiento como un hecho aislado insusceptible de generar
convicción acerca de su insolvencia. - - - -
Nótese que si fuera suficiente tal actitud del deudor ( negar genérica-
mente la calidad de acreedor del tenedor de un cheque rechazado sin
siquiera invocar que la firma allí estampada no le pertenece y negar
genéricamente estar en cesación de pagos) para lograr el rechazo de la
quiebra, lejos estaríamos de la desnaturalización del proceso concursal
para dar paso a que se utilice para sustituir las ejecuciones individuales,
como reiteradamente resalta el a quo. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
Permitir tal solución llevaría, en cambio, a otro extremo igualmente inde-
seado, esto es que los deudores, con el mero recurso de negar genérica-
mente su insolvencia, logren evitar la declaración de quiebra formulada
por un acreedor (tenedor de un cheque rechazado) que ha cumplido
acabadamente con los requisitos legalmente impuestos para obtener un
pronunciamiento de tal jaez. - - - - - - - - - -
Frente a tal coyuntura no creo que quepa dudar en el sistema instaurado
por la ley. - -- - - - - - - - - - - - -
El deudor citado (art. 84 L.C.Q.) que no ha invocado y mucho menos
demostrado que su incumplimiento (mora en el cumplimiento de una
obligación) constituye un hecho aislado o que obedece a una causa
atendible y no un indicio de su cesación de pagos es quien debe tolerar
las consecuencias legales de su ausencia de argumentos desvirtuadores
de la presunción legal que deviene de su mora. - - - - - - - - -
Es cierto que el magistrado no está atado por la evaluación que efectúa
antes de despachar la citación al deudor, estando habilitado para pon-
derar la concurrencia de los requisitos subjetivos y objetivos de la
declaración de quiebra en oportunidad de expedirse en definitiva, pero
ello no lo autoriza a desestimar sin más el pedido si el deudor no aporta
elemento alguno en su defensa ni se incorporan al juicio, aún oficiosa-
mente en ejercicio de facultades inquisitivas, otros elementos de juicio
que, valorados en conexión con el incumplimiento, puedan formar con-
vicción acerca de que el deudor está “in bonis” o que el acreedor ha

Abogacía | Derecho Concursal - pag.115


abusado del proceso mediante una petición que sólo persigue el cobro
compulsivo de su crédito. - - -
En la causa no obra incorporado elemento alguno que permita arribar a
tal conclusión. - - - - - - - - - - - - - - - - -
Por lo expuesto propicio que se acoja la apelación y se revoque la sen-
tencia apelada en todo cuanto decide.
A LA PRIMERA CUESTIO, EL SR. VOCAL DR. JORGE HORACIO ZIN-
NY,DIJO:
1.-En orden a la apelabilidad del rechazo de quiebra pedida
por acreedor, coincido con las opiniones vertidas por mis distinguidas
colegas, por lo que el recurso ha sido correctamente concedido.-- - - - -
------- -----
2.-En orden a la cuestión de fondo, coincido con el voto de mi
distinguida colega Dra. Montoto de Spila, en cuanto que el peticionante
de la quiebra no acreditó sumariamente el estado de cesación de pagos
conforme lo exige el art.83 de la Ley 24.522, ya que se limitó a presentar
un cheque y que, al no serle abonado, acude a solicitar la quiebra del
deudor.- - - - - - - - - - - - - -
La necesidad de acreditar -prima facie- el estado de insolvencia
del deudor ha sido sostenido en anteriores pronunciamientos (Sentencia
N° 25 de fecha 11 de Abril de 2001 in re:”Perfil SRL-Quiebra pedida, entre
otros”) - - -
Si bien el rechazo de un sólo cheque puede ser un hecho “rev-
elador” de un estado de cesación de pagos (art.79 inc.2 L.C.), por sí
solo es insuficiente para acreditar -siquiera sumariamente- que tal incum-
plimiento obedece a la existencia de tal estado y no a una iliquidez mera-
mente transitoria.-La mora en el cumplimiento de una sola obligación no
es prueba de insolvencia sino un indicio que debe ser valorado juntam-
ente con otras probanzas arrimadas al proceso, que en el caso de autos
no existen, ya que a los efectos perseguidos por el actor, el informe del
Registro de la Propiedad resulta ineficaz porque no es demostrativo que
en el patrimonio del deudor no existan otros bienes. - - - - - - - - - - - - - - -
--------
Admitir que la sola concurrencia de mora en el cumplimiento de una
obligación es demostrativa de la insolvencia del deudor, importaría per-
mitir una desnaturalización del procedimiento de quiebra, en el que está
interesado el orden público y persigue fines colectivos y no el cobro de
una acreencia individual.- - - - - - - - - - - - - - - - -
A LA SEGUNDA CUESTIÓN LA SRA. VOCAL DRA. MARTA MONTOTO
DE SPILA DIJO:
En mi opinión corresponde,- - - - - - - - - - - - - - - -
I.- No hacer lugar al recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia,
confirmar la sentencia en todo cuanto resuelve.- - - - - - - - - - - - - - - - - -
-------

Abogacía | Derecho Concursal - pag.116


II.- Imponer las costas de la Alzada al recurrente Sr. Antonio Elías (art.
130 C.P.C.).- - - - - - - - - - - - -
III.- Regular los honorarios del Dr. Horacio Roger Auad por sus tareas en
la Alzada en la suma de pesos dos mil seiscientos treinta y uno ($ 2.631)
y para la Dra. María Laura Juárez la suma de pesos quinientos treinta y
dos ($ 532) (arts. 61 inc. 1, 34, 36 y 37 L.A.).- - - - - - - - -
IV.- Tener presente la reserva del caso federal.- - - - - -
A LA SEGUNDA CUESTION LA SRA. VOCAL DRA. SILVANA MARIA
CHIAPERO DE BAS DIJO:
Que,propicia se acoja la apelación y se revoque la sentencia apelada en
todo cuanto decide.-
A LA SEGUNDA CUESTION, EL SR. VOCAL DR. JORGE HORACIO
ZINNY, DIJO:
Por lo expuesto precedentemente adhiero al Voto de la Dra. Marta Mon-
toto de Spila, votando en igual sentido.-
A mérito del resultado que antecede, y por Mayoría
SE RESUELVE:
I.- No hacer lugar al recurso de apelación interpuesto y, en consecuencia,
confirmar la sentencia en todo cuanto resuelve.-
II.- Imponer las costas de la Alzada al recurrente Sr. Antonio Elías (art.
130 C.P.C.).-
III.- Regular los honorarios del Dr. Horacio Roger Auad por sus tareas en
la Alzada en la suma de pesos dos mil
seiscientos treinta y uno ($ 2.631) y para la Dra. María Laura Juarez la
suma de pesos quinientos treinta y dos ($ 532) (arts. 61 inc. 1, 34, 36 y
37 L.A.).-
IV.- Tener presente la reserva del caso federal.-
V.-Protocolícese y bajen.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.117


Actividad 3
Sentencia de quiebra. Recursos
LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 90 a 101
1. La sociedad CompuOK SA pide la quiebra del Sr. Eusebio Einer acom-
pañando 10 facturas impagas de venta de equipos de computación y
carta documento intimando el pago de la deuda. ¿Es posible decretar
la quiebra con estas pruebas?
2. ¿Varia su respuesta si además se acompañan 20 cheques impagos
por aquellas facturas?
3. Corrido el traslado de rigor Einer manifiesta que no esta en cesación
de pagos y no pago por que las computadoras eran obsoletas y por
eso dio orden de no pagar los cheques, acompaña informe de un
Ingeniero en Sistema que indica que las PC son usadas, sin disco
rígido y del siglo pasado, ofrece prueba informativa y pericial ¿es esto
suficiente para que se rechace el pedido de quiebra?
4. Si con las defensas antes indicadas se decreta la quiebra ¿qué puede
hacer aún el Sr. Einer?
5. Si la suma de las facturas es por $ 1.000 ya que eran solo “mouse”
los bienes vendidos, ¿qué le conviene hacer al Sr. Einer para enervar
el pedido de quiebra?
6. Decretada la quiebra del Sr. Einer, CompuOK SA debe efectuar la
petición verificatoria o ya se considera verificado el crédito.
7. Si ningún acreedor se presenta a verificar en la quiebra de Einer, ni
siquiera CompuOK SA ¿quién carga con las costas?
8. El Banco de Iguazú pide la quiebra del Sr. Hugo Hictus acompañando
el saldo de cuenta corriente bancaria e intimación a cancelarlo –carta
documento-, con un descubierto de $ 12.000 ¿se le puede dar curso
al pedido?
9. En el caso anterior decretada la quiebra el Sr. Einer toma cono-
cimiento de la misma por edictos ya que vive en Trenque Lauquen,
¿qué debe hacer?
10. La Sra. Sandra Sol pide su quiebra y una vez decretada pide la con-
versión en concurso preventivo ¿es correcto este proceder?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.118


Actividad 4

Efectos de la quiebra
LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 125 a 159 y 196 a 199.

1. El 10-5-11 la sociedad Autopartes y Talleres Sur SA realiza la petición de


su propia quiebra que es decretada el 15-6-11 y el 15-8-12 es la fecha
límite para verificar sus créditos.
a. Un acreedor solicita se le indique hasta que fecha debe calcular los inte-
reses.
b. El Banco Rio otorgó un préstamo a la sociedad con fecha 1-5-11 por
10.000 $ devengando $ 100 de intereses por mes por lo cual firmó un
pagaré de 10.300 $ con vencimiento el 1-8-11. ¿Cuánto debe verificarse
en el concurso?
c. La compañía Aguita Fresca SRL ha otorgado en comodato (préstamo de
uso) dispenser de agua y botellones que están el inmueble clausurado y
necesita que le sean devueltos por que son de su propiedad ¿Qué debe
hacer?
d. El Sr. Marcos Martín llevo su auto a que le cambien diferentes partes y al
momento de la quiebra quedo en los talleres de la fallida. El auto ya esta
reparado y no abono suma alguna ¿Qué debe hacer?
e. El Sr. Oscar Orbis Marcos llevo su auto a que le cambien diferentes partes
y al momento de la quiebra quedo en los talleres de la fallida. Aun no fue
reparado y pagó por adelantado ¿Qué debe hacer?
f. La sociedad tiene firmado un contrato para la provisión de diferentes
repuestos con Ford Argentina, algunos fueron entregados y otros no, la
sociedad efectuó algunos pagos parciales ¿Qué pasa con ese contrato?
g. El propietario del inmueble que le alquila a Autopartes y Talleres Sur SA
lo consulta si el mismo continúa o puede ser rescindido.
h. Si se integró el 50 % del capital suscripto por los accionistas, restando
integrar el restante con fecha de vencimiento el 1-9-12. ¿Qué debe hacer
el síndico?
i. La sociedad tiene 10 empleados ¿Qué ocurre con ellos y hasta cuando
una vez dispuesta la quiebra?
j. Si Juan Jerez compra “la empresa” en que situación quedan esos
empleados.

2. El 20-8-12 se le decreta la quiebra del Sr. Dionisio Díaz, la misma fue


pedida por un acreedor el 1-7-12.
a. Hasta que fecha debe calcular los intereses.
b. Si se vendió un inmueble en 50 cuotas y la Sra. Roxana Ramírez lo
compró y abonó 29 de las cuotas, ¿Qué puede hacer la misma? ¿Qué
documentación debe presentar?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.119


c. ¿Si abonó 4 cuotas varía su respuesta?
d. El Sr. Díaz vive con su familia en el mismo inmueble donde tiene el taller
abonando un alquiler mensual de $ 3000, el taller ocupa aproximada-
mente la mitad del terreno ¿Qué debe hacer el propietario del inmueble?
¿El contrato continua o no?
e. si el Sr. Díaz ocupa el inmueble exclusivamente para vivienda ¿el propie-
tario qué puede hacer?

Desapoderamiento e incautación. Bienes excluidos


LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 106 a 116
1. Se le ha decretado la quiebra el 5-5-13 a la Sra. Laura López quien resulta
ser propietaria de un inmueble adquirido cuando ya estaba casada
(ganancial) que está inscripto el 100 % a su nombre. ¿Puede el marido
de la Sra. solicitar la “desafectación” del 50 % que es “suyo” por ser
ganancial?
2. En el mismo caso anterior si la Sra. Laura López fallece pueden hacer
igual petición los herederos.
3. Si el inmueble de la Sra. López está inscripto como bien de familia, desde
el 12-3-10 y se han verificado los siguientes créditos:

Fecha mora acreedor monto causa


07/03/2011 Banco XX 12.000 Préstamo
04/02/2010 DGR 1400 Impuestos
03/05/2013 Sr. Arias 17000 Venta Merc
12/12/2009 Sr. Becar 3400 Venta Merc
a. ¿Puede ser desafectado el inmueble como bien de familia?
b. ¿Quién puede solicitarlo según las distintas posturas interpretativas?
c. ¿En su caso a que acreedores beneficia?

Continuación de la explotación
LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 189 a 199
1. Se le ha decretado la quiebra a Verduras Pampa SRL que posee 30
empleados tiene un galpón lleno de verduras y frutas ¿pueden venderse?
¿Cómo? ¿Quién lo dispone?
2. En el caso anterior, atento que también existe un proceso productivo en
trámite para fabricar cajones de frutas que se venden a todo el país, el
síndico considera que debería continuarse las actividades
a. ¿Qué pauta debe seguir para evaluarlo?
b. ¿Quién lo dispone?
c. ¿Qué recursos pueden interponerse contra esa decisión?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.120


d. ¿Qué debe informarse?
e. ¿Qué sucede con los empleados?

1. Si una Cooperativa de trabajadores desea continuar con la explotación


a. ¿Cuántos trabajadores deben integrarla?
b. ¿Se prefiere esta continuación o la del punto 2 precedente?
c. ¿Si se ha iniciado un concurso especial que ocurre con el mismo?

Actividad 5

Reflexionando con un caso


La Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial declaró la resolución
de un contrato de ejecución continuada en un proceso concursal de quiebra,
denegando de esta manera la pretensión avalada por el pedido de continua-
ción del mismo por parte de Síndico. Ver “France Textile SA s/Quiebra s/
Incidente de Apelación”.
Intente respaldar con argumentos jurídicos, pero expresados con sus propias
palabras, una postura contraria a esta resolución, indicando la conveniencia
de su continuación y la existencia de la posibilidad legal de esta pretensión.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.121


Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial – Sala A
Buenos Aires, 10 de Junio de 2014.-

1) Apeló la sindicatura el pronunciamiento de fs. 255/260 por el que se resol-


vió: i) declarar la resolución de la licencia de la marca “Dufour” concedida
por Pablo Eduardo Vázquez Nanini a la fallida a la fecha del decreto de quie-
bra (18.11.2010) y de la sublicencia otorgada por esta última a Nextell Corp
SA, por extinción del contrato principal; ii) dispuso la propiedad de la quiebra
respecto de los fondos depositados en el concurso por Nextell Corp SA por
cánones de la sublicencia hasta la fecha del decreto de falencia, ordenando
la devolución de los restantes depósitos; iii) rechazó los demás planteos
introducidos en autos tanto por el síndico (la pretensión de considerar el
otorgamiento de la Licencia Master a France Textile SA como un aporte irre-
vocable de capital y la solicitud de mantener la continuidad del contrato de
sublicencia hasta su vencimiento), como por Pablo Eduardo Vázquez Nanini
(que se le reconociera, en tanto titular registral de la marca, el derecho al
cobro de rentas por su uso a partir de la fecha del decreto de quiebra).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.122


Los fundamentos fueron desarrollados en fs. 266/266, sin que se que se haya
respondido el traslado conferido en fs. 268.
En fs. 274/279 fue oída la Sra. Representante del Ministerio Público, quien
dictaminó en el sentido que surge de las citadas fs..
2.) A efectos de una mejor comprensión de la cuestión sometida a conoci-
miento de esta Sala, se muestra conducente realizar una breve descripción
de las circunstancias fácticas de estas actuaciones.
De las constancias habidas en estos autos, y en lo que aquí interesa, resulta
que:
i) En la resolución copiada en fs. 111/112, el Juzgado desestimó el pedido
introducido por Nextell Corp. SA de continuar el contrato de licencia de marca
que había suscripto con la fallida, con sustento en que las marcas en cues-
tión estaban registradas a nombre de un tercero (Pablo Eduardo Vázquez
Nanini), sin que hubiera ningún modelo o diseño industrial, ni solicitudes ni
registros marcarios a nombre de la fallida. Esta decisión fue apelada en su
oportunidad por Nextell Corp. SA y el funcionario concursal.
Luego de elevadas las actuaciones a este Tribunal para conocer en los recur-
sos, Nextell Corp SA desistió de la apelación (fs. 185), lo que motivó que la
Sra. Fiscal General actuante ante esta Cámara entendiera que el recurso
deducido por la síndico había perdido virtualidad.
A su vez, se presentó ante esta Alzada en forma espontánea Pablo Eduardo
Vázquez Nanini en los términos del art. 90 C.P.C.C.N., invocando la afecta-
ción de los derechos que le asisten como titular registral de la licencia de la
marca “Dufour” (fs. 172/175).
En ese marco, esta Sala, advirtiendo que existía documentación en relación
a la utilización por la fallida de la marca en cuestión que no había sido puesta
en conocimiento del juez de grado y que tampoco se le había dado la debida
intervención en autos a quien surgía como titular registral de la marca, estimó
que el pronunciamiento apelado fue dictado en forma prematura, disponién-
dose su revocación (fs. 202/203). En esa ocasión se señaló asimismo, que
a los fines de esclarecer debidamente la materia relativa a la licencia de la
marca “Dufour”, su utilización y/o explotación, así como la propiedad de los
fondos depositados en autos y/o debidos por Nextell Corp SA -cuestión esta
última que no había sido resuelta por el juez a quo- debían arbitrarse los
medios necesarios a efectos de la producción de las pruebas conducentes,
con la debida intervención de las partes involucradas.
ii) Devueltas las actuaciones a la instancia de grado, el magistrado, por un
lado, instó a la sindicatura para que manifestara y justificara en derecho por
qué podría disponerse válidamente de bienes que aparecen formalmente
como pertenecientes a terceros (fs. 111/112 y fs. 205, pto. 3, segundo
párrafo) y, por otra parte, ordenó notificar a Pablo Eduardo Vázquez Nanini la
continuación de estas actuaciones a los fines de que tomara la intervención
que estimara corresponder (fs. 205vta., pto. 4).
La síndico se expidió en fs. 212/214, señalando que: a) Vázquez Nanini cedió
a France Textile SA la Licencia Master de la marca “Dufour” autorizándola no
solo a utilizar la licencia sino también a otorgar sublicencias, lo que repor-
taba ingresos a la sociedad tanto por “uso propio como por los cánones de

Abogacía | Derecho Concursal - pag.123


otorgamiento de sublicencias”; b) este contrato -que era a plazo fijo y de
ejecución continuada- tenía por único efecto percibir dinero por el uso de la
sublicencia, por lo que su continuación -hasta la fecha de su vencimiento- no
traería aparejado ningún perjuicio para la quiebra; c) no se pretendía exten-
der el derecho a la percepción de los cánones sine die, ya que ello importa-
ría reconocer a la quebrada “capacidad de contratar que no tiene”, pero sí
mantener las obligaciones pendientes a favor de la quiebra, por aplicación
del art. 143, inc. 1° LCQ, toda vez que la prestación de la fallida se completó
con el otorgamiento de la cesión de la sublicencia por tiempo limitado y, por
tanto, el otro contratante -Nextell Corp SA- es quien está obligado a pagar los
cánones derivados de aquélla; d) sin perjuicio de ello, el otorgamiento de la
Licencia Master podría incluso ser considerada como un aporte irrevocable
de capital de Vázquez Nanini en France Textile SA, atento las características
del acuerdo (sin plazo de vigencia, facultad discrecional para contratar subli-
cencias y falta de contraprestación dineraria).
Por su parte, Pablo Eduardo Vázquez Nanini, en la presentación que obra
en fs. 223/225, sostuvo que a fin de resolver la cuestión en debate no podía
dejar de considerarse que “el Contrato de Licencia Master habido entre el Sr.
Nanini y France Textile SA ... reviste el carácter de contrato verbal” y que “fiel
prueba de ello resulta que únicamente exista un certificado de licencia sin
mayores precisiones”, aunque aclaró que ello no implicaba necesariamente
la ausencia de previsiones.
Afirmó que en la casi totalidad de los contratos a plazo fijo y de ejecución
continuada -como resultaría ser el de la Licencia Master-, uno de los presu-
puestos que habilitan su resolución es la declaración en quiebra de una de
las partes. Indicó que si bien es cierto que su parte no recibía prestación
dineraria alguna con motivo de la Licencia Master, no podía desconocerse
que la continuación del manejo de la marca por parte de una sociedad que-
brada la desprestigiaba, lo que se traducía, en definitiva, en una disminución
de su valor. Señaló que la declaración de la quiebra de France Textil SA,
en tanto causal de rescisión contractual, importó que el peticionante reto-
mara las facultades de uso y goce de la marca de su propiedad, lo que
también importaba la caída de la sublicencia dada por la quebrada a Nextell
Corp. SA., pues nadie puede ceder un derecho mejor y más amplio que el
que posee. En orden a ello, concluyó en que su parte resultaría el legítimo
propietario de las rentas producidas por la utilización de la marca desde el
decreto de quiebra (18.10.2010) o, eventualmente, desde la finalización del
segundo período trienal fijado contractualmente (01.01.2011), toda vez que
France Textile SA quedó inhabilitada para contratar por su estado de falen-
cia, conforme lo normado por los arts. 234, 237 y 238 LCQ, sin que pudiera
reconducirlo por otro período en los términos de la cláusula 12° del contrato.
Por último negó que la marca “Dufour” haya sido transferida informalmente a
la quebrada como un “aporte irrevocable” como sostuvo la sindicatura, pues
solamente se había licenciado el “uso y goce” y no la propiedad de aquélla.
iii) Nextell Corp SA, en ocasión de contestar el traslado que le fue conferido
en fs. 239, denunció que la marca aquí involucrada -junto con aquellas indi-
vidualizadas en fs. 253vta./254- fue subastada judicialmente el 18.04.2012 en
la causa “Cavalieri Juan Alberto c. Vázquez José Eduardo y Otros s. despido”
(expte. N° 17525/6), en trámite por ante el Juzgado Nacional del Trabajo N°

Abogacía | Derecho Concursal - pag.124


24. Refirió que el remate se encuentra a la fecha aprobado y firme e incluso
se ordenó la inscripción registral a nombre de la adquirente, “motivo por el
cual .... el Sr. Vázquez Nanini ya no resulta ser el propietario de las marcas
Dufour, quedando sin efecto todos los mandatos o permisos que pudiera
haber otorgado para la explotación de las marcas...”. Manifestó estar a dis-
posición de lo que se dispusiera con relación a la propiedad de las regalías
que se depositaron en autos por el período setiembre 2010/febrero 2011,
como así también respecto de las regalías por períodos no depositados,
comprendidos entre el mes de marzo de 2011 y el 06.12.2011 -fecha en que
Nextell Corp SA manifestó su desinterés en el mantenimiento del contrato
de licencia de marca- o, en su defecto, hasta el 18.04.2012 -oportunidad en
que se subastó la marca registrada a nombre de Vázquez Nanini- (véanse fs.
253/254).
iv) Finalmente, el Sr. juez a quo se pronunció en fs. 255/260, declarando la
resolución de la licencia de la marca “Dufour” concedida por Pablo Eduardo
Vázquez Nanini a la fallida a la fecha del decreto de quiebra (18.11.2010) y de
la sublicencia otorgada por esta última a Nextell Corp SA, por extinción del
contrato principal. Dispuso asimismo la propiedad de la quiebra respecto de
los cánones depositados en el concurso por Nextell Corp SA hasta la fecha
del decreto de falencia, ordenándose la devolución a esta última de los res-
tantes fondos depositados. A su vez, rechazó el planteo de la sindicatura res-
pecto de la pretensión de considerar el otorgamiento de la Licencia Master
a France Textile SA como un aporte irrevocable de capital y de mantener la
continuidad del contrato de sublicencia hasta su vencimiento.
Desestimó también el pedido de Pablo Eduardo Vázquez Nanini de que se
le reconociera, en tanto titular registral de la marca, el derecho al cobro de
rentas por el uso de la marca a partir de la fecha del decreto de quiebra.
Para así decidir, el magistrado ponderó, en lo sustancial que: a) no se exterio-
rizó de ningún modo la voluntad por parte de Vázquez Nanini de otorgar a la
fallida la licencia de la marca “Dufour” como un aporte irrevocable de capital;
b) sin perjuicio de la tipificación que pudiera otorgársele al vínculo contrac-
tual habido entre la quebrada y Vázquez Nanini respecto de esa marca, se
evidenciaba que se trató de un contrato de ejecución continuada, por lo que
resultaba plenamente aplicable al caso lo dispuesto por el art. 147 LCQ, en
tanto dispone la resolución ope legis de diversos contratos entre los que se
encuetran los de ejecución cotinuada; c) la resolución del contrato como con-
secuencia del decreto de quiebra despeja toda duda en cuanto a la propie-
dad de los fondos depositados por Nextell Corp SA, por cuanto solo podrán
integrar el activo falimentario en la medida de que tengan origen en cánones
por la sublicencia de la marca hasta la fecha de la sentencia de quiebra, sin
que France Textile SA tenga derecho a seguir percibiendo los cánones con
posterioridad a tal evento; d) la propiedad de los restantes fondos deposi-
tados por Nextell Corp SA con causa en los cánones que pudieran haberse
devengado con posterioridad a la quiebra resulta una cuestión ajena al trá-
mite falencial, por lo que no cabe su consideración por parte del juez del
concurso y, aún de no compartirse esta postura, no pareciera que existieran
en la especie, elementos suficientes como para decidir la entrega de dichos
fondos al Sr. Vázquez Nanini, desde que la petición carecería de apoyatura
contractual, pues al haber terminado la licencia y por ende su sublicencia,
no existiría vínculo negocial alguno entre Vázquez Nanini y Nextell Corp SA.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.125


v) Este fallo fue apelado exclusivamente por el síndico, quien arguyó en el
memorial que: a) el otorgamiento de la sublicencia “era una especie de loca-
ción de uso de marca, y como contrato de tracto sucesivo, la sindicatura
podía continuarlo aún después de declarada la sociedad en falencia, aunque
no podría volver a renovarlo, si el titular de la licencia master solicitaba su
reintegro, o como sucedió se subastaba la marca”, pero que mientras “se
siguiera utilizando la marca y el titular de la licencia master no presentara el
pedido de reintegro en la quiebra, era válida cualquier cobranza”; b) la deci-
sión de tener por resuelto el contrato a la fecha de la quiebra contraviene lo
establecido en el art. 143 LCQ, pues en el caso que nos ocupa hay dos (2)
contratos, por un lado, el de Vázquez Nanini a favor de France Textile SA,
por el cual esta última no tenía obligaciones pendientes, o sea que debía
mantenerse la obligación de Vázquez Nanini y, por el otro, el contrato que
celebraron France Textile SA y Nextell Corp SA, que tenía prestaciones pen-
dientes por ambas partes -en el caso de la hoy fallida, no bloquear el uso
de la licencia, y por parte “Nextell”, abonar lo acordado durante su vigencia;
c) en orden a la postura asumida por las partes con relación a los contratos
mencionados, “si hay un momento de cese de la obligación de percibir rega-
lías, ello (fue) a partir del momento en que Vázquez Nanini reclam(ó) el cese
de la licencia master, o cuando Nextell Corp dej(ó) de usar la marca y desis-
t(ió) de su recurso de apelación .... o cuando se subastó la misma, lo que
haya sucedido antes. Pero no desde la fecha en el a quo dispuso que France
Textile SA no (tenía) derecho a suma alguna”. Explicó que ello atenta contra
el patrimonio de la quiebra, dado “que la misma tenía todo para recaudar y
nada para pagar en virtud de dicho contrato”, por lo que era ilógico que la
sindicatura pidiera su resolución.
vi) Finalmente, el Ministerio Público Fiscal propició revocar la resolución
objeto del recurso bajo examen y devolver los autos a primera instancia a
fin de que la sindicatura solicite la integración de las regalías pendientes. La
Sra. Fiscal General sostuvo que en tanto el contrato celebrado entre el titular
registral de la marca y France Textile SA fue verbal y no se ofreció prueba ten-
diente a demostrar que se haya pactado que la quiebra del licenciatario sería
causal de rescisión del contrato de licencia master -causal que tampoco fue
establecida en el contrato de sublicencia que la misma persona física sus-
cribió en representación de la ahora fallida-, no ha quedado desvirtuada la
presunción de onerosidad ínsita en todo contrato -en la especie un contrato
master de franquicia- cuyo objeto versa sobre un bien o mercancía que por
naturaleza tiene por objeto alcanzar alguna ganancia comercial destinada a
su vez, por medio de actos semejantes, a obtener nuevos beneficios. Explicó
que reconocido por Vázquez Nanini la inexistencia de prestaciones dinera-
rias pendientes, cabe concluir que la misma tiene que haber sido anticipada-
mente satisfecha al tiempo de celebrarse el negocio, debiendo estarse por
su continuidad en el tiempo más allá de la fecha del decreto de quiebra.
En cuanto hasta qué fecha deberá el titular registral estar sujeto al vínculo
jurídico que entabló, acordando derechos a su cocontratante para la explo-
tación de las marcas, entendió que, por un lado, debía asimilarse el negocio
principal al contrato de locación, por lo que no podía extenderse por un plazo
mayor de diez (10) años y, por otra parte, teniendo en cuenta que el plazo del
contrato de sublicencia se fijó “por el término de 3 años contados desde el 1

Abogacía | Derecho Concursal - pag.126


de enero de 2005, prorrogable automáticamente por dos períodos trienales
iguales”, debía concluirse en que correspondería tener vigente el contrato
principal celebrado, más allá de la fecha de quiebra y hasta el 1° de enero
de 2014.
En orden a ello, la Fiscal General se apartó de la posición de la sindicatura
en punto a que las regalías producidas serían de propiedad de la quiebra
hasta la fecha en la que Vázquez Nanini reclamó el cese de la licencia master
o hasta la oportunidad en que se subastó la marca, toda vez que por aplica-
ción de lo normado por el art. 1.498 Cód. Civ.., la venta de la titularidad de la
marca no invalidaría la locación. En este sentido, señaló que de acuerdo al
contenido del contrato de sublicencia, por un parte, no se requería para su
continuidad la expresión de voluntad de las partes, necesitándose de ésta
para discontinuar el vínculo, de tal suerte que debía tenerse por pactada la
prórroga automática y que, por otro lado, las partes acordaron expresamente
cuáles serían las causales de rescisión anticipada y las partes no ejercieron
las facultades acordadas a tal efecto. En razón de todo ello, dictaminó que
la sublicenciataria se encontraba obligada a cumplir con las obligaciones
pactadas con la ahora fallida hasta el 01.01.2014, debiendo la sindicatura
requerir en la instancia de grado la integración de las regalías pendientes.

3.) Del relato precedente se desprende que el fallo dictado en fs. 255/260
fue impugnado únicamente por la sindicatura y si bien su agravio se rela-
ciona con la fecha en que se tuvo por resuelto el contrato celebrado entre
Productos Textile SA y Nextell Corp SA (sentencia de quiebra -18.11.2010-
), no pretende -como propicia la Sra. Fiscal General en el dictamen de fs.
274/279- que se tenga por prorrogado el contrato en cuestión hasta la fecha
de su vencimiento (01.01.2014), obligándose, por ende, a la sublicenciataria
a cumplir con las obligaciones pactadas con la ahora fallida hasta esa fecha.
Por el contrario, la funcionario sindical reconoce en el memorial que no podía
renovarse el contrato después de declarada la quiebra “si el titular de la licen-
cia master solicitaba su reintegro, o como sucedió en el caso, se subastaba
la marca”, señalando que “dicho contrato tenía una vida corta.
Por un lado el Sr. Vázquez Nanini, reclamó el reintegro de la licencia, y por
el otro la misma fue subastada en el año 2012, adquiriéndola justamente la
sublicenciataria .... A partir de allí, aunque no se hubiera ordenado el cese de
la licencia master, la misma caía por la venta de un tercero, y en este caso,
se extinguía por confusión entre la persona del titular de la marca y el deudor
por su uso” (fs. 266vta.). No obstante lo cual afirmó que “mientras se siguiera
utilizando la marca y el titular de la licencia master no presentara el pedido
de reintegro en la quiebra, era válida cualquier cobranza”, razón por la cual
concluyó en que “si h(ubo) un momento de cese de la obligación de percibir
regalías, ello (fue) a partir del momento en que Vázquez Nanini reclam(ó)
el cese de la licencia master” (15.09.2011; ver fs. 175vta.) o “cuando Nex-
tell Corp dej(ó) de usar la marca y desist(ió) del recurso de apelación (ese
cese deb(ió) ser legalmente acreditado) o cuando se subastó la misma”
(18.04.2012; ver fs. 253vta.).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.127


Ello así, estímase que lo propiciado por el Mininsterio Público Fiscal, en tanto
importa resolver sobre la continuación del contrato hasta la fecha de su ven-
cimiento, excede el marco de la materia sometida a conocimiento de esta
Alzada, la que se encuentra circunscripta a la queja del funcionario sindical
(art. 277 C.P.C.C.N.) y, si bien cabe dentro de las facultades de que goza
ese magistrado (art. 25, Ley Nº 24.946 y cctes.), determinar los alcances y
modalidades de su dictamen, ello debe ejercerse con ajuste a las previsiones
legales -véase que la Sra. Fiscal General no introdujo la cuestión en ejercicio
de la facultad requirente que le reconoce la Ley Nº 24.946 (arts. 37, inc. b)
y 41), planteo que, en su caso, debió haberse introducido por la forma y vía
pertientes (conf. CSJN, 06.10.1992, “Lamparter Ernesto Juan c. Baldo José
Juan y Sánchez Herminda Norma s. daños y perjuicios”, T° 315, F° 2225).
No obstante lo expuesto, el análisis de esta Alzada habrá de abordar los
argumentos que dan sustento a la pretensión recursiva del funcionario sin-
dical, sin desatender la opinión que sobre esa concreta materia ha vertido
la Representante del Ministrio Público Fiscal en el dictamen de fs. 274/279.

4.) Sentado ello, cabe puntualizar en primer lugar que Pablo Eduardo Váz-
quez Nanini manifestó en la presentación de fs. 223/225 que el “Contrato de
Licencia Master” celebrado entre aquél y France Textil SA “reviste el carácter
de contrato verbal” y que “fiel prueba de ello resulta que únicamente exista
un certificado de licencia sin mayores precisiones”. Este extremo no fue con-
trovertido por la sindicatura.
El “Certificado de Licencia Master” aludido -cuyas firmas aparecen certifica-
das por escribano público- fue agregado en copia certificada en fs. 232/234.
De dicho instrumento resulta que con fecha 29.12.04, Pablo Eduardo Vaz-
quez Nanini y France Textile SA -representada en ese acto por el mismo
Vazquez Nanini en carácter de “Presidente”-, manifestaron que el primero es
titular de las marcas allí consignadas -entre ellas “Dufour”- y que suscribie-
ron un “Contrato de Licencia Master” por medio del cuál aquél otorgó a la
fallida una “Licencia Master” exclusiva para explotar comercialmente dichas
marcas, incluyendo la facultad de conceder sublicencias a terceros para la
fabricación, comercialización, importación, exportación y distribución de pro-
ductos con las marcas y/o cualquier otro tipo de explotación comercial o uti-
lización de las mismas “en los términos y con el alcance que expresamente
determine FT con cada uno de los terceros con los que contrate”, aclarán-
dose que “FT tendr(ía) plena libertad para otorgar sublicencias a terceros
a su entero criterio y sin tener que rendir cuentas u obtener la conformidad
previa de Vázquez para ello. Por lo que FT se encuentra ampliamente facul-
tado para conceder sublicencias en las condiciones que éste exclusivamente
determine”.
En fs. 4/22 obra glosada la copia del “contrato de licencia” celebrado, con
fecha 18.10.2004, entre France Textile SA -representada por su presidente
Pablo Eduardo Vazquez Nanini- y Nextell Corp SA, por la que la primera
otorgó una licencia exclusiva y circunscripta al territorio argentino para fabri-
car, comercializar, distribuir e importar productos con marca “Dufour”. En
cuanto a la duración del contrato, se estableció que tendría una vigencia
de 3 años contados desde el 01.01.2005 y se que “prorrogar(ía) en forma
automática por 2 períodos trienales iguales, a no ser que ambas partes mani-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.128


f(estaran) en forma expresa su decisión de no continuar con el vínculo en
los respectivos vencimientos”, agregando que “al término del noveno año,
se requerir(ía) de una manifestación expresa de partes para que el vínculo
continúe” (cláusula 12°; véanse fs. 14/15).
Es claro pues, que tanto el acuerdo celebrado entre Vázquez Nanini y la que-
brada -cuando se encontraba in bonis- como el contrato suscripto entre esta
última y Nextell Corp SA involucró la concesión de la licencia de una marca,
que entre cuyos caracteres propios, está la de ser un contrato de duración o
de cumplimiento continuado, por cuanto la prestación esencial del negocio
-la autorización a utilizar los signos de propiedad del licenciatario o de quien
tiene otorgado a su favor su uso y goce- debe cumplirse en forma continuada
(Bertone L. y Cabanellas de las Cuevas G. , Derecho de marcas, T° II, pág.
378).
En efecto, los contratos son de duración, de tracto sucesivo, o de ejecución
continuada o periódica cuando se dilata el cumplimiento por un lapso deter-
minado o no, siendo ello condición para que el contrato produzca el efecto
querido por las partes y satisfaga la necesidad (durable o continuada) que
las indujo a contratar. La característica esencial de estos contratos es la dis-
tribución de la ejecución en el tiempo sin interrupción.
Tiénese dicho que tal vez, en este tipo de contrato, sea donde con mayor
claridad pueda distinguirse el efecto general de la quiebra sobre los contra-
tos, que en un primer momento suspende su curso de ejecución, y luego si
no se continúa tiende hacia su resolución. Éste es el caso donde se pone de
manifiesto que las relaciones patrimoniales del fallido con terceros, por vía
de su cumplimiento o resolución, tienden siempre a extinguirse para lograr el
fin primordial del proceso concursal, que es la liquidación del activo. Es que
en los contratos en que un tracto sucesivo, con o sin límites, sea el objetivo
esencial -como el que aquí nos ocupa-, conspiran contra el fin primorial del
proceso colectivo y, de autorizase su continuación, se prolongaría la vida
comercial del fallido a través del concurso, que es precisamente lo que con
la quiebra no se pretende, por cuanto se aspira a su liquidación (Roitman
Horacio, Efectos de la quiebra sobre los contratos preexistentes, pág. 301).
En orden a ello, precisamente, es que el art. 147 LCQ prevé expresamente
como efecto genérico de la quiebra de cualquiera de las partes de los contra-
tos “de ejecución continuada”, su resolución. Y ello es así, porque la decla-
ración de quiebra altera profundamente la relación negocial de que se trata
y porque, además, la propia existencia de la falencia de cualquiera de las
partes es susceptible de afectar el renombre de la marca y, en consecuencia,
su valor económico.
La síndico mencionó en su memorial como única prestación a cargo de la
quebrada la de “no bloquear el uso de la licencia” (fs. 267), mas ello no es
así, pues aquélla también asumió -en carácter de licenciante- otras obligacio-
nes que debía satisfacer durante el iter contractual. En efecto, debía aprobar
“necesariamente” el contenido y conformación de la colecciones (cláusula
3°), comunicar en forma fechaciente al licenciatario los precios de venta míni-
mos de cada artículo (cláusula 6°), destinar el 30% del pago que recibiera
en concepto de regalías a la contratación de publicidad directa del rubro
objeto del contrato de la marca “Dufour” en diversos medios (cláusula 11°),

Abogacía | Derecho Concursal - pag.129


divulgar al licenciatario cierto know-how y conocimiento técnico relativo a las
características y condiciones de calidad con las que los productos debían
ser fabricados -diseños, moldes, muestras, etc.- (cláusula 13°).
En este contexto entonces, la decisión del juez a quo de tener por resuelta la
licencia de la marca “Dufour” concedida a France Textile SA con motivo de
su falencia y, por ende, de la sublicencia otorgada por esta última a Nextell
Corp SA no se evidencia pasible de reproche. En orden a ello, es claro que
no podría tomarse otra fecha a los fines de la ponderación de los efectos
derivados de la conclusión del contrato, que la de la sentencia de quiebra
(18.11.2010), mostrándose improcedente el agravio esgrimido por la sindi-
catura sobre el particular, a poco que se repare en que el reconocimiento
de cualquiera de las alternativas por él propuesta, ya sea la fecha en que el
titular registral de la marca instó en estos autos el reintegro de la licencia o
bien cuando la marca fue subastada en la causa “Cavalieri Juan Alberto c.
Vázquez José Eduardo y Otros s. despido” (expte. N° 17525/6), importaría
una virtual continuación del vínculo contractual más allá de la quiebra, lo que,
se reitera, no resulta acorde con la factilidad del caso, siendo de aplicación lo
normado por el art. 147 LCQ.- Sobre tales bases entonces, no cabe sino des-
estimar el remedio intentado.- 5.) Por todo ello, y oída la Sra. Fiscal General,
esta Sala RESUELVE:
Rechazar el recurso interpuesto y, por ende, confirmar la resolución apelada
en aquello que decide y fue materia de agravio.- Sin costas de Alzada por
no haber mediado contradictor en esta instancia.- A fin de cumplir con la
publicidad prevista por el art. 1 de la Ley Nº 25.856, según el Punto I.3 del
Protocolo anexado a la Acordada 24/13 CSJN y con el objeto de implementar
esa medida evitando obstaculizar la normal circulación de la causa, hágase
saber a las partes que la publicidad de la sentencia dada en autos se efec-
tuará, mediante la pertinente notificación al CIJ, una vez transcurridos treinta
(30) días desde su dictado, plazo durante el cual razonablemente cabe pre-
sumir que las partes ya habrán sido notificadas.
Notifíquese a la Sra. Fiscal General en su despacho y oportunamente devuél-
vase a primera instancia, encomendándose al Sr. Juez a quo disponer las
notificaciones del caso con copia de la presente resolución.
Alfredo A. Kölliker Frers - Isabel Míguez - María E. Uza

Abogacía | Derecho Concursal - pag.130


Actividad 6

Modalidades de conclusión de la quiebra

Les propongo lean atentamente el fallo sugerido para la realización de esta


actividad: Mingozzi, Claudia y Otros s/Quiebra. Es cierto que es un tanto
extenso y complejo por la variedad de aspectos que analiza.
Pretendo que realicen un análisis de ciertas cuestiones puntuales para res-
ponder a los siguientes interrogantes:
1) Si la LCQ establece, claramente, las modalidades de conclusión de la
quiebra ¿Coincide, usted, con la Cámara Nacional de Apelaciones, con
la posibilidad de que exista y funcione una conclusión mixta? Si cada una
de ellas conlleva un procedimiento determinado, ¿Cómo se conjugan?
2) Una de las situaciones que entorpece esta causa es la relativa a la
regulación de los honorarios.
Indiquen su postura respecto de esta cuestión, teniendo presente lo señalado
en los módulos anteriores y en los contenidos estudiados en éste, respecto
de las consecuencias económicas y sociales que genera una declaración de
quiebra, la finalidad que persigue este proceso concursal y el hecho que los
gastos judiciales y honorarios sindicales dificulten una conclusión o si bien
se trata de un reclamo de justicia.
A través de este tipo de análisis pretendo puedan comenzar a relacionar
institutos concursales, su función, regulación, finalidad, caracteres, acompa-
ñados de una visión crítica propia.
¡Los aliento a que se animen a reflexionar sobre estos asuntos!

Abogacía | Derecho Concursal - pag.131


Abogacía | Derecho Concursal - pag.132
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala B
Buenos Aires, 14 de Julio de 2017.-

I. De manera previa a adentrarse en el tratamiento de los recursos que


da cuenta la nota de elevación de fs. 2.992/94, corresponde efectuar un
breve racconto de los antecedentes más trascendentes de este proceso
y las resoluciones que se dictaron en consecuencia, cuyo estudio ahora
corresponde a esta Alzada.
II. 1. Mediante resolución de fs. 1.364/68 del 05.03.14 el a quo receptó el
pedido de conclusión de la quiebra que formuló la fallida.
Para así decidir tuvo en cuenta el depósito de $ 13.000.000 que había
realizado un tercero (Anna María Mingozzi) y las conformidades brindadas
por los acreedores Mario y Fernando Surballe y Marcelo Miere a la forma de
finalización mixta que había propuesto la cesante a fs. 1.292/99.
En dicha oportunidad el Magistrado destacó que el modo de conclusión
propuesta no se encontraba prevista en la normativa concursal; los
acreedores no habían presentado originalmente conformidad al avenimiento
ni tampoco carta de pago -lo que ocurrió con posterioridad- y tampoco existió
la anuencia de la totalidad de los acreedores. Destacó que tampoco era
aplicable el supuesto de pago total de la LC: 228 ante la falta de realización
de bienes.
Así, admitió la forma de conclusión que le fue propuesta, la que catalogó
como mixta.

2. Al tratar la cuestión atinente a las garantías a prestar por la deudora y


luego de rechazar el embargo de un inmueble que se ofreció, el Juez
destacó que el acreedor Mario Surballe, titular del crédito más significativo
de esta quiebra, había prestado su asentimiento para recibir como garantía
las acciones de la fallida, la que aceptó y en razón de lo cual dispuso que ese
crédito (contingente a esa fecha) no debía ser tenido en cuenta a efectos de
su cancelación con el depósito efectuado por la tercera.
En esa decisión, condicionó el cese de los efectos de la quiebra a la liquidación
definitiva de los créditos y gastos del juicio por parte de la sindicatura;
su pago; la regulación de honorarios y la efectivización del embargo del
remanente y la prenda sobre acciones.
Esa decisión fue apelada por los acreedores Miserocchi y Decorfin S.A.,
mientras que la fallida y la interventora dedujeron recursos de aclaratoria y
reposición, en ambos casos con apelaciones subsidiarias (los que fueron
desistidos).

3. Con posterioridad mediante el pronunciamiento de fs.1.152/15 se ordenó


la ampliación de las garantías que debía prestar la fallida, sin determinarlas,
oportunidad en que el a quo sostuvo que si bien la quiebra no había concluido
por avenimiento, no podía soslayarse que se presentaban algunos de sus
elementos.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.133


La fallida apeló a fs. 1.518, mientras que la interventora interpuso recurso de
reposición con apelación subsidiaria (v. fs. 1.565/67).
Fernando Surballe también apeló a fs. 1.600.
En fs. 1.687 se hizo lugar a la revocatoria deducida por la interventora y dispuso
que aquélla no era estrictamente una funcionaria o empleada del concurso,
razón por la cual la regulación de sus honorarios no se encontraba sujeta a las
oportunidades previstas por la LC: 265, sino a las del art. 227 del Cpr.
La quebrada apeló esa decisión a fs. 1.715.

4. Mediante presentaciones de fs. 2.289/95, 2.301/04 y 2.306/10 la deudora,


los acreedores Mario Surballe, Fernando Surballe, Marcelo Miere, Miserocchi,
Decorfin SA y la interventora, pusieron en conocimiento de este Tribunal los
acuerdos celebrados para concluir la quiebra. Desistieron de las apelaciones
oportunamente interpuestas.
Las actuaciones fueron devueltas al a quo a efectos de que considere tales
acuerdos.

5. En consecuencia, se dictó la resolución de fs. 2.349/53 que declaró


inoponibles los acuerdos celebrados con los acreedores por considerar:
(i) que la fallida carece de legitimación para realizar actos sobre bienes
desapoderados y realizar pagos, (ii) la imposibilidad de convalidar un acuerdo
que excluya a un acreedor y le habilite retomar la vía individual de ejecución
de su crédito, (iii) que los pactos celebrados no se adaptan a ninguna de las
formas conclusivas que permite la ley concursal, dado que no comprenden a
todos los acreedores, (iv) que lo acordado respecto de la obligación de hacer
vinculada a la concreción de una fusión-escisión societaria no es susceptible
de garantizarse, por resultar una prestación personal.
También declaró nulo el acuerdo celebrado entre la quebrada y la interventora,
en razón de lo dispuesto por el art. 227 del CPr. y el 51 de la Ley 21.839
y ordenó comunicar al Colegio Público de Abogados de esta Ciudad esa
decisión.
Finalmente, reguló los honorarios de los profesionales y demás auxiliares
intervinientes, para lo cual si bien reconoció la existencia de ciertas similitudes
con la figura de avenimiento que regula la LC: 225 a 227 y pago total, en razón
de la desproporción existente entre el activo y el pasivo, efectuó la regulación
de acuerdo con las pautas establecidas de la LC: 271, por considerar que la
aplicación lisa y llana del valor de los bienes conducía a una incongruencia
entre la importancia del trabajo y la retribución.
Allí señaló que los honorarios de los letrados de la fallida se encuentran a
su cargo, por cuanto su actuación fue en su exclusivo beneficio, difirió la
determinación de los de la interventora a las resultas de lo que se decidiera
sobre la nulidad del acuerdo y puso a cargo de los letrados de los acreedores
con derecho a requerir su cobro a la quiebra o la fallida la obligación de
peticionar su determinación.
Esta decisión fue apelada por la interventora (fs. 2.510), Mario Surballe (fs.
2.519), al igual que por los restantes beneficiarios de la regulación, conforme
da cuenta la nota de elevación ya referida.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.134


6. Por resolución de fs. 2.431/32 el a quo rechazó la revocatoria articulada
por la fallida contra la providencia de fs. 2.424 que ordenó correr traslado al
síndico de las impugnaciones que la cesante formuló a las cuentas que aquél
había practicado a fs. 2.397/99 a efectos de determinar el pasivo, actual y
contingente, y las costas del proceso.
Esta decisión fue apelada por Mario Surballe, quien se agravió de los
desaciertos que ella contenía respecto de las sumas existentes en la causa y
el obligado al pago de los honorarios de los letrados que asistieron a la fallida.

7. La resolución de fs. 2.465/66 (que denegó un planteo de reposición del


acreedor Fernando Surballe contra lo resuelto a fs. 2.349/53) fue apelada a
fs. 2.519 por Mario Surballe, ante el gravamen que le ocasionaba la misma
por resultar contradictoria con otras resoluciones dictadas en la causa, en lo
que al modo de conclusión de la quiebra refiere.

8. A fs. 2.471 el Juez hizo lugar a la aclaratoria de la resolución de fs. 2.349/53


que dedujo el letrado del síndico fallecido Miró, donde dispuso que el 60% de
los honorarios regulados a favor del Dr. Repún se imponían -provisoriamente-
a cargo de la quiebra, en razón de lo actuado en el marco del juicio de
extensión de quiebra.

9. Mediante resolución de fs. 2.678/80 el Magistrado de la instancia anterior


aceptó los seguros de caución que ofreció en garantía la fallida por un total
de $ 18.824.184. Para así decidir ponderó, remitiendo a su anterior resolución
del 15.07.16, los parámetros resultantes de la liquidación practicada por el
síndico.
En cuanto a las sumas a afianzar destacó que fue depositado un total de
$ 32.015.911,41, por lo que los importes totales existentes a tales efectos
ascendían a $ 50.840.095,11.
Señaló que quedaría disponible un importe de $ 11.682.622,11 para
responder por la eventual elevación de los honorarios, dado que Mario
Surballe contaba con una garantía sobre acciones de la fallida, además de
señalar la existencia de 1.283 toneladas de soja embargada, que asegurarían
los estipendios de la interventora.
Sujetó el reapoderamiento, recuperación de la administración y gestión
por parte de la fallida a la vigilancia del funcionario hasta que se cancele el
pago de todos los honorarios, créditos y gastos, a quien le encomendó el
control de la consistencia patrimonial de los títulos accionarios y dispuso el
mantenimiento de la inhibición general de bienes.
Esta resolución fue apelada por Mario Surballe (fs. 2.697), Grande (fs. 2.701),
la sindicatura (fs. 2.754), Zulma Ferreira (fs. 2.764), el ex síndico Traverso (fs.
2.770) y la interventora (fs. 2.774).
10. Finalmente, el Magistrado a fs. 2.756/59 rechazó la denuncia de Fernando
Surballe respecto del crédito de los acreedores Grande y Ferreira e impuso
las costas en el orden causado, decisión apelada a fs. 2.844 por Ezequiel
Grande.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.135


III. La Sra. Fiscal ante la Cámara dictaminó a fs. 3.016/32.
IV. Resolución de fs. 2.349/53 -recurso de fs. 2.510 de la interventora Ferro-:
a. La funcionaria solicitó la nulidad del decisorio con fundamento en que
aquél fue arbitrario y contuvo errores in procedendo e in iudicando que lo
inhabilitaron como tal.
Sostuvo que el Juez no tuvo en cuenta que a la fecha en que se celebraron los
acuerdos cuya inoponibilidad y nulidad decretó, ya había adquirido firmeza
la resolución de conclusión de la quiebra, por lo que no correspondió que
volviera a reeditar cuestiones referidas a ello.
Se agravió también de que el a quo no tuviese en cuenta que al momento de
celebrar el acuerdo con la cesante, su parte ya había finalizado las funciones
para las cuales había sido designada, lo que tornó inaplicable a su respecto
las previsiones del art. 227 del Cpr. y los arts. 51 y 52 de la ley 21.839.
Se quejó también de la orden de comunicar al Colegio Público de Abogados
de esta Ciudad lo actuado por ella, la que consideró improcedente por
resultar inaplicable a su respecto las previsiones de los arts. 51 y 52 de la ley
21.839.
En forma subsidiaria apeló la regulación de honorarios por considerar que
debió practicarse en la oportunidad prevista por el art. 227 del Cpr. y de
acuerdo con las pautas establecidas por el art. 51 de la ley 21.839; y planteó
la inconstitucionalidad de las normas referidas.

b. Con prescindencia del acierto o desacierto del a quo al dictar el decisorio


de fs. 2.349/53, no se advierte la existencia de vicios y defectos que justifiquen
la admisión de la nulidad propuesta por la quejosa.
La resolución recurrida se encuentra correctamente fundada sin que se
aprecie la ausencia de las formas y solemnidades previstas por la ley que la
inhabiliten como acto jurisdiccional. Solo se observa una postura distinta de
la apelante frente a las conclusiones a las que arribó el Magistrado de grado
anterior.
Es principio receptado en el estudio y la teoría de las nulidades procesales
que, el recurso de nulidad es improcedente cuando se trata de vicios
o defectos reparables por vía del de apelación, especialmente si se tiene
en cuenta que los defectos que constituyen el fundamento del recurso de
nulidad se han introducido como agravios del de apelación, porque ello
evidencia aceptación de la propia recurrente, en el sentido de que los vicios
pueden obtener adecuada reparación a través de la revisión, en atención a lo
especialmente establecido por el art. 253 Cpr. (cfr. Podetti, Ramiro; Tratado
de los Recursos, págs. 17-258, Ed. Ediar, Buenos Aires, 1958; idem Palacio,
Lino; Derecho Procesal Civil, T° IV, pág. 168, Ed. Abeledo Perrot, Buenos Aires,
1992; idem Fassi, Santiago; Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y
demás normas procesales vigentes, T° I, pág. 653. Ed. Astrea, Buenos Aires
1980; idem Calamandrei, Piero; Derecho Procesal Civil, T° III, pág. 301/305,
Ed. Ejea, Buenos Aires, 1962; CNCom., esta Sala, in re «Diller Luis c/ Asorte
S.A. s/ ordinario», 21–4–89; bis idem in re «J. Vázquez c/ Basterrechea», del
19–3–90 entre otros).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.136


c. Sin perjuicio de que el planteo de inconstitucionalidad fue formulado
con carácter subsidiario, lo cierto es que éste debe ser analizado en primer
término, puesto que de su suerte dependen el resto de los planteos.
Los argumentos expuestos por la Sra. Fiscal en lo que a esta cuestión refiere,
que esta Sala comparte y a los que cabe remitirse por razones de brevedad
argumental, son suficientes para denegar la pretensión de la interventora.
El sometimiento voluntario a un orden jurídico, a una resolución judicial
o a determinada jurisdicción, comporta un inequívoco acatamiento que
determina la improcedencia de su impugnación con base constitucional
(Fallos 269: 333; 270: 26; 282: 269, entre otros), y en tanto la ley se presume
conocida, resulta inatendible que la funcionaria al aceptar el cargo que se le
impuso omitiera considerar las normas que regulan su actuación, las que no
fueron atacadas en esa oportunidad.
Por ello no puede luego invocar la inconstitucionalidad de la norma, puesto
que ese planteo es extemporáneo, ya que debió ser incoado en aquel
momento (CNCom. esta Sala in re «Converso, Andrés Genaro c/Renkala S.A.
s/ ordinario» del 30.12.99; idem in re «Fabricaciones Textiles Argentinas S.A.
s/ concurso preventivo s/ incidente de pronto pago por Moye, Laura» del
28.03.08, entre otros).

d. Los agravios de la quejosa, en prieta síntesis, se centraron en la incorrecta


nulidad declarada por el sentenciante del acuerdo celebrado con la fallida y
la orden de comunicar su actuación al Colegio Público de Abogados de esta
Ciudad.
El Cpr.: 227 establece que “El interventor sólo percibirá los honorarios a los
que tuviere derecho, una vez aprobado el informe final de su gestión…”. La
norma agrega “El pacto de honorarios celebrado por el interventor será nulo
e importará el ejercicio abusivo del cargo”.
No se encuentra controvertido en autos que la actuación de la interventora,
dispuesta en el marco del incidente “Mingozzi, Claudia s/Quiebra s/ Extensión
de quiebra s/ Incidente de Medidas Cautelares” concluyó el 16.07.15, al
dictarse el auto aprobatorio de su gestión (v. fs.1.549/63 de los autos citados),
resolución que quedó firme como consecuencia del desistimiento por parte
de la fallida del recurso oportunamente articulado contra aquélla.
Frente a ello, no resulta aplicable a su respecto la sanción de nulidad que
establece la norma citada, en la medida en que ella refiere al supuesto de
que el pacto de honorarios celebrado por el interventor lo sea en el ejercicio
de sus funciones como tal, supuesto que no es el que acontece en el sub lite
donde la labor de la auxiliar ya concluyó y su gestión fue aprobada.
La prohibición que emana de los arts. 227 y 51 de la Ley 21.839 tiene por
finalidad preservar la imparcialidad de los funcionarios designados de oficio
(Colombo, Carlos-Kiper, Claudio, Código Procesal Civil y Comercial de la
Nación Anotado y Comentado, Ed. La Ley, T. II, pág. 751, Buenos Aires,
2006), resguardo innecesario en el supuesto de autos, ante la finalización de
la actuación de la interventora.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.137


Sin perjuicio de lo anterior, el acuerdo por honorarios celebrado por la
funcionaria con la cesante no puede ser admitido, en la medida en que
ella no es acreedora de la fallida, sino de la quiebra, motivo por el cual no
se encuentra entre aquellos sujetos autorizados por la LCQ:225 y ss. para
acordar con la fallida la finalización de la quiebra.
Recuérdese que la interventora fue designada por el Juez de la quiebra de
conformidad con las disposiciones de los arts. 85 y 164 de la LCQ (v. fs. 55/58
del incidente de medidas cautelares ya referido), por lo que sus honorarios
se encuentran incluidos en las previsiones de la LC: 240 por constituir gastos
del concurso.
Su calidad de funcionaria de la quiebra no le confiere derecho para acogerse
u oponerse a la continuidad del procedimiento falencial, en la medida en
que a su respecto solo corresponde establecer garantía suficiente para la
percepción de los honorarios.
En razón de ello, cabrá disponer la fijación de sus emolumentos por parte
del magistrado de grado anterior, quien difirió su determinación a resultas de
este decisorio. Empero, a fin de no provocar nuevas dilaciones en el trámite
de esta quiebra, se realizará una estimación provisoria de aquellos, al único
fin de verificar si las sumas y garantías prestadas por la fallida son suficientes
para disponer el levantamiento de esta quiebra.
Así, ponderando como pauta referencial lo acordado por las propias
involucradas, sin perjuicio de lo que pudiera decidirse en oportunidad de su
determinación por el Juez y su eventual revisión por esta Sala, la garantía para
los estipendios de la funcionaria se establecerá en la suma de $ 3.700.000,
importe objetivamente determinado que se corresponde con los montos
acordados con la fallida.
e. La apelación subsidiaria formulada por la apelante en razón de su inclusión
en el auto regulatorio en el punto 3 relativo a auxiliares del capítulo indicado
como “letrados del peticionario de la quiebra, síndicos y abogados de éstos”
debe ser rechazada puesto que la misma resultó extemporánea, en tanto
recién fue introducida en el memorial de agravios.
f. Por lo expuesto y por compartir los fundamentos de la Sra. Fiscal, se rechaza
el planteo de inconstitucionalidad efectuado por la apelante; se desestima
el acuerdo de honorarios celebrado con la deudora y conformidad para el
levantamiento de la quiebra; y se admite parcialmente el recurso en relación
a la declaración de nulidad y la orden de comunicar al Colegio Público de
Abogados dispuesta a fs. 2.349/53.
V. Resolución de fs. 2.349/53 -recurso de fs. 2.519 de Mario Surballe-:
a. Las quejas del apelante discurren por los siguientes carriles:
(i) la resolución fue violatoria de la cosa juzgada emergente de la anterior
decisión del Juez del 05.03.14 donde admitió el avenimiento celebrado por
su parte y dispuso la conclusión de la quiebra; (ii) la incorrecta valoración
sobre la forma de conclusión, (iii) la injustificada dilación del proceso como
consecuencia de la falta de determinación de las garantías a constituir por la
fallida para afianzar los gastos del proceso, (iv) la inclusión de los honorarios
de los letrados de la cesante en el monto a garantizar por la quebrada,
(v) la incorrecta liquidación de los montos a cancelar, (vi) la violación del

Abogacía | Derecho Concursal - pag.138


principio de igualdad de acreedores y la intención de beneficiar a la fallida al
dejar sin efecto lo pactado por el recurrente al celebrar el avenimiento, (vii)
el apartamiento de las disposiciones de la ley concursal y las constancias
de la causa, en particular al proceder a la regulación de honorarios de los
profesionales intervinientes y, (viii) la omisión de homologar los acuerdos
presentados ante esta Sala.
b. Pese a los argumentos del Magistrado, a criterio de esta Sala la forma
de conclusión mixta que fue aceptada para poner fin a esta quiebra
necesariamente incluyó el avenimiento al que hace referencia la LCQ: 225,
puesto que no existe otra forma de admitir la validez de lo acordado entre
Mario Surballe y la fallida, en cuanto a la continuidad de su acción individual
y la garantía sobre las acciones de titularidad de aquélla y su consiguiente
eliminación de la base de cálculo para el pago.
La existencia de esta figura fue reconocida por el propio sentenciante (fs.
1.512/15) al señalar que “Si bien es cierto que la forma en que se propuso
y admitió la conclusión de la quiebra –un tercero depositó una suma de
dinero en pago de los créditos verificados, lo que fue aceptado por algunos
acreedores- no está prevista legalmente, no puede soslayarse que la situación
tiene algunos elementos del avenimiento (arts. 225 a 227 LCQ) y del pago
total (art. 228 LCQ)”.
La única conclusión a la que puede arribarse a efectos de delimitar los alcances
que el Magistrado pretende otorgar a la que dio en llamar “forma de conclusión
mixta” es la de considerar que el fin de este proceso fue consecuencia de la
conjunción de dos formas conclusivas: pago y avenimiento.
Admitido entonces el avenimiento como una de las formas en que finalizó
esta quiebra, no se advierte obstáculo alguno para aceptar los acuerdos y
conformidades que brindaron posteriormente los acreedores Miserocchi y
Decorfin SA, máxime cuando de lo que se trata es de concluir esta quiebra
y ello no ocasiona perjuicio alguno a la masa falencial, en tanto no solo
permitirá el pago de las acreencias que la componen, sino que se evitaran
nuevos pasivos que deban ser satisfechos.
c. Según la Ley Concursal, los acuerdos particulares a los que arribe el fallido
con sus acreedores no son públicos ni están sujetos a uniformidad alguna;
se encuentran exentos del control judicial -en lo que a su conveniencia y
legitimidad se refiere- lo que posee, como lógica contrapartida, la exigencia
de la “unanimidad” que requiere la Ley, en la que se diluye la posible
connotación publicista de la quiebra (CNCom., Sala D, in re, “Farías, Ricardo
José s/ quiebra”, 22-5-09; y sus citas).
Y si bien el presupuesto para que se produzca la culminación de la quiebra por
avenimiento es el consentimiento expreso de la totalidad de los acreedores
verificados y declarados admisibles, tal exigencia se completa con el artículo
226 LCyQ, que permite prescindir de aquéllos “que razonablemente no
puedan ser hallados y de los pendientes de resolución judicial”, facultando
al juzgador a exigir el depósito de una suma para satisfacer íntegramente
a esos acreedores o al renuente o disconforme, además del depósito de
las necesarias para cancelar gastos y honorarios de los funcionarios y
profesionales intervinientes (CNCom., esta Sala, in re, “La Rosa Azul SA s/
Quiebra” del 29.12.16).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.139


d. En razón de lo expuesto, se acoge el recurso y se revoca la decisión de fs.
2.349/53, en lo que fue materia de agravio y con los alcances establecidos
en la presente.
VI. Resolución de fs. 2.431/32 -recurso de fs. 2.519 de Mario Surballe-:
Las quejas contra esta decisión se centraron en el desacierto que ella
contenía en cuanto a la suficiencia de las sumas depositadas en la causa
para pagar los créditos verificados y gastos y, la contradicción con la dictada
a fs. 2.349/53 en lo que a los honorarios de los letrados de la fallida refirió.
Las cuestiones inherentes a la suficiencia de las sumas depositadas para
garantizar los honorarios y demás gastos del proceso, será analizada al tratar
los recursos interpuestos contra la resolución de fs.2.678/80.
En cuanto a la queja respecto del pago a los letrados de la Sra. Mingozzi
no pueden ser receptadas, puesto que, contrariamente a lo sostenido por
el apelante, el a quo no lo impuso a la quiebra, sino que las sumas que
allí indicó son las resultantes de la regulación realizada a los funcionarios y
letrados, incluidas las correspondientes al Dr. Repún, conforme se decidiera
en fs. 2.471, lo que lleva al rechazo de este agravio.
VII. Resolución de fs. 2.465/66 -recurso de fs. 2.519 de Mario Surballe-:
Los argumentos expuestos al tratar el recurso articulado contra la resolución
de fs. 2.349/53 (ver punto IV.) conllevan a la admisión de este recurso.
VIII. Resolución de fs. 2.678/80 -recurso de fs. 2.697 de Mario Surballe-:
a. Las quejas del apelante reiteran argumentaciones ya expresadas al fundar
sus apelaciones contra las decisiones de fs. 2.349/53, 2.431/32 y 2.465/66,
en particular que el a quo omitió considerar el modo conclusivo admitido
anteriormente y, la falta de homologación del Magistrado de los acuerdos
celebrados con la fallida.
b. La cuestión referida al tipo de conclusión de esta quiebra considerada al
tratar los agravios contra el decisorio de fs. 2.349/53 (ver punto IV.), por lo
que cabe remitirse a lo allí expuesto.
c. Los agravios referidos a la falta de homologación no pueden ser receptados,
toda vez que no corresponde que el Juez a cargo de la quiebra homologue
los convenios celebrados con la fallida, en tanto ello no se encuentra previsto
en la normativa concursal.
Recuérdese que los acuerdos mediante los cuales se alcanza el avenimiento
con los acreedores no son revisables por el Magistrado, quien solo debe
controlar la existencia de las conformidades al modo de conclusión que le fue
propuesto (LC: 225), circunstancia que no se modifica en la presente por el
hecho de que los acreedores y la fallida hubieran presentado los acuerdos en
la causa, puesto que ello no se encuentra previsto por la normativa concursal,
resultando solo suficiente, como se dijo, la anuencia de los acreedores.
Esto incluso fue reconocido por el propio quejoso al señalar que “sobre tal
convención el a quo no tiene imperio y no corresponde que se inmiscuya” (v.
fs. 2.749), por lo que resulta contradictorio pretender que el Juez homologue
un acuerdo que no puede controlar ni analizar.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.140


Ello sella la suerte adversa de este agravio.
IX. Resolución de fs. 2.678/80 -recurso de fs. 2.701 de Ezequiel Grande-:
a. Las quejas contra la suspensión del cobro de su crédito han devenido
abstractas, puesto que esa medida fue dejada sin efecto a fs.
2.756/59, decisión que, en lo que a esa cuestión refiere, no fue apelada por
los allí intervinientes, por lo que se encuentra firme.
b. Cabe examinar los cuestionamientos atinentes a la suficiencia de las
garantías propuestas por la fallida.
La resolución apelada remitió a los cálculos realizados por la sindicatura de
acuerdo a los cuales (y a la fecha en que ella fue practicada) los créditos
verificados y declarados admisibles ascendían a $ 8.425.207,33, los
pendientes de resolución a $ 21.982.906,10, la tasa de justicia a $ 417.511,90
y los edictos a $ 1.848, sumas que totalizan un importe de $ 30.827.473,30.
A ello le adicionó los honorarios a cargo de la quiebra ($ 7.730.000) y el 60%
de los regulados al Dr. Repún, de acuerdo a lo resuelto a fs. 2.471.
Así, en razón de que tales montos alcanzaban a $ 39.157.473,30 y previendo
la posibilidad de elevación de los honorarios (y la adición del IVA sobre ellos)
sostuvo que las sumas depositadas en la causa y los seguros de caución
ofrecidos por la fallida eran suficientes para levantar la quiebra.
c. Esta Sala comparte el dictamen fiscal en cuanto a que de manera previa a
analizar la suficiencia del seguro de caución propuesto por la deudora, resulta
necesario determinar si las sumas depositadas, ya sea como consecuencia
del depósito del tercero o las utilidades de las sociedades en las que la fallida
es accionista, son suficientes para admitir el levantamiento de la quiebra.
Para ello cabe tener en cuenta lo acordado por los acreedores Mario
Surballe. Fernando Surballe, Marcelo Miere, Alejandro Miserocchi y, Decorfin
SA, puesto que ello es una de las consecuencias de llegar a la conclusión del
proceso por la vía del avenimiento. Así, las sumas depositadas deberán ser
suficientes para garantizar el pago de los acreedores declarados verificados
y admisibles, los pendientes de resolución judicial (de existir), los gastos
(tasa de justicia y edictos) y los honorarios a cargo de la fallida.
d. De acuerdo con las constancias obrantes a fs. 3051/52 el importe total
invertido a plazo fijo al 11.04.17 es de $ 42.942.296,11.
Según la resolución del Juez, no cuestionada sobre ese aspecto por los
apelantes, las sumas a cancelar corresponden a $ 417.511,90 (tasa de
justicia), $ 1.848 (edictos) y $ 8.425.207,33 (créditos declarados verificados
y admisibles, según liquidación de fs. 2.397 del 07.07.16), lo que arroja un
total de $ 8.844.567,23.
A ese importe cabe adicionar los correspondientes a incidentes pendientes
de resolución, cuya suma es de $ 21.982.906,10. Sin embargo y en razón del
acuerdo celebrado entre Mario Surballe y la fallida (tal como se resolviera a
fs. 1.364/68) el crédito de este acreedor -aún pendiente de resolución judicial
y que la sindicatura estimó en $ 19.412.311,17- no debe ser computado a los
fines de la garantía que prevé la LC: 226.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.141


e. En razón de la determinación de los honorarios que se dispone a
continuación, se advierte que las sumas depositadas en autos son suficientes
para cubrir los créditos y gastos a cargo de la fallida, además de caucionar
de manera suficiente los estipendios de la interventora, los pendientes de
determinación y los restantes a los que hizo referencia el Juez en su decisorio.
Por ello, las quejas atinentes a los seguros de caución ofrecidos por la fallida
devienen abstractas, puesto que esa garantía es innecesaria a los fines de
levantar la quiebra.
X. Resolución de fs. 2.678/80 -recurso de fs. 2.754 de la sindicatura-:
a. Las quejas del recurrente discurren por los siguientes carriles: (i) el
decreto apelado se aparta de los mínimos legales en materia regulatoria y
se contradice con la resolución dictada el 15.07.16, (ii) el seguro de caución
no puede ser admitido como garantía de las costas del proceso no solo
porque -en caso de incumplimiento- obliga a su ejecución sino porque fue
emitido a favor del Juez que entiende en la causa sin indicar sus beneficiarios
y la cuantía de sus créditos, (iii) se le impusieron tareas posteriores a la
conclusión de la quiebra -v.gr. controlar la administración de los bienes por
la fallida hasta que concluya el pago de todos los créditos- sin especificar su
remuneración, (iv) la regulación resulta comprensiva de aquellas tareas de
contralor y, (v) las sumas depositadas y garantizadas resultan insuficientes
para cubrir la totalidad de las costas procesales.
b. Por lo expuesto al tratar el recurso del acreedor Grande (ver punto IX),
los agravios referidos a la suficiencia de los seguros de caución, devinieron
abstractos.
Los inherentes a la base regulatoria serán analizados al tratar los honorarios,
por lo que a ellas cabe remitirse.
c. Como consecuencia de la forma en que esta quiebra ha concluido
(avenimiento y pago total), cesan todos sus efectos (LC: 227), por lo que
también concluye la actuación de la sindicatura.
Frente a ello, no cupo al Magistrado imponer tareas al funcionario concursal
con posterioridad a la finalización del proceso, en tanto pagados los
créditos y gastos, y constituidas las garantías correspondientes, cesan los
efectos patrimoniales de la quiebra, entre los que se encuentra cualquier
restricción sobre la administración del patrimonio cuyo control retomará la
cesante, puesto que de acuerdo con lo establecido por la norma citada, la
falta de cumplimiento de los acuerdos celebrados no autoriza la reapertura
del proceso, sin perjuicio de que pueda dar lugar a uno nuevo, previo
cumplimiento de los requisitos legales correspondientes.
Por otra parte y aun cuando se soslayara lo expuesto, no corresponde la
fijación de honorarios por eventuales tareas a realizarse en el futuro, por
cuanto ello no solo no se encuentra previsto en el ordenamiento legal sino
porque se desconoce la entidad o complejidad que podrían traer aparejadas
dichas labores.
Por ello, se admite el recurso, en lo que a esta cuestión refiere.
d. El pedido de sanción que formuló la fallida no puede ser analizado por la
Sala, en tanto fue introducido en el memorial y no fue tratado por el primer
sentenciante, por lo que rige a su respecto lo normado por el art. 277 del Cpr.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.142


De expedirse el Tribunal en esta oportunidad se vería afectado, eventualmente
y de corresponder, el derecho a la doble instancia (CNCom. esta Sala in re,
«S.A. Del Atlántico Cía. Financiera c/ Godoy Ricardo Santiago s/ ejecución
prendaria» del 09.05.07).
XI. Resolución de fs. 2.678/80 -Recurso de fs. 2.764 de Zulma Ferreira-:
La acreedora interpuso el recurso que fue concedido el 04.10.16; no lo fundó
a pesar de encontrarse notificada por nota el 14.10.16.
En razón de lo anterior, corresponde declarar desierto el recurso sub examine.
XII. Resolución de fs. 2.678/80 -recurso de fs. 2.770 del ex síndico Traverso-:
Sus quejas se centran en que se dispuso levantar la quiebra sin que se
hubiesen satisfecho sus honorarios y se receptaron las garantías ofrecidas
por la cesante a pesar de su insuficiencia frente a las bases regulatorias
propuestas por los apelantes en sus respectivos recursos.
Los argumentos ya expuestos sobre la suficiencia de las sumas depositadas
en autos tornan abstracto el recurso en lo que a los seguros de caución
refieren, mientras que en lo que refiere a las restantes, cabrá estar a lo
dispuesto al revisar los honorarios.
XIII. Resolución de fs. 2.678/80 -recurso de la interventora de fs. 2.774-:
Se agravió la recurrente que el seguro de caución aceptado por el a quo no
garantiza adecuadamente sus honorarios, en razón a la falta de especificación
sobre el objeto asegurado que la obligaría -de incumplir la fallida- a promover
un proceso a fin de su ejecución.
Se quejó también del cambio de criterio del Magistrado, quien sin una
adecuada fundamentación, aceptó que la fallida -pese a su desapoderamiento-
celebrara los contratos de seguro ofrecidos en garantía del levantamiento de
la quiebra.
Como se dijera supra, los argumentos ya expresados sobre la suficiencia de
las sumas depositadas en autos tornan abstracto el recurso en lo que a los
seguros de caución refieren.
XIV. Resolución de fs. 2.756/59 -recurso de fs. 2.844 de Ezequiel Grande-:
Sus quejas se centran en la imposición de costas en el orden causado.
En autos no se advierten razones de excepción que justifiquen eximir de
costas al acreedor Fernando Surballe, puesto que al rechazarse su planteo
contra el crédito del apelante, resultó incuestionablemente vencido.
Tampoco se aprecia la existencia de alguna circunstancia que permita
soslayar el principio que emana del art. 68 del C.P.C.C. (CNCom. esta Sala
in re «Lundberg, Gustavo Adolfo c/ Premium S.A y otros s/ ordinario» del
07.11.06), pues la exención de costas allí autorizada procede cuando media
razón suficiente para litigar; expresión que contempla aquéllos supuestos en
que, por las particularidades del caso, cabe considerar que el vencido actuó
sobre la base de una convicción razonable acerca del derecho invocado.
Y ello no se basa en la mera creencia subjetiva del litigante en orden a
la razonabilidad de su pretensión, sino de circunstancias objetivas que
demuestran la concurrencia de un justificativo para eximirlo de costas
(CNCom., esta Sala, in re: “S.A. La Razón s/concurso preventivo s/incidente
de cobro de crédito”, 25/2/1993), lo que en el caso no acontece.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.143


Por lo expuesto, se admite el recurso.
XV. Regulación de honorarios de fs. 2349/2353, punto II – Recursos de fs.
2.354 (Grande), 2.360 (Ferreira), 2.367 (Otaegui), 2.373/77 (Carreras), 2.379
(Donnelly y Massot), 2.381/84 (Wehfritz), 2.389/93 (Kañevsky), 2.408/11
(Truffat, Martínez y Naveira), fs. 2.438/39 (Carrera Baliero), 2.441/43 (Traverso,
Quinteros y Quinteros Suárez), 2.452/61 (Miró y Repún), 2.467 (Brocato),
2.481/82 (Di Tullio y Gebhardt), 2.487 (Rueda), 2.558/64 (Miere), 2.768
(Boggiano y Bercaitz de Boggiano), 2.772 (Schvarzstein), 2.785 (Moreno)-.
Los agravios relativos a la composición de la base regulatoria así como las
pautas para su fijación, serán tratados conjuntamente para una mejor claridad
expositiva. Para adentrarse al tema y tal como fue resuelto en los párrafos
precedentes, en esta quiebra concurren dos formas típicas conclusivas y
complementarias a los fines regulatorios, por cuanto contienen las mismas
pautas remuneratorias previstas en el art. 267 LCQ.
Así, para el supuesto de avenimiento debe estarse al cálculo prudencial del
activo hasta entonces no realizado, para luego adicionar el ya liquidado, sin
poder en su totalidad arribar a una suma inferior al 4% o a tres sueldos de
secretario (el que sea mayor), ni superior al 12% del activo así establecido
(267 LCQ 2° párr. y 265 inc. 2do). En tanto que para el supuesto de pago total
corresponde tomar como base de cálculo el activo realizado, no pudiendo
en su totalidad ser inferior al 4% ni a tres sueldos de secretario (el que sea
mayor) ni superior al 12% del activo realizado (267 1° párr. y 268 inc.1ro.
LCQ).
Desde esa perspectiva y tratándose, como se dijo, de una conclusión mixta,
no correspondería aplicar una sola de las pautas mencionadas; y es que,
con la finalidad de una justa retribución, esta Sala considera que remunerar
a los profesionales con la estricta limitación de esos topes, conllevaría a un
resultado que no retribuye adecuadamente el trabajo realizado.
La propia Ley Concursal en su artículo 271 dispone que los jueces deberán
regular honorarios sin atender a los mínimos fijados, “… cuando la naturaleza,
alcance, calidad o resultado de la labor profesional, o el valor de los bienes
que se consideren indicaren que la aplicación lisa y llana de aquellos
conduce a una desproporción entre la importancia del trabajo realizado
y la retribución resultante”. De este modo, fusionando dichos parámetros
legales para revisar la totalidad de los emolumentos regulados y advirtiendo
la complejidad y especificidad del caso, se tendrán en consideración la
totalidad de los importes detallados a lo largo del proceso, esto es: el activo
denunciado en el informe del art. 39 obrante a fs. 637/737; los importes
fijados como base de la subasta finalmente suspendida y determinados a
fs. 286 pto. 2 del incidente n° 26; la base del remate del inmueble sito en
Rodríguez Peña 2083/87 -finalmente suspendida-; el depósito efectuado a fs.
1255; y, los ulteriores depósitos en concepto de utilidades provenientes de
Findecor S.A.
Sin embargo, es dable aclarar que si bien el patrimonio de la fallida alcanza
sumas millonarias, ello no implica que los cálculos deban efectuarse tomando
íntegramente todas ellas por cuanto al tratarse de un modo de conclusión
mixta -como ya se expuso- no existen parámetros arancelarios para ese
modo conclusivo, por lo que procede utilizar también como pauta referencial
el pasivo verificado y admitido según los cálculos efectuados por el síndico a
fs. 2397 vta. y los créditos resueltos con posterioridad.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.144


También se tendrá en consideración el tiempo trabajado por cada uno de los
profesionales, la calidad y extensión de sus presentaciones, la complejidad
de las labores efectuadas, tanto en la etapa informativa como en las ulteriores
relativas a la conclusión de la quiebra.
1. Regulación a favor de los síndicos y sus letrados:
Cuestionó la fallida a fs. 2.381/83: (i) los estipendios regulados al síndico
Traverso solicitando que sean revisados conforme el pedido de remoción
con pérdida de honorarios aún pendiente de resolución y (ii) los del síndico
Kañevsky, que deben compensarse con los que percibió indebidamente en
su carácter de director de la sociedad de la fallida.
Kañevsky se quejó a fs. 2.389/93 por la desproporción existente entre los
honorarios fijados a las tres sindicaturas y por haberse omitido que durante
su gestión se efectuaron importantes depósitos en concepto de utilidades
provenientes de Findecor S.A. La deudora respondió (fs. 2.505/58) que los
logros pregonados por el síndico no son más que el cumplimiento de su
función y señaló que debe denunciar los importes percibidos por su actuación
como director societario.
El síndico Traverso y su letrado Quinteros Suárez detallaron las tareas
cumplidas durante el trámite falencial e hicieron referencia a la desproporción
de sus emolumentos respecto a las restantes regulaciones (fs.2441/43). La
quebrada contestó a fs. 2.534/37 reiterando la existencia de sanciones y
apercibimientos impuestos a Traverso que deberán ser evaluados a la hora
de fijar sus estipendios.
La viuda del ex síndico Miró y su patrocinante se agraviaron (fs. 2.452/61) por
no ponderarse adecuadamente las tareas desarrolladas por aquél durante la
etapa informativa detallando los incidentes promovidos.
La fallida solicitó (fs. 2.586/89) el rechazo de los agravios por inconcretos y
trasuntar una mera disconformidad con los montos fijados.
Conforme lo hasta aquí expuesto, se decide:
a. Reducir a tres millones de pesos ($ 3.000.000) los honorarios del
ex-síndico contador Federico Manuel Miró por los trabajos efectuados desde
su aceptación de cargo el día 15.12.10 hasta su fallecimiento (15.06.11) y a
setecientos cincuenta mil pesos ($ 750.000) los de su patrocinante, Ernesto
Repún -de los cuales el 60% estará a cargo de la quiebra y el 40% en los
términos del art. 257 LC-, ello en atención a la falta de complejidad de las
tareas allí realizadas.
b. Atento a que en los autos “Mingozzi Claudia s/ quiebra s/incidente
transitorio” (N° 2665/09/18) se confirmó la remoción del ex–síndico Traverso
con pérdida del 50% de sus honorarios, se fijan definitivamente sus honorarios
en ochocientos mil pesos ($ 800.000); asimismo, se confirman en cien mil
pesos ($ 100.000) los de su letrado patrocinante, Alberto Daniel Quinteros y
se elevan a sesenta mil ($ 60.000) los de su letrado, Matías Nahuel Quinteros
Suarez -que estarán a su cargo en los términos de la LCQ: 257-.
La cuestión introducida por la deudora (emolumentos que Traverso habría
percibido “indebidamente” como director de las sociedades en que aquélla
tiene participación) será rechazada por cuanto aquí solo se revisan los
estipendios correspondientes a su labor como auxiliar del proceso falencial,

Abogacía | Derecho Concursal - pag.145


por lo que tal cuestión deberá ser articulada por las sociedades en que aquél
participó como director y por la vía que corresponda.
c. Se elevan a dos millones quinientos mil pesos ($ 2.500.000) los emolumentos
del síndico suplente, Eduardo Kañevsky; se confirman en cincuenta mil
pesos ($ 50.000) los de su letrado patrocinante Leandro Matías Noé Valdez-
hasta su renuncia obrante a fs. 2.145-; y en treinta mil pesos ($ 30.000) lo de
la letrada Vanina Scharztein -hasta su renuncia obrante a fs. 2.158-.
2. Estipendios de los martilleros intervinientes en el proceso falencial:
a. De los autos “Mingozzi Claudia s/ quiebra s/ incidente de enajenación de
participaciones accionarias” (N° 2665/2009/26) que se tiene a la vista, surge
que a fs. 56/59 fue decretada la subasta de las acciones propiedad de la
fallida en cada una de las sociedades allí detalladas, se designó martillero y
se fijó su comisión en el 10% del precio del remate.
A fs. 60 fue designado Patricio M. Carreras, quien el 15.03.13 aceptó el cargo
conferido y realizó la constatación de los seis establecimientos de propiedad
de la fallida y de las sociedades de las que es accionista -ubicados en las
Provincias de Buenos Aires y de Santa Fe- más un inmueble en CABA (v. fs.
150/89) y, estimó el valor de las acciones (v. fs. 243/44). A fs. 286/87 (aclarada
a fs. 363) el a quo fijó la base. Y a fs.
389 se hace saber la suspensión de la subasta.
Conforme el Cpr. 565 al suspenderse el remate sin culpa del martillero, el
monto de la comisión será fijado por el juez; y el art. 13 de la ley 20.266
establece que si la venta no se llevare a cabo la comisión se determinará
sobre la base del bien a rematar. En este orden, corresponde ponderar la
totalidad de las pautas establecidas para fijar el emolumento del auxiliar,
tanto la comisión y la base de remate, la cotización del dólar vigente al
tiempo en que dichos trabajos fueron realizados -y en virtud de los cuales
habría percibido dicha comisión si la subasta no se hubiera suspendido- así
como también la totalidad de los trabajos efectuados desde su designación,
la complejidad y extensión de sus presentaciones, el tiempo insumido y
los importes comprometidos. Será desestimada la solicitud del profesional
en orden a que sus emolumentos sean fijados en dólares, por cuanto las
retribuciones deben hacerse necesariamente en moneda de curso legal
(conf. art. 1 D/L 2128/91).
Se elevan a dos millones de pesos ($ 2.000.000) los honorarios del martillero
Patricio María Carreras.
b. Para revisar los estipendios del martillero Carrera Baliero en virtud de los
trabajos realizados en los autos “Mingozzi Claudia s/ quiebra s/ incidente
de venta de Rodríguez Peña 2083/87” (N° 2665/2009/25) se tendrá en
consideración que aceptó el cargo el 28.02.13, que a fs. 68 obra la
constatación realizada sobre el inmueble y que a fs. 72 fue fijada la base del
remate en $ 600.000.
Se confirman en diez mil pesos ($ 10.000) el honorario del martillero Miguel
Carrera Baliero.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.146


3. Emolumentos de la interventora judicial:
Cabe remitirse a lo resuelto al tratar su recurso contra la resolución de fs.
2.349/53 (ver punto IV.).

4. Letrados peticionantes de la quiebra:


Ponderando las labores efectuadas por los letrados (v. fs. 3) al tiempo de
solicitar la declaración de quiebra, se confirman en setecientos treinta y cinco
mil pesos ($ 735.000) los honorarios de la letrada patrocinante Verónica A.
Wehfrtiz y se elevan a trescientos mil pesos ($300.000) los del letrado en
causa propia, Marcelo Fabián Miere.

5. Regulación a favor de los profesionales que asistieron a la cesante:


Los letrados Truffat, Martínez y Naveira se agraviaron de que sus honorarios
estén a cargo de la deudora y no de la quiebra (v. fs.2.408/10). En tal sentido
cabe señalar que las tareas desempeñadas por los citados no se advierten
beneficiosas para la masa sino que ellas se aprecian realizadas en beneficio
exclusivo de su cliente, pues toda su actuación estuvo orientada a dejar sin
efecto su estado falencial. La circunstancia de que gracias a ello cobren los
acreedores, es una consecuencia lógica de lo anterior, más no convierte a su
actividad en útil para la quiebra.
De su lado Boggiano y Bercaitz de Boggiano solicitaron la realización de una
pericia de valuación de los campos propiedad de la fallida a fin de determinar
su valor y que ese monto sea utilizado como base regulatoria (fs. 2.768). En
este punto deberá estarse a los importes ya detallados anteriormente a los
fines arancelarios, por lo que resulta innecesario recurrir a pericia alguna.
a. Por los trabajos realizados desde fs. 113 y hasta su renuncia obrante a
fs. 125, se reducen a doscientos mil pesos ($ 200.000) los honorarios de la
letrada Zulma Noemí Ferreyra y a doscientos cincuenta mil pesos ($ 250.000)
los de su patrocinante Ezequiel Ramiro Grande.
b. Desde su presentación a fs. 118/22 y hasta su renuncia obrante a fs. 1106,
se confirman en novecientos mil pesos ($ 900.000) los honorarios de Lino
F. Di Tullio y en novecientos mil pesos ($ 900.000) los de Marcelo Gebhardt.
c. Por las tareas desarrolladas desde la audiencia de fs.1.175/76 y hasta la
revocación del patrocinio obrante a fs. 1.258, se reducen a quinientos mil
pesos ($ 500.000) los estipendios del letrado Julio Cesar Otaegui.
d. Por las tareas realizadas por la patrocinante María Soledad Moreno al
tiempo que se efectuó el primer depósito obrante a fs. 1.255, se confirman
sus emolumentos en cien mil pesos ($ 100.000).
e. Desde su presentación de fs. 1.258 -y ponderando que suscribieron la
primera propuesta de avenimiento (v. fs. 1.292/99) que motivó la resolución
del 5.03.14, se confirman por el sentido del recurso -apelación por altos-
en doscientos mil pesos ($ 200.000) los emolumentos de Roberto Molina
Portela y se elevan a trescientos mil pesos ($ 300.000) los correspondientes
al letrado Enrique Javier Brocatto (dejándose constancia que el escrito de fs.
2.467 fue suscripto únicamente por este último).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.147


F. Se confirma en cincuenta mil pesos ($ 50.000) los emolumentos de la
letrada Verónica Rueda.
g. Por su actuación desde fs. 1.406/20 y hasta fs. 1.715, se elevan a
cuatrocientos mil pesos ($ 400.000) los honorarios de la letrada Ana Lía
Bercaitz de Boggiano y a cuatrocientos mil pesos ($ 400.000) los del letrado
Antonio Boggiano.
h. Por la actividad desplegada desde el 17.07.2014 y hasta el 15/03/2016, se
elevan a cuatrocientos mil pesos ($ 400.000) los emolumentos de cada uno
de los letrados Gustavo A. Naveira, Edgardo Truffat y Oscar A. Martínez.
i. Por las tareas cumplidas a partir de su presentación de fs.2.221/22, hasta
la resolución regulatoria, se reducen a doscientos cincuenta mil pesos ($
250.000) los emolumentos de cada uno de los letrados Ramón Pablo Massot
y Geraldine Donnelly.
j. Finalmente, se reducen los honorarios de los letrados Andrea Peralta y
Maximiliano Alis a cincuenta mil pesos ($ 50.000) a cada uno de ellos.

XVI. Costas: Las particularidades suscitadas en el marco de este proceso


falencial y su conclusión, como así también lo decidido en cada apelación en
particular, la existencia en algunos casos de vencimientos parciales y mutuos,
como así también la declaración de abstracción decidida sobre algunos de
los puntos comprometidos en la materia traída a esta Sala, conllevan a la
imposición de las costas en el orden causado.
XVII. Por todo lo expuesto se acogen parcialmente los recursos de: a)
fs. 2.510 (Interventora Carolina Ferro), fs. 2.519 y 2.697 (acreedor Mario
Surballe), fs. 2.701 (acreedor Ezequiel Grande), fs. 2.754 (de la sindicatura) y,
fs. 2.770 (ex síndico Traverso); b) se admiten los recursos de fs. 2.519 (Mario
Surballe) y fs. 2.844 (Ezequiel Grande); c) se declara desierto el recurso de
fs. 2.764 (acreedora Zulma Ferreira); d) se declara abstracto el recurso de fs.
2.774 (interventora Carolina Ferro); y, e) las costas se distribuyen en el orden
causado, de acuerdo con lo dispuesto en el punto XVI.
XVIII. Notifíquese por Secretaría del Tribunal, conforme Acordadas n° 31/11 y
38/13 CSJN, y a la Sra. Fiscal de Cámara en su despacho.
XIX. Oportunamente cúmplase con la publicación a la Dirección de
Comunicación Pública de la CSJN, según lo dispuesto en el art. 4 de la
Acordada n° 15/13 CSJN, y devuélvase al Juzgado de origen.
XX. La Sra. Juez de Cámara Dra. Ana I. Piaggi no interviene por hallarse
excusada (art. 109 del R.J.N.).
MARÍA L. GÓMEZ ALONSO DE DÍAZ CORDERO - MATILDE E. BALLERINI

Abogacía | Derecho Concursal - pag.148


Actividad 7
Extensión de la quiebra

En el presente caso NO se le pide su OPINIÓN. La consigna de la presente


actividad es DEFENDER A Almadina S.A. Por supuesto, la defensa debe
hacerse con sustento en derecho.
Inicie leyendo en detenimiento Ipomea SRL s/quiebra s/extensión de
quiebra s/ordinario
Para la resolución del presente punto, usted deberá tener muy presente lo
establecido por los arts. 160 a 174 de la ley 24.522 y sus mod.
Es conveniente que identifique los hechos y aspectos más trascendentes del
caso de IPONEMA, enunciando los requisitos necesarios para la extensión
de la quiebra y la forma en que fueron demostrados en esa causa.
Tenga en cuenta las diferencias entre las acciones de responsabilidad de
Terceros y la Extensión de la Quiebra.

Extensión de la quiebra y responsabilidad de terceros.


Unidad de gestión y manejo patrimonial promiscuo
“Ipomea SRL s/quiebra s/extensión de quiebra s/ordinario”
CNCOM - SALA B - 06/12/2002

En Buenos Aires, a los 6 días del mes de diciembre de 2002 reunidos


los señores jueces de Cámara en la Sala de Acuerdos, fueron traídos
para conocer los autos seguidos por “IPOMEA S.R.L. S/ QUIEBRA sobre
EXTENSIÓN DE QUIEBRA” sobre ordinario, en los que al practicarse la
desinsaculación que ordena el Art. 268 del Código Procesal, resultó que
debían votar en el siguiente orden: Doctores Butty y Piaggi. La doctora Díaz
Cordero no interviene por hallarse en uso de licencia (Art. 109 del R.J.N.)).
Estudiados los autos la Cámara planteó la siguiente cuestión a resolver:
¿Es arreglada a derecho la sentencia apelada?
A la cuestión propuesta el señor Juez de Cámara Doctor Butty dijo:
I) Antecedentes de la causa.//-
Silvia R. Piraglia, síndico en autos Ipomea S.R.L. s/ quiebra, demandó (fs.
1/4) su extensión a Leggera S.A. y Almadina S.A.-La codemandada Almadina
S.A. (fs.38/39) adujo que nunca existieron sociedades sucesivas. Explicó la
constitución de hipoteca sobre el inmueble de su propiedad y cuyo crédito fue
percibido por Ipomea SA, como un “intento de ayudar a sus padres”, socios
gerentes de ésta.-La sentencia de primera instancia (fs. 229/251) estimó
la demanda. El a quo juzgó que existió una actuación común de las tres
sociedades en beneficio del interés del grupo, pero con marcado desprecio
del de cada uno de los entes; y que existió comunidad de sede, gestión
promiscua y uso indebido de la marca Ipomea S.R.L.-Contra la resolución se
alzó la demandada (fs. 254). Sus quejas de fs. 270/272 recibieron respuesta
a fs. 274/276.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.149


II) El recurso de fs. 270/272. La accionada adujo: 1) Que el inmueble
trasferido a Almadina S.A. nunca integró el activo de Ipomea S. A., sino que
su titular anterior fue Eduardo Cabchian, socio gerente de la segunda, lo
cual en nada afectaría a sus acreedores; 2) que no () se generaron pasivos
en común como consecuencia de la actividad societaria.-En primer término
corresponde señalar -como se destacó en el dictamen fiscal de fs. 279/280-
en cuanto al mencionado inmueble, que la presencia de dicho bien en
patrimonio comúnmente gestionado fue evidente, toda vez que se demostró
que en el mismo tuvo asentamiento la sede social de las tres sociedades,
sin acreditarse negocio jurídico alguno que justificara la presencia de
Ipomea S.A.-Por otra parte, de estimar la defensa tendiente a destacar que
el inmueble mencionado fue propiedad en su origen del socio fundador, se
estarían desechando hipótesis en las cuales la responsabilidad se extiende
al patrimonio individual de los socios (vgr., la establecida en el Art. 54 de
la ley de sociedades )Estimo que en la especie existen indicios suficientes
como para acoger la pretensión de unificación de masas impetrada por la
síndico.-El Art. 167, 2do. párrafo, ley 24.522 autoriza la formación de masa
única si el abuso de control conlleva confusión patrimonial inescindible. La
norma trasciende la mera titularidad de activos y pasivos y apunta a la unidad
de desarrollo de gestión organizacional, que implica operar económicamente
mediante bienes confundidos (cfr. Quintana Ferreyra - Alberti, “Concursos”, t
3, 84; Vitólo,” Comentarios a la ley de concursos y quiebras N° 24.522” 1996,
323;; Bergel, “Extensión de la quiebra por confusión patrimonial”, L.L. 1985-
B, 762).-En el caso obran elementos suficientes para concluir que existió
unidad de gestión y manejo patrimonial promiscuo. Fue acreditado, como
adelantara, que las tres sociedades fueron constituidas por integrantes de la
familia de Eduardo Cabchian: en el caso de la entidad fallida, por él mismo y
su esposa, y en el caso de las accionadas Almadina SA y Leggera SA por sus
hijas.-Por otra parte, la hipoteca constituida por Almadina a favor del Banco
de la Nación Argentina tuvo por causa colaborar en la gestión común del
patrimonio porque se gravó casi la totalidad del bien, con el objeto de afectar
el crédito a la actividad textil de Ipomea (v. fs. 38/39).-Lo anterior expuesto
se haya confirmado por la concertación junto con el crédito hipotecario
del otorgamiento de tarjetas de crédito para Eduardo, Alicia y Diana Laura
Cabchian, a cargo de Ipomea y con un limite de compra significantemente
elevado, así como la negativa por parte de las codemandadas a exhibir sus
libros, situación con la que cargaban a los fines de resistir la imputación
incoada. Y de ello se desprende, al menos parcialmente y con un importante
grado de probabilidad, la existencia de confusión de pasivos que el
recurrente pretende soslayar.-Finalmente, y como dije antes de ahora (in re
“Fibrasur S.A. s/ quiebra s/extensión de quiebra” del 18/2/1998) frente a la
algo espinosa cuestión que suscita la frase legal “...confusión patrimonial
inescindible...” en orden a establecer su campo conceptual, pienso que se
impone - como siempre en el Derecho, instrumento eminentemente político
- un temperamento finalista. Y en este sentido, la referencia normativa a la
imposibilidad de determinar claramente activos y pasivos no necesariamente
debe juzgarse circunscripta a la confusión de títulos obligacionales como
pretende la recurrente-, pues en situaciones como la de la especie, la
gestión promiscua y - no necesariamente fraudulenta - produce una objetiva
promiscuidad patrimonial que evidencia como justo el trámite con unidad
de masas, pues de otro modo, se producirían en el plano de legítimos

Abogacía | Derecho Concursal - pag.150


intereses afectados, consecuencias frustráneas de la extensión falencial.
Y el margen de opinabilidad que pudiera presentar la cuestión, debe a mi
juicio ser dirimido en el sentido de mi propuesta, en el marco de un valioso
criterio hermenéutico de la vieja Cámara Civil: el tribunal, frente al margen
de alternativas que ofrezca un texto legal, no puede desatender el resultado
de una u otra interpretación, en orden a la equidad (arg. del Cód. Com., Art.
218 inc. 3, segundo párrafo infine). De otro lado, y aunque no se me escapa
que la imputación directa que prescribe el Art. 54, ley 19.550, t. o. por ley
22.903 como consecuencia de la inoponibilidad de la personalidad jurídica
que se produce en los extensión de quiebra, lo cierto es que cuando ésta ha
tenido lugar puede, sí, incidir en lo tocante a la problemática de la diversidad
de masas, donde nuevamente se manifiesta la necesidad de atenerse a los
límites sistemáticos del régimen de los arts. 39, Cód. Civil y 2, ley 19.550
citada.-
Por lo expuesto, propongo desestimar el recurso en lo que ha sido materia de
agravios y confirmar la sentencia apelada. Costas a la demandada vencida
(Art. 68 Cód. Proc.).-
Por análogas razones la señora Juez de Cámara Doctora Ana I. Piaggi
adhirió al voto anterior. La Doctora María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero
no interviene por hallarse en uso de licencia (Art. 109 del R.J.N.).-
Con lo que terminó este Acuerdo que firmaron los señores Jueces de
Cámara.-
Fdo.: Enrique Manuel Butty y Ana Isabel Piaggi.-María Fernanda Lesch,
Secretaria de Cámara
Buenos Aires, diciembre de 2002.-
Y VISTOS:
Por los fundamentos del Acuerdo que precede, se resuelve: confirmar la
sentencia de fs. 229/251. Costas a las codemandadas vencidas (Art. 68
CPCC). Dev. Juz. 5 Sec. 10.-
Fdo.: ENRIQUE M. BUTTY - ANA I. PIAGGI
Excma. Cámara:
I. La demandada Almadina S.A. apeló la sentencia de fs. 229/251, en la que
se admitió la acción por extensión de quiebra instaurada por la sindicatura
actuante en el proceso falencial de Ipomea S.R.L.-
II. El recurso se sustentó mediante el memorial agregado a fs. 270/272, cuyo
traslado fue respondido a-fs. 274/276.-
III. Considero que ninguno de los argumentos desarrollados por la apelante
permiten formar convicción acerca de la procedencia de la pretensión
recursiva.-
Es que, puso de relieve el juez a quo, entre otras cosas, que:
1) Quedó probado que las tres sociedades fueron constituidas por integrantes
de la familia de Eduardo Cabchian. En el caso de Ipomea S.R.L -la fallida -
por el mismo y su esposa y en el caso de Almadina SA y Leggera SA -las
demandadas- por sus hijas.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.151


2) Las tres tenían el mismo domicilio social, en Bartolomé Mitre 2446, donde
la primera desarrollaba su actividad industrial y comercial.-
3) Según lo referido por el funcionario concursal y lo que surge del balance
al 30-9-93, presentado al Banco de la Nación Argentina, Ipomea presentaba
un patrimonio neto positivo del orden de los dos millones y medio de pesos.
lo cual fue confirmado por el perito contador a fs. 152” .’Ello reflejaba la
solvencia de Ipomea a fines de 1993, quien realizaba la actividad textil con
personal, maquinaria y marcas propias.-
4) La creación de Almádina SA tuvo por única justificación la de asignarle
la titularidad registral del inmueble sito en Bartolomé Mitre, lo cual habla
sido admitido por su presidente y co-fundadora al absolver posiciones (fs.
64,pos.7).-
5) La sindicatura fundó esta acción en la existencia de un patrimonio común
que era gestionado como unidad a pesar que el mismo podía formalmente
distribuirse en dos de las tres sociedades aquí involucradas.-
6) No se acreditó ningún negocio contractual que justificara la presencia de
Ipomea en el inmueble de Bartolomé Mitre 2446, pues ni siquiera fue invocada
la existencia de contrato de locación o comodato entre ésta y Almádina SA.
Sólo fue esgrimido, ulteriormente, un alquiler entre Leggera SA y la titular
registral, que no fue idóneamente probado.-
7) La presencia del aludido bien en el patrimonio comúnmente gestionado
resulta evidente y tal extremo es parte esencial del supuesto que constituye
la causal objetiva de comunicación de la quiebra.-
8) Eduardo Cabchian se encuentra en quiebra desde el 14-2-96 razón por la
cual resulta clara la inutilidad de extender esta acción al mismo.-
9) La hipoteca constituida por Almádina a favor del Banco de la Nación
Argentina tuvo por causa colaborar con la gestión común del patrimonio
porque se gravó el bien, en una afectación que alcanzó prácticamente la
totalidad de su valor venal, con el único objeto de afectar el crédito a la
actividad textil de Ipomea. Almádina SA al contestar demanda sostuvo que
la constitución de la hipoteca “...fue con el intento de ayudar a sus padres
(Titulares de Ipomea SRL)...”, lo cual revela un profundo desconcepto sobre
la personalidad jurídica de las sociedades.-
10) Confirma la existencia de una patrimonio “familiar” equivalente en el
caso al patrimonio común de] supuesto legal, la concertación junto con el
crédito hipotecario del otorgamiento de tarjetas de crédito para Eduardo,
Alicia y Diana Laura Cabchian, a cargo de Ipomea y con un limite de compra
particularmente elevado. No existe explicación comercial alguna que
justifique que una empresa respalde las compras personales de uno de sus
socios y de las hijas de éste.-
11) Tanto Almádina SA como Leggera SA han negado todo acceso a sus
libros sociales (fs. 152) y tal reticencia no puede beneficiarlas porque, como
comerciantes, tenían obligación de exhibir sus asientos para resistir las
imputaciones en su contra (arg. c.com. 63).-
Los argumentos descriptos en los acápites que anteceden no fueron
eficazmente controvertidos por la recurrente, quien se limitó a resaltar
que el sentenciante había basado sus conclusiones en los antecedentes

Abogacía | Derecho Concursal - pag.152


relacionados con la coincidencia de los domicilios y los sujetos que
constituyeron las sociedades. Ello revela una escasa técnica recursiva ya
que se soslayaron, de modo inexplicable, sólidos fundamentos en los que
se basó la decisión atacada y, además, se efectuaron menciones genéricas
y citas doctrinarias que no son relevantes para acoger el temperamento
revocatorio que se postula.-
Por otra parte, observo que es inadmisible lo dicho por la apelante acerca de
que debió plantearse la “revocabilidad” del acto de adquisición del inmueble
por Almádina SA en la quiebra del transmitente. Ello así porque el magistrado
de grado no admitió una demanda por revocatoria concursal que nadie
habla instaurado. Sólo explicó, en sus considerandos, los antecedentes que
surgían de este proceso para concluir que se trataba de un acto simulado
y sin causa legitima que lo justifique, lo cual fue ponderado para reflejar el
modo en que se produjo la dispersión patrimonial y la gestión común de los
patrimonios que, según la jurisprudencia citada a fs. 235, es un revelador
especifico de la confusión patrimonial inescindible.-
VI. Por lo expuesto, opino que V.E. debe rechazar el recurso y confirmar la
resolución apelada. Buenos Aires, septiembre 30 de 2002.//-
Fdo.: ALEJANDRA CARBO, Fiscal General Subrogante

Actividad 8

Fecha de inicio de la cesación de pagos y acciones de recomposición


patrimonial

LEGISLACIÓN APLICABLE: Art. 115 a 124 y 160 a 176


1. La quiebra de Harapo´s SC fue decretada a instancias de un acreedor
(directa) el 03-05-13. El Sr. Síndico en su Informe General expresa que la
cesación de pagos se inició el 03-2-10, no se producen impugnaciones.
a) Si el juez concuerda con el dictamen del síndico ¿qué fecha debería tomar el
juez al resolver 03-5-13, 03-2-10, 03-5-11 o 03-2-08?
b) Los Sres. Abel Arias y Ariel Arias son los socios de Harapo´s SC ¿en qué
situación quedan ante la quiebra de la sociedad?
c) De las indagaciones de sindicatura surge que en realidad los Sres. Abel
y Ariel Arias no tenían ninguna participación real en la sociedad ya que
todo era administrado y manejado por el padre de ambos Sr. Anibal
Arias, quien tomaba todas las decisiones, impartía ordenes al personal,
utilizaba las cuentas bancarias, retiraba fondos para su uso personal
firmando vales, etc. ¿Qué pude o mejor dicho que debería hacer el
síndico en este caso?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.153


2. La quiebra de Silvana Silva fue decretada a instancias de un acreedor
(directa) el 15-03-12. El Sr. Síndico en su Informe General expresa que la
cesación de pagos se inició el 10-11-11, no se producen impugnaciones.
a) Si el juez concuerda con el dictamen del síndico ¿qué fecha debe tomar
el juez al resolver 15-3-12, 10-11-11, 15-03-10 o 15-11-09?
b) En el caso anterior, ¿puede el juez apartarse de lo aconsejado por Sindicatura
y fijar la fecha de inicio de la cesación de pagos el día 03-04-10?

3. En el caso anterior fijada la fecha de inicio de la cesación de pagos de Sil-


vana Silva el10-03-11 indique cuales de estos actos son ineficaces de pleno
derecho y cuales requieren de una acción específica:
a) Donación de un auto realizado el 10-2-11
b) Donación de un terreno realizado el 10-5-11
c) Venta de una casa el 10-6-11, se alega que el precio es irrisorio
d) Pago el día 2-1-12 de una deuda que vencía el 07-2-12
e) Pago el día 7-1-12 de una deuda que vencía el 07-5-12
f) Apertura de una cuenta corriente bancaria en el Banco Iguazú el 07-2-12
g) Obtención de un préstamo hipotecario del Banco Iguazú el día 08-2-12
depositándose la suma del mismo en la cta. Cte. Bancaria
h) Realización de una permuta de dos inmuebles el 09-2-12 alegando que el
entregado era un chalet y se le entregó un baldio en una zona marginal.
i) Compra de un auto O km entregando como parte de pago una unidad
usada realizado el 10-2-12. Se alega que era innecesario cambiar el auto.

4. En los casos a y/o b precedentes, que pueden hacer los donatarios al ser
notificados que deben reintegrar los bienes. ¿Qué trámite previo se exige?
¿Hasta cuándo puede decretarse?
5. En los casos h y/o i precedentes quien debe ejercer la acción y en caso
no hacerlo, ¿quién lo hace? ¿Qué requisitos tiene la acción y hasta cuándo
puede iniciarse?
6. Si la Sra. Rivas tiene todos los mismos activos y pasivos que su esposo
Sr. Tomas Tring y ello es advertido por el síndico ¿qué debe hacer el síndico?
¿Es necesaria la conformidad de los acreedores para actuar? ¿Se forman
masas únicas o separadas?
7. La sociedad Antenas y televisores pampeanos SA peticionó la formación
de su concurso preventivo el 07-02-2002 y el síndico en su Informe General
expresa que la cesación de pagos se inició el 15-3-2001, no se producen
impugnaciones. Homologado el acuerdo es cumplido hasta el 15-4-2010 en
que se decreta la quiebra por incumplimiento en esa fecha.
a) ¿Qué fecha corresponde tomar como de inicio de la cesación de pagos
07-02-2002, 15-3-2001, 15-3-1999, 15-4-08 o 15-4-2010?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.154


b) La sociedad Antenitas Argentinas posee el 80 % de las acciones de
Antenas y televisores pampeanos SA y ha cobrado todas las facturas de
los últimos 2 años, sin ninguna contraprestación ¿qué debería hacer el
síndico? ¿Hasta cuándo tiene plazo para hacerlo?
c) Decretadas la quiebra de ambas sociedades ¿tramitan por masas
separadas o únicas?
d) Si no obstante ser controlante cada sociedad actuó en forma separada
ya que solo conformaban un grupo económico puede extenderse la
quiebra a ambos integrantes por el solo hecho de ser parte del mismo.
e) De las indagaciones se sindicatura surgen distintos actos realizados por
el presidente del directorio como retiros de fondos, ventas a precio vil, etc.
Realizados durante distintas fechas
i. ¿qué puede hacer el síndico?
ii. ¿requiere conformidades de los acreedores?
iii. los actos incluidos entre que fechas pueden ser atacados.
iv. hasta cuándo puede ejercer la acción.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.155


Módulos
M4 Microobjetivos

• Conocer el procedimiento de cramdown o salvataje de la empresa, en


pos de comprender que constituye un último recurso tendiente a evitar la
liquidación de la misma.
• Identificar las deficiencias en la regulación legal del salvataje derivado,
con la finalidad de revisar los tipos de sujetos a los que beneficia y
analizar que carece de un estudio de viabilidad de la empresa.
• Reconocer las diferencias entre el acuerdo preventivo extrajudicial y
los demás procesos concursales respecto del presupuesto objetivo de
procedencia, para estudiar que en éste rige la libertad de contenido.
• Identificar los requisitos de homologación del acuerdo preventivo
extrajudicial y sus efectos para que adquiera naturaleza concursal y deje
de ser un contrato entre deudor y acreedor.
• Identificar cuando procede la continuación de la explotación de la empresa
en quiebra por la cooperativa de trabajadores a los fines de poder fijar
su ámbito de aplicación como también su alcance y consecuencias
jurídicas.

M4 Contenidos

Otros Procesos Concursales: Cramdown y los Acuerdos Preventivos


Extrajudiciales
Hemos llegado, finalmente, al último módulo de esta apasionante materia, en
cual nos queda por analizar tres grandes institutos con particularidades muy
especiales que marcan diferencias muy importantes con las modalidades
concursares estudiadas en los contenidos anteriores. Éstos son el salvaje o
cramdown, el acuerdo preventivo extrajudicial y la continuación de la explo-
tación de la empresa en que a cargo de la cooperativa de trabajo integrada
por acreedores laborales y o dependientes asumen la gestión de esta etapa
continuativa u obtienen la cesión del uso y goce del activo para proseguir la
explotación.

Iniciamos el estudio de la Unidad 11: Otros Procesos Concursales


Es así que en esta UNIDAD 11 vamos a iniciar el desarrollo del primero de
estos institutos conocido como salvaje o rescate de la empresa como tam-
bién con la denominación de CRAMDOWN. Esta última terminología pro-
viene del derecho norteamericano, cuya traducción literal sería algo como
“apretar hacia abajo”, o mejor dicho “imponer”. No obstante, es importante
que sepan que nuestra ley concursal, en al año 1995, inspirada en el papel
clave que tenía la empresa y en los principios orientados a su preservación,
introdujo esta modalidad que si bien era desconocida para nuestro dere-
cho, contaba con numerosos precedentes en el derecho comparado, pero al

Abogacía | Derecho Concursal - pag.156


momento de introducirla en nuestro ordenamiento lo reglamentó con carac-
terísticas particulares que lo diferenciaron, en definitiva, de los precedentes
norteamericanos y europeos existentes.
En definitiva, lo importante es que sepan que la institución del salvataje de
empresa posibilita que otras personas (que no sean la concursada) adquie-
ran forzadamente, si es necesario, el capital social como consecuencia de
haber logrado antes, inexcusablemente, una solución acordada con los
acreedores del concursado.
Existen en el procedimiento de salvataje 2 etapas perfectamente diferenciadas:
# La primera es la solución concordadora del pasivo quirografario con los
acreedores
# La segunda será la negociación con los antiguos socios.
Para que esto sea posible, la ley prevé todo un sistema para determinar una
estimación del posible valor del capital social, que si es positivo, debe redu-
círsele.
Una vez determinado el capital social, el oferente del cramdown puede:
a) ofrecer pagar el 100% a los socios, en cuyo caso la transferencia del
capital es irresistible,
b) ofrecer pagarles un importe menor (cualquiera sea el porcentaje, incluso
sin un mínimo alguno). Esto implica elaborar una propuesta de acuerdo
con los viejos socios, que ahora son considerados como de clase.
Si el salvataje no existiera, la concursada enfrenta, inexorablemente la quie-
bra liquidativa. En ésta los socios equivalen a la clase de los más subor-
dinados de los acreedores, ya que sólo cobrarían- fuera y después de la
liquidación- mediante el eventual saldo que se devuelva a la deudora cuando
previamente se hayan desinteresado al 100% de los créditos preferentes,
quirografarios y subordinados.
No tengo ninguna duda de que son capaces de advertir que todas estas
particularidades dificultan enormemente la tarea de determinar la naturaleza
jurídica de este instituto. Atento a ello, el Dr Ariel Dasso sostiene que la trans-
ferencia de la empresa constituye dentro del sistema que plantea el art. 48 de
la LCQ una transferencia forzada. Ésta tiene el carácter de una compraventa
la que admite por expresa regulación del Código Civil y Comercial la prescin-
dencia del consentimiento de una de las partes, en las hipótesis previstas en
el art. 1324. Constituye, sin lugar a dudas, un procedimiento de excepción, ya
que prescinde del consentimiento en función del interés público involucrado
en el procedimiento y justificado por la necesidad de preservar la empresa y
permitir su continuidad. Se sustituye así, como podrán deducir, la voluntad
del vendedor por la del poder público, por la voluntad del Estado en el nuevo
ordenamiento.
Pero otro elemento fundamental lo constituye el precio que en este caso
queda referido a una fórmula de determinación resultante de un procedi-
miento en el que, nuevamente, no interviene el vendedor, sino que queda en
definitivo remitido a las reglas del mercado.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.157


Retomando su concepto, les recalco, una vez más, que esta figura comercial
consiste en brindar una solución preventiva para evitar la quiebra de la
empresa, es decir su muerte comercial.
Este procedimiento ha sido duramente criticado por la doctrina en general,
y ello se debe principalmente a que sólo beneficia a un determinado tipo de
sujetos, ya que conforme al art.48 LCQ solamente se procederá al salvataje de
una empresa cuando la concursada fuere una SRL, sociedad por acciones,
cooperativa o sociedad en la que el Estado Nacional, Provincial o Municipal
sea parte.
Si bien este criterio restringido obedece a la existencia de la limitación de la
responsabilidad, siendo viable establecer, en estos casos, la independencia
del patrimonio de los socios y el de la sociedad y poder así lograr la
transmisibilidad de las participaciones societarias, es muy amplio el grupo
de sujetos que queda excluido de esta modalidad.
También me gustaría dejar plasmado que la disconformidad hacia este
instituto lleva a considerar al art.48 como una “norma inexplicable”. Se la
cataloga como inconstitucional, como lo sería cualquier norma que permitiera
a un tercero decomisar la empresa a su dueño en el trámite del concurso
preventivo sin respetar su derecho de propiedad, y si con ello no bastara,
quebrantando el derecho de propiedad de los acreedores. Se ha sostenido
que así, el legislador arbitrariamente viola el ordenamiento jurídico, vulnera
los derechos adquiridos, el derecho de propiedad y el debido proceso,
además de otorgar un tratamiento absolutamente diferenciado respecto de
los acreedores y terceros.
A estas duras críticas es necesario agregar que en la práctica tribunalicia
no se ha visto que haya resultado una fuente de mejoramiento y/o
mantenimiento de las empresas en cesación de pagos, más bien todo lo
contrario. El procedimiento y la institución en sí han sido duramente criticados
por la doctrina en general –con algunas excepciones, por supuesto–. Son
muy escasas en todo el país las empresas que se han “salvado” con el
procedimiento del art. 48 ley 24522, lo que demuestra que en la práctica,
cuando la empresa cae en cesación de pagos y luego del proceso del
concurso preventivo no ha podido llegar a un arreglo con sus acreedores,
las oportunidades de mantenimiento de la misma son sumamente reducidas
y la quiebra pende como una espada de Damocles. Tal vez esta situación se
derive de la problemática general de los concursos preventivos, como es la
tardía determinación del fenómeno de la cesación de pagos que hace estéril,
por extemporánea, la aplicación de respuestas institucionales y/o legales.
Énfasis: Para concluir con la descripción de esta figura y no agotarlos con
tantas observaciones destaco, que idílicamente, lo que se pretende es que
frente a un fracaso del concurso preventivo se pueda “salvar la empresa”.
Lo que se intenta es que esta organización tenga la posibilidad de perdurar
con independencia de “quienes” sean los titulares de las participaciones
sociales (acciones o cuotas). Esto se funda en que la empresa es una
fuente de bienestar y progreso para la sociedad y una nación, a través del
mantenimiento de fuentes de trabajo y en la producción de bienes y servicios.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.158


Para afianzar estos conceptos y realizar un estudio pormenorizado de esta
temática, usted deberá la bibliografía básica sugerida, “Manual de Derecho
concursal” del Dr Junyent Bas, los apartados específicos de cramdown.

Y para concluir acabadamente su análisis, deberán realizar las actividades


1 y 2.

Los acuerdos preventivos extrajudiciales


Vamos a seguir avanzando en el análisis de la otra posibilidad que nos brinda
nuestro ordenamiento jurídico, esto es el acuerdo preventivo extrajudicial.
Nos encontramos ante un instituto muy peculiar, ya que según el régimen
legislativo establecido por la ley concursal no determina, necesariamente,
un “proceso judicial”, ya que se desarrolla en el ámbito privado del deudor.
Así mismo, se resalta como rasgo distintivo el hecho de que no es necesario
encontrarse en cesación de pagos, siendo suficiente encontrarse en
“desequilibrios” económicos y financieros.
Partiendo de esta posibilidad es que la ley 22917, de año 1983, introduce
un nuevo presupuesto de la hipótesis objetiva material de la crisis, además
de la cesación de pagos. Anteriormente estos acuerdos se regían por
las disposiciones del derecho común, no tenían tratamiento en la LCQ. A
partir de esta ley se incorporan en el derecho concursal como un nuevo
remedio para superar la crisis económica individual por medio de “acuerdos
preconcursales”.
El acuerdo preventivo extrajudicial es un verdadero contrato celebrado
por el deudor con todos o parte de sus acreedores que tiende a superar
dificultades económicas o financieras del mismo, de carácter general o si
éste se encontrare en estado de cesación de pagos.
Las ventajas que éste implica para los sujetos que lo celebran respecto
del concurso preventivo son numerosas: por un lado se busca alivianar los
requisitos de fondo y forma que exige el proceso concursal, considerando
que el derecho, que no deja de evolucionar, contempla la primacía de la
autonomía de la voluntad. Otra ventaja es la rapidez de esta alternativa y
que se trata de un mecanismo más económico, menos oneroso como así
también la discreción con que se lleva a cabo frente a la repercusión pública
del concurso preventivo.
De este modo, en la actualidad, especialmente las grandes empresas en
crisis están optando por la celebración de este tipo de acuerdos con sus
acreedores, con la clara intención de evitar el concurso preventivo y
reestructurar así sus pasivos de manera más rápida y eficaz con costos
sustancialmente más bajos.
Las principales ventajas que ofrece este régimen legal son:
• La sola presentación judicial del acuerdo para su homologación produce
la prohibición de deducir acciones de contenido patrimonial contra el
deudor
• La homologación judicial del acuerdo lo transforma en obligatorio
respecto de los acreedores que no hayan participado en el acuerdo

Abogacía | Derecho Concursal - pag.159


Evidentemente, si el deudor pretende que dicho acuerdo tenga efectos frente
a todos sus acreedores, se requiere la homologación judicial, y allí sí se
busca la intervención de un juez con competencia comercial (o específica en
concursos y quiebras, si lo hubiere en la jurisdicción). Esta situación requiere
que el acuerdo sea publicitado y dé mayorías especiales que el deudor debe
obtener.
Como corolario, les recalco que se trata de un mecanismo de reestructuración
de las deudas en el cual se excluye la idea de liquidación, e introduce en
el régimen legal la “privatización del derecho concursal” a los fines de
superar la crisis patrimonial y lograr mayores posibilidades de recuperar la
empresa, reconociéndole, de esta manera, la importante función social que
ésta representa. Esta valoración actual de la empresa lleva a que en todo el
mundo se transite de un derecho de quiebra a un derecho de empresa en
crisis, y a partir de esta concepción es que se inicia la aceptación de todas
estas “soluciones preventivas” para que su aplicación oportuna evite una
profundización de la crisis y la expansión de la insolvencia con todas las
consecuencias negativas que ello implica.
Admitir esta postura de priorizar la solución no liquidativa que determinan
estos mecanismos extrajudiciales implica aceptar la utilización del contrato
como medio de superación de una falencia patrimonial con una característica
muy marcada, la no exigibilidad del presupuesto básico de la insolvencia o
cesación de pagos y su desplazamiento por un simple criterio de previsibilidad
o intuición del deudor de “meras dificultades” que legitiman para intentar la
reestructuración de la empresa. Esto señala un giro muy marcado hacia el
voluntarismo o privatismo en el derecho concursal dando lugar a esto que
hemos llamado “Privatización del concurso”.

Para el estudio de este tema les propongo que lo hagan a partir del
material básico indicado de Junyent Bas.

También pueden consultar:


• Heredia Pablo D. “El acuerdo preventivo extrajudicial según las reformas
introducidas por la Ley 25589”, JA, 2002-III-1186
• Rouillón, Adolfo A.N. “Los acuerdos preconcursales antes y después de
la reforma de la Ley 19551 y por la Ley 22917”, JA 5416-19685

Y para redondear las ideas aquí vertidas, deberá realizar las Actividades 3 y 4.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.160


La tercera alternativa: las cooperativas de trabajo
Para concluir el desarrollo de estas importantísimas instituciones, les presento
el último reconocimiento e incorporación legislativa: la cooperativa de trabajo
en la ley concursal como otra modalidad para continuar con la explotación
de una empresa y evitar su quiebra. Se introdujo en el año 2011, a través de
la Ley 26648, cuya finalidad fue proteger al trabajador frente a la insolvencia
empresarial otorgándole distintas prerrogativas y una amplia participación en
el proceso concursal.
Así la Exposición de Motivos del Proyecto de la ley presentado por el Poder
Ejecutivo de la Nación definió la finalidad del mismo como “priorizar la
subsistencia de las empresas, para asegurar la continuidad de su producción
y la generación de empleos, dando esa posibilidad a las cooperativas
de trabajo de existir, conformada por los mismos obreros que fueron
dependientes de las empresas y o fábricas quebradas”
Esta ley prevé una mayor participación de los trabajadores en el proceso (arts.
14, 29, 42 y 201 L 26684), como así también amplía y mejora los instrumentos
de modificación y posibilita la continuidad de la explotación comercial por
parte de la cooperativa de trabajo conformada por ex empleados (arts. 11,
14, 34 L 26684). También posibilita la adquisición de los bienes con fines
productivos compensándolo con la deuda social (203 bis) y obliga al Estado
a brindar asistencia técnica a los procesos de recuperación (19 bis). Para
ello, introduce principios del Derecho laboral por cuyo conducto ingresan
todas las garantías del art. 14 bis de la Constitución Nacional y los Tratados
Internacionales.
Ahora bien, para poder seguir avanzando, nos surge la necesidad de precisar
que se entiende por cooperativa de trabajo. La OIT, en el año 2002, la definió
como “empresa de autogestión, consistente en una asociación autónoma y
de personas unidas voluntariamente para poder satisfacer sus necesidades
y aspiraciones económicas, sociales y culturales en común a través de una
empresa de propiedad conjunta y de gestión democrática”.
A esta altura del estudio de la material, ustedes ya pueden inferir que cuando
de tutelar y conservar una empresa y su explotación se trata, ello trae
aparejado, indefectiblemente, la incorporación de otros sujetos interesados
en el proceso concursal superando la tradicional protección acreedor
y deudor, y comienzan a considerarse otros intereses como los de los
trabajadores, proveedores, clientes, los de la comunidad nacional, regional y
local (por su repercusión en la economía y el empleo), el Mercado, el estado
como acreedor y proveedor de normas, tal como lo destaca el Dr Alegría.
Con esto quiero remarcarles que, en definitiva, el modelo que se adopta
por el legislador para introducirlo como ley responde a una ideología y a un
momento histórico determinado, que es el reflejo del modelo económico y
de las decisiones políticas.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.161


Todas estas incorporaciones parecieron grandes logros adquiridos pero
hay que destacar que una empresa que se encuentra en crisis, en estado
de cesación de pagos, carece de crédito y con un patrimonio deteriorado,
por ello es que su continuación es sumamente dificultosa. Ello nos hace
plantearnos si el sistema implementado por la ley concursal que pretende
proteger al trabajador es el mejor sistema para resolver esta problemática
frente a la insolvencia empresarial, ya que los trabajadores carecen de capital
y cuyo ánimo asociativo nace de la urgencia y no del sentido de pertenencia
y solidaridad, valores propios y esenciales del cooperativismo.

Esta alternativa para continuar la explotación de la empresa fallida está


regulada específicamente en la LCQ en los arts. 189, 190, 187 y 191, a
cuya lectura y estudio los remito, en forma conjunta con el material básico
señalado (Junyent Bas).

Y como última indicación, ya que es el final del desarrollo del derecho


concursal, les propongo resuelvan con entusiasmo la Actividad 5 y, propuesta
para dar cierre a tan destacado material.

Ha sido un enorme placer compartir con ustedes estos conocimientos


y espero haber podido colaborar positivamente en el aprendizaje de esta
material tan útil y valiosa para ustedes, futuros abogados, en el ejercicio
de la profesión y en el conocimiento de la realidad económica y comercial
de nuestro país, regulada por una legislación compleja y cambiante. Me
despido, deseándoles lo mejor para sus estudios.

En este momento, se lo invita a resolver la Segunda Parte de la Evaluación


de esta asignatura. ¡Adelante!

Para finalizar, cabe hacer las mismas consideraciones que respecto del
cramdown en lo atinente a la utilización y resultados del acuerdo extrajudicial,
ya que en la práctica no es muy utilizado.
Bueno... con lo dicho hemos llegado al final de los contenidos de una
hermosa materia de la carrera de Abogacía... A estudiar... y ¡¡¡¡a rendir!!!!

Abogacía | Derecho Concursal - pag.162


M4 Actividades

Actividad 1

Análisis de casos de Salvataje

• Lea atentamente los fallos jurisprudenciales indicados.


a- Organización Coordinadora Argentina
b- AutoMundo SA
c- Cerámica Zanón SA
d- Correo Argentino SA
e- Oil Combustibles SA
• De cada uno de ellos extraiga los conceptos y caracteres generales y
propios del Salvataje en los que se basan los jueces para fundamentar
su postura.
• Así podrá visualizar la caracterización y entidad de este instituto desde
los requisitos judiciales.

Lomas de Zamora, 01 de Abril de 2019.-


CONSIDERANDO:
I.- Del salvataje:
Para no reiterar conceptualizaciones doctrinarias citadas en pretéritos
pronunciamientos del presente expediente, cabe meramente recordar
como introducción que el procedimiento denominado cramdown constituyó
en su momento una importante innovación legislativa tendiente al rescate
de empresas en crisis a manos de un tercero, incorporando vías legales
alternativas para evitar la falencia.
Mas es evidente que no se trata de un procedimiento formal e inexorable
que detona efectos por el sólo hecho de reconocer inscriptos en el registro
previsto en el artículo 48 de la ley 24.522, sino que deben verificarse rasgos
de estricta seriedad en sintonía con el espíritu legislativo que inspiró la figura;
evitando todo abuso que no sólo la desnaturalice, sino que consuma tiempo
ciertamente esencial en este tipo de supuestos.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.163


Es decir, el impropiamente denominado cramdown ha sido incorporado a
la ley con otro objetivo que habilitar una alternativa formal para dilatar los
plazos y postergar una decisión jurisdiccional.
Consiste entonces en habilitar un registro destinado a legítimos inversores,
con acreditada capacidad para alcanzar el salvataje.
En definitiva, no se trata más que de asumir un enfoque realista y sensato
ligado a las singulares características del proceso, que no admite soluciones
de tintes meramente formales y, mucho menos, dilatorios.
Como enseña desde los albores del sistema de salvataje la doctrina
tradicional: concierne a los jueces -como naturalmente ocurre en todo tipo de
instituciones- evitar que el sistema sea objeto de abusos y sea usufrutuado
por personeros de la deudora que no supo, no pudo o no quiso obtener
un acuerdo eficaz y oportuno para evitar la liquidación. Los abogados que
patrocinen estos sistemas en cada caso concreto tendrán, de su lado, la
responsabilidad de actuar con constructividad y lealtad para que el sistema
no sea tan sólo una manera de concretar oportunidades de negocios de
sus clientes, sino también un modo de mitigar el desmedro sufrido por
los acreedores por el hecho de la insolvencia. En síntesis, las directivas
elementales de lealtad y buena fe serán eficaces para que el instituto tenga
una correcta aplicación, a la vez que serán las pautas interpretativas para
superar los defectos notorios que ofrece la regulación legal (conf. Fassi-
Gebhardt; “Concursos y quiebras”, 5ta. edición, págs.. 160/61, Ed. Astrea).
Al límite de la transgresión de los principios de lealtad y buena fe hacia el
proceso se hallan las inscripciones que analizaré a continuación, que por
las razones de fondo y formales que se describirán en cada caso resultan
impertinentes para habilitar la apertura del procedimiento de salvataje.-

II.- De las inscripciones:


En autos tal cual surge de la certificación actuaria se han inscripto tres
interesados al registro del salvataje: a) Cooperativa de Trabajo Los Cedros
(en formación); b) OCA LOGISTICA S.A.; c) SEPRIT S.A.-
Como anticipara, considero inadmisibles las inscripciones para justificar la
apertura del procedimiento formal de salvataje, por los siguientes motivos:

a) Cooperativa de Trabajo Los Cedros (en formación):


El art. 48 de la L.C.Q. dispone que, en el proceso de salvataje, la cooperativa
de trabajo conformada por trabajadores de la misma empresa -incluida la
cooperativa en formación- puede inscribirse en el registro a fin de adquirir
las acciones o cuotas representativas del capital social de la concursada, a
efectos de formular propuesta de acuerdo preventivo.
Conforme la ley 20.337 -ley de cooperativas- las sociedades cooperativas son
entidades fundadas en el esfuerzo propio y de ayuda mutua para organizar
y prestar servicios que reúnen una serie de particularidades establecidas por
la misma ley, dentro de las cuales se encuentran el estar conformada por un
mínimo de diez personas (Vítolo, Daniel R., “La incorporación del salvataje
cooperativo al régimen concursal”, LA LEY 11/07/2011, 11/07/2011, 1 - LA

Abogacía | Derecho Concursal - pag.164


LEY 2011-D, 815 - Enfoques 2011 (agosto), 16/08/2011, 80 Cita Online: AR/
DOC/2223/2011).
Tal cual surge de la presentación efectuada por la Cooperativa de Trabajo
en formación “Los Cedros”, la misma sólo se encuentra conformada por 7
trabajadores de la concursada, lo cual no se ajusta al mínimo de empleados
que exige la ley 20.337. Este dato, por sí, impondría rechazar la inscripción
efectuada por la misma para participar en el proceso de salvataje. Debe
tenerse en cuenta que en autos no se ha invocado ninguna excepción legal
aplicable (art. 2, inc. 5to. ley 20.337).
Sin perjuicio de ello, no puedo dejar de advertir que la concursada posee una
planta permanente de miles de trabajadores, con lo cual la presentación de una
cooperativa integrada por dependientes de la empresa, debe valorarse desde
un criterio de estricta razonabilidad que, a mi entender, destierra en el particular
la posibilidad de que el acotado número de integrantes de la cooperativa en
formación, incluso si cumpliera el mínimo legal, se configure en la verdadera
representación que inspirara al legislador a crear esa opción jurídica.
Es que si bien dentro del trámite del salvataje, la ley no exige a las cooperativas
de trabajo, como en las otras instancias del proceso (art. 189 de la L.C.Q.),
el límite mínimo de participación de las dos terceras partes de trabajadores
o acreedores laborales, es de toda lógica sostener que la magnitud de la
planta laboral de la empresa requiere de otro tipo de representación que la
evidenciada por esta postulante.
Cabe apuntar, a mayor abundamiento, que esta cuestión ha sido materia de
crítica por parte de la doctrina especializada en la materia y hasta llevado a la
presentación de un proyecto de reforma legislativa (trámite bajo el N° 76-S-
2011 de la Cámara Diputados; Ferro, Carlos A., “El salvataje de la empresa
del art. 48 y 48 bis LCQ bajo el alcance de la ley n° 26.684”, LLGran Cuyo 2012
(octubre), 917, cita online AR/DOC/5050/2012; Tévez, A. “La cooperativa de
trabajo como continuadora de la empresa”, La Ley 25/07/2011, La Ley2011-D,
959, cita online AR/DOC/2372/2011; entre otros).
Finalmente, además de lo expuesto, la interesada no dio cumplimiento, ni
en su escrito original ni en su extemporánea ampliación, con ninguno de los
requisitos impuestos en la resolución de fecha 25 de febrero de 2.019 (fs.
4.950 y ss.).
Además, específicamente, cabe apuntar que no ha efectuado el depósito de
ley para asumir el costo de los edictos (art. 48, 1°).-

b) OCA LOGISTICA S.A.:


Si bien esta postulante cumple con alguno de los requisitos formales
requeridos (depósito de las sumas para el costo de edictos, poder judicial y
estatuto social, acta de asamblea de autoridades y balance), su presentación
no cumple con los requisitos del apartado VI c), d) y e) de la resolución de
fs. 4.950/52.
Sobre el punto, me remito al informe requerido al perito contador Leopoldo
Castro, asignado a este juzgado por la Excma. Suprema Corte de Justicia
de la Provincia de Buenos Aires, del que emerge la ausencia de elemental
robustez financiera para lograr el salvataje de la concursada.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.165


El elemento fáctico de que la titularidad directa e indirecta del capital social
de la fallida (ver informe general y documentación de autos), coincida con
la composición de la empresa inscripta en el salvataje (ver documentación
acompañada por la interesada), importa a mi modo de ver un típico
impedimento para participar en el procedimiento.
Es que no es atinado señalar que no existen exclusiones legales tácitas,
pues las hay de tipo subjetivo que resultan de las reglas de la lógica y de
la sistematización jurídica; así, no pueden inscribirse para participar en el
salvataje los directores, gerentes, administradores o síndicos de la sociedad
concursada, como tampoco pueden inscribirse los socios o accionistas de la
sociedad, ya que puede prestarse a todo tipo de abusos. Con computar los
que disponen los artículos 271, 272 y 274 de la ley general de sociedades, se
advierte que en materia de responsabilidad de estos funcionarios resulta casi
una obviedad que estos pretendan ser los “enmendadores” de los errores
que ellos mismos provocaron (Verón, Alberto V., “Salvataje y quiebra”, LA
LEY 11/07/2018, LA LEY 2018-C, 1276; cita online AR/DOC/1289/2018).
Por en paralelo, o incluso por encima de estos argumentos, es imperativo
volver sobre lo argumentado por el suscripto en los inicios de la causa, al
momento de denegar la apertura del concurso preventivo (decisión revocada
por la Excma. Cámara de Apelaciones, Sala III), apoyada en los propios
dichos del Sr. Farcuh, a través de una solicitada en el diario Clarín de fecha 22
de octubre de 2.017, donde hacía saber el traspaso de personal y servicios
de OCA S.R.L a favor de OCA LOGISTICA S.A.; hechos no sólo denunciados
sino reconocidos, verificados e incluso revertidos en el curso del presente
proceso (ver fs. 441 y ss. e informe de por entonces co-administrador Griffi
de fecha 12 de julio de 2.018, fs. 3217 y ss.).
Presentado su desistimiento expreso a la inscripción de postulantes, sirva lo
expuesto como argumento para valorar la conducta de la entidad inscripta, sin
que resulte pertinente avanzar en profundidad sobre los impedimentos jurídicos.-

c) SEPRIT S.A.:
Esta empresa no cumple con los requisitos para la inscripción.
Respecto de esta interesada cabe agregar que la propia concursada
reconoció nexos económicos con la sociedad inscripta al registro (v. escrito
de fecha 8 de agosto de 2.018, entre otros).
En este aspecto, resultan de aplicación los argumentos vertidos en el
apartado anterior, a los que me remito.
Asimismo, la cuestión se complejiza con la apertura de un incidente de actos
ineficaces a causa de erogaciones efectuadas por la concursada a favor de
esta empresa inscripta, producto de la denuncia al respecto efectuada por el
contador Griffi en numerosas presentaciones, recogidas oportunamente por
la Administración Federal de Ingresos Públicos y ratificadas por la sindicatura
(ver incidente de actos ineficaces).
A mayor abundamiento, corresponde resaltar la difícil situación económica
en la que se encontraría esta empresa, tal como revelan los informes de
funcionarios actuantes y entes oficiales, así como las impugnaciones
presentadas en la causa.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.166


Pero en el mismo sentido expuesto en el apartado precedente, el desistimiento
expreso de la postulante torna abstracto ahondar sobre estos argumentos
reveladores de su inhabilidad para participar en el procedimiento de salvataje,
los que sólo quedan enunciados para la calificación de la conducta procesal.
Por todo lo expuesto, es evidente que (con una única inscripción improponible,
luego de los desistimientos), corresponde desestimar las inscripciones
y cerrar la etapa de salvataje; procediéndose de conformidad a lo que se
determinará en los apartados sucesivos (art. 48, inc. 2°).
Y si bien los razonamientos vertidos revelaban, entre otras posibles
transgresiones, una desatención a los principios de lealtad y buena fe
procesal en las inscripciones de las empresas citadas en b) y c), con factibles
consecuencias disciplinarias así como la natural pérdida de los depósitos
efectuados (art. 35 y conc. C.P.C.C.), este juzgador valora como elemento
atenuante que las empresas interesadas hayan revisado en tiempo oportuno
sus posiciones primigenias, presentando en autos los sobrevinientes
desistimientos formales.
Por lo expuesto, es justo que, firme la presente, se destinen los depósitos
realizados a la cancelación de los costos de publicación de edictos, mas
reintegrándoseles el saldo a los inscriptos que depositaron las mentadas
sumas, en partes iguales.-

III.- De la quiebra:
En atención al estado de autos, de conformidad con lo expuesto ut supra,
y de lo dispuesto por los arts. 48 inc. 2°, 77, 88 y concs. de la ley 24.522,
corresponde sin más trámite:
1) Declarar la quiebra de Organización Coordinadora Argentina S.R.L., CUIT N°
…, con domicilio social oportunamente inscripto en la calle Hipólito Yrigoyen
8562 de Lomas de Zamora (arts. 48 inc. 8°, 77, 88 y conc. de la L.C.Q.).

2) Teniendo en cuenta lo normado por el art. 253, inc. 7° de la L.C.Q., mantener


la intervención del Estudio RUBINO - NASO - LOZANO como síndico de la
quiebra (art. 253, inc. 7° de la L.C.Q.).

3) Mantener la inhibición general de bienes de la fallida, hasta que el juzgado


ordene su levantamiento, a tal fin la documentación pertinente (art. 88 inc. 2°
de la L.C.Q.).
Asimismo, librar oficio al Registro Nacional de la Propiedad Automotor, al
Registro de Créditos Prendarios, al Registro de Marcas y Patentes, al Registro
de Buques, Aeronaves y Propiedad Intelectual y al Registro de la Propiedad
Inmueble de la Provincia de Buenos Aires, C.A.B.A. y demás Registro
provinciales a fin de que informen si existen bienes a nombre de la fallida.

4) Ordenar libramiento de oficios al Banco Central de la Nación Argentina


haciendo saber la presente declaración de quiebra, a fin de que esta entidad
comunique el estado de falencia a todas las instituciones de crédito del país,

Abogacía | Derecho Concursal - pag.167


a los efectos de trabar embargo sobre todas las sumas de dinero y otros
valores que se encuentren depositados a la orden del fallido, las que deberán
ser transferidas al Banco Provincia de Buenos Aires, Sucursal Tribunales, a
orden del suscripto y como perteneciente a la cuenta de autos (art. 88 inciso
2º y conc. de la L.C.Q.).
Asimismo, corresponde proceder al cierre de todas las cuentas de cualquier
naturaleza que la deudora tenga abierta en bancos o entidades financieras,
tanto nacionales como extranjeras, debiendo los saldos existentes en
las mismas ser transferidos al Banco Provincia de Buenos Aires, Sucursal
Tribunales, a orden del Suscripto y como perteneciente a la cuenta de
autos, con excepción de la oportunamente decretada “cuenta recaudadora
Organización Coordinadora Argentina S.R.L./concurso preventivo”, Banco
Supervielle, Suc. Central, nro. …, la que se mantendrá operativa con las
mismas características y fines que motivaran su creación. Ofíciese.

5) Intimar a la fallida para que dentro del término de 24 horas haga entrega a
la sindicatura de los libros de comercio y demás documentación relacionada
con su contabilidad (art. 88 inciso 4º de la ley 24.522).
Asimismo, intimar a la misma y a los terceros que tengan bienes de la
nombrada en su poder, para que dentro del perentorio término de cinco (5)
días los pongan a disposición de la sindicatura actuante; previniéndose a los
terceros, de la prohibición de hacer pagos y entregar bienes al fallido, bajo
apercibimiento de considerarlos actos ineficaces (art. 88 inciso 3º y 5º de la
ley citada).-

6) Librar oficio a los prestadores del servicio de correo, tanto público como
privado, para que procedan a retener la correspondencia epistolar y telegráfica
dirigida al fallido, debiendo ponerla a disposición de la sindicatura, a cuyo fin
deberá librarse oficio al ENACOM para que por su intermedio comunique la
medida (art. 88 inciso 6º).-

7) Hacer saber al Dirección Nacional de Migraciones, Prefectura Naval


Argentina, Gendarmería Nacional, Policía Federal, Policía Aeronáutica
Nacional y Ministerio del Interior y por su intermedio a las dependencias a su
cargo, que de los socios de la concursada Patricio Nicolás Farcuh, argentino,
nacido el 12 de octubre de 1977, estado civil divorciado, con domicilio en la
calle Defensa … de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de Martín Farcuh,
argentino, nacido el 15 de mayo de 1976, divorciado, con domicilio en la calle
Sarmiento … piso …° departamento «…» de Lomas de Zamora, Provincia
de Buenos Aires, no podrán ausentarse del país sin previa autorización
del suscripto, a cuyo efecto ofíciese (arts. 88 inciso 8º, 103 y ccs. de la ley
24.522).
Asimismo, decretar la inhabilitación de los nombrados en los términos de
los arts. 235, 236, 237 y 238 de la Ley 24.522. Comuníquese por oficio a la
Inspección General de Justicia y a la Dirección de Personas Jurídicas, según
corresponda a la situación actual.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.168


8) Ordenar la anotación del presente decreto en los registros que por
disposiciones legales provinciales o nacionales correspondiera; a cuyo fin se
librarán los pertinentes oficios y/o planillas respectivas. Asimismo se requerirá
de dichos organismos informes sobre la existencia de otros concursos
o quiebras iniciados con anterioridad registros respectivos, a cuyo efecto
ofíciese (art. 88 inc. 2 Ley 24.522).
Ordenar el libramiento de oficio a la Presidencia de la Excelentísima Cámara
de Apelaciones, Registro Nacional de Sociedades y Concursos y Quiebras,
Registro Público de Comercio, Dirección de Personas Jurídicas a la Inspección
General de Justicia y al Registro de Juicios Universales, haciendo saber la
presente declaración de quiebra (art. 88 inc. 2 de la L.C.Q.).-

9) Conforme lo dispuesto por el art. 177 de la L.C.Q., decretar la


incautación de libros, papeles y demás bienes que allí se encuentren en los
establecimientos del deudor, a cuyo efecto -a pedido de la administradora
judicial o sindicatura, de considerarse pertinente- líbrense los mandamientos
a las oficinas departamentales, los que se diligenciarán con habilitación de
días y horas inhábiles y en el mismo día de recepción, debiéndose informar
de inmediato a este juzgado su resultado, autorizándose al oficial de justicia
interviniente a pedir consigna policial ante la autoridad pertinente, los
servicios de un cerrajero o cualquier otro medio conducente para el pacífico
y efectivo cumplimiento de ese fin.
Asimismo, se ordena practicar el inventario de ley (art. 88, inc. 10; 177 y
conc.), que se realizará a propuesta de la sindicatura evaluando la forma
efectiva de realización en función de la magnitud de la empresa.
Los bienes imprescindibles para la subsistencia de las personas mencionadas
y su familia deben ser a ellos entregados bajo recibo, previo inventario (conf.
art. 177 de la L.C.Q.).-

10) Ordenar a la sindicatura librar los oficios para dar cumplimiento con el artículo
132 de la ley citada, respectando las excepciones impuestas por la misma ley.-

11) A los efectos del artículo 89 de la ley 24.522, publíquense edictos con los
requisitos legales en el BOLETIN OFICIAL de la Provincia de Buenos Aires y
de todas las provincias donde la fallida tenga establecimientos comerciales
(a través del sistema de publicaciones correspondiente) y en el diario «La
Nación», por el término de cinco días, a cuyo efecto se acude al deber
de colaboración de la sindicatura actuante a fin de que en el plazo de 24
horas diligencie la documentación pertinente que se librará por secretaría.
La publicación se realizará sin necesidad de previo pago y sin perjuicio de
asignarse los fondos cuando los hubiere.-
12) Conectado con lo ordenado en el punto anterior y teniendo en cuenta lo
dispuesto al punto 2 respecto de la sindicatura y en virtud de lo normado por
el art. 88 in fine de la L.C.Q., corresponde fijar como fecha límite para que
los acreedores posteriores a la presentación en concurso soliciten ante la
sindicatura la verificación de sus créditos y presenten los títulos justificativos
de los mismos, el día 22 de mayo de 2.019.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.169


Dejar establecido el día 8 de julio de 2.019, para que la sindicatura presente
el Informe Individual previsto por el art. 35 L.C.Q., oportunidad en que deberá
proceder al recálculo de los créditos admitidos durante la etapa preventiva
(art. 202 de la L.C.Q.); y el día 4 de septiembre, para que presente el
Informe General previsto por el art. 39 de la misma ley (art. 200 del mismo
ordenamiento).-

13) Poner en conocimiento de la fallida, representantes y administradores


que deberán prestar toda colaboración que la sindicatura o el suscripto
requieran (conf. art. 102 de la ley 24.522).
Hacer saber a la sindicatura que sin perjuicio del cumplimiento de las
atribuciones y deberes que le asigna el ordenamiento legal y se explicitan
a lo largo de la presente resolución, deberá bajo apercibimiento de sanción
(art. 255 de la Ley 24.522), observar las siguientes reglas:
a. Concurrir a Secretaría los días martes y viernes, a fin de interiorizarse del
estado del trámite del expediente y todos los incidentes, efectuando las
peticiones conducentes al mismo.
b. Proyectar y diligenciar las comunicaciones ordenadas, dentro del quinto
día de haber tomado conocimiento de las mismas, salvo orden especial.
c. Vigilar el cumplimiento y, en su caso, concretar lo ordenado en las
disposiciones de esta resolución.
d. Presentar en un plazo no mayor al señalado para la verificación de
los créditos un informe de control de las comunicaciones y medidas
ordenadas detallando minuciosamente las constancias que acrediten el
efectivo cumplimiento y traba de las medidas dispuestas.
e. Señalar al juzgado mediante informe a presentarse en un plazo no mayor
al indicado para la confección del informe del art. 39 de la ley concursal,
la existencia de situaciones que justifiquen la promoción de acciones de
extensión del estado falencial a terceros y/o acciones de responsabilidad,
proponiendo en su caso las medidas cautelares conducentes a asegurar
el resultado de las mismas.
f. Cumplir fielmente lo mandatos del juzgado, procurando la mayor
celeridad en la evolución del procedimiento, a fin de una más pronta
consecución de los objetivos del trámite concursal.-
Glósese copia íntegra de la presente resolución al legajo previsto por el
artículo 279 del citado cuerpo normativo.
Para finalizar, considero oportuno insistir en conceptos ya vertidos en orden
al objetivo legal de habilitar el mantenimiento de la explotación, exhortando a
las empresas, organismos y demás contratantes de los servicios de la fallida
a que acompañen el proceso de continuación, extremando esfuerzos para
mantener el vínculo comercial, con horizonte en la conservación de las fuentes
laborales (v. fs. 4952 vta.). Inclúyase este párrafo en los edictos y autorízase
a la administración a cursar las notificaciones que estime necesarias en este
sentido.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.170


IV.- De las medidas cautelares:
Párrafo aparte merece el tratamiento de las medidas cautelares que se
encuentran trabadas sobre el patrimonio de la hoy fallida, dando en
simultáneo respuesta a la presentación de la administradora judicial de fecha
29 de marzo.
Como principio general, en el caso de un concurso preventivo, explícitamente
el art. 21 de la L.C.Q. establece la suspensión del trámite de los juicios de
contenido patrimonial contra el concursado por causa o título anterior a su
presentación, y su radicación en el juzgado del concurso, agregando que
no podrán deducirse nuevas acciones con fundamento en tales causas o
títulos, no pudiéndose dictar medidas cautelares y aclarando que las que se
hubieren ordenado serán levantadas, previa vista a los interesados.
Si bien el art. 132 de la ley falencial crea un principio similar respecto al
fuero de atracción, nada dice en relación a las medidas cautelares que se
encuentren trabadas.
Sin perjuicio de ello, la doctrinaria nacional considera que en el caso se debe
proceder en igual sentido, aplicando analógicamente las reglas establecidas
por la ley para el caso de concurso preventivo. Y ello es así en razón de que,
no mediando dicha solución, se colocaría en una situación desventajosa a los
acreedores que más paciencia han tenido con el deudor, quienes en virtud de
ese proceder quedarían desprotegidos no sólo del principio de igualdad, sino
también del sistema de privilegios estatuido por la ley específica (arts. 239 y
ss. de la ley falencial) ( Baracat, E., “Medidas Cautelares en los Concursos”,
p. 337/8, 2009, Ed. Rubinzal-Culzoni).
En efecto, el sometimiento de los acreedores a las disposiciones de la ley de
falencia implica que deben ajustar el ejercicio de sus derechos a los efectos
que la quiebra produce sobre las relaciones jurídicas preexistentes, razón por
la cual se impide que agredan los bienes del fallido en forma independiente de
su trámite (“Manual de concursos, quiebras y otros procesos liquidatorios”,
Director Pablo D. Frick, El Dial, p. 47/8, 2016).
Por consiguiente, la injerencia de cualquier otro tribunal sobre los bienes
del deudor afectaría la competencia atribuida por el orden público impuesto
por la ley, restricción que incluye al dictado de medidas cautelares (Chomer,
Héctor O. (Dir), “Concursos y quiebras”, T° 2, p. 613, 2016, Ed. Astrea).
Conforme lo hasta aquí expuesto y teniendo en cuenta que todos los
acreedores por causa o título anterior al auto de quiebra deben presentarse a
verificar sus créditos en el presente proceso, y que oportunamente las sumas
que se obtengan de la liquidación del activo falencial se distribuirá conforme
los privilegios establecidos por la propia ley, motivo por el cual no rige el
principio primero en el tiempo primero en el derecho, corresponde que se
proceda al levantamiento de las medidas cautelares que se encuentran
trabadas sobre las sumas de dinero y créditos de la fallida, debiendo las
mismas ser transferidas a la cuenta de autos a nombre del suscripto (conf.
Arts. 125, 132, 200, 218, 221 y conc. de la L.C.Q.).
Por las razones de urgencia invocadas por la administradora judicial en
el escrito de fecha 29 de marzo, vinculadas al derecho alimentario de los
asalariados aún desatendido, corresponde librar con carácter excepcional
y urgente los oficios de levantamiento de embargos solicitados, por los

Abogacía | Derecho Concursal - pag.171


montos allí denunciados, para su remisión directa a la cuenta recaudadora
inembargable Organización Coordinadora Argentina del Banco Supervielle,
aludida en el apartado III.-4).-

V.- De la continuación de la empresa:


En la quiebra, que a priori parece implicar el cierre del establecimiento y su
liquidación, el principio de conservación de la empresa se traduce no ya
en su reorganización, sino en la posibilidad de enajenarla como empresa
en marcha, para lo cual también se prevé la continuación de su actividad
mientras se encuentre en trámite la quiebra y hasta su transferencia, pero
pasando la administración de esa actividad a los sujetos que prevé la ley
falencial ( conf. Audano, Arturo, “Continuación de la empresa en quiebra
a partir de la ley 26.684”, publicado en: DJ05/03/2014, 1, cita online: AR/
DOC/4589/2013).
El art. 189 de la L.C.Q. decreta que el síndico puede continuar de inmediato
con la explotación de la empresa si de la interrupción pudiera resultar con
evidencia un daño grave al interés de los acreedores y a la conservación del
patrimonio; si se interrumpiera un ciclo de producción que puede concluirse;
si entiende que el emprendimiento resulta económicamente viable o si la
conservación de la fuente de trabajo habilita la continuación inmediata de
la explotación de la empresa o de alguno de sus establecimientos, si las
dos terceras partes del personal en actividad o de los acreedores laborales
organizados en forma de cooperativa (Gebhardt , M. “Ley de concursos y
quiebras”, adenda de actualización, Ley 26.684, p. 37, 2011, Ed. Astrea).
Sin perjuicio de ello, el juez puede disponer la continuación de oficio si
toma conocimiento del daño irreparable a los intereses de los acreedores
o del daño grave e irreparable al patrimonio del deudor (Chomer, H. (Dir),
“Concursos y quiebras”, T° 3, p. 613, 2016, Ed. Astrea).
En concordancia con ello, y en referencia a este instituto, la jurisprudencia
ha sostenido que es deber del juez «preservar la integridad de los activos
para mantener el valor de los mismos», con lo cual hasta que no se produzca
la liquidación, debe tomar «las decisiones necesarias para la prosecución
del proceso» (Audano, Arturo, “Continuación de la empresa en quiebra
a partir de la ley 26.684”, publicado en: DJ05/03/2014, 1, cita online: AR/
DOC/4589/2013).
Conforme con ello, teniendo en cuenta el estado de autos y lo oportunamente
informado por la sindicatura actuante corresponde en resguardo de los
acreedores y las fuentes de trabajo, hasta tanto se de cumplimiento con lo
dispuesto por el art. 190 de la L.C.Q., continuar con la explotación de la
empresa fallida (arts. 189, 190 y conc. de la L.C.Q.).
Dada la naturaleza y finalidad específica de la continuación dispuesta en
esta instancia del proceso falencial, deberá en todos los casos ajustarse a lo
dispuesto por el artículo 192.
Consecuente con ello, intímese a la sindicatura a fin de que, dentro de los
veinte (20) días corridos de notificado de la presente, se expida fundadamente
sobre la posibilidad de continuar con la explotación de la empresa del fallido
o de alguno de sus establecimientos y la conveniencia de enajenarlos en

Abogacía | Derecho Concursal - pag.172


marcha, debiéndose expedir concretamente con cada uno de los aspectos
que dispone el art. 190 de la L.C.Q., bajo apercibimiento de ley.
Es evidente que configura un requisito ineludible para viabilizar la figura de
la continuación empresaria el mantenimiento de la licencia postal. En este
sentido, ya he expresado que el mantenimiento de dicha licencia es justo
y esencial para el buen curso del proceso, la continuación de la empresa
y el resguardo de los derechos de los acreedores y de los miles de los
trabajadores involucrados (fs. 74/75 incidente de actos ineficaces).
En consecuencia, circunscripto estrictamente al marco de competencia que
la ley me impone, sin avanzar sobre potestades del ente estatal que le son
inherentes, se impone prorrogar cautelar y provisionalmente, durante el
procedimiento de enajenación de la empresa en marcha, la licencia postal de
O.C.A. S.R.L.; a cuyo fin líbrense oficio al Ente Nacional de Comunicaciones
a fin de hacerle saber lo dispuesto, así como que se ha decretado la quiebra
de dicha empresa y que se ha resuelto la continuación de la explotación en
los términos dispuestos en la presente.
Queda así dispuesto, sin perjuicio de la determinación definitiva a dictarse en
los términos y oportunidad dispuesta en el art. 191 y conc. de la ley falencial.-

VI.- De la liquidación:
Conforme lo determina el art. 203 de la L.C.Q., la realización de los bienes
que corresponden a la fallida debe comenzar de inmediato, estando la misma
a cargo de la sindicatura. Bueno es recordar que la ley se refiere al impulso
procesal por parte del mismo y no a la efectiva realización de tal faena.
Por la presente, se ha resuelto la continuación inmediata de la explotación,
estimándose a priori que la misma, como unidad productiva de servicios,
al venderse, el precio que se obtenga resultará superior a lo que se podría
obtenerse si se vendiese individualmente cada uno de los elementos que la
componen (art. 204).
A fin de cumplir con ello es requisito ineludible obtener la tasación de la
misma, ya que sin ello no se puede conocer su posible valor de venta. Dicha
tarea resulta de suma importancia, principalmente en el caso de autos donde
el mayor activo de la empresa adopta rasgos especiales. El valor de tasación
no debe ser el resultado de la mera sumatoria de los bienes que componen
la empresa, ni de los costos de reposición de esos bienes considerados
individualmente, sino que resulta de la ponderación de todo el conjunto
en funcionamiento y de la proyección futura de la empresa en cuanto a
la productividad, comercialización, rentabilidad, etc. (Frick, Pablo D. (Dir),
“Manual de concursos, quiebras y otros procedimientos liquidatorios”, T° 2,
p.211, Ed. El Dial, 2016).
Hay que asumir que la venta de empresas de cierta complejidad, conectadas
con mercados nacionales o aún internacionales, con mercados masivos y
otros atributos propios de las características globales de la economía actual,
requieren estructuras muy profesionalizadas e insertas en el mismo mundo
globalizado, a fin de potenciar las posibilidades y lograr el mejor precio
posible (Chomer, ob. cit., T° 3, p. 610, Astrea, 2016).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.173


A fin de establecer la manera más adecuada de llevar adelante la enajenación
de la empresa como unidad (subasta, licitación, etc.), resulta ineludible
obtener su probable valor de venta, ya que ello contribuirá para establecer
cuál es el enajenador más apropiado para ello, que puede ser martillero,
banco comercial, banco de inversión, etc. (Ruillón, Adolfo, “Régimen de
concursos y quiebras”, revisado y comentado, p. 348, Ed. Astrea, 2004).
Es evidente que la magnitud de la empresa fallida requiere de un nivel de
estructura y especialización muy específica, que exorbita en principio la labor
del martillero público y obliga a considerar alternativas realistas y efectivas
acordes a la complejidad del caso.
Conforme con ello, el suscripto estima adecuado facultar al Comité de Control
y/o sus integrantes, y a la sindicatura, para presentar en autos, dentro del
plazo establecido para que ésta última se expida respecto de la continuidad
de la explotación (art. 190 de la L.C.Q.), propuestas de designación de
posibles valuadores/tasadores, e incluso enajenadores, especializados y
calificados para la singular labor de autos, debiendo, en su caso, informar
y acreditar los antecedentes de los mismos (arg. arts. 260, 261, 262 y conc.
de la L.C.Q.).-

VII.- Del mantenimiento provisional de la administración judicial. De la


continuación del comité de control y la sindicatura:
1) Ya fue señalado que, más allá del necesario dictamen de la sindicatura que
da cuenta el artículo 190 de la ley falencial dispuesto ut supra, la conservación
de las fuentes de trabajo y el resguardo de los intereses de los acreedores
importa un argumento sólido y legal para ordenar la continuación inmediata
en los términos del artículo 189. Todo esto, supeditado a la resolución que
habrá de dictarse en los términos del artículo 191.
En autos, luego de un arduo derrotero, se designó una administración
judicial con facultades específicas vinculadas a la continuación empresaria,
que recientemente entró en funciones efectivas.
Si bien queda naturalmente relegada la figura cautelar de la intervención
judicial dado el cuadro falencial que emerge, mantener provisionalmente esa
gerencia oficial a los fines específicos de la administración de la fallida, surge
como un paso absolutamente necesario para favorecer la continuación y,
especialmente, un prístino y eficaz manejo de los fondos y finanzas; máxime
cuando la sindicatura deberá abocarse al nuevo período informativo que se
inaugura con el decreto de quiebra, además de todos sus otros deberes
legales (art. 275 y concordantes de la ley).
Alcanzar mayor nivel de especialización y eficiencia configura otro de los
objetivos; teniendo en cuenta la experiencia recogida durante el trámite del
proceso. Otro argumento se focaliza en la etapa crucial y decisiva del proceso
en la que se ingresa. Es, finalmente, una decisión abiertamente proactiva;
rasgo que también deberá caracterizar a la administración para mantener
con el mayor vigor posible las funciones de la empresa.
Que la medida haya perdido su naturaleza cautelar con el decreto de quiebra
no implica que haya languidecido la gravedad del caso.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.174


Debe tomarse conciencia del punto límite al que el proceso arriba, por lo que
se impone no ahorrar esfuerzos para alcanzar una administración experta
de cara a una continuidad empresaria eficiente que favorezca un desenlace
exitoso.
Configura técnicamente una coadministración (art. 191, inc. 5, 259 y conc.),
que por razones de eficiencia se cristaliza en el mantenimiento de la gerencia
judicial en las funciones cotidianas de la empresa, conservando la sindicatura
su responsabilidad legal de control sobre dicha gestión.
Insisto: lo expuesto de modo alguno releva a la sindicatura de sus deberes
en torno al curso de la administración, resultando ineludible su contralor y
ulterior dictamen respecto a la actuación e informes de la gerencia designada
(arts. 179, 184, 186, 189, 190, 191, inc. 5, 192, 203, 259 y conc.).
Este esquema se acopla a las características especiales del caso y agudiza
la vigilancia y transparencia.
En esta misma dirección, cabe volver sobre lo dispuesto oportunamente en
cuanto a que el formato de la gerencia designada no es definitivo, supeditado
a las necesidades del caso que, como es sabido, involucra una empresa
de gran envergadura y una numerosa dotación de puestos de trabajo; cuya
preservación importa una prioridad para la jurisdicción, en equilibrio con la
universalidad de derechos involucrados.
Es decir, conforme lo expresado en anteriores resoluciones, lo aquí decidido
no limita la consideración de otras alternativas superadoras respecto a la
administración futura de la empresa.
Lo propio (tal cual ya fuera explicado) respecto al análisis de opciones para
una adecuada valuación y enajenación (propuestas que deberán motorizarse
a través del comité de control y/o sus integrantes, o la sindicatura).
Tales alternativas se apoyan sobre tres pilares: a) la magnitud de la sociedad
(con sucursales en todo el país) y su incidencia en el mercado y en la generación
de empleo; b) la especialización que requiere muy específicamente esta
etapa crucial del proceso y la realidad económico/financiera de la fallida; c)
el claro espíritu legal orientado a la conservación de las fuentes de trabajo.-

2) Finalmente, como ya se ha señalado, se mantiene en funciones a la actual


sindicatura, de conformidad con lo dispuesto por el artículo 253, inciso 7, de
la ley 24.522.
Idéntica solución se impone respecto al Comité de Control designado en el
concurso preventivo (art. 260 de la ley 24.522). Esto así, ya que, si bien no
se ha arribado a la homologación de un acuerdo preventivo, la cuestión se
mantiene enmarcada por el carácter indirecto de la falencia, por lo cual se
torna aplicable el artículo 260 de la ley, respecto de lo regulado en el artículo
201 del mismo ordenamiento (arts. 14, inc. 13, 42, 45, 201 y 260). Así se
decide. Regístrese. Incorpórese copia en el legajo. Notifíquese por secretaría
y con carácter urgente a la fallida, postulantes inscriptos, sindicatura y al
Comité de Control. Comuníquese a la Receptoría General de Expedientes a
sus efectos.-

Pablo E. Tejada

Abogacía | Derecho Concursal - pag.175


Dictamen del Fiscal de Cámara
Excma. Cámara:
1. En la resolución de fs. 5/6 (copias), el juez de primera instancia resolvió
no aplicar el procedimiento previsto en el art. 48 de la Ley N° 24.522 al caso
de autos, porque la concursada no desarrolla ninguna actividad. El juez
explicó que anteriormente había desestimado un pedido análogo al que aquí
presentó la deudora, en el marco de vigencia de la Ley N° 24.522. Señaló el
sentenciante que sin desmedro de la nueva redacción de la norma, de los
antecedentes parlamentarios fluye, en principio, que lo que se pretende es
lograr el salvataje de empresas que estén funcionando, es decir, que tengan
una actividad como unidad económica. A continuación de lo decidido,
decretó la quiebra (fs. 7/9).
2. Apeló la deudora y fundó su recurso en fs. 10/12
3. La sindicatura contestó el traslado del memorial mediante la pieza de fs.
18, en la que postuló la confirmación de lo resuelto.
4. Esta Fiscalía a mi cargo ha tenido oportunidad de expedirse respecto
de una cuestión análoga a la planteada en el recurso, con motivo de la
vista que VE le confirmó en los autos caratulados: “S.I.A.P. s/Quiebra”. Por
razones de brevedad y economía en la exposición, habré de remitirme a las
consideraciones vertidas en esa ocasión por este Ministerio, a cuyo efecto
acompaño copia del dictamen correspondiente a ese caso (dict. N° 81.932,
del 26-08-99, con fallo en sentido coincidente de la Sala E, del 22-09-99).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.176


Acoto, por lo demás, que la apelante sólo ha expresado, en lo que concierne
a la actividad de la empresa, que “Lo cierto es que con los fenómenos
económicos sucedidos en nuestro país desde Diciembre del año 2001
y que resultan de público y notorio, nuestra representada ha logrado
concretar en los últimos tiempos y en forma muy paulatina, la celebración
de operaciones de compraventa de automóviles usados, lo que insistimos,
resulta irrelevante para el sostenimiento de la postura de esta parte” (fs. 11).
Estimo que este argumento es insuficiente para demostrar que existe una
verdadera empresa, máxime cuando, tal como lo indica la sindicatura en
fs. 16, la primera y principal actividad de la empresa concursada consistía
en “la venta de unidades nuevas producidas por dicha fábrica -Wolkswagen
Argentina S.A.- y sus operaciones anexas de compra, venta y financiación de
vehículos usados con el objeto de colocación en el mercado de las unidades
automotrices que fabrica la concedente”. Asimismo, la sindicatura expresó
que “desde el comienzo de este concurso preventivo la concursada había
perdido la concesión otorgada por Wolkswagen Argentina S.A.”.
Por los motivos expuestos, opino que debe confirmarse lo resuelto.
En los términos que anteceden, dejo contestada la vista conferida por VE en
fs. 22.

Buenos Aires, 2 de Junio de 2003.


Alejandra Gils Carbó

Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala C


Buenos Aires, 9 de Septiembre de 2003.-

Y Vistos:
I. Apeló la deudora la resolución de fs. 1987 que desestimó el pedido de
apertura del procedimiento establecido por el art. 48 LC y en consecuencia
decretó su quiebra. El memorial obra en fs. 917/9 y fue contestado por la
síndico en fs. 18.
II.- Para decidir como lo hizo, el magistrado de primera instancia consideró que
en tanto el salvataje se encontraría previsto para empresas “funcionando” no
resulta aplicable a los casos como el sub examine en los que la concursada
no registra actividad.
III.- Si bien la anterior redacción del art. 48 L.C. pudo generar alguna duda
respecto de la cuestión aquí planteada, lo cierto es que ella ha quedado
despejada luego de la reforma introducida por el art. 13 de la Ley N° 25.589,
que suprimió de ese texto legal la referencia a “la empresa en marcha”.
Superado el óbice que significaba la interpretación literal de esa frase, vencido
el período de exclusividad sin que la concursada obtuviera las conformidades
necesarias, no cabe sino disponer la apertura del registro del cramdown.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.177


Así cabe interpretar pues, aún cuando la empresa no se encontrare
actualmente funcionando, tiene una cantidad de elementos intangibles que
pueden despertar el interés del mercado, el cual será, en definitiva, el que
determine la viabilidad o inviabilidad del Cramdown (conforme Cám. Com.
Sala E, 05-08-98. en “Canga S.A.”: Dasso A. “El Cramdown y la empresa en
marcha”, en L.L. T. 2000 - D. págs. 310 y ss.).
Adviértase, además, que la ley no exige ningún tipo de condicionamientos
respecto del futuro de la empresa, limitando su factibilidad a lo que resulte
del acuerdo que se pueda lograr con los acreedores. Y ello es así pues el
objetivo de este procedimiento es la transmisión de las cuotas o acciones
representativas del capital social sin que exista en la ley ningún recaudo
vinculado con el destino de dicha organización productiva que puede estar,
como parece acontecer en el caso, temporalmente sin funcionamiento.
III.- Por consiguiente, oída la Sra. Fiscal General ante esta Cámara, se admite
el recurso y se revoca la decisión apelada. Notifíquese y devuélvase al
juzgado de trámite.

José L. Monti - Bindo B. Caviglione Fraga - Héctor M. Di Tella

Abogacía | Derecho Concursal - pag.178


Abogacía | Derecho Concursal - pag.179
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala E
Buenos Aires, 10 de Junio de 2005.-

Y Vistos:
1. a) El presente pedido de quiebra se fundó en la alegada insatisfacción de
un crédito por la suma de $ 439.242,29, con causa en alquileres devengados
con posterioridad a la fecha de presentación en concurso, y que diera lugar
a la promoción de los autos “Desvi S.A. c/Cerámica Zanón S.A. s/Ejecución
de Alquileres” -en trámite por ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia
en lo Civil Nº 22-, donde se dictó sentencia de trance y remate contra la
accionada (testimonios de fs. 12 y 18).
b) Citada a brindar explicaciones, la deudora esgrimió: (i) que al crédito
habría que restarle el valor de ciertos equipos de aire acondicionado de su
propiedad que habrían quedado en el inmueble; (ii) que la accionante debería
acreditar haber agotado la vía ejecutiva iniciada con el juicio por ejecución
de alquileres; y, finalmente (iii) que debería aplicarse a la liquidación la tasa
pasiva promedio del BCRA en lugar de la activa utilizada (fs. 29/30).
Esas defensas fueron controvertidas por el acreedor a fs. 40/42.
c) Tras diversas contingencias procesales (actas de audiencia de fs. 51,
presentación y recibo acompañado a fs. 56/57) el a quopronunció la
resolución de fs 60/67, ahora en crisis.
Luego de señalar ciertos antecedentes relativos al concursamiento de la
accionada, el juez consideró que la cuestión no podía ser decidida con
la directa aplicación de la L.C.Q.: 84; y que, si bien el procedimiento de
salvataje o cramdown solo está previsto en el marco del concurso preventivo,
su aplicación en el caso resultaba “razonable, acorde y eficiente a los fines
tutelados por el ordenamiento concursal”. En función de ello, rechazó el
pedido de quiebra y dispuso la aplicación del procedimiento previsto por la
L.C.Q.: 48.
d) Apeló esa decisión el peticionante de la quiebra.
A fs. 80/84 obra el memorial de agravios, que fue respondido por los
administradores judiciales en los términos que da cuenta el escrito agregado
a fs. 98; por la sindicatura a fs. 101/103; y por la concursada a fs. 105/107.

2. Antes de ingresar en el tratamiento de los agravios, cuadra expedirse entorno


a las explicaciones brindadas por la accionada, pues el pronunciamiento
apelado omitió considerar en forma expresa, positiva y precisa -de acuerdo a
lo exigido por el C.P.C.C.N.: 161 inc. 2º, aplicable a la especie por la remisión
contenida en la L.C.Q.: 278- dichas defensas.
En efecto, evidentes razones de orden lógico imponen que ello sea suplido
en esta instancia, dada la incidencia que podría tener sobre los agravios.
En tal sentido, señálase que:
a) La sentencia de remate firme cuyo incumplimiento se alegó, constituye
título hábil para requerir la quiebra, pues constituye una típica forma de
exteriorizar el estado de cesación de pagos (conforme esta Sala, “Kohler,

Abogacía | Derecho Concursal - pag.180


Carlos A. s/Pedido de Quiebra por Figueroa, Rubén J.” del 29-10-92 y sus
citas).
La investigación de los extremos alegados por la deudora -gr.: reducción del
crédito en función del retiro de ciertos equipos de aire acondicionado-, son
extremos que podrían cobrar virtualidad en la oportunidad de la L.C.Q.: 32;
pero no en este marco donde no existe juicio de antequiebra -misma Ley Nº
84, in fine (esta Sala, “Yabes, David H.”, del 29-10-97).
b) En punto al pretendido agotamiento de la vía ejecutiva, tiene dicho esta
Sala que resulta incompatible proponer simultáneamente dos acciones
contradictorias por su objeto: una, intentando la ejecución forzada de un
crédito y otra, invocando la insolvencia del deudor para satisfacerlo. De
concurrir el presupuesto de la cesación de pagos, mal podría perseguirse la
acción de cobro individual, pues el hecho que se alega como revelador de
ese estado es precisamente la insuficiencia patrimonial para responder a la
misma deuda (“Frigorífico Moreno s/Pedido de Quiebra por Gallardo, Luis
A.”, del 23-02-90 y “Yael de Romano, Germaine s/Pedido de Quiebra por
Koster, Carlos A.”, del 05-08-88).
Sin embargo, de los autos “Desvi S.A. c/Cerámica Zanón S.A. s/Ejecución
de Alquileres”, que en este acto se tiene a la vista, resulta que, ante la
desocupación del inmueble, la accionante desistió de la medida cautelar que
había pedido (fs. 100 de dicha causa).
Y, por otro lado, la circunstancia de que dicha parte haya solicitado testimonio
de la sentencia para actuar en los términos de la L.C.Q.: 83 (fs. 115 del
aludido juicio ejecutivo), implicó el abandono de la vía individual en pos de
la colectiva, opción que no esta vedada en tanto no se pretende acumular
ambas (esta Sala, “Compañía Argentina de Petróleo S.A. le pide la quiebra
Deutsche Bank Argentina S.A.”, del 16-09-97; con cita de Cám. Nac. Com.,
Sala D, “Distefano, Antonio”, del 06-05-81).
Ello lleva a concluir la inexistencia de doble vía y de la incompatibilidad
apuntada por la accionada.
c) Destácase finalmente que es inoficioso considerar el cuestionamiento de
la tasa de interés utilizada para el cálculo del crédito -activa BNA-, dado que
la citada no ha demostrado poder afrontar siquiera la que pretende -pasiva
promedio del BCRA-.
Las consideraciones efectuadas son suficientes para fundar el rechazo de las
explicaciones.

3. a) Sentado ello, señálase que, para que resulte operativo el instituto previsto
por la a L.C.Q.: 48 bajo el título de “supuestos especiales” es necesaria la
inexistencia de acuerdo con los acreedores en el período de exclusividad del
concurso preventivo.
En efecto, su aplicación sólo procede cuando el deudor no hace pública
su propuesta de acuerdo 20 días antes del vencimiento del periodo de
exclusividad (L.C.Q.: 43 penúltimo párrafo); o cuando dicha propuesta no
logra obtener la conformidad de los acreedores (L.C.Q.: 48 1er. párrafo);
o, finalmente, cuando prospera una impugnación respecto de la propuesta
aprobada (L.C.Q.: 51 1er. párrafo).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.181


b) Ahora bien, en autos la acción fue incoada por un acreedor no alcanzado
por el concurso preventivo -por ser titular de un crédito de causa posterior a
su presentación (L.C.Q.: 32)- que, por ende, conserva la facultad de hacer
efectiva su acreencia contra la deudora mediante la correspondiente acción
individual, por lo cual está habilitado para peticionar la quiebra con sustento
en ese crédito.
Está fuera de discusión, entonces, que en el caso no concurren los supuestos
para habilitar la apertura del procedimiento previsto por la L.C.Q.: 48, pues
no existe fracaso del concurso preventivo, sino que se trata de un pedido de
quiebra directo, formulado por un acreedor, con base en un crédito de causa
posterior a la presentación del deudor en concurso.
Es claro, por ende, que resulta inaplicable el procedimiento de “salvataje”
abierto por el juez a quo y, por consiguiente, carente de apoyatura legal la
resolución adoptada.
d) El magistrado justificó su decisión en función de la realización de “una
interpretación que resguarde de modo más eficaz los muy distintos intereses
involucrados”, para lo cual refirió: (*) que existe un agrupamiento empresario;
(*) que la concursada se encuentra intervenida judicialmente desde Octubre
de 2003; y (*) que la planta ubicada en la provincia de Neuquén está ocupada
por los operarios desde los albores del concurso.
Más allá de la compleja situación que revelan las circunstancias reseñadas,
lo cierto es que los supuestos “intereses” o, mejor dicho, el proclamado
“interés público” que el juez dijo intentar resguardar mediante la decisión
adoptada, no fue objeto de mayor precisión. Tampoco expuso el a quo -ni la
Sala llega a advertir- cuales serían los motivos por los cuales la apertura del
procedimiento de salvataje resulta “conveniente” para el resguardo de los
referidos “intereses” que, reitérase, ni siquiera fueron explicitados.
Pero aunque se soslayara esa carencia de fundamentación, juzga la Sala que,
si bien el juez tiene facultades para apreciar si se encuentran o no reunidos los
presupuestos que hacen a la configuración del estado de cesación de pagos
y sus hechos reveladores (L.C.Q.: 78, 79 y 83) -sobre cuyo acaecimiento
parece no existir controversia-, no le está dado juzgar si la quiebra es una
medida conveniente o no para los acreedores o para el propio deudor.
e) Entonces, como los jueces están obligados a aplicar la ley vigente
-C.P.C.C.N.: 163, 5-, la materia propuesta debe resolverse según lo previsto
legalmente (L.C.Q.: 77 inc. 3, 78, 79, 80 y 84).
Lo expuesto, sin necesidad de realizar otras consideraciones, conduce a la
admisión del recurso.

4. En consecuencia, estímense los agravios y revócase la decisión atacada,


con costas (C.P.C.C.N.: 69); debiendo el juez a quo proveer en consecuencia.

Notifíquese y devuélvase.

Ángel O. Sala - Martín Arecha - Rodolfo A. Ramírez

Abogacía | Derecho Concursal - pag.182


Abogacía | Derecho Concursal - pag.183
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala B
Buenos Aires, 27 de Octubre de 2004.-

Y Vistos:
1. Apelaron la concursada; Corporación Financiera Internacional, y Banco
Interamericano de Desarrollo la resolución denegatoria del procedimiento
previsto por el art. 48 LCQ, copiada a fs. 5/12, sus agravios de fs. 52/68;
91/98 y 100/107 fueron respondidos respectivamente por la sindicatura a fs.
72/77; y 109/112 respectivamente.
2. Esta Sala comparte parcialmente el dictamen a la Sra. Fiscal General
Subrogante, y ha de asumir la solución propugnada en el sentido de la
revocatoria del fallo apelado, mas por diverso fundamento al desarrollado a
fs. 145/146.
3. El a quo fundó la decisión resistida en que el proceso debía ser recalificado
como “pequeño concurso”. Para ello consideró que la totalidad del personal
fue transferido al Estado Nacional con motivo de la rescisión del contrato de
concesión, y de tal modo quedó abarcado por la tipificación del art. 288 LCQ,
al no contar con mas de veinte trabajadores en relación de dependencia, y por
ende juzgó inaplicable el procedimiento de salvataje previsto por el art. 48.
Sostuvo que a pesar de lo argumentado por la deudora a fs. 10.340/10.342,
no acreditó el cambio de objeto social ni tampoco el aporte de bienes
que pudieran, al menos parcialmente, reemplazar a los desapoderados
por el Estado Nacional. Y que de admitir el procedimiento no se cumple
la razón legal que radica en el salvataje de una empresa, actual o futura,
en marcha, o inactiva, pero con potencialidad de reactivación, en vistas a
su efecto generador de empleo y de riqueza para la economía. Destaca
también, que el activo de la concursada estaría conformado principalmente
por créditos contra el Estado Nacional, mayormente litigiosos derivados del
funcionamiento de la concesión y de la rescisión de la concesión, y que en
tal caso el procedimiento se constituiría en un llamado a la especulación de
terceros para quedarse con la titularidad accionaría y los litigios mediante
una mínima oferta a los acreedores, sin utilidad social alguna. Añade que
el caso no exhibe analogía con los precedentes que cita (Cám. Nac. Com.
Sala C, in re, “Automundo S.A.” del 09-09-03, y Cám. Nac. Com. Sala E
“Canga S.A.” del 05-08-98), dado que en los casos analizados la deudora
poseía importantes bienes intangibles mientras en el presente el contrato

Abogacía | Derecho Concursal - pag.184


de concesión fue rescindido y los desarrollos informáticos que hubiera
efectuado la deudora pasaron a la propiedad del Estado.
4. No se comparte lo decidido por el a quo. Ello pues -en principio- la
oportunidad para determinar las categorías de pequeño o gran concurso
es el de la apertura del mismo, y teniendo en cuenta los elementos de juicio
proporcionados por el deudor en su presentación (conforme Cám. Nac.
Com. esta Sala, in re, “Cergo S.A. s/Concurso” del 26-04-00 J.A. 2000-
IV-114). Como línea de principio no procede volver a evaluar la situación
por la existencia de nuevos datos que modifiquen los existentes al tiempo
de la presentación, ello debería ceder cuando ha transcurrido un tiempo
considerable entre esa presentación y la apertura, verificándose cambios
relevantes en lo concerniente a las circunstancias previstas en el art. 288, y
éste reexamen de la cuestión se realiza sin un grado de avance en el trámite
que torne antifuncional su retroacción, tal como sucedería en la especie.
Ello así pues en el momento de la presentación en concurso la deudora
contaba con todas las exigencias de la LCQ 288 para excluir la calificación
de “pequeño concurso”, ya que existían más de 20 acreedores, más de 20
trabajadores en relación de dependencia (12.000 en el momento en que
el Estado revocó la concesión), el pasivo excedía ampliamente el indicado
por el precepto citado, y la recalificación no puede presentarse de manera
sorpresiva.
Por lo demás, el objetivo del “cramdown” no es transferir la empresa en
marcha sino el capital social (totalidad de las cuotas o acciones) de la
sociedad concursada. Uno de los aspectos que merecieron crítica en la
redacción anterior a la reforma producida por la Ley N° 25.589 al art. 48
LCQ se centraba en la mención, en el inciso primero de la inscripción de los
interesados para la “adquisición de la empresa en marcha” (v. “El Cramdown”
y la “Empresa en Marcha” por Ariel A. Dasso comentario al fallo “Canga S.A.”
de la Cám. Nac. Com. Sala E, en La Ley 2000-D-310). Lo cierto es que el
juicio de conveniencia respecto de la viabilidad de tal procedimiento, a cargo
del mercado, referido a la presencia de interesados quienes a través de la
inscripción en el registro exteriorizan la posibilidad del objetivo final de la
ley evitar la quiebra. La imprecisión terminológica del texto legal que aludía
a la empresa en marcha, y las disputas semánticas ceden ante el objetivo
del cramdown focalizado en la transmisión de la totalidad de las cuotas o
acciones representativas del capital social del sujeto del procedimiento (sea
S.R.L., S.A. o Cooperativa), por sobre las condiciones del “funcionamiento”
de la empresa (en marcha o paralizada). De modo que el procedimiento
de art. 48 no requiere una “empresa en marcha” en sentido literal sino la
existencia de interesados (sin condicionamientos ni garantías respecto del
ulterior destino, que pueden ser la continuación o el cese). El sistema del
art. 48 está plasmado en una norma de carácter imperativo, tanto para los
sujetos del salvataje, como para el juzgador, toda vez que el concursado sea
una S.R.L. o S.A. o sociedad cooperativa, que no se encuentra sometida
al procedimiento del pequeño concurso de los arts. 288 y 289 de la ley
concursal y que no hubiere obtenido las mayorías de conformidades de los
acreedores verificados en el período de exclusividad, la apertura del registro
es imperativa sin que pueda la sociedad oponerse requiriendo su propia
quiebra ni el juez denegado, es el mercado el que determina la viabilidad
o inviabilidad, y no el juez, ni siquiera el concursado (conforme Ariel Dasso

Abogacía | Derecho Concursal - pag.185


comentario al fallo citado en L.L. 2000-D-310). Debe sumarse a lo anterior
lo informado por la sindicatura general en la ampliación del informe general
(art. 39 LCQ), del que resultan significativos los activos considerados en
concepto de crédito fiscal por ejercicios no prescriptos, y por valuación de
otros activos, que habilitan el trámite previsto por la LCQ 48.
5. Se estiman los recursos de apelación de fs. 52/68; 91/98 y 100/107, y se
revoca lo decidido en la resolución copiada a fs. 5/12, debiendo encauzarse
el procedimiento de acuerdo a lo reglado por la LCQ 48, sin costas en razón
de lo expresado por la sindicatura en su responde (C.P.C.C.N. 68).
Devuélvase, encomendándole al a quo las notificaciones.

La Dra. Ana I. Piaggi no intervine por hallarse excusada (art. 109 R.J.N.).
Enrique M. Butty - María L. Gómez Alonso de Díaz Cordero

Abogacía | Derecho Concursal - pag.186


Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala D
Buenos Aires, 19 de Abril de 2018.-

1) Oil Combustibles S.A. dedujo la presente queja respecto del


pronunciamiento copiado en fs. 39, por medio del cual el juez de primera
instancia denegó el recurso de apelación interpuesto en fs. 38
Contra la resolución de fs. 31/37 que, en lo que interesa referir, abrió el
procedimiento de “salvataje” previsto en el art. 48 de la ley 24.522, fijando
diversos recaudos a cumplir por los terceros interesados en adquirir las
acciones representativas del capital social de la quejosa (fs. 31/37 y 40/44).
La mencionada denegatoria se sustentó en la regla de inapelabilidad prevista
en el art. 273 inc. 3° de la LCQ.
La concursada sostiene, en prieta síntesis, que la resolución apelada exorbita
el trámite normal y ordinario previsto legalmente para esta etapa del proceso,
de modo que la apelación interpuesta en fs. 38 trasciende la regla del citado
art. 273, inc. 3°, de la ley 24.522 y debe ser concedida. Apunta, en tal sentido,

Abogacía | Derecho Concursal - pag.187


que el magistrado de la instancia anterior “…impuso a los interesados en
participar en el procedimiento una serie de requisitos no previstos por el
art. 48 ni 48 Bis de la LCQ que tienen entidad suficiente como para frustrar
anticipadamente la suerte del salvataje…” ya que “…son de imposible
cumplimiento para empresas que no sean las dos o tres petroleras de primera
línea…” y que “…no están previstos ni expresa ni tácitamente en la LCQ por
lo que deben ser reputados como violatorios de la ley…” (fs. 42 y vta.).

2) La regla de inapelabilidad prevista en el art. 273, inc. 3°, de la ley 24.522,


cede cuando lo decidido se aparta del trámite normal y habitual del concurso
(esta Sala, 4.7.13, “Item Vial S.R.L. s/concurso preventivo s/queja”; 12.12.07,
“UOL Sinectis S.A. s/concurso preventivo s/queja”; Sala F, 20.10.12,
“Establecimiento Frigorífico Azul S.A. s/concurso preventivo s/queja”; Sala
C, 5.3.10, «Konfluencia S.A. s/concurso preventivo»).
A criterio del Tribunal lo resuelto por el juez a quo queda aprehendido en tal
hipótesis de excepción, toda vez que, en efecto, los alcances de la decisión
que abrió la inscripción prevista por el art. 48, inc. 1º, de la ley 24.522 y
los requisitos impuestos para acceder a ella, exceden de lo que sería una
impronta normal del proceso.
Empero, tal particularidad, que hace a la admisibilidad formal del recurso,
no impide advertir que la apelación se presenta, a todo evento, como
sustancialmente inadmisible, tanto porque la recurrente no tiene un agravio
en términos de disconformidad entre lo peticionado y lo decidido (conf.
Palacio, L., Derecho Procesal Civil, Buenos Aires, 1986, t. V, p. 47, nº 527, ap.
“b”), como porque lo resuelto en la instancia anterior en orden a la fijación de
diversos recaudos a cumplir por los sujetos interesados en inscribirse para
participar en el “salvataje”, no exhibe arbitrariedad alguna ponderando las
especialísimas características del presente concurso preventivo.

3) En efecto, la resolución copiada en fs. 31/37 acogió la concreta petición


efectuada en el escrito copiado en fs. 4/9, en el cual la propia concursada
Oil Combustibles S.A., tras expresar su voluntad de “…renunciar al período
de exclusividad no consumido…”, reclamó la “…apertura inmediata del
procedimiento de salvataje empresario previsto por el art. 48 de la ley
24.522…”.
La decisión judicial, pues, no fue disconforme con lo peticionado y, a
todo evento, implicó incluso un beneficio al cual la concursada, en rigor
de verdad, dudosamente tenía derecho a acceder, habida cuenta que el
“salvataje” del art. 48 de la ley 24.522 no está legalmente previsto como
etapa subsiguiente al desistimiento del periodo de exclusividad. En efecto,
atento el expreso texto legal, las hipótesis que habilitan el “salvataje” son: I)
la falta de exteriorización de la propuesta de acuerdo con veinte (20) días de
anticipación al vencimiento del período de exclusividad (art. 43, ley cit.); II) la
no obtención de conformidades (arts. 46 y 48, ley cit.); y III) el acogimiento
de una impugnación al acuerdo preventivo (art. 51, ley cit.). De modo que,
al haberse admitido la apertura del salvataje en las condiciones antes
descriptas, mal puede la concursada agraviarse en términos, como se dijo,
de discordancia entre lo peticionado y lo decidido, ponderando que el juez
a quo acogió una petición que bien pudo haber desestimado declarando
directamente la quiebra.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.188


4) En lo que respecta a los diversos recaudos que fueron impuestos a los
eventuales participantes del “salvataje”, entiende la Sala que no son sino el
resultado de un ponderado ejercicio de las facultades ordenatorias que la
ley concede a los jueces concursales (art. 274 de la ley 24.522; esta Sala,
20.3.18, “Oil Combustibles S.A.
S/concurso preventivo s/incidente de medida cautelar por Estado Nacional
– Ministerio de Energía y Minería y otro”; 30.11.17, “Semacar Servicio de
Mantenimiento de Carreteras s/concurso preventivo s/incidente de verificación
por Alsina, Luis Ángel y otro”; 28.12.17, “Go Muebles S.A. s/concurso
preventivo s/incidente de revisión de crédito”), en procura de salvaguardar
los relevantes y diversos intereses comprometidos en la actividad petrolera e
hidrocarburífera desempeñada por la concursada (véase las manifestaciones
de los interventores obrantes en fs. 20/21, punto II.2°), como así también
evitar eventuales e hipotéticas maniobras espurias como las señaladas por
la sindicatura en fs. 12 vta. (punto 14°).
(a) Al respecto, debe descartarse, ante todo, arbitrariedad por el hecho de
que la aplicación conjunta de los apuntados recaudos puedan ciertamente
reducir la concurrencia de interesados.
Si bien el registro previsto por el art. 48, inc. 1°, de la ley 24.522 (texto según ley
25.589) está abierto in genere a “…los acreedores y terceros interesados…”,
no es verdad que no existan exclusiones tácitas. Por el contrario, las hay de
tipo subjetivo que resultan de las reglas de la lógica y de la sistematización
jurídica.
Al respecto, la doctrina ha sostenido, por ejemplo, que no pueden inscribirse
para participar en el “salvataje” los directores, gerentes, administradores o
síndicos de la sociedad concursada (conf.
Rivera, J., Derecho Concursal, Buenos Aires, 2010, t. II, p. 394; Di Lella, N.,
Concurso preventivo, Tucumán, 2015, p. 1090), pues es un contrasentido
que los sujetos que la llevaron al estado de cesación de pagos, pretendan
presentarse en el salvataje y obtener de los acreedores sociales las
conformidades necesarias para que le sean transferidas la totalidad de las
participaciones sociales (conf. Junyent Bas, F. Y Chiavassa, E., El salvataje
de la empresa, el cramdown en la ley 25.589, Buenos Aires, 2004, p. 188).
Asimismo, tras la sanción de la ley 25.589 debe entenderse que, como regla,
tampoco pueden inscribirse los socios o accionistas de la sociedad sujeta a
“salvataje”, toda vez que no es razonable que resulten con derecho a adquirir
entre sí las acciones o cuotas representativas del capital social, siquiera
parcialmente, ya que ello se puede prestar a todo tipo de abusos, resultando
asimismo inaceptable que un socio o accionista pueda concurrir a formar
la voluntad social la insolvente en orden a la formulación o negociación de
una propuesta de acuerdo y, a la vez, negociar una propuesta diferente por
su cuenta (conf. Di Tullio, J.A., Macagno, A. Y Chiavassa, E., Concursos
y quiebras, reforma de las leyes 25.563 y 25.589, Buenos Aires, 2000, p.
105; Rouillón, A. Y Alonso, A., Código de Comercio comentado y anotado,
Buenos Aires, 2007, t. I, p. 598, n° 17; Graziabile, D., Cuestiones prácticas del
cramdown argentino, en la obra coordinada por Truffat, E. Y Molina Sandoval,
C., “Dinámica judicial y acciones en las sociedades y concursos”, Córdoba,
2007, p. 527, espec. P. 536).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.189


Pero con independencia de las exclusiones tácitas o implícitas precedentemente
indicadas que, bien se ve, involucran a sujetos que se encuentran en relación
directa con la sociedad concursada, también hay exclusiones que derivan
de la necesidad de coordinar las reglas del “salvataje” concursal con otras
normas del ordenamiento jurídico.
Se trata, en definitiva, de exclusiones que surgen de la necesidad de aplicar
el ordenamiento jurídico computando la integridad de sus preceptos (CSJN,
Fallos 305:1847, voto del juez Guastavino), pues la adecuada interpretación
y aplicación de las leyes requiere no aislar cada precepto solo por su fin
inmediato y concreto, sino que debe tenerse en cuenta los fines de los demás
y considerárselos como dirigidos a colaborar, en su ordenada estructuración
(CSJN, Fallos 338:88 y 962), teniendo en cuenta el contexto general (CSJN.
24/9/2015, “Hoyos, Dario Ramón”), no siendo una exégesis aceptable aquella
que prescinda de esa necesaria Armonización, poniendo las disposiciones
en pugna entre sí, destruyendo las unas por las otras (CSJN. Fallos 338:386).
En tal sentido, es claro y razonable que los participantes en el “salvataje” de
una empresa cuyo objeto es la comercialización, transporte y refinación de
hidrocarburos reúnan, cuanto menos, los requisitos “mínimos” resultantes
de las reglamentaciones aplicables al sector y que tales requisitos, así como
otros que la prudencia judicial pudiera reclamar, existan al tiempo de la
inscripción en el registro al que se refiere el art. 48, inc. 1°, de la ley 24.522.
Es que tratándose Oil S.A. de una empresa de características técnicas
y funcionales de alta complejidad, que se mueve en un ámbito donde la
actividad privada está sujeta “…al indispensable y justo contralor del Estado
sobre toda la conducta vinculada a la materia…” y en el que va involucrado,
además, el objetivo de alcanzar el autoabastecimiento de hidrocarburos
líquidos (Nota de Elevación de la ley de Hidrocarburos n° 17.319), resulta
nítido que no puede permitirse la intrusión indiscriminada en el mercado
de cualquier operador sin resentir, al propio tiempo, el interés público
involucrado.
Así pues, la seriedad, capacidad, solvencia moral y financiera en la actuación
de los terceros interesados en participar en el “salvataje”, si bien son
condiciones que siempre han de estar presentes, lo han de estar con mayor
razón en un caso como el sub
Lite, caracterizado además no sólo por la presencia de un inmenso pasivo
preconcursal, sino también por un muy elevado pasivo posconcursal,
extremos que empujan, con la fuerza propia de la sana preocupación, a
no validar sino la intervención de quienes sean verdaderamente aptos y
muestren aptitud para llevar a buen puerto el trámite del art. 48 de la ley
24.522.
En ese esquema de pensamiento, a criterio de la Sala, la decisión del juez a
quo, cuyo innegable alcance final es, ciertamente, delimitar subjetivamente
el elenco de posibles interesados en adquirir la totalidad de las acciones de
Oil Combustibles S.A., no es contraria a la ley sino, antes bien, aplicación de
ella en consideración a otras disposiciones del ordenamiento jurídico y con
el propósito de dar seriedad al tratamiento de una insolvencia empresaria de
singulares y excepcionales características.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.190


Conviene observar, al respecto, que en el decreto 2485/91 (B.O. 9/12/1991)
han sido fijados los requisitos y condiciones que deben observar las empresas
refinadoras, importadoras y comercializadoras de combustibles líquidos y
otros derivados de hidrocarburos en todas sus formas, para desarrollar su
actividad como tales. Entre ellos, está la obligación de formalizar su inscripción
en el Registro de Empresas Petroleras - Sección Empresas Elaboradoras y/o
Comercializadoras, reglamentado por la resolución de la Subsecretaría de
Combustibles n° 69/92 (B.O. del 23/1/1992), modificada entre otras por las
resoluciones de la Secretaría de Energía n° 349/93 (B.O. del 24/11/1993) y n°
419/98 (B.O. del 22/12/1998), esta última citada por el juez a quo.
En tal resolución administrativa se establecen como “Condiciones Particulares”
las exigencias relativas a la “Capacidad Técnica” y a la “Solvencia Financiera”
que deben observar las empresas del sector (Anexo I).
Pues bien, las exigencias técnicas y de solvencia normativamente previstas
para las empresas petroleras en general, son justamente las que mutatis
mutandi impuso el juez a quo a quienes pretendan inscribirse para participar
en el “salvataje” de Oil Combustibles S.A. Les ha requerido, en efecto, que
al tiempo de
Inscribirse presenten “…antecedentes suficientes sobre actividades…
Que permitan comprobar fehacientemente capacidad e idoneidad para la
comercialización y producción de combustibles y derivados…”, así como
“…capital de trabajo suficiente para el desarrollo de la actividad, de modo de
asegurar el normal desenvolvimiento de la empresa y el pago de obligaciones
previsionales e impositivas…”.
Tal decisión, a criterio de la Sala, es inobjetable.
No se pierde de vista, desde luego, que los requisitos mencionados se exigen
a las empresas en sí mismas y no a quienes son sus socios o accionistas o a
quien, por vía del “salvataje”, pretendiera serlo.
Empero, cabe destacar que el procedimiento del art. 48 de la ley 24.522
determina la posibilidad de que un sujeto interesado se haga único socio
o accionista de la sociedad concursada (conf. 1er. Juzgado de Procesos
Concursales, Mendoza, 11/12/2000, “Ferroviaria S.A. s/Concurso preventivo,
hoy cramdown”), correspondiéndole obviamente a ese único sujeto el
gobierno del ente, es decir, el conjunto de atribuciones previstas por los arts.
234 y 235 de la ley 19.550 (arg. Art. 199, Res. IGJ nº 7/2015; Moro, E., La
sociedad de capital unipersonal, Buenos Aires, 2006, ps. 183/186, nº 1.3).
A la luz de tal constatación, razonable entonces es exigir, como se hizo
en primera instancia, que la inscripción sea habilitada exclusivamente a
quienes exhiban “Capacidad Técnica” y “Solvencia Financiera”, pues una
y otra habrían de ser las que influyan, por la fuerza propia de las cosas,
en la configuración misma de la potestad de gobierno sobre la sociedad
insolvente que exclusivamente corresponderá al socio único, con las obvias
implicancias que ello ha de tener en la decisiones relativas a la conservación,
continuidad y dinámica de la empresa.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.191


(b) La exigencia -también impuesta por el magistrado de la instancia anterior-
de que la sociedad anónima interesada en inscribirse acompañe los últimos
tres balances certificados de acuerdo a las prácticas contables vigentes
responde, como es de toda obviedad, a la necesidad de que los acreedores
conozcan la evolución y estado de aquella antes de decidir si prestan o no la
conformidad a la que se refiere el art. 48, inc. 4°, segundo párrafo, de la ley
24.522.
(c) La nómina de los accionistas de la sociedad anónima interesada en
inscribirse y, si los hubiera, la identificación de sus controlantes es, por su
parte, dato relevante para corroborar que el empresario sea verdadera y no
simuladamente separado de la empresa; separación que, ciertamente, es
finalidad última del “salvataje” (conf. Dasso, A., El salvataje como alternativa
de solución de los conflictos societarios en las sociedades de capital en
cesación de pagos, en la obra coordinada por Embid, J. Y Vitolo, D., “Las
sociedades comerciales y su actuación en el mercado”. Granada, 2003, p.
379; Escuti, I. Y Junyent Bas, F., Derecho Concursal, Buenos Aires, 2006, p.
379), a la cual ya hizo referencia esta Sala en su decisión del 27/12/2017.
Acertadamente se ha dicho que el “salvataje” no puede convertirse en
campo propicio para abusos, ni ser vehículo para que el sistema sea sólo
una manera de concretar oportunidades de negocios, con desmedro de los
acreedores (conf. Gebhardt, M., Ley de concursos y quiebras, Buenos Aires,
2008, t. I, ps. 247/248).
(d) En la especie, como se ha señalado, la concursada ha acumulado una
importante deuda posconcursal.
Pues bien, el recaudo impuesto por el juez a quo en orden a que quien se
inscriba para participar en el “salvataje” acredite “…
Solvencia financiera suficiente para cancelar la deuda verificada en la causa
de naturaleza preconcursal y la devengada luego de la presentación en
concurso…”, responde a una adecuada inteligencia en la protección de la
empresa pues si no hay solución para los pasivos posconcursales, quedan
los acreedores correspondientes habilitados a ejecutar bienes en forma
indiscriminada, tornando al procedimiento del art. 48, LCQ, como poco
atractivo (conf. Fragapane, Héctor, La administración durante el cramdown y
los pasivos postconcursales, en la obra colectiva “Resoluciones alternativas
de conflictos en la crisis de la empresa y el consumidor – reconocimiento a la
trayectoria del Dr. Francisco Junyent Bas”, Instituto de Derecho Concursal y
la Empresa en Crisis del Colegio de Abogados de Tucumán, p. 489).
(e) De su lado, la presentación de un “Plan de Gestión” con los alcances
explicitados por el magistrado de la instancia anterior, es recaudo
naturalmente tendiente a demostrar la seriedad del actuar e intención del
interesado, a la vez que genera información completa y transparente para que
los acreedores puedan esclarecerse sobre las condiciones de la actuación
futura de la empresa y su viabilidad en manos de aquél. Se trata, ciertamente,
de un recaudo exigible a los interesados que, más allá del silencio de la
ley, es reclamado por la doctrina como imprescindible para hacer eficaz el
“salvataje” (conf.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.192


Mosso, G., El cramdown y otras novedades concursales, Buenos Aires, 1998,
p. 102) y que, de manera más general, luce como propio de los institutos
concursales conservativos-reorganizativos (sobre el tema, véase: Raspall,
M., Derecho de la empresa en crisis: concursos reorganizativos. Plan de
Empresa. Una mirada en el Derecho Iberoamericano, LL 2009-A, p. 719;
Vaiser, L., El régimen de administración en la propuesta de acuerdo: ¿plan
de empresa?, LL 1999-D, p. 1073).
(f) Las condiciones impuestas a la cooperativa de trabajadores para participar
en el “salvataje” se justifican, asimismo, porque su participación no podría
darse sino en un pie de igualdad con el resto de los interesados.
5) El juez a quo ponderó en su decisión las cuestiones ambientales
involucradas en el caso y la necesidad de prevenir daños, lo cual obviamente
sólo podría llevarse a cabo de un modo eficaz mediante la participación
de sujetos con capacidad adecuada para el cumplimiento de las normas
técnicas, de seguridad y económicas en materia de medio ambiente que
obligan a las firmas inscriptas en el Registro de Empresas Petroleras.
Desde tal perspectiva, lo actuado por el magistrado tiene también sustento
en las facultades protectorias del interés general acordadas por el art. 32 de
la ley 25.675, aplicable por analogía.
6) En suma, ponderado que en los propios términos del escrito de interposición
de la queja Oil Combustibles S.A. adelantó sus críticas y que la ejecutoriedad de
la resolución de apertura del “salvataje” no consiente dilaciones provenientes
de quien, sin tener una agravio genuino ni demostrar arbitrariedad manifiesta
en lo decidido, ya ha puesto de relieve su propia incapacidad para salir del
estado de cesación de pagos, todo lo cual constituyen suficientes elementos
de juicio para posibilitar un pronunciamiento de esta cámara acerca de la
admisibilidad de la apelación denegada (conf.
Palacio, L., ob. Cit., t. V, ps. 131/132, nº 560), el Tribunal RESUELVE:
Admitir la queja y confirmar la decisión recurrida. Sin costas por no mediar
contradictor.
Cúmplase con la comunicación ordenada por la Corte Suprema de Justicia
de la Nación (ley 26.856 y Acordadas 15 y 24/13).
Notifíquese electrónicamente a Oil Combustibles S.A. y remítase el presente
cuadernillo a primera instancia para su agregación al principal.

Gerardo G. Vassallo - Juan R. Garibotto - Pablo D. Heredia Pablo D. Frick

Abogacía | Derecho Concursal - pag.193


Actividad 2

Cramdown

Los invito a resolver los siguientes casos con la legislación del Art. 48.
1. Se decreta la quiebra por frustración del concurso preventivo del Sr.
Artemio Arce, el mismo peticiona la apertura del procedimiento de
salvataje o cramdown del art. 48 LCQ ¿es posible acceder al pedido?
2. El concurso de Alpin Best Cars SA ha tramitado como pequeño concurso
y se le decreta la quiebra por frustración del concurso preventivo, la
sociedad peticiona la apertura del procedimiento de salvataje o cramdown
del art. 48 LCQ ¿es posible acceder al pedido?
3. En el caso anterior, habiendo tramitado como “gran concurso” se decreta
la quiebra por frustración del concurso preventivo y se inicia el proceso
de salvataje o cramdown del art. 48 LCQ. Se designa evaluador y el juez
determina que la “valuación real” de la sociedad es de $ 1.000.000, ya que
el Activo es valuado $ 3.000.000 y el pasivo en $ 2.000.000 (compuesto
de 40 acreedores). Si el capital esta compuesto por $ 1.000 acciones de
igual clase, ¿cuál es el valor de las acciones que debe asignarle el juez?
4. En el registro abierto al efecto se han inscripto 4 interesados: la sociedad
Diametralmente mejor SA, ABC International Group SRL y los Sres.
Fermin Frías y Gastón Galíndez. ¿Qué conformidades deben reunir?
5. Reunidas las respectivas conformidades por el Sr. Fermín Frías (ofrece
pagar el 85 % del capital verificado mas intereses en el plazo de 1 año) y
Gastón Galíndez (ofrece pagar el 40% del capital verificado sin intereses
a la homologación). Frías lleva las conformidades al Juzgado el 28-5-13,
mientras Galíndez lo hace el 22-5-13 ¿cuál propuesta debe ser aceptada
y por qué?
6. Si la concursada Alpin Best Cars SA fuera la que consigue las
conformidades ¿qué trámite debe seguirse?
7. Si en el caso del punto 5 se acepta la propuesta de Galíndez (ofrece
pagar el 40 % del capital verificado sin intereses a la homologación)
si consideramos que no existe depreciación monetaria ¿cuánto debe
pagarle a los accionistas y cuanto depositar si va a pagar en el expediente?
8. Si en el caso anterior se estima que el valor actual de los créditos
verificados (que fueron 2.000.000) se ve reducido en el 10 % es decir que
su “valor actual” es de $ 1.800.000 ¿cuánto debe pagarle a los accionistas
y cuanto depositar si va a pagar en el expediente?
9. En uno u otro caso si negocia con los titulares de las acciones y trae
la conformidad de tenedores de 700 acciones para comprar el paquete
accionario en 85.000 $ ¿es posible hacerlo y oponer el convenio a los
propietarios de las restantes 300 acciones?

Abogacía | Derecho Concursal - pag.194


Actividad 3

El Gran Hipermercado necesita un gran acuerdo

Hoy está muy ocupado. Necesita información en relación a acuerdos


preventivos extrajudiciales. En sus manos, tiene el caso de un gran
hipermercado que se encuentra pasando por una situación de crisis
financiera, con posibilidad de que la misma se prolongue en el tiempo si no
se llega a una renegociación con los acreedores respecto de los plazos de
vencimiento de las deudas.
Si bien Ud. a estas alturas es todo un especialista en materia concursal, en su
vasta experiencia no se le ha presentado ningún caso de Acuerdo Preventivo
Extrajudicial (A.P.E.), por lo que no está seguro de si el caso reseñado es
susceptible de canalización por medio del mentado remedio concursal (APE),
o si es necesaria una solución más drástica, como el concurso preventivo o
la quiebra.
Después de una intensa búsqueda sobre el tema de que se trata, encuentra
el trabajo del tratadista Dr. Maffia, publicado en la Revista “El derecho” en
marzo de 2003, titulado: “Aspectos del acuerdo preventivo extrajudicial
los sujetos habilitados ex parte debitoris”.
Usted necesita, teniendo en cuenta la posición doctrinaria en que se ubica el
actor, al menos dos argumentos esenciales de su crítica al A.P.E. Sabe que
tiene que tener en cuenta que si no existiera cesación de pagos, la situación
sería susceptible de ser zanjada por un APE, además de las diferencias que
para el deudor –Hipermercado– tendría el encauzamiento de su crisis a través
del Concurso Preventivo.
Uno de sus socios, el Dr. Veramonte, le pide su opinión acerca de la regulación
legal del A.P.E. en la actual ley de quiebras. Quiere saber de ventajas y
desventajas respecto de la presentación en concurso preventivo del deudor.
Tiene bastante para trabajar, por lo que se pone manos a la obra.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.195


ASPECTOS DEL ACUERDO PREVENTIVO EXTRAJUDICIAL*
LOS SUJETOS HABILITADOS EX PARTE DEBITORIS

Osvaldo J. Maffía

Es idea generalizada que los arts. 2 y 5 L.C. fijan –limitándolo– el ámbito


personal de los deudores facultados para concluir un A.P.E.. Algunos
autores afrontan el caso y lo afirman (Junyent Bas-Molina Sandoval, Tru-
ffat, y particularmente Heredia), pero tal vez resulte más elocuente la
circunstancia de que otros se manejan con esa concepción sin decirlo,
esto es, como si no cupiera duda o discusión algunas al respecto. Esa
respuesta a preguntas no planteadas, ese decidir sin antes problemati-
zar, nos recuerda la seguridad acrítica de las creencias que decía Ortega
en oposición al mundo racional de las ideas, y merece la sentencia al
pasar de Heidegger: “Todo mencionar prístino y propio dice algo no
expresado, y lo dice de tal manera que continúa inexpresado (“¿Qué
significa Pensar?”, trad. esp. p.188).
Creemos que el punto merece un examen. Incluso, para nuestra apre-
ciación la respuesta podría no coincidir con la aceptada; efectivamente,
pensamos que aquellas normas no rigen al momento de considerarse
el alcance subjetivo de los habilitados para celebrar el contrato que nos
ocupa. Resulta obligado fundar el disenso, atenta la extensión y profun-
didad del análisis que lleva a cabo Heredia, con quien vamos a circuns-
cribir el cotejo de opiniones.
El doctor Heredia dedica el capítulo VII –el último del tomo II de su tra-
tado– al acuerdo preventivo extrajudicial: casi ciento cincuenta páginas
de examen ahincado que no deja punto relevante sin analizar, y las enri-
quece con una compulsa exhaustiva de criterios a la que agrega sus
puntos de vista, discrepantes a veces, a veces coincidentes, pero inva-
riablemente fundados.
Por supuesto que algunas de sus opiniones admiten discrepancia. Nos
referimos ahora al carácter de “contrato único” que asigna al acuerdo
preconcursal, “determinado por la unidad de su causa-fin, entendida
esta última como el propósito concreto y particular de las partes que
las ha inducido a realizar el acto y que, en el caso, para todos los con-
tratantes debe ser evitar el concurso judicial” (p. 525). Lo último –que
el propósito de las partes es el de “evitar el concurso judicial”-, lo esti-
mamos un non sequitur, y de ello diremos en El aserto es reiterado por
el autor en varios pasajes ulteriores del libro. Así, en la p. 526 habla de
“intereses convergentes a un fin común (evitar el concurso judicial del
deudor”. El postulado “fin común” que consistiría en “evitar el concurso
judicial del deudor” aparejaría una consecuencia sistemática de cabal
significación, a saber, que “el acuerdo debe considerarse de naturaleza
concursal siempre que hubiera sido inspirado en el propósito de evitar
el concursamiento del deudor”.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.196


Sobre la base de aquellos presupuestos -contrato único; unidad de
causa-fin”, lo buscado por todos los contratantes consistiría en “evitar el
concurso judicial” (525), extrae Heredia la conclusión de que el acuerdo
sería “concursal” ab initio, calidad que aparejaría la aplicación de los
arts. 2 y 5 ley 24.522. Por tanto, únicamente los sujetos habilitados para
demandar su concurso preventivo podrían cerrar un acuerdo preventivo
extrajudicial. Tal limitación, reitera, obedece a la “sola consideración de
la materia ‘concursal’ sobre la que opera dicho acuerdo”, idea que man-
tiene y enriquece en su valiosa monografía publicada en la Revista Juris-
prudencia Argentina, que mereció un juicio encomiástico y ditirámbico
de Truffat en su recentísimo libro (“... un trabajo magistral, que es una
auténtica monografía que podría haber tenido formato de libro”). En el
parágrafo 4, de esta última publicación, leemos: “Si esos arreglos hubie-
ran sido concretados con la causa-fin de evitar el concurso del deudor
existiría un acuerdo preventivo extrajudicial sin dudas” (...). En el pará-
grafo 6, “a)” reitera que: “... la causa-fin pretendida (evitar el concurso
judicial)...” . Se trataría entonces, de un único contrato, con comunidad
de causa-fin, consistente en evitar el concurso judicial del deudor. Ergo,
de índole concursal, ab initio, y por tanto limitado subjetivamente por los
arts. 2 y 5 de la ley.
No estamos de acuerdo con el brillante estudioso. Su razonamiento arti-
culado luce algo de arquitectónico, pero es sabido que esa articulación
afronta riesgos que lo asemejan a la cadena del símil, que es tan fuerte
como el más débil de sus eslabones. Expondremos nuestros argumentos.
Es satisfactoriamente inteligible el sentido de la frase “causa-fin” mien-
tras nos quedemos en su valor entendido, pero apenas nos detengamos
en su empleo riguroso por lo hombres de derecho surgen dificultades
no tanto de significado como de denotación. Por suerte se trata de un
pecado de opulencia, no de escasez de sentido.
El valioso libro –casi, ya un clásico- de Bianca y Piatti “Lessico di Diritto
Civile” nos permite vincular la noción de causa y la de “contrato con
comunión de fin” (típico al efecto, el contrato plurilateral, esto es, “el
contrato constituido por más de dos partes en sentido sustancial”, ello
con la útil aclaración inmediata de que “parte” debe entenderse como
“centro de intereses). El contrato plurilateral se caracteriza, entonces,
por la presencia de varios centros de intereses,...” Agregan los autores
que los contratos con comunión de fin “representarían el único modelo
de contrato plurilateral”. “Al modo que fuere, corresponde establecer qué
debe entenderse por contratos plurilaterales con comunión de fin. La
comunión de fin ha sido vista en la unicidad del resultado jurídico o en la
ventaja común de las prestaciones de las partes”. Y prosiguen: “teniendo
presente que la noción de comunidad de fin ha sido elaborada sobre la
idea de contrato de sociedad, puede decirse que la comunión de fin se
identifica con la actividad o la organización del grupo”. Una nueva refe-
rencia a fallos de la Casación favorece la inteligencia del punto: lo que
caracteriza a los contratos plurilaterales no es el número de contrayentes
superior a dos, sino el hecho de que las prestaciones de cada uno de
ellos están orientadas a la obtención de un fin común, por lo cual se
distinguen de los contratos de cambio en los cuales la prestación de una
parte es cumplida exclusivamente en el interés de la otra” (p. 190/1 y
212/13 de la edición de 1995).

Abogacía | Derecho Concursal - pag.197


Esas precisiones excluyen, nos parece, que en un A.P.E. pudiera
hablarse de “fin común”. Podrá, como hipótesis máxima, aceptarse que
en algunos casos los fines coincidieran. Pero aún en esa hipótesis, se
trataría sólo de coincidencia –por tanto, suma de fines acordes-, pero
no de fin común. E incluso admitiendo disputandi gratia que hubiese
coincidencia de los fines que alientan todos los acreedores –lo cual es
mucho decir-, y asimismo el deudor, aún así ese fin común no tiene por
qué consistir en evitar el concurso judicial.
Retomemos la antigua tesis de la función económico-social del contrato
–que según Ferri haría más al tipo que a la causa- y apoyémonos en la
más familiar e intuíble “causa económico-individual” o “motivo” de cada
contratante. Pensemos que un deudor logra arreglar con cuatro acree-
dores a quienes individualizaremos como A, B, C, y D. (¿Qué para ello no
hace falta un A.P.E.? Cierto, pero queremos proponer un caso d’ ecole).
El motivo que impulsa al deudor es evitar reclamos, ejecuciones, y con-
cedamos que también el concurso judicial. Por su lado, los acreedores
procurarán:
A. Que su crédito en dólares se le reconozca en dólares (mientras que
el deudor, claro, pretenderá pesificar);
B. Que se fije la suma a pagar por el daño en su auto que provocó el
camión de reparto del deudor, conducido por un dependiente. En
este caso, se discutirá sobre montos, y el señor B valorará que el
deudor reconozca su obligación y la documente.
C. Que el deudor, garante del pago de alquileres, asuma su obligación
sin esperar la previa excusión –que en el contrato de alquiler no fue
renunciada- de los bienes del inquilino.
D. Que el deudor, ya que no cumple con las cuotas de pago, se avenga
a resolver el boleto de compra-venta y le quede como resarcimiento
a favor de “D” los importes abonados.
Son situaciones recurrentes, familiares, hipotetizadas pero no ficticias.
No se nos ocurre que por la cabeza de aquellos señores, y hasta del
propio deudor, hubiera gravitado con fuerza motivadora la idea de evitar
el concursamiento. Por el contrario, resulta claro –en la medida en que
podamos acceder a las motivaciones ajenas- cuál era la télesis de cada
contratante.
Agregamos una breve referencia a Spada, cuyo libro “La tipicità delle
società”, de singular valía, no hemos visto que tuviera en nuestro medio
el aprovechamiento debido. Dice que de “fin común” cabe hablar, “sea
cuando el fenómeno asociativo hace a la producción de una actividad
unitaria, que no se resuelve en las actividades individuales de los partíci-
pes (más bien se contrapone), sea cuando traduce una disciplina mera-
mente obligatoria de actividades individuales contiguas, como en las
hipótesis de cartels”. Por tanto, “hay un canon de identificación mucho
más significativo del fin común, porque está dotado de una mayor inten-
sión: en efecto, el fin común fijaría un área de fenómenos genéricamente
asociativos en los cuales el momento actividad asume significados neta-
mente contrapuestos: actividad de la asociación y, dicho en lenguaje no
técnico, asociación de las actividades individuales, esto es, regulación de

Abogacía | Derecho Concursal - pag.198


los mecanismos individuales con terceros o inter. partes (por ejemplos,
pacto limitativo de la competencia o sindicato de voto y contrato tipo).
Y entonces “es de toda evidencia que, en la perspectiva de la verdadera
relevancia de los fenómenos asociativos de donde partimos, la primer
actitud del momento de actividad es lo que interesa, no el segundo...”
Agregaré que el requisito debe trasladarse “de la comunidad del fin a
la actividad”. En conclusión –en el tramo que nos interesa, por
supuesto- “está todo aquí: dar una noción suficientemente formal de acti-
vidad común”.
Como se ve, una característica tan relevante de los contratos asociativos
cual la actividad común no es transferible a una figura como en A.P.E.,
donde aquel factor resulta por completo extraño.
Una mención más. Vimos que para el autor no es el fin común el “instru-
mento conceptual“ prevalente para “contraseñar los fenómenos asociati-
vos”, pero tampoco se progresa cuando se distingue el objetivo-medio
del objetivo-fin y se afirma que común debe ser el scopo-medio, gene-
ralmente encontrado en el ejercicio de una actividad, mientras que los
scopi-finales ubicados en el plano de la destinación del resultado; lo que
“puede presentarse de modo heterogéneo en las economías indivi-
duales de los participantes”. Spada considera que “ese binomio puede
servir para componer la pretendida antítesis entre contrato y conflicto
de intereses –que se considera coesencial- de un lado, y fin común del
otro. El scopo-medio sería el ejercicio de una actividad. Eso es lo que
debiera ser común. El scopo-fin es el destino del resultado”.
El idioma italiano contiene dos vocablos, de uso corriente, en parte
sinónimos: “scopo”, algo así como “objetivo” en castellano, pero tam-
bién “fin”; y “fine”, derechamente la acepción última que atribuímos a
“scopo”. Por eso Spada habla de “scopo-medio” y “scopo-fine”. El dic-
cionario Ambruzzi informa:
• -“scopo: blanco de tiro, hito. Mira, fin...”
• -“fine: fin, final, término, conclusión...”
Por eso hemos traducido el “scopo-fin” por “objetivo-fin”. Aunque la tra-
ducción fuese correcta, no dicen lo mismo.

Alude también Heredia a la tesis –antigua, aunque retomada en algún


autor nuestro- de “la formación de esa masa pasiva o de acreedores que
nace con la sentencia de apertura...” Aunque Heredia rechaza la idea
-que presupone, más que confiere un rasgo de unidad que abonase la
vigencia de un fin común- creemos conveniente aclarar que “masa” es
un vocablo auxiliar, que –a salvo los casos familiares en que funge de
nombre, como en repostería- carece de significado en sí. Es un signo
incompleto, Un sincategorema dirían los lógicos medioevales. Su acep-
ción práctica la adquiere en un contexto, y por cierto que son muchos,
pero nos limitaremos a lo que muestra el proceso concursal. Y si enfati-
zamos que nos moveremos tan solo “en el proceso concursal” es porque
aquel vocablo polisémico juega, como adelantamos, el rol de nombre en
innumerables usos (la masa muscular, la masa hereditaria, la masa san-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.199


guínea, las masas de la ecuación de Einstein, la masa de “La Rebelión”
que describió Ortega, etc.). Pero no pensemos que limitado al campo
del derecho y, dentro de éste, relimitado por la inserción en un proceso
concursal, nos restituirá la esquiva univocidad, ya que incluso tras la
doble acotación el término aparece en varios –varios- usos distintos. Por
ej.,
a. “Masa de acreedores” (o “reunión de acreedores” o “asamblea de
acreedores” o “junta de acreedores”), expresiones que Bonelli seña-
laba, como expresivas de que el procedimiento falencial apuntaba
al derecho de los acreedores, que en diversos países se los aludía
mediante locuciones distintas pero coincidentes: “masa” (de acree-
dores), “asamblea” (de acreedores), “reunión” (de acreedores),
“junta” (de acreedores).
b. “Acreedores de la masa”, para referir que algunas obligaciones sur-
gidas durante el proceso deben pagarse antes incluso que los pri-
vilegios. Entre nosotros la expresión era utilizada con ese significado
hasta que la ley 19.551 sustituyó ese nombre por “acreedores del
concurso”, (eliminado en la ley vigente).
c. Quizás su empleo más típico apunte a explicar la índole contractual
del concordato. Concedido que lo acuerdan el deudor y la masa de
acreedores, queda neutralizado el severo óbice de que, si de contrato
hablamos, debería celebrarse uno por cada acreedor integrante...
¿Integrante de qué? Muy sencillo: de “la masa pasiva”.
d. Y se nos presentó otro empleo característico del término: la “masa
pasiva” es el modo de mencionar no a la masa de acreedores in
genere, sino a los acreedores concurrentes, esto es, aquellos que
resultaron verificados o declarados admisibles.
e. Que los acreedores actuarían como masa –vale decir, como en ente
unitario, no individualmente- es una ficción para explicar que lo deci-
dido por mayoría vale para todos.

Explicaciones antiguas. Hoy basta con la ley. Galgano publicó un estudio


juvenil que es una joya: “Il principio di maggioranza nelle società perso-
nali” (1960). Explica cómo hace algunos siglos se consideraba que los
miembros de una asociación, reunidos bajo requisitos y modos rigurosa-
mente formales (legitime congregata et convocata) no conformaban un
mero conjunto de individuos sino que en un momento surgía la universi-
tas, ente distinto de los sujetos singulares; y como era la universitas la
que decidía, eso valía para todos los componentes y se aventaba el hiatus
lógico de la extensión de lo resuelto a quienes le negaran su adhesión.
Una trasnochada secuela sobrevivía en la ley 19.551: su art. 46 referente
a la “junta de acreedores”, establecía que la junta debía reunirse “aún en
ausencia de los acreedores”. Extrañamente ese gazapo, explicable en un
gobierno de facto, sobrevive en un proyecto de reformas del Ministerio
de Justicia (año 1993) no obstante las críticas y hasta burlas que atrajo
la trasnochada ocurrencia.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.200


Adviértase que aquellos usos diversos del vocablo “masa” en materia
concursal se relacionan con disposiciones legales concretas, y en lo que
ahora nos importa, el término, cuando era utilizado para mencionar la
aprobación de una propuesta concordataria, traducía apenas el empleo
de una frase, pero no la remota idea de que fuese “la masa” de acreedores
(legitime congregata et convocata) quien votaba.
En lenguaje actual, el A.P.E. no es un acuerdo de masa sino de
mayoría. Un recentísimo dictum de Ragusa Maggiore no deja dudas:
“ el concordato extrajudicial existía y existirá aunque no se hiciera de
él un procedimiento alternativo. Sólo que por su naturaleza contractual
de acuerdo de masa requiere la unanimidad de los consensos de los
acreedores”(apud Frascaroli Santi en “Diritto Fallimentare”, 2002, 2, nota
p.270). El “contrato de masa”, entonces, debiera suscribirlo la totalidad
de los alcanzados por sus términos, y nuestra ley demuestra ad nauseam
que el A. P.E. es un concordato de mayoría, cual la fijada por el art. 73, o
la explícita previsión de acreedores omitidos (art. 75), o la aplicabilidad
incluso a quienes “no hayan participado en el procedimiento” (art. 76 y
remisión al art. 52).
Las herejías cometidas en nombre de “la masa” exhiben incluso variantes.
En un libro que fue proyectado, escrito, impreso y editado, se lee “...
la comunidad organizada de acreedores, expresión que surge de la
conceptualización jurídica del acuerdo” (...) “...comunidad organizada
de acreedores con la cual el deudor debe celebrar el acuerdo”. Clarito.
Además, prueba irrefutable de que la libertad es libre.

05/03/03 - A publicarse en «El Derecho», más precisamente la fecha


en que se prevé estar al alcance de todos es el 13/marzo.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.201


Actividad 4

Derecho Concursal: Módulo 4


Actividad 4: Acuerdo preventivo extrajudicial
La sociedad Transporte Automotor Plaza SA enfrentaba dificultades finan-
cieras. Así las cosas, decidió someterse al proceso de homologación del
acuerdo preventivo extrajudicial.
De tal modo, iniciado el procedimiento tendiente a la homologación del
A.P.E., la empresa logró las mayorías legales y así, se impuso el acuerdo
preventivo extrajudicial homologado a la totalidad de los acreedores.
Ahora bien, la sociedad solicitó al juez concursal el dictado de una
resolución que declare cumplido el proceso, lo que fue rechazado por
el juez por considerar que ello era de imposible cumplimiento, toda vez
que la empresa de transportes tenía condena de juicios en trámite, los
que no habían sido desinteresados por la empresa apelada.
En suma, el juez concursal sostuvo que la resolución, que declara el
cumplimiento del acuerdo preventivo extrajudicial en los términos del art. 59
de la Ley de Concursos y Quiebras, no puede ser dictada si está acreditado
que en varios juicios en trámite en contra del deudor, ha recaído sentencia
condenatoria e incluso existe liquidación aprobada; ello sin perjuicio, de
que eventualmente la empresa brinde garantías suficientes que cubran la
provisión estimada para el pago de los juicios en trámite sin sentencia o que
recurra a la consignación con relación a las que ya la obtuvieron pero no han
sido pagados.
La empresa apeló dicho decisorio por ante la Cámara de Apelaciones en
lo Comercial, la que confirmó el decisorio de primera instancia.

PREGUNTAS
1. ¿Consideras que la resolución del juez, confirmada por la Cámara de
Apelaciones es correcta? Fundamenta tu respuesta.
2. ¿Qué efectos produce el acuerdo preventivo extrajudicial homologado?
AA 1
3. Si la empresa de Transportes no hubiera recurrido al APE, y se hubiera
encontrado en estado de cesación de pagos, ¿qué otros mecanismos
ofrece la ley concursal para que la sociedad supere la crisis?
4. La sociedad de Transporte Automotor pudo solicitar la homologación del
APE porque está legitimada para hacerlo. ¿Quiénes están legitimados
para solicitar la homologación del APE según la ley concursal?
a) Las grandes compañías.
b) Sólo las personas físicas que se encuentren en estado de cesación
de pagos.
c) Cualquier deudor en los términos del art. 2, que se encuentre en
cesación de pagos o dificultades económicas o Financieras de
carácter general.
d) Cualquier deudor en los términos del art. 2, que se encuentre en
cesación de pagos necesariamente.
e) Las SRL, las SA, las sociedades cooperativas y las sociedades en las
que el Estado es parte.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.202


5. ¿Quiénes intervienen en el trámite para obtener la homologación del
acuerdo preventivo extrajudicial?
a) La empresa apeada, los acreedores, los trabajadores de la empresa
y el juez concursal.
b) La empresa apeada, los acreedores, el juez concursal y el comité de
control.
c) La empresa apeada, los acreedores, el juez concursal y el síndico.
d) La empresa apeada y el juez concursal.
e) La empresa apeada, los acreedores y el juez concursal.

6. En el A.P.E., las acciones de contenido patrimonial contra Transporte


Automotor Plaza SA, quedaron suspendidas después de:
a) El cumplimiento del acuerdo.
b) La presentación judicial.
c) La publicación de edictos.
d) La homologación judicial.
e) La celebración de los acuerdos.

7. ¿Cuáles son las causales de oposición en el APE de Transporte Automotor


Plaza SA?
a) Omisiones o exageraciones del pasivo o la impugnación de
acreedores.
b) Omisiones o exageraciones del activo o pasivo o la inexistencia de
mayorías
c) Omisiones o exageraciones del activo o la inexistencia de unanimidad.
d) Solamente la inexistencia de mayorías denunciadas por el deudor
e) Omisiones o exageraciones del activo o del pasivo

8. ¿Qué mayoría legal debió obtener la sociedad apeada para que se


homologue el acuerdo?
a) La mayoría absoluta de acreedores quirografarios que representen
las dos terceras partes del pasivo quirografario total.
b) La unanimidad de acreedores quirografarios y privilegiados.
c) La mayoría absoluta de acreedores quirografarios que representen
las tres cuartas partes del pasivo quirografario total.
d) La mayoría absoluta de acreedores quirografarios y privilegiados que
representen las dos terceras partes del pasivo quirografario total.
e) La mayoría simple de acreedores quirografarios que representen las
dos terceras partes del pasivo quirografario total.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.203


9. Si algún acreedor se hubiere opuesto a la homologación del APE de
Transporte Automotor Plaza, el incidente de oposición de ser necesario
se abrirá a prueba. ¿Durante cuánto tiempo prevé la ley concursal que se
abrirá a prueba?
a) 5 días
b) 40 días
c) 10 días
d) 20 días
e) 15 días

10. Para obtener la homoloción del APE, la empresa debió necesariamente


realizar los acuerdos mediante escritura pública.
a) Verdadero, pues a los fines de dar seriedad a los acuerdos, la ley
exige este recaudo.
b) Falso, pues los acuerdos pueden realizarse en instrumento privado,
con firmas certificadas por escribano público.

11. La sociedad de Transporte Automotor Plaza, a los fines de obtener la


homologación del APE, ¿ante qué juez debió concurrir?
a) Ante el juez del domicilio del acreedor de mayor monto.
b) Ante el juez del domicilio legal inscripto de la persona jurídica privada
c) Ante cualquier juez, siempre que tenga competencia civil y comercial
d) Ante el juez del domicilio que elija la sociedad apeada.
e) Ante el juez del domicilio del representante legal de la empresa

12. ¿Quiénes podrían haberse opuesto a la homologación del APE de


Transporte Automotor Plaza SA? Que los únicos acreedores que pueden
oponerse al acuerdo son los denunciados y aquellos que demuestren
sumariamente haber sido omitidos en el listado previsto en el artículo 72.
a) Los acreedores denunciados y los que demuestren que el bien
asiento del privilegio es insuficiente.
b) Los acreedores verificados.
c) Los acreedores que demuestren haber sido omitidos.
d) Los acreedores denunciados por el deudor y los que demuestren
sumariamente haber sido omitidos.
e) Los acreedores verificados y declarados admisibles

13. En el supuesto de que la empresa de Transportes, hubiere decidido


atravesar el concurso preventivo judicial y no hubiere logrado las mayorías
legales previstas en el art. 45, ¿qué prevé la ley concursal?
a) Que se abre la instancia del salvataje empresario.
b) Que se transfiere inmediatamente la empresa a la cooperativa de
trabajadores.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.204


c) Que se impone igualmente el acuerdo preventivo si el juez
simplemente lo estima conveniente.
d) Que se declara la quiebra indirecta.
e) Que se convierte la quiebra en concurso preventivo

14. ¿Qué requisitos debió acreditar ante el juez concursal la empresa apeada
para obtener la homologación del APE?
a) Un listado de los trabajadores de la empresa.
b) El acuerdo preventivo extrajudicial obtenido, indicando el monto de
capital que representan los acreedores que firmaron el acuerdo y
el porcentaje que representan respecto de los otros acreedores del
deudor.
c) Un listado de juicios o procesos administrativos en trámite o con
condena no cumplida.
d) Quién sería el síndico que llevaría el control contable de los créditos.
e) El estado de activo y pasivo actualizado a la fecha de presentación

15. Según el art. 75 de la Ley de Concursos y Quiebras, la oposición a


la homologación del APE de Transporte Automotor Plaza SA se debe
presentar:
a) Dentro de los cinco días posteriores a la última publicación edictal.
b) Dentro de los diez días posteriores a la presentación para la
homologación
c) Dentro de los quince días posteriores a la última publicación edictal
d) Dentro de los diez días posteriores a la primera publicación edictal
e) Dentro de los diez días posteriores a la última publicación edictal

16. ¿Por cuántos días debió publicar edictos la empresa de transportes


según el art. 74 de la Ley de Concursos y Quiebras?
a) Durante diez días.
b) Durante cinco días.
c) Durante dos días.
d) Durante quince días.
e) Durante un día.

17. ¿Cuáles son las ventajas que supone el procedimiento del APE elegido
por la empresa de transporte por sobre otros?
a) Se puede elegir como síndico al que el deudor elija.
b) Es más fácil defraudar a los acreedores.
c) Es más rápido el procedimiento.
d) Es más económico este procedimiento.
e) Se pueden tomar medidas con el conjunto de acreedores y el deudor
que se consideren más convenientes.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.205


18. En el proceso de homologación del APE de la sociedad Transportes
Automotor Plaza, la etapa de verificación de créditos:
a) Tiene lugar veinte días después de la presentación judicial.
b) Se produce por vía incidental regulada por los arts. 280 y ss.
c) No está prevista legalmente esta etapa en el APE.
d) Se produce una vez homologado el acuerdo ante el juez competente
e) Se realiza quince días después de la publicación de edictos

19. Si la empresa de Transportes no hubiere cumplido el acuerdo preventivo


extrajudicial homologado, se podría haber decretado la quiebra de la
empresa. Nulidad e incumplimiento del acuerdo extrajudicial. Resulta
aplicable al APE el régimen de nulidad e incumplimiento de la ley 24522,
LCQ. En efecto, parece congruente que el acuerdo homologado pueda
ser declarado nulo a pedido de cualquier acreedor comprendido en él,
dentro del plazo de caducidad de seis (6) meses contados a partir del
auto que dispone la homologación. La nulidad sólo puede fundarse en
dolo empleado para exagerar el pasivo y ocultar o exagerar el activo,
descubierto después de vencido el plazo del art. 75, LCQ, (10 días), ya
que en este caso no existe la etapa impugnatoria que regula el art. 5 de
la LCQ. La consecuencia de lo dicho es la declaración de la quiebra del
deudor, sin perjuicio de la apelabilidad de dicha resolución.
a) Falso, pues el régimen de incumplimiento del concurso preventivo no
es aplicable al APE.
b) Verdadero, pues el régimen de incumplimiento del concurso
preventivo es aplicable al APE.

20. Si en el caso planteado, en vez de que la sociedad de transportes hubiere


solicitado el APE; un acreedor hubiere peticionado su quiebra, declarada
ésta, la sociedad podría haber solicitado la conversión en concurso
preventivo.
a) Falso, pues sólo puede peticionar la conversión el sujeto que peticionó
su propia quiebra, y no cuando ésta es solicitada por acreedor.
b) Verdadero, siempre que lo hubiere solicitado dentro de los diez
días contados a partir de la última publicación de edictos y hubiere
acreditado los requisitos del art. 11.

20. La empresa de transportes logró la homologación del APE. Los efectos del
acuerdo preventivo extrajudicial homologado se extiende a: ARTÍCULO
56.- Aplicación a todos los acreedores. El acuerdo homologado pro-
duce efectos respecto de todos los acreedores quirografarios cuyos
créditos se hayan originado por causa anterior a la presentación,
aunque no hayan participado en el procedimiento. También produce
iguales efectos respecto de los acreedores privilegiados verificados, en
la medida en que hayan renunciado al privilegio

Abogacía | Derecho Concursal - pag.206


a) Los acreedores quirografarios de causa o título anterior y posterior a
la presentación.
b) Los acreedores quirografarios y privilegiados generales de causa o
título anterior y posterior a la presentación.
c) Los acreedores quirografarios de causa o título anterior a la
presentación, aunque no hayan participado en el proceso.
d) Los acreedores quirografarios de causa o título anterior a la
presentación, siempre que hayan participado en el proceso.
e) Todos los acreedores de causa o título anterior a la presentación,
siempre que hayan participado en el proceso.

21. ¿De qué manera fue pactado el contenido de cada uno de los acuerdos
con los acreedores en el ámbito del APE de Transporte Automotor Plaza
SA?
a) Libre.
b) Restringida.
c) Condicionada.
d) Tasada.
e) Eventual.

22. Si en el caso planteado, en vez de ser una sociedad anónima, hubiere


sido una entidad financiera, igualmente podría haberse sometido al pro-
ceso de homologación de acuerdo preventivo extrajudicial.
a) Falso, pues los legitimados para someterse al proceso de
homologación del APE, deben ser sujetos concursales, y las
entidades financieras no lo son en los términos del art. 2.
b) Verdadero, pues las entidades financieras son sociedades anónimas
y si demostró encontrarse en cesación de pagos, pudo someterse al
proceso de homologación del APE.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.207


AA Actividad 4
asistente académico

Con el acuerdo homologado

Homologado el acuerdo extrajudicial, es un verdadero acuerdo preventivo,


en tanto que es obligatorio para quienes lo aceptaron y también para quie-
nes no lo hicieron. Es decir que el acuerdo se impone en forma obligatoria a
todos los acreedores de causa o título anterior a la presentación, aunque no
hayan participado en él.
El artículo 76 de la Ley de Concursos y Quiebras remite “a todos los efectos
que se establecen en el artículo 56” 58, en la medida en que su aplicación
devenga compatible con el régimen y las características propias de la figura en
análisis. También dispone que el acuerdo homologado queda sometido a las
previsiones de las Secciones III, IV, y V del Capítulo V del Título II de esta ley.
En orden a la novación, no hay acuerdo en la doctrina. Así, están quienes
consideran que la novación es un modo extintivo de las obligaciones y que
como tal, debe aplicarse restrictivamente, y por lo tanto, solo podría apli-
carse dicho efecto si se pactó expresamente entre el deudor y los acreedo-
res. Por otro lado, están quienes consideran que la homologación sí produce
el efecto novatorio, de acuerdo a la previsión literal de la norma del artículo
76 de la Ley de Concursos y Quiebras.
Por otro lado, cabe aclarar que el acuerdo homologado no tiene efectos en
relación a los acreedores privilegiados, salvo que hayan renunciado a su
privilegio, al igual que para el concurso preventivo.
La propuesta dirigida a acreedores privilegiados especiales requiere apro-
bación unánime, ya que no existe razón atendible para sujetar el acuerdo a
una regla menos severa, máxime si tenemos presente las sustanciales dife-
rencias que existen entre el concurso preventivo judicial y el acuerdo privado.
Con referencia al tema del cumplimiento del acuerdo, el juez deberá ordenar
la constitución de las garantías de cumplimiento previstas en el concordato
extrajudicial homologado. Esto como consecuencia de que no hay impe-
dimento para que, en el propio acuerdo, se estipulen limitaciones a la libre
administración y disposición patrimonial del deudor, tendientes a garantizar
el cumplimiento de las obligaciones en él comprometidas.
Finalmente, ponemos de relieve que resulta aplicable, al acuerdo preventivo
extrajudicial, el régimen de nulidad e incumplimiento del acuerdo preventivo.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.208


Actividad 4

Cooperativas de trabajo

Atendiendo a la naturaleza del instituto, objeto de estudio, y a la finalidad que


persigue nuestra legislación a través de su implementación como instrumento
para preservar la explotación de la empresa, responda según lo argumentado
en los fallos judiciales Global SRL y Gráfica Gran Sinergia SA:
1. ¿Considera usted correcta y de justicia la resolución judicial? Justifique
su postura respondiendo a cada uno de los argumentos esbozados por
las Cámaras en relación al tema que nos ocupa, es decir, la posibilidad
de continuar con la explotación de una empresa fallida en manos de una
cooperativa de trabajadores.
2. En virtud de las conclusiones judiciales que ha leído, ¿cree usted que esta-
mos en presencia de un instituto viable, capaz de evitar la quiebra de una
empresa o se trata sólo de una política legislativa paliativa y complaciente?
3. Lo invito a investigar en la búsqueda de 1 o 2 fallos en los que se permita,
efectivamente a las cooperativas la recuperación de la empresa.

Abogacía | Derecho Concursal - pag.209


Dictamen del Sr. Fiscal General de Cámara
Excma. Cámara:

1. El juez de primera instancia rechazó la solicitud presentada por la Coopera-


tiva de Trabajo La Nueva Esperanza LTDA de continuar la explotación econó-
mica de la empresa fallida en los términos del art. 190 de la LC (fs. 1/3).
Sostuvo que la empresa no se encontraba en marcha, por lo que entendió no
procede el supuesto previsto en el art. 190 de la LC. Agregó que el proyecto de
continuación no es idóneo en tanto no fue realizado por un profesional com-
petente y destacó la insuficiencia del canon locativo ofrecido. Destacó que el
proceso de enajenación de bienes se encuentra avanzado.

2. Apeló la Cooperativa. Expresó agravios a fs. 4/7.


Adujo que la presentación realizada no es extemporánea en tanto que no se
trata de un recurso de revocatoria, sino de una reformulación de la propuesta
realizada. Alegó que la cooperativa está conformada por acreedores labora-
les, que tienen créditos contra la fallida con privilegio especial y general por
$ 380.000. Afirmó que dado que el valor de realización de los bienes es de $
250.000, ningún acreedor logrará cobrar del producido. De ello dedujo que los
acreedores se verían beneficiados con la explotación.
Afirmó que la explotación por parte de la cooperativa implica un ahorro para el
Estado que de otro modo se vería obligado a pagar planes trabajar. Destacó
que el Estado es el único acreedor privilegiado que supera el monto de su
crédito.

3. El objeto de la presente litis es determinar si la Cooperativa de Trabajo La


Nueva Esperanza Ltda. tiene derecho a continuar la explotación de la empresa
fallida en los términos del art. 190 de la LC.

3.1 El art. 190 autoriza la explotación de la empresa fallida por parte de coope-
rativas de trabajo.
Originariamente el propósito de continuación de la empresa fallida tenía en
miras únicamente el interés de la masa de acreedores (conforme Arnoldo Klei-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.210


dermacher, “La nueva Explotación de la Empresa”, en Emergencia Crediticia
y reformas al Régimen Concursal Argentino, Ed. Ad-Hoc, págs. 131). En este
sentido, autorizaba excepcionalmente la continuación en el caso de que (i) de
la interrupción de la actividad pudiere emanar una disminución realización o
(ii) del valor de grave interrumpa un ciclo de producción que puede concluirse.
La reforma al art. 190 ha introducido la consideración de otro interés al momento
de evaluar la continuación de la empresa fallida, esto es, la conservación de la
fuente de trabajo (conforme Kleidermacher, ob. cit., págs. 133). Actualmente,
la ley pretende conciliar adecuadamente el interés de los trabajadores en con-
servar su fuente laboral y el interés de los acreedores tendiente que los bienes
sean realizados en un plazo breve y al mayor valor posible.
El juez debe considerar las particularidades del caso y las pautas fijadas por el
legislador y decidir cómo se concilian en el caso los intereses de los trabaja-
dores y de los acreedores. Las pautas fijadas por el legislador al efecto son 1)
La posibilidad de mantener la explotación sin contraer nuevos pasivos; 2) La
ventaja que resultaría para los acreedores de la enajenación de la empresa en
marcha a la ventaja que pudiere resultar para terceros del mantenimiento de la
actividad; 4) El plan de explotación, acompañado de un presupuesto de recur-
sos, debidamente fundado; 5) Los contratos en curso de ejecución que deben
mantenerse; 6) En su caso, las reorganizaciones o modificaciones que deben
realizarse en la empresa para hacer económicamente viable su explotación;
7) Los colaboradores que necesitará para la administración de la explotación;
8) El modo en que se pretende cancelar el pasivo preexistente (conforme art.
190, LC).

3.2. Con respecto a los hechos del presente caso, el a quo rechazó la conti-
nuación de la explotación en los términos del art. 190 porque entendió que la
cooperativa no mostró la existencia de un proyecto de continuación viable. Por
otro lado, consideró que la cooperativa no mostró los beneficios que pudie-
ren resultar para los acreedores y destacó que el perjuicio es considerable en
atención al estado avanzado del proceso de liquidación de bienes.
La cooperativa no presentó argumentos y pruebas para rebatir la decisión del
a quo. En efecto, no mostró la existencia de un proyecto viable, especialmente
considerando que dado que la empresa no se encontraba en marcha, la viabi-
lidad de la explotación se hace más improbable.
Con respecto al crédito con privilegio especial y general que los acreedores
tendrían contra la fallida, cabe destacar que hasta el momento los miembros
de la cooperativa no tienen créditos verificados en la presente quiebra. Por
otro lado, aun cuando tengan créditos privilegiados, existen otros acreedores
verificados con privilegio especial y general (fs. 710/1) y con privilegio general
(fs. 710/1), que podrían obtener un beneficio de la liquidación de los bienes
y que no podrán obtenerlo en la inmediatez si se concede la explotación a la
cooperativa. Por lo tanto, la Cooperativa no ha mostrado las ventajas que le
genera a los acreedores la continuación de la empresa.
Las afirmaciones relativas a los ahorros en que incurriría el Estado en planes
trabajar deben ser rechazadas. Por un lado, cabe destacar que el Estado no
es el único acreedor privilegiado verificado. Asimismo, no solamente el Estado
Nacional, sino también distintos gobiernos provinciales, han verificado deudas
impositivas en autos. La decisión sobre la conveniencia de pagar planes traba-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.211


jar o de autorizar la explotación por parte de la cooperativa apelante es órbita
exclusiva de los poderes representativos de cada uno de los gobiernos invo-
lucrados. La decisión apelada respeta adecuadamente la división de poderes
y el régimen federal y no se entromete con las facultades propias de otros
poderes.

3.3 Por otro lado, cabe destacar que el juez ha receptado los intereses de la
cooperativa de trabajo a fs. 810/2 donde le otorgó la tenencia precaria y provi-
soria del inmueble de la fallida y de sus maquinarias hasta que se fije la fecha
del remate de los bienes.
Cabe destacar que la decisión apelada no impide que el juez autorice la loca-
ción del inmueble a la Cooperativa en los términos del art. 186 de la LC, si con-
sidera que las circunstancias del caso -entre las que se encuentran la sanción
de la Ley Nº 1.795 por parte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires- lo
justifican. Dicha cuestión es ajena al presente recurso.
Cabe destacar que en numerosos casos los jueces han instrumentado la con-
tinuación de la explotación por parte de cooperativas a través de la celebra-
ción de un contrato de locación en los términos del art. 186 de la LC (Aquino,
Mariano y Villoldo, Marcelo; “La continuación de la explotación por las coope-
rativas de trabajo: luces y sombras de su regulación y su aplicación”, Suple-
mento La Ley Concursos y Quiebras, 12-10-05, págs. 38). En efecto, el art. 186
permite, por un lado, la explotación por parte de la cooperativa a su propio
riesgo y, por el otro, que el juez resguarde adecuadamente los derechos de la
masa de acreedores y de los terceros a través de la imposición de obligacio-
nes a la cooperativa en su carácter de locataria.
En efecto, se ha entendido que el art.186 permite “…la entrega de la explota-
ción a un tercero quien tendrá el uso y goce de la misma a cambio del pago
de un canon locativo que ingresa a la masa concursal y, por ende, sin que
ésta debe proveer de recursos financieros para su mantenimiento y sin la con-
siguiente responsabilidad que la continuación por el síndico trae aparejada
para la falencia” (Juzg. Civ. y Com., N° 2, y Conc. y Soc., 4 de Córdoba, 02-04-
02, “Comercio y Justicia Editores Sociedades Anónima s/Quiebra”). Es decir,
“permite que la actividad de la fallida continúe, pero a cargo de quien resulte
adjudicatario de la licitación...” (Juan M. Villoldo, “La expropiación en la quie-
bra: ¿un fenómeno “sin limites”?).

Por las razones expuestas, entiendo que el juez armonizó adecuadamente los
derechos de la masa de acreedores, de la cooperativa de trabajo y de la comu-
nidad en general en el presente caso.

4. Por los fundamentos expuestos, opino que V.E. debe rechazar el recurso
interpuesto y confirmar la resolución apelada.

Buenos Aires, 22 de Noviembre de 2005.


Alejandra Gils Carbó

Abogacía | Derecho Concursal - pag.212


Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial - Sala E
Buenos Aires, 30 de Noviembre de 2005.-

Y Vistos:
1. La Cooperativa de Trabajo La Nueva Esperanza Ltda. Apeló en subsidio
contra la resolución copiada en fs. 1/2, mantenida en fs. 8/9, que desestimó la
propuesta de explotación efectuada respecto de los bienes de la fallida.
Los fundamentos del recurso obran en fs. 4/7 y fueron respondidos por el sín-
dico en fs. 10/1.
La señora Representante del Ministerio Público ante esta Cámara postuló el
rechazo del recurso (fs. 23/5).

2. a) Cabe destacar, en primer lugar, que no se encuentra acreditado en autos


que los trabajadores que conformaron la Cooperativa de Trabajo que se pre-
sentó en los términos de la LCQ. 190 comporten los dos tercios del total exigi-
dos por esa norma legal (t.o. por Ley Nº 25.589).
Véase que, al presentarse en concurso, la empleadora denunció la existencia
de 35 trabajadores en relación de dependencia, y la cooperativa fue formada
por 20 personas.
b) De todos modos, los argumentos vertidos por la recurrente no logran des-
virtuar los sólidos fundamentos del juez de grado que, ponderando el universo
de intereses en juego, decidió inconveniente otorgar la explotación de la planta
de la fallida a la cooperativa de los trabajadores.
La idea misma de la continuación de la empresa aparece desdibujada en virtud
del tiempo transcurrido desde que se decretara la quiebra y operara el “cierre”
de las instalaciones de la fallida (22-03-04 y 06-05-04, respectivamente). Véase
que, al momento de disponerse la clausura del establecimiento, el síndico ya
encontró el lugar en estado de abandono (fs. 525/6).
La mencionada discontinuidad de la actividad empresaria permite suponer la
pérdida de la cartera de clientes de la empleadora y la necesidad de realizar
importantes inyecciones de capital para reactivar la explotación, máxime frente
al deterioro que sufrieron los bienes e instalaciones según surge de las cons-
tataciones efectuadas por el síndico en autos principales (fs. 525/6, 546/558).
En esa situación, y considerando los derechos de otros acreedores involucra-
dos en esta decisión -quienes podrían ver postergada la posibilidad de percibir
sus créditos o disminuidas sus posibilidades de cobro ante eventuales pasivos
nuevos- corresponde desestimar la pretensión recursiva.
Véase que el instituto regulado por la LCQ 190 sólo puede ser admitido en
situaciones excepcionales, en las que se aprecien claras ventajas en permitir la
continuación de la empresa, en lugar de proceder a la inmediata enajenación
de los bienes, que es la regla general en todo proceso liquidatorio.
Ello no ocurre en el caso. Si bien se le ha otorgado a la Cooperativa de Trabajo
la tenencia precaria y provisoria del inmueble y los bienes muebles (fs. 847
de los autos principales de la quiebra) y se habría declarado que el inmueble
donde se halla la sede de la fallida se encuentra sujeto a expropiación tem-
poraria (fs. 881 de la quiebra), no se ha presentado un plan de trabajo serio y

Abogacía | Derecho Concursal - pag.213


avalado por profesionales con experiencia en el rubro, ni se ha mencionado el
modo en que se financiaría el inicio de la actividad o se recompondrían las rela-
ciones con proveedores -que han de ser acreedores de la fallida- o clientes.
El “Plan de Negocios” que obra en fs. 760 aparece como una loable expresión
de deseos, mas carece de sustento en dictámenes contables que permitan
evaluar la factibilidad y viabilidad de la explotación que, de por sí, la empresa
fallida no puedo preservar.
A las expresadas dudas en cuanto al éxito del plan de trabajo propuesto, se
suma el hecho de que no se advierte que el apartamiento del procedimiento
liquidatorio propio de la quiebra, pueda importar ventaja alguna para el resto
de los acreedores, sobre todo los privilegiados.
En este punto, debe destacarse que los intereses sociales que confluyen en el
caso, por la perdida de los puestos de trabajo que importa la declaración de
quiebra, deben ser armonizados con posprincipios del ordenamiento concur-
sal y los derechos de la masa de acreedores que aspiran a una participación
en el producido de la venta de los bienes que componen el activo falencial.
De todos modos, y conforme lo expuesto por la Representante del Ministerio
Público, lo decidido no impide que, si se acreditara debidamente la expropia-
ción del inmueble, la jueza de grado autorice la locación del mismo a la Coo-
perativa en los términos de la LCQ 186 (doctrina citada en el dictamen fiscal).

3. Por lo expuesto, y acorde con lo dictaminado por la Fiscal General, se


resuelve: desestimar la pretensión recursiva y confirmar el pronunciamiento
apelado. Costas en orden causado en atención a las particularidades de la
cuestión.
Notifíquese a la señora Representante del Ministerio Público en su despacho.
Fecho, devuélvase sin más tramité, encomendándose al juez de la primera ins-
tancia proveer las diligencias ulteriores (C.P.C.C.N.: 36, 1) y las notificaciones
pertinentes.

Martín Arecha - Ángel O. Sala - Rodolfo Ramírez

Abogacía | Derecho Concursal - pag.214


Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Córdoba - Cámara Tercera

SENTENCIA NUMERO: CATORCE


En la ciudad de Córdoba a los seis días del mes de Marzo del año dos mil
catorce, se reúnen en audiencia pública los señores Vocales de la Excma.
Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial de Tercera Nominación Dres.
Guillermo E. Barrera Buteler, Julio L. Fontaine y Beatriz Mansilla de Mosquera
y con el objeto de dictar sentencia definitiva en estos autos caratulados: “GRA-
FICA GRAN SINERGIA S.A.-QUIEBRA PEDIDA SIMPLE-RECURSO DE APE-
LACION-(EXPTE. N°2238095/36)”, venidos del Juzgado de Primera Instancia
y 13° Nominación Civil y Comercial, en virtud del recurso de apelación inter-
puesto a fs. 431/437 por la Cooperativa de Trabajos Gráficos Unidos Limitada
(en formación), contra la Sentencia Número doscientos cincuenta y cinco de
fecha treinta y uno de Mayo del año dos mil doce(fs. 424/430).
El Tribunal sienta las siguientes cuestiones a resolver:
Primera: ¿Es procedente el recurso de apelación interpuesto por la Coopera-
tiva Gráficos Unidos Limitada-
Segunda: ¿Qué Resolución corresponde dictar-
Conforme lo dispuesto previamente por el Sr. Presidente y de acuerdo al
sorteo que en este acto se realiza los señores Vocales emitirán sus votos en el
siguiente orden: Dres. Beatriz Mansilla de Mosquera, Julio L. Fontaine y Gui-
llermo E. Barrera Buteler.-

A LA PRIMERA CUESTION:
LA SEÑORA VOCAL DOCTORA BEATRIZ MANSILLA DE MOSQUERA DIJO:
1.- Declarada la quiebra de -Gráfica Gran sinergia S.A.-, la Cooperativa Grá-
ficos Unidos, conformada con las dos terceras partes de los trabajadores
dependientes de la fallida, solicitó la continuación de la explotación del objeto
social de la fallida, dentro del marco del art. 190 de la LCQ, oportunidad en
la que solicitaron la tenencia provisoria de bienes, explicando que se encon-
traban en la planta desde el mes de Enero en que los administradores de la
quebrada hicieron abandono de la empresa, y que con el fin de proteger los
bienes continuaron con la explotación sin percibir salario y con la convicción
de mantener la fuente de trabajo.
La última pretensión tuvo recepción favorable, si bien en el resolutorio que así
lo dispuso, el Juez A quo dejó planteados varios reparos sobre la posibilidad
de otorgar una continuación definitiva de la empresa, para lo cual requirió a la
sindicatura la emisión del informe del art. 190 de la LCQ. El órgano técnico se

Abogacía | Derecho Concursal - pag.215


expidió negando la posibilidad de seguir adelante con la explotación, para lo
cual aduce que la cooperativa carece de capital de trabajo e insumos suficien-
tes para continuar con la producción, que sólo plantea una unidad en la pro-
ducción sin que se avizore unidad de comercialización per se y mostrándose
escasa la de administración. Explica que el Sr. Graziani en forma personal y a
través de su empresa era quien proveía los contratos y clientes a la fallida, por
lo que carece de autonomía para una continuidad seria y razonable en esas
condiciones, a lo que suma la imposibilidad de haber llegado a un acuerdo
con los representantes de la Cooperativa de Trabajo a efectos de formalizar el
alquiler de los bienes integrantes del activo.-
El Juez de la falencia no hizo lugar a la continuación de la empresa, sustentado
en que la cooperativa no acompañó un verdadero plan de explotación ni pre-
supuesto de recursos fundados, sin haber explicitado el modo de cancelación
del pasivo preexistente. Destaca que en el informe de viabilidad se deja sen-
tado como -debilidades-, la falta de estructura administrativa y desarrollo en
área comercial, y que en el rubro -Administración y Finanzas- los trabajadores
no cuentan con experiencia previendo recibir apoyo y capacitación externa.
Indica el Iudex, que en oportunidad de la inspección ocular realizada en la
empresa se conoció que los trabajos que en ese momento estaban realizando
los recibían de ex clientes de la fallida y de la misma fallida o sus antecesoras;
que trocan buena parte de los ingresos por consumos que permitan la con-
tinuación. Observa que las tareas de administración y comercialización de la
fallida eran llevadas en la sede de la sociedad Alejandro Graziani SA y que
ese estado de cosas no parece haber desaparecido, desmereciendo el pro-
yecto de inversión, producción y ventas, en cuanto se reduce a una planilla
con datos que no encuentra respaldo objetivo. A ello suma, que no se verifica
cumplida la promesa gremial de un apoyo económico de $ 100.000 para el
cuidado y mantenimiento de las máquinas. En definitiva, no advierte apoyatura
técnica y empresarial adecuada para sortear el déficit que ya traía la propia
empresa fallida al ser declarada en quiebra desde que la cooperativa no tiene
en su haber un plan o proyecto de mercado convictivo para llevar adelante una
unidad empresarial.
Apelado el resolutorio por la cooperativa, plantea la nulidad del decisorio por
haber incurrido el sentenciante en vicios de arbitrariedad y falta de fundamen-
tación, a más de contradicción e incongruencia. Acusa de arbitrario no haber
atendido las presentaciones de la impugnante en la que ampliaba el proyecto
de explotación y en haber otorgado cabal importancia al informe presentado
por la sindicatura en función del art. 190 de la LCQ.. Se queja de que el A quo
haya considerado que mantener la actividad de la fallida no resultaba venta-
josa, cuando la cooperativa que se encontraba en formación en los hechos
había continuado con la actividad, destacando que la empresa en marcha
beneficia a la masa de acreedores en su conjunto, incrementando su valor, y
acusa de irracional el decisorio.
La sindicatura se opone al progreso de la apelación reiterando lo apreciado en
el informe del art. 190 de la LCQ, e indica que en las diversas visitas realizadas
a la cooperativa informadas al Tribunal, observó que se trabajaba en negro, ya
que requeridas a los responsables explicaciones sobre la inscripción fiscal, le
contestaban con evasivas a más de aceptar no encontrarse inscriptos. Por otra
parte, reclama que los bienes se encuentren en uso por la cooperativa sin con-
traprestación, lo que resulta inconveniente para la continuidad. Por su parte,

Abogacía | Derecho Concursal - pag.216


el Sr. Fiscal de Cámara, dictamina a favor de la recepción del recurso bajo el
entendimiento de que el proyecto presentado por la cooperativa explica aca-
badamente la estructura de ingresos y egresos, y el esquema de producción,
comercialización y administración por lo que cumple con las exigencias que
estipula el art. 190 de la LCQ, constituyendo la continuación de la explotación
una alternativa de mejor valor para la empresa en marcha que permite mante-
ner la fuente de trabajo.
Pasadas a despacho las actuaciones a los fines de dictar Resolución, esta
Cámara, ante la necesidad de corroborar las actuales circunstancias en que
se estaría explotando la empresa de la fallida, designa audiencia conforme a
lo previsto en el penúltimo párrafo del art. 190 de la LCQ, a la que asiste el pre-
sidente, secretario y tesorero de la cooperativa acompañados de sus letrados
patrocinantes y la Sra. Síndico, juntamente con su asesor letrado. En tal opor-
tunidad los trabajadores dejan expuesto que han logrado en la continuación
no depender de un solo cliente sino que cuentan con otros, que la empresa
aporta el capital de trabajo, utiliza maquinarias y compra insumos y que los
clientes entregan las placas y el papel, existiendo un cuarenta por ciento de
trabajo propio de los obreros. Reconocen que hasta la semana anterior de la
data de la audiencia (24/09/13) no contaban con CUIT, pero que a la fecha se
encuentran matriculados; que a la fecha se ha pagado todo en forma directa,
que no hay deudas, siendo su intención sanear la forma irregular que inicial-
mente se llevó la contabilidad como la de llegar a un acuerdo para el canon
locativo del inmueble con la propietaria y respecto a las maquinarias, de exi-
girlo el Tribunal. Indican que la cooperativa adquirió una nueva maquinaria
y se hizo cargo de arreglos de otras pertenecientes a la fallida. En definitiva,
se comprometen a acompañar un balance irregular y una proyección sobre
las posibilidades o medios desde los cuales se saneará lo sucedido antes de
encontrarse regularizado ante la AFIP, y un proyecto hacia el futuro sobre la
continuación de la empresa para su liquidación en marcha, quedando a dispo-
sición de la sindicatura para toda consulta y colaboración que se necesite. Es
así, como a fs. 554/639, se encuentran agregados los elementos comprome-
tidos con la aclaración que corre a fs. 644/646.- Corrida vista a la Sindicatura,
observa el monto que se propone por alquiler mensual del inmueble y maqui-
narias, si bien aclara que si acuerda con el titular registral de inmueble no
tendría inconveniente. Desde los valores que considera merecen los alquileres
en cuestión, observa que traducirían un resultado operativo negativo, a lo que
agregan que no se ha puesto de manifiesto la solución a la regularización de
las operaciones realizadas durante todo el año anterior al 2014.
2.- Se aprecia, que el relato precedente resultaba necesario para contar con
un panorama integral de los sucesos acaecidos en la causa con relación a la
continuación de la empresa, como al cambio de las circunstancias fácticas en
las que se apoyara el juez de la falencia para desestimar el pedido de conti-
nuación de la empresa.
Es así, que han pasado cerca de dos años desde la declaración de falen-
cia, oportunidad en la que se continuara de hecho con la explotación de la
empresa por parte de la cooperativa apelante; habiendo logrado los trabaja-
dores la aprobación de su estatuto y autorización para funcionar como coope-
rativa (fs. 608) y regularizar su situación frente al fisco nacional y provincial (fs.
605/607), presentando un nuevo plan de explotación con el intento de superar
las deficiencias del analizado por el Juez a Quo y proponiendo el pago de un
canon por las maquinarias e inmuebles.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.217


Esta nueva situación torna abstracto el recurso, desde que los hechos suce-
didos en el tiempo que ha transcurrido desde el inicio de la explotación de la
empresa por parte de la apelante y nuevos elementos de juicio, no se condi-
cen con los atendidos por el Juez A quo, con lo que la Cámara queda eximida
a tener que entrar a la discusión de fondo objeto del recurso.
Sobre las nuevas circunstancias deberá expedirse el juez de la quiebra, quien,
como director del proceso, cuenta con facultades para encauzar la cuestión,
acudiendo de ser necesario a la herramienta otorgada por el art. 190 de la
LCQ, brindando los espacios legales para aclarar las condiciones en que
podría otorgarse la continuidad por parte de la cooperativa conformada con
los trabajadores, entre lo que se encuentra incluido el valor del canon locativo
de las maquinarias y subsanación de la situación impositiva anterior a Sep-
tiembre de 2013. Recuérdese que bajo la filosofía de la Ley 26.684, el instituto
de la continuación de la empresa dejó de ser un recurso de excepción para ser
considerado un modo más de tramitación del procedimiento liquidativo en la
quiebra y de protección de las fuentes de trabajo.-
No obstante, no está demás dejar aclarado a los fines de evitar confusiones y
desgaste posterior, que existen dos conceptos insoslayables sobre los que la
cooperativa deberá expedirse de inmediato por no haber sido completamente
subsanados, a saber: a) locación del inmueble en el que se asienta la explota-
ción de la empresa, para lo cual deberá presentarse acuerdo con la propietaria
del predio, de manera insoslayable; y b) aclarar fundadamente con elementos
de respaldo, la forma en que se deba encaminar la regularización de lo acae-
cido con la situación fiscal anterior a que la cooperativa contara con el CUIT
respectivo, y proyección para su cumplimiento.-

Así voto.-
EL SEÑOR VOCAL DOCTOR JULIO L. FONTAINE DIJO:-
Adhiero al voto de la Dra. Beatriz Mansilla de Mosquera.-EL SEÑOR VOCAL
DOCTOR GUILLERMO E. BARRERA BUTELER DIJO:
Adhiero a las consideraciones manifestadas por la Sra. Vocal del primer voto.
A LA SEGUNDA CUESTION:
LA SEÑORA VOCAL DOCTORA BEATRIZ MANSILLA DE MOSQUERA DIJO:
Sobre la base de las conclusiones arribadas en la cuestión precedente, de
contar con mayoría, propone al acuerdo: Declarar abstracto el recurso de ape-
lación interpuesto por la Cooperativa Gráficos Unidos Limitada, y en su con-
secuencia, remitir las actuaciones al A quo a los fines de que se expida, ó en
su caso, disponga lo necesario para poder expedirse sobre la continuación de
la empresa por la apelante sobre la base de las nuevas circunstancias acaeci-
das en autos, previo cumplimentar la peticionante de la continuación con los
puntos observados por la Cámara, en el lapso de tiempo que el Tribunal de
primera instancia lo considere oportuno. Sin costas en mérito a la naturaleza
del decisorio.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.218


EL SEÑOR VOCAL DOCTOR JULIO L. FONTAINE DIJO:
Adhiero al voto de la Sra. Vocal preopinante.
EL SEÑOR VOCAL DOCTOR GUILLERMO E. BARRERA BUTELER DIJO:
Adhiero a la decisión que propone la Dra. Beatriz Mansilla de Mosquera en su
voto.-
Por el resultado de los votos que anteceden el Tribunal:
RESUELVE:-
Declarar abstracto el recurso de apelación interpuesto por la Cooperativa Grá-
ficos Unidos Limitada, y en su consecuencia, remitir las actuaciones al A quo
a los fines de que se expida, ó en su caso, disponga lo necesario para poder
expedirse sobre la continuación de la empresa por la apelante sobre la base
de las nuevas circunstancias acaecidas en autos, previo cumplimentar la peti-
cionante de la continuación con los puntos observados por la Cámara, en el
lapso de tiempo que el Tribunal de primera instancia lo considere oportuno.
Sin costas en mérito a la naturaleza del decisorio.-
Protocolícese y bajen.-

Abogacía | Derecho Concursal - pag.219


ANEXO
Lecturas Básicas
DCON - o c ta v o c u at r i m e s t r e

Abogacía | Derecho Concursal - pag.220


módulo 3
Lectura Básica

“La inhabilitación en la quiebra”


por Martin Arecha (23-11-2007, Lejister.com)

Abogacía | Derecho Concursal - pag.221


La Inhabilitación en la Quiebra

Por Martín Arecha

I.- Introducción [arriba]

A lo largo de la evolución, la quiebra ha tenido carácter sancionatorio para los fallidos,


tendencia que se fue morigerando con el tiempo, aunque no suprimida. No obstante
esa orientación, es evidente que la quiebra desde siempre produjo un daño a los
acreedores del fallido al lesionar sus créditos, pero también ha provocado daño al
afectar la cadena de pagos y con ello la confianza comercial en general. Todo ello hizo
que existieran diversos modos para analizar y juzgar la conducta de los fallidos, en el
caso de nuestra legislación ha sido preponderantemente doble: el de calificación de
conducta comercial y el previsto en el código penal, sistema que exhibió serios
defectos e ineficiencias, por demás conocidas.

Con la Ley de 1995, fue reemplazada la calificación de conducta organizada en la Ley


Nº 19.551 por la inhabilitación automática y transitoria -para las personas físicas y
administradores y ex administradores de personas jurídicas-, mientras que para las
personas jurídicas también es automática aunque “definitiva”. Así, el legislador
entendió resolver aquellos defectos de la anterior ley que tantas críticas había
provocado. La mayoría de la doctrina coincidió con el acierto del cambio, salvo alguna
voz en disidencia y tras los años de vigencia de esta ley ya se vuelven a levantar voces
propiciando el regreso al abandonado sistema, pero con necesarias adecuaciones y
mejoras para tornarlo eficaz (ver Truffat, E. D. “¿Tiene sentido la calificación de
conducta en el derecho concursal moderno? En caso afirmativo ¿Qué alcance debería
tener?", en el que refiere la permanente opinión de A. Dasso favorable a mantener la
calificación de conducta, y expone la propia con ideas sobre lineamientos posibles a
considerar en una próxima reforma).

Si bien con la actual Ley Nº 24.522 no han quedado definitivamente eliminados los
aspectos represivos que origina la quiebra, cabe indicar que restan atenuados,
mediante el régimen de inhabilitación -objetiva y automática- y rehabilitación en sede
de la justicia comercial, y si bien se han mantenido las figuras delictivas en el Código
Penal y la represión ante ese fuero, no es posible dejar de señalar que
lamentablemente falta una modernización indispensable y urgente de esas normas
penales (Rouillón A. A. N. “Antecedentes parlamentarios” Ley 24522. ed. La Ley. pág.
432). En tal sentido, no es posible desconocer las variedades complejidades y matices
que el comercio moderno ofrece, y la incidencia que ello tiene sobre las figuras y tipos
penales; pero, el sistema tal como se encuentra estructurado actualmente: atenuación
en sede comercial -inhabilitación anual como principio- y el mantenimiento del
ineficiente régimen penal, lleva a concluir que no se ha producido una deseable
mejoría respecto del régimen anterior (Ley Nº 19.551), que significaba por lo menos,
un freno para que el deudor admitiera su quiebra o cuanto mas para que intentara
evitarla esforzándose en el pago de lo debido.

La complejidad de los negocios, su trascendencia del campo mercantil con afectación


del orden social y la vinculación con este aspecto de la Ley Concursal, son señalados de
modo significativo por la Dra. Aida Kemelmajer de Carlucci, en el prólogo al
libro Régimen de inhabilitación por quiebra de Silvana M. García, en el que se
pregunta si resultó conveniente la supresión del régimen de calificación de conducta,
“... en un país donde la corrupción instalada en el poder político tiene cómplices
necesarios en el poder económico...”, concluyendo en preguntar cuál fue la filosofía
que se siguió al eliminar la calificación de conducta. Estas serias reflexiones, son
demostrativas de la importancia del tema, y de la necesidad de un replanteo, no para
reprimir por sí mismo, sino para despejar el bosque que no permite ver con claridad las
maniobras, ni para identificar responsables; en cambio, se debe aspirar a lograr un
sistema que mejore la actividad mercantil y beneficie al comercio en general.

En esa línea, es de remarcar que si el régimen anterior presentó defectos serios -lo que
es indudable-, la solución pudo ser la de construir otro sistema distinto o alternativo -
tal como lo propicia Daniel E. Truffat, en el trabajo citado- que permita analizar la
conducta de cada quebrado, liberando de sanciones al que no lo mereciera y
graduando los efectos respecto de quienes hubieran incurrido en procederes contrarios
a la buena fe, a la confianza, a la seriedad en sus operaciones, sin recurrir al recurso
rígido de prácticamente unificar todas las situaciones en una inhabilitación automática
y principalmente objetiva, no formulando distinciones entre el quebrado casual que
pueda quedar liberado de reproche mecánico. Por otra parte, es de señalar que el
sistema actual permite su acortamiento o prolongación -del plazo de la inhabilitación-
por decisión del juez de la quiebra, y precisamente en esa segunda alternativa en que
el juez evalúa prima facie la conducta penal del fallido para disponer la modificación
del plazo ordinario, es en la que radica ese resabio de la calificación de conducta
(Rouillón, A. A. N. Orientaciones en el derecho comercial. págs. 126 y 128).

II.- Concepto de inhabilitación [arriba]

Existe inhabilitación en diversas remas del derecho, las finalidades y objetivos que se
persiguen en cada caso no son iguales, aunque puede señalarse que en general se trata
de restricciones para la realización de actos jurídicos (García, M. S. Régimen de
inhabilitación por quiebra. pág. 29 refiere a la imposibilidad de ejercer ciertos
derechos o para el desempeño de determinada actividad, con cita de J. L. Albertalli).

La inhabilitación en la quiebra tiene naturaleza autónoma (Junyent-Bas, F. y C. A.


Molina Sandoval. Ley de concursos y quiebras, comentada, Tomo II. pág. 486), se
concreta en los efectos indicados en el art. 238 y en las leyes especiales, vinculándose,
en sus consecuencias, con el desapoderamiento del art. 107 LCQ.

Conlleva que el fallido no pueda ejercer el comercio por sí mismo ni por interpósita
persona, ni ser administrador, gerente, sindico, liquidador o fundador de sociedades,
asociaciones mutuales y fundaciones, no puede integrar sociedad, ni ser factor o
apoderados con facultades generales de sociedad, y en leyes especiales no pueden ser
tutores, curadores o albaceas, pierden administración de bienes de hijos menores, no
pueden ser testigos en instrumento público, a lo que se agrega inhabilidades para
ciertas profesiones -despachante de aduana, agente transporte aduanero, productor
asesor de seguros, agente de bolsa, sociólogos, escribanos, abogados, ni pueden
ejercer funciones en la Administración Pública, Poder Judicial o Legislativo (conf.
Junyent-Bas, F y C. A. Molina Sandoval que hacen una completa enumeración, con
prolija cita de normas). Si bien el quebrado inhabilitado conserva el derecho de
empleo, el de desempeñar profesión -con los límites antes indicados- y oficio, sin
embargo, no puede disponer ni administrar los bienes que tenga a la fecha de la
quiebra y de los que ingresen hasta su rehabilitación -con las excepciones del art. 108
LCQ.

Tales limitaciones rigen mientras perdure la inhabilitación, pero los sujetos sometidos
a esa restricción pueden pedir el cese anticipado (art. 236, párr. 2º) u obtenerlo por
vía de la conversión si su pedido procediera (art. 236, párr. 2º y 90, 93 LCQ).

Para las personas jurídicas, la quiebra importa su inhabilitación definitiva y también el


desapoderamiento (art. 234 y 237 LCQ). La razón de la variante de “definitiva”, radica
en que se configura en esa situación una causal de disolución, y así el principio
encuentra justificación y razón, claro está que si mediara conversión o conclusión de la
quiebra de esos sujetos (art. 237 LCQ), se supera esa “definitiva inhabilitación”. En
materia de sociedades comerciales la cuestión se encuentra prevista en el art. 94, inc.
6 de la LSC, que considera a la quiebra como causal de disolución, lo que importa, que
en esa situación la sociedad queda imposibilitada de relacionarse relacionarse con
terceros a fin de cumplir su objeto, tampoco puede realizar actos de liquidación -
privada-; sin embargo, sus órganos de gobierno y el de administración y
representación, no quedan inoperantes aunque estarán limitados en su competencia
por los efectos de la quiebra, del desapoderamiento y la inhabilitación pero pueden
actuar dentro del marco estricto que les pueda restar, como es el supuesto de decidir
la conversión supeditada a la admisión por el juez o recurrir a los procedimientos de
conclusión de la quiebra. La diferencia en la situación de esas sociedades con la
persona física, se manifiesta en que los órganos pueden seguir funcionando, con
limitaciones, y que la inhabilitación es definitiva, salvo los supuestos ya señalados, que
de producirse dejan sin efecto la inhabilitación “definitiva” (conf. Junyent-Bas, F y C.
A. Molina Sandoval. Op. Cit. pág. 492). En cuanto a las sociedades civiles, la disolución
se produce como consecuencia de configurarse el supuesto del art. 1.774 del Cód. Civ.,
pues los efectos de la quiebra significan que la sociedad “no puede continuar el
negocio para el que fue formada”.

III.- Sujetos, susceptibles de ser inhabilitados [arriba]

Los fallidos, sean personas físicas o jurídicas son los directamente inhabilitados (arts.
234 y 235), pero también lo son las personas físicas que hubieran integrados sus
órganos de administración desde la fecha de la cesación de pagos, o sea
administradores y ex administradores de esas personas jurídicas.

Aquí se observa, respecto de esos administradores un régimen que resulta más severo
que el de la anterior Ley Nº 19.551, pues estos sujetos no quedaban alcanzados
automáticamente por los efectos de la calificación de conducta, para quedar
comprendidos en las calificantes era necesario que se “atendiera a su propia
actuación” (art. 238 Ley Nº 19.551), con lo que se ha pasado de un sistema basado en
el análisis subjetivo del proceder del administrador -y otros- al objetivo y automático
de la Ley Nº 24.522.

IV.- Plazo, cómputo [arriba]

Para los fallidos personas físicas o jurídicas, el computo del plazo ordinario de duración
de la inhabilitación anual o definitivo respectivamente, corre a partir de la fecha de la
sentencia de quiebra (art. 234, Rouillón, A. A. N. Régimen de concursos y quiebras.
pág. 318), sin embargo, alguna otra corriente ha sostenido la necesidad de que la
decisión adquiera firmeza. No obstante, la ley es clara en su art. 234, y la reposición
que pueda ser interpuesta (art. 94 LCQ) no suspende los efectos de la sentencia, ya
que el art. 97 así lo dispone -señalando que no se harán efectivas las medidas
tendiente a la disposición de bienes, sin perjuicio de aplicar el art. 184 respecto de
bienes perecederos.

En cuanto a los integrantes de los órganos de administración de las personas jurídicas,


incluidos los ex que se desempeñaron como tales desde el inicio de la fecha de
cesación de pagos; el dies a quo es para ellos distinto, se aparta del régimen expuesto
pues el año de la inhabilitación ordinaria, comienza a correr desde que quede firme la
determinación de la fecha de cesación de pagos conforme al art. 117 LCQ, y para
establecerla no rige el limite de retroacción del art. 116.

En cuanto a la conclusión de la inhabilitación de las personas físicas, administradores y


ex de órganos de administración de personas jurídicas, que ordinariamente es de plazo
anual puede ser reducido o ampliado por decisión del juez, para lo cual se recurre al
procedimiento previsto en el art. 236 LCQ. Si resultara acortado, se lo dispone previa
evaluación del juez de que el peticionante “... no estuviera prima facie incurso en
delito penal”, esta evaluación ha dado motivo a acertadas observaciones en tanto se
ha señalado que pone a cargo del juez comercial cierta apreciación provisoria de
conductas que se hace “a ciegas” al no disponer de ninguna instrucción previa respecto
de esa eventual conducta reprochable (Rouillón, A. A. N. Op. Cit. pág. 128), y la
cuestión adquiere relevancia en tanto se trata de un juzgamiento previo respecto de la
comisión de delitos penales, que puede constituir esa evaluación en prejuzgamiento o
sospecha, lo que resulta contrario a normas Constitucionales, además de sacar el
juzgamiento del ámbito del juez natural (arts. 14 y 18 C. N., ver García, M. S. Op. Cit.
pág. 41).

Alguna dificultad ha originado determinar a qué tipo de delitos se refiere la norma y


cuáles son los que deben ser evaluados por el juez de la quiebra para decidir sobre la
extensión o reducción del plazo de restricción. Según algunos se trataría de los
específicamente relacionados al delito de quiebra (arts. 176 a 180 del Código Penal);
otros, en cambio, entienden que esa evaluación puede comprender otras conductas
reprochables. Una posible interpretación, frente a la amplitud que resulta de la norma,
justifica considerar que por la ubicación del art. 236 LCQ, debe referirse a toda
conducta delictiva que pueda generar peligro para el comercio en general, debiendo
incluirse también los delitos previstos en los arts. 172 a 175 Código Penal -estafa y
otras defraudaciones-, aunque cabe señalar que debe mediar “... un nexo razonable de
vinculación entre la situación de insolvencia y el delito” atribuido al fallido (conf.
Junyent-Bas, F. y C. A. Molina Sandoval. Op. Cit. pág. 491); así queda resguardada
adecuadamente imposición de la limitación de derechos que acarrea la extensión de la
inhabilitación. De ese modo también la interpretación se torna razonable, ya que no
sería posible, que para esa decisión, se tuvieran en cuenta delitos ajenos a los que
apuntan a resguardar el peligro para el comercio en general (en línea con ese criterio,
García, M. S. Op. Cit. pág. 42, se refiere al supuesto de libramiento de cheque sin
fondos y estafa).

El plazo ordinario o el que hubiera sido fijado por decisión expresa retoma su curso -se
reconduce- o se extiende como consecuencia del procesamiento del inhabilitado. Esto
es, si se hubiera abreviado el plazo ordinario o se hubiera cumplido y se somete al
fallidos o administrador (o ex) a proceso penal, la inhabilitación se extiende hasta el
sobreseimiento o su absolución o bien al momento en que quede cumplida la condena
penal, y en este último supuesto habrá que tener en cuenta que para computar el
plazo de inhabilitación que hubiera fijado el juez penal se incluirá el transcurrido en el
proceso de la quiebra.

Median distintas opiniones respecto de la interpretación sobre el momento que


corresponde considerar que el fallido queda sometido a proceso penal en los términos
del art. 236 LCQ, alguna corriente considera que ocurre desde el llamado a indagatoria
del fallido, que se dispone cuando existen razonables sospechas del juez penal
respecto del delito que se le imputa (en esa corriente Junyent-Bas, F. y C. A. Molina
Sandoval. Op. Cit. pág. 492, Martorell, E. E. y Pinto, H. J. “Problemática concursal
penal. ¿En qué consiste el sometimiento a proceso penal que permite mantener la
inhabilitación?” La Ley 20-3-97); otros lo entienden que cabe estar al auto de
procesamiento (en esa linea, Lorente, J. A. “Inhabilitación y rehabilitación en la Ley
Concursal” ED. 175 pág. 81 y pág. 689 y Di Tulio, J. A. “Nuevo régimen sancionatorio
de la quiebra”. RDPC, Nº 11, Concursos y quiebras II, 1996).
El cese de la inhabilitación, puede darse por dos vías, una la común con el
cumplimiento del plazo ordinario, la otra por reducción o extensión. En el primer
supuesto, resulta automático y opera de pleno derecho, sin necesidad de
pronunciamiento específico (conf. García, M. S. Régimen de la inhabilitación por
quiebra. pág. 68), mientras que la reducción o extensión necesita de decisión expresa.
No obstante, en el caso de cese o rehabilitación por cumplimiento del plazo, no es de
descartar que se emita un pronunciamiento de rehabilitación el que normalmente será
dictado ya vencido el año, pero la decisión que se pronuncie dando por rehabilitado al
fallido no tendrá efecto constitutivo, sino meramente declarativo, es decir será
operativa desde la fecha en que se cumplió el año de ley. En esa línea, la Cámara Civil
y Comercial de Rosario, Sala 4 en autos “Bustos, Ramón” del 17-3-06 reconoció que el
cese de la inhabilitación se producía de pleno derecho y si bien se justificaba una
decisión de rehabilitación, la misma resultaba declarativa, con efectos “retroactivos”
la vencimiento del año de la inhabilitación, reconociendo la necesidad de un
pronunciamiento para dar seguridad y certeza a esa decisión.

V.- Efectos del cese de la inhabilitación [arriba]

Dos son los efectos, uno personal, con lo que concluyen las limitaciones que gravan al
fallido persona física a los administradores y ex administradores de la persona jurídica
quebrada, en cambio para ésta el principio -al que ya me he referido- no se produce el
cese, la inhabilitación es para esos sujetos “definitiva”, salvo los supuestos previstos
en el art. 237 LCQ.

Los aspectos patrimoniales de ese efecto en las personas jurídicas, lo constituyen su


liquidación por el procedimiento de la Ley de Concursos, y en el caso de obtenerse
remanente, la distribución entre los socios (art. 109 LSC y 1.777 Cód. Civ.).

En referencia a los efectos patrimoniales relativos a las personas físicas, cuya


inhabilitación tiene un dies ad quem, presenta algunas dificultades y ha dado motivo a
serias críticas al punto de cuestionar la utilidad del sistema que resulta de la ley. Así se
sostuvo que el hecho de que las deudas existentes al momento de la sentencia de
quiebra deban ser atendidas con el activo liquidable, compuesto por los bienes
existentes al tiempo de la sentencia, más los que ingresen por acciones promovidas por
el síndico o recuperados para la prenda común de los acreedores; cuando por otro lado
los bienes obtenidos después de la cesación de la inhabilitación o de la rehabilitación,
no responderían por aquellas deudas anteriores -quedan en la quiebra- (régimen
conforme art. 107 LCQ), lleva a conformar un régimen que genera situaciones de duda
o de inseguridades respecto de la normativa aplicable a los bienes que se hubieran
incorporado después del cese de la inhabilitación y en el interregno hasta que se
disponga la extensión (reconducción) de la inhabilitación por quedar sometido el fallido
a proceso penal, y Rouillón que es quién formula la objeción, pregunta “... si es
adecuado y conveniente seguir atando el efecto patrimonial de la quiebra al llamado
desapoderamiento, en lo relativo a la extensión de los bienes liquidable, a la conducta
del fallido de la cual todavía en buena medida, sigue dependiente su rehabilitación, y
ésta a su vez, seguir haciendo depender el cese del desapoderamiento”
(Orientaciones… pág. 129), dudas compartidas también por E. D. Truffat (en trabajo
inédito, en prensa, “Algunas reflexiones sobre el desapoderamiento y la rehabilitación
hoy vigentes y la posibilidad de volver a pensar el sistema”).

La postura que sostiene la conformación de dobles masas, resulta claramente expuesto


en las reflexiones del trabajo de Truffat, E. D., en el que señala la existencia por
consecuencia de la rehabilitación de esa duplicación, una masa la concursal -para que
cobren los acreedores- y la otra que denomina “posrehabilitación” destinada a los
acreedores generados “ a posteriori de la sentencia de falencia”, construcción que,
adelanta el autor, no surge de la ley, sino de la lógica del sistema, añorando la norma
específicia del art. 253 de la Ley Nº 19.551 (ver también Junyent-Bas, F. y Molina
Sandoval C. A. Op. Cit. Tomo II. pág. 495) sin embargo, este planteo no es
uniformemente admitido, pues se alega por otros que a la conclusión de la quiebra, el
acreedor recuperaría sus acciones individuales “y podría intentar hacer valer su
crédito” sobre todo cuando la Ley Nº 24.522 no ha reiterado el “discharge” que preveía
la Ley Nº 19.551 en su art. 253 (conf. García, S. M. Op. Cit. págs. 76/80, quien cita en
la misma tendencia -nota 34- a Galíndez, Oscar; Tonon, A; Maffia, O; Martorell, E; y
Torne, H.).

El sistema de dividir a los acreedores -concurrentes- y postfalenciales, también puede


ocasionar grandes iniquidades, a la par de establecer una zona gris respecto de los
bienes adquiridos entre cese de inhabilitación y nueva inhabilitación y con ello
ocasionar inseguridad para quienes de buena fe hubieran adquirido bienes estando el
fallido rehabilitado y vuelve a ser luego inhabilitado.

Truffat, E. D, propone -de lege ferenda- “la resurrección patrimonial del fallido
persona física desde el minuto cero de pronunciada la falencia, sin generar ese
llamativo plus de desapoderamiento de un año que hoy establece la ley”. Como el
distinguido autor, es partidario de restauración -con adecuaciones y mejoras- de la
calificación de conducta a la que le reconoce cuanto menos efecto docente y
ejemplificador lo que comparto, encuentro posible que ese resucitar, tan inmediato
del fallido resulte de dudosa procedencia; cuanto menos es indispensable como trataba
la Ley Nº 19.551, prever una calificación de las conductas -de casual a fraudulenta-,
para establecer en ese proceso incidental la extensión de la inhabilitación, retornado
claramente al sistema de discharge -posiblemente más acotado-, de lo contrario es mi
parecer que sin mediar esas calificaciones previas y ese efecto derivado de la
rehabilitación, se estaría dando un “bill de indemnidad” a ciertos deudores que no lo
merecen, con lo cual dudo de las ventajas del sistema que se proponen para superar
las verdaderas dificultades que se apuntan como inconvenientes al sistema, puedan
tener el resultado esperado.

VI.- La inhibición y la inhabilitación [arriba]

Decretada la quiebra se dispone la inhibición general de bienes del fallido, que se


concreta en la medida cautelar para hacer efectivo el desapoderamiento (art. 88, inc.
2 y 107 LCQ).

Constituye esa inhibición una consecuencia del desapoderamiento, por lo cual se


pueden generar inconvenientes al tiempo del cese de la inhabilitación, ya que esa
decisión o el cumplimiento del plazo ordinario no importa el levantamiento de la
inhibición. Y si bien esta situación puede ocasionar problemas prácticos, normalmente
se dará el cese sin que caiga la medida cautelar, ello como lo explica la doctrina,
desde el cese el fallido no restará privado de administrar y disponer de los bienes que
adquiera desde entonces, sin embargo, los que componen la masa activa liquidable en
la quiebra se mantendrán en ese estado -desapoderados-, y el quebrado no podrá
administrarlos ni disponerlos, de manera que el levantamiento de la medida sólo
resultará posible en relación con los bienes no comprendidos en el desapoderamiento -
adquiridos tras la rehabilitación-, lo cual significa que para disponerlos se necesitará el
levantamiento de la cautelar que se decidirá respecto del bien exclusivo que se
pretende negociar y que necesariamente debe estar fuera del elenco de los
desapoderados. Pero mientras la inhibición es una medida personal -respecto del
titular del bien-, en los hechos deberá solicitarse el levantamiento “al solo efecto” de
disponer del bien excluido del desapoderamiento, que debe ser, en su caso, dispuesto
por el juez de la quiebra. Ese será el modo de operar del fallido rehabilitado hasta la
conclusión de la quiebra (arts. 228, 230 y 231 LCQ).

VII.- Final [arriba]

En el trabajo he tratado de ubicar los principales aspectos que plantea la inhabilitación


en caso de quiebra. Por cierto que además de la importante doctrina a la que he
recurrido, en cada caso, existe otra también voluminosa y relevante que seguramente
podrá enriquecer los planteos pero que exceden los objetivos del presente; que aspira,
con algunas consideraciones personales, introducir algunos de los temas, para debatir
en el ámbito del Seminario. Esa ha sido la finalidad perseguida.

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Concursal
módulo 3
Lectura Básica

La rehabilitación del fallido”


por Gabriela Boquín (31-03-2009, Lejiste.com)

Abogacía | Derecho Concursal - pag.229


La Rehabilitación del Fallido

Por Gabriela Boquín

1. Antecedentes [arriba]

La Ley Nº 24.522 reformó sustancialmente el instituto de la inhabilitación y por ende el


de la rehabilitación al eliminar la calificación de conducta.

Hoy la duración de esta situación del fallido no depende de la valoración que el Juez
haga de su conducta.

El solo hecho del transcurso del plazo establecido en el artículo 236 Ley de Concursos y
Quiebras (en adelante, LCQ) es causal suficiente y única para que el fallido quede
rehabilitado. Tampoco hay un trámite explícitamente contemplado con lo que era en la
Ley Nº 19.551.

Pero lamentablemente ello no es siempre tan simplemente considerado en la práctica


cotidiana tribunalicia, pues la resolución que dictamina culminada la prohibición de
obrar1, aparece para algunos como constitutiva2 del Estado, en otros casos es afirmada
dogmáticamente como declarativa pero dándole a su vez efectos tal como si fuera
constitutiva, y finalmente están quienes adecuadamente consideran que la
rehabilitación opera de pleno derecho o ipso iure por el mero transcurso del tiempo3.

Así, las falaces conclusiones a las que se arriba en algunos fallos4 asombran, pues
llegan a apreciar no sólo que la resolución es necesaria a los efectos de comprobar si
existen o no causales para prorrogar la inhabilitación, sino que también consideran que
recién la fecha del dictado de la misma marca el fin del desapoderamiento. Así se dice:
“… los bienes adquiridos por el cesante hasta su rehabilitación y sus frutos forman
parte del proceso concursal en virtud del principio del desapoderamiento, aún en el
supuesto de rehabilitación, y deben liquidarse conforme el régimen concursal a fin de
satisfacer los derechos de los acreedores concursales, ya que la rehabilitación no
termina con la ejecución colectiva… tales restricciones pesan sobre los bienes
adquiridos hasta el decreto que dispone la rehabilitación…”.

2. ¿La Resolución rehabilitadora es constitutiva o declarativa del Estado? [arriba]

A pesar de las interpretaciones variadas expuestas supra, de la misma letra de la ley


surge que la inhabilitación cesa de pleno derecho al año de decretada la quiebra
respecto de la fallida y los administradores sociales que ejercían la administración al
momento del decreto falencial, y al año desde que queda firme la resolución que fija
la fecha de inicio de estado de cesación de pagos para el resto de los administradores
que ejercieran la administración desde esa oportunidad.
Por otro lado, nos lleva a la misma conclusión el principio general de perentoriedad de
los plazos contenido en el artículo 273 inciso 1º LCQ, además de la interpretación
integral de toda la normativa concursal.

Debe también apreciarse al respecto la intención del legislador que al eliminar la


calificación de conducta estableciendo un plazo fijo para la rehabilitación del fallido y
exponiendo taxativamente los motivos de elongación de dicha circunstancia, intenta
reinsertar más rápidamente al fallido a la vida comercial purgándolo de sus deudas
concursales pasadas conforme interpretación que surge del ultimo párrafo del artículo
104 LCQ5 y de los artículos 724 y 888 del Código Civil, satisfaciendo a ellas con los
bienes que adquiriese hasta su rehabilitación, produciéndose un verdadero
desdoblamiento de patrimonios. No puede pasar desapercibido que existe una tesitura
en contra de esta postura ya que autores de la talla de Otaegui aprecian que el
acreedor concursal insatisfecho tiene posibilidad de atacar los bienes que adquiriese el
deudor con posterioridad a la rehabilitación hasta el momento que su crédito prescriba
y por los saldos insolutos6. El fundamento de esta posición tiene respaldo en el texto
del artículo 253 de la Ley Nº 19.551 que expresamente liberaba al deudor de los
mismos y que no fue repetido en la redacción de ninguna norma de la Ley Nº 24.522.

El tema no es menor pues en virtud del artículo 107 LCQ la inhabilitación del fallido va
de la mano del desapoderamiento, tal es así que el mismo se extiende a todos los
bienes adquiridos hasta la rehabilitación, marcando por ende esta circunstancia el fin
del efecto patrimonial por excelencia de la quiebra. Por ende, extender su duración
implica alongar el tiempo en el cual el sujeto desapoderado seguirá sometida al
régimen que implica que toda adquisición de bienes que haga en ese término quedará
afectada a la masa activa falencial.

Ello sin perjuicio de señalar que si bien la relación entre ambos institutos es íntima la
inhabilitación produce más bien efectos personales relacionados con la prohibición que
le es impuesta al quebrado para realizar determinados actos o ejercer ciertas
funciones relacionadas.

Ahora bien, sin perjuicio de lo expuesto la resolución que prórroga la inhabilitación o


reduce el plazo establecido sí son constitutivas del Estado y producen efectos desde su
dictado.

Debe señalarse que sin contradecir lo antes dicho, atento lo establecido en la norma en
examen la rehabilitación no es automática sino que se requiere que el Juez examine si
no existen al momento del dictado causales de prórroga establecidas en el artículo 236
LCQ.

En definitiva considerando que la resolución de rehabilitación es meramente


declarativa, pero no es automática, pues en principio cesa de pleno derecho a menos
que existan causales de prórroga, concluiremos que:

1) Cuando ha transcurrido el año sin que el inhabilitado haya sido sometido a proceso
penal la resolución es declarativa, no automática, ya que el Juez debe apreciar si no
existen motivos para prorrogarla que taxativamente contemplados resultaren en la
prolongación del período de desapoderamiento. La resolución dictada tardíamente
produce efectos retroactivos desde la fecha en que la ley considera que cesó ipso iure.
La misma se limita a reconocer el derecho que el afectado ya adquirió por fuerza de
ley.

2) Si la resolución de rehabilitación reduce el plazo y es dictada antes del año es


constitutiva del Estado, por lo cual es necesaria la petición del interesado y surtirá
efectos a partir de su dictado.

3) Si luego de la rehabilitación existen circunstancias que ameritan que la


inhabilitación retome vigencia, esta resolución será constitutiva de tales
circunstancias.

3. Efectos de la inhabilitación que retoma su vigencia [arriba]

A los fines de no confundir al lector expondré mi posición desde el inicio sobre el


punto, ya que probablemente la misma cause estupor. Ello es así pues considero que la
inhabilitación del fallido que retoma su vigencia una vez que el mismo ya fue
rehabilitado tiene efectos personales y no patrimoniales.

Para encuadrar bien la cuestión debo aclarar que el presente trabajo se centra en la
inhabilitación que retoma su vigencia conforme las pautas del artículo 236 LCQ tercer
párrafo respecto del fallido, no del resto de los inhabilitados por el artículo 234 LCQ
que nunca fueron desapoderados. Tampoco se refiere a la inhabilitación que fue
prorrogada dentro del año y en virtud de tal circunstancia jamás existió rehabilitación
que permitiese hacer cesar los efectos previstos en el artículo 107 LCQ.

La apreciación del epígrafe trata sobre el efecto del fallido que fue rehabilitado y que
luego es sometido a proceso penal antes de la conclusión de la quiebra por la comisión
de algún delito de índole patrimonial.

Como primer punto a considerar diremos que la resolución que ordena que retome la
vigencia la inhabilitación que ya ha cesado, al igual que aquella que reduce el plazo de
un año establecido, son constitutivas del Estado y producen efectos desde su dictado.

Dejo también sentado, para luego pasar a analizar el nudo de la cuestión, que la
apreciación de las causales de prórroga deben ser consideradas restrictivamente por el
Juzgador pues la infeliz frase de la ley “sometido a proceso penal” no puede
interpretarse lógicamente como referida a cualquier procedimiento de esa índole y a
cualquiera sea el delito en cuestión, más bien debe apreciarse que para producir la
extensión del plazo establecido en la norma concursal los delitos comprendidos serán
de índole patrimonial, quizás no vinculado con la misma falencia pero sí encuadrado en
conductas que demuestren que el sujeto es peligroso para el ejercicio del comercio,
apartándome del criterio que considera que debe existir un nexo causal o una
razonable vinculación entre la conducta imputada y la insolvencia (concluyendo por
ende que el efecto lo producen los delitos enmarcados en la Ley Penal Tributaria, o los
regulados desde los artículos 172 y 180 del Código Penal)7.
Dentro de este mismo criterio restringido debemos analizar qué significa “ser sometido
a proceso penal”: ser imputado8, quizás ser indagado9, o más bien ser procesado10.
Siguiendo la apreciación restrictiva que tengo del instituto en cuanto su diferimiento
en el tiempo, sólo el procesamiento o el llamado a indagatoria cuando la misma
coincida según el Código ritual Penal respectivo con el procesamiento, justifica la
prórroga de la inhabilitación.

Ahora bien, con estas valoraciones clarifiquemos que la inhabilitación tiene


esencialmente efectos personales respecto de los sujetos por ella alcanzada descritos
en el artículo 238. Así, el inhabilitado no puede ejercer el comercio por sí o por
interpósita persona, ser administrador, gerente, síndico, liquidador o fundador de
sociedades, asociaciones, mutuales y fundaciones. Tampoco podrá integrar sociedades
o ser factor o apoderado con facultades generales de ellas. De acuerdo a leyes
especiales no podrá ser director ni síndico de sociedades anónimas por el plazo de
cinco años luego de su rehabilitación (artículo 264 Ley de Sociedades Comerciales)11, ni
ser corredor y martillero (artículo 88 bis Código de Comercio, reformado por la Ley Nº
25.028 y Ley Nº 20.266 artículo 2 inciso b), entre otras prohibiciones.

Por lo tanto, es claro que si el sujeto rehabilitado es sometido a un proceso penal


cuando aún no se declaró la conclusión de la quiebra quedará inmerso nuevamente en
todas las prohibiciones que establece el artículo 238 LCQ y las leyes especiales. Ello
atento el carácter tuitivo del instituto respecto del tráfico mercantil y que ampara a la
sociedad toda.

Pero esta nueva inhabilitación no tiene efecto patrimonial alguno.

El artículo 107 LCQ establece que el fallido queda desapoderado de los bienes que
tuviera al momento del decreto falencial y todos los que adquiriese hasta la
rehabilitación. Por otro lado, el artículo 104 en su segundo párrafo determina que las
deudas contraídas mientras no esté rehabilitado puede dar lugar a nuevo concurso que
sólo comprenderá a los bienes remanentes una vez liquidada la quiebra y cumplida la
distribución y los adquiridos luego de la rehabilitación. Por supuesto que aunque la
norma no lo diga, las deudas posteriores a su rehabilitación siguen la misma suerte.
Estos dos artículos deben ser interpretados en su conjunto pues han creado un sistema
de desdoblamiento de patrimonios y de disociación de la responsabilidad por las deudas
que se aleja del principio esencial de nuestro derecho que reza que el patrimonio es la
prenda común de los acreedores, ya que no todo el patrimonio responderá por todas
las deudas, ni todas los acreedores podrán agredir a la totalidad del patrimonio de su
deudor. El fallido queda liberado de los saldos que quedare adeudando en el concurso
respecto de los bienes que adquiriese después de su rehabilitación, lo cual implica que
los bienes que integran la masa hasta la rehabilitación responden por los créditos de la
masa o de los acreedores del fallido, no así los adquiridos con posterioridad.

Ahora bien, este desdoblamiento de patrimonio se produce por única vez respecto de
la quiebra hasta la rehabilitación del fallido, y a pesar de que luego éste sea
nuevamente inhabilitado, no por ello comenzará a correr un nuevo desapoderamiento
que incluya nuevos bienes para la masa activa de la falencia. Si la interpretación fuese
en contrario los nuevos acreedores (post-quiebra) verían afectados su derecho de
cobrabilidad ya que se le escaparía su “prenda” que sería desapoderada en beneficio
de los acreedores de causa o título anterior al concurso. Ello sería ilógico pues el
fallido luego de su rehabilitación recobra sus facultades de administración y disposición
respecto de los bienes adquiridos luego del cese. Esta situación no puede ser cambiada
por una nueva interdicción, pues la extensión del desapoderamiento quedó sellada el
día que el fallido quedó rehabilitado de pleno derecho.

Lamentablemente los fallos abundan en este último sentido12 y la jurisprudencia


mayoritaria es acompañada por la doctrina13 que diferencia entre el caso de que exista
quiebra concluida o no. Por supuesto que con quiebra concluida no habría justificación
para un nuevo desapoderamiento pero aclaremos que tampoco habría posibilidades de
reabrir la cuestión de la inhabilitación.

Pero aunque la quiebra no esté concluida los únicos bienes afectados a ella son los que
dispone el artículo 107. El desdoblamiento ya se produjo y por imperio del artículo 104
no podemos desproteger a aquellos que pudiesen haber contratado con la fallida
rehabilitada cuando se lo permite la misma letra de la ley.

4. Colofón [arriba]

Concluyo en definitiva que una interpretación lege lata nos hace considerar que debe
independizarse el efecto personal que produce la nueva inhabilitación de toda
vinculación con el desapoderamiento ya producido respecto de determinados bienes.

Por ende, se aprecia que la resolución que rehabilita al fallido luego de transcurrido el
plazo legal previsto en el artículo 236 de la ley concursal es declarativa y no
constitutiva de ese estado, siendo que sus efectos no comienzan a producirse con su
dictado sino retroactivamente desde que las circunstancias fácticas para que la
rehabilitación se produjera acaecieron, pero si la misma renace sus efectos jamás
pueden considerarse patrimoniales.

Notas:
1 Según calificación que hiciera Fontanarrosa –que enteramente compartimos–, al
apreciar que el fallido no es un incapaz sino que mantiene una incompatibilidad o
prohibición legal para ejercer el comercio impuesta por motivos disciplinarios o –
agregamos– de protección o tutela al tráfico mercantil. Esta diferenciación está
relacionada con las consecuencias que acarrea la ejecución de estos actos que serán
ineficaces (107 o 109 LCQ) o producirán la responsabilidad de aquel que ejecuta el acto
que le está prohibido pero no serán nulos conforme la pauta de los artículos 1041/1043
del Código Civil que determina que son tales los actos otorgados por personas
absolutamente incapaces o por las personas a quienes el Código prohíbe el acto de que
se trate. Si se optara por esta postura (nulidad) tengamos presente que el inhabilitado
obligado podría verse beneficiado con la misma nulidad que ocasionó.
2 “Barreiro Ángel sobre quiebra”, Sala A, 24 de abril de 2007, “Ten Gráfica Sociedad de

Hecho (Prismazoff Bernardo Alfredo y Pereyra Cristian Gabriel) sobre quiebra”, C. N.


Com., Sala A, 18 de septiembre de 2007.
3 “Fernández Prior Jorge Alberto sobre quiebra”, C. N. Com., Sala A, 11 de abril de

2006; en idéntico sentido, Sala C, “Falzarano Domingo Fausto sobre quiebra”; 16 de


septiembre de 2005, Sala E “Hortas Daniel Héctor sobre quiebra”; 3 de noviembre de
2005, Sala A, “Guerrero Verónica M. J. sobre quiebra”, 27 de agosto de 2007.
4 “Ten Gráfica Sociedad de Hecho (Prismazoff Bernardo Alfredo y Pereyra Cristian
Gabriel) sobre quiebra”, C. N. Com., Sala A, donde se concluyó que el fallido quedó
despoderado por más 10 (diez) años en virtud de que fue decretada su quiebra el 19 de
abril de 1996 y habiéndose resuelto 26 de diciembre de 2006 su rehabilitación se
consideró que sólo los bienes adquiridos con posterioridad a esa fecha estaban fuera
del alcance del desapoderamiento falencial.
5 Cfr. C. N. Com., Sala A, “Brenta Claudio Javier sobre quiebra”, 19 de octubre de

2006.
6 En este sentido, la Fiscal General de Cámara Dra. Alejandra Gils Garbó en “Piasek

Sergio Adrián sobre quiebra sobre incidente de apelación artículo 250 del Código
procesal”, C. N. Com., Sala A, dictamen de fecha 6 de febrero de 2007, expresamente
dice “… cuando la quiebra es utilizada para evitar el cumplimiento de las deudas
contraídas y cuando el único activo del fallido son sus haberes, corresponde afectar las
remuneraciones percibidas con posterioridad a la rehabilitación al cumplimiento de las
deudas y gastos falenciales. De otro modo dichas normas devendrían en
inconstitucionales…”
7 En este sentido, C. N. Com., Sala D, mayo 24 de 2007, “Alderete Víctor Adrián sobre

quiebra”, misma Sala, “Loggio Héctor Alejandro sobre quiebra”, 13 de marzo de 2007.
8 En este sentido, la Sala E en autos “Palero Jorge Carlos sobre quiebra” de 28 de

agosto de 2007, aprecia a la denuncia como elemento suficiente para tener


configurada la causal de prórroga.
9 Posición de Francisco Junyent Bas.
10 Posición de Daniel Roque Vítolo.
11 Sobre el punto mantengo la posición que el artículo 264 de la Ley de Sociedades no

se encuentra derogado por la Ley de Concursos respecto del fallido inhabilitado (ni
implícita, ni explícitamente como sí ocurre con otras normas; ver al respecto artículos
293 y 294 LCQ). Ello a pesar de que la Ley Nº 24.522 derogó la calificación de conducta
apreciada en la norma societaria, pues la finalidad de la misma sigue vigente, exigirle
al administrador social una pauta de conducta que lleva a la jerarquización de la
función añadiéndole a la inhabilitación concursal una inhabilidad adicional y por un
plazo que empieza correr desde que el fallido es rehabilitado. Se aplicara a tales
efectos el plazo menor contenido en al norma para la quiebra que antes era
considerada causal. En cambio consideramos derogado la norma respecto del
inhabilitado por ser administrador de la fallida al momento de la quiebra o desde la
fecha de inicio de estado de cesación de pagos pues la inhabilidad impuesta en el 264
Ley de Sociedades Comerciales requiere para ellos la calificación de su conducta como
culpable o fraudulenta a los fines de impedirle por un plazo mayor que el concursal el
ejercicio del cargo de director o síndico de la sociedad.
12 En este sentido, Cámara Nacional Comercial, Sala B, “Carlos Amodeo Vanone sobre

quiebra”, 2 de noviembre de 2005, Sala E, “Palero Jorge Carlos sobre quiebra”, 28 de


agosto de 2007, donde la Fiscal General de Cámara en su dictamen estimado por los
camaristas expresamente dice: ”… surge que el recurrente se halló nuevamente
inhabilitado desde el 31 de agosto de 1999, motivo por el cual las medidas ordenadas
por el juez cuentan con suficiente base, en tanto es posible inferir que los bienes
indicados por el síndico en su escrito de fs. 910 pudieron haber ingresado en el
patrimonio del fallido durante el lapso que medió entre aquella fecha y el momento en
que el juez ordenó las medidas cuestionadas (21 de octubre de 2005). Es que por haber
retomado vigencia la inhabilitación, los bienes adquiridos en ese tiempo estaban
sujetos a desapoderamiento, según se dispone en el artículo 107 LCQ. Postulo, en
consecuencia, que se rechace el recurso, sin perjuicio de que el fallido pueda acreditar
en cada caso de que alguno o todos los bienes afectados a las medidas que apela
ingresaron en su patrimonio durante el período en que estuvo rehabilitado”.
13 Silvana Mabel García. Régimen de inhabilitaciones por quiebra. Buenos Aires, La Ley,

que entiende que mientras la quiebra no concluya la nueva inhabilitación implica un


nuevo período de desapoderamiento del deudor (p. 73).

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