LOS MODOS DE PRODUCCIÓN
son las distintas formas en que las sociedades organizan la producción de bienes y servicios. Se
refieren a la manera en que se estructuran las relaciones económicas, sociales y tecnológicas en
una sociedad para producir y distribuir los recursos necesarios para la vida.
Estos son algunos modos de producción identificados a lo largo de la historia:
Modo de Producción Primitivo: Se basa en la caza, la pesca y la recolección.
Las herramientas son rudimentarias y no hay propiedad privada de los medios de producción.
Modo de Producción Esclavista: La economía se sustenta en el trabajo de
los esclavos, quienes no tienen derechos sobre el producto de su trabajo ni sobre ellos mismos.
Modo de Producción Feudal: La tierra es el principal medio de producción y
está en manos de la nobleza y el clero. Los campesinos trabajan la tierra a cambio de protección y
sustento.
Modo de Producción Capitalista: La producción se organiza en torno a la
propiedad privada de los medios de producción y la búsqueda de beneficios. El trabajo se vende
como una mercancía.
Modo de Producción Socialista: La propiedad de los medios de producción
es colectiva o estatal, y la producción se organiza en función de las necesidades de la sociedad, no
del beneficio individual.
FEUDALISMO
El feudalismo fue un sistema social, político y económico que predominó durante la Edad Media,
desde el siglo IX al XV. Estuvo caracterizado por el sistema de vasallaje y es considerado por
muchos como la «Edad Oscura», debido a las sangrientas guerras, las epidemias y el escaso avance
científico.
Una de las características principales del sistema feudal fue la descentralización del poder, ejercido
a través de nobles organizados en feudos, que tenían una relativa independencia del monarca,
pero estaban supeditados a su rey con estrechos lazos de lealtad. Los nobles heredaban sus títulos,
que pasaban de generación en generación.
¿Qué era el feudo?
La palabra feudalismo proviene de “feudo”, nombre que se le dio a la organización básica de la
época. El feudo era un contrato entre dos personas: el señor feudal y el vasallo.
En este «pacto» se establecían relaciones mutuas, el vasallo recibía una tierra donde habitar y
protección militar a cambio de una relación de dependencia con el señor feudal. El vasallo debía
administrar la tierra y tomar las armas en defensa de su señor en caso de ser necesario. Además,
debía pagar tributo de su cosecha o producción.
Dentro de esta estructura también existían los campesinos, que eran aquellos que trabajaban la
tierra y estaban bajo el dominio total del señor feudal, por lo que no eran considerados hombres
libres.
Durante la época feudal la tierra era garante de dinero y, por lo tanto, la posesión más preciada.
Las actividades económicas eran restringidas y consistían principalmente en la agricultura y en la
producción artesanal.
Origen del feudalismo
El feudalismo surge, en primer lugar, con la decadencia del Imperio Romano, que al perder grandes
extensiones de tierra empezó a perder influencia sobre los pueblos.
La inseguridad producto de las constantes invasiones bárbaras llevó a la decadencia de las
ciudades y a la formación de la estructura feudal, en la que vasallos se ponían a disposición de un
señor feudal y recibían protección tras los muros del castillo.
Todo el ordenamiento social y moral de la época se explicaba bajo la figura de Dios, ya que el rey
había perdido poder político y no era más que el representante divino en la tierra.
Ante la incompetencia de los monarcas para hacer frente a las invasiones y la posterior crisis
política y social, el poder pasó a estar en manos de los señores feudales, que se convirtieron en los
jefes sociales máximos. Ellos debían regular el orden y mantener la paz dentro de su estructura,
impartían justicia, cobraban impuestos y brindaban protección a la población desde el castillo, que
fue erigido como nuevo símbolo de poder.
Características del feudalismo
Entre las principales características del feudalismo se destacan:
El surgimiento de la relación de vasallaje entre un señor feudal y sus vasallos.
Una sociedad dividida en tres clases sociales diferenciadas: la nobleza, el clero y el Tercer
Estado o el estado llano.
La construcción de castillos amurallados.
Una economía basada en la agricultura y la ganadería.
Las guerras frecuentes por la disputa de los territorios.
El pago de tributos.
La Iglesia católica como una gran fuente de poder.
La descentralización del poder político.
Clases sociales del feudalismo
Durante el feudalismo las clases sociales eran estáticas, es decir, era un sistema social cerrado en el
que no existía la movilidad social sino que la sociedad se dividía en estamentos. Dentro de esta
estructura, que era piramidal, estaban:
La nobleza. Formada por la realeza y los señores feudales, tenían la mayor parte de las
tierras y el poder político. Se solía acceder a este estrato por linaje.
El clero. Formado por religiosos que representaban a la Iglesia y cumplían roles eclesiásticos,
políticos, educativos y/o sociales, y tenían privilegios.
El Tercer Estado. Formado por la mayoría de la población, ciudadanos que no eran
nobles ni clero, no tenían privilegios y pagaban impuestos. Fue un grupo muy variado formado por
campesinos, comerciantes y burgueses.
Fin del feudalismo
El proceso histórico que marcó el fin del feudalismo no tiene una fecha exacta, fue desarrollándose
de manera dispar por distintas partes de Europa a partir del siglo XIV.
Existen varias causas que lo llevaron a su fin, entre las que están:
Surgimiento de la burguesía. Muchos historiadores concuerdan en que los viajes a
oriente con fines comerciales generaron una nueva clase social: la burguesía, formada por
hombres libres, pero no nobles.
Disminución demográfica. La población disminuyó, producto de las pestes y guerras, lo
que llevó a una baja de la mano de obra disponible.
Nuevas formas de desarrollo económico . La saturación de las tierras llevó a la
búsqueda de nuevas formas de expansión económica entre las que se destacó la industria, su
surgimiento marcó el paso de la Edad Media a la Moderna.
Disconformidad de los campesinos . La presión y la sobrexplotación de la mano de
obra por parte de los señores feudales, la ineficiencia del sistema agrícola de la época y la baja
poblacional generaron la merma de fuerza de trabajo disponible.
Crecimiento de las ciudades. Las urbes recibieron a las personas expulsadas o que no
querían pertenecer al sistema feudal.
Modo de producción feudal
¿Qué es el modo de producción feudal?
Se conoce como modo de producción feudal o feudalismo a una forma de organización
socioeconómica que existió en Europa durante la Edad Media. El término “modo de producción” se
refiere a un análisis marxista de la historia, que describe las diferentes sociedades a lo largo del
tiempo en base a su actividad económica y las relaciones de sus grupos sociales.
El modo de producción feudal era esencialmente un modelo de explotación agropecuaria. Estaba
sostenido por el campesinado encargado de la producción de bienes y gobernado por los señores
feudales. Cada señor feudal era un terrateniente que ejercía poder político y legal sobre los
campesinos de su feudo.
RESUMEN
Feudalismo es un sistema político, económico y social que predominó en Europa durante la Edad
Media, aproximadamente entre los siglos IX y XV. Este sistema se caracteriza por una estructura
jerárquica y de dependencia mutua entre diferentes clases sociales.
Aquí tienes algunos puntos clave sobre el feudalismo:
Estructura Social: Se organizaba en tres clases principales: los nobles (señores feudales), el clero y
los campesinos (siervos). Los nobles poseían grandes extensiones de tierra y tenían poder sobre los
siervos que trabajaban en ellas.
Economía Agraria: La economía feudal era principalmente agraria, con los campesinos trabajando
en tierras que no eran de su propiedad y pagando tributos a los señores feudales a cambio de
protección y el derecho a cultivar la tierra.
Vasallaje: Los señores feudales tenían vasallos, que podían ser otros nobles de menor rango, y
estos vasallos juraban lealtad y proporcionaban servicios militares a sus señores a cambio de
tierras (feudos) y protección.
Autarquía: Las unidades económicas y sociales, como los feudos, eran autosuficientes. La
producción y el comercio estaban orientados principalmente hacia el consumo local.