Universidad Autónoma de Chihuahua
Facultad de Derecho
Tecnología y Manejo de la Información
Actividad de Aplicación
Matricula: a333780, a325938
Estudiante: Cadmiel Valdez Proaño, Karla Gabriela Quiñonez López
Asesor: Luis Raúl Villalobos
Fecha de entrega: 03 de octubre de 2018
Índice
Introducción…………………………………………………………………………pág. 1
Preguntas secundarias…………………………………………………………pág. 2
Información recabada sobre la problemática…………………Pág. 3-4-5-6-7-8-9-10
Citas formato APA………………………………………………………………..Pág. 11
Conclusión………………………………………………………………………….pág. 12
Bibliografía…………………………………………………………………………pág. 13
Introducción:
La problemática inicial “los malos salarios”.
Los salarios son uno de los factores de mayor importancia en la vida económica y
social de toda comunidad. Los trabajadores y sus familias dependen casi
enteramente del salario para comer, vestirse, pagar el alquiler de la casa en que
viven y subvenir a todas sus demás necesidades pero uno de los problemas más
importantes para los trabajadores mexicanos es la incertidumbre para obtener y
conservar un empleo, ya que el deterioro laboral es evidente, los bajos salarios y
la pérdida de prestaciones sociales también son cuestionadas por la apertura
económica y la integración de las empresas mexicanas en la globalización.
El tema del salario mínimo en México, siendo este de gran interés para todos, ya
que, la gran mayoría cree que no es suficiente para satisfacer las necesidades
más esenciales del individuo como son: educación, alimento, vestido y vivienda.
El mal salario en México no es suficiente para cubrir necesidades básicas, a las
cuales la misma ley dice que tenemos derecho como ciudadanos mexicanos.
El salario mínimo es la remuneración mínima establecida legalmente para cada
periodo laboral (hora, día o mes), que los empleadores deben pagar a los
trabajadores. Fue establecido por primera vez en Australia y Nueva Zelanda en el
siglo XIX.
En 1917, de acuerdo con la STPS (Secretaria del Trabajo y Previsión Social), en
su artículo 123 se establecía que los salarios mínimos debían ser fijados por
comisiones especiales; no fue hasta 1931 que fueron expedidas reformas que
reforzaron esta idea. Para 1963 se modificó el artículo 123 constitucional y la Ley
Federal del Trabajo, dando origen a la Comisión Nacional y 111 Comisiones
Regionales de los Salarios Mínimos, estos últimos fijaban los salarios, bajo la
supervisión de la Comisión Nacional. A partir del 1 de enero de 1987, los salarios
mínimos estuvieron fijados por una sola comisión, la CONASAMI, (Comisión
Nacional de Salarios Mínimos); la cual tiene como objetivo fundamental cumplir
con lo establecido en el artículo 94 de la Ley Federal del Trabajo, en el que se le
encomienda llevar a cabo la fijación de los salarios mínimos legales , procurando
asegurar la congruencia entre lo que establece la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, con las condiciones económicas y sociales del país.
En la actualidad un aproximado de seis millones de mexicanos percibe un salario
mínimo
Preguntas secundarias:
¿Qué hace que los salarios sean malos y por qué no se ha logrado revertir esta
situación?, ¿Estamos condenados a vivir en sociedades de ingresos precarios y
distribuciones injustas?
Estas 2 preguntas deberían encontrar respuestas urgentes en una población que
tiene 50.3 millones de personas ocupadas en el mercado laboral, de las cuales el
13 por ciento sólo percibe un salario mínimo.
¿Cuál es el número de trabajadores de la economía formal que ganan el salario
mínimo?
De acuerdo con los datos del IMSS, apenas eran 151 mil 679 personas al cierre
de noviembre (sumando a aquellos que por convenio se les afilia al IMSS con un
salario mínimo). La cifra tuvo una baja extraña en abril y en ese mes quedó en 156
mil 548 cuando en marzo era de 563 mil 541. Aun si se toman cifras de marzo, el
total de asalariados registrados con el mínimo, representa el 3.2 por ciento de los
asegurados totales.
Si aumentara el salario mínimo legal, ¿aumentarían los ingresos de los casi siete
millones de personas que ganan un mínimo o menos?
No necesariamente. Aumentaría con seguridad el ingreso de los que están en la
formalidad, sean 151 mil o 563 mil, según la cifra que se considere. Pero tanto los
trabajadores independientes como los del sector informal un hipotético nuevo
salario mínimo, más elevado, no implicaría necesariamente que ellos también se
vieran beneficiados.
Tomando en cuenta que en nuestro país quien provee para el gasto (por lo
general), es el jefe de familia (papá), ¿qué tendría que hacer para obtener más
dinero?¿Tener jornadas laborales con más horas? o ¿el salario tendría que
modificase?
Actualmente el salario en México se divide en dos áreas; en el área “A” el salario
es de $70.10 pesos diarios, mientras que en el área “B” es de $68.28 pesos
diarios. Tomando en cuenta y como ya se mencionó con anterioridad, las
necesidades a cubrir son varias, lo cual resulta casi imposible satisfacer con esas
cantidades de dinero.
Información recabada sobre la problemática:
Salarios bajos, problema de todos
Que los salarios en México se han ido devaluando y han perdido su poder de
sacar a la gente de la pobreza no es algo nuevo. Que la pobreza se extienda y se
haya convertido en una porción casi inamovible, con niveles escandalosos pese a
promesas, estrategias y anuncios, tampoco es novedoso. Y tampoco lo es que un
estudio diga que los mexicanos tienen el salario mínimo más bajo de toda América
Latina: 5.9 dólares al día, muy lejos de un argentino que percibe 575 por ciento
más. Los bajos salarios y la pérdida del poder adquisitivo se han convertido en
males endémicos para la economía mexicana. Lo que debería sorprendernos es
que pasen las administraciones, las ideas, la riqueza y la coyuntura, y el problema
de los bajos salarios no sólo permanezca sino que ya parece marca registrada.
Hace unos días, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el
Desarrollo (UNCTAD) llamó a las economías emergentes a impulsar un
incremento en los salarios. El problema que se busca atacar es la pérdida del
poder adquisitivo de las personas. Y este problema, en el caso mexicano y
latinoamericano, no sólo debe ser una prioridad sino una alerta roja para
gobernantes, empresarios y ciudadanos: en sociedades empobrecidas, con bajo
poder adquisitivo y altos niveles de inequidad, es imposible lograr una calidad de
vida aceptable para todos. En el mismo sentido, James Heckman, Premio Nobel
de Economía en el año 2000, sostiene que el componente determinante para
combatir los bajos salarios y la desigualdad es la educación. Es decir, que los
ingresos de los trabajadores dependen en gran medida de los conocimientos y las
habilidades que tengan. El economista dice que lo que hay que atender es la
educación, lo cual hará que se tenga una fuerza laboral más preparada y más
productiva. En otras palabras, estamos en una economía del conocimiento en la
que necesitamos más preparación si queremos aspirar a mejores ingresos. El
problema de los bajos salarios no sólo es de los que menos ganan sino que
debería ser un compromiso de todos. No sólo los gobernantes sino también los
empresarios deberían entender que la inversión en la educación, en el talento y
las habilidades de los recursos humanos, es fundamental para lograr una
economía más competitiva y, sobre todo, menos injusta en la distribución. Hay que
desterrar mitos como el de la mano de obra barata para pasar a construir una
realidad de profesionales especializados, con recursos humanos formados para
acceder a mejores empleos y mejores ingresos. Con bajos salarios y poca
educación no podremos combatir la pobreza ni la precariedad.
El salario mínimo, ¿una solución?
El salario mínimo como la respuesta inadecuada a los problemas de índole
económica fue el principal argumento que Manuel Ferreyros, Coordinador Local en
Perú para EsLibertad y estudiante de Derecho. La charla se dio en el marco del
webinario “¡La pobreza está prohibida!”, organizado ayer por Estudiantes por la
Libertad, al cual asistieron más de 50 personas.
Según Ferreyros, el legislador con la intención de bajar los precios en la economía
lleva a cabo controles de precios, los cuales siempre fracasan. Un sueldo mínimo
establecido por ley, es el equivalente a un control de precios sobre el trabajo, pues
aumentar su precio (salarios) repercute en la disminución de la demanda del bien
(trabajo). Y las principales consecuencias de este tipo de medidas son, entonces,
el desempleo (escasez) y los empleos informales (mercado negro). En este
sentido, regularizar es una ilusión pues el mercado es muy extenso, afirma
Ferreyros.
Este tipo de políticas se basan en lo que él llamó “El cuento del empleador
malvado”, el cual consiste en creer que el empleador siempre es más poderoso y,
por ende, el empleado es el débil, y cualquier empleado debe aceptar el salario
que se le sea impuesto. Lo cual es una idea errónea, porque en la medida que se
procure la competencia, el empleador se convierte en un tomador de precio y no
posee influencia en la determinación del precio de mercado (los salarios). Lo cual,
depende de muchos factores, tales como la productividad, la educación y la
tecnología en un país.
Posteriormente, se realizó el supuesto de un escenario en donde el salario mínimo
impuesto por ley es superior al de mercado. Frente a esto, Ferreyros explicó que
podían suceder diversas situaciones: contratar a la persona pero trasladar el costo
al consumidor aumentando los precios; no contratar y buscar alternativas más
eficientes ya sea mediante la tecnología u otros medios; o sí contratar pero en el
mercado informal en donde el empleado no posee ningún derecho laboral. Por
estos motivos, Ferreyros afirmó que los salarios mínimos son un incentivo para
que el empleado permanezca en la informalidad, lo cual implica serios problemas
fiscales, dificultad para la obtención de créditos por parte de los pequeños
comercios y la permanencia en el mercado de bajos salarios.
Ferreyros concluyó el Webinario refiriéndose a la medida de establecer precios
mínimos para el trabajo como una norma que favorece a los trabajadores
privilegiados, cerrando las puertas a los más necesitados. Mencionó también los
casos de los países en dónde no existían regulaciones en éste sentido, tales como
Austria, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Islandia, Italia, Suecia y Singapur,
destacando a éste último como el país con la más alta flexibilidad en temas
laborales.
En la parte final de la sesión, los participantes tuvieron espacio para hacer
consultas sobre el tema. Una duda destacable, fue la de los aspectos morales
acerca de estas políticas laborales, a la cual Ferreyros respondió que la economía
se limita a explicar qué funciona y qué no lo hace. También surgieron
interrogantes sobre el caso de Chile , comentarios sobre el empleo en Perú y se
cuestionó sobre los beneficios sociales adicionales al salario, tales como premios
anuales y seguros médicos.
Propuesta para mejorar los salarios mínimos de los trabajadores mexicanos
Hace falta además del diagnóstico, una propuesta seria y sensata que satisfaga
las necesidades básicas de los trabajadores y no afecte otras áreas de la
economía.
El bajo monto y el deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo en México, ha
comenzado a generar un debate nacional sobre si es momento de incrementar o
no su nivel actual.
Luego de que el jefe de gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera,
sugirió que podría incrementar el salario mínimo a nivel local, diversos actores
políticos, personajes del sector empresarial y analistas financieros, han iniciado un
debate sobre los riesgos de hacerlo sin que esta medida vaya acompañado de
otro tipo de ajustes y la posibilidad de que este aumento sólo provoque más
inflación y no corrija el bajo poder adquisitivo de la remuneración mínima salarial.
En la actualidad existen varios estudios y análisis sobre el deterioro del salario
mínimo en el país y las consecuencias nocivas que provoca esta baja
remuneración salarial a los trabajadores en su calidad de vida y en el crecimiento
económico del país; pero hace falta además del diagnóstico, una propuesta seria
y sensata que satisfaga las necesidades básicas de los trabajadores y no afecte
otras áreas de la economía.
El salario mínimo medido por hora que reciben los trabajadores mexicanos, es el
más bajo dentro de los países miembros de la Organización para la Cooperación y
el Desarrollo Económico (OCDE) y esta retribución mínima no sólo no ha
mejorado sustancialmente en el país, sino que, según cifras internacionales, de la
propia OCDE, en 13 años el valor de cada hora trabajada ha caído y apenas vale
un poco más de medio dólar, es decir la hora de trabajo vale unos ocho pesos.
En el año 2000 la remuneración mínima por cada hora de trabajo en México
equivalía a 0.8 dólares (10 pesos con cuatro centavos) y para 2013 bajó a 0.6
(siete pesos con ocho centavos), lo que habla de un deterioro salarial y de
bienestar económico del trabajador mexicano.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), para el
2014, aproximadamente 6.7 millones de trabajadores mexicanos perciben un
salario mínimo; lo que representa el 15.1 por ciento de la población ocupada en el
país.
El salario mínimo para el 2014 de la zona A del país, que comprende las
principales ciudades, es de 67.29 pesos por día, por lo que el ingreso por semana
es apenas de 403.74 pesos semanales y de mil 615 pesos al mes, lo que está
muy lejos de satisfacer las necesidades mínimas del trabajador mexicano.
El poder adquisitivo del salario mínimo en México ha registrado una caída del
orden del 77.79 por ciento de 1987 a 2014 por lo que una familia puede comprar
sólo 34 por ciento de una canasta de productos recomendables con un salario
mínimo, reveló un estudio de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM).
La investigación realizada a nivel nacional por los académicos de la UNAM, utilizó
una canasta de 40 productos recomendables para la alimentación del mexicano
elaborado por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, la cual tuvo
un valor en los supermercados de 195.3 pesos, 186.3 pesos en mercados públicos
y 172.4 pesos en tianguis o mercados sobre ruedas.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), determinó
recientemente que el único país de la región donde el salario mínimo es inferior
(0,66 veces) al umbral de la pobreza, es México. La pérdida de casi el 70 por
ciento del poder adquisitivo real del salario mínimo en el país y su posterior
estancamiento ha sido un proceso largo, acumulativo desde 1980 en el país,
señaló Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de la Cepal.
La funcionaria del organismo regional señaló también, que casi un 14 por ciento
de las personas ocupadas en México reciben un salario inferior al salario mínimo,
mientras que alrededor de dos de cada cinco ocupados percibe como
remuneración, cuando mucho, dos salarios mínimos.
Alicia Bárcenas también explicó que en países como Brasil, Argentina, Uruguay y
Chile, donde se han tenido incrementos de hasta 13 por ciento, en 10 años. La
mejora de salarios mínimos se ha traducido en una caída de la desigualdad y no
ha afectado negativamente el empleo.
El incremento real del salario mínimo en México que recupere el poder adquisitivo
de los trabajadores, aumente la demanda interna y que saque de la pobreza a
muchas familias del país, es urgente, pero sin que esto afecte negativamente otras
variables económicas.
La propuesta que tengo para mejorar las retribuciones mínimas de los
trabajadores en México, teniendo las menores afectaciones a otras variables
económicas, consiste en que se tenga una percepción base mínima, para el 2015
de 1.5 veces el salario mínimo y que los aumentos de la remuneración mínima
para los trabajadores aumente progresivamente hasta el 2020 en que el salario
base mínimo sería de 2.75 veces el salario mínimo.
Los aumentos al salario mínimo base quedarían de la siguiente manera:
AÑO VSM* **SBMD
2015 1.50 100.94
2016 1.75 117.76
2017 2.00 134.58
2018 2.25 151.40
2019 2.50 168.23
2020 2.75 191.81
*Veces el salario mínimo
** Salario base mínimo por día.
La propuesta se hace con base en el salario mínimo por día que se
tiene para este año en la zona A del país que es de 67.29 pesos por día
y la percepción mínima del trabajador aumentará también con los
incrementos al salario mínimo que haga la Comisión de los Salarios
Mínimos cada año.
La propuesta también comprendería un aumento a las pensiones
jubilaciones del IMSS y del ISSSTE, de los trabajadores que tengan la
pensión mínima garantizada, pero ésta sólo crecería en un salario
mínimo más en 5 años, ya que el fondo de pensiones de estas dos
instituciones no cuentan con finanzas sanas.
La propuesta que presento no afectaría las multas, derechos e hipotecas
que están tasadas en veces el salario mínimo, ya que esta mínima
remuneración sólo crecería con respecto a factores como la inflación y
otros aspectos que toma en cuenta la Comisión de los Salarios Mínimos,
para hacer los incrementos de este concepto.
Las autoridades gubernamentales también tienen que regular a las
empresas que no pagan salarios a sus trabajadores, como es el caso de
muchas estaciones de gasolina, en donde existen despachadores que
no cuentan con un sueldo ni protección social ni de salud y su único
ingreso es con las propinas que reciben de los clientes; el mismo caso se
da también en restaurantes y bares con los meseros y garroteros.
Existen en México muchas microempresas familiares en donde los
familiares aportan su trabajo sin ninguna remuneración y solamente
reciben la alimentación y dormitorio.
La clave para que mejoren las percepciones de los trabajadores, se
incremente la productividad y volver a tener crecimiento económico es
desestibando la economía informal. Según datos del INEGI alrededor de
28.9 millones de personas en México, que representan 59.9 por ciento de
la población ocupada, laboran en el ámbito de la informalidad en el
cuarto trimestre de 2012 y colaboran con el 26 por ciento del Producto
Interno Bruto (PIB) del país.
Los empresarios también tienen que colaborar las percepciones
salariales de los trabajadores, aumentando la productividad de sus
procesos productivos, capacitando a sus trabajadores e invirtiendo en
desarrollo científico y tecnológico vinculados con sus productos y
servicios.
El día de ayer el jefe del ejecutivo, Enrique Peña Nieto, firmó en el Diario
Oficial de la Federación las leyes secundarias de la reforma energética, y
en cadena nacional pronosticó que las reformas estructurales,
emprendidas por su gobierno, harán que se cree empleos formales bien
remunerados y que habrá crecimiento económico sostenido. Esperemos
que esto sea una realidad y no un sueño que luego se vuelva pesadilla.
Citas Formato APA
HÉCTOR FARINA OJEDA. (02.11.2015/03:49). Salarios bajos, problema de todos.
03 de octubre del 2018, de milenio Sitio web:
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Rafael Ruiz Monroy. (2014). El salario mínimo, ¿una solución?. 03 de octubre del
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EDUARDO ESQUIVEL. (2014). Propuesta para mejorar los salarios mínimos de
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salarios-minimos-de-los-trabajadores-mexicanos
SÍNTESIS:
El problema de los salarios mínimos es que mucha gente no alcanza para la
compra necesaria de cosas , ya sea de comida , ropa, etc. Si se encuentra un
problema sobre el salario mínimo se estaría afectando a las familias ya como se
menciono. Hay que dejar en claro que existe el salario mínimo , no todo empresa
puede tener empleados con el salario mínimo ya que ellos se esfuerzan para
obtener el salario . El salario mínimo es la base del pago de un trabajo, a nivel
mundial existe mucho problema sobre este tema , ya que en muchas empresas
empieza a disminuir la
Producción y es hay cuando afecta a los empleados, se empieza a bajar el salario
poco a poco a un punto que los empleados trabajan más de lo que reciben. Como
mencionamos en la conclusión las expresas no siempre se basan en la Ley, y eso
es algo muy terrible ya que por eso existe desempleo por no cumplir con el salario
mínimo y la Ley no ve esos puntos de vista.
CONCLUSION:
Podemos darnos cuenta de que existe cierta incongruencia entre lo que dicta
nuestra Ley y lo que realmente sucede en torno a lo que a salario mínimo se
refiere y las necesidades a cubrir de este.
Y debido a que alargar las jornadas laborales sería ir en contra de la ley,
además de contraproducente, tanto para el empleado, como para el
empleador, ya que el rendimiento no sería el mismo debido al cansancio, la
apatía generaría poco interés para desempeñar sus funciones
desencadenando una serie conductas inadecuadas, lo cual no es
conveniente para cualquier empleador.
De manera personal, sugiero una modificación al salario mínimo, el cual, en
verdad garantice la vida digna de las familias en nuestro país, sin carencias y con
las mismas oportunidades para poder realizar sus actividades cotidianas pudiendo
así, vivir y no sobrevivir ante las demandas de una sociedad, que hasta la fecha se
caracteriza por sus muy marcadas distinciones sociales.
Bibliografía
[Link]