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Adicciones Kalina

El documento aborda la problemática de las adicciones desde una perspectiva clínica y terapéutica, integrando la teoría y la práctica en un enfoque que considera al individuo, la familia y la sociedad. Se analizan los comportamientos adictivos, el contexto familiar y social, así como el tratamiento del tabaquismo y otras adicciones. El autor, Eduardo Kalina, comparte su experiencia y la de su equipo en el tratamiento de pacientes adictos a lo largo de más de dos décadas.

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El documento aborda la problemática de las adicciones desde una perspectiva clínica y terapéutica, integrando la teoría y la práctica en un enfoque que considera al individuo, la familia y la sociedad. Se analizan los comportamientos adictivos, el contexto familiar y social, así como el tratamiento del tabaquismo y otras adicciones. El autor, Eduardo Kalina, comparte su experiencia y la de su equipo en el tratamiento de pacientes adictos a lo largo de más de dos décadas.

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Oe Cm et ee ee LCR os CON See Ri aca pacientes drogodependientes. El texto recorre cu eco ee ecu Se tC aca a la teoria, en un eje que integra individuo, familia y sociedad. Asi, se analiza el compor- tamiento del adicto, la concepcién de vida que cS a UD Ce On CCR eR ORC ny Seu one ee Se ee ee Coe especialistas sino para todos aquellos intere- Sc eee Pee en eect Ce ie ae Lea eared Ce eC Cee EMC Re eu) menos pernicioso-, sugiriéndose pautas para SRC Cen Eduardo Kalina es médico psiquiatra, miem- bro de la American Psychiatric Association y DU Rese ene sg CC eee eee ee la Universidad del Salvador y ha sido profesor Tee Se ee cs rior. Actualmente es director médico de la CM Ue a oa CC Le Cm ec eC omY US Ou RCT NCU CO COR tery A Wl { ADICCIONES. APORTES PARA LA CLINICA Y LA TERAPEUTICA Eduardo Kalina Con la colaboracién de Guillermo Dorado, Roberto Fernandez Labriola y Pablo Miguel Roig ADICCIONES Aportes para la clinica y la terapéutica ” PAIDOS Buenos Aires - Barcelona - México Cert de Gustavo Macri isin, 2000 rep ple te ee ier oma que se {oS mc sn lene Inet ate esha Cher inde oe (© 2000 Editorial Pda SAICF Defeas 169, Buenos Altes cma pakdsiteraroteiadad coma Ediciones aids brea SA Mariano Gu, 92, Barcelona Queda hecho el desi gue previene la Ley 1.728 Imre en la Argentina. Printed in Argentina Inpro en Talleses Griios Daversa Vicente Laper 318, Quiles, en junio de 2000 ISBN 9302251981 | i i | | | i | } | INDICE Prélogo 1. El paciente adicto, Aportes clinico-psiquiatricos 2. Proyecto de muerte wesus proyecto de vida 3. Las familias psicotoxicas 4. La familia de la mujer adicta, Pablo Miguel Roig El papet del terapeuta en el tratamiento de los grupos familiares = 6. Los trastornos cognitivos y las drogas psico-neuro-bio-sociowtéxicas 7. Cuestionarios de diagndstico y seguimiento de pacientes adictos, Roberto Fernandes Labriola y Pablo Miguel Roig. 8. Consideraciones generales sobre el tabaquismo 9. Desarrollo y evoluei6n de los tratamientos del tabaquismo 10. Farmacoterapéutica del tabaquismo 11, Estrategias complementarias para la cesacién tabaquica 13 45 69 8 83. 95 un rt 181 43. PROLOGO La intencién de compartir con los lectores el sedimento de nuestras ex: eriencias en Ia clinica psiquidtrica con adictos, a través de weinta y dos afios de trabajo continuado, ha dado como resultado ese libro, el cual re- copila una serie de trabajos que abordan la problemitica de las dro gas “psi ‘Allo largo de! texto se relaciona permanentemente la clinica con la teo- ria y las terapéuticas, que incluyen la farmacoterapéutica, en una constan- te preocupacién por entender los fenémenos que estudiamos en un eje que abarca al individuo, la familia y la sociedad en la eual vivimos. En tal sentido el libro se inicia con una perspectiva sobre el paciente adicto, para luego abrir el campo hacia el contexto familiar y el entorno social, el que lamentablemente hoy estimula las conductas adictivas. En una segunda parte, abordamos especificamente la problematica del tabaquismo, dada la extensi6n de esta adicciGn, sus efectos nocivos sobre un porcentae muy im- Portante de la poblacién y las numerosas consultas que recibimos a propé- sito de su tratamiento. El pasaje de Ia practica a la tcoria y la concepci6n integral de la psiquia trfa constituyen el basamento en el cual nos apoyamos para teorizar sobre nuestra experiencia; se trata del esquema conceptual-referencial-operativo (ECRO), en los términos en que lo planteaba Enrique Pichon-Riviére. Es a todas luces multifacético, y si bien no logra la integracién definitiva de las diferentes vertientes que lo componen, articula las diversas areas del traba- jo psiquiatrico, Este enfoque nos ha permitido ayudar a las personas que sufren adic- ciones en un contexto de orientacién comunitaria, como es la clinica psi- 10 ADICCIONES. APORTES FARA LA CLINIGA VTERAPEUTICA, quidtrica Vila Guadalupe de Buenos Aires, lugar en el que trabajamos di ite los ttimos diez anos. Con anteriorida!y simultineamente existe- Tom, adeiés, experiencias con instituciones, equipos de profesionates, Cquipos de docentes, eeétera, pero fundamentalmente muchos seres b+ fan con los que compartimos alrededor de dice mil horas de trabajo No queremas dejar de agradecer a quienes a lo largo de todos estos aiion not han acompatado. En primer lugar, a dos pares que influyeron no- diblemente em nuestra Vida profesional: David Rosenfeld y Bernardino Hotne, Ambos actualmente se desempefian como psicoanalssy, a pesar te los diferentes caminos en nuestras profesiones, seguimos siendo ami- fos. En segundo lugar, quiero inclu ana Tita de colegas amigos, con los ite convivimos, estudiamos,trabajamos, y que tuvieron especial significa An on mi vida profesional -aun a riesgo de cometerinjusticias al oWidar Galguno, pero sabiendo ques esto ocurte ellos sabrn comprendetlow:Jo- Mer Edvatdo Chimera, Santiago Kovadiof, Susana Kuras de Mauer, Julio drwy, Carlos David Pietini, Eduardo Vera Ocampo, Osvaldo Amaral, Juan “Alberto Varia, Jorge Garcia, Néstor Propato, Milagros Gelli, Miguel Angel Bianucc, Saatiage Korin, Gerardo Rubinstein, Carlos Castellar Pinto, Rawardo Mascarenhas, Siva Resnirly, Patricia Ackerman, Ana Zubast, Eduardo Segre, Teodoro Males, Silvia Kucher, Arnaldo Lozano, Ménica Buono, Graciela Russak, Francisco Batista Neto, Luiz Carlos Osorio, Rober- to Burlando, Jorge Fuls, Salvador Celia, Federico Basle Neto, Mariano Suarer, Francheo Peto, Alberto Gémer, Nilo Fichner, Enrique Madrigal Segura, Pablo Miguel Roig, Mario Biscaia, Luie Meyer, Daniel Russo, Leo- endo Bleger, Andsés Rascowky, Donna Bentolilla, Luis Cordoba, Maria Luts Ler, Josefa Avila, Martin Bianchedi, César Caadreli, Roberto Fer- ander Labyfola, Hugo Rosaros, jose Manuel Valls, Fernando Acuita, Luis Enrique Machado, Joxe Antonio Arias, Omar Oramas, Mauricio Knobel, Vicky Bigio, Pedro Delgado, Rafael Ernesto Lopez Corvo, Fernando Ris tjuez, Emmanuel Schyvartz, Sherman Feinstein, James Masterson, Ferman- ae Gesarman, Armando Barriguete, Sail Pea, Gerald Davidson, Gustavo Delgado Aparicio, Fabio Leite Lobo, Mauticio Goldenberg, Maria Langer, David Liberiman, Susana Lustig de Ferrer, Emilio Rodrigué, Eduardo Salas Soubirat, Bryce Boyer, Peter Giovacchini, Donald Rinsley Enrique Pichon. Riviere, Marcos Berswin, Edgar Velisquez, Alfonso Denicola, Charles Ni Cholas Aimée, Fernando Samanez, Henty Leén, Rosa Eidler, Carlos Fuma- fal, Carlos Amnini, Carlos Whiting D'Andurain, Guillermo Dorado, Ber san Slaff, Marta Kapustin, Néstor Cruz, Alberto Cormillot, Pedro Cahn, Bertay Fuad Lechin, javier Aizpii Diaz, Jests Antonio Pérez de Arrospide, | | | | | | | | PROLOGO. u Javier Ruiz, Nora Votko, Siva Cammisa de Kalina, Juan Caos Ne Sibi Vague, Jonge De Le, Redolo Marinate NO: ‘todos ellos, ya meon dln que fueron nuestros pacientes que nox ensefaron con sts aportes personales a encontrar ineores camino tere peor en un tee tn de, cenagooyconstantmente cambiane tcl des ass, quesonos eres musta pofinds como un sencilla pero sentido homenaj,dediares ete Ibo Doctor Epvarno KALINa Buenos Aires, marzo de 2000 CAPITULO 1 EL PACIENTE ADICTO. APORTES CLINICO-PSIQUIATRICOS Drogarse es una préctica con consecuendas." E. Kalina, 1996 Nuestra experiencia con pacientes adictos Alo largo de los afios hemos sostenido la necesidaé de ensefar a partir de nuestra propia experiencia, Cuando decimos “nuestra” nos referimos al sentido plural de la experiencia. En este texto intentamos sintetizar el tra- bajo grupal ¢ interdisciplinario de numerosos colegas que en diferentes tapas de nuestra vida profesional, desarrollada tanto en la Argentina co- mo en otros paises, tuvieron una influencia significatva en nuestra obra Durante 1968 comenzamos a organizar un equipo interdisciplinario de- dicado a instrumentar “tratamientos de abordaje miiltiple” en psiquiatria, «en los casos de patologias graves, especialmente en aquellos que consumen, drogas psiconeuro-bio-socio-xicas2? Anteriormente, el trabajo fue perso- nal, aplicando en los primeros casos, entre 1961 y 1968, psicoterapias com- binadas indiyiduales y grupates de neta orientacion,psicoanalitica, a veces tha gg ey Sealcaskneais ROE too Psiquidtricas. 1. Subrayaios la palabra conseuenia para resalar uno de los objtivoscentrales de mes: ‘0a hicha contra las crogas: haces tomar eoncienca ala poblacin de que éta no es na pric ‘ica “reeteacjonal ino una condueta que de manera mediat o inmediataocasiona severos ‘dais la sd individual, familia y social. Fate tema adquiid especial significado para el lector cuando expongamos niiiox puntos de vita sobre el pretensima, modalidad aitagoni- ‘cial canstsmo, yea lneal,eeeuar'o mist. 2 Aclaramosal lector que cada ez que nombramos la palabra dig nos estamos refren- do aaquellassustancias eu wso/abuso prieden ocasonar ‘ais. Con esa definicin intentamos llevar al lector a una comprension de tipo integral de Jos fenémenos que esanos extudiando, “4 ADICCIONES. APORTES PARA LA CLINICA YTERAPEUTICA Luego siguié un prolongado periodo de trabajo en equipo, en el cual fuimos diseiando los modelos de tratamiento de abordaje multiple que ex- pusimos en diversas publicaciones (1, 2, 3), y que no serfn un tema del cual nos ocuparemos en esta ocasién, En materia de neuropsicofarmacologfa ya contébamos con moléculas para el tratamiento del alcohotismo (clometiazol, disulfiram, etcétera) y Deasionalmente recurrfamos a los [Link]épticos sin mayores re- sultados terapéuticos. Fundamentalmente rescatamos de aquella época el uso de la carbamazepina como una medicacin eficiente en nuestro cam- po de wabajo, y ya en 197/-comenzamos a experimentar con piracetam,? lun nootropo de gran interés para el proceso de recuperacidn de las funcio- nes cognit (os después este panorama se acrecent6 notablemente y nuestro inte- rés por la renovaci6n en el arsenal de recursos terapéuticos para enfrentar las adicciones yaes por dems conocido, especialmente por nuestra publi caciones, cuya némina incluiremos en la bibliografia para orientar al lec- tor interesado en este tema. 1a década del sesenta fue la época en la cual se registraron Tos comien- 20s de la difusién masiva de las drogas a escala mundial, cuando se produ Jo la ruptura del statu quo anterior, es deci, venta y consumo de drogas en ‘grupos marginales y/o, como ocurria en ciertos paises desarrollados, con- sumo y abuso como privlegio de las lasesaltas, Pero a partir de esa déca- da todo eambis PrineRS el consumo abusive cxtendl6 por os paltes de Primer Mundo como los Estados Unidos, Espafia, Inglaterra, Italia etcétera, y también entre los grupos intelectuales de otros paises, como ‘ocurrié en algunos de nuestro continente, para posteriormente difundirse por todo el globo terriqueo sin distincién de clases, edades, sexo, ideolo- gia politica o religion, excepto en ciertos grupos mahometanos, que logra- ron, mediante severas condenas, incluida la de muerte, controlar el trfico 8. Bn aqueli época se comerializaba con el nombre "Tonal" yer fabricalo por Labo- ratorios Bagé. Actualmente lo elabora UCB, y se comercalra con el nombre de "Noosa ‘Nuestros prineos rabajos de investigacin farmacolgica (ints) los learon a cabo con la loenciada Susana Mauer, quien realzaba los estudiospscol6pios para evalua os pacientes, ‘Muchos aos después mudamos nuestro interés hacia una neva moléula com prope {es nootrépicas; nos referimos al “aniraceam", que se comercalira en eso mesho con el ‘nombre “Pergemia (Rontag). Sobre su indicacion en pacientes adiclos con trastornos cog tvs, publicamos un trabajo en la Revista Argentina de Piqua Bilge, n° 38, 1998. EL PACIENTE ADIGTO. APORTES GLINICO-PSIQUIATRICOS 6 yeel consumo en sus pafses, o en los casos de China y Cuba que durante al ) Jutcanies uces haber waldo Gre en tbo cette, sta stuacion coyuntural sorprendié alos médicos, piguiarasyno pak tudo que presentanos con Santiago Kovaaltt ei 1976, x6 ggunas consideraciones sobre este tema. Ja Antigua Roma, en donde cyando-an-su- coregabs mide [Link], es decirico- EL PAGENTE ADI TO. APORTES CLINICOPSIQLATRICOS 7 imo eilavet De este modo “sali” de su condicién de deucor, entregando sul ago. Igual destino de esclavitud tiene quien recurre a la drogen, ~que etimots- gicamente significa menting embuste, cosa de mala calidat- pues mediante la automedicacin de sustancias psico-neuro biosocioxieas, en la ilusin de superar debilidades o flaquezas, en lugar de liberarse o independizarse se vuelve di dente. Pod entonces, que el adicto vive peri ntti qe ademis, pox notin melnenid, gico, racionaliza su patologia en térmi serene Sis i los ue conocemos icons pero i ractura, Para ellos la “gutmica” en go smi a la basqueda dea leds floss pre los alquimisas, pero en ese cass won los adicton quienes se ohecen a msmos como "cobayox” para su investigacones Tos requerimienton necesa no ree ponder all Tialapruchadelaexparienda:constiuise en \pe tna iealont de mien) de ac aa rere) Alrespecto, Roig suit denominaron os sco de bison cca eeR gi oe UA ene See ee ‘no resueltos con sus Objetos primarios, ya sea la familia osus equivalentes, se procura una simbiosis quimiea.” En sntess, en su intemto por se, acepta ‘i como un pits a ee a d condicion inherente a nuestra pertenencia al reino animal y dé lfc aceptacién por el género humano, que desde siempre intenta nego- ia con todos los dioses de los que tiene conocimiento, su interés en ven- cer la muerte y llegar a ser inmortaleE1 cor sostulacién es lai capacidad y/o fracaso en Su ii : age 4.A pari de cate ecarecelent a es posbl definir una posicin contr I hea cin, aln que consideranos una amg “ec 3. ste sell de um abajo lat) de Plo gl Ree ef L 2. Nov refenman en especial al cso comeepto de le pare cer aunt se desta por bs once nen 7. Not exanos ret teks pacoucos del anions mena SRS as teoris de Blegerexpuests cn su Hixo Simbios emigafed (3). Sobre eno tens yx Neen Publeado ores lines ens que expiieon micrtas ened eager * 18 [ADICCIONES. APORTES PARA LA CLINICA YTERAPEUTICA Pues biein, aquellos que nacen con una determinada vulnerabilidad-ge- nétice [Link], por as elattades de su vida, una vulnerabiidad pi- co-neuro-bio-social,*# pueden desarrollar procesos adictivos como un it tento de “emparchar” quimicamente sus déficit, cuando. Tas: condiciones ex- Teme sects amllaresfavorecen este camino “iusorlo® con conscuenis ‘Siputis, on menor o mayor plz, en todos los niveles dela vida. Como Dien dice Claude Olievenscin, despues de una prolongada experiencia en este campo y de una reconocida sabiduria: “No existen los drogados-feli- Gea" (Ut nated pas des doguewrs heures). por evo esque deade hace muchos afos centramos el tratamiento con css eferns en trmins de ayuron que putnam pre : own pga desl En lo que vespeca al tataniento, eb Fandamental podr“etaro a cabo" decir pla en togrs reals y _ resins, que reemplah at reairciones ngicomaniacominiaies Ja fan amiento psfquico deLadicto, y muy especialentésignifcativas en los casos de los consumidores de mribua na, que llegan a vivir en un estado denominado “sindrome amotivacional”, que refleja su impotencia-para enfrentarla realidad. 6 Saget: Ls roacedonce pacolégleas que inducen la eustanclaspicome socio Witla 6 las utold tate oe Na Ieptmadad En la fratcopes (7), al ‘ee alads en dois asociciones inadecuadas, gran quimicamenteY i [Link] que se lo deseo neces induct a nin maniac Ch ange To que hemes denominad eit digas tno de en dena quo, qe fundamental pars een Jhstemtary consolidar el naciona, se consttye en un ideal regresivo tis crv nde plant con exponen lose Mion sob el paging fetal, a ana, el lid, etcetera, que realza ron en aves medio Arnaldo y Matilde Rascowkyy colaboradores "atuments por lorarinduck ya misno ests egos manfacos, sn dex sncha yan eases encepia el que inaume conse fogs, quia a] com {a “varia” al pensamiento magico, Ha an- care : Geis She custtuye cuslquier otra conodida, aunque el precio que se deba este aia pag een de mb qu den gra we teas latin "OL avenge 9. Los estudios que: Se “la familia del adicto” son de especial eee pros cannee Tan Onc mane es cnet shan mane pect EL PAGIENTE ADIGTO. APORTES CLINICO-PSIQUIATRICOS 19 Pagar, corto o largo plazo, sea el detrimento de la calidad de vida y, mx chas veces, la vida misma, ‘Modificarnos o modifcar Ia realidad requiere tiemoo, esfuerz0 ¥-imie chs ott ones HSE eae ec ‘comprimido, fumando marihuana o mnyectindose,resuta fal, iamedito lo requ eters inigifiantey. la manera TePopoe quien a Coxe te tna frmnula magic comer cannes nes ae realizar todos os suefos y todas las hazaias. Por esta reaccion de recurren- cia ala quimica para resolver los cnfictos esque utlzamos la nomena ‘ura dpendientequimigy como el mejor sinGnimo de. drogadicto, Ouro elemento que aparece muchas veces en los pacentes adictog es la recurrencia al delito como medio de conseguir drogas o dinero para adqui- as (Utese de robos o de participacin en la venta de drogasllegales). Es decir, se establece una modalidad psicopa sista por excel cia, donde cuenta exclusvamene suzneasiand sv oporee peeestiad a seguridad, la integridad, los sentimientos del ofr. “ELoiro no es otro con luna otredad propia” ~como To formulamos con Kovadloif, sino un instru- mento, una cosa. que lo provee [Link]-necesita. Cuando no se cumple sic ideal narcisista, el adicto puede llegar a ponerse extremadamente vio- Iento, paranoico,e incluso llegar al crimen como reacci6n»ma D0 {ente de yenganza, en un encadenamiento de este tipo: ‘cl otro tiene tener lo que yo no tengo; el otro Jo. tiene [Link] me lo da; el otro tiene que desaparecer porque su existencia resale mbnvalidez" Quizés enconiremos la esencia de la problamatica del aig enlainsir me tencadeln0™ No cine! que en ima instanda a evden de ha ‘con todas las vcisitudes que esta condicién conlleva. Considera- mos de tal importancia este nivel de conceptualizacin, que se convirtié en la fuente de inspiraci6n para nuestro trabajo sobre el tema “Los significados del NO y los 10 Mandamientos” (7), que constituyen Jas bases éticomorales y espitinualesdel desarrollo psicosocial de la c Esto se ejemplifica con claridad en los casos de aquellos heroindmanos que legan a dejar a sus hijos abandonados en las calles >ara robar, 0 que son eapaces de prostituirse por la necesidad de obtener droga, como oct- re frecuentemente en los lugares donde ya estin instalados su venta y con- sumo. Por otra parte, en nuestro medio en los tiltimos aos los delitos vio~ Tentos por efecto de la uilizicion de cocaina, con 0 sin alcohol, se inere- ‘mentan cada ver més, especialmente cuando el/los asaltados no llevan di- nero u objetos valiosos que permitan satisfacer las urgentes necesidacles de Ios asaltantes. 20 ADIOCTONES. APORTES PARA LA GLINICA YTERAPEUTICA, Es nuestro paciente un paciente? En un trabajo sobre la técnica del psicoanalisis con adolescentes que publicamos en 1964 (8), deefamos que el adolescente, por norma general fn lugar de ser un paciente es un in-pacent aE Ene juego de palabras adquiere un sentido especial en la clinica con adictos. Por la fragilidad del Yo del adicto, éste es incapaz de tolerar las frustraciones, la ansiedad, la agresividad, y le resulta muy dificil poder es- perat Esta vulnerabilidad que se refleja en muchas actitudes que lo carac- terizan, lo convierten en un ‘on caracteristicas similares a las que observamos en los adolescentes. ss vor estas caracteristicas,dificilmente nos encontremos con un paciente cen el sentido habitual de una persona que recurre a un profesional de la Salud para pedir ayuda, porque se siente mal o porque se da cuenta de que tiene conduetas que lo afectan, o incluso porque tiene conciencia de que Jo que le ocurre esta afectando a los demas. En la mayoria de los casos, el day son [Link] quienes lo traen-abtratamiento. £1 [Link] busca ayn ec yal y6-al acudlir al. mundo,snagi- corlusorio de la droga, ademas de [Link].los_ ot Jas consecuencias de [Link]. "Entrar en la adiccién es, metaforicamente, firmar-un,"[Link] dia- a nancion de dae un eemido moral ni religion ta coo the narra en su maravillosa historia del Fausto, quien deste la firma del pacto conoce y acepta/niega sus consecuencias posibles. El adietointu- ye. como Fausto, que perecionarsees lama ideal: seguir consumiendo, pero i 6 le, Esta cs una estra- Tegia que, por razones econdmicas, politicasy sociales, ha pasado a consti tulrse ea un objetivo aceptable para el tratamiento de adictos en muchos lugares del mundo. biar de-vida y sin [Link] {ang tele eens es decir sin aceptar iilacones!® que lo remitan 10. Nuewro erteio, expuesto en numeross publiiciones 2 yue eben aprender at siesin drogas,osea “deadrogarse’,ente as que incluimos fundamentalmente el alcohol, o- tro “no negociable”y el tabaquismo, dentro de lo posible, por I falta de refuerzos externos, cette de una lucha socil contra esta adiceién. Fl aleohol induce deforma directa ala rein- ‘densi en el cocainémano. — EL PACIENTE ADICTO. APORTES CLINICO-PSIQUATRICOS a nuevamente a esas in: icias de vacio, déficit erénico dle esti- ‘ma, fallas en el pr acién, depresiones, vivencias psicdti- casseteétera, de las que aprendi6.a huir.a través [Link] ‘quimicas. Si acepté maniacamente ser un cobayo humano, 2e6mo no ador- nar con gloria ¢ incluso con leyes que la legitimen, semejante priictica? de De modo quec pacenteadiiegeaiscontlasamseseamape, I Es un paciente capaz de pagar para que [Link] su modalidad “co rrupta” de enfrentanlavida, en el sentido de que esti dispuesto a a-| v2 ser inadeovadamentestratado, Fs asombroso ver como buscansabotea,| instrumentando las mas sofisticadas estrategia, nuestro trabajo y nuestra) ltusiones de poder curarlos ~entendiendo la cura come cambio, y n0 como) berfecsionamiento-. — ‘La agresin hacia los objetos buenos, en este caso ‘os idcales del tera- peuta y el equipo, va desde lo mas sutil hasta lo més siniestro, probable- ‘mente motivados por la insoportable ensidiaque produce alos adictos des- cubris que:[Link] existe y que ellos:noo tienen ~y ademés creen que ja- ‘mas To¥an @poderstener-. Este mecanismo es, a nuestro criterio, el motor de las severas actuaciones destructvas que suelen presentar durante los tra- tamientos, y que muchas veces los vuelve imposibles de tratarftera de las insttuciones de tipo carcelarias, basadas en estrictas normas de conducta. Resulta de lo contrario muy dificil comprender, siguiendo el sentido comin, que nuestros pacientes se quejen de estar cuidaclos, estudiados, atendidos minuciosamente por los profesionales y paraprofesionales. El ideal de tratamiento es ‘ues din. hacer fo pues quieren! co quier medida que vulnere su narcisismo o que signifique un limite es resis tida, denigrada y burlada de todas las formas posible, muchas veces con la total,.o,por lo menos parcial, complicidad de sus familiares, principalmen- te elpadre. Fstas conductas ~que después de tantos afios de experiencia no dejan de sorprendernos- suelen ser mas severas cuanco los tratamientos son pagos, y mucho mas peligrosas en cuanto a la malignidad de las acta ciones negativas. Ello se manifiesta con mayor crudeza cuando los trata. 11, Remitimos al lector a historia de Pincha, de Carlo Coll, pa eflesionaracerea de Jo que le ocurre al personaje cuando, educa por el ztr0, se deja Hevar aun lugar donde los chicos pueden hacer odo lo que quieren: fumar, beber, no tener horatos, etcetera. Com mo conseuenia se convierten en "burros"y son vendidos aun miercaler para trabyjar como ‘sclvos tees un material de interés para aquellos interesados en ls tareas de prevencién, rimara. & ¥ t 2 ADICCIONES. APORTES PARA LA CLINICA YTERAPEUTICA :mientos se Hevan a cabo en instituciones privadas y el paciente -o su fami- lia~ es rico y/o famoso. Paradoja central del tratamiento con adictos A diferencia de otras especialidades médicas, en el tratamiento de las adicciones no hay intervenciones eruentas y el paciente en su proceso de recuperacién debe aprender a “desdrogarse”, o recuperar su capacidad de “vivir sin drogas” si previamente habfa tenido logros en los cuales poder ‘poyarse para su recuperacion (9) Ningin objeto es mas temido que Ext? y el momento mésriegoso del proceso tera jen y pueden salirsolosy/o regre- sar [Link]-hogares cn el caso de los pacientes internados-, pues dleben en- frentar ls realidades de las que huyeron en el mundo ilusorio de las drogas. En este sentido, experimentan un tipo de reaccién similar ala que earacteri- za l proceso de recuperacion del psicético. Debemos, entonces, prepararios para que puedan tolerar esta siuacién, pues por norma general encuentran droga “en algiin lugar donde latenfan escondida’, siempre “por casualidad”s ‘© también por “casualidad” se encuentran con alguno de sus “amigos” y/o proveedores que les hacen un “regalito” -hemos observado que, asombrosa- ‘mente, suelen ser especialmente generosos en estas ocasiones~ De todas maneras, en la actualidad la causa mas comin deslasnecaidas cen la droga es la incapaci re) limite que-sigi fica,decir-*no* al con: 11. La “cervecita” en diminutivo para restarle importancia- entre los jévenes, y el “vinito”, el “champagnecito” 0 1 “whiskito” entre los adultos, suele ser el desencadlenante-més frecuente de las recaidas en el consumo de drogas. El limite estricto en relaci6n con ‘el consumo de bebidas alcoholicas no se basa en que los consideremos pa cientes aleohdlicos, sino en que el el alcohol reactiva la necesidad de la dro- al el consumo Jina. Esta relacion caer a a eons 7 alcohol y cl de drogas ha sido desarrollada en numerosos trabajos, y en- 12, Los pacientes temen tanto dejar lao as drogas~i absonencia, como el echo dete ner que enfrentar al mundo sin drogas. En comsecienca, se ressten los watamientos men la internacién pues sienten que "ya no tenen escapatoria". Basaos en el conocimiento ‘de esta condicionfBbica es que con Kovadloffdeeidimes talar nuestro primer libro La do (ge mdicara dl sie (10). EL PAGIENTE ADICTO, APORTES CLINICO-PSIQUATRICOS 3 cuentra consenso en todos aquellos que tienen experiencia en el wata- miento de adictos. Explicaremos sintéticamente los motivos de esta posicion debido a la importancia que tiene, ya que es practicamente la causa principal de la re caidas. Fisler, hace ya muchos aos, nos decia que “la conciencia es soluble en alcohol’. Actualmente se han investigado corzelaciones neurobiolégicas e [Link], que pusicron al descubierto,en primer lugar, que al asociarse ambos elementos forman un [Link] 0 (cocadtileno) mas poderoso y més t6xico, tanto en el nivel del sistema nervio- s0 como en-elhigado yel corazdn. En segundo lugar, este conocimiemto cx {4 relacionado con otro que se refiere a la denominada neurosensbiizaciin (11, 12,18). En los adictos, el érea que corresponde preferentemente al nticleo ac- ‘cumbens ~drea tegmental ventral, striatum en la que se encuentran abun- ‘dantes receptores dopaminérgicos 2 (DA), se encuentra neurosensibiliza-

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