Definición de discalculia
La discalculia es un trastorno específico del aprendizaje que afecta la capacidad de una
persona para comprender y realizar operaciones matemáticas. Las personas con discalculia
suelen tener dificultades para procesar números, comprender conceptos de cantidad, realizar
cálculos simples y manejar problemas matemáticos más complejo.
Características principales
• Dificultades para contar objetos, realizar cálculos mentales, entender conceptos
matemáticos abstractos (como el valor posicional o las fracciones).
• Problemas para recordar números, secuencias y procedimientos matemáticos.
• Confusión al leer y escribir números (por ejemplo, invertir los dígitos).
• Problemas con la orientación espacial y el manejo del tiempo, lo que puede afectar su
sentido de dirección y comprensión de mapas.
Prevalencia
Se estima que entre el 3% y el 6% de la población mundial padece discalculia, afectando a
personas de todas las edades y niveles intelectuales.
Diagnóstico
El diagnóstico de la discalculia se realiza a través de evaluaciones psicológicas y educativas que
evalúan las habilidades matemáticas y otras áreas cognitivas, como la memoria, la atención y
las habilidades de razonamiento.
Tratamiento y estrategias de intervención
Las intervenciones suelen centrarse en la enseñanza personalizada y el uso de estrategias
multisensoriales, como el uso de manipulativos matemáticos (cubos, bloques, ábacos),
tecnología adaptativa, software educativo y la enseñanza de métodos de resolución de
problemas paso a paso.
Se fomenta el uso de herramientas compensatorias como calculadoras, organizadores gráficos
y reglas visuales para ayudar a los estudiantes a manejar las dificultades matemáticas.
Para el aprendizaje de las matemáticas se ha propuesto la implicación de los siguientes
procesos:
1. Memoria semántica (lingüísticos): conocer y nombrar los términos, operaciones y
conceptos matemáticos y descodificar los problemas escritos en símbolos
matemáticos, así como seguir la secuencia de pasos matemáticos, contar o recordar
las tablas de multiplicar. En este aspecto están desfavorecidas las personas que
padecen trastorno específico del lenguaje o dislexia; algunos niños disléxicos tienen
problemas para resolver problemas matemáticos porque no entienden el enunciado;
pero cuando alguien se los cuenta utilizando un lenguaje más claro y sencillo, están
salvados. Los niños disléxicos también tienen dificultad para recordar los datos
aritméticos (tablas de multiplicar, fórmulas matemáticas, etc.); sin embargo, cuando
tiene a mano una calculadora o pueden consultar la fórmula, funcionan de maravilla.
2. Memoria de trabajo (atencionales): copiar números o figuras correctamente,
acordarse de llevar o fijarse en los signos operacionales; este correlacionaría el fracaso
matemático con el TDAH; las personas con este trastorno tienen una memoria
operativa bastante pobre; como en la mayor parte de los razonamientos matemáticos
implica mantener en el pensamiento consciente un cierto número de datos de modo
simultáneo, también en este caso no es raro que exista un fracaso en el aprendizaje y
uso de las matemáticas.
3. Habilidades perceptuales: reconocer o leer símbolos numéricos o signos aritméticos y
formar agrupaciones de objetos; un problema perceptual puede expresarse por
ejemplo en: dificultad para el reconocimiento visuo-perceptivo de la forma de los
números, de las alineaciones de las operaciones aritméticas y de la identificación de
los signos aritméticos.
Resulta innegable la implicación de procesos lingüísticos, atencionales y perceptuales en las
operaciones matemáticas, pero en los últimos años ha surgido una nueva teoría sobre el
concepto de discalculia, sustentada en un déficit del sentido numérico o numerosidad.
El desarrollo del sentido numérico pasa por distintos estadios:
1. Desarrollo del sentido numérico general (sistema central de magnitud): habilidad
básica que consiste en diferenciar entre uno y múltiples elementos.
2. Desarrollo del sistema numérico verbal: habilidad de asociar una cantidad a una
palabra concreta.
⌂⌂ = dos
3. Desarrollo del sistema numérico arábigo: habilidad asociar cantidades a una cifra
concreta.
⌂⌂⌂ = 3
4. Desarrollo de la representación de una secuenciación numérica, también denomina
imaginaria, lo cual facilita el cálculo aproximado.
Como procesos básicos aparece el concepto de número que se sustenta en los principios
lógicos de cardinalidad, ordinalidad e inferencia transitiva que es consecuencia de la
ordinalidad: si 2>1 y 3>2, entonces 3>1; y el principio básico de la enumeración se basa en los
principios lógicos de la correspondencia uno a uno (en un conjunto cada elemento se debe
contar únicamente una vez) y el orden estable (la secuencia de conteo siempre se realiza
siguiendo el mismo orden). Contemplando la discalculia como un déficit, al menos
inicialmente, en el sentido numérico, los signos de alerta que aparecen precozmente son:
Desarrollo normal en el lenguaje, la lectura y la escritura con dificultades para
aprender a contar y a resolver problemas
Buena memoria para palabras escritas, pero dificultad para leer números o recordar
secuencias numéricas
Buen desarrollo de conceptos matemáticos generales, pero fallos en los cálculos
específicos
Problemas para ordenar conceptos cronológicamente o hacer estimaciones de tamaño
o altura
Capacidad limitada para estimar costes, tiempo, distancias
Las consecuencias de la falta de habilidad en el sentido numérico se recogen en las
consecuencias en habilidades numéricas
Escasa habilidad para contar
Dificultad en las operaciones básicas (adición, sustracción, multiplicación y división)
Dificultad para el cálculo mental
Necesidad de usar los dedos para contar
Dificultad en la adquisición de automatismos para contar
Dificultad para estimar cálculos aproximados
Dificultad con las secuencias (se pierden al contar, al aprender las tablas de multiplicar,
etc.)
Lentitud en la realización de tareas matemáticas. Precisan más tiempo y esfuerzo para
hacer los deberes de matemáticas y con resultados no muy positivos
El diagnóstico se plantea ante todo niño que muestre dificultades para el cálculo matemático.
Dada la alta comorbilidad con el TDAH y con la dislexia, el proceso diagnóstico requerirá una
valoración cognitiva que incluya: inteligencia general, habilidades lectoras, escalas para el
diagnóstico de TDAH y habilidades relacionadas con el cálculo.
Implicaciones educativas
Los estudiantes con discalculia requieren adaptaciones en el aula, como más tiempo para
completar exámenes, materiales visuales de apoyo y métodos de enseñanza que involucren
diferentes sentidos (visual, auditivo, kinestésico).
La comprensión por parte de los profesores sobre la discalculia y el apoyo emocional son
claves para el éxito académico y personal del estudiante.
Prevención
Aunque la discalculia no se puede prevenir, las intervenciones tempranas en los niños que
muestran dificultades con las matemáticas pueden mejorar significativamente su rendimiento
y autoestima.
Un enfoque de enseñanza en las primeras etapas que utilice conceptos matemáticos visuales y
manipulativos puede ayudar a desarrollar una base matemática más sólida.
Neurofisiología
La investigación sugiere que las personas con discalculia tienen alteraciones en las áreas del
cerebro relacionadas con el procesamiento numérico, como el lóbulo parietal. Se cree que hay
una disfunción en la forma en que el cerebro organiza y procesa la información numérica.
Caso resuelto con estrategias
Caso: Un niño de 10 años, llamado Pablo, presentaba serias dificultades para realizar
operaciones matemáticas básicas, como la suma y la resta. Su rendimiento en matemáticas
estaba significativamente por debajo de la media de su grupo de edad, y mostraba signos de
ansiedad cada vez que se enfrentaba a problemas matemáticos.
• Evaluación: Tras ser evaluado por un psicopedagogo, se confirmó que Pablo tenía discalculia.
El informe sugería que sus dificultades se debían a una incapacidad para visualizar y manipular
mentalmente números, y también mostraba una mala comprensión de los conceptos
matemáticos abstractos.
• Intervención: Se implementaron varias estrategias:
1. Uso de manipulativos: Se le proporcionaron cubos y bloques para que pudiera
tocar y ver los números al realizar operaciones matemáticas.
2. Software educativo: Pablo comenzó a utilizar aplicaciones diseñadas para niños
con dificultades en matemáticas, que incluían juegos interactivos que le ayudaban a
desarrollar habilidades de conteo y cálculo.
3. Enseñanza multisensorial: El profesor introdujo lecciones que implicaban la
vista, el tacto y el oído, como el uso de canciones para memorizar tablas de multiplicar o el uso
de una pizarra táctil para escribir números.
4. Apoyo emocional: Se le brindó un ambiente de aprendizaje positivo, donde los
errores se veían como una oportunidad para aprender, reduciendo su ansiedad matemática.
Resultado: Después de seis meses de intervención, Pablo mostró mejoras notables en sus
habilidades matemáticas. Aunque todavía necesitaba apoyo en ciertas áreas, su confianza
había aumentado, y ya no evitaba los problemas matemáticos. Los manipulativos y el software
educativo le ayudaron a visualizar mejor los números y a comprender los conceptos
abstractos.