IVÁN MAURICIO LENIS GÓMEZ
Magistrado ponente
STL10945-2024
Radicado n.° 107173
Acta 17
Bogotá, D.C., veintidós (22) de mayo de dos mil
veinticuatro (2024).
La Corte decide la impugnación que la COMISIÓN
SECCIONAL DE DISCIPLINA JUDICIAL DEL ATLÁNTICO
interpuso contra el fallo que la Sala Laboral del Tribunal
Superior de Barranquilla profirió el 8 de abril de 2024, en el
trámite de acción de tutela que EDWING ARTEAGA
PADILLA promovió contra SERGIO LUJAND SAAD y la
impugnante.
I. ANTECEDENTES
Edwin Arteaga Padilla instauró acción de tutela con el
fin de obtener la protección de sus derechos fundamentales
al debido proceso y acceso a la administración de justicia.
SCLAJPT-12 V.00
Radicado n.° 107173
Para respaldar su petición, narró que Sergio Lujan Saad
denunció a Lesbia Cristiana López Borja por la presunta
comisión de los delitos de estafa y falsedad en documento
privado.
Manifestó que en virtud a ello la Fiscalía General de la
Nación promovió proceso penal contra López Borja, trámite
en el que el hoy accionante actuó como defensor de aquella.
Adujo que dicho trámite se asignó al Juez Octavo Penal
del Circuito con Función de Conocimiento, quien fijó fecha
para llevar a cabo la audiencia de formulación de acusación
el 13 de junio de 2019; no obstante, indicó que solicitó al a
quo que aplazara dicha diligencia, toda vez que presentaba
quebrantos en su salud, para lo cual remitió la incapacidad
médica que expidió la Clínica Bahía – Inversiones Azalud
S.A.S.
Indicó que el 19 de junio de 2019, el denunciante
solicitó al centro médico referido que certificara si lo atendió
y, por medio de respuesta de 13 de julio de 2019, dicha
clínica manifestó que no le prestó ningún servicio.
Señaló que con fundamento en lo anterior, el ad quo
compulsó copias a la Fiscalía General de la Nación y a la Sala
Disciplinaria del Consejo Seccional de la Judicatura del
Atlántico, para que investigaran lo pertinente.
Refirió que el proceso disciplinario se asignó a la
Comisión Seccional de Disciplina Judicial del Atlántico,
SCLAJPT-12 V.00
2
Radicado n.° 107173
quien por medio de auto de 26 de agosto de 2019 fijó fecha
para audiencia de pruebas y calificación provisional para el
29 de noviembre de 2019, la cual no se llevó a cabo por su
inasistencia.
Indicó que por medio de sentencia de 6 de octubre de
2023, la Comisión Seccional de Disciplina Judicial del
Atlántico lo declaró disciplinariamente responsable de la
comisión de la falta consagrada en el numeral 11 del artículo
33 de la Ley 1123 de 2007, en concordancia con el numeral
6.° del artículo 28 de la misma norma, a título de dolo y, en
consecuencia, lo suspendió en el ejercicio de la profesión de
abogado por el término de cuatro meses.
Adujo que el 11 de octubre de 2023, por medio de
apoderada judicial, solicitó que se declarara la nulidad de lo
actuado en el proceso disciplinario referido, toda vez que no
fue notificado en debida forma de las diferentes diligencias
que se llevaron a cabo, sin que se haya resuelto a la fecha.
Señaló que, por otra parte, interpuso recurso de
apelación contra la sentencia de 6 de octubre de 2023 y, a
través de providencia de 7 de diciembre de 2023, la autoridad
judicial impugnante se abstuvo de reconocer personería a su
apoderada judicial y, en consecuencia, de conceder el
recurso de apelación referido y el de nulidad que formuló el
11 de octubre de 2023, toda vez que el poder no reunía los
requisitos establecidos en el artículo 5.° de la Ley 2213 de
2022, pues no se acreditó que lo remitiera a su apoderada
desde su correo electrónico.
SCLAJPT-12 V.00
3
Radicado n.° 107173
Expresó que interpuso recurso de reposición contra la
decisión anterior y, por medio de auto de 12 de marzo de
2024, la Comisión Seccional de Disciplina Judicial del
Atlántico lo rechazó por improcedente.
Agregó que el 15 de marzo de 2024, las diligencias se
remitieron a la Comisión Nacional de Disciplina Judicial para
que se surtiera el grado jurisdiccional de consulta en su
favor.
Manifestó que la autoridad judicial accionada
transgredió sus derechos fundamentales, toda vez que
desconoció el precedente judicial que la homóloga Sala de
Casación Civil determinó respecto al cumplimiento de los
requisitos establecidos en el artículo 5.° de la Ley 2213 de
2022 y agregó que la negativa para reconocer personería a su
apoderada comporta un exceso ritual manifiesto.
Conforme a lo anterior, como pretensión principal,
solicita la protección de las garantías superiores que invoca
y que, como medida para restablecerlas, se declare la nulidad
de todo lo actuado en el proceso disciplinario que se promovió
en su contra. En su lugar, requiere que se ordene al juez
plural accionado que le notifique en debida forma la
existencia de dicho proceso.
En subsidio, solicitó que se dejara sin efectos la
providencia que la Comisión Seccional de Disciplina Judicial
del Atlántico profirió 7 de diciembre de 2023. En su lugar,
SCLAJPT-12 V.00
4
Radicado n.° 107173
requiere que ordene proferir una decisión de reemplazo en la
que reconozca personería a su apoderada y continue con el
trámite respectivo.
II. TRÁMITE Y DECISIÓN DE INSTANCIA
La acción constitucional se presentó el 15 de marzo de
2024 y la Sala Laboral del Tribunal Superior de Barranquilla
la admitió por medio de auto de 19 de marzo de 2024, a
través del cual corrió traslado a la autoridad judicial
accionada para que ejerciera su derecho de defensa. Con
igual fin, vinculó a todas las partes e intervinientes en el
proceso judicial que originó la presente queja constitucional.
Durante el término concedido, la magistrada ponente de
la decisión cuestionada solicitó que se declarara
improcedente la acción constitucional, pues «aún está
pendiente que la Comisión Nacional de Disciplina Judicial
resuelva el incidente de nulidad que el accionante promovió».
Por su parte, Sergio Lujan hizo un recuento de las
actuaciones del proceso y solicitó que se declarara
improcedente la acción constitucional, pues no vulneró los
derechos fundamentales del accionante.
Una magistrada del Consejo Nacional de Disciplina
Judicial solicitó que se desvinculara a su representada, pues
no vulneró los derechos fundamentales del accionante. De
igual manera, indicó que la acción constitucional no cumple
el requisito de subsidiariedad.
SCLAJPT-12 V.00
5
Radicado n.° 107173
Luego de surtirse el trámite correspondiente, a través
de sentencia de 8 de abril de 2024, la Sala Laboral del
Tribunal Superior de Barranquilla amparó los derechos al
debido proceso y acceso a la administración de justicia del
accionante, dejó sin efectos la providencia de 7 de diciembre
de 2023 y ordenó a la Comisión Seccional de Disciplina
Judicial del Atlántico que, en un término de 8 días, profiera
una decisión de reemplazo en la que «otorgue validez» al poder
que el accionante confirió a la profesional del derecho para
que lo representara en el proceso disciplinario y, en
consecuencia, tramite el incidente de nulidad y el recurso de
apelación que formuló en el marco de dicho trámite.
Para fundamentar su decisión, indicó que si bien el
poder que el accionante le otorgó a la profesional del derecho
Ana María Gutiérrez Rivera para que ejerciera su defensa en
el proceso disciplinario referido no se remitió desde su cuenta
de correo electrónico, lo cierto es que el mismo fue suscrito
por ambas partes, razón por la cual se presumía auténtico y
no requería que se agotara algún requisito adicional, de
acuerdo con lo establecido en el artículo 5.° de la Ley 2213
de 2022.
Además, indicó que la autoridad judicial accionada
pudo requerir a los interesados para que ratificaran el
mandato conferido, pues en el escrito de incidente de nulidad
la apoderada judicial aportó la dirección de correo electrónico
SCLAJPT-12 V.00
6
Radicado n.° 107173
de su representado, de modo que era posible considerar
auténtico dicho documento, en los términos del artículo 244
del Código General del Proceso. En apoyo, citó las
providencias CSJ STL7202-2023 y CC SU041-2022.
Así, concluyó que el accionante otorgó el poder a la
profesional del derecho, razón por la cual el actuar de
Corporación accionada se enmarcó en un exceso ritual
manifiesto que vulneró los derechos fundamentales del
accionante.
III. IMPUGNACIÓN
Inconforme con la anterior decisión, la magistrada
ponente de la decisión cuestionada la impugna y solicita su
revocatoria, aspiración que respalda en que de acuerdo con
el artículo 74 del Código General del Proceso y el artículo 5.°
de la Ley 2213 de 2022, los poderes se pueden autenticar: (i)
por presentación personal de la parte ante el juez de
conocimiento, (ii) ante notario, (iii) por reconocimiento de
firma ante una oficina judicial, (iv) por mensaje de datos con
firma digital o certificada, la cual requiere un código
debidamente autorizado por una entidad que certifique las
firmas digitales y (v) por mensaje de datos sin firma digital,
siempre y cuando provenga del correo electrónico del
poderdante.
Así, explicó que, en el caso concreto, el poder que el
accionante confirió a la profesional del derecho no se
SCLAJPT-12 V.00
7
Radicado n.° 107173
«autenticó» por medio de alguna de las opciones referidas,
razón por la cual no se configuró un exceso ritual manifiesto.
IV. CONSIDERACIONES
El artículo 86 de la Constitución Política consagra la
acción de tutela como un mecanismo preferente para que
toda persona reclame la protección inmediata de sus
derechos constitucionales fundamentales, siempre que estos
sean lesionados o amenazados por la acción o la omisión de
cualquier autoridad pública o de los particulares en los casos
expresamente previstos por la ley.
El derecho fundamental al debido proceso que consagra
el artículo 29 de la Constitución Política, es una de las
prerrogativas superiores cuya protección puede obtenerse a
través del instrumento de amparo constitucional en
comento. Este ha sido definido por la jurisprudencia
constitucional como el conjunto de garantías que tiene por
fin sujetar las actuaciones de las autoridades judiciales y
administrativas a reglas sustanciales y procesales
específicas, dirigidas a proteger los derechos de las personas
involucradas en las mismas, preservar el valor material de la
justicia y lograr los fines esenciales del Estado Social de
Derecho.
Así, en virtud de tal derecho, el director de la respectiva
actuación judicial o administrativa debe ceñir sus actos al
SCLAJPT-12 V.00
8
Radicado n.° 107173
procedimiento que previamente la ley estableció con el objeto
de preservar los derechos y vigilar el cumplimiento de las
obligaciones por parte de quienes estén involucrados en el
correspondiente trámite.
Por otra parte, los últimos tienen derecho a que sus
causas judiciales se lleven a cabo por el juez competente en
cada caso concreto y al amparo de la plenitud de las formas
propias de cada juicio, a pedir y allegar pruebas, a
controvertir los medios de convicción existentes, a formular
alegatos, a presentar impugnación contra las decisiones que
se adopten, así como a obtener decisiones fundadas en
criterios razonables y compatibles con el ordenamiento
jurídico.
De igual forma, a través de este instrumento de amparo
constitucional también se puede obtener la protección del
derecho fundamental al acceso a la administración de
justicia que consagra el artículo 229 de la Constitución
Política. Este ha sido definido por la jurisprudencia
constitucional como la garantía que tienen todas las
personas de acudir en condiciones de igualdad ante las
autoridades judiciales con el fin de obtener la resolución de
sus conflictos y la protección o restablecimiento de sus
prerrogativas e intereses legítimos.
De conformidad con dicha prerrogativa, el juez debe
garantizar el uso de todas las herramientas de defensa
previstas en el ordenamiento jurídico a disposición de los
SCLAJPT-12 V.00
9
Radicado n.° 107173
usuarios que acudan a este servicio público, pues su efectivo
cumplimiento también implica la materialización de las
demás garantías constitucionales y los fines esenciales del
Estado Social de Derecho.
En el caso que se analiza, se tiene que la impugnante
cuestiona que, contrario a lo expuesto por el a quo
constitucional, no se equivocó al emitir el auto de 7 de
diciembre de 2023, pues no se acreditó que el accionante
remitió el poder especial al correo electrónico de la profesional
en derecho y, en consecuencia, no era posible determinar si el
mismo era auténtico.
Así, la Sala analizará tal decisión para establecer si de
su contenido se extrae la vulneración de los derechos
fundamental que el tutelante alega.
En primer lugar, se tiene que la autoridad judicial
accionada indicó que Edwing Arteaga Padilla confirió poder
especial, amplio y suficiente a Ana María Gutiérrez Rivera,
para que ejerciera su defensa en el proceso disciplinario con
radicado n.°20219-909A promovido en su contra.
Sin embargo, indicó que el mismo no reunió los
requisitos que establece el artículo 5.° de la Ley 2213 de
2022, toda vez que no se demostró que el poderdante envió
el mensaje de datos desde su correo electrónico a la
profesional del derecho, y que esta última tampoco remitió la
cadena de correos donde pueda establecerse tal hecho.
SCLAJPT-12 V.00
10
Radicado n.° 107173
En ese orden, la Corporación accionada se abstuvo de
reconocerle personería a esta última y, en consecuencia,
indicó que no podía analizar el incidente de nulidad que se
formuló en el trámite disciplinario referido, como tampoco el
recurso de apelación que se interpuso contra la sentencia de
6 de octubre de 2023.
En tal perspectiva, la Sala considera que el juez plural
convocado incurrió en un defecto procedimental por exceso
ritual manifiesto y, por esta vía, transgredió los derechos
fundamentales del accionante.
Al respecto, sea lo primero aclarar que la impugnante
cuestiona la autenticidad del poder que la apoderada de
Edwing Arteaga Padilla aportó, pues no se acreditó que el
mismo se remitiera desde el correo electrónico del poderdante
en los términos de la Ley 2213 de 2022.
Claro lo anterior, es oportuno señalar que el artículo 5.°
de la Ley 2213 de 2022, prevé que:
[…] Artículo 5º. Poderes. Los poderes especiales para cualquier
actuación judicial se podrán conferir mediante mensaje de datos,
sin firma manuscrita o digital, con la sola antefirma, se
presumirán auténticos y no requerirán de ninguna presentación
personal o reconocimiento.
En el poder se indicará expresamente la dirección de correo
electrónico del apoderado que deberá coincidir con la inscrita en
el Registro Nacional de Abogados.
Los poderes otorgados por personas inscritas en el registro
mercantil deberán ser remitidos desde la dirección de correo
electrónico inscrita para recibir notificaciones judiciales. […]
SCLAJPT-12 V.00
11
Radicado n.° 107173
Nótese que el artículo referido únicamente establece la
exigencia de demostrar la remisión del poder desde un correo
electrónico cuando es conferido por una persona jurídica o
natural inscrita en el registro mercantil, lo que no ocurre en
este puntual caso según se advierte de los elementos de juicio
suministrados.
De ahí que era suficiente que el poderdante otorgara el
mandato a la profesional de derecho por mensaje de datos,
para que se presumiera auténtico, como en ocurrió en este
caso.
En tal perspectiva, es evidente que el Tribunal incurrió
en un exceso ritual manifiesto, dado que requirió la
acreditación del envío del mensaje de datos desde el correo
electrónico del poderdante o la cadena de correos donde
pueda establecerse tal hecho, pese a que dicho poder fue
suscrito tanto por el poderdante como por su apoderada.
Además, no puede pasarse desapercibido que en el
marco del artículo 244 del Código General del Proceso, los
documentos aportados al proceso se presumen auténticos,
caso en el cual corresponderá a las partes desvirtuarlo.
Y es que, precisamente, el artículo 11 del Código General
del Proceso indica que el juez no deberá exigir a las partes el
cumplimiento de formalidades innecesarias, lo que además
reiteró el artículo 2.° de la Ley 2213 de 2022, más aún cuando
el referido poder se suscribió por parte de los interesados,
como se advierte a continuación:
SCLAJPT-12 V.00
12
Radicado n.° 107173
SCLAJPT-12 V.00
13
Radicado n.° 107173
Barranquilla, octubre de 2023.
Respetada
CON SEJO SECCI ON AL D E LA JUD I CATURA D EL ATLÁN TI CO
D ESPACH O 02 SECCI ON AL - SALA JURI SD I CCI ON AL D I SCI PLI N ARI A
M AGI STRAD A PO N EN TE: M ARÍ A JOSÉ CASAD O BRAJÍ N
E.S.D .
REFEREN CI A: OTORGAM I EN TO D E POD ER.
RAD I CACI ÓN : 2019-00909-A
D I SCI PLI N AD O: ED WI N G ARTEAGA PAD I LLA
ED WI N G ARTEAGA PAD I LLA, identificado con cédula de ciudadanía número
72.295.075 de Barranquilla, otorgo poder especial, amplio y suficiente a la doctora
AN A M ARÍ A GUTI ÉRREZ RI V ERA, identificada con la cédula de ciudadanía
número 1.042.439.484 de Soledad -Atlántico y tarjeta profesional número 247.360 de
Consejo Superior de la Judicatura, para que, ejerza mi defensa dentro del proceso
Disciplinario de la referencia.
Mi apoderada queda facultada para todo cuanto a derecho se refiere, conciliar,
transigir, solicitar medidas cautelares, reclamar, recibir y en general para todos los
actos necesarios para los fines de la solicitud de la referencia.
Sírvase reconocerle personería a mi apoderada.
Atentamente,
ED WI N G ARTEAGA PAD I LLA
C.C. 72.295.075 de Bar ranquilla
Acepto,
AN A M ARÍ A GUTI ÉRREZ RI V ERA
C.C. N o. 1.042.439.484 de Soledad
T.P. N o. 247.360 del C.S. de la J.
En ese orden, esta Sala confirmará el fallo impugnado
en el que se concedió el amparo constitucional invocado, por
las razones expuestas.
I. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia,
Sala de Casación Laboral, administrando justicia en nombre
de la República y por autoridad de la ley,
SCLAJPT-12 V.00
14
Radicado n.° 107173
RESUELVE:
PRIMERO: Confirmar el fallo impugnado.
SEGUNDO: Notificar esta decisión a los interesados en
la forma prevista en el artículo 30 del Decreto 2591 de 1991.
TERCERO: Remitir el expediente a la Corte
Constitucional para la eventual revisión del fallo
pronunciado.
Notifíquese, publíquese y cúmplase.
SCLAJPT-12 V.00
15
Firmado electrónicamente por:
MARJORIE ZÚÑIGA ROMERO
Presidenta de la Sala
LUIS BENEDICTO HERRERA DÍAZ
IVÁN MAURICIO LENIS GÓMEZ
CLARA INÉS LÓPEZ DÁVILA
OMAR ÁNGEL MEJÍA AMADOR
Este documento fue generado con firma electrónica y cuenta con plena validez jurídica, conforme a lo dispuesto en artículo
103 del Código General del Proceso y el artículo 7 de la ley 527 de 1999
Código de verificación: 4BF4CA6DD0F7E9035B5E3B4FC88E33C3BD6870A753C141F0F589C245F9D19206
Documento generado en 2024-08-30