Nuevas sustancias psicoactivas:
Ketamina
Eva Martha Miera Rodríguez, Ana Díaz Castosa y Yeray Álvarez González
Índice
Introducción 3
Datos y tendencias de consumo 4
Perfil del consumidor 4
Formas o vías de consumo 5
Mecanismo de acción 5
Efectos 6
Riesgos 7
Interacción con otras sustancias 7
Síndrome de Abstinencia de Ketamina 8
Tratamiento del síndrome de abstinencia 9
Sobredosis de Ketamina 9
Tratamiento de sobredosis 10
Prevención de la Sobredosis 10
Tratamiento del Abuso de Ketamina 11
Enfoques Farmacológicos: 11
Terapias Psicoterapéuticas: 11
Apoyo Social y Educativo: 12
Estrategias Complementarias: 12
Bibliografía 13
Introducción
La ketamina es un anestésico disociativo utilizado en medicina y veterinaria,
conocido también por sus propiedades analgésicas. Actúa como agonista del
receptor NMDA, lo que produce efectos como sedación, analgesia y experiencias
disociativas. Por ello, en contextos recreativos, se utiliza por sus efectos
psicodélicos y de euforia con riesgos como la adicción, problemas cognitivos y
daños en la vejiga. (4)
Datos y tendencias de consumo
A nivel internacional, se han revisado los datos publicados por la Oficina de
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en los que se indica un
aumento del uso recreativo de la ketamina en países de Asia y Europa,
especialmente en jóvenes. (3)
A nivel español, según la encuesta EDADES, la ketamina no se ubica entre las
drogas más consumidas como son el alcohol o el tabaco. Puede encontrarse
clasificada en el subgrupo de nuevas sustancias psicoactivas, siendo la más
consumida dentro de este. A pesar de haber aumentado a nivel europeo, en España
ha descendido la prevalencia en comparación con el año 2011 aunque si lo
comparamos con el año 2018, que es el punto en el que hubo un menor consumo,
se puede determinar un gran aumento hasta el año actual. Este consumo se ha
determinado en la población de entre 15 y 64 años que alguna vez en la vida han
consumido ketamina. (1)
A nivel regional, en Canarias, no se obtienen gran cantidad de datos sobre la
ketamina ya que su consumo es prácticamente residual. Sin embargo, encontramos
un perfil de consumidor general, al igual que en el resto de los niveles anteriormente
explicados. En este caso, es necesario añadir que la gran parte de consumidores de
ketamina en Canarias son turistas en ambientes recreativos.
Perfil del consumidor
A medida que estrechamos el rango de edad, encontramos una mayor prevalencia.
Por lo tanto, es una droga principalmente consumida entre los jóvenes de 15 a 34
años. Los estudiantes universitarios son uno de los principales públicos que
escogen la ketamina y las incautaciones han aumentado desde 2018, lo cuál indica
que hay una demanda creciente del mercado.
Más de la mitad de los consumidores, aproximadamente un 65% de los casos, se
trata de hombres en ambientes de ocio nocturno en busca de una “experiencia
sensorial” y prolongar esa desconexión que vienen acompañados de euforia leve y
alucinaciones.
Una parte de los casos, se trata de consumidores que buscan experimentar por
simple curiosidad y una parte bastante más notable, consumen en combinación con
otras sustancias como MDMA, cocaína y alcohol, que potencian los efectos y, a su
vez, los riesgos asociados al policonsumo (dependencia, problemas urinarios y
cognitivos y riesgo de sobredosis). (1) (2)
Formas o vías de consumo
Dependiendo de su contexto, recreativo o médico, podemos destacar varias vías de
consumo:
- Inhalación nasal (esnifada): es la forma más común de consumo a partir de
ketamina en polvo, que es el resultado de la evaporación del formato líquido (este
último es el utilizado en contexto médico o veterinario). Los efectos aparecen
rápidamente, en torno a los 5-10 minutos y suele durar hasta los 30 minutos o,
incluso, una hora. Se obtiene como resultado un estado disociativo moderado pero
se dañan las mucosas nasales y es muy complicado calcular las dosis, lo que puede
conllevar una posible sobredosis.
- Inyección intramuscular: es usada en ámbitos médicos pero también
recreativos y tiene una mayor rapidez de aparición de los efectos, de 1 a 5 minutos,
llegando a durar hasta una hora. Se obtiene una experiencia más intensa y
“controlada” ya que las dosis pueden ser calculadas. Entre los riesgos más comunes
encontramos la infección por jeringuillas compartidas.
- Inyección intravenosa: exclusivamente en el ámbito médico y tiene efectos
casi inmediatos.
- Oral: es muy poco común ya que se requieren mayores dosis y aparecen los
efectos más lentamente y son menos intensos. El principal riesgo es la posible
intoxicación que se produce al mezclarlo con alcohol u otras sustancias.
- Rectal: es la menos común pero aumenta la disponibilidad ya que se absorbe
a través de la mucosa rectal. (4)
Mecanismo de acción
-La ketamina interactúa con numerosos sistemas, siendo el principal el receptor
NMDA del glutamato. También activa otros sistemas, siendo agonista opioide µ y ∂,
aumentando el sistema de GMPc del NO y fomentando la liberación de monoaminas
como 5HT, DA y NA. -En cuanto a su principal mecanismo, la unión al receptor
NMDA es en sitios de modulación alostérica concretos, con lo que su acción es de
antagonista no competitivo del glutamato.
Este receptor está muy presente en las vías de transmisión nociceptiva, con lo que
su inhibición tendrá efecto analgésico. La ketamina es muy potente en este sentido,
puesto que dosis subanestésicas de 0.35mg/kg ya causan analgesia eficaz para
dolor agudo y crónico. Las actuaciones más relevantes son a nivel de la médula
espinal, evitando que se envíe el estímulo aferente desde las áreas lesionadas, y a
nivel cortical. Sin embargo, en el cerebro esta misma inhibición causa los
fenómenos alucinatorios y disociativos característicos de la sustancia.
-La unión a otros receptores podría explicar estos efectos disociativos de la
ketamina, así como aumentar la actividad analgesica(receptores opioides y sistema
del NO). El efecto sobre las monoaminas podría tener que ver con sus efectos
subjetivos, simpaticomiméticos y con el potencial adictivo, por su efecto en el
sistema límbico. (5)
Efectos
-En cuanto a la temporalidad de los efectos, diferenciaremos dos vías principales
de uso: la vía nasal, más asociada al consumo ilícito, y la vía intramuscular, que
puede darse intrahospitalaria o ilícita. Comparando ambas, la duración total es
semejante(30-60´), aunque el comienzo de los efectos es más rápido por vía
parenteral, apareciendo desde el primer minuto desde administración en
comparación con los 5-15´que tarda cuando es esnifada. Tras la bajada pueden
notarse efectos residuales algo más prolongados en la administración intramuscular
que en la nasal(2-4h frente 1-3h por vía nasal), y ambas tienen la posibilidad de
causar resaca posterior.(6)
-En cuanto a los efectos subjetivos, van a depender de la dosis usada así como de
otros factores, incluyendo el estado mental-emocional de la persona y su entorno.
Las dosis recreativas son generalmente menores a las anestésicas, y los efectos
positivos(buscados) incluyen una sensación de bienestar físico y emocional y calma.
Se da una disociación con cuerpo, mente y espacio, así como alucinaciones
visuales con los ojos abiertos y cerrados, y analgesia.
Por otro lado, los efectos negativos pueden tener que ver con esta misma
experiencia sensorial, causando confusión, pensamiento caótico, paranoia y estrés
o miedo por la distorsión de la realidad.
Además puede haber náusea y vómito, especialmente si se ha comido poco antes o
inmediatamente después.
A dosis altas las alucinaciones se vuelven muy intensas y se puede llegar al
denominado K-hole, con una pérdida total del yo y de la realidad. En ocasiones se
describe como ECM(experiencia cercana a la muerte). Otra cosa que puede darse a
dosis altas es la pérdida de la conciencia y sedación.
-En cuanto a sus efectos fisiológicos, lo primero que debe mencionarse es una
propiedad de analgesia sin depresión respiratoria ni cardiaca, lo cual le da su interés
en medicina hospitalaria. La Ketamina tiene actividad simpaticomimética, con lo que
puede generar taquicardia, hipertensión y un aumento del consumo de oxígeno en
cerebro y miocardio. Además es un potente broncodilatador. (7)
Enlentece el pensamiento, con lo que la persona presentará ataxia y un habla lenta
y desorganizada.
Riesgos
-Los riesgos a corto plazo dependen principalmente de las dosis y las frecuencias
de consumo.
Para empezar, generan lesiones y molestias en la vía de administración(irritación y
heridas nasales, o dolor y tumefacción en la zona de inyección).
Aunque se consuma buscando los efectos positivos, nada asegura que no se
presenten de forma desagradable, causando paranoia, confusión y pánico ante una
disociación severa con despersonalización.
Además, la ataxia aumenta el riesgo de caídas y otros accidentes, poniendo en
riesgo la salud del individuo.
Algunos riesgos severos, que se dan a dosis más altas o combinada con otros
depresores son la pérdida de conciencia y la depresión cardiorrespiratoria.
Interacción con otras sustancias
La ketamina tiene efecto sinérgico con depresores del SNC, como alcohol, GHB,
BZD u opioides. Aumenta el riesgo de sedación, desmayos, caídas y de depresión
cardiorrespiratoria.
Con sustancias estimulantes como cocaína, anfetamina o éxtasis se anulan los
efectos subjetivos buscados, pero no la actividad simpaticomimética, generada por
ambas partes. Aumenta así la toxicidad y a demás se fomenta el consumo de
cantidades mayores de cada una para notar esos efectos positivos buscados,
favoreciendo el desarrollo de tolerancia y adicción.
La combinación con psicodélicos puede generar viajes demasiado intensos,
pudiendo resultar en un mal viaje y una experiencia muy desagradable. (8)
-Los riesgos derivados del consumo de ketamina a largo plazo son los siguientes:
● Desarrollo de dependencia psicológica a la sustancia:
Causada por un consumo reiterado; No se conoce una dependencia física pero sí se
sabe que la ketamina provoca mucha adicción psicológica.
Hay factores de predisposición a la adicción, como pueden ser condiciones
personales, familiares o biológicas de la persona, así como la falta de factores de
protección: educación emocional, práctica deportiva, ocio saludable…
El desarrollo en sí de la adicción puede responder a factores ambientales, como
habitar espacios donde se fomenta el consumo de esta y otras drogas, normalizar el
consumo en casa o tener padres adictos.
Los factores psicológicos del individuo son muy importantes, porque predisponen
al abuso. Por ejemplo, la impulsividad predispone a probar sustancias sin sopesar
riesgos. El uso de ketamina y otros sedantes es común como automedicación para
paliar estrés y emociones desagradables, de una forma rápida e intensa. Esto
rápidamente deriva en tolerancia, dependencia y adicción.(9)
● Daño en la vejiga
En 2007 se empezaron a reportar casos de cistitis ulcerosa asociadas a ketamina,
caracterizada por una serie de síntomas del tracto urinario inferior(LUTS),
incluyendo un aumento en la frecuencia urinaria, incontinencia, disuria, hematuria y
reducción del tamaño vesical.(10) Los estudios se han centrado inicialmente en
consumidores crónicos y con interés recreativo, y más tarde se ha ampliado el rango
incluyendo pacientes en tratamiento clínico.(11)
Una curiosidad es que antes del 2000 no se había reportado esta clase de síntomas
en consumidores crónicos, tal vez porque hasta entonces la mayoría de ketamina
usada era de origen farmacéutico e inventario médico, y con el aumento de su
control legislativo creció la producción clandestina, con posible contaminación o
empeoro de la calidad. Algunos tests de calidad de ketamina callejera han
encontrado trazas de DMSO(11,12)
Síndrome de Abstinencia de Ketamina
La ketamina es un anestésico disociativo y no un depresor del sistema nervioso
central como el alcohol o los opioides por lo que los síntomas de la abstinencia no
están tan diferenciados. Sin embargo, la dependencia psicológica y algunos
síntomas físicos han sido reportados en usuarios crónicos de ketamina.
Los síntomas de abstinencia pueden variar en intensidad y duración, pero
comúnmente incluyen:
• Ansiedad y agitación
• Temblores y sudoración
• Palpitaciones
• Insomnio
• Depresión
• Cravings o ansias
• Alucinaciones y psicosis: En casos graves, algunos usuarios pueden
experimentar alucinaciones o episodios psicóticos, aunque esto es menos común.
Estudios y Observaciones Clínicas:
Un estudio llevado a cabo por Weiss y Frieling (2018) revisa varios casos de
síndrome de abstinencia en usuarios crónicos de ketamina. En su revisión, señalan
que la abstinencia puede comenzar dentro de las 24 a 72 horas posteriores al último
uso de la droga y puede durar entre 3 a 7 días, aunque algunos síntomas
psicológicos pueden persistir durante más tiempo.(13)
Tratamiento del síndrome de abstinencia
El tratamiento del síndrome de abstinencia de ketamina es principalmente
sintomático, ya que no existen tratamientos farmacológicos específicos aprobados
para esta condición. Las estrategias pueden incluir:
• Apoyo psicológico y terapia conductual: Intervenciones como la terapia
cognitivo-conductual (TCC)
• Tratamiento de comorbilidades: Si hay comorbilidades psiquiátricas,
como trastornos de ansiedad o depresión, se pueden tratar con antidepresivos o
ansiolíticos.
• Monitoreo médico: En casos de abstinencia severa, puede ser
necesario el monitoreo médico para manejar síntomas graves como las
palpitaciones o las alucinaciones. (14)
Sobredosis de Ketamina
La ketamina es un anestésico que se utiliza tanto en medicina humana como
veterinaria, pero su uso recreativo ha llevado a un aumento en los casos de
sobredosis.
Los síntomas de sobredosis de ketamina pueden ser tanto psicológicos como
físicos:
• Efectos disociativos severos: Estos incluyen alucinaciones intensas,
despersonalización y desrealización.
• Confusión y delirios: La sobredosis puede dar lugar a un estado de
confusión profunda y delirios.
• Pérdida de consciencia: En casos graves, puede ocurrir una pérdida
de consciencia, que puede progresar a un estado comatoso.
• Depresión respiratoria: La ketamina puede causar una reducción
significativa en la frecuencia respiratoria, lo que puede ser potencialmente mortal si
no se lleva a cabo una intervención médica.
• Hipertensión y taquicardia: Aumento de la presión arterial y la
frecuencia cardíaca.
• Convulsiones: Aunque es raro, las convulsiones pueden ocurrir en
sobredosis severas.
• Náuseas y vómitos: Comunes en la sobredosis, pueden llevar a la
aspiración si la persona está inconsciente.
Tratamiento de sobredosis
El tratamiento de una sobredosis de ketamina es principalmente sintomático y de
soporte, debido a la falta de antídotos específicos.
• Estabilización y monitoreo: La prioridad es estabilizar al paciente y
monitorear las funciones vitales, incluyendo la respiración, la frecuencia cardíaca y
la presión arterial.
• Soporte respiratorio: En caso de depresión respiratoria, puede ser
necesario proporcionar ventilación asistida.
• Control de convulsiones: Las convulsiones pueden ser tratadas con
benzodiazepinas como el diazepam o el lorazepam.
• Tratamiento de la hipertensión: Los agentes antihipertensivos pueden
ser utilizados para controlar la presión arterial elevada.
• Hidratación y balance electrolítico: La administración intravenosa de
fluidos puede ayudar a mantener el equilibrio de líquidos y electrolitos.
Prevención de la Sobredosis
La prevención de la sobredosis de ketamina se centra en la educación y la
reducción de daños.
• Educación sobre los riesgos: Aumentar la conciencia sobre los peligros
del uso recreativo de ketamina y las dosis seguras.
• Intervenciones en puntos críticos: Implementar programas de
reducción de daños en lugares donde se sabe que se consume ketamina, como
festivales y clubes nocturnos.
• Entrenamiento para primeros auxilios: Capacitar a los usuarios y sus
comunidades en la administración de primeros auxilios y en la identificación de los
signos de sobredosis.
• Regulación y control: Políticas de control más estrictas sobre la venta
(15)
Tratamiento del Abuso de Ketamina
El tratamiento del abuso de ketamina es complejo debido a sus efectos
multifacéticos y a la naturaleza de la adicción que puede generar. La ketamina es un
anestésico disociativo que también se utiliza como droga recreativa debido a sus
efectos alucinógenos.
Enfoques Farmacológicos:
Actualmente, no hay medicamentos aprobados específicamente para tratar la
dependencia de ketamina, pero algunos fármacos se han utilizado con cierto éxito
en el manejo de los síntomas de abstinencia y comorbilidades psiquiátricas
asociadas.
1. Antidepresivos: Dado que muchos usuarios de ketamina experimentan
depresión, los antidepresivos pueden ser útiles. La sertralina y otros inhibidores
selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) pueden ayudar a mejorar el
estado de ánimo y reducir los síntomas depresivos.
2. Antipsicóticos: En casos donde la abstinencia de ketamina induce
psicosis o alucinaciones, los antipsicóticos como la risperidona pueden ser útiles.
3. Benzodiazepinas: Para manejar la ansiedad y los síntomas de
abstinencia aguda, las benzodiazepinas como el diazepam pueden ser
administradas bajo supervisión médica, aunque su uso debe ser limitado debido al
riesgo de dependencia.
Terapias Psicoterapéuticas:
Las terapias psicoterapéuticas son fundamentales en el tratamiento del abuso de
ketamina:
1. Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): La TCC ayuda a los pacientes a
identificar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento que contribuyen al
abuso de sustancias. Esta terapia también enseña habilidades para manejar el
estrés y evitar situaciones de riesgo.
2. Entrevista Motivacional (EM): La EM es una técnica centrada en el
paciente que busca aumentar la motivación intrínseca para el cambio, ayudando a
los individuos a reconocer las discrepancias entre sus metas personales y su
comportamiento actual.
3. Terapia de Grupo: Los grupos de apoyo pueden proporcionar un
entorno seguro para compartir experiencias y recibir apoyo de pares que enfrentan
desafíos similares. Los programas como Narcóticos Anónimos (NA) pueden ser
beneficiosos.
Apoyo Social y Educativo:
El apoyo social y la educación son componentes clave en el tratamiento del abuso
de ketamina. Incluyen:
1. Redes de Apoyo: Tener una red sólida de familiares y amigos que
apoyen el proceso de recuperación es crucial. Las intervenciones familiares pueden
ayudar a educar a los seres queridos sobre la adicción y cómo apoyar mejor al
individuo.
2. Educación sobre la droga: Informar a los usuarios sobre los efectos
nocivos de la ketamina y los beneficios de la abstinencia puede ayudar a fomentar el
cambio. La educación debe incluir información sobre los riesgos a corto y largo
plazo del uso de ketamina.
3. Programas de Reducción de Daños: Estos programas buscan
minimizar las consecuencias negativas del uso de drogas sin necesariamente exigir
abstinencia total. Pueden incluir la provisión de información sobre el uso seguro de
ketamina, así como acceso a servicios de salud y apoyo.
Estrategias Complementarias:
Algunas estrategias complementarias pueden apoyar el tratamiento del abuso de
ketamina:
1. Mindfulness y Meditación: Estas prácticas pueden ayudar a reducir el
estrés y mejorar la regulación emocional, lo que puede disminuir los deseos de
consumir ketamina.
2. Ejercicio Físico: La actividad física regular puede mejorar el estado de
ánimo y la salud mental, ayudando a reducir los síntomas de abstinencia y prevenir
recaídas.
3. Tratamientos Holísticos: En algunos casos, tratamientos como la
acupuntura y las terapias nutricionales pueden ser beneficiosos como parte de un
plan de tratamiento integral. (16)
Bibliografía
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2. Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones (OEDA). (2023).
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Ministerio de Sanidad, Gobierno de España. Recuperado de
[Link]
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11. Hanna J. "KLUTS: Ketamine and Lower Urinary Tract Symptoms". Erowid
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12. Tsai TH, Cha TL, Lin CM, Tsao CW, Tang SH, Chuang FP, Wu ST, Sun GH,
Yu DS, Chang SY. Ketamine-associated bladder dysfunction. Int J Urol. 2009
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13. Liao, Y., Tang, J., Ma, M., Wu, Z., Yang, M., Wang, X., … & Liu, T. (2015).
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14. Morgan, C. J., & Curran, H. V. (2012). “Ketamine use: a review”. Addiction,
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15. Weiss, S., & Frieling, H. (2018). “Ketamine and its derivatives: the role of
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16. Zhang, H., Xie, Z., Wang, L., & Zhang, H. (2020). “Cognitive impairments in
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107840.