Violencia de Género en Oruro 2020
Violencia de Género en Oruro 2020
TESIS DE GRADO:
IDENTIFICACIÓN DE CASOS DE VIOLENCIA DE
GÉNERO ATENDIDOS EN EL INSTITUTO DE
INVESTIGACIONES FORENSES DE ORURO
DURANTE LA GESTIÓN 2020
La Paz – Bolivia
2023
Dedicatoria.
Finalmente quiero dedicar esta tesis a toda mi familia, por apoyarme cuando
más las necesito, por extender su mano en momentos difíciles y por el amor
brindado cada día, siempre los llevo en mi corazón.
ii
Agradecimientos.
A Dios y a la Virgen: Por darme el don de la vida, por ser mi fuerza, mi guía,
fuente de amor y sabiduría.
iii
ÍNDICE DE CONTENIDOS
Dedicatoria. .......................................................................................................... ii
Agradecimientos. ................................................................................................ iii
Resumen. .......................................................................................................... viii
Palabras clave..................................................................................................... ix
Abstract. .............................................................................................................. ix
Keywords. ........................................................................................................... ix
INTRODUCCIÓN. ............................................................................................... 1
1. I.- ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN. .................................................... 2
1.1. Antecedentes. ........................................................................................... 2
1.2. Justificación. ............................................................................................ 11
1.2.1. Justificación teórica. ............................................................................. 11
1.2.2. Justificación académica. ...................................................................... 11
1.2.3. Justificación jurídica-legal. ................................................................... 12
1.2.4. Justificación social. .............................................................................. 13
1.2.5. Justificación práctica. ........................................................................... 14
2. II.- MARCO TEÓRICO. ............................................................................... 16
2.1. Violencia de género, o en razón de género. ............................................ 16
2.1.1. Características específicas. ................................................................. 17
2.1.2. Conceptualización del término “género” en el marco de la violencia de
género. 18
2.1.3. Acepción de la violencia en el contexto de género e inter género. ...... 19
2.1.4. Connotaciones significativas sobre la violencia de género, y sus
matices conceptuales. ....................................................................................... 20
2.2. Contexto de la violencia de género en el ámbito familiar o doméstico. ... 22
2.2.1. Inicios de la evolución histórica de la violencia en el ámbito familiar. .. 23
2.2.2. Violencia contra la mujer y patriarcado. ............................................... 24
2.2.3. Surgimiento de los ideales de igualdad................................................ 25
iv
2.3. Sobre el denominado “sesgo de género” al conceptualizar y tratar la
violencia de género. .......................................................................................... 26
2.4. La bidireccionalidad en la violencia de género. Conceptualizaciones.
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2.5. Breve visión de Derecho Comparado sobre la violencia de género en
general, y doméstica en particular. ................................................................... 27
2.5.1. Argentina.............................................................................................. 27
2.5.2. Ecuador................................................................................................ 28
2.5.3. España. ................................................................................................ 30
2.5.4. Chile. .................................................................................................... 32
2.6. Actual legislación boliviana sobre violencia de género. Marco de la Ley Nº
348. 34
2.6.1. La Ley Nº 1674. ................................................................................... 34
2.6.2. La Ley Nº 348. ..................................................................................... 35
[Link]. Aspectos relevantes de la norma. ..................................................... 35
2.7. Estado de situación sobre la violencia contra el varón. ........................... 38
2.7.1. Percepción institucional y social de la violencia contra el varón. ......... 39
2.7.2. La situación de los varones frente a la violencia de género. ................ 40
2.8. Factores y motivos por los que los varones no recurren o consiguien
protección legal en casos de sufrir violencia de género. ................................... 41
2.9. Una propuesta normativa académica “para garantizar a los varones de
toda forma de violencia”. ................................................................................... 42
III.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA. ........................................................ 44
3.1. Contextualización. ................................................................................... 44
3.2. Situación problémica. .............................................................................. 53
3.3. Formulación del problema. ...................................................................... 54
IV.- OBJETIVOS. .............................................................................................. 55
4.1. Objetivo general. ..................................................................................... 55
4.2. Objetivos específicos. ............................................................................. 55
V.- DISEÑO METODOLÓGICO. ....................................................................... 55
v
5.1. Tipo de estudio. ....................................................................................... 55
5.2. Enfoque de la investigación. ................................................................... 56
5.3. Diseño de la investigación. ...................................................................... 56
5.4. Unidad de análisis. .................................................................................. 56
5.5. Población. ............................................................................................... 57
5.6. Metodos Teóricos. ................................................................................... 59
5.7. Técnicas. ................................................................................................. 59
5.8. Variables. ................................................................................................ 61
5.9. Conceptualización. .................................................................................. 61
5.10. Operalización. ......................................................................................... 62
vi
INDICE DE TABLAS
vii
Resumen.
viii
Palabras clave.
Abstract.
Keywords.
ix
INTRODUCCIÓN.
1
1. I.- ANTECEDENTES Y JUSTIFICACIÓN.
1.1. Antecedentes.
Esta Tesis aborda uno de los problemas con mayor relevancia en el área de
medicina legal y social de la actualidad en Bolivia, como es el de la violencia en
razón de género, tipificada como delito en la Ley Nº 348 “Ley Integral para
Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia“. La Ley se focaliza, justifica
y comprensiblemente, en el género femenino como principal víctima, empero
omitiendo que también el género masculino también lo es, como muestran las
estadísticas oficiales –que se expondrán en este documento– víctima indiscutible
aunque invisibilizada.
Este nuevo tipo penal ha generado, dicho sea aparte, una excesiva carga
procesal en los juzgados en materia penal, y asimismo al ser una norma que no
tuvo una correcta socialización al presente ha generado la mala interpretación de
la Ley y una aplicación errada que en la mayoría de los casos, tornándose
restrictiva y limitante al derecho a la defensa del imputado y/o acusado por este
nuevo tipo penal.
En los últimos años se han incrementado las denuncias por violencia familiar o
doméstica; sin embargo, también se nota que existe una alteración del verdadero
sentido de la Ley, ya que actualmente se denota que cualquier discusión surgida
en el seno familiar es mal utilizado para iniciar un proceso penal por el Delito de
Violencia Familiar o Domestica, activando de esta manera todo el poder punitivo
del Estado aún en los casos en los que existe una escasa afectación al bien
jurídico protegido lo que –inclusive– desvirtúa el propósito de la Ley, y torna a la
Ley como una herramienta a favor de la parte supuestamente agraviada y en
contra, muchas veces injustificada, de la parte denunciada.
Precisamente también en este último aspecto se suele advertir que dentro de las
relaciones conflictivas inter género que suelen desembocar en desavenencias,
riñas y agresiones mutuas en que, como ocurre muchas veces, no llega a tenerse
claro "quién fue o es más agresor que el otro" (si es varón o la mujer) entonces
2
suele darse tanto en la investigación como en eventual juzgamiento posterior una
cierta "carga" de culpabilización al varón, sea por cuestiones subjetivas o incluso
emotivas de quienes toman a su cargo las instancias, dándose así lo que
sociológicamente puede denominarse como "sesgo" de percepción o valoración
("sesgo de género"), algo que no resulta tan extraño y que tradicionalmente ha
dado lugar a consejos irónicos del saber popular como aquella de que "no hay
mujer más poderosa que quien utiliza precisamente su debilidad como arma".
Y ni qué decir de los casos de violencia en razón de género que pueden llegar a
darse, como en algunos casos se da realmente, cuando puede estar involucrada
una persona cuya autodefinición sobre orientación de género o sexual no siempre
recae dentro de la dicotomía varón-mujer, como ya lo reconocen la mayoría de
las legislaciones nacionales, incluso de algún modo también la boliviana (con, por
ejemplo, la posibilidad de que una persona de un género concreto pueda adoptar
el nombre propio del otro género).
Y es ya que viene resultando gradualmente prejuicioso tipificar a priori el delito
de violencia de género como "unidireccional" poniendo como origen causal
necesariamente al género masculino. Es cierto que ello ocurre en una mayoría
de los casos, pero también es igualmente cierto que, como la psicología social y
los hechos lo demuestran, "la violencia no tiene género", de donde resulta que
toda ley que lo insinúe o presuponga, con todo lo bien intencionada que pueda
ser, resultaría ser una "ley feminista", algo que incluso estaría reñido con el
principio de generalidad y universalidad de la justicia y su administración.
Sin embargo, involuntariamente o no, a ya una década de vigencia de la Ley Nº
348, eso parecería estar haber estado ocurriendo.
Y no es que se desconozca ni desvalorice el avance cualitativo de importancia
de esta disposición legal; sin embargo, la cobertura que pretende dar en el
sistema de protección a las víctimas de violencia en razón de género está
demostrando ser un tanto parcial o incluso parcializada ya que cuando hay casos
de violencia en que claramente la víctima es el varón, no sólo el contenido literal
y sustantivo de dicha disposición legal deja sin casi opciones a la presunta víctima
3
sino que en los hechos reales, incluso hasta la instancia de denuncia confronta
barreras y limitaciones considerables.
Como se puede advertir en las diferentes consideraciones teóricas, descriptivas
y con federativas, esa "carga o sesgo de género" incluso al definir el término
mismo de "violencia de género" o "violencia familiar o doméstica", como
usualmente se denomina a la violencia en razón de género, ha venido
generalizándose dentro de un cierto modelo de pensamiento que ya da por
hecho, algo injustamente, que el varón es el principal, si no el único, causante o
sujeto activo, lo cual, incluso por honestidad intelectual, debiera revisarse. He
aquí algunos antecedentes del ámbito boliviano.
La primera Ley en torno a este problema fue la Ley N° 1674 “Ley contra la
Violencia Familiar o Doméstica” promulgada el 15 de diciembre de 1995,
abriéndose la posibilidad de realizar la denuncia directa de violencia familiar en
tribunales de familia, tribunales de niñez y adolescencia, la policía o ministerio
público (1).
La Ley N°1674 se basaba en un marco conciliatorio, la denuncia llegaba al juez
y este daba sanciones que iban desde el arresto, hasta la imposición de
sanciones alternativas como multa y trabajo comunitario, intentando preservar los
lazos familiares para que no se produjera una ruptura. Por tanto, se aplicaba el
arresto, que no podía acceder a los 4 días, trabajo comunitario o una terapia
psicológica, generalmente ya no se repetía la violencia.
El 9 de marzo del año 2013 se promulgo la Ley Nº 348, “Ley Integral para
Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia”, es la segunda ley
promulgada en Bolivia para buscar incidir en la violencia contra las mujeres (2).
Con la Ley Nº 348 se ha pasado de un ámbito estrictamente conciliador a un
ámbito punitivo, el principal acto consiste en que todo acto de violencia contra
las mujeres es considerado un delito, lo que ha repercutido en la gran cantidad
de denuncias y procesos penales por el Delito de Violencia Familiar o Domestica,
que en la mayoría de los casos son acusaciones o denuncias falsas, debido a
que se ha alterado la verdadera finalidad de la Ley Nº 348 y se utiliza la referida
4
ley como una herramienta de persecución de coacción contra el denunciado por
un proceso penal por el Delito de Violencia Familiar.
Considerando el contexto cultural y social de Bolivia, no hay familia en el país
que no tenga problemas y disputas que pueden socavar la unión familiar, sin
embargo puede resolverse aún más si no existe una afectación del bien jurídico
protegido en el delito de violencia familiar o intrafamiliar, es decir. integridad
física o psicológica; pero que, según la Ley N° 348, todas esas denuncias deben
seguir un correspondiente procedimiento penal de fase preliminar, etapa
preparatoria y juicio oral, que en la mayoría de los casos sí hay referencia a la
violencia física que son iniciados a consecuencia de 1 día o más de impedimento
médico legal; pero esto a menudo se lleva a extremos con exageraciones o sin
falta de argumento, o incluso en algunos casos se ha demostrado autolesiones
en un intento de culpar la supuesta agresividad.
Estos precedentes, sumado a la mediatización de la violencia contra las mujeres,
conducen a la presentación automática de se emitan imputaciones y acusaciones
en hechos que no tienen trascendencia social y jurídica que merecen una
solución rápida y efectiva que no genere ni agrave conflictos familiares; Por el
contrario, se busca una solución efectiva, lo que exige la imperiosa necesidad de
iniciar un procedimiento urgente para obtener una solución inmediata en casos
de violencia intrafamiliar, cuyo impacto sea mínimo sobre los bienes jurídicos
protegidos y no atente contra la salud o la integridad de la víctima o entorno
familiar, como la "Ley de Violencia Familiar o Doméstica", que creó un proceso
rápido y eficiente para los casos de violencia que no duraban más de 5 días de
impedimento médico legal y no eran remitidos por reincidencia.
La mayoría de los estudios sobre violencia de género han abordado sólo un
aspecto de este problema social: por tanto, se ha ignorado o subestimado la
violencia contra las mujeres y su carácter bidireccional (de mujeres a varones y
viceversa). Hay muy poca investigación sobre la violencia de género desde una
doble perspectiva. No se puede argumentar que la violencia es exclusiva de un
género, sino más bien al tratarse de una expresión del comportamiento social, el
5
género tiene muy poca influencia sobre el comportamiento violento hacia la
sociedad.
Ismael Loinaz menciona en su investigación “Mujeres Criminales Violentas”
(2014) que el estudio de las mujeres como perpetradoras de diversas formas de
violencia contra los hombres es un tema que poco o nada se aborda,
especialmente en América Latina y países de habla hispana. Según el autor
existen prejuicios legales y policiales que dificultan investigar el comportamiento
violento de las mujeres, por lo que en muchos países los casos de violencia
familiar o contra sus conyugues, así como la violencia sexual de mujeres contra
hombres no son considerados como delitos de género, o sea que las mujeres
pueden cometer los mismos delitos que los hombres pero no son igualmente
sancionados y esos delitos no se registran como delitos de violencia de género.
(37).
Por otro lado, Strauss Murray (2012) menciona que los grupos feministas niegan
la violencia contra las mujeres, lo que llevó a la aceptación cultural de la violencia
de las mujeres contra los hombres, lo cual es un problema social porque la
violencia hacia los varones está oculta, encubierta y hasta negada, teniendo
como resultado la desigualdad de género entre hombres y mujeres. Esta
asimetría impide que los hombres víctimas de violencia obtengan justicia y
también les niega el derecho a vivir libres de cualquier tipo de agresión. (38).
6
Por otro lado, Dutton [Link]. (2005) sostiene que la violencia contra los varones ha
sido invisibilizada en gran parte por la presión política de grupos feministas
radicales y como resultado se ha contribuido a reforzar el estereotipo de que
masculinidad y agresividad son equivalentes (40).
Carney [Link]. (2007) apunta, asimismo, que los varones agredidos por una mujer
sufren consecuencias psicológicas y físicas aún más dañinas en comparación de
las mujeres maltratadas, porque mientras una mujer agredida encuentra
asistencia pública, médica, asesoramiento jurídico y protección policial tras
denunciar a su agresor, los varones maltratados por una mujer evitan levantar
una denuncia por vergüenza, al ver desvalorizada su "masculinidad", o temor a
ser ridiculizados; y en caso de que pidan auxilio a instancias policiales
comúnmente son ignorados, y tampoco obtienen asistencia, asesoramiento
jurídico o garantías para su seguridad. (43)
El estudio realizado por Rojas [Link]., llevado a cabo en Chile, observó que los
varones de 24 a 39 años víctimas de violencia por parte de una mujer acudían a
organizaciones de lucha contra la violencia de género buscando ayuda, no
7
obstante tales organizaciones les negaban auxilio, alegando que sólo
asesoraban a mujeres agredidas por un varón y no al revés. Además, a pesar de
que estas entidades reportaban constantes solicitudes de asesoramiento de
hombres maltratados por una mujer (especialmente pareja), no han elaborado
propuesta alguna ni proyecto de intervención hasta el momento.
Gonzales V, por su parte, citando a Leticia Hundeck (2010), explica que otro
factor por el cual la violencia contra los hombres se invisibiliza son los métodos
utilizados por las agresoras para violentar a sus víctimas. Así, mientras los
agresores masculinos suelen utilizar la violencia física (golpes), las mujeres
recurren a la violencia psicológica (manipulación, chantaje, amenazas, etc.). Por
lo tanto, la invisibilidad de la violencia contra los hombres, agravada por los
estereotipos de género (los hombres como dominantes y las mujeres como el
"sexo débil"), crea un favoritismo legal que beneficia a las perpetradoras y niega
el caracter bi-direcccional en la violencia intrafamiliar, contribuyendo al aumento
de estos casos.
8
Sobre la autora mencionada también dice que tal favoritismo judicial en favor de
la mujer y desmedro del varón ha generado que la aplicación de la ley se torne
parcial y poco objetiva, eludiendo los principios elementales de justicia, donde los
hombres denunciados por maltrato son detenidos y condenados a pena judicial
sin que las autoridades realicen la investigación correspondiente para comprobar
la inocencia o culpabilidad del acusado: "... en la actualidad cualquier mujer no
tiene más que levantar el teléfono, o simplemente gritar, para librarse de su
pareja, sea o no realmente maltratador, y conseguir los beneficios a que la
legislación actual da. Por lo que la mayor excusa que dan estas mujeres, y las
asociaciones feministas que las encubren, de que venía sufriendo maltrato no
puede tenerse en cuenta para eximirlas de su responsabilidad". (45)
9
Asimismo, Aguilera denuncia que el tema sobre violencia de género ha sido
bastante politizado e irónicamente en vez de contribuir a la equidad entre varones
y mujeres sólo ha favorecido a la desigualdad, negando el carácter bi-direccional
de la violencia, situación que ha llegado a legitimarse culturalmente en países
sobre todo occidentales y latinoamericanos, donde los medios de comunicación
exponen el maltrato hacia la mujer como un crimen mientras la situación contraria
se presenta bajo una connotación humorística e incluso satírica, es decir,
culturalmente la figura del hombre maltratado representa burla, ridiculez y
comicidad; de forma opuesta, la mujer agresora es simbolizada con cualidades
de liderazgo, firmeza e independencia.
Así se establece que existen fuertes argumentos de que la violencia en todas sus
formas constituye un problema de salud pública por las consecuencias físicas,
sociales y psicológicas que genera en quienes la sufren, pero no se puede
afrontar este problema si se observa solamente una de sus facetas.
10
─ ¿Si la Ley dice ser integral por qué no contempla la violencia contra los
hombres?
─ Y en el ámbito procesal, que inunda de carga procesal los diferentes estrados
y tribunales bolivianos ¿Se justifica llegar a un proceso penal por un día de
impedimento?
Son algunas preguntas que al menos hasta el presente siguen esperando una
explicación y respuesta concreta.
1.2. Justificación.
1.2.1. Justificación teórica.
Desde el contexto teórico, esta investigación a nivel de Tesis de Grado se
justifica en el sentido de que luego de un período histórico en el que se justificó
las reinvindicaciones femeninas al problema de la violencia en razon de género,
se puede observar que este argumento ha llegado a su fin. creando en cierta
medida, involuntariamente, un cierto sesgo de género, a consecuencia del cual,
como si la inercia se cargara al otro lado de la balanza, el sexo masculino podría
poco a poco empezar a convertirse en el sexo ahora más débil.
Y desde el punto de vista analítico, dialéctico y doctrinal, esto último conlleva el
riesgo de desvirtuar el principio de universalidad y generalidad que debe observar
toda disposición legal que, como en el caso de la Ley Nº 348, se requiere
taxativamente a la mujer como "la única víctima" de cualquier acto, hecho o
episodios de violencia de género, lo cual realmente no es tan cierto en todos los
casos.
1.2.2. Justificación académica.
En el ámbito académico propiamente dicho, que por fortuna está abierto al
debate, la dialéctica, el análisis o incluso él disenso intelectual, la problemática
de la violencia en razón de género es un tema de discusión que merece
objetividad e imparcialidad. Y en este sentido, al asumir que "la violencia no tiene
género" se está haciendo mención que la misma puede partir de cualquier
persona independientemente de su propia condición, proyectándose sobre otra
del género distinto, dentro de lo cual, puede ser indistintamente varón o mujer.
11
Es cierto que según las estadísticas, que por cierto algunas son mostradas en
este trabajo investigativo, las mujeres son las víctimas mayoritarias; sin embargo,
los varones, aun siendo cuantitativa y porcentualmente menores, también son y
pueden serlo, demostrándose así que la Ley Nº 348 merece un análisis de
revisión, algo que necesariamente debe comenzarse en el ámbito académico
porque es el que mayor independencia de enfoque y pensamiento garantiza,
antes de traducirse en una propuesta que luego recaiga en la iniciativa legislativa
propiamente dicha y con ello, inevitablemente confronte o experimente
influencias y posturas sean sociales, ideológicas o incluso políticas.
En tal sentido, un análisis con buena dosis de honestidad e imparcialidad
intelectual solamente puede garantizarse si, como en este caso, está desprovisto
o inmune a esos últimos factores, lo que solamente puede darse en lo
estrictamente académico, que es el caso presente.
12
Porque en un Estado de Derecho como el Estado Boliviano así tendría que ser;
sin embargo, ello conlleva cuestiones doctrinales, jurídicas y prácticas. Sin
embargo, la cuestión permanece y necesita algún tipo de propuesta que indique
una solución, resolución o salida viable para estos dilemas o cuestiones
(acudiendo al concepto mismo de "cuestión" que en sí señala una situación
problemática aún sin resolverse (3).
En tal sentido, esta Tesis aspira a desembocar con buen fundamento
demostrativo, tanto dialéctico, analítico y práctico, apoyado en hechos y
realidades, que una modificación que comience por el propio denominativo de la
Ley Nº 348 y readecuaciones ciertamente menores pero con gran efecto positivo
para el principio de justicia a favor de todos los bolivianos en la temática de la
violencia de género, podría representar un avance cualitativo de gran importancia
a fin de, verdaderamente, "garantizar a todas las personas en general una vida
libre de violencia" en razón de género, tal cual es la principal finalidad de esta
investigación.
13
avatares de la tramitación de los casos, siempre susceptibles a argucias
procesales o incluso defectos de la administración de justicia en el país) también
es igualmente cierto que lo mismo ocurre en el caso de víctimas varones.
Y todo ello implica una situación de inequidad o al menos un fallo de ecuanimidad
con implicaciones sociales que si no es urgente al menos es necesario revisar y
propender a su enmienda.
Como se demostrará en la parte práctica y de Resultados de esta Tesis, en cifras
gruesas, algo así como la tercera parte más o menos de los casos de violencia
en razón de género que recaen dentro del ámbito de acción de la Ley Nº 348
resultan tener a los varones como víctimas o al menos que acudieron a
valoraciones médico legales por lesiones de violencia intrafamiliar. Y esto último
ya constituye un antecedente importante que debe motivar a debatir si realmente
esta disposición legal merece ya una revisión, al menos parcial, de modo que
esta "brecha de cobertura" no vaya haciéndose más grande.
En tal sentido, esta investigación asume esta problemática y propone si no una
solución definitiva por lo menos una salida viable a esta compleja cuestión.
14
como víctima de violencia, lo cual es así que una gran mayoría de los
casos, y asimismo a una supuesta "inhibición" de muchos investigadores
e intelectuales, académicos o no, ante el riesgo de ser calificados como
"anti feministas", atribuyéndoseles ser disidentes a la corriente
predominante de pensamiento. Sin embargo, incluso desde una posición
personal de la suscrita investigadora, se reconoce la importancia del tema
y la necesidad de abordar frontalmente el tema planteado tanto por su
pertinencia ya mencionada como también porque corresponde, por
objetividad intelectual.
− Esta investigación es viable porque, afortunadamente, la suscrita
investigadora tuvo la invalorable oportunidad de prestar servicios en una
instancia médico-legal como es una repartición departamental de Medicina
Forense en el Distrito Judicial del departamento de Oruro, por lo cual tuvo
acceso a datos importantes mismos que, contando con la generosa
aprobación de sus autoridades, puede utilizarlos para fundamentar hipótesis
y trabajo demostrativo en el sentido de que una modificación y readecuación
de la Ley Nº 348 es posible, se justifica y ciertamente se necesitaría.
15
2. II.- MARCO TEÓRICO.
ONU Mujeres, por otro lado, señala que "se refiere tanto a la relación de una
persona con su género como a las expectativas del papel que se espera que
16
cumpla en la sociedad o la cultura" como una advertencia contra lo común es un
error considerar la expresión “violencia de género” como sinónimo de la
expresión “violencia contra las mujeres”, porque la primera es más extensa e
incluye diversas manifestaciones de violencia, cuyo eje central es el género. (8).
17
sexo, la violencia de género -en el contexto de la violencia de pareja- podría
ocultarse "bajo la línea de la heteronormatividad". (11).
18
específicamente y contrastar los dos términos para aclarar el concepto de
identidad de género en relación con el término identidad sexual, que consideraba
más ambiguo (15).
Las investigaciones sobre este tema lo refieren con diversos términos como
agresión, conflicto, delincuencia, trastorno de conducta, conducta delictiva,
19
conducta antisocial, violencia u otros; Además, hacen referencia a diversas
teorías interdisciplinarias que han intentado definir desde su perspectiva si la
conducta violenta es constitutiva de una persona o está influenciada por la cultura
(19).
20
vida pública o privada. (Asamblea General de la ONU. Resolución 48/104, 20 de
diciembre de 1993) (21).
21
femenino, en el contexto de la sociedad» según lo que señala el artículo 7(3);89
90 así, la violencia de género (24):
22
estatus económico, raza, estatus migratoria u orientación sexual. Las víctimas
suelen sentir miedo, sentimientos de dependencia y/o inseguridad. Los niños
de las victimas enfrentan estas mismas realidades (27).
− La violencia intrafamiliar (VIF) corresponde a todo maltrato que afecte la vida
o integridad física o psíquica de la víctima. La legislación también regula las
formas de violencia que menoscabe su patrimonio o su hogar, con
independencia de los efectos psíquicos; en este último caso se denomina
“violencia patrimonial” y tiene por objeto controlar los bienes de la víctima (28).
−
23
Son muchas y antiguas las desigualdades y discriminaciones hacia la mujer. En
la literatura griega aparecen comportamientos violentos contra la mujer como
norma natural, como el hecho de que Zeus golpeará frecuentemente a su esposa
Hera.
─ En el año 400 a. C., la ley bizantina establecía que el marido era el "dios" que
la esposa debía adorar.
─ En la India, cuando un marido moría, su esposa era quemada viva junto al
cuerpo, lo cual era uno de sus deberes como esposa. Además, las mujeres
que no tuvieron hijos o solo dieron a luz a hijas fueron motivo de rechazo.
─ En las comunidades iraní y etíope, nacer mujer era vergonzoso; Incluso esta
palabra era sinónimo de mezquindad, debilidad y desgracia.
─ En Grecia cuando la pareja era acusada de cometer un delito, la pena sólo se
imponía a la mujer.
─ Según las reglas islámicas, una mujer casada es propiedad privada de su
marido. El Corán estipula que como deber del marido golpear a la esposa
rebelde, así como el encarcelamiento eterno de las mujeres infieles en la
casa.
─ La Edad Media estableció muchas ideas sobre la desigualdad de las mujeres
que todavía son válidas en la actualidad. Los nobles golpeaban a sus esposas
con la misma regularidad que a sus sirvientes. En Inglaterra se aplicó esta
práctica.
─ En Francia, en 1359, se estableció que si un hombre mataba a su esposa por
ira, no era castigado si éste se arrepintia con un juramento. (32).
24
lugar protagónico. La mujer entonces se refiere a lo pecaminoso y demoníaco
(33).
En la Biblia, una mujer es la causa por la que los mortales son expulsados del
"paraíso terrenal", aunque fue un hombre, y no ella, quien comió el "fruto
prohibido". Esta historia tiene paralelos en otras religiones y escrituras sagradas.
25
─ En 1967, la Asamblea General de la ONU adoptó la Declaración sobre la
Eliminación de la Discriminación contra la Mujer.
─ En la década de 1970, también se inició en los países industrializados la lucha
contra la violencia doméstica contra las mujeres.
─ Desde los años 80 hasta hoy, la mayoría de países del mundo han tomado
medidas para eliminar toda forma de discriminación o violencia contra las
mujeres, aunque en la práctica todavía queda mucho por hacer, ya que la
violencia machista sigue siendo una lacra global que afecta a una de cada
tres mujeres en el planeta. (32).
La igualdad de género está condicionada por los prejuicios desde hace algún
tiempo. Un informe publicado por el PNUD (2020) titulado "Challenging Social
Norms: Transforming Gender Inequality" enfatiza que el principal desafío para
lograr una sociedad con igualdad de género son las normas y estereotipos
sociales de género, que consisten en creencias, prejuicios y sesgos, que
fortalecen la identidad de género y determinan relaciones de poder que limitan el
comportamiento de mujeres y hombres. (35).
Como muestra claramente el informe del PNUD (2020), es posible establecer una
conexión entre los prejuicios sociales y la posición de hombres y mujeres en la
26
adquisición de ciertos derechos. Esto no significa que las normas sociales sean
el único factor que influye en este fenómeno, pero parece indicar que existe cierta
correlación entre ellas (36).
27
─ Ordenar medidas de seguridad en el domicilio de la mujer;
─ Ordenar toda otra medida necesaria para garantizar la seguridad de la mujer
que padece violencia, hacer cesar la situación de violencia y evitar la
repetición de todo acto de perturbación o intimidación, agresión y maltrato del
agresor hacia la mujer.
─ Prohibir al presunto agresor enajenar, disponer, destruir, ocultar o trasladar
bienes gananciales de la sociedad conyugal o los comunes de la pareja
conviviente;
─ Ordenar la exclusión de la parte agresora de la residencia común,
independientemente de la titularidad de la misma;
─ Decidir el reintegro al domicilio de la mujer si ésta se había retirado, previa
exclusión de la vivienda del presunto agresor;
─ Ordenar a la fuerza pública, el acompañamiento de la mujer que padece
violencia, a su domicilio para retirar sus efectos personales;
─ Disponer el inventario de los bienes gananciales de la sociedad conyugal y de
los bienes propios de quien ejerce y padece violencia. En los casos de las
parejas convivientes se dispondrá el inventario de los bienes de cada uno;
Artículo 28. Audiencia. El/la juez/a interviniente fijará una audiencia, la que
deberá tomar personalmente bajo pena de nulidad, dentro de cuarenta y ocho
(48) horas de ordenadas las medidas del artículo 26, o si no se adoptara ninguna
de ellas, desde el momento que tomó conocimiento de la denuncia.
2.4.2. Ecuador.
En Ecuador, la norma sobre violencia familiar es la Ley Nº 103, “Ley contra la
violencia a la mujer y a la familia”, que en sus artículos principales menciona:
Art. 13. Las autoridades señaladas en el artículo 8, cuando de cualquier manera
llegare a su conocimiento un caso de violencia intrafamiliar, procederán de
inmediato a imponer una o varias de las siguientes medidas de amparo en favor
de la persona agredida:
─ Ordenar la salida del agresor de la vivienda, si la convivencia implica un riesgo
para la seguridad física, psíquica o la libertad sexual de la familia;
28
─ Imponer al agresor la prohibición de acercarse a la agredida en su lugar de
trabajo o de estudio;
─ Prohibir o restringir al agresor el acceso a la persona violentada;
─ Evitar que el agresor, por sí mismo o a través de terceras personas, realice
actos de persecución o de intimidación a la víctima o algún miembro de su
familia;
─ Reintegrar al domicilio a la persona agredida disponiendo la salida simultánea
del agresor, cuando se tratare de una vivienda común, impidiendo que retire
los enseres de uso de la familia;
─ Del Juzgamiento ante los jueces de familia
Art. 18. Solicitud o demanda. En caso de que las solicitudes de amparo o
demandas se presenten en forma verbal, el juez dispondrá que se las reduzca a
escrito.
Art. 19. Citación. Sin perjuicio de dictar las medidas de amparo previstas en el
artículo 13, el juez mandara citar al demandado, con la copia de la petición o
demanda en el lugar que se indique y luego ordenara de inmediato la práctica de
los exámenes parciales y más diligencias probatorias que el caso requiera.
Art. 20. Convocatoria a audiencia de conciliación. En la citación, el Juez
señalará día y hora para la audiencia que tendrá lugar dentro de un término no
menor de dos días ni mayor de ocho, contados desde la fecha de la citación. No
podrá diferirse esta audiencia si no a solicitud expresa y conjunta de ambas
partes.
Art. 21. Audiencia de conciliación y juzgamiento. La audiencia de conciliación
empezará con la contestación a la petición o demanda. El Juez procurará la
solución del conflicto y de llegarse a esta, aprobará el acuerdo mediante
resolución dictada en la misma diligencia, sin perjuicio de disponer las medidas
rehabilitadoras y mantener las de amparo del caso.
─ De no obtenerse la conciliación o en rebeldía de la parte demandada, el juez
abrirá la causa a prueba por el termino de seis días, dentro del cual se
practicarán las que soliciten las partes y las que el estime convenientes.
29
─ Concluido el termino de prueba y presentados los informes parciales, dictará
de inmediato la resolución que corresponda, la misma que no será objeto de
recurso alguno.
─ No obstante, el juez podrá revocar o reformar la providencia en que se hubiere
resuelto el caso planteado, si para ellos hubiera fundamento razonable,
basado en nuevos elementos probatorios.
Art. 22. Sanciones. El Juez al resolver la causa, de probarse la responsabilidad,
sancionará al agresor con el pago de indemnización de daños y perjuicios de uno
a quince salarios mínimos vitales, de acuerdo con la gravedad de los resultados,
que será causal de divorcio.
─ Cuando la violencia hubiere ocasionado perdida o destrucción de bienes, el
agresor será obligado a reponerlos en número o en espacie. Esta resolución
tendrá el valor de título ejecutivo.
─ En el evento de que el sancionado careciera recursos económicos, la sanción
pecuniaria se sustituirá con trabajos en las redes de apoyo comunitario que
mantiene el Ministerio de Bienestar Social, por el tiempo mínimo de uno a dos
meses, dentro de un horario que no altere sus labores remuneradas.
2.4.3. España.
En este país está vigente la Ley Orgánica 1/2004, Ley Integral de Violencia de
Género. Por ser bastante extensa, en esta ocasión se hace solamente una
reseña de la parte más importante de su parte procesal básica:
─ Pasos del procedimiento policial. El inicio del procedimiento judicial puede
ser por varias vías. Las denuncias contra la violencia de género las puede
interponer tanto la víctima como testigos de la propia víctima. Pero la realidad
es otra, la mayoría de las denuncias interpuestas, suelen venir por partes
médicos de lesiones o por la intervención de la policía y los servicios sociales
en el conflicto. A pesar de que la ley está de su parte, pocas víctimas
interponen las denuncias, y mucho menos sus familiares o testigos de la
situación. Tras la recogida de la denuncia que, concreta y detallada, ya que
será más fácil obtener protección judicial, son las Fuerzas de Seguridad del
30
Estado las que tienen que relatar el estado emocional de la mujer, para que
el juzgado de violencia pueda entender la situación de la víctima. A
continuación, se solicitará una orden de protección, que además de
proporcionar beneficios sociales y jurídicos a las víctimas, hace que se
interpongan una serie de medidas cautelares, como, por ejemplo, la
obligación de abandonar el domicilio familiar por parte del agresor.
─ Fases del procedimiento judicial. Una vez que la policía haya terminado y
el agresor ha sido detenido, se pasa al Juzgado de Violencia sobre la Mujer.
Y cuando el Juzgado recibe la denuncia, se realiza una audiencia urgente a
la víctima, al agresor y al Ministerio Fiscal (en un plazo máximo de 72 horas).
Tras la audiencia, el juez resuelve y, en el caso de que se determine que
existe violencia de género, se podrán tomar medidas de varios tipos: judiciales
o penales. Una vez celebrada la comparecencia las partes podrán solicitar:
o Un juicio rápido
o Procedimiento de diligencias previas, en el que deben seguir siendo
investigados.
o Sobreseimiento provisional o libre
o Medidas preventivas.
o El Juez podrá ordenar la salida obligatoria del inculpado por violencia
de género del domicilio en el que hubiera estado conviviendo o tenga
su residencia la unidad familiar, así como la prohibición de volver al
mismo.
El Juez, con carácter excepcional, podrá autorizar que la persona protegida
concierte, con una agencia o sociedad pública allí donde la hubiere y que incluya
entre sus actividades la del arrendamiento de viviendas, la permuta del uso
atribuido de la vivienda familiar de la que sean copropietarios, por el uso de otra
vivienda, durante el tiempo y en las condiciones que se determinen. La medida
de alejamiento podrá acordarse con independencia de que la persona afectada,
o aquéllas a quienes se pretenda proteger, hubieran abandonado previamente el
lugar.
31
El Juez podrá prohibir al inculpado toda clase de comunicación con la persona o
personas que se indique, bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad
penal.
2.4.4. Chile.
En Chile se cuenta con la Ley 20066, Ley de violencia intrafamiliar, que también
pone énfasis en la celeridad de su parte procesal, de la siguiente manera.
─ Denuncia. Una vez realizada la denuncia, en primer lugar, se le pedirá
(obligará) al agresor a que abandone el hogar en común (si es que viven
juntos). La policía irá al domicilio, lo obligará a irse y si no lo hace se lo llevarán
detenido. Hecho esto, la policía tendrá como misión traspasar la denuncia a
la fiscalía.
─ Pasos después de la denuncia de violencia. Con el caso en sus manos, la
fiscalía llamará a la víctima para analizar la situación, ver si las denuncias son
verdaderas o falsas, tratar de comprobar si existió violencia sicológica y por
último determinar si se trató de un delito o no. Comentario: La violencia
intrafamiliar no siempre es considerada un delito y los procesos de
protección y penas cambiarán según cada caso.
─ Comprobación de violencia. La fiscalía (ya con el caso en sus manos y
después de la denuncia) tiene dos opciones:
= Violencia física: la comprobará en base a los resultados (peritajes) que
entregue el Servicio Médico Legal
= Violencia psicológica: La fiscalía entrevistará a la víctima y pedirá pruebas
con un psicólogo
= Realizadas las pruebas, la fiscalía decidirá si la violencia fue delito o no y
continuará con el proceso.
─ ¿Cuándo la violencia intrafamiliar es delito? Para entender cuando la
violencia es delito, debemos primero entender cuando NO es delito. La
violencia intrafamiliar no es delito cuando:
= Es la primera vez que ocurre el acto
= No existen lesiones tras una violencia física
32
= Dicho esto, la violencia intrafamiliar ES delito cuando:
= La violencia es reiterada (habitual)
= Existen lesiones tras una violencia física
= Sea cual sea el caso (delito o no delito) comenzará un juicio por violencia
intrafamiliar. Si no es delito, entonces el juicio estará a cargo de los
tribunales de familia y si existe delito, entonces el juicio estará a cargo de
los juzgados de garantía.
─ Violencia intrafamiliar habitual. Si existe violencia física o psicológica de
forma reiterada, entonces se considerará un delito y el agresor arriesga penas
de cárcel efectiva. Las sanciones vienen después del juicio, ya sea en el
juzgado de familia cuando no es delito o en el juzgado de garantía cuando es
delito
─ Sanciones cuando no es delito. Cuando la violencia intrafamiliar no es delito
(es la primera vez que ocurre y no hubo lesiones si es violencia física)
entonces el agresor será sancionado con una multa que va desde las 0,5 UTM
a 15 UTM más cualquiera de las siguientes medidas (una o más):
= Obligación inmediata de abandonar el hogar que comparte con la víctima
= Prohibición de acercarse a la víctima, a su domicilio, lugar de trabajo o
estudio, o cualquier otro lugar al que concurra habitualmente
= Prohibición de porte y tenencia de armas de fuego
= Arresto de 15 días
= Asistencia obligatoria a programas terapéuticos o de orientación familiar
= Obligación de presentarse a firmar cada cierta fecha a una comisaria
= El juez del juzgado de familia puede pedir que después de por ejemplo 6
meses, el agresor se realice una serie de peritajes psicológicos para
comprobar si ha mejorado, y de ser así puede quitar o extender las
sanciones.
─ Penas cuando es delito. Cuando la violencia es delito (es habitual o hay
lesiones), la situación cambia. Aquí el caso se va a los juzgados de garantía
(no tribunales de familia) y si se comprueba la culpabilidad del agresor,
33
entonces éste arriesga pena efectiva de cárcel desde 61 días a 3 años o
incluso más si el juez así lo determina. Tras una sentencia por violencia
intrafamiliar (haya o no existido delito), la víctima si es que está casada, puede
pedir el divorcio por culpa. Este divorcio está pensado en todas las personas
que han sufrido de violencia en el matrimonio u otros actos como infidelidad,
alcoholismo, etcétera.
34
mujer y obliga a todos los niveles de la sociedad a trabajar por la igualdad
entre hombres y mujeres.
─ Bolivia mediante Ley N°1100 de 15 de septiembre de 1989 (47) aprobó dicho
instrumento legal.
─ Finalmente, en 1995, promulgó su propia Ley Nº 1674, vigente por varios
años, y aunque sus resultados no fueron muy consistentes, de todos modos,
significó el inicio de un largo camino hacia la equidad y la protección social
(1).
2.5.2. La Ley Nº 348.
Según un estudio de 2017 del investigador Requena, la Ley N° 1674 no fue
suficiente para detener la violencia contra las mujeres en todos los campos,
especialmente cuando aparecieron delitos tipificados como feminicidios, que
representaban una amenaza extrema para la seguridad de las mujeres, por lo
que aparecieron más crímenes" (48).
Se necesitaban otras regulaciones más efectivas y sancionadoras, que
impusieran penas más severas y trataran los delitos como políticas públicas sin
que se pueda conciliar. La tendencia de esta ley era castigar todos los delitos
contra la mujer y los delitos cometidos dentro y fuera del hogar. Así, el presidente
Evo Morales promulgó la Ley N° 348, que protege a las mujeres contra la
violencia y define tres áreas de acción: prevención, protección y sanción contra
victimarios.
[Link]. Aspectos relevantes de la norma.
─ En esta ley se define la eliminación de la violencia como una prioridad
nacional y un problema de salud pública. En cambio, la atención se centra en
la prevención, la protección de las mujeres en situaciones violentas y
sanciones de los agresores.
─ Reconoce 16 formas de violencia y traslada su tratamiento al ámbito penal,
simplificando algunos aspectos del procedimiento penal.
─ Se establecen nuevos tipos penales: el feminicidio, acoso sexual, violencia
familiar o doméstica, esterilización forzada, incumplimiento de deberes,
35
padecimientos sexuales, actos sexuales abusivos. Y se incorpora como
delitos contra la mujer la violencia económica, violencia patrimonial y
sustracción de utilidades de actividades económicas familiares.
─ Señala que los delitos de violencia contra la mujer pasarán a ser delitos de
acción pública, lo que significa que la investigación de estos hechos, se
efectuará de oficio por el Ministerio Público en coordinación con la Fuerza
Especial de Lucha contra la Violencia – FELCV.
─ Establece que en casos de feminicidio no se podrá utilizar la figura de
homicidio por emoción violenta, figura penal que hacía referencia a razones
de "honorabilidad", por la cual los victimarios se acogían a esta figura, para
lograr condenas entre 2 y 6 años. El cambio incluye la eliminación de razones
de honorabilidad y el incremento de la pena que varian entre 2 y 8 años.
─ Ofrece medidas preventivas en diferentes niveles y ámbitos que tienen como
objetivo contribuir al cambio de conductas violentas, tanto individuales como
colectivas y estructurales, que toleran, crean y reproducen la violencia,
priorizando medidas preventivas en el ámbito familiar, comunitario y
educativo, salud, trabajo y comunicación, que establece acciones
cumplimiento obligatorio.
─ Contempla las medidas inmediatas de protección a la vida, integridad física,
psicológica, sexual, derechos patrimoniales, económicos y laborales de las
mujeres en situación de violencia y sus dependientes de parte de las
autoridades competentes, garantizando su protección durante la
investigación.
─ Los funcionarios públicos que tratan con mujeres en situaciones de violencia
deben respetar el principio básico del trato humano y prevenir su
revictimización.
─ Es necesario fortalecer los servicios existentes, como los Servicios Legales
Integrales Municipales, Defensorías de la Niñez y Adolescencia, a través de
la asignación de presupuesto, infraestructura y personal suficiente.
36
─ Nuevos métodos de tratamiento para mujeres en situación de violencia
aparecen en diferentes niveles autonómicos del país. Las universidades
públicas deben crear servicios de atención integral que coordinen y conecten
los servicios jurídicos integrales de los municipios.
─ Se crean centros comunitarios para mujeres en zonas rurales con el apoyo
de municipios autónomos. También está prevista la creación de servicios de
rehabilitación para los que agreden a las mujeres.
─ Los gobiernos de cada departamento están obligados a establecer,
proporcionar y mantener casas de acogida y refugios temporales para
mujeres en situaciones de violencia.
─ Creación de la Fuerza de Lucha contra la Violencia, parte de la estructura de
la Policía Boliviana, que priorizará la atención de delitos de violencia contra la
mujer, así como tareas preventivas, auxiliares e investigativas. Desarrolla
plataformas de atención y recepción de denuncias, crea unidades móviles
especializadas para ayudar a las mujeres en situación de violencia.
─ El Ministerio de Justicia es responsable de implementar la política de
prevención, tratamiento, sanción y eliminación de la violencia contra la mujer.
Es responsable del sistema SIPPASE, un sistema internacional integral para
la prevención, tratamiento, sanción y eliminación de la violencia en razón de
Género.
─ El Ministerio de Justicia creará Servicios Integrados de Justicia Plurinacional,
que tiene la función de atender a mujeres en situación de violencia al igual
que el Servicio Plurinacional de protección a las Víctimas.
─ Los/as servidores públicos de las instancias públicas de atención a mujeres
en situación de violencia deberán ser capacitados e informados sobre los
derechos que tiene la mujer y haciendo énfasis en la violencia contra las
mujeres.
─ Los tribunales contra la violencia hacia las mujeres deben ser implementados
gradual y progresivamente por el sistema judicial, incluyendo el plan de
37
estudios de la Escuela de Jueces, cursos especiales sobre igualdad de
género, derechos humanos y violencia.
─ Se crean instancias especializadas para la investigación de las situaciones de
violencia hacia las mujeres en la Fiscalía.
─ Fiscalías Especializadas y en el Instituto De Investigaciones Forenses (IDIF),
creará una dirección especializada en casos de violencia contra la mujer.
─ La prohibición de conciliar precautela la vida y la integridad sexual de las
mujeres, sancionando a los servidores públicos que la promovieran, aunque
excepcionalmente podrá ser propuesta por una única vez por la víctima, no
siendo posible en caso de reincidencia.
─ Se establece que, por niveles de competencia y funciones asignadas a las
diversas instituciones públicas involucradas para la implementación de la Ley,
deben realizar los cambios necesarios en los presupuestos de sus
instituciones desde la gestión 2013 y que el Tesoro General debe asignar los
medios necesarios para ello y recursos adecuados a las entidades del nivel
central.
2.6. Estado de situación sobre la violencia contra el varón.
La violencia contra los hombres, es una expresión utilizada por distintos
investigadores para combinar diferentes fenómenos de violencia contra este
grupo de personas en diferentes contextos, como la violencia familiar, la violencia
durante el noviazgo, la violencia por género, maltrato infantil, maltrato
institucional, etc.
Según diversos estudios, los agresores son en su mayoría hombres, pero están
insuficientemente representados como víctimas. Un estudio publicado en la
revista Partner Abuse de 750 artículos publicados entre 2000 y 2010 en inglés
concluyó que aproximadamente una de cada cuatro mujeres y uno de cada cinco
hombres habían experimentado violencia física, según estos estudios, con una
prevalencia estimada del 22,4%. Por ejemplo, la violencia sexual contra los
hombres se trata de manera diferente en la sociedad y en gran medida se ignora
en el derecho internacional.
38
Otros estudios muestran que es un problema social importante, porque incluso si
la violencia contra las mujeres recibiera más atención, se podría argumentar que
la violencia contra los hombres en diferentes contextos es un problema social
importante que merece atención. Sin embargo, se trataría de un tabú social y "un
fenómeno diferente a la violencia contra las mujeres, que debe ser analizado
como tal", porque serían diferentes en cuanto a su naturaleza, causas y
consecuencias, así como los espacios en los que se produce. En relación con la
violencia familiar, un estudio basado en 75 estudios publicados en la revista
Partner Abuse encontró que el poder/control y la autodefensa (76% y 61%
respectivamente) eran las principales razones de la violencia de pareja, y también
se mencionó la violencia como expresión de comportamiento negativo (63%),
dificultades en la comunicación (48%), venganza (60%) o celotipia (49%) como
otros motivos habituales a destacar.
Dentro de las razones por la que se considera un tabú social a la violencia contra
los varones está la contradicción que su existencia tiene con el rol de género
estereotipado que ve a los hombres como el sexo fuerte. Según la revista
“Revista CES Psicología” publicó que se trata de algo que “no es tomado en
cuenta y de que muy pocos países estudian sobre la violencia específica de
mujeres contra hombres, aunque sí existen”.
39
El uso de estereotipos en la aplicación de la ley es un problema reconocido, y la
investigadora internacional Solange Mouthaan sostiene que la violencia contra
los hombres en situaciones de conflicto ha sido marginada y la violencia de
género se ha concentrado contra mujeres y niños. (50)
Una explicación para los diferentes enfoques es que los hombres tienen mayor
fuerza física en comparación con las mujeres, lo que hace que la gente sea más
propensa a condenar la violencia por la contextura física. La percepción
masculina de las agresiones de violencia es contraria a la comprensión que tiene
la sociedad de los roles de género, razón por la cual estos incidentes rara vez se
reconocen y regulan.
Los historiadores de la religión Katherine K. Young y Paul Nathanson sostuvieron
que los periodistas y los medios de comunicación utilizan los estereotipos como
una distorsión cultural en la que los hombres son vistos como víctimas menos
valiosas y, por tanto, menos importantes de la violencia. (51)
40
Este tipo de violencia tiene diferentes características que la distinguen de otros
tipos de violencia inter personal, y aunque suele asociarse a la violencia contra
la mujer sin ser sinónimo, la violencia de género es un tema que puede afectar a
los hombres en determinadas situaciones: siendo conyugues manifiestandose
en forma de violencia psicológica y física por las mujeres, agresión sexual o
violación en prisión, prostitución forzada, explotación laboral, tortura durante la
guerra, trata de personas, acoso o patrones de acoso en organizaciones
masculinas, ataques homofóbicos, etc.
2.7. Factores y motivos por los que los varones no recurren o consiguen
protección legal en casos de sufrir violencia de género.
Entre los principales motivos por las cuales los hombres no denuncian ser
víctimas de violencia doméstica se pueden destacar los siguientes:
− Sentirse avergonzado: Cuando se produce la violencia contra el hombre,
generalmente ésta suele ser vista con risas entre las demás personas.
− Dificultad para ser creído por las autoridades. Generalmente la policía no
suele dar mucha credibilidad a los hombres maltratados, o en caso de creerse,
se minimizan los abusos.
− Negación del problema. Esto es común en los dos géneros,
independientemente de la parte que sea maltratada, siendo la idealización un
factor imperante para que esto suceda.
− En el caso de algunos homosexuales hombres. Temor a tener que
reconocer públicamente su identidad sexual, pues un alto porcentaje lo oculta
de sus familiares, principalmente.
− La presunción de que la mujer revetirá su posición como agresora.
Muchas veces las autoridades, aunque los reclamos masculinos sean
verdaderos, se inclinan por creer más a la mujer, más aun si se trata de
personal femenino, cuando la mujer se presenta llorando o cuando se refugia
en su propia feminidad.
41
− Muchas leyes y normas están hechas para proteger solamente a la
mujer. Como en el caso específico de la Ley Nº 348 en Bolivia. Se trata de
una invisibilización del varón como posible víctima de violencia de género. Y
así, casi todas las opciones a favor del varón quedan desvirtuadas, si existen.
− Los estereotipos sociales descartan a priori al varón como víctima.
Conocer a un varón quejándose por sufrir violencia de género es motivo de
gracia, burla, reproche y censura que termina inhibiendo a la victima de acudir
por protección y reparación.
− Los modelos de educación valorizan el estoicismo masculino, también
frente a la violencia de género. Desde pequeños, se les inculca a los
varones la idea de “aguantar” el sufrimiento, soportar las vicisitudes y “no ser
quejumbroso”, aun a costa de los daños y agravios recibidos.
42
ocupan de la violencia deberían analizarlo como tal. Las razones por las que la
violencia contra los hombres se considera un tabú social son que su existencia
contradice el rol estereotipado de género que considera a los hombres como el
sexo más fuerte, por lo que es despreciado y en pocos países se hacen
investigaciones de la violencia contra los hombres por parte de las mujeres, este
estudio muestra con datos estadísticos un aumento acelerado de víctimas de
violencia contra los hombres, por lo que es sumamente urgente crear una norma
jurídica para prevenir más "víctimas de violencia contra las mujeres". (49)
43
3. III.- PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA.
3.1. Contextualización.
A partir de que en Bolivia el 9 marzo del año 2013 entrara en vigencia la Ley Nº
348, "Ley integral para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia", toda
la sociedad boliviana mantuvo una gran expectativa de que dicha promulgación
marque el inicio de una verdadera lucha contra la violencia en razón de género
que, como es muy sabido, tiene como víctima principal al género femenino.
Sin embargo, con el correr de los meses y los años, la realidad fue demostrando
que si bien esta Ley Nº 348 tiene una concepción protectora hacia las principales
44
víctimas de la violencia de género, los avatares procesales, formales,
burocráticos e "imponderables" (por decirlo de algún modo) mostraron ser
barreras ciertamente perjudiciales al fin de búsqueda de justicia y sanción de los
actos y hechos denunciados así como para su esclarecimiento y posterior
juzgamiento.
Y también se comenzó a percibir, tanto por una mayor cobertura y difusión como
por otros factores que corresponden más al campo de la sociología, la
criminología, la psicología social y una cierta distorsión sociocultural, la tasa o
incidencia de hechos tipificables como "violencia de género" se incrementaban
(en lugar de disminuir) sólo el número sino también en gravedad, malicia, dolo y
crueldad.
Sin embargo, las denuncias sobre violencia de género, posteriores a 2013 fueron
incrementándose también, significando ello una carga procesal cada vez mayor
de trabajo para las instancias de investigación (policiales) como también para las
jurisdiccionales (Ministerio Público, IDIF, ITCUP y tribunales) con la previsible
consecuencia de un cada vez mayor "atoramiento" que por su parte acentuó el
incumplimiento de plazos (retardación) y finalmente la acumulación de
expedientes procesales sin despachar y menos resolver (denegación de justicia).
Pero, con todo lo lamentable que se reconozca que es, esta realidad no es la
única sino que también se ha puesto en evidencia otra igualmente preocupante
y es que, posiblemente por el enfoque prioritario hacia las víctimas mujeres o por
una cierta "ideología de género" (que en cierta medida se ha considerado en la
parte teórica de esta investigación) una buena parte de las víctimas de violencia
de género, que son los varones, queda en situación de indefensión o al menos
de barreras cuya confrontación se tornan cada vez más difíciles de superar. Es
decir que si bien la Ley Nº 348, justificadamente, busca proteger a las mujeres
contra la violencia de género, ni ella ni otras que busquen un efecto similar, existe
45
para las víctimas varones, ya que de una revisión rápida de datos referenciales
al respecto puede tranquilamente determinarse que las víctimas varones de
violencia de género fácilmente podrían llegar a representar hasta un 30% a 35%
del total, y eso, además, sin tomar en cuenta a otras víctimas cuya denominación
o autodefinición de género no siempre corresponde con la binaridad tradicional
hombre-mujer (integrantes de las minorías comunitarias LGBT por ejemplo).
46
ser la desestimación, el desistimiento de los denunciantes ante circunstancias
eventuales que dificultan su tramitación, la "contraofensiva de reconvención" a
veces con ardides de las mujeres denunciadas, etc.
Por otro lado, cuando una mujer víctima, clara, manifiesta o presunta, de violencia
de género acude amparándose en la Ley Nº 348, previsiblemente tiene el cobijo
jurídico-legal de la Ley Nº 348; sin embargo, cuando se trata de un varón, él no
puede acogerse a la misma porque ya, desde su propio título o denominación, se
señala que esta rige "para las mujeres", debiendo en su caso recurrir a otras
normas ordinarias que pudieran aplicarse a su caso (diríase Código Penal). Esto,
desde ya, implica una manifiesta inequidad que no sólo desde el ámbito doctrinal
(habiendo quedado ampliamente demostrado que la violencia de género "no tiene
género") sino también desde el ámbito sustantivo propiamente dicho de la norma
"insignia" contra la violencia de género (Ley Nº 348) excluye taxativamente a los
varones como víctimas, y porque en la legislación penal ordinaria casi ninguna
se refiere (al menos en el sentido parcial siquiera) a la violencia de género, que
pudiera representar confianza o esperanza de protección específica a favor de
los varones.
47
legislativamente con lo que podría denominarse "sesgo de género" por el
Legislador?
− ¿Por qué, pasada ya una década de vigencia de la Ley Nº 348, el Estado
Boliviano no se preocupó por incluir, en vía de equidad, a las víctimas varones
de violencia de género, habiendo como las hay (los datos lo demuestran), y
bastante tanto en número como también en niveles de gravedad?
48
es un grave error no sólo conceptual ni psicosocial sino doctrinal y hasta
filosófico. Como no se puede llegar a pensar que en instancias legislativas
pudo haberse dado esa "ceguera", porque sería fuertemente discriminatorio
hacia el varón, posiblemente tenga que suponerse que fue producto de un
mal asesoramiento jurídico, algo que tampoco resulta convincente. De todos
modos, dentro de la economía jurídica boliviana es necesario incorporar a las
otras categorías de género de víctimas para su protección contra este tipo de
violencia porque de otro modo este diríase olvido representaría una creciente
injusticia para buena parte de la población. Así hayan pocas o muy pocas
víctimas varones, por principio de universalidad, esta ley necesita un
replanteo o una reformulación total, y que ello corresponde a iniciativas
legislativas a propuesta de sectores sociales con representatividad que las
califique como impulsoras. Aparte, así como hay varias organizaciones
representativas del sector femenino, AMUPEI por ejemplo, no hay
ciertamente ninguna equivalente de varones; puede causar gracia pero hasta
en eso los varones están, estamos, subrepresentados, en fin” (Dr. Guillermo
Aillón Zambrana, ex Juez del Distrito Judicial de Oruro. ex Alcalde Municipal
de Oruro, ex Presidente del Concejo Municipal de Oruro, ex Vicepresidente
de la Asociación de Municipalidades de Bolivia, ex Presidente de la Academia
de Ciencias Jurídicas de Oruro 2016 a2020).
− Aparte de mi ejercicio profesional libre como abogado, tuve oportunidad de
prestar servicios en el Viceministerio de Justicia entre los años 2014 a 2019.
Pude observar que efectivamente tanto en el ámbito urbano como también
rural, con el que tuve más contacto en recorridos provinciales y rurales
especialmente de la zona occidental del país, los hechos de violencia de
género contra varones no son nada extraño, y aunque representan una
minoría, algunos de ellos son ciertamente graves, como los altercados con
lesiones graves que ocasionan las mujeres usualmente esposas,
convivientes o parejas, a veces con el agravante de que participan familiares
de las indicadas. También pude observar que cuando los varones se
49
predisponen a plantear sus denuncias afrontan dificultades siendo
revictimizados, ya que en muchas casos o se deja pasar por alto su denuncia
o incluso llegan a la mofa. Esto desde ya desanima a los varones a denunciar
con franqueza; y cuando les atienden funcionarios o policías varones, hay
casos en que son objeto de menciones graciosas o burlas, por lo cual muchas
víctimas optan por dejar pasar el tiempo y no exponerse a situaciones de
bochorno o vergüenza. Además, especialmente en provincias y el campo, los
varones agredidos no siempre son apoyados y acompañados por sus
familiares mientras que las mujeres fácilmente pueden lograr apoyo y acuden
en grupos que escenifican situaciones de angustia o hasta de llanto, con lo
cual, a pesar de que manifiestamente son agresoras, terminan convenciendo
a su favor a funcionarios y autoridades quienes, en lugar de establecer
culpabilidad y sanciones a las agresoras, más bien tratan de buscar
conciliación, evidentemente presionados por los llantos, vociferaciones y otras
situaciones incómodas que ocasionan en las oficinas. Por eso, posiblemente,
y aunque haya una norma similar a la Ley Nº 348, o esta misma Ley se
modifique para dar protección también a los varones, incluso así, muchos
varones víctimas de violencia de género, por miedo, vergüenza, por la opinión
de los demás o porque perciben que al final no avanzará su reclamo,
terminarán por dejarlo pasar y sobrellevar en silencio la violencia de género
que hayan sufrido (Dr. Roger Zabala Nina, ex abogado de planta de la
Municipalidad de Oruro, ex abogado del Servicio Legal integral Municipal de
Oruro, ex abogado de Planta del Servicio de Promoción social del
Viceministerio de Justicia para las NPIOs, actualmente se desarrolla como
abogado de la profesión libre).
50
generador de violencia, el único maltratador y el único agresor. Aunque en
menor proporción, también hay mujeres bastante violentas, y una que otra
peligrosamente violenta, porque no sólo debe considerarse la violencia de
género en forma física sino también la violencia simbólica y la violencia
psicológica. Y este problema es generalizado, como por ejemplo el muy
publicitado caso del actor norteamericano Jhonny Deep que por años viene
quejándose de la violencia de su ex pareja. Y hay otros casos así. En mi bufete
privado, en que aparte de mi docencia universitaria trabajo junto a mi esposa
también abogada, solemos conocer casos de violencia de género a partir de
agresoras mujeres, cuyas víctimas o denunciantes varones no siempre
encuentran la atención como ellas lo conseguirían en su caso. Entre los varios
factores, temor a no ser atendido, temor a las burlas, temor a aparecer
finalmente él más bien como culpable, etc., influye para que muchos varones
opten por no quejarse ni reclamar porque además, si prosperara su recurso y
le tocara a un juzgado a cargo de juez mujer, "olvídate...!". en cuanto a la ley
propiamente dicha, tal vez haya que elaborar otra rescatando gran parte del
contenido de la 348, porque están razonablemente bien fundamentado, pero
esta vez incluyendo no solamente a los varones sino generalizando a todas
las personas en su conjunto, porque eso de tomar en cuenta a ciertos
sectores, a la larga, resulta perjudicial. Legislar sólo para las mujeres, sólo
para los campesinos, sólo para los empresarios, sólo para grupos específicos,
en materia de protección y derechos, desde ya implica una visión parcial, así
sea involuntaria, que en algún momento puede derivar o interpretarse como
exclusivista. En lugar de mencionar "mujeres" o "campesinos" o
"empresarios", debiera mencionarse simplemente "bolivianos", salvo sectores
poblacionales y humanos implícitamente vulnerables, como por ejemplo los
niños, y eso en ciertas materias o temas específicamente sensibles. En tal
sentido, debiera pensarse en una legislación genérica y universal "contra la
violencia de género", abarcando a todos los seres humanos del país, y punto
(Dr. Mirko Ruiz Hurtado, abogado de planta del gobierno Autónomo Municipal
51
de Oruro, Docente de la Facultad de Derecho de la Universidad Técnica de
Oruro).
− Desde mi condición de abogada mujer, y preservando mi propia convicción
feminista, tengo que reconocer sin embargo que también hay varones
víctimas de violencia de género, ya que he podido conocer, incluso atender,
algunos casos concretos. Durante muchos años, entre las gestiones 2003 a
2014, mayormente antes de que entre en plena vigencia la actual Ley Nº 348,
siempre habían víctimas varones de violencia de género, y asimismo veo que
posteriormente la situación no ha cambiado hasta la actualidad. Entre colegas
abogados siempre conversamos sobre por qué se ha puesto en vigencia una
norma anti violencia a favor de la mitad de la población boliviana solamente,
puesto que los varones representan casi la otra mitad. Si bien es cierto que
antes de 2013 las mujeres hemos sido las principales víctimas de violencia de
género, y todavía lo somos actualmente, también los varones suelen serlo, y
muchos de ellos a veces, por esa cierta "educación machista" que han
recibido en su infancia y crecimiento, con eso de que "los hombres no deben
quejarse ni llorar", optan por no denunciar o, lo que a veces es peor, tomar
represalia por su cuenta muchas veces dejando pasar el tiempo hasta que lo
que señalan como agresora se olvide, y de ahí surgen consecuencias mucho
más lamentables porque, como lo suelen presumir algunos psicólogos, una
parte de los delitos violentos de varones contra mujeres parece estar
contaminado de un odio o revancha exacerbada, y tal vez eso hace que
algunos feminicidios tengan esa extrema dosis de crueldad, siendo tema de
psicoanálisis. Aclaro que esta es una hipótesis. Y volviendo a la situación del
varón como víctima de violencia, efectivamente, desde que el título de la Ley
Nº 348 menciona específicamente a las "mujeres" se cierra la puerta para que
los varones traten de ampararse en esta norma para recurrir a la justicia con
sus casos (Dra. Tamira Crespo Gutiérrez, ex abogada de la Defensoría de la
Niñez y la Adolescencia del Gobierno Autónomo Municipal de Oruro, ex
Presidente y Asesora Jurídica de la Fundación “Sayari Warmi” de Oruro).
52
Como se puede apreciar por estos testimonios, a pesar de la diversidad de
afirmaciones y experiencias, se reconoce el denominador común de que la actual
Ley Nº 348, con todo lo buena que es, resulta parcializada cuando presupone por
anticipado que en toda situación de violencia de género el varón sea el sujeto
activo, lo cual si no contradice al menos pone en duda el principio básico de que
"la violencia no tiene género".
53
mismas oportunidades de protección y justicia, aunque esto es algo no
necesariamente atribuible a la Ley Nº 348 sino a otros factores colaterales
dentro del sistema de seguridad ciudadana y de administración de justicia en
el país.
− Por tanto, las víctimas varones de violencia de género desde ya confrontan
desventajas en su búsqueda de protección legal, incluso quedando en
potencial indefensión frente a sus agresoras, a comparación de sus similares
mujeres.
− Una eventual Ley para "garantizar a los varones una vida libre de violencia"
representaría no solamente una cierta "duplicidad o redundancia de normas"
sino también una manifiestamente ampulosidad de disposiciones legales,
además de un factor de mayor brecha entre los géneros masculino y
femenino, al contrario de que los paradigmas actuales tanto en desarrollo
social como que en Justicia favorecen la integración y la complementariedad
inter género.
− De todo ello se deduce que la modificación o readecuación de la Ley Nº 348
de modo que su cobertura de protección y garantías también incluya a
víctimas varones así como a todas las personas en general, indistintamente
de su condición individual de género, es a todas luces una necesidad
insatisfecha en el campo jurídico y social, y la opción inmediatamente más
viable para enmendar en lo posible la "parcialidad" de alcance de esta norma.
54
IV.- OBJETIVOS.
4.1. Objetivo general.
− Identificar los casos de violencia por género atendidos en el Instituto de
Investigaciones Forenses de Oruro durante la gestión 2020
4.2. Objetivos específicos.
− Determinar los casos de violencia física atendidos en consultorios médico-
forenses del Instituto de Investigaciones Forenses IDIF del Distrito Judicial de
Oruro en relación a la gestión 2020.
− Mostrar para su análisis interpretativo, la información estadística acerca de
casos de violencia física del Instituto de Investigaciones Forenses IDIF del
Distrito Judicial de Oruro por género en relación a la gestión 2020, para
ponderar la significación comparativa entre víctimas mujeres y varones.
− Establecer los casos relacionados con la Ley Nº 348 atendidos en consultorios
médico-forenses del Instituto de Investigaciones Forenses IDIF del Distrito
Judicial de Oruro en relación a la gestión 2020.
− Verificar la relación parenteral que existe de los casos de violencia física en
varones con sus agresores, que fueron atendidos en consultorios médico-
forenses del Instituto de Investigaciones Forenses IDIF del Distrito Judicial de
Oruro en relación a la gestión 2020.
− Proponer un Proyecto de Ley Modificatoria a la Ley Nº 348, de modo que
incluya no sólo a las mujeres sino a todos los bolivianos en general en su
espíritu de lucha contra la violencia de género.
55
− Es un estudio descriptivo Se evaluó los registros de certificados médico
forenses del Instituto de Investigaciones Forenses de Oruro respecto a
obtener una comprensión más a detalle sobre la situación de las víctimas
varones de violencia doméstica y se buscó identificar la necesidad de
modificar el nombre de la Ley N° 348 y su no inclusión como varones dentro
de la principal ley boliviana de lucha contra este flagelo.
− Tipo retrospectivo, puesto que el diseño es posterior a los hechos
estudiados cuyos datos se obtuvieron de archivos de valoraciones medico
forenses de casos de violencia intrafamiliar contra varones que fueron
examinados en el Instituto de Investigaciones Forenses de la Ciudad de
Oruro, durante la gestión 2020
56
garantizar a las mujeres una vida libre de violencia", resulta que la unidad de
análisis en este sentido es la Ley Nº 348.
Pero tomando en cuenta que la fuente de los datos prácticos que se incorporan
dentro de esta investigación, para fundamentar y demostrar la hipótesis y toma
de posición de la suscrita investigadora respecto de dicha disposición legal
mencionada, corresponden a una institución técnico-jurídica que tiene dicha
información, en tal caso, la unidad de análisis también llega a ser el Instituto de
Investigaciones Forenses del Distrito Judicial del Oruro.
5.5. Población.
En el campo investigativo, se conoce como población a un conjunto concreto de
personas o cosas que comparten las mismas características o rasgos entre sí,
relacionándose directamente con el problema que se investiga; además, este
grupo es claramente distinguible y está ubicado en un determinado contexto de
tiempo y de espacio (49).
57
5.6. Métodos teóricos.
Los métodos teóricos generales a aplicarse en el desarrollo de esta investigación
son:
− El método deductivo, que permite obtener criterios específicos a partir de
razonamientos generales, sirve y se aplica principalmente en la fase de
desarrollo teórico de la investigación, en base a una revisión bibliográfica
previa a través de diversas fuentes impresas y consultas en Internet, cuidando
siempre que dichas fuentes sean confiables y suficientemente acreditadas en
su campo tanto científico como de difusión.
− El método inductivo, que permite generalizar con suficiente solvencia
conclusiones acerca de casos particulares estudiados sistemáticamente,
permite encontrar parámetros sobre la investigación realizada y proyectarla
de un modo más amplio, con suficiente criterio de razonabilidad, es decir, los
hallazgos efectuados en la muestra de la investigación pueden ser
proyectados hacia todo el contexto que comparte las características de dicha
muestra, es decir a toda una población de estudio.
− En análisis y la síntesis, que permiten tanto el estudio pormenorizado de los
elementos de un problema, y así también la integración global de todos los
elementos de juicio, ambos permiten tener una idea general de los resultados
alcanzados para formular conclusiones y sugerencias viables y aplicables en
la realidad futura. Dicho de otro modo, el análisis es la valoración de un objeto
de estudio “elemento por elemento”, mientras que la síntesis es la integración
de esos elementos analizados en un todo en común, en un esfuerzo de
globalización que incluya lo total, pero sin minusvalorar lo individual interno.
− El método estadístico, que consiste, primeramente, en la obtención de datos
numéricos correspondientes al tema o problema de estudio a partir de fuentes
de la máxima confiabilidad posible, y luego en su procesamiento a través de
técnicas propias de la Estadística Descriptiva (en su gran mayoría) y/o
Inferencial o probabilística en algunos casos especiales (50). Ello implica,
inicialmente, la organización de los datos recogidos en forma de tablas por
58
cada categoría de ellos, su representación gráfica y luego su interpretación
analítica, siempre tomando en cuenta los objetivos del estudio y la forma como
esos datos así tratados ayudan a esclarecer los detalles del problema y,
colateralmente, lo que se puede hacer para un manejo posterior del mismo.
En el caso presente, se obtiene la información a partir de fuentes
documentales de la propia institución (IDIF Oruro) (trabajo de campo) y su
posterior sistematización (trabajo de gabinete). Su objetivo principal es
interpretar los datos obtenidos y luego representados aplicando mecanismos
cuantitativos propios de la Estadística.
5.7. Técnicas.
− Revisión bibliográfica, que se desarrolla principalmente para la parte de
Antecedentes y Marco Teórico.
− Revisión documental, que se desarrolla en el proceso de obtención de datos
de origen, en este caso a partir de la documentación y archivos del IDIF Oruro,
contando con la generosa apertura y aprobación de sus autoridades.
− Procesamiento estadístico, que se lleva a cabo luego de la revisión
documental, aplicando para ello las fórmulas, procedimientos y mecanismos
de la Estadística Descriptiva, a fin de representar la información obtenida en
forma de tablas indicativas y gráficos representativos que luego permiten una
apreciación y posterior interpretación de la información obtenida y tamizada.
5.8. Variables.
Variable dependiente:
− Caracterización de casos de violencia de género.
Variables independientes:
− Proporción de víctimas varones.
− Enfoque de género en la Ley 348
− Interpretatividad inclusiva de la ley 348.
− Modificabilidad de la Ley 348.
59
5.9. Conceptualización.
− Proporción de víctimas varones. Relación proporcional y comparativa
varones versus mujeres como víctimas de violencia de género, en base a
datos estadísticos acreditados y verificables.
− Enfoque de género en la Ley 348. Género, o caracterización de género, a
que actualmente se refiere y brinda protección legal la Ley Nº 348.
− Modificación normativa (Ley Nº 348). Posibilidad y viabilidad formal,
operacional y práctica de modificar el denominativo y contenidos de la Ley Nº
348 en el sentido de ampliar su inclusión aplicativa a víctimas de violencia de
género indistintamente, dándole mayor generalidad y universalidad a la
norma.
− Interpretatividad inclusiva de la ley 348. Posibilidad de que el la Ley Nº 348
pueda interpretarse, y consiguientemente aplicarse, a favor de todas las
víctimas de violencia de género indistintamente de su situación individual,
demostrándose así que la modificación de dicha norma es posible sin
menoscabar ni afectar su espíritu y sentido.
− Modificabilidad de la Ley 348. Aspectos formales y procedimentales que
posibilitarían una modificación y readecuación de la Ley Nº 348 en el sentido
de que su aplicabilidad se amplíe en adelante hacia todas las personas
víctimas de violencia de género.
60
5.10. Operacionalización.
TABLA N°1
OPERACIONALIZACIÓN DE VARIABLES
61
Variable Tipo Dimensión Escala Indicador/Ítem Instrumento
Relación Indep Analítica Numeral ─ Agresión de Procesamiento
parenteral pareja, ex estadístico de
con casos de pareja datos
violencia ─ Agresión por
física en familiar, varón
varones ─ Agresión por
familiar, mujer
─ Maltrato a
menor, por
familiar
─ Maltrato a
menor, otro
agresor
─ Maltrato a
adulto mayor,
por familiar
─ Maltrato a
adulto mayor,
otro agresor
─ Maltrato a
discapacitado,
por familiar
─ Maltrato a
discapacitado,
otro agresor
─ Violencia
sexual a
menor de 18
62
Variable Tipo Dimensión Escala Indicador/Ítem Instrumento
años, por
familiar
─ Violencia
sexual a mayor
de 18 años,
por familiar
─ Violencia
sexual a
menor de 18
años, otro
agresor
─ Violencia
sexual a mayor
de 18 años,
otro agresor
Modificación Dep. Prospectiva Nominal − Viable Análisis de
normativa − Poco viable resultados
− Inviable
Fuente: Elaboración propia.
63
VI.- RESULTADOS.
Fuente: Tablas de elaboración propia, en base a datos oficiales del IDIF Oruro
2020.
64
varones, deduciendo que tres de cada 10 personas que acudieron al IDIF Oruro
durante la gestión 2020 fueron varones
Ab-1.- Dra. Lupe Lourdes Flores Quispe. --- Ab-2.- Dr. Carlos Simón Caballero
Flores. --- Ab-3.- Dra. Rebeca Edith Castro Illanes. --- Ab-4.- Dra. Cinthia
Sabina Condori Quispe. --- Ab-5.- Dra. Wilma Petrona Gabriel Ramos.
65
estrecha relación con ocasiones festivas (Navidades, Año Nuevo y carnavales).
El mes de enero de 2020 muestra haber sido el que más casos se atendió
sobre violencia, lo que se puede asociar con los festejos de Año Nuevo y días
cercanos.
TABLA Nº 5
Ítem – Detalle Nº %
A Varones 1949 31
B Mujeres 4392 69
Totales: 6341 100
66
Fuente: Tablas de elaboración propia, en base a datos oficiales del IDIF Oruro
2020.
67
TABLA Nº 7. Relación parenteral de violencia en Varones – IDIF Oruro 2020.
Ítem – Detalle Nº %
A Agresión de pareja, ex pareja 469 48
B Agresión por familiar, varón 206 21
C Agresión por familiar, mujer 43 5
D Maltrato a menor, por familiar 84 9
E Maltrato a menor, otro agresor 46 5
F Maltrato a adulto mayor, por familiar 38 4
G Maltrato a adulto mayor, otro agresor 50 5
H Maltrato a discapacitado, por familiar 3 0.2
I Maltrato a discapacitado, otro agresor 1 0.1
J Violencia sexual a menor de 18 años, por familiar 12 1
K Violencia sexual a mayor de 18 años, por familiar 3 0.3
L Violencia sexual a menor de 18 años, otro agresor 11 1
M Violencia sexual a mayor de 18 años, otro agresor 5 0.4
Totales: 971 100
Fuente: Tabla de elaboración propia, en base a datos oficiales del IDIF Oruro
2020.
68
conjunto llegaría a representar incluso hasta el 3% del total de casos que afectan
a varones.
TOPICO 8
• Después de ser valorado por el equipo legal de la Diputada Mariel
Peñaloza Lema se ha dado el visto bueno de la Propuesta de Ley
Modificatoria a la Ley N°348 debido a que se trabajó bajo normativa de
la Cámara de Diputados, teniendo como resultado lo siguiente:
PROYECTO DE LEY MODIFICATORIA:
LEY Nº. _____, ___ DE __________ DE 202___
LUIS ALBERTO ARCE CATACORA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE
BOLIVIA.
Por cuanto la Asamblea Legislativa Plurinacional ha sancionado la siguiente
Ley:
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL DEL ESTADO BOLIVIANO.
CONSIDERANDO.
− Que, tal como expresa la Exposición de Motivos de la iniciativa legislativa
ciudadana, ocurre que la Ley Nº 348 de 9 de marzo de 2013, “Ley integral
para garantizar a las mujeres una vida libre de violencia”, contiene
disposiciones y mandatos contra dicho flagelo social, que representan
oportunidades de protección a las mujeres víctimas de violencia en razón de
género. A una década de su vigencia, empero no sin contratiempos, su valor
como instrumento legal viene contribuyendo a su finalidad, a pesar de factores
adversos que aun afectan a la sociedad, la institucionalidad y la
administración de justicia.
− Que, sin embargo, existen estudios, investigaciones, evidencias estadísticas
y la misma realidad cotidiana, que establecen que las víctimas mujeres de
violencia de género, si bien son la mayoría no son las únicas sino que por su
parte hay varones, en un estadístico del 25%, así como otras personas dentro
del territorio nacional que corresponden a otras caracterizaciones y auto
69
identificaciones de género, en el marco de Garantías y Derechos consagrado
por la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, en un
porcentaje aún no determinado pero con toda probabilidad digno de tomarse
en cuenta dentro de la economía jurídica nacional. Estas víctimas, en caso de
buscar amparo legal, quedan por fuera del alcance de la Ley Nº 348, misma
que incluso desde su propio denominativo “…garantizar a las mujeres…”, y
sus artículos integrantes, deja por fuera a estos sectores de la población
nacional.
− Que, en caso de sufrir violencia de género, las personas afectadas o víctimas
“no mujeres” deben acudir a disposiciones legales diversas, como el Código
Penal, que sin embargo de posibilitar varios medios de acción y defensa, no
siempre se equiparan a las disposiciones específicas y concretas de la Ley
Nº 348, lo que constituye un factor de marginamiento y potencial exclusión
jurídica y social que se necesita enmendar de algún modo objetivo y práctico
en premio al principio de universalidad del derecho así como de equidad,
inclusión e igualdad de oportunidades para todos dentro de las acciones del
Estado Boliviano y la administración de sus Sistema de Justicia.
− Que, según reportan por escrito tanto la Diputación Uninominal mencionada
en la primera Consideración de este cuerpo, confirmadas casi por completo
por el Informe de la Comisión de Constitución y Justicia Plural de la Cámara
de Diputados, como Cámara de Origen, y sin objeción por su similar de la
Cámara de Senadores, una modificación del rótulo denominativo de la Ley Nº
348 así como de las menciones indicativas de sus diferentes artículos no
menoscaba la finalidad, espíritu y trasfondo de la Ley, ni contradice otras
normas equivalentes o superiores en jerarquía normativa del Estado
Boliviano, sino que por el contrario amplía tácitamente el universo de
personas que así gozarían de las “garantías de una vida libre de violencia de
género”, esta vez sin distinción de ningún tipo como no sea la de constituirse
en afectadas y víctimas de este tipo ominoso de violencia.
70
− Que, una modificación en el sentido de adecuar y modificar una norma legal
como la Ley Nº 348, previos los argumentos de fondo, revisiones de
compatibilidad constitucional, y control de contingencias y adversidades, está
dentro de las facultades y atribuciones del Órgano Legislativo Plurinacional
de Bolivia, y siendo el caso presente una iniciativa viable y factible en términos
de su realización.
POR TANTO.
La Asamblea Legislativa Plurinacional del Estado Boliviano, en uso de sus
prerrogativas, facultades y atribuciones que le confiere la Constitución de la que
nace su autoridad y jurisdicción como Legislador por excelencia dentro del
Estado.
SANCIONA la presente
LEY MODIFICATORIA A LA LEY Nº 348 DE 9 DE MARZO DE 2013.
ARTÍCULO 1. (Modificación del rótulo denominativo de la Ley). En adelante,
Ley Nº 348 llevará el denominativo de “Ley integral para garantizar a todas las
personas en Bolivia una vida libre de violencia”.
ARTÍCULO 2. (Mención a las personas afectadas y/o víctimas de violencia
de género). Todo artículo de la Ley Nº 348 que se refiera específicamente a las
personas afectadas y/o víctimas de violencia, con el sustantivo común de “mujer”
será sustituido por los términos “persona afectada/víctima”, y asimismo su forma
plural, “mujeres” por “personas afectadas/víctimas”.
ARTÍCULO 3. (Casos especiales o fortuitos de mención a personas
afectadas y/o víctimas). En casos específicos que por implicación de una
denuncia, causa o actuado en particular, o en situaciones de ambigüedad
emergente o sobreviniente de situación real, la instancia o autoridad jurisdiccional
pertinente o a cargo del mismo deberá asumir el sentido y significado más
favorable a la persona afectada o víctima, aplicando el principio “pro homini” y
dejando constancia expresa de dicho sentido en su informe, decisión,
determinación o resolución. Esta salvedad aclaratoria se aplicará sólo y
exclusivamente a fines de la individualización por género de la persona
71
afectada/víctima y no para otros fines interpretativos, argumentativos o
decisionales.
ARTÍCULO 4. (Texto readecuado y ordenado de la Ley modificada). Para
fines de su difusión, aplicación y cumplimiento, una vez sancionada la presente
Ley, a cargo de la Comisión Conjunta de Constitución y Justicia Plural de ambas
Cámaras de este Órgano Legislativo Plurinacional, elaborarán el Texto
readecuado y ordenado de la Ley Nº 348, incluyendo las modificaciones y
adecuaciones dispuestas por la presente Ley, a fines de su posterior
promulgación y publicación en la Gaceta Oficial del Estado Plurinacional de
Bolivia.
Regístrese, comuníquese y pase al Órgano Ejecutivo Plurinacional del Estado
para fines constitucionales.
Por tanto, la promulgo para que se tenga y cumpla con Ley del Estado
Plurinacional de Bolivia.
Palacio de Gobierno de Bolivia, a los ________________ días del mes de
_____________ de dos mil ___________ años.
Fdo. Luis Alberto Arce Catacora
LEY Nro. ______
LEY DE _____DE___________DE 202___
LUIS ALBERTO ARCE CATACORA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE
BOLIVIA
Por cuanto la Asamblea Plurinacional ha sancionado la siguiente Ley: (luego se
incluye el texto de la ley emanada del órgano legislativo plurinacional) por tanto,
la promulgo para que se la tenga y cumpla con Ley del Estado Plurinacional de
Bolivia
Palacio de Gobierno de Bolivia, a los ______ días del mes de _____de dos mil
_____ años.
Fdo. Luis Alberto Arce Catacora
72
VII.- DISCUSIÓN.
Como corresponde, y en base a la información que se ha presentado en el
capítulo anterior, ya se cuenta con elementos objetivos consistentes, basados en
información institucional consolidada, para efectuar las siguientes
consideraciones de discusión e integración, relacionadas con la problemática en
estudio. Y ello puede estructurarse del siguiente modo:
− La información obtenida y sistematizada, al ser institucional y social, es
altamente confiable. Gracias a la apertura institucional y la generosidad de
las autoridades del IDIF Oruro, a lo que hay que añadir la experiencia personal
de haber prestado servicios en dicha entidad, se puede afirmar que la
información presentada en el anterior capítulo es completamente confiable,
más aun tomando en cuenta que procede de la documentación institucional,
de la que se han realizado los extractos del caso.
− La realidad representada para 2020 es equiparable a gestiones
posteriores. Es cierto que entre la gestión 2020 y el tiempo en que se
completa esta investigación, pueden haberse producido algunas diferencias
no sólo en cuanto a cantidad de casos atendidos en el IDIF Oruro sino también
en cuanto a la dinámica propia asociada a la violencia de género en el
contexto; sin embargo, al considerarse que no han habido modificaciones
normativas ni tampoco circunstancias sociales de importancia, y eso
incluyendo la emergencia sanitaria que atravesó Bolivia así como todo el
mundo, es presumible que, en el caso de que hayan variaciones
especialmente porcentuales dentro de la categoría de violencia de género,
éstas con seguridad han de ser mínimas.
− En general, los actos y hechos de violencia están asociados a tiempos
festivos (diciembre, enero, febrero). Si bien esta es una deducción lógica
previsible, los datos mostrados la ratifican puesto que, por ejemplo, durante
el mes de enero inmediatamente posterior a ocasiones de Navidades y Año
Nuevo, que culturalmente están asociado a festejos, agasajos, diversión
nocturna, etc., hay más factores predisponentes a desavenencias personales,
73
conyugales, de pareja y de tipo intrafamiliar, lo que es un factor
predisponentes a situaciones de violencia de género, aparte de otras
modalidades de esta conducta perjudicial. Por otro lado, los meses de abril y
mayo muestran ser los que menos incidencia de casos de violencia registran.
− Las personas afectadas por violencia son típicamente jóvenes y adultos.
Efectivamente, la banda de edades que va desde los 21 hasta los 40 años
muestra el mayor índice de casos de violencia en general que, dentro del
estudio, llegaron al IDIF Oruro, lo que puede asociarse también con la
violencia de género, puesto que precisamente a esa edad hay mayor
probabilidad de interacción problemática sea de pareja estable,
enamoramiento, matrimonial, eventos de infidelidad, problemas económicos
que luego provocan desavenencias intrafamiliares, consumos de riesgo
(alcoholismo), etc.
− Al menos 1 de cada 3 casos atendidos en el IDIF Oruro son varones. Y
los datos expuestos lo demuestran. Si bien es cierto que este indicador se
refiere a situaciones de violencia o afectaciones en general, desde ya es una
pista o indicio de que en buena parte se trata de violencia de género, como lo
ratifica un indicador posterior.
− 2 de cada 3 casos atendidos en el IDIF Oruro corresponden al marco de
la Ley Nº 348. Es bastante triste evidenciar que, a pesar de ya una década
de vigencia de esta norma, no se haya reducido consistentemente la magnitud
del problema de la violencia de género. Por eso, en las oficinas del IDIF Oruro,
cuando por requerimiento fiscal, por derivación policial o recurso judicial,
alguien acude a las mismas, es altamente probable que sea por violencia de
género, lo cual ciertamente es muy preocupante dentro del clima institucional,
que refuerza la percepción de que este problema mantiene su peligrosidad y
genera preocupación en los profesionales abogados, autoridades
jurisdiccionales y sociedad en general. Es decir, en entidades como el IDIF
Oruro el tema de la violencia de género, al ser una situación y experiencia de
trabajo cotidiana, se refuerza la convicción de que mejorar de algún modo las
74
normas vigentes para que tengan mayor aplicabilidad y eficacia es
verdaderamente, más que una prioridad, una urgencia.
− En al menos 1 de cada 4 casos relacionados con la Ley Nº 348 los
afectados, o presuntas víctimas, son varones. Y esto es un claro
desmentido para quienes afirmen que la violencia de género contra varones
es "algo ocasional". Efectivamente, y separando los casos de otros tipos de
violencia con la de estrictamente de género, este indicador ratifica que, en lo
que corresponde a la Ley Nº 348, que protege específicamente a las mujeres,
el Estado Boliviano poco menos que se ha olvidado de las víctimas varones,
una anomalía estatal, institucional y jurídica que debe enmendarse.
− En violencia de género contra varones, el tipo principal es agresión por
pareja o ex pareja, en la mitad del total de casos. Aunque en menor medida
que en el caso inverso, pero en magnitud y porcentajes que no se pueden
negar (48% del total de casos de violencia de género contra varones) se
advierte que las mujeres también son agresoras, algo que muchas veces se
pasa por alto por él pensamiento, casi prejuicioso, de que dentro de una
relación de pareja los varones son los "agresores por antonomasia".
− La agresión sexual contra varones puede representar hasta el 3% de
casos por violencia de género. En este caso, no hay que considerar que el
agente agresor sea necesariamente mujer sino que muy frecuentemente
suele ser otro varón, posiblemente mayor que la víctima o incluso persona de
confianza, usualmente distinto en el caso de violación a mujeres en que casi
totalmente se trata de agresores varones.
− En violencia de género contra mujeres, 6 de cada 10 casos es agresión
por pareja o ex pareja. Se debe reconocer que en esta categoría de violencia
la incidencia es bastante mayor que en el caso de víctimas varones (60%
versus 48%). Esto indica que si bien las mujeres también pueden ser
agresoras a sus parejas, en general los varones lo son "bastante más". Sin
embargo, el hecho de que este tipo de violencia de género represente la mitad
75
o mucho más del total es muy preocupante, tanto para el caso de varones
como de mujeres.
− La agresión sexual contra mujeres puede representar hasta el 17% de
casos de violencia de género. Este tipo de violencia de género puede
catalogarse como el segundo de mayor importancia, y por sus características
bastante complejas, siempre es el más dañino y agraviante. Asimismo, hay
motivos para deducir que los agresores son casi en su totalidad varones,
puesto que la violencia sexual de mujer contra mujer es algo extremadamente
raro.
− Estos indicadores no muestran la violencia de género de baja intensidad
y oculta. Hace falta y mucho, un estudio sociológico y psicosocial para llegar
a determinar, aunque sea aproximativamente, la magnitud de la violencia de
género que por diferentes factores no llega a instancias de denuncia policial
ni mucho menos al ámbito judicial. Pero con buena probabilidad, en el caso
de que dicho estudio se completara, también podría evidenciar que las
víctimas varones representarían un porcentaje significativo, tal vez parecido
al que se ha mostrado en esta investigación.
− En relación con resultados de otros estudios anteriormente
mencionados. Se tiene en común que los estudios contra la violencia hacia
el hombre es una temática poco o nada entendida especialmente en países
como Bolivia tal como se concluyó en el trabajo de Ismael Loinaz. La presión
social de grupos feministas extremas, que no buscan la igualdad de género
sino tratan de que la mujer este encima del género masculino, produciendo
una consecuencia de sesgo jurídico, en concordancia tenemos los resultados
obtenidos y esperados de la presente investigación en la que se vio que el
género masculino es igualmente agredido en el ámbito familiar o conyugal,
confirmando lo que establecía Strauss en investigaciones anteriores que
señalaba que se niega el carácter bi-direccional de la violencia, focalizando al
varón como agresor y a la mujer como víctima.
76
Aportando y reforzando al trabajo de Langhinrichsen-Rohling que indicaba
que la violencia es ejercida por cualquier persona sin importar su sexo y
género, con este trabajo se genera el espacio para conducir futuras
investigaciones en función de la igualdad de género y dejar de lado
paradigmas de “sexo débil” “de ser un hombre macho” ya que como estableció
Carney y se vio reflejado en el presente trabajo tanto hombre como mujeres
sufren consecuencias psicologicas y fisicas si son agredidos en el ambiente
familiar, conyugal, laboral o en cualquier ambito de la sociedad.
77
VIII.- CONCLUSIONES
Ya en el culmen de este informe investigativo, y sobre la base de lo desarrollado
en los anteriores capítulos, tomando en cuenta la situación problemática
asumida, la literatura revisada y principalmente los datos nuevos de origen
obtenidos y sistematizados al respecto, se pueden establecer las siguientes
conclusiones.
− La violencia de género no está asociada a uno en particular. Esta
investigación, tanto en sus argumentos acompañados de Antecedentes, su
parte teórica y asimismo su parte práctica ha demostrado, una vez más, que
verdaderamente "la violencia de género NO TIENE GÉNERO", es decir,
puede anidar, originarse y desencadenarse independientemente del género
del agresor, y si bien existen condiciones predisponentes o de caracterización
personal que hacen que alguien de un género muestre ser más violento que
otro, ello no es suficiente para establecer que algún género en particular es
sinónimo de violencia o no. Evidentemente, las estadísticas demuestran que
los varones, en términos comparativos, muestran ser más agresores que las
mujeres, pero eso no quita que de su parte ellas también lo sean, y en algunos
casos lo sean en extremo.
− En materia de violencia de género, las mujeres pueden ser tan agresoras
como los varones. Y así lo demuestran no solamente los argumentos
psicosociales sino también las evidencias de actualidad. Si bien es cierto que,
en el caso de la presente investigación, una cuarta parte de los casos
atendidos en el IDIF Oruro corresponde a varones víctimas de violencia de
género, esta proporción por sí misma muestra que, aunque sea en su
minoridad cuantitativa, se trata de un sector que hasta el presente ha sido
poco menos que invisibilizado, lo que constituye un factor discriminatorio, y
eso sin añadir que en muchas instituciones de lucha contra la violencia,
tácitamente existen barreras si no directas al menos simbólicas o incluso
subliminales que impiden que los varones puedan recurrir en búsqueda de
78
justicia al igual que lo hacen las mujeres. En ese sentido, también resulta
importante preservar mejor la denominada "equidad de género".
− La Ley Nº 348, con todo lo buena que puede ser, no protege a todos los
bolivianos contra la violencia de género. Sobre la base, por ejemplo, de
las cifras e indicadores expresados en esta investigación, resulta que esta
disposición legal brinda garantías contra la violencia de género a solamente,
como máximo, el 75% de las víctimas (mujeres), mientras que el porcentaje
restante (varones) debe recurrir a otras posibilidades colaterales para qué se
atiendan sus casos, usualmente la legislación penal que, por otro lado, no
cuenta con articulados directamente referidos a la violencia de género, lo que
constituye un potencial factor de indefensión para "la cuarta parte de las
víctimas o afectados" por este flagelo social.
− El contenido de la Ley Nº 348 puede aplicarse también a las víctimas
varones de violencia de género. No se puede discutir que esta disposición
legal marque un gran avance de la lucha contra la violencia de género, más
aun tomando en cuenta que las mujeres son las principales víctimas; pero ya
ha quedado demostrado también que hay una considerable proporción de
víctimas varones a las que, de una o de otra manera, no se les brinda la misma
protección, resultando ser una deuda del Estado Boliviano que no debe tardar
tiempo en saldarse a través de algún tipo de reparación o enmienda de tipo
normativo y legal, puesto que no hacerlo significaría inclusive "denegación
institucional de justicia". Ahora bien, de un análisis somero del contenido de
dicha norma, se infiere que su contenido beneficioso, con ciertas
modificaciones y adecuaciones que no desvirtuarían su sentido, trasfondo ni
contenido formal, podría ampliar dramáticamente la posibilidad de incluir
también a las víctimas varones de violencia de género, así como a las víctimas
que por sus situaciones individuales tienen su propia caracterización o
autodefinición de género, siendo estas últimas otro sector del que
prácticamente muchos o todos parecen no haber tomado en cuenta en este
ámbito.
79
− Toda ley integral de lucha contra la violencia de género debe ser
inclusiva y generalista. Como consecuencia de la conclusión anterior, una
estrategia, incluyendo la jurídica-legal, de lucha contra la violencia de género
no debe enfocarse solamente en alguno de ellos en particular puesto que
solamente ayudaría a profundizar ciertos "sesgos" primeramente valorativos
y luego fácticos con profunda influencia en las acciones institucionales o
inclusive en las decisiones jurisdiccionales. Por tanto, toda ley, para merecer
el apelativo de "integral", y por su misma categoría, debe proyectarse sobre
todas las personas en general, lo cual amplía las garantías de equidad,
inclusión e igualdad de oportunidades.
− Una modificación inclusiva de la Ley Nº 348 es viable. Recurriendo a una
modificación escasamente intrusiva de la Ley Nº 348, que preservaría
prácticamente la totalidad de su espíritu y trasfondo normativo, podría
ampliarse el alcance de su aplicación hacia todos los bolivianos en general,
tal como se propone en el Proyecto de Ley que forma parte de las
Recomendaciones de esta Tesis. Posiblemente pueda argumentarse que se
trata más bien de un "juego de palabras"; sin embargo, una apreciación de
dicha modificación resultante, de ser puesta en consideración y posterior
sanción y promulgación, produciría un impacto importante porque, casi de
pronto, todos los bolivianos en general, sin distinción, podrían beneficiarse de
esta Ley en caso de quedar en situación de víctimas de violencia de género.
IX. RECOMENDACIONES
A título de sugestiones adicionales, y como una especie de aporte proactivo a la
lucha contra la violencia de género, en lo principal completando la demostración
de la Hipótesis planteada para el desarrollo de este trabajo de Tesis, vayan las
siguientes recomendaciones:
− Ampliar la inclusión de la lucha contra la violencia de género. Lo dicho
implica terminar de una vez con la "invisibilidad" que actualmente se proyecta
sobre los varones víctimas de violencia de género. Ello implica considerar más
80
abiertamente, en los centros educativos, instituciones formativas académicas,
medios de comunicación social y la sociedad en general, aceptar y asumir
que la violencia de género es un riesgo para toda la sociedad y que
corresponde más a la predisposición de la personalidad que a la
caracterización biológica de los seres humanos. Más bien sería loable
enfocarse en los factores contextuales, de formación ética en la familia y la
educación, de la difusión masiva y las formas de esparcimiento que toleran o
incluso usando la violencia en general, y la violencia de género en particular,
como elemento de diversión, burla o goce, para propender alguna mirada
reflexiva, crítica y autocrítica, en función de cultivar mejor la tolerancia,
convivencia pacífica, reciprocidad y complementariedad entre todos los seres
humanos, sean varones, mujeres, etc.
− Superar el estereotipo de etiquetar a los varones como agresores de
género “per se”. Aunque estos estereotipos no parten necesariamente de la
institucionalidad estatal, ni mucho menos jurídica, es un hecho indiscutible
que cuando se habla de violencia de género, casi automáticamente se la
asocia con la imagen del varón agresor y la mujer víctima, como ocurre en la
mayoría de los casos pero no necesariamente en todos los casos. Ya se ha
demostrado que las víctimas varones son mínimamente el 25% del total de
víctimas de violencia de género, si no más. Es momento de, por ejemplo,
evitar afiches informativos, carteles, imágenes o escenarios representativos
poniendo al varón unánimemente como el agresor ya que aspectos como
estos contribuyen a profundizar mucho más ese "sesgo de género" que si no
se lo supera puede comenzar a provocar mayores distorsiones. Por el
contrario, ayudar a superar ese estereotipo, significará motivar una
concienciación más objetiva y por tanto ecuánime de lo que es en realidad la
violencia de género y lo que importa su mitigación y erradicación "erradicando
la violencia pero sin ponerle previamente bigotes, manos grandes o botas de
varón" porque en esencia "la violencia no tiene género".
81
− Incluir en la lucha contra la violencia de género a las otras orientaciones
y auto identificaciones de género. Aunque sea en porcentajes mucho
menores al caso de las víctimas varones, también hay víctimas de violencia
de género en las comunidades que se caracterizan por tener su propia
autoidentificación de género, que comúnmente se las conoce como colectivo
LGTB o similar. Por tanto, si se quiere que una Ley Integral de lucha contra la
violencia de género sea realmente inclusiva, también deberá tomar en cuenta
si no explícitamente, cuando menos por extensión aplicativa, a estas
comunidades que, en el caso boliviano, merecen tanta protección como todas
las personas y ciudadanos en general.
− Modificar la Ley Nº 348 para ampliar su alcance de protección a todos
los bolivianos. Con el mejor ánimo de que se parta de una propuesta
concreta, en el sentido de modificar y readecuar la Ley Nº 348 que se viene
considerando en esta Tesis, naturalmente de una forma sencilla, como
corresponde a una propuesta inicial, se presenta este Proyecto de Ley para
qué dicha disposición legal amplíe su cobertura a todos los bolivianos en
general, tal como ha sido el espíritu y propósito transversal de esta
investigación.
82
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85
86
87
ANEXO 1
Nota de respuesta de la Dip. Mariel Peñaloza para el
tratamiento a la modificatoria del denominativo de la
Ley N° 348
88
ANEXO 2
FOTOS DE VARONES AGREDIDOS DE ACUERDO LA LEY 348
Caso 1
89
Caso 2
Según manifiesta el examinado fue víctima de agresión física, por parte de una
persona de sexo femenino (enamorada), en lugar privado (su casa).
90
Caso 3
Caso 4
91
Caso 5
92