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Amor y sufrimiento en tiempos de esclavitud

La narradora recuerda su infancia y su amor por Aksel, un amigo de la niñez, mientras enfrentan la adversidad de ser separados por las decisiones de sus padres. Tras ser vendida como esclava, su vida se convierte en un infierno, pero encuentra un nuevo amo que le brinda educación y respeto, aunque el dolor de su pasado persiste. Años después, se reencuentra con Aksel, pero su felicidad se ve truncada por la tragedia y la lucha por la supervivencia en un mundo cruel.

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Amor y sufrimiento en tiempos de esclavitud

La narradora recuerda su infancia y su amor por Aksel, un amigo de la niñez, mientras enfrentan la adversidad de ser separados por las decisiones de sus padres. Tras ser vendida como esclava, su vida se convierte en un infierno, pero encuentra un nuevo amo que le brinda educación y respeto, aunque el dolor de su pasado persiste. Años después, se reencuentra con Aksel, pero su felicidad se ve truncada por la tragedia y la lucha por la supervivencia en un mundo cruel.

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Ya han pasado muchas lunas pero los recuerdo, a mí padre, a mi madre y mis hermanos yo era

la tercera de hijos vivos nacidos aunque supe que hubieron más q no tuvieron mí misma suerte
ya que eran débiles mujeres.
Las curtiembres y los animales era el oficio de mi padre y el hogar junto a la pequeña huerta los
de mi madre y yo como mís hermanos aprendí el trabajode ambos, lo mio realmente eran los
animales ya que siempre me parecieron hermosos y divertidos.
Y con quien adoraba pasar mi tiempo jugar y charlar era el tosco y gruñon pero dulce vecino, el
segundo hijo del leñador y la partera que trabajaba junto a mi padre, Aksel de cabellos
castaños, ojos ámbar y tés como todos bronceada por el sol, le recuerdo desde que tengo
memoria jugando juntos, brincando troncos y siendo siempre torpe, él siempre fue un niño
fuerte y tosco pero no existió nadie más tierno y amable que él.
Recuerdo que una vez me acompañó a darle de comer a los pequeños chivos, no estoy segura
pero creo q fui yo quien le rogó que me acompañará ya q él se quejaba que todos se alejaban
de el sin saber por qué, yo le demostraría que no era así ya que yo le quería y seguro todos
también solo que como era algo gruñón no se acercaban, que gracioso es recordar su cara al
ver como todos los animales escaparon solo al verle y como casi hago que el pobre cabrito se
ahogara de comida solo para fingir que no todos escapaban, no lo sé pero creo q coló aquel
engaño ya que me sonreía.
El amor por el floreció en mi corazón cuando me acompaño a pasear a las cabras al monte
cerca del río, normalmente iba sola pero por pedido de mi madre para que no me pase nada a
veces el me hacía compañía, esa tarde en concreto me enseñaba a treparme a una rama
cuando notamos por los chillidos a una de la crías había caído al río y era arrastrada, corrimos
ambos, Aksel más veloz que yo saltó primero al río y la agarró antes que se ahogara, yo
intentando ayudarle con la corriente también salte, el río nos llevó hasta el lago donde algo
golpeados por las rocas salimos triunfantes con la pequeña cría sana y salva pero el frío nos
envolvió y tuvimos q quitarnos las prendas con aquel pudor infantil dándonos ambos las
espaldas para mantener el calor mientras el escueto sol secaba nuestras prendas, ese día
encontramos el lugar más maravilloso una hermosa capilla derruida.
Ese momento supe que no solo le quería como mi buen amigo, le amaba y el calor de su
espalda era cálido, muy cálido. Gracias a eso enferme con fiebres, con delirios donde veía el
hermoso rostro de Aksel cuidándome y pidiendo q fuera fuerte.
Los años pasaron y en medio del bosque después de una jornada de trabajo y un cabreo de
Aksel prometió casarse conmigo siendo felices, el trabajando de los oficios aprendidos y yo
cuidando de los animales y llenarnos de hermosos niños tan fuertes como el, era la chica más
feliz que podían ver esos bosque cuando escuche eso, y su mirada lo era todo para mí. Pero el
miedo nos surgió cuando después de un hermoso viaje a la ciudad Aksel se enteró que mi
padre me casaría con un hombre que habíamos visitado, llore en su regazo y le pedí que no lo
permitiera, aquella tarde el borro mis miedos eligiendo el día de nuestro casamiento para
consumar nuestro amor y nadie se atreva a separarnos jamás.
Y así, una noche de luna llena en la capilla abandonada y derruida alado del lago buscamos la
bendición de Dios para que no nos separaran, nos juramos nuestros en votos románticos
versos junto a la hermosa sorpresa de que el había tallado para nosotros unos hermosos
anillos de madera de color caoba con bellas predrecillas que me quedaba algo grande y una
vez terminada la ceremonia bajo aquella iluminada y hermosa luna consumamos nuestra unión,
conociendo así la verdadera entrega de cuerpo y alma ante los besos, las caricias siendo el
contacto más cálido y tierno que solo Aksel podría brindarme. Todo parecía maravilloso y en
silencio continuamos en nuestras labores diarias viéndonos furtivamente para amarnos y
esperando que llegará la fecha de que nuestros padres marcharán con nuestros hermanos
mayores a la ciudad para vender las mercancías y así escaparnos juntos para iniciar nuestra
nueva vida de esposos. Pero el miserable de Víktor (mi hermano menor) descubrió nuestros
planes y para congraciar a padre le contó lo que deseábamos hacer y aunque gritara muy
fuerte el nombre de Aksel luchando por escapar de mis hermanos me subieron al carromato y
me llevaron a la ciudad, tanto mi padre como el padre de Aksel hablaban de nuestra estupidez,
"una paliza es lo que merece ese muchacho" es lo que decían de mi amado y eso me
asustaba, pero más aterrorizada quede cuando mi padre me entrego a aquel hombre que
relamiéndose los labios pagaba a mí padre mi "Dote", me miró fríamente y con un torpe beso
en la mejilla me dejó allí aunque yo le suplicase mi perdón.
De este hombre no recuerdo su nombre pero ese asqueroso rostro jamás lo olvidaría, me
arranco las ropas me reviso todo el cuerpo y aunque muy avergonzada intentaba pararle con
un par de golpes me dejó a su merced y al ver que ya no era virgen me golpeó hasta el
cansancio diciendo q ahora valdría mucho menos "¿no se iba usted a casar conmigo?" apenas
chille mientras él se reía " ¡yo compro a campesinas con promesas de matrimonio para q
imbéciles como tu padre caigan y las compro en un pecio miserable como lo que son ustedes,
basura!" y mientras escupía esas palabras de los cabellos me arrastro a una fría habitación de
piedra encadenándome. Pasaron horas interminables mientras lloraba deseando solo una
cosa, volver a casa, volver con Aksel pero eso ya no podría ser nunca más ya q poniéndome
unos harapos me arrastraron a una caravanas de esclavos metiéndome en una jaula alado de
otras mujeres y niños pequeños todos con miradas de desolación.
Muy pocos sobrevivimos al viaje en barco ya que muchos morían a causa del hambre y la
enfermedad. Viajamos mucho tiempo hasta llegar a tierras lejanas donde incluso el idioma y las
costumbres eran extrañas
Allí en el mercado de esclavos me compro un hombre regordete con sus ropajes de telas
hermosas, un Señor conde, Ladislao de Rivero y monte se llamaba, se me quedó mirando
revolviéndole el pelo mirándome el cuerpo y abriendo mi boca observando mis dientes para así
pagando por mí.
Mi vida en la casona de este conde sería el menor de los infiernos, debía aguantar los
caprichos de su bellísima hija, que hacía berrinches si las cosas no eran a su manera,
rapidamente aprendí el idioma para complacerla, el mayordomo principal de la casa era cruel,
complaciéndose a si mismo golpeándome y enseñándome que como buena mujer debía
reconocer mi lugar sin hablar y comportándome con educación, aprendí a cocinar, a saber
atender a los señores y sobre todo a mantener la boca cerrada a las malas, mirando cada luna
llena soñando con el rostro de mi amado pensando q sería de él y rezándole a Dios que lo
cuidara de todo mal.
Pero un día paso algo que se rumoreaba ... Los enemigos extranjeros tomaron el lugar, vi cómo
le cortaron el cuello al conde mientras escapaba y como la hermosa doncella era presa de
varios hombres desquiciados, la muerte bailaba feliz en medio de los pasillos y no quería ser su
próxima víctima, así que busque maneras de salir pero no tuve éxito ya que me pillaron y me
arrastraron entre tres hombres hasta la despensa donde me ultrajaron y golpearon, solo me
aferre a apretar muy fuertes las manos y no dejar caer mi hermoso anillo hasta que
nuevamente me arrastraron a una caravana y allí me quedé quieta llorando deseando solo
morir, si había creído que mi vida había sido injusta es porque no había pasado aún por este
viaje donde los mercaderes con suerte nos daban algo de agua y al azar elegían entre nosotras
para satisfacer sus necesidades carnales.
Hasta q al fin llegamos a la ciudad, una ciudad gigante y hermosa donde a pleno sol con unos
pequeños grilletes nos dejaron allí para el mejor postor.
Alucinaba que de entre la multitud apareciera Aksel y me llevara con él a vivir la vida que
habíamos deseado para después llorar sabiendo que jamás sucedería
Creo q habían pasado unos días como si fuesen siglos cuando un horrible encapuchado de voz
ronca empezó a hablarme, yo me hice a un lado para me dejara en paz orando para que no
viniera para pagar unas monedas a los mercaderes solo para violarme como lo hacían con
otras chicas en la oscuridad de la noche, pero tomo mi atención cuando entre sus asquerosas
manos tenía mi rústico anillo de bodas, suplicándole que me la devolviera me la entrego
amablemente y de una manera curiosa el horrible Petrescu me mostró toda su belleza al
hablar de cosas varias haciéndome sonreír, algo que por años desde que mi padre me
vendiera no había hecho y le besé sus manos en agradecimiento a su desinteresada buena
acción
Así fue que a la noche siguiente le conocí a Adib-Antara quien sin mirar a ningún lado más se
acercó a mí, su olor era delicioso y su ropa tersa, con elegancia me quitó los sucios cabellos
del rostro y me sonrió, gritando a mis vendedores cuanto costaba, pasaron mucho rato
haciendo gestos con las manos y negociando para después abrazarse cuando llegaron a un
acuerdo llevándome con él.
El excéntrico y amable amo era lo más maravilloso que había pasado en años y con el amor de
una madre y la paciencia de un sabio me educó a mí y a mis dos nuevos hermanos siendo la
primera vez que me tratarían como una igual aunque fuese una mujer
Y así los tres aprendimos a leer, a escribir y entrenar nuestros cuerpos siendo al inicio la peor
de todos ellos, complacidos vivimos bajo la estricta espada de nuestro amado Amo. Nos
enseño sobre el justo Haquim y sus palabras, del amor amor a los necesitados y luchar contra
los indignos kafires que solo hacen el mal en el mundo y si eras elegido ante su gracia te daba
la inmortalidad.
Creo q habían pasado dos años desde que el amo me salvo, una tarde salí a pasear por la
ciudad a modo de tomar aire fresco, escuche mucho ruido en una calle cercana, al acercarme
vi un grupo de gente alentando lo que parecía ser una pelea callejera, y ya que aprendía a
defenderme físicamente con el amo me metí en medio de la personas a mirar el combate para
quedar completamente sorprendida al punto de las lágrimas, dándole un último golpe en el
estómago a aquel hombre y dejándolo fuera de combate y en medio de los vitoreó anunciando
su victoria yo me acerque lentamente a él con solo una palabra en la boca “Aksel”.
Mis lágrimas solo pararon cuando me beso y me apretó con fuerza a él, en ese instante note
que mucho tiempo había pasado ya que no era aquel muchachito del pasado ahora era un
hombre alto, grande y fuerte, pero que podía esperar si yo también había cambiado al punto
que ya podía llevar mi anillo de matrimonio en el dedo anular
Alegremente ya abrazados fuimos a comer juntos hablamos creo que casi no compartimos
palabras por que no creíamos que fuera verdad esta coincidencia para después encontrar un
lugar cómodo y tranquilo para amarnos.
Entre hermosos paseos en la ciudad y viendo su rostro sorprendido por los hermosos baños,
en la belleza y calidez de estos y sus besos supe que su padre había muerto en ese viaje de
vuelta a casa y que el mío junto a mis hermanos habían llegado bastante heridos, mi padre se
disculpó con aksel con la excusa de que seria lo mejor para mí, pobre de mi padre tan
incrédulo, esperando que aun sea el feliz con madre, aunque mi corazón se rompió al oír
decirle “el mero recuerdo de no estarás ahí, me dolía demasiado”, le prometí que eso no
pasaría de nuevo disfrutando así de nosotros cada día, aunque creo que contarle lo que me
había pasado a mí no fue buena idea ya que la sombra de culpa parecía a momentos
gobernarle dejándolo en largos momentos de auto inspección que con besos invadía, le conté
sobre mi amo y a mi amo sobre él, al principio el amo me miro con ojos mortíferos pero
entendió que yo le amaba y no solo era mi amante, era mi marido, mi amo pareció interesado
en mi historia y se rio bastante al saber cómo había sido nuestra ceremonia “pues que venga a
pedirte aquí y a lo mejor lo deje llevarte” y eso fue lo que le pedí a aksel pero él se negaba ya
que temía que él se interpusiera así que me persuadió que nos fuéramos juntos al final si el
amo era bueno no se interpondría, y ese último día en los baños termino de dejar más
hermosos aun nuestros anillos y me regalo una bella pulsera hecha con sus cabellos.
Nos veríamos al amanecer en el oasis más cercano.
Toda emocionada sintiendo el refrescante aire le espere, pero las horas pasaron y pasaron y el
no venía, el ansia me empezó a carcomerme y me quede esperándole hasta que la noche llego
pero aksel no, devastada solo sentí la fría mano de mi amo acariciar mi rostro y sentándose a
mi lado solo dijo “esperemos un poco más, si no viene ya que algo le retraso aparecerá en mi
puerta y no tendré mas que mi bendición para ambos”, y no quedamos un poco más sin que
aksel pareciera volviendo a casa con el amo. “entre nosotros no hay mentira” termino su frase
mientras abrazada le seguía.
Y los días y las noches pasaron perdiendo la fe aksel y entendiendo que jamás volvería, el me
había mentido y abandonado “¿porque crees que me ha abandonado?” le pregunte a mi amo
sin darme una respuesta solo continuando con mi entrenamiento, pero muy pronto parecí
enfermar “estas en cinta” grito sorprendido mi amo con solo mirarme cuando me queje de los
malestares, el miedo me invadió pero a diferencia de otros mi amado amo lo celebro en vez de
botarme a la calle y me cuido como si el niño fuese de él buscándole nombres y hablando de
los grandes logros tendría, pero esa felicidad se acabó el día del parto porque algo salió mal,
sé que solo gracias a las fuerzas que mi amo me había otorgado yo había sobrevivido pero
estas no fueron suficientes para mi hermoso hijo quien murió en mi regazo a los pocos minutos.
Despechada y desolada intente deshacerme de aquel anillo y esa tonta pulsera pero no pude
porque aún le amaba, pero nunca más esperaría verle de nuevo esperando que el tiempo me
ayudara a olvidarle.
Y mi vida dio un giro cuatro años después, el amo nos habló de una última prueba en el
desierto, más dura que cualquier entrenamiento anterior, él nos cazaría uno a uno y el ultimo
en quedar en pie recibiría la bendición de Haquim, que sus amados y fieles seguidores
recibirían el don de la inmortalidad, que de entre muchos él nos había elegido a los tres pero
para su pesar solo uno recibiría el don, y ante nuestros sorprendidos ojos nos dio una muestra
que él era ya un bendecido.
Y con la prueba de su inmortalidad dio inicio a su cacería, logre escabullirme en el desierto
recordando sus lecciones moviéndome solo algunas veces, saliendo triunfante. Mi abrazo fue
una noche cálida bajo la hermosa luna con ese brillo esperanzador, dejando así mi vida mortal
y con ella toda mi vida pasada.
Actualmente estoy en Alamut la hermosa fortaleza de nuestro Dios, ya han pasado siete años
de la noche de mi bendición a la inmortalidad y la añoranza que siento esta noche es porque
dejare atrás el camino que me trajo hasta aquí para solo cumplir las voluntad de Haqim, es
bueno recordar que fuimos mortales y por eso no me desharé de los regalos de la única
persona que ame cuando mi corazón aun latía, pero ya tampoco soy una Fada’i así que mi
nuevo deber como Rafiq me llamara pronto.
Adib-Antara, mí querido sire hace años también se deshizo de mi nombre mortal Aalis, y me
bautizo como Badra, porque siempre he amado ver la luna llena ya que bajo su luz he vivido
mis más grandes alegrías y penurias.

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