CARACTERISTICAS DE LA DIRECCIÓN
ESCOLAR EN LOS PROCESOS DE LIDERAZGO Y
ÉXITO EDUCATIVO
AYDA MILENA YAÑEZ RINCON
Doctorante en Educación, Universidad Baja California, Modalidad virtual.
Correo: aydamilena@[Link]
Resumen:
Este escrito es generado a partir de una revisión bibliográfica, con el cual se
confecciona un documento que comprende la importancia del liderazgo en la dirección
escolar, destacando las habilidades administrativas como cualidades humanas que debe
poseer el personal directivo para influir de manera positiva en la comunidad educativa,
se hace especial énfasis en que el director escolar s un agente clave en la creación de
ambientes de aprendizaje seguiros y equitativos, promoviendo la justicia y la equidad.
Se detallan las competencias necesarias como lo son las habilidades comunicativas la
capacidad de gestión y el enfoque en el desarrollo integral de los estudiantes. Se
presenta los estilos de liderazgo como el democrático, el autoritario y el participativo
con cada una de sus características y contextos de aplicación. Además, se menciona la
importancia dela gestión pedagógica y comunitaria que busca mejorar los índices de la
calidad educativa a través de los aporte de la comunidad y la atención de las necesidades
de los estudiantes y su contexto, finalmente se concluye con la efectividad del liderazgo
en la dirección escolar como agente de alto impacto en el mejoramiento de los proceso
de calidad en la educación, la importancia del desarrollo profesional de personal
docente, la consecución de metas educativas convirtiendo al director escolar en un
promotor de cambio e innovación en el entono escolar.
Palabras claves: liderazgo director, educación, calidad, docente, gestión,
organización, administración.
Abstrac:
This paper is generated from a literature review, with which a document that
understands the importance of leadership in school management is prepared,
highlighting the administrative skills as human qualities that the management staff must
possess to positively influence the educational community, with special emphasis on the
school principal as a key agent in the creation of safe and equitable learning
environments, promoting justice and equity. The necessary competencies are detailed,
such as communication skills, management capacity and focus on the integral
development of students. Leadership styles such as democratic, authoritarian and
participative are presented with each of their characteristics and contexts of application.
It also mentions the importance of pedagogical and community management that seeks
to improve educational quality indexes through the contribution of the community and
the attention to the needs of students and their context. Finally, it concludes with the
effectiveness of leadership in school management as an agent of high impact on the
improvement of quality processes in education, the importance of professional
development of teaching staff, the achievement of educational goals making the school
principal a promoter of change and innovation in the school environment.
Keys Words: principal leadership, education, quality, teacher, management,
organization, administration.
Introducción:
Hablar de liderazgo en las escuelas, es poner en el radar de manera inmediata al
director escolar, una persona capaz de ejercer y establecer relaciones con la comunidad
educativa, responsable de procesos de planeación y gestión, diseño de espacios óptimos
de aprendizaje, de colaboración y confianza. El papel del director escolar es de gran
importancia en la construcción de los entornos educativos, ya que es el principal agente
de promover bienestar, seguridad, aprendizaje óptimo para los niños, niñas y jóvenes,
buscando la promoción de justicia, democracia y equidad, siendo un agente idóneo en la
organización institucional y comunitaria. De acuerdo con esto se le atribuye funciones
relacionadas con la orientación, operación, planeación, supervisión y administración de
la escuela. Desarrollando competencias funcionales como son la administrativa,
curricular, comportamental que le permitirán desenvolverse como un líder idóneo con
habilidades de comunicación, negociación y mediación con repercusión positiva en el
clima laboral.
Los directores escolares están en la capacidad de fomentar un dialogo respetuoso
y abierto para establecer mecanismo de comunicación que permitan la colaboración
efectiva de los actores educativos (alumnos, padres, maestros, comunidad), que
contribuya a contrarrestar los factores de violencia y vulnerabilidad, permitiendo la
construcción de un sociedad más democrática, intercultural e inclusiva. Además, es de
gran importancia que el director escolar reconozca la diversidad cultural, lingüística y
social, étnica de la comunidad académica, haciendo uso adecuado de recursos para
favorecer y enriquecer el aprendizaje, el desarrollo intelectual y socioemocional de los
estudiantes, sin dejar a un lado el reconocimiento del trabajo de sus maestros, los
procesos de evaluación y transformación. Por otra parte, la gestión de alianzas con los
diferentes actores instancias también son fundamentales para mejorar las condiciones
educativas, garantizando así que todos los niños, niñas y jóvenes reciban una educación
apropiada que cumpla con los mínimos requeridos para alcanzar su mayor potencial. Así
pues, es el director escolar quien, con sus cualidades de líder, facilita los procesos
académicos, administrativos y de corresponsabilidad comunitaria en el entorno
educativo de su escuela.
De esta manera, este articulo aborda, en primera instancia el tema de liderazgo
por su importancia en la ejecución de tareas de alto nivel, los estilos y tipos de liderazgo
y el liderazgo en el contexto escolar. En segunda instancia y desde los postulados
anteriores se propone una revisión al pape del director escolar como un líder del sistema
educativo, de esta manera es fundamental esbozar un perfil profesional de los directores
escolares haciendo énfasis en los dominios y criterios mas importantes que lo convierten
en un agente del cambio y la innovación, desde sus procesos formativos, experiencia,
conocimientos y capacidad de gestionar. En tercera instancia cuales son las funciones
que se espera que cumpla y desarrolle al interior de los centros escolares, la desde la
gestión administrativa, pedagógica y comunitaria. Finalmente, una reflexión hacia el
papel y las responsabilidades de la educación como agentes de cambio de los contextos
escolares y responsable de los procesos de éxito de la comunidad educativa.
Como punto de partida, hablemos de liderazgo.
Vázquez et. Al. (2014) afirma que delimitar el concepto de liderazgo no es una
tarea sencilla, ya que el origen del término tiene distintos contextos, desde diferentes
perspectivas se ha buscado una definición solidas sin tener un resultado definitivo, todo
depende de las personas que intentan hacer uso de este desde sus necesidades, sin
embargo, todas las definiciones tienen un punto de encuentro ofreciendo una visión
general del liderazgo, por lo tanto al líder se le determina como una persona capaz de
influir en los demás, con cualidades de inteligencia, persuasión, emprendedor, y con
gran poder para influir en los demás. De esta manera, el liderazgo se define o entiende
más a profundidad desde las múltiples posturas de autores donde además de una
definición concreta le otorgan una taxonomía amplia estableciendo tipos, clases, estilos
entre otros de liderazgo.
El liderazgo ha sido objeto de estudio durante las últimas décadas, lo que nos
permite encontrar una variedad de estudios desde las diferentes áreas o campos
vislumbrar otras concepciones, discusiones y consensos donde el concepto adquiere
mayor relevancia en el campo de la investigación educativa. Para Gómez (2018) la
definición de no puede ser ni limitada ni encasillada con palabras, cada persona puede
tener su propio concepto y con él, las cualidades, habilidades y destrezas que ser puede
tener para serlo. De esta manera, es concebido como un proceso para dirigir las
actividades e influir en la toma de decisiones, aplicando aspectos como el conocimiento,
los valores, la autenticidad, la compasión, la autodisciplina y la autorreflexión. Así pues,
sus acciones sean valoradas más por sus aptitudes y no por su nivel de jerarquía.
Según (Lussier y Achua 2011, como se citó en Almada,2022) el liderazgo es el
proceso de influencia entre lideres y seguidores para lograr los objetivos propuestos
organizados en pro de un cambio, es el proceso por el cual se logra influir en otros y
apoyarlos para que trabajen con motivación ,entusiasmo en la obtención de los logros
comunes, es de entenderse como una capacidad para tomar la iniciativa, gestionar,
convoca, promover, incentivar, motivar y evaluar al esquipo de trabajo, de manera
eficaz y eficiente. Así pues, el liderazgo implica que haya una cabeza visible que pueda
ejercer influencia y motive a los miembros del equipo. También es importante el
carisma, la flexibilidad y la capacidad de usar diferentes estilos de liderazgo según lo
requiera el contexto y/o sus colaboradores. De esta manera Almada (2022) expone que
el líder puede elegir el estilo de liderazgo más apropiado para ejercer su cargo y optar
por diversidad de lineamientos como lo son el directivo, de apoyo, participativo,
orientado a logro. Para esto presenta algunos estilos de liderazgo.
Estilos de liderazgo:
Directivo: este es el estilo de liderazgo más óptimo para cuando el equipo de
trabajo requiere un líder con autoridad, las tareas del contexto son complejas o confusas
y se requiere la toma de decisiones imperiosas, este tipo de autoridad es enérgica y
busca generar bienestar y satisfacción en sus subordinados.
Apoyo: este estilo de liderazgo está enfocado en la alta consideración, cuando
no se permite un líder autoritario evidenciando un lugar de trabajo controlado y cuando
la capacidad de seguir al líder es alta. También es adecuado para cuando las tareas del
entorno son de mayor simpleza.
Participativo: este estilo de líder permite la participación de su equipo en la
toma de decisiones, es apropiado para cuando existe un contexto con organización,
control y tareas equilibradas, cuando existen tareas complejas o simples todos se
involucran y cumplen con lo propuesto por el líder.
Orientado al logro: el líder establece metas difíciles pero que se pueden
conseguir, propone a su equipo de trabajo altos niveles de compromiso, reconociendo su
trabajo, este estilo de liderazgo proporciona estructura y consideración, siendo este
adecuado cuando el personal puede trabajar bajo presión, evidenciando el control el
externo del contexto laboral, resolviendo tareas de alta complejidad que generan
sensaciones de satisfacción por cumplir con lo propuesto.
Por otra parte, Goleman (2016) desde su percepción de liderazgo propone que un
líder es a quien se puede recurrir por una convicción y claridad cuando se necesita
enfrentar una amenaza, superar un reto o ejecutar una tarea, de esta manera esa persona
debe gestionar las emociones y encausarlas con empatía, dirección positiva para logra el
objetivo propuesto, de esta manera define diferentes tipos de liderazgo, que van allá de
la definición convencional, ya que se debe basar en la comprensión de sus mismas
funciones, la habilidad para persuadir a otros motivándolos a lograr un objetivo común;
señala que dentro de las características de un buen líder está el tener conciencia y saber
gestionar sus propias emociones, tener un alto nivel de autoconfianza, valorar e
identificar de manera adecuada las emociones del personal a su cargo, comunicarse de
manera asertiva, considere la diversidad del equipo de trabajo y valores las capacidades
grupales e individuales de cada uno de los integrantes de su grupo a cargo. Así pues,
delimita 6 tipos de liderazgo que conlleva a la ejecución de buenas prácticas utilizando
la motivación como herramienta fundamental para la consecución de metas.
Tipos de liderazgo:
Visionario: caracterizado principalmente por la manera de motivar a su equipo,
insistiéndoles que su trabajo es de vital importancia para la concesión y consolidación
de los objetivos, para que sus trabajadores sientan bienestar con el trabajo que están
realizando y reconozcan la importancia de sus aportes, los visionarios establecen el
objetivo final dando libertad a sus seguidores de usar las herramientas que deseen para
conseguirlo.
Coach: basado en la identificación de fortalezas y debilidades de los miembros,
con estas variables se puede establecer el conocimiento y oportunidades de
mejoramiento de cada uno de los trabajadores, este tipo de líder delega, propone, desafía
a su equipo para que crezca personalmente y laboralmente. La principal cualidad es su
motivación, deseos de aprender,
Democrático: principalmente se caracteriza por tener en cuenta a todos los
miembros del equipo, para lograr un buen clima laboral escuchando las opiniones y
propuestas de su equipo, siempre motivándolos a lograr los objetivos siendo realistas
para aprovechar las oportunidades presentadas.
Coercitivo o autoritario: se caracteriza por los niveles de disciplina, utilizando
instrucciones y directrices muy precisas sin tener en cuenta a los miembros. El
incumplimiento de tareas o su mala ejecución trae consecuencias. En este tipo de
liderazgo es muy común ver al personal desmotivado y sin sentido de pertenecía.
Afiliativo; enfocado principalmente en lo positivo, creando espacios armónicos
entre los miembros del equipo, está basado en los lazos emocionales, lo que favorece los
procesos de comunicación, permitiendo procesos de retroalimentación como ejercicios
para la mejora continua.
Timonel: centrado en establecer pautas claras para la obtención de los objetivos,
considerando que si los individuos con capaces de realizar ciertas tareas, también son
aptos para conseguirlo con un alto nivel de desempeño. Por ser de alto nivel de
exigencia provoca deserción y desmotivación, este tipo de liderazgo pierde el norte de
como guiar y satura mentalmente a quienes están bajo el mando.
De esta manera, se estableces como común denominador un liderazgo adecuado
es en el que se evidencia flexibilidad. Motivación, capacidad de gestionar emociones,
delegar tareas de acuerdo a las habilidades individuales, la constante evaluación y
retroalimentación para redirigir los rumbos y finalmente alcanzar el objetivo.
Liderazgo en el contexto escolar
Para entrar en la concepción del liderazgo educativo, es importante mencionar
que este es un proceso de influencia donde algunos componentes están ligados a las
personas que ejercen el liderazgo y otra quienes están sujetas a sus decisiones, e esta
manera se busca que se produzca un cambio, así pues, Robinson et. al (2009) abordan el
liderazgo educativo como aquel que influye en los otros para hacer que las cosas
mejoren y de esta manera mejorar los procesos en los centros escolares y resultados de
los aprendizajes de los estudiantes. Finalmente, Delgado (2005) afirma que el liderazgo
es la función de dinamizar un grupo o una organización para genera su propio
crecimiento en función de la misión o un proyecto establecido. De esta manera, se debe
dar otras visiones extendidas del líder o dinamizador ya que deben tener la capacidad de
movilizar a las personas hacia un objetivo integral o proyectos comunes, convirtiéndose
en un eje transversal en la motivación y mejor aliado en la ejecución de los procesos
educativos.
Hablar de liderazgo y liderazgo educativo abre la puerta a la discusión de las
funciones y cualidades de un líder, en este caso el líder escolar o directivo a cargo de un
centro educativo, donde no solamente está a cargo del buen funcionamiento de la
institución, sino también de estudiantes, docentes y demás comunidad educativa, un
directivo aparte de tener la preparación necesaria para y tratar asuntos meramente
académicos, debe tener la capacidad humana de liderar su profesado, los proyectos que
se plantean y se desarrollan, así como el aprendizaje integral de los estudiantes,
comprometiéndose con los valores, principios y creencias propias y de su comunidad.
Desde las diversas investigaciones empíricas se ha evidenciado diversos modelos y
prácticas de liderazgo escolar reflejando buenos resultados en los centros de enseñanza,
ya que los lideres se enfocan en lo pedagógico, teniendo impactos positivos en las
prácticas de aula y por tanto en la comunidad educativa.
Por tanto, Rodríguez (2011) afirma que los buenos resultados de un centro
escolar, este ligado a un buen desempeño, la gestión de sus lideres o directivos, de esta
manera también se aseguran de ofrecer educación de calidad a los estudiantes
atendiendo los requerimientos de estándares, lineamientos curriculares establecidos al
interior de cada plantel. Dentro de los centros de enseñanza se pueden encontrar
liderazgo de carácter pedagógico y curricular permitiéndoles generar y monitorear
procesos organizativos en la enseñanza donde se han presentad espacios de
vulnerabilidad permitiendo armonizar códigos contextuales implícitos en el ejercicio de
la enseñanza. Así mismo Gil et, al. (2011) propone que el liderazgo escolar está
orientado a impactar de manera efectiva a los docentes y estudiantes por medio de la
organización como principal factor de desempeño que inciden en los establecimientos y
el sistema educativo en general garantizando la calidad de los aprendizajes, siendo
necesario que en los centros educativos se forme lideres que diseñen políticas y
principios que permita alcázar la alta eficiencia laboral de las personas que conforman
las organizaciones. Por tanto, los lideres escolares requieren variedad de perfiles donde
se destaquen entre los demás docentes por su cualidades y destrezas enmarcadas en la
eficiencia, la distribución de poder y funciones, para el desarrollo de tareas
administrativas, de acuerdo a lo anterior, lo lideres se destacan por su constancia,
trabajo, influencia, iniciativa, asertividad, empatía, comunicación, tolerancia, seguridad,
reflexión y capacidad de delegar, organiza, gestionar, ejecutar y revaluar.
El director escolar un líder a favor del sistema educativo
La personalidad, la forma de actuar y las circunstancias en que se desenvuelve un
líder incide en la adhesión de seguidores, esto quiere decir que todo en contexto ayuda a
la configuración del rol del director escolar, de esta manera se compara paralelamente su
esquema personal con sus características personales, capacidades organizaciones e
intelectuales. Gago (2011) señala que el rol del director escolar tiene implícita la
dinámica de gestión, profesionalismo y liderazgo que son de gran relevancia en el
contexto educativo relacionándola directamente con la responsabilidad de asegurar el
éxito dentro de su institución. Así pues, las características de un director esta enfocadas
a aspectos clases como lo son la eficiencia, entendida como la posibilidad de responder
de manera oportuna y correctamente a las tareas que le son asignadas. A establecer una
comunicación asertiva, directa y eficiente. A ser empático y hacer un proceso adecuado
con la información permitiendo espacios de dialogo y estar presente en diversas
situaciones con una posición considerada más allá de su postura jerárquica. A ser justo y
equitativo haciendo parte de la toma de decisiones, administrando justicia de manera
objetiva y equilibrada donde no hay espacio para los prejuicios.
Thomas, Miles y Fisk (2007, citado por Navarro 2002) sostienen que
implícitamente dentro del papel del líder su misión es conseguir seguidores, por tal
razón resulta esencial saber cómo hacerlo, es decir entra en juego cualidades como el
carisma como un elemento personal que genere confianza, no obstante es importante
que se genere adherencia y sea modelo o ejemplo a seguir para poder completar de
manera efectivas las tareas asignadas, ya que como lo afirma Gómez (1999) el ejemplo
es la case para alcanzar y consolidar la autoridad, para que las personas confíen en las
intenciones del director con una valoración positiva y la seguridad de las capacidades
profesionales de quienes están al mando del centro escolar.
De esta manera, Almada (2022) establece dos tipos de capacidades la primera es
la capacidad profesional que están enmarcadas en la disposición para el trabajo en
equipo donde se sepa reconocer que las situaciones de éxito o fracaso se asumen
colectivamente, aprovechando unión y permitiendo los procesos de facilitación y
delegación de procesos; la capacidad administrativa que es vista como la posibilidad de
dar respuesta a pautas, protocolo y marcos de actuación demostrando la capacidad de
gerenciar recursos y su personal; monitorear, vigilar y evaluar permanentemente las
tareas, actividades y procesos sin perder de vista la centralidad, la formación y la
capacitación de su contexto; finalmente el dominio de estrategias administrativas que le
permite ejecutar actividades y procesos con direccionalidad tanto de su perspectiva
personal como la de líder. Las segundas capacidades de enmarca en torno a lo
intelectual donde asume el liderazgo innovado, entendiéndose como la capacidad de
generar nuevas alternativas para el diseño, ejecución de procesos y proyectar
posibilidades se surjan en esta búsqueda de innovación; su formación profesional,
trayectoria académica, la experiencia certificada y los méritos obtenido por titulación,
formación y capacitación de acuerdo al cargo que desempeña; la capacidad para la
resolución de problemas, la disposición con la que se desenvuelve en contextos
complejos y conflictivos, siendo un agente negociador entre las partes que presentan
conflictos. Finalmente ser competitivo a nivel institucional brindando estrategias en por
de la mejora y desde el conocimiento de la cultura de los resultado, méritos y
crecimiento.
Balzan (2008) propone tres dimensiones para desempeñarse como como director
escolar, la primera atiende a la manera de planificar, ya que le permite establecer una
organización, plantear los objetivos, atender los requerimientos para atender ciertas
necesidades, establecer procesos que le contribuyan que va hacer, como lo va a ejecutar,
cuando y quien lo llevara a cabo para alcanzar las metas propuestas de la manera más
eficiente. La segunda atiende a la organización que le garantice que los procesos se
ejecutan de manera adecuada, orientando el trabajo, las funciones de cada uno de los
miembros del equipo, jerarquizando de acuerdo a la importancia del servicio prestado
centros educativos puede alistarse de manera adecuada para la ejecución de diferentes
actividades dentro de un proceso escolar. Esto permite determinación y orden en todas
las etapas de los procesos en cada uno de los niveles, equipos de acuerdo a la asignación
de tareas y responsabilidades. La tercera está enfocada a los procesos de evaluación,
centrada en los principio de orden determinando, valorando lo que se realizó, la
necesidad de hacer correcciones para cumplir con los objetivos trazados, generando
espacios de retroalimentación reflexión Entonces, es aquí donde se puede afirmar el
papel que desempeña un líder directivo en un centro escolar es vital para el desarrollo y
funcionamiento pedagógico, curricular, administrativo exigiéndole estar preparado para
saber responder a las necesidades de su contexto y las dificultades que se presentan
sobre la marcha.
Con base en lo anterior Rodríguez (2011) concluye que las tareas de un líder
escolar en las escuelas desempeñan un rol importante ya que logra influir en los cambios
de las practicas institucionales, teniendo un impacto directo sobre la calidad de los
procesos y aprendizajes de los estudiantes, centrando su quehacer a generar estrategias
para el seguimiento, evaluación de objetivos y metas de los centros escolares. Su
capacidad de gestionar capacidad de gestionar puede ajustar y complementar acciones
que requieran atención de acuerdo a las necesidades del contexto, gestionando y
liderando cambios de acuerdo a su intuición, administrar y ejecutar tareas concretas,
supervisar y hacer constante seguimiento al trabajo de los maestros, trabajar de manera
colaborativa. De esta manera, cabe destacar que los lideres son promotores del cambio y
el aumento en la calidad del trabajo desde su constante monitoreo, acompañamiento y
supervisión permitiendo así que su equipo de trabajo también adquiera, desarrolle e
implemente estrategias que permitan la resolución de problemas, mejoren sus prácticas y
eviten caer en rutinas nocivas, dejando como resultado la desmotivación, la deserción y
baja participación.
El perfil del director escolar
Desde esta perspectiva, González (2002) agrega que el director escolar de una
institución, busca el mejoramiento cualitativo, atendiendo las demandas tanto internas
del plantel como lo son la administración curricular ajustada al proyecto institucional y
dando prioridad a los procesos educativos y externa como la transparencia en los
procesos económicos y de integración a las necesidades de la comunidad. Así mismo,
está llamado a liderar procesos de cualificación donde ponga en evidencia sus
habilidades de líder, supervisor, animador, capacitador para transformar el centro de su
institución promoviendo el desarrollo continuo, el buen clima laboral y relaciones
humanas beneficiosas en su lugar de trabajo y con sus pares.
Desde la secretaria de educación pública (2022) se establece algunos dominios,
criterios, indicadores y características que se espera que las personas que asumen los
cargos de directores, subdirectores, coordinadores escolares dominen o evidencien en
pro de los contextos escolares, comunitarios y que sean acordes con la legislación
educativa, por eso establece un perfil que responda no solo por las tradiciones
educativas, sino también por la promoción de la justicia, la democracia y la igualdad. De
esta manera dar cuenta de sus capacidades de liderazgo en asuntos como gestión de la
excelencia, la organización el funcionamiento de los centros escolares, ubicando e
identificando las necesidades de la población estudiantil y de sus docentes, para alcanzar
la excelencia en el servicio educativo brindado. Para establecer los criterios del perfil
que se quiere definir se debe iniciar desde las buenas prácticas directivas que incluyen el
conocimiento del personal a su cargo, las características de los alumnos y sus familias,
el contexto donde se encuentra inmerso el centro escolar, su formación profesional, las
habilidades para gestionar y lo más importante su calidad humana.
Desde esta perspectiva, el directivo entiende que para alcanzar los objetivos
propuestos es necesario que tenga habilidades de comunicación asertiva con la
comunidad, consolide metas comunes e involucre a las familias en la participación
activa de los procesos de enseñanza, así mismo, desarrollar la capacidad de asumir
situaciones imprevistas gestionando de manera pertinente y oportuna. Desarrollando la
capacidad de proporcionar condiciones para un servicio educativo de calidad conforme a
las normativas y legislaciones vigentes conjugando la participación de toda comunidad
educativa. Los criterios del perfil del director escolar están enmarcados por dominios
haciendo referencia a sus capacidades para ayudar a gestionar e impartir una educación
de excelencia.
El primer dominio que define el rol como director escolar atiende al desarrollo
de su práctica profesional enmarcada en los principios filosóficos, éticos y legales,
considerando la educación como un derecho fundamental, garantizando el acceso a toda
la población sin discriminación alguna. Identificando la educación como una estrategia
para la formación de habilidades, conocimientos y valores intentando el desarrollo
integral de todos los educandos. Identificarse como un agente activo en la
transformación y mejora de los centros escolares enfocándolos al aprendizaje, el
bienestar y el buen trato sin marginar ni vulnera los derechos de los estudiantes, por
último, asumir la responsabilidad social y ética de la institución que lodera, participando
en la formación de seres humanos críticos, empáticos, participativos e incluyentes. El
segundo dominio atiende la importancia del reconocimiento de la educación centrada en
la educación inclusiva con equidad excelencia. Conociendo las características
particulares del contexto escolar a su cargo y desde esa realidad gestionar cambios que
impacte y mejoren las practicas docentes y la gestión escolar. Este dominio también
enmarca la destreza personal para impulsar acciones que permitan que la escuela
función como una unidad para alcanzar la educación inclusiva e intercultural. Este
dominio exige que el director escolar identifique la cualificación y trayectoria del
personal docente y revise la forma como las practicas docentes influyen en los índices
de éxito y hacer aportes para impulsor procesos de mejora, finalmente dirige su labor
para reconocer la participación y el compromiso de los integrantes de la comunidad
educativa en los posesos de mejoramiento, identificando el intercambio de experiencias,
el apoyo mutuo con su personal docente en pro de fortalecer las prácticas de enseñanza.
En el tercer dominio, se aborda a organización, el funcionamiento de las
instituciones educativas para la formación integral de los estudiantes, dirigiendo la
construcción de perspectivas de mejora, integrando a todos los miembros de la
comunidad escolar, las expectativas y potencialidades de cada uno de ellos. Coordinar,
promover e impulsar la participación en cada una de las instancias educacionales
construyendo espacios óptimos para el aprendizaje, establecer formas de organización
para el buen funcionamiento del centro escolar, con principios de responsabilidad,
adecuado uso de los recursos y sentido de partencia. Promoviendo oportunidades de
mejoramiento integrales que permita identificar las necesidades y potencializar la
formación integral. el ultimo dominio aborda la necesidad del proceso de
responsabilidad y corresponsabilidad frente a la comunidad educativa y las autoridades
escolares. Promoviendo la participación de las familias basadas en el dialogo, el respeto,
la confianza y las buenas maneras. Estableciendo vínculos que apoyen la integración de
las comunidades y los sectores productivos a enriquecer los procesos de bienestar y
formación finalmente gestionar con diferentes actores e instancias la colaboración y el
acompañamiento de agentes externos como lo son seguridad, movilidad, salud,
alimentación para garantizar el acceso y permanencia de todos los estudiantes
matriculados a la institución educativa.
Si bien un director escolar, puede ser visto como un líder dentro de su
comunidad educativa, el personal docente y los estudiantes, realmente no es una tarea
sencilla, además de exigirle una preparación académica adecuada, con una formación
idónea para el cargo, también debe desarrollar cualidades que demuestren su calidez
humana, su capacidad para asumir situaciones fuera de lo cotidiano en un entorno
escolar, sus funciones van más allá de los administrativo, por así decirlo debe desarrollar
un sexto sentido que le permita estar un paso más adelante que los demás, siempre
llevando la delantera, promoviendo espacios óptimos el desarrollo del ejercicio
educativo. Su papel en el entorno escolar es de gran importancia, ya que es un promotor
no solo de conocimiento, sino también de bienestar, de seguridad, siempre buscando el
equilibrio entre la equidad, la justicia. Asumiendo así, la responsabilidad de ser un
agente capaz de organizar, planear, ejecutar, acompañar, evaluar y mostrar resultados
que permitan evidenciar un cambio positivo en la calidad educativa.
Gestión el director escolar en los procesos de liderazgo y éxito educativo
La gestión escolar hace referencia a la toma de decisiones acerca dentro del
marco de las políticas educativas, en primera instancia el nivel macro que son las que se
emprenden a nivel nacional y el nivel micro que son las que responde a nivel local e
institucional, entendidas como un conjunto de acciones que se debe emprender por parte
del equipo directivo de una institución para promover y facilitar la consecución de las
intencionalidades educativas. Es de entenderse que el objetivo primordial de la gestión
escolar es centrar, focalizar, nuclear a la comunicativa alrededor de los aprendizajes de
los niños y los jóvenes (Almada, 2011, p.14). de esta manera, se entiende la gestión
como un proceso que hace énfasis en el trabajo em equipo que incluye la construcción,
diseño, gestión, implementación y evaluación de acciones educativas, desarrollando la
capacidad de generar políticas institucionales donde se involucre la comunidad escolar
de manera activa y democrática, establecido escenarios propicios para el desarrollo del
proyecto educativo institucional de acuerdo a las características y necesidades de cada
escuela.
Por otra parte, la gestión administrativa del director escolar está definida desde la
perspectiva de Alvarado (2008) como una pieza fundamental para el mejoramiento de
las escuelas ya que d desarrolla el diseño, la ejecución y la evaluativa de acciones que
respalden los procesos institucionales por medio de ejecución de recursos, procesos y
procedimientos sostenibles que permitan el mejoramiento continuo. Haciendo uso
funcional de todo este tipo de recursos y apoyos indispensables para desarrollar los
procesos pedagógicos, curriculares desde el ámbito de la gestión de herramientas
administrativas, materiales, temporales y de personal. dentro de esta gestión se incluye
la planificación estratégica enfocada en la institución pensada en acciones para alcanzar
los objetivos y la misión para la definición de metas, establecidas, estrategias de
desarrollo y coordinación de actividades. El diseño de la estructura de la organización
del centro escolar entendida como una función gerencial permitiéndole al director
organizar los recursos institucionales de acuerdo con la necesidades encontradas y
acordes con los planes de cambio y mejora permanente de la estructura de la escuela,
centrando su función principal en fortalecer la calidad de la oferta educativa. La
supervisión de actividades realizadas en la institución donde y verifiquen las funciones
técnico – pedagógicas especialmente en las tareas, acciones y procesos que contemplan
el ejercicio de enseñanza dentro de las aulas y del mismo plantel, esta supervisión debe
estar centrada en el cumplimiento de metas propuestas por la institución, revisando los
resultados y proponiendo alternativas para el avance.
Por otra parte, también existe la gestión pedagógica, definida por López (2010)
como el proceso que se debe ejecutar enfocado a los logros del mejoramiento curricular,
buscando la innovación, así como el desarrollo personal y profesional de su cuerpo
docente. Así mismo, Silíceo (2007, citado por Valles et. Al, 2017, p.10) sostiene que la
gestión pedagógica del director es esencial en el proceso de formación de los estudiantes
por lo que hace principal énfasis en los aprendizajes y en el desarrollo de competencias
necesarias por el buen desempeño social, profesional y personal por lo que la tarea del
directivo es proporcional recursos para lograrlo. En esta gestión el director escolar
reconoce las necesidades del estudiante con la intención de considerar y adecuar los
contenidos, programas de estudio se adapten a las necesidades particulares de los
estudiantes. También debe reconocer las expectativas de los docentes como estrategia
para canalizar los propósitos o metas desde el punto de vista laboral, garantizando el
buen clima laboral aplicando estrategias que faciliten el trabajo en equipo e individual
de los docentes en pro de mejorar la calidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Finalmente es un promotor de la igualdad de oportunidades teniendo en cuanta el
derecho a la educación como derecho humano y social, siendo garante del buen
desempeño de la educación en la institución velando por cumplimiento de las leyes.
Finalmente, la gestión comunitaria haciendo referencia al modo en que la
escuela, su director y los docentes conocen, comprende y se involucran con las
necesidades y demandad de la comunidad de la que hace parte el centro escolar.
Igualmente se puede ver como la forma como se integran con el contexto, la cultura y la
sociedad aludiendo a las relaciones de la escuela con el entorno social e institucional,
considerando la importancia de la familia, la comunidad, el barrio o vereda y sus formas
de organización. Así pues, la articulación de la institución con la comunidad promueve
la participación de la comunidad en el diseño, ejecución y evaluación de estrategias de
prevención y promoción de condiciones que benefician a sus miembros, de igual manera
la promoción de la cultura de la prevención para los distintos sectores de la comunidad
involucrándolos en la toma de decisiones y cada una de las actividades de la escuela. En
el contexto en que se ejecutan estas acciones de gestión con la comunidad, la
organización institucional con su entorno enriquece el desarrollo de identidad y sentido
de pertenencia hacia la institución educativa y su proyecto escolar.
Conclusiones
No cabe duda de la importancia del liderazgo en dirección escolar y su impacto
en la calidad de los procesos educativos. Es de resaltar que la dirección escolar no solo
debe poseer habilidades administrativas, sino también cualidades humanas que les
permita liderar de manera efectiva, promoviendo ambientes de bienestar en el
aprendizaje. La capacidad de influir en una comunidad educativa gestionando
emociones y fomentar la participación activa de todos los actores involucrados es
fundamental para el éxito de las instituciones. Además, al hacer énfasis en este tipo de
liderazgo y su orientación hacia la mejora continua, con adaptación a las necesidades del
contexto y la promoción de la inclusión y la equidad en el acceso a la educación, la
gestión pedagógica y comunitaria son esenciales para garantizar que todos los
estudiantes reciban una educación pertinente y de calidad siendo el director escolar un
agente de cambio que impulse la innovación, el desarrollo profesión del personal
docente y la consecución de metas.
Los lideres pedagógicos, están en la capacidad de entablar diálogos enmarcados
en el respeto, parar establecer canales de comunicación efectivos que mantengan en
continua conexión los actores escolares, que desde su empatía puedan contrarrestar
factores de violencia y vulnerabilidad. Sus habilidades sobrepasen el factor de la
supervisión y fiscalización y sean un verdadero andamiaje en la construcción de saberes,
practicas docentes, organización institucional y formación de comunidad. Sus
habilidades directivas deben basarse en la planificación y reparación creando espacios
propicios para la enseñanza - aprendizaje creando espacios de reflexión,
retroalimentación que conlleven a la mejora de las practicas pedagógicas, abriendo las
puertas a procesos de formación, innovación, cualificación y aceptación al cambio.
Incluyendo competencias que vayan as allá de lo administrativo, abarcando aspectos
éticos, sociales y emocionales que contribuyan a la formación integral de los estudiantes
y al fortalecimiento de la comunidad educativa.
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