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Atraer Inversión Extranjera Directa

El documento analiza los instrumentos y políticas que un país puede utilizar para atraer inversión extranjera directa (IED), destacando la importancia de factores intrínsecos y políticas de atracción. Se presenta un marco empírico para evaluar los determinantes de la IED en diferentes países, y se observa un notable crecimiento de la IED a nivel mundial, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Las conclusiones sugieren que la IED ha ganado relevancia en las economías receptoras, variando significativamente entre diferentes regiones.

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Atraer Inversión Extranjera Directa

El documento analiza los instrumentos y políticas que un país puede utilizar para atraer inversión extranjera directa (IED), destacando la importancia de factores intrínsecos y políticas de atracción. Se presenta un marco empírico para evaluar los determinantes de la IED en diferentes países, y se observa un notable crecimiento de la IED a nivel mundial, especialmente en países de ingresos bajos y medios. Las conclusiones sugieren que la IED ha ganado relevancia en las economías receptoras, variando significativamente entre diferentes regiones.

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¿Cómo Atraer Inversión E xtranjera

Directa?*

Gerardo E squivel * y Felipe Larraín B.**

Junio 2001

• Trabajo preparado como parte del Proyecto Andino de la Universidad de Harvard y la Corporación Andina
de Fomento (CAF). Se agradecen los comentarios de Joaquín Vial, la asistencia de investigación de Francisco
Arias, Alejandra Huerta, Patricia Medrano y Pablo Mendieta, y el apoyo financiero de la CAF.

*
E l Colegio de México.

**
Pontificia Universidad Católica de Chile y Harvard University.
1. Introducción

E ste trabajo busca identificar los instrumentos que tiene un país para atraer
inversión extranjera directa (IE D). E n parte, se intentará dilucidar si la inversión
extranjera directa depende exclusivamente de las características intrínsecas de cada país
(ventajas comparativas naturales) o si existe la posibilidad de alterar los niveles de
inversión aplicando determinadas políticas de atracción. Asimismo, se buscará
identificar cuales son las herramientas más eficientes que podrían utilizarse para atraer
IE D.

Luego de esta introducción, el trabajo se divide en 4 secciones. E n la segunda


sección se describen las tendencias recientes en la magnitud y destino de la IE D,
haciendo especial énfasis en la distinción entre regiones de destino y entre países
emergentes e industriales. La tercera sección presenta un breve resumen de la literatura
en donde se identifican, por una parte, los principales factores que se han propuesto
como determinantes de la IE D y, por la otra, las políticas que podrían utilizarse para
intentar atraer IE D. Con base en esta revisión de la literatura, en la siguiente sección se
plantea un marco empírico (econométrico) que será utilizado para analizar los
determinantes de la IE D reciente en una muestra amplia de países. E l objetivo de este
análisis es tratar de identificar si la distribución de IE D a nivel mundial puede ser
explicada por factores intrínsecos a cada país o por elementos de política que podrían
incidir en la distribución mundial de los flujos de IE D. La última sección cierra con las
principales conclusiones que pueden extraerse del análisis.

2. E volución Reciente de la Inversión E xtranjera Directa

E n los últimos años se ha observado un crecimiento muy importante en el monto


de los recursos financieros internacionales que buscan adquirir una cierta participación
en la administración, posesión o control de empresas localizadas en lugares distintos al
de su país de origen. E ste flujo de recursos, mejor conocido como Inversión E xtranjera
Directa (IE D), se triplicó a nivel mundial entre 1990 y 1998, al pasar de alrededor de
200 mil millones de dólares (mdd) a más de 600 mil mdd (ver Cuadro 1).
Diferencias y Similitudes entre Regiones

E l cuadro 1 muestra el comportamiento de la IE D para distintas zonas y grupos de


países entre 1990 y 1998. E n ese periodo, la IE D hacia todo tipo de países y hacia todas
la regiones del mundo creció en forma notable. Los países que más se beneficiaron de
este crecimiento fueron los de ingresos bajos y medios. E n conjunto, la IE D hacia este
tipo de países se multiplicó por un factor de siete entre 1990 y 1998. E n el caso de los
países pobres, el principal país receptor ha sido China, destinatario de alrededor del 80%
de la IE D que reciben los países de ingresos bajos.

Por otro lado, entre los países de ingresos medios o bajos, los principales destinos
de la IE D son, en orden decreciente, América Latina y el Caribe (69 mil mdd), el
Sudeste Asiático y los países de la zona del Pacífico (64 mil mdd) y E uropa del E ste y
Asia Central. (24 mil mdd). LA IE D hacia otras regiones de ingresos medios ha crecido
recientemente, pero sus niveles siguen siendo relativamente menores.

E n términos del crecimiento de la IE D, la zona que ha mostrado un mayor


dinamismo en los últimos años es E uropa del E ste. De hecho, la IE D hacia esta región
ha crecido a una tasa anual promedio cercana al 50%, lo que la ha llevado a multiplicarse
por más de 23 veces en un periodo de tan sólo ocho años. Debe tenerse en cuenta, sin
embargo, que esta región tenía niveles de IE D muy reducidos, por lo que a pesar de
haber tenido un crecimiento notable en este periodo, su participación en la IE D
mundial sigue siendo relativamente baja (3.9%). Por otra parte, las regiones de ingresos
medios que combinan dinamismo y niveles de IE D relativamente altos, son el E ste de
Asia y América Latina y el Caribe. E n estos casos, la IE D se ha multiplicado por 5.8 y
8.5 veces, respectivamente, entre 1990 y 1998. E n conjunto, estas dos subregiones han
logrado aumentar su participación en el total de la IE D mundial en forma muy
significativa en los últimos años. E n 1990, estas dos regiones atraían poco menos del
10% del total de la IE D, mientras que en 1996 ambas regiones ya atraían poco más del
21% del total. E ste hecho, en el contexto de un creciente flujo de la IE D, es aún más
significativo e indica que los países de estas regiones se han convertido en receptores
muy atractivos para los flujos de inversión internacionales.

Cuadro 1. INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA


(Millones de dólares corrientes)

Tasa Crecimiento % Distribución % Distribución


Zona 1990 1998 Promedio 1990 1998
Mundial 198,382 619,258 15.3 100 100
Países de Ingresos Bajos 5,732 53,517 32.2 2.9 8.6
Países de Ingresos Medios 18,398 117,425 26.1 9.3 19.0
Países de Ingresos Bajos o Medios 24,130 170,942 27.7 12.2 27.6
Este Asiatico y Pacifico 11,135 64,162 24.5 5.6 10.4
Europa y Asia Central 1,051 24,350 48.1 0.5 3.9
Latinoamérica y Caribe 8,188 69,323 30.6 4.1 11.2
Medio Oriente y Africa del Norte 2,458 5,054 9.4 1.2 0.8
Sudáfrica 464 3,659 29.5 0.2 0.6
Africa Sub-sahariana 834 4,394 23.1 0.4 0.7
Países de Ingresos Altos 169,252 448,316 12.9 85.3 72.4
Fuente: Elaboración propia con base en datos deWorld Development Indicators

Hasta ahora, los datos mostrados sobre el comportamiento de la IE D señalan que


ésta ha tendido a crecer en forma importante en los últimos años. Sin embargo, este
comportamiento por sí solo no nos indica si la importancia de la IE D en la economía
mundial también ha crecido o no. Para poder hacer alguna aseveración a este respecto,
es necesario contar con alguna variable que nos permita controlar por el tamaño de las
economías receptoras. E xisten dos alternativas inmediatas: el Producto Interno Bruto
(PIB) o la Inversión Interna Bruta (IIB).

La primera medida, IE D como porcentaje del PIB, nos diría cuál es la importancia
de la inversión externa con respecto al flujo de producción anual de una economía.
Dado que el PIB es una variable que usualmente tiende a crecer, la participación de la
IE D en el PIB tenderá a crecer únicamente cuando la IE D crezca a tasas más rápidas
que la producción. La segunda medida, IE D como porcentaje de la Inversión Interna
Bruta, nos proporciona información sobre la relevancia de los flujos financieros
internacionales en el financiamiento de la adquisición de capital nuevo en una economía.
E stas dos medidas se muestran en los cuadros 2 y 3, respectivamente, para varios grupos
de países en dos años seleccionados: 1980 y 1998. E sto nos permitirá tener una idea
precisa sobre la tendencia de largo plazo en ambos indicadores.
Cuadro 2. INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA
(% del PIB)

Zona 1980 1998


M undial 0.7 2.2
Países de Ingresos Bajos 0.0 2.9
Países de Ingresos M edios 0.7 2.9
Países de Ingresos Bajos o M edios 0.5 2.9
Este Asiatico y Pacifico 0.5 3.9
Europa y Asia Central 0.1 2.5
Latinoam érica y Caribe 0.8 3.5
Medio Oriente y Africa del Norte 0.7
Sudáfrica 0.1 0.7
Africa Sub-sahariana 0.7 1.3
Países de Ingresos Altos 0.7 2.1
Fuente: W orld Development Indicators 2000.

Cuadro 3. INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA


(% Inversión Interna Bruta)

Zona 1980 1998


Mundial 2.7 7.1
Países de Ingresos Bajos 0.2 9.6
Países de Ingresos Medios 2.7 13.0
Países de Ingresos Bajos o Medios 2.1 11.7
Este Asiatico y Pacifico 1.5 12.4
Europa y Asia Central 0.3 10.9
Latinoamérica y Caribe 3.2 16.1
Medio Oriente y Africa del Norte na 3.2
Sudáfrica 0.4 2.9
Africa Sub-sahariana na 7.0
Países de Ingresos Altos 2.9 6.0
Fuente: World Development Indicators 2000.

Los cuadros 2 y 3 confirman que la IE D ha tendido a crecer en importancia con


respecto al tamaño de las economías en todas y cada una de las regiones o grupos de
países. Por ejemplo, el cuadro 2 muestra que la participación de la IE D en el PIB a nivel
mundial aumentó de 0.7 a 2.2 por ciento entre 1980 y 1998. Asimismo, la IE D como
porcentaje de la Inversión Interna Bruta ha aumentado su participación a nivel mundial
al pasar de 2.7% en 1980 a 7.1% en 1998.
Los cuadros 2 y 3 también muestran que la importancia de la IE D en la economía
difiere en forma importante entre las distintas regiones del mundo. Por ejemplo, los
cuadros 2 y 3 coinciden en señalar que la IE D es particularmente importante en las
regiones del E ste de Asia, Latinoamérica y en E uropa del E ste y Asia Central. De hecho,
en éstas tres regiones la IE D es más importante que para los países de ingresos altos, y
es mucho más importante aún que para las otras regiones con países de ingresos
medios o bajos (Medio Oriente, Sudáfrica y África Sub-Sahariana).

Por otra parte, los cuadros 2 y 3 ilustran el enorme aumento que se ha presentado
en la importancia de la IE D en los países de E uropa del E ste y de Asia Central. E ste
resultado sugiere que la reciente entrada de estos países a la economía de mercado puede
ser interpretado como una mayor competencia por los recursos financieros
internacionales para los países de América Latina y de otras regiones.

Aunque los dos indicadores que se muestran en los cuadros 2 y 3 presentan un


cuadro similar, también indican la existencia de algunas diferencias importantes entre las
regiones. Por ejemplo, mientras que la IE D como proporción del PIB es más
importante en el E ste Asiático que en América Latina, el cuadro 3 muestra que la IE D
como porcentaje de la Inversión Interna Bruta es sustancialmente más importante en
América Latina que en cualquier otra región del mundo. E ste resultado no es trivial, ya
que podría estar reflejando la importancia de los recursos financieros internacionales
como sustituto de los bajos niveles de ahorro doméstico que tradicionalmente ha
caracterizado a América Latina.1

La Figura 1 muestra el comportamiento de la IE D ponderada por el PIB durante el


periodo 1970-1998 por región. La Figura 2 hace lo propio con la IE D ponderada por la
Inversión Interna Bruta. Ambos gráficos confirman que existe un claro patrón
diferenciado por regiones. Mientras que algunas regiones específicas presentan una clara
tendencia ascendente en ambos indicadores a lo largo de la mayor parte del periodo
(América Latina, E uropa del E ste y los países de ingresos altos pertenecientes a la
OE CD), otras regiones muestran un comportamiento errático (como en el caso del

1 Sobre las bajas tasas de ahorro en América Latina, véase E dwards (1996).
Medio Oriente y de los países de ingresos altos que no pertenecen a la OE CD).

Figura 1. Inversión Extranjera Directa por Región


(como porcentaje del PIB)
Este de Asia y Pacífico América Latina y el Caribe Europa de Este y Asia Central
5 6
6

5 5
4

4
4
3
3
3
2
2
2
1
1
1

0 0
0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98

Africa Sub-Sahariana
Asia del Sur Medio Oriente y Africa del Norte
6 1.4 3.0

5 1.2 2.5

4 1.0 2.0

0.8 1.5
3
0.6 1.0
2
0.4 0.5
1
0.2 0.0

0 0.0 -0.5
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98

Países de Ingresos Altos (OECD)


Países de Ingresos Altos (No OECD)
3.5 8

3.0 6

2.5 4

2.0 2

1.5 0

1.0 -2

0.5 -4
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Figura 2. Inversión Extranjera Directa por Región
(como porcentaje de la Inversión Doméstica Bruta)

Este de Asia y Pacífico América Latina y el Caribe Europa del Este y Asia Central
18 25 25

16
20 20
14

12 15 15
10

8 10 10

6
5 5
4

2 0 0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98

Africa Sub-Sahariana
Sur de Asia Medio Oriente y Africa del Norte
10 5
14

8 4 12

3 10
6
8
2
4 6
1
4
2
0
2
0 -1
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 0
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98

Países de Ingresos Altos (No OECD)


Países de Ingresos Altos (OECD)
18 12

16
10
14

12 8
10

8 6

6
4
4

2 2
70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98 70 72 74 76 78 80 82 84 86 88 90 92 94 96 98
Si bien es cierto que la importancia de la IE D ha aumentado en el tiempo, quedan
algunas preguntas importantes por responder: ¿es este aumento temporal o es
irreversible? ¿habrá algún factor adicional que explique este comportamiento o se tratará
simplemente de un factor puramente de tendencia? E stas preguntas son ciertamente
difíciles de responder. E n lo que resta de esta sección trataremos de ofrecer una
respuesta inicial a estas preguntas.

E s claro que la IE D podría estar aumentando en el tiempo como resultado de la


transición de un importante grupo de países hacia economías de libre mercado o bien
como la consecuencia natural de los procesos de desregulación que se han observado en
un gran número de países en todo el mundo. Como parte de este proceso, la
privatización de empresas públicas ha sido un importante factor inmediato de atracción
de IE D, como lo ha mostrado Brasil y, en general, varios países de América Latina.2 Si
cualquiera de estas interpretaciones fuese la correcta, esto podría implicar que la
expansión de la IE D en el mundo podría estancarse en cualquier momento ( es decir,
permanecer en niveles similares a los ya alcanzados) o inclusive empezar a reducirse si,
por ejemplo, ya no hubiese más empresas públicas que privatizar. Por otra parte, si el
aumento en la IE D fuese el resultado de aumentos súbitos en la liquidez internacional,
entonces sería mucho más factible pensar que el aumento en la IE D pudiese ser
temporal y que en algún momento en el futuro se observase una contracción en los
flujos de IE D a nivel mundial.

Un Modelo Empírico Preliminar

A continuación haremos una prueba sencilla para estudiar la posibilidad de que los
factores asociados a la liquidez internacional sean los que expliquen el patrón observado
de la IE D. Para ello, estimaremos una serie de regresiones por región de la forma:

(IE D/PIB)t = α0 + α1 i* + α2 t
y
(IE D/IIB)t = β0 + β1 i* + β2 t

2E l documento World Investment Report (1996) ofrece cifras sobre la relación entre privatización y niveles de
IE D por regiones.
donde i* es la tasas de interés nominal internacional, t es una variable de tendencia y
las α’s y los β’s son los coeficientes a ser estimados.

En particular, los coeficientes α1 y β1 reflejan la sensibilidad de la IE D (como


porcentaje del PIB y de la Inversión Interna Bruta, respectivamente) ante cambios en la

tasa de interés internacional. Los coeficientes α2 y β2 reflejan el factor asociado


únicamente a la tendencia en el tiempo de los dos cocientes de IE D. E l objetivo de
estimar estas ecuaciones consiste en averiguar si la tendencia ascendente en estas
variables persiste una vez que se ha controlado por una medida de la tasa de interés
internacional.

Los cuadros 4 y 5 muestran los resultados de estimar las regresiones antes


mencionadas. E n las estimaciones se utilizó al promedio anual de la tasa federal de
fondos de la Reserva Federal de los E stados Unidos como una proxy de la tasa de
interés internacional. Los cuadros 4 y 5 muestran al menos tres resultados dignos de ser
comentados. E n primer lugar, prácticamente todos los coeficientes asociados a la tasa de
interés internacional fueron, como se esperaba, negativos. Sin embargo, sólo en la mitad
de los casos el coeficiente estimado resultó ser significativamente distinto de cero. Las
regiones para las que este coeficiente resultó ser mas significativo fueron América Latina
y el Sudeste Asiático. Por lo tanto, este resultado sugiere que una parte del aumento
observado en la IE D hacia estas regiones, pudiera ser la consecuencia lógica de las
reducciones que se han observado en la tasa de interés internacional.
Cuadro 4. Tendencia y efecto de la tasa de interés internacional en la Inversión
Extranjera Directa como porcentaje del PIB

Tasa de interés Tendencia


Región Coeficiente Estadístico t Coeficiente Estadístico t

Africa Sub-Sahariana -0.033 -0.51 0.056 2.90


Sur de Asia -0.031 -1.92 0.046 9.41
Europa del Este y Asia Central -0.111 -1.54 0.093 4.32
América Latina y el Caribe -0.152 -2.64 0.134 7.80
Medio Oriente y Africa del Norte 0.023 0.51 0.021 1.50
Este de Asia y Pacífico -0.160 -3.15 0.094 6.14
Países de ingresos altos (OECD) -0.057 -1.81 0.037 3.93
Países de ingresos altos (No OECD) 0.030 0.20 0.014 0.33
Nota: Los números en negritas indican que los coeficientes son significativos al 10% o menos.

Cuadro 5. Tendencia y efecto de la tasa de interés internacional en la Inversión


Extranjera Directa como porcentaje de la Inversión Interna Bruta

Tasa de interés Tendencia


Región Coeficiente Estadístico t Coeficiente Estadístico t

Africa Sub-Sahariana -0.141 -1.14 0.130 3.51


Sur de Asia -0.011 -0.25 0.092 6.88
Europa del Este y Asia Central -0.592 -1.94 0.417 4.55
América Latina y el Caribe -0.695 -3.14 0.460 6.93
Medio Oriente y Africa del Norte -0.096 -0.47 0.126 2.08
Este de Asia y Pacífico -0.509 -3.19 0.323 6.76
Países de ingresos altos (OECD) -0.288 -2.95 0.181 5.94
Países de ingresos altos (No OECD) -0.099 0.34 0.153 1.78

Nota: Los números en negritas indican que los coeficientes son significativos al 10% o menos.

E n segundo lugar, todos los coeficientes asociados a la tendencia fueron positivos y


la mayor parte de ellos fueron estadísticamente significativos. E sto indica que después
de controlar por los movimientos de la tasa de interés internacional, la IE D como
porcentaje del PIB y de la IIB, sigue mostrando una clara y consistente tendencia
positiva en la mayor parte de las regiones del mundo.

E l tercer aspecto de estos resultados que merece ser mencionado es la gran


diferencia que existe entre los estimadores puntuales de la tendencia entre las regiones.
Así, mientras que la tendencia a crecer de la IE D como porcentaje del PIB era de 0.134
puntos porcentuales por año en América Latina, este coeficiente para los países de
ingresos altos de la OE CD fue de sólo 0.037 puntos porcentuales por año. Una
situación parecida se observa en los coeficientes de la tendencia de la IE D como
porcentaje de la IIB. E n ambos casos, la tendencia más acelerada se observa en las
regiones de América Latina, E ste Asiático y E uropa del E ste, mientras que las regiones
con una tendencia positiva menos marcada son Medio Oriente, Sur de Asia y los países
de ingresos altos que no pertenecen a la OE CD.

E n resumen, estos resultados son consistentes con nuestro análisis previo y nos
llevan a las siguientes conclusiones preliminares con respecto a la evolución reciente de
la IE D en el mundo:

• La IE D a nivel mundial ha crecido no sólo en términos nominales sino también en


importancia con respecto al tamaño y al nivel de la inversión interna bruta de las
economías.

• E ste aumento en importancia de la IE D no se explica únicamente por los aumentos


en la liquidez internacional, ya que al controlar por la tasa de interés internacional
(aproximada por la tasa de interés de los E stados Unidos), la tendencia en la IE D
como proporción tanto del PIB como de la inversión interna bruta sigue siendo
positiva y significativa.

• Las regiones que se han visto más favorecidas por el aumento en la IE D a nivel
mundial son: América Latina y el Caribe, el E ste de Asia y el Pacífico y E uropa del
E ste y Asia Oriental. Las regiones que se han visto menos favorecidas son el Medio
Oriente y los países de ingresos altos que no pertenecen a la OE CD.
3. Determinantes y Políticas de Atracción de la IE D

3.1. Determinantes de la IE D

E xisten diversas razones para que una empresa decida invertir en otro país. Casi todos
los argumentos que se han ofrecido para la existencia de IE D pueden agruparse bajo
tres objetivos básicos: el intento de participar en nuevos mercados, aumentar la
eficiencia productiva a través de reducciones de costos y el intento de explotación de
ciertos activos estratégicos.3 A continuación explicaremos en más detalle cada uno de
estos tres objetivos.

E xplotación de nuevos mercados. Una de las principales razones que se han ofrecido para
explicar la presencia de IE D en una economía es la búsqueda de nuevos mercados.
Tradicionalmente se suponía que una empresa que proveía a una economía grande y/o
rica, podía asegurarse su participación en dicho mercado mediante una inversión directa.
E n ese sentido, la IE D tradicionalmente se entendía como un sustituto directo del
comercio. Por ende, un factor explicativo de este tipo de IE D es el tamaño del mercado
de destino, el cual puede medirse mediante el ingreso total de una economía o mediante
sus dos componentes: el tamaño de la población y el ingreso per capita. De hecho, una
parte de la explicación tradicional de la IE D en las décadas de los sesenta y setenta
estaba basada en el fuerte proteccionismo que caracterizaba a algunas economías. E sto
se debía a que en un mercado protegido era más atractivo el invertir en forma directa
que utilizar la vía alternativa (exportar), la cual podría ser muy costosa. Además, una
economía protegida ofrecía un atractivo mercado cautivo. E ste tipo de IE D se conoce
en inglés con el nombre de tariff-jumping.

Un enfoque más moderno, sin embargo, sugiere que existe un cierto tipo de IE D
que busca un mercado más grande pero no en forma directa sino indirecta. E n este
sentido, una economía que ofrece ventajas comerciales o de localización geográfica,
podría servir para atraer a la IE D que busca penetrar en un mercado más amplio (por

3 Una clasificación similar fue propuesta por Dunning (1997) y utilizada en UNCTAD (1998). Por supuesto,

existen muchas otras clasificaciones. Una de las más utilizadas es la que sugiere Caves (1996).
ejemplo, en un tercer país, lo cual puede ser el resultado del establecimiento de acuerdos
comerciales). E n este sentido, este tipo de IE D podría estar asociado a un mayor
volumen de comercio internacional y no a uno menor como se suponía anteriormente.
Además, este tipo de IE D sería más común en aquellos países que ofrecieran un cierto
tipo de ventajas ya sea comerciales (acceso a terceros países mediante acuerdos
comerciales) o de localización geográfica (vía menores costos). Un ejemplo de esto, es el
caso de México que ofrece a terceros países la posibilidad de acceder al mercado
norteamericano como resultado de su participación en el Tratado de Libre Comercio de
América del Norte.4

Búsqueda de eficiencia productiva. E ste tipo de IE D busca una mayor eficiencia productiva
mediante la reducción de sus costos de producción. E sto puede implicar la búsqueda de
zonas en donde los costos de ciertos insumos productivos sean más baratos. E ste es el
caso de la IE D que transfiere actividades intensivas en trabajo a zonas en donde la
fuerza laboral es abundante y los salarios son relativamente bajos. Sin embargo, también
es el caso de la IE D que busca una mayor eficiencia por costo unitario de la fuerza
laboral. E sto implica que hay cierto tipo de IE D que no sólo busca mano de obra barata
sino una combinación de salarios inferiores a los domésticos y una alta productividad de
los trabajadores.

E l primer tipo de IE D (basado en salarios bajos) es el más tradicional y es el que


explica la IE D que algunos países avanzados tienden a realizar en sus países vecinos de
menores ingresos y con abundante mano de obra no calificada. Por ejemplo, este es el
tipo de IE D que realizaron empresas japonesas en el Sudeste Asiático en la década de
los sesenta y setenta y que ahora se han ido desplazando hacia otros países de la región
cuyos salarios son menores. También este es el caso de la IE D de empresas
estadounidenses en ciertas zonas de México y Centroamérica. E ste tipo de IE D está
asociado a la inversión en la industria manufacturera ligera, que es abundante en trabajo,
o a la relocalización de una cierta parte de la actividad industrial que es intensiva en

4
La relación entre el NAFTA y la IE D ha sido enfatizada, entre otros, por Tornell y E squivel (1997). Por
supuesto, existen restricciones (llamadas “reglas de origen”) que limitan la posibilidad de que empresas de terceros
países se beneficien inmediatamente de su simple residencia en México.
mano de obra no calificada. E sto explica en parte porque este tipo de IE D está
normalmente asociado a un aumento en el comercio intra-firma.

E l tipo de IE D que busca una mayor eficiencia por costo unitario de la fuerza
laboral, es el que no sólo busca salarios menores a los que pagaría en su país de origen,
sino que también deseará obtener una productividad laboral relativamente alta. E ste tipo
de IE D es más especializada y requiere de una mano de obra relativamente más
calificada. E ste es el caso de la IE D dedicada a la manufactura más compleja y que
busca orientar su producción al mercado externo (este es el caso de, por ejemplo, la
IE D en la industria automotriz). También es el caso de la IE D especializada en servicios
profesionales como el procesamiento de datos.

Búsqueda de activos estratégicos. E ste tipo de IE D puede dividirse en dos situaciones


completamente extremas. Por una parte, se encuentra la IE D que busca explotar la
existencia de ciertos recursos naturales. E ste es la forma más tradicional y antigua de
IE D. Sin embargo, en la actualidad este tipo de IE D ha ido perdiendo importancia en el
mundo, en parte porque la dotación de factores es relativamente fija pero también como
resultado del surgimiento de muchos otros bienes que pueden sustituir a este tipo de
recursos.

Por otra parte, existe un cierto tipo de IE D que busca la existencia de otro tipo de
activos estratégicos mucho más especializados como pueden ser la mano de obra
altamente calificada, un cierto tipo de infraestructura (en telecomunicaciones, por
ejemplo) o el desarrollo de ciertas habilidades muy específicas (k now-how). E ste es el caso
de la IE D que busca desarrollar programas de computación (software), actividades de
investigación y desarrollo o la producción de bienes con tecnología de punta.

Otros determinantes de la IED

Los factores que hemos mencionado anteriormente sugieren una serie de posibles
determinantes de la IE D: el tamaño del mercado, las características de la fuerza laboral,
la ubicación geográfica, la dotación de factores, etc. Sin embargo, estos determinantes
son válidos en un contexto puramente abstracto en donde los aspectos institucionales
son irrelevantes o idénticos en todas las economías. Por supuesto, esto no es cierto y en
la práctica existen una serie de factores institucionales y de política que sin duda
desempeñan un papel importante en la determinación de los flujos de IE D. E ste otro
tipo de factores pueden ser manejados mediante políticas gubernamentales y pueden
convertirse en instrumentos de atracción o repulsión de la IE D. Para propósitos de este
estudio, distinguiremos entre dos tipos de factores: factores institucionales o
estructurales y políticas de incentivos. Más adelante hablaremos de estos dos aspectos en
más detalle.

3.2. Instrumentos de política que inciden en la IE D

Políticas Públicas hacia la IED

La literatura económica reciente ha mencionado muchos de los aspectos positivos


asociados a una mayor IE D. Sin embargo, esto no ha sido siempre así. Durante mucho
tiempo, muchos gobiernos vieron con recelo y desconfianza a la IE D. De hecho,
algunos gobiernos implementaron medidas de política que estaban específicamente
destinadas a impedir o complicar la llegada de IE D a sus países. E sta visión negativa de
la IE D alcanzó una de sus máximas expresiones en la Decisión 24 del Acuerdo de
Cartagena adoptada por el Pacto Andino. E lla establecía que toda empresa surgida de
una inversión externa debía llegar en un límite de 10 años a ser controlada por capitales
nacionales.

Durante los años cincuenta y sesenta, los economistas estructuralistas sostuvieron


una doctrina que asignaba un papel significativo a la industrialización doméstica como
medio para fomentar el desarrollo económico y alcanzar aumentos sostenidos en los
niveles de vida de la población. E n Latinoamérica, esta escuela de pensamiento se
expresó en una estrategia de desarrollo hacia adentro basada en la sustitución de
importaciones, la que operó a través de altos aranceles, sistemas de protección para-
arancelarios, tipos de cambio múltiples y sustanciales subsidios públicos. Todo esto se
complementaba con una gran cantidad de empresas estatales.
Recuadro 1

Inversión E xtranjera Directa: E l caso de Irlanda

Hasta fines de 1950, Irlanda siguió políticas proteccionistas basadas en una serie de barreras
arancelarias y no arancelarias. Hoy en día, sin embargo, Irlanda es reconocido como uno de los
primeros países que adoptó una política nacional explícitamente orientada a la atracción de
inversión extranjera directa. De hecho, la primera Zona de Procesamiento de E xportaciones a
nivel mundial fue establecida a fines de la década de 1950 en el área cercana al aeropuerto
Shannon en Irlanda. Dicha zona se fundó en respuesta a la introducción de los aviones
modernos, los cuales no requerían reabastecerse de combustible en ese aeropuerto para poder
realizar vuelos transoceánicos. Por lo tanto, previendo una posible reducción en la actividad
económica de esa área, el gobierno de Irlanda decidió otorgar incentivos especiales a empresas
extranjeras orientadas a la exportación. E l éxito de esa zona dio origen a la expansión y
diseminación de ese tipo de zonas en muchas partes del mundo (Jenkins et al. 2001).

Como resultado de la política de incentivos establecida por el gobierno irlandés, el


número de empresas extranjeras creció en forma importante en las décadas posteriores a 1960.
Así, por ejemplo, el número de empresas manufactureras de origen extranjero pasó de 101 a
854 entre 1964 y 1984 (Skleir, 1988). Por supuesto, este crecimiento en el número de empresas
se vio acompañado por un incremento similar en la importancia de este tipo de empresas en la
producción y el empleo en Irlanda.

La mayor presencia de IE D en Irlanda implicó cambios en muchos otros aspectos de la


economía de ese país. E ntre otros factores, la tradicional relación (o dependencia, según
algunos) de la economía irlandesa con la inglesa, disminuyó en forma importante a partir de la
apertura de Irlanda ante la inversión extranjera. E sta menor relación de la economía de Irlanda
con Inglaterra se dio no sólo en términos de su comercio exterior, sino también en términos de
la propias inversiones inglesas en Irlanda. De hecho, hacia mediados de la década de 1980, más
de la mitad de la IE D en Irlanda era de origen norteamericano, mientras que sólo el 10%
correspondía a empresas de origen inglés. E sta tendencia se ha mantenido e incluso se ha
acentuado en años más recientes (OCDE , 1994).

La mayor parte de los estudios que se han hecho sobre el impacto de la IE D en Irlanda
coinciden en que la IE D ha desempeñado un papel fundamental en el despegue de la economía
de Irlanda a partir de 1960 (véase, entre otros, O’Sullivan, 1987 y OCDE , 1994 y las referencias
citadas en esos trabajos). Según dicho estudios, la IE D ha contribuido en forma importante en
la diversificación y crecimiento de las exportaciones, en la expansión y modernización del sector
industrial, en la creación de empleo en el sector privado, en la provisión de divisas y en la
difusión y aplicación de nuevas tecnologías. Aunque no existe evidencia conclusiva al respecto,
muchos otros estudios también han señalado que la expansión de la IE D en la economía de
Irlanda coincidió con una duplicación de la tasa de crecimiento del PIB real entre 1960 y 1980,
en comparación con la tasa de crecimiento que se observó en la década de los cincuenta.
Inversión Extranjera Directa, 1974-1998
(como porcentaje de la Formacion Bruta de Capital Fijo) Inversión Extranjera Directa, 1974-1998
(como porcentaje del PIB)
20
4.0

16
3.0
Irlanda

12
Irlanda
2.0

%
%

1.0

4 Países de
Países de Ingresos Altos
Ingresos Altos
0.0
0 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996 1998
1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 1988 1990 1992 1994 1996

-1.0
-4

Por supuesto, los efectos positivos de la IE D que se han identificado en el caso de


Irlanda están estrechamente asociados con el tipo de sectores productivos a los que se dirigió la
IE D en ese país, ya que una parte importante de este tipo de inversión se dirigió a sectores
tecnológicamente avanzados (especialmente en electrónica, ingeniería e industrias químicas). Las
figuras que se muestran a continuación muestran dos indicadores de la relevancia de la IE D en
la economía de Irlanda en el periodo 1974-1998. E stas figuras muestran la participación del
flujo de IE D en la formación bruta de capital fijo y en el PIB real de Irlanda, respectivamente.
E n ambos casos se ha incluido, como referencia, el promedio de esas mismas variables para
todos los países de ingresos altos. Las figuras ilustran que en casi todo el periodo, con
excepción del lapso que va de 1984 a 1990, la influencia de la IE D en Irlanda ha sido muy
superior a la de otros países de ingresos altos.

¿Qué factores explican el exitoso desempeño de Irlanda en la atracción de IE D? Algunos


estudios previos han identificado a los siguientes factores como los posibles determinantes de
este resultado: la política de incentivos fiscales y financieros, las ventajas de localización
geográfica que convierten a Irlanda en una puerta de entrada al gran mercado europeo y la
calidad y el costo relativo de la fuerza laboral irlandesa.
Por otro lado, debe señalarse que si bien la IE D ha traído beneficios importantes a la economía
de Irlanda, también se han identificado varios problemas asociados a la política de atracción de
IE D. E ntre otros factores se han mencionado los siguientes: costos de atracción muy elevados,
distorsiones importantes que perjudican a la inversión doméstica, falta de integración con la
economía interna, dependencia excesiva de las empresas extranjeras, etc. (OCDE , 1994). E sta
situación ha llevado a un replanteamiento de la política de atracción de IE D en Irlanda, en
donde ya se han iniciado nuevos programas orientados a fortalecer la infraestructura de capital
físico y humano, así como a promover una mayor integración entre las empresas extranjeras y la
industria doméstica.

Cabe preguntarse hasta que punto el éxito de Irlanda con el desarrollo de una plataforma
de exportación como las E PZ’s, fue el resultado de una decisión estratégica tomada en un
momento crucial (una especie de “first-mover advantage”). E sta experiencia, así como el éxito,
aparentemente temporal de la Isla Mauricio con una política similar (véase Recuadro 4), parece
sugerir que el momento de la decisión jugó un papel muy importante en el éxito de ese tipo de
instrumentos. Por supuesto, si eso es cierto, entonces este factor también puede estar
d i d l lí i d i d lí i
determinando los límites de este tipo de políticas.
E n estas condiciones, el único tipo de IE D que lograban atraer estos países era
aquella que buscaba explotar ya sea al mercado interno o a los recursos naturales de la
región. E n parte, esto explica por qué algunos gobiernos percibían a la IE D como
negativa ya que la consideraban como una fuente de explotación de su riqueza o como
un sustituto de los productores domésticos, los cuales parecían no desarrollarse por
culpa de las empresas transnacionales. A la larga, la generalización del modelo de
sustitución de importaciones dio lugar a una estructura industrial poco competitiva y
con un marcado sesgo anti-exportador.

E l fracaso de las políticas de sustitución de importaciones, así como el cambio en


las condiciones y estabilidad de los mercados internacionales marcaron el progresivo fin
de dicha estrategia. Paulatinamente, se ha logrado un amplio consenso que sugiere que la
mejor estrategia para un país pequeño es el libre comercio, los aranceles bajos y estables
y la participación en estructuras multilaterales que garanticen un mínimo de distorsiones
a nivel internacional. E l fin de las políticas de crecimiento hacia adentro ha dado lugar a
un auge del liberalismo comercial que se ha visto acompañado por un interés creciente
por recibir mayores flujos financieros internacionales en forma de IE D.

E l interés por atraer mayores flujos de IE D se debe a la combinación de tres


factores: por un lado, ahora se reconocen muchos de los efectos positivos de la IE D
sobre la economía real. E n segundo lugar, la crisis de la deuda de los años ochenta
mostró los peligros de financiar los déficits comerciales de los países emergentes
mediante endeudamiento externo. Finalmente, existe desconfianza con respecto a la
posibilidad de financiar el desarrollo mediante flujos de capital de portafolio debido a
que este tipo de recursos son por lo general más volátiles e inciertos.5

5
E ntre los beneficios potenciales asociados a la IE D se pueden mencionar los siguientes: transferencia de
tecnología, innovación tecnológica, efectos de derrame a otros sectores, empleo, mayores salarios y mayores
divisas. Para más detalles sobre los beneficios de la IE D véase, entre otros, Dunning (1997). E videncia sobre
estos aspectos positivos puede encontrarse en Blomstrom y Kokko (1997) y en Aitken et al. (1996). Sobre las
ventajas de obtener financiamiento mediante IE D versus otras alternativa, véanse Chuhan et al. (1996), Sarno
and Taylor (1999) y Haussman y Fernández-Arias (2000).
E ste cambio de perspectiva ha dado lugar a un cambio radical en las políticas
públicas hacia la IE D. E n la actualidad, una gran cantidad de países ha vuelto la mirada
hacia esta forma de financiamiento y muchos gobiernos están llevando a cabo políticas
de fomento de este tipo de inversión. E ste cambio ha sido tan generalizado que ya ha
dado lugar a un importante debate sobre las ventajas o desventajas asociadas a la feroz
competencia que existe por atraer IE D (véase Oman, 2000). E l debate se centra en la
cuestión de si la competencia por atraer IE D es un juego de suma negativa o positiva.

Un juego de suma negativa implicaría que la competencia por atraer IE D podría


generar una especie de “guerra” de menores impuestos o mayores subsidios para atraer
IE D, lo cual podría generar más costos que beneficios para los países receptores.6
Además, estudios recientes también sugieren que la competencia por atraer un mayor
volumen de IE D mediante el otorgamiento de generosos incentivos fiscales, podría
generar a la larga una erosión importante de la base tributaria, sobretodo en lo que se
refiere al impuesto sobre la renta de las empresas (véase Gropp y Kostial, 2000). Un
punto similar ha sido enfatizado por Oman (2000) y por Hanson (2001).

Por otro lado, la competencia por atraer más IE D sería un juego de suma positiva si
un país, en la búsqueda de hacerse más atractivo para la IE D, incurre en una serie de
políticas que pudieran tener efectos positivos más allá de los efectos directos que
pueden tener sobre la IE D. E n cualquier caso, en la sección que sigue describiremos
cuáles son los instrumentos de política con los que cuentan los gobiernos para atraer
inversión extranjera directa.

Instrumentos de Política para la Promoción de IED

Hay algunos factores determinantes de los niveles de IE D que son totalmente exógenos
a las políticas que puede aplicar un país en particular. E jemplos de esto son el tamaño y
la localización geográfica del país que busca atraer esta inversión. Hay, sin embargo,
otros factores sobre los cuales se puede ejercer una mayor influencia. E ntre estos
factores se encuentra el nivel educacional de la población, la infraestructura del país y las
políticas referentes a la entrada de capitales. A continuación describiremos algunos de
las políticas que pueden implementar los gobiernos que pretenden atraer mayores flujos
de IE D. Dividiremos a estas políticas en dos grupos diferentes: factores institucionales o
estructurales y políticas de incentivos. E stos dos tipos de políticas están en la base del
debate sobre los efectos de la competencia por atraer IE D. Las políticas institucionales
o estructurales estarían asociadas a la interpretación que sugiere que la competencia por
IE D es benéfica, mientras que las políticas de incentivos están vinculadas más
estrechamente con las políticas que tienden a generar “guerras” de impuestos o
subsidios que pueden terminar siendo relativamente muy costosas.

Factores institucionales y estructurales

Mejoría en los fundamentos macroeconómicos. Una situación económica volátil puede ser un
factor de repulsión de IE D. E n consecuencia, mayor estabilidad económica y menor
incertidumbre sobre la situación macroeconómica futura pueden hacer más atractivo a
un país para la posible recepción de IE D. E n este sentido, un entorno económico
estable, con finanzas públicas sanas y con un régimen cambiario transparente pueden ser
fundamentales para la atracción de ciertos flujos de IE D.

Provisión de infraestructura. E xisten varios países en el mundo que a pesar de contar con
ventajas de localización y ubicación geográficas no son exitosos en la atracción de IE D.
Cierta evidencia anecdótica sugiere que una parte de este fracaso puede deberse a la
inadecuada provisión de infraestructura (puertos, carreteras, aeropuertos, etc.) de estos
países. Por ejemplo, es conocido que este aspecto fue uno de los cuellos de botella que
pudo haber impedido la enorme inversión que recientemente llevó a cabo Intel en Costa
Rica.7 Por esta razón, una mejoría en las condiciones de infraestructura de una economía

6Nótese que esta situación tiene las características típicas del “dilema de los prisioneros”. Otra posibilidad es
que los gobiernos, en su afán por atraer IE D, reduzcan los estándares laborales y ambientales, lo cual podría
provocar otro tipo de perjuicios.
7 Para más detalles sobre el caso de Intel véase Larraín et al . (2001) y el recuadro 2.
puede tener efectos positivos sobre la atracción de IE D en lo general y, en particular, de
aquélla IE D que está estrechamente orientada al mercado externo.
Recuadro 2

Inversión E xtranjera Directa: E l caso de Intel en Costa Rica

E n 1997, Intel, la compañía líder a nivel mundial en la producción de microprocesadores para


computadoras, decidió mudar una parte de su producción a Costa Rica. E sta decisión fue sorpresiva
para muchos analistas, quienes consideraban que el tamaño de la inversión de una empresa como
Intel ($300 millones de dólares) era demasiado grande en relación al tamaño de la economía
receptora (la inversión representaba alrededor de 2.1% del PIB). E n palabras de un ejecutivo de
Intel, esta inversión era equivalente a “poner una ballena en una piscina”. E ntre otras cosas, varios
ejecutivos de Intel consideraban que el tamaño relativo de la inversión podría implicar la existencia
futura de “cuellos de botella” en algunas áreas de la economía. Sin embargo, algunos estudios
recientes han arrojado luz sobre la racionalidad de la decisión de Intel y sobre el impacto inicial de
esta inversión en la economía de Costa Rica.

Determinantes de la inversión de Intel

De acuerdo a Spar (1998) y a Larraín et al. (2001), la selección de Costa Rica como el destino de la
inversión de Intel se debió a una serie de ventajas específicas que ofrecía esta país. E ntre otras
ventajas, destacan las siguientes: el elevado nivel educativo de la fuerza laboral, la estabilidad
política, los bajos niveles de corrupción, la credibilidad del sistema legal y las ventajas fiscales que
ofrecía el esquema existente de Zonas Libres. Por supuesto, los ejecutivos de Intel también
consideraron la existencia de algunas posibles desventajas. E ntre otros factores, los ejecutivos
mencionaron como desventajas el tamaño de la economía, la falta de capacidad de generación y
distribución de energía y la carencia de infraestructura en puertos, carreteras y telecomunicaciones.
Debe señalarse que, a posteriori, los ejecutivos de Intel reconocieron que la calidad de la mano de
obra de Costa Rica era incluso mejor de los que esperaban, pero que la calidad de la
infraestructura era sustancialmente inferior a lo anticipado.

La percepción de otros inversionistas extranjeros en Costa Rica coincide en varios aspectos con la
percepción de Intel. Una encuesta a 61 inversionistas extranjeros en Costa Rica en 1999 demostró
que los principales ventajas de ese país para invertir allí eran: “estabilidad política”, “educación de la
fuerza laboral”, “buen gobierno” y “un sistema legal efectivo”.

Impacto económico de la inversión de Intel en Costa Rica

La inversión de Intel en Costa Rica ha tenido un impacto muy significativo en la economía de ese
país. Los impactos más relevantes son en la actividad económica en general y en el sector externo.
La figura de abajo muestra la tasa de crecimiento del PIB real de Costa Rica entre 1992 y 1999.
Durante el periodo 1997-99 se muestran dos tasas de crecimiento alternativas: una en la que se
incluye el valor de la producción de Intel (línea roja) y otra en la que se excluye el valor de la
producción de Intel (línea azul). La figura muestra claramente que la presencia de Intel en la
economía de Costa Rica le ha permitido a este país crecer a tasas más elevadas de las que hubiera
alcanzado de otra manera. E sto fue particularmente cierto en 1999 cuando la producción de Intel
representó aproximadamente cinco puntos porcentuales de crecimiento adicional para la economía
de Costa Rica. Por supuesto, el comportamiento del PNB no necesariamente sigue al del PIB
debido a la posible remisión de utilidades de las empresas de propiedad extranjera. E n el caso de
Costa Rica, el PNB, si bien ha crecido en forma importante como resultado de la inversión de Intel,
lo ha hecho a tasas inferiores a las del PIB.
C o sta R ica: Ta sa d e C recim ien to d el P IB R eal

10

C on Inte l
8

S in Intel
2

0
1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999

F u en te : B a nco C e ntral d e C osta R ica . C ita do en La rraín et al. (20 01 )

La presencia de Intel en Costa Rica también ha tenido efectos importantes en el sector externo de
ese país (ver Cuadro). Así, por ejemplo, las exportaciones como porcentaje del PIB pasaron del 33%
en 1997 al 42%en 1999. Por su parte, la balanza comercial dio un giro importante, ya que de ser
deficitaria en alrededor de 500 millones de dólares en 1997, pasó a ser superavitaria en más de 600
millones de dólares en 1999. Como es de esperarse, el comportamiento de la balanza en cuenta
corriente es menos favorable debido a los pagos factoriales al exterior que están asociados con la
presencia de IE D en un país. Por otro lado, posición y destino de las exportaciones de Costa Rica
cambiaron en forma importante a partir de la inversión de Intel. Por un lado, las exportaciones
primarias como porcentaje del total de exportaciones disminuyeron en forma importante mientras
que, por el otro, el comercio exterior de Costa Rica se diversificó y las exportaciones a países
asiáticos crecieron en forma importante. Otros efectos importantes de la inversión de Intel en Costa
Rica han estado asociados a la formación de vínculos más estrechos con proveedores locales, a la
atracción de otras inversiones relacionadas con Intel, una mayor formación de recursos humanos
orientados a ingeniería y educación técnica, etc. E l problema más comúnmente asociado a la
presencia de Intel en Costa Rica es el de la presión alcista en los sueldos y salarios del personal
calificado. Sin embargo, este aspecto es percibido por otras empresas como un fenómeno temporal
y que no ha causado perturbaciones importantes en la actividad económica en general (Larraín et al.
2001).

Variable U nidad 1997 1999


Exportaciones (% del PIB) 32.9 42.3
Balanza comercial (Millones U SS$) -497 618
Balanza comercial (% del PIB) -3.9 4
Cuenta Corriente (% del PIB) -3.8 -4.6
Exportaciones primarias (% del total) 41.8 23.3
Exportaciones a Asia (% del total) 148 434

A diferencia de lo que ha ocurrido con otras inversiones importantes en países menos desarrollados,
la inversión de Intel no requirió un excesivo subsidio por parte del Gobierno de Costa Rica. La
mayor parte de los beneficios que recibió Intel fueron los mismos que se le habrían otorgado a casi
cualquier otra empresa que se hubiera establecido en una E PZ. Por supuesto, considerando el
tamaño y el tipo específico de inversión que Intel realizó en Costa Rica, el gobierno de ese país se
vio presionado a ofrecer algunas concesiones adicionales, pero ninguna de ellas parece haber sido
excesivamente costosa.

Los beneficios que hubiera recibido cualquier empresa foránea que se hubiera establecido en la E PZ
de Punta Arenas en Costa Rica habría recibido, entre otros, los siguientes beneficios:

• 100% de exención en el pago de aranceles sobre los insumos y bienes de capital.


• 100% de exención sobre los impuestos a los beneficios durante 12 años y 50% en los 6 años
siguientes.
• 100% de exención en los impuestos sobre exportación, ventas locales, impuestos indirectos
e impuestos a la repatriación de beneficios.
• Ninguna restricción a las repatriaciones de beneficios o cambios de moneda extranjera.
• Desaduanización expedita
• Posibilidad de vender productos a exportadores locales
• Posibilidad de vender un 40 porciento de la producción localmente exento de los impuestos
a las ventas
• Cada año, durante cinco años, el gobierno repaga un porcentaje de la planilla, de acuerdo al
siguiente detalle: 15% el primer año, 13% el segundo, 11% el tercer, 9% el cuarto y 7% el
quinto.
• Programas subsidiados de entrenamiento, de tal manera que resulta en tres meses de trabajo
gratis para la firma.

Aparte de esos beneficios, Intel sólo recibió los siguientes beneficios adicionales: i) eliminación de
un impuesto de 1% a los activos (esta medida se generalizó a todas las empresas en una E PZ),
incremento en el número de vuelos permitidos a aerolíneas extranjeras en el país, menores precios
en electricidad para compradores en gran escala, participación de Intel en el diseño de nuevos planes
educativos en Ingeniería y Computación.

E l ejemplo de la inversión de Intel en Costa Rica pone de relieve la importancia de los aspectos
estructurales en las decisiones de inversión de las empresas multinacionales. E l hecho de que el
gobierno de Costa Rica no haya tenido necesidad de ofrecer paquetes de incentivos especiales
también sugiere que las empresas, si bien pueden valorar este tipo de beneficios, no los consideran
como prioritarios en sus decisiones de inversión. Más aún, el ejemplo del Gobierno de Costa Rica
puede actuar como una buena señala para reducir la feroz competencia que se ha desatado en
algunos países con el propósito de atraer más IED.
Mejoría en el marco legal y regulatorio. Un marco regulatorio complejo, con vaguedades y
elementos de discrecionalidad, puede ser muy poco propicio para la atracción de IE D.
Por ende, un marco regulatorio y legal que sea estable, transparente y bien definido
puede convertirse en un elemento importante para la atracción de IE D (Dunning,
1992). Además, existe evidencia empírica que demuestra que aspectos como la
corrupción pueden incidir negativamente en el monto de la IE D que recibe un país
(Wei, 1997). Por ello, una mejora de los aspectos legales y regulatorios puede incidir
positivamente en la atracción de IE D.

A umento en el nivel de educación de la fuerza laboral. Como ya se mencionó, existe un cierto


tipo de IE D que busca no sólo salarios inferiores a los que pagaría en su país de origen,
sino también una alta productividad. Por lo tanto, un aumento en la calidad y
productividad de los trabajadores de un país podría atraer un monto más alto de este
tipo de inversión. Por lo demás, este tipo de reforma puede incidir directamente en el
tipo de trabajos que son creados y no sólo en su cantidad.

La literatura sobre IE D inicialmente presentaba al comercio y a los movimientos de


capitales como sustitutos. E sto implicaba que la IE D se debía mayormente a la
presencia de altos aranceles al comercio, por lo que los países extranjeros optarían por
movilizar sus capitales para producir internamente. Sin embargo, la literatura más
reciente enfatiza la existencia de IE D debido a la explotación de activos intangibles.

Para competir con una firma local, que tiene mayor conocimiento del mercado, de
las preferencias de los consumidores y de las practicas de negocios, la firma
internacional debe poseer alguna ventaja competitiva como puede ser la tecnología o un
conocimiento específico. E sto justificaría la IE D incluso en ausencia de barreras al
comercio. E sta visión predice efectos contradictorios de un acuerdo de integración
regional. Por una parte, se esperaría que un acuerdo de este tipo reduzca el flujo de
inversión ya que la liberalización comercial podría eliminar la necesidad de la IE D para
abastecer a la economía local. Desde otro punto de vista, el capital extranjero puede
aumentar si la IE D estaba limitada por el tamaño de los mercados nacionales. E l
mercado común puede ser lo suficientemente grande como para soportar los costos
fijos de instalación de una nueva filial extranjera, que bajo las nuevas condiciones sea
capaz de operar eficientemente.

Además, los acuerdos de integración regional también tienen efectos dinámicos


debido al mayor crecimiento que se produce en la transición hacia un mayor nivel de
ingresos generado por la mayor competencia y la ubicación más eficiente de los recursos
dentro del mercado común (E merson, et al., 1989). E sta mayor tasa de crecimiento va a
aumentar el atractivo de la región para realizar inversión tanto doméstica como
extranjera.

Los mejoramientos en eficiencia económica asociados con la mayor especialización,


el aprovechamiento de las economías de escala y una mejor concentración geográfica de
las actividades económicas son posibles debido a la IE D intra e interregional. Los
mayores flujos de IE D también son una fuerza importante tras las mayores presiones
competitivas que se esperan que obliguen a los productores locales a adoptar estrategias
que mejoren la eficiencia, tales como racionalizar la capacidad de planta o reducir trabas
en los procesos de producción. Además, es probable que la IE D estimule la
transferencia y difusión de tecnología, directamente y por derrame a las firmas locales.8

Los efectos de los acuerdos de integración regional dependen de los cambios que se
hayan introducido en el acuerdo. Se ha encontrado que hay un mayor impacto en la IE D
cuando los acuerdos comerciales van acompañados de la liberalización de los mercados
domésticos y la estabilización macroeconómica de los países miembros (Blomstrom y
Kokko, 1997).

Políticas de incentivos

Hay tres tipos básicos de políticas de incentivos: incentivos fiscales, incentivos financieros y
políticas de promoción. Las dos primeras políticas involucran mas claramente un gasto
directo o un costo de oportunidad positivo. Ambos tipos de política discriminan en favor

8 Blomström y Kokko (1997) presentan evidencia empírica sobre este tipo de derrames.
de las empresas extranjeras y, por lo tanto, implican la introducción de distorsiones en el
funcionamiento de la economía. E n estos casos, usualmente hay más espacio para la
discrecionalidad y, por lo tanto, para la corrupción. E l tercer tipo de política de incentivos
es usualmente menos costosas y de tipo neutral. Más adelante se presenta un cuadro-
resumen de estos tres tipos de incentivos, con una breve discusión de las condiciones bajo
las cuales estas políticas podrían ser más exitosas.

Incentivos fiscales. E ste tipo de incentivos consisten en el otorgamiento de privilegios


fiscales a las empresas establecidas a través de IE D. Los privilegios fiscales pueden
asumir distintas formas, por ejemplo: reducciones en la tasa del impuesto sobre la renta,
periodos de exenciones de impuestos (en impuestos federales, estatales o municipales),
tasas de depreciación aceleradas, exenciones del pago de derechos de importación,
deducciones de contribuciones a la seguridad social, regímenes especiales de deducción
de impuestos, etc.

Incentivos financieros: E ste tipo de incentivos consisten en el otorgamiento de subsidios o


apoyos económicos (financieros o en especie) para la producción de empresas
extranjeras. Pueden consistir, por ejemplo, en la entrega o donación de terrenos,
instalaciones o edificios para las empresas con IE D. Otros ejemplos de este tipo de
incentivos son los préstamos subsidiados, las garantías para el acceso al crédito, los
subsidios salariales, los subsidios en la provisión de agua o electricidad, los subsidios al
desarrollo de cierto tipo de actividades (investigación y desarrollo, por ejemplo) y la
creación “dedicada” de infraestructura para cierto tipo de proyectos.

Políticas de promoción. E stas políticas consisten en enfatizar el papel del gobierno como
facilitador de la IE D. E n este sentido, los gobiernos pueden llevar a cabo políticas de
difusión de oportunidades de inversión y de entrega de información a potenciales
inversionistas, giras internacionales para la promoción y difusión de oportunidades
(roadshows), etc.

Debe notarse que hay algunas políticas que combinan tanto aspectos institucionales
como de incentivos. E ste es el caso de, por ejemplo, el establecimiento de Zonas para el
Procesamiento de E xportaciones (E PZs). E ste tipo de políticas combinan el
establecimiento de reglas que hacen más transparente y reglamentado el funcionamiento
de la IE D con el otorgamiento de concesiones y privilegios de tipo fiscal o financiero.

Cuadro - resumen de las políticas de incentivos para atraer IE D

Tipo de Incentivo Fiscal Financiero Promoción

Forma operativa • Menores tasas de • Subsidios directos • Publicidad en medios


impuesto corporativo. • Construcción de • Participación en
• Exención en el pago de infraestructura necesaria exhibiciones de
los derechos de para la nueva inversión. inversión
importación • Empleo subsidiado • Misiones de promoción
• Periodos de exención • Seminarios de
• Regímenes especiales Información
• Servicios de asesoría

Condiciones bajo las • Debe existir una falla de mercado que justifique un tratamiento especial (Ej. Información
asimétrica, externalidades positivas en la producción de las firmas domésticas, alta
cuales funciona mejor: concentración en el mercado doméstico)
Comunes • Ambiente macroeconómico y social estable
Tipo de Incentivo Fiscal Financiero Promoción

Condiciones bajo las • Existencia de • Los factores usados mas • Existencia de


cuales funciona mejor: infraestructura básica intensamente en la infraestructura básica
para la operación de las producción de la para la operación de
Específicas nuevas empresas industria multinacional nuevas empresas.
• Sirve para atraer tienen oferta elástica • Orientación de la nueva
inversiones de empresas • Las empresas que inversión hacia el sector
orientadas al sector compiten por los exportador
externo, dentro de la recursos obtienen nulos • Alta tasa de salarios
competencia de estados o bajos beneficios • No existencia de pleno
similares por atraer • Las externalidades en la empleo
inversiones externas. producción desde la
• Cuando las tasas a los empresa multina-cional
impuestos corporativos a las otras empresas son
son muy restrictivas. considerables
• Las ganancias por
excedente del con-
sumidor en los mer-
cados domésticos son
pequeñas.

Ventajas
• Menos costosa que las
otras políticas cuando
los condiciones arriba
citadas se cumplen.

- Deteriora la presión
D esventajas
tributaria
- Puede generar com-
petencia entre esta-dos
por atraer inver-sión
extranjera y por lo tanto
actividades de búsqueda
de rentas.
- Dependen de las
consideraciones del
sistema tributario del
país de origen con
respecto a los ingre-sos
por operaciones en el
exterior.
- Puede generar altos
costos de administra-
ción y de eficiencia.

O tras características • Su efecto difiere si se • Determinante de la


trata de nuevas localización de la nueva
empresas o las inversión dentro del
previamente • Están incluidos
establecidas. generalmente en las
• Principalmente sirve negociaciones con
para atraer empresas grandes empresas
pequeñas.
• Determinante de la
localización de la nueva
inversión, dadas las
otras variables.
Tipo de Incentivo Fiscal Financiero Promoción
Elasticidad unitaria de la IED Elasticidad de 0,3 (Wells y
Efecto cuantitativo
respecto de la rentabilidad Wint, 2000)
estimado después de impuestos (Hines
1996)

F uentes: Jun (1994) y Hines (1996), Oman (1999), Morisset y Pirnia (2000), Well y Wint (2000) y Hanson (2001).

E l cuadro que sigue resume los principales incentivos fiscales que efectivamente usan los países
para atraer la inversión extranjera. Destaca el hecho de que los instrumentos más utilizados por
las mayoría de los países son los periodos de exención en el pago de impuestos así como la
exención del pago de los derechos de importación. E l instrumento menos utilizado ha sido el
uso de la inversión como crédito tributario, por el costo administrativo de fiscalización y las
distorsiones que genera (eventualmente, una sobre acumulación de capital). Una excepción en
cuanto al tipo de políticas es el caso de E uropa Occidental, donde poder acelerar la
depreciación ha sido el instrumento más utilizado. Nótese, en todo caso, que los países de
E uropa Occidental usan menos instrumentos fiscales de incentivo a la inversión extranjera que
los demás.

Cuadro - resumen de las políticas de incentivos fiscales usados para atraer


IE D
América E uropa E uropa Otros Total
Región / Incentivos África Asia Latina y el central y
Caribe del E ste Occid. países países
(Número de países) (23) (17) (12) (25) (20) (6) (103)
Periodos de exención 16 13 8 19 7 4 67
Depreciación acelerada 12 8 6 6 10 5 47
Inversión como crédito tributario 4 5 9 3 5 26
E xención de pago de derechos de importación 15 13 11 13 7 4 63
Reintegro de derechos de importación 10 8 10 12 6 3 49

Fuente: Morisset y Pirnia (2000)


Recuadro 3

Competencia entre Gobiernos por Atraer Inversión E xtranjera Directa

E n general, la evidencia empírica muestra que la competencia entre los gobiernos por
atraer inversión extranjera directa (IE D) se ha incrementado en forma importante en los
últimos años (UNCTAD, 1996 y Oman, 2000). Las razones para intentar atraer IE D son
múltiples, aunque predomina la idea de que la transferencia de tecnología y los efectos en
empleo, divisas y capacitación de la mano de obra son los principales factores que
justifican la atracción de IE D. Las políticas que se han implementado para atraer IE D
varían de país a país, aunque en general consisten de una serie de incentivos fiscales y
financieros que pretenden hacer más rentable los proyectos de las empresas foráneas. Otra
forma de atraer IE D es a través de una mejoría en la calidad de los servicios del gobierno
y de un incremento en la competitividad de las economías (por ejemplo, a través de la
creación de infraestructura).

La principal justificación para ofrecer incentivos fiscales y financieros adicionales a las


empresas foráneas es que esto de alguna manera cubre la brecha entre los beneficios
privados y sociales de sus inversiones. Más allá de las distorsiones creadas por este tipo de
incentivos y de sus consiguientes efectos perniciosos sobre la inversión doméstica, se
considera que este tipo de políticas pueden dar lugar a una competencia inusitada entre
gobiernos para ofrecer los mejores incentivos. A la larga, esta competencia podría tener un
efecto negativo sobre las economías receptoras, ya que los costos en los que tendrían que
incurrir para atraer un monto dado de IE D podrían exacerbarse si todos los gobiernos
actuasen de la misma manera. E n este sentido, se considera que es posible que esta
política conduzca a un equilibrio indeseable en donde todos los países interesados en
atraer IE D ofrecen incentivos generosos para los inversionistas y en donde los beneficios
anticipados de la IE D se diluyen como resultado de los costos crecientes de los incentivos.
Por otra parte, una política nacional que pretende atraer IE D con base en incrementos en
la competitividad de la economía, podría atraer no sólo IE D sino que también podría
propiciar un entorno económico favorable para la inversión doméstica. Por lo tanto, se
considera que este tipo de políticas pueden tener, a la larga, un efecto más positivo sobre
la economía que el que podría ofrecer un simple otorgamiento de incentivos generosos a
la IE D.

La evidencia empírica existente a la fecha no permite obtener conclusiones definitivas


sobre estás interpretaciones. Sin embargo, existe una cierta evidencia internacional que
sugiere que las políticas basadas en incentivos han implicado una tendencia alcista en los
incentivos fiscales y financieros que requieren otorgar algunos países para poder atraer
ciertos tipos de IE D.
V alor estim ado de los incentivos fiscales y financieros a proyectos de inversión
específicos en la industria autom otriz
(Dólares por trabajo creado en form a directa)

400,000

350,000

300,000

250,000

200,000

150,000

100,000

50,000

0
1 98 0 1 98 0 s 1 98 4 1 98 0 s 1 98 0 s 1 98 0 s 1 98 0 s 1 99 0 s 1 99 2 1 99 5 1 99 6 1 99 6 1 99 7 1 99 7

F uente: Om an (2000).

La figura muestra el monto estimado de los incentivos fiscales y financieros que han
otorgado algunos gobiernos para proyectos específicos en la industria automotriz por
unidad de empleo creado en forma directa en las dos décadas anteriores. La figura muestra
que los costos fiscales y financieros por unidad de trabajo han crecido en forma
exorbitante, lo cual parece confirmar la idea de que cada vez es más fuerte la competencia
por cierto tipo de proyectos que se estima que podrían generar una importante derrama de
beneficios en toda la economía. Obviamente, un mayor costo por atraer un cierto tipo de
IE D, implica que los rendimientos netos esperados tienden a disminuir, lo cual incluso
podría poner en duda los beneficios netos que podría obtenerse de ciertos proyectos.

Por otro lado, la competencia entre economías por recibir IE D puede acarrear oros
efectos negativos sobrela economía. Un estudio reciente señala que la competencia mediante el
ofrecimiento de incentivos fiscales cada vez más grandes, puede ocasionar una fuerte erosión de
la base fiscal, al reducir en forma importante los posibles ingresos por el impuesto sobre la renta
de las empresas (Gropp y Kostial, 2000).
4. Análisis E mpírico de los Determinantes de la IE D

E n esta sección planteamos un marco empírico que nos permita estudiar cuáles son
los factores que ayudan a explicar el patrón de IE D a nivel mundial. La idea es estimar
un modelo econométrico que explique el monto del flujo de IE D hacia un determinado
país, utilizando como posibles determinantes algunas de las variables o factores que se
identificaron en la sección anterior. E s decir, estimaremos un modelo de la siguiente
forma:9

ln (IE D) = f (tamaño del mercado, ventajas naturales, características


de la fuerza laboral, políticas públicas)

E l objetivo de estimar un modelo como este es tratar de discriminar entre los


factores que están bajo el control de las autoridades de un país de aquellos que son
intrínsecos a una economía y que por lo tanto no pueden ser utilizados como
instrumentos de política para atraer IE D hacia una economía.

Debido a que el monto específico de IE D en un año dado puede ser muy sensible a
características o fenómenos transitorios, utilizaremos como variable dependiente al
promedio del flujo de IE D entre 1995 y 1998. Además, la variable se expresa en
logaritmos para reducir la dispersión de la variable. E sto también nos permitirá
interpretar algunos coeficientes como elasticidades o semi-elasticidades.

9 Otros autores han estimado modelos similares. Véanse, por ejemplo, Aggarwal (1980), Torrisi (1985), UNCTAD

(1992) y Wei (1997).


V ariables Explicativas

Las variables independientes que fueron seleccionadas, se describen a continuación.


Cabe señalar que se utilizaron otras posibles variables explicativas, pero ninguna de ellas
resultó ser estadísticamente significativa en forma robusta.

Población. E sta variable es una medida del tamaño del mercado y se expresa en forma de
logaritmos. Se espera que esta variable tenga asociado un coeficiente de signo positivo,
es decir, a mayor población mayor IE D. E l modelo subyacente que justifica la inclusión
de esta variable es un modelo similar a los modelos de fuerza de gravedad que son
ampliamente utilizados para explicar el comportamiento del comercio internacional: a
mayor volumen mayor capacidad de atracción de IE D. E sta variable ha sido utilizada en
algunos otros estudios en forma similar a la empleada en este trabajo.10 E s importante
señalar que nosotros hemos optado por no incluir variables relacionadas al ingreso
como indicadores del tamaño del mercado. E sto se debe a que el ingreso también puede
ser influido por la IE D (Borenzstein y de Gregorio, 1998), por lo que incluir este tipo de
variables podría conducir a serios problemas de endogeneidad. La variable población
que utilizamos es el promedio entre 1990 y 1995.

Falta de acceso al mar o Mediterraneidad. E sta es una variable dummy que toma el valor de 1
si un país no cuenta con acceso al mar y 0 si cuenta con al menos una salida al mar. E sta
variable trata de representar factores de ubicación y localización geográfica que podrían
atraer (o desalentar, según sea el caso) a la IE D. Cabe señalar que este indicador ha
demostrado ser un factor explicativo (en sentido inverso) de los niveles de comercio
internacional en una muestra amplia de países (Gallup, Sachs y Mellinger, 1999). Así, si
la localización geográfica fuese en realidad un factor determinante de la IE D, se
esperaría que este factor tuviese asociado un coeficiente negativo.

Porcentaje de la población mayor de 15 años que no asiste a la escuela. E sta variable representa un
indicador de la calidad de la fuerza laboral de un país. A priori, el efecto de esta variable

10 Véase, por ejemplo, a E aton y Tamura (1996).


es ambiguo. De acuerdo a ciertas hipótesis, si la IE D busca mano de obra barata en el
mundo, sería razonable suponer que mientras menor sea el nivel educativo de una
población y menores sean sus salarios, mayor será la IE D que reciba ese país. Sin
embargo, otras hipótesis plantean un tipo de relación distinta entre la educación y el
monto de IE D. E n particular, estudios previos sugieren que una mano de obra mejor
capacitada estará más preparada para absorber las potencialidades tecnológicas asociadas
a la IE D (Borensztein y de Gregorio, 1998), y que al menos cierto tipo de IE D preferirá
buscar a la mano de obra más apropiada para su proceso de producción y no
necesariamente la más barata. Así, bajo estas interpretaciones, uno podría esperar que un
mejor nivel de educación estaría asociada a un mayor flujo de IE D. La variable esta
medida como un promedio del periodo 1990-1995.

Grado de apertura de la economía. E sta variable representa el grado de inserción de un país


en la economía mundial y se mide como la razón del comercio internacional total
(exportaciones más importaciones) con respecto al PIB. E n principio, uno esperaría que
una mayor apertura podría conducir tanto a un mayor nivel de IE D como a uno menor.
E l efecto final dependerá de cual es el principal factor que motiva a la IE D. Si el factor
de atracción es la existencia de un mercado interno cautivo, entonces una mayor
apertura al comercio podría atraer menores niveles de IE D. Sin embargo, si el factor de
atracción de la IE D es el de una expansión del mercado a través de las economías a las
que se puede tener acceso en forma indirecta, entonces una mayor apertura podría estar
asociada a una mayor inversión. La primera interpretación está asociada al enfoque
tradicional, el que consideraba a la IE D como un sustituto del comercio exterior. La
segunda interpretación es más moderna y presupone una cierta complementariedad
entre comercio e inversión. La variable utilizada en las regresiones es un promedio de
los valores de este indicador entre 1990 y 1995.

Capacidad y efectividad de gobierno. Las dos variables siguientes se refieren a indicadores de


la calidad y la capacidad de gobierno en las economías. E stos dos índices se
construyeron con información de múltiples fuentes y tratan de capturar aspectos
específicos de la capacidad de gobierno. La fuentes de ambos índices es Kauffman,
Kraay y Zoido-Lobatón (1999a y 1999b). E stas dos variables tratan de reflejar aspectos
de política que podrían estar incentivando o desalentando a la IE D en una economía.
Ambos índices combinan una serie de variables de tal manera que un valor de los
índices más alto significa una mayor calidad o capacidad de gestión gubernamental. Por
ende, en ambos casos se espera observar un coeficiente asociado de signo positivo. E s
decir, una mayor calidad gubernamental tendería a aumentar el monto de la IE D. Los
dos índices incluyen información relativa a los años 1997-1998.
1) Carga regulatoria. E ste índice trata de reflejar la calidad y efectividad de las políticas
públicas e incorpora mediciones de la incidencia de políticas que atentan contra el libre
mercado tales como los controles de precios o salarios. Además, el índice incluye varias
medidas de la percepción que se tiene sobre la regulación excesiva en el comercio, la
banca, el tipo de cambio o la inversión. También se considera la efectividad de las
políticas de fomento a la competencia, la existencia de barreras a la entrada en ciertas
industrias, la regulación de la remisión de utilidades al exterior, la carga impositiva y la
vaguedad de las regulaciones. E n resumen, se espera que esta variable afecte a la IE D en
forma directa. E s decir, un aumento en el índice (es decir, una menor carga regulatoria)
debería de estar asociado a niveles más altos de IE D.
2) E stado de Derecho. E ste índice incluye varias medidas que reflejan la confianza y el
respeto que le tienen los individuos de un país a las reglas sociales. E l índice incorpora
información sobre la percepción que se tiene sobre el crimen, el sistema judicial y la
aplicabilidad de los contratos en un país. E l índice trata de capturar la medida en la que
la sociedad es capaz de desarrollar un ambiente en el cual un sistema de reglas justas y
predecibles es capaz de determinar las interacciones económicas y sociales. Otras
variables que se incorporan en estos índices son el número de secuestros de extranjeros,
la existencia de mercados negros, la efectividad de la policía, la protección de la
propiedad intelectual y la efectividad del sistema legal. Al igual que en el otro índice, un
aumento en este indicador significa un mayor cumplimiento con el estado de derecho.
Por lo tanto, se espera un coeficiente positivo asociado a esta variable.

Resultados

E l cuadro 6 muestra los resultados de nuestras estimaciones. Las primeras seis


ecuaciones muestran la introducción, en forma secuencial, de cada una de las variables
explicativas que se han identificado como relevantes en la determinación de la variable
dependiente. E sto nos permite observar la contribución individual de cada una de las
variables en la variabilidad de la variable dependiente, así como la solidez y estabilidad
de los coeficientes estimados. E s importante observar que el número de países incluidos
en las estimaciones varía conforme se agregan nuevas variables explicativas. La ecuación
que utilizaremos como referencia (ecuación 6) incorpora información para 93 países.

Cuadro 6: Determinantes de la Inversión Extranjera Directa

Variables Coeficientes

(1) (2) (3) (4) (5) (6) (6a)

Población (en logs) 0.710* 0.712* 0.763* 0.934* 0.925* 0.916* 0.947*
(9.54) (9.983) (8.22) (10.20) (11.02) (11.41) (8.94)

Falta de salida al mar -1.253* -0.851 -0.740 -0.786*** -0.745** -0.862**


(-2.78) (-1.64) (-1.44) (-1.95) (-1.97) (-1.97)

Porcentaje de la población mayor de -0.076* -0.075* -0.040* -0.032* -0.032*


15 años que no asiste a la escuela (-11.56) (-10.79) (-4.63) (-4.19) (-4.06)

Grado de Apertura Externa 0.011* 0.008* 0.006* 0.007


((Exportaciones+Importaciones)/PIB) (5.59) (3.48) (2.90) (1.67)

Índice de Carga Regulatoria 1.850* 1.381* 1.356*


(5.28) (3.52) (3.33)

Índice de Estado de Derecho 0.652* 0.525***


(3.09) (1.88)

Número de países 157 157 96 94 93 93 74


2
R Ajustada 0.28 0.31 0.66 0.69 0.79 0.82 0.76
Estadístico F 61.25 36.71 67.41 54.84 74.27 72.19 39.49
Valor P (Estadístico F) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000)

Notas: Todas las regresiones incluyen una constante. Los números entre paréntesis son los estadísticos t.
Los errores estándar son robustos a la heteroscedasticidad de acuerdo al método de White.
Un asterisco (*) indica que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 1%.
Dos asteriscos (**) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 5%.
Tres asteriscos (***) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 10%.

La columna (6) del Cuadro 6 muestran que todas las variables explicativas que han
sido incluidas en este análisis son significativas. Más aún, todas las variables para las
cuales se tenía una expectativa sobre su signo esperado, tienden a confirmar la validez de
nuestras hipótesis. E s decir, los países con mayor población, con acceso al mar, con una
menor carga regulatoria y con una mejor aplicación del estado de derecho, tienden a
presentar mayores niveles de IE D. Por otra parte, la variable de educación que
utilizamos tiene asociado un signo negativo, lo que significa que aquellos países en
donde un mayor porcentaje de la población adulta asiste a la escuela son capaces de
atraer mayores niveles de IE D. Aparentemente, este resultado va en contra de la
hipótesis que sugiere que los salarios bajos son uno de los factores que determinan el
patrón mundial de IE D y a favor de la hipótesis que señala que una mano de obra más
educada es un factor atractivo para los flujos de IE D en el mundo. Finalmente, la
apertura externa se asocia con un coeficiente positivo y significativo con respecto a la
IE D. E sto parece sugerir que la dicotomía entre comercio e IE D es más falsa que
nunca. E s decir, países con un mayor grado de interacción con el exterior logran una
mayor recepción de recursos foráneos y no menos como lo sugería el enfoque
tradicional de la IE D. E ste resultado parece sugerir que la IE D a nivel mundial está cada
vez menos orientada a la búsqueda de explotación de un mercado interno, y que más
bien se está concentrando a la explotación de activos estratégicos, a la búsqueda de
terceros mercados o bien a la búsqueda de aumentos de eficiencia mediante reducciones
de costos.

E l Cuadro 6 muestra algunos otros resultados interesantes. Se puede observar, por


ejemplo, que el coeficiente asociado a la población es inferior a 1 (es decir, la elasticidad-
población de la IE D es menor a la unitaria).11 E ste resultado indica que a medida que la
población de un país aumenta, la IE D también lo hace pero en una menor proporción.12
E sto parece sugerir que el tamaño del mercado es importante, pero que su importancia
tiende a disminuir conforme crece la población. E ste resultado podría tener
implicaciones importantes con respecto a la distribución de IE D en el mundo,
particularmente en lo que respecta al papel de China e India, los países más poblados del
mundo, como potenciales receptores de IE D.

11
Debe señalarse, sin embargo, que el coeficiente estimado no es estadísticamente distinto de la unidad.
12 Un resultado parecido había sido identificado por E aton y Tamura (1996), aunque en un contexto ligeramente
diferente. Cabe señalar que este resultado no depende de la presencia de los países más poblados del planeta. Si
excluimos a estos países, los resultados de las regresiones son prácticamente idénticos, tanto cualitativa como
cuantitativamente.
Por otra parte, dado que los índices de carga regulatoria y del estado de derecho
están expresados en unidades comparables, la magnitud de los coeficientes nos indica
que los avances en los aspectos regulatorios tienen un impacto doblemente más
importante en la atracción de IE D que avances equivalentes en el índice del E stado de
derecho, aunque ambos son significativos. Finalmente, es interesante señalar que el
conjunto de variables explicativas que hemos utilizado es capaz de explicar más del 80%
de la variabilidad de la IE D a nivel mundial. E ste resultado es aún más sorprendente si
consideramos que la información analizada es de corte transversal y que la variable IE D
presenta una gran variabilidad entre países.

Los resultados que hasta aquí se han mostrado incluyen información sobre todo
tipo de países. Podría pensarse que estos resultados están sesgados por los países que
atraen un mayor volumen de IE D (es decir, por los países de ingresos altos), o bien que
los determinantes de la IE D para este grupo de países difiere de los determinantes para
países con menores ingresos. Debe recordarse que los países de ingresos altos reciben
alrededor de tres cuartas partes del total de IE D en el mundo. Para evaluar la posibilidad
de que los determinantes de la IE D para países de menores ingresos difieran de los
determinantes para los países de ingresos altos, hemos reestimado nuestra regresión
incluyendo ahora información únicamente para los países con ingresos per cápita
inferiores a $10,000 dólares (en términos PPP). Al hacer este corte, excluimos a 19 de
los países más ricos, por lo que la muestra solo incluye información para 74 países. Los
resultados de esta nueva estimación se presentan en la columna (6a) del Cuadro 6.
Como puede observarse, la mayor parte de las variables sigue siendo estadísticamente
significativa y la magnitud de los coeficientes es muy parecida. Los únicos cambios
relevantes son la relativa pérdida de significancia de la variable grado de apertura (cuyo
valor P es ligeramente superior a 10%) y una reducción en el coeficiente asociado a la
variable estado de derecho. E ste ultimo resultado indica que los avances en aspectos
regulatorios producen resultados aún más importantes en la atracción de IE D en los
países de ingresos medios y bajos, cuando se les compara con avances equivalentes en
materia de respeto a la ley.
Otros posibles determinantes de la IED

Se evaluaron muchas otras variables como posibles determinantes de la IE D a nivel


mundial. Sin embargo, ninguna de ellas fue estadísticamente significativa de una manera
robusta. Se incluyeron variables como tasa de interés doméstica, una variable dummy
para la existencia de Zonas para el Procesamiento de E xportaciones (E PZs), otros
índices de apertura (Sachs-Warner, por ejemplo), años promedio de educación superior
de la población adulta, índices de apertura a la inversión (Shatz, 2000), otros indicadores
de la capacidad de gobierno tales como corrupción política, inestabilidad política y
rendición de cuentas, pero ninguna de estas variables tuvo un efecto significativo en la
IE D en presencia de las variables incluidas en el cuadro 6.

Un tipo de factores que aparentemente quedó fuera de nuestro análisis


econométrico fue el relacionado a aspectos microeconómicos (incentivos fiscales,
incentivos financieros, etc.), los cuales podrían estar desempeñando un cierto papel en
las decisiones de localización de la IE D a nivel mundial. Un problema para incorporar
este tipo de información en nuestro análisis se debe a que este tipo de información casi
no existe para muestras amplias de países y, cuando la hay, la información no es
estrictamente comparable o hay que realizar múltiples supuestos y simplificaciones para
poder realizar comparaciones entre países. Debe tomarse en cuenta que un aspecto
característico de este tipo de incentivos es precisamente que éstos son muchas veces
discrecionales o bien, que su aplicación es tan compleja, que no siempre es claro que
empresas o sectores califican para obtener los beneficios de esas políticas.

Recientemente, sin embargo, una de las empresas que se dedica a recopilar este tipo
de información a nivel mundial (Pricewaterhouse Coopers) ha hecho un esfuerzo
importante para traducir algunos de estos aspectos microeconómicos en magnitudes
comparables entre países. E ste esfuerzo se ha plasmado en la creación de un índice de
opacidad (IO), el cual trata de reflejar la “falta de prácticas claras, precisas, formales,
fácilmente discernibles y ampliamente aceptadas” en los países, lo cual se espera que
tenga efectos importantes en la determinación de los flujos de IE D a nivel mundial
(Pricewaterhouse Coopers, 2001). E l índice de opacidad captura información
relacionada a cinco áreas en las cuales existe la posibilidad de que la falta de
transparencia afecte las decisiones de localización de IE D. E stas cinco áreas son las
siguientes: Corrupción, Aspectos legales, Medidas de política económica, Aspectos
contables y Aspectos regulatorios. E stos cinco aspectos se miden por separado y
después se combinan en forma lineal para obtener un índice global de opacidad.
Posteriormente, el índice de opacidad se transforma para obtener una medida
equivalente en términos de tasa impositiva, la cual refleja la magnitud del impacto de la
opacidad en forma de una sobretasa que, hipotéticamente, le estaría cargando un país a
la IE D por encima de la tasa que le aplicaría un país que se utiliza como referencia (en
este caso, se utiliza a Singapur como el país “modelo”).

Desafortunadamente, el índice de opacidad construido por Pricewaterhouse


Coopers, aunque útil, sólo pudo ser calculado para una muestra pequeña de 35 países.
Más aún, de los 35 países para los que se tiene este tipo de información, nosotros sólo
contamos con información complementaria para 29 de ellos. Debido al tamaño tan
pequeño de la muestra con la que se cuenta, no es posible aplicar un análisis
econométrico tan riguroso como el que se hubiera deseado para poder evaluar el
impacto de estos aspectos microeconómicos en la determinación de la IE D entre países.
Sin embargo, hemos hecho un pequeño ejercicio que puede darnos una idea sobre la
relevancia de estos aspectos como posibles determinantes de la IE D. E l ejercicio se
muestra en el Cuadro 7 y consistió en definir una ecuación de referencia básica a la cual
se le agregaron los distintos componentes del índice de opacidad para ver si estos
indicadores aportaban algún tipo de poder explicativo a los flujos de IE D en el mundo.

La ecuación básica incluye como determinantes a tres de las variables que ya habían
sido identificadas como relevantes en la explicación de la IE D en el cuadro 6. E stas
variables son: el logaritmo de la población, la proporción de la población adulta que no
asiste a la escuela (esta es una medida de la calidad de la fuerza laboral) y una medida
simple de la apertura de la economía.13 Debido a la falta de observaciones suficientes y a
que los cinco factores que componen el índice de opacidad están altamente

13
La variable de falta de acceso al mar resultó no ser significativa al estimarse una ecuación simple para los
29 países para los cuales se tiene la información completa.
correlacionados, hemos optado por introducir las variables que componen el IO en
forma secuencial (columnas 1-5 en el cuadro 7). Por su parte, la columna (6) muestra los
resultados cuando incluimos al índice de opacidad global, mientras que la columna (7)
muestra los resultados de nuestra regresión cuando incluimos a la variable de opacidad
trasformada en términos de una sobretasa impositiva. Las columnas (8)-(11) combinan a
las variables de opacidad con las variables de Carga regulatoria y de E stado de Derecho
que usamos en nuestro ejercicio anterior (Cuadro 6).
Recuadro 4: Malthus, Meade e Islas Mauricio

Durante la década de los sesenta, el premio Nobel en E conomía James


Meade, señaló que la alta presión demográfica y los conflictos políticos
potenciales en Mauricio, podrían llevar a altas tasas de desempleo y a
mayor desigualdad en ese país, lo cual podría afectar su capacidad de
crecimiento económico futuro (Meade, 1967, citado en Gulhati y Nallari,
1990).

Sin embargo, los resultados económicos posteriores de Mauricio


parecen sugerir que James Meade cayó en una trampa “Malthusiana”, pues
el crecimiento promedio del PIB de ese país en las tres décadas siguientes
llegó a ser considerablemente mayor al observado en los sesenta. E s cierto
que una parte del crecimiento de la década de los setenta se vio impulsado
por una mejora considerable en los términos de intercambio (véase Cuadro
1), sin embargo, las razones del exitoso desempeño económico de
Mauricio no parecen deberse únicamente a ese factor, el cual, en última
instancia, fue solo transitorio.

Cuadro 1. Indicadores E conómicos Seleccionados de Mauricio

Crecimiento T érminos de
Periodo IED / FBKF
del PIB Intercambio
(Porcentaje) (Porcentaje) (1997= 100)
1961-1970 2.8 - 89
1971-1980 7.4 1.0* 134
1981-1990 4.8 3.3 89
1991-2000 5.3 2.6 98
* 1976-1980
Fuente: 1960-1986: Gulhati y Nallari ( 1990)
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1992-2000: Sitios web del Central Statistical Office of Mauritius y Fondo Monetario Internacional
IMF “E stadísticas Financieras Internacionales” CD-ROM Octubre de 2000

E n realidad, el desempeño económico de Mauricio dio un giro


importante a raíz de un cambio en la estrategia de desarrollo seguida por
ese país africano. A partir de 1964, el gobierno de la isla implementó una
política de sustitución de importaciones a través del esquema de
Certificados de Desarrollo, que incluía altas tasas de protección efectiva y
cuotas a la importación. Sin embargo, el descontento y los escasos
resultados obtenidos por dicha política dieron lugar a un cambio en la
estrategia de desarrollo hacia un modelo más abierto, situación que el
propio Meade había aconsejado diez años antes en un reporte preparado
para el gobierno de la isla (Meade, 1961 citado en Gulhati y Nallari, 1990).
E n 1970, el Primer Ministro Ramgoolarn firmó el Acta para la
organización de las Zonas de Procesamiento de E xportaciones (E PZ’s por
sus siglas en inglés), constituyéndose en el primer país de África que
adoptó dicho esquema (UNCTAD, 2001).
A raíz de la citada Acta, los exportadores situados en dichas áreas
gozan de exenciones en el pago de los derechos de importación y
tratamiento preferencial en el pago del impuesto a las utilidades de la
empresas, así como de algunas otras subvenciones fiscales. A ello se añade el
hecho de que los empresarios en dichas zonas tuvieron hasta fines de los
ochenta algunas libertades adicionales en materia laboral (por ejemplo,
despedir a los trabajadores, solicitar horas extras o castigar económicamente
el ausentismo).

Si bien la inversión en E PZs no ha sido muy significativa en


proporción a la formación bruta de capital fijo de la isla (ver Cuadro 1), la
producción en las E PZ’s ha llegado a representar hasta el 12% del PIB y se
calcula que ésta ha aportado una cuarta parte el crecimiento total del PIB en
el periodo 1982-1999. E sto parece sugerir que la inversión en E PZs es
altamente productiva. De dicha producción, el 80% está compuesto por las
exportaciones de prendas de vestir y el 70% tiene como destino a la Unión
E uropea (FMI, 2001). Con respecto al impacto de las E PZs en el empleo,
éste ha sido significativo pues llega a representar una tercera parte del empleo
total de la isla. Se calcula que el impacto de dichas políticas implicó una caída
de 10% en la tasa de desempleo entre 1970 y 1989 (ONU, 2001).

Cuadro 2. E PZ’s en Mauricio

Número de empresas Empleo: En


Periodo
en EPZ's EPZ's
1972 19 2500
1979 94 20700
1989 563 88658
1999 586 91374

Fuente: UNCTAD (2001).

E l impacto inicial en el crecimiento del PIB y las exportaciones radicó en la


acumulación de factores productivos. E stos componentes han venido siendo
menos importantes en la década de los años noventa, dando paso a una
contribución mayor de la productividad total de factores (véase FMI, 2001).

Un problema reciente al que se ha enfrentado Mauricio es que el número de


empresas extranjeras y los flujos de Inversión E xtranjera Directa se han
empezado a desacelerar a partir de la década de los noventa. Por ello, el reto
actual para Mauricio es continuar atrayendo inversión externa, y que ésta
ayude de manera significativa a mantener altas tasas de crecimiento de la
productividad. E ste desafío no resulta fácil. E n los últimos años, el
crecimiento de Mauricio se ha desacelerado y las autoridades confrontan el
problema de cómo atraer mas inversión directa, luego de que el tipo de
políti s q e est p ís pli ó e itos mente en el p s do se h n gener liz do
políticas que esta país aplicó exitosamente en el pasado se han generalizado
en el continente africano, promoviendo una fuerte competencia entre los
países.
E l cuadro 7 muestra varios resultados interesantes. Por una parte, se puede
observar que los coeficientes asociados a las 3 variables del modelo básico (tamaño,
educación y apertura) siempre son estadísticamente significativos y que la magnitud de
los coeficientes es relativamente robusta frente a cambios en la especificación. Por otro
lado, los resultados de las columnas (1)-(5) indican que existen aspectos legales,
económicos, contables y regulatorios que tienen un efecto significativo en la
determinación de los flujos de IE D en el mundo. E sta influencia se mantiene incluso
cuando estos aspectos se combinan para formar el índice de opacidad (columna 6) o en
su equivalente en tasas impositivas (columna 7).

La columna (8) muestra lo que ocurre en esta submuestra de países cuando le


agregamos al modelo básico las variables de Carga regulatoria y de E stado de derecho
que ya habían sido incluidas en el ejercicio previo. E n este caso, solo la variable de carga
regulatoria resultó ser significativa. Las columnas (9) y (10) combinan estas variables con
el índice de opacidad para ver si, en conjunto, estas variables añaden poder explicativo a
nuestro modelo. Los resultados no son satisfactorios. Aparentemente, lo que está
ocurriendo es que hay un problema de multicolinealidad que reduce la significancia
estadística de variables que, por sí solas, sí agregan pode explicativo pero que, al
combinarse, se anulan unas a otras. E ste resultado se confirma en la columna (11) en
donde se muestra que la variable de carga regulatoria sí es estadísticamente significativa
al incluirse por separado.

Los resultados descritos y la información proporcionada por los coeficientes de


determinación de estas regresiones sugieren que las variables de opacidad no añaden
mucho poder explicativo nuestro modelo empírico y que, en cambio, sólo reducen
significativamente el tamaño de nuestra muestra de países. Por ende, podemos concluir
que ninguna de estas variables tiene un efecto importante sobre el patrón observado de
la IE D más allá del que se encuentra capturado en las variables incluidas en el análisis
econométrico que se mostró en el cuadro 6. E s importante señalar que esto no implica
que las variables de incentivos fiscales o financieros no jueguen ningún papel en la
determinación de la IE D, sino que la contribución de estos factores ya ha sido capturada
de alguna manera por las variables explicativas utilizadas en el cuadro 6 (columnas 6 y
6a).
Cuadro 7: Otros Posibles Determinantes de la Inversión Extranjera Directa

Variables Coeficientes

(1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) (11)

Población (en logs) 1.007 1.156 0.973 1.038 1.081 1.063 1.066 1.157 1.172 1.095 1.101
(6.63)* (7.29)* (5.92)* (7.28)* (5.73)* (6.63)* (6.67)* (7.53)* (7.32)* (6.72)* (7.16)*

Porcentaje de la población mayor de -0.065 -0.067 -0.062 -0.060 -0.07 -0.060 -0.060 -0.051 -0.058 -0.050 -0.046
15 años que no asiste a la escuela (-5.36)* (-4.92)* (-3.72)* (-4.18)* (-4.3)* (-4.22)* (-4.25)* (-3.46)* (-3.42)* (-2.85)* (-2.98)*

Grado de Apertura Externa 0.01 0.01 0.009 0.01 0.01 0.009 0.009 0.01 0.01 0.008 0.009
((Exportaciones+Importaciones)/PIB) (4.81)* (7.424)* (4.36)* (7.758)* (5.667)* (5.234)* (5.14)* (3.22)* (3.14)* (4.67)* (4.64)*

Corrupción 0.93
(1.092)

Opacidad Legal y Judicial 1.917


(3.066)*

Opacidad económica 1.73


(2.595)*

Opacidad contable y de administración empresarial 1.412


(3.097)*

Opacidad regulatoria 1.214


(1.949)***

Indice de Opacidad -0.043 -0.029 -0.023


(-3.605)* (-1.318) (-1.178)

Tasa Impositiva Equivalente de la Opacidad 0.055


(-3.6)*

Carga Regulatoria 1.96 1.274 1.111 1.758


(2.389)** (1.065) (0.896) (2.15)**

Estado de derecho -0.203 -0.315


(-0.532) (-0.737)

Número de países 29 29 29 29 29 29 29 29 29 29 29
2
R Ajustada 0.620 0.692 0.648 0.686 0.630 0.680 0.683 0.676 0.68 0.684 0.685
Estadístico F 12.4 16.78 13.88 16.29 12.93 15.87 16.14 12.70 10.96 13.17 16.26
Valor P (Estadístico F) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000) (0.0000)

Notas: Todas las regresiones incluyen una constante. Los números entre paréntesis son los estadísticos t.
Los errores estándar son robustos a la heteroscedasticidad de acuerdo al método de White.
Un asterisco (*) indica que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 1%.
Dos asteriscos (**) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 5%.
Tres asteriscos (***) indican que los coeficientes son distintos de cero con un nivel de significancia de 10%.
5. Resumen y Conclusiones

Durante las últimas 3 décadas, la IE D ha crecido a nivel mundial no sólo en dólares


constantes sino también en proporción al PIB y al nivel de la inversión interna bruta de las
economías. E ste aumento en importancia de la IE D no se explica únicamente por los
aumentos en la liquidez internacional, ya que al controlar por la tasa de interés, la tendencia
en la IE D como proporción tanto del PIB como de la inversión interna bruta sigue siendo
positiva y significativa. Las regiones que se han visto más favorecidas por el aumento en la
IE D mundial son América Latina y el Caribe, el E ste de Asia y el Pacífico, E uropa del E ste
y Asia Oriental. Las menos favorecidas son África, el Medio Oriente y los países de
ingresos altos que no pertenecen a la OE CD.

E ste auge de la IE D está relacionado a factores de oferta y de demanda. E ntre estos


últimos destaca la creciente valoración de la IE D como un mecanismo para suplementar el
ahorro domestico, para obtener transferencias de tecnologías y para hacer mejor frente al
ciclo económico, puesto que los flujos de IE D son menos volátiles que la deuda o la
inversión de portafolio. E s así como los países luchan por atraer IE D. E n un mundo
globalizado, ello implica competir con muchos otros países, desarrollados y en vías de
desarrollo.

E n este escenario, resulta particularmente importante para los países entender


cabalmente cuáles son los factores que determinan la IE D y –por ende-- cómo pueden
conducirse las políticas domésticas para atraerla en forma eficiente. E ste trabajo –a partir
de una revisión de los argumentos teóricos-- ha intentado avanzar en la comprensión
empírica de este problema.

Los factores que tradicionalmente se han identificado como determinantes de la IE D


son el tamaño del mercado, las características de la fuerza laboral, la ubicación geográfica,
la dotación de factores y el nivel de protección. Sin embargo, también existen una serie de
factores institucionales y de política que desempeñan un papel importante en la
determinación de los flujos de IE D. E ntre ellos están la estabilidad macroeconómica, la
provisión de infraestructura adecuada, la calidad del marco legal y regulatorio, y la política
comercial –incluyendo la suscripción de acuerdos de integración regionales.
Los resultados del análisis econométrico desarrollado en una muestra de más de 90
países indican que las variables más relevantes para explicar la IE D son el tamaño de la
población, la mediterraneidad, la regulación, el respeto por la legalidad y la calidad del
capital humano. Así, los países con mayor población, con acceso al mar, con menor carga
regulatoria, con mejor aplicación del estado de derecho, con mayores niveles de educación
y con mayor grado de apertura externa presentan también los mayores niveles de IE D.
E ste conjunto de variables es capaz de explicar más del 80% de la variabilidad de la IE D a
nivel mundial, lo que resulta particularmente auspicioso en un análisis de corte transversal.

E stos resultados arrojan luz en algunos acalorados debates sobre el tema. E n particular,
la evidencia es contraria a la hipótesis de que los salarios bajos son uno de los factores
determinantes del patrón mundial de IE D. Parece ser, en cambio, que la calidad de la mano
de obra es uno de los atractivos más importante para la IE D. Por otra parte, la tradicional
dicotomía entre comercio e IE D resulta falsa. E s decir, no son los países más cerrados los
que reciben mayor IE D, sino al contrario. A su vez, resulta interesante constatar
formalmente que la existencia de menores barreras regulatorias y que el respeto por el
estado de derecho son factores determinantes en la atracción de IE D.

Finalmente, el análisis realizado en este trabajo y los resultados obtenidos indican


claramente que –aunque los factores estructurales de los países tales como tamaño y
características geográficas sí influyen en la atracción de IE D-- las políticas económicas y la
calidad de las instituciones resultan determinantes. Los resultados también sugieren que las
políticas más globales tienen mayor efecto en atraer IE D que las políticas específicas de
incentivos. De hecho, la evidencia contenida en otros estudios sugiere que este último tipo
de políticas puede ser sumamente costoso para los países, mientras que las políticas
destinadas al fortalecimiento de la infraestructura en capital físico y humano puede tener
efectos benéficos no sólo sobre la inversión extranjera, sino también sobre la inversión
doméstica y sobre la actividad económica en general. E n ese sentido, parece claro que las
políticas de fomento a la inversión extranjera deben ser de corte estructural y no sólo a
través de incentivos.
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