1)Para definir qué entendemos por Salud Mental es necesario comprender el Binomio
salud-enfermedad. la salud es entendida por la OMS como el pleno bienestar físico
mental y social. Un sujeto sano en este sentido debe reunir 4 condiciones : no debe
presentar alteraciones morfológicas, sus funciones vitales deben estar dentro del rango
normal, el rendimiento vital sin alteraciones y tener una conducta o comportamiento
socialmente adecuado. En tanto que enfermedad se considera a la alteración....del estado
fisiológico en una o varias partes del cuerpo por causas en general conocidas
manifestadas por síntomas y signos característicos. De esta forma la enfermedad mental
puede definirse como un padecimiento o limitación del desarrollo integral del sujeto
ligado con aspectos no orgánicos de la persona. . Para comprender ésto es necesario
definir que es la mente. La mente es un constructo teórico dado a partir de ciertos
elementos, ciertas manifestaciones que dan cuenta de un hecho. Lo que hace a la mente
tiene 3 ejes fundamentales: conductas, emociones y pensamientos. En la enfermedad
mental están involucrados éstos ejes. Además la mente da lugar a la constitución del
sujeto y es inherente a lo humano. Cuando la mente enferma generalmente enferma el
sujeto.
2)En los años 60 en la Argentina, con el gobierno del general Onganía se nombró al
Coronel Estevez, encargado del Instituto Nacional de Salud Mental. Estevez incorporó la
modalidad de comunidades terapéuticas, (en [Link] y EUROPA ya funcionaban). Hizo
dos una a cargo del Dr. Raúl Camino, en la “Colonia Federal” de Entre Ríos y la otra a
cargo del Dr. Wilbur Grimson en el “Hospital Estevez” de Lomas de Zamora.
En 1956 el Dr. Goldenberg creó el primer Servicio de Psicopatología en un Hospital
General de Latinoamérica, el Hospital fue el Policlínico de Lanús. El Servicio fue pionero
en el trabajo fuera y contra de los manicomios, ofreciendo al paciente dispositivos como el
Hospital de día, que evita la internación y mantiene al paciente en contacto con su entorno
familiar y social. El servicio fue receptivo a las nuevas teorizaciones en psicoanálisis,
Psicofarmacología, psicoterapias breves, psicoterapias de grupo y de familia, trabajo
comunitario y preventivo en salud Mental. La idea de una terapéutica “socializadora”
llevaba al trabajo en equipo de los psiquiatras y psicólogos junto con enfermeros,
asistentes sociales y terapistas ocupacionales.
En 1992 Río Negro fue la única provincia que logro clausurar los manicomios, a partir de
la ley 2.440, porque abolía los Institutos psiquiátricos públicos y privados, desterraba el
uso de electroshock y restringía los tiempos de internación.
3- En épocas anteriores el trato hacia el loco y la locura se basaba en la reclusión, el
encierro y la exclusión social, lo cual creaba una demonización por parte de la sociedad,
que continuo en el tiempo, impidiendo que la persona sea vista como un sujeto de
derecho.
A mediados del siglo XIX, aquella reclusión paso a llamarse internación, y con ello ponía
objetivos específicos, tratamiento moral, terapia ocupacional y el uso de medicamentos,
sin
embargo uno de los principales tratamientos consistía en la clinoterapia, es decir, la cama.
Aquella terapia paso a ser la principal constancia de capacidad y calidad de la institución,
siguiendo entonces con el mismo camino que hasta entonces se venia trazando, aquellas
instituciones seguían teniendo a la reclusión como principal protagonista.
A medida que el tiempo paso y con los cambios por parte de leyes para la mejora de la
atención en salud mental, aquella reclusión comenzó a ser corrida del foco, para cambiar
la
vista hacia la inserción social de la persona con padecimiento mental. Ya no se pondría el
foco en institucionalizar a una persona por un largo periodo, sino en crear estrategias
nuevas, como el hospital de día, el acompañamiento terapéutico y otras terapias que
reemplacen aquella internación prolongada; y que en el caso de ser necesaria, seria
pedida
solo en el caso de que la persona o terceros estén en peligro inminente. La familia y la
sociedad en su conjunto, serán también participes de aquella terapia, priorizando que es
absolutamente necesario que la persona no pierda aquel contacto. Por otro lado, se trata
de
que la propia persona pueda ser responsable de aquel tratamiento, es decir, sea
auto responsable de muchas de las decisiones; siempre teniendo presente que este en
sus
capacidades tomar aquellas decisiones, haciendo consiente a la persona de lo que se va
a
realizar a partir de las estrategias elegidas y si esta de acuerdo o no.
Se tratara entonces que la persona llegue a cobrar aquella autonomía que tenia perdida.
4) Si hablamos de hospitales psiquiátricos, internaciones psiquiátricas, estamos hablando
de un campo polémico, un punto de encuentro interdisciplinario muy complejo en nuestro
país.
Todo cambio o transformación viene de la mano que comenzó con el nuevo trato al “loco”,
paciente, “enfermos”, estos títulos fueron cambiando a través del tiempo; Puntos de vistas
médicos, judiciales, nuevos conocimientos y técnicas etc. con respecto a la enfermedad
mental.
Recordemos que los enfermos mentales durante mucho tiempo carecían de derechos
(Atención terapéutica ,a elegir etcétera). Los cambios empiezan cuando se contemplan
las particularidades de cada paciente, como “enfermos con derecho”.
el camino para la transformación fue y sigue siendo muy largo. Por ejemplo los principios
del antiguo Hospital Santa Catarina o el loquero que fue la cuna del neuropsiquiátrico
borda (que en tiempos se dedicaban a aislar o reclutar a “los alineados”) o cuando
empezaban las ideas sobre “comunidades terapéuticas y los ambientes sanitarios”.
Las comunidades terapéuticas:
El Dr. Camino, en la colonia federal, (provincia de Entre Ríos).
El Dr. Williams Gumson, en el Hospital Estevez Lomas de Zamora (provincia de BS AS).
El Dr. Mauricio Goldenberg, con el primer servicio de psicopatología en el Hospital
General Latinoamericano (Lanús provincia de BS AS) pionero como dispositivo de
hospital de día (mantiene al paciente en contacto con su entorno familiar y social).
podemos decir que estos cambios, y estas nuevas instituciones estaban “abiertas”
querían llevar a cabo una desmanicomizacion de la psiquiatría, en el marco de un
dispositivo interdisciplinario, pluralista, comunitario y democrático, etc. Estos fueron
algunos de los ejes de la transformación de los hospitales psiquiátricos.
5) Anteriormente estábamos frente a una cuestión de derechos de los pacientes, de sus familias y
de los profesionales intervinientes. Ese miso problema también lo es del orden de la salud. Lo ideal
no solo sería lograr que lo justo rija a la atención psiquiátrica, sino que eso mismo haga
terapéutica dicha tarea.
La situación social en específico que represento un cambio en la concepción de enfermedad metal
en la provincia de san Luis, fue la reforma en el código de procedimiento. Respecto a las
internaciones psiquiátricas, se reformularon varios artículos esenciales para el cambio de
paradigma, donde se expresara que, judialmente se debe garantizar el mejor tratamiento y limitar
las acciones medicas a personal autorizado y capacitado. En estos artículos, se planteara la
reforma de las decisiones que puede tomar el juez, obligando a este, a pensar medidas e
instituciones diferentes en cada caso, para preservar la integridad fisica del presunto insano. Esta
nueva forma de ley, genera que no se trate a la internación como la única variable y se hable,
mejor, de tratamiento.
6) Los antecedentes que dan origen a la ley 26.657 de salud mental de nuestro país, establecida en
el 2010 son:
• La declaración de caracas de la organización panamericana de la salud y de la
organización mundial de la salud, para la reestructuración de la atención
psiquiátrica dentro de los sistemas locales de salud.
En este se habló de alcanzar los objetivos de una atención comunitaria, descentralizada,
participativa, integral, continua y preventiva. Nombran a los psiquiátricos, como lugares de
atención que obstaculizan llegar a estos objetivos, ya que se sostiene que la aislación del enfermo,
no solo pone en peligro sus derechos humanos, sino que también crea una mayor discapacidad
social en estos. Teniendo como base, la educación para poder atender a las necesidades de la
salud mental, y requerir de mayor recurso financiero para tales fines. Poniendo a la atención de la
salud mental en todos los ámbitos de salud.
• Los principios de Brasilia rectores para el desarrollo de la atención en salud mental
de las Américas.
Esta se trata de declarar de importancia de la declaración de caracas, informando el cambio
necesario de la atención psiquiátrica en las américas, ya que en estos se vulneraban los derechos
humanos. Explayándose en el cambio necesario de la atención en hospitales monovalentes a todos
los servicios de salud de cada país. Sosteniendo la importancia de la inclusión social y el respeto de
los derechos humanos en los enfermos de la salud mental.
7) La ley de salud mental 26.657 reconoce a la salud mental por componentes históricos,
socioeconómicos, culturales, biológicos y psicológicos, cuya preservación y mejoramiento
implica una dinámica de construcción social vinculada a la CONCRECION DE LOS
DERECHOS HUMANOS y sociales de toda persona. Brindar un diagnóstico responsable
a partir de la evaluación interdisciplinaria de cada situación particular. La persona con
padecimiento mental tiene derecho a recibir un tratamiento y ser tratado con la alternativa
terapéutica más conveniente, que menos restrinja sus derechos y libertades ,
promoviendo la integración familiar, laboral y comunitaria. Está atención está integrada
por profesionales, técnicos y trabajadores con la autoridad competente. ( Este punto de la
ley , ha dado lugar en nuestro país para la inclusión del acompañante terapéutico en los
equipos de trabajo con los pacientes ). El proceso de atención debe realizarse
fundamentalmente fuera del ámbito internación (hospitalaria), orientándome a la
restitución o promoción de lazos sociales. La prescripción médica debe ser únicamente
con fines terapéuticos respondiendo únicamente a las necesidades de la persona con
padecimiento mental, y no para suplir la necesidad del acompañamiento terapéutico y/o
terceros.
La ley señala que la internación solo debe hacerse y por el menor tiempo posible, cuando
sea estrictamente necesario y no haya posibilidad de un abordaje ambulatorio habiendo
realizado una evaluación dentro de las 48 hs una vez decidido efectivizar tal internación ,
así mismo el paciente internado bajo su consentimiento podrá en cualquier momento
decidir por si mismo el abandono de mismo.
Esta ley prohíbe la creación de nuevos manicomios, neuropsiquiátricos o instituciones de
internación monovalentes , públicos o privados. Los ya existentes deben adaptarse a los
objetivos y principios expuestos.
Esta ley actualmente es objeto de debates controversiales.
El eje principal que atraviesa a la Ley 26.657 es garantizar los derechos, brindar un
diagnóstico y tratamiento acordé al paciente y su entorno. Respetando así su integridad
social , decisión sobre los métodos de abordar su tratamiento y quedando únicamente
como recurso excepcional la internación involuntaria.
8) Los cambios sociales estructurales que deberían tenerse en cuenta para el sostenimiento de la
ley de salud mental se pueden concentrar principalmente en dos puntos:
1)La estigmatización social. Cambiar la mirada que se tiene para con las personas que padecen
enfermedades mentales, promoviendo la higiene mental social y desestigmatizando sus síntomas
y vivencias, permitirá que la contención y la defensa de sus derechos se dé de manera fluida,
consistente y amena.
2)La prestación de atención pública y privada para la salud mental. Cambiar los procedimientos y
los tipos de abordajes (asegurar el abordaje multidisciplinario post internación) de las distintas
patologías psiquiátricas, a nivel económico-social, hará posible que toda persona que padezca una
enfermedad mental sea atendida acorde a su necesidad y derechos y no acorde solamente a las
posibilidades del insuficiente sistema de salud actual.
9) Actualmente, cuando los principales problemas de la salud mental en nuestro
país son las adicciones, la depresión y los trastornos de ansiedad, estos son casi
ignorados por la actual ley. De los 46 artículos que tiene la ley solo el N 4 está
dedicado a las adicciones. A nivel presupuesto, el gobierno también incurre en
incumplimientos según la ley del 2010 el Estado nacional debe destinar el 10 %
del gasto total de la salud al área de salud mental, pero este bajo al 1,5% en 2021.
Las organizaciones denuncian que el sistema de salud mental argentino continúa
siendo hospital-céntrico, y no tuvo cambios desde la sanción de la ley. Tampoco
lograron el cese de múltiples formas de violencia y discriminación q enfrentan las
personas institucionalizadas x motivos de salud mental en nuestro país. También
se debate sobre la internación involuntaria, la cual solo se da siempre que haya un
riesgo inminente.