Penología y Derecho Penitenciario (Parte Común)
Tema 14. Seguridad de los establecimientos penitenciarios. La seguridad exterior. La
seguridad interior. Medidas de seguridad interior. Principios generales de estas medidas. Los
medios coercitivos.
I. LA SEGURIDAD EN LOS ESTABLECIMIENTOS PENITENCIARIOS
La actividad penitenciaria se configura como aquella que despliega la Administración Penitenciaria para la
consecución de estos dos fines:
- Retener y custodiar a los reclusos
- Reeducar y reinsertar socialmente a los penados y a los sentenciados sujetos a medidas de
seguridad.
Por lo que se refiere a la retención y custodia, cuando una persona ingresa en un Centro penitenciario, lo
hace en virtud de un orden o mandato, en cuya virtud se encomienda a la Administración Penitenciaria su
retención y custodia, lo que conlleva:
- El deber de garantizar y velar por la seguridad y el buen orden regimental del centro.
- El deber de establecer sistemas de control y vigilancia.
- Así como de corregir las infracciones disciplinarias de los reclusos.
Las medidas de seguridad de un Centro penitenciario pueden ser definidas como aquel conjunto de
mecanismos de control, de prevención y de reacción cuya titularidad corresponde al Estado encaminadas
a prevenir, controlar y restablecer el aseguramiento de las personas de los internos y los valores de
seguridad y convivencia ordenada de los Establecimientos penitenciarios.
Estas medidas pueden ser de seguridad exterior o interior; y dentro de estas últimas, ordinarias,
extraordinarias y excepcionales, que se atribuyen a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad por la Disposición
Final 1ª de la Ley Orgánica General Penitenciaria y el artículo 72.5 del Reglamento Penitenciario.
II. SEGURIDAD EXTERIOR
La seguridad exterior tiende a proteger a la Comunidad, evitando la evasión de los internos y que puedan
cometer nuevos delitos y, por otra parte, tiende a la realización de la justicia impidiendo que se
incumplan las sentencias y resoluciones judiciales.
La vigilancia y protección de los edificios e instalaciones públicas corresponde a las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado, según dispone el artículo 11 de la Ley Orgánica 2/86, de 13 de marzo, de Fuerzas y
Cuerpos de Seguridad. En las Comunidades Autónomas que tengan Cuerpos de Policía para el ejercicio de
funciones de vigilancia y protección, dispone el artículo 38 de la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad,
que podrán ejercer, a través de sus Cuerpos de Policía, la vigilancia y protección de edificios,
establecimientos y dependencias de la Comunidad Autónoma.
En cuanto a los Establecimientos Penitenciarios, dispone el artículo 63 del Reglamento que la seguridad
exterior de los Establecimientos corresponde a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado o, en su
caso, a los Cuerpos de Policía de las Comunidades Autónomas en materia de seguridad exterior de los
Centros penitenciarios, recibirán indicaciones de los Directores de los mismos.
Una vez practicado el relevo, el Jefe de la guardia exterior deberá presentarse al Director o funcionario
que le sustituya para informarle de las incidencias del servicio.
III. SEGURIDAD INTERIOR
La seguridad interior de los Establecimientos corresponde a los funcionarios de los Cuerpos de
Instituciones Penitenciarias, con arreglo a los cometidos propios de cada uno y a la distribución de los
servicios acordada por el Director del Establecimiento (art. 64 RP).
Como excepción la Ley Orgánica General Penitenciaria contempla dos supuestos:
a) En el supuesto de graves alteraciones del orden en un determinado establecimiento que obliguen a la
autoridad penitenciaria a requerir la intervención de los Cuerpos de Seguridad del Estado. desde que
intervengan dichas fuerzas asumirá la dirección del establecimiento penitenciario en cuanto a
custodia, vigilancia y restauración del orden el Jefe de las mismas, sin perjuicio de continuar la
autoridad penitenciaria en la dirección de las actividades de tratamiento, procedimientos
administrativos en relación con las autoridades judiciales, régimen económico administrativo y
funciones asistenciales.
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b) El otro supuesto contemplado en la LOGP, es el de los casos en que los Ministerios de Justicia e
Interior acuerden, por razones de seguridad pública, que la custodia y vigilancia interior de un
establecimiento cerrado o un departamento especial de éste corresponda a los Cuerpos de
Seguridad.
En estos supuestos se dará cuenta inmediata a la “Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados”
para que adopte la resolución que reglamentariamente proceda.
IV. MEDIDAS DE SEGURIDAD INTERIOR
El artículo 65 del Reglamento, modificado por el Real Decreto 419/2011, establece que “ las actuaciones
encaminadas a garantizar la seguridad interior de los Establecimientos consistirán en la observación de
los internos, los recuentos de la población reclusa, los registros, los cacheos, las requisas, los controles,
los cambios de celda, la asignación adecuada de destinos y las actividades y cautelas propias de las
salidas, tanto fuera de los módulos como fuera del establecimiento”.
“La intensidad de las medidas señaladas en el apartado anterior se ajustará a la potencial peligrosidad de
los internos a que se apliquen, particularmente, en los supuestos pertenecientes a grupos terroristas, de
delincuencia organizada o de peligrosidad extrema, respetando, en todo caso, los principios a que se
refiere el artículo 71” (art. 65, apartado introducido por el Real Decreto 419/2011).
“Al fin señalado en el apartado anterior, la Administración Penitenciaria podrá constituir grupos
especializados de funcionarios” (art. 65.3).
Las medidas de seguridad interior tienen una doble naturaleza:
Medidas de seguridad de carácter preventivo: La observación, los cambios de celda y la asignación
adecuada de destinos.
Medidas de seguridad de medidas de control: los registros, los cacheos, las requisas, los controles y las
actividades y cautelas propias de las salidas tanto del módulo como del Establecimiento.
1. Medidas preventivas
1.1. La observación y conocimiento de los internos como medida de seguridad
Estará encaminada al conocimiento de su comportamiento habitual y de sus actividades y movimientos
dentro y fuera del departamento, así como de sus relaciones con los demás internos y del influjo
beneficioso o nocivo que, en su caso, ejercieren sobre los mismos. Si en dicha observación se detectaran
hechos o circunstancias que pudieran ser relevantes para la seguridad del Establecimiento o el
tratamiento de los internos se elevarán los oportunos informes (art. 66).
La importancia del precepto supone un gran cambio en la concepción de las medidas para evitar las
evasiones y las conductas nocivas o peligrosas. Se trata de dar primacía a las medidas preventivas
frente a las medidas represivas o sancionadoras. Incluso dentro de las medidas preventivas se otorga
una importancia que hasta hace poco no había tenido al conocimiento derivado de la observación,
anteponiéndolo a otras medidas como los registros y controles.
Sitúa así, el Reglamento a la observación y conocimiento de los internos en medida suprema para
prevenir riesgos contra la seguridad y el orden.
Otros preceptos del Reglamento:
- Entre las obligaciones del Subdirector de Tratamiento está la de “facilitar a los Jefes de Servicio
los datos que obren en los protocolos de los internos que puedan resultar orientadores para el
trato de cada uno de éstos, y los que puedan afectar a la seguridad del establecimiento o sean de
interés para el mantenimiento del orden y la disciplina”.
- Entre las obligaciones de los Jefes de Servicio (art. 287.4) está la de “procurar conocer
personalmente”.
- Entre las obligaciones de los funcionarios de servicio en “Unidades de servicio en patios” y en
“unidades de servicio en galerías” está “observar la conducta de los internos, procurando
conocerlos personalmente.”
1.2. Cambio de celda
La celda y su relación con el derecho a la intimidad ha sido un tema polémico que ha dado lugar a
resoluciones no coincidentes por parte de los Jueces de Vigilancia.
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Un análisis detallado de estas resoluciones y de la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del Tribunal
Constitucional permite extraer unas conclusiones que nos acerquen a la comprensión global de la
materia:
-El artículo 19 de la Ley Orgánica General Penitenciaria y los artículos 13 y 14 del Reglamento establecen
el denominado “principio celular” que depende de la capacidad de los establecimientos penitenciarios.
- Sin duda, la pretensión normativa es preservar el derecho a la intimidad de los internos si bien esta
oferta viene condicionada por razones de orden y seguridad.
-Reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional pone de relieve que una de las consecuencias más
dolorosas de la medida privativa de libertad es la reducción de la intimidad de quienes la sufren, lo que
permite entender que las medidas que la reduzcan deben limitarse a los supuestos en los que vengan
exigidas por la seguridad y el orden en el establecimiento.
-El traslado de celda afecta, de alguna forma, al derecho a la intimidad en tanto en cuanto produce una
cierta alteración de la cotidianidad del interno pudiendo incidir en la estabilidad emocional del interno.
-Si bien corresponde a la Administración penitenciaria acordar los cambios de celda por razones de
seguridad, esta facultad no puede ejercerla de forma arbitraria. Por ello los motivos de seguridad que
permiten tal medida deben ser convalidados en virtud de la certeza y eficacia de la medida adoptada.
-La inclusión por el Real Decreto 419/2011, del cambio de celda como una de las actuaciones
encaminadas a garantizar la seguridad interior de los establecimientos, exige que su aplicación se ajuste,
como establece el apartado 2 del artículo 65, a la potencial peligrosidad de los internos, y a los principios
de necesidad y proporcionalidad y con el debido respeto a la dignidad y los derechos fundamentales de
los internos a los que se aplique.
1.3. Asignación adecuada de destinos
El Real Decreto 419/2011 incluye en el número 1 del art. 65 “la asignación adecuada de destinos”
como una de las actuaciones encaminadas a garantizar la seguridad interior de los establecimientos.
Constante preocupación del Centro Directivo, fruto de contrastada experiencia, por los riesgos que
pueden derivarse de los fallos en la elección de los internos que van a realizar trabajos o destinos. Es por
ello que en reiteradas Instrucciones se haga especial referencia a “la adecuada observación de los
internos que permita un exacto conocimiento de sus características y circunstancias, la selección de los
que van a realizar trabajos o destinos en zonas especialmente vulnerables del establecimiento y, sobre
todo, el conocimiento del historial y antecedentes de aquéllos que por su falta de expectativas puedan
estar más predispuestos a intentar la evasión”.
Complementariamente es preciso añadir la exigencia de un adecuado y discreto control sobre los
movimientos y actividades de los internos que ocupan estos destinos.
1.4. Separación interior
importancia que la separación interior y la clasificación tienen en orden a la seguridad y el mantenimiento
del orden.
La separación interior exige la previa observación y el conocimiento del interno y, a su vez, facilita la
observación continuada de los internos.
El artículo 16 de la Ley Orgánica General Penitenciaria establece que “cualquiera que sea el centro en
que tenga lugar el ingreso, se procederá, de manera inmediata, a una completa separación, teniendo en
cuenta el sexo, emotividad, edad, antecedentes, estado físico y mental y, respecto de los penados, las
exigencias del tratamiento.
En consecuencia, según el art.16 de la LOGP:
-Los hombres y las mujeres deberán estar separados, salvo en los supuestos excepcionales que
reglamentariamente se determinen.
-Los detenidos y presos estarán separados de los condenados y, en ambos casos, los primarios de los
reincidentes.
-Los jóvenes estarán separados de los adultos en las condiciones que se determinen reglamentariamente.
-Los que presenten enfermedad o deficiencias físicas o mentales estarán separados de los que puedan
seguir el régimen normal del establecimiento.
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-Los detenidos y presos por delitos dolosos estarán separados de los que lo estén por delitos de
imprudencia.
El Reglamento, en el artículo 99, remite al artículo 16 de la Ley, limitándose a señalar que, con carácter
prioritario, se tendrán en cuenta los criterios de sexo, edad y antecedentes delictivos y, respecto de los
penados, las exigencias del tratamiento.
1.5. Supuestos especiales
a) Separación de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de los
militares. se realizarán en Establecimientos penitenciarios ordinarios con separación del resto de
detenidos y presos”.
b) Establecimientos o Departamentos mixtos.
La excepción a la separación de hombres y mujeres podrán compartir un mismo departamento previo
consentimiento de unos y otras y siempre que reúnan los requisitos regulados en el Capítulo III del Título
VII”.
c) Traslado de jóvenes a Departamentos de adultos. así lo autorice la Junta de Tratamiento,
poniéndolo en conocimiento del Juez de Vigilancia.
2. Medidas de control
2.1. Recuentos
Los recuentos se efectuarán en los casos, con las garantías y periodicidad que reglamentariamente se
determine y dentro del respeto a la dignidad de la persona (art. 23 LOGP). El Reglamento Penitenciario
distingue entre los recuentos ordinarios y los extraordinarios (art. 67
Recuentos ordinaries: se llevarán a cabo cuando los internos se encuentren en sus respectivas celdas
a través del horario general aprobado por el Consejo de Dirección del centro penitenciario, que deberá
fijar obligatoriamente la realización de al menos tres recuentos ordinarios diarios dentro de los tramos
horarios que se definen a continuación (entre las 07,30 y 08,00 horas, entre las 14,30 y 15,00 horas y
entre las 21,00 y 21,30 horas). Debiendo ser realizados, obligatoriamente, por los funcionarios asignados
a los diferentes departamentos.
Recuentos extraordinarios. Podrán ser ordenados en cualquier momento por el Director, Mando de
incidencias o Jefe de Servicios. Pueden ser generales (en todos los departamentos del centro
penitenciario o parciales en un solo departamento). Se llevarán a cabo en la forma, modo y lugar que
determine el Jefe de Servicios, de tal manera que se garantice la máxima fiabilidad, eficacia y rapidez de
esta medida
Procedimiento para la práctica de los recuentos
Los recuentos ordinarios y extraordinarios se practicarán de forma que se
garantice su rapidez y fiabilidad y se efectuarán a la misma hora y momento en
todos los departamentos del centro penitenciario.
Se deberá constatar la presencia y el estado físico de los internos, así como su
adecuada ubicación, a través del control visual directo del funcionario.
Sus resultados se reflejarán en parte escrito suscrito por los funcionarios que los
hubiesen efectuado, que se dirigirá al Jefe de Servicios.
Corresponde a los Jefes de Servicios comprobar que los funcionarios que de él
dependan realicen los recuentos (art. 287.9º del RP de 1981).
2.2. Registros, cacheos y requisas
Distingue el Reglamento entre los registros y cacheos de personas, ropas y enseres, y requisas de
puertas, ventanas, suelos, paredes y techos de las celdas o dormitorios, así como de los locales y
dependencias de uso común.
En los registros y cacheos de las personas distingue, a su vez: los que pudiéramos llamar cacheos
ordinarios, los cacheos con desnudo integral y los cacheos en que se utilicen otros medios de control.
Cacheos ordinarios: intervenciones sobre el cuerpo de las personas cacheadas que permita detectar si
las mismas son portadoras de objetos prohibidos. El Tribunal Constitucional tiene declarado que estas
intervenciones no atentan al derecho a la intimidad de las personas si, por las zonas del cuerpo sobre las
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que se proyecta o por la forma de realizarlo, no son tenidas por razones culturales como atentatorias
contra el sentido que las personas puedan tener de su intimidad.
La Instrucciones del Centro Directivo atribuyen al Subdirector de Seguridad la obligación de “elaborar de
manera aleatoria y diariamente una relación, tanto de internos como de dependencias que deberán ser
cacheadas” y la de presenciar, también de forma selectiva, la ejecución de dichos controles. Por otra
parte, debe entenderse que las normas de régimen interior que establezcan los Consejos de Dirección
deberán tener en cuenta, al regular la frecuencia y las modalidades de los cacheos, las peculiaridades de
los Establecimientos, la proporcionalidad de dichas medidas y la diferente peligrosidad de los internos
que alberguen.
Cacheos con desnudo integral. El artículo 68.2 del Reglamento establece que “por motivos de
seguridad concretos y específicos, cuando existan razones individuales y contrastadas que hagan pensar
que el interno oculta en su cuerpo algún objeto peligroso o sustancia susceptible de causar daño a la
salud o la integridad física de las personas o de alterar la seguridad o convivencia ordenada del
Establecimiento, se podrá realizar cacheo con desnudo integral con autorización del Jefe de Servicios”.
El Centro Directivo, con fecha de 9 de marzo de 2005, ha elaborado un Protocolo la práctica de esta
medida corresponde adoptarla al Director, al Subdirector de Seguridad y al Jefe de Servicios, cuando
existan razones de urgencia. El acuerdo será motivado y notificado al interno el cacheo se practique en el
menor tiempo posible.
2.3. Otros registros y controles.
Reglamento en el artículo 69 prevé los siguientes registros y controles:
-De las personas autorizadas a comunicar con los internos.
-De quienes tengan acceso al interior de los Establecimientos para realizar algún trabajo o gestión dentro
de los mismos, salvo en las visitas oficiales de las Autoridades.
-De los vehículos que entren o salgan del Establecimiento.
-De los paquetes que reciban o remitan los internos
2.4. Intervención y suspensión de comunicaciones
El artículo 51 de la Ley Orgánica General Penitenciaria establece que las comunicaciones se celebrarán de
manera que se respete al máximo la intimidad y no tendrán más restricciones, en cuanto a las personas y
al modo, que las impuestas por razones de seguridad, de interés de tratamiento y del buen orden del
establecimiento.
en el art. 43.1 regula el procedimiento para restringir e intervenir las comunicaciones: Acuerdo del
Director en resolución motivada que se notificará al interno, dando cuenta al Juez de Vigilancia en el caso
de los penados o a la autoridad judicial de la que dependa si se trata de detenidos o presos.
El supuesto de la suspensión viene regulado en el artículo 44 en el que se atribuye al Jefe de Servicios,
por propia iniciativa o a propuesta del funcionario encargado del servicio. Procede la suspensión:
a) Cuando existan razones fundadas para creer que los comunicantes pueden estar preparando
alguna actuación delictiva o que atente contra la convivencia o la seguridad del establecimiento,
o que estén propagando noticias falsas que perjudiquen o puedan perjudicar gravemente a la
seguridad o al buen orden del establecimiento.
b) Cuando los comunicantes no observen un comportamiento correcto.
El Jefe de Servicios dará cuenta inmediata de la suspensión al Director del Centro y éste, a su vez, si
ratifica la medida en resolución motivada, deberá dar cuenta al Juez de Vigilancia en el mismo día o al día
siguiente.
2.5. Otras medidas de control
1. Rondas nocturnas (art. 77.2 RP).
2. Control de objetos prohibidos
3. medidas preventivas tendentes a evitar la entrada en el interior de los Centros de aparatos de telefonía
móvil y de drogas, con indicación de las posibles vías de introducción y las correspondientes actuaciones:
entre otras
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a) Comunicaciones y visitas.
b) Paquetes.
c) Personal ajeno a la Institución.
4. Control e intervención en los accesos y otras dependencias relativas a las personas y medios
materiales. Ej: Arcos detectores de metales.
Sistemas de video vigilancia.
Instrucción nº 4/2022, de 28 de julio.
Se prevé que los sistemas de video vigilancia puedan abarcar las siguientes áreas o campos de
actuación:
Como criterio general, el sistema de video vigilancia de un centro deberá cubrir todas las zonas y
dependencias comunes de uso general para posibilitar el tratamiento penitenciario y la consecución de
los fines previstos en el artículo 1 de la Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre.
Espacios destinados al depósito y custodia de objetos, documentos o valores.
Zonas de aparcamiento de vehículos.
Igualmente, se estima necesario disponer de video vigilancia en los siguientes lugares: ej:
Donde se encuentren depositados los medios coercitivos.
Celdas destinadas a la aplicación del medio coercitivo de aislamiento provisional.
Prohibiéndose de manera expresa:
-La captación de imágenes y sonidos en la vía pública que no resulten imprescindibles para la seguridad
de los recintos penitenciarios, que excedan de los límites de preservar la seguridad exterior del centro, de
las personas y bienes, así como las instalaciones.
-La captación de imágenes y sonidos en el interior de los centros en zonas no comunes y espacios
protegidos por el derecho a la intimidad personal y familiar o la propia imagen
-La captación de sonidos, sin perjuicio de las decisiones judiciales o administrativas sobre intervención de
comunicaciones o la indicación expresa y excepcional que conste en tal sentido de la Secretaría General
de Instituciones Penitenciarias, como ocurre en las celdas destinadas a la contención mecánica.
La regulación del tratamiento de datos de carácter personal se regula en dicha Instrucción 4/2022 y lo
previsto en la Ley Orgánica 7/2021, de 26 de mayo , “de protección de datos personales tratados para
fines de prevención, detección, investigación y enjuiciamiento de infracciones penales y de ejecución de
sanciones penales”
3. Protocolo frente a las agresiones (Instrucción 06/2017, 5 de septiembre)
La SGIIPP ha aprobado unas medidas de implementación relacionadas con el PROTOCOLO específico
de actuación frente a las agresiones en los Centros Penitenciarios y Cetros de Inserción Social
dependientes de la Secretaría General de [Link]. Dichas medidas van orientadas a intentar erradicar
las agresiones y cualquier forma violenta del medio penitenciario
1. Estrategias preventivas: Medidas proactivas, como son:
1.1. Medidas dirigidas a potencias un mejor conocimiento de los internos por parte de los
funcionarios, como:
-Presencia de funcionarios de vigilancia en dependencias y actividades comunes.
-Presencia de funcionarios entrantes y salientes en la realización de los recuentos de relevo y adecuada
formalización y transmisión de información en los mismos.
-Asignación de servicios de funcionarios en un mismo departamento durante periodos de tiempo
suficiente para un adecuado conocimiento de los internos.
-Se impulsará el control con cámaras de video-vigilancia en las distintas actividades que se realicen
1.2. Creación de fichas control para informar a los trabajadores por parte de las Subdirecciones de
Seguridad, de aquellos internos que hayan sido protagonistas de agresiones a funcionarios.
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1.3. En los departamentos de régimen especial, cerrado y aislamiento, se potenciarán actuaciones como
que todos los internos sean recibidos por lo funcionarios. A los funcionarios se le informará verbalmente
de las circunstancias del incidente y del estado de agresividad del interno al objeto de poder adoptar las
medidas de prevención oportunas.
1.4. Potenciación de los programas de intervención específicos, como el programa de normalización de
conducta
2. Procedimiento cuando el trabajador ha sufrido agresión. Pautas de actuación
-Notificación la agresión a la oficina de seguridad o directamente al Subdirector de seguridad.
-Recogida de datos, con el subdirector de seguridad.
-Investigación de la agresión, atendiendo a tres momentos (antes, durante y después).
-Identificar las causas principales de que ha originado la agresión.
-Proposición de medidas preventivas en función de las causas que han originado la agresión.
3. Medidas de apoyo al empleado público agredido, tanto a nivel sanitario como jurídico
V. PRINCIPIOS GENERALES DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD
El artículo 71 del RP
a) Necesidad y proporcionalidad.
b) Respeto a la dignidad y a los derechos fundamentales especialmente cuando se lleven a cabo
medidas de seguridad directamente sobre la persona.
c) Preferencia por los medios de carácter electrónico cuando pueda optarse por la utilización de
distintos medios de igual eficacia.
d) Obligación para los funcionarios de comunicar al Jefe de Servicios cualquier anomalía
VI. LOS MEDIOS COERCITIVOS
Para impedir actos de evasión o de violencia de los internos.
Para evitar daños de los internos a sí mismos, a otras personas o cosas.
Para vencer la resistencia activa o pasiva de los internos a las órdenes del personal penitenciario en el
ejercicio de su cargo.
1. Tipos de medios coercitivos
Son medios coercitivos entre otros (art. 72 del RP) a los efectos del art. 45.1 de la LOGP:
-El aislamiento provisional.
-La fuerza física personal.
-Las esposas
2. Principios que deben informar su aplicación
Entre otros:
Uso proporcional al fin pretendido.
Prohibición de su utilización como sanción encubierta
Empleo de estos exclusivamente cuando no exista otra forma menos gravosa para conseguir la finalidad
perseguida.
3. Excepciones a su aplicación (art 72.2 RP)
No podrán ser aplicados los expresados medios coercitivos a las internas gestantes, a las mujeres hasta
seis meses después de la terminación del embarazo, a las madres lactantes y a las que tuvieran hijos
consigo, a los enfermos convalecientes de enfermedad grave, salvo en los casos en los que de la
actuación de aquellos pudiera derivarse un inminente peligro para su integridad o para la de otras
personas (art. 72.2 RP).
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4. Procedimiento de aplicación
La utilización de los medios coercitivos será autorizada previamente por el Director, salvo que razones de
urgencia no lo permitan en cuyo caso se pondrá en su conocimiento inmediatamente (art. 45 LOGP).
El director comunicará inmediatamente al Juez de Vigilancia la adopción y cese con expresión detallada
de los hechos que hubieran dado lugar a dicha utilización y de las circunstancias que pudieran aconsejar
su mantenimiento.
El Centro Directivo ordena a los Centros Penitenciarios La apertura de un libro-registro donde se recojan
todas las intervenciones que se produzcan, que firmarán el Subdirector de Seguridad y los Jefes de
Servicios y donde se hará constar la fecha, hora de inicio, hora de cese, tipo de medio coercitivo aplicado,
resumen de hechos y otras medidas adoptadas.
Remisión de los correspondientes informes a la Dirección de Seguridad Interior y Gestión Penitenciaria.
Grabación expresa en los epígrafes del programa “incidencias regimentales contenidas en el S.I.P,
haciendo constar el tipo de medios utilizados y/o medidas adoptadas.
Comunicar a la Subdirección General de Análisis e Inspección los incidentes regimentales “siempre que
sea preciso el uso de defensas de goma, esposas, sujeción mecánica o aerosoles” (Instrucción 5/2006).
6. Depósito de los medios materiales coercitivos
Los medios materiales coercitivos serán depositados en aquel lugar o lugares que el director entienda
idóneos, y se reflejará un libro oficial su cuantía y estado.
7. Intervención de las Fuerzas de Seguridad
En los casos de graves alteraciones del orden con peligro inminente para las personas o para las
instituciones, el Director con carácter provisional podrá recabar el auxilio de las Fuerzas de Seguridad de
guardia en el Establecimiento, quienes en caso de tener que utilizar las armas de fuego lo harán por los
mismos motivos y con las mismas limitaciones que establece la legislación de Fuerzas y cuerpos de
seguridad del Estado.
Desde el momento en que intervengan dichas fuerzas asumirá la dirección del establecimiento
penitenciario en cuanto a custodia, vigilancia y restauración del orden el Jefe de las mismas, sin perjuicio
de continuar la autoridad penitenciaria en la dirección de las actividades de tratamiento, procedimiento
administrativo en relación con las autoridades judiciales, régimen económico administrativo y funciones
asistenciales
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