Iglesia Adventista del Séptimo Día
Asociación Venezolana Central
Distrito La Concordia
Iglesia La Concordia
Club Caracas Centro
Especialidad de
Escatología
Instructor: Presentado por:
Pr. Ney Devis GM Nelson E. Marcano
Mayo 2020
La Escatología (Eschatos: Últimos y logos: Discurso o palabra). Es la doctrina
concerniente a una parte de la teología que se encarga de estudiar los eventos finales en la
historia del mundo, es decir, de estudiar el destino final de la humanidad y del destino final
del universo.
Profecía Clásica: Profetas antes y después del exilio. Cumplimiento para el tiempo de
Daniel
Profecía Apocalíptica: Profecías de Daniel y Apocalipsis. Abarca todo el mundo
La IASD surge como un movimiento profético o escatológico
A finales del siglo XVII y durante el siglo XIX hubo un reavivamiento mundial del interés
en el análisis de las profecías del tiempo del fin.
Guillermo Miller comenzó a estudiar la Biblia en 1816 versículo por versículo, creyendo
que la Escritura se debe explicar a sí misma. Sus herramientas: la Biblia y una
concordancia. Todo para esa época creían que Jesús venía después del milenio y el
descubrió que sería antes del milenio cambiando la concepción de la segunda venida de
Jesús.
Existiendo ante ese grupo los dispensionalistas, quienes dividían los eventos por etapas
existiendo otra oportunidad de salvación según sus creencias
La Herencia del Movimiento Milerista (lo que adoptó la IASD):
1. El principio protestante Sola Scriptura (Solo la Biblia como único interprete)
2. El método histórico-gramático de la Reforma protestante.
3. La escritura protestante histórico-premilenianista de la interpretación profética
(Segunda venida antes del milenio)
4. El principio día por año, siguiendo la idea hermenéutica tradicional protestante
(para periodos proféticos apocalípticos, gracias al principio simbolización en
miniatura)
Diferente Métodos
Histórico Gramático: Estudiar la profecía
Preterismo: Método de interpretación todos los eventos que predijo el profeta tiene un
cumplimiento únicamente para tiempo o en su generación. Cuando mucho unos 70 años
después de la muerte del profeta.
Futurista: Ubica todos los acontecimientos para un futuro muy lejano, o toma eventos
históricos, que ya ocurrieron o ya pasados y los ubican en futuro lejano
Idealista: Toma la profecía y la adapta a su manera o a su tiempo. Por ejemplo, tomo 666 y
digo que ese número significa un código de barra
Período 1844-1863 se introdujeron nuevas doctrinas como el sábado, el estado de los
muertos, etc., pero siempre manteniendo el principio escatológico. Se aplicaron los
principios hermenéuticos de analogía y tipología. Para mayo de 1863 cuando organizaron la
plataforma hermenéutica y los componentes doctrinales distintivos estaban mejor
establecidos
Siete principios generales de interpretación de la Biblia
1. Sola Scriptura
2. La unidad de la Escritura (No eliminamos ningún testamento)
3. La Escritura explica la Escritura.
4. A las palabras de la Biblia se les debe dar su propio significado (Si es literal debe dársele
significado literal, a menos que sea tipológico, o analógico o profético)
5. Prestar atención al contexto y trasfondo histórico.
6. La Biblia debe ser interpretada de acuerdo con el significado claro, obvio y literal, a
menos que esté empleando un símbolo.
7. El principio tipológico.
1863-1915
En 1881 Urías Smith publicó la versión publicó la versión revisada de Daniel y
Apocalipsis, con conceptos significativos sobre la interpretación de la profecía bíblica.
Daniel Bourdeau publicó una serie de 38 artículos en la Review entre 1888 1889 de tener
cuidado de no abusar de la doctrina de los tipos y no decir que un tipo enseña aquello que
no enseña.
1. Leer Mateo 24:3–14 y hacer una investigación encontrando al menos 20 señales que
indican la cercanía de la segunda venida de Cristo acontecidos en los últimos 5 años
Falsos Cristos:
José Luis de Jesús Miranda anunció ser Cristo que iba a transformarse en
inmortal durante el 2012
Sun Myung Moon: conocido como Reverendo Moon dijo ser el mesías.
Álvaro Theiss, conocido como el Inri Cristo, se proclama como la
reencarnación de Jesús desde 1979.
Falsos profetas:
Ricardo Salazar profetizó que un Asteroide del 16 Mayo 2016 que
impactaría en Puerto Rico
Guerras:
33 guerras activas durante el 2016
Guerra contra el estado islámico (2014)
Guerra civil en Yemen (2015)
Rumores de guerras:
Invasión a Venezuela por parte de [Link]. (palabras de Trump en el año
2018)
Tensiones entre [Link]. y Corea del Norte (2017)
Pestes:
El Covid-19 que estamos viviendo actualmente.
Hambres:
En el 2016, algunos países que sufrieron hambre fueron Somalia, Etiopía,
Madagascar, Malawi y Zimbabwe.
Terremotos:
Chiapas, México: 7 de septiembre de 2017, 98 muertos
Puebla, México: 19 de septiembre de 2017, 471 muertos
Irak, Irán: 12 de noviembre de 2017, 620 muertos
Persecuciones:
Informe de la organización Puertas abiertas: durante 2017, se han registrado
3.066 asesinatos por causas directamente relacionadas con su fe, así como
793 iglesias o propiedades de iglesias atacadas.
En Nigeria murieron aproximadamente 2.000 cristianos
En Europa hubo durante el 2017, 101 ataques (profanación, vandalismo y
quemas) siendo el primer país Francia con 41 y el segundo España con 30.
En la India hubo durante el 2017 635 detenciones sin juicios previos y
24.000 víctimas de abusos mentales o físicos (de un total de 33.000 en el
mundo).
Predicación del evangelio:
La iglesia Adventista está presente en 215 países para el año 2016
En promedio cada año, 689 misioneros adventistas de autosostén dejan su
país para servir en alguna parte del mundo.
En 2015, se bautizaron 100.135 personas en Ruanda después de una
campaña en mayo.
Aumento de la maldad
Crecen los homicidios en México: 2317 asesinatos solo en octubre de 2017
2. Saber encontrar de memoria en la Biblia al menos 5 pasajes diferentes de las
encontradas en esta especialidad que presentan promesas referentes a la segunda
venida de Jesús.
1 Tesalonicenses 4:16 “El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y
con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces, los muertos en Cristo
resucitarán primero.”
Hechos 1: 11 “los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis
mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así
vendrá como le habéis visto ir al cielo”.
Apocalipsis 3:11 “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno
tome tu corona”.
Apocalipsis 22:12 “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para
recompensar a cada uno según sea su obra.”
Tito 2:13 “Aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de
nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”
Mateo 16:27 “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus
ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras”
Juan 14:1-3 “No se turbe nuestro corazón. Creéis en Dios, creed también en mí. En
la casa de mi padre muchas moradas hay. Si así no fuera, os lo hubiera dicho. Voy
pues a preparar lugar para vosotros. Y cuando me vaya y os preparare lugar, vendré
otra vez, y os tomaré mí mismo, para que donde yo esté, vosotros también estéis”
Hechos 1:9-11 “Después de decir esto, Jesús fue elevado a la vista de ellos, y una
nube lo ocultó de sus ojos. Mientras miraban fijamente cómo se iba al cielo, se
pusieron junto a ellos dos varones vestidos de blanco y les dijeron: Galileos, ¿por
qué quedáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido llevad de vosotros al
cielo, volverá del mismo modo en que lo habéis visto ir”
2 Pedro 3:12,13 “¿…esperando y acelerando la venida del día de Dios? En ese día
los cielos serán encendidos y desechados, y los elementos se fundirán abrasados por
el fuego. Pero, según su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva,
donde habita la justicia”
3. Representar una de las parábolas bíblicas que se tratan sobre la segunda venida de
Jesús por medio de uno de los siguientes: música, diseño, poesía o dramatización.
4. Organizar un cronograma de un mínimo de una página relacionando los
principales eventos finales que se culminarán con la segunda venida de Jesús. Incluir
también lo que acontecerá en los 1.000 años siguientes.
Acontecimientos antes de la segunda venida de Jesús:
5. Estudiar el relato bíblico de la ascensión de Jesús al Cielo, después de Su
resurrección. Hacer una lista de las similitudes y diferencias entre este evento y de Su
segunda venida.
Ascensión de Jesús Segunda Venida
Hechos 1:9-11
Semejanzas
Fue levantado de manera Todo ojo le verá cuando vuelva
visible
Fue recibido en las nubes Vendrá sobre las nubes
Diferencias
Ascendió solo Vendrá acompañado con todos
sus ángeles
Ascendió como el mesías Vendrá como rey de reyes y
resucitado Señor de señores
Lo vieron ascender sus Toda la humanidad le verá
discípulos y algunos
seguidores
6. Explicar la relación de los versículos «vengo como un ladrón» de Apocalipsis 16:15
con «y todo ojo le verá» de Apocalipsis 1:7
Apocalipsis [Link] He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y
guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.
Apocalipsis [Link] He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le
traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.
Aunque los dos versículos parecieran antagónicos no lo son: Apocalipsis 16:15 se refiere a
la preparación previa que debemos tener para estar listos aguardando su venida, porque
nadie sabe ni día ni la hora. Por ello el versículo insta a estar apercibidos, velar, guardar
nuestras ropas (llevar una vida sin pecado) para que cuando Jesús venga no estemos
desprevenidos como cuando somos atacados por algún ladrón (lenguaje figurado). Mientras
que en Apocalipsis 1:7 se muestra el acontecimiento hablando de manera física, como un
evento de gran magnitud, de tal manera que todo ojo le verá, y aunque muchos no estén
preparados para recibirlo, cuando venga Jesús todos (buenos y malos) tendremos que verlo
llegar en la gloria de su Padre y con sus ángeles.
7. Leer los siguientes
a. 2 Timoteo 4:8
Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo,
en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.
b. Apocalipsis 2:10
10 No temas en nada lo que vas a padecer. He aquí, el diablo echará a algunos de vosotros
en la cárcel, para que seáis probados, y tendréis tribulación por diez días. Sé fiel hasta la
muerte, y yo te daré la corona de la vida.
c. Mateo 24:36
Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.
d. Eventos de los Últimos Días, pág. 244
Vi otro campo lleno de toda clase de flores, y al cortarlas, exclamé: “No se marchitarán”.
Después vi un campo de alta hierba, cuyo hermosísimo aspecto causaba admiración. Era de
color verde vivo, y tenía reflejos de plata y oro al ondular gallardamente para gloria del Rey
Jesús. Luego entramos en un campo lleno de toda clase de animales: el león, el cordero, el
leopardo y el lobo, todos vivían allí juntos en perfecta unión. Pasamos por en medio de
ellos, y nos siguieron mansamente.
De allí fuimos a un bosque, no sombrío como los de la tierra actual, sino esplendente y
glorioso en todo. Las ramas de los árboles se mecían de uno a otro lado, y exclamamos
todos: “Moraremos seguros en el desierto y dormiremos en los bosques”. Atravesamos los
bosques en camino hacia el monte de Sión [...]. Sobre el monte había un hermoso templo
[...]. Toda clase de árboles hermoseaban los alrededores del templo: el, boj, el pino, el
abeto, el olivo, el mirto, el granado y la higuera doblegada bajo el peso de sus maduros
higos, todos embellecían aquel paraje [...]. Vi una mesa de plata pura, de muchos
kilómetros de longitud, y sin embargo nuestra vista la abarcaba toda. Vi el fruto del árbol
de la vida, el maná, almendras, higos, granadas, uvas y muchas otras especies de frutas.
e. Primeros Escritos, pág. 15 y 16
Pronto se volvieron nuestros ojos hacia el oriente, donde había aparecido una nubecilla
negra del tamaño de la mitad de la mano de un hombre, que era, según todos comprendían,
la señal del Hijo del hombre. En solemne silencio, contemplábamos cómo iba acercándose
la nubecilla, volviéndose cada vez más esplendorosa hasta que se convirtió en una gran
nube blanca cuya parte inferior parecía fuego. Sobre la nube lucía el arco iris y en torno de
ella aleteaban diez mil ángeles cantando un hermosísimo himno. En la nube estaba sentado
el Hijo del hombre. Sus cabellos, blancos y rizados, le caían sobre los hombros; y llevaba
muchas coronas en la cabeza. Sus pies parecían de fuego; en la mano derecha tenía una hoz
aguda y en la izquierda llevaba una trompeta de plata. Sus ojos eran como llama de fuego, y
escudriñaban de par en par a sus hijos. Palidecieron entonces todos los semblantes y se
tornaron negros los de aquellos a quienes Dios había rechazado. Todos nosotros
exclamamos: “¿Quién podrá permanecer? ¿Está mi vestidura sin manchas?” Después
cesaron de cantar los ángeles, y por un rato quedó todo en pavoroso silencio cuando Jesús
dijo: “Quienes tengan las manos limpias y puro el corazón podrán subsistir. Bastaos mi
gracia.” Al escuchar estas palabras, se iluminaron nuestros rostros y el gozo llenó todos los
corazones. Los ángeles pulsaron una nota más alta y volvieron a cantar, mientras la nube se
acercaba a la tierra.
Luego resonó la argentina trompeta de Jesús, a medida que él iba descendiendo en la nube,
rodeado de llamas de fuego. Miró las tumbas de sus santos dormidos. Después alzó los ojos
y las manos hacia el cielo, y exclamó: “¡Despertad! ¡Despertad! ¡Despertad los que dormís
en el polvo, y levantaos!” Hubo entonces un formidable terremoto. Se abrieron los
sepulcros y resucitaron los muertos revestidos de inmortalidad. Los 144.000 exclamaron:
“¡Aleluya!” al reconocer a los amigos que la muerte había arrebatado de su lado, y en el
mismo instante nosotros fuimos transformados y nos reunimos con ellos para encontrar al
Señor en el aire.
Juntos entramos en la nube y durante siete días fuimos ascendiendo al mar de vidrio, donde
Jesús sacó coronas y nos las ciñó con su propia mano. Nos dio también arpas de oro y
palmas de victoria. En el mar de vidrio, los 144.000 formaban un cuadrado perfecto.
Algunas coronas eran muy brillantes y estaban cuajadas de estrellas, mientras que otras
tenían muy pocas; y sin embargo, todos estaban perfectamente satisfechos con su corona.
Iban vestidos con un resplandeciente manto blanco desde los hombros hasta los pies. Había
ángeles en todo nuestro derredor mientras íbamos por el mar de vidrio hacia la puerta de la
ciudad. Jesús levantó su brazo potente y glorioso y, posándolo en la perlina puerta, la hizo
girar sobre sus relucientes goznes y nos dijo: “En mi sangre lavasteis vuestras ropas y
estuvisteis firmes en mi verdad. Entrad.” Todos entramos, con el sentimiento de que
teníamos perfecto derecho a estar en la ciudad.
f. El Conflicto de los Siglos, pág. 640 a 646
Desde el origen de la gran controversia en el cielo, el propósito de Satanás ha consistido en
destruir la ley de Dios. Para realizarlo se rebeló contra el Creador y, aunque expulsado del
cielo, continuó la misma lucha en la tierra. Engañar a los hombres para inducirlos luego a
transgredir la ley de Dios, tal fue el objeto que persiguió sin cejar. Sea esto conseguido
haciendo a un lado toda la ley o descuidando uno de sus preceptos, el resultado será
finalmente el mismo. El que peca "en un solo punto" manifiesta menosprecio por toda la
ley; su influencia y su ejemplo están del lado de la transgresión; y viene a ser "culpado de
todos" los puntos de la ley. (Santiago 2: 10.)
En su afán por desacreditar los preceptos divinos, Satanás pervirtió las doctrinas de la
Biblia, de suerte que se incorporaron errores en la fe de millares de personas que profesan
creer en las Santas Escrituras. El último gran conflicto entre la verdad y el error no es más
que la última batalla de la controversia que se viene desarrollando desde hace tanto tiempo
con respecto a la ley de Dios. En esta batalla estamos entrando ahora; es la que se libra
entre las leyes de los hombres y los preceptos de Jehová, entre la religión de la Biblia y la
religión de las fábulas y de la tradición.
Los elementos que se coligarán en esta lucha contra la verdad y la justicia, están ya obrando
activamente. La Palabra santa de Dios que nos ha sido transmitida a costa de tanto
padecimiento, de tanta sangre de los mártires, no es apreciada debidamente. La Biblia está
al alcance de todos, pero pocos son los que la aceptan verdaderamente por guía de la vida.
La incredulidad predomina de modo alarmante, no sólo en el mundo sino también en la
iglesia. Muchos han llegado al punto de negar doctrinas que son el fundamento mismo de la
fe cristiana. Los grandes hechos de la creación como los presentan los escritores inspirados,
la caída del hombre, la expiación y el carácter perpetuo de la ley de Dios son en realidad
rechazados entera o parcialmente por gran número de los que profesan ser cristianos. Miles
de personas que se envanecen de su sabiduría y de su espíritu independiente, consideran
como una debilidad el tener fe implícita en la Biblia; piensan que es prueba de talento
superior y científico argumentar con las Sagradas Escrituras y espiritualizar y eliminar sus
más importantes verdades. Muchos ministros enseñan a sus congregaciones y muchos
profesores y doctores dicen a sus estudiantes que la ley de Dios ha sido cambiada o
abrogada, y a los que tienen los requerimientos de ella por válidos y dignos de ser
obedecidos literalmente, se los considera como merecedores tan sólo de burla o desprecio.
Al rechazar la verdad, los hombres rechazan al Autor de ella. Al pisotear la ley de Dios, se
niega la autoridad del Legislador. Es tan fácil hacer un ídolo de las falsas doctrinas y teorías
como tallar un ídolo de madera o piedra. Al representar falsamente los atributos de Dios,
Satanás induce a los hombres a que se formen un falso concepto con respecto a él. Muchos
han entronizado un ídolo filosófico en lugar de Jehová, mientras que el Dios viviente, tal
cual está revelado en su Palabra, en Cristo y en las obras de la creación, no es adorado más
que por un número relativamente pequeño. Miles y miles deifican la naturaleza al paso que
niegan al Dios de ella. Aunque en forma diferente, la idolatría existe en el mundo cristiano
de hoy tan ciertamente como existió entre el antiguo Israel en tiempos de Elías. El Dios de
muchos así llamados sabios, o filósofos, poetas, políticos, periodistas -el Dios de los
círculos selectos y a la moda, de muchos colegios y universidades y hasta de muchos
centros de teología- no es mucho mejor que Baal, el dios-sol de los fenicios.
Ninguno de los errores aceptados por el mundo cristiano ataca más atrevidamente la
autoridad de Dios, ninguno está en tan abierta oposición con las enseñanzas de la razón,
ninguno es de tan perniciosos resultados como la doctrina moderna que tanto cunde, de que
la ley de Dios ya no es más de carácter obligatorio para los hombres. Toda nación tiene sus
leyes que exigen respeto y obediencia; ningún gobierno podría subsistir sin ellas; ¿y es
posible imaginarse que el Creador del cielo y de la tierra no tenga ley alguna para gobernar
los seres a los cuales creó? Supongamos que los ministros más eminentes se pusiesen a
predicar que las leyes que gobiernan a su país y amparan los derechos de los ciudadanos no
estaban más en vigencia, que por coartar las libertades del pueblo ya no se les debe
obediencia. ¿Por cuánto tiempo se tolerarían semejantes prédicas? ¿Pero es acaso mayor
ofensa desdeñar las leyes de los estados y de las naciones que pisotear los preceptos
divinos, que son el fundamento de todo gobierno?
Más acertado sería que las naciones aboliesen sus estatutos y dejaran al pueblo hacer lo que
quisiese, antes de que el Legislador del universo anulase su ley y dejase al mundo sin
norma para condenar al culpable o justificar al obediente. ¿Queremos saber cuál sería el
resultado de la abolición de la ley de Dios? El experimento se ha hecho ya. Terribles fueron
las escenas que se desarrollaron en Francia cuando el ateísmo ejerció el poder. Entonces el
mundo vio que rechazar las restricciones que Dios impuso equivale a aceptar el gobierno de
los más crueles y despóticos. Cuando se echa a un lado la norma de justicia, queda abierto
el camino para que el príncipe del mal establezca su poder en la tierra.
Siempre que se rechazan los preceptos divinos, el pecado deja de parecer culpa y la justicia
deja de ser deseable. Los que se niegan a someterse al gobierno de Dios son completamente
incapaces de gobernarse a sí mismos. Debido a sus enseñanzas perniciosas, se implanta el
espíritu de insubordinación en el corazón de los niños y jóvenes, de suyos insubordinados,
y se obtiene como resultado un estado social donde la anarquía reina soberana. Al paso que
se burlan de la credulidad de los que obedecen las exigencias de Dios, las multitudes
aceptan con avidez los engaños de Satanás. Se entregan a sus deseos desordenados y
practican los pecados que acarrearon los juicios de Dios sobre los paganos.
Los que le enseñan al pueblo a considerar superficialmente los mandamientos de Dios,
siembran la desobediencia para recoger desobediencia. Rechácense enteramente los límites
impuestos por la ley divina y pronto se despreciarán las leyes humanas. Los hombres están
dispuestos a pisotear la ley de Dios por considerarla como un obstáculo para su prosperidad
material, porque ella prohíbe las prácticas deshonestas, la codicia, la mentira y el fraude;
pero ellos no se imaginan lo que resultaría de la abolición de los preceptos divinos. Si la ley
no tuviera fuerza alguna ¿por qué habría de temerse el transgredirla? La propiedad ya no
estaría segura. Cada cual se apoderaría por la fuerza de los bienes de su vecino, y el más
fuerte se haría el más rico. Ni siquiera se respetaría la vida. La institución del matrimonio
dejaría de ser baluarte sagrado para la protección de la familia. El que pudiera, si así lo
desease, tomaría la mujer de su vecino. El quinto mandamiento sería puesto a un lado junto
con el cuarto. Los hijos no vacilarían en atentar contra la vida de sus padres, si al hacerlo
pudiesen satisfacer los deseos de sus corazones corrompidos. El mundo civilizado se
convertiría en una horda de ladrones y asesinos, y la paz, la tranquilidad y la dicha
desaparecerían de la tierra.
La doctrina de que los hombres no están obligados a obedecer los mandamientos de Dios
ha debilitado ya el sentimiento de la responsabilidad moral y ha abierto anchas las
compuertas para que la iniquidad anegue el mundo. La licencia, la disipación y la
corrupción nos invaden como ola abrumadora. Satanás está trabajando en el seno de las
familias. Su bandera flota hasta en los hogares de los que profesan ser cristianos. En ellos
se ven la envidia, las sospechas, la hipocresía, la frialdad, la rivalidad, las disputas, las
traiciones y el desenfreno de los apetitos. Todo el sistema de doctrinas y principios
religiosos que deberían formar el fundamento y marco de la vida social, parece una mole
tambaleante a punto de desmoronarse en ruinas. Los más viles criminales, echados en la
cárcel por sus delitos, son a menudo objeto de atenciones y obsequios como si hubiesen
llegado a un envidiable grado de distinción. Se da gran publicidad a las particularidades de
su carácter y a sus crímenes. La prensa publica los detalles escandalosos del vicio,
iniciando así a otros en la práctica del fraude, del robo y del asesinato, y Satanás se regocija
del éxito de sus infernales designios. La infatuación del vicio, la criminalidad, el terrible
incremento de la intemperancia y de la iniquidad, en toda forma y grado, deberían llamar la
atención de todos los que temen a Dios para que vieran lo que podría hacerse para contener
el desborde del mal.
Los tribunales están corrompidos. Los magistrados se dejan llevar por el deseo de las
ganancias y el afán de los placeres sensuales. La intemperancia ha obcecado las facultades
de muchos, de suerte que Satanás los dirige casi a su gusto. Los juristas se dejan pervertir,
sobornar y engañar. La embriaguez y las orgías, la pasión, la envidia, la mala fe bajo todas
sus formas se encuentran entre los que administran las leyes. "La justicia se mantiene a lo
lejos, por cuanto la verdad está caída en la calle, y la rectitud no puede entrar." (Isaías 59:
14, V.M.)
La iniquidad y las tinieblas espirituales que prevalecieron bajo la supremacía papal fueron
resultado inevitable de la supresión de las Sagradas Escrituras. ¿Pero dónde está la causa de
la incredulidad general, del rechazamiento de la ley de Dios y de la corrupción consiguiente
bajo el pleno resplandor de la luz del Evangelio en esta época de libertad religiosa? Ahora
que Satanás no puede gobernar al mundo negándole las Escrituras, recurre a otros medios
para alcanzar el mismo objeto. Destruir la fe en la Biblia responde tan bien a sus designios
como destruir la Biblia misma. Insinuando la creencia de que la ley de Dios no es
obligatoria, empuja a los hombres a transgredirla tan seguramente como si ignorasen los
preceptos de ella. Y ahora, como en tiempos pasados, obra por intermedio de la iglesia para
promover sus fines. Las organizaciones religiosas de nuestros días se han negado a prestar
atención a las verdades impopulares claramente enseñadas en las Santas Escrituras, y al
combatirlas, han adoptado interpretaciones y asumidas actitudes que han sembrado al vuelo
las semillas del escepticismo. Aferrándose al error papal de la inmortalidad natural del alma
y al del estado consciente de los muertos, han rechazado la única defensa posible contra los
engaños del espiritismo. La doctrina de los tormentos eternos ha inducido a muchos a dudar
de la Biblia. Y cuando se le presenta al pueblo la obligación de observar el cuarto
mandamiento, se ve que ordena reposar en el séptimo día; y como único medio de librarse
de un deber que no desean cumplir, muchos de los maestros populares declaran que la ley
de Dios no está ya en vigencia. De este modo rechazan al mismo tiempo la ley y el sábado.
A medida que adelante la reforma respecto del sábado, esta manera de rechazar la ley
divina para evitar la obediencia al cuarto mandamiento se volverá casi universal. Las
doctrinas de los caudillos religiosos han abierto la puerta a la incredulidad, al espiritismo y
al desprecio de la santa ley de Dios, y sobre ellos descansa una terrible responsabilidad por
la iniquidad que existe en el mundo cristiano.
Sin embargo, esa misma clase de gente asegura que la corrupción que se va generalizando
más y más, debe achacarse en gran parte a la violación del así llamado "día del Señor"
(domingo), y gque, si se hiciese obligatoria la observancia de este día, mejoraría en gran
manera la moralidad social. Esto se sostiene especialmente en los Estados Unidos de
Norteamérica, donde la doctrina del verdadero día de reposo, o sea el sábado, se ha
predicado con más amplitud que en ninguna otra parte. En dicho país la obra de la
temperancia que es una de las reformas morales más importantes, va a menudo combinada
con el movimiento en favor del domingo, y los defensores de éste actúan como si
estuviesen trabajando para promover los más altos intereses de la sociedad; de suerte que
los que se niegan a unirse con ellos son denunciados como enemigos de la temperancia y de
las reformas. Pero la circunstancia de que un movimiento encaminado a establecer un error
esté ligado con una obra buena en sí misma, no es un argumento en favor del error.
Podemos encubrir un veneno mezclándolo con un alimento sano, pero no por eso
cambiamos su naturaleza. Por el contrario, lo hacemos más peligroso, pues se lo tomará con
menos recelo. Una de las trampas de Satanás consiste en mezclar con el error una porción
suficiente de verdad para cohonestar aquél. Los jefes del movimiento en favor del domingo
pueden propagar reformas que el pueblo necesita, principios que estén en armonía con la
Biblia; pero mientras mezclen con ellas algún requisito en pugna con la ley de Dios, los
siervos de Dios no pueden unirse a ellos. Nada puede autorizarnos a rechazar los
mandamientos de Dios para adoptar los preceptos de los hombres.
Merced a los dos errores capitales, el de la inmortalidad del alma y el de la santidad del
domingo, Satanás prenderá a los hombres en sus redes. Mientras aquél forma la base del
espiritismo, éste crea un lazo de simpatía con Roma. Los protestantes de los Estados
Unidos serán los primeros en tender las manos a través de un doble abismo al espiritismo y
al poder romano; y bajo la influencia de esta triple alianza ese país marchará en las huellas
de Roma, pisoteando los derechos de la conciencia.
En la medida en que el espiritismo imita más de cerca al cristianismo nominal de nuestros
días, tiene también mayor poder para engañar y seducir. De acuerdo con el pensar moderno,
Satanás mismo se ha convertido. Se manifestará bajo la forma de un ángel de luz. Por
medio del espiritismo han de cumplirse milagros, los enfermos sanarán, y se realizarán
muchos prodigios innegables. Y como los espíritus profesarán creer en la Biblia y
manifestarán respeto por las instituciones de la iglesia, su obra será aceptada como
manifestación del poder divino.
A partir del conocimiento adquirido en el este estudio y de los otros pasajes discutidos
en esta especialidad, responder lo siguiente:
a) ¿Por qué es posible afirmar que la segunda venida de Jesús está tan cerca?
Porque todas las señales se han cumplido. El mundo ya está como indica la Biblia, igual
como en los días de Noé, casándose y dándose en casamiento, donde los deseos de la
humanidad son de continuo al mal, se ha desbordado el espiritismo, mezclándose incluso
con la iglesia, cada día ocurren más y más desastres naturales, tales como: granizo,
inundaciones, ciclones, mareas extraordinarias, terremotos. Donde lo único que falta es el
fuerte pregón y que se muestre el verdadero carácter de Dios que es amor misericordioso y
la justicia, donde termine de condenar a los impíos y no como una muestra de falta de
misericordia como muchos creen, muy por el contrario, el mundo ya ha demostrado que
vivir sin cumplir la Ley de Dios, tal como lo hicieron los franceses cuando se declararon
ateos, todo resulta un mundo de maldad y crueldad y Dios en su divina misericordia debe
acabar con esto, mostrando al mismo tiempo su justicia por los afligidos.
b) ¿Cómo se puede abreviar o acelerar el regreso de Jesús?
Aceptando la verdad, es decir, a Jesús (yo soy el camino, la verdad y la vida), dejando a un
lado nuestros ídolos modernos como la moda.
Si los hombres no pisoteasen los preceptos divinos, sino que siguiesen todos, su voluntad,
abandonando todos nuestros deseos y pasiones carnales, concupiscencias y pecados, ya
estaríamos con Jesús.
Si la humanidad escudriñase las Escrituras y no se dejase guiar por erradas interpretaciones.
No dudando de la Biblia, sino que la tomáramos como norma de vida, sino que la
predicáramos ferviente a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Entonces ya estaríamos con
Jesús porque el Señor no retarda su venida, como algunos tienen por tardanza, sino que él
es fiel y justo y quiere que todos procedamos al arrepentimiento. Dios quiere salvarnos a
todos, y a la verdad, lo que espera es que prediquemos su Palabras, que todo el mundo le
conozca, le acepte y se arrepientan de sus pecados.
c) ¿Cuál debe ser el enfoque en relación a la corona celestial? ¿A la cantidad de
estrellas?
Que debemos ser fiel hasta la muerte, peleando la buena batalla de la fe, y amando su
venida, entonces el Señor nos dará la corona de la vida y justicia.
d) ¿Quién sabe el día y la hora del regreso de Jesús?
Mateo 24:36 dice que acerca del día y de la hora, nadie sabe; ni siquiera los ángeles de los
cielos, ni aún el Hijo, sino sólo el Padre.
e) ¿Cuáles serán las primeras señales que se verán en los cielos, momentos antes de la
venida de Jesús?
Desde el oriente se verá una nubecilla negra del tamaño de la mitad de una mano de un
hombre, la cual se irá acercando, volviéndose cada vez más esplendorosa hasta que se
convierte en una gran nube blanca cuya parte inferior parecía fuego. Sobre la nube lucía el
arcoíris y en torno de ella aleteaban diez mil ángeles cantando un hermosísimo himno, y en
la nube estaba sentado el Hijo del Hombre. (Primeros Escritos, pág. 15)