1.
Estructura de Lewis:
o La estructura de Lewis es una representación gráfica que muestra los enlaces
covalentes dentro de una molécula o un ion. En ella, los enlaces y los electrones se
representan con puntos o guiones largos. Los puntos corresponden a los
electrones no compartidos, y los guiones a los enlaces covalentes.
o Por ejemplo, en la estructura de Lewis del 2-bromopropano, puedes ver los
puntos negros correspondientes a los electrones, tanto los que participan en los
enlaces como los no compartidos. Si los pares de puntos se sustituyeran por
guiones largos, el esqueleto carbonado del 2-bromopropano se representaría
como C–C–C.
o Las estructuras de Lewis nos ayudan a bosquejar la disposición de los átomos en
un compuesto, pero no siempre predicen la geometría molecular con precisión1.
2. Configuración electrónica:
o La configuración electrónica es el resumen de dónde están situados los electrones
alrededor del núcleo de un átomo. Cada átomo neutro tiene un número de
electrones igual a su número de protones. Estos electrones se localizan en
orbitales en una disposición alrededor del núcleo.
o Los orbitales atómicos y moleculares son fundamentales para entender la
configuración electrónica. Los átomos se transforman en cationes (iones positivos)
o aniones (iones negativos) al ganar o perder electrones, respectivamente.
o Por ejemplo, la configuración electrónica del átomo de carbono es 1s² 2s² 2p², lo
que significa que tiene 2 electrones en el nivel 1 (capa K) y 4 electrones en el nivel
2 (capa L) distribuidos en los orbitales s y p2.
3. Enlace Químico:
o Un enlace químico es la fuerza que une a los átomos para formar compuestos
químicos. Estas uniones confieren estabilidad al compuesto resultante.
o Existen tres tipos principales de enlaces químicos:
Enlace covalente: Se forma cuando dos átomos comparten electrones de
su capa de valencia para formar una molécula. Es común en moléculas
orgánicas.
Enlace iónico: Ocurre entre átomos con diferente electronegatividad. Uno
cede electrones y se convierte en un catión, mientras que el otro los
acepta y se convierte en un anión.
Enlace metálico: Une átomos metálicos en una estructura sólida, donde
los electrones se mueven libremente en una “nube” alrededor de los
núcleos3.
4. Enlace Covalente:
o El enlace covalente se forma cuando dos átomos comparten electrones de su capa
de valencia para formar una molécula. Esto ocurre entre átomos no metálicos.
o Los átomos enlazados comparten uno o más pares de electrones. La región del
espacio donde está ubicada la densidad electrónica en la molécula se llama orbital
molecular.
o Ejemplo: En la molécula de metano (CH₄), el carbono comparte electrones con los
cuatro átomos de hidrógeno, formando enlaces covalentes4.
5. Enlace Iónico:
o El enlace iónico se produce cuando un átomo cede un electrón a otro para
alcanzar estabilidad electrónica. Esto ocurre entre elementos con diferente
electronegatividad.
o Los elementos metales tienden a donar electrones (catión), mientras que los no
metales los aceptan (anión). Los compuestos iónicos se forman por esta
transferencia de electrones.
o Ejemplo: El cloruro de sodio (NaCl) es un compuesto iónico, donde el sodio
(metal) cede un electrón al cloro (no metal) para formar un enlace iónico5
Disolución:
Una disolución o solución es una mezcla homogénea a nivel molecular o iónico de dos o
más sustancias puras que no reaccionan entre sí. Los componentes de la disolución se
encuentran en proporciones variables1.
Por ejemplo, cuando disolvemos sal o azúcar en agua, estamos formando una disolución.
También existen disoluciones gaseosas, como el vapor de agua en el aire, y disoluciones
metálicas, como las aleaciones1.
Disolvente:
Un disolvente (también llamado solvente) es una sustancia química que disuelve al soluto
(ya sea sólido, líquido o gaseoso) para formar una disolución. El disolvente es el
componente presente en mayor cantidad en la mezcla2.
Por ejemplo, el agua es un disolvente universal, ya que puede disolver muchas sustancias.
Otros ejemplos incluyen el etanol, la acetona y el éter etílico2.
Factor de Disolución:
El factor de disolución (FD) indica cuántas veces debe diluirse una solución para obtener
una de menor concentración. Se calcula dividiendo el volumen de la solución original entre
el volumen de la solución diluida o entre las concentraciones de ambas soluciones3.
Por ejemplo, si tomamos 10 mL de una solución de carbonato de sodio y la diluimos a 250
mL, el FD nos permite determinar la concentración de la solución diluida3.
Molaridad:
La molaridad (representada por la letra M) es una medida de la concentración de un
soluto en una disolución. Se define como la cantidad de soluto (expresada en moles) por
litro de disolución4.
La fórmula para calcular la molaridad es:
M=Vn
, donde (n) es la cantidad de soluto en moles y (V) es el volumen en litros de la disolución4.
Normalidad:
La normalidad es otra medida de concentración utilizada en química de soluciones. Indica
qué tan reactiva es la solución de la especie disuelta, en lugar de su concentración. Se
expresa en gramos-equivalentes por litro de solución (Eq/L)1.
La normalidad se relaciona con la molaridad mediante un factor de equivalencia:
N=n⋅M
, donde (n) es el factor de equivalencia. Aunque su uso es menos común, sigue siendo
relevante en reacciones ácido-base y volumetría1.
Formalidad:
La formalidad es similar a la normalidad y se utiliza en reacciones químicas específicas.
Representa la cantidad de equivalentes de una especie reactiva por litro de solución1.
La fórmula para calcular la formalidad es:
F=PE⋅Vg
, donde (PE) es el peso equivalente y (V) es el volumen en litros de la solución1.
Partes por millón (ppm):
Las partes por millón es una unidad de concentración que expresa la cantidad de una
sustancia en una solución. Representa la cantidad de soluto en partes por millón respecto
al total de la solución1.
Por ejemplo, si hay 2 ppm de un contaminante en el agua, significa que hay 2 partes de
ese contaminante por cada millón de partes de agua1.
soluto
es una sustancia que se disuelve en un disolvente para formar
una disolución. En otras palabras, es la especie química presente en
menor cantidad en una mezcla homogénea. Por ejemplo, cuando
disolvemos sal (cloruro de sodio) en agua, la sal es el soluto y el agua es
el disolvente. La cantidad de soluto presente en la disolución determina
su concentración.
1. Higroscópico:
o La palabra higroscópico proviene del griego “hygros” (húmedo, mojado) y
“skopein” (observar, mirar).
o Se refiere a sustancias o materiales que tienen la capacidad de absorber
humedad del medio circundante. Estas sustancias pueden atraer agua en forma
de vapor o líquido.
o Algunos ejemplos de compuestos higroscópicos son el cloruro de calcio, el gel de
sílice y el ácido sulfúrico. Estos se utilizan como desecantes debido a su capacidad
para captar la humedad del ambiente12.
2. Delicuescente:
o El término delicuescente proviene del latín “deliquescens”, que significa “licuarse”
o “derretirse”.
o En un contexto literario o artístico, se refiere a algo que es evanescente, sin vigor
o decadente.
o En química, se aplica a sustancias que tienen la propiedad de absorber la
humedad del aire hasta formar una disolución acuosa. Por ejemplo, el cloruro de
magnesio es una sustancia delicuescente3.
3. Eflorescente:
o La eflorescencia es una propiedad que presentan algunas sales y óxidos
hidratados.
o Consiste en perder su agua de hidratación o agua de cristalización al estar
expuestas al aire. Esto provoca que se transformen en un hidrato inferior o en un
sólido anhidro.
o Las moléculas de agua tienden a escapar del cristal, ejerciendo una presión de
vapor que debe ser mayor que la presión parcial de vapor de agua en el medio
ambiente.
Densidad Absoluta:
La densidad absoluta es una magnitud que expresa la relación entre la masa y el volumen
de una sustancia o un objeto sólido.
Se simboliza mediante la letra griega ρ (rho) y se mide en kilogramos por metro cúbico
(kg/m³).
Por ejemplo, si tenemos un bloque de hierro con una masa de 5 kg y un volumen de 2 m³,
su densidad absoluta sería:
ρ=2m³5kg=2.5kg/m³
12
.
Densidad Relativa:
La densidad relativa es una comparación de la densidad de una sustancia con la densidad
de otra tomada como referencia.
Ambas densidades se expresan en las mismas unidades y en iguales condiciones de
temperatura y presión.
Es adimensional (sin unidades) y se define como el cociente de dos densidades.
Por ejemplo, la densidad relativa del plomo con respecto al agua es aproximadamente
11.3, lo que significa que el plomo es 11.3 veces más denso que el agua3.
Propiedades Extensivas:
Las propiedades extensivas dependen del tamaño o cantidad de la materia que se está
considerando.
Ejemplos de propiedades extensivas son la masa, el volumen, la longitud y el calor.
Estas propiedades varían al modificar la cantidad de material a considerar y se pueden
analizar sin producir un cambio químico4.
Propiedades Intensivas:
Las propiedades intensivas no dependen del tamaño o cantidad de la sustancia.
Cada parte del sistema tiene el mismo valor para cada propiedad intensiva.
Ejemplos de propiedades intensivas son la temperatura, la presión, la viscosidad y el
punto de ebullición5.
Principio de Arquímedes:
El principio de Arquímedes establece que un cuerpo total o parcialmente sumergido en
un fluido en reposo experimenta un empuje vertical hacia arriba igual al peso del fluido
desalojado.
Este empuje hidrostático se mide en newtons y se aplica en el centro de gravedad del
cuerpo sumergido.
Fórmula simplificada:
E=ρf⋅g⋅V
, donde (E) es el empuje, (\rho_f) es la densidad del fluido, (g) es la aceleración de la
gravedad y (V) es el volumen del fluido desplazado6.