Universidad Humanitas
Carrera: Psicología
Materia: Psicología Del Desarrollo II
Trastornos Alimenticios
Nombre: Maria Ximena Ramirez Faz
Grado: 3er trimestre
Matricula: LE 16709
Fecha de entrega: Martes 17 de septiembre del 2024
Introducción
Los trastornos alimenticios se han convertido en una preocupación creciente en la
sociedad moderna, afectando a millones de personas en todo el mundo. Estos
trastornos, que incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa y el trastorno por
atracón, se manifiestan en patrones anormales de alimentación y una preocupación
excesiva por el peso y la imagen corporal. La gravedad de estos trastornos no solo
se refleja en los efectos devastadores sobre la salud física, como la desnutrición y
problemas cardiovasculares, sino también en el impacto profundo que tienen en la
salud mental y emocional de los afectados.
Como se mencionó anteriormente los trastornos alimenticios se pueden presentar y
notar principalmente en las conductas alimentarias sin embargo conllevan un gran
trasfondo de síntomas en los que prevalece el miedo a subir de peso, en alteración
corporal etc.
El presente ensayo examinará los factores que contribuyen al desarrollo de los
trastornos alimenticios, explorando tanto las influencias psicológicas como
socioculturales que juegan un papel crucial. Asimismo, se discutirá el impacto de
estos trastornos en la salud física y mental, y se evaluarán las estrategias de
tratamiento y prevención que han demostrado ser más efectivas. Al comprender
mejor las causas, efectos y tratamientos de los trastornos alimenticios, se puede
avanzar hacia una mayor conciencia y apoyo para quienes luchan con estas
condiciones.
¿Qué son los trastornos alimenticios?
Los trastornos de conducta alimentaria (TCA) son enfermedades psiquiátricas
complejas que afectan principalmente a los adolescentes y mujeres jóvenes,
durante la adolescencia uno de los trastornos más diagnosticados es el TCA no
especificado, seguido por la anorexia nerviosa y bulimia nerviosa, todos estos
trastornos tienen un factor en común, la preocupación excesiva por la comida y
peso.
Estos trastornos se caracterizan por venir acompañados de afectaciones
psicológicas que mientras más se desarrolla este trastorno potencialmente pueden
dejar diversas secuelas irreversibles en el desarrollo del adolescente.
Los TCA representan la tercera enfermedad crónica más común en los
adolescentes, aunque es una enfermedad común entre mujeres jóvenes los
hombres no quedan exentos de padecerlos.
Estos trastornos pueden provenir de diversos factores ya sea la poca aceptación de
la imagen corporal, elementos de su entorno con el que se relacionan y
preocupación excesiva de la comida ingerida o intento de mantener el control del
peso constantemente, lo que los conduce a un estado de salud crítico o incluso
hasta la muerte.
Clasificaciones
Existen tres grandes calificaciones para los TCA
● Anorexia Nervosa (AN)
● Bulimia Nervosa (BN)
● TCA no especificados (TANE)
● Las clasificaciones Anorexia Nerviosa (AN) y Bulimia Nerviosa (BN) son las
principales categorías diagnósticas que cuentan con detallados criterios y
tratamientos, a las cuales se les puede dar seguimiento recurrente.
● Los TCA no especificados (TANE) son parte de una categoría residual en la
cual es difícil dar un seguimiento y un tratamiento correcto ya que la mayoría
de los TCA no cumplen con una categoría AN ni BN en su totalidad sin
embargo igualmente representan un gran deterioro funcional.
¿Qué factores causan los trastornos alimenticios?
Los factores pueden variar desde individual, de grupo o social, la combinación de
estos factores pueden contribuir al desarrollo de estos trastornos de conducta
alimentaria.
Factores individuales
● Predisposición genética: El riesgo de padecer un TCA es mayor si se
compara con el resto de la población general si existe el antecedente de un
familiar con un TCA. Sin embargo, a pesar de que existe una vulnerabilidad
genética para el desarrollo de un TCA no es un factor determinante, ya que
es una enfermedad multicausal. Este factor combinado con otros de tipo
ambiental y social, puede aumentar la probabilidad de padecer un TCA.
● Rasgos psicológicos: Ciertos rasgos de personalidad como un excesivo
perfeccionismo, un alto grado de autoexigencia, el ser muy estricto con uno
mismo y normativo, la necesidad de controlar todo y ser poco flexible están
muy relacionados con la aparición de un TCA.
● Baja autoestima: Tener una baja autoestima, además de unos rasgos de
personalidad con tendencia a la introversión y la inseguridad hacia uno
mismo incrementa la probabilidad de desarrollar TCA. En las personas con
riesgo de tener TCA, la autoestima está muy vinculada a la imagen corporal.
Si la imagen corporal no es la deseada, se suele presentar una autoestima
baja.
Factores familiares
● Ambiente familiar desestructurado o sobreprotector: Las familias en las
que no existe una estructura estable y segura, o por el contrario, aquellas en
las que la comunicación y la dinámica familiar es excesivamente rígida,
controladora y exigente pueden influir en el desarrollo de un TCA, sobre todo
en personas con mayor vulnerabilidad.
● Educación familiar: Aquellas familias en las que no se potencia la
asertividad y la autoestima favorecen la aparición de dificultades personales
que pueden conducir a un TCA. Así mismo, las familias que dan mucha
importancia a la delgadez y al aspecto físico como medio para obtener éxito
social se convierten en transmisoras de estos valores que inducen a buscar
el ideal de belleza y delgadez.
Factores sociales
● Modelo de belleza imperante: Nuestra cultura promueve estereotipos y
valores en los que se premia el aspecto físico por encima de otros valores.
● Presión social respecto a la imagen: El ideal estético de belleza es difícil
de conseguir para la mayoría de chicas y mujeres. Los medios de
comunicación favorecen esta presión social asociando de manera constante
la delgadez con el éxito personal y el rechazo y marginación de quien no
cumple este canon de belleza.
● Determinados deportes o profesiones: Algunos deportes de competición,
en los que la imagen física es indispensable para conseguir triunfar en este
deporte pueden favorecer la aparición de TCA. También son grupo de riesgo
todas aquellas personas relacionadas con el mundo de la moda, espectáculo
y/o televisión/cine, ya que en estas profesiones a menudo se ejerce cierta
presión en cuanto a tener una determinada imagen.
¿Cuáles son los trastornos más frecuentes?
Anorexia Nerviosa: Se caracteriza por una restricción y reducción de la ingesta, lo
que conduce a una pérdida significativa del peso. La persona presenta un intenso
miedo a ganar peso. Durante todo este tiempo el paciente tiene gran dificultad para
reconocer la gravedad de su bajo peso actual o es incapaz de ver su estado físico
real y la pérdida de peso, a la vez que da un excesivo valor a su peso corporal e
imagen física.
Existen dos tipos de anorexia nerviosa
Restrictiva: La pérdida de peso se debe, sobre todo, a la dieta, el ayuno o el
ejercicio excesivo.
Atracones o purgas: Durante los últimos tres meses la persona tiene episodios
recurrentes de atracones o purgas (vómito autoprovocado o utilización incorrecta de
laxantes).
Bulimia Nerviosa: Se caracteriza por la existencia de episodios recurrentes de
atracones. Se considera como atracón a la ingesta de una cantidad de comida
claramente superior a la que la mayoría de la gente puede tomar en un periodo
determinado de tiempo (de aproximadamente dos horas), acompañada de la
sensación de pérdida de control durante este episodio. La persona trata de
compensar de forma repetida lo ingerido para evitar el aumento de peso mediante el
vómito autoprovocado, el ejercicio excesivo, el ayuno o el uso de laxantes, u otros
medicamentos. La persona con Bulimia Nerviosa siente una gran preocupación por
su peso y su imagen corporal.
Trastorno por Atracones: Se caracteriza por episodios recurrentes de atracones.
Estos se pueden asociar a comer mucho más rápido de lo normal, seguir comiendo
a pesar de sentirse desagradablemente lleno, comer una gran cantidad de comida,
a pesar de no tener sensación de hambre, y sentirse disgustado con uno mismo,
deprimido o con sensación de gran culpabilidad tras el episodio. Los atracones
producen un intenso malestar en la persona que los realiza.
Trastorno Evitativo/Restrictivo de la Ingesta Alimentaria: El Trastorno
Evitativo/Restrictivo de la Ingesta Alimentaria se caracteriza por una falta de interés
en la comida o por la evitación a causa de alguna de las propiedades sensoriales de
la comida o por una preocupación acerca de las consecuencias repulsivas de la
acción de comer o un miedo al atragantamiento, manifestando una incapacidad
persistente para satisfacer las necesidades nutricionales. La restricción de la ingesta
conlleva una pérdida significativa de peso o el no cumplir con el crecimiento
esperado, En este trastorno no está afectada la autopercepción y no hay una
distorsión de la imagen corporal.
Diagnósticos y tratamientos
Para llegar a un adecuado diagnóstico se pasan por diferentes etapas en las cuales
se valoran desde factores familiares, sociales e individuales.
En la primera etapa podemos considerar la historia clínica la cual consiste en la
evaluación diagnóstica inicial la cual incluye una entrevista con el paciente y los
padres en el caso de adolescentes, la entrevista consiste en una revisión completa
de la historia del paciente, los síntomas actuales, los antecedentes familiares y otros
aspectos relevantes como la presencia de depresión, ansiedad, problemas con el
consumo de drogas o determinados rasgos de personalidad. Ante la sospecha de
un Trastorno de la Conducta Alimentaria se realiza una exploración física en la que
se valora el peso, la altura, el índice de masa corporal, la presión arterial y la
frecuencia cardíaca.
Durante la segunda etapa se realiza un análisis de sangre y electrocardiograma. En
el caso de un diagnóstico o sospecha de un Trastorno de la Conducta Alimentaria se
solicita un análisis de sangre completo y un electrocardiograma para evaluar
posibles complicaciones médicas, en caso de que el paciente padezca un TCA de
hace más de un año se solicita una densitometría en caso de no haber tenido la
menstruación durante más de 6 meses en las chicas, y pérdida de peso significativa
en chicos.
Durante la tercera etapa se lleva a cabo una evaluación de la presencia de
conductas de riesgo, en cual se evalúa psiquiátricamente.
y finalmente en la cuarta etapa se evalúa la existencia de condiciones que
requieran de ingreso hospitalario.
El tratamiento en los TCA exige la colaboración multidisciplinar y puede realizarse
en diferentes niveles de atención.
Ambulatorio u hospital con un calendario
Consiste en una consulta externa en la mayoría de casos la “puerta de entrada” al
tratamiento. La frecuencia de las visitas depende de la gravedad y la evolución del
trastorno, que puede ser semanal. El programa terapéutico pretende alcanzar los
objetivos mediante sesiones individuales con el terapeuta responsable (psicólogo o
psiquiatra), sesiones de orientación familiar, grupos de terapia cognitivo-conductual
y grupos para padres.
Hospital de día
Es el segundo paso en el tratamiento (en los casos procedentes de Consulta
Externa), aunque también es la “puerta de salida” del tratamiento hospitalario. A
parte de realizar tres ingestas durante el horario de Hospital de Día (comida,
merienda y cena), el tratamiento psicológico es más intensivo en esta modalidad. Se
realizan grupos de terapia cognitivo-conductual específicos para trabajar la
autoestima, la imagen corporal, las habilidades sociales, la regulación de las
emociones y la motivación, así como otros grupos psicoeducativos. Además se
mantienen las sesiones individuales con el terapeuta de referencia.
Hospital
El ingreso hospitalario sólo ocurre cuando el tratamiento ambulatorio o en Hospital
de Día no produce resultados satisfactorios, o también por motivos médicos como el
grado de desnutrición, las complicaciones médicas, el rechazo a alimentarse u otras
alteraciones conductuales graves. En caso de presentar sintomatología depresiva
con riesgo de autolesión también se valora un ingreso. El tratamiento se inicia
siempre que sea posible de forma ambulatoria sin embargo esto depende de la
situación clínica del paciente aconseje lo contrario, y se recurre al tratamiento en
Hospital de Día u hospitalización cuando la evolución no es satisfactoria. Durante
todo el tratamiento se sigue un plan de recuperación nutricional, esto depende de
las necesidades de cada paciente.
Tratamiento farmacológico
La medicación para los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) no es la
solución por sí sola ni la primera opción. Debe usarse como parte de un tratamiento
más completo que incluya otras formas de apoyo y terapia.
En la Anorexia Nerviosa la recuperación nutricional es prioritaria, y la medicación no
está indicada como primera opción de tratamiento. Las medicaciones en la Anorexia
Nerviosa pueden ser útiles para tratar diferentes síntomas que aparecen junto con el
TCA como son los síntomas depresivos, síntomas ansiosos o síntomas obsesivos
entre otros. Entre los fármacos más utilizados en la Anorexia Nerviosa destaca la
fluoxetina (antidepresivo), sin embargo esto no es un tratamiento general.
Bulimia Nerviosa y Trastorno por Atracones, En la Bulimia Nerviosa estaría indicado
el uso de la fluoxetina (antidepresivo) asociada al tratamiento psicológico (terapia
cognitivo-conductual). La fluoxetina a dosis altas parece reducir la frecuencia de los
atracones y los vómitos y mejorar los síntomas depresivos y ansiosos en estas
pacientes. En cuanto al Trastorno por Atracones, parece que los antidepresivos y la
lisdexanfetamina podrían sernos útiles en la reducción de atracones, asociado
también a un tratamiento psicológico y nutricional.
Trastorno Evitativo/Restrictivo de la Ingesta de Alimentos. Al ser un trastorno de
diagnóstico tan reciente, no hay ensayos clínicos sobre la eficacia de la medicación.
Puede ser útil tratar con medicación la presencia de otros síntomas como la
ansiedad o la depresión.
Conclusiones
Los trastornos alimenticios son complejos y afectan profundamente tanto la salud
física como mental de los individuos. Es crucial abordar estos trastornos desde una
perspectiva integral que combine tratamiento médico, psicológico y social. Aunque
la medicación puede desempeñar un papel importante, no debe ser considerada la
única solución. Un enfoque multidisciplinario y una mayor conciencia social son
esenciales para mejorar la efectividad del tratamiento y apoyo a quienes luchan con
estos trastornos. La comprensión de las causas, efectos y tratamientos es clave
para avanzar en la prevención y en el desarrollo de estrategias más efectivas para
combatir estos trastornos.
Referencias
Hospital Clínic de Barcelona. (n.d.). Tratamiento de los trastornos de la conducta
alimentaria. Clinic Barcelona.
[Link]
alimentaria/tratamiento.