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Apunte Obesidad

La obesidad infantil es una epidemia creciente en el mundo occidental, asociada a enfermedades crónicas como diabetes y problemas cardiovasculares, con un alarmante aumento en la población pediátrica. En Argentina, la prevalencia de obesidad en niños alcanzó el 10,4% en 2006, con un 31,5% de sobrepeso, lo que refleja una tendencia similar a nivel global. Se proponen algoritmos de evaluación y tratamiento que incluyen la medición del IMC y la circunferencia de cintura, así como la implementación de planes alimentarios y estrategias educativas para promover hábitos saludables.

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Temas abordados

  • síndrome metabólico,
  • intervención familiar,
  • obesidad infantil,
  • prevención,
  • apoyo psicológico,
  • educación nutricional,
  • diabetes tipo 2,
  • obesidad central,
  • educación familiar,
  • cambio de conducta
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Apunte Obesidad

La obesidad infantil es una epidemia creciente en el mundo occidental, asociada a enfermedades crónicas como diabetes y problemas cardiovasculares, con un alarmante aumento en la población pediátrica. En Argentina, la prevalencia de obesidad en niños alcanzó el 10,4% en 2006, con un 31,5% de sobrepeso, lo que refleja una tendencia similar a nivel global. Se proponen algoritmos de evaluación y tratamiento que incluyen la medición del IMC y la circunferencia de cintura, así como la implementación de planes alimentarios y estrategias educativas para promover hábitos saludables.

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Temas abordados

  • síndrome metabólico,
  • intervención familiar,
  • obesidad infantil,
  • prevención,
  • apoyo psicológico,
  • educación nutricional,
  • diabetes tipo 2,
  • obesidad central,
  • educación familiar,
  • cambio de conducta

OBESIDAD INFANTIL:

Introducción

En la actualidad el mundo occidental padece una grave epidemia, o pandemia de


OBESIDAD, con la coexistencia también de otros tipos de enfermedades crónicas no
transmisibles (ECNT), como diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares,
hipertensión. Se calcula que en el año 2001, las enfermedades crónicas contribuyeron
aproximadamente al 60% de las 56.6 millones de muertes reportadas en el mundo. Las
ECNT no se limitan solamente a regiones desarrolladas en el mundo; por el contrario,
los países en vías de desarrollo son los que cada vez más sufren problemas de salud
pública relacionados con este tipo de enfermedades. Dicha extensión responde a la
mejoría de las condiciones de vida de esta población, como el aumento del ingreso, el
avance tecnológico, menor esfuerzo físico para las tareas habituales o cotidianas, el
fácil acceso a alimentos a bajo costo. Las ECNT, dominan las estadísticas de
mortalidad en 5 de las 6 regiones del mundo.

Aumento de prevalencia de sobrepeso y obesidad en la población pediátrica:

En la población infanto-juvenil el Sobrepeso y la Obesidad se ha incrementado de


manera alarmante en las últimas décadas; lo que ha ocasionado que se presenten con
mayor frecuencia patologías como la hipertensión arterial, diabetes tipo 2,
hipercolesterolemia, insulino resistencia, es decir, el mayor peso corporal predispone a
los niñ@s a muchas de las complicaciones médicas de la obesidad que se observan en
adultos, en particular los componentes del síndrome metabólico (La OMS y el panel de
tratamiento de colesterol en adultos define como síndrome metabólico a la presencia
de al menos tres de los siguientes cinco criterios: aumento de triglicéridos, colesterol
HDL bajo, obesidad abdominal, glucosa en ayunas elevada y tensión arterial elevada)
(Durán P. y cols). En Estados Unidos, uno de cada cuatro niños de 6 a 12 años que
presentan sobrepeso presentan intolerancia a la glucosa y el 60% de éstos tienen por
lo menos un factor de riesgo para enfermedad cardiovascular (Hirschler V. y cols.).

Nunca hasta el momento se ha observado tan rápida progresión de una enfermedad


crónica no infecciosa. Este avance importante, como mencionamos en un comienzo es
consecuencia de cambios socioculturales, biotecnológicos, poblacionales y familiares
que ha venido afectando a la población mundial; este cambio acelerado excluye a la
base genética como causa principal de la obesidad, ya que el pool genético no puede
variar en períodos cortos de tiempo, por lo que los factores ambientales tendrían un rol
protagónico.
En Argentina:
Hasta el año 2006 Argentina, no disponía de estadísticas nacionales sobre SP y O, los
datos provenían de distintos estudios realizados en Tierra del Fuego, Provincia de
Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, por ejemplo y además, muchas veces con fuentes
de datos difíciles de comparar. En el año 2006, fue realizada la 1ª Encuesta Nacional
de Nutrición y Salud (Modulo 1), donde pudo observarse que la prevalencia de
Obesidad fue del 10,4%, es decir aproximadamente uno de cada 10 niños y niñas del
país, siendo las regiones del Gran Buenos Aires y Pampeana las que presentaron
prevalencias por encima del valor nacional. La prevalencia de obesidad en el Gran
Buenos Aires (la más alta) es 1,8 veces superior a la del Noroeste (la más baja). La
prevalencia de sobrepeso en el país fue de 31,5% (IC 95% 30,2 – 32,9), proporción que
no varío con la edad. Es decir, aproximadamente 3 de cada 10 niños y niñas con peso
excesivo.
Dichas cifras concuerdan, lamentablemente, con las descritas en otras poblaciones a
nivel mundial.
El mapa siguiente muestra la prevalencia Nacional de obesidad en niños de 6 a 60
meses según la población de referencia de la Organización Mundial de la Salud;
utilizando como punto de corte a + 2 desvíos estándar.
ALGORITMO DE EVALUACIÓN NUTRICIONAL Y SEGUIMIENTO DEL PACIENTE

Para la evaluación y diagnostico rápido (screening) en población pediátrica se


recomienda la siguiente representación sistemática (adatado de Himes and Dietz):

 El primer nivel de screening:


Este nivel incluye la evaluación del IMC.

 El segundo nivel de screening:


Este nivel incluye cinco ítems:

- Historia familiar: casos positivos de historia familiar de enfermedades


cardiovasculares (incluyendo padres, abuelos, tíos), como ser: angina e infartos de
miocardio, accidentes cerebro vasculares, muerte súbita, realización de by-pass;
historia familiar de hipercolesterolemia o desconocimiento de la historia familiar, historia
familiar positiva de diabetes mellitus u obesidad en primer o segundo grado.

- Tensión arterial: hipertensión arterial.

- Colesterol total: presencia de colesterol total elevado (lo veremos a


continuación).

- Incrementos en el IMC: un aumento superior a 2 unidades en el período de un


año.
-Preocupación acerca del peso: cuando el niño o niño presentan alguna
preocupación sobre su peso corporal o manifestaciones emocionales o
psicológicas relacionadas con el sobrepeso.
VALORACIÓN DE LA CIRCUNFERENCIA DE CINTURA

La grasa intra-abdominal ha sido identificada como posible factor de riesgo para la


presencia de perfiles lipídicos y niveles de tensión arterial elevados. Siendo la obesidad
un protagonista indiscutible en el síndrome metabólico, y de acuerdo a las últimas
evidencias de que un aumento de la circunferencia de la cintura en niños y
adolescentes se asociaría con hipertensión sistólica y diastólica, hipercolesterolemia,
bajos valores de colesterol HDL, triglicéridos elevados e insulinoresistenica, debe
considerarse esta medición necesaria para una correcta definición de éste síndrome
en la población pediátrica

Por lo tanto, detectada la obesidad infantil se debe medir la CIRCUNFERENCIA DE LA


CINTURA, para evaluar el riesgo de padecer síndrome metabólico.
Circunferencia De la cintura
Es un predictor del síndrome de insulinoresistencia en niños y podría incluirse en la
práctica pediátrica como herramienta simple para identificar niños con riesgo de
padecer enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2 en un futuro. La CC puede
medirse de distintas maneras, sin embargo haremos mención de la medición más
sencilla. Para ello necesitamos una cinta métrica flexible y no elástica. El sujeto debe
estar parado; la cinta métrica se colocara en el punto medio entre la última costilla y el
borde superior de la cresta ilíaca (The Bogalusa Heart Study). A nivel umbilical
(Hirschler y cols.) En la imagen siguiente podemos observar las distintas mediciones de
la circunferencia de la cintura según diversos autores.

La CC en niños mostró una correlación positiva con la resistencia a la insulina en el


estudio presentado por el equipo de la Dra. Hirschler elaborado en el Hospital Durand,
Argentina; Como así también otros autores (Maffeis C, et al.), demostraron que los
niños con CC mayor al percentilo 90° (OB central) tenían probablemente un mayor
riesgo de presentar enfermedad cardiovascular.
Obesidad Central cuando el CC era igual o superior al Percentil 90.

El Objetivo del tratamiento, dependerá del diagnóstico a partir del IMC y las
complicaciones existentes
ALGORITMO DE TRATAMIENTO

*Complicaciones: hipertensión, dislipemias, insulino resistencia; pacientes con


complicaciones agudas como ser: pseudotumor cerebral, apnea de sueño, síndrome de
hipoventilación, problemas ortopédicos, los cuales deberían ser referidos al
especialista.
PLAN ALIMENTARIO NUTRICIONAL

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO DIETOTERÁPICO

 Mantener o alcanzar un peso saludable; el objetivo terapéutico en un niño obeso


puede no ser la pérdida de peso, sino evitar el incremento de peso mientras
aumente la talla a velocidad normal para la etapa biológica que este transitando;

 Favorecer el crecimiento y desarrollo del niño;

 Promover hábitos alimentarios saludables para el niño y su entorno;

 Prevenir aparición de complicaciones asociadas con el sobrepeso y obesidad.


(Educar a la familia sobre las complicaciones de la obesidad);

 Modificar patrones de comportamiento (disminuir sedentarismo).

PLAN ALIMENTARIO

Basándonos en el Algoritmo de tratamiento anteriormente presentado se desarrollaran


a continuación los objetivos del tratamiento. El plan de tratamiento que se instaure
deberá:

• Aportar todos los nutrientes en cantidad y calidad suficientes para favorecer un


crecimiento y desarrollo normales;
• Preservar la masa magra;
• Proteger emocionalmente al niño y su familia.

Existen diversas metodologías para el cálculo de las recomendaciones nutricionales


en el niño obeso, especialmente las energéticas. En cualquier caso debe tenerse en
cuenta aportar todos los nutrientes necesarios según la edad y sexo. Las necesidades
calóricas pueden calcularse de acuerdo a la edad:

• Lactantes y niños menores de 2 años

El descenso de peso rápido es indeseable en niños pequeños, debido a los riesgos de


presentar deficiencias nutricionales. Los niños menores de 2 años no deben
someterse a restricciones dietéticas, ya que su desarrollo cerebral se vería afectado
por pobre ingesta de ácidos grasos esenciales, energía y micronutrientes. El
TRATAMIENTO se basa en modificaciones de los hábitos alimentarios perjudiciales
mediante educación alimentaria nutricional, promoción y mantenimiento de la lactancia
materna, orientación durante la alimentación complementaria y adecuación de la
alimentación a las necesidades según edad.

Lactancia materna y obesidad infantil El amamantamiento presenta beneficios


claramente identificados sobre la salud del niño a corto plazo, principalmente
protección contra la morbilidad y la mortalidad de enfermedades infecciosas. Por otro
parte, existe un gran cuestionamiento sobre las consecuencias a largo plazo del
amamantamiento. Muchos autores han demostrado una contundente prueba sobre los
efectos de la lactancia en la protección frente al sobrepeso. El crecimiento de niños
amamantados de manera exclusiva ha despertado gran interés desde hace mucho
tiempo; los incrementos de talla y peso, así como sus diferentes proporciones es sólo
un aspecto de la preocupación existente por la obesidad y por todo lo relativo a la
adiposidad a largo plazo. Es sabido que, la leche humana es ideal para el lactante
debido a su menor contenido proteico, a su cantidad controlada de calorías y a
sus niveles persistentes y estables de colesterol. La composición de la leche
humana es cualitativamente y cuantitativamente diferente a las fórmulas infantiles.
Además la leche materna contiene sustancias bioactivas que podrían influir en la
diferenciación y proliferación de las células adipociticas ( BUTTE N F).
Como recomendación de salud pública mundial, durante los seis primeros meses de
vida los lactantes deberían ser alimentados exclusivamente con leche materna para
lograr un crecimiento, un desarrollo y una salud óptimos.1 A partir de ese momento, a
fin de satisfacer sus requisitos nutricionales en evolución, los lactantes deberían recibir
alimentos complementarios adecuados e inocuos desde el punto de vista nutricional,
sin abandonar la lactancia natural hasta los dos años de edad, o más tarde.
 Niños entre 3 y 18 AÑOS

- ALIMENTACIÓN NORMOCALÓRICA: se recomienda utilizar para la determinación


del gasto energético diario las ecuaciones de Institute of Medicine. National
Academy of Sciences. 2002 para el mantenimietno de peso.
(Se desarrollaron ecuaciones diferentes que en los niños de peso corporal normal, a
partir del cálculo por el método de agua doblemente marcada para niños entre 3 y 18
años, de acuerdo a la edad, talla, peso y niveles de actividad física). Algunos autores
recomiendan:

• Determinar el aporte calórico de acuerdo las recomendaciones de edad para la talla o


al peso en Pc 50 del P/T.
• Determinar el aporte calórico de acuerdo a la anamnesis alimentaria reduciendo un
15-25% del valor calórico consumido.

- Distribución normal de MACRONUTRIENTES:

• HIDRATOS DE CARBONO 50 % VCT (valor calórico total) con predominio de hidratos


de carbono complejos.

• PROTEINAS 15 – 20 % VCT con un aporte de proteínas de alto valor biológico ≥ al


50%.
• GRASAS hasta 30 % VCT con una distribución de grasas saturadas,
monoinsaturadas y polinsaturadas del 10% cada una (siempre y cuando se presente un
lipidograma normal).

Considerar:

El descenso de peso no deberá sobrepasar el 1% del peso por semana;

• Evaluar longitudinalmente el desarrollo y crecimiento del niño;


• Contener emocionalmente al niño y su familia;

• En el caso de los niños preadolescentes, se realizará educación alimentaria a la


familia, pero sobre todo al niño. La finalidad es poder influir positivamente en las
elecciones alimentarias que comienza a realizar debido a que en estas edades
empiezan a cobrar independencia de sus padres;

El plan alimentario del adolescente podría ser hipocalórico según el diagnóstico de


situación nutricional, por antropometría. Se podrán restringir hasta el 25 % de las
recomendaciones en calorías, siempre y cuando no se aporten menos de 1200 Kcal/
día. El aporte de micronutrientes debe ser el óptimo para el crecimiento y desarrollo. La
distribución de macronutrientes es la normal.
EL ALGORITMO PARA LA DIETOTERAPIA SERÁ EL SIGUIENTE:
NIÑOS DE 3 A 7 AÑOS
NIÑOS DE 7 A 18 AÑOS
Se realizará una anamnesis exhaustiva para detectar hábitos alimentarios
incorrectos. Estos deberán ser modificados a lo largo del tratamiento y a través de la
educación alimentaria al niño y la familia. Se deberá asegurar la ingesta de
alimentos protectores que aporten al niño los macro y micronutrientes necesarios para
el óptimo crecimiento y desarrollo.
Para ello una podemos ocupar la técnica de educación alimentaria del semáforo
(desarrollada por Esptein).

ESTRATEGIA DEL SEMÁFORO:

Esta metodología fue desarrollada por Esptein “The Stop Light Diet for Children” 1988;
aquí la familia y el niño reciben información acerca de la selección de alimentos. Esta
técnica, es ampliamente utilizada tanto en prescolares como en adolescentes. Aquí se
clasifica a los alimentos de acuerdo al contenido de grasas y azúcares simples.
Veamos…

LUZ ROJA: alimentos que contienen ≥ 5g de grasa


por
porción (STOP).
LUZ AMARILLA: alimentos que contienen 4,9g y 2g
de
grasa por porción (CAUTION).

LUZ VERDE: alimentos que contienen 1,9g de grasa


por
porción (GO).

La interpretación del mismo, es igual al semáforo que vemos en las calles, donde la
LUZ ROJA significa ALTO O PARE, la LUZ AMARILLA significa PRECAUCIÓN O
ATENCIÓN y la LUZ VERDE significa ADELANTE.
Esta estrategia se asocia con mejorías en la densidad de nutrientes en la dieta,
como ser proteínas, calcio, hierro, vitamina A, tiamina, riboflavina y una disminución en
la densidad en la dieta de grasas en pre adolescentes. Se han reportado cambios
significativos en los patrones alimentarios cuando el tratamiento de la obesidad se
combinaba con el semáforo. Se observaron reducciones en el consumo de alimentos
“rojos” luego del tratamiento, lo que tuvo una asociación significativa entre cambios en
la ingesta de estos y la pérdida de peso corporal o reducción del porcentaje de
sobrepeso.
Además, de los efectos a corto plazo, se demostraron cambios luego de 5 a 10
años del inicio del tratamiento, cuando se combinaba la dieta del semáforo con
cambios en el comportamiento, ejercicios y patrones familiares.

GUIAS ALIMENTARIAS

Es recomendable trabajar con el paciente y su familia es base a las Guías


Alimentarias para la Población de cada país, realizando las modificaciones necesarias
para cada caso individual. (por ejemplo, en este caso que trabajaremos con una
población con sobrepeso y obesidad se priorizara el consumo del Grupo de Vegetales y
Frutas en vez del de Cereales y legumbres)

La ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA se logra con la combinación de los distintos grupos


de alimentos que figuran en la Gráfica de la Alimentación Saludable. Un solo alimento o
grupo por sí solo no alcanza para proporcionar los nutrientes y energía que el niño
necesita para crecer y desarrollarse.

Selección de alimentos (3 a 18 años) Consideraciones generales:

• Aumentar el fraccionamiento de las comidas:


- DESAYUNO
- ALMUERZO
- MERIENDA
- CENA
- COLACIONES DE MEDIA MAÑANA Y MEDIA TARDE.

• Incentivar a que el niño y su familia DESAYUNEN;

• Dar el ejemplo (es importante que la familia del niño contribuya con el ejemplo de
alimentos como frutas y vegetales);

 Promocionar el consumo de alimentos protectores; como lácteos y derivados, carnes,


huevos, frutas, hortalizas, cereales integrales;

• Desalentar la ingesta de alimentos de escaso valor nutritivo (golosinas, jugos,


gaseosas, etc); ya que producen un incremento en el aporte calórico diario y desplazan
el consumo de lácteos y calcio.

• Desalentar la ingesta de alimentos ricos en grasas saturadas, grasas trans y


colesterol; como así también alimentos con aporte excesivo de sodio y azúcares.

• Planificar con el niño que comer diariamente;

• Enseñar a leer los rótulos (lo light no significa bajo en calorías);

• Procurar un aporte adecuado de fibra para aumentar la saciedad;

• Promover el consumo variado frutas y verduras de todo tipo y color;

• Enseñar a preparar viandas saludables;

• No utilizar la comida como premio o castigo;

• Servir en platos más pequeños, evitar llevar la fuente a la mesa;

• Consumo moderado de Edulcorantes. Considerar- IDA (Ingesta diaria admitida)- ver


más abajo.
ACTIVIDAD FÍSICA:

Se trabajara aquí sobre dos estrategias:

• Aumento del gasto energético por incremento de la actividad física programada y


espontánea;
• Aumento del gasto energético por disminución de actividades sedentarias.

Definiciones (según la Organización Mundial de la Salud y el Colegio Americano de


Medicina del Deporte):

• ACTIVIDAD FÍSICA (AF): Es todo movimiento corporal como consecuencia de la


contracción muscular voluntaria que implica un gasto energético (actividades de la vida
cotidiana).
• EJERCICIO FÍSICO (EF): Es una AF estructurada, planificada y repetitiva para
mantener o mejorar la condición física del organismo (soga, nadar, esquiar, saltar)
• DEPORTE (D): Es la realización de EF bajo cierto ordenamiento y reglamentación.
(futbol, básquet, hockey).

Otras definiciones:

• Actividad física regular: Cualquier AF realizada durante 30 minutos por sesión o


más, cinco veces por semana o más, que induce cambios o adaptaciones en el
organismo que disminuyen el riesgo de padecer enfermedades hipoquinéticas (ECV,
diabetes, obesidad, hipertensión arterial, dislipidemias).

• Actividad física de intensidad moderada: La AF moderada es aquella que se


produce con el 40% al 60% del consumo máximo de oxígeno (VO2max), con
percepción de respiración y ritmo cardíaco superiores a lo normal (es la actividad
usualmente equivalente a una caminata enérgica, que le haga sentirse acalorado y
ligeramente “sin aliento”).

• Actividad física de intensidad vigorosa: Es la AF que se realiza con más de 60% a


80% del consumo máximo de oxígeno (VO2max), usualmente equivalente al trote, a un
ritmo que le haga sentir sin aliento y transpirado.

• Capacidad aeróbica o resistencia cardiovascular: Es la proporción máxima en la


que el cuerpo puede captar oxígeno y utilizarlo durante un ejercicio prolongado. Refleja
el funcionamiento del sistema cardiorrespiratorio y la capacidad del músculo de utilizar
energía generada por metabolismo aeróbico durante un ejercicio prolongado.
En adultos se demostró que una buena capacidad aeróbica se asocia con reducción
del riesgo de enfermedad cardiovascular, hipertensión, obesidad, diabetes, algunas
formas de cáncer y otros trastornos de salud. Se desarrolla ejercitando los grandes
grupos musculares. La práctica de EF o D, son un complemento útil a la AF
espontánea del niño, permitiendo un desarrollo psicofísico armónico y adquiriendo
desde temprana edad un hábito saludable para la vida adulta. El niño obeso presenta
generalmente por lo menos dos factores de riesgo cardiovascular que debemos
considerar, y que necesitan inevitablemente además de un exámen pre participatorio
básico una prueba ergométrica graduda:

• La obesidad;

• El sedentarismo.

¿QUÉ ACTIVIDADES SUGERIR Y RECOMENDAR?

• De acuerdo al nivel de aptitud física evaluado, se indicará incrementar la AF


COTIDIANA, aumentando tareas que impliquen el trabajo de grandes grupos
musculares (como por ejemplo: pasear al perro, colaborar en tareas domésticas, subir
escaleras).

• También podrán indicarse EF placenteros y suficientes para lograr el mismo objetivo.


(es importante que este sea placentero para poder mantener dicha actividad a lo largo
del tiempo).

Ejercicios de bajo impacto, que generen un gasto energético mínimo de por lo menos
150 Kcal /día. Se iniciara con EF de baja intensidad y se aumentará
progresivamente la duración de la sesión de entrenamiento para alcanzar un
mínimo de 30 minutos y un máximo de 60 minutos. (que además puede dividirse en
dos días). De acuerdo a la respuesta del paciente se podrá ir incrementando la
intensidad. Se debe incorporar, también, EF vigoroso por corto tiempo en cada
entrenamiento (para poder lograr un efecto metábolico que estimule los sistemas
enzimáticos responsables de oxidación lipídica).

LA FRECUENCIA RECOMENDADA ES DIARIA - MINIMO 3 VECES / SEMANA - YA


QUE LA PERDIDA DE MASA GRASA SE LOGRA CON UN BALANCE
ENERGÉTICO NEGATIVO CRONICO ACORDE A LA ETAPA EVOLUTIVA DEL
SUJETO (PRONAP 2005)
PIRÁMIDE DE LA ACTIVIDAD FÍSICA:

A continuación se describe la pirámide de actividad física expuesta por el Consenso de


sobre factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en pediatría.

Sedentarismo. Comité Nacional de Medicina del Deporte Infanto-Juvenil, Subcomisión


de Epidemiología publicado en Archivos Argentinos de Pediatría 2005:

ADHERENCIA A LA AF (ARCHIVOS ARG DE PED 2005) :

Es más probable que el niño o adolescente inicie y mantenga la AF si:

• Percibe un beneficio real.

• Elige una actividad divertida y placentera.


• Se siente competente y puede realizarla.

• Se siente seguro.

• Puede acceder fácilmente y en forma regular a ella.

• Tiene un mínimo de consecuencias negativas (por ejemplo, presiones de su entorno,


pérdida de tiempo, lesiones, etc.).
Le permite realizar sus tareas paralelas (escolaridad, relación con sus pares, juegos,
etc.).
Debemos tener presente, sobre todo ante la necesidad de desarrollar estrategias para
mejorar la salud de los niños y adolescentes, que las escuelas constituyen el principal
recurso para aumentar la AF. Todas las escuelas deberían brindar la oportunidad de
actividades físicas que:

• Sean apropiadas y divertidas para los niños de cualquier nivel de habilidades


(inclusive discapacitados) y no limitarse a los deportes competitivos o clases de
educación física.

• Sean atractivas para varones y mujeres de distintas edades, procedencias y extractos


sociales.

• Puedan servir como base para incorporarlas como un hábito para toda la vida.

• Puedan realizarse todos los días.


CAMBIOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA

Uno de los pilares del tratamiento de la Obesidad infantil es el “apoyo psicológico”;


sabemos, como vimos en un inicio del módulo que el impacto psicológico de la
obesidad puede influir negativamente en la autoestima del paciente. La orientación
psicoterapéutica, la intervención dinámica familiar y la modificación del estilo de vida,
representan un gran apoyo para el tratamiento general de ésta enfermedad, sobre todo
cuando existen conflictos interfamiliares, sentimientos de rechazo al tratamiento o
alteraciones de la conducta alimentaria. El apoyo terapéutico fue estudiado en muchas
publicaciones, haciendo hincapié en la terapia familiar, cognitiva y cognitiva-conductual.

OBJETIVOS CONDUCTUALES
 Limitar el consumo de bebidas azucaradas: gaseosas no dietéticas y jugos
comerciales.
 Consumir suficiente cantidad de frutas y verduras, especialmentelas primeras (5
porciones).
 Limitar la TV y otras actividades sedentarias a 2 horas diarias.Se sugiere
desalentar su uso en los menores de 2 años.
 No TV en el dormitorio.
 Consumir el desayuno diariamente.
 Limitar las comidas fuera del hogar, especialmente las llamadas comidas
rápidas.
 Aconsejar la lactancia exclusiva hasta los 6 meses y mantenerla con la
introducción de los alimentos.
 Consumir dietas ricas en calcio.
 Consumir dietas ricas en fibras.
 Limitar el consumo de alimentos de alta densidad calórica: galletitas dulces
rellenas, golosinas, snacks.
 Promover la actividad física de moderada a vigorosa durante 60 minutos diarios
la mayor parte de la semana

EN RESÚMEN:

Tips para la consulta:

• Informar a las familias y al niño sobre los objetivos del tratamiento;

• Escuchar al niño y a su familia sobre expectativas del tratamiento;

• Identificar posibles barreras en el tratamiento;

• Trabajar interdisciplinariamente.
Cambios conductuales

• Comenzar por pequeños cambios en períodos cortos;

• Reforzar los aspectos positivos del niño. (habilidades físicas o artísticas, creatividad,
inteligencia);

• Involucrar a la familia en el tratamiento del niño pequeño o escolar (además de sus


padres, tíos, abuelos, cuidadores);

Destacar los avances en el tratamiento positivamente, aunque sean pequeños;

• Promover la reducción pasatiempos sedentarios.

Actividad física

• Promover la reducción de actividades sedentarias;

• Promover la actividad física recreativa y en familia;

• Promover la práctica de algún deporte.

Plan Alimentario

• Destacar los avances en el tratamiento positivamente, aunque sean pequeños;

• Compartir la mesa familiar;

• Sugerir utilizando afirmaciones positivas;

• Ofrecer opciones saludables para distintas ocasiones.


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Common questions

Con tecnología de IA

La educación alimentaria juega un papel crucial en prevenir y tratar la obesidad infantil al enseñar a las familias sobre los riesgos de la obesidad y cómo adoptar hábitos alimentarios saludables. Estrategias efectivas incluyen involucrar a toda la familia, enseñar a leer etiquetas nutricionales, y fomentar la preparación de viandas saludables. La educación debe centrarse en modificar patrones negativos de comportamiento alimentario .

La actividad física debe integrarse en el tratamiento de la obesidad infantil mediante la promoción de actividades recreativas y deportivas que involucren a toda la familia. Se recomienda al menos 60 minutos de actividad física moderada a vigorosa la mayoría de los días de la semana para aumentar el gasto energético y reducir el sedentarismo, según la OMS y el Colegio Americano de Medicina del Deporte .

El aumento de la obesidad infantil en los países en vías de desarrollo se debe principalmente a la mejora de las condiciones de vida como el aumento del ingreso, el avance tecnológico que reduce el esfuerzo físico y el fácil acceso a alimentos de bajo costo. Estos factores, junto con cambios socioculturales y biotecnológicos, han provocado una rápida progresión de enfermedades crónicas no infecciosas, excluyendo a la genética como causa principal .

Las investigaciones argumentan que la rápida progresión de la obesidad infantil no puede explicarse por cambios genéticos debido a que el pool genético no varía en tan poco tiempo. En cambio, los factores ambientales tienen un rol protagonista, siendo los cambios socioculturales, biotecnológicos, y la modificación del estilo de vida factores determinantes en esta progresión .

Se recomienda aumentar el fraccionamiento de las comidas, promover el consumo de alimentos ricos en fibras y nutrientes como frutas y verduras, y desalentar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas y azúcares. Además, es importante que la familia sirva de ejemplo y se involucre activamente en promover estos hábitos saludables .

Los objetivos del tratamiento dietético para niños con obesidad incluyen alcanzar un peso saludable, promover el crecimiento normal y prevenir complicaciones asociadas. Los avances se evalúan no sólo por la pérdida de peso, sino también por la mejora en comportamientos alimentarios y niveles de actividad física, y se logran a través de una alimentación equilibrada y el apoyo familiar. El progreso debe considerarse positivo incluso con pequeños logros .

Medir la circunferencia de cintura (CC) en niños es importante porque se correlaciona positivamente con la resistencia a la insulina, un predictor del síndrome de insulinoresistencia. Una CC superior al percentil 90 indica un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2, lo que convierte esta medición en una herramienta simple para identificar niños en riesgo .

En niños menores de 2 años con obesidad, es indeseable un descenso rápido de peso debido a los riesgos de deficiencias nutricionales que pueden afectar el desarrollo cerebral por una ingesta inadecuada de ácidos grasos esenciales, energía y micronutrientes. Las intervenciones deben enfocarse en garantizar una ingesta adecuada de nutrientes sin restricciones dietéticas significativas .

El método del 'semáforo' clasifica los alimentos en 'rojos' (menos saludables), 'amarillos', y 'verdes' (más saludables), y se utiliza para guiar el tratamiento dietético. Se ha observado una reducción en el consumo de alimentos 'rojos' que se asocia con la pérdida de peso y una baja en el porcentaje de sobrepeso, incluso 5 a 10 años después del tratamiento cuando se combina con cambios en el comportamiento, ejercicios y patrones familiares .

Para combatir la obesidad infantil, se recomiendan cambios como la promoción del consumo de frutas y verduras, la limitación de bebidas azucaradas, y la reducción de tiempo de pantalla a un máximo de 2 horas diarias. Para implementarlos efectivamente en un entorno familiar, se deben involucrar a todos los miembros en la adopción de estos hábitos saludables y trabajar interdisciplinariamente para reforzar el tratamiento .

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