Derecho a la alimentación
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Derecho a la alimentación en el mundo (en 2011-2012)123
Adoptado o en elaboración de una ley marco (19).
Constitucional, explícito como un derecho (23).
Constitucional, implícito en derechos más amplios o como principio rector (41).
Directa aplicabilidad vía tratados internacionales (103).
Ratificación comprometida del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales (160).
No se conoce estatus.
Nota: El mismo país puede pertenecer a varias categorías; el color dado a un país corresponde
a la categoría más alta en la que se encuentra un país.
El derecho a la alimentación es un derecho humano que protege el derecho de las personas a
alimentarse con dignidad, lo que implica que haya suficientes alimentos disponibles, que las
personas tengan los medios para acceder a ellos y que satisfagan adecuadamente las
necesidades dietéticas de las personas. El derecho a la alimentación protege el derecho de
todos los seres humanos a no padecer hambre, inseguridad alimentaria ni malnutrición.4 El
derecho a la alimentación no implica que los gobiernos tengan la obligación de entregar
alimentos gratis a todos los que los deseen, ni el derecho a ser alimentados. Sin embargo, si las
personas se ven privadas del acceso a los alimentos por razones que escapan a su control, por
ejemplo, porque están detenidas, en tiempos de guerra o después de desastres naturales, el
derecho requiere que el gobierno proporcione alimentos directamente.5
El derecho se deriva del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales5
que contaba con la suscripción de 170 Estados partes en abril de 2020.2 Los Estados que
firman el pacto acuerdan tomar medidas hasta el máximo de sus recursos disponibles para
lograr progresivamente la plena realización del derecho a una alimentación adecuada, tanto a
nivel nacional como internacional.46 En un total de 106 países, el derecho a la alimentación es
aplicable a través de arreglos constitucionales de diversas formas o mediante la aplicabilidad
directa en la ley de varios tratados internacionales en los que se protege el derecho a la
alimentación.7
En la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996, los gobiernos reafirmaron el derecho a
la alimentación y se comprometieron a reducir a la mitad el número de personas hambrientas
y desnutridas de 840 a 420 millones para 2015. Sin embargo, el número ha aumentado en los
últimos años, alcanzando un récord infame en 2009 de más de mil millones de personas
desnutridas en todo el mundo.4 Además, el número de personas que padecen hambre oculta
(carencias de micronutrientes que pueden provocar un retraso en el crecimiento físico e
intelectual de los niños) asciende a más de 2000 millones de personas en todo el mundo.8
Si bien según el derecho internacional los estados están obligados a respetar, proteger y
cumplir el derecho a la alimentación, las dificultades prácticas para asegurar este derecho
humano quedan demostradas por la inseguridad alimentaria prevalente en todo el mundo y
los litigios en curso en países como India.910 En las regiones con mayores problemas
relacionados con la alimentación (África, Asia y América del Sur), no solo hay escasez de
alimentos y falta de infraestructura, sino también mala distribución y acceso inadecuado a los
alimentos.11
Definición
El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC) reconoce el
«derecho a un nivel de vida adecuado, incluida una alimentación adecuada», así como el
«derecho fundamental a no padecer hambre». La relación entre los dos conceptos no es
sencilla. Por ejemplo, «la ausencia de hambre» (que la Observación General N° 12 designa
como más urgente e inmediata)12 podría medirse por el número de personas que sufren de
desnutrición y, en casos extremos, por quienes mueren de inanición. El derecho a una
alimentación adecuada es un estándar mucho más elevado, que incluye no solo la ausencia de
malnutrición, sino la gama completa de cualidades asociadas con los alimentos, incluida la
seguridad, la variedad y la dignidad, en resumen, todos los elementos necesarios para permitir
una vida activa y saludable.
Inspirado por la definición anterior, el Relator Especial sobre el derecho a la alimentación en
2002 lo definió de la siguiente manera:
El derecho a tener acceso regular, permanente e irrestricto, ya sea directamente o mediante
compras económicas, a alimentos cuantitativa y cualitativamente adecuados y suficientes que
correspondan a las tradiciones culturales de las personas a las que pertenece el consumidor, y
que aseguren un bienestar físico y mental, vida individual y colectiva, plena y digna, libre de
miedos.13
Esta definición comprende todos los elementos normativos explicados en detalle en la
Observación General N° 12 del PIDESC, que establece:
el derecho a una alimentación adecuada se realiza cuando cada hombre, mujer o niño, por sí
mismo o en comunidad con otros, tiene el acceso físico y económico en todo momento a los
alimentos adecuados o a los medios para procurarlos.[14]nota 1
Qué no es el derecho a la alimentación
Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el derecho
a la alimentación no implica que los gobiernos tengan la obligación de entregar alimentos
gratis a todo el que lo desee. Este es un error común.
El derecho a la alimentación no es un derecho a una ración mínima de calorías, proteínas y
otros nutrientes específicos, ni un derecho a ser alimentado. Se trata de que se garantice el
derecho a alimentarse, lo que requiere no solo que haya alimentos disponibles –que la
relación producción/población sea suficiente– sino también que sea accesible, es decir, que
cada hogar tenga los medios para producir o comprar su propia comida. Sin embargo, si las
personas se ven privadas del acceso a los alimentos por razones que escapan a su control, por
ejemplo, debido a un conflicto armado, un desastre natural o porque están detenidas, el
reconocimiento del derecho a la vida obliga a los Estados a proporcionarles alimentos
suficientes para su supervivencia.514