Presentación...
un instituto de segunda en-
señanza de San José, y por
La Editorial Costa Rica entregará al público en pocos consiguiente, tiene las pre-
días la novela de Joaquín Guitiérrez, PUERTO LIMON, co- tensiones intelectuales de un
mo jalón destacado en la importante empresa cultural en individuo corriente, pero que
que no sólo esa editora, sino otras editoras están, de reedi- no posee una gran voluntad
para trabajar en la tierra.
tar obras narrativas sobresalientes de autores nacionales. Circunstancias económicas
Se nos ha ocurrido reproducir el comentario que sobre adversas lo obligan a some-
PUERTO LIMON publicó el diario La Nación, de Chile, el terse al carácter enérgico y
condicioso de su tío, don Héc-
18 de agosto de 1950. Es de Ricardo A. Latcham, ya falle- tor Rojas, plantador vecino
cido el gran crítico chileno cuya autoridad en literatura a Puerto Limón. Todo se menzó a dejar desfilar los risa con allá enormes dientes
hispanoamericana y mundial gozaba y aún goza de parti- confabula a tornar imposi- ojos tratando de captar aque- de pulpa de coco".
cular resonancia. ble la existencia de Silvano lla realidad como si se tra- En PUERTO LIMON com-
en una atmósfera que no asi- tara de hacer un inventario probamos que la nueva ten-
Se trata de la primera versión de la novela de Gutié- mila, en un clima terrible,
rrez. La que publicará la Editorial Costa Rica ha sido ob- anotando cuidadoso todos los dencia peevalecedora en el
en una sociedad cuyas preo- detalles en su memoria, se- relato americano se mantie-
jeto de una honda revisión por su autor, lo que ha redun- cupaciones no comparte. Co- guro de que algún día iba a ne en un plano de atrevi-
dado en una mayor concentración y síntesis de la obra mo telón de fondo permane- necesitar de aquel recuerdo miento técnico que no impi-
y nuevos matices que en nuestra opinión la acendran y ce el conflicto social (la in- para poder subsistir. (Pági- de realzar le esencial del
terminable y ruinosa huelga na 274). criollismo o nativismo del
actualizan aún más. de las bananeras), y sobre él Y luego la sutil emanación ambiente. Como observa Ma
gravita el otro más sutil, de del trópico, brevemente su- riano Latorre, prologuista
la condición humana de Sil- gerida en unas líneas tan pre- del libro, Joaquín Gutiérrez
Puerto
vano. cisas: ha realizado en forma más
Existen otros asuntos, moderna la interpretación
flotando en la nutrida narra- “La casona está poblada del hombre y del paisaje en
ción. La dramática presencia de ruidillos insignificantes Costa Rica. El hombre, vis-
de Tom Winkelman y de su
Limón
largos vagidos de la made- to con mirada de síntesis y
hermana, la criada Azucena ra, sordo diminuto rechi- colocándolo en su choque con
sirven para acercarnos a la nar de dientes de roedores, las resonancias surgidas del
Por Joaquín Gutiérrez mer premio del concurso de ingenua y elemental psicolo- pequeños trietraes de las vi- pasado y la tradición que se
la sociedad de Escritores de gía de los negros. Los monó- gas carcomidas por el come- estrellan con su ímpetu vi-
Comentario de Ricardo Chile. logos interiores de Tom (la jen, y el bramido de las bes- talista. Y el paisaje, some-
A Latcham, en la Sec- Si por técnica se entiende historia de la rana, carga- tias salvajes que adquieren tido a las leyes de la orde-
c ión "Crónica Literaria" la ley del menor esfuerzo, la da de fantasía; el sugestivo ecos especiales en el espacio nación estética, captado con
del diario La Nación de que se subordina a un lector soliloquio del infortunado ma- cúbico de las piezas”. (Pági- serena y poética pupila, no
Santiago de Chile, 13 poco exigente y se encaja en quinista) dan pretexto a Gu- na 326). con pesadumbre descriptiva,
Ag. 1950. la rutina convencional ha- tiérrez para interpolar mate- Habría para alargarse bas- sino como escenario del dra-
bría que preferir a la limita- rias de gran emoción en la tante si resumiéramos todos ma criollo en que se mue-
En los últimos años, la no- dísima producción del señor tela de su relato, que se tor- los primores de la manera ven atormentadamen te los
vela costarricense ha recibi- Orlen Folch. na alucinante desfile de imá- impresionista de Joaquín Gu- héroes nativos de PUERTO
do un impulso desconocido Pero si se trata de algo genes. tiérrez. Baste, por ahora, in- LIMON.
en su época simplemente que satisfaga a un público Otras veces, una doble ac- dicar su hábil utilización de
costumbrista en que Manuel que tiene nociones de los ción, hábilmente engarzada, términos regionales y popu-
González Zeledón (Magón), problemas actuales del arte como la del capítulo XIX, R. A. I.
lares insertados con tino
Joaquín García Monge y Ri- novelesco, nadie podrá dejar evita la monotonía de una en la frase o el período, su
cardo Fernández Guardia se pasar inadvertido el magni- excesiva adhesión al realis- creación de palabras de va-
acercaron a la tierra en bus- fico esfuerzo técnico de Joa- mo. En el ejemplo citado, lor plástico y sus imágenes:
ca de su expresión folklóri- quín Gutiérrez. mientras Trino se encuentra “le dedicó una enorme son-
ca. Dijimos que PUERTO LI- con Paragüitas y ambos co-
En 1926 se publicó la edi- MONse abre con morosidad mentan las incidencias de la
ción definitiva de Cuentos estilística y como preparan- huelga, el argumento se des-
Ticos, de Fernández Guar- do para un movimiento más plaza a la evocación de la vi-
dia, en los cuales surge una intenso que viene más ade- da de Duino Silveras en Ma-
evolucionada manera realis- lante. El argumento es psico- nagua hasta el instante en
ta y se pretende captar el lógico y el ambiente en que que se acriminó con un ri-
carácter popular de Costa se desenvuelve desemboca en val yanqui que le enamoraba
Rica. Nos parece, con sus li- un conflicto social: el de las a su novia.
mitaciones de técnica y su bananeras vecinas a Puerto Es frecuente tal impulso
delicado humorismo, una o- Limón. Los actores principa- en Joaquín Gutiérrez, influi-
bra maestra que señala una les son burgueses de las plan- do por los novelistas y rela-
transformación literaria en taciones o moradores del si- tistas norteamericanos, co-
el país centroamericano. tio en que se cargan los na- mo Faulkner, Caldwell y
Posteriormente José Ma- víos fruteros que conducen Wolfe. Un acierto de PUER-
rín Cañas en El Infierno Ver- los plátanos a los Estados TO LIMON, entre varios que
de (1935), y Pedro Arnáez Unidos. podríamos indicar, es la evo-
(1942), Fabián Dobles en También se pinta a varios cación realizada en el capí-
Aguas Turbias (1943), Una líderes obreros, pero princi- tulo quinto de la tía mori-
Burbuja en el limbo (1946), y palmente a uno, al nicara- bunda que tenía obsesión
La Rescoldera (1947), am- güense Duino Silveres, con- del pecado y del demonio. Ex-
pliaron el panorama de la vertido en Paragüitas, que celente estampa y cuadro de
novela y el cuento y lo con- emigró de su patria a Costa gran energía, que sirve para
dujeron hacia temas socia- Rica después de cometer un desbordar la vena lírica del
les o de resonancia humana. crimen. novelista.
Joaquín Gutiérrez, escri- Así como diversos novelis- El capítulo quince, con el
tor costarricense, radicado tas actuales afrontan los extraordinario episodio de la
en Chile, acaba de obtener el conflictos obreros desde un empresa de Beto Cortés y el
segundo premio en el Con- ángulo proletario, Gutiérrez vagabundo llamado Tapón,
curso de Novelas de la So- deliberadamente lo enjuicia el hambre que obliga a sa-
ciedad de Escritores con su desde el punto de vista bur- crificar una mona en la sel-
Obra PUERTO LIMON, que gues, pero sin rehuir la críti- va para alimentar al segun-
ha impreso la Editorial Nas- ca del medio en que sitúa su do, y el asesinato bruscamen-
cimiento, de Santiago. historia. Ha evitado, con te realizado por Beto en la Nota aclaratoria: Este
Es un libro destinado a buen gusto y refinamiento persona de su cómplice, ani- material ha sido modificado de
conquistar un sitio impor- estilístico, todo lo declama- man un conjunto de impere- su versión original para su
tante en su género. La na- torio y los lugares comunes cederos trazos dramáticos. conservación y restauración.
rración parte con lentitud y del cartel y la propaganda. La escena amorosa de las
se hacen visibles las prefe- Así los resultados morales y páginas 292-294, no por ha-
rencias del autor. La acción el valor documental serán ber sido tema de inacabables
se combina, desde el princi- mayores y tendrán su base descripciones, prestigiadas
pio, con una aguzada atmós- en un realismo veraz. PUER por plumas clásicas, deja de
fera poética que estimula el TO LIMON, será, en adelan- tener colorido, relieve y be-
sensualismo plástico de Gu- te, una excelente novela cos- lleza en su ritualismo erótico.
tiérrez. La recreación de un tarricense y un testimonio Veamos como Gutiérrez
medio familiar, elaborado a más de la raza tica, en cu- expresa el contraste entre el
la distancia, le imprime al yos representantes, Fernán- temperamento de Silvano y
relato un henchido todo de dez Guardia descubría sig- el ambiente de Puerto Li-
nostalgia que, a veces, lleva nos de terquedad, astucia, la món que se derrama en el
directamente a la realidad, y boriosidad y avaricia. Aquí aire como un óleo:
en otras ocasiones sirve de encontramos más cosas y "Es un ambiente que lo
pretexto al soliloquio o al algunas de compleja estruc- repele. Toda esa vana agita-
monólogo interio. tura. ción, todas esas figuras que
No entendemos, entonces, Desde luego, un choque van y vienen, movidas en la
la observación de un crítico tremendo entre Silvano, el mitad de los casos por resor-
que ha dicho que en PUER- héroe principal, y el ambien- tes vulgares, necesidades co-
TO LIMON hay menos ca- te de Puetro Limón. Silvano tidianas baratas, y en la o-
pacidad técnica que en la no- es un hombre que ha recibi- tra mitad por propósitos tor-
vela galardonada con el pri- do educación humanística en tuosos inconfesables. Y co-