El conflicto del Falso Paquisha (Alto Comaina), también llamado conflicto de
Paquisha en Ecuador, es el nombre con el que se conoce a una serie de enfrentamientos
armados ocurridos, en la zona de Paquisha, desde el 22 de enero al 21 de febrero de
1981, entre tropas de los ejércitos de Perú y Ecuador.
El enfrentamiento tuvo lugar en una franja de terreno perteneciente a la cordillera del
Cóndor, una región montañosa fronteriza entre ambos países, pero que el gobierno
ecuatoriano argumentó que no se había definido correctamente, pues el ejecutivo
ecuatoriano entendía que el territorio de su país en esa zona llegaba hasta el río
Marañón, permitiéndoles una salida propia al río Amazonas.
El enfrentamiento terminó con la retirada de las tropas ecuatorianas de la zona y
volviendo al status quo conseguido tras la guerra del 41. Ambos países aumentarían su
presencia militar en la zona de la cordillera y del Cenepa, comenzando una escalada de
tensión bélica que acabaría por propiciar la guerra del Cenepa.
Antecedentes
Artículo principal: Conflicto limítrofe entre el Perú y el Ecuador
Véase también: Guerra del 41
Los orígenes del conflicto
La zona fronteriza entre el Perú y Ecuador ha sido un lugar de enfrentamientos armados
desde los tiempos de la independencia de Hispanoamérica. Poco después de nacer a la
vida independiente, se enfrentaron la Gran Colombia y el Perú (1828-1829), debido al
interés de Bolívar por las provincias de Tumbes, Jaén y Maynas en posesión peruana. El
resultado de esta guerra fue inconcluso debido a la disolución de la Gran Colombia, por
lo que la frontera común de ambos países se quedó en Statu quo ante bellum.4
La disolución de la Gran Colombia en 1830 dio origen al surgimiento de tres países:
Colombia, Venezuela y Ecuador. El Perú limitó entonces con dos de esos países en su
frontera norte (Ecuador y Colombia), con los que enfrentaría problemas limítrofes.
Ecuador, al nacer a la vida independiente en 1830, inicialmente no hizo al Perú ningún
reclamo sobre los territorios de Tumbes, Jaén y Maynas.
El Estado de Ecuador firmó con Perú el Tratado Pando-Novoa (1832), en el que se
reconocían y respetaban los límites vigentes entre ambas naciones, hasta que se
celebrase un convenio definitivo de límites.5 Esto último fue postergándose a través de
los años, debido principalmente a las crisis internas que afectaron a ambas naciones.
En 1858, la decisión de Ecuador de pagar a sus acreedores ingleses con territorios
amazónicos en posesión del Perú desencadena la Guerra peruano-ecuatoriana (1858-
1860), que se origina en una reacción del Perú en defensa de su soberanía, llegando las
fuerzas peruanas a ocupar Guayaquil en 1860. Sin embargo, diversas circunstancias
impidieron la celebración de un acuerdo de límites definitivo. Desde 1887 se intentó
llevar el litigio al arbitraje del rey de España, pero en 1910, estando a punto de dar este
monarca su sentencia (laudo), Ecuador lo desconoció, pues creyó que le sería adverso.6
Este suceso estuvo a punto de causar un conflicto bélico, lo que se evitó gracias a la
mediación de la Argentina, Brasil y Estados Unidos.
En 1922, el Tratado Salomón-Lozano delimitó la frontera entre Perú y Colombia siendo
este tratado demasiado favorable a Colombia, al ganar este país un inmenso territorio
llamado el Trapecio Amazónico y acceso al río Amazonas. Sin embargo, el tratado
sirvió para que el Perú ganara como aliado a Colombia, ya que esta nación apoyó desde
entonces la posición peruana en el litigio peruano-ecuatoriano, anulando una posible
alianza colombiana-ecuatoriana, que habría sido perjudicial para el Perú.7