Amor y dolor en la Academia U.A.
Amor y dolor en la Academia U.A.
¿Alguna vez se han preguntado cómo es amar a la persona que menos creíamos que eramos capaces
de amar? Eso suele pasar muy seguido, incluso con las personas que se tienen el mayor de los odios.
El amor puede surgir de cualquier forma, ya sea por odio, tristeza, consuelo o incluso extrañamente
hasta por lujuria. Sin embargo, muchos veces ese amor a pesar de cómo haya nacido, puede ser de
los amores más puros y leales que una persona pudo haber sentido, y este es el caso de dos ciertos
estudiantes de la prestigiosa Academia U.A, Izuku Midoriya y la bella Ochako Uraraka.
Cada uno de ellos han sufrido demasiado a lo largo de su vida y no es algo sencillo de sobrellevar
estando solos.
Empecemos con Ochako, una linda y tierna joven que se ha acostumbrado a sobrellevar todas sus
emociones negativas solas y sin dejar que salgan a la luz, teniendo por así decirlo, una máscara.
Desde muy pequeña no ha tenido la vida ni la suerte de su lado, sus padres se divorciaron con ella
ni siquiera los 7 años cumplidos, teniendo aparte la custodia compartida, yendo de una casa a otra
semanalmente. Ha tenido también sueños que le dejaron traumas desde su muy temprana edad, ya
sea soñando con la muerte o con la muy profunda soledad en su interior, creando así una brecha
permanente en su escudo sentimental, haciendola una niña muy vulnerable hasta la actualidad.
Tampoco es que ha tenido a alguien por así decirlo, que la haya apoyado y ayudado como es debido,
casi todo el mundo viéndola como una exagerada y llorona, cuando a una persona y más si es una
infante que no sabe que hacer le hacen eso, es como simplemente pisotearla y otra vez hasta que
dejara el "drama". Llevando a la pobre Uraraka a mantener sus sentimientos ocultos detrás de una
sonrisa.
Viniendo más a la actualidad, Ochako aún mantenía ocultos esos tan desgarradores sentimientos
destruyendo su corazón y sin tener una manera de cómo hacer para dejar de sentirlos... Pero
también un nuevo sentimiento negativo apareció en la ya más crecida Uraraka, el sentimiento de no
servir para algo.
Desde que estuvo estudiando en la primaria, veía como sus demás compañeros de clase iban
creciendo y mejorando, y ella quedándose estancada en lo que era en ese momento, eso aveces la
llevaba a sentimientos de querer quitarse la vida, porque si algo no tiene valor, ¿que caso tiene
conservarlo? Y, ese sentimiento perduró hasta la actualidad.
En el sentido del amor, Ochako tuvo y al mismo tiempo no de tener unas buenas relaciones. Primero
estuvo con aquel de los más populares de la clase, Shoto Todoroki, pero resultó ser que él era
alguien increíblemente posesivo, y lo fue hasta al grado, de que Uraraka tuvo que aguantarse
muchos meses en esa tan desequilibrada relación solo para no lastimar al joven.
Luego, llegó la relación que tuvo con Denki Kaminari, que a pesar de que la relación fue muy
bonita, Denki era alguien que tenía muchos problemas en su interior, y siendo alguien que no estaba
listo para tener una relación, llegando a incluso hacer sentir a Uraraka como alguien que no lo
ayudaba en lo absoluto.
Después de eso, llegó su relación con Tenya Iida, quien por un tiempo fue su mejor amigo hasta que
más tarde se volvió una relación amorosa, siendo al principio todo hermoso para Uraraka, pero
luego de eso, Iida ya no fue la misma persona cariño con ella, llegando a parecer que incluso estaba
con ella solo por compromiso, siendo esta la relación que más devastada la dejó.
Esas decepciones amorosas también la dejaron con ciertos problemas en su mente y corazón, como
problemas de confianza a las palabras de las demás personas, haciendo ocultar mucho más sus
desgarradores sentimientos y fingir que todo estaba bien, aparte de incluso ella misma sentirse
completamente miserable y también como "la mala" de la historia.
Ahora ya teniendo claro cómo son las cosas con Uraraka, vamos ahora con el joven Izuku Midoriya.
Cuando era muy niño, Izuku ha tenido una vida tranquila e increíble, la época cuando su familias
era completamente unida y tenía aquello que también anhelaba demasiado.
Esa hermana suya vivía prácticamente al otro lado del país, por lo que no la veía muy seguido,
siendo únicamente las veces que la veía en vacaciones. Nunca se había acostumbrado a la ausencia
de su hermana a pesar de que pasa más tiempo sin verla que verla en general, pero tenía que aceptar
que no siempre se puede tener a la persona que queremos en nuestros brazos.
Cuando más iba creciendo, sus problemas eran mayores, Izuku desarrolló un gusto increíble por las
series y películas de superheroes, al grado de volverse un gran fanático, sobretodo de su serie
favorita, One For All, teniendo de protagonista a su héroe favorito, All Might.
¿Cuál es el problema que eso generó? Fácil, las burlas y los acosos tanto escolares como familiares
a muy temprana edad. Sus compañeros de clases lo golpeaban, sus familiares lo miraban con asco,
le decían que ese gusto solo daba vergüenza y que no lo iba a ayudar en nada, que simplemente lo
dejara de lado y terminara de madurar.
Muy en lo profundo a él le gustaba, pero no quería tener una vida así por sus gustos, así que
simplemente quemó todos los pósteres de superheroes que tenía en su cuarto, botó sus prendas y
figuras de superheroes y dejó de haber de héroes como si nunca le hubiese gustado, llegando
incluso al grado de que cada vez que cada vez que alguien le hablara de ello, decir las simples
palabras "los superheroes son para niños", aunque muy en el fondo, le doliera decir eso.
Desde eso, todos lo dejaron en paz, dejaron de golpearlo y avergonzar frente a todos sus
compañeros y familiares, pero aún así le dolía completamente ocultar sus gustos y actuar como si
los odiara.
Lo peor de todo es, que vivió con esa "máscara" más de la mitad de su vida.
Sin embargo, al ver cómo ahora a casi todos les gustaba el tema de los superheroes, él intentó
quitarse esa máscara con todo el miedo del mundo, pero ahora no fue rechazado por sus
compañeros de clase y pudo ser feliz por eso, aunque aún mantiene el rechazo de su familia,
sobretodo el de su padre.
Desde que Izuku ha estado en secundaria, la relación con su padre a sido de las peores, estaban en
desacuerdo en casi todo, su padre siempre lo hacía sentir menos y que sus gustos simplemente no lo
van a llevar a nada, cosa que a pesar de que no es mentira, aun así duele que te nieguen algo que te
guste, o peor todavía, que lo usen de excusa para hacerte sentir peor.
El padre de Izuku era alcohólico, y casi siempre estaba peleando con su inocente madre, cosa que
desde siempre atormentaba al joven y lo peor de todo es, no poder hacer nada al respecto. Le dolía
ver como su madre derramaba lágrimas y que la hagan sentir menos, al igual que como hacían con
él.
Y pese a los años y los incontables problemas que ese alcohol le generaba a su padre, aún así no se
podía detener.
Izuku y Ochako compartían el sentimiento de no poder servir para algo, sólo que la diferencia es
que a Izuku le metían esa idea en la cabeza todos los días, hasta al grado de ni siquiera valer más
que una pequeña moneda, y en el fondo, él sentía que era algo imposible de solucionar.
Ambos también compartían algo, y esa que ambos usaban una máscara, siendo la de Izuku la de
alguien que es completamente fuerte, difícil de derribar y que jamás se da por vencido, motivando a
aquellas personas que lo necesitan, evitando que todo su sentimiento interior saliera a la luz y así
evitar ser pisoteado por lo cruel que puede ser el mundo en realidad.
Izuku tampoco es que fue alguien que no tuvo pareja, porque también las tuvo, aunque la verdad, no
fueron pero para nada las mejores.
Primero a pesar de que no fue algo formal, estuvo con Hatsume Mei, quien a pesar de que si
tuvieron sus momentos bueno, resultó ser que era algo imposible de llegar a algo más, Hatsume era
demasiado inmadura como para tener una relación.
Después de ella, estuvo con Mona Ashido, que se mantuvo por mucho tiempo como su relación más
larga, pero también como una de las peores, más que nada porque Mina se ponía celosa por cada
cosa que Izuku hacía, hasta se ponía celosa porque él saliera con su mejor amigo, siendo esa
relación algo que él prefiere olvidar.
Luego llegó su relación con Momo Yaoyorozu, que a pesar de estuvo perdidamente enamorado de
ella, Momo era alguien que ni siquiera sabía lo que quería, llegando a incluso amar a otra persona
estando con Izuku, lo que lo dejó completamente devastado.
Meses después, estuvo con un intento muy fallido de relación con Itsuka Kendo, del otro salón, y
fallido porque aparte de que Itsuka también era celosa, se molestaba con Izuku por lo más mínimo,
desde no responder sus mensajes hasta por incluso no captar sus estúpidas indirectas.
Y por último, estuvo con Nejire Hado, una linda chica que aveces compartían los mejores
momentos, aparte de que con ella compartía el gusto por los superheroes, cosa que motivaba mas a
Izuku a ser él mismo. ¿Cuál fue el problema de esta relación? Fácil, Nejire vivía al otro lado del
país, y pese a que ambos dieron de todo por mantener esa relación a distancia, la joven llegó a su
límite y simplemente terminó todo, dejando a Izuku con un gran dolor al acabar con su relación más
larga y por asi decirlo, especial.
Pero a diferencia de las demás, Nejire hizo que Izuku creciera bastante como persona, lo ayudó
demasiado a abrirse y a confiar más en sí mismo, cosa que Izuku va a atesorar con todo el corazón.
Ahora que ya conocimos las luchas de cada uno de los jóvenes, vamos a centrarnos en cómo cada
uno de ellos socializó con el otro, porque si, ambos de conocieron desde niños.
Digamos que no se conocieron de la forma más "amistosa" por así decirlo, ya que literalmente se
conocieron a las patadas, y cuando es literalmente, de verdad lo es.
Vamos a la primaria, específicamente al quinto grado, ambos niños se conocieron más que nada
porque los mandaron a sentarse juntos, uno al lado del otro.
Ochako era una chica sumamente extrovertida en ese entonces, mientras que Izuku alguien
completamente cerrado en su mundo, incapaz de hablar con alguien de ese salón, pero cuando se
sentó junto a Ochako, las cosas fueron diferentes.
Explicando el porqué literalmente se conocieron a las patadas, fue porque Ochako simplemente de
la nada le daba patadas en las piernas a Izuku, y otra veres a su silla y mesa, cosa que aveces
atormentaba a Izuku, llegando a regresarle las patadas pero solo a la silla y mesa de Ochako.
—¿Podrías dejar de hacer eso? —preguntó Izuku exaltado—. No dejas que me concentre.
—¿Y que? —dijo Ochako desafiante, paea luego darle una patada a la silla del joven.
—¡Ochako! —Izuku le da una patada a la mesa de la mencionada—. Si sigues, puedo seguir con
esto todo el día.
Uraraka solo guardó silencio, viendo los ojos verde de Izuku, y con una sonrisa desafiante, le da una
patada la mesa de Izuku.
Y así fue como ambos se conocieron, pese a las inesperadas patadas que se daban, ambos pudieron
hacerse amigos, se ayudaban el cualquier cosa, escuchaban música mientras hacían algún trabajo o
algo, aveces incluso hacían los trabajos grupales ellos dos y se mantuvieron así hasta que tuvieron
que pasar de grado, y de ahí, más nunca volvieron a hablar. Por muy extraño que haya sido, Izuku
extrañaba la amistad de Ochako, reírse juntos por las patadas o por cualquier cosa, pero poco a poco
fue superando eso y finalmente lo dejó de lado.
Ochako tenía a sus amigas, pero Izuku sólo fue capaz de hacer un solo amigo en todo ese tiempo, y
sólo porque ambos compartían gustos y en algunos casos, momentos de sinvergüenzuras.
Digamos que Izuku y Ochako pasaron el resto de los estudios separados, ambos tocaron
nuevamente en el primer año de preparatoria y a pesar de que no era la misma amistad de antes, aún
así ambos pertenecían al mismo grupo de amigos al que Izuku con mucho esfuerzo, pudo integrarse.
Y ese grupo se fue moldeando con el ir y el llegar de las personas hasta que hubo un momento en el
que el grupo fue permanente, y eso fue ya en segundo año de preparatoria.
Ambos tenían sus momentos de apoyo mutuo a pesar de que en parte también fue apoyo grupal, ya
sea por los problemas internos de cada uno o por sus decepciones amorosas y la amistad entre
ambos más que recuperarse, se fortaleció.
Hubo un momento en el que ambos llegaban a hacer las misma cosas, ya que por así decirlo,
"compartían la misma neurona". Entiendo las cosas sin sentido que el otro hacía y ser ellos mismos
sin sentirse rechazados.
Su grupo de amigos se mantuvo unido hasta que llegó un punto en el que cada uno se fue por su
lado, quedando únicamente cuatro integrantes en ese grupo, estando Izuku y Ochako incluidos.
Todos los integrantes de ese grupo tenían la esperanza de que se pudiera extender, así conocer a más
personas y no ser los mismos de siempre, aunque como el dicho lo demuestra, menos es más.
Todos se sentían super felices con esos integrantes nada más, hasta que Ochako e Izuku tuvieron sus
problemas amorosos más recientes, Ochako por su decepción amorosa con Iida e Izuku por su
decepción con Nejire.
La amistad y conexión entre ambos era tal, que Ochako le pedía consejos amorosos a Izuku y otras
veces viceversa. Izuku también ayudaba con sus inseguridades y traumas del pasado a la joven y
también a motivarla a seguir adelante y que no todo estará mal.
Ochako también ayudaba a Izuku con sus problemas de confianza y también con el detalle de
cerrarse completamente a las personas que lo rodean, agregando que también lo ayudó a superar
cierta condición mental que sufría el joven.
Ochako estaba saliendo de su relación con Iida, el cual la dejó completamente devastada y con
muchas cosas que sanar en su mente y corazón, buscando los consejos y el apoyo de Izuku, el cual
se los daba con el mayor gusto del mundo.
Ambos también se habían vuelto demasiado cercanos, hablando todo el día de todos los días, ya sea
por estarse apoyando o simplemente para hablar cualquier cosa del momento.
Izuku está completamente consciente de que Ochako es alguien que ha sufrido sola por mucho
tiempo, y que jamás ha tenido el tiempo el tiempo para recuperarse ella misma sin estar enamorada
de alguien, por lo que él como su mejor amigo, la ayudaba y le daba consejos para mejor y crecer
como persona. Izuku también se alegraba demasiado cuando Ochako le hablada de algo que le
emocionaba demasiado y también cuando le contaba sobre algún triunfo o avance que haya tenido,
pero nada mejor que ver a la chica sentirse mejor después de un triste sentimiento y que haya sido él
quien la ayude a recuperarse, dibujando una gran sonrisa en el rostro del Midoriya.
Uraraka también se sentía completamente feliz cuando Izuku le contaba cosas que lo emocionaba
mucho o que lo hacen demasiado feliz, haciendo que el joven se sienta demasiado seguro y también
ella sintiendose segura con él, pero poco a poco esos momentos y sentimientos entre ambos, hizo
que surgiera algo completamente inesperado.
Amor.
Ese amor surgió de una manera un tanto fuera de lo común, y esa manera no fue nada más que
viniendo de la lujuria.
Ambos son jóvenes, y en la juventud es cuando más intensas son las ganas de entrar en el mundo de
relaciones íntimas, ambos se atraían físicamente, Izuku viendo al cuerpo de Uraraka como el cuerpo
de la chica perfecta para él, y Ochako viendo a Izuku como su hombre soñado.
En algunos momentos estuvieron juntos y compartían besos y caricias, hasta que tuvieron el
momento perfecto y tuvieron relaciones sexuales, cada uno descargando la lujuria en su interior
mutuamente, generando un buen sentimiento en el corazón de ambos.
Esa pregunta hizo que le costara mucho dormir esa noche, pensando en cómo sería tener una
relación con ella, teniendo también en mente que Ochako es alguien que da de todo en una relación
y también es de esas personas que solamente se ven una vez en la vida. Aparte de que Uraraka como
novia, podía ofrecerle todo lo que Izuku siempre deseó de una pareja.
Los días pasaron, siguieron hablando y el sentimiento de Izuku por Uraraka fueron creciendo más y
más, al grado de estar completamente enamorado de ella, ese cabello castaño, esos hermosos ojos
marrones claro que hace que se pierda en ellos, como si viera el universo entero.
La siguiente vez que se verían, ambos iban a tener relaciones en la casa del joven, pero lo que
Ochako no sabía, es que Izuku no iba a intimar con ella por lujuria, si no por amor, él quería hacerle
el amor a Uraraka.
—Adelante... —él, con un rubor en sus mejillas, deja que la chica entre a su casa—. Puedes dejar
tus cosas en la mesa.
—Claro.
Ella primero tenía sus ojos completamente abiertos al ver ese repentino beso de Midoriya, pero se
sorprendió más es que no se sentía como un beso desesperado como se habían dado las veces
pasadas, este se sentía más como un beso suave y apasionado, ella cerrando sus ojos lentamente y
abrazandolo por el cuello, haciendo más profundo el beso.
Izuku sin soltarla de la cintura, la guía hasta el sofá de la sala, él sentadose y ella sentándose en sus
piernas, continuando el beso. Él acariciaba lentamente la espalda de la chica con sus dedos hasta
llegar a su cadera y nuevamente subir por su espalda, mientras que ella acariciaba el cuello y pecho
del joven, sintiendo su musculatura marcada por encima de la camisa.
Midoriya con la ayuda de Ochako, se quita la camisa, dejando libre su torso, dejando que ahora la
chica acariciara el desnudo torso del joven, lo que poco a poco iba subiendo la temperatura de
ambos. Uraraka porque le encantaba el cuerpo tonificado del joven, y Midoriya por sentir las suaves
y lindas manos de ella acariciando su cuerpo.
Él también la ayudó a quitarse la camisa, ahora está vez llevando sus besos al cuello de la chica,
oliendo su tan hermoso aroma y también besándola, sintiendo el cuello de ella a una alta
temperatura, haciendo que ella soltara unos leves jadeos.
Aun besando su cuello, Izuku retira el sostén de la joven, dejando ahora al completo descubierto el
torso de la chica, él quedando completamente encantado por ello, viendo sus senos, los que le
parecían hermosos y del tamaño perfecto.
Izuku masajeó los pechos de Uraraka, sacándole más jadeos de la boca a la chica y sintiendo
también los latidos de su corazón, haciendo que cayera aún más enamorado, porque, ¿a quien no le
gustaría escuchar y sentir los latidos del corazón de la persona que amamos?.
Después de eso, Izuku cargó gentilmente hasta su cuarto y la dejó cuidadosamente en su cama para
luego seguir besándola, ella acariciando la desnuda espalda de Izuku y el acariciando el suave rostro
de la chica.
Poco a poco Izuku fue bajando para volver a besar el cuello de ella, y seguir bajando pasando por
sus clavículas hasta llegar a la comisura de sus senos, besando suavemente uno y masajeando el
otro, hasta que llevó sus labios al pezón de su pecho izquierdo y empezó a lamerlo y chuparlo
suavemente, sacándole más gemidos y jadeas a la joven.
Después de estar besando los pechos de la chica, siguió bajando por el torso de ella, besando su
abdomen y dejándole algunas marcas.
—Ahora eres de mi propiedad —dijo el joven viendo a los ojos a la chica, la cual se sonrojó más de
lo que ya estaba por ese tan inesperado comentario.
Izuku se arrodilló en la cama y subió la pierna izquierda de la joven para empezar a besarsela, desde
su pantorrilla hasta poco a poco ir acercandose a su muslo y prontamente llegar hasta su
entrepierna, contemblando la húmeda intimidad de la chica.
—N-No veas mucho, es vergonzoso... —dijo ella aun más ruborizada—. Sé que no es la primera
vez que lo hacemos, pero no sé... Esta vez de siente diferente.
—Es la idea... —dijo Izuku para seguidamente llevar sus labios a la intimidad de la chica y empezar
a lamerla y saborear—. Dulce como tanto me gusta...
Midoriya siguió lamiendo la intimidad de la chica como si fuera su helado favorito, saboreando
cada rincón y tragando el dulce néctar que salía de ella.
—I-Izuku... si s-sigues... ah~... harás que me corra... —dijo ella entrecortada por sus gemidos al
sentir ese placer su preciada parte.
Izuku al escuchar esas palabras salir de los labios de su nueva amada, se sintió más motivado a
seguir y ahora introduciendo sus dedos en la cavidad de la chica, acariciando ahora el interior de
ella y llenandola de más placer y gozo, hasta que sintió como ella se corrió en su boca, tragandose
sus fluidos y saboreando su dulce néctar.
Tras terminar, se relamió los labios y se acercó nuevamente a besarla, dejando que ella misma
saboree sus propios fluidos y así también calmar su tan acelerada respiración.
—Ahora es mi turno —dijo ella para ahora ponerse encima de Izuku, besando sus labios.
Después fue bajando hasta su cuello y clavículas, y más después su pecho y abdomen, dejando ella
también una marca en el cuerpo de Izuku.
—Tu también eres de mi propiedad ahora —dijo Uraraka con una sonrisa en sus labios para después
seguir besando el cuerpo del joven.
Ella gentilmente toma la ereccion del chico con su mano y lo empieza a masajear de arriba hacia
abajo, sacándole jadeos y gruñidos que tanto a ella le gustaba, para después llevarlo hasta su boca y
empezar a chuparlo y saborearlo.
A Izuku le encanta cuando ella lo hace, más que nada porque para él, la lengua de la joven es tan
suave que lo enloquece y simplemente es caer completamente rendido ante ella.
Poco a poco, Uraraka fue subiendo de nivel hasta el grado de llevarlo hasta lo más profundo de su
boca, cosa que volvía a Izuku mucho más loco, jadeando y gruñiendo sin parar. Hasta que sintió que
estaba llegando a su límite, tomó suavemente la cabeza de su amada y lo llevó hasta su garganta,
dejando salir su corrida en la boca de ella.
—Me encanta tu sabor —dijo ella tras tragarse todo lo que Izuku tenía para ella.
Después de una sesión de besos para ambos recuperar sus energías, fueron a lo principal, Izuku
colocando gentilmente a Uraraka Boca arriba en la cama viéndola directamente a los ojos, ya con el
preservativo puesto.
—Me avisas si te está doliendo —Dijo mientras apoya su mano izquierda al lado de la cabeza de la
chica, sosteniendo su miembro con la derecha, guiandolo a la cavidad de su amada.
Fue entrando poco a poco en la intimidad de la chica, ella dejando sus gemidos salir de sus labios,
hasta que sintió que Izuku entró completamente en ella, haciendo que una sonrisa apareciera en el
rostro de la chica.
Izuku se mantuvo estático para que Ochako se acostumbrara a su tamaño, y cuando recibió la señal
de poder moverse, empezó a embestirla con gentileza, a pesar del preservativo, pudo sentir el suave,
esponjoso pero también apretado interior de su amada, le encantaba sentir esa sensación
rodeandolo.
—M-Más... ah~... rápido, Izuku... —suplicó ella aferrándose a la espalda del mencionado—. Quiero
sentirte por completo~...
Acatando la orden de su amada, empezó a embestirla más rápido, ella gimiendo en su oído y él
gruñiendo y jadeando en la de ella, ambos completamente idos por el placer.
Después de varios minutos y posturas más, regresaron a la misma con la que empezaron, él con sus
manos afincadas a los lados de la cabeza de Uraraka y ella aferrada a su espalda, rasguñandolo de
forma suave pero que aún así le dejará una marca.
—Yo igual... ah~... Hagamoslo juntos... —ella se aferra más a la espalda de Izuku.
Y después de varias embestidas más, ambos se corrieron al mismo tiempo, ella empapando la pelvis
y entrepierna de Izuku y él llenado el preservativo.
—Me encanta cuando estamos así —dijo él con la respiración ya más calmada.
—Ochako...
—¿Si?
—Claro que te amo, mira todo lo que hemos vivido juntos, me enamora mucho como fuiste, como
eres y como quieres ser, de verdad este sentimiento es algo que nunca he experimentado con
ninguna otra persona... —él la toma del mentón y le planta un beso en los labios.
Tras ese beso, Uraraka tapa su rostro con sus manos ahogando un grito en ellas al mismo tiempo
que sacude sus pies en el aire, a Izuku pareciendole tierna esa reacción.
—P-Pero es que ha pasado poco tiempo desde que rompí con Iida, n-no lo entiendo...
—Creeme, yo tampoco lo entiendo... Hace varias noches me quedé pensando si esto que está
pasando entre tu y yo hacia que naciera un sentimiento, y al final... descubrí que es verdad —dijo él
mientras retira suavemente las manos del rostro de la chica—. Perdón si no te esperabas esto y si
arruiné el momento.
—¿Que pasa?.
—Izuku... también tenía el ligero presentimiento de que esto pudiera causar que naciera un
sentimiento por ti en mí... Quiero decir, me gusta como eres físicamente y me encanta como eres de
personalidad y sentimientos, tenía miedo de que solo me vieras con lujuria, quería buscar una
manera para hacer que me vieras con otros ojos... pero no sé que hice que ahora me amas...
—¿Q-Que cosa...?.
—Enamorarme... —respondió para seguidamente besar a su amada con todo el amor de su corazón,
lleno de felicidad por comparte el sentimiento con ella.
Desde ese momento, las cosas fueron mejores para ellos, se decían cosas románticas y aveces algo
pícaras, poniendo nervioso al otro que era algo que tanto les gustaba hacer.
Aun mantenían ese contacto que tenían como mejores amigos, contándose cualquier cosa y
sintiéndose feliz por el otro cuando se emocionaban por algo y también riendo por los chistes que
ambos hacían, también haciendo debates serios y profundos, prácticamente aún siendo ellos mismos
pero ahora amandose también.
Izuku se sentía muy feliz al pasar tiempo con Ochako, aparte de que podía ser él mismo sin
necesidad de sentirse avergonzado, también porque ella le daba el amor y la seguridad que ninguna
otra persona le había dado, sintiendo todo eso tan especial.
Con Uraraka también era eso, podía ser ella misma sin tener que ocultarse nada al creer que sería
rechazada por Izuku y también que él le había dado todo el amor que ninguna otra persona le había
dado, cosa que llenada a su corazón de felicidad.
También se mantuvo el apoyo mutuo, y ahora como personas que se amaban, ese apoyo se sentía
como el mayor de los abrazos que una persona pudo haber recibido, Izuku diciendo las más sinceras
palabras de consolación a ella y Ochako consolando de la manera más pura, cariñosa y especial en
los momentos de Izuku.
Eso hacia que Izuku viera de la maravilla de persona de que se había enamorado.
Sin embargo, había una ligera preocupación en el corazón de Ochako, y esa era que aún ella no
había sanado sus problemas internos aparte de que también hacía recién acabado una relación y era
algo que la preocupada demasiado, porque ella quería aparte de sanar, tener un tiempo para ella
sola, y eso también le genera a ella misma una muy mala imagen de sí misma.
Obviamente habló de eso con Izuku, sobre la sanación y de esa imagen que ella misma se había
colocado, buscando ayuda y consejos de que hacer pero aún queriendo mantener ese amor entre
ambos, porque de verdad era algo que atesoraba mucho.
Izuku le dijo que lo que él menos quiere es hacer que ella se sienta encadenada estando con él, y
tampoco quiere que ella no pueda sanar ni tampoco crecer como persona. Algo que cabe resaltar de
esto, es que ambos tenían esa relación oculta de la luz, porque no quería que viera a Ochako mal por
saltar de un amor a otro e Izuku porque aparte de eso, no quería que creyeran que él es un
aprovechado y un roba-parejas.
Ambos había llegado a la conclusión de que lo mejor era mantenerlo oculto hasta que Uraraka sane
y también se sienta lista de demostrarle al mundo lo mucho que ama a Izuku, pero claro, respetando
al lugar del otro.
Es por así decirlo, vivir juntos pero no estar casados.
Así mantuvieron las cosas, y a pesar de que tenían ese amor oculto al mundo, tenían ese hermoso
sentimiento de amor por el otro que ninguna otra persona les había dado, era una amor muy
especial.
También tuvieron planes a futuro, ya sea como Uraraka ayudar a Izuku a comprar ropa que lo haga
ver bien guapo, Izuku llevar a Uraraka varios lugares del país y vivir muchas experiencias juntos, e
incluso planear sus siguientes encuentros tanto amorosos como íntimos.
Claro, ambos tuvieron sus ciertos momentos un tanto fuera del amor, más que nada por las
inseguridades del pasado y el presente de Uraraka y también por la ansiedad que Izuku aveces podía
llegar a sufrir. Y también, aquel sentimiento de Uraraka por no darse un tiempo para si misma y no
saltar de una relación a otra.
Los días pasaban y a pesar de que el amor de ambos iba aumentando, el pensamiento de Uraraka
tampoco desaparecía de su mente, por lo que era mejor hablarlo nuevamente con Izuku.
Izuku que estaba viendo una historieta de superheroes desvía su mirada a los ojos de Uraraka—.
¿Que pasa, mi niña?.
Él, al escuchar eso, deja la historia de lado y se sienta al lado de su amada—. ¿Que pasa?.
—¿Recuerdas lo que hablamos sobre yo tener que sanar y sobre tener tiempo para mi misma?.
—Es que... tengo el ligero presentimiento de que puedo llegar a lastimarte y yo sentirme con la
culpa por haberte enamorado...
—Hey... —Izuku la toma de las mejillas haciendo que lo vea a los ojos—. No te tienes porqué sentir
culpable por haberme enamorado.
—Si, sé que esto ocurrió demasiado rápido, pero siento que también era algo que tarde o temprano
iba a ocurrir, porque tu y yo tenemos una conexión demasiado especial, conexión que jamás he
sentido con otra persona que he conocido, y te amo por eso —Izuku le besa los labios—. No te
sientas culpable por haberme enamorado, yo dejé que tu entraras en mi corazón, así que pase lo que
pase, la responsabilidad es mía...
—¿Que cosa?.
—Amarnos…
—Para mí, completamente... Porque mira como te sientes cuando estas conmigo, mira como me
siento cuando estoy contigo, me has dicho que ninguna otra persona te ha hecho sentir estas
emociones y los mismo aplica conmigo, pese a como surgió, pienso que nuestro amor es el más
puro de todos...
—Lo sé...
—Pase lo que pase, se sincera conmigo, ¿si? Si no te sientes cómoda o sientes que hay algo que no
te deja de atormentar con respecto a esto, dímelo, por favor... Aceptaré sea cual sea la decisión que
tomes, incluso si... eso implica acabar con esto... Quiero lo mejor para ti, y lo sabes, amada mía, y si
eso implica que lo mejor para ti es acabar con esto, respetaré tu decisión...
Pese a las palabras de Izuku que calmaban un poco el corazón, aún tenía esa ligera sensación de que
no podía darse tiempo para ella misma y de no poder sanar como es debido.
Ambos habían organizado una tranquila ida al cine a ver una película que ambos han esperado por
mucho tiempo, ambos estaban felices por pasar tiempo juntos y eso, pero en la mañana antes de
salir, Uraraka pensó sobre su sanación y tiempo para si misma.
Durante la salida, ambos compartieron risas, miradas, emociones y al inicio, intermedio y final de la
película se besaban de vez en cuando, ambos completamente juntos, abrazados y felices de estar
junto a la persona que aman.
Después de terminar la película, ambos salieron y decidieron caminar un rato, pero Izuku se
percado de que Uraraka estaba medio decaída, cosa que lo preocupó un poco.
—Ah... No, no es nada... Solo que... ¿Podemos ir a un lugar un poco más solitario? Hay algo que
quiero hablar contigo... —respondió ella cabizbajo.
—Claro, ven por aquí —Izuku la guió hasta la azotea del centro comercial donde estaban,
sentándose ambos en una banca—. Ahora, ¿de que quieres hablar?.
Ella suspira—. Tu sabes lo mucho que me gustas, lo mucho que me encanta pasar tiempo contigo y
también lo mucho que te amo... Pero, hay algo que no me está dejando amarte en paz...
Izuku se levanta de la banca y se pone en frente de Ochako, agachandose frente a ella, haciendo que
lo vea a los ojos, quitando los mechones que tapaban sus rostro, viendo así los humedecidos ojos de
su amado por las lagrimas.
Ochako se mantuvo inmóvil durante unos segundos, hasta que asintió con la cabeza.
—De verdad lo siento... De verdad me encanta amarte y me encanta que me ames, pero siento que
no es el momento indicado...
—Lo sé... —dice Izuku con la voz temblorosa, para seguidamente abrazra fuertemente a la chica—.
Lo sé...
—No tienes porqué disculparte, yo hice que me amaras cuando menos debiste hacerlo, lo que
menos quería es que te sintieras peor de lo que ya te sentías...
—No lo digas así, por favor... Contigo fuí mas feliz de lo que he sido con otras personas, de verdad
mi corazón se siente muy encantado por ti y jamas voy a negar eso...
—¿Hay alguna manera para que podamos luchar por mantener esto...? —preguntó él.
Ochako lo toma gentilmente de las mejillas y junta su frente con la de él—. Lucharía sin dudarlo,
pero ahora no es el momento para ello, mi niño...
—Lo siento...
—¿Por qué?.
—Porque haría que eso se sintiera como deberle algo a alguien y tampoco quiero que salgas
decepcionado si al final no esto no se recupera en el futuro...
—... —Izuku no responde, solo dirigiendo su mirada al suelo, pero después de varios minutos sin
hacer un movimiento, se abalanza a la chica y la abraza—. Lo prometo...
—Gracias... —dice ella con lágrimas cayendo por sus mejillas—. Vámonos, se nos hace tarde... —
ella se intenta levantar pero es detenida al ser sostenida de las mejillas por Izuku.
—Te adoro muchísimo, mi niña... —la besa en sus labios y la abraza fuertemente.
Uraraka hunde su rostro en el pecho del joven—. Yo te adoro mucho más, mi niño...
Después de ese largo abrazo, ambos se van de ahí, Uraraka aferrada al brazo derecho de Izuku, él
recibiendo ese gesto, pero con la mirada completamente perdida en el suelo.
El camino fue silencio, a veces ambos miraban el rostro del otro, con el corazón completamente
aflijido. Izuku por tener que permitir acabar todo por el bien de Uraraka, y ella por sentir la inmensa
culpa de aparte de acabar con todo aquello que la hizo tan feliz, también lastimó al chico que menos
quería lastimar.
Cuando Izuku fue a dejar a Uraraka en su casa, ella lo invitó a pasar unos últimos momentos juntos
en su habitación, aunque casi todo fue silencio total, Izuku con la mirada perdida y ella con su
cabeza puesta en el hombro derecho del chico. Las veces que compartían palabras, fueron
simplemente cosas sin sentido, pero al rato, cuando era momento de que Izuku, ambos bajaban por
las escaleras de la casa e Izuku inesperadamente la acorraló y junto sus labios con los de ella,
teniendo un muy fuerte abrazo incluido.
—Siento que mi corazón no podrá amar a otra persona teniendote en lo más profundo de él... —dijo
él mientras la besaba.
—No dejes que sea así, no quiero que me esperes y decepcionarte... —respondió ella besandolo—.
Me lo prometiste...
—Lo sé, solo que eres tan especial para mí y me haces sentir tanto, que siento que no hay otra
persona que me haga sentir esto...
—Y tu para mi, mi niño... Pero sabes que esto surgió en el momento menos indicado...
—Pese a que no me arrepiento de amarte, siento que todo hubiese salido mejor si no te hubiese
dicho que te amo en aquel momento...
—No digas eso, ¿si? Este sentimiento fue muy especial para mi y me hizo demasiadas cosas...
Vamos, ya se te hará tarde...
Ambos jóvenes después de ese beso y un último abrazo siguieron bajando las escaleras hasta llegar
a la salida, dándose otro abrazo, ambos completamente unidos y aferrados, Izuku apretando el
abrazo ha ella por la increíble dificultad que tenía de soltarla, lo mismo aplicando con ella, y
finalizando todo con un último beso.
Uraraka abrió la puerta para que Izuku saliera, él puso un pie en el exterior de la casa y se mantuvo
ahí por unos segundos, hasta que rápidamente se dio la vuelta y volvió a abrazar a Uraraka,
hundiendo su rostro en el hombro de la chica, dejando que cientos y cientos de lágrimas cayeran por
sus mejillas, llorando desconsoladamente.
Uraraka tampoco se quedó atrás, sus lágrimas también caían por sus mejillas, aferrándose más al
abrazo a Izuku y hundiendo su rostro en el pecho del chico, llenando sus camisa de lagrimas.
—Te voy a extrañar... —dijo Izuku con la voz temblando y sin separar su rostro del hombro de la
chica.
—Te amo, Ochako... —la toma de las mejillas y le planta un beso en los labios.
—Yo te amo mucho más, Izuku... —se aferra a él, respondiendo el beso.
Y después de otros minutos ahí, ambos se separan, Ochako abre la puerta y deja a Izuku salir, él
viendo el rostro de Uraraka por última vez hasta que desaparece. Despues de eso, él sale corriendo
de la casa de Uraraka, para así alejarse lo más que pueda para que ella no veo lo dolido que se siente
y también evitar que sus piernas lo hagan volver a la casa de la chica. Él lloraba
descontroladamente, con miles y miles de lágrimas cayendo por sus mejillas, hasta que después de
tanto correr, terminó de llegar a su casa, cerrar la puerta y tumbarse en el suelo, llenando de
lágrimas al suelo.
Uraraka tras ver a Izuku irse, fue y se sentó en la escaleras de la casa, abrazando sus piernas y
llorando por haber lastimado a quien menos deseaba lastimar y también por hacer que algo tan
hermoso llegara a su fin.
<<Ochako, de verdad te amo, y quiero lo mejor para ti, verte crecer como persona, ver como te
emocionas por tus logros, verte triunfar, verte fracasar y que aprendas de ese fracaso... Lo eres todo
para mi, eres el mejor amor que tengo y el mas puro que pude haber sentido, cuando siento que mis
días tienen color y son felices, en serio te amo y gracias por todo... Te mereces lo mejor por la gran
persona que eres, de verdad quiero lo mejor para ti, incluso si eso significa... dejarte ir...>>