TEMA 72
EL PROBLEMA DE LA POSICIÓN DE LA TIERRA EN EL UNIVERSO.
SISTEMAS GEOCÉNTRICO Y HELIOCÉNTRICO. GRAVITACIÓN UNIVERSAL.
PESO DE LOS CUERPOS. IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LA UNIFICACIÓN
DE LA GRAVEDAD TERRESTRE Y CELESTE.
El guion que seguiremos para el desarrollo del tema es el siguiente:
1. INTRODUCCIÓN.
2. EL PROBLEMA DE LA POSICIÓN DE LA TIERRA EN EL UNIVERSO.
SISTEMAS GEOCÉNTRICO Y HELIOCÉNTRICO.
2.1. SISTEMA GEOCÉNTRICO
2.2. SISTEMA HELIOCÉNTRICO
3. GRAVITACIÓN UNIVERSAL.
3.1. LAS LEYES DE KEPLER
3.2. LEY DE LA GRAVITACIÓN UNIVERSAL.
4. PESO DE LOS CUERPOS.
4.1. LOS EXPERIMENTOS DE GALILEO Y LA CAÍDA LIBRE DE CUERPOS.
4.2. EL PESO: LA FUERZA GRAVITATORIA DE LA TIERRA.
4.2. CENTRO DE GRAVEDAD
5. IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LA UNIFICACIÓN DE LA GRAVEDAD
TERRESTRE Y CELESTE.
6. CONCLUSIÓN.
7. BIBLIOGRAFÍA.
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1. INTRODUCCIÓN.
Hoy conocemos que la Tierra, situada a 150 millones de Km del Sol (según modelo
heliocéntrico), es un planeta interior del Sistema Solar, el cual se localiza en el brazo de Orión
de la Galaxia Vía Láctea. Pero este conocimiento ha sido posible gracias al avance del
conocimiento científico, habiéndose desarrollado previamente multitud de teorías respecto de
su ubicación.
Este tema es importante para nuestro alumnado porque le permite conocer cuál es la
posición de nuestro planeta en el Universo así como dos hitos muy relevantes en el desarrollo
de la Física Moderna: la Ley de la Gravitación Universal de Newton y el peso de los cuerpos.
2. EL PROBLEMA DE LA POSICIÓN DE LA TIERRA EN EL UNIVERSO.
SISTEMAS GEOCÉNTRICO Y HELIOCÉNTRICO.
Desde la antigüedad, el ser humano ha mostrado interés por la observación de los
cuerpos luminosos que ocupan el cielo. Los babilonios (s. VIII aC) estudiaron los
movimientos del Sol y la Luna para perfeccionar su calendario, elaboraron mapas, dieron
nombres a algunas constelaciones, calcularon la periodicidad de los eclipses, etc. No obstante,
fue en Grecia en el s. V aC donde comienza a desarrollarse la astronomía occidental con
filósofos como Tales de Mileto o Pitágoras.
Respecto a la ubicación de la Tierra en el Universo, se desarrollaron dos corrientes de
pensamiento:
2.1. TEORÍAS GEOCÉNTRICAS: LA TIERRA EN CENTRO DEL UNIVERSO.
Aristóteles (384-322 a.C.), discípulo de Platón, propone que todos los cuerpos celestes
giraban en esferas concéntricas alrededor de la Tierra, y su movimiento era generado
por el elemento celestial o éter.
Esta teoría no explicaba el movimiento retrógrado que parecía realizar ciertos planetas
ni el cambio de brillo de los mismos aparejados a las variaciones de distancia.
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C. Ptolomeo (100-170 d.C.) expuso en “Sintaxis matemática” que la Tierra (esférica)
se encontraba inmóvil en el centro del Universo y los planetas giraban alrededor de
ella con dos movimientos distintos: uno orbital alrededor de un centro llamado
epiciclo, y otro en el que dicho centro giraba alrededor de la Tierra en una órbita
llamada deferente. Ajustando adecuadamente las velocidades del movimiento del
planeta en su epiciclo y de su centro en la deferente, podía darse una explicación
satisfactoria y bastante precisa del número de retrogradaciones que un planeta
efectuaba a lo largo del año. Su modelo imperó durante la Edad Media.
2.2. TEORÍAS HELIOCÉNTRICAS: EL SOL EN CENTRO DEL UNIVERSO.
Aristarco de Samos (Alejandría, s III a.C.) recoge las ideas expuestas por Heráclito de
Ponto en el siglo anterior y sitúa al Sol en el centro del Universo. Supone que la Tierra
tiene un movimiento de rotación diaria sobre su eje inclinado y otro de traslación
anual alrededor del Sol en una órbita circular. Desgraciadamente, no se conserva
ningún documento escrito por Aristarco por lo que no sabemos en qué se basó para
elaborar una teoría que se anticipó a la de Copérnico en más de diecisiete siglos.
N. Copérnico (1473-1543) propuso en su obra: “De las revoluciones de las esferas
celestes” (1543), que todos los planetas, incluida Tierra, giraban alrededor del Sol, que
se encontraba en el centro del sistema.
La ventaja sobre la teoría geocéntrica es que ahora todos los epiciclos y deferentes
siguen el mismo sentido y, sobre todo, que el movimiento retrógrado de los planetas
tiene una explicación muy sencilla: es el resultado de que la Tierra y los planetas se
rebasan en sus trayectorias alrededor del Sol.
La élite europea consideró este modelo cómodo para los cálculos astronómicos, pero
irrealista ya que el Plan Divino necesitaba una Tierra estacionaria.
La teoría de Copérnico no fue hecha pública hasta unos días después de su muerte. Su
autor retrasó prudentemente la impresión de su obra, ya que esperaba que las críticas
fueran muy violentas, como así fue. Se incluyó en el índice de libros prohibidos de la
Iglesia Católica y Lucero lo acusó de loco y hereje.
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Galileo Galilei (1564-16421), considerado padre de la ciencia moderna, comenzó sus
observaciones telescópicas en 1610 usando un telescopio construido por él mismo.
Los descubrimientos realizados los recogió en su obra “El Mensajero celestial”. Los
principales fueron:
a) La Vía Láctea está constituida por infinidad de estrellas.
b) Júpiter tiene cuatro planetas (bautizados posteriormente por Kepler como
satélites) orbitando entorno a él. Este descubrimiento fue importante
porque demostró que podían existir centros de movimiento que a su vez
también estuvieran en movimiento y, por tanto, el hecho de que la Luna
gire alrededor de la Tierra no implica que ésta esté inmóvil.
c) La superficie de la Luna presenta cráteres.
d) La existencia de manchas del Sol.
Pero no fue hasta 1632 con la publicación de “Diálogos sobre los dos grandes
sistemas del mundo” donde defiende el sistema copernicano basándose en
observaciones telescópicas. Expone el principio de inercia, la idea de la caída libre de
los cuerpos y su independencia de la masa. Fue llamado a declarar ante la Inquisición
de Roma acusado de herejía, y obligado a retractarse.
En el s XVII, Kepler (1571-1630), formuló las leyes que rigen el movimiento de los
planetas. Posteriormente, Newton (1642-1727), que heredó los conocimientos de Galileo y
Kepler, ideó un Universo regido por una única Ley: la Gravitación Universal (Principia,
1687), explicada en el siguiente epígrafe.
3. GRAVITACIÓN UNIVERSAL.
La Ley de la Gravitación Universal de Newton se aplica al estudio del
movimiento de dos cuerpos en virtud de los efectos gravitatorios que ejercen sobre él otros
cuerpos celestes (mecánica celeste). Surge a partir de las leyes de Kepler, que pasamos
describir a continuación.
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Año en el que nace Newton.
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3.1 LAS LEYES DE KEPLER
El matemático alemán Kepler (1571-1630) fue el primero en desarrollar las leyes
que rigen el movimiento de los planetas en sus órbitas alrededor del Sol a partir
de observaciones empíricas del movimiento de Marte. Se apoyó, en gran parte, en los
trabajos realizados por su maestro, el danés Tycho Brahe2 (1546-1601), el cual postulaba
un modelo geocéntrico.
En 1609 publicó “Astronomía Nova” donde enunciaba sus dos primeras leyes:
1º Ley o ley de las órbitas elípticas de los planetas
La distancia entre el Sol y los planetas varía a lo largo de la órbita de éstos.
2º Ley o ley de las áreas
El radio vector que une un planeta con el Sol barre áreas iguales en tiempos iguales.
Su significado físico es la conservación del momento angular del planeta en su órbita.
A1 = A2
t1 = t2
En 1618 publicó en “Harmonices Mundi” su tercera ley o ley armónica: el cuadrado
del período orbital de los planetas es directamente proporcional al cubo de su distancia media
al Sol. Implica que los planetas con órbitas mayores se mueven más lentamente entorno al
Sol, y que la fuerza de atracción entre el Sol y el planeta decrece con la distancia existente
entre ellos.
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Último de los grandes astrónomos observadores de la era previa a la invención
del telescopio.
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3.2. LEY DE LA GRAVITACIÓN UNIVERSAL.
Newton (1642-1727) en “Principios matemáticos de filosofía natural” (1687)
demostró las leyes de Kepler para el caso de una órbita circular. Además, las utilizó para
deducir la fuerza existente entre dos planetas usando las anteriores, generalizando luego el
resultado para aplicarlo a dos masas cualesquiera. Esta fuerza (F) es directamente
proporcional al producto de las masas (M, m) que interactúan e inversamente proporcional al
cuadrado de la distancia que las separa (r). La constante de proporcionalidad (G) se denomina
constante de gravitación universal.
La fuerza (F) se puede descomponer en dos componentes:
tangencial (dirección tangente a la curva elíptica), produce el efecto de aceleración y
desaceleración de los planetas en su órbita.
normal, perpendicular a la anterior, explica el cambio de dirección del vector
velocidad y justifica la trayectoria elíptica de las órbitas planetarias.
El valor de la constante G no aparece en su obra. Fue calculada en 1798 por H.
Cavendish con una balanza de torsión similar a la utilizada por Coulomb (1785) para
determinar la ley de atracción eléctrica. El resultado obtenido fue muy próximo al valor que
hoy asignamos en 6,67x10-11 Nm2 / Kg2. Una vez conocido este valor se puede calcular la
masa de la Tierra. Así suponiendo un radio medio de 6378 Km, e igualando la ecuación
anterior a la obtenida por la 2º Ley de Newton (F = m x a), resulta ser de 5,9x1024 Kg.
De igual forma, conociendo la masa, podemos hallar su densidad media (d=m/v)
siendo de 5,52 g/cm3.
4. PESO DE LOS CUERPOS.
4.1. LOS EXPERIMENTOS DE GALILEO Y LA CAÍDA LIBRE DE CUERPOS.
Galileo, ignorando la resistencia del aire, demostró que la aceleración de caída de los
objetos es independiente del peso de éstos. La leyenda dice que llegó a esta conclusión tras
lanzar simultáneamente bolas ligeras y pesadas desde lo alto de la torre de Pisa y comprobar
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que llegaban al suelo a la vez.
4.2. EL PESO: LA FUERZA GRAVITATORIA DE LA TIERRA.
Newton explicó por qué las bolas de Galileo caían en el mismo tiempo
independientemente de su peso. Para ello señaló dos propiedades independientes en los
objetos:
Peso o fuerza gravitatoria que ejerce la Tierra sobre un cuerpo . Despreciando la fuerza
de rozamiento y aplicando su segunda ley, se deduce que el peso de un objeto es el
producto entre su masa y la gravedad:
Donde R y Mg representan, respectivamente, el radio y la masa gravitatoria de la
Tierra, G la constante de gravitación universal y mg la masa gravitatoria del cuerpo objeto de
estudio. Obsérvese que el factor entre paréntesis es constante para un lugar determinado sobre
la superficie terrestre, si bien cambia de un lugar a otro debido al achatamiento de la Tierra,
siendo de 9,79 m/s2 en el ecuador y 9,83 m/s2 en los polos. Designamos dicho factor con la
letra g.
De la expresión anterior, se deduce que si en un mismo lugar de la Tierra dos cuerpos
tienen el mismo peso, deben tener también la misma masa. La unidad de peso en el Sistema
Internacional es el Newton y se puede medir con un dinamómetro.
Inercia, o resistencia que presenta un cuerpo a ser acelerado.
Newton, proponía que el peso y la inercia eran proporcionales a la cantidad de materia
del objeto, que él llamó masa. Así, una bola de hierro que tenga 15 veces más peso que una de
madera, también tendrá 15 veces más masa. De esta manera su inercia será 15 veces mayor
pero tendrá también una resistencia a la aceleración 15 veces superior, con lo cual la bola de
metal no caerá más rápido que la de madera.
4.3. CENTRO DE GRAVEDAD
Es el punto de aplicación de la resultante de todas las fuerzas de gravedad que actúan
sobre las distintas porciones materiales de un cuerpo, de tal forma que el momento
respecto a cualquier punto de esta resultante aplicada en el centro de gravedad es el
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mismo que el producido por los pesos de todas las masas materiales que constituyen
dicho cuerpo.
5. IMPORTANCIA HISTÓRICA DE LA UNIFICACIÓN DE LA GRAVEDAD
TERRESTRE Y CELESTE
La teoría de la Gravitación Universal de Newton supuso una verdadera revolución
científica porque cambió la idea de que la Tierra estaba sujeta a leyes físicas distintas a las
aplicables al resto de los cuerpos celestes. No obstante para valorar la importancia de la obra
de Newton, hemos de analizar previamente las respuestas dadas a los grandes problemas
cosmológicos desde la antigüedad hasta los siglos XVI y SVII.
Durante este periodo se tenía una visión hegemónica acerca de la constitución y el
funcionamiento físico del Universo, diferenciando claramente entre los fenómenos que
ocurrían en la Tierra y los que sucedían fuera de nuestro planeta, atribuyendo causas y
orígenes distintos a cada uno de ellos.
Con la obra de Newton se derrumbó la concepción tradicional y se unificó el “el cielo
y la Tierra” mediante el concepto de interacción gravitatoria entre cuerpos materiales. Tal fue
el impacto de la Ley de la Gravitación Universal, que se convirtió en el modelo de Ley
Natural, de carácter universal, y aplicable a todos los fenómenos naturales.
A lo largo del s XVIII y XIX la Física evolucionó hacia el prefeccionismo y la
extensión del mecanicismo newtoniano a sus diferentes áreas: Óptica, Electricidad,
Magnetismo, etc. En este proceso se fue paulatinamente constatando que la concepción
mecanicista no explicaba satisfactoriamente la diversidad de fenómenos naturales.
Así en el s XIX aparecieron profundas fisuras en los cimientos del esquema dominante
con el nacimiento de los trabajos realizados en diferentes áreas, como por ejemplo, el
descubrimiento de la naturaleza ondulatoria de la luz (Young) o el descubrimiento de la pila
eléctrica (Volta). En la segunda mitad de este siglo, la comunidad científica era ya consciente
de que el mecanicismo newtoniano no era operativo, dado que los problemas planteados por
su aplicación superaban sus éxitos. Se desarrolla así en este periodo la Teoría
Electromagnética (Maxwell) que incluía la presencia de fuerzas no newtonianas y la del
campo Electromagnético que era ajeno a la interacción gravitatoria.
Durante los primeros años del s. XX se rompió definitivamente la cosmovisión
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mecanicista newtoniana, al producirse un gran revolución en el campo de la Física con la
publicación en 1916 de “Fundamentos de la Teoría de la Relatividad General” de Einsten
(E=mc) donde el Universo se concibe como un todo (realidad única: espacial-temporal-
material-energética) posiblemente finito, y de la Teoría Cuántica (Einsten, Bohr, Heisenberg,
etc).
En la actualidad sabemos que la teoría newtoniana tiene un rango de validez
determinado, pues aunque explica relativamente bien el movimiento de los cuerpos celestes,
las discrepancias observadas en algunos fenómenos:
- rotación retrógrada de Venus y Urano
- el anómalo ángulo de rotación (2º) de éste último con la eclíptica,
- la precesión del perihelio de Mercurio.
sólo son explicables mediante la Teoría de la Relatividad. No obstante quizá el aspecto más
importante de la obra de Newton radica en su influencia en la forma actual que tienen los
científicos de acercarse a las leyes naturales, ya que constituyó un prueba exitosa de cómo es
posible unificar teorías físicas. Actualmente esta misma actitud unificadora la tienen los
físicos que buscan una teoría del todo que permita explicar todos los fenómenos naturales de
forma global.
6. CONCLUSIÓN
En este tema hemos hecho un repaso de la evolución del conocimiento humano sobre el
problema de la posición de la Tierra en el Universo y la unificación de teoría gravitacional te -
rrestre y celeste, pasando de un sistema mecanicista newtoniano a uno relativista.
Las primeras hipótesis geocéntricas se han ido refutando con el avance de la ciencia y
han posibilitado la formulación de nuevas hipótesis hacia el heliocentrismo, como los estudios
de N. Copérnico, G. Galilei, Kepler, Newton y Einstein. Esta idea, de que la ciencia está en
continua evolución, es uno de los aprendizajes básicos que debemos transmitir a nuestro
alumnado para desarrollar una actitud crítica. Aun así, los científicos siguen en busca de la
teoría del todo, que les permita una explicación global de los fenómenos naturales.
Finalmente, también hemos visto cómo interpretar dibujos y fórmulas, como parte de la
competencia clave de aprender a aprender, que es un recurso habitual en nuestra disciplina.
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7. BIBLIOGRAFÍA
Para el desarrollo de este tema hemos empleado la siguiente bibliografía:
- ÁGUEDA, J. ET. AL (1983). “Geología”. Ed. Rueda. Madrid.
- TIPLER, PA (2005). “Física para la Ciencia y la Tecnología”. Ed Reverté.
- BASTIDA, F (2004). “Geología. Una visión moderna de las Ciencias de la Tierra”. Ed Trea,
SL. Gijón.
- TARBUCK Y LUTGENS (2005). “Ciencias de la Tierra. Introducción a la Geología física”
(8ª edición). Ed. Pearson Educación.