Reconocimiento de Derechos Indígenas: ¿Fase Superior de La Política Indigenista Del Siglo ?
Temas abordados
Reconocimiento de Derechos Indígenas: ¿Fase Superior de La Política Indigenista Del Siglo ?
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Resumen: Hasta la fecha, la política indigenista oficial mexicana ha mantenido como principio la
idea de integrar a los pueblos indígenas a la nación. Esta política ha seguido varias estrategias,
diseñadas de acuerdo con los intereses de los distintos gobiernos que han detentado el poder de la
nación en cada sexenio. Estas estrategias son conocidas como políticas de desarrollo en materia
indígena, y aunque cada una ha surgido en etapas distintas, se puede decir que todas ellas han
coexistido hasta la actualidad bajo el dominio de la que se erige como “nueva política sexenal”. En
este estudio se hace una revisión de cinco estrategias con el objeto de proponer una explicación
acerca de la última fase de la política indigenista del siglo xx. Se analiza el periodo de 1951-2001,
contextualizando este recuento con los movimientos indígenas, sus demandas, así como otras in-
fluencias y factores incidentes en los cambios.
Palabras clave: indigenismo, derechos indígenas, reformas en materia indígena.
Abstract: To date the idea of integrating indigenous peoples into the nation has been maintained
as a principle within official Mexican pro-indigenous policy. This policy has pursued several strat-
egies, designed in accordance with the interests of the distinct administrations that have held
national power for each six year term. These strategies have come to be known as development
policies in regard to indigenous people and, although each one has arisen at different times, it can
be said that all of them have coexisted up to the present within the same category, under the do-
main of “new six-year-administration policy.” This article reviews five strategies in order to offer
an explanation of the last phase of indigenous policy from the twentieth century. It analyzes the
period spanning 1951 to 2001 within the context of indigenous movements and their demands, as
well as other influences and factors that had an impact on the changes.
Keywords: Indigenism, indigenous rights, indigenous policy reform.
BREVE RECORRIDO POR LAS ETAPAS todo está dicho, pues —además de que
DE LA POLÍTICA INDIGENISTA se carece de una historia general del
MEXICANA indigenismo mexicano— el tema en
debate nos acompañará por muchos
A
cerca del indigenismo mexicano
del siglo xx se ha escrito abun- 1
Entre los textos que me parecen relevantes
dantemente.1 Sin embargo no por su información y análisis críticos están los de
Andrés Medina (1973 y 2000), Gonzalo Aguirre
Beltrán (1971, 1973 y 1976), José Lameiras
* Instituto de Investigaciones Antropológi- (1978), Salomón Nahmad (1977) y Margarita No-
cas, unam. lasco (1970).
9
10 Teresa Valdivia Dounce
años más gracias a que hasta ahora el cional para el Desarrollo de los Pueblos
Estado no ha empatado plenamente la Indígenas (cdi) después, ha tenido como
política del pluralismo cultural con to- objetivo durante más de setenta años el
das las acciones institucionales que de tratar la cuestión indígena como si
merece para convertirla en una nueva ésta fuese un “problema nacional.”
realidad nacional. De manera que no La primera etapa puede calificarse
es mi intención ahondar en informa- como una política de exclusión (1910-
ción que se conoce muy bien, sino su- 1934), pues aunque no fue diseñada ex
brayar los elementos que a mi juicio profeso el Estado excluyó a los indíge-
contextualizan el surgimiento de los nas de la formación nacional y, en con-
derechos indígenas como política de secuencia, de todo tipo de presencia y
Estado y como tema de investigación participación social y política. Eran
en la antropología mexicana. tiempos en los que la discriminación y
Como es bien sabido, la política indi- el racismo formaban parte de la ideolo-
genista del Estado mexicano, en sus di- gía mexicana y, aunque permanecen
ferentes modalidades y etapas, 2 a hasta ahora, la diferencia es que en
través del Instituto Nacional Indigenis- aquellos años ni siquiera había con-
ta (ini)3 primero, y de la Comisión Na- ciencia plena de su existencia, por lo
menos entre los sectores del quehacer
2
Andrés Medina (2000) propone analizar el
político de la nación; de manera que la
indigenismo en seis fases evolutivas, a las cua- discriminación se vivía como parte de
les nombra como: 1) fundación; 2) consolidación la “forma de ser” de la sociedad. Tam-
política y teórica; 3) expansión y diversificación; bién eran tiempos en que la fuerza de
4) declive; 5) agonía; y 6) guerra de baja intensi-
dad. También está la propuesta de Orlando Ara-
trabajo indígena se sobreexplotaba con
gón (2007) pero, además de que se basa en la de gran cinismo, imponiéndoles largas ho-
Andrés Medina, no aporta nuevos elementos a ras de trabajo y sin descansos (llegando
ella sino que la reduce a cuatro fases, descono- en muchos casos a la esclavitud);4 rei-
ciendo la importancia de la etapa de expansión
indigenista y omitiendo la de “guerra de baja in
naban los maltratos físicos, el “engan-
tensidad”, esta última porque queda fuera del chamiento” como “sistema de contrato
periodo de análisis de su estudio. Por mi parte,
me propuse analizar las etapas o estrategias
de acuerdo con las políticas sexenales: 1) exclu- blicado en el dof el 21 de mayo del mismo año.
sión; 2) paternalismo; 3) integración; 4) parti Así que tuvo una vida de 54 años y 5 meses.
cipación; y 5) reconocimiento de derechos 4
Como sucedió a los mayas peninsulares,
indígenas. yaquis y mayos de Sonora, y chinantecos del Va-
3
El Instituto Nacional Indigenista (ini) se lle Nacional en Oaxaca, lo cual describió, en
creó el 2 de diciembre de 1948 (decreto publicado 1908, el valiente periodista John Kenneth Tur-
en el Diario Oficial de la Federación (dof), el 4 de ner (1991) en su libro México bárbaro, gracias a
diciembre del mismo año) en cumplimiento de que logró adentrarse de manera incógnita entre
los acuerdos internacionales del Primer Congre- los hacendados henequeneros, mejor conocidos
so Indigenista Interamericano efectuado en como “los reyes del henequén”, para develar las
Pátzcuaro, Michoacán, en 1940. El ini desaparece relaciones de esclavitud a las que habían some-
con la creación de la Comisión Nacional para el tido a miles de indígenas por medio de engaños,
Desarrollo de los Pueblos Indígenas (cdi) con el amenazas y raptos, con el apoyo y complacencia
decreto promulgado el 19 de mayo de 2003 y pu- del gobierno de Porfirio Díaz.
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 11
Pero las deficiencias del ini en el cum- del indígena contra toda forma de colo-
plimiento de los objetivos del Estado se nialismo (de las misiones religiosas,
fueron acumulando y llegaron a su- organizaciones políticas y organismos
marse a las crisis de endeudamiento gubernamentales paternalistas), el re-
externo y a la agrícola de mediados de conocimiento de las autonomías indí-
los años setenta, cuando el precio del genas, la recuperación de sus territorios
maíz cae hasta el suelo y la demanda y recursos naturales y el respeto a la
de tierras ya no alcanzaba a satisfacer- diferencia cultural (lengua y cultura).
se. Fue entonces que muchos pueblos Estas demandas llegaron a convertirse
indígenas se unieron al movimiento en verdaderos juicios contra los Esta-
campesino organizado y otros funda- dos nacionales por violación de dere-
ron organizaciones propias,8 que al fi- chos indígenas y fueron presentados
nal del periodo llegaron a sumar cerca en el Cuarto Tribunal Russell, del que
de veinte en todo el país. Las deman- Guillermo Bonfil Batalla publicó una
das más relevantes de estas organiza- memoria; en ella aclara que se presen-
ciones fueron por más dotación de taron más de cuarenta casos de los que
tierras, recuperación de los precios del sólo fueron enjuiciados trece, por ha-
maíz y del café, y abolición de los caci- ber sido los únicos que presentaron sus
cazgos regionales. Simultáneamente, expedientes completos: de México lle-
en este periodo irrumpe un movimiento garon cuatro casos y ninguno fue elegi-
indígena internacional que se expresó do. Entre las conclusiones que señala
en varias reuniones y congresos, y que Bonfil están:
por la relevancia de sus demandas y
planteamientos empezó a cuestionar La racionalidad de la producción que
la manera en que los Estados deberían sustentan los sistemas imperantes no
relacionarse con los pueblos indígenas. otorga ningún espacio a las econo-
Diversas organizaciones indígenas la- mías indígenas (a su tecnología, su
tinoamericanas exigían la liberación organización del trabajo y sus patro-
nes de consumo y distribución) [...] En
8
En 1974, el Congreso Indígena de San los planes para la explotación más in-
Cristóbal (aglutina disidencias); en 1975, los tensa e inmediata de los recursos, la
Consejos Supremos Indígenas (líderes indíge-
población indígena no cuenta sino
nas) con apoyo estatal, controlados por la cnc y
el pri; en 1977, la Asociación Nacional de Profe- como obstáculo: ningún espacio para
sionales Indígenas Bilingües (anpibac, antes Or- su participación, ninguna respuesta a
ganización de Profesionistas Indígenas de sus propuestas, ni el menor rastro de
México), defiende intereses educativos; en 1982,
interés o reconocimiento para sus ini-
la Coordinadora Nacional de Pueblos Indígenas
(nahuas y popolocas) como escisión del Consejo ciativas, ni la preocupación real por
Nacional de Pueblos Indígenas. También son im- su destino.
portantes en este periodo la Coordinadora Na- El segundo fenómeno generaliza-
cional Plan de Ayala (cnpa), la Coordinadora
do es la organización política de los
Obrero Estudiantil del Istmo (cocei) y la Organi-
zación Indígena de la Huasteca (Rubio, 2000; pueblos indios bajo formas que se de-
Sarmiento, 1987). sarrollan rápidamente a partir de
14 Teresa Valdivia Dounce
1970 […] Los nuevos dirigentes y los cuenta la opinión de los indígenas para
intelectuales indios con una visión la aprobación de los proyectos que los
cada vez más amplia, crecen en núme- técnicos diseñaban desde sus escrito-
ro y en experiencia en todos los países. rios y con visitas de campo previas. La
Como rasgo común a todos los mo opinión recabada a los beneficiarios
vimientos políticos indios destaca la potenciales les permitía expresar úni-
afirmación del derecho de cada pue- camente si estaban de acuerdo o no
blo a existir y ser reconocido como con el proyecto; no se les reconoció nin-
una entidad política propia. Esto es gún tipo de aporte más; tampoco apro-
autodeterminación, cualquiera que baron sus propuestas de proyectos.
sea el nivel en que se plantee según Entonces la política de partici
las circunstancias de cada caso. El pación volvió a fallar, pese a que contó
sustento de esta demanda es la afir- con el enorme apoyo del mega progra-
mación de que todo grupo indígena es ma Coplamar (Coordinación General
un pueblo con una historia, una cul- del Plan de Zonas Deprimidas y Gru-
tura y un futuro propios. La identidad pos Marginados), creado en 1977, el
desempeña el papel central, tanto la cual tuvo las inversiones más altas en
identidad étnica particular de cada la historia del indigenismo mexicano.9
pueblo, como la identidad India, me-
diante la que todos se unifican en tér- 9
En una evaluación que realizamos a los
minos de una civilización diferente de programas indigenistas en materia agropecua-
la occidental. No hay contradicción ria en el estado de Puebla, entre 1981 y 1984,
entre ambas porque funcionan a dife- obtuvimos como resultado, entre muchos datos
interesantes, los siguientes: 1) las inversiones del
rente nivel (Bonfil, 1995: 461).
ini en regiones indígenas eran tan raquíticas
que su impacto real prácticamente desaparecía
Treinta y seis años después de haber en menos de dos años; 2) el ini gastaba 90% del
sido fundada la política indigenista, el dinero en viáticos y pasajes del personal, y sólo
llegaba 10% como inversión en las zonas indíge-
Estado mexicano, a través del ini, pro- nas; 3) además, el dinero enviado a las zonas
puso una nueva política en la que se indias llegaba invariablemente tarde, fuera del
hicieran partícipes a los pueblos indí- tiempo requerido para su aplicación en fertili-
genas en el diseño y ejecución de los zantes, compra de agua para riego, insecticidas
y pago de jornales. En esa oportunidad pudimos
programas de desarrollo. constatar que todos los programas de desarrollo
De esta manera, con José López del ini habían sido diseñados en los escritorios
Portillo (1976-1982) como presidente de de burócratas que desconocían la realidad indí-
la República se impulsó la “nueva” po- gena. Fuimos testigos de muchos programas
fracasados. Dos ejemplos me llamaron la aten-
lítica indigenista llamada de partici ción: en la Mixteca Baja, lugar que se caracteri-
pación, la cual se mantuvo hasta el za por su carencia de agua, se habían hecho
sexenio del presidente Miguel de la instalaciones modernas para siembra de peces;
Madrid (1982-1988) bajo el nombre de en la región conocida como Montaña Negra que,
como su nombre lo indica, es una montaña, se
“traspaso de funciones”. Sin embargo, habían comprado tractores que sólo caminan en
en la práctica, la política de “participa- terrenos planos y muy extensos (Esparza y Val-
ción” consistió tan sólo en tomar en divia, 1984).
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 15
distinguir una nueva fase que opera llano hecho de que no había más tierra
simultáneamente con la anterior: la que repartir, ya que en la década de
del reconocimiento de derechos indíge- 1980 se terminó con el reparto agra-
nas (1988-2001). A ella se llegó por va- rio.12 Aunado a lo anterior, el precio del
rias condiciones sociales, económicas y maíz, que había bajado a niveles insos-
políticas que sucedieron desde el inicio pechados en los años setenta, no logró
de la década de 1980. La primera, im- subir en los años siguientes, así que la
portantísima, fue la transformación de economía indígena se mantuvo pobre;
las economías indias en todo en país. y, para aumentar su pobreza, en los
Me refiero a una transformación que ochenta bajó el precio del café y no vol-
en la mayoría de los casos derivó en un vió a recuperarse más.13 La penetra-
mayor empobrecimiento de los pueblos ción del narcotráfico en las llamadas
indígenas debido a procesos de pérdida “regiones de refugio” también modificó
total de las tierras, pues los reductos las estructuras económicas indígenas;
fueron colonizados, invadidos o ago fue ganado terreno porque se convirtió
tados sus recursos por ganaderos, pe- en una alternativa económica real,
queños empresarios y nuevos colonos pero trajo como consecuencia la vio
suburbanos, con lo cual una gran canti- lencia armada, la drogadicción (espe-
dad de campesinos fueron disociados de cialmente de una buena parte de la
sus tierras. Esta carencia de tierras población joven), el desempleo, la emi-
también se debió a la presión demo- gración de quienes no quisieron entrar
gráfica sobre el recurso y al simple y a esta actividad y una mayor polariza-
ción económica de los sectores socia-
los “adecuados” para funcionar en las políticas
les.14 A lo anterior habría que agregar
de la institución. Su representatividad raya en
el absurdo al pretender ser dignatarios de pue- 12
Fui testigo de las últimas entregas de tie-
blos con larga historia de conflicto interno o de rras repartidas. Estaban en el desierto de Sono-
prácticas democráticas, o de numerosas comu- ra. Con ellas fueron dotados cerca de 36
nidades, incluso que viven en varios estados de campesinos que llegaron con casa de campaña
la República, etcétera; por ejemplo, tener un para tomar posesión provisional. La mayoría de
solo representante para los pueblos mixes, ya- ellos provenientes del sur del país llegaron con
quis o nahuas, cuando se sabe que los mixes todo empeño a posesionarse, pero muchos aban-
están organizados por cada uno de los 19 muni- donaron dicha empresa porque el desierto puede
cipios donde viven y llegan a sumar más de 132 ser muy rico para producir, pero requiere de capi-
mil personas; los yaquis están organizados en tal para invertir en las instalaciones adecuadas.
ocho pueblos y suman más de 7 mil personas; y 13
En los últimos diez años ha habido un in-
los nahuas, además de constituir un total de cremento en el precio del café, debido a que la
personas mayor al millón y medio que viven en demanda aumentó como resultado de la prolife-
más de siete estados de la República, están ración de cafeterías con franquicias internacio-
organizados por comunidades. ¿Cómo fueron nales [[Link]
nombrados, si ninguno de estos pueblos tiene [Link]], consultado el 2 diciembre de
una organización supra comunitaria, supra mu- 2011.
nicipal o interestatal? Al no contar con el respal- 14
Por esta razón, Alejandro Aguilar Zeleny
do pleno de sus pueblos estos “representantes” dice que las “regiones de refugio” definidas por
son, en realidad, clientes del indigenismo oficial, Aguirre Beltrán se han transformado ahora en
aunque trabajen con muy buena voluntad. regiones “sin refugio”.
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 17
Pero, en definitiva, fue la aproba- ciones para fundar una nueva forma
ción del Convenio 169 de la onu, en de relación entre los pueblos indígenas
1989, el factor que permitió el avance y el Estado, ya que se empezaban a re-
del reconocimiento de los derechos in- conocer los derechos indígenas en su
dígenas. Gracias a ello, en 1989 Chile forma más elemental: la conformación
aprueba una reforma en materia indí- multicultural de la nación.
gena; México y Colombia suscriben el
Convenio 169 en 1990, y Colombia EL RECONOCIMIENTO DE LOS
aprueba su ley indígena en 1991. La DERECHOS INDÍGENAS: ¿FASE
emergencia legislativa internacional SUPERIOR DEL INDIGENISMO
en materia indígena (el Convenio 169, DE ESTADO?
la Declaración Americana de los Dere-
chos de los Pueblos Indígenas y la De- El ini tuvo un papel fundamental para
claración Universal de los Derechos de lograr las reformas en materia indíge-
los Pueblos Indígenas)15 condujo al go- na, ya que fue el promoviente, con
bierno mexicano a la adopción de la Guillermo Espinoza y Magdalena Gó-
norma legal internacional para pue- mez a la cabeza, sobre todo en sus pri-
blos indígenas, y lo llevó a impulsar a meros momentos. También fueron de
su interior las reformas constituciona- particular importancia los trabajos
les correspondientes que tuvieron lu- que realizó Gilberto López y Rivas en
gar entre 1990 y 2001. la Cámara de Diputados para la refor-
Posteriormente, el brote del movi- ma al artículo 4º constitucional (1992),
miento del Ejército Zapatista de Li y los de Magdalena Gómez en la Cá-
beración Nacional (1994) permitió un mara de Legisladores para la reforma
avance más en las reformas indíge al artículo 2 constitucional (2001).
nas, así como la histórica firma de nue-
vos acuerdos y pactos en Guatemala, Costumbre como atenuante, peritaje
entre el Estado y la Unidad Revolucio- cultural y traductor (1990)
naria Nacional Guatemalteca (1995 y
1996) y, al mismo tiempo, entre el go- Esta etapa inicia en 1990, cuando se
bierno mexicano y el Ejército Zapatis- aprueban las reformas al Código Penal
ta de Liberación Nacional (1996). Este Federal y al Código Federal de Proce
periodo, de prácticamente dos sexe- dimientos Penales. El primero para
nios, se caracterizó por una recoloca- permitir que se tomara en cuenta la
ción de posiciones entre los principales costumbre, en caso de que el inculpado
actores del movimiento indígena orga- fuese de origen indígena y se presumie-
nizado y de las instituciones del go- ra que hubiese actuado conforme a ella,
bierno del Estado. Todo parecía indicar a fin de fundamentar la gravedad del
que se estaban preparando las condi- delito y su grado de culpabilidad como
un elemento atenuante (artículos 51 y
15
Véanse los documentos en la sección de 52). Y el segundo para obligar a la auto-
“fuentes citadas”, al final de este artículo. ridad judicial a asistir de traductor que
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 19
[d] En los juicios y procedimientos bada sin perder el abigarrado estilo in-
agrarios en que aquellos sean par- tegracionista y de corte multicultural
te, se tomarán en cuenta sus prácti- insertando una trampa jurídico política
cas y costumbres jurídicas en los más en la disposición legal, con ella el
términos en que establezca la ley. Estado mexicano acomodó la diversidad
cultural en un entramado legal, norma-
A partir de la oficialización de la plura- tivo e institucional liberal e impidiendo
lidad cultural proveniente de las raíces que los pueblos indígenas pudieran ser
indígenas, y expresada en el enunciado reconocidos en sus propios sistemas ju-
[a], la existencia de pueblos cuyas cos- rídico-políticos. Tales afirmaciones se
tumbres, modos de vida y lenguas son comprueban si se develan los sentidos
diferentes a las de las poblaciones no que tienen los enunciados [c] y [d].
indígenas en apariencia deja de ser for- Al expresar en el enunciado [c] que
malmente un “problema nacional” tra- el Estado garantizará el efectivo acce-
tado durante 55 años por el Estado so de los indígenas a su jurisdicción,
mexicano con su conocida política de uno se pregunta ¿por qué el Estado
integración al reconocerse como un mexicano debe ser explícito en garan-
componente social más de la nación tizar dicho acceso?, ¿acaso es un dere-
mexicana. En este enunciado se pueden cho que los indígenas no tenían antes?,
observar las grandes posibilidades que ¿o es que al reconocer su diferencia
la reforma al artículo 4° ofrecía a los cultural, como sujetos de derecho, pier-
pueblos indígenas de reconocer el dere- den el acceso a la jurisdicción del Esta-
cho a su costumbre y cultura, a existir do? A mi juicio, este enunciado es una
de manera diferente en esta sociedad, forma retórica de insistir en la integra-
ya que un pronunciamiento de este tipo ción de los indígenas a la vida nacio-
debe ir acompañado de su secuencia ló- nal, puesto que el reconocimiento a la
gica, esto es, de una ley reglamentaria. diferencia no se establece, en modo al-
Sin embargo, ésta nunca se elaboró. guno, en demérito de los derechos fun-
La reforma al artículo 4° que, dicho damentales de los ciudadanos.
sea de paso, generó fuertes debates en
la Cámara de Diputados,18 no fue apro- ta, 1989). En esa oportunidad hubo juicios tales
como: “esto de la reforma nos tomó tan de sor-
presa a los antropólogos como al tigre de Santa
18
Los diputados de todos los partidos tuvie- Julia” (maestro en antropología); “¿qué esperan
ron como primera reacción, casi “instintiva”, ce- que hagamos los mestizos, que entreguemos la
rrar filas contra la propuesta de reforma bajo el antigua Tenochtitlán a los nahuas de hoy, y que
argumento de que ella contravenía el principio nos quedemos sin nuestra ciudad de México?, ¿a
de igualdad jurídica expresado en la Carta Mag- dónde quieren que nos vayamos?; también so-
na que, por cierto, valoraban como una de las mos de aquí” (maestra en antropología); “po
grandes conquistas del derecho. Mientras, en demos estar de acuerdo en que ellos vivan como
pasillos comentaron: “¿qué pretenden, desmem- quieran, que se les respete su autonomía, nada
brar al Estado?” No fueron los únicos asombra- más que el Estado no los puede dejar así como
dos. Los colegios de antropólogos y la enah así, tiene que vigilar constantemente porque a lo
convocaron a un foro de especialistas para reca- mejor regresan a sus prácticas antropófagas y
bar opiniones expertas (ceas/cma/enah/Conacul- eso no lo podemos permitir” (doctor en Derecho).
22 Teresa Valdivia Dounce
En cuanto al enunciado [d], colocado [...] casarse siendo menor de edad; he-
al final del párrafo, referido a asuntos redar los bienes sólo al primogénito
específicos de un campo del derecho, el varón o al más pequeño de los hijos, o
agrario, sin que se citen los otros (pe- excluir a las mujeres de la herencia;
nal, civil, mercantil, etcétera) y seña- tener más de una esposa; someter al
lando únicamente que se tomarán en inculpado a castigos corporales; impo-
cuenta las costumbres indígenas en ner prisión a deudores; tener detenida
juicios agrarios demuestra que al Es- a una persona por más de setenta y
tado le interesó más proteger la pro- dos horas, sin cargos o sentencia; impo-
piedad que reconocer las diferencias ner penas con trabajos personales no
normativas de origen cultural, lo cual remunerados, o ser exhibido pública-
responde a la lógica original del dere- mente; celebrar juicios, en el caso de
cho: la protección de los bienes. Pero las autoridades tradicionales, ingirien-
también hace sospechar que se conocía do bebidas embriagantes; y consumir
muy bien, al redactar la propuesta, ciertas especies animales en peligro de
que en materia agraria existen con extinción (caguama, venado) (Valdivia
menor frecuencia costumbres o prácti- 1994: 12, bibliografía comentada)
cas indígenas diferentes a las estable-
cidas por la ley estatal y nacional. Como se puede observar, la necesidad
Supongo que esta parte de la reforma primordial del reconocimiento de la
al artículo 4° fue elaborada intencio- costumbre indígena en el derecho me
nalmente como letra muerta, ya que se xicano alude a los campos civil y penal,
sabe que la mayoría de los conflictos pero la ley sólo establece tomar en
entre las costumbres indígenas y la ley cuenta las costumbres indígenas en los
nacional surgen fundamentalmente juicios agrarios, donde la mayoría
en los campos civil, penal y, por su- los pueblos indígenas no tienen nor-
puesto, político. Al menos fue lo que mas propias contrarias a la ley nacio-
encontramos como parte de los resul- nal. Esto se puede ver en el enunciado
tados del proyecto de investigación bi- [d], y es lo que yo llamo una trampa ju-
bliográfica que llevé a cabo en el ini.19 rídica con intenciones políticas. Es una
Según la información recopilada, exis- trampa porque cuando se aprobó y di-
ten casos de costumbre jurídica indíge- fundió la reforma se quiso presentar
na, ya sea como práctica en contrario o ante la opinión pública como “el recono
diferente, que constituyen campos de cimiento al derecho indígena”. Sin em-
conflicto con la ley nacional en tipos de bargo, ni es reconocimiento porque no
normas y procedimientos tales como: hay normas indígenas propias que
puedan aplicarse en los juicios agra-
rios, ni es sobre el derecho indígena
puesto que sólo se aborda una parte
19
Proyecto de Investigación Bibliográfica
sobre Costumbre Jurídica Indígena en la Subdi-
del mismo: la agraria. No obstante, me
rección de Antropología Jurídica del ini, mayo parece que el “reconocimiento” tram-
1991-diciembre 1994. poso fue más un producto del temor
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 23
XI, XII, XIII y XIV que contenían esta El punto crítico de la reforma al artícu-
obligación del Estado. Sin embargo, se lo 27 constitucional fue reconocer y de-
continuó atendiendo el rezago agra- clarar que ya no hay más tierras que
rio, pues los asuntos pendientes de repartir y, por lo tanto, las nuevas ge-
resolver en este campo todavía eran neraciones de campesinos (dentro de
muy numerosos, quedando debida- los cuales se encuentran prácticamen-
mente establecidos los trámites para te todos los pueblos indígenas) ya no
su conclusión en la Ley Orgánica de podrán aspirar a que el Estado les dote
los Tribunales Agrarios (Procuradu- de nuevas tierras para que tengan su
ría Agraria, 1993: 11). propia parcela, o para que tengan una
Con la nueva reforma agraria, el Es- parcela con el tamaño suficiente para
tado decidió como “mejor” opción que, ser productiva. Ante esta gran limitan-
ante la carencia de tierras, habría que te la propuesta del Estado fue inten
intensificar el aprovechamiento del sificar el aprovechamiento del recurso
recurso a través de la creación de em- a través de la creación de empresas
presas agrícolas y pecuarias, estable- agrícolas y pecuarias, para lo cual defi-
ciendo las condiciones jurídicas para nió jurídicamente los parámetros que
su privatización. lo harían posible, como se enuncia en
De esta reforma, según la Procura- los anteriores puntos [2], [4], [5] y [6]. A
duría Agraria las modificaciones más sabiendas que los campesinos mexica-
importantes que se hicieron al nuevo nos no tienen financiamiento ni visión
artículo 27 constitucional fueron: empresarial, se abrió legalmente la po-
sibilidad de que tanto ejidos como bie-
[1] Se declara el fin del reparto agrario nes comunales pudieran enajenarse o
y el combate intensivo al rezago asociarse con capitales externos. Tam-
agrario; bién se dispuso que pudieran reorgani-
[2] Se reconoce de modo explícito la zarse de acuerdo con sus intereses, ya
personalidad jurídica de los núcleos que sólo “se pueden crear nuevos ejidos
de población ejidales y comunales; mediante la libre decisión de un míni-
[3] Se da seguridad plena a las tres for- mo de 20 individuos, que deben apor-
mas de propiedad rural, la privada, tar tierras para ese fin” ( ibidem: 13).
la ejidal y la comunal; Aunque se sentaron las bases lega-
[4] Se establece la autonomía de la vida les para la privatización de la tierra en
interna de ejidos y comunidades; México esto no ha sucedido plenamente
[5] Se reconocen los sujetos de derecho aún, pues al parecer son muy pocos los
agrario; casos de compra venta de ejidos y bie-
[6] Se permite la formación de socieda- nes comunales, y casi todos se encuen-
des civiles o mercantiles en el agro; y tran en zonas turísticas y conurbadas.
[7] Se crean los medios para la procu- Muchas pueden ser las causas, pero
ración e impartición de una justicia creo que básicamente se debe a que las
agraria ágil y expedita (Procuradu- tierras están descapitalizadas, lo cual
ría Agraria, 1993: 10). sugiere que hay que hacer grandes in-
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 25
Campeche
Chiapas
Durango
Oaxaca
Puebla*
Sonora
Quintana Roo
Distrito Federal
Estado de México
Ley reglamentaria en materia de derechos y cultura X X X X X
indígena
Ley de Justicia Indígena X
Ley de Educación X X X
Ley de Salud X
Código Penal X X
Código de Procedimientos Penales X X X X X
Código de Procedimientos Civiles X X
Código en Materia Electoral X X X
Ley Orgánica Municipal X
Ley Orgánica de la Administración Pública X
Ley Orgánica del Poder Judicial X X
Ley Orgánica de la Procuraduría para la Defensa del X
Indígena
Ley Orgánica de la Junta de Conciliación Agraria X
Ley que crea el Instituto Estatal de Desarrollo Munici- X
pal
Ley del Instituto Oaxaqueño de las Culturas X
Ley que crea la Corporación Oaxaqueña de Radio y X
Televisión
Ley del Fomento para el Desarrollo X X
Reglamento Interior de la Administración Pública X
*Puebla es el único estado de los que se presentan en este cuadro que no reformó su constitución en
materia indígena.
Fuente: María de los Ángeles Valdivia Dounce, op. cit.
Reconocimiento de derechos indígenas: ¿fase superior de la política indigenista del siglo xx? 37
y educación; se respetan los precios ofi- tuación Agraria, México, D. F., 6 de ma
ciales de los productos básicos; y exis- yo de 1996.
ten más oportunidades para decidir Convenio Constitutivo del Fondo para el
sobre sus propios destinos. Desarrollo de los Pueblos Indígenas de
El Estado también ha mantenido América Latina y el Caribe, Madrid,
su relación hegemónica con los pueblos julio, 1992.
indígenas; y ha permitido, protegido y Convenio núm. 169 sobre Pueblos Indíge-
hasta promovido las relaciones do nas y Tribales en países independien-
minicales en las llamadas regiones de tes, adoptado en Ginebra, el 27 de junio
refugio aunque, al mismo tiempo, indi- de 1989, de la Organización Internacio-
genistas y líderes indígenas han tra nal del Trabajo, (en México fue aproba-
bajado contra corriente sorteando do por el Congreso de la Unión el 11 de
obstáculos de todo tipo para liberarse julio de 1990, por el Senado con publi-
de estas condiciones. cación en el Diario Oficial de la Federa-
Sin embargo, aún no ha llegado el ción el 3 de agosto de 1990 y 13 de
momento en que podamos ver a un agosto de 1990 por el Presidente de la
Estado que reconoce plenamente la República.
“mayoría de edad” de los ciudadanos Declaración de las Naciones Unidas sobre
indígenas y mucho menos la necesidad los Derechos de los Pueblos Indígenas,
de que la participación política de es- en vigor a partir de 15 de marzo de 2006,
tos pueblos sea independiente y sobe- en línea [[Link]], consul-
rana, dado su carácter diferenciado no tado el 7 de julio de 2010.
sólo de cultura sino, fundamentalmen- Proyecto de Declaración Americana de los
te, de origen y desarrollo histórico. En- Derechos de los Pueblos Indígenas, Or-
tonces sí estaríamos frente a la fase ganización de Estados Americanos,
superior del desarrollo de la política septiembre 1985.
indigenista. Proyecto de Declaración Universal de los
Derechos de los Pueblos Indígenas, Or-
FUENTES CITADAS ganización de las Naciones Unidas,
abril 1994.
Documentos
Referencias bibliográficas
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cional Guatemalteca (urng). Acuerdos ezln sobre derecho y cultura indígena.
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temala y la Unidad Revolucionaria Na- ¿Ha fracasado el indigenismo?, México,
cional Guatemalteca (urng). Acuerdos sep (Sepsetentas, 9).
sobre Aspectos Socioeconómicos y Si- Aguirre Beltrán, Gonzalo y Ricardo Pozas
40 Teresa Valdivia Dounce
La reforma al artículo 4° constitucional en 1992 reconoció a México como un país pluricultural, lo que implicaba una doble implicación: reconocer a los pueblos indígenas y la diversidad cultural del país. Esta reforma ofrecía grandes posibilidades de reconocimiento de las costumbres y culturas indígenas como componentes sociales legítimos de la nación, aunque no se acompañó de una ley reglamentaria que tradujera estos principios en protecciones legales prácticas .
Uno de los principales desafíos fue la falta de un marco reglamentario que operacionalizara el reconocimiento de los derechos culturales y lingüísticos. Pese al reconocimiento constitucional, no se desarrollaron completamente las leyes secundarias necesarias para hacer cumplir y proteger estos derechos en la práctica diaria, limitando así su aplicación efectiva .
Antropólogos, como Gilberto López y Rivas, argumentaron que la diversidad cultural e indígena debía ser un componente reconocido de la sociedad mexicana, subrayando el valor del respeto, protección y promoción de las costumbres y lenguas indígenas como una medida de justicia social. Ellos defendieron la plural económica y cultural como parte integral de los derechos humanos .
Los traductores juegan un papel crucial al permitir que los inculpados indígenas participen efectivamente en los procedimientos judiciales. La capacitación de traductores en lenguas indígenas es promovida por el Instituto Nacional Indigenista para asegurar la defensa adecuada de estos individuos en el sistema judicial, aunque su uso no es tan regular como debería ser .
Las reformas introdujeron un reconocimiento constitucional de los derechos culturales y lingüísticos, posicionando a las comunidades indígenas como una parte esencial del tejido pluricultural de México. Sin embargo, este reconocimiento no siempre se tradujo en una implementación tangible debido a la ausencia de leyes reglamentarias específicas y completas para garantizar y proteger dichos derechos integralmente .
Algunos constitucionalistas se oponían al "derecho a la diferencia" argumentando que contradecía el principio de "igualdad ante la ley," visto como un avance significativo producto de grandes esfuerzos históricos. Consideraban que aceptar la diversidad de derechos sería un retroceso al alterar ese fundamento de igualdad logrado por la Constitución nacional .
La reforma generó controversia al ser percibida por algunos como contradictoria al principio de igualdad jurídica consagrado en la Constitución. Se temía que el reconocimiento de la diversidad cultural y el derecho a la diferencia podría desmembrar la unidad del Estado, e indirectamente cuestionó la homogeneidad jurídica que trataba de establecerse desde principios del siglo XX .
El artículo 223 del Código Federal de Procedimientos Penales permite que los peritos puedan acreditarse oficialmente en una "ciencia o arte" pertinente; sin embargo, si el inculpado pertenece a un grupo étnico indígena, los peritos pueden ser personas de dicho grupo étnico, sin necesidad de título oficial .
Los Consejos Indígenas fueron promovidos para representar diferentes etnias y ayudar en la implementación de políticas que respeten y promuevan la diversidad lingüística. Se espera que estos consejos apoyen en la difusión de leyes reglamentarias en las lenguas nativas, haciendo más tangible el acceso a la jurisdicción del estado para los pueblos indígenas que no hablan español .
La reforma al artículo 27 en 1992, seguida por la promulgación de la Ley Agraria, marcó el fin oficial del reparto de tierras ejidales y comunales, lo que permitió la privatización de estas tierras. Esto tenía implicaciones directas en los derechos de las poblaciones indígenas, ya que afectaba su acceso a tierras que históricamente poseían y usufructuaban .