Atraer Inversión Extranjera Directa
Atraer Inversión Extranjera Directa
Directa?*
Junio 2001
• Trabajo preparado como parte del Proyecto Andino de la Universidad de Harvard y la Corporación Andina
de Fomento (CAF). Se agradecen los comentarios de Joaquín Vial, la asistencia de investigación de Francisco
Arias, Alejandra Huerta, Patricia Medrano y Pablo Mendieta, y el apoyo financiero de la CAF.
*
E l Colegio de México.
**
Pontificia Universidad Católica de Chile y Harvard University.
1. Introducción
E ste trabajo busca identificar los instrumentos que tiene un país para atraer
inversión extranjera directa (IE D). E n parte, se intentará dilucidar si la inversión
extranjera directa depende exclusivamente de las características intrínsecas de cada país
(ventajas comparativas naturales) o si existe la posibilidad de alterar los niveles de
inversión aplicando determinadas políticas de atracción. Asimismo, se buscará
identificar cuales son las herramientas más eficientes que podrían utilizarse para atraer
IE D.
Por otro lado, entre los países de ingresos medios o bajos, los principales destinos
de la IE D son, en orden decreciente, América Latina y el Caribe (69 mil mdd), el
Sudeste Asiático y los países de la zona del Pacífico (64 mil mdd) y E uropa del E ste y
Asia Central. (24 mil mdd). LA IE D hacia otras regiones de ingresos medios ha crecido
recientemente, pero sus niveles siguen siendo relativamente menores.
La primera medida, IE D como porcentaje del PIB, nos diría cuál es la importancia
de la inversión externa con respecto al flujo de producción anual de una economía.
Dado que el PIB es una variable que usualmente tiende a crecer, la participación de la
IE D en el PIB tenderá a crecer únicamente cuando la IE D crezca a tasas más rápidas
que la producción. La segunda medida, IE D como porcentaje de la Inversión Interna
Bruta, nos proporciona información sobre la relevancia de los flujos financieros
internacionales en el financiamiento de la adquisición de capital nuevo en una economía.
E stas dos medidas se muestran en los cuadros 2 y 3, respectivamente, para varios grupos
de países en dos años seleccionados: 1980 y 1998. E sto nos permitirá tener una idea
precisa sobre la tendencia de largo plazo en ambos indicadores.
Cuadro 2. INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
(% del PIB)
Por otra parte, los cuadros 2 y 3 ilustran el enorme aumento que se ha presentado
en la importancia de la IE D en los países de E uropa del E ste y de Asia Central. E ste
resultado sugiere que la reciente entrada de estos países a la economía de mercado puede
ser interpretado como una mayor competencia por los recursos financieros
internacionales para los países de América Latina y de otras regiones.
1 Sobre las bajas tasas de ahorro en América Latina, véase E dwards (1996).
Medio Oriente y de los países de ingresos altos que no pertenecen a la OE CD).
5 5
4
4
4
3
3
3
2
2
2
1
1
1
0 0
0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Africa Sub-Sahariana
Asia del Sur Medio Oriente y Africa del Norte
6 1.4 3.0
5 1.2 2.5
4 1.0 2.0
0.8 1.5
3
0.6 1.0
2
0.4 0.5
1
0.2 0.0
0 0.0 -0.5
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
3.0 6
2.5 4
2.0 2
1.5 0
1.0 -2
0.5 -4
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Figura 2. Inversión Extranjera Directa por Región
(como porcentaje de la Inversión Doméstica Bruta)
Este de Asia y Pacífico América Latina y el Caribe Europa del Este y Asia Central
18 25 25
16
20 20
14
12 15 15
10
8 10 10
6
5 5
4
2 0 0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Africa Sub-Sahariana
Sur de Asia Medio Oriente y Africa del Norte
10 5
14
8 4 12
3 10
6
8
2
4 6
1
4
2
0
2
0 -1
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
16
10
14
12 8
10
8 6
6
4
4
2 2
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Si bien es cierto que la importancia de la IE D ha aumentado en el tiempo, quedan
algunas preguntas importantes por responder: ¿es este aumento temporal o es
irreversible? ¿habrá algún factor adicional que explique este comportamiento o se tratará
simplemente de un factor puramente de tendencia? E stas preguntas son ciertamente
difíciles de responder. E n lo que resta de esta sección trataremos de ofrecer una
respuesta inicial a estas preguntas.
A continuación haremos una prueba sencilla para estudiar la posibilidad de que los
factores asociados a la liquidez internacional sean los que expliquen el patrón observado
de la IE D. Para ello, estimaremos una serie de regresiones por región de la forma:
(IE D/PIB)t = α0 + α1 i* + α2 t
y
(IE D/IIB)t = β0 + β1 i* + β2 t
2E l documento World Investment Report (1996) ofrece cifras sobre la relación entre privatización y niveles de
IE D por regiones.
donde i* es la tasas de interés nominal internacional, t es una variable de tendencia y
las α’s y los β’s son los coeficientes a ser estimados.
Nota: Los números en negritas indican que los coeficientes son significativos al 10% o menos.
E n resumen, estos resultados son consistentes con nuestro análisis previo y nos
llevan a las siguientes conclusiones preliminares con respecto a la evolución reciente de
la IE D en el mundo:
• Las regiones que se han visto más favorecidas por el aumento en la IE D a nivel
mundial son: América Latina y el Caribe, el E ste de Asia y el Pacífico y E uropa del
E ste y Asia Oriental. Las regiones que se han visto menos favorecidas son el Medio
Oriente y los países de ingresos altos que no pertenecen a la OE CD.
3. Determinantes y Políticas de Atracción de la IE D
3.1. Determinantes de la IE D
E xisten diversas razones para que una empresa decida invertir en otro país. Casi todos
los argumentos que se han ofrecido para la existencia de IE D pueden agruparse bajo
tres objetivos básicos: el intento de participar en nuevos mercados, aumentar la
eficiencia productiva a través de reducciones de costos y el intento de explotación de
ciertos activos estratégicos.3 A continuación explicaremos en más detalle cada uno de
estos tres objetivos.
E xplotación de nuevos mercados. Una de las principales razones que se han ofrecido para
explicar la presencia de IE D en una economía es la búsqueda de nuevos mercados.
Tradicionalmente se suponía que una empresa que proveía a una economía grande y/o
rica, podía asegurarse su participación en dicho mercado mediante una inversión directa.
E n ese sentido, la IE D tradicionalmente se entendía como un sustituto directo del
comercio. Por ende, un factor explicativo de este tipo de IE D es el tamaño del mercado
de destino, el cual puede medirse mediante el ingreso total de una economía o mediante
sus dos componentes: el tamaño de la población y el ingreso per capita. De hecho, una
parte de la explicación tradicional de la IE D en las décadas de los sesenta y setenta
estaba basada en el fuerte proteccionismo que caracterizaba a algunas economías. E sto
se debía a que en un mercado protegido era más atractivo el invertir en forma directa
que utilizar la vía alternativa (exportar), la cual podría ser muy costosa. Además, una
economía protegida ofrecía un atractivo mercado cautivo. E ste tipo de IE D se conoce
en inglés con el nombre de tariff-jumping.
Un enfoque más moderno, sin embargo, sugiere que existe un cierto tipo de IE D
que busca un mercado más grande pero no en forma directa sino indirecta. E n este
sentido, una economía que ofrece ventajas comerciales o de localización geográfica,
podría servir para atraer a la IE D que busca penetrar en un mercado más amplio (por
3 Una clasificación similar fue propuesta por Dunning (1997) y utilizada en UNCTAD (1998). Por supuesto,
existen muchas otras clasificaciones. Una de las más utilizadas es la que sugiere Caves (1996).
ejemplo, en un tercer país, lo cual puede ser el resultado del establecimiento de acuerdos
comerciales). E n este sentido, este tipo de IE D podría estar asociado a un mayor
volumen de comercio internacional y no a uno menor como se suponía anteriormente.
Además, este tipo de IE D sería más común en aquellos países que ofrecieran un cierto
tipo de ventajas ya sea comerciales (acceso a terceros países mediante acuerdos
comerciales) o de localización geográfica (vía menores costos). Un ejemplo de esto, es el
caso de México que ofrece a terceros países la posibilidad de acceder al mercado
norteamericano como resultado de su participación en el Tratado de Libre Comercio de
América del Norte.4
Búsqueda de eficiencia productiva. E ste tipo de IE D busca una mayor eficiencia productiva
mediante la reducción de sus costos de producción. E sto puede implicar la búsqueda de
zonas en donde los costos de ciertos insumos productivos sean más baratos. E ste es el
caso de la IE D que transfiere actividades intensivas en trabajo a zonas en donde la
fuerza laboral es abundante y los salarios son relativamente bajos. Sin embargo, también
es el caso de la IE D que busca una mayor eficiencia por costo unitario de la fuerza
laboral. E sto implica que hay cierto tipo de IE D que no sólo busca mano de obra barata
sino una combinación de salarios inferiores a los domésticos y una alta productividad de
los trabajadores.
4
La relación entre el NAFTA y la IE D ha sido enfatizada, entre otros, por Tornell y E squivel (1997). Por
supuesto, existen restricciones (llamadas “reglas de origen”) que limitan la posibilidad de que empresas de terceros
países se beneficien inmediatamente de su simple residencia en México.
mano de obra no calificada. E sto explica en parte porque este tipo de IE D está
normalmente asociado a un aumento en el comercio intra-firma.
E l tipo de IE D que busca una mayor eficiencia por costo unitario de la fuerza
laboral, es el que no sólo busca salarios menores a los que pagaría en su país de origen,
sino que también deseará obtener una productividad laboral relativamente alta. E ste tipo
de IE D es más especializada y requiere de una mano de obra relativamente más
calificada. E ste es el caso de la IE D dedicada a la manufactura más compleja y que
busca orientar su producción al mercado externo (este es el caso de, por ejemplo, la
IE D en la industria automotriz). También es el caso de la IE D especializada en servicios
profesionales como el procesamiento de datos.
Por otra parte, existe un cierto tipo de IE D que busca la existencia de otro tipo de
activos estratégicos mucho más especializados como pueden ser la mano de obra
altamente calificada, un cierto tipo de infraestructura (en telecomunicaciones, por
ejemplo) o el desarrollo de ciertas habilidades muy específicas (k now-how). E ste es el caso
de la IE D que busca desarrollar programas de computación (software), actividades de
investigación y desarrollo o la producción de bienes con tecnología de punta.
Los factores que hemos mencionado anteriormente sugieren una serie de posibles
determinantes de la IE D: el tamaño del mercado, las características de la fuerza laboral,
la ubicación geográfica, la dotación de factores, etc. Sin embargo, estos determinantes
son válidos en un contexto puramente abstracto en donde los aspectos institucionales
son irrelevantes o idénticos en todas las economías. Por supuesto, esto no es cierto y en
la práctica existen una serie de factores institucionales y de política que sin duda
desempeñan un papel importante en la determinación de los flujos de IE D. E ste otro
tipo de factores pueden ser manejados mediante políticas gubernamentales y pueden
convertirse en instrumentos de atracción o repulsión de la IE D. Para propósitos de este
estudio, distinguiremos entre dos tipos de factores: factores institucionales o
estructurales y políticas de incentivos. Más adelante hablaremos de estos dos aspectos en
más detalle.
Hasta fines de 1950, Irlanda siguió políticas proteccionistas basadas en una serie de barreras
arancelarias y no arancelarias. Hoy en día, sin embargo, Irlanda es reconocido como uno de los
primeros países que adoptó una política nacional explícitamente orientada a la atracción de
inversión extranjera directa. De hecho, la primera Zona de Procesamiento de E xportaciones a
nivel mundial fue establecida a fines de la década de 1950 en el área cercana al aeropuerto
Shannon en Irlanda. Dicha zona se fundó en respuesta a la introducción de los aviones
modernos, los cuales no requerían reabastecerse de combustible en ese aeropuerto para poder
realizar vuelos transoceánicos. Por lo tanto, previendo una posible reducción en la actividad
económica de esa área, el gobierno de Irlanda decidió otorgar incentivos especiales a empresas
extranjeras orientadas a la exportación. E l éxito de esa zona dio origen a la expansión y
diseminación de ese tipo de zonas en muchas partes del mundo (Jenkins et al. 2001).
La mayor parte de los estudios que se han hecho sobre el impacto de la IE D en Irlanda
coinciden en que la IE D ha desempeñado un papel fundamental en el despegue de la economía
de Irlanda a partir de 1960 (véase, entre otros, O’Sullivan, 1987 y OCDE , 1994 y las referencias
citadas en esos trabajos). Según dicho estudios, la IE D ha contribuido en forma importante en
la diversificación y crecimiento de las exportaciones, en la expansión y modernización del sector
industrial, en la creación de empleo en el sector privado, en la provisión de divisas y en la
difusión y aplicación de nuevas tecnologías. Aunque no existe evidencia conclusiva al respecto,
muchos otros estudios también han señalado que la expansión de la IE D en la economía de
Irlanda coincidió con una duplicación de la tasa de crecimiento del PIB real entre 1960 y 1980,
en comparación con la tasa de crecimiento que se observó en la década de los cincuenta.
Inversión Extranjera Directa, 1974-1998
(como porcentaje de la Formacion Bruta de Capital Fijo) Inversión Extranjera Directa, 1974-1998
(como porcentaje del PIB)
20
4.0
16
3.0
Irlanda
12
Irlanda
2.0
%
%
1.0
4 Países de
Países de Ingresos Altos
Ingresos Altos
0.0
0 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998
1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996
-1.0
-4
Cabe preguntarse hasta que punto el éxito de Irlanda con el desarrollo de una plataforma
de exportación como las E PZ’s, fue el resultado de una decisión estratégica tomada en un
momento crucial (una especie de “first-mover advantage”). E sta experiencia, así como el éxito,
aparentemente temporal de la Isla Mauricio con una política similar (véase Recuadro 4), parece
sugerir que el momento de la decisión jugó un papel muy importante en el éxito de ese tipo de
instrumentos. Por supuesto, si eso es cierto, entonces este factor también puede estar
d i d l lí i d i d lí i
determinando los límites de este tipo de políticas.
E n estas condiciones, el único tipo de IE D que lograban atraer estos países era
aquella que buscaba explotar ya sea al mercado interno o a los recursos naturales de la
región. E n parte, esto explica por qué algunos gobiernos percibían a la IE D como
negativa ya que la consideraban como una fuente de explotación de su riqueza o como
un sustituto de los productores domésticos, los cuales parecían no desarrollarse por
culpa de las empresas transnacionales. A la larga, la generalización del modelo de
sustitución de importaciones dio lugar a una estructura industrial poco competitiva y
con un marcado sesgo anti-exportador.
5
E ntre los beneficios potenciales asociados a la IE D se pueden mencionar los siguientes: transferencia de
tecnología, innovación tecnológica, efectos de derrame a otros sectores, empleo, mayores salarios y mayores
divisas. Para más detalles sobre los beneficios de la IE D véase, entre otros, Dunning (1997). E videncia sobre
estos aspectos positivos puede encontrarse en Blomstrom y Kokko (1997) y en Aitken et al. (1996). Sobre las
ventajas de obtener financiamiento mediante IE D versus otras alternativa, véanse Chuhan et al. (1996), Sarno
and Taylor (1999) y Haussman y Fernández-Arias (2000).
E ste cambio de perspectiva ha dado lugar a un cambio radical en las políticas
públicas hacia la IE D. E n la actualidad, una gran cantidad de países ha vuelto la mirada
hacia esta forma de financiamiento y muchos gobiernos están llevando a cabo políticas
de fomento de este tipo de inversión. E ste cambio ha sido tan generalizado que ya ha
dado lugar a un importante debate sobre las ventajas o desventajas asociadas a la feroz
competencia que existe por atraer IE D (véase Oman, 2000). E l debate se centra en la
cuestión de si la competencia por atraer IE D es un juego de suma negativa o positiva.
Por otro lado, la competencia por atraer más IE D sería un juego de suma positiva si
un país, en la búsqueda de hacerse más atractivo para la IE D, incurre en una serie de
políticas que pudieran tener efectos positivos más allá de los efectos directos que
pueden tener sobre la IE D. E n cualquier caso, en la sección que sigue describiremos
cuáles son los instrumentos de política con los que cuentan los gobiernos para atraer
inversión extranjera directa.
Hay algunos factores determinantes de los niveles de IE D que son totalmente exógenos
a las políticas que puede aplicar un país en particular. E jemplos de esto son el tamaño y
la localización geográfica del país que busca atraer esta inversión. Hay, sin embargo,
otros factores sobre los cuales se puede ejercer una mayor influencia. E ntre estos
factores se encuentra el nivel educacional de la población, la infraestructura del país y las
políticas referentes a la entrada de capitales. A continuación describiremos algunos de
las políticas que pueden implementar los gobiernos que pretenden atraer mayores flujos
de IE D. Dividiremos a estas políticas en dos grupos diferentes: factores institucionales o
estructurales y políticas de incentivos. E stos dos tipos de políticas están en la base del
debate sobre los efectos de la competencia por atraer IE D. Las políticas institucionales
o estructurales estarían asociadas a la interpretación que sugiere que la competencia por
IE D es benéfica, mientras que las políticas de incentivos están vinculadas más
estrechamente con las políticas que tienden a generar “guerras” de impuestos o
subsidios que pueden terminar siendo relativamente muy costosas.
Mejoría en los fundamentos macroeconómicos. Una situación económica volátil puede ser un
factor de repulsión de IE D. E n consecuencia, mayor estabilidad económica y menor
incertidumbre sobre la situación macroeconómica futura pueden hacer más atractivo a
un país para la posible recepción de IE D. E n este sentido, un entorno económico
estable, con finanzas públicas sanas y con un régimen cambiario transparente pueden ser
fundamentales para la atracción de ciertos flujos de IE D.
Provisión de infraestructura. E xisten varios países en el mundo que a pesar de contar con
ventajas de localización y ubicación geográficas no son exitosos en la atracción de IE D.
Cierta evidencia anecdótica sugiere que una parte de este fracaso puede deberse a la
inadecuada provisión de infraestructura (puertos, carreteras, aeropuertos, etc.) de estos
países. Por ejemplo, es conocido que este aspecto fue uno de los cuellos de botella que
pudo haber impedido la enorme inversión que recientemente llevó a cabo Intel en Costa
Rica.7 Por esta razón, una mejoría en las condiciones de infraestructura de una economía
6Nótese que esta situación tiene las características típicas del “dilema de los prisioneros”. Otra posibilidad es
que los gobiernos, en su afán por atraer IE D, reduzcan los estándares laborales y ambientales, lo cual podría
provocar otro tipo de perjuicios.
7 Para más detalles sobre el caso de Intel véase Larraín et al . (2001) y el recuadro 2.
puede tener efectos positivos sobre la atracción de IE D en lo general y, en particular, de
aquélla IE D que está estrechamente orientada al mercado externo.
Recuadro 2
De acuerdo a Spar (1998) y a Larraín et al. (2001), la selección de Costa Rica como el destino de la
inversión de Intel se debió a una serie de ventajas específicas que ofrecía esta país. E ntre otras
ventajas, destacan las siguientes: el elevado nivel educativo de la fuerza laboral, la estabilidad
política, los bajos niveles de corrupción, la credibilidad del sistema legal y las ventajas fiscales que
ofrecía el esquema existente de Zonas Libres. Por supuesto, los ejecutivos de Intel también
consideraron la existencia de algunas posibles desventajas. E ntre otros factores, los ejecutivos
mencionaron como desventajas el tamaño de la economía, la falta de capacidad de generación y
distribución de energía y la carencia de infraestructura en puertos, carreteras y telecomunicaciones.
Debe señalarse que, a posteriori, los ejecutivos de Intel reconocieron que la calidad de la mano de
obra de Costa Rica era incluso mejor de los que esperaban, pero que la calidad de la
infraestructura era sustancialmente inferior a lo anticipado.
La percepción de otros inversionistas extranjeros en Costa Rica coincide en varios aspectos con la
percepción de Intel. Una encuesta a 61 inversionistas extranjeros en Costa Rica en 1999 demostró
que los principales ventajas de ese país para invertir allí eran: “estabilidad política”, “educación de la
fuerza laboral”, “buen gobierno” y “un sistema legal efectivo”.
La inversión de Intel en Costa Rica ha tenido un impacto muy significativo en la economía de ese
país. Los impactos más relevantes son en la actividad económica en general y en el sector externo.
La figura de abajo muestra la tasa de crecimiento del PIB real de Costa Rica entre 1992 y 1999.
Durante el periodo 1997-99 se muestran dos tasas de crecimiento alternativas: una en la que se
incluye el valor de la producción de Intel (línea roja) y otra en la que se excluye el valor de la
producción de Intel (línea azul). La figura muestra claramente que la presencia de Intel en la
economía de Costa Rica le ha permitido a este país crecer a tasas más elevadas de las que hubiera
alcanzado de otra manera. E sto fue particularmente cierto en 1999 cuando la producción de Intel
representó aproximadamente cinco puntos porcentuales de crecimiento adicional para la economía
de Costa Rica. Por supuesto, el comportamiento del PNB no necesariamente sigue al del PIB
debido a la posible remisión de utilidades de las empresas de propiedad extranjera. E n el caso de
Costa Rica, el PNB, si bien ha crecido en forma importante como resultado de la inversión de Intel,
lo ha hecho a tasas inferiores a las del PIB.
C o sta R ica: Ta sa d e C recim ien to d el P IB R eal
10
C on Inte l
8
S in Intel
2
0
1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999
La presencia de Intel en Costa Rica también ha tenido efectos importantes en el sector externo de
ese país (ver Cuadro). Así, por ejemplo, las exportaciones como porcentaje del PIB pasaron del 33%
en 1997 al 42%en 1999. Por su parte, la balanza comercial dio un giro importante, ya que de ser
deficitaria en alrededor de 500 millones de dólares en 1997, pasó a ser superavitaria en más de 600
millones de dólares en 1999. Como es de esperarse, el comportamiento de la balanza en cuenta
corriente es menos favorable debido a los pagos factoriales al exterior que están asociados con la
presencia de IE D en un país. Por otro lado, posición y destino de las exportaciones de Costa Rica
cambiaron en forma importante a partir de la inversión de Intel. Por un lado, las exportaciones
primarias como porcentaje del total de exportaciones disminuyeron en forma importante mientras
que, por el otro, el comercio exterior de Costa Rica se diversificó y las exportaciones a países
asiáticos crecieron en forma importante. Otros efectos importantes de la inversión de Intel en Costa
Rica han estado asociados a la formación de vínculos más estrechos con proveedores locales, a la
atracción de otras inversiones relacionadas con Intel, una mayor formación de recursos humanos
orientados a ingeniería y educación técnica, etc. E l problema más comúnmente asociado a la
presencia de Intel en Costa Rica es el de la presión alcista en los sueldos y salarios del personal
calificado. Sin embargo, este aspecto es percibido por otras empresas como un fenómeno temporal
y que no ha causado perturbaciones importantes en la actividad económica en general (Larraín et al.
2001).
A diferencia de lo que ha ocurrido con otras inversiones importantes en países menos desarrollados,
la inversión de Intel no requirió un excesivo subsidio por parte del Gobierno de Costa Rica. La
mayor parte de los beneficios que recibió Intel fueron los mismos que se le habrían otorgado a casi
cualquier otra empresa que se hubiera establecido en una E PZ. Por supuesto, considerando el
tamaño y el tipo específico de inversión que Intel realizó en Costa Rica, el gobierno de ese país se
vio presionado a ofrecer algunas concesiones adicionales, pero ninguna de ellas parece haber sido
excesivamente costosa.
Los beneficios que hubiera recibido cualquier empresa foránea que se hubiera establecido en la E PZ
de Punta Arenas en Costa Rica habría recibido, entre otros, los siguientes beneficios:
Aparte de esos beneficios, Intel sólo recibió los siguientes beneficios adicionales: i) eliminación de
un impuesto de 1% a los activos (esta medida se generalizó a todas las empresas en una E PZ),
incremento en el número de vuelos permitidos a aerolíneas extranjeras en el país, menores precios
en electricidad para compradores en gran escala, participación de Intel en el diseño de nuevos planes
educativos en Ingeniería y Computación.
E l ejemplo de la inversión de Intel en Costa Rica pone de relieve la importancia de los aspectos
estructurales en las decisiones de inversión de las empresas multinacionales. E l hecho de que el
gobierno de Costa Rica no haya tenido necesidad de ofrecer paquetes de incentivos especiales
también sugiere que las empresas, si bien pueden valorar este tipo de beneficios, no los consideran
como prioritarios en sus decisiones de inversión. Más aún, el ejemplo del Gobierno de Costa Rica
puede actuar como una buena señala para reducir la feroz competencia que se ha desatado en
algunos países con el propósito de atraer más IED.
Mejoría en el marco legal y regulatorio. Un marco regulatorio complejo, con vaguedades y
elementos de discrecionalidad, puede ser muy poco propicio para la atracción de IE D.
Por ende, un marco regulatorio y legal que sea estable, transparente y bien definido
puede convertirse en un elemento importante para la atracción de IE D (Dunning,
1992). Además, existe evidencia empírica que demuestra que aspectos como la
corrupción pueden incidir negativamente en el monto de la IE D que recibe un país
(Wei, 1997). Por ello, una mejora de los aspectos legales y regulatorios puede incidir
positivamente en la atracción de IE D.
Para competir con una firma local, que tiene mayor conocimiento del mercado, de
las preferencias de los consumidores y de las practicas de negocios, la firma
internacional debe poseer alguna ventaja competitiva como puede ser la tecnología o un
conocimiento específico. E sto justificaría la IE D incluso en ausencia de barreras al
comercio. E sta visión predice efectos contradictorios de un acuerdo de integración
regional. Por una parte, se esperaría que un acuerdo de este tipo reduzca el flujo de
inversión ya que la liberalización comercial podría eliminar la necesidad de la IE D para
abastecer a la economía local. Desde otro punto de vista, el capital extranjero puede
aumentar si la IE D estaba limitada por el tamaño de los mercados nacionales. E l
mercado común puede ser lo suficientemente grande como para soportar los costos
fijos de instalación de una nueva filial extranjera, que bajo las nuevas condiciones sea
capaz de operar eficientemente.
Los efectos de los acuerdos de integración regional dependen de los cambios que se
hayan introducido en el acuerdo. Se ha encontrado que hay un mayor impacto en la IE D
cuando los acuerdos comerciales van acompañados de la liberalización de los mercados
domésticos y la estabilización macroeconómica de los países miembros (Blomstrom y
Kokko, 1997).
Políticas de incentivos
Hay tres tipos básicos de políticas de incentivos: incentivos fiscales, incentivos financieros y
políticas de promoción. Las dos primeras políticas involucran mas claramente un gasto
directo o un costo de oportunidad positivo. Ambos tipos de política discriminan en favor
8 Blomström y Kokko (1997) presentan evidencia empírica sobre este tipo de derrames.
de las empresas extranjeras y, por lo tanto, implican la introducción de distorsiones en el
funcionamiento de la economía. E n estos casos, usualmente hay más espacio para la
discrecionalidad y, por lo tanto, para la corrupción. E l tercer tipo de política de incentivos
es usualmente menos costosas y de tipo neutral. Más adelante se presenta un cuadro-
resumen de estos tres tipos de incentivos, con una breve discusión de las condiciones bajo
las cuales estas políticas podrían ser más exitosas.
Políticas de promoción. E stas políticas consisten en enfatizar el papel del gobierno como
facilitador de la IE D. E n este sentido, los gobiernos pueden llevar a cabo políticas de
difusión de oportunidades de inversión y de entrega de información a potenciales
inversionistas, giras internacionales para la promoción y difusión de oportunidades
(roadshows), etc.
Debe notarse que hay algunas políticas que combinan tanto aspectos institucionales
como de incentivos. E ste es el caso de, por ejemplo, el establecimiento de Zonas para el
Procesamiento de E xportaciones (E PZs). E ste tipo de políticas combinan el
establecimiento de reglas que hacen más transparente y reglamentado el funcionamiento
de la IE D con el otorgamiento de concesiones y privilegios de tipo fiscal o financiero.
Condiciones bajo las • Debe existir una falla de mercado que justifique un tratamiento especial (Ej. Información
asimétrica, externalidades positivas en la producción de las firmas domésticas, alta
cuales funciona mejor: concentración en el mercado doméstico)
Comunes • Ambiente macroeconómico y social estable
Tipo de Incentivo Fiscal Financiero Promoción
Ventajas
• Menos costosa que las
otras políticas cuando
los condiciones arriba
citadas se cumplen.
- Deteriora la presión
D esventajas
tributaria
- Puede generar com-
petencia entre esta-dos
por atraer inver-sión
extranjera y por lo tanto
actividades de búsqueda
de rentas.
- Dependen de las
consideraciones del
sistema tributario del
país de origen con
respecto a los ingre-sos
por operaciones en el
exterior.
- Puede generar altos
costos de administra-
ción y de eficiencia.
F uentes: Jun (1994) y Hines (1996), Oman (1999), Morisset y Pirnia (2000), Well y Wint (2000) y Hanson (2001).
E l cuadro que sigue resume los principales incentivos fiscales que efectivamente usan los países
para atraer la inversión extranjera. Destaca el hecho de que los instrumentos más utilizados por
las mayoría de los países son los periodos de exención en el pago de impuestos así como la
exención del pago de los derechos de importación. E l instrumento menos utilizado ha sido el
uso de la inversión como crédito tributario, por el costo administrativo de fiscalización y las
distorsiones que genera (eventualmente, una sobre acumulación de capital). Una excepción en
cuanto al tipo de políticas es el caso de E uropa Occidental, donde poder acelerar la
depreciación ha sido el instrumento más utilizado. Nótese, en todo caso, que los países de
E uropa Occidental usan menos instrumentos fiscales de incentivo a la inversión extranjera que
los demás.
E n general, la evidencia empírica muestra que la competencia entre los gobiernos por
atraer inversión extranjera directa (IE D) se ha incrementado en forma importante en los
últimos años (UNCTAD, 1996 y Oman, 2000). Las razones para intentar atraer IE D son
múltiples, aunque predomina la idea de que la transferencia de tecnología y los efectos en
empleo, divisas y capacitación de la mano de obra son los principales factores que
justifican la atracción de IE D. Las políticas que se han implementado para atraer IE D
varían de país a país, aunque en general consisten de una serie de incentivos fiscales y
financieros que pretenden hacer más rentable los proyectos de las empresas foráneas. Otra
forma de atraer IE D es a través de una mejoría en la calidad de los servicios del gobierno
y de un incremento en la competitividad de las economías (por ejemplo, a través de la
creación de infraestructura).
400,000
350,000
300,000
250,000
200,000
150,000
100,000
50,000
0
1 98 0 1 98 0 s 1 98 4 1 98 0 s 1 98 0 s 1 98 0 s 1 98 0 s 1 99 0 s 1 99 2 1 99 5 1 99 6 1 99 6 1 99 7 1 99 7
F uente: Om an (2000).
La figura muestra el monto estimado de los incentivos fiscales y financieros que han
otorgado algunos gobiernos para proyectos específicos en la industria automotriz por
unidad de empleo creado en forma directa en las dos décadas anteriores. La figura muestra
que los costos fiscales y financieros por unidad de trabajo han crecido en forma
exorbitante, lo cual parece confirmar la idea de que cada vez es más fuerte la competencia
por cierto tipo de proyectos que se estima que podrían generar una importante derrama de
beneficios en toda la economía. Obviamente, un mayor costo por atraer un cierto tipo de
IE D, implica que los rendimientos netos esperados tienden a disminuir, lo cual incluso
podría poner en duda los beneficios netos que podría obtenerse de ciertos proyectos.
Por otro lado, la competencia entre economías por recibir IE D puede acarrear oros
efectos negativos sobrela economía. Un estudio reciente señala que la competencia mediante el
ofrecimiento de incentivos fiscales cada vez más grandes, puede ocasionar una fuerte erosión de
la base fiscal, al reducir en forma importante los posibles ingresos por el impuesto sobre la renta
de las empresas (Gropp y Kostial, 2000).
4. Análisis E mpírico de los Determinantes de la IE D
E n esta sección planteamos un marco empírico que nos permita estudiar cuáles son
los factores que ayudan a explicar el patrón de IE D a nivel mundial. La idea es estimar
un modelo econométrico que explique el monto del flujo de IE D hacia un determinado
país, utilizando como posibles determinantes algunas de las variables o factores que se
identificaron en la sección anterior. E s decir, estimaremos un modelo de la siguiente
forma:9
Debido a que el monto específico de IE D en un año dado puede ser muy sensible a
características o fenómenos transitorios, utilizaremos como variable dependiente al
promedio del flujo de IE D entre 1995 y 1998. Además, la variable se expresa en
logaritmos para reducir la dispersión de la variable. E sto también nos permitirá
interpretar algunos coeficientes como elasticidades o semi-elasticidades.
9 Otros autores han estimado modelos similares. Véanse, por ejemplo, Aggarwal (1980), Torrisi (1985), UNCTAD
Población. E sta variable es una medida del tamaño del mercado y se expresa en forma de
logaritmos. Se espera que esta variable tenga asociado un coeficiente de signo positivo,
es decir, a mayor población mayor IE D. E l modelo subyacente que justifica la inclusión
de esta variable es un modelo similar a los modelos de fuerza de gravedad que son
ampliamente utilizados para explicar el comportamiento del comercio internacional: a
mayor volumen mayor capacidad de atracción de IE D. E sta variable ha sido utilizada en
algunos otros estudios en forma similar a la empleada en este trabajo.10 E s importante
señalar que nosotros hemos optado por no incluir variables relacionadas al ingreso
como indicadores del tamaño del mercado. E sto se debe a que el ingreso también puede
ser influido por la IE D (Borenzstein y de Gregorio, 1998), por lo que incluir este tipo de
variables podría conducir a serios problemas de endogeneidad. La variable población
que utilizamos es el promedio entre 1990 y 1995.
Falta de acceso al mar o Mediterraneidad. E sta es una variable dummy que toma el valor de 1
si un país no cuenta con acceso al mar y 0 si cuenta con al menos una salida al mar. E sta
variable trata de representar factores de ubicación y localización geográfica que podrían
atraer (o desalentar, según sea el caso) a la IE D. Cabe señalar que este indicador ha
demostrado ser un factor explicativo (en sentido inverso) de los niveles de comercio
internacional en una muestra amplia de países (Gallup, Sachs y Mellinger, 1999). Así, si
la localización geográfica fuese en realidad un factor determinante de la IE D, se
esperaría que este factor tuviese asociado un coeficiente negativo.
Porcentaje de la población mayor de 15 años que no asiste a la escuela. E sta variable representa un
indicador de la calidad de la fuerza laboral de un país. A priori, el efecto de esta variable
Resultados
Variables Coeficientes
Población (en logs) 0.710* 0.712* 0.763* 0.934* 0.925* 0.916* 0.947*
(9.54) (9.983) (8.22) (10.20) (11.02) (11.41) (8.94)
Notas: Todas las regresiones incluyen una constante. Los números entre paréntesis son los estadísticos t.
Los errores estándar son robustos a la heteroscedasticidad de acuerdo al método de White.
Un asterisco (*) indica que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 1%.
Dos asteriscos (**) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 5%.
Tres asteriscos (***) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 10%.
La columna (6) del Cuadro 6 muestran que todas las variables explicativas que han
sido incluidas en este análisis son significativas. Más aún, todas las variables para las
cuales se tenía una expectativa sobre su signo esperado, tienden a confirmar la validez de
nuestras hipótesis. E s decir, los países con mayor población, con acceso al mar, con una
menor carga regulatoria y con una mejor aplicación del estado de derecho, tienden a
presentar mayores niveles de IE D. Por otra parte, la variable de educación que
utilizamos tiene asociado un signo negativo, lo que significa que aquellos países en
donde un mayor porcentaje de la población adulta asiste a la escuela son capaces de
atraer mayores niveles de IE D. Aparentemente, este resultado va en contra de la
hipótesis que sugiere que los salarios bajos son uno de los factores que determinan el
patrón mundial de IE D y a favor de la hipótesis que señala que una mano de obra más
educada es un factor atractivo para los flujos de IE D en el mundo. Finalmente, la
apertura externa se asocia con un coeficiente positivo y significativo con respecto a la
IE D. E sto parece sugerir que la dicotomía entre comercio e IE D es más falsa que
nunca. E s decir, países con un mayor grado de interacción con el exterior logran una
mayor recepción de recursos foráneos y no menos como lo sugería el enfoque
tradicional de la IE D. E ste resultado parece sugerir que la IE D a nivel mundial está cada
vez menos orientada a la búsqueda de explotación de un mercado interno, y que más
bien se está concentrando a la explotación de activos estratégicos, a la búsqueda de
terceros mercados o bien a la búsqueda de aumentos de eficiencia mediante reducciones
de costos.
11
Debe señalarse, sin embargo, que el coeficiente estimado no es estadísticamente distinto de la unidad.
12 Un resultado parecido había sido identificado por E aton y Tamura (1996), aunque en un contexto ligeramente
diferente. Cabe señalar que este resultado no depende de la presencia de los países más poblados del planeta. Si
excluimos a estos países, los resultados de las regresiones son prácticamente idénticos, tanto cualitativa como
cuantitativamente.
Por otra parte, dado que los índices de carga regulatoria y del estado de derecho
están expresados en unidades comparables, la magnitud de los coeficientes nos indica
que los avances en los aspectos regulatorios tienen un impacto doblemente más
importante en la atracción de IE D que avances equivalentes en el índice del E stado de
derecho, aunque ambos son significativos. Finalmente, es interesante señalar que el
conjunto de variables explicativas que hemos utilizado es capaz de explicar más del 80%
de la variabilidad de la IE D a nivel mundial. E ste resultado es aún más sorprendente si
consideramos que la información analizada es de corte transversal y que la variable IE D
presenta una gran variabilidad entre países.
Los resultados que hasta aquí se han mostrado incluyen información sobre todo
tipo de países. Podría pensarse que estos resultados están sesgados por los países que
atraen un mayor volumen de IE D (es decir, por los países de ingresos altos), o bien que
los determinantes de la IE D para este grupo de países difiere de los determinantes para
países con menores ingresos. Debe recordarse que los países de ingresos altos reciben
alrededor de tres cuartas partes del total de IE D en el mundo. Para evaluar la posibilidad
de que los determinantes de la IE D para países de menores ingresos difieran de los
determinantes para los países de ingresos altos, hemos reestimado nuestra regresión
incluyendo ahora información únicamente para los países con ingresos per cápita
inferiores a $10,000 dólares (en términos PPP). Al hacer este corte, excluimos a 19 de
los países más ricos, por lo que la muestra solo incluye información para 74 países. Los
resultados de esta nueva estimación se presentan en la columna (6a) del Cuadro 6.
Como puede observarse, la mayor parte de las variables sigue siendo estadísticamente
significativa y la magnitud de los coeficientes es muy parecida. Los únicos cambios
relevantes son la relativa pérdida de significancia de la variable grado de apertura (cuyo
valor P es ligeramente superior a 10%) y una reducción en el coeficiente asociado a la
variable estado de derecho. E ste ultimo resultado indica que los avances en aspectos
regulatorios producen resultados aún más importantes en la atracción de IE D en los
países de ingresos medios y bajos, cuando se les compara con avances equivalentes en
materia de respeto a la ley.
Otros posibles determinantes de la IED
Recientemente, sin embargo, una de las empresas que se dedica a recopilar este tipo
de información a nivel mundial (Pricewaterhouse Coopers) ha hecho un esfuerzo
importante para traducir algunos de estos aspectos microeconómicos en magnitudes
comparables entre países. E ste esfuerzo se ha plasmado en la creación de un índice de
opacidad (IO), el cual trata de reflejar la “falta de prácticas claras, precisas, formales,
fácilmente discernibles y ampliamente aceptadas” en los países, lo cual se espera que
tenga efectos importantes en la determinación de los flujos de IE D a nivel mundial
(Pricewaterhouse Coopers, 2001). E l índice de opacidad captura información
relacionada a cinco áreas en las cuales existe la posibilidad de que la falta de
transparencia afecte las decisiones de localización de IE D. E stas cinco áreas son las
siguientes: Corrupción, Aspectos legales, Medidas de política económica, Aspectos
contables y Aspectos regulatorios. E stos cinco aspectos se miden por separado y
después se combinan en forma lineal para obtener un índice global de opacidad.
Posteriormente, el índice de opacidad se transforma para obtener una medida
equivalente en términos de tasa impositiva, la cual refleja la magnitud del impacto de la
opacidad en forma de una sobretasa que, hipotéticamente, le estaría cargando un país a
la IE D por encima de la tasa que le aplicaría un país que se utiliza como referencia (en
este caso, se utiliza a Singapur como el país “modelo”).
La ecuación básica incluye como determinantes a tres de las variables que ya habían
sido identificadas como relevantes en la explicación de la IE D en el cuadro 6. E stas
variables son: el logaritmo de la población, la proporción de la población adulta que no
asiste a la escuela (esta es una medida de la calidad de la fuerza laboral) y una medida
simple de la apertura de la economía.13 Debido a la falta de observaciones suficientes y a
que los cinco factores que componen el índice de opacidad están altamente
13
La variable de falta de acceso al mar resultó no ser significativa al estimarse una ecuación simple para los
29 países para los cuales se tiene la información completa.
correlacionados, hemos optado por introducir las variables que componen el IO en
forma secuencial (columnas 1-5 en el cuadro 7). Por su parte, la columna (6) muestra los
resultados cuando incluimos al índice de opacidad global, mientras que la columna (7)
muestra los resultados de nuestra regresión cuando incluimos a la variable de opacidad
trasformada en términos de una sobretasa impositiva. Las columnas (8)-(11) combinan a
las variables de opacidad con las variables de Carga regulatoria y de E stado de Derecho
que usamos en nuestro ejercicio anterior (Cuadro 6).
Recuadro 4: Malthus, Meade e Islas Mauricio
Crecimiento T érminos de
Periodo IED / FBKF
del PIB Intercambio
(Porcentaje) (Porcentaje) (1997= 100)
1961-1970 2.8 - 89
1971-1980 7.4 1.0* 134
1981-1990 4.8 3.3 89
1991-2000 5.3 2.6 98
* 1976-1980
Fuente: 1960-1986: Gulhati y Nallari ( 1990)
1986-1992: Bruno y E asterly (1998)
1992-2000: Sitios web del Central Statistical Office of Mauritius y Fondo Monetario Internacional
IMF “E stadísticas Financieras Internacionales” CD-ROM Octubre de 2000
Variables Coeficientes
(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) (11)
Población (en logs) 1.007 1.156 0.973 1.038 1.081 1.063 1.066 1.157 1.172 1.095 1.101
(6.63)* (7.29)* (5.92)* (7.28)* (5.73)* (6.63)* (6.67)* (7.53)* (7.32)* (6.72)* (7.16)*
Porcentaje de la población mayor de -0.065 -0.067 -0.062 -0.060 -0.07 -0.060 -0.060 -0.051 -0.058 -0.050 -0.046
15 años que no asiste a la escuela (-5.36)* (-4.92)* (-3.72)* (-4.18)* (-4.3)* (-4.22)* (-4.25)* (-3.46)* (-3.42)* (-2.85)* (-2.98)*
Grado de Apertura Externa 0.01 0.01 0.009 0.01 0.01 0.009 0.009 0.01 0.01 0.008 0.009
((Exportaciones+Importaciones)/PIB) (4.81)* (7.424)* (4.36)* (7.758)* (5.667)* (5.234)* (5.14)* (3.22)* (3.14)* (4.67)* (4.64)*
Corrupción 0.93
(1.092)
Número de países 29 29 29 29 29 29 29 29 29 29 29
2
R Ajustada 0.620 0.692 0.648 0.686 0.630 0.680 0.683 0.676 0.68 0.684 0.685
Estadístico F 12.4 16.78 13.88 16.29 12.93 15.87 16.14 12.70 10.96 13.17 16.26
Valor P (Estadístico F) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000)
Notas: Todas las regresiones incluyen una constante. Los números entre paréntesis son los estadísticos t.
Los errores estándar son robustos a la heteroscedasticidad de acuerdo al método de White.
Un asterisco (*) indica que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 1%.
Dos asteriscos (**) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 5%.
Tres asteriscos (***) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 10%.
5. Resumen y Conclusiones
E stos resultados arrojan luz en algunos acalorados debates sobre el tema. E n particular,
la evidencia es contraria a la hipótesis de que los salarios bajos son uno de los factores
determinantes del patrón mundial de IE D. Parece ser, en cambio, que la calidad de la mano
de obra es uno de los atractivos más importante para la IE D. Por otra parte, la tradicional
dicotomía entre comercio e IE D resulta falsa. E s decir, no son los países más cerrados los
que reciben mayor IE D, sino al contrario. A su vez, resulta interesante constatar
formalmente que la existencia de menores barreras regulatorias y que el respeto por el
estado de derecho son factores determinantes en la atracción de IE D.
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