BLANCA NIEVES SALÓN 12
CARACTERES:
BLANCA NIEVES
REINA
ESPEJO
ENANO 1 FELIZ
ENANO 2 DOC
ENANO 3 GRUÑON
ENANO 4 DOPEY
ENANO 5 TIMIDO
ENANO 6 SUEÑO
ENANO 7 ESTORNUDO
PRÍNCIPE
CAZADOR
GUION:
NARRADOR: Había una vez un rey que tenía una hija de cabello muy
negro. Era dulce y bonita y todos la amaban. La llamaban Blancanieves.
La madre de la dulce princesita murió y su padre se volvió a casar. La
nueva reina era muy hermosa pero orgullosa. En su habitación tenía un
espejo mágico que podía hablar y todos los días preguntaba:
REINA: Espejito, espejito en la pared, ¿quién en este reino es la más
bella de todas?
ESPEJO: Tú mi reina, TÚ eres la más bella del país.
NARRADOR: Mientras tanto Blancanieves seguía creciendo y volviéndose
más hermosa. Un día la reina preguntó a su espejo mágico.
REINA: Espejito, espejito en la pared, ¿quién en este reino es la más
bella de todas?
ESPEJO: Tú mi reina eres muy hermosa, pero la princesa Blancanieves es
mil veces más hermosa que tú.
NARRADOR: Entonces la reina que era orgullosa y cruel, sintió celos de
Blancanieves, y un día llamó a un cazador y se lo contó.
REINA: Lleva a Blancanieves al bosque y mátala. Y como prueba,
¡tráeme su corazón!
CAZADOR: Haré lo que dices, mi reina.
NARRADOR: El cazador llevó a la pobre niña al bosque. Y cuando
estaban en lo profundo del bosque, el cazador sacó su espada.
BLANCO NIEVES: Ay no, por favor señor, no he hecho nada malo.
NARRADOR: El cazador sintió pena por Blancanieves y la dejó ir. Luego
mató un ciervo salvaje, le sacó el corazón y se lo llevó a la malvada
reina. Mientras tanto, Blancanieves corría asustada por el bosque.
BLANCO NIEVES: Ay, veo una luz ahí… debe ser una casita.
NARRADOR: Llegó a una casita vieja que estaba en medio del bosque.
Abrió la puerta y entró.
BLANCO NIEVES: Ay, qué casa más bonita.
NARRADOR: Era la casa de los siete enanos, quienes durante el día
trabajaban en una mina en la montaña. La mesa pequeña estaba puesta
con siete platos pequeños, siete tazas pequeñas, siete cucharas
pequeñas y siete sillas pequeñas.
BLANCO NIEVES: Todo es tan bonito, y además hay siete camitas.
ENANO 1: Ay, ¿quién se ha sentado en mi silla?.
ENANO 2: ¿Quién ha estado comiendo de mi plato?.
ENANO 3: ¿Quién se ha estado comiendo mi pan?.
ENANO 4: ¿Quién ha estado comiendo mi sopa?.
ENANO 5: ¿Quién ha estado bebiendo de mi taza?.
ENANO 6: Ay mira hacia allá… en mi camita.
ENANO 7: ¡Ay, una niña!.
ENANO 1: Ella es tan hermosa.
ENANO 2: ¡Tiene una dulce sonrisa!
ENANO 3: ¡Qué bonita es!.
ENANO 4: ¿Cómo llegó aquí?.
ENANO 5: Sssh no la despierten..
ENANO 6: Nos lo dirá mañana.
ENANO 7: Cállate… no hagas ruido.
NARRADOR: Luego en silencio cenaron y se acostaron. Pero uno de ellos
tuvo que pasar la noche con uno de sus hermanos porque Blancanieves
estaba en su cama. Al día siguiente dijeron.
ENANO 1: Somos los siete enanitos del bosque, niña hermosa.
ENANO 2: Estás en nuestra casita.
ENANO 3: Y estamos felices de tenerte aquí con nosotros.
ENANO 4: ¿Cómo te llamas?
BLANCA NIEVES: Soy Blanca Nieves… y yo..
ENANO 5: Bienvenidos a nuestra casita, Blancanieves.
BLANCO NIEVES: Pero, buenos enanos, madrastra mía…
ENANO 6: No nos digas nada.
ENANO 7: Blancanieves
ENANO 1: ¿Tú…?
ENANO 2: ¿Quieres quedarte...?
ENANO 3: Para vivir…
ENANO 4: ¿Con nosotros?.
BLANCO NIEVES: ¡Oh sí!.
ENANO 5: Cocinarás para nosotros. Tú harás las camas y cuidarás de
nuestra casita.
BLANCO NIEVES: ¡Oh, sí!.
NARRADOR: Y así se quedó la princesa Blancanieves en la casita del
bosque. Mientras tanto, en palacio, la reina preguntó a su espejo
mágico.
REINA: Espejito, espejito en la pared, ¿quién en este reino es la más
bella de todas?.
ESPEJO: Eres muy hermosa mi reina, pero Blancanieves con los enanitos
del bosque, es mil veces más hermosa que tú.
REINA: ¿No está muerta?. ¡Ay, el cazador me engañó!. ¡Pero ahora
Blancanieves morirá, y yo seré la más bella del reino!.
ESPEJO: ¡Ja, ja, ja, ja, ja!.
NARRADOR: Y la reina tan furiosa como estaba, rompió el espejo
mágico. Como era bruja, hizo una manzana envenenada. Se disfrazó de
anciana y fue directa a la casa de los enanitos.
REINA: Estoy vendiendo manzanas…
BLANCO NIEVES: ¿Perdón?.
REINA: Ay, ¿quién hay en la casita?.
BLANCO NIEVES: Estoy aquí junto a la ventana, anciana.
REINA: Oh, estás ahí. Baja y verás lo que tengo en mi cesta.
BLANCO NIEVES: No puedo, buena anciana. Los enanitos no me dejan
abrirle la puerta a nadie.
REINA: Baja. No lo sabrán… además te daré una manzana.
BLANCO NIEVES: No puedo.
REINA: Vamos, pequeña, ¿tú no confías en una señora mayor?.
BLANCO NIEVES: Bajaré enseguida.
NARRADOR: Cuando Blancanieves estaba con la anciana, dijo.
REINA: Mira esta hermosa manzana, pequeña. ¿No te gustaría probarlo?.
BLANCO NIEVES: Sí, viejita… pero.
REINA: Vamos, tómalo, te lo doy. Mira que bonito es.
BLANCO NIEVES: Gracias, anciana.
REINA: Ja, ja, ja, ja… ¡por fin!. ¡Por fin Blancanieves ha muerto, y yo soy
la más bella del reino!. Ja, ja, ja, ja.
NARRADOR: Esa tarde, cuando los siete enanitos regresaron del trabajo,
encontraron a Blancanieves tirada en el suelo.
ENANO 1: ¡Blancanieves!.
ENANO 2: ¡Ella no está golpeando!.
ENANO 3: ¡Está muerta!.
ENANO 4: ¡Ay, la princesita!.
ENANO 5: Pobre…
NARRADOR: Los siete enanos estaban muy tristes. Intentaron cosas
diferentes para darle vida, pero nada funcionó. Luego, llorando, la
metieron con cuidado dentro de un ataúd transparente y la llevaron a la
cima de la montaña. Y todos los animales del bosque supieron que la
princesita estaba muerta. Entonces vino alguien.
PRÍNCIPE: Queridos enanos, ¿qué está pasando aquí?. ¿Por qué estás tan
triste?.
ENANO 1: ¡Ay, príncipe!.
ENANO 2: Esta dulce niña murió en nuestra casa.
ENANO 3: La queríamos mucho.
ENANO 4: ¡Ay, la princesita, Blancanieves!.
PRÍNCIPE: Oh, ella es tan hermosa. Parece que está teniendo un dulce
sueño.
ENANO 5: ¡Ay príncipe!
PRÍNCIPE: Podéis venir todos conmigo. Siempre estaremos a su lado.
NARRADOR: Pero cuando viajaban, uno de los guardias que llevaba el
ataúd transparente, tropezó y arrojó el trozo de manzana que tenía
pegado a la garganta.
BLANCO NIEVES: Oh, ¿qué ha pasado?
PRÍNCIPE: Nada, dulce princesita Blancanieves. Estabas teniendo un mal
sueño. Ahora dime… ¿quieres venir a mi palacio y casarte conmigo?
NARRADOR: Entonces los siete enanos empezaron a cantar y bailar
alrededor de la joven pareja. La celebración de la boda fue maravillosa,
y la madrastra que fue invitada a la iglesia, en cuanto reconoció a
Blancanieves, escapó corriendo al bosque donde murió, olvidada por
todos. Mientras tanto en la boda.