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Erase Una Vez Mateo

El relato sigue a Natalia, una joven que enfrenta el dolor de una ruptura amorosa con Luis, quien rápidamente se empareja con otra chica. A lo largo de su proceso de sanación, Natalia se encuentra con Mateo, un chico que le ofrece apoyo inesperado y comienza a cambiar su perspectiva sobre la vida. A medida que avanza la historia, Natalia empieza a aceptar su nueva realidad y a abrirse a nuevas posibilidades.
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Erase Una Vez Mateo

El relato sigue a Natalia, una joven que enfrenta el dolor de una ruptura amorosa con Luis, quien rápidamente se empareja con otra chica. A lo largo de su proceso de sanación, Natalia se encuentra con Mateo, un chico que le ofrece apoyo inesperado y comienza a cambiar su perspectiva sobre la vida. A medida que avanza la historia, Natalia empieza a aceptar su nueva realidad y a abrirse a nuevas posibilidades.
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ERASE UNA VEZ MATEO

CAPÍTULO 1
LAS COSAS NO SIEMPRE ACABAN AL FINAL

Era martes cuando él me dejó... juro que en el momento no lo podía creer, me preguntaba miles de
cosas, a caso hice algo malo? Dije algo que no le gustó? Porque de pronto decidió que lo nuestro
no iba a funcionar y porque no me dio la oportunidad de defender este amor que tenía por él.
Alguna vez han soñado que se caen? Se siente un hueco en el pecho pero luego despiertas agitado
y aliviado al darte cuenta que era sólo eso, un sueño. Bueno, algo así me estaba pasando pero yo
no podía despertarme... mi mundo entero se estaba derrumbando en pedazos. Que iba a hacer
ahora? Todos mis amigos fueron sus amigos primero, compartíamos clase, asiento, si casillero
estaba al lado del mío y siempre comíamos en el mismo lugar con nuestros amigos (que
compartíamos) ahora que iba a hacer?
Fingir que no me importaba era difícil, Luis era mi mundo entero... era el amor de mi vida y se me
fue así como si yo fuese tan fácil de olvidar...
Es a caso que a él no le importaba?
Cuando Susana y Carla (mis amigas, también amigas de él) se enteraron no lo podían creer "eran
la pareja perfecta, que pasó?" Se preguntaban... estábamos en las mismas, ninguna de las 3
sabíamos que bicho le había picado.
- tal vez se enamoró de otra chava - dijo Carla muy relaja
- pero si Luis la adoraba... en serio que aún no me la creo... y si sólo fue una etapa? Tal vez te pida
que regresen luego - me daba ánimos Susana
- la verdad que yo no creo, ambas sabemos que cuando a Luis se le mete algo a la cabeza de ahí
no lo sacas... además Natalia, lo conocía muy poquito... apenas tenían 1 año dé relación - decía
Carla, aunque para mi 1 año era bastante. Ella lo conocía desde 1 grado de secundaria tenían 12
cuando se hicieron amigos
Discutían entre ellas, sentadas en los lavamanos de aquel baño mugroso de la preparatoria,
mientras yo me hacía chiquita en el toilette... es que salir del baño de mujeres era terrorífico para
mi en esos momentos donde la ruptura era tan reciente... en cualquier lado podría topármelo y ya
tenía suficiente con estar sentada a su lado todas las clases...
- mejor que lo superes nena, no dejes que te consuma... además lo de ustedes obvio no era amor
En ese momento no entendía porque Carla decía cosas tan feas... una semana después cuando se
corrió el rumor de que ahora ella y Luis eran novios, todo cobró sentido... si ya me sentía
destruida eso terminó de aniquilarme...
Pasaron fácil dos meses, dos meses donde no hablé con nadie ni comía casi nada, y lloraba todas
las noches al ver nuestras fotos...
Mi mamá decía que me estaba matando yo solita pero es que ella no entendía... yo no quería
seguir así, pero no sabía como salir de aquel agujero en el que Luis me había metido...
Como superas que alguien te rompa el corazón?

CAPÍTULO 2
AVECES CONTINUAN

Se aprende a vivir con ello... me dijeron por ahí.


Estaba haciendo en serio mi máximo esfuerzo para lograrlo, para acostumbrarme a la idea de mi
nueva vida sin él…
Pero cada que hacía un avance mi mente me traicionaba y me hacía recordar momentos a su
lado...
"-por siempre y para siempre bebé -" decía todo el tiempo al abrazarme... donde quedaron esas
palabras? Porque las olvidó?
Ojalá pudiese contarme su secreto, porque en verdad necesito saber la clave para borrar todo un
futuro juntos en menos de 3 meses...
Cuando pasaron los 3 meses exactos la herida ya no dolía tanto. El verlo a diario aún era algo
difícil para mi pero tenía que aceptar que mi vida tenía que seguir... No me podía atascar a los 17
años por un muchacho que me juraba amor eterno y que me boto al día siguiente...
- hay un nuevo centro comercial en el southMerryland. Vamos? - decía Susana para el resto del
grupo. Estábamos sentados como siempre a la hora en que casi abrían las puertas para dejarnos ir.
Éramos los "populares" de la escuela así que el mejor lugar para esperar era nuestro. Una mesa
muy amplia junto a la puerta. Supongo que esos privilegios que hacían que la gente me notará, el
ser parte del grupo "genial " también me ayudaron al no hundirme del todo... aunque eso
significará ver a Luis más a menudo.
- no se si sea buena idea ir todos - dijo el descarado Luis que estaba sentado junto a Carla, su
novia 《usurpadora 》
- porque no? - por primera vez en esos tres meses me atreví a dirigirle la palabra.
- bueno... todos sabemos nuestra situación. No se si sea adecuado salir juntos Natty - la sangre me
hirvió. Ahora se preocupaba porque me sintiese mal? Después de meses sin comer? Después de
llorar y querer llamarlo por noches enteras?! Ahora "no sabía si era buena idea "?!
Estaba a punto de golpearlo... Pero eso no resolvería nada. Por primera vez tomé la decisión
correcta sin pensar en si me afectaría después.
- no te preocupes mas por mi Luisito - dije con obvia irritación levantándome de la mesa. Todos
me miraron - ya no soy asunto tuyo.
Tome mi mochila y a pasos largos me marché de ahí. Sabía que lo estaba dejando todo atrás. Hice
lo que todo ese tiempo había temido... me quedé sola.
Ninguno de mis amigos me buscó más, ninguno me envío siquiera un mensaje dé texto. Dejaron
claro de que lado estaban... No del mío.
- la cagaste - me dije a mi misma golpeando mi cabeza contra la puerta de uno de los sanitarios,
que lucían más sucios de lo normal
- pues si... generalmente a eso vienes al baño - me contestó una voz masculina que venía del
interior del baño que había golpeado.
Me sorprendí demasiado... me cubrí la boca y di algunos pasos hacia atrás topándome con los
lavamanos. Voltee hacia todos lados. Era el baño de hombres. 《Mierda》
Antes de poder salir corriendo la puerta se abrió y un muchacho de mirada astuta me analizó
detenidamente. Apostaba que esparciría el rumor de que "Natalia no pudo más y se volvió loca ...
o lesbiana"
- por suerte para ti acababa de entrar. Sino esto habría sido vergonzoso para ambos - tenía una voz
burlona pero muy masculina.
- he?
- a ningún hombre le gusta que las chicas huelan sus cosas jaja pero dime que haces en un
santuario de machos? No me digas que tienes problemas de identidad? - seguía ahí parado
recargado contra la puerta, mirándome con aquellos ojos marrón y audaces.
- que? No! Fue un error... yo sólo quería un lugar para estar tranquila
- ya entiendo y el baño de mujeres es un lugar de Urracas chismosas no? Creo que ya capto. .. - en
serio parecía que se burlaba de mi .
- Agh. .. No tengo porque tolerar esto - me disponía a caminar a la salida cuando escuché su voz...
- Natalia! - era Luis... que hacía buscándome? Me Apure a entrar de nuevo al baño de hombres...
me asusté pues me había visto por el rabillo del ojo...
- entonces creo que tu eres Natalia no? - el chico seguía parado en el mismo lugar y seguía
hablando con una voz burlona e insoportable.
Me asomé un momento ignorándolo. Cuando vi que Luis se dirigía al baño mi mente se puso en
blanco. Tenía miedo. No quería verlo y llorar. Que iba a pensar de mi ahora?
Cerré los ojos esperando a que el impacto me matara y simplemente mandarlo todo a la mierda.
Pero un jalón en el brazo me hizo abrirlos. Aquel chico al que no conocía me había llevado a uno
de los baños y cerró la puerta con cuidado... porque me ayudaba?
Estaba demasiado cerca... podía oír sus latidos...
- me llamo Mateo por cierto - susurro con voz divertida.
Y ahí comenzó un... Érase una vez... Pero aún no me daba cuenta.

CAPÍTULO 3
Y TE ASOMBRAN

La vida te da sorpresas que en serio te toman desprevenido, ese es el punto no?


la cosa es que tu estas esperando a que algo pase, algo que quieres y sigues y sigues esperando por
ello, aunque se te vaya la vida en el proceso.
y a veces suceden cosas que no querías y que para nada esperabas, pero claro que te cambian el
panorama y resulta que no pudo ocurrir nada mejor, igual va a doler porque la vida es una maldita
perra que goza con el sufrimiento ajeno, pero no te arrepientes de nada, porque esta vez es el dolor
correcto, algo así ocurrió con Mateo.
- me llamo Mateo por cierto...-
- estas loco?! que pasa si algún maestro nos encuentra? - estaba tan nerviosa, jamás había estado
tan cerca de otro muchacho que no fuera Luis
- y que pasa si él nos encuentra? - se refería a Luis quien había entrado al baño ya, me quede
callada
- Natalia, estas aquí? - dijo en voz alta - juraría que la vi aquí... pero... - eso lo decía en susurros,
aun así lo podía escuchar pues estaba metida en el baño frente a él. - tengo tu lápiz Natty, se te
olvido... - dijo en alto, como intentando hacerme salir << un lápiz?! en serio? me siguió para
devolverme un lápiz? que romántico Luis>> - hay alguien aquí?
- que amable viejo, si quieres déjame el lápiz aquí que se acabo el papel - dijo Mateo en voz alta
burlándose.
Luis no dijo nada, solo oímos sus pasos saliendo del baño, esperamos unos minutos, los cuales
pasaron eternos ahí tan apretada con aquel muchacho. ¿porque se preocupaba por mi? <<no digas
tonterías Natalia, es una persona amable, solo quiere hacerte un favor... por eso estas sola, no todo
gira a tu alrededor>>
- pues yo creo que ya - abrió la puerta del baño y salió, <<libre al fin>>
- gracias - salí tras el acomodando mi falda, asegurándome que no me fuese a ver toda
desarreglada al salir del baño, y si alguien me veía ¿que iba a pensar?
- me debes una Natty - se asomo por la puerta, miraba a todos lados <<Natty? que se cree?>> - la
buena noticia es que no hay nadie ya en la escuela, así que puedes salir jaja
- no hay nadie?! y si cerraron la puerta de entrada? - salí corriendo para comprobar sus palabras
- no cierran la puerta hasta que cierran los baños, así que pierde cuidado preciosa - comenzó a
caminar hacia los salones de clases
- a donde vas?
- tengo un atajo, para salir mas rápido. Vienes? - sonrió
Congele ese momento por unos segundos, me gusta recordarlo así, con esa sonrisa que me hacía
pensar que él tenía la respuesta a todo; con esa mirada que parecía tan sagaz, como si todo lo
tuviera bajo control y su manera de llevarse tan despreocupado... el mundo le pertenecía de cierto
modo. En ese momento no comprendí que esa era la razón por la que lo seguí... y no iba a poder
dejar de hacerlo ya nunca mas, Mateo supo como guiarme cada segundo aun cuando ninguno de
los dos se daba cuenta.
Caminamos en silencio hasta la salida de la escuela, él tenía razón, seguía abierta.
Mientras íbamos avanzando me di el tiempo de observarlo, su piel era morena clara, su cabello era
negro caoba y siempre estaba despeinado, sus ojos eran color miel, y tenía cejas gruesas. Era
alto1.80 al menos, y sus manos eran grandes y masculinas... sería un superior? estaría por
graduarse? tendría novia? (la cara me explotó en rojo cuando pensé eso y él lo notó)
- estas bien? - se detuvo un segundo - te estas ahogando? necesitas un medico?
- no, no, no... Estoy bien, no es nada... gracias - me di cuenta que estábamos ya afuera de la
escuela <<como es que te embobaste tanto Natalia?! No empieces por favor>>
- bueno entonces aquí nos separamos - me dio un brinquito el corazón - nos veremos luego, que
aun me debes una - comenzó a caminar por su parte
Lo mire alejarse un segundo, que quería? que pensaba? que me iba a mirar a los ojos y
enamorarse de mi y quedaríamos de tomar algo y entonces hablaríamos toda la tarde de cosas que
nos gustan y descubriríamos que tenemos mucho en común y entonces comenzaríamos una gran
amistad en la que él siempre buscaría protegerme así como lo hizo la primera vez, saldríamos a
pasear seguido y viviríamos aventuras personales y la gente nos vería y diría que hacemos una
hermosa pareja? y luego nos daríamos cuenta de que era verdad y que ya no nos vemos como
amigos nada más y entonces una noche de luna llena mientras salimos a ver las luces de la ciudad
como lo hacemos cada fin de semana me miraría fijamente y me pediría que fuéramos novios y yo
aceptaría y nos daríamos nuestro primer beso de amor verdadero y seríamos felices por siempre y
para siempre viviendo en la granja de sus padres criando a dos hermosos niños que sean igualitos
a él y ponerles Mateo Jr y Matias y... <<BASTA Natalia, te estás oyendo?>>
desperté de mi sueño, él aun caminaba... iba más lejos.
- Mateo! - grite sin saber porque <<que haces?!>>
- si? - Volteo
- gracias! - solo dije eso, y tome el camino contrario hacia mi casa. <<Por eso estas sola Natalia>>
El camino a casa no fue tan largo como en los últimos 3 meses, en los que me la pasaba
recordando cuando Luis me acompañaba de la mano, si lo recordé pero no me hizo sentir triste.
me concentre en notar que muchas cosas habían cambiado en el camino; al fin la señora Pettrosky
logró que pusieran una señal de alto en la curva, según ella era muy peligroso aunque nunca
pasaban muchos carros, recuerdo que antes de que Luis se hubiese ido de mi vida la señora
Pettrosky estaba juntando firmas, me alegro de que lo lograra; el señor Sandler también había
hecho cambios, su jardín lucía precioso y su casa era de un color distinto, tres meses atrás con la
muerte de su hermano el señor Sandler se había deprimido y nadie lo veía salir de su casa...
Supongo que tres meses es lo que te toma superar una perdida, no del todo pero lo suficiente para
comenzar a darte cuenta de que no puedes vivir de su ausencia, hay que recordar con cariño y
seguir adelante; había un auto deportivo afuera de la casa de Andrea Hemmilton, será que al fin
logró enganchar a su jefe? o eso es lo que todos hablaban, bien por ella; James Mcartney jugaba
en su jardín con su hermanita Pevees, estaban más grandes, ¿cuánto puede crecer un niño en 3
meses? muchísimo.
Me alegre muchísimo al comenzar a pensar en esas cosas en lugar de pensar en Luis... al fin me
sentía feliz, entretenida...
Esa tarde al llegar a casa comí muchísimo, Mamá decía que el apetito que estaba reprimiendo al
fin se había liberado y acabaría con su cocina, todos nos reímos mucho hoy, mi papá me abrazo
fuerte y me aviso que mi hermano había conseguido el primer lugar en su feria de ciencias, felicite
al pequeño y muy inteligente Timoty, le dije a mi hermana Nancy que se veía bonita. Hoy todo
fue muy tranquilo para mi corazón. Me pregunto si Mateo o nuestro encuentro tendrían algo que
ver con ello.
Esa noche dormí tranquila, aun sabiendo que al día siguiente en clases no tendría amigos...
- ya verás que hacer, siempre hay más gente en el mundo - me dije a mi misma de consuelo
mientras abrazaba a mi gato Peluso se asusto y huyo de mi - siempre hay más gente...

CAPÍTULO 4

Mientras puedas soñarlo, puedes lograrlo.


O algo así, lo dijo Disney, creo...
Cuando llego el día siguiente sentí como si todo lo que había pasado hubiese sido un sueño, como
si esos últimos 3 meses solo se hubieran quedado en mi cabeza, me sentía como si nada, feliz y
esperando ansiosa clases... hacía mucho que no me sentía de esa manera. Me gustó.
Tome mi uniforme limpio, ese día tocaba deportes así que nos tenían permitido asistir todo el día
con ese uniforme. Doble el pantalón un poco hasta que me quedase a los tobillos, mi camisa polo
con el logo de la escuela, la sudadera abierta y recogí mi cabello en una cola de caballo. Así me
fui directo al colegio. Me despedí de mi familia sin tomar el desayuno pues iba tarde, recuerdo
que mi mamá me abrazo muy fuerte antes de salir y me dio un beso en la mejilla.
Camino al colegio mi música favorita calmaba mis pensamientos y temores, a quien le hablaría
ahora? ya no tenía amigos...
No quería que esos pensamientos derrumbaran la felicidad que estaba sintiendo así que decidí
ignorarlos, iba a hacer como si fuese mi primer día de clases, cuando no conoces a nadie y es hora
de hacer amigos nuevos, con la única diferencia de que ahora todos ya tenían sus grupos y era
muy difícil encajar en alguno. Me iba a esforzar.
Los pasillos de la escuela estaban llenos de estudiantes despreocupados, quería ser así alguna vez
aun que fuese solo un segundo, de alguna forma algo dentro de mí tenía fe de que ese día iba a ser
el primero de algo muy bueno, no me equivocaba.
- cuidado!! - escuche un grito, y cuando voltee a ver qué había ocurrido un balón golpeo mi
cabeza tan fuerte como la vida se había empeñado en destruirme.
Había sido el grupo de Luis, jugaban a la pelota afuera de nuestro salón, y la lindísima de Carla la
había lanzado mal (supongo que no le había bastado con robarme al novio o la vida, sino que
también quería lastimarme)
Estaba tirada en el suelo tratando de procesar la información, esa caída afuera del salón era más o
menos una humillación no? todos habían visto, no? ahora, soy la ex del novio de quien me golpeo,
verdad? esa no es una ecuación para una vida escolar miserable y marcada por las burlas? sí, creo
que si... y que iba a hacer? levantarme sola, decirles algo? esperar a que me ayudaran? nadie iba a
hacerlo pero podría esperar... que haría? (sí, soy alguien que piensa mucho que hacer antes de
hacerlo, eso me había costado bastantes burlas, porque me suelo quedar tirada como tarada viendo
a la nada, justo como en ese momento)
- cuantas veces tenemos que repetirlo niños, si van a jugar pelota que no sea cerca de otras
personas porque puede suceder este tipo de accidentes - su voz me sacó de pensamientos, sería
posible? - y que mas aprendimos hoy? - tomó mi brazo y me ayudo a levantarme - siempre estar
atenta al camino, verdad Natty? - era él, que hacía ahí?! es decir, estaba feliz de que me ayudara
de nuevo, pero me asustaba un poco, como supo que estaba en aprietos? era una especie de
superhéroe?
- si, lo siento... - me limite a contestar, recuperando la postura, aun algo asombrada sin terminar
de captar que estaba pasando
- se puede saber quién eres tú? - se acerco Luis, con mirada desafiante. Era gracioso pues lo
miraba hacia arriba, Mateo era más alto, pero eso no evitaba a que Luis quisiese defender su lugar
como macho alfa.
- Mateo Amaral, mucho gusto - estrecho su mano con una gran y descarada sonrisa - nuevo en la
escuela y creo que igual nuevo compañero de clases.
Lo mire sorprendida, nuevo? iba a estar en nuestra clase? era un sueño o una pesadilla?
Ahora si estaba fuera de mí.
- es broma? - pregunté sin pensarlo mucho
- no me gusta bromear mucho, jaja, pero pues no, no es broma bonita. Además me alegra
compartir salón, tú me debes una - alboroto mi cabello y entró al salón sin mas
me quede parada como tonta unos 5 segundos al igual que los otros, no sabíamos que acababa de
pasar, y luego lo seguí...
estaba sentado justo frente a mi asiento, y eso de alguna manera me hacía querer brincar de
alegría, ya al menos tendría con quien hablar, con quien disimular que estaba sola...
Camine dudosa a mi lugar, iba a hablarle ahora? esperaría a que él me hablara a mi?
<<Porque piensas tanto las cosas Natalia?>>
- no tengo idea en que tema van, me ayudas? y entonces estaremos a mano - volteo, me asuste. -
jajaja que rara eres Natalia
- perdón, es que estaba pensando. Y claro que te ayudo, así ya no te deberé nada.
- aaaa - alzo una ceja - estaremos a mano con lo del baño, ahora me debes una por lo que acaba de
pasar, sigues en deuda y mientras más tenga que salvarte de situaciones vergonzosas más me vas a
deber, ahora comencemos con lo básico, quienes eran ellos?
- ah? - la pregunta me pareció fuera de lugar
- quiero estar al corriente de todo lo que ocurre en este salón de clases, casi que ni se note que soy
nuevo. Si no es mucha molestia claro. - observo a todos en el salón, mientras estaban en sus
cosas... me gustó esa mirada suya, analítica, esa sonrisa tan aprovechada. En ese momento, el
Mateo de ahí me gusto.
- que podría decirte? los chicos de afuera son los populares, Luis y Carla son pareja y se conocen
desde hace muchísimo tiempo, Susana y Carlos son hermanos, Germán es amigo de Luis desde
que son chicos, y pues son crueles y juzgan todo lo que sea diferente, les gusta sentirse superiores
al resto porque son todos muy guapos y tienen dinero, encajan en todos lados... - me quede callada
un momento - el grupito de adelante son los más listos, Ana, Jorge, Valeria y Perla, para ellos
sacar 9 es como haberle fallado a la vida jaja. Los que están detrás son como los raritos, Carolina,
Paul, Jessica, les gusta hablar de todo lo que se te imagine pero en chino o japonés
- Otacus - respondió Mateo
- algo así, luego están las bonitas Melanie, Emilie, Monsterrat, Melina, Ailyn, Marelene y
Claudia; los que están por acá a un lado son los que el profesor recuerda siempre por sus
maldades, Saul, Enrique, Oscar y Pedro y luego están los que tienen su personalidad toda política
y tienen su opinión de todo Esteban, Sandra, José y Juan. Eso es prácticamente todo. - termine mi
exposición, mientras pensaba con cual de todos esos grupos terminaría encajando yo...
honestamente no me veía en ninguno de ellos.
- y dónde vas tú? - Mateo hizo la pregunta.
- aun intento averiguar eso... - me asome por la ventana, mi lugar estaba al final junto a la gran
ventana. - tu enserio eres nuevo? creí que eras mayor.
- lo soy, cumpliré 19 pronto, pero claro que no iba a decirles eso a los populares, aun que me da lo
mismo no pienso comenzar así... no soy completamente nuevo, estudie aquí antes pero luego deje
la escuela el año pasado y la estoy retomando.
- y que hacías ayer aquí?
- estaba viendo las instalaciones, inscribiéndome. Recién termine el tramite cuando te encontré
perdida en el baño. Por cierto, porque Luis te buscaba?
- solía ser su novia... - me dolía hablar de ello, pero ya no tanto
- ya veooo - parecía que hizo un descubrimiento - entonces por eso la novia te golpeo, aun hay
sentimientos, esto parece una novela escrita por una adolescente jajaj
- de que hablas?
- así que eras parte de los populares, eras una de las reinas de la escuela porque el rey era tu novio,
y eso te hacía sentir importante no es así? ahora que eso se acabo estas sufriendo una crisis de
identidad... eso me suena tan conmovedor... llorare - parecía burlarse
- y tú qué? porque dejaste la escuela? no tienes amigos tampoco?
- yo no tengo amigos preciosa... yo tengo familia. - decía con una sonrisa triunfadora, mirando a la
puerta
- ah? - mire a la misma dirección a la que él.
Al salón entraba un grupo de personas que parecía de otro planeta, venían sumergidos en su
propia platica, al caminar parecían volar... eran todo lo que yo aspiraba ser. No solo yo los miraba
asombrada, todo el grupo lo hacía, Luis y sus amigos habían entrado detrás de ellos asombrados.
cuanto movimiento en un solo día...
había dos chicas con cabello largo, una rubia y una pelirroja, nunca había visto que el uniforme le
quedase tan bien a alguien como a esas dos, detrás de ellas un chico con cabello rizado y bien
parecido, con una sonrisa bellísima. Todos miraron a mi dirección y sonrieron saludando, era un
sueño? la vida? dios? me habían escuchado y me habían enviado un ejército de gente cool para no
sentirme sola?
No cabía alguna duda... eso no era cosa de casualidad. Se acercaron y tomaron los asientos a
nuestro alrededor. Una de las chicas se sentó junto a mí, la otra tomo el asiento detrás de mi, y el
muchacho se sentó junto a Mateo. Que era todo eso?
Como siempre me quede como boba escuchándolos.
- Mati, porque te adelantaste? era tan malo ir a nuestro ritmo? - lo regaño la chica detrás de mi
- pues perdón, el chisme no es lo mío - se excuso Mateo
- jajaja chisme? claro, habla quien no hace más que hablar de política - se burlaba la chica junto a
mi
- basta basta, no den mala impresión en nuestro primer día de clases muchachitos. - los regañaba
el chico de cabello rizado - oye Mateo, quien es la de mirada atemorizante? amiga tuya?
Entre en cuenta que ahora me veían a mí. Explote en un color rojo y ahora todos se reían.
- no sientas pena preciosa, ellos son mis "amigos", muchachos, les presento a Natalia, la chica de
la que les conté ayer - me introdujo Mateo
- la del baño? - se burlaba la chica a mi lado
- les contaste?! - me sentí aun mas apenada.
- solo un poquito, no te sientas apenada linda, quien no ha estado en un baño de hombres? - me
consoló la chica junto a mi - muchísimo gusto, me llamo Catalina - estrecho mi mano
- ella vive en los baños de hombres, así que ya no te sientas mal, lo difícil es empezar - no
entendía de que hablaban, a que se referían? - me llamo Carmen - se presento la chica detrás de
mi
- y yo soy Daniel - el chico junto a Mateo estrecho mi mano
- todos están repitiendo curso? - parecía que se conocían mucho, así que supuse eso.
- pues si, regresamos de nuestras vacaciones y hay que estudiar jajaja - Catalina sacó su teléfono
de la mochila
- vacaciones? - esos chicos me sonaban a malas compañías, malas compañías que quería tener
- fuimos a Brasil por las fiestas y tuvimos que dejar la escuela un rato, pero como estamos de
vuelta tuvimos que retomar donde nos quedamos - me explico Mateo
- Brasil?! Dejaron la escuela para ir a viajar y además les tomó un año? en serio quieren que crea
eso? - estaba tan asombrada, quería respuestas
- cuando viajas a pie te toma un poco más de tiempo ir y regresar, por ello tomamos el año pero
nos divertimos de lo lindo - Catalina comenzó a mostrarme un montón de fotos en su celular,
elefantes, lagos, ellos en paracaídas. Que era todo eso?! Ahora quería ser como ellos mucho mas
- que dicen sus padres? - tenía que preguntar.
- jajaja - todos rieron - somos mayores de edad, ya no dicen nada, mientras nosotros paguemos el
viaje claro - me explico Carmen - ya la escuela y todo ellos lo pagan
- mientras no abandonemos la escuela por completo ellos se dan por bien servidos - intervino
Daniel
- nunca hubiera imaginado algo así... - sentía emoción, no sabía porque pero en serio quería estar
con estas personas. Tal vez algún día podría unírmeles.
- pero este año va a ser más tranquilo - dijo Mateo - vamos a terminar la preparatoria al fin, luego
tal vez la universidad y en periodos de vacaciones solamente viajar
- no es el mismo Mateo - se quejo Carmen
El profesor llegó y presento a los nuevos que ya no eran tan nuevos para mí.
En mi estomago había cosquillas... y es que ver todo lo que ellos habían vivido mientras yo sufría
por Luis me hacía sentir mal... aunque supongo que por todo eso de los viajes ellos no saben lo
que es amar tanto a alguien como yo ame a Luis... Luis... aun pensará en mi?

CAPÍTULO 5

No me gustaba mucho creer en destino, o en algo divino que controlara lo que pasaría con mi
vida, pero a veces las cosas eran tan increíbles que era difícil contradecirlo.
La gente que entra y sale de tu vida siempre lo hace para dejarte una lección, nada pasa por
accidente, eso es seguro.
Todo tiene una razón de ser.
Entre clases ese día hable mucho con los chicos, quería sentirme parte de ellos, quería vivir sus
aventuras mediante sus narraciones.
Habían pasado por tantas cosas, y eran tan felices que los envidie. Quería ser así. <<Que me
detiene? cual es su secreto? díganmelo por favor>>
Todos intercambiamos números de teléfono, comencé a tener un grupo de amigos, tan rápido.
<<Gracias dios>> y yo quede en ayudarles a estar al corriente con las clases. Comimos todos
juntos y reíamos mucho al escuchar todo por lo que tuvieron que pasar para regresar, como tomar
un aventón de un hombre que viajaba con su mujer muerta y su perro, la vez que un circo los
recogió para llevarlos hasta un lugar que fue la misma ocasión en la que Mateo aprendió
malabarismo y Catalina a contorcionarse.
Pero a mí no me bastaba, quería saber más, mas y mucho mas, quería ser cercana a ellos, quería
formar parte de alguna experiencia, quería que hablaran del día en que Natalia hizo esto, cuando
Natalia se lanzo por algún lugar o detuvo algún auto. El mundo que ellos tenían, ese mismo
mundo lo quería yo... <<que egoísta Natalia>>
Pasaron al menos 2 meses de eso, seguíamos hablando y me hice más cercana a Catalina y
Carmen, pues claro, eran chicas. Salíamos a comer, a ver películas y de compras todos.
Con Mateo todo era muy confuso, nunca sabía cómo iba a actuar, no sabía cuál era el siguiente
movimiento, era tan impredecible y siempre lograba tomarme por sorpresa.
De alguna forma eso me gustaba de él.
- iremos a la fiesta de Quincy? es hoy en la noche, pero mañana hay examen de física - Carmen se
veía al espejo del baño mientras se ponía labial rojo. Catalina y yo leíamos una revista de moda
sentadas en un viejo calentón junto a los espejos, esa cosa no servía desde que abrieron la escuela.
- quiero ir - hizo un puchero - hace cuanto no vamos a una fiesta?
- como una semana? - alce una ceja - recuerdas? dijimos a mi mamá que estaríamos en tu casa y
tu hermana nos cubrió... - sí, esos dos meses habían sido los mejores de mi vida hasta el
momento.
- bueno si, pero una buena fiesta - se reía
- fue muy buena Carmen, si mal no recuerdo termino metida en el baño de hombres - Catalina y
yo comenzamos a reírnos como locas, ahora entendía porque decían eso de que no había nada de
malo en meterse en los baños de hombres, aunque eso era demasiado para mi gusto.
Siempre que terminaba metida en líos con ellas no eran graves, nunca iba mas alla de ir a fiestas y
llegar tarde a casa, a veces si hacíamos lo que le decía a mi mamá que hacíamos, quedarnos a
dormir en casa de alguna, y nunca me sentí más joven que ellas, aunque ambas tenían 19 y yo solo
17, nunca me hicieron sentir menos, ellas me hacían sentir bonita e importante. Aunque jamás
sería tan bonita como ellas, sin ni un solo grano, pestañas largas, cabello largo y sedoso, altas y
con pechos... estilo. Todo lo contrario a mí. ellas se conocían desde que eran mas jóvenes 10 u 11
años tenían cuando se conocieron en clases, llevaban una vida un poco loca pero jamás me
obligaron a hacer las mismas cosas que ellas hacían, me cuidaban mucho, supongo que en el
fondo sabían que seguía siendo menor de edad...
siempre que salíamos Mateo me enviaba un mensaje o dos para asegurarse de que todo iba bien
"es un aguafiestas" decía Carmen siempre, pero a mí me parecía muy dulce de su parte, además
que él sabía cómo eran sus amigas... nunca está de más asegurarse.
- pues podemos ir a casa de Catalina a estudiar en la tarde, en la noche ir a la fiesta y llegar a
tiempo para tomar el examen - sugerí
- amo esa cabecita tuya - Carmen dio brinquitos - que haríamos sin ti? jajaja llamare a mamá
- pues igual yo, avisare que habrá pijamada - sonrió Cata
Me alegraba sentirme dentro del grupo, ni siquiera cuando estaba con Luis me sentí así de
aceptada, y es que con ellos tenía que fingir y juzgar... Mateo y los muchachos no juzgan, puedo
ser yo misma y ellos me aceptaran así, supongo que ese es el secreto... ser tu mismo.
Las clases habían acabado y yo terminaba de organizar mis cosas, Catalina iría por unas cosas al
salón de su hermano y Carmen la acompaño, nos veríamos en la entrada para ir a casa de Cata.
- que harás después? - su voz me distrajo, y lo mire, ahí estaba... Mateo
- iremos a casa de Catalina a estudiar, porque? - conteste más tranquila, ya no me era tan difícil
estar a solas con él.
- así que habrá una fiesta he? - sonrió adivinando
- jajaja como lo supiste? que a caso un grupo de amigas no puede reunirse a estudiar nada mas? -
sonreí divertida
- no cuando Carmen esta en ese grupo de amigas - me ayudo a cargar mi mochila, lo cual me
sorprendió pero no dije nada. - es la de Quincy no? dicen que se pondrá divertida... es triste que
estemos en temporada de exámenes - en temporada de exámenes los sábados íbamos a clases solo
para hacer el examen y listo. Por ello era malo, la fiesta era viernes y el sábado tendríamos que ir
al examen.
- eso nunca nos ha detenido jajaja
Nos divertíamos hablando de lo loca que era Carmen y de las cosas que había hecho en las fiestas,
como acabar en el baño de hombres jajaja... eran buenos días.
Nos topamos a las chicas y nos despedimos de Mateo para ir ya a casa de Catalina.
Hablábamos de que usar, por suerte las 3 éramos de la misma talla así que la ropa de Catalina nos
iba a salvar. Curioso dato, siempre que era excusa para ir a fiestas la pijamada era en casa de
Catalina o Carmen, jamás en la mía, ahí solo íbamos para que mamá viera que era cierto eso de
"elegir una casa a la semana para quedarnos" además de cuartada era porque mi ropa no servía
para ir a fiestas.
Al final ni estudiamos por elegir la ropa, me gustaba congelar esas escenas por un segundo en mi
cabeza, la ropa tirada en el suelo, las chicas en ropa interior pues nos teníamos demasiada
confianza, Carmen haciéndose el maquillaje perfecto mientras Catalina se probaba vestidos y yo
sentada en la cama diciendo que se le veía bien y que la hacía ver gorda, amaba tanto eso,
confiaba en mi gusto... y luego ella me ayudaba a mí y todas terminábamos luciendo
espectaculares y sexys. Mientras en el proceso era charla de chicas.
- Y luego me dijo que no podía salir con una chica que entraba tan fácil en los pantalones de
cualquiera - terminaba Carmen su experiencia de la fiesta pasada, mientras delineaba su ojo -
pueden creer?
- lo dijo el chico que te propuso tener sexo en el baño teniendo novia? - me burle
- jajaja lo sé! es decir, yo sé que no soy la mujer mas difícil del mundo, pero si vas a una fiesta y
tomas es lógico que algo así terminaría pasando, quieras o no. - se defendía
- mas cuando no llevas ropa interior, digo, por si acaso verdad Carmen??? - catalina se burlaba de
lo fácil que Carmen podía llegar a ser, pero no la juzgaba, eso jamás pasaba entre ellas.
- jajajaja que tiene de malo? dime si tú no te has fajado a un chico que conociste en una fiesta? -
Carmen me miro
- no... - dude un momento de responder
Ambas me miraron sorprendidas, casi como si hubiera dicho que era bruja o algo así...
- por favor no me digas que eres virgen... - se acercaron esperando mi respuesta
- que tiene de malo? - me reí apenada
- aaah tócala y pide un deseo - se burlaba Carmen mientras frotaba mi vientre, como si fuese un
buda o algo así
- vamos, no es malo ser virgen - me defendí
- no lo es cariño, pero es raro en estos días - me explico catalina - mas siendo nuestra amiga jajaja
- ambas se rieron, la verdad que eran algo promiscuas
- no eras novia del Luisito? ese se ve que tiene manos largas - Carmen siguió con su maquillaje
casi ya perfecto
- así es verdad, jamás te pidió "la prueba del amor"? - Catalina igual siguió con los vestidos
- muchas veces, pero siempre le dije que no estaba lista - veía los vestidos que estaban en la gran
y lujosa cama de Catalina
- ya veo porque te dejo mi amor - Carmen giro los ojos, como si todo tuviese sentido, y de algún
modo pudiese tener razón...
- y nunca sientes ganas? - Catalina tenia curiosidad
- no se te antoja algo que nunca has probado Cata - conteste eligiendo un vestido perfecto, era
negro y algo ajustado con incrustaciones en el escote
- y lo harías si encuentras al chico adecuado? - ambas se miraron sonrientes
- porque no? supongo que si encuentro al muchacho correcto... lo haría.
- como Mateo? - Susurro Carmen
- Mateo? - me sorprendió que lo mencionara - porque Mateo?
- jajaja no sabe Cata!! - Carmen hablaba con catalina
- pobre Mati, de todas se topo con nuestra despistada Natty - hablaban entre ellas y yo no entendía
nada, tampoco me decían nada
- de que hablan?! - las interrumpí
- nada... solo que tal vez, Mateo pueda sorprenderte mucho. - Catalina termino de ponerse un
vestido purpura muy ajustado y con escote pronunciado. Se le veía tan bien.
- si te besara así de la nada... te enojarías? - que preguntaran tanto por Mateo me hacía sentir
ansiosa
- porque tanto Mateo? - gruñí
- Natalia, entre amigas - Catalina se sentó a mi lado, seguida de Carmen que parecía disfrutar el
momento - a ti te gusta Mateo?
- no... no sé como contestar eso - me comencé a poner roja, nunca había pensado aquello
- se te antoja? se te hace guapo? es un sueño? te interesa? te intriga??? - Carmen estaba bastante
ansiosa también
- supongo que siempre he creído que es guapo, y me parece tan irritante como jamás se lo que
hará después... es tan impredecible... - me sumergí en mis pensamientos, recordando a ese Mateo
tan inusual, ese Mateo tan salvaje y a quien le pertenecía el mundo entero. Ese Mateo que siempre
sabía que decir...
- aaaaah... - ambas gritaron emocionadas - esto se va a poner bueno - Carmen tomó su teléfono
como siempre lo hacía
- que les pasa? - me reí sin tomarle importancia
- ay mi Natty, la que te espera - Cata siguió con lo suyo
Ambas se miraban y se reían, supongo que era algo que no iba a entender y no quise ni hacerlo,
me concentre en verme bonita para la fiesta de la noche, ya casi era hora.
(Mensaje de Carmen)
Para: Matti :)
Asunto: fiesta!! >U<
Mensaje:
Matti mi amoooor, vas a ir a la fiesta? tu amada se ve bellísima, y no
se pero, yo creo que eso que querías hacer, mejor lo hagas hoy, va a
caer de perlas a la situación <3
le gustas a la Natty bella
Nos vemos, lleva a Dani para que no se vea tan planeado. Nos
vemos!!! Besitos. Ponte guapote.

CAPÍTULO 6

Era como una película... lo triste es que las películas siempre tienen un final.
En la fiesta las cosas iban como siempre, música a todo volumen, todos bailando y muy apretados,
chicos mirándonos y otros lanzándose a la primera, Carmen tenía su rutina, rechazaba toda
intromisión masculina al principio, bailaba con nosotras, provocaba a la vista y si alguno le
gustaba, iba por él. Algo así hacía Catalina, solo que se turnaban para ver quien se quedaría a
cuidar a Natalia. Esta vez ninguna lo hizo, al pasar la media noche las dos estaban en distintas
mesas con algún chico guapo, mientras yo las miraba desde la barra de bebidas, por un momento
me sentí fuera de lugar, por un momento sentí que no encajaba en todo eso... por un momento
sentí que ese no era mi lugar, pero había estado en la misma situación durante 2 meses... porque?
era porque yo quería? o porque a Carmen y a Catalina les gustaba ese ambiente?
<<Dilema de identidad en medio de la fiesta Natalia? vaya chica>>
- puedo invitarte algo de tomar? - una voz me distrajo
- no gracias... Mateo? - me sorprendía verlo ahí... él nunca estaba en las fiestas. - que haces aquí?
- nos apeteció una fiesta antes del examen - se sentó a mi lado y señalo a Daniel quien ya bailaba
con una chica en la pista. Apenas lo reconocí por sus risos.
- vaya, que sorpresa. - le di un trago a mi botella de agua
- no bebes?
- aun soy menor de edad... - seguí tomando
- cierto, a veces se me olvida - sonrió y miro al techo, por primera vez en la historia parecía que el
gran Mateo no sabía que decir
- vienes con alguien más? - estaba nerviosa
- con quien más iba a venir?
- no sé, alguna chica - susurre, hablábamos muy cerca el uno del otro pues la música estaba muy
fuerte. Eso me hacía sentir rara
- para nada, a menos que cuentes a Daniel como chica jaja... tu vienes con algún muchacho?
- para nada.
Como puedes oír el silencio en una discoteca con música a todo volumen? yo lo logre... estar ahí
con Mateo después de aquella conversación con las chicas me hacía sentir tan nerviosa, asustada...
"si te besara así de la nada... te enojarías?" no dejaba de pensar en las palabras de Carmen y
menos dejaba de imaginarlo, porque me sentía así?
Hicimos como si no sintiéramos el silencio, cada quien en lo suyo, yo con mi agua y el con su
cerveza, mirando a la pista, 3 chicas se acercaron en 5 minutos (si, las conté) y a todas las rechazo
de alguna forma desconocida para mi pues solo les susurraba algo al oído y de inmediato se iban,
que era lo que tenía Mateo? porque atraía tanto la atención? <<Porque no? míralo>> tan alto,
cabello despeinado tan típico de él, perfil de ese que llaman griego, muy masculino; vestía
chaqueta de cuero, jeans negros y una camisa a cuadros negro y rojo... porque le ponía tanta
atención?
Cruzábamos miradas 3 veces cada 2 minutos (si, lo contaba y llego a un punto en que era casi
sincronizado) alguno sonreía y seguíamos mirando a otro lado, era imposible no querer acercarme
más a él, era una atracción casi natural, supongo que esas chicas sentían lo mismo al acercarse tan
fácilmente, es inevitable y fluye natural así como Mateo, como si así debió ser siempre.
- las fiestas no son lo mío - al fin rompió el silencio acercándose a mi oído, mi piel se erizo <<que
te pasa Natalia?>>
- nunca le has dado la oportunidad tal vez - conteste
- nunca...
- bailamos? - no pensé en lo que dije...
- claro - menos pensé en que aceptaría
tomó mi mano y entonces una chispa recorrió mi cuerpo y ocurrió lo que siempre ocurre con
Mateo, de inmediato tomó el control de la situación, de mi mente... en unos segundos la fiesta le
pertenecía a él nada más y todos lo miraban... manejaba mi cuerpo como arcilla en un baile
bastante sensual, ni yo sabía que era capaz de moverme así, no, no era yo... era él guiándome.
Estaba tan cerca, demasiado cerca y no me incomodaba, se sentía natural. Mateo tomaba las notas
musicales y les daba forma con cada paso ¿cómo era posible eso? ¿cuándo dios decidió en darle
ese poder? podías ver la música entre sus pies y sus manos recorriendo mi cuerpo.
Por unos minutos no existió nadie más, éramos solo él, yo y la música, música que sonaba en
silencio solo para nosotros.
De pronto su rostro estaba muy cerca al mío, como parte de la coreografía, sus labios rozaron mi
oreja en unos instantes (2 veces en 10 segundos, si los conté). Han oído del éxtasis? si conocieran
a Mateo sabrían que llegar a ese estado no es tan difícil.
La música se detuvo y con ella ese pequeño espacio privado desapareció. Comenzó otra canción
pero ninguno de los dos quería bailar.
- me gustó bastante, pero no sé si fue exactamente la fiesta lo que me gusto - dijo susurrándome al
oído
- a que te refieres? - no comprendí el comentario, le gusto bailar o no?
- vamos afuera? - tomó mi mano <<que se cree? quien le ha dado el derecho de tocarme como si
fuera suya?>>
- vamos... - no proteste
Lo seguí hasta afuera, como siempre... lo seguí.
Estábamos en el estacionamiento, recargados en su auto honda 97, al fin la música no retumbaba
en los oídos y podíamos hablar sin estar casi lamiendo la oreja del otro.
Hubo silencio unos segundos, Mateo miraba al cielo y encendió un cigarrillo
- fumas? - me pareció extraño
- yo hago lo que el momento demanda ... - no terminaba de encenderlo, volteo a verme... me
congele - es mas fácil si te dejas llevar por esa ley
- y como sabes qué cosa es lo que el momento demanda? - no sabía si quería preguntar eso
- te lo dice el mismo, tienes que aprender a escucharlo - se acerco un poco mas - pon atención - su
rostro de nuevo estaba muy cerca y el frio metal de su auto no me dejaba retroceder - escuchas? -
miraba hacia el cielo mientras nuestros rostros se alejaban por una nariz
- no escucho nada - aun no entendía muy bien su filosofía, no sabía si hablaba literalmente o era
una metáfora
- escucha bien Natalia Carrillo, escucha - ahora me miraba fijamente a los ojos - que es lo que el
momento demanda para ti?
Quería besarlo, sus labios exigían un beso... eso era lo que para mi demandaba el momento... pero
era correcto?
hasta el momento éramos solo amigos y él jamás demostró interés en mi, y si lo beso? que pasaría
después? no quería arriesgarme a perderlo a él... no quería perderlo por un tonto instinto... aunque
muriese al resistirme.
Lo mire asustada de tantas ideas en mi cabeza...
- te toma mucho tomar una decisión Natalia, ese es tu problema - se alejo y tiró el cigarrillo
- mi problema?
- por eso no eres feliz del todo... piensas demasiado - me miro de lejos - tienes 17 y eres joven,
estamos en la edad de meter la pata y aprender de ello... pero tu temes demasiado al después
pensé un momento en sus palabras, de alguna manera sonaba a alguien que me estaba explicando
una parte de Natalia que ni yo sabía
- Nunca sabrás que vendrá después si no actúas - guiño un ojo
No sabía que contestar a eso, lo contradecía? le daba la razón?
Porque era tan difícil hablar con Mateo?! Porque jamás sabía que decir cuando se trataba de él?!
Porque le era tan fácil dejarme así?!
Esa noche Mateo me llevo a casa y mi mamá no supo que llegué en la madrugada, Carmen y
Catalina me enviaron mensajes al día siguiente preguntando cómo había estado todo. No conteste
ninguno.
Me prepare para tomar el examen de física y llegue tarde, me fui antes. No quería hablar con
ninguno... porque? era lo que el momento me demandaba... supongo.
Mateo me hizo entender algo aquella noche de viernes, y era que yo no sabía quién era Natalia, y
no iba a seguir así mucho tiempo... tenía que descubrirlo para que nadie jamás me vuelva a hablar
de una Natalia a la que no conocía.

CAPITULO 7

A veces basta solamente dejar de seguir un rumbo, y perderte para encontrarte...


Era noche de sábado y mi teléfono no dejó de sonar con mensajes de Cata y Carmen después de
las 10, supongo que se dieron por vencidas y siguieron su instinto de cazadoras de hombres
guapos, apostaba que Cata estaba con un rubio alto así como tipo alemán (amaba a los alemanes,
les conté que estuvo con uno? fue en una de sus aventuras) y seguramente Carmen estaba teniendo
sexo en algún baño de hombres, o bajo alguna mesa...
recordé todo ese ambiente al que estaba acostumbrada desde hacía 2 meses, me preguntaba que
lugar ocupaba yo? era la amiga que se quedaba en la mesa asegurándose que las cosas estuvieran
a salvo cuando los demás terminaran de divertirse? era solo a quien tenían que cuidar? quien era
yo en ese momento?
Mateo igual envió un mensaje preguntando si las cosas estaban bien, estaba preocupado. Al leerlo
me dio un vuelco el estomago, estaba molesta? me sentía algo enojada con Mateo desde aquella
noche...
será que hirió mi orgullo al llamarme miedosa? lo estaré tomando de la manera equivocada? quien
sabe... solo Mateo sabe lo que sus palabras significan y eso me enfurecía mas, porque no era yo
capaz de entenderlo a la perfección? porque siempre hablar con él significaba cuestionar de
alguna forma u otra la manera en que vivía? quien se cree ese Mateo? él no lleva una vida perfecta
que digamos <<hablamos del mismo Mateo que ha visitado miles de lugares a pie, experimentado
tantas cosas y es increíblemente guapo y equilibrado? porque ese Mateo si es perfecto>>
me molestaba pensar eso... porque para mí Mateo era tan admirable? que lo hacía diferente a
Catalina, Carmen, Daniel que habían vivido las mismas experiencias y llevaban una vida similar,
porque de entre todos Mateo es diferente? porque él tiene que saltar a la vista?
estaba tan harta de pensar en él...
Estaba recostada en mi cama, viendo las cortinas blancas ondear con la brisa de la noche, si solo
enfocaba la tela blanca ondulante podría haber sido una escena en un video musical dramático
<<que creativa Natalia>> y de la nada el sonido de llamada en mi celular me dio el susto de mi
vida... lo miré a centímetros de mi, con la pantalla encendida y la llamada entrando, esperando por
mi respuesta... estaba asustada, número desconocido.
Algo dentro de mí me rogaba contestar pero otro lado me decía que era mejor ignorar... pero como
soy Natalia y todo lo hago mal, le hice caso a la parte que me rogaba contestar.
- hola? - dije dudosa... curiosa.
- Natty... - su voz. Quede congelada, de todas las personas que esperaba oír, él no era una -
Natalia estas ahí?
- Luis? - pronuncie su nombre casi sin aliento
- Si. Natalia necesito verte, por favor - sus palabras eran como balas retumbando en mi cabeza, no
sabía que pensar, en ese momento Natalia desapareció
- Si - no tarde ni un segundo en contestar, porque acepte? porque mi corazón latía fuerte? porque
oír su voz me hizo llorar? - cuando?
- estoy en el parque donde salíamos, recuerdas? te necesito ahora Natalia - su voz era tranquila y
suave
Colgué la llamada y corrí a buscar un sueter, no entendía porque de pronto la urgencia nació de
nuevo en mí, la necesidad de correr y verlo.
Salí de casa, no avise a nadie, solo salí corriendo sin saber a donde... bueno, si sabía, era ese
parque a donde nos escapábamos cuando iba por mí de noche... porque eligió ese parque? es a
caso que tiene planes ocultos? es a caso que sabe que en un escenario como ese soy mas débil ante
él?
Claro que lo sabe...
Estaba en un estado de coma mental, por dentro aun estaba procesando la información y tratando
de analizar las opciones, pero mi cuerpo ya estaba actuando, estaba cediendo a los impulsos que
guarde tanto tiempo, hace 5 meses hubiese dado todo porque Luis me llamase de nuevo y ahora,
cuando creí que ya había quedado en el pasado llega y me hace darme cuenta de que en el fondo
aun guardaba algo, algo con su nombre y estaba esperando porque se lo llevara...
El parque no estaba lejos de mi casa, así que no tarde nada en verlo, me detuve en seco... observe
por un segundo, lo grabe en mi mente.
Ahí estaba él, Luis, de espaldas en la banca donde nos besábamos, bajo un faro que lo hacía verse
el protagonista de un momento ideal, el heroe de la historia, pero Luis no era el heroe en mi
historia, Luis fue quien me destruyo desde el adentro, aquel Luis a quien las chispas de luz lo
rodeaban era el monstruo que dejo en oscuridad mi existencia, ese mismo Luis estaba ahí...
esperándome, seguro de que llegaría... entonces algo dentro de mi entro en conciencia, queriendo
tomar el control de la situación, de verdad quiero eso? de verdad corrí sin más solo para verlo?
que pasa con Natalia?
Esa Natalia ahí parada era la insegura, la que corrió a lo único que le daba seguridad y la apuñalo
por la espalda... y aun así volvía.
Que planeaba hacer? que era lo siguiente? ok, nos encontramos, hablamos... volveré a caer ante
aquel Luis que me humillo?
Lo mas confuso para mí en aquel momento era entender que era una estupidez y aun así querer
hacerlo...
te ha ocurrido? que se hace en esos casos?
Como te obligas a ti misma a decir NO, cuando todo de ti quiere decir que si?
- Natalia - mi piel se erizo al levantar la mirada y toparme con la suya
Mientras pensaba en todo aquello él noto mi presencia, y estaba frente a mí.
Sentí mis piernas temblando de miedo, de ganas de perder la dignidad y abrazarlo... es que lo
amaba.
- Luis - fingí cordura
- pensé que no vendrías - sonrió y tuve ganas de llorar
- pues aquí estoy - no sabía que mas decir
- la siempre confiable Natalia - parecía no darse cuenta de que ese comentario era una burla
- que necesitas? - tenía miedo a la respuesta
Luis miró sus manos, las talló como si tuviera frio y me volvió a mirar a mí.
Yo solo estaba tiesa y sin poder parpadear, esperando desesperada la respuesta.
- necesito que vuelvas conmigo Natalia - ahí estaba la respuesta con la que soñé tantos meses
atrás
- que?
- ya me di cuenta que fui muy tonto al terminarte, pero ya aprendí la lección Natty, ya podemos
estar juntos otra vez - se acerco mas a mi
Que iba a hacer? que iba decir? estaba en shock
una parte de mi estaba feliz, y la otra furiosa... pero ninguna sabía cual tomar el control...
y yo solo me veía ahí, parada como estúpida, mirando su cara de triunfo, dando por hecho nuestro
regreso.
<<Luis, eres un pendejo>> quise decir... pero eso no salió de mi boca.

CAPITULO 8

- sabes que estuve todo este tiempo esperando por esas palabras... - fue lo que pude pronunciar
- preciosa - sonrió descaradamente y trato de abrazarme, pero di un paso atrás
- o al menos eso diría si no tuviera ni un dedo de frente... pensaste que iba a ser tan fácil Luis? que
podías dejarme 5 meses, irte a jugar con otra y luego así como si nada pasó volver a mi? y que yo
iba a estar con los brazos abiertos? en serio creíste eso Luis? - tenía la voz en un hilo y no quería
llorar pero no podía controlarme.
- pero tú me amas Natalia -sujetó mi brazo con fuerza, estaba enojado.
- suéltame Luis! - alcé la voz - me lastimas
- y tu lastimas mi triste corazón Natty preciosa - no dejaba de presionar mi brazo
mire la cara de aquel Luis, ya no era del que me había enamorado un año atrás quien iba a
buscarme al salón de clases, me llevaba flores y me hacía sonreír... ese Luis ya no estaba.
Quien presionaba mi ante brazo con fuerza era otro, tenía miedo... cuando se convirtió en esto?
tenía la mirada molesta y perdida... <<gran idea Natalia, ven a encontrarte con el loco, de noche
en un parque desierto, súper idea Natalia>> trate de liberarme de él pero parecía tener bien
decidido no dejarme ir, pero porque ahora?
- porque hasta ahora Luis?! - le grite muy cerca del rostro, entonces parece que fue él quien
reaccionó, pues me soltó de golpe y parecía estar desorientado - porque ahora vienes a buscarme
cuando ya estaba tan tranquila?! Porque no te importe antes Luis? - mi corazón se estaba
abriendo, estaba sacando todo el dolor en forma de lagrimas - porque no dijiste nada cuando me
quede sola? cuando pase días sin dormir o comer por esperar un maldito mensaje tuyo? entonces
no te importó, pero yo seguía esperando Luis, cada pedacito de mi corazón roto seguía creyendo
que volverías... y no pasó.
- Natalia... - él no tenía idea de que decir.
- no Luis... ya es muy tarde para jugar a arrepentirnos. - no dije más, me di la vuelta y me aleje de
ese lugar.
No quería estar más tiempo cerca de él, ni de ese lugar, no iba a arriesgarme a perder la cordura de
nuevo y regresar corriendo a sus brazos. Aunque ya no sentía la necesidad... con mis pasos no
solo Luis se alejaba, sino también ese sentimiento de querer estar a su lado de nuevo, o la
añoranza de los recuerdos y momentos juntos, las ultimas cosas que él había dejado en mi... todas
se las devolví, ya no había más Luis en la vida de Natalia y entonces ella fue feliz. <<Al fin...
libre?>>
Es como cuando haces algo malo y tienes ese sentimiento de culpa todo el día y al final lo
confiesas y toda la carga se va... algo así me estaba ocurriendo en ese momento.
La brisa nocturna alborotando mi cabello y mis pies más ligeros que nunca me guiaban sin rumbo,
mientras yo llevaba una conversación con mi corazón, quien aun intentaba recuperarse, porque
aunque Luis ya había quedado atrás, mi corazón era terco y no iba a dejar ir 1 año de amor que
pasó junto a él solo por esos 5 meses de soledad. <<Estúpido corazón>>
Me vi perdida caminando por las calles de mi vecindario, todos dormían ya, tranquilos... les tuve
envidia.
Mientras avanzaba, cada paso que di, mis pensamientos estaban volando, analizando que acababa
de ocurrir o lo que ocurriría después...
que haces cuando un amor termina definitivamente?
que pasa cuando todos esos sentimientos y pensamientos que tenías guardados desaparecen o
dejan de tener dueño?
Que sigue después de un corazón roto? si deja de doler es porque murió? no volveré a amar nunca
más? no habrá un "después de Luis"?
tenía tantas dudas en mi cabeza... y ninguna podía responderse.
pensé en mis amigos, las chicas seguro estaban en su fiesta divirtiéndose... será que ellas nunca
han sufrido de amor? pareciese que no
Daniel igual parecía siempre feliz, haciendo bromas y jugando... en su rostro no había rastros de
corazón roto...
y ni siquiera había que hablar de Mateo, él no conocía el amor, nadie que conoce el amor y esta
solo podría sonreír de la forma en que Mateo lo hace...
quería ser como ellos en ese momento, feliz y festejando cada cosa que pasa en el mundo,
buscando pretextos para ir de fiesta, quería ser feliz... quería ser ellos.
- es peligroso caminar sola en un barrio como este señorita - esa voz me despertó de golpe. Estaba
detrás de mi... como es que sabía cómo encontrarme? porque me sentí tan feliz de oírlo?
- Mateo - me voltee a verlo
Aquello parecía escena de película, en cámara lenta, el gran Mateo estaba parado ahí detrás de mí,
como? no tenía idea... pero algo dentro de mi me decía que llego en el tiempo correcto...
usaba un saco bastante abrigado, pantalones de vestir y zapatos muy elegantes, su cabello igual de
despeinado como era típico de él, con una sonrisa de travesura que me invitaba a acercarme... que
me hacía sentir segura de alguna manera. Estaba ahí parado, siendo Mateo, eso le quedaba
perfecto.
- el mismo y tu eres Natalia no es así? - su voz era juguetona mientras se acercaba hasta quedar a
centímetros de mi - entonces? que haces aquí de noche? sabías que hay un ladrón de mujeres
suelto?
- a si? - me reí pero intentaba seguirle el juego
- si, se lleva a las Natalias... así que tendré que escoltarte a tu casa, no queremos accidentes o si? -
guiño
- jajaja tu qué haces aquí? esa es la verdadera pregunta - moría de curiosidad
- me creerías si te digo que te estaba siguiendo porque me preocupaba que no contestaras mis
mensajes?
- para nada - me gustaba, me gustaba ese Mateo, el que jugaba con los sentimientos sin
remordimiento... el Mateo que bromeaba sin cuidado... ese Mateo me gustaba
- jajaja bueno, eres lista -comenzamos a caminar a paso lento - venía camino a casa... pensando
- quien te rompió el corazón a ti? - me burle un poco de mi situación
- ah mi querida Natalia, si hablamos de corazones rotos, la vida se ha empeñado conmigo jaja -
esa respuesta no la esperaba... Mateo no tenía el corazón roto, o si?
- eh? - quería oír mas
- no es historia para hoy... nadie quiere oír de alguien a quien lastimaron o de las penas que carga
el alma de un muchacho enamorado o no correspondido, esas son historias tristes... mejor te
puedo contar de cuando conocí al jefe de una tribu en Brasil... - comenzó a hablar pero yo deje de
escuchar. Comencé a entender un poco
Mateo no hablaba de sus sentimientos, Mateo no lloraba nunca y siempre estaba feliz
eso no significaba que a él jamás le hubiesen roto el corazón, sino que tal vez, fue tan malo que no
quiere hablar de ello, no quiere llorar mas...
será que el gran Mateo tiene una historia? porque no habla de ella así como de todas sus
aventuras? es que no está orgulloso de esa, tal vez esa quiere ocultarla
pensar que la persona más feliz que conocía podía ser la más triste me hizo sentir mal, porque
después de todo no éramos nada diferentes, escondíamos lo que nos lastimaba para que nadie nos
viese llorar, pero así las heridas no sanan...
- no es tan malo hablar de cosas tristes - interrumpí sus memorias, lo cual lo sorprendió
- que dices? - me detuve y el siguió caminando solo unos pasos más
- que no es tan malo, Mateo... me acaban de romper el corazón - le sonreí con los ojos hundidos
en lagrimas
- Natalia, estas bien? - se acerco a mi rápido estaba sorprendido de mi cambio de actitud
- él rompió mi corazón... y lo hizo dos veces - comencé a llorar ahí parada en medio de esa calle
vacía - jugó conmigo y yo lo deje... soy tan estúpida que me engañó por segunda vez! porque él?!
Porque de tanta gente en el planeta tuve que toparme con él?! Porque le importe tan poco? porque
no fue tras de mí?! Porque no luchó por mi?! Porque deje que lastimara así? como se supone que
voy a sanar ahora?! Como voy a ser feliz de nuevo?! - lloraba desconsolada
Pensaba en todas las posibilidades que habría si tan solo Luis hubiese querido luchar por lo que
teníamos, que habría pasado cuando me di la vuelta hubiese tomado mi mano con cariño esta
vez... y si me hubiese mirado a los ojos y pedido una oportunidad desde el fondo del corazón, lo
habría aceptado?
Esas ideas no dejaban de volar por mi mente, atormentándome, haciéndome saber que si yo no le
interese a él, jamás sería importante para nadie.
- llorando - sus palabras callaron el eco de mi voz y sus brazos rodeándome hicieron que los
pensamientos se detuvieran... mi llanto cesó y no pude decir nada - llorando sin dejar ni una gota
dentro, así tu corazón sabrá cuando sanar solo, si detienes el llanto jamás lo lograras... llora todo
lo que necesites Natalia, para que tu corazón sane pronto y puedas vivir la experiencia de amar
una vez más, para que puedas enamorarte de nuevo... - besó mi nuca
Congelé ese momento para siempre en mi memoria
solo éramos él y yo...
y entonces comprendí que aquel día cuando Mateo me dijo que le tenía miedo a todo, no me
moleste porque me dijese miedosa... me moleste porque era Mateo quien me interpretaba, no me
molestaba que Mateo fuese impredecible, me molestaba no poder entenderlo... me molestaba estar
tan lejos de él... pero en ese momento todo dejó de importar. En ese momento Mateo era mío.

CAPITULO 9

No deje de pensar ni una sola vez en las palabras y acciones de Mateo desde esa noche, cada que
estaba en su compañía en grupo o a solas, lo analizaba... me preguntaba quién podría ser capaz de
romperle el corazón a un alama tan noble como la de Mateo, y sin darme cuenta (como es típico
de mi) comencé a hacerme ideas e historias de lo que pudo pasar y tenía tantas y cada una más
dramática que la anterior que hasta podría haber escrito una novela de Mateo, él que era el
personaje perfecto...
Me descubrí a mí misma, en medio de la clase de historia, observando fijamente a aquel chico
sentado frente a mí, haciendo historias en mi cabeza parecidas a las películas románticas que
había visto la noche anterior con las chicas en la pijamada, que si fue pijamada en mi casa.
¿Cuándo ocurrió esto? ¿Cuándo comencé a tomarle tanta atención? ¿Por qué de pronto quiero
tener su atención durante más tiempo? ¿Es normal? Tantas preguntas se formulaban en mi mente
mientras el profesor hablaba de la independencia y luchas y guerras... él que sabría de guerras?
<<Sabes que es una guerra de verdad? Ser Natalia, es como vivir dos personas en un solo y fofo
cuerpo>> imagine a dos Natalias peleando por separarse de un traje que las unía. Me reí.
-entonces? - la voz de Catalina me despertó de mis pensamientos – tierra llamando a Natty?
-que ocurre? - intente disimular mi distracción, que fue bastante pues no me di cuenta de que el
maestro se había ido y estábamos en el descanso.
-a ti que te ocurre? Natalia llevas rara estos días, está todo bien? - Carmen intervino, parecía
preocupada – ya no eres la misma y ya ni siquiera vas a las fiestas con nosotras
-tal vez se dio cuenta de que son unas zorras y no quiere serlo con ustedes – dijo Daniel de lo más
tranquilo, él siempre hacía esos comentarios... - muy bien Natalia, buena decisión
-jajaja cállate risos – Cata se intento defender
-tal vez solo esta distraída porque no la dejan concentrarse, ustedes que saben que el futuro del
universo no cuelga de sus manos porque descubrió que es portadora de un don, una heredera o
elegida? Pero no nos puede decir porque eso arruinaría todo, dime, como te concentras con eso? -
ahí estaba el típico Mateo, que después de todo no era tan diferente a mí, con esas locas historias.
-como pudimos ser tan ciegos – Catalina le siguió el juego – no te preocupes Natalia, sea lo que
sea, contamos contigo
-sí, pero si vas a estar así al menos asegúrate de ir al baile bien vestida... mira que yo no voy a
andar siendo amiga de una salvadora del mundo que use un vestido de satín – es necesario apuntar
que esto lo dijo Carmen? Jaja creo que no.
-cual baile? - mi pregunta hizo que todos me vieran raro
-si que estas volando preciosa – Mateo me lanzo una bolita de papel a la cabeza que fue a dar a
mi escritorio, al verlo me di cuenta de un volante que estaba ahí.
-Baile de Navidad - leí en voz alta – cierto que ya va a ser navidad – en serio me sorprendía lo
distraída que había estado. Todos se rieron
-Natty donde estas? - Carmen se sentó en el pasillo, recargándose al muro de la ventana, junto a
mi – estas bien? Necesitas hablar?
-oh no, charla de chicas. Vámonos – Daniel le dio una mordida a su manzana y jaló a Mateo de la
camisa
-si necesitan algo, nos vemos en unos minutos – Mateo siguió a su amigo. Los dos se alejaron y
Carmen tomó el lugar de Mateo para estar las tres cerca
Yo miraba a los chicos alejarse, miraba a Mateo... aun me sorprendía que fuese tan autentico y
aun así pareciera que cada movimiento es ensayado, incluso su manera de caminar. Es que la vida
se estaba burlándose de mí? Mostrándome a un muchacho tan perfecto e inalcanzable.
-entonces Natalia... hay algo que debas decirnos? - Catalina tomó el control de la conversación
-es que ni siquiera yo sé lo que me ocurre últimamente... - confesé
-pero solita no vas a lograr nada Natty, solo te vas a ahogar en un vaso, para eso dios hizo a los
amigos – Carmen sujetó mi mano – para soportar mejor las cargas
-wow... - nunca jamás había pensado en ello, porque no les conté nada? - no quería molestarlas
chicas...
-vamos Natalia, nunca podríamos molestarnos con algo así... eres nuestra amiga y nos preocupas
mucho, así como cuando tú te preocupaste por nosotras cuando queríamos ir a casa de aquellos
chicos... tu nos hiciste entrar en razón, podríamos estar muertas... ves? Eso hacen los amigos, ver
por el bien de sus amigos, así que ahora déjanos ver por ti... y cuéntanos que ocurre – Catalina
sonreía de una forma muy reconfortante, pero aun así no sabía que decirles
-porque no hacemos una pijamada de nuevo? En tu casa otra vez Natalia, pero esta vez va a ser
para "charla de chicas" - Carmen hizo las comillas con sus dedos – así podrás pensar y ordenar tus
ideas de aquí a allá
-me encanta la idea! - Catalina la apoyo – llamare a mamá
-de acuerdo! -la idea me emocionaba igual. - además en serio que no sabía del baile, y es la
semana que viene... que haremos?
-mi tía tiene una boutique, podemos sacar unos vestidos de ahí - Catalina sonrió maléficamente
-tu tía nos puede prestar vestidos? - me sorprendía la generosidad de su familia
-jajaja digamos que van de su parte – Carmen y Cata rieron divertidas, entonces supe que serían
robados y ya no me asustaba eso, era típico de ellas, lo hacían por diversión pues ellas tenían el
dinero para comprar todos los vestidos que quisieran.
Daniel y Mateo entraron al salón acompañados de otros chicos de la clase, bromeando pesado, se
habían acoplado muy bien y todos los querían... menos el grupo de Luis... <<que ya ni me dirige
la mirada... soy tan miserable?>> aparté esas ideas de mi cabeza para que no tomaran el control,
ya tenía suficiente de actuar raro. Detrás de ellos la profesora de Legalidad entró y comenzó su
clase, en la cual todos participaban por gusto, era una buena clase... un 10 fácil.
Supongo que estaba actuando raro porque no podía dejar de pensar en Mateo y pensando cómo
superar mi mal de amores (problema que podía solucionar si descubría la historia de Mateo y
como la supero... así también yo tal vez podría hacerlo) así que básicamente Mateo me tenia sin
dormir ahora...
Entonces tuve una idea! <<Claro Natalia! Cómo pudiste ser tan tonta?!>>
******************************************************************
-La historia de Mateo? - dijeron Carmen y Catalina al unísono
Estábamos ya en pijama sentadas en el suelo, ellas esperaban que yo hablara de mis problemas o
de lo que me mantenía tan distraída y aproveche la situación, es decir, quien sabría mejor la
historia de Mateo que sus amigas? Quienes recorrieron viajes y aventuras con él... ellas tenían que
contármelo.
-para que quieres saber eso Natty? - Carmen estaba desconcertada
-no he podido dejar de pensar en ello desde que insinuó que tenía el corazón roto... ustedes saben
lo que he pasado y lo mal que me siento desde aquel incidente con Luis, pero si alguien puede
superar un corazón roto y ser tan feliz y equilibrado como Mateo, entonces también yo puedo...
quiero saber qué pasó con Mateo, quien y como lo hizo... como lo superó? Quiero ser como él... -
explique
-No creo que lo haya superado... - Catalina tomó un tono serio
-tampoco yo lo creo – Carmen la apoyó y yo solo esperaba respuestas
-es lindo que admires a Mateo, todas aquí lo hacemos... de los chicos que he conocido creo que
Mateo es el más fuerte que hay
-vaya que la vida se ha obsesionado con él - Carmen sacó de su bolsa una caja de cervezas y le
dio una a Cata – lo han lastimado mucho Natalia, y hemos visto como renace de sus cenizas,
como ese pájaro, como se llama?
-Fénix? - conteste a su referencia
-si, ese... en fin... si hay alguien que puede darnos una lección es él, es decir, su primer gran
perdida la sufrió a los 6 años cuando su mamá murió - Carmen continuo – nos contó eso cuando
viajábamos a Argentina
-si recuerdo – Catalina se acostó, estaba lista para escuchar a Carmen narrar y yo lo estaba más
-El papá de Mateo no es el hombre más ejemplar del mundo, mató a su mujer a golpes y frente a
su hijo... cuando la policía llegó era tarde, aquel bastardo se había ido y la mamá de Mateo ya
estaba muerta, desde entonces lo criaron sus tíos, hermana de su mamá, son muy buenas
personas... dice él que su tía es idéntica a su mamá, era una mujer hermosa... Mateo se parece
mucho a ella
-gracias a dios que no se parece al hijo de perra de su papá - Cata le dio un gran sorbo a su
cerveza, a ambas parecía dolerles el tema, pues eran muy cercanas a Mateo y lo querían mucho
obviamente.
-Luego viene la adolescencia y le regalan su primer paliza a las 11 años jaja Mateo era un
pequeño bastardito, decía las cosas sin pelos en la lengua, era demasiado honesto y a los otros
niños no les gustaba eso, además que todas las niñas del curso tenían interés en él... no las culpo,
Matti siempre ha sido un cuero de hombre jaja – las tres nos reímos – pero él nunca le hizo caso a
ninguna niña, hasta que tuvo 15 años y se topó con Amanda Grill, era una niña muy dulce, como
era de esperarse la niña acepto a Mateo, fueron novios blablabla hasta que el papá de ella se
consiguió un trabajo en china, literal, la niña se fue a china. Ese fue el primer desamor de Mateo,
ese no le afecto tanto en su momento... luego de ella tuvo algunas otras novias de paso, todas se
iban por alguna u otra razón, y entonces Mateo en la etapa en la que las mujeres perdieron su
valor
-a si, Mateo era un patán, era el chico malo con el que te querías encontrar en todas las fiestas – le
siguió Catalina a la historia – sexo seguro y sin compromiso, pero si le gustabas te seguía el paso
unos días más hasta que te enamorabas perdidamente y PUM ya no le servías... adiós Mateo –
hizo el ademan de "bye bye" con sus manos. Yo no podía creer lo que escuchaba – se llego a
acostar con una maestra del instituto por pura diversión, y entonces fue cuando supimos que lo
habíamos perdido, creíamos que Mateo era uno de nosotras, ya sabes éramos los 4, porque Daniel
también estaba ahí jaja, íbamos de fiesta en fiesta y hacíamos de todo...eran tiempos bellos
-hasta que apareció aquella, en uno de nuestros viajes – Carmen interrumpió
-"la innombrable" -Cata se divertía con el drama
-Dulce –escuche el nombre por primera vez – pero que el nombre no te engañe, era una perra...
de alguna manera encontró la forma de atrapar la atención a Mateo, y supo cómo mantenerla un
buen rato... Mateo no habla mucho de ella, y nosotras no tenemos idea de cómo lo logro, pero de
pronto Mateo no existía si no era para Dulce, eran la pareja perfecta... y entonces comenzó a ser
dócil y abnegado... luego de unos meses Dulce desapareció y Mateo dejo de existir... ya no hacía
nada de lo que le gustaba y se dejo morir unos meses... dejamos de viajar porque él ya no quería
ir... nos quedamos atascados en Brasil, por eso tomó un año volver, no tanto por el camino, sino
porque no podíamos dejar a Mateo tirado allá y nosotros volver...
-es por eso cuando volvimos y lo vimos hablando contigo nos animo muchísimo... el Mateo que
ves ahora es el mejor Mateo que ha existido en años, volvió el niño alegre que no temía a hablar la
verdad ni a aventurarse... y de alguna manera creemos que puede que tenga que ver contigo
Natalia
-¿conmigo? - me sorprendí
-al verte destruida, tal vez se vio a sí mismo en ti... y entendió todo.
Ellas siguieron hablando, pero yo tenía más dudas en mí, mas dudas que solo Mateo pudiera
contestar... pero, ¿cómo iba a preguntarle? "hola Mateo, me dijeron que Dulce te destrozo el
corazón, háblame de eso para yo superar a Luis" <<buen plan Natalia, increíble>> no era tan
fácil...
Pero me hacía feliz ver un poco mas de Mateo, entenderlo mas... pero ahora no bastaba con eso,
ahora quería romper los muros de su corazón... quería que fuera sincero conmigo... quería todo lo
que Mateo podía ofrecer para mi...
<<¿Qué te pasa Natalia... no te estás enamorando verdad?>>

CAPITULO 10

Todos tenemos historias de amor, todos lloramos y todos creemos que somos los únicos en el
mundo pasando por eso... todos somos el centro del universo en algún momento. Eso lo aprendí
en aquella noche.
La historia de Carmen

Carmen era una pelirroja feliz en un hogar lleno de cariño con sus padres y sus tres hermanitos.
¿Qué la hizo diferente? ¿Qué convirtió a una chica con aspiraciones de entrar a Harvard para ser
medica cirujana en una adolescente promiscua sin intenciones de estudiar una carrera universitaria
o sin esperanza en el amor? ¿Qué ocurrió? ¿Qué es lo suficientemente fuerte para matar toda la
vida e inocencia?
La razón tenía nombre, apellido y unos bellísimos ojos azules.
Tenía alrededor de 15 años cuando comenzó, siempre había sido bien portada y obediente,
siempre se había preocupado por el "qué dirán" que agobiaba a sus padres, es decir, un famoso
medico tenía que cuidar la reputación de su familia, como iba a ser posible que su hija mayor
fuese a andar en fiestas hasta tarde? No, eso no iba a ser NUNCA, al menos era lo que decía
siempre. A Carmen no le importaba, Carmen no quería ir a las fiestas para emborracharse o ser
una chica dando de qué hablar comportándose como una loca, no, esa no era la razón por la que
ella gustaba de asistir a esos lugares, Carmen estaba enamorada...
Era solo una fiesta, la primera... nadie tenía que enterarse, Perla y Salma estaban tan emocionadas
pues al igual que Carmen era la primera vez que estaban en una fiesta real, una fiesta donde no
iban como hijas de gente importante, ahí estaban por sí mismas, y si iban a destacar de entre la
multitud iba a ser por ellas... vaya que estaban decididas, todas bien maquilladas y con vestidos
tan ajustados que aparentaban algunos años más, apenas entraron llamaron la atención de miradas,
vaya que les gustó ser el centro de atención. Eran inocentes, estaban divirtiéndose, estaban
gastando el dinero de papá, estaban luciéndose como merecían, en aquel momento el mundo les
ofrecía mas, en ese momento la vanidad las cegaba... la música a todo volumen las embriagaba, en
ese momento querían ser sensuales y deseadas...
Carmen no necesito esforzarse mucho, lo que la hacía victima de burlas en la escuela como
"zanahoria" por sus cabellos rojos, la hizo el centro del deseo en ese mundo... era la pelirroja
bonita, era a quien Sebastián de la Rose quería para él, iba a ser suya, claro que su figura de
caballero en armadura le ayudó bastante, se le presento como un sueño de luz, como quien sacaría
a Julieta de su encierro, la hizo creer que iban a estar siempre juntos.
15 años... ella solo tenía 15 años.

- que hace una flor tan bella en un basurero como este? - escuchó el susurro muy cerca de su nuca,
se erizó su piel.
- estamos divirtiéndonos - contestó, con miedo de parecer tonta
- esto las divierte? vaya, bueno, si así es... tu pide lo que desees y será tuyo - tomó su mano, el
corazón de Carmen comenzó a latir despavorido - todo lo que pidas será una orden

Los ojos de Sebastián desprendían luz, una luz que lo hacía ver como ángel... pero no era un
ángel, Sebastián era de todo menos eso.
En ese momento ella no se daba cuenta de la mentira detrás de ese brillo, estaba tan halagada de
que el muchacho más influyente del lugar hubiese puesto sus ojos en ella, se le veía orgullosa
junto a él, el mundo era suyo y fue él quien se lo regaló.

Se les vio juntos durante algunas fiestas más, la gente comenzaba a murmurar sobre "la nueva
Señora de la Rose" ¿sería posible? ¿Una niña logró atrapar el corazón del soltero más buscado y
con la peor reputación del lugar? "pobrecilla" decían algunas. Supongo que sabían lo que seguía
después de las fiestas, los halagos, de bajar el cielo y la luna, algunas se sabían de memoria los
movimientos pues fueron víctimas cegadas en algún momento, todas habían sido Carmen antes.
Pero aunque se lo advirtieron, Carmen estaba ciega, ella no quería escuchar... perdió a sus amigas
quienes huyeron asustadas de lo que ese mundo les ofrecía, ese mundo que es tan seductor y te
atrae como un encanto, pero que una vez teniéndote comienza a comerte, comienza a destruirte y
a todo lo que te rodea, ellas no podían con eso era demasiado para un par de niñitas. Pero a
Carmen eso no le iba a pasar, ella estaba con ÉL, él la iba a cuidar siempre. "pobrecilla"

- estoy harta! ya déjame en paz! - sus gritos se escuchaban en todo el vecindario


- estás loca Carmen! loca si crees que vas a salir de esta casa para irte con ese vago! - su padre lo
había descubierto todo una noche antes, cuando uno de los hijos de su compañero le envió fotos
donde se veía a Carmen en las piernas de aquel sujeto, apareciendo solo como su bonito trofeo. -
tú NUNCA vas a volver a salir de esta casa! - estaba furioso, nunca lo había visto así, pero a ella
no le importó, ella estaba enamorada y eso su padre no lo iba a entender.
- pues tú estás loco si crees que te voy a obedecer! voy a escapar, siempre voy a luchar por estar
con él! - ella estaba destrozada, la idea de no verlo más la hacía llorar
- ESO NO ES AMOR CARMEN, POR DIOS! - estaban gritando muy fuerte - ESE
DESGRACIADO SOLO QUIERE UNA COSA DE TI! Y SOBRE MI CADAVER OCURRIRA!
Por un momento los gritos de su padre la hicieron pensar, ¿qué tal si es verdad? pero no, el amor
que ellos dos compartían era único y no era como su padre creía, de eso estaba segura.
- tu que sabes de amor?! No tienes idea de lo que es! déjame vivir lo que tengo, no vas a
destruirme esto... no te voy a dejar! nunca más vas a arruinarme algo! te odio... TE ODIO

Fue lo último que le dijo a su padre, salió corriendo sin rumbo, perdida, queriendo encontrar a su
amado... huir juntos y ser felices por siempre, amándose.
Solo tenía 15 años...
La cuestión era que, a pesar de estar junto a él varios meses, ella no tenía idea alguna de donde
vivía o como encontrarlo... solo se encontraban en aquellas fiestas, donde hubiese una, Sebastián
iba a estar también. ¿Dónde iba a haber una fiesta un martes en la mañana? (que inocente)

No has oído que las malas noticias viajan rápido? esto incluye una pelea en un barrio muy
decente, la gente que trabajaba para Sebastián (nuestro príncipe encantador que en realidad es un
sapo criminal) tenía la casa de Carmen vigilada, pues ella era propiedad del señor, ningún otro iba
a tomar lo que por derecho le correspondía a él... Carmen era solo algo que le correspondía...
bueno, como las noticias viajaron rápido, Carmen no necesitó buscar a Sebastián, él la encontró a
ella primero.

- preciosa - dijo, saliendo de su mercedes negro


- Sebastián! - no cabía de felicidad, ahí estaba su príncipe al rescate, corrió a abrazarlo - estaba
asustada, no sabía cómo encontrarte
- una princesa jamás busca a su príncipe, no has oído eso? tu príncipe debe encontrarte a ti mi
cielo, y ya te encontré - acariciaba su nuca
- te amo tanto... no quiero estar lejos de ti nunca más
- no lo estarás nunca mas

La llevo a su departamento, esa noche Sebastián le juro una vida juntos... le volvió a bajar el cielo
y las estrellas, la hizo sentir única, en ese momento Carmen lo era.
¿Qué es lo peligroso de inyectarte veneno todos los días?
¿Cuánto tiempo te lleva morir?
Si inflas un globo sin detenerte ¿cuánto tiempo tarda en estallar?
Si le dices a alguien que lo amas ¿cuánto tiempo le toma creérselo?
Si le prometes a alguien un "por siempre y para siempre" ¿cuánto tiempo necesita para caer y
derrumbarse en la realidad?
¿Cuánto tiempo toma el veneno de una mentira en hacer efecto en un corazón sincero?
Para Carmen fueron 6 días.

Solo 6 días estuvo viviendo en su "felices para siempre" junto a su príncipe


en 6 días aquel ángel de luz se reveló en su forma real.
"no todo lo que brilla es oro" eso lo aprendió Carmen a la mala.

Una mañana mientras atendía el hogar, como a ella le gustaba decir, un grupo de 3 hombres
entraron a su casa, su refugio de amor. Se asustó al creer que eran ladrones y tomó el teléfono...

- no, no preciosa... - la voz familiar y hasta entonces reconfortante de Sebastián salió de entre
aquellos sujetos - todo está bien mi cielo
- quiénes son estos hombres Sebastián.... - decía asustada mientras él se acercaba para intentar
calmarla
- amigos - se limitó a contestar - ellos solo vienen a cobrarme un pequeño favor, se irán rápido mi
cielo... pero solo si eres buena niña.

"buena niña" hizo eco en su cabeza...


¿como es posible que algo tan hermoso te haga tanto daño?
¿Como algo que debía protegerte te ataca por la espalda?
¿Como debes sentirte con eso?

Sebastián trabajaba de fiesta en fiesta, no iba a disfrutar, iba a hacer negocios... y Carmen era uno
de ellos... él nunca amó a nadie ni a nada.
60 minutos duró aquel circo de porquerías y Carmen sintió cada segundo como una eternidad,
eternidad donde lastimaban su cuerpo y con sus gritos se iba su inocencia, con cada golpe un
pedazo de su alma la abandonaba, mientras Sebastián observaba ella perdió todo sentido... perdió
todo deseo... dejo de ser Carmen.
Sobrevivió, no saben si fue milagro o casualidad, pero a ella le gusta llamarlo "algo divino"
se despertó en un hospital con su mamá destrozada llorando a su lado, nadie le contestaba sus
preguntas...
¿donde estoy?
¿qué pasó?
¿Donde está papá?

Y nunca nadie le contesto, aunque en el fondo ella ya lo sabía, nadie quería ser tan cruel como
para decirle que su padre murió por su culpa, que aquellas personas que la lastimaron también
lastimaron a su familia, y todo por su culpa... nadie iba a recordarle que las últimas palabras que le
dirigió a su papá serían "te odio"... el corazón se le rompería, así como en ese momento.
Nadie supo porque Carmen lloraba todas las noches, aunque en realidad si lo sabían... pero nadie
decía nada, así es en su mundo, todos saben pero nadie dice nada... eso la mató poco a poco.
¿Has sentido que estás muerto? que tu alma ya caduco pero por alguna razón tu cuerpo sigue con
vida...

4 años han pasado de aquello y a veces aun escucha los ecos de su discusión, aun recuerda los
rostros de aquellos hombres, aun llora en la noche.
¿Como vives con eso?
¿Como duermes con eso?
Las fiestas la distraen, las fiestas la hacen sentir que aun esta en aquel momento, cuando todo
comenzó y aun puede retroceder... la hacen sentir que llegara a casa y su padre estará ahí
esperándola, listo para pelear... y ella sueña con correr a abrazarlo y decirle que tenía razón... que
todo sea normal de nuevo.
Pero eso nunca pasa, no importa a cuantas fiestas vaya.
Lo sigue intentando.
Sigue llorando.

CAPITULO 11

Si te pregunto "¿a que le tienes miedo?" ¿Cuál sería tu respuesta?


Yo le temo a las mentiras, porque son la única cosa capaz de hacer que un corazón se rompa y
hacerte sentir el culpable al mismo tiempo.
Pero la verdad es que no, uno nunca tiene la culpa de que le rompan el corazón, uno no es
culpable de haber creído en aquella persona que supo cómo hablar, menos es culpable de haber
querido entregar todo de si... uno no tiene la culpa aun en el momento de la catástrofe se te haga
muy difícil creerlo.
Una buena amiga mía me dijo una vez que "nunca debes entregar todo de ti por amor... aunque
jures que será para siempre, porque si alguna vez se va, se lo llevara todo también... y te dejará sin
nada. Guarda algo para ti, guarda algo que te vaya a servir cuando sientas que no puedes
continuar. No se lo des todo" y cuánta razón tenía.

Era martes cuando me dejó, y hubo muchos martes mas en mi vida... unos mejores que otros, pero
en su mayoría él estaba presente, no sentía rencor ni tampoco sentía restos de cariño por él... solo
sentía, eran sentimientos que arrastraría siempre, pues existieron, los recuerdo... aunque las
heridas ya no molestaban, dejaron cicatrices y serían marcas de guerra, de la ocasión en la que
Natalia sobrevivió a un corazón roto.
Nunca imagine que iba a terminar, si la Natalia del pasado me escuchara o viera como estoy
ahora, seguro que se burla, "por siempre y para siempre" solíamos pensar.
Lo que no me dejaba de doler un poco era el hecho de que no se me permitió defender ese amor
que sentía, solo me echaron afuera sin explicación, no tuve tiempo de hablar... supongo que fue lo
mejor, a veces es necesario sufrir un poco por soltar algo que a la larga te iba a matar <<pero aun
así no deja de doler>>

Supongo que no puedo superarlo, supongo que Luis va a seguir atormentando mis pensamientos
durando mucho tiempo
¿es posible seguir viviendo o... amando cuando tienes a alguien clavado en la mente?
¿Porque es tan difícil olvidar?

- a veces uno ya no siente dolor por la ausencia de la persona, sino por la ausencia del sentimiento
que te daba, o los momentos - su voz del otro lado del teléfono estaba tranquila, me hacía creer
que todo iba a estar bien, que todas sus palabras eran sinceras.
- a que te refieres? - me gustaba escucharle

Hablábamos por teléfono, me llamó diciendo que estaba preocupado por mi falta de
concentración, se ofreció a escucharme... hizo que hablara con la misma verdad con la que le
hable a las chicas aquella noche, pero por alguna razón, Mateo logro profundizar más en mis
palabras... qué clase de don tenía? que lo hacía tan perfecto?
Escuche sus palabras asomada por mi ventana, viendo las estrellas, él hizo lo mismo para "darle
el efecto de cercanía y sentir que estábamos juntos"
ese lado cursi suyo me gustaba mucho.

- mira, si se siente como que el mundo se acabo... pero ¿volverías a estar con él?
- no, de ninguna manera - eso ya lo tenía bastante claro
- ves? tu ya no sientes ese amor por él, por volver a su lado corriendo como si no hubiera nadie
más en el mundo... eso significa que tu corazón esta sanando. Eso es bueno. Pero aun así te duele
pensar en él no es cierto? - sonaba como un experto
- cierto - me limite a contestar
- es normal, eres humana y por desgracia somos la raza más complicada que hay, porque todo lo
hacemos con corazón, con sentimiento, y eso fue lo que hiciste... lo amaste con el corazón y con
el sentimiento que el momento te demandó
- y porque él no hizo lo mismo? a caso no es humano?
- su momento le demando una cosa distinta... mira Natalia, las personas somos diferentes, somos
un mundo individual, todos actuamos de formas distintas por las mismas razones. No lo estoy
defendiendo, se que te lastimó y juro que tengo ganas de arrancarle algo cada vez que lo pienso...
pero eso fue lo que él creyó correcto en su momento ¿y quién somos nosotros para decirle lo
contrario? vivió su experiencia, al final se arrepintió y creyó que sería fácil recuperar lo que
tenía... y pues no... viste eso?!- su voz cambio de tono
- que cosa? - miré el cielo, las estrellas brillaban muchísimo, pero nada fuera de lo normal
- una estrella fugaz - se le escuchaba sonriente
- pide un deseo... - imaginarlo sonreír me hacía sentir mejor
- deseo con todo mi corazón... - comenzó a hablar
- pero no en voz alta....
- que Natalia se vuelva a enamorar - interrumpió mi regaño y me sorprendió muchísimo - que
sepa que aunque duele, a veces también te enseña algo que ibas a necesitar... que Natalia me dé
una oportunidad.
<<Escuche bien? "me dé una oportunidad"?>> mis piernas comenzaban a temblar y mi corazón
sentía dolor.
- no en voz alta... - no supe que mas decir
- ah bueno, supongo que lo arruine jajaja - sonaba tan casual que casi no recordaba sus palabras
- a ti quien te lastimo? - al fin me atreví a preguntar
- es una larga historia... triste y larga - ahora su voz era pesada
- tu sabes la mía ...
- pues pongámoslo de la siguiente manera, las personas no siempre son lo que parecen, a veces
quieren todo de ti sin dar nada a cambio, son pocas las personas que en serio son malas, que no
hacen nada con el corazón ni sienten, están podridas por dentro, pero saben aparentar lo
contrario... se dejan corroer por el odio o el deseo de poder, y esas personas lastiman... mienten y
te hacen creer que estas en un lugar seguro, que todo tu pasado no será más que eso, cosa del ayer,
que con ellos ya solo habrá sueños felices y mucha luz... cuando les crees... pum. Te apagan la luz
y se llevan todo lo que tenías, lo peor es que lo hacen por gusto, no porque estaban confundidos o
alguna cosa por el estilo... no... Ellos lo hacen por gusto. Y pues, resulta que yo estuve en el lugar
y momento equivocado, y me tope con la persona equivocada. - supuse que pedir detalles no me
correspondía, así que solo me quede en silencio - Dulce, así se llamó mi infierno.
- aun te duele? - dije en voz baja, esperando a que no me hubiese escuchado
- como todo, duele, unas veces más que otras, pero siempre va a doler. Es a lo que me refería
Natalia, siempre va a doler, no importa cuánto intente evitarlo, va a doler... así es con la mayoría
de las cosas que nos ocurren, siempre van a doler... pero depende de ti si te aferras al dolor o a lo
bello que te dejó, porque siempre habrá algo bueno que sacarle... concéntrate en eso no mas,
recuerda el dolor con cariño, como un recordatorio de que eres valiente y eres capaz de darlo todo.
No todos podemos hacer eso.
- que te enseñó ella? - quería aprovechar esa oportunidad, con Mateo abriendo su corazón
- que soy capaz de hacer cosas increíbles si me lo propongo jajaja - su risa estaba apagada - que
fui capaz de dejar cosas horribles por amor, cuantos pueden decir eso? no muchos. Que soy capaz
de perdonar a pesar de haber sido traicionado, me enseño que Mateo es mucho mejor persona de
lo que fui... y me dio el ánimo de ser el mejor Mateo que pudiese, siempre un día mejor que el
anterior.

Me sorprendía la capacidad de las palabas de Mateo, como alguien tan joven podía ser tan sabio?
Tal vez el dolor le enseñó muchas cosas... pobre, debió haber sufrido mucho...
en ese momento le di gracias a la vida por haber puesto a Mateo en mi vida.

Entonces entendí, que probablemente mi historia con Luis finalizó en el momento correcto, que el
momento me demandaba conocer a Mateo, y con Luis jamás lo hubiera hecho
me sorprendí mucho, porque sonaba curioso, justo cuando creía que mi mundo se había acabado,
comenzó uno mucho mejor... en el momento indicado.
No fue un FIN
fue un Erase una vez, y mi "erase una vez" era Mateo...
en ese momento me di cuenta que lo quería en mi vida... el momento me demandaba estar con
él... iba a estar con él.

<<Mateo, espera por mí...>>

CAPITULO 12

Si pudieras cambiar algo en tu pasado ¿lo harías?


Creo que es más provechoso cambiar algo en tu futuro, haciendo pequeñas modificaciones en tu
día a día, creo que es mejor hacer eso, pues no hay mucho que hacerle al pasado, pero el futuro,
ese si está ahí, brillante y lleno de oportunidades. Aprovechemos eso.

El baile de navidad se aproximaba y todas las chicas estábamos muy ansiosas pues nuestra escuela
era famosa por los increíbles bailes que ofrecía, eran algo histórico, la de este año no sería
excepción. Carmen y Catalina estaban vueltas locas por el "que me pondré". Ellas tenían dinero
para comprar cualquier vestido que quisieran, yo por el contrario no es que fuese pobre, pero mis
padres no consentían que gastase dinero en ropa. Papá era muy ahorrativo y mamá obedecía todas
sus decisiones, es por ello que nosotros, mis hermanos y yo, no solíamos pedir nada, a menos que
fuese para la escuela, era la única forma en la que podríamos conseguir dinero de ellos. Era
injusto si me lo preguntaban, qué sentido tiene ser adolescente, con todo el tiempo y la energía del
mundo, sin dinero?
-No llegue hasta donde estoy comprando lindos vestidos de más de 100 dlls Natalia - decía mi
padre mientras cenábamos, les acababa de pedir dinero para mi vestido del baile.
-Porque no vas a las ventas de caridad mi cielo? Estoy segura de que puede haber algún lindo
vestido ahí, y más barato - mamá al menos aportaba ideas
-Es un baile muy especial – le daba vueltas al espaguetti con el tenedor – me gustaría llevar un
vestido nuevo y bonito.
-Y porque no le pides uno a Nancy, cielo tú tienes muchos vestidos – le dijo a mi hermana de 12
años
-Mamá, Nancy tiene 12 años, hace bastante dejamos de ser la misma talla... además que todos sus
vestidos son de niña. - Me quejé
-oye! - chillo mi hermana al otro lado de la mesa
-Y tú que eres Natalia? - <<oh oh... para que abriste la bocota Natalia>> - no eres ninguna
mujercita, tienes 17 años, eres una niña - dijo mi papá algo molesto
-Una adolescente papá - intentaba hacerlos entrar en razón
-Porque no consigues un trabajo? Puedes ganar tu dinero así - esta vez fue Timoteo (Timoty de
cariño) quien habló, amaba a ese pequeño cerebrito
-Es verdad, podría tener un empleo y no molestarlos más con dinero, aprender de la
responsabilidad – le tome todo lo positivo a la idea
-Mi amiga Gina necesita ayuda en el restaurante, podría decirle que le dé una oportunidad. Que
dices cielo? - mamá me apoyo
-Me parece buena idea, así aprende a ganarse dinero – estaba decidido, Natalia tendría empleo
Supuse que era una gran oportunidad de distraerme un poco de todos esos pensamientos negativos
que tenía, además de ganarme un dinero extra, estaría más ocupada y podría probar la
independencia económica. Leí en internet que uno de los pasos para ser una persona plena es eso,
ser independiente económicamente, supongo que te da algún sentimiento de satisfacción. Ya lo
descubriría.
Estaba muy feliz, quería contárselo a alguien así que tome mi portátil, me tumbe en mi cama y
me puse en línea para ver si alguna de las chicas estaba activa, pero me topé el perfil de Luis...
tenía una foto que yo le había tomado meses atrás.
Con un click y otro ya había entrado a su perfil.
-Estado amoroso, es complicado... - comencé a leer en voz alta para mí – que puede ser
complicado en "bote al amor de mi vida para andar con la zorra de mi amiga que no valía la
pena"? estúpido.
Click, click y otro click, era tan fácil husmear en su perfil y aunque sabía que no estaba bien
hacerlo, seguí por curiosidad un momento.
Fotos y más fotos de él y otras chicas, notas que tan solo se sentía, en otras aparecía odiando al
amor, y en muchos decía mi nombre.
-Será que está arrepentido? - me pregunté
Era estúpido siquiera considerarlo, es decir, que podía esperar de un chico que aparece en fotos
besándose con chicas distintas pero publicando que está arrepentido de engañarme. Eso no tenía
sentido de ninguna manera. Era mejor olvidarlo.
Salí de aquel estúpido perfil, y seguí con otros... Susana no había cambiado nada, Carla seguía
tan zorra como siempre, amigos y más amigos en común. Entonces apareció el perfil de Carmen,
ese era más interesante, en sus últimas fotos aparecía yo, Catalina comentaba y Mateo también
estaba ahí...
Me dio curiosidad entrar a su perfil, ¿Qué tanto podría descubrir de aquel muchacho que flecho
mi corazón? Más de lo que imaginaba. Había muchas fotos de viajes, estaban los otros chicos ahí,
Daniel, Carmen y Cata, en todas sus fotos aparecía alguno de ellos, pero en ningún lugar aparecía
yo. Era obvio pues jamás tomamos ninguna pero, aun así me hacía sentir tan ajena en su vida, tan
irrelevante.
El sonido de mi celular me asusto, la idea de ser descubierta husmeando me aterraba un poco.
Era él, era madrugada, sin darme cuenta había estado más de 4 horas viendo perfiles.
-Mateo – pronuncie su nombre algo nerviosa – hola que tal?
-Atrapé a alguien haciendo algo malo? - se burlaba, como pudo leer mi voz así?
-Para nada – me reí nerviosa – puedo ayudarte en algo?
-Claro, que bueno que lo preguntas. La verdad es que estoy algo perdido – su voz sonaba a
travesura, casi apostaba que en su rostro se asomaba esa sonrisa atrevida tan típica de él.
-El gran Mateo perdido? y como es que llamarme te ayudara? - estaba sonriendo sin darme
cuenta.
-Solo tú puedes ayudarme a encontrarme a mí mismo... porque para comenzar me he perdido por
tu culpa, tu mirada ha logrado guiarme entre sueños hasta el marco de tu ventana, tu voz
llamándome desde adentro, aunque no hables la escucho. Tu sonrisa ha logrado atormentar mis
pensamientos y no me dejaran tranquilo hasta pueda mirarla una vez más. Oh Julieta, asómate a tu
ventana – sus palabras me tomaron por sorpresa completamente, ¿estaba afuera? Quería
asomarme, pero y si no estaba? No quería descubrirme a mi misma esperando por él y no verlo,
sería muy vergonzoso.
-jajaja que fue eso? - conteste siguiendo el ritmo de broma
-eso mi querida Natalia fue arte puro, y lo arruinaste - él también se divertía
-porque? - mire en dirección a mi ventana abierta
-porque si te hubieses asomado verías mi toque final
-ah? - estaba sorprendida, mi corazón comenzó a latir tan fuerte que juraría que quería salirse,
para ver. - hablas en serio?
-vamos... ve a tu ventana y deja de arruinarme mi momento. - colgó el teléfono
De inmediato deje el computador a un lado y corrí hacia la ventana.
¿Cuanto más planeaba dejarme sin palabras?
¿Por qué lo hacía?
¿A caso planeaba enamorarme?
¿Es que no sabía que hay una batalla en mi interior para rechazar la idea de quererlo?
No me estaba ayudando mucho.
Afuera de mi casa, en medio de la noche se encontraba un Mateo rodeado por un corazón hecho
de baby breath <<juraba que yo era la única persona que conocía esas flores>> estirando los
brazos, presentándome su obra maestra. Yo no podía dejar de sonreír ¿Qué más podía hacer?
¿Qué significaba aquello?
Mi celular sonó con una llamada suya, él tampoco podía dejar de sonreír divertido por ver el
resultado en mí.
-¿Y? ¿Qué tal me quedo? - dijo
-Estoy sorprendida... ¿cómo supiste que es mi flor favorita? - aun no podía dejar de sonreír.
-ah mi Natalia, que aun no te das cuenta? Yo lo sé todo – ahí estaba el Mateo de siempre,
fanfarrón.
-Y como debo tomar esto? -tenía miedo de interpretarlo mal
-Como una declaración – aunque no podía verlo de cerca, pude notar que su rostro estaba serio.
Ahí estábamos, conversando a través de un celular, teniéndonos frente a frente a la vez. - una
declaración del amor que está naciendo, declaración pública de que para mí, el momento me
demanda estar contigo...
-Pero Mateo... - no sabía que decir, que objeción poner.
-Eres la única inspiración que tengo en estos días Natalia - dejó el celular a un lado y comenzó a
alzar la voz, hablándome – tu simple voz ha logrado hacerme sentir cosas diferentes, tu sonrisa me
hace querer más, querer seguir haciendo lo que sea que haga, lo que sea con tal de que sigas
riendo... no sé si eso sea amor Natalia, pero ¿qué más puede ser? Quiero descubrirlo, y no lo voy a
lograr sin ti. Natalia, hoy mientras estaba en mi cama intentando tocarme, no pude - solté una
carcajada, es que Mateo no podía decir nada sin hacer al menos una broma? - la vida, mi
conciencia, el momento... todo me gritó que viniera, que no lo ocultara mas, que dijera la verdad...
estoy enamorado de ti Natalia Carrillo, me enamore perdidamente de ti al verte tan frágil y tan
real... sé que tal vez en tu corazón no hay lugar para mí, pero esperare Natalia, esperare por ti así
deba hacerme viejo y horrible, esperare siempre y cuando estés ahí.
¿Cómo iba a responder eso?
¿Qué era lo que estaba sintiendo en ese momento?
¿Por qué tenía miedo y a la vez estaba feliz?
Estaba horriblemente confundida. Así que hice lo que mejor sabía hacer sin darme cuenta.
-Conseguí un empleo! - grité.
Arruinarlo.
Mateo me miró por unos segundos, y se echó a reír a carcajadas, supongo que no se lo esperaba,
es decir, tampoco yo esperaba abrir la boca y decir aquella estupidez.
-Me alegra muchísimo escuchar eso Natalia, y si bajas para celebrarlo? Tengo una idea increíble.
Me puse unos zapatos viejos, un suéter y baje sin que nadie se diera cuenta. Me sorprendía que
nadie se hubiese despertado con tremendo escándalo, pero en ese momento agradecí el sueño
pesado de la familia.
Al salir por la puerta principal estuve aun mas sorprendida, desde ese punto se veían demasiadas
flores, ¿Cómo trajo tantas macetas hasta acá solo? ¿Cuánto tiempo le tomo? Mateo era increíble.
-Que tal? - se veía orgulloso de su obra
-Son bellísimas - miré el panorama, nunca había visto tantas flores juntas
-entonces joven doncella que tiene un empleo, vamos - sacó su bicicleta de entre el montón de
flores y se montó
-Tienes auto y me vas a llevar en bicicleta? - solo a Mateo se le ocurría
-¿Qué? Ahora eres materialista? - extendió su mano y la tome, como siempre tome su mano y lo
seguí en su locura. Fui parte de su plan. Y vaya que Mateo tenía los planes más locos del mundo.
Subí a la bicicleta y me aferre a su espalda lo más fuerte que pude, sentí la brisa acariciando mi
rostro y alborotando nuestro cabello y ropa. No sabía a dónde íbamos o cuando regresaríamos,
pero tampoco me importaba, estar con él me hacía sentir que todo estaba bajo control. Siempre
fue así.
-A donde me llevas? - al fin hable
-A las estrellas – susurro mirando al cielo nocturno
Eran alrededor de las 2 o 3 de la mañana, pero el cielo estaba iluminado por cientos de luces, en
ese momento se sentía que todas nos observaban.

CAPITULO 13

¿Cuánto dura un "para siempre"?


¿Es real eso de la eternidad?
¿Cuánto tiempo se puede estar enamorado?
¿Cuánto dura un abrazo?
Mientras iba aferrada a la espalda de Mateo iba preguntándome si aquello era real, si todas esas
emociones que estaba experimentando eran sinceras o solo provocadas por el momento.
Ninguno dijo nada en todo el camino, pero no era necesario, el silencio hablaba por nosotros y
nos hacía sentir conectados. <<Creo que lo quiero>>
Nos apartamos de la ciudad un poco y llegamos a una fábrica que si me lo preguntan lucía muy
abandonada y que en situaciones normales asustaría, pero que en esa ocasión lucía exactamente
como el lugar perfecto para estar, mientras fuera con Mateo.
Bajamos de su bicicleta y mientras él parecía saber exactamente que hacer (normal de Mateo) yo
admiraba el lugar, había muchos árboles alrededor y al parecer todo en el suelo era tierra pues
sonaba bastante con nuestras pisadas, la fabrica estaba rodeada por una cerca de malla metálica, y
todo parecía estar muerto dentro. No entendía que quería hacer Mateo ahí.
-Dime que no vas a asesinarme – dije aun admirando el paisaje
-Gracias señorita Carrillo, arruinaste mi plan maestro, ahora tendré que matarte aquí, por favor no
hagas mucho ruido – se burlaba mientras parecía buscar algo entre la unión del suelo y la cerca.
-Pero en serio, que hacemos aquí? - estaba muerta de curiosidad.
-Natalia, tus preguntas arruinan mi momento, guárdalas para el final de mi recorrido - tenía voz
de azafata lo cual hacía cada vez que estaba a cargo <<así que mateo está a cargo ahora ah?>> me
pareció un poco molesto, pero obedecí y me quede callada un rato mas.
El ruido de algo zafándose del suelo me asusto, al parecer era lo que Mateo buscaba, un barrote
suelto que si lo levantabas era una entrada lo suficientemente grande como para entrar.
Lo miré sospechosa, pero la cara de Mateo era risueña y tranquila, me hacía saber que lo tenía
todo bajo control y que nada iba a pasarnos. Confié en él, lo hice una vez más, como lo hice tantas
veces en el pasado y lo haría muchas veces en el futuro, lo cierto es que esa decisión era la única
de la que no me arrepentiría en el futuro.
La fabrica no era tan grande, pero nos tomó 5 minutos llegar hasta el techo por unas horrendas y
altas escaleras que había en una esquina. El techo estaba asegurado con la misma cerca de malla
metálica, haciendo posible acercarse a la orilla sin riesgo alguno. Estaba completamente vacío <<
quien más va al techo de una fabrica en la madrugada Natalia? Que esperabas?>> y había tuberías
que parecían ser la ventilación.
-Bienvenida a mi santuario – me dijo mientras yo analizaba todo tan críticamente, preguntándome
a qué hora saldría el asesino – que tal?
-Pues aun tengo mis dudas – confesé algo desconfiada del lugar
-Natalia, Natalia, ese es tu problema – lo miré sorprendida – ves las cosas como te lo muestran
tus ojos nada mas, pero que hay de tu esencia? De tu ser? Porque a eso no lo dejas ver?
-jajaja de que estás hablando Mateo – no pude evitar reír.
-a ver, te muestro, dame tu mano – extendió su mano para que la tomara. Dude un momento –
vamos Natalia, déjame mostrarte el mundo como lo veo – su sonrisa era sincera y me hizo sentir
la persona más afortunada.
-Que sepas que ya he mirado muchas películas de horror, se cómo actuar – bromee y tome su
mano sin dudarlo más.
-Natalia, si he de matarte de alguna forma preferiría hacerlo de amor – se burló, pero yo me puse
roja. Aun no creía que fuese Mateo quien se interesaba en mí. - ahora cierra tus ojos
-En serio esto me suena raro - alcé una ceja, estábamos frente a frente, tomados de ambas manos
-Cuando dejaras de ser tan terca? Solo haz caso, cierra los ojos – me regañó y obedecí, supongo
que aun estaba arruinando su momento romántico con mis quejas o dudas. - ahora respira
profundo – inhale tanto aire como mis pulmones me permitieron, y exhale todo en unos segundos.
- buena chica, ahora necesito que pienses en algo bonito, algo que te haga muy feliz.
"en algo que te haga muy feliz" esas palabras me dieron mucho que pensar. ¿Qué me hace feliz?
Esos últimos días no había sido tan feliz, y cada vez que lograba sentirme bien el recuerdo de
Luis me golpeaba, me hacía sentir despreciada. Lo que me llevaba a preguntarme ¿Tengo razones
para ser feliz? Es decir, todos tenemos al menos algo bueno en nuestra vida, no puedo quejarme
demasiado, en el mundo había mucha gente sin comer, en guerra, llorando a un ser querido, y yo
solo estaba pasando por un duelo amoroso. <<Que injusta eres Natalia>>
Entonces comprendí me estaba victimizando a mí misma, estaba sintiéndome el centro del
universo de una forma muy negativa, ¿Por qué? ¿Por qué concentrarme en eso teniendo tantas
razones por las cuales ser feliz? Tenía un papá y una mamá muy buenos, dos hermanos sanos y
amigos que me querían, tenía un muchacho que se preocupaba por mí, un caballero en dorada
armadura que iba a mi rescate siempre que necesitaba. Esa era una buena razón para ser el centro
del universo, eso me hacía feliz.
Sonreí
-Parece que ya tienes el pensamiento feliz – Mateo interrumpió mi Epifanía - ahora quiero que te
concentres en eso... - comenzó a guiarme unos pasos adelante. Yo tenía los ojos cerrados así que
me limité a reír nerviosa. <<Me va a matar>> - y abre los ojos
Lentamente levante mis parpados esperando ansiosa con lo que me esperaba del otro lado. Y vaya
que era una sorpresa. Frente a mí se encontraba el mundo con forma de cientos de luces
tintineantes, hablándonos en clave Morse, parecían bailar en medio de aquel espacio. Era tan
sublime que tenía que congelar la imagen por unos segundos, iba a recordarlo para toda la vida, el
día en que Mateo me llevo a conocer las estrellas.
-Qué son? - pregunte sorprendida, jamás había visto algo parecido.
-Lo que tú quieras que sean Natalia – susurro muy cerca de mi oído. Mi piel se erizó. - así lo es
todo. Esto puede ser una fábrica vieja y que da miedo, o el escenario del cielo. La vida puede ser
un mar de desgracias y de constantes "¿por qué?" o puede ser un mar de oportunidades y de
múltiples "y porque no?" tú decides porque visión guiarte, por la de tus terrenales ojos o esta...
Como era posible que Mateo fuese tan sabio al hablar? Como es que cada palabra suya era una
lección de vida mía?
En ese momento agradecí a lo que sea que enviase a Mateo aquel día, agradecí al momento, a la
situación, agradecí a la vida por él. Él era una buena razón para ser feliz.
Ambos apreciábamos el panorama, que luego, tiempo después descubrí que eran luciérnagas en
temporada de reproducción, por ello las luces eran más brillantes, porque al igual que nosotros,
ellas sacaban lo mejor de sí mismas para atraer a su otra mitad. Y por un momento me tomé el
descaro de admirarlo a él, aquel Mateo que me volvía loca, con su cabello despeinado como
siempre, sus ojos de soñador y ese espíritu de aventura, de movimiento. Mateo no podía quedarse
quieto, Mateo no podía ser poseído por nadie. Entonces me gustó, ese Mateo me gustó mucho.
Notó mi mirada y al igual que yo, clavó sus ojos en mí. ¿Qué iba a hacer? ¿Cuánto tiempo iba a
durar ese pequeño espacio de cielo que tenía? No quería moverme y arruinarlo como tengo por
costumbre.
Entonces la voz de Mateo comenzó a rondar mi cabeza, repitiendo la misma oración...
"lo que demanda el momento"
¿Qué demanda el momento para mí en esa ocasión?
¿Sería correcto?
¿Por qué siempre lo pienso tanto?
Por un segundo quise dejar de pensar como Natalia, y comenzar a actuar como Mateo.
Y en ese mismo segundo tomé ventaja de la cercanía. Lo besé. Le di un profundo beso. Eso era lo
que me demandaba el momento. Tuve miedo al principio, pero cuando sus labios correspondieron
los míos, todo desapareció, éramos solo él y yo.
-A que debo el honor? - susurro Mateo, aun sin creer que había sido yo quien tomó la iniciativa.
-Lo que demanda el momento - sonreí divertida de ser yo quien lo decía
-Será a caso que el momento le dice a Natalia que es hora de aceptar a Mateo? Dejar todo a un
lado e intentarlo? - tomó mi rostro entre sus manos.
- si... - me limité a una simple, corta y muy clara respuesta.
Pasamos al menos una hora más sentados en un tubo metálico observando aquellas luces
danzantes, hablando de cientos de cosas y de planes, comenzando a tejer un mundo nuevo, uno
nuestro.
Ese día aprendí que una palabra puede cambiarte la vida, que una simple luciérnaga puede ser una
estrella si así quieres verla, que siempre hay una razón para ser feliz y que el momento si te habla,
solo debes aprender a escucharlo.
Ese día me sentí un poco más cerca de la verdadera Natalia.

CAPITULO 14

Si pudieras ir al pasado y decirle algo a tu "yo" de hace 5 años ¿Qué sería? ¿Le darías un consejo?
¿Una advertencia? ¿Lo felicitarías?
Personalmente yo le diría "se fuerte" esas palabras las necesitaría en varias ocasiones. A veces
necesitamos que alguien nos diga lo que ya sabemos y no es porque seamos débiles o porque lo
olvidemos así como si nada, no es porque seamos tontos, es porque somos humanos y lo
necesitamos, somos frágiles por naturaleza y una palabra de aliento nos hace recuperar fuerza.
Aquella noche volví tarde a casa, pero mis padres no se dieron cuenta y Timoteo no iba a decir
nada, era un buen chico, a veces él sabía entenderme mejor que mis propios padres, aun siendo un
niño y era maravilloso. Desde el día en que salió del vientre de mi madre con unos ojos grandes y
curiosos, viendo a todo el personal y sin llorar, supimos que sería un niño especial. <<Alguien
tenía que sacar los buenos genes de la familia, lo poco que hay>>
En mi habitación nada había cambiado, parecía que jamás había sido abandonada, las sabanas un
poco desordenadas, mi portátil encima aun esperando por mí, las lucecitas que colgaban de la
cabecera tintineaban en distinto orden, como todas las noches, mi ropa sucia estaba amontonada
en una silla con la promesa de ser lavada el día siguiente <<y esa promesa la mantenía desde hacía
más o menos 2 semanas y sabía que no se iba a cumplir mientras aun tuviese ropa limpia>> mis
libros seguían en sus estantes, el plato con cereal que hacía dos noches seguía en el mismo lugar
en que lo abandone, y mi gato seguía dormido en mi escritorio. Todo estaba igual, excepto yo.
Regrese de aquel encuentro maravilloso sintiendo que estuve ausente años, siendo una Natalia
distinta, pero eso mi cuarto no parecía notarlo, y eso me causaba emociones encontradas, como
cuando un adulto vuelve a su habitación de niño y su madre lo conservó todo exactamente como
lo dejo, esa nostalgia y ganas de llorar sin razón que se asoman, bueno algo así estaba yo <<un
aplauso para Natalia y sus increíbles comparaciones!!>>
-Que harás con las flores? - la voz de Timoteo asomado por la puerta me asustó - si mamá y papá
las ven comenzaran a hacer preguntas.
-Mierda – me cubrí la boca, acababa de decir una mala palabra frente a mi hermanito que horrible
ejemplo de hermana mayor
-Mamá lo dice todo el tiempo, descuida - calmó mi conciencia
-Menos mal... creo – como debía reaccionar? <<De vuelta al tema Natalia! Las flores>> - a cierto!
Que voy a hacer? Son demasiadas... - me comencé a morder las uñas
-Puedes dejarlas aquí en tu cuarto, ellos nunca entran aquí - se asomó por la ventana admirando la
obra maestra del gran Mateo – a la siguiente dile a tu novio que con chocolates basta
<<mi novio... mi novio>> la piel se me erizó y un sentimiento de miles de gusanos en mi
estomago me invadió <<a esto llaman mariposas en el estomago?>>
-Me ayudas? A meterlas aquí... - salí del cuarto y Timoteo tras de mí.
Perdimos una hora al menos de nuestro tiempo acarreando macetas de Baby breath del jardín
hasta mi habitación, que terminó luciendo mas como un jardín blanco <<querías que se viera
diferente? ahí lo tienes>> le di a Timoteo las gracias, un enorme abrazo y $10.00 dlls, porque
aunque fuese un niño increíblemente bueno, no era idiota y no iba a hacer todo eso gratis.
Mis padres dieron muestra de vida hasta las 12:00PM y eso para mí fue un alivio, agradecía por
primera vez que tuvieran sueño pesado. Y la tarde transcurrió de lo más tranquila, con uno que
otro comentario "huele a flores frescas?" Preguntaba mamá. "debes ser tu mami, siempre hueles
así al despertar" el gran Timoteo sabía cómo salir del tema y de paso dejar a mamá un gran –
owww-.
Luego mamá llamó a su amiga quien me dio el trabajo de inmediato, dijo que podía comenzar el
día siguiente. Así que ahora también era una Natalia con empleo, buen comienzo para una nueva
vida no? Estaba feliz, quería contárselo a alguien... <<tu novio>> la palabra resonó en mi cabeza
provocándome una sonrisa inevitable, como cuando escuchas el nombre de la persona que te
gusta, no puedes evitar sonreír o si? Aunque te dé la sensación de parecer idiota no puedes dejar
de hacerlo, te ha pasado? Bueno, eso mismo me ocurría entonces.
Corrí a mi habitación o jardín, no sabía cómo denominar aquel lugar lleno de flores dejando
apenas espacio para mi cama, y tomé mi celular y fui a donde estaba el nombre de Mateo en mis
contactos.
-Debería agregar un corazón a su nombre? - me sentí estúpida al preguntarme eso, pero de todos
modos lo puse. Y llamé. Mientras la bocina sonaba el tono de espera mi corazón latía fuerte,
¿porque me ponía de esa manera? Era Mateo, el mismo Mateo que veía y con quien hablaba todos
los días ¿Qué lo hacía tan especial ahora? <<Que ahora es tu Mateo, TUYO? Tal vez eso puede
ser genio>>
[hola?] ahí estaba su voz del otro lado del teléfono
-Hola... - entré en pánico sin saber que mas decir
[que tal preciosa] mi cara comenzó a arder en un tono rojo y quise esconderla <<él no te ve
idiota>> [no ha pasado ni un día y ya extrañas mi voz? Eso es muy dulce, ahora dime como puedo
ayudar a mi bella novia?] La cara puede ponerse más roja cuando estás muy apenada? que color le
seguía? Yo lo estaba descubriendo, pues escucharlo llamarme "su novia" me hacía sentir
demasiado apenada, y feliz al mismo tiempo.
-Conseguí el empleo y comienzo mañana - fui al grano con una voz un poco mecánica
[que romántica eres Natalia] escuche como trataba de disimular su risa [eso me gusta de ti]
-Lo siento... - que mas podía decir? Como debía tomar sus palabras?
[No, no, eso está bien Natalia, eres perfecta de los pies a la cabeza y me encanta cuando me lo
recuerdas] hacía mucho que no escuchaba esas palabras, Luis solía decirme eso al principio "eres
perfecta" una y otra vez, me preguntaba si era verdad. [Y de que es tu nuevo trabajo?] Volvió a
romper el silencio en el que me había hundido por unos segundos
-Mesera... voy a ser mesera – por alguna razón mi voz sonaba distraída y él podía notarlo
[que le parece señorita mesera, si se pone bonita y salimos a celebrarlo? ]
-Me encanta la idea... - sonreí de nuevo
[muy bien, te veo afuera de tu casa en un minuto] no dijo mas y colgó el teléfono.
<<Un minuto son 60 segundos, 60 segundos es mucho tiempo, no quiero esperar tanto>> <<que
egoísta eres Natalia>>
Conseguí encontrar ropa bonita entre todas esas flores que cubrían mi guardarropa que ahora olía
flores frescas << ya no necesito perfume>> estaba preocupada de no lucir muy arreglada pero
tampoco muy sencilla. ¿Has tenido una cita con una persona muy importante? ¿No te ocurre que
te haces miles de preguntas, te imaginas miles de situaciones e intentas llevar algo que encaje con
ello? Porque uno nunca sabe lo que pasará, pudiese ser que fuésemos a nadar con delfines, a una
cena romántica en un lugar carísimo, a escalar una montaña, a dar una vuelta en el parque, ¿Cómo
consigues algo que encaje con todas esas posibilidades? imaginar el atuendo me hizo soltar una
carcajada.
Entonces trate de recordar la última vez que me ponía así por un muchacho, ni siquiera Luis me
hacía actuar de esa manera, me alegraba experimentar aquellas cosas por primera vez con Mateo.
Yo aun no lo sabía, pero Mateo sería el sueño de muchas primeras experiencias. Fui feliz.
Al final me decidí por un vestido corto blanco y con pequeños dibujos de flores, medias negras y
botas negras, mi cabello lo recogí en una coleta pues no se me ocurría que mas hacer, no era
femenina como Catalina y Carmen <<las chicas!!! No les he contado! Tienen que saber!! Ah ya
quiero ver la cara que harán cuando se enteren>> apostaba que gritarían y saltarían por todos
lados. Imaginarlo nada más me hacía emocionarme.
No terminaba de imaginar la escena cuando una piedrita golpeo mi ventana, mi corazón dio un
salto adivinando quien era. Me asomé y vi a mi brillante príncipe, lucía tan guapo y desordenado
como solo él sabía hacerlo. Corrí escaleras abajo diciendo a mamá que iría con las chicas.
-Suerte! Salúdalas de mi parte – se limitó a contestar desde la cocina y papá ni siquiera apartó la
mirada de su periódico. Por primera vez en mi vida agradecí su poco interés en mí.
Salí de casa y fui a los brazos de aquel chico, hice lo que había querido hacer tantas veces atrás,
lo abracé, tenía todo el derecho de hacerlo.
-También me alegra verte - reía mientras me apartaba un poco de él - lista para irnos?
-Lista - sonreí ansiosa mientras buscaba con la mirada su auto, o su bicicleta aunque fuera. No, no
había nada. - en que nos iremos?
-Ayer me di cuenta de que eres una materialista, así que te llevare en autobús, ninguna novia mía
va a quererme por ser su transporte – no pude evitar reírme. Su voz era sería pero juguetona a la
vez
-Entonces para que tengo novio? - seguí su juego
-Para muchas cosas, unas apropiadas y otras no tanto
-Mateo! - lo regañé ¿Qué quería decir?
-Es broma! Es solo que hoy quería que conociéramos la ciudad a pie, te daré un tour
personalizado - tomó mi mano y comenzamos a caminar. Él hablaba de tantas cosas, me contaba
datos curiosos de cada lugar, apostaba que mucho de eso era inventado, pero aun así lo creí
porque era Mateo quien lo decía.
Miré nuestras manos entrelazadas y un sentimiento familiar y reconfortante me invadió, algo
dentro de mí se sentía en casa, porque por alguna razón ya sabía que ahí a su lado era donde
pertenecía. En ese momento Mateo era libre, en ese momento pude ver un poco el mundo como él
lo hacía, en ese momento me sentí más cerca de su corazón, en ese momento fuimos felices.
Estuvimos en al menos tres parques, una playa vacía solo para nosotros, en muchas tiendas de
regalos, dos librerías, un restaurante y un museo. Todo tenía una historia, una explicación una
razón, y pude ver todo de una forma distinta. Mateo me lo enseño todo, por ejemplo, ¿te has dado
cuenta que la espuma de las olas del mar parecen pequeños caballos? Cabalgando a toda
velocidad hasta la orilla. O que los arboles mas fuertes son los más viejos pero aun así son fáciles
de lastimar, que las librerías son hogar de gente en busca de respuestas, gente con historias
complejas, Mateo y yo pasamos al menos una hora adivinando cual era la historia de cada
persona, o inventándoles alguna.
No era una cita normal, no era como lo había imaginado, y es que Mateo no era un novio común,
Mateo no se conformaba con impresionar o consentir, Mateo iba más allá, él dejaba lecciones,
lecciones que te dejarían pensando aun cuando fueses a dormir y que te harían cambiar la forma
de ver las cosas. Mateo sabía cómo dejar una marca en la vida, de esas que no se borran ni con el
tiempo.
-Muy bien entonces, si te cabe en la boca completo, es gratis? - me reía de sus lecciones en el
restaurante
-Jamás he sido fan de pagar por algo que no dura más de tres minutos en mi mesa
-Pues no es culpa del establecimiento que tengas un apetito voraz – no podía dejar de sonreír
-tienes un buen punto ahí, Natalia gana esta ronda – se llevó un bocado de hamburguesa a su boca
sin cuidado alguno. - pero no la guerra
-te crees muy listo ha? - alcé una ceja
-Yo SOY muy listo estimada Natalia, tengo el control de todo - ahí estaba mi Mateo fanfarrón
-Eres muy engreído Mateo - me crucé de brazos
-Tómalo o déjalo - me gustaba cuando estaba tan seguro de sí mismo, quería ser como Mateo.
-Bueno, entonces... con permiso - me levante de la silla dispuesta a irme, haciéndolo creer que me
iría en serio
-Natalia NO - alzó demasiado la voz, tomó mi mano y todos nos miraron – Natalia no me dejes así
nada mas... Natalia piensa en los niños!
Mi cara estallo de vergüenza, y terminamos saliendo ambos sin terminar la comida. Eso era
nuevo, pero me hacía feliz la idea de que en esos momentos estábamos recolectando recuerdos,
valiosos recuerdos para cuando alguno de los dos no estuviese, cuanto los íbamos a necesitar.
Detuvimos de repente mientras íbamos camino a mi casa para admirar el atardecer, el cielo estaba
en tonos naranjas y lilas, entonces Mateo decidió que era hora de nuestra primera foto juntos una
foto que atesoraría por el resto de mi vida. Era distinta a las fotos que había tenido con Luis, esta
vez era feliz y podías verlo en nuestros rostros. Recuerdo esos días con cariño.

CAPITULO 15

La vida en esos días era tranquila, cada día fue una aventura y siempre había una sorpresa.
La amiga de mi mamá tenía un restaurante de desayunos con tema de los 60's, "El desayuno de
Flow" y solo trabajaba fines de semana, todas las meseras debíamos llevar un uniforme muy
"Oldy" y servir los pedidos... en PATINES! Que escándalo, que drama y que diversión jaja tarde
al menos dos semanas en acostumbrarme y aprender a equilibrar, sin duda fue de las mejores
etapas de mi vida y había muchísima gente siempre, es decir, ¿Cuántos restaurantes conoces que
den un show como chicas en patines por todos lados sirviendo comida? Claro que iba a tener éxito
y las propinas eran bastantes buenas, así que en un solo fin de semana junte el dinero suficiente
como para comprar el vestido que quería. Pensé en dejar el trabajo después de eso pero Mateo me
aconsejo conservarlo un tiempo más, pues "un empleo es algo que sirve para crear carácter" -
palabras de Mateo- .
Uno que otro fin de semana los chicos iban a comer al lugar y Flor, la amiga de mi mamá, me
dejaba servirles cosas de cortesía, era una mujer muy amable y una excelente jefa (supongo que
por ello me fue tan fácil conservar el trabajo un par de años) Catalina y Carmen insistían en que
acortara la falda del uniforme para aumentar mis propinas, Daniel y Mateo se limitaban en
atragantarse de papas fritas. Eran días buenos.
-En serio, dame una hora con el atuendito de mesera y te consigo el doble de lo que llevas en el
día - Catalina estaba muy segura de sí misma mientras le daba un sorbo a su té. Estaban todos
sentados en la última mesa y llamaban la atención de otros clientes, pues parecían estar en su
universo y reían descaradamente sin importarles más. Ellos siempre llaman la atención.
-Mi amor, con o sin uniforme te las ingenias para conseguir dinero – se burlaba Daniel insinuando
(más bien recordando) que Catalina conseguía dinero con su cuerpo.
-Solo digo que si tienes algo porque no lo aprovechas? - Catalina se defendió
-Eso es muy cierto! Todos tienen precio mi cielito – Carmen se dirigió a Daniel – a ver, si te
ponen un faco de billetes hasta tu volteas el rabo – todos en la mesa se rieron y yo me preguntaba
en qué momento conseguí esa clase de compañías.
-Dejen de corromper la frágil mente de mi novia con sus ideas – Mateo interrumpió entre risas –
oye cielo, terminando tu turno que planes tienes?
-Ninguno aun – conteste revisando si Flor estaba por ahí, no quería que me viera muy distraída
con ellos. Era buena mujer pero aun así no quería abusar.
-Vamos a la playa? - propuso Daniel - hace mucho que no vamos todos juntos – yo nunca había
ido con ellos
-Amo tu idea! - lo apoyó Carmen
-Hasta que sirves de algo ricitos – Catalina como siempre no podía dejar pasar la oportunidad de
hacerle burla. Esta vez su cabello rizado fue el blanco.
-Que dices? - Mateo me miró esperando mi apoyo, desde que estábamos juntos siempre pedía mi
aprobación antes de hacer algo todos, me agradaba que me tomara en cuenta.
-Me encanta la idea, llamare a mamá para avisar – sin más, deje su mesa y fui a seguir con mis
labores en patines. Cabe mencionar que antes de poder hacerlo todo muy bien pase varias
humillaciones y caídas. <<Buenos recuerdos>>
Flor me dejó salir una hora antes, una excelente mujer, y cambiando mi vergonzoso uniforme de
los 60's por mi ropa regular, jeans desgastados y una blusa azul, y dejando los patines por mis
converse blancos, salí por la puerta trasera que daba a un callejón, donde me esperaban los chicos.
Congele la escena por unos segundos. Catalina sostenía un cigarrillo recargada en la barda de
algún almacén detrás del restaurante, Carmen parada frente a ella mirando como Daniel y Mateo
hacían música con un bote de basura vacío y una lata grande de café, sentados en el suelo, aquello
los representaba tan bien. De mi bolso saque mi vieja cámara, la cual Mateo me había regalado un
día hacía algunas semanas cuando estábamos buscándome un pasatiempo, creyó que la fotografía
podía dárseme. La usé por primera vez para capturar aquel precioso momento, para capturar el
recuerdo de un día donde nada les preocupaba, eran solo adolescentes en busca de un camino, un
día donde todo estaba reducido a un nada, y así les gustaba.
El sonido de la cámara delató mi presencia y todos dejaron lo que estaban haciendo para dirigirse
hasta mí.
-Al fin! - Daniel se estiró
-Así que has decidido poner en práctica la fotografía eh? - Mateo me abrazó de la cintura
-Que buen ojo tienes para el arte Natty bella, sigue tomándonos fotos y llegaras lejos – Carmen
posó como si fuese modelo de manera exagerada.
-Eso es, hazle el amor a la cámara – Catalina le siguió el juego
-No con ustedes aquí
-Pero si te hemos visto coger con sujetos en media calle – Daniel intervino al comentario muy
propio de Carmen, y todos estallamos en carcajadas.
-Vamos tropa! Dejemos la libertad sexual de nuestras damas y apresurémonos que se hace tarde –
como siempre, era Mateo quien ponía orden a sus discusiones. Rodeo mis hombros con su brazo y
sacó las llaves de su auto.
-Vamos en mi auto Mateo, porque si vamos a hacer un viaje así, que sea con estilo – Daniel se
adelantó y con un movimiento de su mano hizo sonar su auto abriendo los seguros de un
convertible negro estacionado junto frente a nosotros.
-Ya, esta vez voy de acuerdo con ricitos mi amor – dijo Catalina a Mateo yendo tras Dani – voy
en frente!
-Mi turno! - Carmen solo siguió derecho corriendo para alcanzar el lugar del copiloto.
Mateo me miro alzando las cejas, no sabía si sentirse indignado o reírse por la forma en que se
burlaron de su auto, yo solo sonreí y recargue mi cabeza en su pecho. Hizo una mueca de
resignación y avanzamos tras los chicos.
El convertible de Daniel tenía capacidad para 5 personas, asientos de piel blancos y olía a cereza,
la pintura era brillante y los neumáticos estaban casi nuevos, Daniel cuidaba a ese auto como si
fuese una mujer, a veces hasta le hablaba con mucho cariño, según Mateo eso es normal en los
chicos. Le creí.
Con la música a todo volumen de alguna banda americana desconocida para mis oídos, la capota
del auto guardada y el sol rosando nuestra piel, emprendimos la marcha. El cielo estaba de un azul
muy claro y no había ni una sola nube, la brisa provocada por la velocidad alborotaba nuestros
cabellos, y la voz de mis amigas siguiendo la letra de una de las canciones hicieron del viaje un
recuerdo que estaría siempre presente en mi memoria, me gustaba acumular esas imágenes, Mateo
me llamaba "la fotógrafa de momentos" cada que le contaba de esa manía mía y según él le
gustaba eso de mi. -estas aprendiendo a vivir el hoy- decía.
Sonreí.
Aparcamos cerca de un malecón, nunca antes habíamos estado ahí y Daniel había oído hablar a
unas turistas de él y como estaba cerca de la ciudad no podíamos pasarlo por alto. Catalina y
Carmen no dejaban de ver a los muchachos sin camisa, y a intentar ligar discretamente mientras
Daniel cerraba el auto, yo me divertía mucho viéndolas.
-Muy bien, estamos listos – dijo Dani cerrando el auto con su alarma.
-Te tardas años ricitos – Dijo Catalina tomándonos a Carmen y a mi del brazo avanzando sin
ellos.
-Esta mujer me está volviendo loco Mateo – dijo entre dientes – un día de estos la mato
-Tranquilo Dani, se le ve que se muere por ricitos – se burló Mateo.
-Porque no lo expresa como una mujer normal? Con cartitas y coqueteos... - comenzaron a
avanzar hacia nosotras
-Porque mi hermano, Catalina no es una mujer normal... jajaja – le dio palmaditas en la espalda.
El cielo comenzaba a pintarse de colores naranjas y lilas, el sol se iba escondiendo poco a poco
entre las nubes que habían salido, el mar estaba muy tranquilo y me divertía observando la
espuma de las olas, recordando a los caballos galopantes y jugando con la arena entre mis dedos.
Mateo y Daniel estaban jugando en el agua mientras nosotras tres estábamos sentadas alejadas de
la orilla. Saqué mi cámara para seguir capturando el momento.
-Como consigues sacar fotos tan bonitas? - dijo Catalina, estaba mirando fijamente hacía el mar
abrazando sus piernas pegadas al pecho.
-No lo sé, solo espero a que el momento me diga que es una buena imagen - respondí sin mucha
atención
-Comienza a hablar igualito a él - se burlo Carmen dando una calada a su cigarrillo
-Después de todo son pareja – dijo Catalina en un tono bajo y yo me reí
-Que ocurre? -Carmen se preocupaba por el repentino animo de su amiga
-Nada... - Catalina dio un nada, de esos que en realidad significa "quiero hablar de ello pero no sé
como"
-Vamos cielo... si no confías en nosotras entonces en quien? - Carmen apagó su cigarrillo y la
miramos fijamente.
-Ya había estado aquí - comenzó a hablar, pero parecía que buscaba las palabras adecuadas. - con
él.
Carmen guardó silencio, miró unos segundos a su amiga, luego miro el atardecer y encendió otro
cigarrillo.
-Quien es "él"? - no pude evitar preguntar
-No sé si sea buen momento cariño - me dijo Carmen tratando de evitar que preguntara mas.
-Esta bien – Catalina la interrumpió – tengo ganas de hablar de él.
El amor no siempre es un sentimiento duradero, muchas veces se desgasta y otras veces
simplemente se olvida, aunque algunos tienen la suerte de encontrar a su otra mitad y saber que
pasarán el resto de sus vidas con esa persona. Pero como ya les había dicho, la vida es una perra
que goza con el sufrimiento ajeno y cosas pasan. Ese día aprendí que tras la personalidad más
feliz y risueña del mundo puede haber una triste historia de amor.
La historia de Catalina
El año pasado, cuando recién cumplía 19 años Catalina vivía metida en sus vicios y sexo sin
sentido, en su viaje por Brasil disfrutando de todos los placeres que le ofrecía. No pensaba en
nada que no fuese ella misma o en sentirse deseada, esa era su vida.
Bueno, esa misma vida le jugó una mala pasada un jueves 13 de abril.
Mientras salía de aquel bar para buscar sus zapatos bajos en el auto de algún desconocido que la
había llevado a ella y a sus amigos hasta ahí, en un estacionamiento desierto de vida, con solo el
ruido de sus tacones y la música a lo lejos, se topó con él.
Un muchacho junto al auto, hincado justo en la puerta. <<Que hago? Quiere robar? me irá a robar
a mi?!>> pensaba ya un poco borracha.
-Ladrón! - gritó sin pensarlo dos veces, llamando su atención - ayuda! Un Ladrón!
-Qué? - se levanto de inmediato alarmado por los gritos de Catalina – no, no esto es un mal
entendido - intentó calmarla
-AYUDA! AH! AH! - comenzó a gritar como guacamaya
No tuvo más opción que apresarla en sus brazos y tapar su boca con cuidado para evitar que
llamara la atención de los guardias del bar.
-Estas loca! - intentaba mantenerla quieta – escucha, escucha por un momento – Catalina se calmó
un poco – no soy ningún ladrón, vengo aquí para recuperar algo que es mío, la victima aquí soy
yo. Este auto es de un embustero que se llevó las llaves de mi casa, solo vengo por ellas.
-No pudiste solo entrar por una ventana y luego esperar al sujeto adentro o algo así? - dijo la
inteligente y ebria Catalina dejando en silencio al extraño que aun la tenía entre sus brazos.
-Mierda... tienes razón - la soltó
-jajajaja eres un idiota - comenzó a reírse de él
-y tu una ebria – se defendió - de que burdel te sacó Carlos? No pareces una prostituta, hablas un
ingles muy fluido... - habían mantenido la conversación en ingles pues él no sabía nada de
español
-eso es porque NO soy una prostituta, imbécil - comenzó a tambalearse – y claro que se, puedo
hablar 6 idiomas fluidamente, incluso ebria - presumió - aunque a veces me confunda un poco.
-Mírate, de donde saliste? No eres de Brasil o si? - ahora parecía divertirse con ella, cruzado de
brazos y observando su tambalear.
-No es asunto tuyo! Además tu tampoco eres de por aquí o si? - se acercó para analizar aquel
nuevo rostro – tienes facciones alemanas me atrevería a decir
-Lista aun estando ebria, eres una joya - sonrió - Múnich para ser exactos
-He estado ahí, bonito... - Catalina estaba en serio luchando por mantener el equilibrio en aquellos
tacones, hasta que cedió y se tiró al suelo. El alcohol le había adormecido la mayor parte del
cuerpo.
-No puedo dejarte así... pero si te ayudo creo que me meteré en problemas – se hinco a su lado- y
si te abandono aquí y hacemos como que nada pasó?
-Maldito Alemán – le escupió en la cara
-Eres preciosa... - la miró fijamente y sonrió con ternura – Mi nombre es Emil por cierto – la
ayudo a levantarse
-Catalina - dejó que aquel desconocido la levantara en brazos como si nada.
-Mucho gusto...
Despertó en una habitación ordenada, sabanas blancas y ropas ajenas. Estaba asustada y miró por
la ventana el tráfico de Brasil pasar como si nada. Junto a ella en una mesita de noche estaba su
bolso y sus tacones, con su vestido bien doblado y oliendo a limpio, acompañado de una nota en
ingles: Catalina, estas sana y salva, no te he violado jaja aun.
No pudo evitar soltar una risita, recordando un poco de lo sucedido la noche anterior.
Salió de la cama y al abandonar la habitación se topó con un departamento muy pequeño y una
sala sencilla y ordenada junto a una cocina que desplegaba olor a desayuno recién hecho.
-Al fin despiertas – la voz familiar de aquel muchacho la sorprendió
-Como debo tomar tu nota? Una amenaza de violación? - sonrió
-Como gustes... quieres desayunar? - se sentó en una pequeña mesita redonda donde le esperaban
dos platos servidos con un bello desayuno frutal, panqueques y huevos.
Por primera vez Catalina se tomó el tiempo de admirar a su salvador, alto y bastante guapo,
cabello rubio y barba de dos días, estaba en buena forma. Entonces no le molesto sentarse a hablar
y desayunar con el alemán guapo y atento.
Hablaron largo y tendido, jamás se había sentido tan cómoda y respetada en compañía de ningún
hombre, le contó todo, sobre su madre que era actriz y su padre que aunque los abandono les daba
el dinero suficiente como para darse el lujo de viajar por el mundo. Le contó de su mala
experiencia con la vida y los hombres, sobre como a su corta edad ya había dormido con muchos
más hombres de los que le hubiese gustado. Fue sincera y él escuchó. La entendió.
Luego fue su turno y Catalina supo que aquel guapísimo Emil venía de una familia bien
acomodada y había estado en el ejército de su país por al menos tres años, pero desertó y huyo a
Brasil, la guerra no era lo suyo. Descubrió que era un hombre sensible, amante de la música y de
los animales y sobre todo amante del orden. También había tenido muchas experiencias con
mujeres a sus 23 años de edad pero nada serio.
Encontraron cosas que tenían en común, gustos musicales y de literatura, poco a poco fueron
tejiendo un mundo donde solo había lugar para ellos. Catalina y Emil abrieron su corazón para el
otro y reconocieron que se pertenecían.
Dos meses fueron suficientes para que cayeran perdidamente enamorados, para que quisieran
estar siempre juntos. Para que experimentaran lo que significaba amor, para que se pertenecieran
y se entregaran de la manera más pura y honesta. Catalina lo llevó a su ciudad y fueron a todos los
lugares donde le gustaba estar, reuniendo recuerdos para ambos, siendo felices y dándose besos,
besos con sabor a "no te quiero perder nunca"
Estaban enamorados.
Luego de un mes en la ciudad Emil llevó a Cata con él a Múnich, iba a presentarle a su familia.
-No estoy muy segura – dijo ella nerviosa, estaban en la habitación del hotel – y si no les agrado?
-Te van a amar, con el alemán que manejas es suficiente, ya que no hablan muy bien ingles – la
abrazó - quiero que sepan ya
-Les dirás de la boda? Así nada mas? Y qué hay del bebé? No es mucho que procesar? - en serio
estaba ansiosa
-cientos de buenas noticias juntas! Mamá siempre ha querido ser abuela, le haremos un sueño
realidad – la besó. Catalina amaba eso de Emil, siempre era positivo, siempre la hacía ver el lado
amable de todo.
-Pero mañana mismo? - se recostó en la cama entre las sabanas blancas, junto al hombre que
amaba.
-Mi cielo si fuera por mi iríamos ya mismo – acaricio su vientre – ah! Olvide las flores
-que flores? - estaba casi dormida
-Quiero llevarle flores a mamá, espera aquí - se levantó de la cama
-Emil, no puedes irte así a esta hora, mañana buscamos las flores, así estarán más frescas – lo
detuvo
-No quiero esperar, anda, hay una florería aquí cruzando el hotel y cierran tarde – se soltó
cariñosamente de su mano – vuelvo en un abrir y cerrar de ojos – beso su frente y avanzó a la
puerta
-Emil... - lo detuvo de nuevo corriendo tras él - te amo – lo abrazó fuerte y le dio un beso, uno con
sabor a "no quiero que te vayas" pero Emil era testarudo.
-Ya vuelvo mi cielo, lo prometo – devolvió el beso y salió de la habitación
Ojalá lo hubiera detenido. Ojalá hubiera hecho algo más. Ojalá hubiera sido yo.
Un estruendo interrumpió los pensamientos de Catalina, sirenas de ambulancias y mucho
murmullo le pararon el corazón.
<<él no, él no, él no>> repetía una y otra vez mientras bajaba las escaleras lo más rápido que
podía, cayendo varías veces, pero ni el dolor ni su hijo de apenas 2 meses de vida la detuvo,
seguía su camino esperando por todos los cielos que no fuese lo que imaginaba.
El asfalto frio de la calle nocturna en sus pies le provoco un escalofrió por todo el cuerpo, o
fueron las luces de las sirenas? tal vez toda la gente reunida?
Con miedo se acerco a la multitud, rogando al cielo, pidiendo a dios que no fuese lo que creía, que
su prometido llegase detrás preocupado porque había salido descalza.
La sangre le bajo al cuerpo y las lagrimas inundaron sus ojos al ver un ramo de tulipanes
esparcido por toda la calle y el cuerpo de un hombre siendo llevado en una camilla, <<él no...él
no...>>
Sus piernas no reaccionaron, la dejaron caer, pero esta vez no iba a estar él para levantarla como
aquella vez. Esta vez Emil no iba a salvarla. Esta vez Catalina estaba sola. Lo estaría siempre.
En el hospital le entregaron las pertenencias de su 'esposo' junto con un frio y vacío -hicimos lo
que pudimos – que al final no fue suficiente.
entre las cosas estaba su reloj, su cartera y una nota que iba dirigida a su madre, que al parecer
tenía pensado poner en las flores, estaba en alemán pero Catalina pudo entenderla perfectamente:
Querida madre:
Cuando me fui dijiste que temías que tomara la decisión equivocada, temías que fuera infeliz, me
alegra decirte que tus miedos fueron en vano, madre he sido el hombre más feliz del mundo desde
hace unos meses, conocí a una chica maravillosa y me va a dar un hijo! Serás abuela y tendré una
bella familia. Espero que se parezcan a ella, es preciosa verdad madre?
Gracias por creer en mi espero que estés feliz con la noticia.
ATT. Emi.
Un llanto desgarrador rompió el silencio aquella noche en el hospital
-mujer desmayada en el pasillo 34B, emergencia – enfermeras y doctores la atendieron de
inmediato.
No supieron a quien llamar, no tenía pertenecías y estaba descalza, cuando recupero la conciencia
le dieron la noticia de que a causa del trauma y las caídas había perdido a su bebé. Esta vez ni una
lagrima salió de sus ojos, ya las había llorado todas, estaba seca.
Salió del hospital de la misma manera en la que entró, pero esta vez con un prometido muerto y
sin su hijo en su vientre. Ese día Catalina se marchitó.
No contacto a la madre de Emil, no quiso que supiera de su existencia ni tampoco le dio la nota.
No iba a ser tan cruel, la mujer ya había perdido un hijo, no iba a quitarle a un nieto también.
Tampoco fue al entierro, solo tomó sus cosas y se marchó de Múnich sin que nadie supiese nada.
Lo dejó todo atrás y volvió a su hogar, que ya no se sentía como eso, volvió al "antes de Emil" y
no le gustó nada, lo odio, pero se quedó pues no conocía nada más.
Catalina intentaba vivir como lo hacía antes, intentaba fingir que nada había pasado, intentaba
engañarse y seguir adelante. Catalina estaba condenada a nunca olvidar aquel amor que la
destrozo, aun no entiende que es lo que pasó, no cree que sea justo, ¿Por qué si dos personas se
aman y quieren estar juntas algo así debe pasar? ¿Porque ella? ¿Qué hizo mal?
Lo amó con el corazón. Y lloró cada noche en silencio.

CAPITULO 16

¿Te has puesto a pensar que tan rápido se va el tiempo? En un abrir y cerrar de ojos ya han pasado
días, semanas, años y tu estas ahí sin saber exactamente cómo pasó. Es por ello que debes
aprender a vivir el hoy y hacerlo todo como si fuese la última vez, nunca sabes si volverás a vivir
la misma experiencia.
Eso lo aprendí bastante bien de Mateo y los muchachos, era su lema de vida y en serio que sabían
disfrutar el hoy, a pesar de tener sus heridas y corazones rotos, nunca se detuvieron a lamentarse,
siguieron y fueron felices, se aseguraron de aprovechar cada momento y no se arrepintieron
nunca, yo quería ser como ellos.
-¿Colombia? - dije sorprendida ante aquella propuesta. Estábamos sentados en la mesa cerca de la
salida de la escuela, donde solía estar con Luis, pero ahora nosotros lo ganamos. <<En tu cara>
-Si, va a ser muy divertido! - Cata intentaba convencerme – después del baile de navidad nos
darán vacaciones de dos semanas, pasémoslas en Colombia, te va a encantar Natty
-Ya hemos estado ahí antes y sabemos cómo manejarnos, además que ahí todos son amables, y no
sé que les den de comer a los muchachos pero están.... para chuparse los dedos – dijo Carmen
muy emocionada haciendo el ademan que sueles hacer cuando la comida quedo rica.
-Además como es un viaje de dos semanas nada mas, iremos en avión cielo – Daniel supuso que
la idea del como ir me preocupaba y honestamente me hizo tranquilizarme mucho – le dices a tu
mamá que estarás en un campamento y ya
-No sé si pueda mentirles acerca de esto, además ¿Cómo iré? No tengo dinero suficiente, es decir,
lo que tengo ahorrado no me alcanza para el viaje ida y vuelta o el hospedaje – la Natalia que lo
pensaba demasiado apareció de nuevo <<no estabas esperando por esta oportunidad?>>
-Bueno, los viajes no son muy costosos, además que la familia de Catalina tiene residencias en
Bogotá y ahí nos podemos quedar, si tienes la mitad te ayudo con la otra mitad – Mateo me
abrazaba
-Debo admitir que amo la idea, pero debo pensarlo – me mordí las uñas nerviosa
-Tienes dos días para pensarlo, es el baile y de ahí empacamos – Catalina le dio un trago a su
jugo
-Que rápido... - seguía mordiéndome las uñas
-Así salen mejor las cosas – Carmen cruzo sus piernas, la falda la llevaba bastante corta pero
lucía sofisticada y sensual.
-Ese no es tu ex? - susurro Daniel que estaba a mi lado, cambiando completamente de tema.
Todos miramos a la misma dirección.
Ahí estaba, el chico que hacía más o menos medio año destrozó mi existencia, me lastimó y ahora
solo era un recuerdo, un recuerdo con sentimientos. Estaba muy cerca con su grupo de amigos que
ahora me parecían inmaduros y para nada geniales, supongo que el tiempo y toparme con las
personas correctas me hizo crecer un poco más. <<Como es que te morías por estar con ellos
Natalia?>>
Carmen y Catalina sonrieron maliciosas y comenzaron a jugar con su cabello al mismo tiempo, a
veces lo hacían con una sincronía que asustaba, era casi macabro.
Mateo rodeaba mis hombros con su brazo y sorprendió a Luis observándonos fijamente, con
cierto recelo, conociéndolo suponía que estaba celoso, no de mi, estaba celoso de ellos, de la mesa
"para los chicos geniales" que ahora ocupábamos, de lo geniales que lucían Mateo, Daniel,
Catalina y Carmen, estaba celoso de esa admiración que todos en la escuela les tenían.
-Entonces que dices Natty? - dijo Carmen en voz más alta para que el grupo de Luis escuchara –
vamos a Colombia? Mira que conocemos los mejores antros del lugar y tenemos amigos por ahí
-Anda nena, vamos, sin ti no va a ser divertido – Catalina le siguió el juego. Ambas le guardaban
rencor a Luis y su grupo por lo que me hicieron, ellas eran muy protectoras.
-No puedes decir que no Natalia – Daniel se levantó al ver que el profesor que abría la puerta se
acercaba y todos lo imitamos – mira que tienes tiempo para decidir
-Dos días - me reí mientras caminábamos hasta el frente de la puerta
-Suficiente tiempo, si te lleva más tiempo decidir algo es que no vale la pena – dijo Mateo de lo
más tranquilo sin soltarme pasando junto a Luis quien descaradamente no apartaba su vista – que
tal Luisito - saludó - hace tiempo sin saber de ti
-Que tal Mateo – la voz de Luis parecía irritada – oye no sabía que te gustaban las cosas de
segunda mano – todos nos detuvimos ante aquel comentario fuera de lugar, Mateo me soltó y se
puso frente a Luis sonriendo como si no le hubiese afectado <<esto me huele mal>> estaba
asustada – toma – le lanzó la basura de un paquete de galletas en la cara – también me quedaron
sobras.
Catalina abrió la boca sorprendida y Carmen se cruzo de brazos, estaba furiosa, Daniel me puso
detrás de él y se colocó junto a su amigo, todos quedaron en silencio, parecía que una pelea estaba
a segundos de comenzar, Luis y Mateo estaban al centro, mirándose despectivamente. Luis
parecía especialmente molesto, su rostro lo delataba, apretaba los puños esperando por una sola
razón para golpear a Mateo, que por el contrario estaba tranquilo, sonriendo burlonamente ante la
situación.
Pasaron al menos unos segundos donde todos esperábamos la respuesta de Mateo.
-No espero que a tu edad mental entiendas muchas cosas Luis - comenzó - pero una mujer no es
una cosa que se pueda usar o desechar, si así te refieres ante una mujer, no quiero saber cómo
hablaras de tu madre. Pero permíteme darte una buena lección, si quieres conservar a alguien que
valga la pena, es mejor que dejes esa actitud de machito pendejo – le dio palmaditas en el hombro,
Luis no sabía que decir, miraba todos los alumnos que nos rodeaban, buscando una respuesta.
Mateo se dio la vuelta y di un respiro de alivio – ah... - se volteo de nuevo hacia Luis – Nadie
habla así de mi novia – tras eso le dio un puñetazo en la cara tirándolo al suelo, todos nos
sorprendimos y los amigos de Luis fueron a socorrerlo. Los demás se burlaban de lo que acababa
de pasar y una que otra chica suspiraba de emoción. Yo sonreí, no es que disfrutara del
sufrimiento ajeno, pero se lo merecía.
Mateo volvió a estrecharme entre sus brazos y los 5 seguimos nuestro camino hasta la salida - así
que a Colombia? - se dirigió a mi
-A Colombia – conteste sonriendo. <<Mi héroe>>
-aaaah!! - las chicas gritaron emocionadas. Ya era un hecho.
-Ojalá le hayas roto la nariz – dijo Carmen mirando hacia atrás satisfecha – o tal vez un ojo
reventado? Ay no se – la miramos extrañados, pero reímos.
Amaba tanto la manera en que Mateo se desenvolvía, siempre hablaba como si alguien hubiese
escrito sus palabras con mucha precisión, siempre era exacto y nunca se quedaba con las ganas de
decir algo, incluso su manera de caminar parecía ensayada. Mateo me enseñó muchas cosas
mientras estuvimos juntos, me ayudo a descubrirme a mi misma y me hacía preguntas que me
hacían reflexionar. Gracias a él descubrí mi pasión, la fotografía, gracias a él pude amarme cada
día un poco mas y es que si alguien como él podía quererme, no podía ser tan mala.
También aprendí muchísimo teniendo amigos como Carmen, Catalina y Daniel, como que no
importa de dónde vengas o que tan triste haya sido el ayer, el mañana no tiene nada que ver y será
solo como tu decidas que sea. Me enseñaron a divertirme y a no juzgar nada de lo que veo, nadie
sabe cuánto pesa su carga, más que quien la lleva. Junto a ellos aprendí que un momento vale más
que un millón de monedas, porque al final el dinero se va, pero los recuerdos se quedan. Descubrí
una Natalia completamente nueva cada día y me gustaba.

Faltaban solo unas horas para el gran baile de navidad y nos habíamos reunido en casa de Catalina
para arreglarnos, estábamos en ropa interior depilando lo que habíamos olvidado y maquillando
una a la otra, Carmen llevaba el cabello envuelto en una toalla, iba a llevar su melena roja natural
y Catalina tenía su cabeza llena de tubos pues luciría rizos, yo preferí levantar mi cabello en una
coleta elegante que había visto en un tutorial de internet.
-Hora de la confesión! Estoy nerviosa – dijo Cata ocultando su rostro en una almohada
-Cariño, arruinas el maquillaje – la regañó Carmen – que te ocurre?
-Daniel me invito a ir como su pareja – dijo muy rápido y con una sonrisa en su rostro
-¿Qué? - Carmen y yo hablamos al unísono
-Somos amigos pero no se, como que me gusta – se tumbó en la cama
-y vas coger con él?! - Carmen parecía indignada
-NO SE!! - Catalina no paraba de reír nerviosa
-Porque tiene que coger con él? Solo es un baile – dije algo apenada por la plática, imaginar a mis
amigos en una relación sexual no era agradable del todo.
-AY! Natalia mi amor, eres una bebé, es obvio! Si vas como pareja de alguien a un baile es
porque vas con ese fin, no lo digo yo, lo dice la biblia – Carmen se puso su vestido rojo pegado al
cuerpo - así que espero no te tome por sorpresa si Matti quiere llegar a tercera base hoy – se
acomodaba los senos en el escote
Me quede en silencio, pensando en sus palabras, la idea no me ponía del todo nerviosa pero si
muy ansiosa, el poco tiempo que llevábamos de novios nunca pasaba de un beso o alguna caricia,
pero por más noble que fuese mi Mateo, era un hombre y tenía esa necesidad, una que yo no
quería negarle pero que temía cumplir.
-Tierra llamando a Natty? Natalia me escuchaste? - Catalina ya llevaba su vestido color vino
puesto y agitaba su mano frente mi rostro
-ah? - al fin desperté
-Que en cierto punto del baile continuaremos la fiesta en casa de Mateo, estará sola, y no dudo
que intente algo hoy, que es lo que harás? - Catalina lo repitió
-No se... ¿Qué hago? - estaba en serio nerviosa
-AAAH – Carmen se emocionó - tu primera vez! - se sentó en la cama mientras me ponía mi
vestido negro ajustado – mira, Mateo es un caballero y no va a obligarte, pero si tu quieres
deberás poner de tu parte – las escuchaba atentamente, tomando nota mental – no te hagas la
difícil, déjate llevar por sus besos y no pienses en nada
-al principió es difícil, pero ya entrando en calor ni te acuerdas de tu nombre – Catalina
continuaba con la lección mientras rebuscaba en su bolso – lo bueno es que tiene experiencia, así
que solo déjalo guiar
-Es lo bueno, imagina que fuera virgen jajaja – Carmen se reía - ni uno ni otro sabría donde va
que.
Ambas hablaban con una gran experiencia, y es que en serio sabían del tema, yo nunca había
pensado si quiera en ello, bueno, no antes de Mateo, con Luis no me sentía lista ni me daban
ganas. Pero con Mateo es distinto, Mateo es tan dulce y cuidadoso que no me asustaba estar con
él, en serio quería darle lo mejor de mí, que supiese que lo amaba con el corazón. Esa noche iba a
demostrarle cuanto había logrado cambiar, iba a enseñarle a la Natalia nueva que él me ayudo a
moldear. Esa noche me iba a entregar.

CAPITULO 17

A veces las cosas se salen un poco de los planes, a veces algo se te escapa y termina provocando
el mejor plan de fin de semana, ¿como cuando se te olvida algo importante y lo haces a última
hora? Termina saliendo mejor que como si lo hubieses planeado todo el mes. Por eso aprendí a
aceptar las cosas como iba pasando, a no llorar demasiado o no sentirme culpable, porque al final
de todo, uno nunca sabe si eso era lo que demandaba el momento y te espera un bien mayor.
Aunque a veces duele, por más que te digas a ti mismo que es lo que tenía que pasar, no deja de
doler. Después de todo somos humanos no?
Ahí estábamos, las tres frente al espejo que abarcaba toda la puerta del closet de Cata,
tomándonos cientos de fotografías, posando como divas, posteándolas de inmediato en nuestros
perfiles. En momentos como esos, con mis dos mejores y bastante chifladas amigas, no me
importaba en absoluto parecer superficial, porque aunque no lo era, sentirme así de vez en cuando
me gustaba, me hacía sentir mejor -de vez en cuando no hace daño- repetía Carmen, quien era el
ejemplo perfecto de que se puede ser vana, superficial, aventurera, intelectual, profunda y
bellísima a la vez y es que todo tiene su tiempo y su momento, ese era nuestro momento.
Un claxon nos desconcentró de las poses sensuales que hacíamos y cual adolescentes hormonales
corrimos a la ventana, esperando ver a nuestra citas, ¡cuál fue nuestra sorpresa! Casi nos íbamos
de espaldas al ver estacionado afuera de la casa un carro convertible rojo, brillante y lujoso, jamás
lo había visto ¿Qué hacían los muchachos montados en tremendo auto?
-AH!!! - el grito de Cata nos despertó del lapso mental – al fin! Llegaremos al baile con clase – se
apresuro a tomar su bolsa dando brinquitos de emoción
-De donde sacaron eso?! Que riñón vendieron?! A que anciana asaltaron?! - lanzaba mis
preguntas aun sin dar crédito a lo que vi – creen que se estén prostituyendo?
-Pues muy bien les va – Carmen se burlo de mi, encendiendo el cigarrillo que tenía entre sus
labios, lo hacía cuando estaba emocionada (o cualquier sentimiento fuerte que le diera, cualquier
cosa era buen pretexto para fumar)
-No me digas que tu príncipe no te ha contado nada? - Catalina soltó una carcajada abriéndonos
la puerta de la habitación
-Parece que no – Carmen salió del cuarto
-Que debería contarme? - salí tras ella
-AY Natalia, mi cielo, no sé si llamarlo inocencia o pendejes - Cata cerro su habitación y bajamos
las tres por las enormes escaleras de aquella grande y lujosa casa de Catalina.
-Hablen ahora! - comenzaba a sentirme incomoda de que aparentemente ignoraba algo muy
importante. Pero ellas solo se reían y se lanzaban miradas cómplices (a veces juraba que ellas eran
mellizas y se hablaban con el pensamiento)
-a ver Natalia, piensa un poquito – al fin Carmen soltó la sopa cuando salíamos de la casa para
encontrarnos con los muchachos.– piensa en cierta cadena hotelera famosa llamada "Amaral
Place" te suena?
-ay por dios... - me paré en seco de la simple idea <<no puede ser posible... o si?>>
-El bebé del señor Antuan Amaral esta ahí paradote en su auto, y te lo vas a coger de hecho –
Catalina susurro en mi oído y junto a Carmen soltaron una carcajada y me dejaron atrás para subir
al auto.
Mateo Amaral, jamás creí que tuviese relación alguna con esa cadena de hoteles 5 estrellas, y es
que no da la impresión de ser un niño rico. ¿Qué iba a hacer ahora? ¿Debía comentarlo con él?
¿Actuaba normal? <<No seas tonta Natalia, actúa normal!>>
cuando desperté de mis pensamientos, ahí estaba él, tan sencillo como siempre, su cabello
alborotado y usando un tuxedo negro de moño, se veía bien en él, lo lucía con mucha naturalidad.
Botó la colilla de un cigarrillo y la pisó, luego me ofreció una sonrisa coqueta y se acerco a mí.
yo aun estaba algo confundida, no sabía cómo es que se debía actuar en situaciones como esas, es
decir, claro que el hecho de que Mateo tenga una familia adinerada no cambia nada, simplemente
que me hería un poco que no me hubiese dicho nada, es decir, ¿creía que eso iba a afectar algo?
<<Pues si lo hace Natalia, ya no sabes ni como decirle hola>>
-hola – dije de inmediato, con voz y mirada nerviosa
-Te ves preciosa - tomó mis manos – parece que te han dicho algo horrible, estas bien?
-Nada, tu, no nada - <<estúpida Natalia, no lo eches a perder>>
-jajaja la misma Natalia de siempre – me abrazó fuerte y yo disfrute ese abrazo – lista para irnos?
-lista - sonreí
Mateo conducía, Yo iba junto a él y los chicos iban atrás, música electrónica sonaba a todo
volumen, las chicas bailando y alborotando su cabello, la capota del auto guardada, dejándonos
expuestos a la noche y su brisa sabor a libertad. Esa noche iba a ser LA noche y todos lo
sabíamos. Pocas veces íbamos de fiesta todos juntos y cuando ocurría cosas geniales pasaban.
-Entramos, lucimos hermosos, que nos envidien un rato y nos vamos - decía Carmen mientras se
miraba con un pequeño espejo, arreglando su cabello
-Creí que nos quedaríamos hasta el final – la interrumpí
-Cielo, este es tu primer baile escolar, tan pronto como llegues verás de lo que habla – Cata posó
su mano sobre mi hombro, parecía muy segura
-Esas cosas son aburridas y horribles, los maestros intentan crear un ambiente divertido y "sano" -
Carmen hizo las comillas con sus dedos mientras daba su explicación – y cuando tratas de juntar
ambas cosas, obtienes un baile horrible con niños buenos que se creen muy malos por quedarse
despiertos hasta las 12
-Comida asquerosa, nada de alcohol y niñas bonitas que se creen unas perras porque no le
avisaron a papá que irían con un chico – Catalina continuó
-odio en especial a esas niñas - Carmen seguía arreglando su cabello
-lo se! Hacen que la gente le pierda el respeto a las verdaderas perras – Cata y Carmen de pronto
entraron en su conversación personal
-Entonces para que vamos? - las interrumpí
-Porque mi cielo, estudiamos con esas personas, tenemos que hacer acto de presencia, que los
maestros vean que participamos y nos "divertimos"
-sino comenzaran a creer que somos alcohólicos, drogadictos, que nos acostamos con cualquiera
y empezaran a llamar a nuestros padres – al fin Carmen soltó el espejo
-pero técnicamente lo son – dije
-si, pero no queremos que los maestros lo sepan – dijeron ambas al unísono <<macabro>>
-Mateo has favor de corromper esa mente tu o lo terminaremos de hacer nosotras – Cata golpe el
asiento del chofer
-ya me encargo de eso – Mateo solo sonrió y tomó mi mano. Lo miré y devolví el gesto.
Llegamos al baile bastante rápido, era en un salón para eventos cerca de la escuela, por fuera
parecía estar muy bien, la música sonaba como si fuese un antro, mucha gente iba entrando y
hasta había un valet parking (el profesor de historia con chaleco dorado). Mateo cerro el capote
del auto y se bajo para ayudarnos a salir <<tan dulce>>. Entregó las llaves al señor Willies y
entramos al baile.
-cuídelo bien y se ganará buena propina – dijo Daniel guiñando el ojo mientras llevaba a Cata de
la cintura. Ambos aguantaban la risa.
-Daniel, pórtate bien – Mateo lo regañó
-No es justo! Para nada justo! Porque yo debo estar sola y ustedes tienen pareja?!- se quejaba
Carmen en el camino mientras todos reíamos - seamos honestos, soy la más bonita y estoy sola?
-Descuida Carmen, hay Daniel para dos – la tomó también de la cintura – seamos una pareja de
tres
Carmen y Catalina se miraron por unos segundos, y se rieron sujetando al muchacho de la cadera.
Mi teoría de que compartirían absolutamente TODO, quedaba confirmada. Dentro del baile pude
notar lo que Carmen y Cata decían, parecía estar bastante aburrida, los chicos y chicas ni siquiera
bailaban y miraban a todos lados, parecían... niños...
Tomamos nuestra mesa, que estaba cerca de la pista desierta de baile, mantel blanco y un centro
de mesa con flores marchitas. Nos quedamos sentados sin hacer o decir nada, los maestros
pasaban y saludaban y los chicos actuaban como alumnos ejemplares. Entonces yo no comprendí
como era posible que hubiese esperado ansiosa el baile, porque las chicas estaban tan
entusiasmadas con este evento tan aburrido en el que estábamos.
-ya estoy harta! - Carmen se tumbó sobre la mesa – no hay cerveza, no puedo fumar y no me he
tirado a nadie!
-Solo han pasado 20 minutos – sonreí sorprendida de lo fácil que Carmen llegaba a la
desesperación
-es mucho para ella – Daniel le dio palmaditas en la espalda
-YA! Es hora de irnos – susurro Catalina – si vuelve a pasar la señora Madison y pregunta "¿se
están divirtiendo?" le arranco la cabeza! - mostro los dientes como si fuese un mono reclamando
territorio. Una manía de Cata cuando estaba enfadada.
-como piensan irse? Acabamos de llegar, si no quieren que piensen mal, irnos así no es la mejor
opción chicos – los hice entrar en razón, después de todo era una fiesta, y yo aun no entendía
cómo era posible que hubiese esperado tanto de esto, es decir, hasta conseguí trabajo para venir
linda, ¿Dónde estaba la maravillosa fiesta de la que las chicas me hablaban?
Se miraron entre ellos, mientras Mateo solo observaba de lejos, parecía tan ausente.
Daniel susurro en el oído de Carmen quien susurro en el oído de Cata y en sus rostros aparecieron
sonrisas bastante intimidantes, yo a veces veía que esos tres se llevaban demasiado bien, las
mellizas locas y el ricitos macabro, el trío perfecto para el desastre... y en ese momento me
miraban fijamente <<me huele mal, muy mal>>
-No, no, definitivamente NO – fue mi respuesta a su plan
-Vamos Natalia! Solo a ti te podrían creer en todo caso, no es tan difícil fingir estar muy enferma
¿a caso nunca lo hiciste en tu casa para no ir a clases? - Cata intentaba convencerme de su horrible
plan
-Nunca! - era cierto, jamás le mentí sobre eso a mis padres, no porque no quisiera, era malísima
mintiendo o fingiendo cosas, la actuación no era lo mío
-Pues intentémoslo, sino atrasaras la verdadera fiesta unas dos horas, es lo que quieres Natalia? -
Daniel me sujeto de los brazos, dando pequeñas sacudidas – en serio quieres?!
-ya basta! - me libere, todos se calmaron y me miraban, incluso Mateo aunque a él parecía
divertirle la situación, no había dicho ni una sola palabra, parecía estar en su mundo. - pensemos
claramente... - un silencio recorrió la mesa, bajo el ruido de la música – el baile está un poco
aburrido
-para morirse – susurro Carmen
-Muy aburrido - continué - pero no podemos hacer que los maestros crean que iremos a otro lugar
pues llamaran a nuestros padres, si eso pasa sabrán que dejamos el baile y se molestarán, porque
la cuartada para "la verdadera fiesta" es el baile de navidad, cierto?
-cierto – dijeron los 4 al unísono
-Debo fingir enfermedad para decirles que debemos irnos, pero que eso no hará que llamen a mis
padres? - no terminaba de comprender como lograr tanto engaño
-para eso les diremos que ya los llamaste y que están en camino para recogerte - respondió
Daniel
-Tu ni siquiera deberás hablar con los maestros, Mateo dirá todo y nosotros tres estaremos
rodeándote para darle el efecto de preocupación - aunque el plan de los chicos me parecía
funcional, algo no dejaba de intrigarme, era esa Natalia que lo pensaba todo demasiado.
-si te lo sigues pensando el baile va a terminar – Catalina ya sonaba aburrida

-Se están divirtiendo chicos? - la señorita Madison, maestra de química, pasó como por decima
vez y siguió caminando para preguntarlo en las siguientes mesas.
Cata dio un fuerte gruñido y se levanto de la mesa, pero Daniel y Carmen la volvieron a sentar
con un jalón. Era definitiva, mis amigos estaban ansiosos por irse y de mi dependía salir. Por
dentro sabía que ese no era el problema, sino lo que pasaría si abandonábamos el baile, la fiesta
después del baile en casa de Mateo, eso era lo que me asustaba, ¿Qué tal si hago algo mal? ¿Qué
tal si me arrepiento a último momento y termina odiándome? ¿Cómo iba a reaccionar?
Si abandonaba el baile me enfrentaría a todas esas preguntas y situaciones desconocidas para mí,
el baile era mi "lugar seguro" seguro y aburrido.
<<Vamos Natalia, déjate llevar por una vez en tu vida!>> <<y si me equivoco?>> <<aprenderás
algo... tienes que arriesgar todo para ganarlo todo>> una lucha interna se llevaba a cabo en mi
cerebro, y es que en serio quería hacerlo, pero el miedo me frenaba un poco, ¿esto les pasará a
todas las chicas en su primera vez?
-Tu qué dices Mateo? - lo miré, nerviosa, esperando su aprobación o rogando por que fuera el
maduro de la situación y dijese que no.
-Pues la fiesta si está muy aburrida - sonrió nervioso
-No se diga más! Ya está hecho! - Catalina se levanto de la mesa y se dirigió hasta la directora
Brown, vimos como se acercaba a su oído explicándole algo, haciendo ademanes y señalando
nuestra mesa. Una vez que la directora miró hacia la mesa, me encorve fingiendo mucho dolor. La
directora asintió unas cuantas veces y Catalina volvió con una sonrisa victoriosa – dice que
podemos irnos, que cuidemos bien de Natalia y que nos ve después de dos semanas - guiño el ojo
-Gran maestra de las mentiras – Daniel hizo una reverencia
-Pues no se diga mas, Natalia – la miré con mi rostro de ansiedad, estaba entrando en pánico –
excelente rostro, parece que fueses a vomitar
-creo que si vomitare algo si no salimos pronto – dije cubriendo mi boca, estaba sintiendo
nauseas, cosa que ocurría cada que me sentía bajo presión
Tomamos nuestras cosas y todo salió bien, ningún otro profesor nos hizo preguntas, simplemente
me deseaban salud y decían algo como "-nos vemos regresando de vacaciones-" a lo que todos
sonreíamos nerviosos, menos Catalina, ella estaba más preocupada por montarse en el auto de
Mateo que porque algún maestro nos descubriera. El maestro Willis nos entregó el auto y eso fue
todo, ya estábamos camino a casa de Mateo. <<dios mío, protégeme por favor>> pensé
En el camino las chicas cantaban una canción en ingles muy popular de la cual no sé el nombre,
Daniel solo bailaba con ellas y parecían estarse divirtiendo mucho, Mateo estaba muy callado al
igual que yo, en ese momento hubiese matado por poder leer su mente.
Un camino de 20 minutos se volvió por primera vez en una eternidad para mí.
¿Alguna vez has sentido que no sabes lo que pasará después pero sabes que te cambiara por
completo? Una incertidumbre que te devora por dentro pero que te hace sentir emocionada...
Era exactamente lo que ocurría.
Y mientras intentaba calmar mi respiración para que no se notara lo nerviosa que estaba, o
recordar si me había puesto la ropa interior correcta, el grito de las chicas me despertó, viendo una
enorme casa frente a nosotros, era probablemente la casa más grande que había visto después de
la de Catalina. Era blanca y tenía un hermoso pórtico con columnas, me recordó un poco a la casa
blanca por alguna razón; el jardín estaba tan bonito, con flores de muchos colores y una fuente en
el centro, podría jurar que alguien de la realeza vivía ahí.
Mateo apagó el motor del auto.
-a mi mamá le gusta mucho la jardinería, y tienen unos gustos muy extravagantes – dijo en voz
baja, como si alguien le hubiese pedido explicaciones, como disculpándose. - la puerta está abierta
chicos, si quieren ir entrando, pueden adelantarse, la cerveza está en la cocina y hay vino también
-Esto va a ser hermoso – dijo Carmen saliendo del auto y los otros chicos tras ella. Catalina volteo
a verme antes de ir, me guiño el ojo y me dio el pulgar de aprobación.
- Es muy bonito – no sabía que mas decir, al fin estábamos solos y moría de nervios.
-Esto no va a cambiar nada cierto? - dijo sin mirarme, jugaba con las llaves del auto
-¿Qué? - eso no me lo esperaba
-El hecho de saber esto, no lo cambiara nada cierto? No me trataras diferente? - parecía en serio
preocupado
-Porque cambiaría algo Mateo? Yo estoy enamorada de ti, no de lo que tienes
-lo sé, lo sé pero... siempre pasa algo malo cuando la gente sabe esta pequeña parte de mi, las
cosas se arruinan, ya no me ven igual... temía tanto traerte aquí, no quería dejar el baile te lo juro,
pero en el fondo sabía que tenías que saberlo, tarde o temprano – tomo mi mano – te amo Natalia,
y de verdad quiero que vayamos en serio, porque mi corazón jamás se había sentido así con nadie,
eres lo más importante que tengo ahora, y no quiero perderte por algo así - al fin supe que era lo
que tuvo tan pensativo a Mateo y me sentía sucia de haber creído que era sobre el sexo. Me reí -
dije algo gracioso?
-no, no, disculpa... es decir... Mateo, yo te amo por quien eres, si tienes o no tienes dinero, no es
lo importante, mientras sigas siendo tu mismo, yo siempre estaré contigo - tomé su rostro entre
mis manos y lo besé
-porque reías tu entonces? - volvió a preguntar y yo volví a reír, en serio me sentía tonta.
-creía que pensabas en... bueno tu sabes... en eso que creí que querías - mi cara estaba roja
-ah... Eso – me entendió a la perfección - bueno... eso... pues – cuando nos dimos cuenta,
estábamos actuando como lo que éramos, adolescentes, confundidos, indecisos, con miedos y
sueños, pero sobre todo, con muchos deseos carnales. - no voy a obligarte a nada Natalia, eso es
un tema muy delicado, y debe ser tu decisión cuando, porque y con quien, así que no voy a forzar
nada... aunque te mentiría si te dijera que no te deseo con ansias – eso ultimo lo susurro. Me reí.
-Que es lo que demanda el momento? - pregunté, sabiendo la respuesta.
-No lo sé, tengo miedo de contestar
-¿Por qué miedo?
-tal vez mi momento no demanda lo mismo que el tuyo... me aterra Natalia... tú me aterras – me
reí - no se jamás lo que estas pensando, siempre me sorprendes, nunca sé cómo hablarte o cómo
reaccionar, es que... eres tan perfecta que me aterra perderte.
Ahí sentada junto al muchacho que era mi novio, en esa fresca noche, pude ver a un Mateo nuevo,
uno no tan perfecto pero si ideal, pude darme cuenta de que estaba con la persona correcta, de que
la vida me había regalado la dicha de conocer a la persona con quien pasaría el resto de mi vida,
lo tenía enfrente, medía 1.80, tenía el cabello alborotado y una mirada preciosa, Mateo. No podía
dejar de sonreír al verlo tan nervioso y por primera vez, sin saber que decir.
Esa noche decidimos que el momento nos demandaba lo mismo, dejarnos llevar, esa noche Mateo
descubrió que no era lo mismo tener sexo que hacer el amor.
Tuve mi primer recuerdo significativo, ese que jamás olvidarás y que no necesitas fotos, como el
primer beso, la primera cita o la primera vez que te rompen el corazón, esa noche fui una Natalia
completamente nueva y hasta entonces desconocida para los dos y me gustó.

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