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ZINAIDA LVOVSKAYA
Universídad de Las Palmas
de Gran Cana ría
Variantes diatópicas
a la luz de una
teoría comunicativa
de la traducción
O. INTRODUCCIÓN
El tema de las variantes diatópicas cabe perfectamente bien dentro de la problemá-
tica traductológica, especialmente, en uno de los problemas claves de la teoría y prácti-
ca de la traducción como es la naturaleza de los factores que determinan la estrategia y
delimitan las opciones traductoras. Actualmente, se ha creado una situación bastante
contradictoria: aunque nadie pone ya en tela de juicio el que la traducción sea una acti-
vidad comunicativa y, por lo tanto, de naturaleza cognitivo-intercultural, los factores
que determinan la actividad traductora se siguen subdividiendo en dos grupos: lingüís-
ticos y extralingüísticos correlacionándolos con sendas competencias traductoras. Es
una contradicción dialéctica, puesto que el carácter de la actividad no se corresponde
con el carácter de los factores que la determinan. Semejante subdivisión tendría su ló-
gica dentro del paradigma lingUistico que distinguía entre equivalencia formal y comu-
nicativa (semántica y comunicativa. en la terminología de Newmark), pero deja de ser
lógica si admitimos que la equivalencia comunicativa no depende de la formal y que el
traductor se ve obligado a cambiar a menudo la estructura semántica del TM con res-
pecto al TO por diferentes razones. Trataré de demostrar que las razones de estos cam-
bios no son de naturaleza lingüística sino cognitivo-cultural.
Es bien sabido que la opción traductora correcta desde la lengua puede no serlo des-
de la nueva situación comunicativa creada en la cultura meta, tanto por razones cogniti-
vas como por la no-coincidencia de las normas de comportamiento verbal y no verbal,
en general, y las convenciones textuales, en particular. Precisamente por eso, las
traducciones hechas por bilingües absolutos, que no son traductores profesionales,
dejan a menudo mucho que desear.
La existencia de variantes diatópicas, por sí misma, es una prueba más de que el de-
terminismo en traducción tiene naturaleza cognitivo-cultural y no lingüística.
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50 Vaf'iallte~ Jfat6pico~ a la IUl eJe lino IffWío (omuHicol;va de la I"aducción
1. LA INTERTEXTUALIDAD CULTURAL VISTA COMO MOTIVO
DE LOS CAMBIOS DE LA ESTRUCTURA SEMÁNTICA
DEL TM CON RESPECTO AL TO
Nuestro sistema de argumentación se asienta en el concepto de intertextualidad
cultural comprendida como todas las no-coincidencias entre dos culturas, que se
extienden tanto a la vida material y espiritual de dos pueblos como a las normas de su
comportamiento verbal y no verbal, incluidas las convenciones textuales.
El concepto de intertextualidad cultural se deduce de la noción tradicional de inter-
textualidad revisada desde la semiótica que destaca la inevitable inclusión en los textos
verbales de los textos no verbales, que en su conjunto e interacción están creando el
sentido del texto con la ayuda de combinaciones asociativas directamente relacionadas
con diferentes tipos de conocimiento. Visto de esta manera, el texto se convierte en ob-
jeto semiótico en el que, según Lotman, la cultura aparece como un sistema de diferen-
tes lenguajes cuyas manifestaciones concretas son los textos mismos. 1 Desde esta ópti-
ca, la tradicional segregación entre lo literario y lo no literario pierde relevancia ya que
cualquier texto, ya sea idiolectal o convencional, es un hecho de cultura.
Si el intercambio de información, incluso realizado dentro de una misma cultura, no
supone el empleo de un código común sino de dos diferentes códigos que se
interseccionan (circunstancia que se debe al carácter intersubjetiva de la comunicación
y que significa que la "traducción" empieza ya en el momento de la interpretación del
sentido de cualquier texto), es evidente que en la comunicación intercultural puede
darse la imposibilidad absoluta de tal intersección, puesto que en dos culturas, a
menudo, no coinciden ni los diferentes lenguajes (sistemas de signalización) ni el
contenido de los sistemas de signos (costumbres, valores, religiones, sistemas
legislativos, ciencias, artes ... ) así como las ~ropias normas de comportamiento verbal y
no verbal. El modelo "Sentido <-+ Texto"- siempre actúa dentro de un determinado
contexto cultural, tanto en la etapa de verbalización del sentido como en la etapa de su
interpretación. Precisamente aquí, los aspectos semióticos de la comunicación verbal
entran en interacción con los aspectos cognitivo-culturales de la traducción
comprendida como actividad intercultural comunicativamente equivalente.
Las dificultades relacionadas con el carácter intercultural de la traducción han cen-
trado desde siempre la atención de los traductólogos. Se suele hablar en estos casos de
referencias culturales, especificándolas en categorías cada vez más numerosas. 3 Sin
embargo, en estas referencias culturales no se suelen incluir las no-coincidencias de las
! Yu Lotman: Semiótica de la cultura, Madrid. Cátedra, 1979. p. 69.
2 I L "-\. ;\fcAb'-lyK: Ollblm meopuü .1UffU3Ucmut¡e,'Ku.'\' .UOae~1eÜ "C\/bIGl <-> TeK,m", ;\[on.:na: HayKa,
1974.
3 G. Klingberg: Children 's Fiction in the /fands 01 Translalors. Lund, CWK Glccrup, 1986; P.
Newmark: A Textbook olTranslation, Nueva York. Pretiee Ilall, 1988; C. Valdivieso y otros: Litera-
tura para niños: Cultura y traducción, Santiago de Chile. Pontificia Universidad Católica de Chile,
1991; Ch. Nord: Alice im Niemandsland. en J, lIolz-Manttari y Ch. Nord (eds.): Tradllcere noven!.
Festschrifi fiir Katharina ReijJ =llm 70, Geburtstag, Tampcre, 1993. pp, 395-416 (Studia
translatologica),
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normas de comportamiento verbal y no verbal ni las convenciones textuales, atribuyén-
doles carácter puramente lingUistico o, en el mejor de los casos, sólo se incluyen fór-
mulas hechas de saludo, despedida, excusa, etc., mientras que la no-coincidencia de las
normas de comportamiento verbal compenetra toda la actividad verbal, dependiendo de
los factores cognitivo-culturales y no de la lengua comprendida como sistema de signos
que funcionan conforme a ciertas normas gramaticales.
El estudio del verdadero alcance del concepto de intertextualidad cultural permitiría
aclarar y simplificar la visión de la naturaleza de los factores que determinan la activi-
dad traductora.
El punto de partida de nuestras reflexiones sobre el tema estriba en la separación de
los conceptos de significado y sentido. Los recursos lingilísticos por sí solos no tienen
sentido, únicamente poseen significado. Adquieren sentido exclusivamente en un acto
de comunicación realizado por los "portadores" de ciertas culturas y sistemas coocep-
tuales que incluyen concepciones y normas de comportamiento verbal y no verbal so-
cialmente reconocidas, lo que no significa la exclusión de concepciones y normas indi-
viduales ni tampoco la variabilidad de las normas sino el grado de correlación entre
unas y otras que no puede pasar de lo admisible en una cultura dada.
El famoso eslogan de que la lengua es el instrumento de la comunicación verbal, no
es más que un decir, puesto que la lengua por sí sola, fuera de los sistemas
conceptuales cuyos portadores son los comunicantes, no es capaz de expresar sentidos
y, por consiguiente, de ser instrumento de comunicación. En la estructura del sentido
del texto que consta de tres elementos (situación comunicativa, componente
pragmático y contenido semántico de éste), al componente lingUístico le corresponde el
nivel inferior y dependiente de los otros dos componentes extralingilísticos. 4 El
dominio de una lengua implica, en realidad, saber expresar ideas/conceptos conforme a
las normas de comportamiento verbal y no verbal admitidas en una cultura concreta. Es
verdad que el grado de "subordinación" de los diferentes tipos de texto a las normas
socialmente establecidas es distinto, lo que permite subdividirlos, aunque con ciertas
reservas, como ocurre en cualquier intento de clasificación, en textos convencionales e
¡diolectales. En realidad, no hay textos completamente convencionales ni idiolectales.
Se distinguen tan sólo por su grado de convencionalismo. El carácter relativo de esta
clasificación se deja ver claramente, p. ej., en los textos científicos que, siendo
convencionales (dentro de cada área de conocimiento y cada género), siempre
contienen no pocas características idiolectales; o en los cuentos populares que, a pesar
de ser un género literario, se caracterizan por un alto grado de convencionalismo en
todas las culturas.
Ahora bien, al pasar de una cultura a otra, cambian las orientaciones sociales, cier-
tos conceptos y hasta sistemas conceptuales y, por lo tanto, los conocimientos presupo-
sitivos, así como las normas de comportamiento verbal y no verbal que incluyen, en
particular, las convenciones textuales. Bastaría comparar, a título de ejemplo, los mar-
cadores de la cadena temática de los protagonistas "buenos" del famoso cuento Los
tres cochinitos con los de The Three Lillle Pigs. Aunque los procedimientos empleados
4 Z. Lvovskaya: Problemas actuales de la tradllcción, Granada, Lingvistica y Método Ediciones,
1997, pp. 25-41.
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52 Variantes dio tópicas " la luz de una teoría comunicativo de la traducóón
en ambas culturas para las nominaciones secundarias coinciden, como regla general, su
connotación emotivo-evaluativa es muy distinta en las culturas española y anglosajona.
En la cultura española encontramos un lujo de denominaciones emotivo-evaluativas:
los tres cochinitos, nuestros tres regordetes, ellos, el mayor, el muy tunante, el chico,
hermanito, el cochinito, el marranito, el guarrete, etc., y con el cambio de focalización
"maldito cerdo", mientras que en la cultura anglosajona vemos en este caso un pano-
rama bastante homogéneo: three lillle pigs, their (mother), they, Ihe first lillle pig. the
second titile pig. the third litlle pig.
Este ejemplo, tomado al azar, refuta la opinión generalizada de que las normas de
comportamiento verbal incluyen exclusivamente frases hechas, clichés relacionadas las
reglas de urbanidad. Al mismo tiempo, insistimos, en esta relación, en que la existencia
de normas de comportamiento verbal no equivale a ausencia de variantes de este
comportamiento que siempre estarán delimitadas por la situación comunicativa dada.
Antes de enfocar más de cerca los ejemplos de intertextualidad cultural de diferente
índole, cabe recordar el lugar común, y no por eso menos importante, de que la
estrategia y las opciones traductoras siempre dependerán, por un lado, del programa
conceptual del autor del TOs y, por otro, de la aceptabilidad del TM en la cultnra meta.
No compartimos la opinión de que esta doble orientación constituya dos polos de
graduación de la equivalencia comunicativa.6 Vemos en ella un sólo principio
operativo de la traducción que es bicéfal07 en cuyo marco ambos requisitos se
sobreponen en todo momento creando situaciones contradictorias siempre que se den
casos de intertextualidad cultural, independientemente de que éstos se refieran a la no-
coincidencia de los diferentes aspectos de la vida cultural o espiritual de dos pueblos o
a las normas de su comportamiento verbal o no verbal.
El que la falta en la cultura meta de conocimientos de todo tipo, relevantes para el
programa conceptual del autor del TO, lleve al cambio de la estructura semántica del
TM, es un tema bastante bien estudiado. Por lo tanto, nos limitaremos a poner un sólo
ejemplo de esta problemática, que ya hemos mencionado en otras ocasiones8 y que en
este caso nos sirve, más bien, para compararlo con otras razones que provocan cambios
de la estructura semántica del TM.
El título de la película rusa Ymo.M./IeHHbte t'O.l1HIfCM (Cansados por el sol), ganadora del
Osear de hace unos años, se tradujo al español como Quemado por el sol. Se trata de
un caso de intertextualidad cultural que, en realidad, implica varias asociaciones cultu-
rales. El traductor eligió su opción a partir de tres factores: valor comunicativo de las
alusiones, factores relevantes de la situación comunicativa creada en la cultura meta y
tipo de texto. En el TM desaparece la alusión al tango que se bailaba mucho en la épo-
ca de Stalin (marcador temporal y emotivo-evaluativo para el destinatario ruso). Está
pérdida está justificada puesto que el destinatario español no la comprendería (factor
situación comunicativa que se caracteriza por la falta de conocimientos presupositivos
del destinatario del TM). De no tener el texto otros marcadores temporales y emotivo-
s lb., pp. 37-38.
6R. Rabadán: Equivalencia y traducción. Problemática de la equivalencia traslémica inglés-
español, León, Universidad de León, 1991.
7 J. C. Santoyo: HA propósito del término translema", Babel, núm. 32, t. 1, (1986), pp. 50-55.
8 Z. Lvovskaya, o. cit., pp. 10-11 Y 50-51.
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evaluativos, esta opción seria inadmisible, pero el valor comunicativo de la alusión de
carácter metafórico se recoge en el TM con ayuda de otra metáfora, esta vez visual, cu-
yo valor queda claro para el espectador español debido a que el lenguaje verbal de un
guión cinematográfico (factor tipo de texto) entra en interacción con otros marcadores
explícitos de diferente índole semiótica, que son imágenes visuales, p. ej., un enorme
retrato de Stalin que aparece en el cielo como si fuera el sol. La versión española del
título podría considerarse muy acertada (a pesar de que "estar cansado por el sol" no
significa "estar quemado por el sol"), si no fuera por un error comunicativo vinculado a
otro caso de intertextualidad cultural. En el título ruso se emplea el plural que resulta
comunicativamente relevante, ya que la intención del autor consiste en destacar que las
represalias de Stalin afectaron a todo el pueblo (lo quemaron), mientras que en el TM
se emplea el singular, reduciéndose así la referencia sólo al protagonista de la película.
Las razones de los cambios de la estructura semántica del TM con respecto al TO,
vistos en el anterior ejemplo, son de carácter claramente cognitivo-cultural. Veamos
ahora la naturaleza de otras razones que suelen denominarse "lingüísticas" y que noso-
tros también incluimos en los casos de intertextualidad cultural. Ya hemos destacado
antes que las opciones correctas desde la lengua pueden no serlo desde las normas de
comportamiento verbal socialmente admitidas en una cultura. Este postulado se extien-
de a todos los tipos de texto, explicando, entre otras cosas, la existencia de variantes
diatópicas. Así, en la cultura rusa, el médico le dice al paciente: Pa3iJCHbmea 00 nORca
("Desnúdese hasta la cintura"), mientras que en la española, en la misma situación se
dice "Desnúdese de medio cuerpo para arriba", aunque gramaticalmente cada una de
las dos lenguas admite ambas variantes. Lo mismo se podría decir en cuanto a las fór-
mulas K ce6e/Om ceM y "TirelEmpuje" que aparecen escritas en las puertas. Los an-
gloparlantes dirían en cierta situación Let me a/one!. los españoles "¡Déjame en paz!" y
los rusos Ocma6b .AleHfl 6 nOKoe! Desde la lengua, "¡Adiós!" es una fórmula de despedi-
da y "¡Buenos días!" de saludo, o sea, lingüísticamente son antónimos, mientras que en
la cultura española, en determinadas situaciones, ambas fórmulas se emplean juntas,
cosa que no ocurre en la cultura rusa con las fórmulas equivalentes nOKa! A06pblii
OCHb! En la cultura rusa, el ama de casa puede decir en la misma situación rylllumb 6e/1be
(secar la ropa) y 6elllamb Óe/lblJ (tender la ropa), mientras que en la cultura española,
"secar la ropa" y "tender la ropa" implican diferentes situaciones. Un texto publicitario
televisivo dice "Educación vial", frase que resulta imposible en la cultura rusa a pesar
de existir su equivalente lingüístico. Los rusos dirían en este caso EeJOnaCHOCmb Ha
aopozax (Seguridad en las carreteras), EeJOnaCHocmb 08UJICCHUfl (Seguridad del tráfico) o
alguna otra variante que no coincidiría con la versión española. En la misma situación,
en la cultura española se dice apreciar en su justa medida y en la rusa ot¡eHumb no
iJocmouHcm([Y (apreciar conforme a los méritos); hablando de grandes tiradas, los espa-
ñoles podrían decir "tiradas impresionantes", mientras los rusos suelen decir .lt4aCC08b1e
mupaJICu (tiradas masivas). Hablando de los ideales cristianos, los españoles menciona-
rían, entre otros, "el amor", "la bondad", "la pureza moral" y los rusos, en vez de esta
última, dirían HjJa8cm8CHHaR KjJacoma (belleza moral). Hace poco nos tocó, por desgra-
TRADUCCIÓN, METRÓPOLI Y DIÁSPORA. Zinaida LVOVSKAYA. Variantes diatópicas a la luz de una teorí...
54 VOl"'ianles diatópicas o lo luz de UIlO teoría (;ornunicotivo de lo Iroducci6n
cia, leer y oír frecuentemente que los serbios utilizaban en el conflicto "escudos huma-
nos", mientras que en la cultura rusa se dice JlCU80Ü u¡um (escudo vivo) ...
Como hemos podido ver, los ejemplos de la no-coincidencia de las normas de
comportamiento verbal, en general, y de las convenciones textuales, en particular, no
se debe a razones lingüísticas sino puramente culturales. Es más, dentro de la misma
lengua, utilizada en culturas distintas, abundan estas no-coincidencias dando lugar a las
variantes diatópicas. Los letreros en los aparcamientos públicos de España dicen:
"Completo/Libre", y de Argentina "No hay lugar/Hay lugar". Así, pues, hemos llegado
a la problemática de las variantes diatópicas que igual que todas las normas de
comportamiento verbal tienen carácter cultural y no lingüístico.
Al enfocar el problema de las variantes diatópicas desde la lógica del lenguaje, sería
interesante tratar de interpretar las palabras de Unamuno: "Mientras un pueblo hable en
español, pensará y sentirá en español también". En mi opinión, estas palabras del gran
pensador tienen cierto sentido metafórico, implicando una oposición generalizada de la
realidad cultural, histórico-social y, por tanto, de la mentalidad "nacional" del pueblo
español frente a otras naciones. De no ser así, estas palabras significarían que es la es-
tructura de la lengua la que determina nuestra mentalidad y la estructura de nuestra ac-
tividad cognitiva, idea que defendieron en su hipótesis E. Sapir9 y B. Whorf. IO Creo
que la relación es la contraria: es la actividad cognitiva del hombre y las condiciones
concretas en que ésta se desenvuelve (factores socio-culturales, históricos, geográficos,
económicos y un largo etcétera) las que determinan las características específicas del
lenguaje. Al mismo tiempo, no podemos olvidar que ningún pueblo vive aislado, ni
mucho menos los pueblos iberoamericanos estrechamente relacionados entre sí y con
España. De ahí proviene cierta movilidad de las variantes diatópicas. Muchas de ellas
están "circulando" tanto entre los países iberoamericanos como entre éstos y España o,
por lo menos, algunas de sus provincias.
Veamos ahora algunos problemas que plantean en traducción las variantes
diatópicas, a través de ejemplos sacados, en su mayoría, de autores argentinos que
traduje al ruso.
2. VARIANTES DIATÓPICAS y TRADUCCIÓN
Para facilitar el análisis del problema, cabe enfocarlo desde los factores que
influyen en la interpretación del Tú y desde los que determinan la estrategia y
delimitan las opciones traductoras al desarrollar el TM.
En El Buenos Aires de Oberdán Rocamora del autor tan bonarense como lo es Jor-
ge Asís, encontramos variantes diatópicas a cada paso. Unas son "peregrinas" (cursi-
va), es decir, se usan en una u otra provincia de la península, y otras son tan argentinas
(subrayado) y tan actuales que hasta resulta dificil encontrarlas en diccionarios especia-
9 E. Sapir: Selected Writings 01 Edward Sapir in Language, Culture and Personality, Berkley-Los
Angeles, 1951.
10 B. L. Whorf: Language, Thought and Reality, Cambridge (Mass.), 1966.
TRADUCCIÓN, METRÓPOLI Y DIÁSPORA. Zinaida LVOVSKAYA. Variantes diatópicas a la luz de una teorí...
ss
lizados de latinoamericanismos. Tampoco aparecen en Vocabulario y refranero crio-
110. 11
Uno de los temas más marcados culturalmente y mencionados por muchos autores
es el del dinero. Jorge Asís dice en esta relación:
La guita nos copó el sueño, nos entristeció el humor, nos condicionó el amor, nos limitó
las aspiraciones. En el fondo ya la despreciamos, la quita no sirve para un pepino, hay que ti-
rarla, le faltamos el respeto, no le damos importancia a un billete de cien lucas, si está en el
suelo, y menos todavía a una moneda C.. ). ¿Para qué, hermano, ahorrar diez palos en un
mes?, ¿o veinte?, mejor tírarlos, comprar cualquier cachivache ímportado que no sirva pero
que nos ayude a creer que el mundo nos tiene en cuenta, que está ahí nomás, a un pasito del
bolsillo." (Jorge Asís: p. 15)12
Se observa la no-coincidencia de la jerga urbana española y argentina en lo
referente al dinero. Unas veces es completa ("Iuca", "palo" frente a "pela", "kilo") y
otras, parcial (el empleo de "quita" se registra pocas veces en España). Ahora bien,
¿qué tipo de dificultades presentan estos casos para la interpretación del TO? ¿Importa,
en realidad, el valor verdadero de estas unidades monetarias y su correspondencia con
la moneda de la cultura meta o lo que importa es comprender su carga comunicativa en
el texto? La respuesta a estas preguntas retóricas no provoca dudas.
Aquí nos gustaría abrir un paréntesis para resaltar que las variantes diatópicas
siempre sirven de marcadores espaciales del texto, es decir, indican el espacio en el que
se desenvuelve la acción o al que pertenece el autor/protagonista. El parámetro espacial
es muy importante tanto para la interpretación del sentido del TO como para su
verbalización en el TM. Bajtín decía en su tiempo que el camino hacia el sentido pasa
por las puertas de los cronotropos. Por otra parte, en muchas ocasiones, las variantes
diatópicas tambi,én marcan la modalidad emotivo-evaluativa del texto, resaltando el
registro del lenguaje (en nuestro ejemplo, es coloquial) utilizado por el autor para
conseguir sus intenciones. Estas funciones textuales de las variantes diatópicas son
muy importantes tanto a la hora de la interpretación del sentido del TO como cuando el
traductor busca la manera de verbal izar este sentido en el TM.
Así, en el fragmento citado, el valor verdadero de las unidades monetarias no im-
porta en absoluto para la interpretación del sentido del TO, puesto que la situación re-
ferencial descrita en el texto permite deducir que se trata, en una ocasión, de una suma
insignificante (Iuca) y, en el otro, de una suma que supuestamente se podría ahorrar en
cierto período de tiempo (palo) y comprarse con ella cualquier cachivache. Estas con-
sideraciones bastan y sobran no sólo para entender el sentido del TO a partir de las
consideraciones extralingUísticas sino también para buscar en la cultura meta (en nues-
tro caso, la rusa) la equivalencia comunicativa con el TO, que se logra gracias al em-
pleo de diferentes recursos coloquiales (negrita) entre los cuales, a propósito, hay sólo
una palabra que corresponde a "dinero" en lajerga urbana rusa:
AeHbZU KjJaqym Ham COH, oKjJamuBalOm tpymlblO Ham lOc\fOP, OZpaHUf/UBalOm Hamu
:[Link], noiJ'IufVIlOm ''(/Ó(/ Hamy.11OóoBb. B i!.IlyóuHe qymu Nbl ux npeJUpae.t>l: iJCftbZU 1m t¡epma
11 Tito Saubidet: Vocabulario y refranero criollo, Buenos Aires, Guillermo Craft, 1952.
12 J. Asís: El Buenos Aires de Oberdán Rocamora, Buenos Aires, Losada, 19843, p. 15
TRADUCCIÓN, METRÓPOLI Y DIÁSPORA. Zinaida LVOVSKAYA. Variantes diatópicas a la luz de una teorí...
56 Varianles dialópicas a la luz de una l"""la comunicaliva de la lraducción
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Konumó, OmKll({Oble({mÓ 'lmo-mo e JazaIllHUK? .4ay.7IC .IIy'lIllC nompamumó Jmu ~ 1fYnumó
Ka1fYIO-Hu~OÓ UMnOpm!!)1O mJ1Rnt¡). om Komopoü [Link] .MMO. Jamo 'Iyecmevcllló ce(f¡¡
'IMOeeK@ He q)8 Q,¡gtux: JaXomM u IfJnfLllfl3 o
Parece posible afirmar que las variantes diatópicas no representan dificultades espe-
ciales en traducción directa siempre y cuando se las enfoque desde la cultura, es decir,
desde su verdadero valor comunicativo que no es lingüístico. Desde este enfoque, re-
presentan tan sólo las normas de comportamiento verbal de otra cultura, diferente a la
española.
Los ejemplos que siguen, aún sonando algo raro, se entienden perfectamente bien a
partir del pre y postexto, así como a partir de la cultura:
l. ¿Desde dónde le nacen las fuerzas al porteño que lo incitan resignadamente a remar
tanto? (Id., p. 15).
2. La propiedad ya no solamente no es un robo, para el segmento más largo se convirtió
en una pesadilla (id., p. (6).
3. Anastasio se babea por Lucita. 14
4. ( .. ,) lo que más preocupa a los porteños no es si ( ... ) Maradona se las pica hacia Espa-
ña (, .. ). Minga de humo, el porteño está maduro en su locura ( ... ) reventado por un exclusivo
tema prioritario que dificilmente sea casual, y que relega a todos los otros temas ( ... ) al habili-
tadlsimo rincón de las macanas (Jorge Asls, Id., p. 14)
En los tres primeros tres casos, la carga comunicativa de los elementos en negrita se
entiende fácilmente aunque éstos no se corresponden desde la lengua con las normas
peninsulares de comportamiento: en el 1, en vez de remar en la península se diría, p.
ej., "currar" o "pedalear"; en el 2, en vez de segmento más largo emplearíamos "gran-
des sectores"; en el 3, diríamos "caerse la baba", Sin embargo, la interpretación del
sentido del TO no requiere ni siquiera la ayuda del diccionario.
El valor comunicativo del primer caso de variante diatópica que encontramos en el
4: picárselas Maradona hacia España no puede ser deducido directamente, como
siempre ocurre en traducción, del diccionario. En el Maria Moliner encontramos res-
pecto a "picar": "espolear, estimular al caballo con la espuela"; Tito Saubidet dice lo
mismo en el Vocabulario y refranero criollo: "dar pique al caballo". Sería utópico es-
perar que los diccionarios faciliten al traductor algo más que pistas en su búsqueda del
valor comunicativo que tiene un elemento del texto. Es la correlación de estas pistas
con los conocimientos sobre el tema (el fútbol) y sobre la cultura argentina (la impor-
tancia que tiene en ella el caballo) lo que permite comprender el verdadero valor de la
variante diatópica en el texto. Tampoco se puede negar el apoyo explícito que encon-
tramos en la preposición "hacia" (España), pero en todo caso no es decisivo. Mucho
más importante para la interpretación del TO y el desarrollo de un TM comunicativa-
mente equivalente, es el carácter coloquial de la expresión que sirve de marcador emo-
13 X. ACMC: "B d:HryHlAJlX EY3HO,-Alípe&u': AaWHCKaJI AMepHKa. AHTepaT)'pHblH aAbMWaX, BblrtyCK 6,
1988, c. 591. MOCKBa, " XyArnKecmeHHaJI AH"repaT)'pa". flepeBoA 3A. AbBOBCKOH.
14 F. López: Arde aún sobre los años, Casa de las Américas, 1985, p. 29.
TRADUCCIÓN, METRÓPOLI Y DIÁSPORA. Zinaida LVOVSKAYA. Variantes diatópicas a la luz de una teorí...
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tivo-evaluativo en el texto. La búsqueda de la equivalencia comunicativa debería em-
prenderse precisamente a partir de estas consideraciones cognitivo-culturales y no a
partir de la lengua.
Los casos de variantes diatópicas minga de humo y (rincón de) las macanas tam-
bién se caracterizan por su carácter marcadamente coloquial y el valor emotivo-
evaluativo que adquieren en el texto. Su comprensión requiere asimismo una reflexión
desde la cultura, esta vez la sudamericana. En Perú minga significa "trabajo de poca
importancia que hacen los peones en las haciendas, a cambio de un poco de bebida";
en Chile, es lo mismo que mingaco: "grupo de amigos o vecinos que hacen un trabajo
en algún sitio a cambio de la comilona que les da la persona para quien lo hacen".ls Es
evidente que a partir de estos conocimientos lingüísticos no podemos deducir directa-
mente el valor comunicativo que la frase tiene en el texto, pero sí podemos hacerlo co-
rrelacionando los conocimientos enciclopédicos con nuestra actividad cognitiva basada
en el análisis de la lógica del desarrollo del texto. Con esta frase el autor quiere decir
que todos los temas enumerados en el pretexto, le importan un pepino al porteño, no
son más que boberías para él.
Es obvio que todas las conclusiones sobre el valor comunicativo que las variantes
diatópicas adquieren en el texto no se deben a factores lingüísticos sino a los cognitivo-
culturales. Factores de la misma naturaleza pero vistos desde la cultura meta, determi-
narán la opción traductora. Así, en el caso de su traducción al ruso, la frase comunica-
tivamente equivalente a "minga de humo" no tiene nada que ver con la estructura se-
mántica del TO: Bce 3mo M-!J 00 .IIaJ-tnO'lKU (Todos estos temas le importan tres pitos a
la vela) . Los cambios de la estructura semántica del TM con respecto al TO se expli-
can por la no-coincidencia de las normas de comportamiento verbal en las dos culturas.
La interpretación de la última variante diatópica en el 4 o, según nuestra visión del
tema, del último caso de intertextualidad cultural, que es: "relegar a todos los otros te-
mas" ... al habilitadísimo rincón de las macanas, resulta más fácil por poder encontrar
en Vocabulario y refranero criollo el significado de la expresión "decir una macana":
"decir un bolazo, una mentira, un disparate o una exageración" (p. 221). Sin embargo,
la dificultad traductora consiste precisamente en que la comprensión del significado
lingüístico de un fragmento del texto todavía no significa la comprensión de su carga
comunicativa. Otra vez deducimos el valor textual de la frase a partir de la lógica del
texto, de la intención del autor y buscamos la equivalencia en la cultura meta tomando
en consideración las nonnas de comportamiento verbal: Bce 3mu [Link] Rülla
8bleOeHHOZO He cmonm, UX MOJICHO mOKOÜHO 0111.l1OXUmb 8 OMbHUÜ RH¡UK (Todas estas ton-
terías importan un bledo, se las puede dejar para las calendas griegas).
Hasta el momento, hemos visto el problema desde la traducción directa. En el caso
de la inversa, la naturaleza de los factores que determinan la opción traductora no cam-
bia pero el problema de la verbalización del TM ya requiere un conocimiento "activo"
y empleo apropiado de variantes diatópicas que no dejarán de cumplir su papel de mar-
cadores espaciales y emotivo-evaluativas.
IS María Moliner: Diccionario de uso del español. Madrid, Gredos, 1970
TRADUCCIÓN, METRÓPOLI Y DIÁSPORA. Zinaida LVOVSKAYA. Variantes diatópicas a la luz de una teorí...
58 V tlf'iontes dio tópicos a la luz Je una leor'ÍD comunicoliva de la Iraducci¿n
La misma situación se observará en las traducciones directas hechas en Iberoaméri-
ca. Se caracterizarán por el empleo de variantes diatópicas que no son propias del es-
pañol peninsular.
3. CONCLUSIONES
L El análisis de los factores que determinan la estrategia y delimitan las opciones
traductoras demuestra que éstos siempre tienen naturaleza cognitivo-cultural y no lin-
güística, 10 que se corresponde plenamente con el carácter de la actividad traductora.
La subdivisión de estos factores, al igual que las competencias traductoras, en dos gru-
pos no tiene lógica dentro de un paradigma comunicativo.
2. Los cambios de la estructura semántica del TM con respecto al TO ("manipula-
ciones" del TM en terminología de algunos autores) se deben a toda clase de no-
coincidencias entre dos culturas, incluidas las normas de comportamiento verbal y no
verbal, en general, y de las convenciones textuales, en particular. Estas no-
coincidencias caben dentro del concepto de intertextualidad cultural, motivo principal
de los cambios de la estructura semántica del TM.
3. A la luz de lo dicho, las variantes diatópicas no son otra cosa que las normas de
comportamiento verbal, admitidas en una cultura dada. Por lo tanto, constituyen un
hecho cultural y no lingüístico. El hecho de que una misma lengua funcione en varias
culturas, no quiere decir que sus normas de comportamiento verbal coincidan.
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