errible,
conductor del azúcar y el castigo,
empapado en esperma de tu especie,
amamantado en sangre de tu herencia.
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fascinarán"
mi árbol callado
mi árbol pequeño.
17. Crisis (Francisco Gálvez)
Tu voz parece de otro tiempo,
ya no tiene aquel tono cálido
de antes, ni la complicidad
de siempre, sólo son palabras
y su afecto es ahora discreto:
en tus mensajes ya no hay mensaje.
18. Yo no soy yo (Juan Ramón Jiménez)
Yo no soy yo.
Soy este
entre,
todo es confuso.
u vientre,
es que la hice
yo con mis manos.
Ni me fío de la otra
rosa verdadera,
hija del sol y sazón,
la prometida del viento.
De ti que nunca te hice,
que hasta finge que es dolor
yo me dormía, meditando en ellos
y en tu cuerpo de rosa: mariposa
rosa y blanca, velada con un velo.
Volada para siempre de mi rosa
-mademoiselle Isabel- y de mi cielo.
25. Cuchillos en abril (Pere Gimferrer)
Odio a los adolescentes.
Es fácil tenerles piedad.
Hay un clavel que se hiela en sus dientes
y cómo nos miran al llorar.
Pero yo voy mucho más lejos.
En su mirada un jardín distingo.
La luz escupe en los azulejos
el arpa rota del instinto.
Violentamente me acorrala
ntigo (Luis Cernuda)
¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.
¿Mi gente?
Mi
están adonde
no estés tú.
¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?
29. En el árbol de mi pecho (Gloria Fuertes)
Deseo (Luis Cernuda)
Por el campo tranquilo de septiembre,
del álamo amarillo alguna hoja,
como una estrella rota,
girando al suelo viene.
Si así el alma inconsciente,
Señor de las estrellas y las hojas,
fuese, encendida sombra,
en tan harapientos
garraduras,
formando rostros, esfinges,
manos, clepsidras,
seguramente vendrá
una presencia para tu sed,
probablemente partirá
esta ausencia que te bebe.
36
r la imaginación con varios poemas breves.
Psicología Y Mente
10 julio, 2018 - 15:38 — Actualizado 11 enero, 2025
- 04:03 CEST
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ejemplos de que no es necesario escribir páginas
enteras para contar una historia o para transmitir
un sentimiento o una sensación; por eso tantas
personas acuden a los versos para encontrar en
ellos un refugio emocional.
En este artículo encontrarás una selección de
poemas cortos de autores famosos y anónimos
para celebrar el potencial que la poesía tiene en la
sencillez. Se trata de obras de arte pequeñas y a la
vez grandes, y que pueden ser leídas en segundos.
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inspiradoras"
Los mejores Poemas cortos
La palabra “poesía” viene del latín poiesis, que
significa “cualidad de crear, hacer o producir”. Se
trata de un acto creativo en donde se manifiestan
la estética y la belleza a través de la palabra. La
poesía es un género literario asociado a la
capacidad expresiva y la sensibilidad artística que
toma la forma de un verso, o en ocasiones de
prosa.
Son innumerables los poetas y las poetisas que
nos han regalado parte de su sensibilidad artística
a través de maravillosos textos. A modo de
En otra calle
Donde
n secreta.
Volví a mirarte cuando ya a mis labios
atrajo una sonrisa:
llorando estabas tú, pero tus lágrimas
eran lágrimas mías.
Grande es tu corazón, porque consuela
con el triste sufriendo:
tu corazón es sabio porque sabe
llorar males ajenos.
49. Miramos largamente el mar... (Fabio Morábito)
Miramos largamente el mar
después del pleito, sin hablarnos.
No la pasamos bien en Cádiz
tros lo miramos
y fúmate un cigarro, absorto, y piensa
que estás donde empezaste.
50. A la luna (Encarnación Cubas Báez)
Ya se tiñe el horizonte
de indecisa claridad
Silenciosa está la noche
y en su lecho duerme el mar.
Las estrellas palidecen
cansadas de velar ya,
y
o a iluminar.
Su mirada cariñosa
al tenderse con afán
sobre las doradas tierras
que en su curso alumbrará,
solo llanto y desconsuelo
por do quiera va a encontrar.
¡Oh, luna, tal vez por eso
es tan triste tu mirar!
51. Isla (Virgilio Piñera)
Aunque estoy a punto de renacer,
no lo proclamaré a los cuatro vientos
ni me sentiré un elegido:
sólo me tocó en suerte,
y lo acepto porque no está en mi mano
negarme, y sería por otra parte una descortesía
que un hombre distinguido jamás haría.
Se me ha anunciado que mañana,
a las siete y seis minutos de la tarde,
me convertiré en una isla,
isla como suelen ser las islas.
me de tu frente fecunda
en donde acuesto el sueño de seguirme en tu alma.
Casi me siento niña de amor que llega hasta los pájaros.
Me voy muriendo en mis años de angustia
para quedar en ti
como corola recién en brote al sol...
No hay una sola brisa que no sepa mi sombra
ni camino que no alargue mi canción hasta el cielo.
¡Canción silenciada de plenitud!
En ti me he silenciado...
La hora más sencilla para amarte es ésta
en
rse con este tipo de literatura.
Pero a la vez, la labor de los poetas es más que un entretenimiento o que
una manera de evadirse de la realidad. Pueden ayudarnos a conocernos
no puedes vencer a la muerte pero
puedes vencer a la muerte en la vida, a veces
y mientras más a menudo aprendas a hacerlo
más luz habrá
estoy sin él.
(A donde quiera que voy vas tú mi amor;
Y donde aquello que hago yo solo
es gracias a ti, mi cielo).
No le temo al destino
(ya que tu eres mi destino, cariño).
No quiero ningún mundo (porque hermosa
tu eres mi mundo, mi bien).
Este es el secreto más profundo que nadie conoce…
(Esta es la raíz de la raíz
y el brote del brote
y el cielo del cielo de un árbol llamado vida;
que crece mas alto de lo que el alma pueda esperar… o la mente ocultar)
Es la maravilla que mantiene las estrellas separadas
Llevo tu corazón
(lo llevo en mi corazon).
La nostalgia es un sello ardiente (fragmento) - Natalia
Litvinova
ándo (Idea Vilariño)
Hasta cuándo los gestos
las señas las palabras
la sabida comedia
la máscara atroz
esta triste aventura
de ser cálido y fuerte
y andar entre las cosas
inanimadas frías
a cuyo estado un día
llegaremos sin duda.
44. Ya no mana la fuente, se agotó el manantial... (Rosalía
de Castro)
Ya no mana la fuente, se agotó el manantial;
ya el viajero allí nunca va su sed a apagar.
Ya no brota la hierba, ni florece el narciso,
ni en los aires esparcen su fragancia los lirios.
Sólo el cauce arenoso de la seca corriente
le recuerda al sediento el horror de la muerte.
¡Mas no importa! A lo lejos otro arroyo murmura
donde humildes violetas el espacio perfuman.
Y de un sauce el ramaje, al mirarse en las ondas,
tiende en torno del agua su fresquísima sombra.
El sediento viajero que el camino atraviesa,
humedece los labios en la linfa serena
del arroyo que el árbol con sus ramas sombrea,
y dichoso se olvida de la fuente ya seca.
45. Lluvia (Roberto Bolaño)
o soy irreductible
- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar.
Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme!