0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Psicología Infantil y Sexualidad

El documento explora la sexualidad infantil, desafiando la creencia de que la pulsión sexual no existe en la infancia y solo surge en la pubertad. Se discuten conceptos como la amnesia infantil, inhibiciones sexuales, autoerotismo y la influencia de la seducción en el desarrollo sexual del niño. Además, se aborda cómo las experiencias sexuales tempranas pueden desviar el desarrollo normal y la formación de inhibiciones que afectan la vida adulta.

Cargado por

Edgar Gonzalez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
11 vistas2 páginas

Psicología Infantil y Sexualidad

El documento explora la sexualidad infantil, desafiando la creencia de que la pulsión sexual no existe en la infancia y solo surge en la pubertad. Se discuten conceptos como la amnesia infantil, inhibiciones sexuales, autoerotismo y la influencia de la seducción en el desarrollo sexual del niño. Además, se aborda cómo las experiencias sexuales tempranas pueden desviar el desarrollo normal y la formación de inhibiciones que afectan la vida adulta.

Cargado por

Edgar Gonzalez
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

CONCEPTOS

1. EL DESCUIDO DE LO INFANTIL. Forma parte de la opinión popular acerca de la pulsión


sexual la afirmación de que ella falta en la infancia y sólo despierta en el período de Ja vida
llamado pubertad.
2. AMNESIA INFANTIL. La razón de este asombroso descuido la busco, en parte, en los
reparos convencionales de los autores a consecuencia de su propia educación, y en parte
en un fenómeno psíquico que hasta ahora se ha sustraído de toda explicación.
3. LAS INHIBICIONES SEXUALES. Durante este período de latencia total o meramente parcial
se edifican los poderes anímicos que más tarde se presentarán como inhibiciones en el
camino de la pulsión sexual y angostarán su curso a la manera de unos diques (el asco, el
sentimiento de vergüenza, los reclamos ideales en lo estético y en lo moral).
4. FORMACIÓN REACTIVA Y SUBLIMACIÓN. ¿Con qué medios se ejecutan estas
construcciones tan importantes para la cultura personal y la normalidad posteriores del
individuo? Probablemente a expensas de las mociones sexuales infantiles mismas, cuyo
aflujo no ha cesado, pues, ni siquiera en este período de latencia, pero cuya energía —en
su totalidad o en su mayor parte— es desviada del uso sexual y aplicada a otros fines.
5. RUPTURAS DEL PERÍODO DE LATENCIA. Sin hacernos ilusiones en cuanto a la naturaleza
hipotética y a la insuficiente claridad de nuestras intelecciones sobre los procesos del
período infantil de latencia o de diferimiento, volvamos a hacer pie en la realidad para
indicar que ese empleo de la sexualidad infantil constituye un ideal pedagógico del cual el
desarrollo del individuo se aparta casi siempre en algunos puntos, y a menudo en medida
considerable.
6. EL CHUPETEO. que aparece ya en el lactante y puede conservarse hasta la madurez o
persistir toda la vida, consiste en un contacto de succión con la boca (los labios), repetido
rítmicamente, que no tiene por fin la nutrición.
7. AUTOEROTISMO. Tenemos la obligación de considerar más a fondo este ejemplo.
Destaquemos, como el carácter más llamativo de esta práctica sexual, el hecho de que la
pulsión no está dirigida a otra persona;
8. META SEXUAL INFANTIL. La meta sexual de la pulsión infantil consiste en producir la
satisfacción mediante la estimulación apropiada de la zona erógena que, de un modo u
otro, se ha escogido.
9. ACTIVACIÓN DE LA ZONA ANAL. La zona anal, a semejanza de la zona de los labiosees apta
por su posición para proporcionar un apuntalamiento de la sexualidad en otras funciones
corporales.
10. ACTIVACIÓN DE LAS ZONAS GENITALES. Entre las zonas erógenas del cuerpo infantil se
encuentra una que no desempeña, por cierto, el papel principal ni puede ser la portadora
de las mociones sexuales más antiguas, pero que está destinada a grandes cosas en el
futuro
11. LA SEGUNDA FASE DE LA MASTURBACIÓN INFANTIL. El onanismo del lactante parece
desaparecer tras breve lapso; no obstante, su prosecución ininterrumpida hasta la
pubertad puede constituir ya la primera gran desviación respecto del desarrollo a que se
aspira para el ser humano en la cultura.
12. RETORNO DE LA MASTURBACIÓN DE LA LACTANCIA. La excitación sexual del período de
lactancia retorna en los años de la niñez indicados; puede hacerlo como un estímulo de
picazón, condicionado centralmente, que reclama una satisfacción onanista, o como un
proceso del tipo de una polución, que, de manera análoga a la polución de la época de
madurez, alcanza la satisfacción sin ayuda de ninguna acción.
13. DISPOSICIÓN PERVERSA POLIMORFA. Es instructivo que bajo la influencia de la seducción
el niño pueda convertirse en un perverso polimorfo, siendo descaminado a practicar todas
las trasgresiones posibles. Esto demuestra que en su disposición trae consigo la aptitud
para ello; tales trasgresiones tropiezan con escasas resistencias porque, según sea la edad
del niño, no se han erigido todavía o están en formación los diques anímicos contra los
excesos sexuales: la vergüenza, el asco y la moral.
14. PULSIONES PARCIALES. En lo demás, la influencia de la seducción no ayuda a descubrir la
condición inicial de la pulsión sexual, sino que confunde nuestra intelección de ella, en la
medida en que aporta prematuramente al niño el objeto sexual, del cual la pulsión sexual
infantil no muestra al comienzo necesidad alguna.
15. EL ENIGMA DE LA ESFINGE. No son intereses teóricos sino prácticos los que ponen en
marcha la actividad investigadora en el niño. La amenaza que para sus condiciones dé
existencia significa la llegada, conocida o barruntada, de un nuevo niño, y el miedo de que
ese acontecimiento lo prive de cuidados y amor, lo vuelven reflexivo y penetrante

También podría gustarte