HERMENÉUTICA
HERMENÉUTICA
La hermenéutica puede definirse como “la ciencia y arte de interpretación bíblica”; ciencia porque tiene
normas que posibilitan un sistema ordenado, y “arte porque la comunicación es flexible, y por lo tanto, una
aplicación mecánica y rígida de las reglas a veces distorsionará el verdadero sentido de una comunicación”.
En pocas palabras, hermenéutica es la “disciplina que trata con los principios de interpretación.
La hermenéutica es esencial para una interpretación válida de la Biblia. Al hacer uso adecuado de ella,
podemos tener una mayor seguridad de estar oyendo la voz de Dios, y no la voz de la cultura, o nuestra propia
voz.
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CAPÍTULO 1
¿QUÉ ES LA HERMENÉUTICA BÍBLICA?
La hermenéutica bíblica es el estudio de los principios y métodos de la interpretación del texto de la Biblia. El
propósito de la hermenéutica bíblica es ayudarnos a saber cómo interpretar, entender y aplicar correctamente
la Biblia. 2 Timoteo 2:15 ordena a los creyentes a usar bien la palabra de verdad: "Procura con diligencia
presentarte a Dios aprobado, como obrero que…usa bien la palabra de verdad". Y esto en cierto sentido es
hermenéutica.
Leyes de la hermenéutica.
1. La primera ley es que la Biblia debe interpretarse literalmente. Hemos de entender la Biblia en su sentido
normal o claro, a menos que el pasaje obviamente esté destinado a ser simbólico o si se usan figuras literarias.
La Biblia dice lo que significa y significa lo que dice. Por ejemplo, cuando Jesús habla de haber dado de comer
a "los cinco mil" en Marcos 8:19, la ley de la hermenéutica dice que deberíamos entender de manera literal el
número cinco mil. Había una multitud de personas hambrientas que sumaban cinco mil y un salvador
milagroso los alimentó con pan y pescado verdadero. Cualquier intento de "espiritualizar" el número de
personas, o negar un milagro literal, es hacer una injusticia con el texto e ignorar el propósito del lenguaje, el
cual es comunicar.
Algunos intérpretes cometen el error de intentar leer entre las líneas de la Escritura, para inventarse
significados o interpretaciones que realmente no están en el texto. La hermenéutica bíblica nos mantiene fieles
al significado que pretendía darse de las Escrituras y nos aleja de simbolizar versículos bíblicos que debemos
entender literalmente.
2. Una segunda ley fundamental de la hermenéutica bíblica, es que debe haber una interpretación histórica,
gramatical y contextual de los pasajes.
Interpretar un pasaje históricamente, significa que debemos tratar de entender la cultura, los antecedentes y la
situación que originó el texto. Por ejemplo, para entender plenamente el viaje de Jonás en Jonás 1:1-3,
debemos investigar la historia de los asirios en relación con Israel.
Para interpretar un pasaje gramaticalmente, se necesita seguir las reglas de la gramática y reconocer las
diferencias del hebreo y del griego. Por ejemplo, cuando Pablo escribe en Tito 2:13 "nuestro gran Dios y
salvador Jesucristo", las reglas de la gramática dicen que las palabras Dios y salvador son términos paralelos
y ambos están en unión a Jesucristo; en otras palabras, Pablo claramente llama a Jesús "nuestro gran Dios".
Interpretar un pasaje contextualmente, implica considerar el contexto de un versículo o de un pasaje cuando
se intenta determinar el significado. El contexto incluye los versos que están antes y después del texto, el
capítulo, el libro y, en un sentido más amplio, toda la Biblia.
Por ejemplo, muchas declaraciones confusas en el libro de Eclesiastés tienen un sentido más claro cuando se
mantienen en el contexto. El libro del Eclesiastés está escrito desde la perspectiva terrenal, mencionada como
"debajo del sol" (Eclesiastés 1:3). De hecho, la frase debajo del sol, se repite alrededor de 30 veces en el libro,
estableciendo el contexto para todo lo que es "vanidad" en este mundo.
3. Una tercera ley de la hermenéutica bíblica, es que la Escritura siempre es la mejor intérprete de la Escritura.
Por esta razón, siempre comparamos la Escritura con Escritura, cuando se intenta determinar el significado de
un pasaje. Por ejemplo, la condenación de Isaías respecto al deseo de Judá de buscar la ayuda de Egipto y de
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poner su confianza en una fuerte caballería (Isaías 31:1), estuvo motivada, en parte, por orden expresa de Dios
de que Su pueblo no fuera a Egipto a buscar caballos (Deuteronomio 17:16).
Algunas personas evitan el estudio de la hermenéutica bíblica, porque equivocadamente creen que limitará su
capacidad de aprender nuevas verdades de la Palabra de Dios o que apagarán la iluminación del Espíritu Santo
respecto a las Escrituras. Pero sus temores no tienen fundamento.
La hermenéutica bíblica es acerca de cómo encontrar la correcta interpretación del texto inspirado. El
propósito de la hermenéutica bíblica es que nos protege de hacer una mala aplicación de las Escrituras o de
tener una inclinación a cambiar nuestra comprensión de la verdad. La Palabra de Dios es verdad (Juan 17:17).
Queremos ver la verdad, conocer la verdad y vivir la verdad lo mejor que podamos, y es por eso que la
hermenéutica bíblica es vital.
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CAPÍTULO 2
LA HERMENÉUTICA Y LA EXÉGESIS BÍBLICA
1. INTRODUCCIÓN
La hermenéutica: Es la ciencia de interpretar correctamente la Biblia usando el método histórico-gramático,
tomando en cuenta el impacto directo del contexto en el cual se dio la Palabra de Dios. Del verbo Gr.
Hermeneúo = interpretar. (Hermes, mitología griega) Cf., Hch. 14:11-15
EXÉGESIS: Se encarga de estudiar y de buscar ¿Cuál es el significado original del Texto bíblico?
HERMENÉUTICA: Estudia y busca que se entienda ¿Cuál es el significado del Texto hoy?
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Preparar el corazón.
Investigar en la Palabra de Dios.
Cumplir o aplicar la Palabra del Señor en su propia vida, y
Enseñar en el pueblo de Dios, los estatutos y decretos del Señor.
2 Timoteo 3:16-17. Pablo, el gran hermeneuta del NT. Estableció los propósitos de la Escritura inspirada, para
dar como resultado un creyente maduro “enteramente preparado para toda buena obra”: Enseñar, reargüir,
corregir e instruir en Justicia
Teología : Es la ciencia de Dios. Del Gr. Teos = Dios, y Lógos = Palabra, estudio, tratado. Es el estudio de la
doctrina de Dios: Persona, Obra y Palabra. Es la madre de las ciencias (edad Media) Es la reflexión sobre la
fe.
Biblia: Del Gr.(Griego) Biblión que significa libro. “Es la Palabra de Dios dada en el lenguaje de los hombres
y dentro de la historia” (George Eldon Ladd) No es una enciclopedia ambulante, ni un libro mágico. Tiene su
propio tema: La historia de la redención del hombre.
Revelación:
Del Gr. Apokaluptein. Significa descorrer el velo para mostrar algo nuevo, que hasta allí, había estado oculto
en el pasado. Implica que Dios existe, que puede ser conocido y que se comunica. General (creación) y
Especial (Sagradas Escrituras, Autorrevelación).
Iluminación: Teológicamente se refiere al ministerio del Espíritu Santo, que capacita a los creyentes para
entender y aceptar la Escritura como la verdad de Dios (Jn. 14:26; 16:13; 1 Co. 2:12-14; 2 Pd. 1:19-21). El
Espíritu Santo es el agente en la reflexión teológica. Él inspiró el Texto y nos ilumina para entenderlo. “El
Espíritu Santo no es un sustituto del estudio bíblico, el Espíritu Santo hace que nuestro estudio bíblico sea
efectivo” (nuestro maestro y guía).
Cosmovisión: Es la forma en que vemos a Dios, su palabra, el mundo y a nosotros mismos. Es la perspectiva
histórica propia desde la cual leemos la realidad que nos circunda. Está condicionada por factores internos y
externos (cultura, personalidad etc.).
Contextualización: Es el proceso de transportar el mensaje de la Escritura hasta nuestros días, sin violentar
su sentido original, pero propiciando ahora el mismo impacto que tuvo en los oyentes primarios. Nuestro
contexto histórico es totalmente distinto al contexto histórico de la Escritura. No se trata de imponerle
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significado a la Escritura (Eiségesis). Diálogo entre las fronteras histórico – contextuales. Es el intento de
devolverle la frescura a la Biblia aquí y ahora.
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CAPÍTULO 3
LA EXÉGESIS EN CUATRO PASOS
¿Qué es exégesis?
Exégesis viene de la palabra griega exago que significa extraer, sacar, llevar o conducir fuera. Hacer una
exégesis es hacer un análisis bíblico para sacar a la luz o extraer el verdadero significado de un texto o pasaje
de las escrituras.
4 Pasos de la exégesis:
Analizar el contexto original en el que fue escrito el texto
Analizar el significado lingüístico del texto
Interpretar el texto bíblicamente y teológicamente
Aplicar el mensaje en el contexto en que vivimos
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2.- ESTUDIO DE LA SEGUNDA REGLA DE UNA EXEGESIS:
Análisis lingüístico del texto
– a. Estudio del aparato textual (variante en los manuscritos).
Son las notas al pie de la página que se encuentran en los manuscritos antiguos. La mayoría de los nuevos
testamentos en griego tienen estas notas.
– b. Estudio de la semántica (significado de las palabras).
Analice el contexto inmediato donde se encuentra la palabra.
Analice el léxico (uso del diccionario).
Uso de concordancias para revisar los versículos donde aparece la palabra
Programa de computadoras que tienen estudios completo de palabras
– c. Estudio de la morfología (formas de las palabras). Tiene que ver con el tiempo, modo, casos de los
sustantivos y adjetivos, y cualquier otra forma de análisis morfológico que afecte la comprensión del pasaje.
– d. Estudio de la sintaxis (estructura de la oración). Se analiza las cláusulas y frases, y la relación que
existe entre ellas.
Nota: El segundo paso concluye con la realización de una propuesta personal de traducción del texto en
estudio, con una explicación de por qué se tradujo así.
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4.- APLICAR EL MENSAJE EN EL CONTEXTO EN QUE VIVIMOS:
1. Reflexionar respecto de nuestro ambiente social. Pregúntese:
– ¿Qué está pasando en la sociedad en general?
– ¿Cuáles son las corrientes de pensamiento en el mundo y en su país?
– ¿Qué está sucediendo en su comunidad?
– ¿Qué está sucediendo en la iglesia?
– ¿Qué está sucediendo en la familia?
– ¿Qué está sucediendo en nuestras propias vidas?
– ¿Qué es lo importante que la gente debe de escuchar del versículo o pasaje que se analiza?
– ¿Cómo la gente lo interpreta o debe de interpretarlo?
2. Buscar aplicaciones prácticas para el vivir diario. El análisis del texto o pasaje debe producir cambios en
la vida. Pregúntese:
– ¿Qué debo hacer para responder a las verdades de este pasaje?
– ¿Qué dice el texto o pasaje sobre las responsabilidades como cristiano?
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CAPÍTULO 4
MÉTODOS DE ESTUDIO DE LA BIBLIA
Muchas veces nos preguntamos después de un buen sermón cómo fue posible para el predicador encontrar
tanta riqueza en el texto bíblico. Nos hace sentir “culpables” por no estudiar la Biblia de la misma manera y
de no tener las mismas habilidades para descubrir por uno mismo las mismas enseñanzas. Por otro lado,
también nos frustramos cuando algún predicador muestra falta de sentido y profundidad en su exposición, y
experimentamos una “santa indignación” cuando alguno se atreve a predicar sin la debida preparación.
Considerando que la mayoría de los cristianos quieren estudiar la Biblia y exponerla de una manera adecuada,
pero sin saber cómo, y que otros no lo hacen porque no se sienten motivados, se PRESENTAN algunos
métodos sencillos para el estudio de las Sagradas Escrituras e incentivarnos a rescatar de ella el máximo de
tesoros, y estar preparados para exponerla adecuadamente en un sermón o en una clase bíblica. “El buen
predicador no sólo debe saber estudiar él mismo la Biblia sino hacer que otros la estudien”.[1]
Métodos de estudio de la Biblia: “Fueron halladas tus palabras y yo las comí –dijo el profeta-; y tu palabra
me fue por gozo y por alegría de mi corazón” (Jeremías 15: 16). “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!”
–exclamó el poeta- (Salmos 119: 103). Según Howard Hendricks, destacado educador y conferencista, entre
las actitudes hacia el estudio bíblico se encuentra la etapa “fresas con crema”, es decir, se estudian y transmiten
las verdades de la Biblia con gozo.[2] Ahora bien, para que el estudio de las Sagradas Escrituras sea realmente
un deleite es necesario ser metódicos, tener un continuo espíritu de oración y de investigación y considerar
que toda verdad bíblica gira en torno a la persona y la obra de Jesús y la perspectiva del gran conflicto.[3] De
igual manera se debe reconocer que la Biblia es su propio intérprete. “Escudriñad las Escrituras –exhortó el
Salvador-, ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5: 39; cf. Lucas 24: 27). Esta metodología se conoce
en general como método histórico-gramatical o método histórico-bíblico.[4]
Los principales métodos de estudio de la Biblia que nos pueden conducir a obtener material espiritual de alta
pureza para sermones o clases bíblicas contundentes se pueden resumir como sigue:
Método devocional
“Bienaventurados los que leen” (Apocalipsis 1: 3). Jamás deberían estudiarse las Sagradas Escrituras sin
oración. El estudio de la Biblia y la oración son prácticas inseparables. Todo estudioso de las Escrituras debería
iniciar su actividad con una plegaria solicitando la guía y la iluminación del Espíritu de Dios, pues sólo quienes
siguen la luz ya recibida pueden esperar recibir la iluminación adicional del Espíritu Santo (Juan 16: 13, 14;
1 Corintios 2: 10-14).[5]
En este método se selecciona una breve porción de la Biblia y con oración se medita en ella hasta que el
Espíritu manifieste cómo pueda aplicarse la verdad descubierta en la propia vida. La oración será vital en éste
y en todos los métodos mencionados más adelante. A fin de no ser subjetivos en nuestra aplicación recordemos
que la correcta aplicación de las Escrituras en la vida personal depende de la interpretación adecuada del texto
bíblico. Mucha subjetividad puede resultar peligrosa. “Aquel a quien fuese mi palabra, cuente mi palabra
verdadera” (Jeremías 23: 28; cf. 2 Pedro 1: 20, 21). “Sin la dirección del Espíritu Santo, estaremos
continuamente expuestos a torcer las Sagradas Escrituras o a interpretarlas mal… Cuando el Libro de Dios se
abre sin oración y reverencia… el enemigo se posesiona de los pensamientos y sugiere interpretaciones
incorrectas”.[6]
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Se debe memorizar un versículo clave del estudio. “Aunque la memorización de la Escritura parece haber
pasado de moda, en muchos círculos permanece como parte importante del estudio bíblico”[7]. “Cada día,
varias veces, se deberían consagrar unos momentos dorados y preciosos a la oración y al estudio de las
Escrituras, aunque sólo fuese para memorizar un texto, para que en el alma haya vida espiritual”[8].
Finalmente se debe expresar por escrito una aplicación personal. La meta final de todo estudio bíblico es
su aplicación. El estudio personal de la Palabra de Dios no es de valor hasta que aplicamos las verdades
descubiertas en nuestras propias vidas y circunstancias. Mediante la aplicación los rayos de luz de la Palabra
de Dios son proyectados sobre el creyente a fin de que responda favorablemente al mensaje, fortaleciendo la
salud espiritual y favoreciendo el crecimiento y madurez cristiana. Debería emplearse el tiempo suficiente
para saturarse del significado del texto y responder personalmente a la Palabra de Dios. Una aplicación
apropiada muestra la relevancia de las enseñanzas espirituales de las Escrituras en la vida diaria de las personas
y de la iglesia. De igual forma, la lectura devocional diaria y personal proporcionará al predicador temas para
sus sermones y clases bíblicas y le hará descubrir fuentes de riqueza espiritual en lugares insospechados.[9]
Las Escrituras tienen su cabeza en el cielo y sus pies sobre la tierra. Es tarea del estudiante, del predicador o
del instructor bíblico unir ambos mundos a través de un estudio minucioso. “Debemos tomar un versículo y
concentrar el intelecto en la tarea de discernir el pensamiento que Dios puso en ese versículo para
nosotros”.[10]Además “debemos procurar mirar con los ojos de quienes vivieron hace siglos y oír con sus
oídos cuando se les dirigía el mensaje bíblico”.[11]
Método histórico-biográfico
La Biblia es un libro histórico. Narra la vida y la historia de diversos personajes relacionados con eventos y
circunstancias de importancia. “Las vidas relatadas en la Biblia son biografías auténticas de personas que
vivieron en realidad. Desde Adán hasta el tiempo de los apóstoles, a través de sucesivas generaciones, se nos
presenta un relato claro y escueto de lo que sucedió en realidad y de lo que experimentaron personajes
reales”.[13] Si se quiere entender la Biblia se deben entender las historias que enseña desde el punto de vista
del contexto histórico y cultural en que se desarrollaron. Este método nos permitirá descubrir qué fue lo que
hizo que un individuo tuviera éxito o fracaso en la vida y cómo las acciones desarrolladas en torno a él o ella
influenciaron en sus decisiones y desenlaces.
Se investigan todos los versículos que se relacionen con un personaje de interés en las Escrituras, considerando
aspectos físicos y psicológicos de su vida, obra, familia, carácter, actitudes, fortalezas, debilidades, etc. Se
puede estudiar su relación con otros personajes bíblicos y cómo es mencionado a los largo de las Escrituras,
de igual manera que el contexto histórico y socio-cultural. Memorizar un texto clave. Expresar por escrito una
aplicación personal ayudará a desear imitar sus virtudes y evitar sus defectos y resultará en madurez espiritual
al conocer la actitud de Dios hacia el personaje en estudio.
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Método temático: “En su vasta esfera de estilo y temas, la Biblia tiene algo para interesar a cada mente y
atraer cada corazón… En las verdades más sencillamente enunciadas se encierran principios tan altos como
el cielo y que abarcan la eternidad”.[14] Se elige un tema o tópico bíblico o algún sub-tema de interés presente
en las Escrituras (Por ejemplo: Tema o tópico: La oración; Sub-tema: La oración de Jesús, La oración
intercesora). El tema se puede obtener de un libro, del Antiguo o del Nuevo Testamento o de toda la Biblia.
Pensar en algunas preguntas (de tres a cinco está bien) respecto al tema elegido de las que se quisiera tener
respuestas. Se estudian en forma sistemática, minuciosa y precisa todas las referencias al tema que puedan
encontrarse en las Escrituras. Una Biblia de estudio con referencias o índice temático y una buena
concordancia serían muy útiles. Se pueden usar palabras sinónimas del tema elegido.
Este método es útil para estudiar alguna doctrina, enseñanza o profecía de la Biblia y es uno de los más fáciles
de convertir en un sermón o clase bíblica. Este tipo de sermón se conoce como sermón temático, evangelizador
o doctrinal. Esta ventaja ayuda al estudiante o maestro bíblico y al predicador a entender que la base y la
autoridad de sus ideas y de su sermón o clase bíblica son las verdades de la Escritura. A fin de cuentas, el
estudioso de la Biblia debe ser “retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda
exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen” (Tito 1: 9).
Primero se estudian los textos por separado y luego como conjunto. Se reúnen y comparan todos los versículos
relacionados con el tópico seleccionado y se escogen aquellos que respondan las preguntas elaboradas. Se
organizan las conclusiones en un bosquejo ordenado lógicamente que permita compartir el estudio con otras
personas en un sermón o una clase bíblica. Se memoriza un versículo clave y se expresa por escrito una
aplicación personal.
Método de estudio y análisis de un libro: Aunque el conocimiento del libro completo debe preceder al
trabajo en cualquiera de sus partes, hay porciones de la Biblia que no pueden ser entendidas de una manera
apropiada sin hacer referencia a su marco histórico y cultural y al explicar las Escrituras, sección tras sección,
la congregación recibe la capacidad de comprender el significado y propósito que el texto quiere comunicar.
Considerando el propósito mencionado en el método anterior, se selecciona un libro bíblico de interés y se lee
varias veces, de preferencia en versiones distintas, hasta tener un panorama general y más amplio del mismo,
descubriendo y dominando su contenido y su tema o mensaje principal. Se investiga por quién y en qué época
fue escrito; se estudia lo relacionado con la historia, la geografía, la cultura, el arte, el ambiente político, etc.,
del período en que ese libro fue escrito. La arqueología, la antropología y la historia pueden contribuir a
comprender el significado de un texto. Se pueden utilizar diccionarios, comentarios y/o concordancias para
aumentar la comprensión sobre el libro elegido.
Se puede tomar notas del contenido narrativo, doctrinal y/o teológico del libro y escribir un resumen de los
contenidos y temas expuestos. Realizar un bosquejo del libro –introducción, tema, subtemas, conclusiones-
puede ser de utilidad. Este método resulta mejor después de haber estudiado y analizado cada capítulo. Para
finalizar, memorizar un texto clave y expresar por escrito una aplicación personal.
Conclusión: “El estudio de las Sagradas Escrituras es el medio divinamente instituido para poner a los
hombres en comunión más estrecha con su Creador y para darles a conocer más claramente su voluntad”[21].
En estos últimos días de la historia de este mundo Dios tendrá un pueblo que sostendrá sólo la Biblia como
fundamento de todas sus doctrinas y reformas. Por tanto, concluimos junto con Pablo: “Procura con diligencia
presentarte ante Dios aprobado, como obrero (estudiante, maestro o predicador) que no tiene de qué
avergonzarse, que usa (estudia, expone y predica) bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2: 15; énfasis
añadido).
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