TEMA 1: LOS PRIMEROS ESCRITOS IRLANDESES
Antes de la llegada de los anglosajones a Inglaterra, en las islas existían una serie de pueblos poseedores de
una rica literatura celta (oral al principio, más tarde escrita en dialectos celtas). Al ser Irlanda un lugar más
apartado, las influencias de otros pueblos invasores llegaron en menor medida (o incluso fueron inexistentes): los
anglosajones y los romanos se asentaron sobre Inglaterra, pero no pudieron hacerlo sobre Irlanda.
Los celtas fueron un pueblo indoeuropeo, quizás originario de Centroeuropa y las llanuras del Mar Negro.
En su tradición poética se cantaban hechos heroicos, históricos, costumbres, leyes… Muchas composiciones fueron
escritas en verso. La literatura celta más antigua que se conoce data del siglo VI, y se refiere a épocas anteriores,
pudiendo ser la versión escrita de obras mucho más primitivas (es muy probable que los filis y los bardos las
transmitiesen en verso, de forma oral, generación tras generación, llegando casi inalteradas hasta el siglo VI).
Cuando el cristianismo llegó a Irlanda, se produjo un enfrentamiento entre esta ideología y la ya existente:
el cristianismo venció en el ámbito religioso, pero el pagano lo hizo en el cultural, con obras más imaginativas y
brillantes que las cristianas. Un ejemplo es “Duanaire Finn” (“Baladas de Finn”, obras antiguas recopiladas en el
siglo XVII). En esta obra se habla de acontecimientos del siglo IV (aunque el manuscrito más antiguo que se
conserva es del siglo XI). “Baladas de Finn” se basa en el ciclo Ossiánico. Hablan de las hazañas del guerrero Finn
y sus seguidores (los fianna), hazañas narradas por el guerrero Ossian (hijo de Finn). Aunque Finn es un gran
guerrero, como Cuchulainn, no es tan grandioso como éste: no posee lazos familiares con los dioses, y se le
presenta como una figura humana.
Los romanos abandonaron Inglaterra en el siglo V para ir a defender otros puntos más conflictivos. Los
pueblos germanos instalados en el Mar del Norte (anglos, jutas y sajones) aprovecharon para apoderarse de la isla.
Estos pueblos trajeron consigo una primitiva cultura oral que formaría los cimientos de la literatura escrita en
lengua anglosajona. Los Anglos del norte de Inglaterra crearon el poema más importante de la literatura medieval
inglesa: Beowulf.
A partir del siglo VI, monjes irlandeses empezaron a pasar a lengua escrita textos religiosos en latín, pero
también en gaélico para Escocia e Irlanda, conscientes de que el latín era desconocido en esas zonas.
La primitiva poesía anglosajona era mayoritariamente anónima, aunque se conocen algunos poetas:
Widsith: Primer poeta conocido de literatura inglesa (siglo VI). No pertenecía a ninguna orden religiosa, por lo
que debía de ganarse la vida como juglar.
Caedmon: Poeta religioso del siglo VII.
Cynewulf: poeta religioso que vivió en el norte de Inglaterra (Northumbria), en el siglo VIII.
A partir del siglo VIII los escandinavos comenzaron la invasión de Inglaterra. Los vikingos llegaron a
conquistar toda la isla, poniendo en el trono inglés al rey Canuto. El rey Alfredo de Wessex logró contenerlos
durante su reinado. Alfredo hizo elaborar la “Anglo-Saxon Chronicle”, que detalla los acontecimientos ocurridos
en Inglaterra hasta su época.
Los normandos gobernaron en Inglaterra a partir de 1066. Aunque su lengua era el francés, y también
hablaban latín (relegando al inglés a un segundo plano), los normandos fueron fusionando ambas culturas, y poco a
poco aprendieron el inglés (este idioma incorporó en esta época muchos términos franceses y latinos). El
feudalismo se introdujo en esta época.
La Iglesia ejerció una gran influencia sobre la literatura de la época normanda. Se elaboraron muchos
escritos bíblicos, entre ellos: “Holy Maidenhood” (“Santa Doncellez”, siglo XII), “The Anchoresses’ Rule” (“Regla
para ermitañas”, siglo XIII), y “Piers Plowman” (“Pedro el Labrador”, siglo XIII). Se construyeron conventos en
los que se custodiaron manuscritos que se conservarían durante siglos.
En el siglo XIV sucedió la Guerra de los Cien Años. Esta fue la época de Chaucer (“The Canterbury
Tales”), John Gower (“Confessio Amantis”), y William Langland (“The Vision of Piers Plowman”). En esta época
surgió la clase media, y las clases menos favorecidas comenzaron a recibir un trato más justo.
Las literaturas celtas tuvieron un origen eminentemente oral. Gracias a los monjes cristianos que llevaron el
alfabeto latino hasta lugares recónditos, estas literaturas lograron un medio de expresión escrita desconocido hasta
el siglo VI. La literatura fue transmitida originariamente de forma oral, y permitió que acontecimientos históricos
de relevancia no cayesen en el olvido. Tres tipos de personajes se encargaron de la transmisión oral de la literatura:
Los filidh: poetas supremos de la corte. Encargados de transmitir conocimientos históricos.
Los druidh: encargados de conservar y transmitir los conocimientos de magia y filosofía
Los bardh: poetas menores. Se encargaban de transmitir los conocimientos que le eran proporcionados por los
filidh y los bardh.
Los textos más antiguos escritos en lengua celta en Irlanda datan del siglo VI. San Patricio cristianizó parte de
Irlanda en el siglo VI. A partir de entonces, dos culturas opuestas rivalizaron en la isla. Muchos monjes cristianos
narraron textos en lengua celta (hablando sobre héroes sobrenaturales y acontecimientos paganos).