Universidad Central del Ecuador
Facultad di Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación
Carrera de Pedagogía de las Ciencias Experimentales Química y Biología
Ordoñez Mayra
Narrativa Académica
MSc. Narcisa Sanipatìn
Octavo A
22 de Enero de 2025
Ensayo Académico
El impacto de las acciones humanas en los ecosistemas
El ser humano ha tenido un impacto profundo sobre la naturaleza, modificando los
ecosistemas de manera irreversible. Muchas veces, sin darnos cuenta, nuestras acciones cotidianas
afectan profundamente a los lugares y seres vivos con los que compartimos el planeta. ¿Por qué
debemos preocuparnos por la deforestación y su impacto en los ecosistemas? ¿Cómo afectan
nuestras acciones cotidianas la biodiversidad que hemos heredado? ¿Por qué es crucial que
empecemos a tomar decisiones más responsables con el medio ambiente? Estas preguntas reflejan
la urgencia de abordar el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas. A lo largo de
la historia, las actividades humanas han transformado el entorno natural, pero ahora estamos
enfrentando un punto crítico. La deforestación, la contaminación y el cambio climático están
alterando profundamente los ecosistemas. Si no tomamos conciencia de esta realidad, las
consecuencias serán irreversibles no solo para la fauna y flora, sino también para nuestra propia
supervivencia.
La deforestación es una de las principales amenazas para los ecosistemas, ya que implica
la eliminación de los bosques que funcionan como pulmones del planeta. Los árboles, además de
absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno, son esenciales para mantener el equilibrio de la
biodiversidad. Al talar bosques para convertirlos en tierras agrícolas o urbanas, estamos
destruyendo hábitats de miles de especies animales y vegetales. Según la FAO (2016), “cada año
desaparecen más de 10 millones de hectáreas de bosques.” (pag.7). Este fenómeno no solo afecta
a las especies que dependen de los bosques para sobrevivir, sino que también incrementa los
efectos del cambio climático. Al eliminar los árboles, se interrumpe el ciclo del carbono, lo que
provoca un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto, la deforestación
no solo amenaza la biodiversidad, sino que también contribuye a la aceleración del calentamiento
global, creando un círculo vicioso difícil de romper.
La contaminación, especialmente la del aire, agua y suelo, tiene un impacto devastador en
los ecosistemas. Las emisiones de gases de efecto invernadero, los desechos industriales y los
plásticos afectan tanto a la fauna como a la flora. La contaminación del aire, producto
principalmente de la quema de combustibles fósiles, ha aumentado considerablemente,
provocando problemas respiratorios en los seres humanos y alterando los procesos naturales de los
ecosistemas. De acuerdo con la OMS (2018), “la exposición continua a niveles altos de
contaminación del aire tiene efectos nocivos para la salud humana, causando enfermedades
respiratorias y cardiovasculares, sino también para los ecosistemas.” (pag.9). Además, los océanos
y ríos, que son esenciales para la vida de innumerables especies marinas, sufren la contaminación
por plásticos, metales pesados y productos químicos industriales. Este daño no solo afecta a los
ecosistemas acuáticos, sino que también amenaza a las comunidades humanas que dependen de
estos recursos para su subsistencia. Por ello, la contaminación no solo es una amenaza para el
medio ambiente, sino también para la salud y bienestar de las personas.
El cambio climático es otro fenómeno que ha sido acelerado por las actividades humanas
y que tiene un impacto profundo en los ecosistemas. El aumento de las emisiones de gases de
efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano, ha provocado un aumento de las
temperaturas globales, lo que está alterando los patrones climáticos naturales. Según el IPCC, “el
cambio climático está alterando de manera significativa los ecosistemas y las especies, provocando
desplazamientos de fauna hacia nuevas áreas, cambios en los tiempos de floración y migración, e
incluso la extinción de especies que no pueden adaptarse.” (pag.11). Este cambio en la temperatura
afecta a todos los ecosistemas, ya que altera la disponibilidad de recursos, los patrones de
migración de las especies y la distribución de las plantas. Los fenómenos climáticos extremos,
como sequías prolongadas, tormentas más intensas y olas de calor están destruyendo hábitats
naturales y desplazando a las especies que no pueden adaptarse rápidamente. De esta manera, el
cambio climático no solo es una amenaza para los ecosistemas, sino también para la estabilidad de
los recursos naturales de los que dependen las sociedades humanas.
Finalmente, las huellas que hemos dejado en el planeta son profundas y no podemos
ignorarlas por más tiempo. La deforestación, la contaminación y el cambio climático están
alterando los ecosistemas de maneras que no solo afectan a los animales y plantas, sino también
nuestra propia calidad de vida. Lo que hacemos hoy impacta nuestro futuro y el de las generaciones
que vienen. Por eso, es urgente que empecemos a actuar de manera responsable, tanto como
individuos como colectivamente. Cambiar nuestros hábitos, reducir el desperdicio y apoyar
políticas que protejan el medio ambiente son pasos pequeños pero significativos. También es vital
que todos entendamos cuán conectados estamos con la naturaleza, y cómo nuestras acciones diarias
pueden hacer una gran diferencia. Si nos comprometemos de verdad, podemos restaurar el
equilibrio perdido y asegurar un futuro en el que podamos seguir disfrutando de un planeta lleno
de vida y recursos. Solo con un esfuerzo conjunto y con conciencia de lo que está en juego
podremos garantizar un mundo más saludable y sostenible para todos.
Referencias
FAO. (2016). Estado de los bosques del mundo 2016. Organización de las Naciones Unidas para
la Alimentación y la Agricultura.
https://openknowledge.fao.org/server/api/core/bitstreams/fdc32e01-edb4-4ab4-a3f9-
02c8c399a4fe/content
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2018). La calidad del aire en el mundo.
https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ambient-(outdoor)-air-quality-and-
health
IPCC. (2021). Cambio climático 2021: La base científica física. Panel Intergubernamental sobre
Cambio Climático.
https://www.ipcc.ch/report/ar6/wg1/downloads/report/IPCC_AR6_WG1_SPM_Spanish.p
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