Lectio Divina
Invitación a orar con la “Lectio Divina”
Si eres fiel a la oración con y desde la Palabra de Dios, tu vida irá cambiando.
Te invitamos a meditar la Palabra de Dios según el método de la “lectio divina” o
“lectura orante de la Palabra”.
La Lectio Divina puede ayudarte a saborear en la oración la Palabra de Dios según el
Evangelio de cada domingo.
¿Qué es la “lectio divina” o lectura orante de la Palabra?
La Lectio Divina es la lectura de la Sagrada Escritura de un modo no académico, sino
espiritual, lo que nos permitirá “conocer a Jesús de un modo cada vez más personal,
escuchándolo, viviendo con él, estando con él, siendo sus amigos, en una comunión
de pensamiento que “no es algo meramente intelectual, sino también una comunión
de sentimientos y de voluntad, y por tanto también del obrar”.
El Papa Benedicto XVI nos recomienda esta antigua práctica que literalmente quiere
decir «lectura de Dios»:
La lectura asidua de la Sagrada Escritura acompañada por la oración permite ese
íntimo diálogo en el que, a través de la lectura, se escucha a Dios que habla, y a
través de la oración, se le responde con una confiada apertura del corazón.
Esta propuesta ha recibido en los últimos cuarenta años un nuevo impulso en toda la
Iglesia tras la publicación de la constitución dogmática «Dei Verbum» del Concilio
Vaticano II (18 de noviembre de 1965).
Si se promueve esta práctica con eficacia, estoy convencido de que producirá una
nueva primavera espiritual en la Iglesia.
No hay que olvidar nunca que la Palabra de Dios es lámpara para nuestros pasos y luz
en nuestro camino
Cómo orar con la Palabra de Dios
La lectura orante de la Palabra, más que una reflexión, es una experiencia de
encuentro personal e íntimo con Dios, que te ama y sale a tu encuentro. Estos pasos
te van llevando al mismo interior de la Palabra.
1. Invoca… al Espíritu Santo. Pídele que te ilumine y te abra a la comprensión de
la Palabra y que te anime a la respuesta con tu vida.
2. Lee… muy despacio el texto bíblico. Vuelve a leerlo. Lee también algún
comentario que te ayude a conocer mejor el sentido del texto. Dale tiempo al
Señor y escucha el mensaje que Él quiere darte en esta Palabra.
3. Medita… qué te dice la Palabra que has leído lentamente. Una vez que hayas
captado el sentido del texto, entonces puedes hacerte esta pregunta: qué me
dice esta Palabra.
4. Ora… respóndele al Señor que te ha dado su mensaje en la Palabra meditada.
Tu actitud sea la de la Virgen María: Hágase en mí según tu Palabra.
5. Contempla… quédate impresionado, fascinado, en silencio, en calma. Déjate
animar por el ardor de la Palabra, como quien recibe el calor del sol.
6. Actúa…. Haciendo un compromiso que brote de este encuentro con el Señor.
Es el salto a la vida. Animado e invadido por la Palabra, regresa a la vida con
otra actitud.
Si eres fiel a la oración con y desde la Palabra de Dios, tu vida irá cambiando. La
Palabra te hará confrontar tus criterios, valores, sentimientos, actitudes y conducta
con lo que ella misma te vaya inspirando. Ama la Palabra, estúdiala, déjala que
moldee tu personalidad. Te lo deseo vivamente.
Por: P. Martín Irure | Fuente: [Link]