Volumen Iv
Volumen Iv
Director responsable
Antonino Bori
Edición Digital
© Asociación Psicoanalítica de Orientación Lacaniana A.C. 2016
ÍNDICE
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* Virginio Baio, Psicoanalista en Grosseto, Fue Director Terapéutico de Antenne 110- Bruselas. Docente del
Instituto Freudiano de la Clínica, La Terapia y la Ciencia- Sede en Roma.
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Tres conferencias de Virginio Baio dirigidas a padres, extraídas de: Marcelli A., De Angelis, A. Padri alla
scuola del Desiderio, Direzione Didattica di Offida, Osservatorio Permanente sul Disagio Giovanile, 1994
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Primera conferencia: El sujeto más allá del niño
La primera cosa que quiero decir es que me encuentro en dificultad por el hecho
de que esto hablando a padres. Los padres no son personas difíciles, pero he
descubierto que para mí es más fácil hablar a profesores psicólogos, y entonces
me he preguntado porque. La respuesta es que, si hay aquí adentro alguien que
sabe de la cuestión del niño y del adolescente, son ustedes, ustedes que tienen
hijos, son en dos a conocerlos, tienen un saber que no es el de los libros, no es
dicho que el saber de los libros sea indispensable, “hay un saber hacer” con los
hijos que solamente ustedes saben. En una semana me volveré abuelo, espero
de una niña; También yo busco salir de los problemas o de la suerte de tener
hijos y nietos.
Intentaré de hablarles del niño. Pero el niño no existe. Existe tu hijo, su hijo, es
decir los niños son únicos. Y ustedes, esta tarde, puede ser que se percatarán
que lo que Virginio tratará de decirles, lo que ha entendido, sobre cómo
funciona el niño, no funcionará. Todos levantaran la mano diciendo “no, mi hijo
no es así… no es así…no es así”. Y entonces yo les digo que es mejor
detenernos aquí; Ustedes esta tarde, han dado prueba ya de ser personas
sumamente inteligentes, porque el hecho de que se han arreglado, han salido del
trabajo sin ponerse frente a la televisión, han escuchado palabras tras palabras;
El hecho que han escogido de estar aquí, es signo de que están en la mejor
posición para hacer crecer a sus hijos. Entonces yo les pregunto: ¿Para qué están
aquí? Ustedes saben la verdad de sus hijos, lo saben con las “entrañas”, con el
corazón… A veces uno dice: “¿Cómo puede usted saber que su hijo, hija quiere
esto?”,” ¡eh bueno, soy su mamá!” y frente a esta verdad es difícil hablar.
Y entonces, después de haber dicho esto, yo me encuentro en dificultad.
Intentaré de hablarle no del niño en sí, sino de hablarle a partir de la experiencia,
del encuentro con todos aquellos niños que tienen sus dificultades, como cada
uno de nosotros tiene sus pequeñas y grandes dificultades. Intentaré de tomar
dos o tres ideas que para nosotros los del Antenne 110 son como caminos,
autopistas, como la autopista Ascoli- San Benedetto, como calles principales.
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Nosotros en estos veinte años hemos logrado encontrar tres o cuatro autopistas,
cuando intentamos aplicarlas con cada niño, quedamos sorprendidos y decimos:
“¡Oye entonces es verdad!”. De acuerdo, ¿puedo continuar? Les pido media
hora de paciencia esta tarde, y después de haber dicho estas cosas, puede ser
que dirán: “¡esto ya lo sabíamos! ¿Usted vino desde Bélgica a decírnoslo?”;
son ustedes en efecto, los que deciden sobre lo que vamos a trabajar esta tarde,
entonces la responsabilidad es de ustedes, ¡son ustedes los que saben! ¡Ustedes
que guardan la verdad y decidirán si lo que dice este hombrecito es verdad o
no! no les tengo envidia… ¡no querría estar en sus lugar!
Entonces en Bélgica, no sé en Italia, el padre está en la posición más difícil de
soportar, de sostener, ¿por qué? Los especialistas, entre los cuales me pongo yo
también, son aquellos que dicen a los padres:” ¡La madre está demasiado cerca
del hijo!” Y luego ustedes escuchan a la televisión “¡No, la madre es demasiado
lejana!” Y entonces ¿A qué distancia tengo que estar? ¿A un metro? ¿Tengo
que tomarlo entre mis brazos? ¿Arriba de la pierna izquierda? Los especialistas
dicen cómo se tiene que hacer, cuando preocuparse o no preocuparse… “Tú
puedes hacer todo…no puedes hacer nada”. Luego está la escuela que dice “Ves
ese niño… es porque su papá…es porque su mamá… su papá es demasiado
universitario…su papá es demasiado albañil… es demasiado intelectual… el
otro es poco intelectual… estos padres no lo ayudan a la tarea…no aquel padre
lo ayuda demasiado entonces lo vuelve demasiado dependiente…”. Y luego
entra en juego también la iglesia, que en Bélgica dice: “Usted consiente
demasiado a los niños, ponen a los niños al centro de su mundo, lo sacrifican
todo por los niños, en lugar de ocuparse de la moral, de la religión, de la fe”.
Y como si no fuera ya demasiado, siempre en Bélgica, entran en juego también
los hijos: “Tú sabes que el papá de… sabes que la mamá de…”. Y entonces los
padres dicen: “¡Yo te he dado todo, me estoy partiendo el alma, he vendido los
pantalones para comprar el ultimo Nintendo!” pero ni eso es suficiente, porque
el Nintendo del vecino es más Nintendo que el Nintendo. Entonces ¿A quién
me agarro como padre? ¿Sobre quién puedo contar? Entonces ustedes a este
punto podrían hacer una objeción correcta: “¿Cómo podemos escuchar algunos
principios que pueden aplicarse a todos los niños, cuando usted dijo que cada
niño es único?”. Ahora, si alguien sabe que un niño es único es la madre, es
suficiente preguntar no tanto a los hombres, a los papás, sino a las madres. Por
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una madre aquel mismo hijo no tiene el mismo peso, valor, que el peso y el
valor que el Papá podría darles.
Ahora ¿Cómo la realidad de niños particular, se relaciona con el niño general?
Es como decir: “tenemos muchos huecos diferentes y usted quiere darnos un
tornillo único, en lugar de darnos el tornillo adecuado a cada hueco”. Lacan ha
dicho: “en práctica funciona como el circuito de Monza”. El circuito de Monza
se puede recorrer con muchas maquinas, con la Fiat 500 la 600, la Ferrari Testa
Rossa etc.; además cada uno tiene su manera de hacer el circuito, al límite de
hacerlo de reversa, ¿Por qué no? solo que el principio que vale para todos es
que todos en la vida tienen que recorrer aquel circuito. Cada uno tiene su manera
particular de recorrerlo, su estilo: quien lo hace a 100 km por hora, quien de
reversa, quien rebasando, quien chocándose. Entonces yo intentaré decirle, no
tanto el cómo sino el porqué, es decir en que consiste el circuito de Monza para
cada uno de nosotros.
Entonces esta tarde intentaré de decirle una o dos ideas sobre cómo se construye
el niño, un poco como en nuestra casa para cocinar hay la receta, el menú, o
como cuando se construye una casa se necesitan los cimientos, el techo, lo
baños; pero una de las primeras cosas que hay que pensar es que se necesitan
los cimientos. Mañana intentaremos de hablar del niño llevando un caso que
nos ayudará a captar el secreto del bienestar del niño. ¿Por qué está bien un
niños? ¿Qué es lo terapéutico? Los primeros verdaderos terapeutas son los
padres. Nosotros podríamos pensar:” es suficiente que llevemos al niños al
psicólogo y… ¡milagro!”. Eso no es verdad, son los padres los primeros
terapeutas de los niños. ¿Por qué? ¿A qué condición? Pasado mañana hablando
del caso de dos otros adolescentes veremos qué pasa, como un temblor, cuando
un niño empieza a tener doce o trece años. Es decir, ¿Cuál es la revolución? El
niño dice a un cierto punto:” ¡yo no te he pedido nacer! Yo no te he pedido nada
“o “¿Tú qué quieres?” lo que dice es verdad. ¿En nombre de que es verdad? Es
como si los padres fueran los más grandes culpables de esta tierra. Y no sabemos
de dónde agarrarnos y como si los verdaderos asesinos fuéramos nosotros lo
padres… ¿Qué es eso? ¿Soy yo, que estoy loco? Al mismo tiempo se tiene el
temor de ir hablar con alguien: “Si voy me toman por…”. Entonces difícilmente
los padres sienten que pueden hablar de eso sin que se burlen de ellos. Y
entonces se dice siempre: “La culpa es del Papá y la Mamá”. La última
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investigación de hace tres días, la habrán leído en los periódicos dice: ¿Por qué
los jóvenes se drogan? A causa de la familia, a causa de la sociedad, a causa de
la escuela” pero nunca se refieren a que el niño diga: “¡Es culpa mía, pero yo
nunca lo he dicho!”
Bien, ¡Entonces empezamos! Yo he empezado a trabajar a la Antenne 110 con
20 niños, como velador. Había niños en dificultad y se necesitaba que alguien
se quedara de noche junto a ellos; entonces yo empecé en este instituto como
operador, entonces soy un especialista de la operatividad. Es verdad que ahora
trabajo con la Profesora Marcelli en Roma en el Instituto Freudiano, en Paris
donde ha nacido la escuela, en Bélgica en una dimensión europea. Esto no me
impide de recordar que he sido y sigo siendo un operador; y entonces soy un
especialista… pero también un simple operador.
Entonces empezamos con el Zorro, para mí el Zorro fue importante, para
ustedes y sus hijos Zorro ya no es más importante; Es importante
Schwarzenegger. Hablamos de la arquitectura del niño, como el niño se
construye. ¿Qué ha nacido antes la gallina o el huevo? Por primera vez en mi
vida he descubierto que no está antes el huevo, sino que antes está la gallina.
No me den la razón, me la darán al final, si quieren. Antes está la gallina…
después está el huevo.
Él dice a ella:”¿Por qué no hacemos… (El amor)?”¿Por qué se ríen? ¡Si ustedes
se ríen han entendido todo! Pero yo estaba hablando de otra cosa, es decir:
“¡Qué bello tener un niño!”, “No, no” dice ella “¡una niña!”: ustedes ven esto
se parece a un menú. En Bélgica cuando vamos a un restaurante te dan un menú,
también a Offida (¡En Offida se come bien!). ¡Bien! El niño aún no está, pero
papá y mamá ya hablan de él; los esposos dicen: “Sería bello tener un niño”, la
mamá:” no, no, mejor una niñita”; luego llega el abuelo, también los abuelos
tiene su palabra: “¡si, pero sería mejor si fuera un buen arquitecto! No mejor un
obrero, $100 la hora… los estudios…las manos así de fuertes…un buen
obrero…”; luego llega la abuela: “pero no, mejor una buena niña, que cosa, que
borde, como se hace aquí en Offida”. Otros dicen: “yo preferiría que fuese una
poliglota…”. Y así cada uno escoge que escribir. Papá, mamá, abuelo, alcalde,
conserje, cartero: todos escriben el menú aun antes que el niño exista.
MENÚ
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Hombre
Mujer
Arquitecto
Obrero
Sastre
Bordadora
Políglota
………….. Figura 1
¿Qué pasa? El niño que no es nada ahí, hace su camino y ¿Qué lee? Lee el
menú:” ¡Hombre ah hombre!” y hace su pequeño menú, ¿Logran ver? “así
hombre quiero ser hombre, no obrero…delincuente…no delincuente…; del
equipo de Ascoli, no, no del Milán, corrupto, no, no, nada de corrupción, nada,”.
Entonces ustedes ven que aquí hacemos una bella línea.
Hombre Madre
Mujer Padre
Arquitecto Abuelo
Sastre Abuela
Bordadora Tia
Políglota Etc...
Hombre ……………..
Arquitecto
………….
………….
Niño
Figura 2
El niño que no es nada, lee el menú escrito por los otros: papá, mamá, abuelos,
pero antes que todo mamá. Y, a partir del menú que los otros le han escrito, el
decide escribir su pequeño menú. Luego regresa y lee el menú a 10, 12, 15, 20,
30, 40 años: cada vez el menú lo lee de manera diferente. Y cada uno de nosotros
¿Qué hace en la vida? Recorrimos la autopista Ascoli-San Benedetto del Tronto,
leemos lo que ha sido escrito sobre el menú, escogemos lo que nos gusta más.
¿Y en donde está escrito el menú? Por todos lados: la televisión, los medios, los
periódicos, la escuela, por la calle. El niño, el hombre, el adulto, no hace más
que ir adelante y atrás para ver que está escrito ahí, en el menú y tomar lo que
le conviene. (Fig2)
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Ven como se construye el esquema de Zorro, se baja y luego por hacer la Z falta
un rasgo, una línea, en práctica eso no es otra cosa que decir. “papá, mamá,
alcalde, ministro, etc.”, todos estos constituyen el conjunto de los otros, el
conjunto del Gran Otro (A). ¿Por quién? Por el niño. (Fig. 3)
Figura 3
Sujeto otros
A (Gran Otro)
Niño
Figura 4
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cierto punto… le sale a la boca un: “¡Hijo de puta!”, le brota una grosería.
¿Cómo? ¡Un niño tan ordenado, tan obediente! ¿Qué ha pasado? Es como si, en
el lugar donde él se considera bueno, educado, inteligente, ordenado, obediente,
desde otro lugar, en él, desde sus “entrañas” más profundas, le hubiera escapado
algo de la verdad. Y esto no pasa solo a un niño, pasa a cada uno de nosotros.
Por ejemplo, ¿Qué ha pasado a un hombre que, diciendo que no aguanta a un
colega, en lugar de pronunciar el nombre de la colega dice: “Mi mujer o mi
esposa” y se vuelve todo rojo? A este hombre, que tenía una cierta imagen de sí
mismo le ha escapado algo desde el lugar de las “entrañas”, aquello que Freud
llama el inconsciente; es decir le ha brotado afuera algo de la verdad. ¿Logro
hacerme entender? Un niño no es uno, sino es como si fuera ya como mínimo
dos: uno por quien se toma, como se considera, y luego la verdad más secreta,
es decir que podría ser un pequeño delincuente o un listo: en lugar de ser
pacifico…uh, uh… ¡Qué aguerrido! Miren un poco, ahora un niño no es
solamente uno y dos, no hay solo dos lugares, hay, ¿Saben cuántos? 1, 2, 3, 4.
(Fig. 4).
¿Es difícil esto? No sé si logro explicarme… cada niño no es una cosa sencilla,
es complejo un niño, cuando se habla de un niño, o se habla del adulto: un niño,
un adulto es complejo. ¿Por qué? El niño, cuando habla de su maestro, de su
maestra, habla de alguien que esta… ¿Dónde? ¿Fuera de sí? ¿En el fondo yo
para ustedes en dónde estoy? Estoy afuera de ustedes, yo no soy ustedes, ustedes
no son yo. Pero estoy convencido que de Virginio Baio, hijo de campesinos,
emigrado, aquí no está uno solo, sino hay 60, 70,80. ¿Por qué?
Un ejemplo: yo los miro, ustedes me miran, entonces yo pregunto a Adele
Marcelli, sentada a mi lado, si soy normal o no. Y ella contesta: “No, Virginio
Baio, discúlpame, pero tú eres un perfecto discapacitado, porque tienes una sola
oreja”. Y ella tiene razón porque “de donde me mira”, de allá, ven a Virginio
Baio, ¿Cuántas orejas tiene? ¿Tiene razón o no? si, tiene razón, dice la verdad.
Si al contrario la profesora Marcelli se pone en lugar de la señora, allí en frente,
me dirá:” Virginio ¡Tú eres un hombre perfecto porque tiene dos orejas!”. Fácil
ser perfecto con dos orejas, ya es mucho tener dos orejas. Entonces ustedes se
dan cuenta, Virginio no se ha movido y al mismo tiempo Marcelli dice - y es
verdad -, que soy discapacitado, mientras que la señora de en frente, dice - y
tiene razón también ella - que no soy un discapacitado.
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Ahora ¿Cuál es el punto? Ponen atención, porque si logramos atender esto,
habremos descubierto más de un punto. Es decir, cuando la Profesora Marcelli
dice: “Tú eres un discapacitado” ve a Virginio con una solo oreja, pero no ve el
lugar de donde me mira. Entonces depende solo de ella que Virginio, sin que
haya hecho nada, no haya pedido nada, haya o no dos orejas. Cuando nosotros
decimos. “¡Mi hijo es maravilloso!” tenemos razón, y cando la maestra dice:
“Tus hijos… mmh…” tiene razón. Lo que pasa que nosotros, en la vida diaria,
y en cualquier relación - con mi esposa, o mi mamá, con los hijos -, nosotros
siempre decimos la verdad de lo que vemos; mientras que lo que no vemos, es
“desde donde” lo vemos. Y entonces, la profesora Marcelli, en lugar de ir al
negocio a comprar la oreja suplementaria, tiene que desplazarse y decir: “¡Es
desde donde he mirado a Virginio Baio que me he equivocado!”.
Entonces para concluir se necesita ver desde donde el niño mira a los padres o
desde donde los padres miran al niño; reducirse a lo que se ve puede ser
peligroso, porque reducir al niño solo a esos dos aspectos es como hacerlo
común y corriente, mientras que el niño no es solo uno y dos sino, es tres y
cuatro.
¿Logro hacerme entender? ¿A dónde está Virginio, dentro o fuera de ustedes?
Vean lo que estoy haciendo, tomo una banda de papel y la giro así - nos sirve
para entender mejor -. Entonces si pongo el dedo aquí, digo que aquí estoy
adentro: aquí yo soy el inteligente Virginio Baio, les explico todo, a ustedes de
Offida, Ascolani, eh, eh. Yo estoy adentro, los demás están afuera (Fig. 5).
Figura 5
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Figura 6
Esta es una forma descubierta por Moebius (Fig. 6), ¿Nos ayuda a decir que
cosa? Que, cuando un niño mira aun padre, no mira a un padre en sí, sino mira
al padre desde su punto ciego. Un papá, que hace la misma cosa por ambos
hijos, por un hijo es extraordinario, por el otro hijo para nada. Entonces, cuando
un hijo mira al papá desde lo que ve, mira la verdad exterior, no la verdad de la
persona en sí; pero la verdad de la imagen nos hace equivocar. Cuando el niño
habla del papá, habla de la imagen que tiene de su papá… y entonces, también
cuando ustedes han gastado todo el dinero para llenar el cuarto de juguetes para
él, desde donde los mira a ustedes, dentro de sí, otra vez ustedes se están
equivocando; Mientras que desde el mismo lugar, el otro hijo puede decir, que
el mismo papá, que hace las mismas cosas… es bueno. Ustedes le habrán
comprado el mismo juguete por el niño que por la niña. “¡No! ¡A él le has dado
más!” “¡pero como: es igual, he gastado $500 por los dos!”; no por la niña, a
partir de ahí, si ella ha decidido de mirarlos desde la posición Marcelli, usted
nunca hará lo suficiente.
¿Entonces cuál es la solución? ¿Cómo salir de esta autopista en donde cada uno
dice la verdad pero no coincide nunca con la verdad del otro? (Fig. 7)
PADRE/MADRE
AUTOPISTA
DUAL
HIJO
Figura 7
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Esta es una autopista que se llama dual (fig. 7), ¿Qué quiere decir dual? Quiere
decir ser en dos: el niño y el papá, el niño y la mamá, solo que, cuando ustedes
perciben dual, escuchan la palabra duelo (pelea). También los niños juegan al
duelo, el incómodo esta allá, el tonto esta allá, el idiota esta allá y luego entonces
el otro dice:” eh no, ¡el idiota eres tú!” y, cuando nosotros empezamos a
insultarnos, quiere decir que frecuentamos el camino del combate, del dual, de
la exclusión.
Cuando buscamos el duelo, buscamos de matar al otro. Cada vez que nos
ponemos en posición dual, de duelo, nos ponemos en la posición de matar a
otro, es decir, asesinamos al otro, no solo cuando hay odio, sino también cuando
hay amor: “ Yo te amo ciegamente por recuperar el amor que te doy”.
Es importante preguntarnos: “¿Nuestros niños son libre? ¿Nosotros somos
libres? ¿Ustedes son personas libre?”. Es imposible ser libre porque ya, cuando
su niño empieza a decir: “Yo soy yo, yo no soy ningún otro” y empieza a decir
quien es: “yo soy Cristian…” ¿Qué está diciendo? Dice: “¡Yo soy el otro!”;
cuando uno empieza a decir su menú, dice el menú que ha tomado del otro, su
casita está hecha con ladrillos tomados de los otros. Y entonces, por cada uno
de nosotros, el gran regalo es saber de qué estamos hechos, nosotros estamos
hechos de elementos del otro. No somos libres, somos libres de tomar los
ladrillos del otro y, cada vez que buscamos decir: “soy yo el inteligente, el
pendejito es el otro…” buscamos eliminar el hecho de que el otro es el origen
de mí.
Ejemplo: un niño, la otra semana, al trabajo, me ha dicho:
“Ves virginio, el otro con el columpio me ha impedido…”.
“Me ha dado una patada… es él quien tiene que ser castigado”.
Yo digo: “Vengan ambos conmigo, sentados allá, ahora explíquenme que ha
pasado”
“ah… es él que…”, dice uno.
“no, es él que…”, dice el otro.
Yo digo: “Tú viniste a buscarme, ¿No es acaso por que querías que el otro te
amara?
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Es decir: cada uno de nosotros quiere saber que quiere el otro. Ciertas veces el
papá dice: “¿Tú qué quieres? ¿Pero tú, propio tú, que quieres?”; ¿Que hace ese
niño por saber que quiere él? Mira allá. A veces por los regalos a dos niños,
ambos los abren y luego ¿Qué hace uno? ¡Eh…eh…eh… mira el regalo del
otro! Es siempre el otro peligroso que podría tener más que yo: si él tiene más
que yo, yo estoy en peligro. Ahora ustedes padres podrían ser un Cristóbal
Colon o más preciosos que Cristóbal Colon, y esto no le valdría nada a los hijos.
Es decir, son ustedes los que programan, preparan el menú y el niño, de la nada,
lee su menú. Y entonces es una suerte que sean ustedes determinados y decidan
que escribir allá, y más si ustedes escriben su menú, el menú que más les gusta,
más el niño puede escoger. Entonces la suerte del niño es de tener una gallina
simpática, por tener un buen huevo. Entonces, claro que existe su
responsabilidad de padres en eso.
Termino sobre Ascoli, en la partida de futbol hay el primer tiempo y el segundo
tiempo: 45 minutos del primer tiempo y 45 minutos del segundo tiempo. En la
psique, los tiempos se juegan al mismo tiempo: papá, mamá, los maestros,
juegan su partida, y juegan con su menú; el niño, al mismo tiempo, juega su
partida, pero él puede jugar su partida solo teniendo un ojo sobre el menú de los
padres: son ellos que dan el menú. Los padres son responsables de los primeros
45 minutos, los hijos de los otros 45 minutos. Los hijos dicen:” eh no he sido
yo a escoger”. Claro han sido el papá y la mamá a escoger el menú, a querer
que naciera un niño, pero luego llegan los otros 45 minutos y los padres ya nos
son responsables de que hace el niño, de lo que el niño toma del menú: él es
responsable de sus 45 minutos y entonces es responsable de lo que toma del
menú de ustedes.
Habría otras muchas cosas… tendremos luego preguntas.
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Segunda conferencia: La violencia como demanda
Entonces les hablo de Marco: Marco, un joven de nueve años, por la razón que
tenía problemas en la escuela, había sido puesto en el Instituto donde trabajamos
nosotros. No solamente no quería estudiar, sino no quería reconocerse como
siciliano, y era un siciliano aunque extrañamente rubio; yo nunca he conocido
sicilianos rubios. Los padres habían emigrado a Bruselas: él verdaderamente
siciliano, muy obscuro, y la madre siciliana, bella, grande, bien distribuida
físicamente. El maestro por el cual trabajaba me había dicho: “Este Marco, es
un desastre porque no estudia y además no se considera siciliano, sino se
considera francés, ni siquiera belga; además es muy violento y pasa también
que, cuando los otros jóvenes están en la clase, él está en el pasto de la escuela”.
Uno de los primeros días que llego a la escuela lo veo, me acerco y le digo en
italiano:
“Ah, Marco buon giorno, come stai?”(Ah, Marco Buen día, ¿cómo estás?)
“Todos los italianos son hijos de…(putas)”, me contesta Marco.
“No, me digas... ¿todos los italianos son hijos de…? ¡Pero es verdad! ¿Cómo
has hecho a adivinar que yo soy un hijo de…? ¡Eso es extraordinario!”
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¿Qué ha pasado a partir de aquel día? Cada vez que llegaba a la escuela, le
hablaba en italiano, no en francés.
Era el tiempo de los campeonatos mundiales de futbol, donde Italia había
ganado la copa del mundo. Yo decía a marco: “¿Bélgica? ¡Que Bélgica!
¡Nosotros italianos hemos vencido!”
¡Y él me miraba! A partir de aquel día, no solo no estaba más en el pasto en
horario escolar, no solo se puso hablar italiano como yo, sino se ha puesto
también a trabajar en la escuela; Además habían sus compañeros que querían
ser italianos como él y que decían: “ Yo soy italiano”.
Esto es el primer ejemplo. Luego buscaremos entender que ha hecho Virginio
por obtener este cambio de inmediato.
Otro ejemplo: Había un niño rubio, belga, pequeñito, ¡Con una cara! Saben, a
veces se ve una cierta cara y se tiene la sensación… había verdaderamente una
cara de pocos amigos. Pasaba que durante el recreo, los educadores se
encerraban con llave en el salón de clase. Normalmente durante el recreo, los
niños están afuera y juegan, mientras los maestros toman café… “¿Por qué se
tiene que encerrar?” pregunto a los enseñantes. “¡eheheh, no somos locos saben!
Está Gianni que circula con un cuchillo y se divierte a espantar a todos. Entra
en un grupo, voltea las sillas, da vueltas a todo, amenaza”.
En aquel caso la única solución era preguntarse “¿Por qué hace eso?” En
cambio, en lugar de preguntarse por qué hace eso o saber que estaba pasando,
se ha encontrado la solución de cerrar las puertas para protegerse. Entonces la
secretaria, la directora, el trabajador social…, todos encerrados con llave, razón
por la cual Gianni durante recreo, tenía que ir a golpear los vidrios, golpear a
los jóvenes…
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“¡Yo te gano!”.
“¿Tú me ganas? ¿Apostamos?”.
“¡Claro que apostamos!”
La apuesta no era: TE DOY TANTO etc…
La apuesta era: YO TE ASEGURO QUE TE GANO.
Y él ha dicho: “¡No, soy yo que te gano!”.
“¡De acuerdo! ¡Mira te doy cuatro metros de ventaja!”.
Ahora cuando yo era pequeño era veloz, pero luego engordé como todos, por
eso me dije: “Aquí debo estar atento a hacer la apuesta, le doy sólo cuatro
metros”. Para los compañeros que asistían a esta apuesta entre el adulto, el
educador, el psicólogo, y Gianni, que era el terror de todos, era una ocasión
publica, ¡que no le parecía de verdad! Era el verdadero duelo, aunque no
teníamos las pistolas, no había el cuchillo, lo tenía en la bolsa. Eran 150 metros
de carrera. He dicho a Gianni: “No soy yo el que da la señal de inicio, se necesita
un tercero; decides tu quien dará la señal”
Así que era verdaderamente una gran ceremonia ¡como un duelo al sol!
Comienza… partimos. ¡Demonios si era veloz!, verdaderamente veloz. Me he
dicho: “Aquí si yo pierdo, no soy quien pierde, es él quien pierde”.
Por qué se lo explicaré después. Yo he puesto todo mi esfuerzo, he sacado afuera
todo, y logré superarlo. Y él se quedó con los ojos abiertos. Así que, frente a
todos era como haber sido humillado, ganado. Y yo me acerqué a él y le he
dicho: “Lo logré, Gianni, pero ¡que fatigoso! ¿Pero tú que motor tienes? ¿Cómo
haces para ser tan veloz?”. A partir de aquel día no se le ha visto más con el
cuchillo y paulatinamente los adultos han abierto las puertas; durante el recreo
desapareció el terror.
¿Qué ha hecho este educador Virginio para que Marco se pusiera al trabajo y
para que Gianni no fuera el terror de la escuela? Entonces retomamos
paulatinamente, si hay algo que no entienden, me detienen. Hay muchas cosas
por decir.
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VIRGINIO
SUJETO
Educador
……………….
Fig.10
Entonces aquí hay Marco, allá esta Virginio, y aquí está el Gran Otro (A),
compuesto de todos los otros, incluso Virginio.
¿Qué ha hecho Marco? Ha insultado a Virginio diciéndole que era un hijo de…
En los tiempos antiguos, cuando se quería insultar a alguien era sencillo, se
actuaba y ya, o se golpeaba de manera tal que en el duelo entre Marco y Virginio
fuera el otro a caer, a ser destruido. Normalmente si Marco dice:” eres un hijo
de… los italianos son hijos de…”. Virginio contesta: “soy yo, eh…eh…eh…,
que conozco a tu papá y a tu mamá ¡en cambio tu eres, tu eres un hijo de… una
buena mujer! Una manera elegante para decir… la misma cosa”.
Y entonces Virginio hubiera podido decir: “eh…eh…eh…, la flecha que me
envías te la reenvío”. Mientras que reenviamos siempre la flecha del otro que
nos golpea, nos garantizamos la guerra de los 100 años. Virginio en cambio, sin
darse cuenta, porque en aquel momento no sabía lo que estaba haciendo -
después he entendido, estudiando a Freud y a Lacan -, Virginio, en lugar de
reenviar la flecha/insulto a Marco, se ha desplazado a lado de la posición
imaginaria, hacia otra posición. Desde aquella posición Virginio, en lugar de
enviar una flecha-insulto-agresión-violencia, le ha enviado un sillón Frau.
¡Allá en Bélgica son los mejores! Ha puesto Marco sobre el sillón Frau.
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“Marco, cuando tú me insultas me escribes una carta, una carta un poco torcida,
tú lo haces por preguntarme algo.
SI
SUJETO VIRGINIO
Educador
F
……………….
A
N
T
A
S
T
I
C
O
MARCO A (Gran Otro)
Fig. 11
20
el amor y el odio son de la misma naturaleza, solo que uno está en la vertiente
positiva, el otro negativo, según el concepto que se decía antes. Marco me dice:”
hijo de…”. El hecho que sea un insulto o no, no depende de Marco. El valor, el
significado de esto, no depende de Marco, depende de mí, es decir, de aquel que
contesta, es decir, que es aquel que contesta que decide que esto es un insulto o
un título honorifico.
? “P” V
M
Figura 12
21
¿Ustedes ven el punto revolucionario? Los problemas no dependen de aquel que
habla, dependen de quien escucha, de mí, si doy importancia, si lo creo, si vale.
Las guerras, pienso, pasan porque nosotros aceptamos el insulto de otro como
insulto. En cambio, según nosotros, con los jóvenes, en la relación pedagógica,
en la relación familiar, todo depende de aquel que contesta. Ejemplo: La madre
dice: “¿Sabes? El niño ha hecho esto y esto y esto”. El niño empieza a temblar…
depende de la reacción del padre que haya un drama familiar o un alivio, como
he hecho por Marco, que se ha re direccionado. Si yo lo demolía allá, todo estaba
terminado. En cambio, he entendido que Marco me pedía el sillón Frau, es decir
que he entendido que había un sujeto más allá de la imagen que tenia de él.
Entonces el sujeto me preguntaba: “¿Cuento o no cuento para ti? Solamente que
te lo demando de manera un poco enmascarada bajo la forma de la agresión”.
Por eso les digo, si alguien los insulta, son afortunados; cuando alguien habla
mal de ustedes, quiere decir que supone que ustedes, tienen una pequeña cuenta,
no en un banco, sino una cuenta de goce escondido, por lo tanto se acerca para
bajarles los pantalones.
¿Qué he hecho con Gianni? He hecho la misma cosa cuando lo he destruido con
la carrera. ¿Gianni que preguntaba dando vueltas con el cuchillo? Preguntaba:
¿Hay por lo menos uno que lo tiene… - saben de qué hablo… -, lo tiene lo
bastante grueso para que frente de mí que me presento como el niño más
poderoso, haya el coraje de decirme de si, no decir si al cuchillo, sino decirme
de si más allá del cuchillo? Yo no me he puesto a hacer la guerra del cuchillo,
he hecho la guerra a donde estaba seguro de ganar. Cuando se compite, hay
siempre que calcular el poder ganar, de otra manera nunca hacer la guerra y
correr para mí era la única cosa en la cual podía ganar. Pero no tenía que
destruirlo, tenía que ponerle al mismo tiempo una mano bajo la nalguita para
decirle:” Tu cuentas, te digo de sí, pero es propio porque te digo de sí que te
digo no, es decir el cuchillo tiene que entregármelo”.
Otro niño: Nicola. Llego el primer día de trabajo, lo veo con las tijeras correr
detrás de una niña, había siete u ocho años de edad. Digo:” ¿¡Carajo que hago!?
Me han dicho es que es difícil, violento, estás atento… las tijeras en mano y
corre detrás de una niña”. Entonces digo: “¿Qué pasa?”. “Ah…ah…ah… es
22
aquella…”. “Tiene seguramente razón, dímelo, pero explíquenmelo.
Seguramente tiene razón, todavía…”. Se ha parado, nos sentamos, “¡Entonces
dime que pasa!”. Lo que había pasado era que uno estaba enamorado de la otra,
solo que la otra no ha dicho: “Sí, estoy contenta que corras detrás de mi…” ha
dicho: “Vete a la fr…”. Y el otro ha tomado en serio el insulto. ¿Qué se ha
descubierto? Que ambos se amaban: ha sido suficiente que aquella le haya
dicho: “Eres un hijo de…” que a causa de esto él, la perseguía con las tijeras.
¿Qué ha intentado de hacer Virginio? De decir si a cada uno como sujeto. Al
fin Nicola me ha dado las tijeras, pero me las ha dadas por que he sido para él
y ella el aval que ambos eran tomados en cuenta.
23
BOLSA VIDA
Figura.13.
B V
Figura. 14.
24
OTRO (A) MADRE
GODIMENTO otros
……….
……….
Figura. 15.
Una forma del Otro mayúsculo es la madre. La madre por el recién nacido, por
el niño, es el primero Otro, el primer mundo total para el niño. Ahora el niño
allí es prácticamente como el objeto, es el primer objeto, es el primer lugar de
goce para la madre. Para el mundo de la madre, el mundo del lenguaje, el mundo
de la palabra, el niño es en un primer momento el primer objeto del cual la
madre goza. (Fig. 16)
Niño Madre
OBJETO
GOCE
Figura. 16.
La única cosa por la cual valen, no los hombres, sino los papás, es aquella de
interponerse, o ponerse en medio entre la madre, que podría reducir el niño a
objeto del cual ella tiene derecho absoluto, y el hijo, por lo cual el bebe de objeto
(vean esta es la parte que pertenece a la madre del niño), gracias a la función
del padre, pasa de la posición de objeto a la de sujeto.
25
NOMBRE DEL PADRE
Niño Madre
Figura. 17.
En pocas palabras, ¿Que viene a hacer el padre? (Fig.17) viene a romper este
idilio, tenemos que llamarlo ideal, entre la madre, que es el primer otro, y el
bebe. ¿Qué pasa? Que la madre se queda sin la parte del niño y el niño se queda
sin la parte de la madre. ¿Logro hacerme entender? En otras palabras el niño,
no es externo a la madre, sino niño y madre sobrepuestos. Esto quiere decir que
al niño al final, al nivel de sus entrañas, le falta algo y a la madre le falta algo
también. (Fig.18)
Niño Madre
Figura 18
¿Qué hace el niño hasta los 9, 10, 11 años para lograr ser alguien? ¿Recuerdan
el pequeño menú?
26
Figura 19
Por ser alguien el niño se dirige al Otro materno, y luego se vuelve paterno, de
los tíos, etc…, los cuales tiene todas sus estrellas, como las estrellas de los
Sheriff, las insignias, los valores, es decir aquello que llamamos el Gran Menú
(fig.19). El niño por ser alguien, para vestirse… toma una estrella del menú de
los Otros y la pone allá en su pequeño menú, en aquella parte que le queda
faltante. (Fig.20)
NIÑO OTROS
Figura. 20.
El niño se identifica a los valores de los otros, al menú paterno, materno, etc…
y lo hace suyo. ¿Pero cuál es la razón por la cual el niño toma aquella estrella
y no otra? Aquí escribo un esquema que se llama el esquema fundamental de
cada relación humana. (Fig. 21)
27
SUJETO
Goce perdido
Figura 21.
El niño, por ejemplo, Marco, se toma por alguien, en este caso por siciliano en
reacción a Virginio que es vicentino. Marco, por ser alguien en el mundo, ha
tomado una estrella del campo paterno, del campo de los otros, que lo represente
por otra estrella, la de Virginio.
Ahora nosotros normales, ¿Qué hacemos desde que nacemos? Nada más que
correr detrás de esta rebanada de melón, de sandía, que hemos perdido por
siempre. Solo que el niño se satisface de rellenar esta parte faltante con los
valores que ha tomado del menú de papá y mamá. Pero lo que le hace escoger
aquella estrella y no otra, es el hecho de que él piensa que aquella estrella allá,
siciliano, le promete de restituirle aquella rebanada que ha perdido. Pero, si
notan, él al inicio no se había puesto la estrella siciliana, había puesto la estrella
francés, por lo tanto no ir a la escuela, el insulto, etc. El niño se satisface de
rellenar esta parte faltante, con una parte del menú de los otros. Pero él no sabe
porque ha escogido a aquellas estrellas. Es su inconsciente.
28
El inconsciente aquella parte de cada uno de nosotros, de la cual nosotros no
somos amos. Es lo que le decía ayer en la tarde: el marido que hablando a su
esposa dice: ” Gianna…” en lugar de pronunciar el nombre la esposa, hace un
lapsus. El lapsus, es decir cuando nos equivocamos, viene desde abajo. ¿Desde
dónde? Desde el lugar de la verdad. En práctica. Yo estoy aquí, esposo, contigo,
mi mujer, pero al final, al nivel de las entrañas no estoy con mi esposa, sino con
mi amante: amo a mi esposa, pero quien me promete de reencontrar el goce es
mi amante. Cuando digo: “Gianna…” es como si Gianna apareciera aquí entre
las estrellas: yo, mis esposa y…Entonces este nivel es el nivel del inconsciente,
y es a nivel inconsciente que escojo aquella estrella y no otra.
¿Ahora qué quiere decir terapéutico? Terapéutico es una palabra griega que
quiere decir, estar bien. Por ejemplo: Mientras salía con la directora y el director
de la escuela, he visto salir de la escuela de Offida un maestro con su grupo, los
niños estaban tranquilos y calmados, y yo me he dicho a mí mismo:” ¡Caramba,
pero como están bien aquellos niños!” calmados… miraban…observaban… y
luego he mirado al maestro; el maestro estaba pacifico, exactamente como…
aquellos padres…
MAESTRO NIÑO
RESPUESTA
EFECTO
Figura. 22
De un lado hay un maestro y del otro lado está el niño; es decir, el maestro es
el otro del niño y entonces era como si allá el mar, que era tranquilo, influyera
sobre los niños, que tenían un pie arriba del otro, y eran también ellos tranquilos.
Y entonces era como si del valor del menú del maestro fuera tomado por los
29
otros la estrella de pacifico; el mar del maestro era calmado y el efecto sobre
los niños es la respuesta de mar calmado (Fig. 22)
O al revés, cuando en Bélgica, en una escuela, un maestro tiene un momento de
corriente intensa, verdaderamente son como relámpagos de guerra…
tú…tú…tú… por lo cual se necesita hacer intervenir, el psicólogo, el director,
etc… (Véase Fig. 23).
Los niños están bien si el otro tiene el mar calmado; si el papá está bien, goza,
si la mamá etc…, si la corriente entre mamá y papá circula bien, los hijos están
bien; los hijos no son nada más que el otro hablante. Es decir la corriente 120
da corriente 120, a corriente industrial… du…du…du… rompe todo y los niños
responden rompiendo todo.
Decía esto porque nunca hay que olvidar que el niño es siempre una respuesta,
la respuesta, en efecto de lo que pasa en otro lugar, pero este otro lugar no es
despegado, es sobrepuesto. Si allá hay pelea, allá se registran los golpes, se
registran, puede ser inconscientemente pero se registran.
DOCENTE NIÑO
RESPUESTA
EFECTO
Figura. 23.
De todos modos, los problemas mayores los tienen los hombres, los papás.
Alguien esta tarde ha dicho: “Son más las mujeres aquí dentro…”. ¿Cómo es
que las mujeres no las encontramos en un bar a media noche platicando…?
Normalmente las encontramos, cuando son jóvenes, adolescentes, siempre en
30
dos, normalmente, no sé, por lo menos en Bélgica una es graciosa, la otra menos
graciosa… ¿Quién sabe por que? Hay de todos modos una lógica… y entonces
la cuestión es que es difícil para los hombres ser padres. ¿Porque es difícil ser
padre? Porque el padre llega a decir no, esta es la única función del padre: ¡decir
que no! decir que no es separar el niño de la madre, y al mismo tiempo es como
dar el nombre al niño. ¿En nombre de qué cosa un padre viene a decir al
hijo…”no”?
“Papá, yo quiero…” dice el hijo.
Y de inmediato el padre compra. A menudo el padre, que debería ser aquello
que, en práctica a la función de decir no, se vuelve aquel que en cambio se
transforma en esclavo, por trabajar, por comprar todo lo que el hijo pide. Al
contrario, su función tendría que ser de decir no. Ahora la función del padre es
aquella de recordar al niño: ”¡No, hay una rebanada de tu pastel que no
encontraras jamás!” Pero ¿En nombre de qué cosa tiene que decir: “¡¿No, yo no
te la compro!?”.
El hijo dice: “¿No?, ¿Pero mi compañero lo tiene y entonces porque yo no?”,
dado que todos lo tiene…el padre compra; pero, más el padre compra todo al
hijo, más el hijo no está contento.
El hijo dice ”inconscientemente”: “Te pido un regalo, pero por favor no me
compres lo que te estoy pidiendo, porque lo que te pido verdaderamente no es
lo que te estoy pidiendo, sino, sino te pido de ser capaz de decirme que no”. Es
decir el niño a nivel inconsciente dice: “¿Papá, eres capaz de decirme que no?
¿De ponerme límites? ¿Es decir de hacerme aceptar que en la vida no encontraré
jamás esta rebanada de mi mundo?” Y es exactamente allá donde en la vida
nosotros padres estamos a menudo en dificultad, es decir de poder decir que no
al hijo para que logre, en su sueño, de agredirnos y de matarnos.
Es un peligro si a nivel inconsciente no deseara, en una manera u otra, de
eliminar el padre; porque es exactamente eliminando inconscientemente el
padre que podrá, reencontrar el mundo del amor. Ahora la fortuna de un hijo es
que el padre le diga no. Y es exactamente porque se convence que ha perdido
definitivamente esta rebanada de goce que puede hacer su camino por buscar
esta rebanada en otro lugar, con otra mujer. Por el padre la primera dificultad es
autorizarse a decir que no, sabiendo que su decir de no le puede causar un
sentido de culpa extrema, porque el hijo lo puede agredir, rebelándose a su “no”;
aunque si después, después de años, le dirá: “Por suerte que he tenido un padre
31
que me ha dicho no, sin explicarme nada, sin razón”. El no allá es sin razón, es
decir establece un parte aguas: o en el mundo de la locura o en el mundo de la
normalidad, de la regla.
La segunda dificultad de un padre, más que por un padre, por un esposo, es que
un padre no es solo padre sino, es también esposo y por un hombre es difícil,
contestar a la pregunta: “¿Qué quiere la mujer?”, sobre todo por el hecho de que
la mujer misma no sabe lo que quiere.
Todavía a la primera dificultad podemos autorizarnos a decir que no. Todos nos
preguntamos a donde se han ido los padres. ¿Hay aun padres que logran decir:
“mi hijo, puede llorar a gusto, insultar a gusto,… pero yo te digo que no”? Uno
de los problemas de nuestra cultura post industrial es: ¿A dónde se han ido los
padres que logran decir que no? Y a menudo los jóvenes, exactamente porque
no encuentran este límite, esta barreara, están mal. Es un poco como las aguas,
cuando hay un derrame, una inundación, el goce, la pulsión ha desbordado. El
padre es aquello que da los márgenes al hijo para decir: tu pulsión, tu
agresividad, tiene que ser canalizada, pero, para ser canalizada, necesita bordes.
32
Tercera conferencia: Lo que hace correr al adolescente
Esta tarde, en efecto, tenemos que hablar de este “por ganas de mujer”. Quisiera
hablar de un caso o dos de adolescentes y de como nosotros, buscamos de
responder al problema del adolescente: chico o chica.
33
Daniela era una chica que iba a la cama con quien quisiera, huía de noche, se
drogaba, bebía, golpeaba; nos las enviaron en el instituto porque estaba en
riesgo de volverse prostituta. El otro caso es Karim, un marroquí, que era
violento. Una de las primeras noches se ha oído un ruido en el cuarto y luego lo
encontré distendido la cama, con a su alrededor muchos niños. ¿Qué estaba
haciendo? Había pedido a los niños que lo masturbaran ¡Yo eh dado un grito!
¿Por qué? ¡Hay que ver porque se necesita gritar cuando un hijo está ahí
masturbándose! Solo que él, el niño de 13 años, había tomado niños de 6 y 7
años que estaban ahí manteniendo la erección. He dado un grito y no me ocupé
del adolescente, los niños han huido todos dentro de sus camas y yo regresé al
cuarto a mirar donde estaba Karim. ¡Pero no estaba en su cuarto! Lo he buscado
abajo en la sala, no estaba. He ido a los cuartos de los operadores, no estaba. He
levantado la mirada…había subido al techo de la casa y para subir se necesitaba
salir la ventana del baño y brincar un espacio vacío entre dos casas de un metro
y medio. Además, los techos ahí, en Bélgica, no son como los nuestros, son
lisos. “¡Demonios! ¿Qué hago? Este se va caer, son 15 metros…”. Y le he
pedido:
“¿Qué haces allá?”.
“Tú me golpeas…”.
“¿Por qué tendría que golpearte?”.
No era el momento de discutir con él, entonces le he dicho:
“Mira yo voy adentro y ahí te espero”.
En otra ocasión él había descubierto algo de la inflexibilidad del educador, ¿Y
qué ha hecho? Ha salido del instituto, ha cerrado el instituto con llave, ha salido
afuera en la calle, ha tomado algo para quemar y se ha ido abajo del auto del
operador, del operador que ha sido inflexible y empezó a darle fuego.
Frente a esta violencia, ¿Qué hacer? ¿Qué hacer frente a la violencia de Daniela,
que por ejemplo, toma la navaja, está siempre en la cama, no come nunca, y se
corta los brazos, pero solo cuando hay alguien ahí que la mira y luego los brazos
están llenos de sangre? ¿Qué hacer? ¿Quitarle la navaja? ¿Llamar al policía?
¿Llamar a la ambulancia? Pongo por el momento a lado el problema de Daniela
y el problema de Karim e intentamos de ver en que consiste el problema del
adolescente, y si hay problema, o el momento de la crisis, de la adolescencia.
34
El niño, en calidad de sujeto que es un nada -un vacío, la nada del zorro -,
encontrando al otro, es decir el menú del otro, los valores del otro, logra tomarse
por alguien, ser alguien; tomando las estrellas del menú construye su menú acá.
(Fig. 25)
SUJETO OTROS
Figura 25
Cuando llega la función del padre, que es de decir que no y de separar el madre
e hijo ¿Qué se produce por efecto? (Fig. 26.)
ç
Nombre del Padre
Figura. 26.
35
el niño que se queda incompleto del Otro materno, paterno, etc… es decir de la
parte del niño que pertenecía a los padres. Entonces un padre, cuando llega a
decir no a ambos, descompleta el Otro materno de la parte del niño y
descompleta el niño del Otro materno; entonces sea el niño sea al Otro materno
le falta un pedacito (Fig.27.)
NIÑO OTRO
Figura. 27.
¿Qué pasa cuando llegan a 12, 13, 14, años? ” Cuando llegan a 12, 13, 14,
empiezan a decir; ”¿Esto? ¡Puffh, no eh! ¿El profesor? ¡Puffh…deficiente…!
Vasco Rossi sí, pero Vasco Rossi es…”. Y empiezan a tomar estrellas un poco
raras. En la adolescencia, ¿Qué pone el niño en lugar de las estrellas? Para
entender esto se necesita hacer una pequeña desviación.
36
se lava, él juega con un lego. Hasta que a un cierto punto mete la mano en el
agua… el niño, continua a jugar… ¿Qué descubre el niño, todos los niños? Hay
aquel que lo tiene y aquel que no lo tiene. Ahora ¿A la niña le falta algo? ¿¡No!?
¿Cómo? ¿Sí? ¡¿La niña tiene todo lo que tiene que tener?! ¿Sí o no? Le falta
algo y se hace la hipótesis que todos deben tenerlo. ¿Y entonces que pasa? La
niña llama a la madre y llora. Y el niño dice:” ¡Todos lo tienen!” Aunque, al
límite, no lo veas dice dentro de sí: “Yo no lo veo, pero tiene que estar en algún
lado, puede ser chiquito, pero está”. Es decir, cada niño busca construirse, no se
preocupa, por él todos tienen el pajarito, solo que, cuando ve que la niña/la
mamá no lo tiene, mira por todos lados y luego se pregunta:
“¿A dónde lo has escondido mamá? ¿Mamá, donde lo has puesto? ¡Tiene que
tenerlo en algún lado!” En realidad, él intenta preguntarse:
“¿Pero porque no lo tiene?”
37
eso los niños cuando la noche no duermen, viven la angustia de que el padre o
alguien podrían cortarlo; la angustia de los niños concierne que un día para otro
podrían perderlo. En cambio, la joven, la niña dice: “Yo no lo tengo, pero de un
día para otro tendré algo de parecido o de sustitutivo”. Y es allá donde
encontramos a menudo el enamoramiento de la niña por el padre; la niña piensa:
“No lo tendré del papá sino de otro hombre en su lugar”. Le estoy diciendo lo
que los pacientes dicen en las sesiones: “Cuando eh tenido al hijo no le he dicho
a mi esposo, pero en el fondo era un niño que yo he hecho deseando que fuese
el niño de mi papá”. Ahora, claramente todo esto está a un nivel inconsciente.
Al fondo la posición femenil es: no lo tengo, pero un día tendré algo de
sustitutivo. Entonces ustedes notan, que en relación de ser en posición
masculina o en posición femenina, el punto de referencia, la estrella polar es el
falo. Detengámonos aquí.
Segunda etapa: ¿Por qué Freud no ha dicho que todo tiene que ver con el
pajarito? No ha dicho que todo tiene que ver con el pajarito, pero ha dicho que
todo es sexual, no sexual como pene, sino ha dicho que el niño se interroga entre
que pasa entre mamá y papá, no en tanto que papá y mamá son padres, sino en
tanto en que papá y mamá son mujer y hombre, es decir papá está en posición
masculina y mamá en posición femenina. Y el niño, viendo que el pajarito está
o no está, se pregunta: “¿De dónde vienen los niños? ¿De dónde vengo yo ‘? ¿A
dónde estaba? ¿A dónde no estaba? ¡Qué raro, oigo ruido en la recamara de
mamá y papá! ¿Pero qué es? ¿Se golpean? Qué raro…”. Y el niño es un gran
teórico, sin saberlo, en su cava inconsciente intenta explicarse que está pasando
allá, en la recamara…empieza a construirse su historia, su teoría sobre que es
unen a papá y mamá, y el niño sin darse cuenta… se da cuenta a partir de las
medias palabras, de los silencios, de la tos…
“Allí está el niño…no hablamos de esto…”. Algunos gestos…
“¿Por qué la tocará?” El niño no se atreve a preguntar…
“Esta el niño…”, uno se vuelve rojo de vergüenza, estas cosas no se dicen.
38
Cuando el hermanito lo ve, tiene la mirada asesina, porque, pobrecito, el
hermanito está colgado al seno y el…no. El objeto de goce del cuerpo de la
madre es el primer objeto. El segundo objeto: la relación al ano, llamémosla así:
”a la caca”. La relación al ano, es decir, cuando la mamá dice: “Oh, oh, oh la
bella caquita; oh, ¡que bella!” El niño se pregunta: “¿Qué quiere esta mamá, que
pregunta tanto si la tengo, si la hice? Que dice: ¿Hazla por mí?...” La mamá lo
dice al papá: “Sabes, el niño la hizo...”. “¡Oh, oh, que bravo!” contesta el padre.
Entonces el niño se pregunta: “¿Pero este seno y esta caca porque son tan
importantes?”
¿Por qué he hablado de uno, dos, tres, cuatro objetos? ¿Por qué son importantes
estos objetos? Lo que pasa que quien está en posición masculina, desde chico,
sin darse cuenta, se construye una programación a nivel de las entrañas, a nivel
39
del inconsciente, por explicarse lo que pasa entre mamá y papá, por hacerse una
razón.
El niño, hasta los 10, 11 años, oculta el problema de la falta, de lo que le falta,
oculta su falta cubriéndola con las estrellitas, con el menú, y juega a las
estampas: juega Milan, Inter, Juve… y la programación fantasmática se pone
de lado. Pero, en el momento de la adolescencia, la chica, que ve el chico que
la mira, empieza a volverse roja. ¿Qué es eso? El varón se ha construido un
fantasma, por ejemplo a nivel de los senos, entonces oral, y a causa de este
fantasma, atribuye a la muchacha de tener el objeto que le falta y se enamora de
la muchacha que tiene los senos más grandes. (Fig. 28)
CHICA CHICO
OBJ.
ORAL
Figura 28
40
Entonces, antes los ideales, el menú, lo tenían calmado, tenían
calmados ambas, el varón y la muchacha, mientras que ahora llegó el momento
en el cual él, está pellizcado, provocado a nivel de su fantasma, que podría ser:
¡Qué bello ser colgado a este cuerpo de muchacha!”. El varoncito se programa
siempre en relación a los cuatro objetos y a cosas que tiene relación con huecos:
la oralidad, la analidad, la voz, la mirada. El niño sin saberlo, localiza en los
huecos aquellos que son los lugares en donde podría gozar.
Nosotros somos engañados por el fantasma que dice: “Tú has perdido la pieza,
pero yo te la hago reencontrar mediante el fantasma “. Pero el fantasma es una
construcción del niño que ha dicho: “¡Ah…aquel ruido…ta...ta…ta…Ah, es
cuando podré devorar al otro que habré hallado mi bolsa!”. Y entonces, apenas
encuentra el cuerpo, no aquel de la madre, porque aquello está prohibido por la
presencia del padre, sino aquello de la muchacha…bruumm…bruumm…
chispas…tourbillons…”! Lo he encontrado¡”
Y cada vez que nosotros intentamos de educarlos diciendo:” ¡Pero no, es una
pobre idiota, pero no, déjala ir, pero no¡”, él contesta: “¡Pero no… es una
41
mujer!”. Ustedes podrán decir todo lo que quieren, pero no lograrán
convencerlo, ¿Por qué?
S
VOZ
MIRADA
Figura. 29.
42
decimos: “¡Mira tú vas a la escuela, pero no te atrevas a trabajar con la profesora
esa fulana!” Hasta cierta edad queda bien, pero cuando son adolescentes,
ustedes pueden sermonear, pero es como sermonear en el desierto, ellos han
encontrado el objeto. ¿Y entonces cual es la solución? Es importante saber ante
todo cuál es la revolución.
Los adolescentes son los verdaderos esclavos; mientras que nosotros adultos,
logramos decir: “¡Sí de acuerdo, mona es mona, pero: tiene un dedo chueco…¡”
Y nos salvamos de esta manera: “Sí, sí…la banca…es…todavía…”. Es decir
intentamos de hacernos una razón y esto es posible porque ya nos hemos dado
en la madre con la cosa. Solo que los hijos dicen: “¡Escucha tú te has roto la
madre, pero yo estoy convencido que aquella es la muchacha correcta…!”. En
conclusión, ustedes padres tienen la peor parte… es decir de ser jugadores de
antelación.
“Esta tarde no sales.”
“¿Por qué, por qué?”
43
“¡No¡”
Y sobre todo dicen que no, cuando piensan que la muchacha o el varón están en
peligro. No hay ninguna ley que diga “Ustedes hacen bien o no hacen bien”. Es
necesario que ustedes se sientan a gusto en el decir que si o que no. El vecino
tiene sus temores, sus libertades, son las suyas, vuestros hijos son los vuestros.
Lo importante es que el padre y la madre tienen que decir que no a un varón y
a una muchacha que nunca aceptarán, pero que quizá aceptarán con diez años
de retraso. Y entonces está allí el problema entre padres e hijos: que ustedes
tienen que tener una orientación, sabiendo que el hijo vos dirá que no, pero que
un día dirá: “!Qué suerte que vosotros, papá y mamá, me han dicho que no¡ No
porque tenéis el cerebro estrecho, sino porque habéis calculado cuál fue lo mejor
por mí!”. Y sobre esto los hijos, si son responsables, les darán la razón, pero, si
a ellos les conviene decir: “La culpa es de los 45 minutos de la mamá y del
papá“, entonces vos echarán la culpa.
Ahora, el trabajo que hemos intentado hacer con Karim de 14 años, ha sido
aquello de decir: “Chico, no hay solamente la responsabilidad del padre o del
operador”. ¿Qué hemos hecho? El operador ve Karim que de fuego bajo su
coche, la incendia, llama por teléfono enseguida al director terapéutico, luego
grita al chico: “!Karim está llegando el director terapéutico¡”. Karim se detiene,
porque el director terapéutico era un tipo, no malo, sino raro…El director
terapéutico, después de que el chico ha regresado, le dice: “¿Estás listo?”. Por
tanto, en primer lugar, se ha sorprendido. En lugar de llegar allí y decir:”
¿Entonces, que es esta historia? ¡Arreglamos las cuentas!”, el director
terapéutico dice: “¿Estás listo? ¡Mira tienes dos minutos…me voy!”
Karim se va con el operador y el director, los tres en coche. El director telefoneó
a su esposa, para que prepare la cena. Son las once de la noche. Tienen que
todavía cenar, entonces el director saca una buena botella de vino Chianti y por
primera vez Karim se encuentra a comer con el director terapéutico y el
operador. No hablan de lo que ha pasado, pero lo tratan como un príncipe.
Este chico, que era violento, que molestaba a las muchachas, etc…, se ha puesto
otra vez en marcha con una pregunta:” ¿Qué me quiere éste? ¿Qué soy para el?”
No hemos tenido nuca jamás problemas con él.
44
La adolescente Daniela, se hería cuando llegaba el operador o la operadora, me
decía:
”¡Virginio escribe!” y yo escribía.
“Ya no soy virg…”.
“¿Virginio?”
“!No¡ virgen…”.
“Eh, eh, eh,-ella me dice- Ya no soy virgen”.
“¿Y entonces?”.
Ella, que era una pequeña prostituta, está sorprendida viendo mi reacción. Una
noche, llaman al director, porque ha hecho una travesura. El director llega, ella
está espantada, porque el director es uno…eh…eh…eh… El director se acerca,
le da la mano, la mira directo a los ojos y ella piensa: ” La he combinada
grande…me sacuden fuera…”. Y él: ”Tú tendrías que preguntar a la mujer,
como embellecerse”. No hemos jamás tenido problemas de sexo.
En otra ocasión Daniela huyó durante el fin de semana. Luego que la policía la
regresó, hemos hecho de inmediato la reunión, la directora llegó y dijo:”!Éste
es para ti¡” “¿Cómo…para mí?….”. Abrió la caja y al interior estaba un espejito.
En realidad, hizo falta apalearla; nos había hecho preocupar todo el fin de
semana, en cambio ¡¡la directora le ha llevado este regalo femenino!! En el
fondo el riesgo es que nosotros con nuestros hijos sabemos todo por adelantado
y todo es dado por hecho, sobre todo con las muchachas, con las mujeres. En el
fondo, por cada uno de nosotros, la manera de sorprender a los hijos, consiste
en cómo crear un vacío por el cual el hijo piense.
“ ¿¡ Pero entonces mi padre… Entonces mi madre… Pero entonces…!?
45
masculinos, y entonces el sexo anatómico no garantiza nada, porque de hecho
si se ve una pareja: un hombre y una mujer, podría ser que el hombre sea en
posición femenina y la mujer en posición masculina. Si luego observamos una
pareja homosexual puede ser que un hombre sea en posición femenina y el otro
en posición masculina. Ahora ninguno de nosotros lo saben, es el propio
inconsciente, ni ellos quizás lo saben. Esto es por decir que, cuando decimos de
alguien “Mira como….” Nos equivocamos, o podemos equivocarnos, lo más
seguro es que no sabemos nada, porque ni siquiera el interesado lo sabe.
Figura. 30.
Es la fórmula para decir falo. Habíamos dicho que el sujeto masculino como el
femenino es al inicio un vacío, el sujeto en sí es vacío; por ser alguien se
necesitan las estrellas, el menú del otro. Quién está en posición masculina es un
vacío, una nada, pero por otra parte tiene algo, tiene el centro del mundo, lo que
hace mantener el mundo, lo que hace bailar a todos.
46
HOMBRES MUJERES
S La
Figura 31.
47
Y entonces lentamente, ha bajado de la mesa. No logró decir en qué una mujer
es mujer. La hemos festejado con champagne cuando ha dicho: “Aquí está la
mujer!” pero, cuando ha tenido que probarlo, en qué una mujer es mujer, no lo
logró.
Entonces, falta el valor por el cual la mujer es mujer, pero la mujer tiene uno de
los cuatro objetos que el hombre, o mejor quién está en posición masculina,
imputa a la mujer. Son los cuatro objetos, de los cuales hemos ya hablado, que
no tienen que ver con la sexualidad. Es como si el hombre, inconscientemente
cargado de encontrar la mujer en otros lugares que los de la sexualidad, fuera
convencido que la mujer tiene algo, uno de estos cuatro objetos: oral, anal,
mirada y voz. Pero la mujer tiene también, algo más, y es que la mujer es S del
grande otro A tachado. (Fig32.) ¿¡Esta bien claro!?
S(A)
Figura. 32.
HOMBRES MUJERES
ORAL
S
ANAL
OBJ. VOZ
MIRADA
¡Aún no se acaba! La mujer, cada una de esas mujeres, está en la dificultad para
nombrar, para poner palabras sobre aquél indecible y, para nombrar el indecible,
necesita que sea el otro al nombrarlo. Entonces el hombre, en su posición de
nada, encuentra su ser allá, es decir quien está en posición masculina va a buscar
la mujer, pero en la mujer no busca toda la mujer, busca algo a nivel
fantasmático. El fantasma le dice: ”Lo tiene ella…”. ¡Pero no es todo! Porque
los hombres dicen: ”¿Es aquella no… la otra?”. Es decir, ¿Qué es lo que hace
decir a un hombre “¡Es aquella!”? Es su fantasma. Alguien ha
preguntado:”¿Pero que es el fantasma?”. El fantasma es exclusivo de los
hombres y no de los animales. ¿Los animales tienen fantasmas? No. cuando hay
un hombre que escoge entre tantas, tantas, tantas mujeres, no es él que escoge,
es su fantasma que le hace decir que es aquella y no la otra; esto al punto que
un varón, que ya está a la octava mujer dice: “¡Suficiente! ¡Ya estoy harto de
repetir siempre el mismo error, aquellas las dejos todas… son todas muchachas
que tienen los ojos azules!”. Pero cada vez que ve una mirada
azul…¡tu…tu…tu…tu…buum! Y luego busca encontrar su ser, todas las
posiciones, etc… Pero no lo encuentra, la mujer no lo tiene… y luego ve otra
que tiene los ojos más azules y escoge éste.
49
Es decir el hombre encuentra a la mujer a partir del fantasma. La mujer
entonces, que no existe, intenta encontrar una respuesta a lo indecible, ¿De qué
manera? Enamorándose del otro sexo a nivel del que lo tiene: “Es fuerte, es un
cazador de elefantes y que me trae los colmillos por regalo… es aquello que
construye…”. Es decir el hombre hace las más grandes empresas, viaja hacia
las Américas, descubre la india y la mujer encuentra al hombre en relación a
este valor fálico. Quien lo tiene más gr… Esta cosa no se veía hace 20 años;
ahora en cambio, si notan, por lo menos así pasa en Bélgica, encontramos que
a menudo, la muchachita de 18, 20 o 25 años, está con un hombre maduro y no
se sabe si es la hija o es la esposa. A menudo las muchachitas se acompañan
con este gran viejo, adulto, rico señor “fálico”. Ahora el hombre, quien está en
posición masculina, se enamora de la muchachita que le hace perder la cabeza.
Nosotros hombres paseamos con aquella que consideramos la perla más rara,
en cambio quien está en posición femenina se acompaña con el Everest.
50
Y entonces ella se siente en peligro… en peligro que se quede sola y no sabe
nombrar estos su indecible.
Entonces el hombre, por ser fiel a su fantasma, es infiel a la mujer, por eso se
dice que el hombre es infiel. Pero quizás también la mujer es infiel al hombre,
por ser fiel a su indecible. Hay esta fidelidad última de la mujer que es: la mujer
intenta nombrar este indecible a través del amor del hombre que llega para
nombrar lo imposible de la mujer. De todos modos, cada uno de nosotros está
libre de hacer su elección, de intentar de resolver lo imposible.
Entonces, si es tan difícil por nosotros adultos, imagínense cuanto puede ser
difícil por los varones en la adolescencia: ¡Por ellos es como una revolución,
como un temblor, es el descubrimiento del América!
51
Michelle Daubresse3 Los inicios de la Antenne4
3
Psicoanalistas en Rome, talia, miembro de la Scuola Lacaniana di Psicoanalisi del Campo freudiano. Hace
parte del núcleo fundador de la Antenne hasta 1990. Este texto es una conferencia pronunciada en el Instituto
“Casa Clementini” de Rimini, el 13 de febrero de1999
4
Traducido desde “Preliminaire” N 11, 1999, Antenne 110, Bruselas, pág. 15-25
52
Quería sólo verificar, según la hipótesis de Lacan, que los psicóticos y los
autistas, aunque no hablen, están en el lenguaje, y a partir de esto considerar las
consecuencias prácticas que se puedan sacar.
Al principio, dos educadores fueron contratados. Se trataba de Nando Mattozzi,
un amigo de Antonio, y de mi misma. Los dos teníamos una licenciatura y
estábamos interesados al psicoanálisis. Teníamos que ocuparnos de estos cuatro
niños psicóticos durante el horario de escuela, de manera tal que no molesten
las clases en las cuales ellos abrían tenido que incorporarse durante el día,
esperando sus diferentes sesiones de terapia individual.
Estábamos bastante desorientados. En efecto ¿que se puede hacer durante ocho
horas de fila con cuatro niños, de los cuales dos no hablaban en lo absoluto y
no echaban que gritos que resonaban en una sala cuyos muros eran de cemento?
Como material teníamos algunas sillas de plástico, una mesa, un rollo de papel
para dibujar y una caja de zapatos que contenía lápices de varios colores, pintura
aguada y dos pinceles.
A la noche, después del trabajo y para sostenernos, nos reuníamos con Antonio.
Hablábamos de Y. que nunca pronunciaba una sola palabra y que aceptaba de
dibujar en una hoja de papel pegada a la pared solamente balanceandose con el
pincel en la boca, y hacia esto hasta obtener un hueco en este papel, hueco al
cual después aplicaba su boca. Hablábamos de Ph. que repetía siempre las
mismas palabras: “Ph. Un aéreo. Pan”, que fingía de robar, que se tapaba las
orejas y emitía un grito de dolor, y qué no contestaba ninguna de nuestras
preguntas. Hablábamos de F. al cual debíamos cambiarle los pañales con
frecuencia, que la mayoría del tiempo estaba dormido sobre una silla y no se
manifestaba que a través de gritos. Hablábamos de R. que parecía más accesible
a nuestras palabras aunque, en su lenguaje muy elemental, solo utilizaba la
tercera persona, sea en lugar del “yo” que en lugar del “tu”, que retorcía las
muñecas cuando encontraba un rechazo y que no dudaba en golpearse la cabeza
contra el muro hasta que sangrara.
Esos momentos de palabras sobre los niños se volvieron muy pronto
indispensables. Nos permitían de continuar a trabajar con ellos.
Progresivamente, esta reunión se ha vuelto un punto cardinal de l’Antenne. Lo
retomaré más tarde. Ahora seguiré con otro tipo de reunión.
53
La reunión de palabras
54
Así que nosotros hemos intentado de transformar cada uno de sus gestos – una
actitud, un grito, una ojeada – en palabras, y hemos intentado, a través de
nuestras intervenciones, inventadas en el momento, de responderle, de ponerlos
en dialéctica.
No se trataba de completar sus gestos con una palabra como lo hace el analista
en la interpretación. Esta última revela, por lo menos debería revelar, lo
reprimido. Queríamos sólo crear una alternancia, un latido, un intento de
dialectización, como es el caso, por ejemplo, en el encuentro entre el grito del
bebé y la respuesta de la madre, o bien, aún, como en el juego de la oca en donde
la marcha de los diferentes peones se sucede, se alterna.
El niño psicótico juega todo solo con el lenguaje. Hay que intentar entonces, sin
hacerle violencia, que él acepte de incluirnos en su juego, para que nazca de su
acción, de su grito, de su silencio, un esbozo de sentido, de sentido potencial,
un sentido por descubrir y que no conocemos de antemano.
Para entrar en detalles con la reunión de los niños, insistiré sobre un punto: la
importancia de respeto de la palabra. Aquel que no había recibido la palabra no
podía hablar, pero se hacía de manera que la palabra transite en cada uno, uno
por uno, también si no hablaba. En este caso, era un adulto que ponía en palabras
su gesto o su acción. Por ejemplo, cuando un niño se levantaba aunque no había
recibido la palabra, se decía que no era aún su turno de hablar, pero que tendrá
su tiempo. Es decir que nosotros considerábamos el hecho de levantarse como
una palabra.
Era además emocionante constatar como un niño psicótico logra entender de
qué se trata, aunque no utilice el lenguaje de la misma manera que nosotros, los,
así dichos, normales. Me recuerdo de una reunión donde T., que no hablaba
nunca, ha guardado la palabra por un largo momento aunque quedándose en
silencio; era visiblemente contento del hecho que todo lo estábamos
escuchando. Cuando se les ha preguntado de pasar la palabra otro niño, se ha
levantado, se ha puesto en frente de otro niño y, no sabiendo de verdad que tenía
que darle, le ha tendido la mano.
Esta reunión ha tomado siempre más importancia en la medida en que el número
de los niños aumentaba. Ella permitía no solamente a palabra de los niños de
circular. Sino aún, lo hemos constatado, ella se ha puesto en función como
tercero, es decir como lugar en donde el niño, presente, puedes darse cuenta que
no está sumiso al capricho del adulto sino que el mismo adulto esta sumiso a
55
Leyes, que entre él y el adulto hay siempre un tercero al cual el adulto se refiere,
al cual está sumiso, un tercero que descompleta su saber y su poder. También
para los adultos, la reunión de la palabra con los niños funcionaba como un
lugar al cual se podía siempre hacer referencia, sea para subrayar algo que había
pasado a un niño, sea como salida posible cuando se encontraba en dificultad
en relación a un niño.
En una palabra, hacíamos funcionar la reunión – y esto se ha extendido a todas
las actividades de las cuales hablaré más adelante -según la modalidad de las
leyes del lenguaje. Puesto que no se puede encontrar el significado de un
significante sin recurrir a otros significantes (en el diccionario, por ejemplo, una
palabra prendida a ocho palabras), nosotros hacíamos siempre referencia a un
tercero: otro educador, la dirección, el responsable terapéutico, personas
presentes o ausentes, la reunión misma, un texto escrito, las leyes de la sociedad
civil, y esto siempre con la punta de ironía necesaria. El objetivo no era de
investir al otro de un poder de autoridad represiva, sino de poner en evidencia
que la estructura humana está esencialmente hecha de un reenvío infinito en
donde nadie puede pretender de detener la última palabra.
Como decía, había también otra reunión, la de los adultos. Voy a decir sobre
eso algunas palabras. También estaría bien funcionaba como tercero por los
adultos mismos, Como un lugar en donde es saber de cada uno se descompleta,
no logra concluir lo que se podría decir sobre el niño del cual se habla, como un
lugar en donde nos interrogamos sobre nuestra propia práctica con los niños.
Antonio, que era el responsable terapéutico, insistía siempre sobre este punto:
era necesario qué la reunión fuese un lugar de Interrogación y de crítica positiva.
No estaba permitido criticar vanamente los demás, sino cada uno tenía el deber
de hacer su autocrítica. Podían existir ruidos de pasillo, pero estos no venían
tomados en cuenta, el solo lugar adecuado para las eventuales críticas siendo la
reunión, en donde estás podían volverse operatorias. Esta reunión se ha vuelto
un momento crucial en el funcionamiento de la Antenne. Ella exige una gran
humildad y ascetismo.
56
El trabajo diario
Otro punto determinante para nuestra orientación fue de considerar todos los
eventos de la vida cotidiana como momentos clínicos eventuales. Hemos
notado, en efecto, que los niños salían de su torpor justo al momento de la
comida, al momento de ir al baño, al momento de ir a la cama, o bien al
momento de la rotación de los educadores.
Era necesario entonces darnos la posibilidad de recoger estos momentos y de
no quedarnos en la actitud de esperar y ver, en la posición de guardianes de la
sala de espera de los diferentes operadores terapéuticos que habrían recibido
estos niños en la institución o bien al exterior de ella. La actitud de esperar y
ver es dimisionaria en relación al niño que no espera la hora de la terapia para
dirigir una mirada a un adulto, para golpearse la cabeza en contra de un muro,
para amenazar un compañero con cuchillo, para hablar de su culpa en relación
a la muerte de su hermana o aún por hacer la pipí en el piso.
Queríamos darnos otros medios, queríamos comprender, queríamos utilizar las
pértigas que nos tendían estos niños para volvernos sus aliados. No queríamos
intentar educarlos, habíamos este caso fracasado en esta tarea exactamente
como aquellos que nos habían precedido no obstante sus buenas intenciones.
Nuestro objetivo tampoco era de funcionar como buenos padres y buenas
madres por qué los padres y las madres suficientemente buenos fracasan en el
caso de la psicosis. Lacan nos ha enseñado que la psicosis no es el resultado de
una carencia materna o paterna, sino el resultado de la carencia significante, es
decir de la carencia de este elemento gracias al cual un padre y una madre
pueden decirse ” padre” y ” madre”. En la psicosis, el defecto es simbólico, el
pivote que sostendría el padre y la madre en su función está dañado. En este
sentido, echar la culpa los padres es un error. Retomaré mas adelante esta
cuestión del trabajo con los padres.
Hemos entonces decidido de ocuparnos de estos niños 24 horas sobre 24.
Mientras tanto, el número de los educadores se había acrecentado, teníamos que
estar bien atentos a los momentos críticos y frágiles que son los momentos de
pasaje, los momentos en que un educador se va y otro llega.
Hemos empezado a tomar en carga, junto con los niños mismos, la preparación
de la cena. Había quien llegaba para quitar la tapa de la cacerola y que, por la
57
rabia, echaba en el piso el sartén que contenía las costillas; había quien, en la
tienda, arrancaba de la boca de un bebé su chupón; Había Y. que ponía la mesa
siempre con el número exacto de cubiertos mientras que no sabía contar; había
quien la mesa no querían comer o comían solo los restos del plato de educador.
Todo esos detalles eran tomados en consideración para hacer mover las cosas.
Pagar las otras actividades del día, los adultos estaban invitados a presentar a
las dirección un proyecto de taller, que juntaba un ciertos números de niños por
un periodo de tres o quatro meses. Se intentaba aportar una grande variedad a
las diferentes actividades: había el taller de teatro, alberca, música, bricolaje,
cocina, para no nombrarlos todos.
Antonio decía que el lugar más apropiado por la terapia no era el consultorio,
por otro lado inexistente en la Antenne, sino cada rincón de la casa en cada
momento del día. Decía aún que se había lugares privilegiados en donde algo
de subjetivo y de desearte puede producirse en estos niños que se muestran
como muertos al deseo, son por excelencia la cocina, el espacio entre dos
puertas, el cuarto para dormir y el baño.
En ningún lado se hacía análisis. Lo que se requería al adulto, no era cierto de
ponerse como terapeuta o psicoanalista, sino de ser capaz de suscitar una luz de
deseo a partir del encuentro con el niño.
El encuentro, esta es la palabra clave. Y para que haya posibilidad del encuentro,
es necesario que la responsabilidad de la emergencia del deseo en el niño no sea
relegada al solo responsable terapéutico. Cada adulto es responsable de esta
emergencia. Para favorece este encuentro, Antonio preconizaba el hecho que,
en los talleres, los adultos hagan actividades que le gusten. Cada adulto era
invitado a desarrollar su propio estilo en el respeto del trabajo de los otros
adultos.
Hemos constatado que el hecho de hablar de los niños los pacificabas, pero
nosotros, a este propósito, no disponíamos que pocas indicaciones encontradas
en los expedientes. Entonces hemos decidido de encontrar sus padres.
Queríamos saber más, que nos ayudarán a entender.
58
Estos encuentro con los padres no tenían entonces un objetivo terapéutico, no
nos ponemos en la posición de sujeto supuesto saber. Esta estrategia, hay que
decirlo, se ha revelado ganadora. Aunque haya tenido que ser ajustada, para que
algunos padres no hagan la ley en la Antenne, cosa que puede pasar el caso que
sean ricos, poderosos o paranoicos por ejemplo.
Estás reuniones tenían lugar en la Antenne, da Antonio, y a veces en el mismo
domicilio del niño. Cosa que se ha revelado, a veces, muy clarificadora. Es el
caso por ejemplo, de nuestro primer encuentro con Y.
A la edad de 8 años, Y. no había aún pronunciado palabras, pero entendía todo.
La mayor parte del tiempo, se balanceaba atrás y adelante. No era para nada
agresivo. Por momentos, emetía gritos colocando la mano de frente a la boca
dirigiéndola, a manera de un embudo, hacia la oreja. Entonces estábamos todos
juntos en el salón una magnífica Villa, recibidos por la familia al gran completo:
el padre, la madre, los dos hermanos mayores de Y., y… sin duda el personaje
más importante de todos: el cocker de la madre. Cada uno tenía su lugar en un
diván, incluido el cocker, excepto…Y. Él había quedado afuera Y se balanceaba
gritando. No había lugar para sentarse para él. Después de un tiempo, se sentó
en las rodillas de Antonio.
Antonio entonces ha pedido a la madre de Y. de hablar de su familia. Después
algunas frases usuales y banales, se puso a hablar de su cocker y de sus cockers
anteriores. Decía que era particularmente ligada a su cocker e insistía sobre los
celos Y. en relación a su cocker. Después tomó la palabra el padre de Y. Dijo
que desde su niñez Y. Rompía todos sus juguetes. Entonces pensaron de hacer
bien comprando juguetes que no se podían romper. Pero Y. Había roto todas las
puertas de la casa en el intento de introducir estos juguetes en el ángulo
formado, del lado de la bisagra, por la puerta que se abre, y que él cerraba.
Entonces no le han dado más juguetes, y en su cuarto no había que una cama.
Invitados por nuestros anfitriones a visitar la casa, nos suspendimos en constatar
el gran número de cuadros y de litografías que representaban cocker. De
encuentro casual con la criada aprendimos que, contrariamente al perro, Y. no
comía con los parientes en el comedor, comía en la cocina. Y allá, con
frecuencia, vaciaba el plato del perro.
Un día, mientras que había perdido a todos los niños de dibujar una muñeca que
había puesto en la mesa, Y. dibujó cabeza de perro con largas orejas. Este niño
había entonces percibido que el objeto del deseo de la madre, no tachado por el
59
Nombre del Padre, como nos enseña Lacan, era este perro, y responde a este
deseo identificándose con el cocker. Identificación psicótica, es decir fija, no
dialéctica, que no permitía ningún desplazamiento hacia otras identificaciones.
La reunión con los padres entonces nos servía esencialmente para comprender
los elementos de base, los elementos de estructura que eran los del niño. A
menudo, es verdad, nos ha también permitido de ponerte en movimiento este
objeto que es la palabra, la palabra sobre el niño, a partir de la cual puede
emerger una cuestión a propósito del deseo de los padres hacia sus niños. Este
no fue el caso de Y. Durante otros coloquios que ha tenido con Antonio, su
madre hizo bien comprender de no querer trabajar esta cuestión para no romper
el equilibrio familiar existente. Constatando de todo modo que Y. había
encontrado una cierta pacificación en nuestro equipo sus padres nos propusieron
que financiar una institución por crear alrededor de su niño, pero a una
condición, querrían ser dejados tranquilos en relación a sus deseos hacia el niño.
Nosotros hemos rechazado la oferta y hemos continuado a trabajar con Y., que
se quedó varios años con nosotros, siempre en la misma situación.
Hablaré ahora de un otro caso, una niña por la cual las cosas han cambiado
radicalmente. Ella se presentaba con características fenomenológicas similares
a la psicosis.
S., que tenía siete años, era muy bonita. No hablaba, emetía gritos, hacías
brincos, trepaba por todo lado, nos saltaba con frecuencia al cuello. Sonreía, nos
miraba en los ojos, pero su mirada parecía vacía. Era, por otro lado, muy
presente durante las diferentes actividades. ¿porqué no hablaba?
En el curso de la primera entrevista con sus padres, aprendimos que el padre de
S. trabaja en el extranjero, que regresar raramente en la casa, y que es el
hermano mayor que se ocupa mucho de su pequeña hermana. Antonio pregunta
entonces que a la siguiente entrevista sea también el presente. Él se presenta
entonces con un pequeño simio que se trepaba sobre sus espaldas o que se
escondía en su bolsillo, que lo seguía por todo lado.Y S. se interesa mucho de
esto pequeño símio. Antonio le pregunta entonces si quiere a su hermano. Ellas
hace signos que si. Y luego le pregunta si está celosa este pequeño símio: ¿puede
ser que ella quiere ser como este pequeño simio por por ser amada por su
hermano? S. dice que sí y se pone a llorar. Poco después este encuentro - casi
como por milagro – S. se pone a hablar y progresa rápidamente sea con la
60
logopeda que con la maestra. Después de un año, deja la Antenne, regresa con
su familia y reintegra la enseñanza tradicional.
Y. y S. han llegado los dos en la Antenne con el diagnóstico psiquiátrico de
psicosis con manifestaciones autistas. Y. se ha quedado identificado al perro,
impermeable a cualquier tentativa de desplazamiento. Era psicótico. S., al
contrario, que pasada de la identificación a un simio a otras identificaciones.
Era neurótica.
Evidentemente, es sólo a posteriori que hemos podido deducir en estos dos
niños una estructura diferente. En Y., la posibilidad de un desplazamiento no
estaba inscrita, en cambio ha sido suficiente poner S. en la condición de poder
aceptar una interpretación puesta en el momento justo para quitar este velo
oscuro que la mantenía, sin que ella lo supiera, en su identificación al simio.
Digo velo oscuro porque un día S. había dibujado un animal en jaula y que había
recubierto todo su dibujo con tinta oscura.
¿Cómo dar cuenta de la posibilidad o de la imposibilidad de esto
desplazamiento?
Freud dice de una mujer que ella está siempre en correlación con una falta, y
que para obturarla, ella se refiere a un objeto imaginario del deseo, por ejemplo
se casa con un hombre rico. Normalmente, el solo hecho de volverse madre
permite a la mujer de rellenar, por lo menos parcialmente, esta falta. El niño
entonces llega a rellenar de algún modo el lugar de esta falta. Él puede entonces
identificarse al objeto imaginario del deseo de la madre y, en este caso, se vuelve
el objeto de goce de ella. Esta primera identificación siempre tiene lugar, se
presenta por lo menos en dos maneras: o el niño mismo es el objeto imaginario
el deseo de la madre, está identificado a lo que Freud llama el falo, o bien se
identifica a este objeto imaginario que, para Y., se presenta bajo la forma del
cocker.
El problema de la psicosis infantil se pone cuando la función paterna no
interviene para meter en movimiento esta primera identificación con una serie
de otras identificaciones, cuando el padre, o mejor el Nombre-del-Padre, no
eleva al estatuto simbólico, el objeto del deseo de la madre desplazando en otro
lugar, pudiendo un veto al goce materno. En este caso, el niño se identifica de
manera congelada al objeto imaginario deseado por la madre.
61
Y. había individual cuál era el objeto que llenaba la falta de su madre y se
quedaba congelado a una identificación a este. No había en el triangulación
edípica, de elementos terceros que le habrían permiso de despegarse éste
pegamento al objeto del deseo de su madre. Al contrario, en S. que era neurótica,
es el hermano, en la ausencia del padre, que ha tomado lugar en la triangulación
edípica. La separación con la madre estaba bien inscrita, había encontrado como
soporte simbólico el hermano, Y S. se ha identificado al objeto del deseo de él.
Es sobre esta base que la interpretación ha podido operar. Después de ella, la
niña se ha puesto además a llorar, lo que es signo de una pérdida de goce, y le
ha sido posible pasar a otras identificaciones.
La interpretación no opera entonces que en el caso en el cual el niño está inscrito
en lo simbólico, que en el caso en el cual es neurótico. Y eso pasa a menudo en
el consultorio de los psicoterapeutas o de los psicoanalistas. El el caso de la
psicosis, en cambio, la interpretación no funciona, hasta puede ser peligrosa
porque riesga de identificar el terapeuta al persecutor.
En la Antenne, en donde la mayoría de los niños son psicóticos de estructura, el
trabajo consiste esencialmente en intentar de poner en movimiento el deseo, en
introducir triangulaciones por intentar elaborar un Edipo artificial. Y es
importante, para esta inmensa tarea, de trabajar en equipo. La práctica con los
niños psicóticos en la Antenne, que ha visto la luz en 1974, es una práctica entre
varios, como la ha recientemente calificada Jacques-Alain Miller.
62
Bruno de Halleux5 En contra de la segregación, una práctica entre varios6
63
causa de las dificultades que presenta -resistiría en un cuadro externo a la
Antenne. Ahora, sorpresa, la cosa va bien, y hasta tan bién, después quince días
de pruebas, decidimos de inscribirlo a tiempo pleno, mientras que en este
período de prueba ibas solo las mañanas. La secuencia clínica se desarrolla el
día de este cambio de horario por Pierre. Yol, la educadora, no sabe nada de
esto.
Desde la llegada de Yol en la institución, Pierre se lamenta, lloriquea, no quiere
ir al escuela. Yol, sin entender mucho, insiste, parlamenta, alardea los
significantes de la escuela, su maestra, sus compañeritos, su clase, el patio del
recreo, pero no obtiene nada. O más bien, si, más Yol insiste, y más Pierre
resiste.
“Ni hablar, dice, no iré a la escuela”. Sin recursos, Yol entonces recurre a
Chantal, a Christine, a Bruno. Pero es sin esperanza, la decisión de Pierre es
definitiva. Después de haber utilizado todos nuestros recursos de persuasión, de
paciencia y de diálogo, desistimos todos. Entonces Yol decide de teléfonar a
Bernard, que se ha ocupado particularmente del seguimiento de Pierre en la
escuela. Aquí, las cosas toman un giro sorprendente. Yol, habitualmente muy
calma, se pone de inmediato, al teléfono, en un enfado tremendo, se vuelve roja
de ira, insulta a Bernard. Dice que Pierre tiene perfectamente razón der no
querer ir al escuela dado que este cambio de horario no ha sido anunciado a
todos en reunión y que de todos modos, aunque si eso había sido hecho, Ella se
sería opuesta decididamente Al Hecho que su pequeño favorito pase todo el día
en la escuela, y no en la Antenne, y que además, Bernard no ha ni siquiera
pensado que festejar la inscripción de Pierre en la escuela con un regalo y un
aperitivo especial, y… continúa en este registro algunos minutos más.
Lo que nos sorprende entonces, mientras que Yol insulta Bernard, es darnos
cuenta que las lágrimas de Pierre se secaron milagrosamente, y luego de verlo
tomar el teléfono de las manos de Yol y de meterse, en la misma modalidad de
ella, a prolungar sus invectivas respeto a la decisión apresurada que lo
concierne. Luego, lo escuchamos ordenar la comida que le gusta por su fiesta,
pedir un cuaderno para dibujar nuevo como regalo, y reponer en fin, encantado,
el teléfono en las manos de Yol. Entonces le dice de manera perentoria: “está
bien, está bien, está arreglado, voy a la escuela, pero agrega, en tono más bajo,
sobretodo, no cuenten nada de todo eso a la Señora Jeannine (su maestra)”
64
¿Que se puedes extraer de este pequeño ejemplo? Un niño que quiere ir a la
escuela y eso, por alguna razón desconocida a la educadora. La Educadora
acepta de lo entender. No fuerza al niño. Más bien, pide ayuda a sus colegas. La
llamada a los colegas no es suficiente para disolver crisis, entonces ella tiene la
idea de llamar al educador que se ha ocupado de su inscripción en la escuela.
Ella decide entonces de estar del lado de Pierre, de defenderlo en relación a esta
decisión apresurada Y de enfadarse con Bernard con mucha. teatralidad por un
error después de todo menor.
Ne consigue una verdadera toma de enunciación de Pierre. Pierre decide, in
fine, de ir al escuela y se trata de una decisión que le pertenece.
Dos observaciones aún.
Yo habría podido oponerse a Pierre, forzarlo, o aún aceptar su rechazo y dejar
las cosas como estaban. No. Ella no se posiciona en una posición especular,
posición que implica un ganador y un perdedor. Tampoco cede por estar en paz.
En lugar de eso, realiza que frente a este estancamiento, hay que hacer un rodeo,
el rodeo del sujeto y por eso, hay que inventar una estrategia. Ella decide
firmemente de situarse del lado del sujeto Pierre. Le hace entender que toma
nota de su rechazo al escuela, lo sostiene como sujeto en relación al cual una
decisión apresurada ha sido tomada, se autoriza a enojarse con un colega, y
haciendo así, confía en el hecho que este colega jugará el juego de esta práctica
entre varios.
Bernard, por su parte, había podido tomar mal esta llamada matutina y agresiva.
Pero no es así, sigue el juego, relanza la pelota, hace su mea culpa, y hace
entender a Pierre que, ciertamente, no puede ser que cualquier tome una
decisión en relación de un niño sin tener su consentimiento explícito. Es justo
en este momento de hecho que Pierre, tranquilizado, decide que irá a la escuela
todo el día.
En el corazón de nuestra práctia, una reunión general junta todo el equipo cada
semana. Ella constituye el fundamento de lo que hace nuestra práctica entre
varios. Durante esta reunión, hablamos de las impases encontradas en la clínica
65
con los niños. Apartir de allá, a partir de lo real de nuestra clínica, intentamos
orientarnos gracias a las hipótesis y a los conceptos de Freud y de Lacan.
Descubrimos también la riqueza del invento clínico de nuestros colegas,
realizamos en fin que nadie detenga un saber a priori en relación a las impases
encontradas. Esta reunión general tiene entonces por función de empujarnos en
hacer un trabajo de elaboración y de articulación.
Hablar de nuestra clínica y enfrentarse a ella de la buena manera implica algunas
condiciones.
Un saber no saber
Respecto a las relaciones con el saber, los niños psicóticos nos hacen descubrir
dos punto: por primera cosa que nuestros saber a priori constituye algo como
un obstáculo a toda forma de elaboración por parte de ellos. Luego, que el niño
psicótico está al trabajo incesantemente para construir diques que puedan
canalizar su Otro desarreglado. No espere nuestra cita para estar al trabajo de
una elaboración. Estar trabajo de la mañana hasta la noche Y no sólo en el
66
consultorio del analista o del psicoterapeuta. Sobretodo está trabajo en el
momento de las comidas (comer, no comer), al momento de dormirse (quedarse
despierto o dormirse), o al momento de ir al baño (vaciarse o guardar). Todo
eso necesita por lo tanto un partner para el sujeto que sea al mismo tiempo atento
a esta elaboración continua del niño Y que sepa hacer un lugar a esta elaboración
presentándose como un lugar vacío de todos saber previo.
Cada miembro del equipo se hace convocar por los pedazos de real del sujeto
psicótico. Frente a este real, las distintas competencias se encuentran
subvertidas. Psiquiatras, psicólogos, educadores, kinesiterapeutas, logoipedas
se encuentran desplazados en relación a su saber específico. Cada uno debe
orientarse a partir de la cuestión del sujeto, del goce y su tratamiento. Tomar
67
como brújula lo real de la clínica, quiere decir aceptar de destituirse de su
especificidad, de sus títulos, de su posición narcisista.
La práctica entre varios permite poner en dialéctica entre cada uno de nosotros
esta destitución. En su dirigirse al sujeto, un miembro del equipo puede hacer
un desvío hacia uno de sus colegas. A través de esta maniobra, él instituye así
su colega y se destituye así como lugar del saber.
Este juego dialéctico que se juega entre los miembros de todo el equipo, este
centrarse sobre la elaboración del sujeto, este encuentro que surge entre un
operador y un niño, en el momento más inesperado, esta atmósfera que se
desprende en donde el deseo empieza a circular como una pelota en un campo
de fútbol, estos inventos de los educadores, estas creaciones que los niños
producen, todo eso constituye una práctica nueva que Jacques-Alain Miller ha
llamado “la Práctica entre varios”. Una ligereza se produce, un ambiente se crea,
un clima se dibuja: el humor nunca está muy lejos, tampoco el reírse. El dirigirse
al otro se hace menos bajo el modo de la pulsión agresiva que bajo un modo
que mira a hacer surgir una posición de enunciación. La práctica entre varios
empuja cada uno a un “autorizarse” con su propio estilo, pero en el camino de
la construcción del sujeto. La práctica entre varios es una práctica en donde se
trata de ”autorizarse”, precisamente de un “autorizarse” que pasa por el Otro.
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Para terminar, me reportaré un breve diálogo entre Danielle, una educadora, y
Pierre. Esto pasa en el momento dormirse. Pierre está en su cama, y este
momento nunca es fácil para él.
- ¿Tu tienes miedo de la oscuridad,le pregunta él?
- Si estoy en la oscuridad, tengo un poco de miedo, contesta ella.
- ¿de que?
- ¿de que podría tener miedo?
- ¿Qué un hombre te asalte?
- Si puedes ser…
- ¿De Monstruos?
- ¡Sí!
- Escucha, Danielle, los monstruos no existen, los dinosaurios ya no existen…
Y las ardillas ¿tienes miedo de las ardillas?
- ¡no, claro que no!
- ¡Tampoco yo! Pero si ellas me atacan, ¡entonces yo las asalto… 26 veces!,
¡No!, Una, dos, tres… ¡28 veces! Y entonces está muerto. Pero si tú tienes
miedo, entonces, yo puede venir a protegerte.
69
Bruno de Halleux San Nicolás y la gallina8
Desde 25 años, san Nicolás visita la Antenne. En principio, ¡nada es más simple
de organizar! Y todavía, cada año, encontramos dificultades. Pasa, en efecto,
que algunos niños se angustian; el ruido, a veces muy fuerte, perturba; los
regalos suscitan disputas y concupiscencias. Entonces hemos intentado, en el
transcurso los años, de encontrar la manera para remediar a estos impases. Así
hemos puesto en función un cierto número de disposiciones: san Nicolás ya no
viene desde el exterior, es un miembro del equipo; ya no viene acompañando
por el Hombre de la bolsa, que hacía espanto; ya no tiene su grande libro en
donde está escrito todo lo que ve y sabe sobre cada niño. No obstante, aún hoy,
la extrañeza acecha cuando san Nicolás llega y los muchos regalos pueden aún
echar los niños en la confusión.
Este año, Danielle, la nuestra artista, ha preparado un espléndido trono para San
Nicolás. En la impaciencia y con los educadores, los niños esperan el Gran
Santo. Mientras, el pequeño Thaddée se ha instalado en el trono, Y de allá arriba
mira satisfecho toda la escena. Luego es el turno de Charles. Él llama el director,
le propone de sentarse a sus pies y le dice:” entonces ¿has sido bueno?” Y luego,
invita una educadora:”¿hiciste estupideces?¡Sabes que te conozco bien…!”
Al fin llega San Nicolás. Los niños gritan, aplauden, se acercan, cantan:” al gran
San Nicolás, protector de los estudiantes…” Pero, no todos. La pequeña
Aurelia, ella, se pone a llorar. Con un educador, ella va a tocar san Nicolás: esto
la pacífica. Otro niño se queda tímidamente en su lugar, sentado muy pegado a
una educadora. Otros, al contrario, giran entorno al Gran Santo, se encargan de
su bastón, tocan su ropa.
8
Traducido desde “Preliminaire” Nº 12, Antenne 110, Bruselas, 2000, pág.15-19
70
San Nicolás toma la palabra:” llamo Ali, proclama, el niño más gentil de la
Antenne”. Entre nosotros, nos preguntamos que le pasa. Se dice que allí es el
más gentil, ¿que dirá por los otros? Creará celos. Luego llama un segundo niño:
“Y ahora, declara, llamo Corina, la niña más gentil de la Antenne…” Y continúa
así con cada uno de los 17 niños. Nosotros estamos sorprendidos, impactados,
sobretodo por la calma que estas llamadas suscitan en los niños. Por otro lado
se escucha, para aquí y para allá, algunos niños decir:” pero San Nicolás tiene
la voz de Eric, tiene el reloj de Eric, los zapatos de Eric.” ¿Que hemos calculado
en reunión general para producir este efecto, para contrarrestar la intrusión que
pudiera representar la presencia de San Nicolás?
Hacemos el punto. En primer lugar, hemos calculado que San Nicolás tenía que
ser encarnado por alguien del equipo, es decir por un familiar; en segundo lugar,
tenía que evitar propósitos moralistas o de hablar como si sabía todo sobre cada
niño; en tercer lugar, tenía que llamar los niños en función de sus capacidades
de esperar; en cuarto lugar, tenía que excepcionalizar cada uno de ellos; en
quinto lugar, no tenía que camuflarse deformando su voz, su cara, sino al
contrario, dejarse ver, tocar, o mirar a distancia según el niño; en sexto lugar,
no tenía qué interpelar o cuestionar a los niños como lo haría un gran Juez, sino,
al contrario, tenías que ser sobrio, regulado como un buen viejo padre; el
séptimo lugar, la semana que precedía a la fiesta, los educadores tendrían que
familiarizar los niños a la llegada del Grande Santo.
Terminada su presentación, san Nicolás, este año, se ha ido. No se ha quedado
mucho y ha dejado cada niño al goce de su regalo. Los regalos habían sido
escogidos por los educadores, no en función de criterios pedagógicos, sino
tomando en cuenta lo que los niños mismos habían pedido. Los niños entonces
se han aislados con los educadores en diferentes lugares de la casa. Se sentía
mucha calma: se jugaba, se vivenciaba, y nada de alboroto. Cada educador se
hacía partner de uno o de otro niño, introduciendo así entre ellos una
discontinuidad. En fin vino la hora de la comida. Como menú había el plato
preferido de los niños: “puré y salchicha”, servido sobre el mantel y servilletas
coloradas, y naturalmente ¡no faltaba el aperitivo! Un extranjero que pasara por
ahí ¡habría creído de estar en una casa en fiesta completamente normal!
Retomamos entonces nuestra cuestión: ¿para que y a quien sirve una
institución? Sirve sobretodo a los niños. Asimismo sirve a los educadores.
71
Sirve sobretodo los niños. El objetivo es que estos niños realicen una operación
fundamental: producirse como sujeto. Esta operación es un acto a través del
cual, en el mismo tiempo en que se substraen al Otro, toman el derecho a la
palabra, a la enunciación, a la iniciativa; realízan una construcción, una
elaboración de saber qué le es propia y por la cual encuentran un lugar en el
mundo, el gusto de aprender y aquello que ser con nosotros en un lazo social.
Los educadores sirven para que este acto se produzca.
La institución sirve también a los educadores. Claro, está les garantiza un
salario. Pero además, en este campo en donde ellos funcionan entre varios en
hacerse partner del sujeto, ella les permite de descubrir cada día un saber
siempre nuevo y sorprendente, aquello que adviene cuando se produce un
sujeto. En fin la institución puede aún agradablemente sorpender los
educadores. Ellos pueden descubrir en efecto que se puede trabajar
divirtiéndose, divirtiéndose con los niños y con sus colegas.
La desilusión es entonces orientada hacia el cumplimiento de este acto a través
del cual se produce un sujeto. Es para eso que sirven los educadores.
Y es precisamente eso que ha puesto función el fundador de la Antenne. Este
fundador en primer lugar ha puesto un ” sí fundamental” a la posición subjetiva
de cada uno de los educadores, sin todavía nunca sondarla. Este “si
fundamental”, lo ha puesto en la sola perspectiva del acto del sujeto. Se trata de
un: “si, adelante, tú puedes hacerte partner del acto del sujeto”. Y en fondo, de
hecho es esto lo que ha orientado nuestra organización de la fiesta de San
Nicolás: nosotros fuimos allá.
72
no al revés. Y nosotros tenemos que estar listos, si él no nos garantiza de estar
al punto del sujeto, a echarlo.
A partir de este saber anticipado, nosotros desarrollamos un saber desde donde
operar. Quiere decir que calculamos la posición a partir de la cual podemos
funcionar como partner de estos niños, la mejor manera de dirigirnos a ellos,
como por ejemplo fue el caso para nuestro San Nicolás.
En cuarto lugar, hay un saber por verificar. A posteriori, se necesita verificar si
este” saber anticipado” ha sido capaz, no sólo de aclarar el saber opaco, aquello
que no entendemos, Sino, además y sobretodo si has sido operatorio, si ha
permitido estar al encuentro del acto de estos niños.
En quinto lugar, hay un saber por construir por parte del niño mismo. Éste tiene
que construir una teoría concerniente a su lugar en el mundo, su derecho a la
existencia, a la enunciación y al lazo social. Este saber por construir es posible
gracias a la localización de la lógica en juego en el saber opaco, y gracias al
cálculo, consiguiente, de la posición por adoptar por parte del educador para
asociarse a esta tentativa de desplegarse.
En sexto lugar, individuamos aún una otra forma de saber, el saber del cual si
tiene el gusto, el gusto de saber, que surge de la articulación de estas diferentes
formas de saber, de su puesta en común al momento de la reunión general. La
extracción de la lógica operante en cada tratamiento produce el gusto de saber
en más, siempre más para poder estar siempre más al encuentro del sujeto. La
institución entonces se transforma en una pequeña escuela en donde no se
termina nunca de aprender, de mantenerse en una posición de estudiante.
En séptimo lugar. A partir del intercambio de los impases y de los logros de
cada uno, se produce un saber hacer. Cada uno con su estilo, sus maniobras,
sus tácticas. Siempre diferentes, estas tácticas están todavía al servicio de una
estrategia común, calculada en equipo. Estrategia que, ella, está siempre al
servicio de la política del acto a través del cual el sujeto se produce.
En octavo lugar. Por fin hay el saber ser atentamente distraído. Más nos
hacemos atentos a la operación del sujeto, más nos ponemos entre varios a
buscar, a calcular, a verificar – Como fue el caso de San Nicolás -, más nos
distraemos de nuestro propio saber, de nuestro propio fantasma. Una de las
funciones de la reunión general, en donde se confrontan estas diferentes formas
de saber, es precisamente la de hacernos atentos a la clínica, para no ser tomados
73
por nuestro propio fantasma, por ejemplo, aquello del furor de curar. El deseo
de saber debe ser el hueso sobre el cual se muerde para no ponerse como
obstáculo de la operación del sujeto.
La gallina de Nando
Nos queda de hablar de la gallina de Nando, que, lo van a ver, no está sin
relación con san Nicolás.
A la reunión general, Nando propone un taller: quiere, junto a los niños,
construir un techo a una gallina. Se hace objeción. Se hace referencia a la
protección de los animales dos: ¿qué pasará con esta gallina, dejada sola,
durante los largos fin de semana en los cuales estamos ausentes?
Pero Nando no cede. Él quiere que en la Antenne una gallina tengas su techo.
Pone los niños al trabajo. Unos encuentran una tela en tal educador, otros una
caja en tal otro educador. Y en fin el gallinero está completo, con la más grande
satisfacción de los niños.
Nota: Nando no se ha sumiso al simbólico del consensus del equipo durante la
reunión general. A desafiado el equipo para construir su gallinero. No todos no
estaba de acuerdo con esto. ¿Quién tenía razón, quien estaba equivocado?,
¿Nando o el equipo?, ¿Hay que ver?
En la Antenne, san Nicolás llega dos veces por año, el mismo día: una primera
vez en la mañana por los niños, una segunda vez en la tarde, durante la reunión
general, por los adultos.
Este año, un niño, aún más perspicaz que los otros, ha cuestionado esta doble
visita del Gran Santo. Esta mañana, ha dicho, san Nicolás tenía la voz de Eric.
Y en la tarde, tenía la voz de Yol. ¿cómo es posible que haya la voz de la mañana
y aquella de Yol en la tarde, si solamente hay un solo grande San Nicolás?
74
Sea como sea, que sea uno o dos, aquel día, en la tarde, san Nicolás ha ofrecido
a Nando dos hueveras y una máscara de gallina. ¡no le falta cierto ironía a san
Nicolás! Él ha cortado. Más allá de la máscara de gallina, que habría podido ser
aquella de protector de los animales, ha festejado el logro de la clínica, de lo
que opera en la clínica; más allá de Nando y del equipo, él ha festejado el deseo
que se ha transmitido de Nando a los niños, y al fin a todo el equipo.
75
Pierre Skriabine9 Lacan topológo10
El pliegue
Para hacer eso, son suficientes a minima dos dimensiones, las de una hoja de
papel dibujata aquí abajo:
Esta hoja, vista en perspectiva, la podemos imaginar vista desde arriba (puesta
en el piso), o vista desde abajo (pegada al techo).
Esta perspectiva equivoca pone entonces el sujeto frente a una elección entre
dos maneras de mirar en el espacio. Reconoscemos el hecho de estructura al
cual nos introduce esta figura es decir el efecto del objeto – aquí la mirada –
sobre el sujeto: es la división subjetiva, la refente del sujeto a causa del objeto
que se encuentra allá presentificado.
9
Ex Psicoanalista en Paris, miembro de la École de la cause freudienne, deceduto.
10
Traducido desde “Cair.info”, revista de la Cause freudienne, 2011, distribución electrónica, pág. 259-271
76
Estas dos maneras de ver que se excluyen, podemos todavía hacerlas aparcer
sincronicamente, doblando esta hoja que podremos ver entonces al mismo
tiempo desde arriba y desde abajo.
La función del sujeto es aquella que asugura esta coexsistencia como posible.
En este plegue, podemos ver el plegue mismo de la división subjetiva de la cual
habla Lacan en el Seminario XX, Aún: “Para todo ser que habla, la causa de su
deseo es estrictamente equivalente, en lo que se refiere a su estructura, a su
boblez, por así decir, esto es, a lo que llamé su división de sujeto”11
Para hacer aparecer la topología del sujeto, es decir la estructuta moebiana, es
suficiente completar el dibujo del pliegue:
Reconocerán allí una banda de Moebius, que Lacan evocaba desde el 1953 en
“Función y campo de la palabra y del lenguaje…”
La manera con la cual el sujeto se engancha y se libera (pero solo para
encontrarse enganchado de otra manera) del objeto, su división a causa de este
objeto – la cual indica ya una elección y un consentimiento del sujeto –
11
J. Lacan, El seminario, Libro XX, Aún, Paidós, Buenos Aires, 2012, pág. 153
77
constituye una estructura moebiana, es decir, la topología que da cuenta de la
estructura del sujeto hablante.
Esta topología procede, nos dice Lacan en “El atolondradicho”, del “defecto del
universo”.12
El agujero
12
J. Lacan, Otros escritos, Paidós, Buenos Aires, 2012, pág. 501
78
fundamentos. Una estructura no es otra cosa que un modo de organización del
hueco – es decir una topología.
La estructura
79
Partidos de un punto de la superficie, llegamos después de un giro alrededor del
hueco central, al punto opuesto de lo de partida, se necesitará un segundo giro
del hueco para regresar a la posición inicial: la banda de Moebius procede de
una topología de doble giro del hueco.
Ahí están realidades locales bien tangibles y todavía puramente ilusorias: dos
puntos de una parte al otra del borde de un círculo, pero se pasa de la una a la
otra sin atravesar este borde; un derecho y un inverso de la superficie son
localmente constatables, pero no están en continuidad todavía, se pasa del uno
al otro sin atravesar la superficie. Intentan de hacer eso con una esfera: pura
perdida de tiempo.
80
no está “hecha para guiarnos” en la estructura. Esta estructura ella misma lo
es».13
En otros términos, el psicoanalista tiene que esforzarse en pensar “a-sférico”.
Se trata de una exigencia ética que es un arrancamiento, un ascestismo continuo,
pero es a este precio que tendrá la posibilidad de pegarse a la estructura.
Es esto que muestra la topología del nudo borromeo, que constituye un esfuerzo
por pensar la estructura fuera de una referencia al Otro, a partir solamenrte de
los tres registros de la experiencia analítica: lo real, lo simbólico y lo imaginario.
13
Ibid pág. 507
81
pueden funcionar fuera de sentido: como es el caso el discurso matemático y
del discurso de la sciencia.
Ahí se ve como a través de operaciones lingüísticas vaciadas de sentido, puede
extraerse un saber capaz de cambiar el real: por ejemplo, el invento de este sin
sentido que es el nombre dicho imaginario, i, raíces cuadradas de -1, es, entre
otros hechos simbólicos del mismo orden, al origen del desarrollo de la física
moderna, de la revolución tecnológica, O sencillamente del hecho que seres
humanos hayan podido ir en la luna.
Lo real, es justamente lo que, por un lado, escapa al imaginario (es lo que no
tiene imagen especular), y, por otro lado, no se refiere a lo simbólico (es
entonces lo que no se puedes decir: el misterio del mundo, lo inalcanzable del
sexo, o lo que insiste en el sufrimiento del síntoma como en la angustia).
El nudo
Con el nudo borromeo, Lacan nos introduce a una topología depurada, con.
referencias a los tres solos registros de la experiencia analítica, R S I. Esta
topología no es meno homogénea a sus anteriores desarrollos.
El nœud bo, no es una magía. Tomen un círculo de cuerda.
82
Deslicen una tercera cuerda, una malla al derecho, una malla a la inversa – pasen
arriba del círculo que está arriba, y abajo del círculo que está abajo.
Dos a dos, los círculos están libres, pero los tres están anudados. Dos cualquiera
están anudados por el tercero. Y en este anudamiento, cada uno juega
exactamente el mismo papel.
Es lo que se necitaría para el sujeto: que para él, R S I se mantengan juntos, sin
mezclarse.
83
En efecto, para sostenerse en la “realidad humana”, aquella del discurso y del
lazo social, el sujeto necesita, a minima, de hacer mantener juntos estos tres
registros, R S I.
Pero estos tres registros son profundamente heterogéneos y no tienen nada en
común. El hecho de hablar no es suficiente para que se mantengan juntos. El
lenguaje es un malo instrumento. El Otro no existe que tachado, Dios está
muerto, el padre es profundamente defectuoso.
Todo eso da como resultado que R S I están disjuntos. Todos débiles, dirá
Lacan. Para que la cosa funcione, se necesita que el sujeto encuentre algo más;
esto puede ser construido, ready made, la “realidad psíquica” o el Edipo, dirá
Freud, un Nombre-del-Padre, dirá Lacan, pero puede ser cualquier bricolage
inventado por el sujeto. Lacan da algunos ejemplos de este cuarto círculo que
liga los otros tres.
84
De entrada, esto puede parecer complicado, este cuarto círculo y su función. De
hecho es muy simple. Tomamos el caso del síntoma que lacan explica en el
seminario “RSI”.14
14
Lacan J., El Seminario, Libro XXII, “RSI”, lección del 18 febrero 1975, en Ornicar?, n. 4, 1975, pág. 102-103
85
Un boblete S + S puede sustituirse a S para asegurar el anudamiento del nudo borromeo.
Así es que el síntoma es un Nombre-del-Padre. Se trata, nos dice Lacan, del síntoma como
nominación de lo simbólico.15
15
ibid, curso del 12 de mayo 1975, en Ornicar? Nr. 5, invierno 1976, pág.66, y Lacan J., Le Seminaire, Livre
XXIII, Le sinthome, Paris, Seuil, 2008, pág. 20 y 94.
16
Lacan J., Le Seminaire, Livre XXIII, Le sinthome, op. cit., pág. 151-152.
86
El imaginario no se sostiene, lo testimonia el episodio de la paliza. La obra de
Joyce, su escritura indescifrable en donde está cifrado, condensado su goce, le
sirve para reparar este defecto de anudamiento. Esta juntura es su síntoma
(sinthome), que Lacan nombra “Ego”. Del defecto original, del cual otra traza
es el enlazamiento de S e Y, dan testimonio también las epifanías en su obra.
Agregamos que Lacan se sirve del nudo bo, no desde el punto de vista
topológico, sino lógico, a partir de sus representaciones aplanadas; Como
esquema entonces para articular los goces (el sentido gozado, el goce fálico, el
goce a-sexuado, el mítico goce del Otro -goce interdicto a quien habla, al cual
se refieren goce sexual, goce femenino y goce psicótico).17
17
ibid, pág. 48, 55 y 72.
87
Y más allá, Lacan nos permite de reencontrar allí la articulación con los
conceptos freudianos, comenzando con la inhibición, el síntoma y la angustia,
y con la clínica correlativa a ellos.
88
La última enseñanza de Lacan, es una clínica diferencial que engloba y abre la
precedente al infinito de los inventos de los sujetos para hacer tener juntos, bien
o mal, RSI.
A continuación una estructuración sumaria, construida siguiendo las
indicaciones que nos ha dejado Lacan. Esta clínica procede del nudo borromeo
y del saber clínico del cual Lacan ha sabido ver que él era – por su estructura –
el portador y el transmisor.
89
La topología de Lacan, aquella del nudo bo, como también aquella de las
estructuras lógicas que han sido sus referencias anteriores, se apega a la clínica,
porque ella es la estructura misma de los casos. Todo eso procede de A. Todos
los hechos clínicos y todos los conceptos proceden de allá.
Esta topología es la estructura misma de la experiencia analítica y de la clínica.
Está al nosotros aprender a usarla. A los nudos, dice Lacan, ¡hay que romperse!
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Prácticas entre varios: antología de artículos Volumen 4.
Libro Digital
© Asociación Psicoanalítica de Orientación Lacaniana A.C. 2016
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