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Pastor Diego C. Silvano

El libro de Rut es un estudio tipológico que representa el plan de redención de Dios para Israel y el mundo, destacando personajes como Noemí, Rut y Booz, y sus significados en el contexto de la fe y la obediencia. Se analizan las consecuencias de la desobediencia del pueblo de Dios, incluyendo crisis morales y económicas, y se enfatiza la importancia de regresar a la fe en tiempos de dificultad. El documento también reflexiona sobre la relevancia del libro de Rut en la actualidad, instando a los cristianos a confiar en la providencia divina en medio de las crisis.
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Pastor Diego C. Silvano

El libro de Rut es un estudio tipológico que representa el plan de redención de Dios para Israel y el mundo, destacando personajes como Noemí, Rut y Booz, y sus significados en el contexto de la fe y la obediencia. Se analizan las consecuencias de la desobediencia del pueblo de Dios, incluyendo crisis morales y económicas, y se enfatiza la importancia de regresar a la fe en tiempos de dificultad. El documento también reflexiona sobre la relevancia del libro de Rut en la actualidad, instando a los cristianos a confiar en la providencia divina en medio de las crisis.
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Rut

Pastor Diego C.
Silvano.
Introducción:

Después de haber echado un vistazo al análisis y estudio de los comentaristas y eruditos


bíblicos, creo que es imposible presentar un estudio exhaustivo competente a la altura de las
riquezas contenidas en Rut, sin abarcar un volumen copioso.
El aspecto tipológico del libro es probablemente el más hermoso, y a mi humilde
entender, el análisis de [Link] es el mejor argumentado, el más completo, detallado y
elocuente.
El libro de Rut narra, en este sentido, “la trama del plan de Dios para la redención del
mundo y la restauración de su pueblo Israel.” (Nuevo Manual Bíblico de Unger. Pag.142.)

A continuación presentaremos una descripción tipológica de algunos de los personajes,


elementos, circunstancias y eventos cuyos antitipos están bien acuñados en la historia que nos
antecede, como así también la que nos ocupa en nuestros días, y la que nos precederá en los
días venideros finales de este mundo.

Tipo. Antitipo.

Noemí. Su nombre significa dulce, amable, o placentera, Representa al Israel de


Dios. El hecho de estar habitando en Belén“casa de pan” tipifica la
abundancia que Dios prometió proveer para ellos en Canaán, tierra que
fluye leche y miel. Su matrimonio con Elimelec “Dios es mi rey” pone de
manifiesto qué clase de unión era la que Israel gozaba con Jehová.
Las aflicciones de Noemí. Representan el juicio y las maldiciones de Dios sobre su pueblo a causa de
desobediencia del mismo. La emigración de la que ella es víctima sin
posibilidad de elección por estar bajo la autoridad de su Esposo representa
la dispersión mundial de Israel como resultado del fracaso del pueblo.
Elimelec. La máxima expresión de su tipo es su nombre, el cual representa el
carácter soberano de Dios sobre su esposa Israel. La pronta desaparición
de Elimelec puede representar la total ausencia del Esposo que por
centurias deja en viudez a Israel.

Tipo. Antitipo.

Mahlón. Significa enfermo y es símbolo del producto del Israel desobediente cuyas
generaciones son para maldición y proverbio de las naciones.
Quelión Significa languidez y representa el estado de deterioro de Israel y la
condición de vida denigrante que sufre en la tierra en la cual ha sido
dispersado.
El retorno del pan en la tierra Representa el fin de los tiempos en los que Israel sufre el oprobio de estar
de Israel. dispersado en todo el mundo. El regreso del pan en la tierra representa el
regreso de la bendición de Dios en la tierra. El significado del regreso de
Noemí habla claramente de la vuelta de Israel a su tierra.
Orfa. Puede representar la masa de los gentiles prosélitos que se han hecho
estando bajo la influencia de Israel (Noemí) por un tiempo, pero que no se
muestran fieles a la fe de Israel en el tiempo de volver a la Tierra Santa
dando así un testimonio público de su fe. En cambio se vuelven a sus
dioses, a sus costumbres y a sus casas. Orfa bien podría representar también
gran parte de la nación de Israel en la incredulidad, que no vuelve en fe en
el tiempo señalado.
Rut. Ella representa a aquellos gentiles que por medio de la fe en el testimonio
de Israel han resuelto volver a la tierra donde eventualmente recibirán la
inefable bendición de encontrarse con el Redentor. Salen por fe en el Dios
de Israel pero no saben que van al encuentro del Goel o Redentor. Puede
representar también, aunque de un modo mas básico y general, al gentil
redimido.
Mara Habla de la condición de Israel al regreso de su tiempo en la dispersión.
Aunque vuelve a la tierra de la promesa, la condición en la que se halla es
amarga, acaso más amarga que la amargura que las hierbas amargas le
habían recordado en cuanto a la amargura que habían sufrido en la tierra de
Egipto.
Booz Su nombre significa “en el (hay) fuerza”. Representa al Redentor o Goel
con capacidad de redimir tanto al Israelita, como al extranjero, y a la tierra.
Lo que no era posible realizarse por medio de los mecanismos arbitrarios de
la ley (en cuanto a la redención de un moabita por ejemplo) le es posible a
él quién con una muestra de Gracia y Misericordia extiende sus alas sobre
el desamparado.

Otro aspecto importante del libro de Rut es, sin dudas, el dogmático, cuyo valor práctico
nos hace poner los pies sobre la tierra. No sé momentáneamente de otro que examine y
exponga las verdades inherentes del texto Sagrado con más virtud que como lo hace [Link].

Según este ángulo de estudio, el libro de Rut tiene el propósito de 1) “Mostrarnos la


admirable línea que la providencia de Dios sigue hasta los menores detalles de nuestra vida.”
2) Llevarnos a Cristo, descendiente de Rut.” (Comentario Exegético Devocional a toda la Biblia.
[Link]. Pag.265. Introducción al libro de Rut.)

Este aspecto es inseparable del aspecto histórico de dicho libro, pues es natural que la
Biblia, siendo la Palabra de Dios sea un libro cuyo contenido práctico sea totalmente
intemporal. Es decir, que las enseñanzas, los principios, y los lineamientos generales del canon
del texto Sagrado proveen enseñanzas claras que son vigentes a lo largo de toda la historia de
la humanidad.
En este sentido, el libro de Rut es un libro especialmente vigente en nuestros días
(2.003) por muchas razones prácticas de nuestra fe.

Desde hace algún tiempo, el mundo occidental, en su afanosa carrera de disolución y


autodestrucción causa por la codicia del materialismo, ha sufrido una serie de convulsiones
produciendo diferentes fenómenos sociales que van desde lo espiritual a lo clínico. Uno de los
fenómenos sociales más afines en el mundo latino es el denominado “éxodo”.

El éxodo que actualmente estamos contemplando es un fenómeno, sin embargo, clásico


de los pueblos que no pueden recurrir a otra cosa más que a sus propias fuerzas para
salvarse, o cambiar el curso y la suerte de sus familias. La triste filosofía individualista a la que
el hombre natural está destinado a rever en el decurso de la breve historia humana es una y
otra vez: “huyan, sálvese quien pueda”. Esto es comprensible (hasta cierto grado) y natural de
acuerdo al instinto de supervivencia humana.

Lo extraño es que los hijos de Dios, quienes han sido hechos participantes de la
Naturaleza Divina, quienes pueden recurrir a la Todasuficiencia de Este, demuestren (y hasta
con cierta resignación) una actitud igual o peor a la de aquellos que no tienen esperanza ni
Dios en el mundo. Muchos de los Cristianos de hoy, haciéndose partícipes del éxodo y del caos
generalizado, están dejando un testimonio denigrante del valor de la fe en el Dios Verdadero.
Las Crisis hacen verdaderamente propicias las oportunidades para el ejercicio de la fe en el
Dios Fiel que nos ha dado sus promesas.
La historia de muchas familias Cristianas de hoy día es la triste parodia de lo acontecido
con Elimelec y su familia en el tiempo de los jueces, cuando la anarquía estaba a la orden del
día entre el pueblo de Dios por causa del orgullo. ¡Que sospechosas resultan estas
coincidentes características!

En el libro de Rut vemos el relato lógico de una sucesión de circunstancias previsibles


que sufre una familia por haber tomado decisiones erradas de acuerdo con lo que sabían de la
voluntad revelada de Dios.
Por medio de la ley, Dios revela su carácter moral, como así también las pautas a las
que los hombres en general, y especialmente sus hijos, deben adherirse para recibir las
bendiciones de parte de Él, y evitar las maldiciones fieles de Él. Por esto, Dios, por medio de la
ley revelada tan clara y minuciosamente, daba a su pueblo un amplio panorama de su voluntad
perfecta en relación a ellos, sin dejar necesariamente una suerte de “salida de escape” abierta
a una voluntad permisiva.

En el libro, por tanto, se relatan:

1. Las consecuencias que sobrevienen al pueblo de Dios cuando este se olvida de Él.
• Crisis moral en el pueblo de Dios.
• Crisis económica en el pueblo de Dios.
• Crisis de creencia en el pueblo de Dios.
2. Las decisiones erróneas que los hijos de Dios suelen tomar cuando las
consecuencias del pecado hacen que la vida se ponga difícil:
• Abandonar el lugar provisto por Dios para nacer, vivir, crecer, y multiplicarse.
• Marchar a otro lugar por razones materiales.
• Desobedecer los mandamientos de Dios uniéndose en yugo desigual con incrédulos.

3. La severidad de un Dios celoso y amante, y las consecuencias devastadoras


propias de estas decisiones erróneas.
• La mano disciplinaria de Dios sobre sus hijos.
• La ruina de una familia.
• La vergüenza que sufre el Nombre de Dios.

4. La misericordia y fidelidad de Dios para restaurar, y hacer bien cuando su hijo se ha


vuelto de su mal camino.
• El regreso al lugar de origen para comenzar de cero.
• La providencia que acompaña a sus hijos en conexión con la obediencia de los mismos.
• La bendición subjetiva y objetiva de Dios.

Esta nómina nos deja ver un examen superficial del libro en sus enseñanzas básicas.
Observaremos cada punto en relación a su propio contexto histórico para luego hacer una
conclusión y una aplicación de las enseñanzas que podrían ser relativas a nuestras vidas.

En mi humilde interpretación de la enseñanza de la Biblia, creo que los Cristianos de


todos los tiempos han sido destinados anticipadamente por el Dios Omnisciente a ciertos
lugares geográficos, como así también tiempos, y circunstancias históricas con un propósito
claro y definido cuyo único objetivo es el de glorificarle a Él.
La Biblia nos enseña que las crisis posibilitan que los creyentes invoquemos el brazo
Todosuficiente de Aquel que ha prometido estar con nosotros fielmente. Esto no solo
contribuiría a la profundización de la comunión espiritual entre Dios y sus hijos, sino que
también sería un testimonio firme y claro que establecería el amor y la providencia de Dios ante
los muchos perdidos que se encuentran a nuestro alrededor. Estos se encuentran ávidos de
hallar a Aquel en quien pueden descansar, pero los embajadores del Soberano Señor están
ocupados haciendo colas interminables en las embajadas del mundo, en vez de estar
representando a Aquel que todo lo puede. Pareciera que los perdidos solo pueden encontrar a
Cristianos desobedientes cuyas conductas son un duplicado de las de aquellos que no abrigan
esperanza alguna.

En conexión con esto, recordamos que el propósito del la redención por parte de Booz a
Rut era, entre otras cosas, proporcionarle un estado o lugar de reposo, o descanso a la
persona redimida. Esto es exactamente lo que buscan las gentes del mundo; alguien que les
conduzca al perfecto lugar del amparo y del reposo divino. (Rut 3:1-2; 4:5. Véase Manual
bíblico de Unger. Pag.142, y Comentario a Rut por [Link] Pag.279. Diccionario Expositivo de
Vine. <redimir> Pag.279.)

1- Las consecuencias que sobrevienen al pueblo de Dios cuando este se olvida de Él.
El pueblo de Dios se había olvidado de Jehová por largos días. Esta es una
característica lamentablemente distintiva de los hijos de Dios, como el libro que antecede a Rut
lo demuestra repetidas veces.
En cualquier caso, Dios es fiel para cumplir con sus promesas, y ántes que el pueblo
comenzara a creer que podían vivir sin prestar atención a los estatutos de Dios, este comienza
a hacerle una llaga para, a la postrer, hacerles bien, pues Dios al que ama disciplina, y azota a
todo aquel que recibe por hijo.
El tiempo que caracterizaba al período de los jueces se expresa por excelencia en que
“En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía.” Jue.21.25.

La ausencia de una autoridad visible siempre afecta el curso del pueblo de Dios,
especialmente cuando cada uno está inclinado naturalmente a perseguir sus propios intereses
y sus propios caminos. (Dt.28:28.)

Según [Link], la mayoría de los comentaristas coinciden en que el tiempo posible en


que transcurrió la historia de Rut podría haber sido cercana a Gedeón, pues solo en este
tiempo el pueblo de Israel padeció hambre a causa de los saqueos y ataques por parte de los
Madianitas. Como fuere, había venido sobre el pueblo gran hambre a causa del juicio directo
de Dios, cosa que había sido previamente ratificada (Dt.28.)
Las consecuencias que sobrevinieron tuvieron la amplia y clásica gama de
inconvenientes que devienen de la desobediencia a Dios. En este sentido, el libro de Rut no
difiere de las historias que se relatan en el libro de los Jueces en cuanto a los lineamientos
generales de las calamidades que Israel sufría por su inconsecuencia en ser fiel a Dios. En
este sentido Rut parece un apéndice de Jueces, en el que se encuentran los mismos
elementos que caracterizaron ese período anárquico del pueblo de Dios: Desobediencia,
Juicio, Sufrimiento, Arrepentimiento, Fe, Salvación, Desobediencia, Juicio, Sufrimiento otra vez,
etc. etc.

• Crisis moral en el pueblo de Dios.

Cuando el pueblo de Dios quita sus ojos de los estatutos divinos para dejar de ponerlos
por obra, la primer consecuencia invariable es una crisis en la moralidad del pueblo.
Antes de analizar el libro de Rut debe leerse el libro de los Jueces. Esto permite un
mejor panorama contextual de las características deplorables, denigrantes, y hasta
increíblemente inmorales del pueblo de Israel durante aquel tiempo en el que sucedió la
historia de Rut. El relato del libro de Rut dentro de los Jueces resulta más atenuado, mientras
que fuera de este período no parece menos que moralmente calamitoso. “Donde no hay
dirección sabia, caerá el pueblo...sin profecía el pueblo se desenfrena...” (Pr.11:14; 29:18.)

• Crisis económica en el pueblo de Dios.

La inmoralidad es la madre de las miserias. La miseria moral conduce invariablemente a


todas las demás miserias de la más baja calaña. La inmoralidad produce y reúne a la clase de
personas que “...echaron suertes sobre mi pueblo, y dieron los niños por una ramera, y
vendieron las niñas por vino para beber.” Jl.3.3.
Dios había advertido a su pueblo que las consecuencias de dejarle a Él serían múltiples.
Esta verdad fue fielmente comprobada por Israel en muchas ocasiones. (Hag.1:6.) por lo cual,
no era necesariamente una sorpresa que el pueblo de Dios tuviera que sufrir de esta forma en
Canaán, aunque fuera tierra de la que fluía leche y miel, o aún en Belén, “casa de pan” hubiese
falta de alimentos y de provisiones. “Los cielos que están sobre tu cabeza serán de bronce, y la
tierra que está debajo de ti, de hierro. Dará Jehová por lluvia a tu tierra polvo y ceniza; de los
cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas. Dt.28.23-24.

Este era un hecho previsible de acuerdo con la conducta de Israel, como previsible
también el hecho de que si se volvían a Dios de todo corazón, Él se volvería a ellos. Sin
embargo, el pueblo no estaba suficientemente quebrantado todavía como para volverse a Dios,
pues prefirieron sentir la humillación delante de los extranjeros que delante el Señor, y algunos
se marcharon consecuentemente. ¡Hasta dónde llega la necedad de los hombres a veces!

• Crisis de creencia en el pueblo de Dios.

La conciencia acusadora ahonda nuestras crisis de creencia. Siendo que, de por sí, el
hombre es reacio a poner fe en Dios, el pueblo de Dios debía empezar primero reconociendo
su pecado, arreglarlo debidamente, sufrir los efectos espurios de sus transgresiones, sentir el
efecto duradero de su necedad, y recién entonces comenzar a disfrutar de nuevo en plena
comunión. El costo de la transgresión de la Palabra de Dios siempre es muy elevado para
aquellos que están considerando el “arrepentimiento” tras el cristal de la conveniencia y del
egoísmo. Siempre es mucho el costo y muy elevadas las condiciones para seguir a Dios
cuando los beneficios de esa obra no incrementan los depósitos de nuestros tesoros
mundanos. El pueblo de Dios perseguía aún los deseos de su malvado corazón, no había
signos de arrepentimiento alguno, el corazón de ellos todavía se hallaba detrás de un velo
oscuro, estaban lejos de Dios y de su Palabra, y se comportaban como incrédulos. No es
extraño que dejaran la tierra, porque el principal motivo de estar allí era el de disfrutar del favor
y comunión con Dios. Cuando la comunión con Dios se esfumó por causa de su negligencia
espiritual, los motivos de estar allí se retiraron como una nube. Nótese que la salida es una
consecuencia de una falta mayor.

Conclusión: La crisis por la que pasaba el pueblo tenía diversos matices debido a que
los “tonos” principales del carácter de los creyentes pintaban una imagen funesta de su relación
personal con Dios. Esta falta grave y principal siempre trae aparejadas otras consecuencias
que afectan las demás áreas de la vida. El espíritu del pueblo estaba descentrado en relación a
la voluntad objetiva de Dios, y consecuentemente, las facetas de la vida del pueblo de Dios
giraban en un orbe directamente proporcional a su principal falla.

Aplicación: Nunca se debe estar despreocupado de cumplir con los estatutos de Dios,
porque esto nos aseguran nuestra comunión con Él. El dejar a Dios en una parte de nuestra
vida nos acarreará problemas en todas las áreas que comprenden a la misma.
Nuestra principal motivación debe provenir de Dios, y no del disfrute de sus bendiciones.
El carácter transitorio de las cosas materiales que Dios nos ha dado nunca debe eclipsar el
carácter eterno del amor que Dios nos ha mostrado.
2. Las decisiones erróneas que los hijos de Dios suelen tomar cuando las
consecuencias del pecado hacen que la vida se ponga difícil:

Dios ha prometido librarnos completamente de la tentación que excede nuestra


fortaleza, pero Dios nunca prometió librarnos absolutamente de las consecuencias de nuestros
pecados, especialmente los cometidos en la vida cristiana. Dios no es una suerte de guardián
cósmico que anda poniendo parches y remiendos detrás de cada error que sus hijos cometen.
Al contrario, Dios dejará que suframos las consecuencias de nuestros errores para que
formemos las convicciones suficientemente maduras en inteligentes como para no errar, ni
hacer errar a nadie con nuestros malos ejemplos.
Alguien ha dicho que los hijos de Dios somos más propensos a cometer errores cuando
estamos bajo mucha presión. Esta es una declaración muy ambigua, y tiende, más bien, a
justificar a los hombres que a dejar limpio el Nombre del Señor.
Si el hombre ha hecho un paso fuera de la voluntad de Dios, este, en su amor le tenderá
una mano y se lo hará notar de inmediato. Si el hombre persiste en mantenerse en su posición,
Dios usará de mayor vehemencia en su llamado de atención. Si el hombre se actuare con
hipocresía mostrándose insensible, Dios bien puede seguir llamando o bien permitir que esta
persona entre en lo que se denomina “la voluntad permisiva de Dios”, en alto contraste con “la
voluntad perfecta de Dios.” Los hombres suelen aprender lecciones tan duras en la voluntad
permisiva de Dios que luego se vuelven a Él y se ordenan santamente. Otros deben ser
quebrantados inexorablemente.

• Abandonar el lugar provisto por Dios para nacer, vivir, crecer, y multiplicarse.

En el relato del libro de Rut existe un énfasis natural en el hecho de que las trágicas
consecuencias que acaecieron a Elimelec y a su familia se debieron a que este juzgó y obró
erróneamente en su decisión de retirarse de Belén a un tierra pagana. Esto se debe a que la
voluntad perfecta que Dios había revelado a su pueblo era que tras haberlos redimido, Él los
introduciría en buena tierra, una tierra que fluye leche y miel, y que los sustentaría para
siempre siendo ellos la gloria de Jehová, Dios de Israel. El pueblo debía guardar sus estatutos
y Él sería quien los engrandecería entre las naciones, para su propia gloria. (Dt.7.7-11.)
El hecho de partir de la tierra para morar entre los gentiles no estaba previsto sino
solamente por causa del castigo directo de Dios a causa de desobediencia. (Dt.28.) En
contraste con esto, el habitar en la tierra confiada y permanentemente, era un acto de la
bendición directa y objetiva de Dios. (Dt.28.)

• Marchar a otro lugar por razones materiales.

Cualquiera concordaría en primera instancia con la reacción de Elimelec. El padre de


familia buscaba proveer para las necesidades de los suyos en un tiempo de hambre, “porque si
alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor
que un incrédulo.” 1°Tim.5:8.
La actitud de Elimelec era menos que loable debido a que era su responsabilidad, la
cual, él hubiera asumido de buen grado siendo un judío piadoso. Digamos que era lo normal y
correcto.
Lo que no concuerda con su actitud humanitaria es su método de conseguir dichos
víveres. En otras palabras y como vulgarmente se dice; el fin no justifica los medios.

La ley establecía: “No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta


la décima generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre, por
cuanto no os salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque
alquilaron contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte. Mas no
quiso Jehová tu Dios oír a Balaam; y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición,
porque Jehová tu Dios te amaba. No procurarás la paz de ellos ni su bien en todos los días
para siempre.” Dt.23.3-6.

La comunión entre Israel y Moab estaba prohibida.


Elimelec salió con toda su familia a la tierra de Moab en contra de la voluntad perfecta
de Dios, y de acuerdo con Dt.28 con la maldición de Jehová. Era previsible que las cosas
empeoraran en vez de mejorar.
En casos similares [Link] destaca que otros cometieron el mismo error:
-Abraham descendiendo a Egipto.
-Isaac a la tierra de los filisteos.

En ambos casos los problemas fueron en aumento.

Cito aquí literalmente el pensamiento del autor recién mencionado:

“...no es recomendable su traslado al país pagano de Moab. Estando Israel bien


aposentado en Canaán, ¿qué motivo tiene él para emigrar a Moab que no lo tuvieran también
sus vecinos? Igual que muchos de sus paisanos, si se hubiese contentado con la misma
parquedad (o reserva) de sus provisiones, y hubiese tenido la esperanza de mejores días, no
habría deshonrado a Dios con su impaciencia, ni habría debilitado las manos de sus
hermanos con este mal ejemplo. Cansarse pronto del lugar en que Dios nos ha colocado, y
pensar en traslados tan pronto como surge el menor inconveniente, es señal de un ánimo
inestable, desconfiado y descontentadizo. Y si tenía que trasladarse, ¿por qué al país de
Moab? Si hubiese preguntado e investigado, es muy probable que hubiese hallado acomodo en
alguna tribu de Israel, especialmente en las del otro lado del Jordán, que lindaban
precisamente con el país de Moab.” ([Link]. “Comentario exegético devocional a toda la
Biblia.” Pag.268.)

El énfasis, y el doble énfasis está remarcado por su servidor, quien también coincide
plenamente con lo dicho.

El hecho de que Elimelec no estaba pensando en la caridad de sus hermanos habla de


orgullo, y de un corazón no caritativo. (Esta actitud recuerda a la de Pedro en la última cena,
cuando por orgullo y ante el hecho de que no estaba dispuesto a hacer con otros lo que su
Maestro hacía con él, rehusaba tomar parte en algo compartido.)
Así como Elimelec no tuvo en cuenta la prohibición divina de hacer alianza alguna con
Moab, tampoco iba a tener en cuanta el resto de las cláusulas que hablaban de la ayuda entre
los hermanos de Israel. Menospreció la instrucción y las pautas bíblicas de parte de Dios, y
pagó e hizo pagar las consecuencias a su familia. Al poco tiempo de establecerse en los
campos de Moab murió.

• Desobedecer los mandamientos de Dios uniéndose en yugo desigual con incrédulos.

Ya asentados en la tierra que para ellos representaba la desobediencia, sin el padre de


familia, y sin otra cosa que a la espera del libre ataque del adversario, el enemigo seduce con
gran facilidad a los dos hijos de Elimelec, quienes se unen en yugo desigual con mujeres
incrédulas. Orfa y Rut son las mujeres que Mahlón, y Quelión nunca debieran haber conocido.
Ellos tenían la responsabilidad de velar por los intereses de Dios con respecto a sus
vidas, y la vida de su madre. Podrían haber vuelto a su tierra teniendo en cuenta que las cosas
no iban a ser mejores, pero persistieron en la necia decisión de su padre. Es evidente que si el
padre no gobernó el hogar de acuerdo con las pautas divinas, la probabilidad de que los hijos
hicieran esto es mucho menor. También los varones murieron, probablemente en la edad viril,
lo cual es un caso claro de juicio divino (1°Sam.2.33-34.)
Un paso en desobediencia a la Biblia conducirá inequívocamente a otro paso en
desobediencia a la Biblia.

Conclusión: La desobediencia condujo a una crisis, en la crisis, el padre de familia no


atinó a buscar muchas de las virtudes de Dios como.
- Su misericordia, (Dt.4.30-31.)
- Su perdón, (Sal.86:5.)
- Su gracia, (Sal.84:10-12.)
- Su sabiduría, (Dt.4.5-8. Pr.1:7.)
- Su consuelo, (Dt.8:11-20; 2°Co.1.3-7.)
- Su bendición (Dt.7:13; 28:7-8.)
etc.

Elimelec tampoco consideró la norma de buscar ayuda de sus hermanos.


Esto sumió a la familia en la última etapa de su vida sobre esta tierra. Para Elimelec, esa
había sido su última decisión : “Jehová enviará contra ti la maldición, quebranto y asombro en
todo cuanto pusieres mano e hicieres, hasta que seas destruido, y perezcas pronto a causa
de la maldad de tus obras por las cuales me habrás dejado.” (Dt.28.20.) También fueron los
últimos momentos en que sus dos hijos ejercían la soberanía de sus propias voluntades en
desobediencia a Dios, inspirados por la misma conducta errada de su padre.
Así esta familia queda en la ignominia por haber optado desobedientemente y haber
puesto en riesgo la extinción de su nombre, cosa que era considerada como una maldición, y
una deshonra en contraste con la perpetuidad del nombre por las generaciones y su
multiplicados predecesores.

Aplicación: Siempre es tiempo de volverse a Dios. Siempre es tiempo de pedir perdón,


misericordia, gracia, sabiduría, consuelo, paz, y bendición. Siempre que estamos con vida
existe la posibilidad de dar la vuelta al pecado para volvernos a Dios.
Debemos aprender a contentarnos con lo que tenemos, debemos aprender a ser
humildes y a pedir ayuda de los hermanos.
No debemos deshonrar el Nombre de Dios actuando como personas que no tienen
esperanza. No debemos debilitar las manos de nuestros hermanos dando malos
ejemplos, porque ellos nos están observando. No debemos seguir la filosofía del “sálvese
quien pueda” ni la metodología exiliara propia del mundo y de los que no tienen a quien
recurrir.
No debemos unirnos en yugo desigual con los incrédulos, por terribles que sean las
circunstancias que atravesamos, siempre es mejor estar en el lugar correcto, en el momento
correcto, con la actitud correcta hacia Dios. ()

3. La severidad de un Dios celoso y amante, y las consecuencias devastadoras


propias de estas decisiones erróneas.
El 80 % de Dt.28 está dedicado a hablar de las consecuencias de la desobediencia de
los estatutos divinos, y un poco menos del 20 % restante de las bendiciones que devendrían de
la observancia obediente de la misma.
Digamos, por ejemplo, que Moisés hubiera tomado una hora exacta para la lectura de
estos estatutos (no fue así pero imaginemos que así hubiera sido) el pueblo habría escuchado
hablar de las bendiciones de Dios durante poco menos de 12 minutos, y hubiera escuchado de
las advertencias y calamidades de desobedecer a Dios por 48 minutos. Me pregunto si esto no
es lo suficientemente llamativo como para que nos apercibamos de la severidad de Dios.

• La mano disciplinaria de Dios sobre sus hijos.

El amor de Dios es tan inmenso y perfecto que siempre ameritará e incluirá su mano
disciplinaria, ya que por medio de esta hemos sido, somos, y seremos hechos mejores
partícipes de su Santidad. Al hijo que no aprende a auto disciplinarse en la vida, el buen padre
le acerca la vara de la corrección.
Lamentablemente, este padre de familia ya había terminado sus días en el oprobio.
Consideremos los elementos que envuelven la muerte de Elimelec en contraste de la voluntad
perfecta de Dios.
- La muerte temprana de un israelita cabeza de familia: Dios deseaba que cada Israelita
viera a sus hijos y a los hijos de sus hijos hasta varias generaciones. La longevidad, la vida
llena de días, el aumento de la familia, etc. es un don de Dios muy estimable.
- Sepultado entre los gentiles: Dios había introducido a su pueblo en Su tierra con el
propósito de que ellos descansaran y tuvieran reposo en ella. Los gentiles debían ser no
menos que deudores a Israel, debían ser puestos por estrado de los pies de ellos, y debían
reconocer que Jehová es Dios de Israel. El temor de Jehová debía caer sobre los pueblos
gentiles, especialmente los moabitas. En virtud de estas cosas el ejemplo de Elimelec cae en
gran discordancia.
- Lejos de su tierra: Dios había indicado el lugar de la habitación de su pueblo y de su
gloria. Esto era en la tierra que Él les dio para siempre. La idea de estar lejos de la Tierra se
encuentra en oposición con la voluntad perfecta de Dios. (Lv.23.42; 25:18-19, 26:5.
Nm.23:53,55, Dt.11:31; 12:10.)
- Empobrecido, y desamparado: Nada más lejos que esta circunstancia para un Israelita
cuyo Dios había dicho en reiteradas oportunidades que no solo les sustentaría sino también
que tendrían en abundancia, más aún de producir las riquezas.(Dt.8.18.) En cuanto al
desamparo que sufrió, esto es un claro signo de un alma orgullosa debido a que lo único que
excluye a uno de Dios para estar desamparado es la soberbia, la altivez, el orgullo, y acaso
algo de codicia, la cual, quita la vida a sus poseedores. (Pr.1:19.)
Este era el triste caso de Elimelec cuyo nombre significa paradójicamente “mi Dios es
Rey”.
[Link] comenta en relación al casamiento de sus dos hijos: “Esto estuvo mal hecho,
en lo que están de acuerdo los comentaristas. La versión caldea dice. “Transgredieron el
decreto de la palabra de Dios al tomar mujeres extrañas...sus días fueron acortados.”
([Link]. “Comentario exegético devocional a toda la Biblia.” Pag.268.)

“Si alguno viere a su hermano cometer pecado que no sea de muerte, pedirá, y Dios le
dará vida; esto es para los que cometen pecado que no sea de muerte.
Hay pecado de muerte, por el cual yo no digo que se pida.” 1°Jn.5:16.

• La ruina de una familia.

Abraham estuvo a punto de hacer fracasar su vida, y la de su familia en circunstancias


similares.(Gn.12:10-20.)
El testimonio que Abraham dejó en Egipto no fue muy elocuente. Además de adquirir
una sierva que más adelante casi destruye el matrimonio.
Dios usó de gran misericordia con el patriarca, cosa que no pasó con Elimelec y su
familia. Sea Dios verás y bendito.
Así como la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee, la
vida de una familia no consiste en la abundancia de la tierra en la que habita o deja de habitar.
La vida de la familia, como la del hombre, consiste en temer a Dios y guardar sus
mandamientos, este debería ser el todo de toda institución.
Así, la familia de Elimelec estaba en ruinas en medio de los campos fértiles de Moab.
La viuda de Sarepta, en Sidón, vivía en medio de una crisis y en circunstancias tales que
no abrigaba la esperanza de vivir un poco más con su hijo, pero obedeció a la voz de Dios y Él
llenó su boca y la sació por mano de su siervo Elías.
A Agar “le faltó el agua del odre, y echó al muchacho debajo de un arbusto, y se fue y se
sentó enfrente, a distancia de un tiro de arco; porque decía: No veré cuando el muchacho
muera. Y cuando ella se sentó enfrente, el muchacho alzó su voz y lloró. Y oyó Dios la voz del
muchacho; y el ángel de Dios llamó a Agar desde el cielo, y le dijo: ¿Qué tienes, Agar? No
temas; porque Dios ha oído la voz del muchacho en donde está. Levántate, alza al muchacho,
y sostenlo con tu mano, porque yo haré de él una gran nación. Entonces Dios le abrió los ojos,
y vio una fuente de agua; y fue y llenó el odre de agua, y dio de beber al muchacho. Y Dios
estaba con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fue tirador de arco. Y habitó en el
desierto de Parán; y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. (Gn.21:15-21.)
No importa cuán inmenso era el desierto, cuando Ismael (“Dios oye”) en su
desesperación clamó a Dios en su corazón, Dios estuvo allí para saciar su sed.
Si Dios responde al clamor de un jovencito indefenso, sin dudas puede responder a la
voz de un padre de familia.
La ruina de la familia de Elimelec comenzó cuando hubo la actitud de no volverse a Dios
en el tiempo oportuno.
El Señor había advertido a su pueblo que era vital escuchar y obedecer las instrucciones
de su Palabra. Lo enseñó a Israel en el desierto, como así también lo enseñó en los días de su
ministerio en la tierra.
Obediencia y bendición o desobediencia y maldición:
24
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre
prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron
vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
26
Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre
insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron
vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

• La vergüenza que sufre el Nombre de Dios.

El judío Cristiano en general, como los gentiles Cristianos solemos ser causa de
vergüenza para el Señor por una conducta y actitud cobardes, llenas de un extraño e
injustificable escepticismo a sus promesas y fidelidad.
Dios echó en cara de Israel esta actitud indigna de los portadores de su Nombre y aún
de hijos siempre bien atendidos por Él:
“Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por
causa de vosotros.” Ro.2:24.
Traer vergüenza al Nombre del Señor es la peor falta que un creyente puede cometer.
Tomar ligeramente el Nombre de Dios significa considerar en forma superflua a Aquel a
quien ese nombre representa. Nuestro concepto de Dios se refleja en nuestro uso y referencia
de su Nombre. Sin embargo aunque los Judíos trajeron vergüenza al nombre del Señor, Él no
se avergonzó, tras su encarnación a través de una mujer judía de nombre María, de llamarlos
hermanos (He.2:11.) porque la Escritura dice:
Anunciaré a mis hermanos tu nombre, En medio de la congregación te alabaré.
Y otra vez:
Yo confiaré en él.
Y de nuevo:
He aquí, yo y los hijos que Dios me dio. (Heb.2:12-13.)
El Señor llevó nuestros pecados una sola vez, y en esta oportunidad se nos dice que
sufrió menospreciando el oprobio o la vergüenza de nuestras culpas. Sin embargo, una vez
que hemos recibido el conocimiento de la verdad, y que hemos sido santificados para siempre
tenemos que comprender que a aquellos Cristianos que pecan deliberadamente ya no les
queda la posibilidad de un segundo sacrificio de parte de Cristo, sino una horrenda expectación
de juicio. (He.10.26-31.)
El hombre que blasfemó y maldijo el Nombre (Lv.24:10-16.) no tuvo oportunidad alguna
de ofrecer ninguna clase de sacrificio u ofrenda por su pecado. Según la ley debía morir
irremisiblemente, y murió. Había sacrificios por los pecados, y aún por los pecados de
ignorancia, pero ningún sacrificio estaba previsto para beneficiar a aquel que blasfemare el
Nombre de Dios.
El caso del hombre que profanó el día de reposo es semejante. (Nm.15.32-36.) Es decir,
pecar abierta y deliberadamente contra Dios y sus mandamientos atrae el castigo divino.
No hay forma de traer vergüenza al nombre de Dios sin que esto no nos sea motivo de
vergüenza a nosotros mismos. Nadie que trata indecorosamente el nombre de Dios no se atrae
mancha y oprobio.
Conclusión: Dios es celoso, su Nombre es Celoso (Ex.34.14.) y Él no deja sin disciplina
a ninguno que recibe legítimamente por hijo.
La ruina de la familia de Elimelec era el resultado no de la mano disciplinaria de Dios,
sino de la mano indisciplinada de Elimelec. Sus manos no tenían la pericia ni el adiestramiento
espiritual requerido para gobernar su familia de acuerdo con los intereses de Jehová.
La fe obediente a la Palabra de Dios garantiza que Dios sea glorificado en medio de su
pueblo, la incredulidad y rebeldía hacia los estatutos de Dios acarrean vergüenza a su Santo
Nombre.

Aplicación: Seamos auto disciplinados para no promover la disciplina de Dios sobre


nuestras vidas.
Si recibimos la disciplina tengamos un espíritu dócil y manso, sabiendo que la disciplina
es para nuestro beneficio, para que participemos de una vida santa, y enderecemos lo torcido
para no colmar la paciencia y misericordia de Dios y llegar al punto sin retorno del pecado de
muerte.
No tomemos el nombre de Dios en vano, porque si esto ocurre, eventualmente será
agraviado y vituperado por nuestra negligencia.

4. La misericordia y fidelidad de Dios para restaurar, y hacer bien cuando su hijo se ha


vuelto de su mal camino.
22
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron
sus misericordias.
23
Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
24
Mi porción es Jehová, dijo mi alma; por tanto, en él esperaré.
25
Bueno es Jehová a los que en él esperan, al alma que le busca.
26
Bueno es esperar en silencio la salvación de Jehová.
27
Bueno le es al hombre llevar el yugo desde su juventud.
28
Que se siente solo y calle, porque es Dios quien se lo impuso;
29
Ponga su boca en el polvo, por si aún hay esperanza;
30
Dé la mejilla al que le hiere, y sea colmado de afrentas.
31
Porque el Señor no desecha para siempre;
32
Antes si aflige, también se compadece según la multitud de sus misericordias;
33
Porque no aflige ni entristece voluntariamente a los hijos de los hombres. Lam.3.

Dios es el único que posee el suficiente poder por medio del cual los protagonistas de
las historias más tristes pueden encontrar un final feliz.
17
He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga;
Por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
18
Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará;
El hiere, y sus manos curan. Job.5.

El Señor restaura a sus hijos a su debido tiempo, y les da bendiciones que


sobreabundan. Tal es su severidad que mata, y tal es su misericordia que hace revivir; tal el
dolor, que produce llanto, y tal es el alivio que produce gozo; tal es la llaga, que hace postrar, y
tal es la sanidad que hace alzar los brazos al cielo; tal es la aflicción, que hace enmudecer, y
tal es el placer que hace alabar. Todo termina en buen término para aquellos que a Él se
vuelven contristados.
23
Entonces dará el Señor lluvia a tu sementera, cuando siembres la tierra, y dará pan del
fruto de la tierra, y será abundante y pingüe; tus ganados en aquel tiempo serán apacentados
en espaciosas dehesas. 24Tus bueyes y tus asnos que labran la tierra comerán grano limpio,
aventado con pala y criba. 25Y sobre todo monte alto, y sobre todo collado elevado, habrá ríos y
corrientes de aguas el día de la gran matanza, cuando caerán las torres. 26Y la luz de la luna
será como la luz del sol, y la luz del sol siete veces mayor, como la luz de siete días, el día que
vendare Jehová la herida de su pueblo, y curare la llaga que él causó. Is.30.

Noemí “se levantó con sus nueras, y regresó de los campos de Moab; porque oyó en el
campo de Moab que Jehová había visitado a su pueblo para darles pan.” Rut 1:6.
¡Qué feliz hubiera sido la familia si se hubiera quedado en Belén!, ¡Cuántas amarguras
abrían evitado si tan solo hubieran confiado en el Señor y se hubieran contentado con aquella
situación común a todo el pueblo! (porque sin dudas el hambre afecta a todos, y todos tenemos
problemas en las crisis)

Noemí resolvió en su corazón volver a la tierra. A veces las mujeres tiene mejor sentido
común que los hombres, y generalmente les cuesta mucho menos humillarse.

• El regreso al lugar de origen para comenzar de cero.


7
Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos nueras, y comenzaron a
caminar para volverse a la tierra de Judá. 8Y Noemí dijo a sus dos nueras: Andad, volveos cada
una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras misericordia, como la habéis hecho con
los muertos y conmigo. 9Os conceda Jehová que halléis descanso, cada una en casa de su
marido. Rut.1.

Es evidente la provisión de gracia divina que acompaña estas palabras dirigidas a sus
nueras. Obviamente ella ya estaba en Belén por fe, solo restaba cursar el camino.
Nótese que no hubo reproches, asperezas, ni vaguedades en la pretendida despedida,
sino un espíritu afable y una mansedumbre atenuada a las circunstancias, esta es la expresión
inequívoca de un corazón cuyo único y Todosuficiente asidero está en Jehová.

[Link] muy notable que ellas quisieran ir con Noemí de regreso a su pueblo, debido a
que, por lo general, cuando los creyentes han sufrido a causa de desobediencia, desarrollan
una especie de pesimismo que pinta toda suerte de posibilidades con los tonos más oscuros y
negativos. Esta actitud se ve ausente en este caso. Por otro lado, es muy razonable, como
sugiere [Link], que ellas conocieran algo de Israel por medio del testimonio de Noemí como
para sentirse motivadas y algo ansiosas de conocer a ese pueblo singular.
[Link]í se encuentra sola, ahora es su propia autoridad, pero como buena piadosa
se muestra humilde y no precisamente ostentosa frente a la posibilidad de jactarse, o auto
compadecerse por la situación que le aqueja.
Ella desea para sus nueras un feliz restablecimiento en sus casas paternas (aunque,
como madre, habla a ellas de volver a sus madres, sabiendo lo que esto significa para las
mujeres atribuladas.) pero también augura la posibilidad de que rehagan sus vidas
matrimoniales, y les exhorta a que lo acaten de buen grado.
[Link] una descarga de argumentos Orfa se vuelve a aquello de lo cual nunca se
había vuelto, pero Rut hace una vigorosa declaración de amor verdadero, y una profesión de fe
no furtiva. Noemí no halla palabras oportunas que agregar, pues “a buen entendedor, pocas
palabras.” Nadie puede agregar otra cosa que un “Amén” a una profesión de fe publica de esta
categoría.

• La providencia que acompaña a sus hijos en conexión con la obediencia de los mismos.

La Mano que una vez tuvo que mostrarse disciplinaria, ahora se torna providencial y las
guía y ubica en Belén de Judá.

v19-22. Esta es la actitud de uno que ha sido hecho participante de la santidad divina y
practica por medio de la vara celestial. A menudo los Cristianos que se equivocan no solo no
admiten sus errores sino que hacen que todo parezca de maravillas. Noemí se humilló diciendo
y reconociendo públicamente todo aquello que si callaba, de seguro se convertiría en el rumor
y el chisme de todo Belén. Aprendemos que un Cristiano que se comporta humildemente tras
una disciplina no solo preserva su camino, sino también el de muchos otros. Es posible, acaso,
que Noemí se hubiera visto motivada ha hablar de este modo públicamente después del osado
testimonio de Rut en Moab.

C2.v1-3. La mano providencial se extiende sobre las dos mujeres para llevar a buen
término el asunto. Es notable que a pesar de que la familia de Elimelec tardó años en formarse
y desmembrarse, Dios va a lograr en pocos días lo que ni Moab, ni nadie podrían haber
logrado en toda una vida. Y como si esto fuera poco, establecería también un eslabón más en
la cadena Mesiánica. Es precisamente en estas circunstancias en las que Dios se muestra
inigualable. ¿No es Él digno de toda nuestra confianza?

v4-7. Este cuadro hermoso muestra al Señor nacido en Belén, acercándose a los
segadores, y bendiciéndolos por su loable labor. Los segadores invocan la bendición de
Jehová sobre el Goel. ¿Es extraño que en su aparición, el señor de la mies pida cuentas
primeramente a aquel a quién puso por mayordomo de su casa?
La voz de que Noemí había vuelto con una extranjera de Moab ya había corrido por
Belén. Esto es coherente con el plan de Dios, pues aún la ley establecía que los extranjeros,
las viudas, y los huérfanos podían recoger espigas en los campos para hallar su sustento.
(Dt.24:19-21.)
El criado de Booz da un informe fiel de la labor de Rut, y Booz sintiendo compasión, es
movido a misericordia. Es posible que Rut hubiese estado trabajando mas de doce horas sin
descansar.

• La bendición subjetiva y objetiva de Dios.

v8-9. Booz se muestra condescendiente con la extranjera, y se dirige a ella con un trato
considerado pero sin favoritismo alguno. En este caso, el señor de la mies mantiene
primeramente una responsabilidad hacia los suyos (Israel) , y en segunda instancia hacia el
extranjero.
21
Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. 22Y he aquí una mujer
cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten
misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23Pero Jesús no le
respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues
da voces tras nosotros. 24El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la
casa de Israel. 25Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!
26
Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. 27Y ella
dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.
28
Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres.
Y su hija fue sanada desde aquella hora. Mt.15.

La fe depositada en el objeto correcto (Dios) nunca vuelve vacía. Rut había depositado
su fe en el Dios de Israel, y este no cerraría sus oídos a la causa de una viuda:
17
Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses y Señor de señores, Dios grande,
poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho; 18que hace justicia al
huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido. 19Amaréis,
pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto. Dt.16.

v10-13. Rut inquiere el porqué de esta gracia para con ella, sabiendo que es ajena a la
ciudadanía de Israel. El pueblo de Dios se conducen con los paganos en una forma muy
distinta a la del mundo, y esto hace que generalmente ellos tengan interrogantes por causa de
un trato inusual.
7
Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8Pues sus
discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. 9La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú,
siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos
no se tratan entre sí...27En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con
una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella? 28Entonces la
mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: 29Venid, ved a un hombre que me
ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo? 30Entonces salieron de la ciudad, y
vinieron a él.
Cuando el Hijo de Dios exhibe su persona por medio de la conducta piadosa de sus
hijos, la gente se verá desorientada ante el contrastante trato de un corazón suave y afable.
Rut sintió esto cuando el Goel (Redentor) le habló al corazón. La mujer samaritana tuvo la
misma experiencia. ¡Que glorioso y hermoso es nuestro Goel! ¿Quién habla al corazón y
cosuela como Él?

Booz, sin embargo, responde a su interrogante:

He sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu marido, y
que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no
conociste antes.
El proverbio dice: 7A Jehová presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo
volverá a pagar. Pr.19.

Probablemente esta pauta es la que Booz expresa a renglón seguido:


12
Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios
de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte.

Esta declaración no es mera presunción, Dios había prometido y Dios cumple su


palabra.
Booz, como un buen Israelita en quien no hay engaño, conduce y remite la fe y las
esperanzas de la extranjera directamente a Jehová para que esta aprenda a conocer a Dios
personalmente. ¡Qué hombre integro este! Sin dudas que muchas vecinas le habían echado el
ojo, pero Dios, a veces, cultiva flores puras y silvestres para esta clase de hombres fieles y
amantes de la justicia.
El diálogo se cierra momentáneamente con una declaración que deja ver la profundidad
del corazón de Rut, como así también las heridas que comenzaban a cicatrizar. El tiempo que
antecede a nuestro pleno conocimiento de Cristo como nuestro Redentor suele ser grato y
estar compuesto de goces que van en aumento hasta nuestra perfecta unión con él.

v14-16. Llegada la hora de la única comida, Booz extiende su mesa a la extranjera. ¿No
vemos aquí un creciente interés santo y personal por parte de él? Acaso Dios ya había enviado
una saeta celestial al corazón de este hombre atisbada por la virtud de una mujer que, apenas
más tarde, sería de gran renombre en el pueblo. (véase Rut 3:11.)
Es increíble que las cosas cambiaran tanto unos siglos después en cuanto a la posición
de los obreros del Señor de la mies:
15
Oyendo esto uno de los que estaban sentados con él a la mesa, le dijo:
Bienaventurado el que coma pan en el reino de Dios. 16Entonces Jesús le dijo: Un hombre hizo
una gran cena, y convidó a muchos. 17Y a la hora de la cena envió a su siervo a decir a los
convidados: Venid, que ya todo está preparado. 18Y todos a una comenzaron a excusarse. El
primero dijo: He comprado una hacienda, y necesito ir a verla; te ruego que me excuses. 19Otro
dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlos; te ruego que me excuses. 20Y
otro dijo: Acabo de casarme, y por tanto no puedo ir. 21Vuelto el siervo, hizo saber estas cosas
a su señor. Entonces enojado el padre de familia, dijo a su siervo: Vé pronto por las plazas y
las calles de la ciudad, y trae acá a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos. 22Y dijo el
siervo: Señor, se ha hecho como mandaste, y aún hay lugar. 23Dijo el señor al siervo: Vé por
los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa. 24Porque os digo
que ninguno de aquellos hombres que fueron convidados, gustará mi cena.

Después de dar una serie de indicaciones que mostraban una gracia poco usual a la
extranjera, Booz cierra la sobremesa, y los obreros vuelven a sus tareas.

v17-23. Rut trabajó laboriosamente y recogió el grano, el resultado fue un efa de cebada,
que equivale a unos 37 litros de capacidad. A la verdad la mies es mucha, mas los obreros
pocos. Si un día de trabajo en la mies del Señor nos reporta el alimento que perece ¿cuánto
más reportará aquel que a vida eterna permanece?
Rut regresa a su suegra, para hacerla partícipe de las bendiciones recibidas. 6El que es
enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye. Ga.6.

La invariable fidelidad de Dios sale a luz revelando que aquel que es dueño del campo
donde Rut ha espigado es un pariente cercano con capacidad de redimir a ambas y restaurar el
nombre del difunto. Esto estaba establecido en la ley, (Dt.25:5-10.) y no era una opción por
parte del pariente cercano, sino una responsabilidad ineludible si es que se deseaba mantener
el honor entre los hijos de Israel. Este tenía la doble responsabilidad de redimir la tierra
perteneciente a Noemí, y casarse con Rut para perpetuar el nombre de la cabeza paterna de
su marido. El eventual hijo sería contado jurídicamente como hijo de Mahlón, el cual era hijo
directo de Elimelec. (véase Rut 4:3,10,17.)
La única forma en que Rut la moabita pudo ser admitida como parte de la congregación
de Israel era porque el hijo de Elimelec se había unido en matrimonio con ella. Esto,
eventualmente, le permitió, tras su viudez, ser redimida por un Israelita, y así poder gozar del
derecho de ciudadanía de Israel. Recordemos lo dicho en la ley:

No entrará amonita ni moabita en la congregación de Jehová, ni hasta la décima
generación de ellos; no entrarán en la congregación de Jehová para siempre, por cuanto no os
salieron a recibir con pan y agua al camino, cuando salisteis de Egipto, y porque alquilaron
contra ti a Balaam hijo de Beor, de Petor en Mesopotamia, para maldecirte.” Dt.23:3-4.

Ahora solo restaba esperar con fe en el Señor, que su Palabra se cumpliera al pie de la
letra.

C3.v1-5. Noemí resuelve presentarle los designios de su corazón a Rut. Es evidente que
ella venía pensando esto desde hacía un tiempo. Noemí había pensado hacerle bien a Rut en
los campos de Moab, ¿cómo no pensaría hacerle mejor en la tierra de Israel? Es importante
entender, sin embargo, que en el tiempo de desobediencia, Noemí dio a esta misma mujer lo
mejor que tenía (su hijo) y sin embargo este murió sin dejarle descendencia. Nada es suficiente
cuando nos alejamos de la voluntad de Dios, pero cuando estamos andando fielmente a su
lado ¡cuanto produce lo poco que podemos ofrecer! Ahora, Noemí no podía ofrecer más que
una viuda, extranjera, proveniente de una tierra con antecedentes muy negativos ante los ojos
de Israel, y totalmente pobre, y sin embargo, siendo esto tan poco, y tan escaso, en las manos
del Señor, Rut se convertiría en la antecesora del rey David, como así también del Rey de
reyes, y Señor de señores.
Noemí instruye a Rut en cuanto al “reclamo” de la redención por parte de Booz.
Algunos, no entiendo cómo, han sugerido que esto se trató de una sucia treta, y hasta
han comparado este pasaje con el de Gn.38:12-26. cuando Tamar engañó a su suegro
disfrazándose de ramera.
Nada mas lejos de la verdad que esto o cualquier sugerencia que se le parezca.
Hay tres menciones explícitas de mujeres virtuosas en la Biblia. Dos de las menciones
son subjetivas (Pr.12:4; 31:10.) y una es objetiva. Adivinemos cual es la persona a la que se
alude objetivamente con la santa, pura y honrada calificación de “mujer virtuosa”. Esta es Rut.
(Rut 3:11) Esto, por supuesto, no significa que no haya otras mujeres virtuosas aparte de Rut,
esto significa simplemente que Rut era una mujer virtuosa.
v6-13. Esta escena es única y sin paralelos en la Biblia. Entre las historias de amor, es
decir, amor verdadero (1°Co.13.) esta merece ser destacada, porque combina todos los
elementos de la redención;

• Rut, a los pies de Booz es el cuadro del gentil desamparado que busca refugiarse bajo las
alas del Goel.
• Booz refleja la compasión del Redentor por la cual es movido a misericordia,
• La declaración del Goel expresa la gracia expedita en favor inmerecido,
• La exigencia de la ley satisfecha en virtud del redentor que por su naturaleza puede
cumplirla,
• La promesa del rescate, aunque había un precio estipulado por la ley anticipadamente.
• Especialmente el amor inalienable por medio del cual el beneficiario queda satisfecho y
asegurado en las manos del Redentor. Solo se pide paciencia al que ya ha puesto su fe
en el Dios de Israel (y ciertamente de los gentiles) hasta la mañana gloriosa, en la que el
lucero de la mañana ha de brillar en nuestros corazones, para que la redención sea
completada totalmente.

No hay pruebas que ameriten el menor de los desprecios o reproches a lo propuesto por
Noemí y ejecutado por Rut en la era. Por el contrario, los comentaristas coinciden en que esta
puede considerarse una costumbre, y además, desde el punto de vista tipológico, el cuadro de
Rut en la era, a los pies del Redentor, es no menos que perfecto ante su antitipo. Tampoco hay
signos de desaprobación en la naturaleza del relato, ni del contexto, ni de otros pasajes
paralelos, al contrario, Rut es vindicada por toda la Biblia, y no como en el caso de David, por
ejemplo, de quien se dice que “David había hecho lo recto ante los ojos de Jehová, y de
ninguna cosa que le mandase se había apartado en todos los días de su vida, salvo en lo
tocante a Urías heteo.” (1°Re.15:5.)

Decir que Rut hizo algo inmoral, es decir que Booz lo aceptó y aprobó de buen grado. Es
decir que estaríamos hablando no de una, sino de dos personas que se habrían comportado
indecentemente. Esto nos lleva a un terreno meramente especulativo. Desde el punto de vista
tipológico, el Redentor no tiene concesiones con el pecado. Creo que Booz, como José fueron
elegidos por Dios para hablar de Jesucristo con el testimonio de sus vidas, porque ambos eran
puros y honrados. En este sentido ¿Qué razón hay para pensar mal de Booz y bien de José en
cuanto a su moralidad?
Dios ha dado un testimonio muy elocuente acerca de Rut y Booz por medio de este
pasaje, pero algunos insisten en descalificar aquello que Dios califica con las más altas
puntuaciones de la moralidad y del amor verdadero.

v14-15. Por la mañana, siendo oscuro aún, Booz despide a Rut a la casa de su suegra.
Este va a ser un día fenomenal para ambos, y Booz asume anticipadamente algunas
responsabilidades hacia su futura esposa dándole seis medidas de cebada “Porque nadie
aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la
iglesia,” (Ef.5:29.) Aunque Booz no estaba legalmente unido a ella, si había hecho un
compromiso, y era oportuno y muy natural, pues, que el desposado obrara de esta forma. ¿No
la amaba acaso él?
En otro sentido esto representa la recompensa que el Señor nos dará para luego
despedirnos a la ciudad que él nos hubiere asignado en su Reino. El manto con que estaba
ceñida Rut podría representar el objeto que denota el servicio ofrecido “yo soy Rut, tu sierva”
había declarado ella cuando él inquirió, “¿quién eres?” anticipando que su mayor deseo se
hacía realidad. Creo que él casi podría haber dicho. “Oye tú Rut, ¿quien eres?”

v16-18. Noemí había estado esperando ansiosamente la llegada de su nuera para saber
como había resultado aquel asunto menos sentimental, y mas formal. Pero como toda mujer en
estas circunstancias asaltó a la pobre Rut con las palabras: ¿Qué hay hija mía? No hubo un
“buenos días” que precediera la charla. Puedo imaginarme el rostro de Rut y el de Noemí al
encontrarse esa mañana, probablemente la sonrisa que estaba dibujada en el rostro de Rut
excedía las palabras. Pero es obvio lo que acontecería: Y le contó ella todo lo que con aquel
varón le había acontecido. Es muy notable que las mujeres tienen ciertas características
distintivas y comunes que son indelebles. No importa la cultura, las circunstancias, el momento
histórico, si es oriente, u occidente, si es el norte, o el sur. Las mujeres son mujeres siempre,
Dios las hizo así, y nosotros debemos reconocer la perfección de su obra.

Parece que Noemí conocía muy bien a Booz, porque tal como ella “profetizó” a Rut:
“Espérate, hija mía, hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre
no descansará hasta que concluya el asunto hoy.” tal cual aconteció.

Booz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente de quien Booz
había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino y se sentó. Entonces él tomó a
diez varones de los ancianos de la ciudad, y dijo: Sentaos aquí. Y ellos se sentaron. Rut.4:1-2.

¿No tiene la mujer este don natural?

C4.v1-4. Booz ya estaba poniendo “mano a la obra” (Esd.10:4.) resolviendo el asunto en


la puerta de la ciudad. Este era el lugar que se usaba como tribunal público.
Booz expone al caso al “fulano” delante de los ancianos (que debían ser diez como
mínimo según la costumbre) y delante de los testigos que allí había presentes.
Booz es un hombre cuya personalidad denota coraje, su nombre significa “en él (hay)
fuerza”, sin embargo, es todo un señor que maneja sus negocios con mucha ética. “Lo cortés
no quita lo valiente.”

[Link] “fulano” había decidido redimir la parte del campo de Noemí, acaso porque esto
representa para él un aumento en su patrimonio neto. Sin embargo cuando Booz presenta
también la responsabilidad de redimir también a Rut, el pariente rehúsa, o se excusa de no
poder redimir, delegando el poder de redención a Booz.
[Link] sugiere que la razón de hacer esto podría haber sido el hecho de que el
“fulano”, al tener que levantar descendencia de Rut para restaurar el nombre del difunto,
también estaba eventualmente obligado a dividir su heredad por un número más elevado de
herederos. Sea como fuere, el caso es que él rehusó redimir aprovechando la capacidad que
Booz tenía para hacerlo, y así no quedar mal ante esta imposición legislativa de la ley nacional
y divina.

v7-10. El relato especifica claramente que el intercambio del zapato era una costumbre,
y no una pauta legal decretada por la ley como en (Dt.25.5-10.) ni una pauta obligatoria para la
constatación de un negocio. Esto era simplemente un símbolo de que el redentor tenía poder
legal para pisar la tierra adquirida, y probablemente deviene de la figura sugerida en
(Dt.1:36;11:24, etc) [Link] acota que en los tiempos posteriores esta costumbre cambió en
Israel de acuerdo con lo que se puede ver en (Jer.32:10-14.)
Lo expresado en (Dt.25:5-10) es diferente y no tiene relación con esto debido a que esto
es algo que debía hacerse para humillar a aquel hombre que se negaba a redimir en última
instancia, y consecuentemente el objeto de redención (personas y bienes) quedaban
desamparados. En este caso la sanción de la ley, la vergüenza pública, y el mal testimonio
llegaban a se tales que probablemente ningún hombre quería llegar a estas instancias. Era
obvio que el “fulano” cediera inmediatamente el derecho de redención a Booz. “Redime tú,
usando de mi derecho, porque yo no podré redimir.” v6.
Booz ocupa, movido por lo espiritual, el lugar que el pariente cercano rehúsa ocupar, por
lo material. A continuación Booz declara formalmente que asume las prerrogativas establecidas
según la ley en cuanto a la redención de que adquiere de mano de Noemí lo que había
pertenecido a Elimelec y a sus dos hijos, y consecuentemente, a la viuda, con el objeto de:
“restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no se borre
de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar.” La declaración es hecha con solemnidad,
invocando por testigos a los ancianos de Israel tanto al principio como al final de la misma, a lo
que ellos declaran: “testigos somos.”

v11-12. Los ancianos pronuncian una bendición y una oración sobre el nuevo
matrimonio. Aún hoy día, los jueces de paz, en su investidura legal, pronuncian una especie de
bendición memorizada e invocan la bendición de Dios sobre el matrimonio. El matrimonio es
una institución reconocida universalmente, está en la naturaleza humana, y aunque las
circunstancias, los tiempos, y las culturas cambien, el hombre, haciendo uso de la razón, puede
reconocerlo y reconocer que es de naturaleza divina. El hecho de que el matrimonio haya caído
en desuso en la generación presente implica una perdida cuantiosa de los valores morales
dados por Dios, como así también de la sensibilidad de la conciencia dada por el mismo.

v13-17. La conclusión feliz de esta historia se narra en este breve pasaje. Se deja ver la
bendición de Jehová sobre el matrimonio. No es absolutamente probable que el (v16.)
signifique la adopción de Obed por parte de Noemí.(Cp. Gn.30:3.) pero es evidente que ella se
convirtió en su aya. Sin dudas Noemí le otorgó una buena base de crianza, porque los valores
inculcados en la niñez de Obed fueron lo que más tarde posibilitaron que este se convertiría en
un valuarte para la historia de Israel, siendo que vino a ser el abuelo de David.

v18-22. El libro se cierra con el registro genealógico que va desde Fares (hijo de Judá y
Tamar) hasta David.

Conclusión: La bendición subjetiva de Dios siempre llega a su término objetivo y


concreto cuando los hijos de Dios son cuidadosos en poner por obra su Palabra con fe
obediente.

Aplicación: Es posible experimentar esta clase de vivencias maravillosas en nuestras


vidas. Solo se requiere fe en lo que Dios ha prometido en su Palabra. Noemí y Rut abrieron
una brecha inmensa con una muy pequeña fe inicial. Así también nosotros debemos hacer.
Palabras Finales:
La enseñanza de este libro, como de cualquier otro libro de la Biblia, puede guiar al
eventual hermano oyente a valorar la importancia de temer y confiar en Dios en las crisis de la
vida.
Puede haber también los que sean perturbados, debido a que en sus corazones ya se
han preparado para salir a “Moab” a causa de las diferentes crisis propias de esta vida.
Si la enseñanza de la Biblia nos preserva de cometer semejantes errores, uno de los
propósitos divinos estará cumplido, sin embargo, Dios también espera que confiemos en él
absolutamente.
No creo que Dios preserve a todos de la tentación de escapar de las crisis, porque esto
amerita el hecho del ejercicio de la fe, así, pues, es normal que algunos estén tentados a tomar
decisiones erradas, pero lo importante es que Dios nos da la instrucción para encaminarnos.

Elimelec tuvo la instrucción, pero no hizo caso, y pagó las consecuencias. Ese no es un
asunto que se le demande a alguien más, como así tampoco se nos demandarán las
decisiones erróneas que cometan aquellos que previamente fueron instruidos por la enseñanza
que le hemos dado de la Biblia.

Hoy en día es muy oportuna la enseñanza de este libro a la iglesia, porque, como he
dicho más atrás, el fenómeno éxodo ha sido y es una característica de los pueblos y las gentes
que no tienen un buen asidero en Dios, ni una fe de buen cuño en sus promesas.
En cierto sentido, es previsible que los cristianos, al estar rodeados de una sociedad
materialista cuya única meta es satisfacer los deseos de la carne, y buscar saciar la necesidad
del alma por medio del confort de lo material, se vean tentados a actuar de la misma forma que
ellos. El problema de los Cristianos que caen en esta trampa consiste, sin embargo, no en el
hecho de que la tentación sea mucha, (como se dice con tendencias justificantes) sino en que
la fortaleza espiritual es poca. “No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea
humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,
sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
1°Co.10.13.

Hoy en día, los planes de los Cristianos son hechos sobre la base de la conveniencia
propia, atisbada por el lujo y el confort que el Diablo ofrece por medio de los países del primer
mundo, y no sobre la base del llamamiento de Dios a la abnegación y al sacrificio por Cristo y
por la causa de Cristo.
A veces acusamos a los Mormones diciendo que los primeros mormones no fueron
iguales a los actuales porque su doctrina cambió constantemente. La acusación no vale,
porque de hecho ellos aceptan esto como parte de su sistema de creencia, pero, además,
porque son incrédulos y no tienen capacidad de discernir las cosas espiritualmente. Es muy
previsible y natural que esto les ocurra.
Pero supongamos que en el día del Juicio de los incrédulos un grupo de gente que
habían sido mormones levantaran la voz diciendo: “nosotros a la verdad erramos, y cambiamos
muchas veces de doctrina porque no conocíamos la verdad y estábamos engañados, pero
ustedes, (nosotros) que eran salvos cambiaron mucho también en relación a los primeros
cristianos en cuanto a su conducta, y vivieron vidas mundanas y materialistas, y siguieron sus
propios caminos, y nunca nos dejaron ver la luz de la salvación. Eran ustedes realmente
embajadores de Cristo, pero nunca lo representaron dignamente...y nosotros estamos aquí por
nuestra propia culpa, pero también por vuestra falta...”

No es algo que vaya a acontecer en esta forma, pero es algo que la conciencia nos dicta
constantemente.
Si los que tienen esperanza viven como los que no tienen esperanza ¿qué resta para la
posteridad?

Las crisis han sido parte de la vida del hombre desde la caída hasta el fin de los tiempos,
es un factor ineludible de la vida, y debemos entender que Dios no va a quitarlo, ya que es por
medio de estas crisis que Dios nos perfecciona y nos madura. La vida Cristiana sin pruebas,
tentaciones, y crisis no tendría gracia ni aliciente alguno, e iría en contra del carácter de Dios y
del hombre. Esto resultaría, en el mas absoluto de los sentidos, totalmente impropio dentro del
plan de Dios.

No deseo agregar otra cosa que lo siguiente: Debemos ser fieles y confiar totalmente en
Dios de acuerdo a lo que la Biblia nos muestra. Pienso que esto no demuestra ninguna virtud
extraordinaria de parte nuestra, sino por el contrario, muestra lo que Dios puede lograr con y a
pesar de nosotros.

Pastor Diego C. Silvano.

Bibliografía.

R.V.1960
Comentario expositivo sobre Rut. [Link].
Diccionario expositivo de Vine.
Manual bíblico de Unger.
Diccionario bíblico de Rand.
Nombre de archivo: [Link]
Directorio: C:\Documents and
Settings\Administrador\Escritorio\Biblioteca de Capacitación y
discipulado\Comentarrios de La Biblia\ANtiguo Testamento
Plantilla: [Link]
Título: Rut
Asunto:
Autor: Diego
Palabras clave:
Comentarios:
Fecha de creación: 17/06/2003 [Link]
Cambio número: 4
Guardado el: 30/05/2005 [Link]
Guardado por: Raymundo
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Impreso el: 24/01/2006 [Link]
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